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Organizaciones, gerencia e innovación en gestión pública

Unidad 3: tarea 3 - nueva gestión pública y gobierno abierto

“Hacia un nuevo concepto de “Desarrollo Local –Gobernanza”


Modelos de Nueva Gestión Pública y Gobierno abierto”

Presentado Por
Wilmer Ortiz

Grupo:
109002A_474

Luis Carvajal
Tutor

Universidad Nacional Abierta y a Distancia


UNAD
2018
Introducción

Este documento es el resultado de un dialogo reflexivo sobre los principios y las


características de los modelos de Nueva Gestión Pública y Gobierno abierto, los autores de
esta reflexión se inicia con el concepto de desarrollo y gobernanza, continuando con el
análisis de la nueva gestión pública y gobierno abierto como base doctrinal que se ha tomado
como referencia para establecer estrategias de medición de desempeño en la aplicación de
las políticas públicas en Colombia.

Estos modelos de nueva gestión pública y gobierno abierto, trata primordialmente en


crear espacios de contacto directo con la ciudadanía mediante internet y otros medios, La
nueva gestión pública y gobierno abierto constituye la base doctrinal que se ha tomado como
referencia para establecer estrategias de medición de desempeño en la aplicación de las
políticas públicas en Colombia.

Los modelos de nueva gestión pública y gobierno abierto, trata primordialmente en


crear espacios de contacto directo con la ciudadanía mediante internet y otros medios, por
medio de la creación de plataformas para el debate informado y el trabajo común; además
de esto y así mismo ofrecer datos públicos de primera mano (open data) sin transformarlos
ni interpretarlos para que sea la propia sociedad la que saque sus propias conclusiones y los
reutilice; se promueva la coproducción de valor público, social y económico, mediante la
colaboración de los diversos sectores de la sociedad en la propia prestación de servicios
valiosos y/o generación de nuevas aplicaciones, innovaciones o productos socialmente
deseables (a partir de la información liberada y la reutilización de los datos).

En la nueva gestión pública y gobierno abierto se evidencia tres pilares básicos que
sirven de soporte al concepto de la nueva gestión pública de Gobierno

Transparencia: Un gobierno transparente proporciona información sobre los procesos


de gobernanza, sobre sus planes de actuaciones, promoviendo la rendiocion de cuentas de la
administración frente a la ciudadanía generando un permanente control social.
Participación: Un gobierno participativo promueve el derecho que posee la ciudadanía
a participar activamente en la formulación de políticas públicas y facilita espacios de
encuentros que fortalecen la equidad.

Colaboración: Un gobierno colaborativo compromete E implica a los ciudadanos y


demás agentes sociales en el esfuerzo por trabajar conjuntamente para resolver
problemáticas
Hacia un nuevo concepto de “Desarrollo Local –Gobernanza”
Modelos de Nueva Gestión Pública y Gobierno abierto

Por: Wilmer Ortiz

.
Desarrollo local Gobernanza

Es indudable que el concepto de “desarrollo” contiene como referente importante e


insoslayable los procesos económicos, culturales y de producción de conocimiento de las
metrópolis; el inicio de la época del desarrollo puede rastrearse a partir del año 1949, y
puede afirmarse que el concepto o noción de desarrollo, surgió como un “subproducto” de
la segunda guerra mundial, pues durante este periodo todo tipo de “expertos” arribaron
masivamente en Asia, África y Latinoamérica, dando realidad a la invención del “tercer
mundo”; el aparato institucional utilizando su discurso, y de varias organizaciones utilizadas
para servir a este fin (Banco Mundial, F.M.I., O.N.U), transformaron la realidad económica,
social, cultural y política de las mencionadas sociedades.

La era del “desarrollo” puede verse marcada por cuatro grandes fases. Durante los
primeros cincuenta años (1951-2000), el concepto sobre el desarrollo en las ciencias sociales
atravesó por tres momentos o fases principales correspondientes a tres orientaciones teóricas
contrastantes:

El primer momento: décadas cincuenta y sesenta, con la teoría de la modernización que


estuvo unida a la teoría de crecimiento económico; en esta fase los beneficios del capital, la
ciencia y la tecnología, junto con las prescripciones del Banco Mundial, se acogieron como
la panacea, y la condición de “modernización” refería especialmente a la transformación de
“sociedades tradicionales” a “sociedades modernas, bajo la incuestionable certeza de que
todos seriamos ricos, racionales y felices.
El segundo momento, años sesenta y setenta, cuando la teoría de la dependencia y
perspectivas relacionadas, hace tambalear esta certeza al plantear que las raíces del
subdesarrollo no estaban dadas por la carencia de capital, de tecnología o de valores
modernos, sino en la conexión entre la dependencia económica externa (dependencia de los
países de la periferia de los del centro), y la explotación social interna (principalmente de
clase), es decir, el problema no era el desarrollo en sí, sino el capitalismo, por lo tanto era el
paso de sociedades capitalistas a sociedades socialistas lo que llevaría al desarrollo y
modernización de una sociedad.

El tercer momento, década del ochenta y, especialmente, en los noventa, cuando en


muchas partes del mundo los críticos culturales comenzaron a cuestionar el concepto de
desarrollo, el cual calificaban como un discurso de origen occidental que operaba como un
fuerte mecanismo para la producción cultural, social y económica del tercer Mundo. Estas
tres fases o momentos pueden ser catalogados, de acuerdo con los paradigmas originarios de
los cuales surgieron como: teorías liberales, marxistas y posestructuralistas, respectivamente.

Ahora bien, el concepto o noción de desarrollo implico para los países tercermundistas
transitar un camino preestablecido por los países de primer mundo, relacionado con procesos
construidos por ellos, que no consulto ni escucho las voces, los conocimientos, las
preocupaciones, y los procesos construidos como sociedad, de los que debían beneficiarse
del “desarrollo”.
La cuarta fase o momento está definida por el entronizamiento de la visión neoliberal
tanto de la economía como de la sociedad, dándose un cierto debilitamiento o abandono
parcial del interés en el “desarrollo” como tal. No obstante, aunque por más de 60 años, el
pensamiento y la práctica del desarrollo ha tenido tanto transformaciones, como detractores,
siempre ha sabido modularse para reinventar su discurso.

Por otra parte, el mundo ha cambiado enormemente desde mediados de la década del
noventa. Ha habido, por supuesto, muchos cambios importantes en la economía mundial, la
geopolítica y la conciencia global, lo que hace parecer que se avizora, finalmente el fin de
esta era; tal vez la conciencia de entender que el modelo o noción de desarrollo que ha
signado a la sociedad ha sido un modelo errático, lo que ha dado origen a nuevas formas de
organización que propenden por un sistema político participativo.

De allí, que a partir de la década del 90 los gobiernos se han preocupado por aspectos
como la eficacia, la calidad y la buena orientación de la intervención del estado, lo que a su
vez le proporciona su legitimidad; esta nueva forma de gobernar se conoce como
gobernanza, o gobierno relacional; “la gobernanza hace referencia a un modelo alternativo
de gestionar los asuntos públicos que supone la transformación y la recomposición de la
acción pública, la incorporación de nuevos actores no gubernamentales al proceso de gestión
territorial, así como el establecimiento de un nuevo sistema de relaciones entre estos nuevos
actores y las administraciones públicas » ( Luis Abad 2010); se emplea en términos
económicos, sociales o de funcionamiento institucional, fundamentalmente la interacción
entre sus distintos niveles, ya sean hacia arriba, o hacia abajo; del mismo modo, y muy
especialmente la interacción de las administraciones públicas con el mercado y las
organizaciones privadas o de la denominada sociedad civil que no responden a una
subordinación jerárquica, sino a una integración en red, en lo que se ha denominado "redes
de interacción público-privado-civil a lo largo del eje local/global.

Es de anotar que el modelo de gobernanza ha venido cambiando, y ha venido pasando


de ser en los años 70s, un modelo burocrático, donde la preocupación del gobierno solo era
ejercer la dirección política, a ser en los años 80s un modelo gerencial, de gerencia técnica
eficiente; ya para los años 90s, la gobernanza toma un modelo relacional que se desarrolla
como un proceso de negociación en redes horizontales mixtas, y a partir de allí, la gobernanza
hace énfasis en el modelo territorial, desarrollándose como un proceso estratégico de
coordinación horizontal y multinivel entre actores y diversas instituciones.

En el ejercicio de la gobernanza el estado realiza un ajuste, perdiendo un poco su


protagonismo, y aumentando la participación ciudadana tanto en la toma de decisiones como
en la ejecución de las políticas públicas; es conveniente precisar que toda organización social
tiene un diseño de gobernanza que le permite operar, de tal suerte que las personas se
organizan para tomar decisiones y ejecutar actividades, normas y procedimientos que regulen
sus relaciones; bajo este modelo el papel del gobierno dirige su accionar a la coordinación,
moderación y capacitación de estos.

De allí, se colige que el término de gobernanza refiere a los procesos de interacción


entre los actores involucrados en un asunto público, que llevan a la toma de decisiones y a la
formulación de normas sociales. Si bien hay procesos de gobernanza presentes en cualquier
sociedad, estos se diferencian de otros acercamientos, en que éstos se pueden observar y
analizar a partir de una perspectiva que no es ni normativa, ni prescriptiva. Se desarrolla una
metodología apoyada en varias disciplinas sociales que sirve para diagnosticar los procesos
colectivos, basadas en algunas unidades analíticas principales como: problemas, actores,
normas, procesos; a la vez, estas unidades analíticas pretenden constituir una metodología
coherente y lógicamente articulada, cuyo uso representa un instrumento metodológico para
la investigación en políticas sociales.

De hecho, la concepción de esta nueva forma de gobernar, denominada gobernanza,


refleja la conciencia de un cambio de paradigma en las relaciones de poder, y ha demostrado
la estrechez del concepto clásico de gobierno para referir los grandes cambios y
transformaciones que se han dado en el contexto de un mundo globalizado.

Bajo este nuevo paradigma en las relaciones de poder la gobernanza relacional se


presenta como un medio para crear un vínculo activo, entre los representantes y los gestores
públicos, los agentes sociales y económicos, y la ciudadanía, con miras a fomentar la
transparencia y la corresponsabilidad de la acción pública; un elemento que incorpora la
gobernancia relacional es el de la transparencia relacional, lo que permite a las
administraciones públicas tomar consciencia de la complejidad social y de la necesidad de
habilitar espacios que le permitan conocer las opiniones y decisiones de la ciudadanía, a la
vez que utilizar herramientas que permitan una mayor eficiencia y eficacia en la gestión
pública.
Ahora bien, en las últimas dos décadas, tanto el aspecto territorial como el geográfico
se han convertido en referentes insoslayables de los procesos socioeconómicos,
produciéndose una recuperación de la dimensión territorial, no solo en el plano teórico sino
en el de la realidad de las estrategias empresariales y las políticas públicas. En la medida en
que los profundos procesos de cambio en el plano tecnológico, económico, cultural y político
a escala mundial impactan inevitablemente los territorios subnacionales, los procesos de
globalización y localización expresan la pertenencia de los dos ámbitos espaciales al mismo
campo relacional; la globalización de lo local y la localización de lo global.

De allí, que en el ámbito local las redes e interacciones sociales creen vínculos estables
entre personas o grupos con intereses comunes, encaminados al intercambio de apoyos
sociales que pueden ir que involucran aspectos emocionales, afectivos, incluso hasta
materiales. Las redes sociales poseen una estructura dinámica, pudiendo ser formales e
informales y el tipo de relación puede ser de apoyo, colaboración, consejo, influencia y
control.

A modo de conclusión se puede decir que el modelo de gobernanza relacional


territorial si bien no es la panacea, representa un nuevo paradigma en la manera de gobernar,
ya que implica la construcción de tejido social, de un nuevo pacto social y la construcción de
una nueva ética social; dado que ella apunta a la generación de espacios de interlocución y
concertación entre los múltiples actores sociales e institucionales, tanto públicos como
privados, lo mismo que entre instancias con ámbitos territoriales diferenciados, y algo muy
importante, integra redes sociales de distinto tipo, con diferente grado de formalización,
cobertura geográfica, con variada estructura y dinámica.

Ahora bien, hay que reconocer que este nuevo modelo de gobernar, ha permito un
mayor grado de transparencia, pero falta mucho por avanzar en lo que a participación
ciudadana se refiere, por cuanto por un lado, falta mucha formación para ejercer la
participación, y por el otro, gran mayoría de la sociedad es escéptica a los resultados que
puede generar su participación, pues consideran que la gobernancia en Colombia es precaria,
dado que las decisiones que toma el gobierno siempre están “amarradas” a las posibilidades
de mantener el control.

Vivimos en una época de grandes cambios y de comienzos nuevos, y a afortunadamente


muchos ciudadanos más siguen apostando por vías limpiamente democráticas, por el dialogo
civilizado, por valores como la solidaridad, la cooperación, la colaboración, y la construcción
de una verdadera autoridad del estado, que no depende solamente de su capacidad de ejercer
coacción legitima, sino también de la rectitud de su procedimiento y de su decisión de ejercer
un buen gobierno, en su función administrativa.

La innovación en la gestión pública ha sido reconocida como el eje de los nuevos


esfuerzos por reactivar y potenciar el papel de los Gobiernos y las Administraciones Públicas
frente a la complejidad y nuevos escenarios que impone el siglo XXI.

Modelos de la Gestión Pública

Los modelos de nueva gestión pública y gobierno abierto, trata primordialmente en


crear espacios de contacto directo con la ciudadanía mediante internet y otros medios, por
medio de la creación de plataformas para el debate informado y el trabajo común; además
de esto y así mismo ofrecer datos públicos de primera mano (open data) sin transformarlos
ni interpretarlos para que sea la propia sociedad la que saque sus propias conclusiones y los
reutilice; se promueva la coproducción de valor público, social y económico, mediante la
colaboración de los diversos sectores de la sociedad en la propia prestación de servicios
valiosos y/o generación de nuevas aplicaciones, innovaciones o productos socialmente
deseables (a partir de la información liberada y la reutilización de los datos).

En la nueva gestión pública y gobierno abierto se evidencia tres pilares básicos que
sirven de soporte al concepto de la nueva gestión pública de Gobierno
Transparencia: Un gobierno transparente proporciona información sobre los procesos
de gobernanza, sobre sus planes de actuaciones, promoviendo la rendiocion de cuentas de la
administración frente a la ciudadanía generando un permanente control social.

Participación: Un gobierno participativo promueve el derecho que posee la ciudadanía


a participar activamente en la formulación de políticas públicas y facilita espacios de
encuentros que fortalecen la equidad.

Colaboración: Un gobierno colaborativo compromete E implica a los ciudadanos y


demás agentes sociales en el esfuerzo por trabajar conjuntamente para resolver
problemáticas
Bibliografía

CLAD (1999) Una Nueva Gestión Pública para América Latina. En Revista del CLAD
Reforma y Democracia Nro 13, Febrero, Caracas. CLARKE, J. y NEWMAN, J (1997)
The Managerial State, London, Sage.

CUNILL GRAU, Nuria (1997) Repensando lo Público a través de la Sociedad. Nuevas


Formas de Gestión Pública y Representación Social, CLAD-Nueva Sociedad, Caracas.

ECHEVARRIA, Koldo y MENDOZA, Xavier (1999) La Especificidad de la Gestión


Pública: el Concepto de Management Público. En ¿De Burócratas a Gerentes?, Losada
i Madorrán (editor), Banco Interamericano de Desarrollo, Washington D. C.

Moncayo, Jimenez, Edgard, Nuevas teorías y enfoques conceptuales sobre el desarrollo


regional: ¿hacia un nuevo paradigma? 2003. Revista de economía institucional,
universidad externado de Colombia, vol.5 No.8, primer semestre. Pags.32-65. Bogotá
Colombia
Open Government un modelo de Gestión

Uno de los ejes fundamentales de la nueva gestión pública ha sido y será la innovación
de la gestión pública, en este escenario la información, el cambio de modelo de gestión
constituye un insumo crítico en la implementación participativa de políticas, propia del
gobierno abierto.

Para algunos autores el Gobierno Abierto es el resultado del cambio tecnológico,


donde la web 2.0 juega un rol fundamental y el centro de su análisis son las tecnologías de
información. A su vez, otros enfatizan la importancia de concebir el Gobierno Abierto como
un cambio en los valores del servicio público y en la organización, en síntesis, se traduce en
una nueva cultura organizacional. También se explica que el Open Data, o mejor conocido
como datos abiertos, viene a revolucionar el concepto de transparencia tal como se había
venido implementando. Contar con información que puede ser transformada para un fin
mayor al interés particular, resulta en una nueva relación entre productor de información y
receptor de la misma.

Autores como Guardián Orta (2010) conceptualiza Gobierno Abierto definida como:
“la doctrina política que sostiene que la actividad del gobierno y de la administración del
Estado debe estar abierta a todos los niveles para el escrutinio eficaz del público y de su
supervisión. En su más amplia concepción se opone a la razón del Estado de legitimar como
secreto de Estado cierta información aduciendo temas de seguridad “ (2010: 76).

Un Gobierno abierto implica un conjunto de cambios en la perspectiva de la cultura


organizacional (sobre todo en la organización pública) y de gestión.

César Calderón (2012), citando el blog de Javier Linares, presenta algunos cambios
que deben realizarse en la implementación de un Gobierno Abierto:

1. Cambio en los procesos. Los procesos en la administración pública no han sido


diseñados para servir a los ciudadanos, no son cómodos para el ciudadano o no le ayudan, y
por lo tanto hay que re-ingeniarlos para conseguir que así sea, hay que eliminarlos o
cambiarlos.

2. Cambio en la organización. Las organizaciones públicas están diseñadas bajo


modelos jerárquicos que nada tienen que ver con la eficiencia. Es imprescindible reorganizar
las administraciones, las plantillas y la definición de los puestos de trabajo para poder actuar
bajo un modelo en red, orientado a proyectos y a la consecución de resultados.

3. Cambio en las formas de relación. Del mostrador a la mesa redonda, del correo
certificado a la comunicación en línea, de la obligación a la presencia física a las facilidades
de relación, etc. (2012: 27).

Otra visión es la de Mariñez Navarro y Valenzuela Mendoza (2013), quienes asumen


que el Gobierno Abierto debe traducirse en un modelo de gestión, así como en una nueva
forma de concebir la relación de colaboración gobierno-gobierno, gobierno-sector privado y
gobierno-ciudadanos, y de esta manera convertirse en una plataforma para una democracia
abierta. Para ello, proponen cuatro componentes incorporados en dos ejes. El primer eje se
refiere al componente transversal: la transparencia; y el segundo eje lo componen la
participación colaborativa, expresada en la relación ciudadanos-gobierno, la colaboración
intra-intergubernamental y la asociación colaborativa público-privada como esquemas de
gestión con sus respectivos criterios de rendimientos.

Ref.

Guardián Orta, C. (2010). ¿Transparencia? En Calderón, C. y Lorenzo, S. (Coords.),


Open Government. Gobierno Abierto. Jaén: Algón Editores.

Calderón, C. y Lorenzo, S. (Coords.). (2010). Open Government. Gobierno Abierto.


Jaén: Algón Editores
Mariñez Navarro, F. y Valenzuela Mendoza, R. (2013). Gobierno Abierto. ¿Más
Innovación? ¿Más Gobierno? ¿Más Sociedad? ¿En Qué Consiste? México: Editorial Miguel
Angel Porrúa-EGAP