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Dávila Velázquez Jesús Salvador

Teoría de la Historia.
Tratado de la argumentación1.

Dentro la introducción de la obra escrita por Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-


Tyteca, se especifica que el objetivo de este tratado sobre la argumentación está
estrechamente relacionado con la retórica y la dialéctica griegas, la
argumentación tiene una ruptura con el racionalismo de descartes, el cual ha
tenido una gran influencia en los últimos siglos. Como resultado de esta ruptura
se ha descuidado el estudio de la argumentación.
Hay un punto de comparación importante que ayuda a comprender más
la ruptura de la argumentación con la razón, la deliberación y la argumentación
se oponen a la necesidad y la evidencia, “no se delibera en los casos en los que
la solución es necesaria ni se argumenta contra la evidencia2”. A sí mismo la
argumentación está inmersa en lo verosímil, no se puede calcular, por otro lado,
los autores destacan que Descartes en su Discurso del Método toma por falso
casi en su totalidad a lo verosímil, Descartes plantea que la evidencia es prueba
de la razón, por lo tanto, solamente son racionales las pruebas sustentadas por
la evidencia, una ciencia no se puede basar en argumentos verosímiles, se basa
en necesidades con las que forzosamente tiene que estar de acuerdo 3.
Hay una contradicción en la razón, está ejemplificada en el texto con la
lógica, la cual se ha ido formalizando (limitada a los procedimientos
matemáticos), por lo tanto, si hay una lógica fuera de lo formal, escapa
automáticamente del campo de la razón, aquí se ve limitada la razón, los autores
de cuestionan sobre los límites de la razón, ¿La razón es completamente inútil
en los campos que están fuera del cálculo? Dentro de esta limitación de la razón
intervine la facultad de razonar y demostrar, “la concepción postcartesiana de la
razón nos obliga a introducir elementos irracionales. siempre que el objeto del
conocimiento no sea evidente4”, dejando a la argumentación como una reducción
a la evidencia.

1
Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-Tyteca, Tratado de la argumentación, Madrid, Gredos, 1989, 855
PP.
2
Ibíd., p. 30
3
Ibíd., p. 31
4
Ibíd., p. 33
Cabe destacar que el texto hace énfasis en 2 tipos de razonamiento
antiguo, el razonamiento dialectico y el razonamiento analítico, el primero trata
de lo verosímil y el segundo de preposiciones necesarias5.
Ala par de la argumentación se toca el tema de la retórica, en ella existe
un discurso enunciado por un orador, el cual va dirigido a un auditorio. El orador
debe adaptarse al auditorio para poder convencerlo. Este medio discursivo sirve
para obtener la adhesión del auditorio empleando el lenguaje para persuadir y
convencer6.
Este texto me parece bastante entendible ya que hace constantes
comparaciones, las cuales son de ayuda para un mejor entendimiento
contrastando razón con argumentación. Pero a pesar de estas diferencias el
texto deja en claro que la argumentación puede llegar a complementar a la razón,
ayudándola a orillar hacia una verdad.
En lo que respecta al campo histórico, la argumentación juega un papel
bastante importante, ya que de ella depende sustentar correctamente una tesis,
lo que alcanza a dotarla de verosimilitud y ser aceptada por el público es
producto de un discurso retorico por parte del autor u orador, además de la
habilidad del sujeto de la enunciación para argumentar y defender su tesis, debe
dirigirla correctamente a su auditorio.

5
Ibíd., p. 36
6
Ibíd., p. 39