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TRABAJO PRODUCTIVO/

REPRODUCTIVO,
POBREZA Y POLÍTICAS
DE CONCILIACIÓN* nomadas@ucentral.edu.co • PÁGS.: 8-21

Lourdes Benería**
A la luz del análisis de los conceptos de trabajo productivo y reproductivo / remunerado y /no remunerado se
examina la globalización de la reproducción cuyas consecuencias incluyen la pérdida de trabajo en los países del sur, la
feminización de la emigración y el aumento de la demanda para la economía del cuidado en los países inmigrantes. Estos
procesos están cambiando las estructuras familiares y requieren políticas de conciliación que tengan en cuenta la
informalización de los mercados de trabajo y la pobreza en América Latina.
Palabras clave: Trabajo productivo / reproductivo, feminización de la emigración, políticas de conciliación.

À luz da análise dos conceitos de trabalho produtivo e reprodutivo / remunerado e / não remunerado, examina-se
a globalização da reprodução cujas conseqüências incluem a perda de trabalho nos países do sul, a feminização da
emigração e o aumento da demanda para a economia do cuidado nos países imigrantes. Estes processos estão mudando
as estruturas familiares e requerem políticas de conciliação que tenham em conta a informalização dos mercados de
trabalho e a pobreza na América Latina.
Palavras-chaves: Trabalho produtivo/reprodutivo, feminização da emigração, políticas de conciliação.

In the light of the analysis of the concepts of productive and reproductive, remunerated and unremunerated work,
the globalization of the reproduction which consequences include the loss of work in Southern countries, the feminization
of migration, and the increase of the demand for an economy of the care in immigrant countries, is examined. These
processes are changing the family structures and require conciliation politics that take into account the no-formalization
of the work markets and the poverty in Latin America.
Key words: productive/reproductive work, feminization of migration, conciliation politics.

ORIGINAL RECIBIDO: 31-X-2005 – ACEPTADO: 06-II-2006

* Esta ponencia se presentó en la Reunión Internacional de expertas/os en cohesión


social, políticas conciliatorias y presupuesto público: una mirada desde el género, Ciudad
de México, 24-26 de octubre de 2005, organizada por el Fondo de Población de las
Naciones Unidas –UNFPA–, y por la Cooperación Técnica Alemana –GTZ–.
* * Economista y profesora en la Universidad de Cornell, EE.UU. Doctora en Economía de
la Universidad de Columbia, New York. E-mail: lb21@cornell.edu

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1. Introducción1 su importancia, no sólo para el ducidos e intercambiados con un
mantenimiento y reproducción de precio a través del mercado. El
Mucho ha ocurrido desde que la fuerza de trabajo y de las fami- conjunto de actividades reproduc-
en la década de los años setenta la lias, sino para el funcionamiento tivas y no remuneradas no asocia-
teoría feminista señaló la importan- del sistema económico 3. Aunque das de manera directa con el
cia de distinguir entre el trabajo gran parte de estos estudios ana- mercado, quedaba así excluido de
productivo y el reproductivo para líticos procedían de conceptua- la información estadística lo cual
analizar y encontrar soluciones a las lizaciones con una base marxista, implicaba que se ignorara una
cuestiones que lanzaba el feminis- a través de los años han sido uti- gran parte de la actividad econó-
mo. El objetivo principal de esta dis- lizados por autores con distintos mica realizada sobre todo por las
tinción era poner de manifiesto la enfoques teóricos. mujeres. Después de más de dos
invisibilidad del trabajo de las mu- décadas de crítica a esta situación,
jeres y su concentración en la esfe- A partir de los años ochenta se pueden constatar los múltiples
ra reproductiva y no remunerada. el esfuerzo por aumentar la visi- esfuerzos que una gran variedad
Otro objetivo era subrayar los bilidad del trabajo de las mujeres de actores han emprendido para
efectos de dicha con- contrarrestar estas
centración sobre las deficiencias. Entre
condiciones laborales ellos se encuentran ins-
de las mujeres, así tituciones como las
como sobre las dife- Naciones Unidas, los
rentes posibilidades y gobiernos nacionales y
expectativas con las personas procedentes
que se enfrentaban de la academia, cen-
durante su ciclo vital. tros de investigación y
Por último, era impor- del activismo. Sin du-
tante contrastar todo da, el feminismo ha ju-
lo anterior con la con- gado un papel muy
centración de los hom- importante en todos
bres en la esfera de la estos niveles y ha sido
producción para el el movimiento im-
mercado y con sus pulsor detrás de estas
efectos sobre las rela- iniciativas4.
ciones de género. Marcha Embera de Chinchiná a Manizales, 2005, por el reconocimiento de sus territorios.
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El afinamiento de
Una de las tareas que primero se centró en los problemas de su la medición ha estado acompaña-
se asumió fue definir los conceptos contabilización estadística. Se do de una mayor sofisticación teó-
de “producción”, “reproducción” y encontró que las estadísticas rica y metodológica, en especial
“trabajo”. Había que entender los oficiales excluían el trabajo por parte del análisis feminista
distintos aspectos que contribuyen reproductivo no remunerado, (Picchio, 2003; Benería, 2005a).
a la reproducción social, incluyen- tanto de las cuentas de renta na- Aunque queda mucho por hacer,
do en especial el trabajo doméstico cional como de las estadísticas diversos gobiernos, así como algu-
y las tareas en torno al hogar en las sobre la población activa. Histó- nas instituciones internacionales,
que por tradición se ha concentra- ricamente, desde que se inició su han patrocinado encuestas y la re-
do el trabajo de las mujeres 2. Por recopilación en distintos países, copilación de series estadísticas
otro lado, el debate sobre el tra- estas series tenían, y en gran me- que permitan una aproximación
bajo doméstico que tuvo lugar dida siguen teniendo, el objetivo más fiable al trabajo reproductivo
sobre todo en los países anglosa- de captar los datos de producción no remunerado. El resultado ha
jones a mediados de los años se- y crecimiento de la economía, es sido el aumento de la información
tenta, sirvió para hacer evidente decir, de los bienes y servicios pro- cuantitativa lo cual permite eva-

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luar cada vez con más precisión el bres, las personas desempleadas y 2. Trabajo productivo/
aporte específico de este tipo de marginadas del centro de la vida reproductivo y
trabajo. Algunos países como Ca- económica tienen que adoptar es- trabajo remunerado/
nadá y los Estados Unidos han ini- trategias de supervivencia que no remunerado
ciado la recopilación de series incluyen una mayor dependencia
estadísticas acerca del uso del tiem- del trabajo no monetizado o no in- Los avances conceptuales,
po entre hombres y mujeres, no sólo cluido en las estadísticas oficiales; metodológicos y empíricos han de-
de las horas trabajadas sino del c) las crisis económicas, el desem- terminado que la distinción inicial
tiempo dedicado al ocio y el trans- pleo y subempleo, la flexibilización entre trabajo productivo y repro-
porte. En casi todos los países del mercado laboral y la informa- ductivo se haya ido sustituyendo
existen estimaciones basadas en es- lización conducen a cambios cícli- por otra entre trabajo remunerado
tudios y encuestas específicas que, cos o esporádicos que mantienen y no remunerado. Si bien la prime-
aunque no se apliquen con suficien- fluida la conexión entre las activi- ra aún tiene cierta vigencia, la di-
te periodicidad, han arrojado mu- dades dentro y fuera del mercado; ferenciación de trabajo pagado y no
cha luz sobre la evaluación del d) a medida que la familia moder- pagado tiene mayor pertinencia
trabajo total de hom- debido a razones con-
bres y mujeres, tanto ceptuales y prácticas
remunerado como no como las siguientes:
remunerado5. La infor-
mación sobre el uso A medida que una
del tiempo hace posi- economía se mercan-
ble un análisis más ri- tiliza y aumenta el in-
guroso y detallado de greso de las familias,
las desigualdades de una parte creciente del
género del que era po- trabajo reproductivo
sible con las estimacio- se convierte en trabajo
nes anteriores, lo cual remunerado. Algunas
redunda en las políti- tareas reproductivas se
cas de conciliación y transfieren de la esfera
de desarrollo6. doméstica al mercado,
es el caso de las guar-
Las tendencias pre- derías infantiles, las
dominantes de los mer- Minga Embera, Risaralda, 2005, “contra la guerra y por la inversión social...”. lavanderías o la venta
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cados laborales le han de comida en la calle
conferido más importancia a estos na va evolucionando como resulta- o en restaurantes. Muchos de estos
avances conceptuales, metodológi- do de transformaciones demográfi- servicios operan casi de forma ex-
cos y empíricos puesto que ponen cas y económicas, surgen nuevas clusiva con mujeres, pero en este
de relieve la necesidad de contar coordenadas para comprender la caso su trabajo es remunerado y
con información sistemática sobre ecuación del trabajo productivo/ estadísticamente visible, por lo me-
el trabajo productivo/reproduc- reproductivo. nos cuando forma parte del sector
tivo y remunerado/no remunera- formal. Sin embargo, no dejan de ser
do. Estas tendencias incluyen: a) Todos estos factores explican trabajo “reproductivo” puesto que
la participación creciente de las la necesidad de entender y medir contribuyen al mantenimiento de la
mujeres en el trabajo remunerado, el trabajo no remunerado así fuerza de trabajo y a la reproducción
lo cual refuerza la importancia de como de diseñar políticas que in- social.
conocer el reparto de los distintos tervengan en la distribución des-
tipos de trabajo, así como del ocio, igual entre mujeres y hombres con • Pese a que se ha escrito mu-
dentro y fuera del hogar; b) tanto el fin de construir la igualdad de cho acerca de que el trabajo
en los países ricos como en los po- género. reproductivo no remunerado

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contiene un elemento de cui- cia dificulta distinguir o ayuda a pensar las políticas conci-
dado y relación emocional separar con claridad el tra- liatorias. En todo caso, el objetivo
entre las personas que no tie- bajo productivo del repro- de usar esta diferenciación es el de
ne paralelo en la esfera del ductivo. Este es el caso de la resaltar dos hechos que la econo-
mercado, sigue siendo bas- madre que vende parte de la mía tradicional había ignorado. Por
tante difícil establecer una comida que cocina para el un lado, la importancia del trabajo
división tajante entre estas consumo familiar. En esta si- reproductivo no remunerado para
tareas; la diferencia entre tra- tuación, la distinción entre el bienestar familiar y social que fue
bajo remunerado y no remu- trabajo remunerado y no re- establecida una vez se pudo medir
nerado es menos ambigua. munerado proporciona una este tipo de trabajo y estimar su
Por otra parte, cuando se información adicional que valor. Estos análisis destacaron los
enfatiza en que hay “produc- simplifica el análisis. muchos aspectos que lo componen
ción” y “trabajo” en la eco- y eso tuvo impacto en la formula-
nomía doméstica a menudo • Finalmente, a pesar de que ción de políticas. Por otro lado, se
se hace referencia al trabajo sean las mujeres quienes se propició un mayor conocimiento y
reproductivo, precisamente concentran en el trabajo no comprensión de la esfera repro-
para contrarrestar la versión remunerado, en muchos ductiva que, a su vez, ha enrique-
ortodoxa que define estos países se ha observado un cido el análisis económico. La
conceptos en relación con el aumento del número de economía feminista, por ejemplo,
mercado. hombres que desempeñan ha sido muy explícita en mostrar lo
actividades dentro del hogar. mucho que ignoraba o no tenía en
• No todo el trabajo domésti- A medida que un país se de- cuenta el análisis económico orto-
co es sólo reproductivo, uno sarrolla y los salarios aumen- doxo, heredero de los modelos teó-
de sus componentes no lo es: tan, se incrementan los costos ricos basados exclusivamente en la
en el caso de las familias sin en los que muchas familias racionalidad económica. En contra-
niños/as hay “mantenimiento” incurren para emplear a ter- posición, el feminismo ha destaca-
de la fuerza de trabajo pero no ceras personas que realicen do la importancia de la economía
“reproducción” a pesar de que algunas tareas del hogar. del cuidado para el funcionamien-
en ambos casos sea no remu- Como resultado, aumenta el to de una sociedad (Ferber and
nerado. Lo mismo puede de- número de hombres que rea- Nelson, 1993; Folbre, 1994; Be-
cirse del cuidado de ancianos/ lizan tareas no remuneradas nería, 2005a). Una de las conse-
as dentro del hogar. en sus hogares, como cons- cuencias de este enfoque fue el
trucción, carpintería, electri- replanteamiento de muchos de los
• Hay “producción” que no es cidad y mecánica. Desde ésta ejes fundamentales del análisis eco-
remunerada, tal es el caso del perspectiva, es importante nómico y una extensión de lo que
voluntariado que contribu- disponer de información so- se consideraba propio del campo de
ye a actividades ligadas con bre este tipo de trabajo no re- lo económico 7.
la economía de mercado. munerado aunque no sea
Aunque no sea reproduc- estrictamente reproductivo. Este proceso de reflexión está
tivo, la gran extensión del llevando a asumir una perspectiva
voluntariado en muchos paí- Estos argumentos no invalidan de la economía más próxima a la
ses obliga a incluirlo en el la importancia de distinguir entre que tenían los griegos, centrada en
trabajo no remunerado si se producción y reproducción. Al la esfera doméstica. La concepción
quiere analizar el uso del contrario, muestran que es funda- ampliada de lo económico ha trans-
tiempo y entender las dife- mental mantenerla, sobre todo formado las ideas sobre el bienestar
rencias de género. porque establece una conexión individual y social, en la actualidad
conceptual entre la naturaleza y el el trabajo no remunerado constitu-
• La simultaneidad de distin- papel de la reproducción social y ye uno de sus ejes fundamentales.
tas actividades con frecuen- el sistema económico y, además, Antonella Picchio (2003), por

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ejemplo, ha definido el bienestar 3. Políticas de Conciliar el trabajo doméstico
como: conciliación y familiar con las actividades remu-
neradas exige diversas acciones,
un proceso de reproducción so- Uno de los efectos positivos por ejemplo: a) la flexibilización de
cial que requiere bienes y pro- que dejaron tanto la definición horarios tanto de las empresas don-
ductos materiales y servicios
más exacta como la contabiliza- de se trabaja como de otras institu-
personales remunerados (pro-
vistos por el estado o por el ción del trabajo reproductivo y no ciones que afectan la vida cotidiana
mercado) y trabajo no remune- remunerado, es que facilitó su (centros de docencia, comercios,
rado (en el hogar o en la co- conciliación con el uso del tiem- lugares de ocio, instituciones ban-
munidad). Este proceso tiene po en el mercado laboral. En los carias y financieras, transportes,
lugar dentro de un contexto países de la Unión Europea se está etc.); b) ayudar a las escuelas y cen-
institucional que incluye fa-
milias, organismos estatales,
dando un vivo debate sobre las tros recreativos para que amplíen
empresas, mercados y comuni- políticas de conciliación, quizás los programas que les sirven a las
dades (p. 2). porque el objetivo de compaginar familias a conciliar el uso del tiem-
el trabajo remunerado y el domés- po (posibilidad de almorzar en las
Esta definición del escuelas, diseño de ac-
bienestar social im- tividades que amplían
plica que un análisis el día escolar, etc.); c)
del nivel de vida de crear guarderías don-
un país o de una co- de no existen y au-
munidad tiene que mentar la oferta de
incluir no sólo los plazas para atender el
bienes y servicios pro- aumento de la deman-
ducidos a través del da; d) implementar
mercado, sino tam- programas que facili-
bién una clara con- ten la mayor participa-
ceptualización del ción de los hombres
aporte que haga la en las responsabilida-
esfera del trabajo no des domésticas, como
r e m u n e r a d o . Tam- el permiso de paterni-
bién implica, tal co- dad al nacer lo/as hijo/
mo Picchio y otra/os as; e) ofrecer diversos
autora/es han argu- Minga Embera, “Por la soberanía...”, Risaralda, 2005.Foto Comunicaciones ONIC. tipos de ayuda a las
mentado, que el tra- familias para el cuida-
bajo no remunerado tiene que tico es un problema urgente no do de niño/as y ancianos; f) crear
integrarse plenamente dentro del sólo para las mujeres sino para programas específicos para cada lo-
contexto macroeconómico y del muchas familias. La legislación calidad y región.
mercado de trabajo. Este es el que ya se ha introducido sobre
marco en el que se han venido rea- este tópico necesita mejoras pero, El diseño de estas políticas qui-
lizando, por ejemplo, los proyec- aún así, ha representado un paso zás parezca menos urgente en Amé-
tos sobre presupuestos desde una adelante y ha posicionado el tema rica Latina que en los países más
perspectiva de género y también en el discurso político 8. En todo ricos porque en esas naciones es
las encuestas sobre el uso del tiem- caso, es evidente que a medida más fácil recurrir al servicio domés-
po. Es en este punto en el que que aumenta la participación de tico. Sin embargo, es muy proba-
deben emplazarse la política eco- las mujeres en el mercado de tra- ble que a medida que éste se haga
nómica y social, incluyendo las bajo y que se encarece el servicio menos accesible para una propor-
políticas públicas y las de conci- doméstico, aumenta también la ción mayor de la población, la
liación entre los distintos tipos de importancia de estas políticas en tendencia será parecida a la expe-
trabajo. cualquier país o región. rimentada en la actualidad por

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otros países con costos laborales micos como el crecimiento del PIB mensional en el que pueden inter-
más altos. Por otro lado, como se o de la renta per cápita, sino en venir muchos factores que afectan
argumenta más adelante, la emigra- cuanto a su capacidad de transfor- el “ser” y el “hacer”, desde el acce-
ción femenina está cambiando la or- mar los horizontes del desarrollo de so a los recursos hasta el nivel edu-
ganización familiar y el trabajo las personas. Aunque esta idea no cativo y factores psicológicos como
reproductivo. era nueva 9 , Sen le dio una base la autoestima y las expectativas
conceptual y teórica muy sólida, para el futuro. El nivel del PIB pue-
fundada en su crítica a la teoría eco- de ser importante en este proceso
4. Desarrollo humano: nómica ortodoxa moderna -inclu- pero no es un indicador seguro, pri-
el enfoque de yendo la teoría del bienestar- y en mero, porque su cantidad no dice
capacidades y las la falta de conexión entre la eco- nada sobre la desigualdad de su dis-
políticas de nomía y la ética. Por otra parte, el tribución y, segundo, porque en
conciliación PNUD aportó la base institucional muchos países no hay una correla-
que ha permitido su difusión, sobre ción directa entre el PIB y, por
Una visión socioeconómica que todo a través de sus informes anua- ejemplo, el nivel de educación o de
integre el trabajo pro- salud (Banco Mundial,
ductivo y reproduc- 2000/2001). En la no-
tivo o el remunerado ción de “capacidades”
y no remunerado, re- de Sen hay dos aspec-
quiere un esfuerzo que tos importantes. Uno
resulta muy compa- se refiere al funciona-
tible con el enfoque miento de las personas
del desarrollo humano (el “hacer”), es decir,
que fue introducido cómo manejan sus vi-
por el PNUD en su das y las posibilidades
primer Informe sobre el que tienen para hacerlo
Desarrollo Humano en o cómo se las arreglan
1990. La gran difusión en su vida cotidiana.
que desde entonces tie- El otro aspecto es la
ne éste enfoque ha posibilidad de buscar
seguido distintas di- objetivos más amplios,
recciones, una de las de extender los horizon-
cuales es la que le “Por la dignidad, la autonomía, la protección de los derechos y la paz de los colombianos seguiremos tes –individuales y colec-
en resistencia pacífica”. Minga Embera, Risaralda, 2005. Foto Comunicaciones ONIC.
imprimió el análisis tivos– y de definir y vivir
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feminista. En un comienzo fue les, tanto de los internacionales la propia vida como una quisiera (el
formulado por Amartya Sen y co- como de los regionales y naciona- “ser” o, quizás podría añadirse, el
nocido como el enfoque de las ca- les. En realidad, Sen colaboró con “devenir”). La relevancia de esta vi-
pacidades, su clara relevancia para el PNUD para lanzar el concepto sión se hace evidente si se piensa
comprender las desigualdades de de desarrollo humano y darle una en los horizontes muy cerrados de
género dio lugar a una abundante aplicación práctica, el debate sobre una niña o de un campesino pobres
literatura con implicaciones para la sus distintos aspectos se ha mante- en algún lugar del mundo, sus ex-
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política económica y social (Sen, nido vivo hasta el presente . Otros pectativas son tan reducidas que les
1999; PNUD, 1990 y 1995). A autores también han colaborado en puede resultar muy difícil siquiera
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continuación se enuncian las líneas la construcción de este enfoque . imaginar una vida distinta. En este
generales de éste enfoque. sentido, la visión de Sen es de una
Lo importante para Sen es el afirmación muy positiva; se trata no
Sen partió de la idea de que el desarrollo de las capacidades de cada sólo de eliminar la pobreza sino de
desarrollo se debería definir y cuan- una y de todas las personas para ser y buscar la “libertad positiva”, la que
tificar no sólo en términos econó- hacer. Este es un proceso multidi- permite hacer y construir, soñar y

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conseguir lo que se sueña, es decir, considerarse básicas. Esto la ha lle- facilitar el análisis de la desigual-
potenciar el desarrollo humano13. vado a la elaboración de una lista dad de género en el caso concreto
de diez “capacidades humanas bá- de sociedades occidentales post-in-
Sen, lo mismo que la filósofa sicas” para “vivir una vida con dig- dustriales. En este caso, la lista de
norteamericana Martha Nussbaum nidad,” definidas como objetivos catorce capacidades fue el resulta-
(2003), han señalado que el enfo- generales que pueden ajustarse para do de varios pasos que consistieron
que de las capacidades se parece cada sociedad específica. La lista en preguntar a distintas personas y
mucho al de los derechos humanos. incluye objetivos como “poder vi- grupos cuáles serían sus prioridades
Sin embargo, indica Nussbaum, los vir una vida de una longevidad entre las posibles capacidades. Lue-
derechos humanos son más abstrac- normal, es decir sin morir prema- go Robeyns comparó varias de las
tos y “universales” mientras que las turamente o sin que la persona sea listas así obtenidas y las discutió con
capacidades son más concretas, reducida a un estado que no mere- otras personas interesadas. Ésta me-
individualizadas y específicas en ce vivirla” o “poder formar una idea todología le permitió alcanzar un
relación con distintos contextos y de lo que es bueno y poder reflexio- nivel de especificidad que refleja-
necesidades. La razón por la cual nar sobre la planificación de nues- ba las necesidades y la visión de una
Nussbaum opta por sociedad post-indus-
éste enfoque es que trial, este método pue-
resulta muy útil para de repetirse en otros
desarrollar una teoría contextos. Entre las
de justicia de género y catorce capacidades se
aplicarla al caso espe- encuentran las que se
cífico de las mujeres en incluyen a continua-
su entorno cultural y ción, ellas pueden pro-
social, aparte de que porcionar un contexto
el discurso de las capa- conceptual más concre-
cidades tiene una rele- to que el de Nussbaum,
vancia muy directa no sólo para analizar las
para el desarrollo hu- desigualdades de géne-
mano. Además, aña- ro sino también para
de, el enfoque de las pensar las políticas de
capacidades no adole- conciliación:
ce del problema de ses-
go occidental que a “Los pueblos indígenas somos 81 etnias con 64 idiomas nativos del continente americano. • “Poder cuidar de los
Presente”. Minga Embera, Risaralda, 2005. Foto Comunicaciones ONIC.
menudo se ha atribui- hijos y de otras perso-
do al de los derechos humanos. Sin tras propias vidas.” Sin embargo, nas,” se refiere a la capaci-
embargo, hay que reconocer que los una lectura de esta lista todavía dad que tradicionalmente ha
dos enfoques tienen mucho en co- parece demasiado general como sido la concentración prima-
mún y que el lenguaje de derechos para proporcionar elementos que ria de las mujeres. Robeyns
humanos ha sido desarrollado y a ayuden en una discusión de las po- es consciente de que ésta ca-
menudo utilizado con éxito por el líticas de conciliación entre el tra- pacidad puede tener un re-
movimiento feminista a partir de bajo productivo y reproductivo. sultado ambiguo en cuanto
los años ochenta, sobre todo en al efecto ejercido sobre el
cuanto a los derechos políticos y de Nussbaum no es la única en bienestar de la persona que
ciudadanía de las mujeres. querer concretar las capacidades proporciona el cuidado.
del enfoque de Sen. Entre los auto-
Nussbaum ha criticado a Sen res y autoras que han trabajado este • “Poder trabajar en el merca-
por no ser lo suficientemente espe- tema, la economista belga Ingrid do laboral [remunerado] o
cífico en la definición de las capa- Robeyns (2003) también ha elabo- realizar proyectos, incluso
cidades, ni aún en las que puedan rado una lista con el propósito de proyectos artísticos,” remite

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a la posibilidad de ejercer bajos que permiten distintos nive- realidad en la que, primero, una
estas funciones en igualdad les de autonomía en el uso del tiem- gran parte de la producción queda
de condiciones con los hom- po. Para elaborar estas políticas en fuera del alcance de las políticas
bres aún cuando la realidad sociedades concretas habría que públicas y, segundo, tanto la pro-
sea muy distinta. tener muy en cuenta las diferencias ducción como la reproducción han
de género que pudieran existir en ido globalizándose, es decir, parte
• “Poder moverse,” por ejem- cada caso. Por ejemplo, un dato de su control depende de instancias
plo, entre distintos espacios muy importante es que las mujeres que transcienden la esfera nacional.
y lugares, tanto públicos tienen menos libertad de moverse El resto de este texto se concentra
como privados, sin restric- cuando quieran o a donde quieran, en estas cuestiones.
ciones que discriminen por pero ese hecho varía entre distin-
género. tas culturas, países y regiones. De a. Informalización y pobreza
este modo, las políticas de conci-
• “Poder disfrutar de tiem- liación pueden ser un instrumento El enorme crecimiento de la
pos de ocio”, responde a la importante para facilitar el “funcio- economía informalizada desde los
realidad de que, según lo namiento” de las capacidades, para años ochenta en América Latina
demuestran muchas esta- extender el abanico de posibilida- es un fenómeno bien conocido. En
dísticas, los hombres sue- des de mujeres y hombres y para contra de las previsiones que hi-
len disfrutar de más tiempo alcanzar una mayor igualdad de cieron los análisis del “sector in-
de ocio que las mujeres. género. Puesto que también pueden formal” realizados en la década del
afectar a los hombres, se constitu- setenta, el sector “moderno” no
• “Poder ejercer autonomía en yen en un instrumento para el “ha- sólo no ha absorbido la fuerza la-
el uso del tiempo”. Ésta ca- cer” y el “ser” de cada una y de boral que se hallaba en sus márge-
pacidad depende de la divi- todas las personas. nes, sino que la utilización de esta
sión del trabajo, en el sentido fuerza laboral y la importancia que
de que un tipo de trabajo tiene en la producción han ido
puede proporcionar más au- 5. El contexto de aumentando, lo cual ha llevado a
tonomía sobre el tiempo pro- América Latina: una fusión creciente de lo formal
pio que otros. Es evidente informalización del con lo informal. En la reunión
que las tareas domésticas, y trabajo remunerado, anual de la OIT del año 2002, se
sobre todo el cuidado de pobreza y empezó a utilizar el término “eco-
menores, tienden a reducir globalización nomía informal” para referirse al
mucho la autonomía de las predominio de la informalización
personas que las ejercen, en Hay que preguntarse si la lista en la economía de muchos países.
su mayoría mujeres. de capacidades elaborada por Este proceso se ha intensificado
Robeyns sería distinta para los paí- por la fuerte competencia propia
Los distintos aspectos que se ses latinoamericanos. La tesis de este de los mercados globales así como
involucran en estas capacidades artículo es que las mayores diferen- por las políticas neoliberales que
pueden ayudar a analizar las dife- cias entre América Latina y los han impuesto una reestructuración
rencias de género y ofrecer un mar- países del Norte respecto a las ne- económica profunda desde la dé-
co conceptual para pensar las cesidades de conciliación del uso cada de 1980 y que han recalcado
políticas públicas, incluidas las de del tiempo, están, en primer lugar, la importancia del mercado en la
conciliación. Al análisis de Robeyns en el predominio de la economía regulación de los procesos econó-
se le puede añadir que la concilia- informalizada y de la pobreza en la micos y de la distribución.
ción debe tener lugar en varias di- región latinoamericana y, segundo,
recciones, entre ellas: a) distintos en las consecuencias del fenómeno Tal como lo ha mostrado Pérez-
tipos de trabajo remunerado y no de la emigración. En América Lati- Sainz (2005), en una primera eta-
remunerado; b) trabajo y ocio; c) na, las políticas de conciliación pa de las políticas neoliberales, el
trabajo, ocio y movilidad; d) tra- deben pensarse en el marco de una mercado informalizado absorbió

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una gran cantidad de trabajo y, en porque las políticas neoliberales tas de informalidad y pobreza, lo
consecuencia, jugó un papel impor- minimizan el rol de las políticas cual significa que en realidad la
tante en la generación y descentra- públicas. El resultado es que, inclu- producción está muy flexibilizada
lización de la producción de bienes so en períodos de crecimiento pero que carece de una normativa
y servicios. Sin embargo, en una económico, la capacidad de las eco- que la conecte con las políticas
segunda etapa, con mercados ya nomías de la región para generar públicas que podrían aliviar los
saturados, ésta absorción fue más empleo es insuficiente para absor- problemas de conciliación.
limitada lo cual generó el fenóme- ber la fuerza de trabajo existente.
no de “los pobres produciendo para Segundo, el gran aumento de
los pobres” en condiciones muy pre- La situación de Bolivia y Ecua- la participación de las mujeres en
carias y ligadas a la persistencia de dor es la típica de los países el trabajo remunerado durante las
la pobreza entre un sector de la andinos, sin embargo otros países dos últimas décadas en América
población. Esto ha sucedido inclu- latinoamericanos sufren problemas Latina, ha implicado muchos cam-
so en los países que mejoraron sus similares. En América Central las bios en la situación laboral de las
indicadores macroeconómicos, lo industrias maquiladoras y la pro- mujeres, así como en las construc-
cual muestra que la estructura del ducción para la exportación con- ciones de género (Piras, 2004).
empleo y la distribución de los re- tribuyen a la generación de empleo Como resultado de dichos fenó-
cursos no permiten que el creci- y de divisas pero en unas condi- menos, aumentó la importancia de
miento económico se transmita de ciones muy precarias, el trabajo las mujeres en la economía fami-
forma automática a todas las capas que se ofrece en estos sectores es liar y hubo cambios considerables
sociales, tal como presuponía la copado en una proporción eleva- en los roles de género. Tal como
teoría económica neoliberal. da por mujeres. El incumplimien- lo muestra un estudio de hogares
to de los derechos laborales es urbanos pobres y con trabajo a
Los casos de Bolivia y Ecuador común y afecta a las trabajadoras domicilio realizado en 2002-2003
así lo ilustran. En estos países la pro- en la vida laboral y en la cotidia- (Benería y Floro, 2005b), hombres
porción de la población trabajado- na (Benería, 2005b). En esas con- y mujeres tienen conciencia, pri-
ra “informal” ha crecido desde los diciones de informalidad, pobreza mero, de la importancia que ha
años ochenta hasta llegar a niveles y desempleo o subempleo –tan di- adquirido el trabajo de las muje-
muy por encima del 50% –o sobre- ferentes de las economías y socie- res en la generación de ingreso fa-
pasar el 65% en Bolivia–. De la dades del Norte– es complicado miliar y, segundo, de que a ellas
misma forma, la pobreza afecta a pensar en políticas de conciliación. les resulta más fácil encontrar tra-
cerca del 50% de la población –con Otras características de América bajo. Sin embargo, no parece que
oscilaciones que se explican por la Latina que deben tenerse muy en la responsabilidad de las mujeres
coyuntura económica– y la pobre- cuenta para que estas políticas en el trabajo doméstico y de re-
za extrema alcanzó el 20% en el sean efectivas son: producción haya disminuido de un
2002 (Benería y Floro, 2005b). En modo paralelo, lo cual implica que
los dos países el crecimiento de la En primer lugar, y a diferencia para ellas es más urgente aún la
economía informal tuvo lugar en el de la situación en las economías necesidad de conciliar los distin-
marco de un alto grado de desigual- post-industriales o, incluso, del tos tipos de trabajo. Sin embargo,
dad social14, de modo que tanto la trabajo formalizado en América en América Latina esta necesidad
informalidad como la desigualdad Latina, la “flexibilización” de la puede ser diferencial en cuanto a
constituyen el trasfondo de las ten- producción patrocinada en los paí- grupos sociales. Entre las mujeres
siones sociales y de la emigración ses post-industriales (con respec- de clase media y alta, el acceso al
que han caracterizado a ambos paí- to a la variedad de contratos servicio doméstico y sus costos son
ses. Las altas tasas de desempleo y laborales, horarios, etc.) es rele- una mediación de su grado de ur-
subempleo –especial pero no exclu- vante sólo para el sector más for- gencia, las mujeres pobres, al con-
sivamente en los períodos de cri- malizado de la economía. La gran trario, tienen que solucionar la
sis– crean una situación fiscal mayoría de las mujeres trabajado- conciliación porque no cuentan
precaria, esos fenómenos se agravan ras padece las condiciones descri- con este tipo de recursos.

16 N ÓMADAS NO. 24. ABRIL 2006. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


Tercero, en la economía infor- período navideño en comparación ciones de las crisis económicas para
malizada los tipos de trabajo reali- al resto del año) pero cuando no se el trabajo de las mujeres, tanto en
zados y las distintas combinaciones puede anticipar hay un alto nivel América Latina como en otras re-
de trabajo formal/informal que de riesgo e inseguridad para el pre- giones (González de la Rocha,
desempeñan los miembros de un supuesto familiar. En este sentido, 2000), sobre todo en períodos de
hogar son muy heterogéneos. Para es importante distinguir entre po- ajuste estructural.
analizar dicha diversidad, en el ci- breza y vulnerabilidad puesto que, en
tado estudio de Bolivia y Ecuador términos de promedios estadísticos, Las políticas de conciliación de-
se distinguieron tres grados de in- algunos hogares pueden no parecer ben adaptarse a las necesidades que
formalidad, baja, mediana y alta 15; tan pobres y sin embargo tienen que plantean circunstancias tan inesta-
se encontró que el 70% de los ho- enfrentarse con un alto nivel de ries- bles y de mucha fluidez intersectorial
gares de la muestra estaba en el gra- go, deudas y la carga de sus pagos y para el trabajo de los hogares urba-
do medio pero que la proporción con problemas para mantener un nos. Las políticas diseñadas bajo con-
era algo superior entre las mujeres consumo mínimo en períodos de diciones laborales formalizadas no
(71%) que en los hombres (70%). bajos ingresos. son muy útiles para este tipo de tra-
También el porcenta- bajo inestable y he-
je de mujeres en un terogéneo. Lo único
alto grado de infor- permanente es el traba-
malidad superaba de jo no remunerado en la
forma leve al de los esfera doméstica. De-
hombres (16% y 15% ben buscarse políticas
respectivamente); en que no estén ligadas a
un grado bajo de in- un trabajo fijo y que,
formalidad trabajaban por lo tanto, sean com-
sólo hombres. En todo patibles con la infor-
caso, la gran diversi- malidad, el trabajo no
dad complica el dise- remunerado y la ines-
ño de políticas de tabilidad de las rela-
conciliación porque ciones de producción
significa que no hay descritas en el caso de
patrones comunes en la pobreza urbana. Hay
cuanto al trabajo. varias posibilidades, al-
Minga Embera-Chamí, “No al TLC...”, Risaralda, 2005. Foto Comunicaciones ONIC. gunas de ellas se pro-
Cuarto, además de ponen a continuación.
esta variedad, existe una gran flui- Finalmente, existe una gran
dez entre el trabajo remunerado y fluidez entre la economía informa- En primer lugar, un denomina-
el no remunerado, sobre todo en las lizada y la formalizada, tanto en el dor común para facilitar la concilia-
mujeres y entre los distintos tipos sector público como en el privado, ción entre los distintos tipos de
de trabajo. Dicha fluidez está acom- y entre el trabajo remunerado y el trabajo podría ser cualquier política
pañada de una alta variabilidad en no remunerado como consecuen- que asuma responsabilidad en el
el ingreso familiar, incluso en casos cia de los cambios coyunturales. En cuidado de los hijo/as. Es evidente
en los que el ingreso promedio está épocas de crisis económica se con- la importancia que tienen la crea-
por encima de la línea de pobre- trae la economía de mercado, dis- ción y promoción de guarderías in-
za16. En algunos casos, la variabili- minuye el empleo y los hogares fantiles, el acceso a las escuelas y el
dad del ingreso es predecible tienen que compensar la reducción aumento de programas que extien-
porque el tipo de trabajo tiene pe- de su ingreso con estrategias de su- dan la posibilidad de que las fami-
ríodos de alta y baja producción pervivencia. Durante las dos últi- lias en general, y las mujeres en
(por ejemplo, la venta de juguetes mas décadas la literatura feminista particular, puedan utilizar los cen-
y artesanías en la calle durante el ha puesto de manifiesto las implica- tros escolares de primaria y secun-

BENERÍA L.: TRABAJO PRODUCTIVO/REPRODUCTIVO, POBREZA Y POLÍTICAS DE CONCILIACIÓN N ÓMADAS 17


daria durante las horas de trabajo. sobre la globalización se han cen- ricos, la llamada crisis del cuidado
Dada la concentración de las muje- trado en la fragmentación, a nivel viene determinada por una varie-
res en el trabajo doméstico, es lógi- internacional, de los procesos pro- dad de factores demográficos, en-
co esperar que estos programas las ductivos y en sus múltiples efectos tre ellos: a) la alta participación de
beneficien de un modo especial. Se- sobre la competencia global, la las mujeres en la actividad econó-
gundo, lo mismo puede decirse res- relocalización de la producción, la mica remunerada crea una deman-
pecto al área de la salud: cualquier desindustrialización en algunos ca- da creciente de servicio doméstico
aumento en la cantidad y calidad de sos y la industrialización en otros, y de personas para el cuidado de
los servicios incrementa el bienes- las transformaciones en los merca- niños/as y ancianos/as; b) las bajas
tar familiar pero, además, ahorra dos de trabajo, la feminización y tasas de natalidad y el incremento
tiempo y disminuye la ansiedad que precarización del empleo, los efec- de la esperanza de vida en Europa
generan las dificultades para conci- tos maquila en América Latina, los han contribuido al envejecimiento
liar los distintos tipos de trabajo. cambios generados por el crecien- de la población y a la escasez rela-
Tercero, los servicios comunitarios te dominio de las economías asiá- tiva de mano de obra dedicada al
dirigidos a niños/as y familias –es- ticas, etc. A partir de la década de cuidado. Como consecuencia, las
pacios deportivos y de mujeres del Sur en-
juegos– y las organiza- cuentran trabajo en el
ciones de mujeres o de sector servicios y en las
barrios –como los co- economías domésticas
medores populares– de la gran mayoría de
pueden facilitar la con- los países del Norte.
ciliación de distintos
tipos de uso del tiem- En los países po-
po. Cuarto, diversas bres las crisis económi-
políticas urbanas inci- cas, el desempleo o el
den en el ahorro del subempleo, la persis-
tiempo de las familias, tencia de la pobreza y
es el caso de la promo- el deterioro del nivel
ción de un transporte de vida (aunque sea
público o privado efi- sólo relativo al de los
ciente o la mejora de países más ricos) dis-
infraestructura como paran la emigración
el servicio telefónico y Minga Embera-Catíos del Alto Sinú,“Por la unidad y la resistencia popular...”, hasta el punto de que
Risaralda, 2005. Foto Comunicaciones ONIC.
la pavimentación de en varios países, Boli-
calles que facilita el transporte y la los noventa, también se ha produ- via, Ecuador, las Filipinas, México
limpieza en tiempos de lluvia. Final- cido una globalización de los y Centroamérica, entre otros, se ha
mente, no deberían subestimarse las procesos conectados con la repro- convertido en fuente de divisas. En
campañas publicitarias de todo tipo ducción. Buena parte del creciente el caso de Filipinas, por ejemplo,
que promuevan la igualdad de res- aumento de la emigración del Sur se ha estimado que 2/3 partes de
ponsabilidades entre hombres y al Norte y de la feminización de la los emigrantes son mujeres, muchas
mujeres en la división del trabajo emigración responde a factores que de ellas dejan a sus hijos/as en su
doméstico y las responsabilidades afectan el modo en que las familias país, bajo el cuidado del padre o,
familiares. se organizan en ambas regiones, lo con más frecuencia, de otras muje-
cual incluye las tareas del cuidado res, casi siempre de familiares
b. La globalización de la y la reproducción. (Salazar, 2002). Esta situación, a su
reproducción vez, ha generado un intenso deba-
Estos procesos ya son bien co- te que tiende a culpar a las mujeres
Desde los años setenta gran par- nocidos y aquí sólo van a mencio- emigrantes del abandono de sus fa-
te de la literatura y de los debates narse. Por el lado de los países más milias a pesar de su gran esfuerzo

18 N ÓMADAS NO. 24. ABRIL 2006. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


para ayudarlas a través de sus Es evidente, entonces, que la 6. Consideraciones
remesas. Herrera (2004) ha estudia- globalización de la reproducción finales
do a fondo la trayectoria histórica tiene implicaciones que apenas
de la emigración en Ecuador y la empiezan a entenderse, incluidas Este artículo ha delineado algu-
crisis nacional que ha causado la las consecuencias sobre las políti- nas diferencias entre los países lati-
salida de muchas mujeres y de la cas de conciliación. La transferen- noamericanos y los post-industriales
población joven. cia del trabajo reproductivo del Sur que son relevantes para analizar el
al Norte puede cambiar las coor- desarrollo humano de las mujeres y
En el Norte la crisis del cuidado denadas en las que tiene que las políticas de conciliación entre los
se resuelve, en parte al menos, con lograrse esta conciliación. Una distintos usos del tiempo. Se ha
la “importación” de mano de obra mujer del Sur que deja a su familia mostrado que el alto grado de infor-
inmigrante, sobre todo femenina. para realizar tareas domésticas en malización de las economías latino-
Las mujeres inmigrantes reemplazan un hogar del Norte no se enfrenta americanas, así como la persistencia
en el trabajo reproductivo no remu- con las mismas presiones de tiem- de la pobreza y el fenómeno crecien-
nerado en sus hogares a las mujeres po, por una parte ha dejado sus pro- te de la emigración, constituyen los
del Norte que se inte- factores básicos de dife-
gran al mercado labo- renciación que deben
ral. Las mujeres que tenerse en cuenta en
salen de los países po- América Latina a la
bres pasan de realizar hora de formular las po-
ese trabajo en sus líticas de conciliación.
hogares de origen a Desde la perspectiva del
desempeñarlo con re- enfoque de las capaci-
muneración en el país dades, la pobreza y la
de llegada. Esta susti- informalización afectan
tución del trabajo do- el desarrollo humano
méstico tiene lugar puesto que reducen los
sólo en hogares que horizontes de una pro-
pueden financiar estos porción alta de la po-
servicios, es decir que blación. En este sentido,
beneficia a un sector las políticas de concilia-
específico de la pobla- ción deben verse como
ción del norte. Por otro Minga Embera, durante el velorio de Marcos Soto, “Por el respeto a los pueblos indígenas”, una manera de fomen-
Risaralda, 2005. Foto Comunicaciones ONIC.
lado, la transferencia tar tanto la igualdad de
del trabajo de servicios del Sur al pias tareas domésticas en manos de género como el desarrollo humano
Norte no disminuye la necesidad de otras personas mientras que, por de las mujeres. El trasfondo de estos
las tareas reproductivas en el Sur17 otra parte, debe asumir las exigen- problemas fue mencionado de ma-
lo cual implica una intensificación cias, normas y condiciones legales/ nera sucinta y se centró en la crecien-
del trabajo de las personas que que- ilegales del país de llegada. Es pro- te desigualdad económica y la
dan a cargo de éstas tareas y un po- bable que las políticas de concilia- diferenciación social que predominan
sible deterioro del cuidado, sobre ción en el Norte no beneficien de en el continente y en el mundo
todo al pasar de la madre a otras per- forma directa a la empleada inmi- globalizado. Esa situación es el resul-
sonas. Por otra parte el debate en grante puesto que están diseñadas tado no sólo de la desigualdad histó-
torno a los efectos negativos de la para las necesidades de un hogar rica en la distribución de los recursos
emigración de las madres sobre los medio. Además, en el Sur estas en América Latina, sino también del
hijos/as ha mostrado múltiples reper- políticas deben tener en cuenta las progreso tecnológico y de las tenden-
cusiones, a menudo contradictorias nuevas presiones que afectan el uso cias mundiales hacia el predominio
y no muy fáciles de evaluar (Salazar, del tiempo de las personas que sus- del mercado en la distribución de los
2002). tituyen el trabajo de la emigrante. recursos.

BENERÍA L.: TRABAJO PRODUCTIVO/REPRODUCTIVO, POBREZA Y POLÍTICAS DE CONCILIACIÓN N ÓMADAS 19


Un problema fundamental es remunerado, desde el uso de las platafor- 14 Las estimaciones del coeficiente de Gini
mas de sus conferencias internacionales en Bolivia para finales del 1990 lo
la gran capacidad de las nuevas situaban por encima del 0,60, lo cual re-
como en Beijing y Nairobi, hasta el tra-
tecnologías para crear riqueza sin bajo realizado dentro de sus ramas como fleja una situación de alta desigualdad.
generar suficiente empleo para la la Oficina Estadística, INSTRAW y En el caso de Ecuador este mismo indi-
fuerza de trabajo existente, rasgo UNIFEM. cador aumentó de 0,52 a, 0,54 entre 1995
y 1999 (Benería y Floro, 2005b).
que también se observa en el 5 Como ejemplo de estudios recientes en
corazón de las economías más España y en Uruguay, véase Aguirre, et 15 Informalidad baja es la que incluye al tra-
al., 2005. bajo regular, asalariado o autónomo, con
avanzadas18. Esto se añade al pre- una duración de más de 60 meses y un
dominio del sector financiero en 6 Como ejemplo ver Carrasco, Mayordo- mínimo de 19 días de trabajo al mes; la
mo y Alabart (2004). media se refiere a trabajo autónomo con
las economías modernas y al
7 No hay duda de que existen diferencias una duración de 24 a 60 meses y un pro-
“triunfo” que ha representado la medio de 12-18 días de trabajo al mes y al
entre el trabajo dirigido al mercado y el
globalización neoliberal para el trabajo doméstico; el primero se realiza trabajo a domicilio con contrato de más
capital en relación con el trabajo. bajo la competencia del intercambio de un año; finalmente, la alta incluye
mientras que el segundo está sometido a empleo o auto-empleo precario, formal o
El resultado es la agudización de
otras normas que tienen que ver, por informal, clasificado como temporal y
la concentración de la riqueza y, ejemplo, con el cuidado, la afectividad, muy irregular o con trabajo de menos de
por lo tanto, de las desigualdades. la responsabilidad familiar asignada so- 12 días por mes, así como el trabajo a
cialmente, etc. Sin embargo, esto no sig- domicilio por un período de menos de
nifica que no puedan compararse y con- un año.
En este contexto las políticas
trastarse aunque algunos economistas se 16 Por ejemplo, usando un “índice de va-
de conciliación a menudo se dis- opongan a esta expansión de la esfera riabilidad” del ingreso cuyo valor oscila
cuten sin cuestionar las coordena- de lo económico. Existe una abundante entre cero (estabilidad máxima) y uno
das económicas y sociales que literatura sobre el tema, un resumen (estabilidad mínima), se estimó que en
puede encontrarse en Benería 2005a, Bolivia el índice llegaba al 0,609 para las
existen en el transfondo Sin embar-
Cap. 5. mujeres y al 0,551 para los hombres. En
go, para los efectos de éste artículo, Ecuador, las cifras correspondientes eran
8 En España, por ejemplo, la Ley de Con-
parece importante mencionar estos más bajas (0,452 y 0,430), lo que indica
ciliación fue aprobada en 1999.
problemas tan fundamentales de una variabilidad menor que en Bolivia
9 La crítica a los enfoques economicistas aunque en los dos países era mayor para
distribución (y también de re- del desarrollo ha sido relativamente fre- las mujeres que para los hombres. Ésta
distribución) que afectan no sólo las cuente en muchos círculos y por parte de inseguridad del ingreso implica pedir pres-
capacidades de todas las personas una variedad de autores preocupados por tado y después asumir la carga del pago
sino la posibilidad de llegar a una el desarrollo. Fue parte del “enfoque de de la deuda y de los intereses, responsa-
las necesidades básicas” desarrollado por bilidad que a menudo recae sobre las
verdadera igualdad de género. la OIT en los años setenta y utilizado por mujeres.
otras instituciones como algunas unida-
17 No existen suficientes estudios con da-
des dentro del Banco Mundial. Sin em-
tos generalizables sobre estos procesos;
bargo, a través de los años no ha logrado
por otra parte sus efectos a corto y largo
la difusión ni la influencia obtenidas por
Citas el enfoque del desarrollo humano.
plazo no son fáciles de proyectar. Por
ejemplo, es posible que la emigración
10 Algunos de los índices de desarrollo hu- genere tasas de natalidad más bajas en
1 La autora agradece los comentarios y la mano que en un principio se considera- los países emigrantes lo cual afectaría las
paciencia de Lya Yaneth Fuentes. Agra- ron incompletos y no suficientemente necesidades de las familias en cuanto al
decimientos también para las entidades aptos para captar algunas cuestiones cla- trabajo reproductivo. A pesar de ello no
convocantes por la autorización para la ves, están siendo reconsiderados en la hay duda de que la emigración repre-
publicación de este artículo. actualidad con la intención de mejorarlos. senta un proceso contradictorio con
2 Entre las aportaciones iniciales, véanse efectos positivos y negativos entre la po-
por ejemplo Beneria (1979) y Young, 11 El Informe sobre el Desarrollo Humano blación implicada.
Wolkowitz y McCullagh, (1981). del PNUD, publicado anualmente,
contiene siempre una lista bibliográfi- 18 Por ejemplo, durante los últimos tres
3 Un resumen del debate se puede encon- ca amplia. años, el valor monetario de los benefi-
trar en Himmelweit y Mohun (1977). cios de las siete empresas más grandes del
12 Letra en cursiva de la autora. Silicon Valley, California, ha aumenta-
4 La literatura sobre el tema es amplia.
Como ilustración, véase PNUD 1995; 13 Nótese que este concepto es muy distin- do en un 500% mientras que el empleo
Carrasco et al. 2004; Aguirre, et al, 2005. to al de “libertad negativa”, que se refie- generado por las mismas empresas en la
A nivel de acción debe mencionarse el re a la ausencia de obstáculos y que es tan zona ha disminuido en un 2,55%
esfuerzo importante que han hecho las defendida por la teoría económica orto- (Markoff y Richtel, 2005). Este no es un
Naciones Unidas para propulsar la con- doxa, como en el caso del mercado libre caso único sino que tipifica muchas de
tabilización del trabajo reproductivo y no o de la libertad de empresa. las tendencias que estamos observando.

20 N ÓMADAS NO. 24. ABRIL 2006. UNIVERSIDAD CENTRAL – COLOMBIA


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