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TRATADO DE LOS DELITOS Y LAS PENAS.


BECARRIA.

CONTENIDO.

1. INTRODUCCION.
1. DESARROLLO. ENSAYO DEL TRATADO DEL
DELITO Y LA PENA.
1. CONCLUCIONES
1. OPINION PERSONAL
1. BIBLIOGRAFIAS

INTRODUCCION.

TRATADO DE LOS DELITOS Y DE LAS PENAS.

El presente trabajo para la matera de Derecho Penal II, contiene el punto de


vista de un estudiante sobre el ensayo de C. Beccaria “ TRATADO DE LOS
DELITOS Y DE LAS PENAS”, obra escrita en 1764, con ideologías, bases y
problemas de esos tiempos.

Es una obra que produjo efectos en los estados europeos debido a su abolición
del tormento. Becaria es un bienhechor de la humanidad, por lo tanto es un
libro humano y con un sentimiento de justicia y no como manual para la
legislación.

Es una obra que tiene ya varias traducciones y al parecer no pierde su sentido


en cuanto al pensar de Beccaria. Y en esta no se ataca ninguna forma de
legislar ni mucho menos se pide un cambio inmediato a la misma, pero si
retoma la injusticia que vive el pueblo debido a los actos de su soberano.

Fue en 1764 , hoy en 2004 tenemos una supuesta mejor de vida, creencias e
igualdad, en comparación a lo que se vivo en esa época. Pero veremos si ya
surtió efecto o aun estamos esperando que esta obra logre una igualdad.

Tenemos entonces un pensar de hace años que se mantiene en esta obra año
tras año sin lograr una que se imponga ante esta.
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Hablamos pues del hombre su comportamiento y si forma de ayudar en este


mundo , abandonando el ser inadaptado sin una sociedad, para lograr
convertirse en un ciudadano de un estado donde ellos opinan y viven en
igualdad, entonces surge la ley , no para reprimir si no para lograr un
comportamiento humano y así cada quien hacer y tener lo suyo , sin el temor
de perderlo o ser lastimado en el honor.

Ya la obra retoma el lado de la pena, conforme al delito y explica como puede


ser beneficio la pena y no castigo. Encontrando estas preguntas.

¿cuál es el origen de la pena?, ¿cuáles son los castigos para la pena?, ¿ son
justos? ¿ la pena es útil sin importar tiempos? ¿ como se puede impedir un
delito? Y la que considero útil ¿ se toma en cuanta la readaptación como tal?

Todos estas dudas tienen que tener respuesta alguno y ser aplicada para el
bien de la sociedad. Claro con igualdad.

TRATADO DE LOS DELITOS Y DE LAS PENAS.


Procedida de una nota sobre Beccaria.

CAPITULO I
Origen de las penas
Este capítulo afirma que los hombres, cansados de vivir en un continuo estado
de guerra, crearon las leyes, buscando mejorar la convivencia, sacrificando por
eso una parte de ella para gozar la restante en segura tranquilidad.

Pero para que la convivencia mejorara era necesario que TODOS cumplieran las
leyes establecidas y bastaba formar un estado soberano en su administración y
legitimo deposito, por ese motivo se establecieron penas contra los infractores
de las leyes, para evitar usurpaciones de los bienes. Tomando los motivos
sensibles, los cuales se basan en teorías de que inmediatamente hieran en los
sentidos.

CAPITULO II
Derecho de castigar
En este capítulo se explica que la pena sólo debe existir si se deriva de la
absoluta necesidad.

Mientras sea más sagrada e inviolable la seguridad, y mayor la libertad que el


soberano conserve a sus súbditos, más justas serán las penas. La pena es el
derecho a castigar al que no cumpliere con las leyes.
La multiplicación del género humano reunió a los primeros salvajes. Estas
uniones produjeron la formación de otras para resistirlas, creando guerras.

La necesidad obligó a los hombres a ceder parte de su libertad propia; cada uno
trata que esa parte sea lo más pequeña posible. Pero la suma de esas pequeñas
partes de libertad forma el DERECHO DE CASTIGAR, pero el agregado de todas
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estas pequeñas porciones de libertad posibles forman eso. Todo lo demás es


abuso, y no justicia. Es claro que la palabra DERECHO no es contradictoria de
la palabra fuerza.

CAPITULO III
Consecuencias
Beccaria en este capítulo explica las tres consecuencias de las penas.

1. La primera consecuencia es que las penas de los delitos sólo pueden ser
decretadas por las leyes; y esta autoridad debe residir UNICAMENTE en el
legislador. Ningún magistrado puede decretar a su voluntad penas contra
otro habitante de la Nación; como tampoco puede modificarla si la
considera injusta o extenderla mas allá del limite pactado, ni castigar por
bien publico y celo. También de aumentar la pena establecida.
2. La segunda consecuencia establece que el soberano puede formar leyes
generales que sean obligatorias para todos los habitantes; pero cuando
alguna persona no cumpla con alguna de esas leyes, el soberano no
puede juzgarlo, le correspondería ese deber a un magistrado cuyas
sentencias sean inapelables. Todo magistrado debe manejar el sentido a
la justicia y no tomando en cuanto si es el del trono o el de la chosa más
humilde. Ante la ley no debe de existir diferencia alguna debido a que
esta pactado un contrato social entre HUMANOS.
3. La tercera consecuencia es que si se probase la atrocidad de las penas,
sería contraria a la justicia. Por que el estado prefiere tener un hombre
feliz, que tener esclavos salvajes con los cuales ya no se logra un bien en
la sociedad rompiendo una cláusula del contrato que seria UNA
IGUALDAD DE VIDA. Siendo que se quiere dejar la guerra para una
mejor vida.

CAPITULO IV
Interpretación de las leyes
Aquí Beccaria toma la cuarta consecuencia
Explica que los jueces criminales no pueden interpretar las leyes penales,
porque no son legisladores.

Los jueces no recibieron las leyes como una tradición o un testamento, sino
como la legítima voluntad de la sociedad viviente.

C. Beccaria opina que en todo delito debe hacerse por el juez un silogismo
perfecto. Cuando un juez quiere hacer más de un silogismo, se abre la puerta á
la incertidumbre.

Hubo muchos casos en donde los mismos delitos fueron castigados con
distintas penas debido a la imparcialidad de los jueces, ¿Cuántas veces vemos
estos casos en los tribunales?, donde entra un desorden que nace de la
rigorosa u literal observancia de una ley penal. ¿Que son los jueces los
encargados de interpretar las leyes?, y dar justicia (dar a cada uno lo suyo).

La justicia no es del todo perfecta; ya que sus intérpretes son humanos. Por ese
motivo, los jueces no pueden interpretar la ley en forma perfecta, pero deben
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hacerlo lo mejor y más imparcialmente posible.

“El que quiera proponer la innovación de una ley, había de presentarse en la


asamblea del pueblo, con el cordel al cuello.”, lógico si no la aceptan cuello.

CAPITULO V
Oscuridad de las leyes
Si es un mal la interpretación de las leyes, dice Beccaria al inicio, en este
capítulo se explica que es grave que las leyes estén escritas en una lengua
extraña al pueblo, o no extraña pero seamos directos, no existe una gran
cultura en el pueblo es por eso que dicen ¿que deberemos pensar de los
hombres, sabiendo que en una buena parte de la cultura iluminada europea es
esta costumbre inveterada?, Pero esta pregunta no salva a aquel de cometer un
delito alegando una falta de entendimiento de las leyes.
Cuando más grande sea el número de los que entienden las leyes, menor será
la cantidad de delitos cometidos. “una estado sin leyes no tomara jamás una
forma fija de gobierno”. Si la ley es para todo el pueblo, debemos de enseñarlo a
comprenderla y aplicarla.

CAPITULO VI
Proporción entre los delitos y las penas
Este capítulo explica que debe existir una "proporción entre los delitos y las
penas". Lo que en capítulos anteriores nos demuestran que la imparcialidad de
los jueces requiere una proporción JUSTA que se debe a que no todos los
delitos dañan de igual manera a la sociedad; entonces cuanto mayor sea el
delito, mayor deberá ser la pena correspondiente.

Existe una escala de delitos, cuyo primer grado consiste en aquellos que
destruyen inmediatamente la sociedad, y el último en la más pequeña
injusticia posible cometida contra los miembros particulares de ella. Por ese
motivo, también debe existir una escala de penas, que deben ser proporcionales
a los delitos cometidos.

Pero el pueblo debe de estar en un mutuo acuerdo de la pena, para poder


nombrar un estado justo y no atacar al mismo por su supuesta imparcialidad.

CAPITULO VII
Errores en la graduación de las penas
Beccaria, en este capítulo, explica antes que nada que el derecho debe ser
HOMBRE – HOMBRE y no HOMBRE – DIOS. Dice que la verdadera medida de
los delitos es el daño hecho a la nación. Es decir, cuanto más grande daño se
halla hecho a la nación, mayor será el delito, y por lo tanto, la pena.

Algunos opinan que la graduación de los delitos debe considerarse según la


gravedad del pecado. Eso es un error, ya que un pecado es algo muy personal y
el daño nunca será igual al acto humano o la agresión. la gravedad del pecado
depende de la malicia del corazón de cada uno; y ningún ser humano puede
saber que siente el corazón de otro. El único ser capaz de tener ese
conocimiento es DIOS y la ley solo ve al hombre pero nunca toma en cuanta
sus creencia religiosas, es por eso que mencionan que si esto fuera así se
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debería de tener un código por cada delito y otro para cada religión, donde ya
entraría el castigo humano y religioso.

CAPITULO VIII
División de los delitos
Según Cesare Beccaria, la verdadera medida de los delitos es el daño hecho a la
sociedad. Hay distintos tipos de delitos, podríamos decir que se dividen en:
1. Los más graves.- que son aquellos que destruyen inmediatamente a la
sociedad o a quien la representa.
2. delitos más personales.- se encontrarían los delitos que ofenden la
privada seguridad de un ciudadano en la vida, en los bienes o en el
honor. (garantías individuales).
3. Obligaciones.- las acciones contrarias a lo que cada uno está obligado a
hacer o no hacer.

CAPITULO IX
Del honor
En este capítulo se explica de una manera muy clara que hay una diferencia
entre las leyes civiles y las de honor, si bien es cierto las dos para el hombre,
pero tomando distintos aspectos.

Las leyes civiles son aquellas que defienden las cosas y bienes de cada
ciudadano, que las podemos encontrar en la legislación tanto federal como
estatal, así como sus penas que ya hablamos de ellas, mientas mas grande el
delito mayor la pena.

En cuanto al honor, estas leyes, son aquellas que defienden el mismo honor de
las personas. Un claro ejemplo de un delito de honor, es el racismo o
discriminación a un individuo por tener otro color de piel, religión,
nacionalidad, etcétera. Que son discriminaciones a nivel mundial que nunca
terminaran y no son tan sancionadas a pesar del daño.

CAPITULO X
De los duelos
Duelos???? Claro en este capítulo se explica que de la necesidad de los
sufragios de otros nacieron los duelos privados. Estos tuvieron su origen en la
anarquía de las leyes.

La anarquía tiene tres NO, NO ESTADO, NO RELIGIÓN, NO GOBIERNO. Pero


los duelos nunca terminan y hasta se puede decir que se cambian de nombre
para poder evitar una pena mayor.

Antes tenían a los gladiadores, sus duelos eras para conseguir la libertad,
después la nobleza tenia sus enfrentamientos por celos y cosas así, pero creo
que ahora los duelos son NACIÓN-NACIONES-NACION, tenemos a un juez
ONU, pero ya no pelean por honor, si no por bienes o demostrar su poder y
claro paso de duelo a guerra.

El duelo si tiene pena en nuestro código, pero la guerra solo tiene muerte y el
que pierde nunca logra justicia alguna por su pueblo.
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CAPITULO XI
De la tranquilidad pública
Este capítulo nos habla de que entre los delitos de la tercera especie se
encuentran aquellos que turban la tranquilidad pública de los ciudadanos.

Tenemos las inconformidades del pueblo, las cuales se manifiestan en


agrupaciones, manifestaciones, cartelones, etc. Siempre demostrando sus
inconformidades para que el soberano las escuche, pero siempre deben de ser
en PAZ y con una razón justa.

La función de los policías es prevenir, por eso le llaman policía preventiva pero
que pasa cuando se turba la tranquilidad pública?.Los policías no pueden obrar
con leyes arbitrarias, ya que si eso sucediera se abriría una puerta a la tiranía.
deben manejarse con un código que circule entre las manos de todos los
ciudadanos, de modo, que los ciudadanos sepan cuando son culpables, y
cuando son inocentes.

Ese código en nuestros tiempos lo maneja nuestra carta magna, la


Constitución, tenemos nuestras garantías individuales que son para todos pero
no todos las conocen.

CAPITULO XII
Fin de las penas
En este capítulo,Beccaria comenta que el fin de las penas no es deshacer un
delito ya cometido, ya que eso sería imposible de lograr.

La pena es una sanción impuesta por la ley a quien, por haber cometido un
delito o falta, ha sido condenado en sentencia firme por el órgano jurisdiccional
competente.

Es forzoso que la pena esté establecida por la ley con anterioridad a la comisión
del hecho delictivo y obliga a su ejecución una vez haya recaído sentencia firme
dictada por el tribunal competente.
“Nadie puede ser penado sin haber cometido un delito”

Entonces, el fin de las penas es lograr que el individuo que cometió un delito,
no vuelva a cometerlo, y tratar que los ciudadanos no cometiesen delitos. Lo
que es una readaptación con la sociedad
Hay diferentes formas de penar al reo; y se buscará la menos dolorosa para el
cuerpo del reo, y la que haga una impresión más eficaz y durable sobre los
ánimos de los hombres.

Las penas pueden ser privativas de libertad, que suponen el internamiento del
reo en un centro penitenciario, y pueden tener diversa duración según lo que
establezca la ley para cada delito. A menudo los sistemas dan a estas penas
diferentes denominaciones, dada su distinta duración. Se habla así, por
ejemplo, de reclusión, prisión y arresto. También es posible la privación de
libertad en el propio domicilio del reo, como sucede en el denominado arresto
domiciliario y todo esto ya lo sabemos.
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Pero Beccaria no busco siempre una pena justa, se debe de buscar una
readaptación y una prevención.

CAPITULO XIII
De los testigos
En este capítulo se explica que como dice el artículo 14 de nuestra Constitución
Política, "Nadie puede ser privado de la vida , de la libertad o de sus
propiedades, sino mediante un juicio seguido ante los tribunales previamente
establecidos". En ese juicio debe comprobarse que el ciudadano cometió el
delito por el que se lo juzga. Se comprueba con la presencia de pruebas y
testigos que lo afirman.

Cualquier hombre racional puede ser testigo. Y nunca pasional o con un


sentimiento de familiaridad con el acusador o acusado.

Es necesario que siempre haya más de un testigo, porque si uno afirma y otro
niega, no hay nada de cierto, y prevalece el concepto que todo hombre es
inocente hasta que se demuestre lo contrario .

Es mas probable que mientan muchos hombres en la primera acusación, por


que es mas fácil que se combinen en muchos, ó la ilusión de la ignorancia, ó el
odio perseguidor, que no lo es el que un hombre ejercite.
“no hay pena sin culpa (nullum crimen sine culpa)”

CAPITULO XIV
Indicios y formas de juicios
Beccaria maneja en su ensayo algo semejante al código de procedimientos
penales. Nos menciona tipo penal y pena, pero entre estas dos esta la
comprobación del delito, aquí es donde entran las pruebas, ya teniendo las
mismas es mayor la probabilidad del hecho, ya que la falsedad de una prueba
no influye sobre la otra.

Existen dos tipos de pruebas: las perfectas y las imperfectas.


1.- Las pruebas perfectas.- son aquellas que con la muestra de una sola basta
para determinar que el individuo fue culpable.
1.1.- testigos: cuando se tienen dos por cada parte.
1.2.- Pericial: presentada por un perito.
1.3.- confesional: bajo la misa confesión del detenido y de la parte acusadora.

2.- las pruebas imperfectas.- son aquellas que no demuestran con exactitud que
el individuo fue culpable. Es necesario para penar al individuo la suma de
pruebas imperfectas que fueran necesarias para lograr una prueba perfecta.

De las pruebas imperfectas que el reo pueda dar alguna explicación y no lo


hace, se convierten en pruebas perfectas.

CAPITULO XV
Acusaciones secretas
En este capítulo se habla que las acusaciones secretas son desordenes
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evidentes, y en muchos casos, admitidos como necesarios por la flaqueza de la


constitución. Pero si tomamos el secreto como un ataque es enemigo muy
fuerte, ¿quién puede defenderse de la calumnia cuando ella esta armada en
secreto?.

Cualquiera que puede sospechar ver en el otro un delator, ve en el otro un


enemigo.

CAPITULO XVI
Del tormento
Este capítulo retoma un tema anterior donde dice que ningún individuo puede
ser llamado reo o culpable hasta que lo demuestre la sentencia del juez.

Como lo establece el artículo 146 del Código Penal del Estado de Jalisco,
"cuando en el ejercicio de sus funciones o con motivo de ellas, hiciere violencia
a una persona, sin causa legitima, o la vejare.” no está permitido torturar a un
reo para saber si cometió más delitos (que no se han probado), ni para saber
quienes fueron sus cómplices. Eso debe averiguarse con los testigos y las
pruebas.

Por ese motivo, las pruebas en las que el individuo, estando torturado, declare
haber cometido un delito, no son válidas.

Es por eso que las pruebas y los testigos son la base de encontrar si es culpable
o no el detenido. Las torturas se manejan como un método nada humano para
lograr obtener una información extra, si bien es cierto esto aun no cambia y se
maneja en secreto. Con esto nos damos cuenta que la justicia maneja sus
mejores cartas en secreto y así logra mantener un cierto estado de control ante
la criminalidad.

Las torturas no solo son útiles antes del dictamen del juez, también pueden ser
aplicadas dentro del penal para obtener alguna otra información.

CAPITULO XVII
Del espíritu de fisco
Se explica que anteriormente casi todas las penas eran pecuniarias.
El objeto de las penas era un litigio entre el fisco y el reo; un asunto privado,
más que público.

El juez, era más que un protector de las leyes, un abogado del fisco y no un
indagador de la verdad y cuando el reo se declaraba culpable, automáticamente
se declaraba deudor del fisco.

Antes para que un hombre se halle en la precisión de probar su inocencia debe


antes ser declarado reo, esto se llama proceso ofensivo, que eran muy comunes
en la iluminación Europea.

CAPITULO XVIII
De los juramentos
En este capítulo se explica que los juramentos que se le exigen al reo es una
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contradicción entre las leyes y los sentimientos naturales del hombre.


Se dice que es una contradicción por que se le pide al reo que diga la verdad,
cuando si dice la verdad se declara culpable; y su único interés es mentir para
tener posibilidades de ser declarado inocente.

¿por qué comprometer los unos con los otros? Es aquí cuando el hombre no
tiene el beneficio de ocultar su falta y se logran cuestionar ¿ por que poner al
hombre en la falta ante dios y crear su propia ruina? La ley es humana y no
religiosa, pero en esos tiempos es importante tus creencias.

Los juramentos obligan a ser mal cristiano al reo que miente. Hablando de
creencias religiosas, las cuales en el beneficio de la justicia no ayudan en nada,
todo eso es moral.

Son simplemente, formalidades inútiles, ya que los juramentos no hacen


declararse culpables a los reos, así dañan todas las leyes, al oponerse a los
dictámenes naturales del hombre.

CAPITULO XIX
Prontitud de la pena
Este capítulo explica que cuanto más pronta y más cercana al delito cometido
sea la pena, será mas justa y más útil.

Será más justa porque el reo evita los inútiles y feroces tormentos de la
incertidumbre que crecen con el vigor de la imaginación y con el sentimiento de
la propia debilidad. Esto implica el valor humano de Beccaria, nunca quitamos
el dedo del renglón, si es cierto si es un criminal pero no deja de ser humano.

La cárcel sólo debe ser una simple custodia de un ciudadano que espera ser
juzgado. Debe durar el menor tiempo posible y ser lo menos dura para el
ciudadano. La estrechez de la cárcel no debe ser más que la necesaria que para
impedir la fuga, o para que se oculten la prueba de los delitos.

La prontitud de las penas es más útil porque cuanto es menor la distancia del
tiempo que pasa entre la pena y el delito, tanto es más fuerte y durable la
asociación de estas dos ideas "delito" y "pena".

El tiempo de pena hace que el hombre salga de la sociedad por cumplir su


castigo , pero mientas mas alejemos al hombre de la sociedad y mas tardemos
en juzgarlo, será el doble de tiempo que tardaremos en reincorpóralo a la
misma y ya con una mentalidad no muy familiar a la misma.

CAPITULO XX
Violencias
En este capítulo se explica que hay dos tipos de atentados: contra la persona, y
contra la sustancia.

Los atentados contra las personas deben ser penados con castigos corporales.
Los atentados contra la seguridad y libertad de los ciudadanos son uno de los
delitos más graves; por ese motivo, el rico no debe poder poner precio a los
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atentados contra el pobre.

Esto es el secreto que cambia al hombre en animal de servicio, así en algunos


gobiernos que tenían todo oculto manejaban su tiranía bien escondida. Esto
siempre se esconde y se engrandece por que siempre hay alguien que la busca.

CAPITULO XXI
Penas de los nobles
Este capítulo toma la necesidad de igualdad dentro del estado, pero explica que
TODOS los nobles que hayan cometido idénticos delitos, deberán ser penados
con idénticas penas; sin importar el nivel social o de riqueza de cada ciudadano;
sus creencias, religiones, color de piel, etcétera.

Pero cuales serán, pues , las penas de los nobles, cuyos privilegios forman gran
parte de las leyes de las naciones? . Beccaria habla de nobles y yo entiendo
ricos, habla de plebeyos y entiendo pobres. La justicia en verdad no es parcial,
si bien el pide justicia , no se da en verdad.

Dice nuestra Constitución Política en el articulo 12 “en los estados unidos


mexicanos no se concederán títulos de nobleza, ni prerrogativas ni honores
hereditarios”. Pero el empresario siempre es mas ante el obrero.

CAPITULO XXII
Hurtos
Este capítulo explica que los hurtos que no van acompañados de violencia,
deberían ser castigados con penas pecuniarias; ya que aquel que intenta
enriquecerse con bienes ajenos, debería ser empobrecido de lo propio.

Pero normalmente, los hurtos lo producen individuos que no tienen riqueza, se


maneja un robo por necesidad, el que roba un pan para comer es por que no
tiene y carece del mismo y si el castigo es quitarle lo doble es algo imposible,
por lo que no pueden ser empobrecidos. Pero tampoco debe dejarse de
castigarlos.

Cuando los hurtos van acompañados de violencia, las penas deben ser
pecuniarias y corporales.

El robo también es parte la pobreza del pueblo, nunca vemos a un rico robando
en la calle. La desigualdad crea conflictos internos en el hombre.

CAPITULO XXIII
Infamia
En este capítulo se explica que la infamia es un signo de la desaprobación
pública, que priva al reo de la confianza de la patria y de los votos públicos. Es
necesario que la infamia la infamia de la ley sea la misma que aquella que nace
de las relaciones de las cosas.

Las penas de infamia no deben ser demasiado frecuentes, porque los efectos
reales de las cosas de opinión siendo muy continuos debilitan la fuerza de la
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opinión misma. Las penas corporales y dolorosas no deben imponerse sobre los
delitos que , fundados en el orgullo, consiguen en el dolor mismo gloria y
alimento.

Tampoco las penas de la infamia deben recaer sobre un gran número de


personas a un tiempo, porque la infamia de muchos se transformaría en la
infamia de ninguno.

CAPITULO XXIV
Ociosos
Cesare Beccaria, en este capítulo, explica que los gobiernos sabios no permiten
el ocio político en medio del trabajo; ya que aquel que turbe la actividad pública
y no obedezca las leyes, debe ser excluido de la sociedad.

¿ que ocio es digno de castigo? Por esto las leyes deben definir cual ocio es
digno de castigo, no la austera y limitada virtud de algunos censores.

Pero existe el ocio político que es el que se le llama a quien no contribuye a la


sociedad ni con el trabajo ni con la riqueza. Es aquel que siempre adquiere y
nunca pierde.

No es ocioso aquel que se hizo rico trabajando, ni aquel que goza de la riqueza
de sus antepasados.

CAPITULO XXV
Destierros y confiscaciones
En este capítulo se explica que todo aquel ciudadano que turbase la
tranquilidad pública debe ser proscripto de la sociedad.
Los ciudadanos proscriptos de la sociedad pueden perder sus bienes, o parte de
ellos.

Hay casos en los que se impone la perdida de todos o parte de los bienes del
individuo, por la gravedad del delito cometido; y hay casos en los que el
individuo no puede ser privado de sus bienes.

“parecía que los bienes del reo debían ser entregados a sus herederos pero al
parecer el príncipe se adelanto” entonces aun haces mas rico al noble y
después preguntan por que roban?????

La pérdida de todos los bienes se produce cuando la proscripción impuesta por


la ley anula todas las relaciones que existen entre la sociedad y el individuo
delincuente.

CAPITULO XXVI
Del espíritu de familia
Este capítulo explica que si una asociación esta hecha por familias, serán
hombres los padres de familia, y esclavos la esposa y los hijos. Aquí retoman
una monarquía o mini monarquía en cada estado.

Cuando la republica es de hombres, la familia no es una subordinación de


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mando, sino de contrato; y los hijos al tiempo de la edad los saca de la


dependencia de naturaleza por su flaqueza. Entonces pena a quien no cumpla
la ley

Una semejante contradicción de ese tamaño entre las leyes de familia y los
fundamentos de la republica terminarían con un estado moral y domestico

En cambio, si la asociación es de hombres, serán todos ciudadanos. Y así cada


quien recibe su pena en caso de cometer un delito.

CAPITULO XXVII
Dulzura de las penas
O no será penas humanas??
En este capítulo llamado dulzura de las penas Beccaria pide se tome que el fin
de las penas no es torturar al individuo que cometa un delito. Tampoco es
deshacer un delito, ya que eso es imposible.

Simplemente, el fin de las penas, es impedir al reo a cometer nuevos delitos, y


tratar de que ningún ciudadano cometa esos delitos; por ese motivo son
penados.

La forma de penar a un reo debe ser aquella que produzca la impresión más
eficaz y duradera sobre los ánimos de los hombres, de modo que no cometan
los delitos; no debe ser penado un reo con una tortura.

CAPITULO XXVIII
De la pena de muerte

¿qué derecho pueden atribuirse para despedazar a sus semejantes?


Beccaria explica que la pena de muerte no es un derecho; sino es como si se
tratase de una guerra de la Nación contra el ciudadano penado, ya que se
busca su destrucción.

Ahora retomando el aspecto de la religión, como lo hace con anterioridad


Beccaria , debemos considerar que también por dios la pena de muerte no esta
permitida.

Por lo general, con la pena de muerte se utiliza cuando un ciudadano, aun


estando privado de la libertad, tiene todavía tales relaciones y tal poder que
podría seguir perjudicando a la Nación.

En algunos estados de Estados Unidos está permitida la pena de muerte. Pero


no es así en nuestro país, la Constitución Política la menciona pero no se
ejerce.

La experiencia de todos los siglos han dejado muy en claro que no es una
manera de penar al delincuente, nadie puede quitar lo que no se puede dar así
de fácil , la vida
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CAPITULO XXIX
De la prisión
En este capítulo, el autor explica que la prisión es una pena que debe estar
antes a la declaración del delito, pero sólo la ley determina los casos en que un
hombre es merecedor de la pena.

La cárcel es un lugar donde un reo debe cumplir con su pena por haber
cometido un delito, pero no puede ser torturado ni castigo, su pena debe ser en
cumplimiento a lo que dictamine el magistrado, es posible que se maneje la
posibilidad de injusta, por eso la creación de un cuerpo de magistrados , ante
todo debe de existir una parcialidad y la pena no solo implica el tiempo si no el
fin para prevenir y readaptar.

CAPITULO XXX
Procesos y prescripciones
En este capítulo se explica que una vez conocidas las pruebas es necesario
conceder al reo un tiempo y los medios oportunos para que este se justifique.
Pero ese tiempo debe ser breve, de modo que no perjudique a la prontitud de la
pena.

Existen dos tipos de delitos:


1. los atroces (en los que debe disminuirse el tiempo de la investigación y
aumentarse el tiempo de la prescripción).
2. los menores (debe aumentarse el tiempo de la investigación y
disminuirse el de la prescripción).

CAPITULO XXXI
Delitos de prueba difícil
En este capítulo se explica que hay delitos en los que pareciese que las leyes y
el juez tuviesen interés en probar el delito.

Existen delitos que las pruebas son las que la sociedad otorga en base a
comentarios y presión ante el órgano de justicia, pero no debe de intervenir el
opinar de la sociedad ni la creencia religiosa.

Hay algunos delitos, que al mismo tiempo son frecuentes en la sociedad, y de


prueba difícil; como el adulterio, la pederastia, y el infanticidio.

CAPITULO XXXII
Suicidio
Sería inútil penar al suicidio, ya que sólo podría penarse al individuo una vez
fallecido, y el único capaz de lograr eso es DIOS. Aquí si entran las creencias
religiosas.

El suicidio es un delito que no puede admitir una pena propiamente dicha; ya


que si se quisiera castigar a alguien, tendría que penarse o a un inocente o al
difunto, algo ilógico.

Pero ¿cuál será , pues, el estorbo que detendrá la mano desesperada del
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suicida?, este es un delito que incluye pena y o requiere seguimiento al delito,


pero ahora en nuestra legislación se busca siempre un tercero.

CAPITULO XXXIII
Contrabandos
En este capítulo, Beccaria explica que el contrabando es un delito que ofende al
soberano y a la Nación; pero su pena no debe ser infamante, ya que no causa
infamia en la opinión pública. Siendo en ese tiempo el robo era para la nobleza
por ser la parte alta de la sociedad.

El contrabando nace de la ley misma, ya que al aumentar los impuestos,


aumenta la tentación de realizar el contrabando.

Si los impuestos fueran pequeños, seguramente habría menos contrabando, ya


que los ciudadanos no se arriesgarían tanto como si los impuestos fueran altos.

El contrabando es parte de la pobreza del pueblo, a falta de , hay que robar.


Pero nunca es justificación.

CAPITULO XXXIV
De los deudores
En este capítulo se explica que hay dos tipos de deudores en quiebra: el
quebrado doloso, y el quebrado inocente.

El quebrado doloso debe ser castigado con la misma pena que le corresponde a
un falsificador de moneda.

En cambio, el quebrado inocente no, ya que no tiene intención de cometer un


delito.

CAPITULO XXXV
Asilos
Este capítulo trata sobre los asilos.
Las fuerzas de las leyes deben estar pegadas a cada ciudadano; y no debe
existir ningún lugar independiente de las leyes dentro de la frontera de un
país.

Todo trato crea un acuerdo entre naciones , que llegan a convertirse en posibles
guerras. Una justicia internacional

De los asilos salieron grandes revoluciones en los estados y en las opiniones de


los hombres. Esto puede deberse a que en los asilos no hay leyes que mandan,
por lo que pueden formarse leyes nuevas y opuestas a las comunes.

CAPITULO XXXVI
De la talla
Este capítulo trata sobre si es bueno o no recompensar a aquel ciudadano que
atrape a un reo.
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Si el reo se encuentra en otra Nación, el soberano estimula a los ciudadanos a


cometer un delito, ya que se están metiendo en territorio ajeno y eso rompe
tratados internacionales , si es que hablamos de asilo, lo estamos olvidando en
este capitulo.

Si el reo se encuentra dentro de la Nación, se demuestra la propia debilidad y


debemos de mantener la línea entre los órganos de gobierno por ejemplo
seguridad publica es función de ellos

CAPITULO XXXVII
Atentados, cómplices, impunidad
Este capítulo explica que si bien las leyes no castigan la intención, los delitos
que comienzan con alguna acción que manifiesta la voluntad de hacerlo
también merece ser penado; pero este último debe recibir una pena menor que
el anterior.

Algunos tribunales ofrecen impunidad al cómplice de un delito sea o no grave


que descubriere los otros, esto tiene inconvenientes y ventajas.

Cuando hay varios cómplices de un delito, el ejecutor sufrirá la mayor pena, y


los cómplices serán castigados con una pena menor a la del ejecutor.

CAPITULO XXXVIII
Interrogaciones sugestivas y deposiciones
En este capítulo se explica que las interrogaciones sugestivas, las cuales son
reprobables y son aquellas que se le realizan al reo y sugieren una respuesta
inmediata.

Estas interrogaciones no deben ir al centro del hecho directamente, sino que


deben ser indirectas. Deben abrazar y rodear el hecho en forma de espiral.

Las formalidades y las ceremonias son necesarias en la administración de la


justicia

CAPITULO XXXIX
De un género particular de delitos
En este capítulo se explica que anteriormente había un género de delitos que
cubrió de sangre humana a Europa.

Esto es hablar de tiempo mas atrás y trata de las penas por pecado , cuyas
penas aun temporales, deben de arreglarse con otros principios que los de una
filosofía limitada.

Esto ya es entrar en tema de otros estados, cosas muy distintas a la actualidad.

CAPITULO XL
Falsas ideas de utilidad
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El autor, en este capítulo explica que una fuente de errores y de injusticias son
las falsas ideas de utilidad que se forman los legisladores.

Falsa idea de utilidad es aquella que querría dar a una muchedumbre de seres
sensibles la simetría y el orden que sufre la materia brutal e inanimada.

CAPITULO XLI
Cómo se evitan los delitos
Se explica que el fin de toda buena legislación no es castigar los delitos. Sino,
evitarlos y que no hiciera falta castigarlos.

Por cada motivo que lleva a los hombres a cometer un verdadero delito, hay mil
que nos llevan a cometer acciones indiferentes que son definidas como delitos
por las malas legislaciones.

Un buen método de prevenir los delitos es el de interesar a la corporación de


los ejecutores de las leyes más en la observancia de estas que en su corrupción.

Otro método es el de recompensar la virtud, de modo que el ciudadano sienta


que no sólo cumple para ser castigado, sino para ser premiado.
El mejor método es el de perfeccionar la educación.

CAPITULO XLII
De las ciencias
Este capítulo explica que los progresos en las ciencias, facilitando las
comparaciones de los objetos, contraponen muchos sentimientos los unos a los
otros.

CAPITULO XLIII
Magistrados
En este capítulo se explica que otro buen método de evitar los delitos es
interesar al consejo (ejecutor de las leyes) más a su observancia que a su
corrupción.

Mientras lo compongan más cantidad de miembros, mejor funcionará. Ya que


será más difícil la usurpación sobre las leyes, porque los miembros se
controlarán entre ellos.

CAPITULO XLIV
Recompensas
El autor, en este capítulo explica que otro medio de evitar los delitos, es
recompensando la virtud.

Esa recompensa estimularía a los ciudadanos a dejar de cometer delitos.

CAPITULO XLV
Educación
Se explica en este capítulo que otro método de evitar los delitos es
perfeccionando la educación.
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Este es el método más seguro, pero también el más difícil.

CAPITULO XLVI
Del perdón
Beccaria trata en este ultimo capitulo la pena con base al perdón, donde su fin
concluye con un acuerdo muto entre partes y así se evita la pena corporal, pero
esta muy lejano a nuestro órgano penal.

En otro punto de vista, donde queda el dolo del delito y su intención.

CONCLUSIÓN.

TRATADO DE LOS DELITOS Y DE LAS PENAS.

Cesare Beccaria quien nació en el año de 1738 fue un gran criminólogo,


economista y jurista italiano, nacido en Milán, cuyas opiniones se formaron tras
el estudio de los escritores del siglo XVIII adscritos al iluminismo francés, los
enciclopedistas y en especial Charles-Louis de Montesquieu. En este ensayo
Cesare critica la severidad y abusos de la ley criminal, especialmente la pena
capital y la tortura, consiguió una gran popularidad dentro de un mundo algo
cerrado para los estudioso por el gran poder de los filósofos y sobre todo estos
ataques lograron una traducción a todas las lenguas europeas. Los escritos de
Beccaria estimularon y proporcionaron guías jurídicas para las reformas de los
Códigos penales de muchas naciones europeas, llego a influir en los Estados
Unidos, tomando en cuanta que este país cuenta con un sistema de derecho
distinto al italiano, pero el delito nunca cambia sin importa el país donde se
cometa. Y ahora Estados Unidos es el primero en defender la educación como
un medio para reducir el crimen. En 1764 la penología vivió su momento clave
gracias a C. Beccaria debido a su ensayo de los delitos y las penas criticando
severamente las torturas en esa época y la pena de muerte. En los 47 capítulos
de su ensayo el toma como base la filosofía, la cual dentro del derecho es una
área especializada en estudiar los fundamentos morales y espirituales del
derecho, que en esa época eran muy morales entre comillas debido a lo que
Beccaria redacta en su ensayo, analizando la relación entre el Estado y el
ciudadano, la legitimidad de las penas y las relaciones entre “ser” y “deber ser”.
Si bien el término “filosofía del derecho” no se acuñó hasta el siglo XVIII, las
reflexiones sobre los fundamentos filosóficos de la ley y de la justicia se
remontan a la edad antigua.
Pero Beccaria también dudo en publicar su ensayo debido a las criticas, pero el
es un amigo de la razón y de la humanidad teniendo como sus tres grandes
pasiones el amor a la libertad, la compasión por las miserias humanas y el
ardor de la gloria . las cuales en estos años un joven no lo toma mucho en
cuanta debido a su pensar en la sociedad.
El nos habla de los tres manantiales de donde se derivan los principios morales
y políticos, los cuales son reguladores de los hombres y son la revelación , la ley
natural y los pactos establecidos de la sociedad. En cuanto a los pactos
establecidos en la sociedad tomo yo como ejemplo la sociología del derecho que
estudia las condiciones sociales de la creación del derecho, la normativa legal y
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las instituciones jurídicas, así como la influencia del ordenamiento jurídico


sobre la sociedad.
La sociología del derecho, como una sociología especial, estudia la propia
realidad jurídica y su influencia en los individuos. La sociología criminal y
algunas partes de la sociología administrativa son importantes en la sociología
del derecho, es por eso que Beccaria en lo personal nunca olvida el lado
humano de la pena y sus castigo, siendo que en sus tiempos no tomaban la
readaptación social como meta.
La definición de delito es acción u omisión penada por la ley. El concepto está
sometido por completo al principio de legalidad, de tal forma que el principio
acuñado por los juristas romanos nullum crimen sine lege, es su regla básica.
Por esto resulta irrelevante el intento de averiguar una noción sustancial de
delito, como pueda ser en otras épocas el delito natural, pues delito es solo
aquello castigado por la ley. Por otro lado, también resulta evidente que la ley
penal no puede ser arbitraria y castigar respondiendo al criterio exclusivo de
poner a prueba a los ciudadanos, sino que pretende la defensa de bienes
jurídicos concretos. Los delitos se clasifican en delitos graves y menos graves,
en atención a la pena que se impone, utilizándose por tanto un principio más
cuantitativo (gravedad de la pena que señala cada código), que cualitativo.
Partiendo del tipo de delito Beccaria manejo el tipo de pena, la pena será
siempre la sanción que el delincuente reciba por parte del juez, la cual será
JUSTA y sobre todo con la finalidad de evitar que se repita el delito y sobre todo
buscar su readaptación en la sociedad tras su separación.
Pero un problema en el estado no es tanto quien sea el delincuente o culpable,
ya se tiene al órgano judicial y también se cuenta con las leyes para hacerlas
cumplir. Pero tenemos algo que nunca se termina, LA NOBLEZA Y LOS
PLEBEYOS físicamente con humanos y dentro del estado son ciudadanos, pero
ante la ley no se tratan igual y tienen los mismos beneficios, es por eso que su
lado humano siempre fue la justicia y la igualdad.
Un aspecto también muy marcado es el religioso, hablan mucho del Dios y su
castigo o beneficio que en la actualidad queda fuera de todo derecho que el
hombre cumpla en vida.