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El Señorío de Cristo

Por Gerson Moreno Predicado en la Iglesia IUMEC- Darién Domingo 11 de noviembre del 2018

Introducción:

Cuantas veces se ha podido decir a Dios como Señor, en nuestras oraciones diarias de hecho es una palabra que
repetimos mucho, incluso en nuestra cotidianidad es algo muy común llamar a los hombres mayores como “señor”.
Esta cotidianidad de la palabra y nuestro uso cultural ha diluido lo que realmente significa la palabra cuando la Biblia,
la santa palabra de nuestro Dios la menciona. En el contexto bíblico es una palabra de tanta transcendencia y valor,
que solo con decirla con entendimiento toda nuestra forma de vivir cambiaría radicalmente. No por el solo hecho de
mencionarla, sino de vivirla.

Implicaciones históricas de la palabra kurios (κύριος)

Según el Diccionario Teológico del Nuevo Testamento

“Nuestra tarea actual es discutir las razones para la selección de la palabra Kurios en la LXX
[Septuaginta]... Es mejor comenzar con el significado Griego de la palabra en la época de la LXX...
Kurios no se usaba entonces como un epíteto para Dios en el paganismo... En el momento en que
el uso específicamente Helenista estaba emergiendo, kurios denotaba a aquel que tiene el poder legal
paradisponer [tomar disposiciones] ...

La LXX hace la afirmación fuerte y consciente del hecho que la posición de Yahvé como Señor
es legítima. Esta afirmación puede basarse en el hecho histórico de la elección de Israel. Aquel que
redimió a Israel del “horno de fuego” de Egipto tenía así un derecho sobre este pueblo... La palabra kurios...
era por sí misma adecuada para nombrar a Dios, el único Dios. Esto debió haberles sugerido continuamente
a sus oyentes el control ilimitado de Dios sobre todas las cosas.”

Implicación bíblica y teológica de Jesucristo como Señor

Filipenses 2: 8-11

8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz.

9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la
tierra;

11 y toda lengua confiese(A) que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Él siendo dueño de todo lo que hizo con su poder, porque este es el atributo que se le da a Cristo desde el
principio en Juan 1 como el verbo, a parte de todo pagó con su vida y humillación por aquello que le pertenece,
por lo que él por cualquier lugar por donde se mire es dueño de todas las cosas, lo reconozcamos o no.

Arrebatándonos del pecado y de la muerte.

El pecado y la muerte tenían derechos sobre nosotros por cuanto no era posible por nuestras propias medidas salir
de él, a no ser que el siervo muera y nazca bajo el cuidado de otro Señor, que lo trata con la gentileza necesaria.
De esto es justamente lo que trata

Romanos 6:12-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;

13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros
mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Dios mismo, redimió a su pueblo, apartando a Israel como su pueblo cuando era esclavizado y a su iglesia de las
garras del pecado, además es el dueño de todo en cuanto en existe, tiene todo lo necesario por absoluto mérito de
llamarse el Señor de todas las cosas.

El estudio de esta palabra se realizará con base en:

Mateo 8: 18-22
Una historia que se repite en Lucas 9: 57-62, pero que es más explícita en Mateo ya que detalla al menos quién es
uno de los que habla con Jesús.

Idea central: Jesucristo es el Señor y a él debemos de manera absoluta nuestra vida y obediencia a pesar de todo.

Los que querían seguir a Jesús

Mateo 8: 18-22

18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.

 “Viéndose rodeado de mucha gente“, El capítulo 8 posterior al sermón del monte, que concluye en el
capítulo 7 trajo como una consecuencia inmediata una serie de personas que identifican de manera muy
clara la actitud del hombre al momento de acercarse a Dios, al Señor, con corazones muy diferentes.

Leproso: Mateo 8: 1-4, en el caso cultural un leproso acercándose a personas lo cual era imposible, por lo contagiosa
de la enfermedad y por lo traumático que resultaba verlos, cómo su piel y carne estaban tan deteriorados. Estos
pobres de espíritu y sin esperanza que reciben inmediatamente un SI QUIERO, SÉ LIMPIO, de parte del salvador, El
Señor, la bondad inmediata sin ningún cuestionamiento.

Un centurión, versos 5-13, que reconoce de manera inmediata a Jesús como el verdadero Señor, un centurión
romano que tenía la idea de que el Cesar era el Señor, el Kyrios, que literalmente significa el supremo en autoridad.
Este centurión acude a Jesús para que sane a uno de sus criados o esclavos, no fue por sí mismo se salió de su propio
egoísmo, buscando algo para él, todo lo contrario, fue buscando a Jesús como el único que podía hacer algo en este
caso. La actitud del Señor, fue exactamente la misma que con el leproso; IR a realizar lo que le había solicitado con la
frase “YO IRÉ Y LE SANARÉ”, el Señor del universo en línea con la voluntad de un hombre de transfondo pagano que
posiblemente solo entendió que Jesús era el Señor.

Cuántas cosas tendremos que saber o estudiar para reconocer a Jesucristo como el auténtico Señor de todas las
cosas, al centurión le bastó con las historias que le habían contado. Esta no es una invitación a la mediocridad y a no
ver la necesidad de volvernos diestros con la palabra de Dios, sin embargo, este centurión es una invitación viva a
vivir aquello que predicamos, aquello que enseñamos a otros.

La suegra de Pedro. Versos 14 al 17. Una persona que no habló una sola palabra, le bastó nada más con estar en el
camino del Señor para que la misericordia se extendiera sobre ella. No obstante al levantarse de la su lecho de
muerte inmediatamente se puso a servirlo. Que impresionante lección, cuál es nuestra respuesta inmediata a
aquello que Jesucristo ha hecho por nosotros de rescatarnos de la muerte el pecado y las garras de satanás versos
16 y 17. Nuestro servicio al Señor es la respuesta inmediata una vez él se ha revelado a nuestra vida.

Viéndose rodeado de mucha gente es una frase contenida en este evangelio como un baluarte para saber que él ha
llamado a todos al arrepentimiento, a que le conozcan y vean quién es él como cordero, pero lo más probable, que
muchos que aún se sumergen en su pecado a pesar de todo lo vean regresar como un león a juzgar los vivos y los
muertos, en la posición que el Padre mismo le ha dado.

19 Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

 “un escriba”, que en el evangelio de Lucas es llamado “uno de ellos”, quizás porque era un discípulo o uno
que caminaba con Jesús y sus discípulos , era realmente muy extraño que un escriba siguiera a Jesús, ellos
era especialistas en la ley y creían saber tanto que la mayoría rechazó al Señor como el mesías. Hombres que
transcribían la ley y conocían todo sobre el nacimiento del salvador, pero no le aceptaron.

Mateo 2: 4-5 muestra que los principales sacerdotes y escribanos, sabían lo necesario acerca del mesías. Con
lo que se demuestra que el problema no es de información sino el corazón enteramente, mientras el corazón
siga negligente, no podrá de ninguna manera aceptar el Señorío de cristo, debemos bajarnos del trono para
que él reine en nuestra vida.

 “Te seguiré adondequiera que vayas” muy interesante esta declaración, aparentemente buena cuando se
lee, demuestra el ímpetu de esta persona, que antepone la frase Maestro y en Lucas es mostrada como
Señor. Y posteriormente dice “adondequiera” que significa específicamente a “a cualquier sitio o lugar”. El
problema real es que el Señor sabe lo que hay internamente, si lo estás diciendo entendiendo lo que
verdaderamente significa.

20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar
su cabeza.

 En efecto, la respuesta del Señor, a este escribano, demuestra que no estaba midiendo lo que cuesta seguir
al Señor, había un precio que se debía pagar, no tener donde dormir en ocasiones prestar hasta la almohada
de ser necesario. Las palabras son realmente muy ligeras a momento de pronunciarse, pero es claro que
seguir a un Señor no nos cuesta mucho, nos cuesta todo.

Lucas 14:28-32 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si
tiene lo que necesita para acabarla?
29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a
hacer burla de él,
30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.
31 ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente
con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.

Aplicación: Seguir al Señor tiene una implicación muy importante, es necesario que podamos calcular el
costo de si lo seguiremos genuinamente, sabiendo que puedes perder muchas cosas de esta tierra
relaciones, costumbres, familia… cuando estás dispuesto a pagar por seguir a aquel que ha dado todo.
Efesios 1:22-23 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Cómo no dar todo por aquel que lo dio todo y es dueño de todo. Ya no nos pertenecemos a nosotros
mismos.

21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.

 “Otro de sus discípulos le dijo” Lucas clarifica esta situación detallando la respuesta, de este discípulo
anónimo, a una propuesta que Jesús mismo, El Señor le hace.

Lucas 9:59-60 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

59 Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.
60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.

Este versículo muestra varias cosas importantes:


a. Que Jesús envía y hace propuestas a aquellos que son sus discípulos. El resto solamente hacen
propuestas que no pueden cumplir.
b. El versículo demuestra que la respuesta del discípulo es que no se siente preparado para aquello que lo
está enviando. Por eso incurre en una contradicción: “Señor, Sí iré, pero…” Cómo se le dice sí mi dueño y
Señor espera yo hago mi voluntad primero. Eso dentro del entendimiento del Señor no tiene sentido
para nada, como se dijo anteriormente es una absoluta contradicción.
El deber de un siervo fue dado por el Señor miso en el evangelio según Lucas:

Lucas 17:7-10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


El deber del siervo

7 ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le
dice: Pasa, siéntate a la mesa?

8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después
de esto, come y bebe tú?

9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.

10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles
somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Esta es nuestra condición como siervos, en ocasiones solo hacer lo que se nos ha dicho y por eso somos
inútiles, pero Dios es fiel y amoroso para aún usarnos a pesar de todo.

Aplicación: Quién se siente completamente preparado para hacer la obra de Dios, ninguno de
nosotros, porque no es por nuestras capacidades y posibilidades sino por Su fuerza y gloria en todo
sentido, por la operación de su Espíritu Santo en nuestra vida. Todo es por él, por medio de él y a
través de él. Un buen ejemplo es Moisés. Éxodo 4.

22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.
 Esta muestra la otra instrucción dada por el Señor, aparte de sígueme, “Deja que los muertos entierren a sus
muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios”.
Ve y anuncia el reino de Dios es la invitación a darlo a conocer, es imposible que un hombre siga
completamente a Dios como el Señor y hable sobre su reino si no ha rendido completamente su voluntad y
vida al Señorío de Cristo a su dominio y soberanía. Nosotros ni siquiera predicamos o hablamos solamente
para que otros se salven de la condenación o eviten la ira de Dios sino que hablamos del Señor para su
gloria.
Aplicación: Tu vives para aquel al cual tienes rendida tu voluntad tus deseos y apetitos. Ese es
verdaderamente tu Señor y por él vives.

Conclusión: aparentemente cada ser humano puede de momento reaccionar al Señorío de Cristo en este momento
como quiera, pero cuando este es revelado al corazón del hombre su destino es afectado por toda la eternidad. Lo
cierto es que aunque algunos puedan decir “Señor, Señor” y no entrar en el reino de los cielos u otros puedan
simplemente no reconocer de momento quién es el Señor, al final de los tiempos no habrá manera en la que las
rodillas se mantengan en un lugar diferente del suelo mientras todos reconocemos quién es él.

¿Dónde quieres reconocerlo bajo la luz de su amor o la ira de su llama?