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Función Tubular

Explicar el transporte de agua y flujo de líquido en las diferentes porciones del sistema
tubular.

El ultra filtrado glomerular se transporta a través de la estructura tubular de la nefrona,


atravesando: túbulo contorneado proximal, asa de Henle, túbulo contorneado distal, y túbulo
colector, por el que es conducido hasta la región papilar, para desembocar en los cálices renales,
convertido ya en orina.

En un día se filtran y llegan a los túbulos un total de 180 litros de plasma, que arrastran agua, sales
minerales, vitaminas, hormonas, lípidos, azúcares sencillos, aminoácidos y proteínas de peso
molecular inferior a 70.000, así como subproductos de desecho metabólico (urea, ácido úrico,
bilirrubina, creatinina) y productos de naturaleza exógena, como medicamentos.

La composición inicial del ultra filtrado sufre una serie de variaciones, por efecto del transporte
tubular. Estas variaciones permiten ajustar de forma precisa los solutos y el agua que debe
abandonar el organismo y los que deben ser recuperados impidiendo su salida

Filtrado glomerular Orina 1 ml/min Reabsorción


125 ml/min
NA 18.125 meq 0,13 meq 99,4%
K 0,56 meq 0,05 meq 90,5%
CA 0,50 meq 0,005 meq 99%
Glucosa 125 mg 0 meq 100%
Uría 0,6 mmol 0,28 meq 53,3%
Úrico 3,8 mg 0,10 meq 97,4%
Agua 125 ml 0,7 meq 99,4%

Unos 125 mL/min de plasma filtrado comienzan su recorrido, en la porción proximal del túbulo, con
una concentración isotónica de 300 mOsm/Kg (280). Al finalizar el trayecto tubular, la orina
aportada por las nefronas corresponde a un flujo de 1 ml/min, cantidad que depende siempre de
las necesidades hídricas del organismo, y llega a alcanzar una concentración muy diferente a la
inicial (de 50 mOsm/kg hasta 1200 mOsm/kg).

Determinar los mecanismos básicos de absorción y secreción a través de la pared tubular.

Los procesos de reabsorción y secreción tubulares son procesos altamente selectivos (al contrario
de la filtración glomerular, proceso ése no selectivo). Las sustancias tienen que atravesar dos
paredes, la del túbulo del renal y la de los capilares peritubulares. El movimiento puede ocurrir
tanto de forma pasiva como por difusión osmótica (reabsorción del agua) o por transporte pasivo
de acuerdo con el gradiente químico o electroquímico (transporte de urea), como de forma activa
(transporte de glucosa), contra el gradiente químico o electroquímico, necesitando una gran
cantidad de energía.

La reabsorción y la secreción tubulares ocurren a nivel de las nefronas y forman, en conjunto con
la filtración glomerular, los procesos renales básicos. Tras la filtración del plasma sanguíneo en el
glomérulo de Malpighi, el filtrado glomerular, también llamado orina primitiva, fluye por los túbulos
renales y tubos colectores y es excretado bajo la forma de orina definitiva.

Los procesos de reabsorción y secreción tubulares corresponden a la transferencia de sustancias


entre los túbulos renales y los capilares peri tubulares. Transferencia que permite tanto la
reabsorción de sustancias esenciales al equilibrio del organismo como la excreción de sustancias
en exceso, inútiles o peligrosas, reabsorbidas o no filtradas.
Compartimentos y vías de paso que intervienen en la función tubular

a) Zona luminal, o luz del túbulo.

b) El citoplasma de las células del epitelio tubular.

c) El espacio intersticial, que rodea al túbulo.

d) La red de vasos que constituyen la circulación peritubular.

Los productos reabsorbidos, como los que deban ser secretados, tienen dos caminos posibles:

La vía transcelular

La vía paracelular.

Discriminar la capacidad de absorción y secreción en los diferentes segmentostubulares.

1) Transporte pasivo 2) Osmosis. 3) Difusión simple.

Difusión facilitada. Que permite el paso de sustancias a mayor velocidad que la que cabe esperar
por la simple difusión y es importante destacar su carácter saturable, que impone un límite a la
máxima cantidad de soluto, que puede ser transportado por unidad de tiempo.

Transporte activo primario y secundario: La principal característica es que utiliza energía


metabólica para efectuar el paso de sustancias a través de la membrana, porque se realiza en
contra del gradiente electroquímico, mediante un transportador específico que tiene actividad
ATPasa.

Transporte máximo tubular: Las sustancias con difusión facilitada y transporte activo, dependen
de un mecanismo de naturaleza saturable y su velocidad máxima de reabsorción o secreción se
denomina transporte máximo para esa sustancia. El sodio se transporta de forma activa desde el
túbulo a la sangre

Si consideramos una sustancia que se reabsorba en su totalidad, por ejemplo la glucosa, la


concentración plasmática a la que comenzaría a aparecer en la orina, al superar la capacidad de
su transporte tubular máximo, se denomina umbral renal. Cabría suponer que el valor del umbral
renal es exactamente igual al máximo tubular (Tm) de la sustancia; sin embargo, se observa que
de forma progresiva, y a concentraciones inferiores a la de éste, comienza a ser excretada. Este
fenómeno se conoce como bisel.

Explicar los mecanismos que regulan el movimiento de agua en los distintossegmentos


Tubulares Fisiología de los segmentos tubulares

El túbulo renal es el responsable de la reabsorción selectiva del filtrado glomerular y de las


secreciones tubulares. Algunas sustancias, tales como la glucosa y los aminoácidos, que se filtran
a nivel del glomérulo, son completamente reabsorbidas a nivel tubular; otras se reabsorben solo
parcialmente y otras, como la creatinina; se reabsorben y se excretan en mínima cantidad.
El túbulo renal regula la excreción de cada soluto particular en forma casi independiente del resto;
ya sea por medio de transporte pasivo (difusión) ya sea por medio del transporte activo (mediado
por proteínas de membrana). Después de pasar a través de él, el filtrado glomerular se modifica
transformándose en orina. En promedio un hombre forma entre 1400 y 1500 ml de orina por día.
Cada día un túbulo renal reabsorbe de media unos 25 000 mEq de sodio y unos 179 litros de agua.
La reabsorción de cada sustancia incluye diversas etapas. Inicialmente, la sustancia tiene que
pasar a través de la membrana y el citoplasma de las células epiteliales del túbulo renal (vía
transcelular) o a través de los espacios intercelulares (vía paracelular) hasta alcanzar al líquido
intersticial y después atravesar el endotelio en los capilares peritubulares por ultrafiltración
generada por las fuerzas hidrostáticas y coloidoosmótica generadas entre el líquido intersticial y los
capilares peritubulares.
La velocidad con la cual se filtra cada sustancia se define como carga filtrada y se corresponde al
producto de la velocidad de filtración glomerular (VFG) por la concentración plasmática de la
sustancia dada
El túbulo proximal
Las células epiteliales que forman este túbulo tienen en su membrana luminal (la que mira hacia el
centro del túbulo) un desarrollado ribete en cepillo, que indica el intenso proceso de absorción que
tiene lugar a este nivel. La gran cantidad de mitocondrias que poseen viene a subrayar la elevada
tasa metabólica que hay en ese tramo del epitelio tubular.

En conjunto, el túbulo contorneado proximal soporta un intenso proceso de reabsorción, que


supone un 65% del filtrado.

Recuperación de grandes moléculas: Por término medio, se filtran al día unos 30 g de


proteínas con peso molecular inferior a 70.000, que se recuperan en su totalidad en el túbulo
proximal por endocitosis en el borde en cepillo de la cara apical.

Recuperación de moléculas con valor nutritivo: En el túbulo proximal se recuperan de forma


prácticamente total las moléculas que tienen utilidad para el organismo, especialmente glucosa,
aminoácidos y vitaminas, por un mecanismo de transporte activo secundario, de transporté con el
sodio. La glucosa plasmática es filtrada y recuperada por completo. La reabsorción de glucosa está
sujeta a un máximo de transporte tubular y la cantidad reabsorbida por unidad de tiempo constituye
el transporte de glucosa (Tg), expresado en mg/min, hasta que se alcanza el máximo de transporte
tubular (Tmg), a partir del cual el transporte se hace constante y concentraciones superiores
conllevan la eliminación del exceso por la orina. El valor de Tmg es de 320 mg/min e indica el
máximo de glucosa que puede transportar el sistema. Sin embargo, debido a que unas nefronas
difieren de otras en su capacidad de saturación, el umbral de glucosa se sitúa en un carga tubular
de 220 mg/min, equivalente a una concentración plasmática de 180 mg/dL, (Umbral renal) a partir
de la cual comienzan a aparecer cantidades significativas de glucosa en orina.

Recuperación de iones y agua: En cuanto al agua, es arrastrada osmóticamente por la


reabsorción de solutos principalmente a través de la vía paracelular. Este flujo de agua sirve para
mantener el líquido tubular con la misma osmoralidad.

El asa de Henle: Corresponde al tramo de la nefrona que se interna en la médula renal. El


recorrido medular de la nefrona reabsorbe alrededor del 26% de solutos y el 16% de agua.

Rama delgada del asa de Henle: Las células que constituyen su epitelio están adelgazadas, no
presentan borde en cepillo y muestran un escaso número de mitocondrias. El tramo descendente
es muy permeable al agua y a solutos como la urea y el sodio. La parte ascendente delgada es
mucho menos permeable al agua y mantiene la relativa permeabilidad a los solutos, lo que
favorece la difusión pasiva de éstos, pero no el flujo osmótico de agua.

Rama gruesa del asa de Henle: Las características esenciales son su impermeabilidad al agua y
a la urea La presencia de mitocondrias indica una importante actividad de transporte a cargo de
ATPasas. En la rama gruesa ascendente tiene lugar una intensa reabsorción activa de Na
promovida por la ATPasa Na/K. El efecto es una rápida dilución del contenido tubular, al no
producirse reabsorción paralela de agua.

Túbulo distal y colector: El túbulo distal es la continuación de la rama gruesa ascendente y sigue
un trayecto tortuoso a través de la corteza, hasta desembocar en el túbulo colector. Se distinguen
dos partes: la porción de dilución y la porción final o de conexión. La primera tiene las mismas
características que la rama gruesa del asa de Henle, mientras que en la porción final se producen
importantes modificaciones: aparecen dos tipos celulares en su epitelio, uno de mayor tamaño que
interviene en la reabsorción de Na y agua, y otro de menor tamaño, denominado células oscuras o
intercaladas, que se encargan de secretar activamente hidrogeniones.

El tránsito a través de los túbulos distal y colector tiene un efecto determinante en el ajuste de
iones y agua que deben ser reabsorbidos, según las necesidades homeostáticas. Al comienzo del
túbulo distal llega un flujo de filtrado de 25ml/min, con una concentración hiposmótica de
150mOsm/Kg, resultado del efecto diluyente de la rama ascendente del asa de Henle. El primer
tramo continúa la dilución activa, con reabsorción de Na y Cl; el segmento terminal del túbulo distal
y el túbulo colector reabsorben Na y excretan K.

En el túbulo colector cortical, en presencia de ADH, se produce un notable incremento de la


permeabilidad al agua, que es intensamente reabsorbida hasta que se logra la isotonía, y el
producto tubular vuelve a tener una concentración de 300 mOsm/Kg.

Explicar los mecanismos que regulan el movimiento de sodio, cloro, potasio,glucosa y


proteínas en los diferentes segmentos de los Túbulos Renales.
Reabsorción tubular
Iones sodio (Na+) – 65% del Na+ filtrado es reabsorbido en el túbulo contornado proximal a través de
transportadores específicos, las bombas Na+-K+ (Na+/ K+ATPase), presentes en todas las células del
organismo. La reabsorción del Na+ es esencial en el mecanismo de reabsorción de otras sustancias,
tales como el agua, el Cl–, la glucosa, los aminoácidos, etc. 25% del Na+ es reabsorbido en el asa
Henle, principalmente en la porción ascendente una vez que la sección descendiente es
impermeable al cloruro de sodio (NaCl). En el túbulo contornado distal y en el tubo colector, la
reabsorción de Na+ es facultativa y dependiente de una hormona producida por las glándulas
suprarrenales, la aldosterona. Esta reabsorción controlada es dependiente de las reservas en
Na+ del organismo, es decir, en caso de falta de Na +, la reabsorción en la porción distal del túbulo
renal es estimulada de forma a no desperdiciar y conservar el Na+ en el organismo;

Agua (H2O) – El 80% del agua es reabsorbida por ósmosis en el túbulo contornado proximal (65%)
y en la rama descendiente del asa de Henle (15%). Esta cantidad reabsorbida es fija e independiente
de la cantidad de agua presente en el organismo. La rama ascendiente del asa de Henle es
impermeable al agua que es entonces retenida en esa porción. Finalmente, una cantidad variable es
reabsorbida en el túbulo contornado distal y en el tubo colector

Iones cloruro (Cl–) – La reabsorción de Cl– sucede de forma pasiva debido al gradiente
electroquímico creado por la reabsorción del Na+. La cantidad de Cl– reabsorbida es de este modo
dependiente de la cantidad de Na+ reabsorbida;

Glucosa, aminoácidos, vitaminas, etc. – 100% de la glucosa, de los aminoácidos y de


las vitaminas son reabsorbidos en el túbulo contornado proximal, por transporte activo, utilizando la
fuerza creada por el gradiente de reabsorción del sodio, a través de un sistema de co-transporte con
Na+;

Iones calcio (Ca2+), fosfato (PO43-), etc. – La reabsorción de numerosos electrólitos ocurre bajo
control de la hormona producida por las glándulas paratiroides, la parathormona (PTH), que los
mantiene dentro de niveles normales y también altera esos niveles, adaptándolos a las necesidades
momentáneas del organismo;

Urea – La urea es un residuo azotado que es parcialmente reabsorbido. La reabsorción del agua
por ósmosis hace con que sustancias como la urea estén cada vez más concentradas a lo largo del
túbulo. Esa diferencia de concentración dentro y fuera del túbulo provoca la reabsorción pasiva de
la urea. Sin embargo, la membrana del túbulo es poco permeable a ese residuo por lo que menos
del 50% vuelve para la corriente sanguínea.
> Secreción tubular: El proceso de secreción tubular es un mecanismo de transporte activo de
sustancias, que utiliza transportadores específicos, de los capilares peritubulares para el lumen del
túbulo renal.
Iones hidrógeno (H+) – La secreción de H+, en los túbulos contornados proximal y distal y en el tubo
colector, es esencial en la regulación del pH interno (homeostasis ácido-base). En caso de acidez
excesiva, la secreción de H+ aumenta y disminuye en caso contrario;
Iones potasio (K+) – La secreción de K+ es dependiente de la reabsorción del Na+, a través del
funcionamiento de las bombas Na+-K+. En el túbulo contornado distal y en el tubo colector es
variable y dependiente de la aldosterona. El aumento de la concentración de K+ en el plasma
estimula la producción de aldosterona por las glándulas suprarrenales que va a estimular la
secreción de K+ y la reabsorción de Na+;
Urea, creatinina, ácido úrico, drogas, etc. – los residuos metabólicos y xenobióticos no filtrados o
reabsorbidos pasivamente tampoco son secretados y excretados en la orina.

Determinar los mecanismos de dilución y concentración de Orina: Mecanismo


contracorriente.
Mecanismo de contracorriente
En las nefronas yuxtamedulares y en sus vasos rectos se localiza un sistema especial de
transporte que se denomina mecanismo de contracorriente. El riñón es capaz de formar orina
concentrada y orina disuelta.
El mecanismo de contracorriente es imprescindible para formar orina concentrada y este
proceso ocurre en las asas de Henle largas y en las nefronas medulares y, en sus vasos rectos, se
localiza un sistema especial de transporte que es el MDC.

Un mecanismo de contracorriente es un sistema en el cual el flujo circula paralelo a, en contra


de, y en íntima proximidad a otro flujo durante un cierto tiempo.
Las asas y los vasos rectos son estructuras contracorrientes que tienen como misión mantener
una concentración muy elevada de soluto a nivel de la médula renal. Esta alta concentración
depende de un gradiente de osmoralidad creciente a lo largo de las pirámides medulares y este
gradiente existe debido a la actuación de las asas de Henle como multiplicadores de
contracorriente y a la actuación de los túbulos rectos como intercambiadores de
contracorriente.

Las asas de Henle tienen dos ramas, con una permeabilidad y una capacidad de transporte muy
diferentes. En la rama descendente hay libre difusión de agua y de urea hacia fuera y hacia
adentro dependiendo del gradiente de concentración. Pero en la rama ascendente no hay difusión
y, sin embargo, hay transporte activo de Na y Cl hacia fuera, hacia el espacio intersticial. Esta rama
es impermeable al agua y, por lo tanto, en el espacio intersticial en la médula renal quedan los
solutos y quedan cada vez más. Por lo tanto, la elevada concentración de solutos del líquido
intersticial de la médula renal se mantiene por el bombeo continuo de cloruro sódico (Na y Cl) de la
rama ascendente.
De ahí a que se le llame al asa multiplicador de contracorriente y es por esto por lo que la
médula renal tiene una concentración elevada y, en cambio, al final del asa de Henle, a nivel de la
corteza, el líquido intercelular (tubular) va a ser hipotónico. Podríamos pensar que la sangre que
sigue al asa por el vaso recto eliminaría el exceso de soluto pero no es así porque tienen su propio
mecanismo de contracorriente. El mecanismo de contracorriente lo que hace es concentrar.
La orina concentrada se va a formar cuando existe un déficit de agua y está aumentada la
osmolaridad del plasma. El riñón mediante la formación de orina mantiene la omeostasia corporal.
Cuando hay déficit de agua o un aumento de la osmolaridad del plasma aumentan los niveles de
ADH (hormona antidiurética), que es una hormona segregada por la neurohipófisis. La
neurohipófisis la secreta cuando se activan unas células osmoreceptoras que tenemos en el
hipotálamo y que se activan cuando la osmolaridad del plasma es superior a lo normal. Es estos
casos, cuando hay estas tres situaciones, los riñones van a formar una orina
concentrada manteniendo la excreción de solutos y, por lo tanto, lo que ocurre es que se aumenta
la reabsorción de agua y disminuye el volumen urinario.
Requisitos para que se forme una orina concentrada en nuestros riñones:

 El primero es el aumento de la concentración de ADH en sangre. Esta ADH va a permitir


que en los túbulos distales y en los túbulos colectores se reabsorba agua.
 El segundo requisito es que exista una osmolaridad elevada en el líquido intersticial de la
médula renal (el líquido tubular va a estar diluido y el líquido intersticial va a estar concentrado).

- Cuando se cumplen estos requisitos en el túbulo distal y en el túbulo colector se reabsorbe


agua hasta que la osmolaridad del líquido tubular se equilibre con la osmolaridad de la médula
renal y se forme de este modo una orina concentrada.
Como ya sabemos, lo que produce la osmolaridad elevada son las asas de Henle actuando
como

Mecanismos de contracorriente. Una vez esta osmolaridad es elevada, la osmolaridad se va a


mantener con entradas y salidas equivalentes de agua y de solutos en la médula.

La orina diluida se forma cuando hay exceso de agua y hay que conservar los solutos. No
interviene la ADH, por lo que el líquido que llega al túbulo distal hipotónico será el que eliminemos
por la orina.

Explicar la función Intra-renal del sistema Renina, Angiotensina, Aldosterona.


El sistema renina-angiotensina (RAS) o sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS) es
un sistema hormonal que regula la presión sanguínea, el volumen extracelular corporal y el
balance de sodio y potasio. La renina es secretada por las células del aparato
yuxtaglomerular del riñón. Esta enzima cataliza la conversión del angiotensinógeno, una
glicoproteína secretada en el hígado, en angiotensina I que, a su vez, por acción de la enzima
convertidora de angiotensina (ECA), se convierte en angiotensina II. Uno de los efectos de la
angiotensina II es la liberación de aldosterona por la corteza de la glándula suprarrenal.

Los niveles incrementados de potasio actúan para regular la síntesis de aldosterona


mediante la despolarización de las células en la zona glomerular, que abre los canales
voltaje-dependientes de calcio. Los niveles de potasio son los estimuladores más sensibles
de aldosterona.
Explicar el Papel de la sed para controlar la Osmolaridad y concentración Sódica del Líquido
Extracelular.

Los riñones deben excretar continuamente una cantidad obligatoria de agua, incluso en una
persona deshidratada, para eliminar el exceso de solutos que se ingiere o produce por el
metabolismo. Los riñones minimizan la pérdida de líquido durante las deficiencias de agua
mediante el sistema de retroalimentación osmorreceptor-ADH. Pero es necesaria una ingestión
adecuada de líquido para equilibrar cualquier pérdida de líquido que tenga lugar mediante la
sudoración y la respiración y a través del aparato digestivo. La ingestión de líquido está regulada
por el mecanismo de la sed que, junto al mecanismo osmorreceptor-ADH, mantiene un control
preciso de la osmolaridad y de la concentración de sodio en el líquido extracelular. Cuando la
concentración de sodio aumenta sólo alrededor de 2mEq/l por encima de lo normal, se activa el
mecanismo de la sed. A esto se le llama umbral para beber. Luego incluso los pequeños
incrementos de la osmolaridad plasmática se siguen normalmente de la ingestión de agua, que
normaliza la osmolaridad y el volumen del líquido extracelular. De esta forma, la osmolaridad y la
concentración de sodio del líquido extracelular se controlan de forma precisa.

Muchos de los mismos factores que estimulan la secreción de ADH también aumentan la sed, que
se define como un deseo consciente de agua. Existe una pequeña zona que, cuando se estimula
con una corriente eléctrica, incita a beber de inmediato y mientras dure el estímulo. Todas estas
zonas se denominan juntas centro de la sed.

Explicar el modo en que se realiza la regulación de la concentración del IonCalcio por el


riñón

Uno de los reguladores más importantes de la captación y liberación de calcio es la PTH. Cuando
la concentración de calcio en el líquido extracelular es menor de lo normal, la concentración baja
de calcio estimula a las glándulas paratiroides para que secreten más PTH. Esta hormona también
actúa directamente sobre los huesos aumentando la reabsorción de sales óseas (liberación de
sales del hueso) y para liberar grandes cantidades de calcio hacia el líquido extracelular, lo que
normaliza las concentraciones de calcio. Cuando la concentración de iones calcio está elevada, la
secreción de PTH se reduce, de forma que casi no se produce resorción ósea; en cambio, el
exceso de calcio se deposita en los huesos. Luego la regulación día a día de la concentración de
iones Unidad V Los líquidos corporales y los riñones 368 calcio está mediada en gran parte por el
efecto de la PTH sobre la resorción ósea. Sin embargo, los huesos no tienen una reserva de calcio
inagotable. Por eso a largo plazo la ingestión de calcio debe equilibrarse con su excreción en el
aparato digestivo y los riñones. El regulador más importante de la reabsorción de calcio en estos
dos lugares es la PTH. Luego la PTH regula la concentración plasmática de calcio a través de tres
efectos principales: 1) estimulando la resorción ósea; 2) estimulando la activación de la vitamina D,
que después incrementa la reabsorción intestinal de calcio, y 3) aumentando directamente la
reabsorción de calcio en el túbulo renal (fig. 29-11). El control de la reabsorción digestiva de calcio
y del intercambio de calcio en los huesos se comenta en otro lugar y el resto de esta sección se
centra en los mecanismos que controlan la excreción renal de calcio. Control de la excreción de
calcio en los riñones El calcio se filtra y se reabsorbe en los riñones, pero no se secreta.
¿Qué es la hormona antidiurética?

La hormona antidiurética (ADH), o arginina vasopresina (AVP), es una hormona liberada


principalmente en respuesta a cambios en la osmolaridad sérica o en el volumen sanguíneo.
También conocida como argipresina. Hace que los riñones conserven agua mediante la
concentración de orina y la reducción de su volumen, estimulando la reabsorción de agua. Recibe
su nombre de esta importante función como regulador homeostático de fluidos. También tiene
funciones en el cerebro y en los vasos sanguíneos.

La permeabilidad al agua del epitelio de los conductos colectores se encuentra regulada por la
hormona antidiurética (ADH, vasopresina), una hormona producida en el hipotálamo y liberada
desde el lóbulo posterior de la hipófi sis (neurohipófi sis). La ADH incrementa la permeabilidad al
agua del conducto colector, lo cual produce, en consecuencia, una orina más concentrada. En el
nivel molecular, la ADH actúa sobre los conductos acuosos regulados por la ADH, es decir la
acuaporina 2 (AQP-2), ubicados en el epitelio de la porción terminal del túbulo contorneado distal y
en el epitelio de los túbulos conectores y de los conductos colectores. No obstante, la acción de la
ADH es más importante en los conductos colectores. La ADH se une a los receptores en las
células de estos conductos y desencadena las siguientes acciones:

• Translocación de vesículas intracitoplasmáticas con AQP-2 hacia la superficie celular apical (un
efecto de corto plazo). Esto causa un aumento en la cantidad de conductos de AQP-2 disponibles
en la superficie celular y, de este modo, incrementa la permeabilidad del epitelio al agua.

• Síntesis de AQP-2 y su inserción en la membrana celular apical (un efecto de largo plazo). Un
aumento en la osmolalidad plasmática o una disminución del volumen sanguíneo estimula la
liberación de la ADH, como lo hace la nicotina.

La ADH, hormona antidiurética o vasopresina provoca una acción antidiurética, o sea, que
disminuye la eliminación de agua por los riñones. En resumen en ausencia de ADH los túbulos
distales, los colectores y quizá parte del asa de Henle, resultan casi totalmente impermeables al
agua, lo cual impide una resorción importante, y, por lo tanto origina una perdida intensa de agua
por la orina.

Por otra parte, en presencia de ADH, la permeabilidad de estos túbulos para el agua aumenta
considerablemente y permite que la mayor parte del agua sea resorbida, con lo cual se conserva
agua en el cuerpo.