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Clases De Oi

Tributarias de su naturaleza secundaria y funcional, las Organizaciones Internacionales son


sujetos originales sobre los que es difícil —si no imposible— elaborar una teoría general.
No obstante, recurrir a algunos criterios clasificatorios es útil para la mejor comprensión y
sistematización del plural estatuto jurídico de las Organizaciones y de sus miembros. Así,
con ánimo descriptivo, podemos distinguir las Organizaciones atendiendo a su composición
(abiertas y cerradas), objetivos (generales y sectoriales), y competencias (de cooperación y
de integración).

Organizaciones abiertas y cerradas

Las Organizaciones genuinamente abiertas aspiran a contar entre sus miembros a todos los
Estados de un universo determinado; de ahí las facilidades de sus tratados constitutivos
para la admisión de nuevos miembros, lo que no es óbice para que los que ya lo son ejerzan
un control sobre la admisión, y que sus objetivos —generales o específicos— afecten o
interesen virtualmente a la sociedad internacional en su conjunto. El más claro ejemplo de
Organización planetaria es la ONU, con 193 Estados miembros. La inevitable
heterogeneidad de los miembros de una Organización de esta clase dificulta, no obstante, el
progreso institucional y de sus capacidades decisorias. También son abiertas las
Organizaciones regionales si entendemos que en ellas prevalece la vocación de incluir a
todos los Estados localizados en una región determinada (sea continental, intercontinental o
subcontinental). La Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Africana (UA) o
la Liga Árabe pueden ser mencionadas como ejemplos. Las Organizaciones cerradas (o
restringidas) expresan solidaridades específicas propias de la división de la sociedad
internacional. Son Organizaciones particulares, que tienden a confundirse con las
regionales cuando esas solidaridades confluyen en un espacio geográfico determinado. Esas
solidaridades pueden ser variadísimas; así, por ejemplo, estratégicas y de seguridad
(OTAN), políticas y de defensa de los derechos humanos (Consejo de Europa), económica
y financiera (OCDE), religiosa (Organización de la 5 5 Conferencia Islámica)... A
diferencia de las anteriores, las Organizaciones Internacionales restringidas se caracterizan
por las condiciones excluyentes, más o menos estrictas, impuestas a la admisión de quienes
pretenden ser sus (nuevos) miembros. De los casi cuatro centenares de Organizaciones
interestatales existentes, tres cuartas partes son de carácter restringido o cerrado.

Organizaciones generales y sectoriales

Las Organizaciones de fines generales abarcan potencialmente todos los ámbitos en que se
producen relaciones interestatales, sea sobre una base universal (ONU) o regional (OEA,
UA, Liga Árabe), si bien es el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales su
propósito más característico, alrededor del cual giran los demás. Es raro que una
Organización cerrada o restringida sea de fines generales; de serlo, cabe pronosticar que se
trata de una Organización con vocación federalizante. Las Organizaciones sectoriales o de
fines específicos ven en cambio estatutariamente constreñidas sus funciones a un
determinado sector material, que a su vez puede identificarse en Organizaciones abiertas o
cerradas, regionales o universales. Piénsese, en un plano universal, en los organismos
especializados de la familia de Naciones Unidas y, en el regional, en los organismos
similares auspiciados por Organizaciones de fines generales, como la OEA, la UA o la Liga
Árabe. Las Organizaciones particulares, cerradas o restringidas, suelen ser de fines
específicos. Estas son idóneas para pasar de la cooperación a la integración dentro de la
política de evolución gradual y permanente que asume la llamada concepción funcionalista.

Organizaciones de cooperación y de integración

La consideración del alcance y contenido de sus competencias lleva, por último, a


distinguir entre Organizaciones de cooperación y de integración. Las primeras desempeñan
un papel de concertación en el ámbito de las competencias atribuidas, mediante: 1) la
adopción de decisiones (que genéricamente denominamos resoluciones), meramente
recomendatorias por lo general; y 2) auspiciando y preparando proyectos de tratados
finalmente sometidos a los miembros de la Organización (o incluso a terceros), llamados a
ser contratantes. Las Organizaciones de integración (o supranacionales) representan un
modelo avanzado caracterizado por la transferencia de competencias estatales (soberanas) a
los órganos de la Organización, a los que se dota de poder normativo con capacidad de
producir efectos jurídicos vinculantes de manera automática y uniforme en los
ordenamientos internos de los Estados miembros, primando sobre las disposiciones
nacionales. El carácter gradual de todo proceso de integración somete a estas
Organizaciones a una evolución continua. La integración avanza no sólo en función de las
competencias que se van transfiriendo a la Organización (y de su carácter, exclusivo o no),
sino también –o incluso más- en la medida en que el poder normativo de la Organización
no está sólo en manos de órganos de composición gubernamental, se ejerce por mayoría
(cualificada) y se controla jurisdiccionalmente. La Unión Europea es el arquetipo de esta
clase de Organizaciones. No hay que desdeñar por eso el papel que, frente al modelo de
integración, desempeña el muchísimo más frecuente de la cooperación interestatal.
Ajustado como un guante a los caracteres de la sociedad internacional, permite ir creando
solidaridades de base sobre las que sustentar y desarrollar las relaciones entre los miembros
que, a la postre, constituirán un condicionante del ejercicio de su soberanía.