Você está na página 1de 2

208.

La Presencia de Dios
La GLORIA DE DIOS tiene varias acepciones en la Biblia. Nosotros tomaremos
lo que se describe como la SHEKINÁ DE DIOS. Esto es la manifestación visible
y majestuosa, el BRILLO, FULGOR, RESPLANDOR o ESPLENDOR sobrenatural
emanado por la presencia misma de Dios. Como ejemplo, así fue la gloria
descrita como la Shekiná, en la columna de nube y fuego durante el éxodo de
los hebreos por el desierto; sobre el Arca en el Lugar Santísimo del
Tabernáculo; la conversión de Saulo de Tarso.

1. Dónde está la PRESENCIA DE DIOS?


Independiente de los ambientes que frecuentemos, en estos días, la
PRESENCIA DE DIOS siempre se origina en el interior de la vida del cristiano.
¡Allí está! Y no estamos hablando de una creencia popular ni del folclor. Es una
verdad revelada personalmente por nuestro Señor Jesucristo (Juan 14.16). Su
PRESENCIA acompaña al creyente y trasciende la vida natural que todos
conocemos.
Tal vez te preguntes, ¿Si esto es así, entonces, qué pasa conmigo? ¿Por qué no
veo ni siento la presencia de Dios?
Ahora bien, en este instante debo decirte que lo que acabas de escuchar es una
promesa de Jesús, por lo tanto es verdadera y permanece para siempre. Y ES
AQUÍ DONDE NECESITAMOS MEDITAR. Pero antes de continuar, debes saber
que la PRESENCIA DE DIOS en ti y/o en los ambientes que frecuentas NO
DEPENDE DE OTROS … SINO DE TI.

2. La PRESENCIA DE DIOS es Dios mismo.


La PRESENCIA DE DIOS es Dios mismo operando libremente en el creyente.
Jesús nos dice: «El que me ama de verdad se mantendrá fiel a mi mensaje; mi
Padre lo amará; y mi Padre y yo ___________________ y haremos en él nuestra
morada» (Juan 14.23 BLP). A continuación, también dice: «No os dejaré
huérfanos, __________ a vosotros» (Juan 14.18). Y también, «Mas el Consolador,
el Espíritu Santo, a quien el Padre _____________ en mi nombre, Él os enseñará
todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Juan 14.26).
La Biblia también dice: «El Espíritu de Dios SE UNE A nuestro espíritu, y NOS
ASEGURA que somos hijos de Dios» (Romanos 8.16 TLA).
3. La PRESENCIA DE DIOS es reconocible
La PRESENCIA DE DIOS en la vida del cristiano es reconocible por otros. Es
una manifestación visible que no se puede esconder porque la actividad del
Espíritu Santo no se detiene, sino persevera internamente en la vida del
creyente (proceso de santificación) y se manifiesta espontáneamente para
cumplir sus propósitos en dirección directa hacia la eternidad. La Biblia nos
ilustra con casos excepcionales para nuestro mejor entendimiento. Es el caso
de Moisés cuando la nación hebrea acampaba en Sinaí. La Biblia dice: «Cuando
Aarón y el pueblo de Israel vieron el resplandor del ____________ de Moisés,
tuvieron miedo de acercarse a él» (Éxodo 34.30 NTV). Quizás estás pensando
que esto es demasiado. Pues bien, «Todos los del Concilio Supremo fijaron la
mirada en Esteban, porque su cara comenzó a brillar como la de un ángel»
(Hechos 6.15 NTV).
La regla que nos señalan las Escrituras es la que aconseja el apóstol Pablo:
«Sigan mi _____________ así como yo sigo el ejemplo de Cristo» (1 Corintios
11.1 PDT).
Lean 1 Corintios 11.1 en distintas versiones. Luego conversen y que cada
discípulo dé su opinión a la pregunta:
¿Qué quiere decir nuestro Señor con el mandato «SER EJEMPLO»? _______
________________________________________________________________________
________________________________________________________________________

CONCLUSIÓN
El anhelo de Dios es RESTAURAR su gloriosa presencia en TODOS nosotros,
sus hijos, de modo que quienes vean a un cristiano también vean la gloria de
Dios en él, porque no esconde LA PRESENCIA DE DIOS en su vida. ¿Cómo
empezar? Dios mismo nos da la respuesta, como a Salomón: «Si se humillare
mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro,
y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y
perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra» (2 Crónicas 7.14).

ORACIÓN.
Oremos juntos al señor para que restaure su presencia en la vida de cada uno
de nosotros. ¿estás de acuerdo?