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¿Cómo glorifico a Dios?

Salmo 96:1-4,7-8

Muchas veces nosotros somos como los periquitos que algunos tienen por mascotas, repetimos y
repetimos las palabras o frases que escuchamos de los demás, sin ponernos a meditar, a investigar su
contenido y el fin que tal o cual palabra o frase expresa.
Glorificar: Hacer glorioso algo o a alguien que no lo era. Reconocer y ensalzar a quien es glorioso tributándole
alabanzas. Gloriarse.
La gran pregunta es ¿Cómo glorificas a Dios?
Gloriar: Preciarse demasiado o jactarse mucho de algo. Complacerse, alegrarse mucho. El padre se gloría de las
acciones del hijo.
¡La Escritura nos enseña la manera correcta de glorificar a Dios!

1- ¿Qué obras de Jehová declaran su gloria, y a quiénes exhorta a hacerlo?

- DAVID, creció siendo un pastor en los alrededores de Belén. En innumerables ocasiones


debió de contemplar la inmensidad de los cielos estrellados en la quietud de la noche,
mientras cuidaba los rebaños de su padre en los solitarios prados donde pastaban las
ovejas. Sin duda, aquellas imágenes resurgieron con toda su intensidad en su mente
cuando, bajo la inspiración del Espíritu Santo, compuso y cantó las hermosas palabras del
Salmo 19:1, 4

- Otro salmista dirigió por inspiración divina estas palabras a los adoradores leales al Señor:
“Atribuyan a Jehová gloria y fuerza. Atribuyan a Jehová la gloria que pertenece a su
nombre” (Salmo 96:7, 8)

2- ¿Por qué atribuimos gloria a Dios los seres humanos?

- Las palabras no bastan. Los israelitas contemporáneos de Isaías honraban a Dios con los
labios, pero la mayoría no eran sinceros. Por medio del profeta, Jehová dijo: Isaías 29:13.
Cualquier alabanza procedente de tales individuos era vana, pues solo tiene valor la que
brota de un corazón lleno de amor por Jehová y del sincero reconocimiento de su
incomparable gloria.

3- ¿Qué instrucciones dio Jesús en cuanto a cómo glorificar a Dios, y de qué modo podemos
seguirlas?

- Jesucristo reveló cómo alabar a Dios cuando dijo: Juan 15:8. ¿De qué manera llevamos
mucho fruto? En primer lugar, predicando con entusiasmo las “buenas nuevas del reino” y
uniéndonos con ello a todas las cosas creadas en ‘informar’ acerca de “las cualidades
invisibles” de Dios (Mateo 24:14; Romanos 1:20).
- Además, de este modo todos tenemos una participación, sea directa o indirecta, en hacer
nuevos discípulos que se incorporen al coro de alabanza a Jehová Dios. En segundo lugar,
cultivamos el fruto que produce el espíritu santo en nosotros y procuramos imitar las
cualidades divinas (Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:1; Colosenses 3:10). De esta forma, nuestra
conducta diaria glorifica a Dios.

4- ¿De qué modo enseñó Pablo que los cristianos sobre la responsabilidad de glorificar a Dios
hablando de su fe a otras personas?
- Pablo enseñó que los cristianos tienen la responsabilidad de glorificar a Dios hablando de
su fe a otras personas, dice en su carta a los Romanos: “Si declaras públicamente aquella
‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es el Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo
levantó de entre los muertos, serás salvo”. Desde entonces todo el que invoque el nombre
del Señor será salvo. (Romanos 10:4, 9-13).

5- ¿Qué encomienda o responsabilidad asignó Jesús a los cristianos?

- Nos preguntamos, cuando leemos la carta a los colosenses: ¿Cómo pudo llegar la
predicación hasta un lugar tan lejano como Colosas en tan poco tiempo? La razón es que
los cristianos del siglo primero eran celosos, y Dios bendijo su celo. Jesús mostró que sus
discípulos serían predicadores muy activos cuando predijo: Marcos 13:10. A esta profecía
añadió el mandato que leemos en los versículos finales del Evangelio de Mateo: “Vayan,
por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les
he mandado” (Mateo 28:19, 20). Poco después de la ascensión de Jesús al cielo, sus
discípulos empezaron a cumplir aquellas palabras.

6- ¿Qué relación hay entre la fe y la predicación?

- El cristiano verdadero debe predicar porque dicha tarea está inseparablemente ligada a su
fe. Como dijo Pablo: Romanos 10:10.
¿Es solo una pequeña parte de la congregación, los líderes o pastores, son los únicos
responsables de predicar? ¡Claro que no! Todos los cristianos verdaderos cultivan una fe
viva en el Señor Jesucristo y se sienten impulsados a hacer declaración pública de ella. Si no
es así, es que su fe está muerta (Santiago 2:26).

7- ¿Qué diferencia observan entre la congregación cristiana del siglo primero y la cristiandad de la
actualidad? Meditemos sobre el tema…

La respuesta a la primer pregunta: ¿Cómo glorifico a Dios?, No solo, tributándoles


alabanzas sino también proclamando las buenas nuevas de salvación y vida eterna, del
evangelio de Jesucristo.

Salmo 96:2-3 “Cantad a Jehová, bendecid su nombre;


Anunciad de día en día su salvación. Proclamad entre las naciones su gloria,
En todos los pueblos sus maravillas..”

QUE EL SEÑOR AÑADA BENDICION A SU PALABRA


AMEN
23 septiembre 2018