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EL BARON DE MUNCHAUSSEN

La célebre figura de la leyenda germana, describe así sus derrotas en ajedrez:


Una vez me presenté en el Café de la Regence de Paris, donde se reúnen los
mejores ajedrecistas del mundo y sin vacilar me fui hacia uno que me pareció
Hombre inteligente. Apenas le saludé cuando ya le invitaba a jugar, he aquí la
partida:

Blancas: Munchaussen Negras: N.N.

1-e4 d5 2-e5 d4 3-c3 f6 4-ef dc 5-fe cd 6-Ad2 Ae7 7-Cf3 Cc6 8-Cc3 Cf6 9-Ce2
Cd7 10-C3d4 C3e4 11-Ce6 Cd3++

Y de esta forma recibí mate.

Tras esta inesperada derrota, invité a mi rival a una nueva partida de revancha.
Aceptó y me concedió de nuevo las blancas. Esta segunda partida se desarrolló
así:

Blancas: Munchaussen Negras: N.N.

1-e4 d5 2-d3 e6 3-Cf3 Cc6 4-Ag5 Ab4 5-Re2 Dd7 6-Cc3 Cf6 7-a3 h6 8-Ah4 Aa5 9-
e5 d5 10-Ca4 Ch5 11-Cc5 Cf4++

De nuevo me dio mate. Me irrité extremadamente y aposté una gran fortuna en un


tercer encuentro que mi rival sonriente aceptó, cediéndome por tercera vez las
blancas.
Veamos la partida en cuestión:

Blancas: Munchaussen Negras: N.N.

1-e4 e5 2-d4 d5 3-c4 f5 4-f4 c5 5-ef dc 6-dc ef 7-Ac4 Ac5 8-Ag8 Ag1 9-Af4 Af5
10-Ab8 Ab1 11-Tb1 Tb8 12-Tg1 Tg8 13-Dd8 Re1.

Al ver tan absurdo lance exclamé:

_ Deje usted ahí mi rey, esa jugada no es posible

Mi adversario sonriente me replicó:

¿Porqué razón no puedo hacerlo yo si usted ha hecho lo mismo?

_Lo que yo he jugado ha sido la dama, dije.

¿Ha la dama, eso es la dama? Contestó

¿Pero es que no sabe usted jugar al ajedrez?


_No, señor, usted no me dejó que le explicara cuando me invitó a jugar y me he
limitado a hacer el mismo movimiento que usted, en el lado contrario.

De esta forma terminó aprendiendo Munchaussen que su gran rival era...


EL MISMO