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Bridges for Peace

(Puentes para la Paz)


Los Estudios de Israel
Vol. #771107S Noviembre 2007

Puentes para la Paz


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1
Israel: “El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha un-
gido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me
ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón,
para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los pri-
sioneros; para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el
día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los
que lloran, para conceder que a los que lloran en Sion se les
dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto,
manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean
llamados robles de justicia, plantío del SEÑOR, para que Él
sea glorificado.”

Roble
Isaías 61:1-3

de Justicia
de Dios
Yeshúa (Jesús) se puso de pie en la sinagoga de Su hogar en Nazaret y leyó parte
del texto anterior (Lucas 4:16-21). Allí describió Su ministerio con el pueblo judío, el
cual es también el nuestro. Cada día en el Centro de Distribución de Puentes para la
Paz, vemos rostros marcados de ansiedad transformarse en sonrisas. Vemos cómo la
carga de sus hombros es alivianada. Animamos y fortalecemos sus rodillas endebles
simplemente al expresar que alguien les ama y se interesa en ellos. Nuestra meta final
no es sólo ayudarles a atravesar su primer año en la Tierra o alguna crisis familiar. Lo
que procuramos es que crezcan en fuertes robles de justicia. Ellos son los verdaderos
árboles que Dios está sembrando en Su tierra.
Isaías 61:5 declara el hecho de que Dios desea
usar a los gentiles para ayudarles en ese proceso: “Se
presentarán extraños y apacentarán vuestros rebaños,
Roble
e hijos de extranjeros serán vuestros labradores y
vuestros viñadores.” En el verso 6 del mismo capítulo,
vemos cómo Dios espera usar a Sus robles de justicia:
“Y vosotros seréis llamados sacerdotes del SEÑOR;
ministros de nuestro Dios se os llamará. Comeréis las
riquezas de las naciones, y en su gloria os jactaréis.”
El profeta Zacarías lo vio de esta manera: “Así dice el
SEÑOR de los ejércitos: ‘En aquellos días diez hombres
de todas las lenguas de las naciones asirán el vestido de
un judío, diciendo: “Iremos con vosotros, porque hemos
oído que Dios está con vosotros”.’” (Zac. 8:23). Dicha
visión habla de un día cuando las naciones gentiles
desearán conocer a Dios por medio del pueblo judío.

2 Los Estudios de Israel


Los que hemos conocido al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, lo hemos hecho gracias
a la fidelidad del pueblo judío por preservar la Palabra de Dios con el paso de los siglos.
Actualmente, muchos cristianos alrededor del mundo están experimentando mayor
deseo de estudiar la Torá (Génesis a Deuteronomio) desde la perspectiva judía y de
conocer las raíces judías de la fe cristiana. Todo eso es parte del plan de Dios por hacer
que toda la nación de Israel, junto con los creyentes en el Mesías, seamos una nación
de sacerdotes para Dios. Cada oración que hagamos por el bien de Israel, cada acto
de bondad y amor que demostremos hacia el pueblo judío, va en vías de alcanzar ese
propósito. Qué privilegio es ser parte de ese plan de Dios en elevar a Israel a su lugar
debido de honra como pueblo, en vez de culparlo por todos los males del mundo.
Dios pudo haber utilizado una variedad de símbolos para representar a Israel en
Isaías 61:3, pero escogió usar un árbol de roble. A través de las Escrituras, Dios ilustró
muchas enseñanzas por medio de árboles, los que tienen aplicación a nuestras vidas.
Cuando veo cómo se dobla un pino en el viento, recuerdo cuán flexibles debemos ser
cuando nos soplan las tormentas. Cuando veo cómo la suave brisa hace mover las
hojas delicadas de un álamo, reconozco que yo también debo ser así de sensible al
aliento del Espíritu Santo. Antes de que hablemos acerca del roble, veamos algunas
lecciones sobre árboles en la Tierra Santa, lecciones que nos deben ayudar a ser como
robles de justicia.

Importancia de Árboles en la Tierra Santa


Los árboles son una de las creaciones de Dios más impresionantes que simbolizan la
vida. Sus verdes y fuertes ramas se extienden en testimonio silencioso hacia el cielo en
gratitud a su Creador. Dios ama los árboles. www.israelimages.com/Duby Tal/Albatross

Olivar cerca
En la Torá, estableció leyes en protección
de los árboles frutales: “Cuando sities
una ciudad por muchos días, peleando
contra ella para tomarla, no destruirás sus
árboles metiendo el hacha contra ellos; no
los talarás, pues de ellos puedes comer.
del Monte Tabor
Porque, ¿es acaso el árbol del campo un
hombre para que le pongas sitio? Sólo los
árboles que sabes que no dan fruto podrás
destruir y talar, para construir máquinas
de sitio contra la ciudad que está en guerra
contigo, hasta que caiga” (Deut. 20:19-20).
Dios los defiende como si fuesen personas
indefensas. ¿Qué otra nación tiene un Dios
tan compasivo hacia los árboles? Durante
el imperio turco-otomano, los turcos
establecieron impuestos a terratenientes
según el número de árboles que tuviese su
propiedad. Como resultado, cortaron casi
www.israelimages.com/Israel Talby
todos los árboles y la Tierra Prometida
quedó desierta. La reforestación de Israel fue una de las metas del pueblo judío
mucho antes de que se convirtiera en estado.
En 1901, se estableció el Fondo Judío Nacional durante el Quinto
Congreso Sionista en Basilea, Suiza con intención de comprar terrenos en
Israel. Adquirieron su primera propiedad en 1903, pero no fue hasta 1908 que
pudieron sembrar los primeros árboles en esa tierra desértica: 12,000 árboles
de olivo. Para 1947, habían sembrado cinco millones de árboles, y durante
los pasados 100 años de su historia, han sembrado sobre 200 millones de
árboles. Sin embargo, solamente el 3.7% de Israel ha sido reforestado. Tu B’Shvat
Dios no sólo protege a los árboles frutales, sino que dio instrucciones
detalladas de cómo sembrarlos. Enseñó a los primeros israelitas sobre principios de
buena horticultura (Deut. 22:9). Dios dijo que en el cuarto año de haber sembrado un
árbol, éste se presentaba al Señor como ofrenda, pero que no podían comer de su fruto

Israel: Robel de Justicia de Dios 3


hasta el quinto año (Lev. 19:23-25). El Señor también dio leyes sobre cómo cosechar
el fruto: “Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado tras de
ti, serán para el forastero, para el huérfano y para la viuda” (Deut. 24:20).
Cada 15 del mes judío de Shvat, Israel celebra Tu B’Shvat, cerca de enero o febrero
según nuestro calendario. La celebración es parecida al Día del Árbol en muchos
países, en que siembran árboles y comen frutas y nueces. El pueblo judío lo celebraba
durante la Edad Media, pero se dice que la tradición de sembrar no comenzó hasta
1890, cuando un maestro de escuelas llevó a sus estudiantes al campo para sembrar
algunos árboles. En 1908, la unión de maestros en Israel oficialmente lo reconoció
como un día feriado. Para algunos, la tradición de sembrar tiene profundo significado,
como para los residentes de Gush Katif, quienes fueron expulsados de sus hogares
en Gaza. La siembra de árboles les brinda esperanzas de que Dios los ha de sembrar
nuevamente en su Tierra.

Primeros Frutos
La fiesta de Tu B’Shvat no se menciona
en la Biblia como tal, pero se celebraba
algo semejante cuando diezmaban u
ofrendaban los primeros frutos, o bikurim,
al Señor. “Así pues, todo el diezmo de la tierra,
de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es
del SEÑOR; es cosa consagrada al SEÑOR” (Lev.
27:30). Se llegó a establecer el inicio del año agrícola en
torno a ese evento, y se comenzaba a contar los años de un
árbol basado en ese día. Cuando el árbol cumplía cuatro
años, llevaban el diezmo de su fruto a los sacerdotes en higos
Jerusalén.

dátiles
Alfred Edersheim, en su libro The Temple: Its Ministry
and Services [El Templo: Su Ministerio y sus Servicios],
describe la manera en que se entregaban las ofrendas de
primeros frutos. Tan pronto aparecía el fruto en el árbol,
cada cabeza de familia salía al campo y seleccionaba la
mejor porción del huerto como los primeros frutos. Por
medio de ese acto, el pueblo renovaba su pacto con Dios,
reconociendo que Dios había sido fiel para proveerles
alimento por otro año más. Como no todas las familias
podían subir a Jerusalén para ese evento tan festivo,
seleccionaban a unos representantes de la comunidad
para hacer entrega de todas sus ofrendas.
Arreglaban los frutos en canastas de mimbre, y se
reunían algunos viajeros para la presentación de sus
diezmos y ofrendas, según Salmos 122:1-2: “Yo me alegré
cuando me dijeron: Vamos a la casa del SEÑOR. Plantados
están nuestros pies dentro de tus puertas, oh Jerusalén.”

olivas
Un mensajero salía frente al grupo y anunciaba su llegada,
y entonces salían los sacerdotes para recibirlos. Los
habitantes de Jerusalén les gritaban: “¡Bienvenidos! ¡La
paz de Dios sea sobre ustedes!” Subían al Templo con sus
ofrendas cantando el Salmo 150, y declaraban con gozo
cómo Dios les había traído desde Egipto a la tierra que fluye
leche y miel, reconociendo que Dios había multiplicado su
fruto (Deut. 26:3-11). La cebada se presentaba durante la
Fiesta de los Primeros Frutos justamente después
de la Pascua, y el trigo se ofrendaba 50 días
después (Lev. 23:10-16). Sin embargo,
los frutos se podían llevar en cualquier
momento hasta la celebración de Jánuca

granadas
4 Los Estudios de Israel
(Fiesta de Dedicación o Festival de Luces) a principios del invierno.
La celebración de los Primeros Frutos resaltaba cuán bendecida se sentía el pueblo
por los árboles frutales, y honraban a Dios por Su provisión. Es un enorme contraste
con nuestros supermercados modernos de rápido acceso de provisiones.

El Símbolo del Árbol


En las Escrituras, tanto la Torá como el hombre, Israel y las naciones se
comparan con árboles. Algunos comentaristas judíos señalan que el hombre
y la Torá poseen los cuatro componentes principales del árbol: las raíces
del hombre son sus ancestros; su tronco es el pueblo de Israel; sus ramas
son las tribus; y su fruto son las buenas obras. Por otro lado, las raíces de
la Torá son sus secretos y misterios internos; la Torá escrita y oral son su
tronco; sus ramas son las disciplinas y los métodos de interpretación; y su
fruto son las nuevas revelaciones o enseñanzas recibidas.
La palabra hebrea para “árbol” es etz (‫)עצ‬. Se resalta lo siguiente en
cuanto a las letras y sus implicaciones: La primera de las dos letras se llama ayin
(‫)ע‬, que también significa “ojo.” La segunda letra se llama tzade (‫)צ‬, muy parecida a
la palabra tzadek, que significa “persona justa.” Al unir ambos conceptos, podemos
aludir que quien mira a la verdad de la Torá producirá frutos de justicia en su vida.
Algunos frutos del “árbol de la vida” mencionados en el libro de Proverbios son: la
sabiduría (3:18), el deseo cumplido (13:12), y una lengua apacible (15:4). Claro está,
el principal Árbol de la Vida mencionado en la Biblia es el que estaba en el Jardín del
Edén. Cuando descienda la Nueva Jerusalén del cielo, el
Árbol de la Vida aparecerá nuevamente (Apoc. 22:2). Ese
árbol producirá doce clases de fruto, y sus hojas servirán
de medicina. Éste representa la vida eterna, lo que Dios
siempre ha anhelado dar a Su pueblo.
Los rodillos de madera que se usan para manejar el
cuero de un rollo de la Torá, cuyos extremos a menudo
están cubiertos con decoraciones laboradas en plata,
se llaman atzei hayyim o “árboles de vida.” Cuando un
rollo de la Torá se devuelve al arca o gabinete, parte de
lo que se recita dice: “Árbol de vida es a los que se asen
de ella, y bendecidos son los que la sostienen…” No es
extraño encontrar que el árbol de vida ha llegado a ser
un símbolo artístico popular para el pueblo judío. A veces,
un candelabro de siete brazos se ilustra como árbol, y la
cortina o puerta que cubre el arca se decora con un árbol.
Torá
www.israelimages.com/Gideon Levin
Con este trasfondo, estamos listos para ver cómo Dios usa dos de Sus árboles para
enseñarnos unas verdades importantes.

El Cedro del Líbano – Advertencia para el Orgulloso


El cedro, símbolo nacional del Líbano, se menciona más frecuentemente en la Biblia
que cualquier otro árbol. La casa del Rey David y ambos Templos fueron construidos
de cedro, además de un palacio de verano denominado por
el Rey Salomón como su “casa del bosque del Líbano” (1
Reyes 7:2). Nogah Hareuveni, autor del libro Tree and Shrub
in our Biblical Heritage [Árbol y Arbusto en Nuestra Herencia
Bíblica] y fundador de la reserva natural de Neot Kedumim en
Israel, se preguntaba por qué David y Salomón importaban
el cedro del Líbano cuando en Israel había una abundancia
de sicómoros. Los egipcios usaban el sicómoro para sus
sarcófagos porque la madera no se descompone. Hareuveni
creía que los reyes quisieron usar el cedro para elevar “el
prestigio de Jerusalén sobre las demás naciones,” ya que “el

cedro cedro simbolizaba fuerza, altura, gloria y riqueza.”

Israel: Robel de Justicia de Dios 5


La palabra “cedro” viene de una palabra semítica que significa “poder.” Los cedros
crecen lentamente en terreno profundo cerca de un cuerpo de agua. En el Líbano, los
cedros crecen a 6,400 pies (1,950 metros) sobre el nivel del mar en un bosque llamado
Cedros del Señor. Allí hay como 375 árboles centenarios, y cuatro de los más viejos
alcanzan 105 pies (32 metros) de alto, con un asombroso diámetro de 36 a 42 pies
(11 a 13 metros).
Una de las bendiciones pronunciadas por Balaam describe a Israel como un cedro
(Núm. 24:6d-7). También el profeta Oseas usa el cedro para describir a Israel: “[Yo Dios]
seré como rocío para Israel; florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como los cedros
del Líbano. Brotarán sus renuevos, y será su esplendor como el del olivo, y su fragancia
como la de los cedros del Líbano” (Os. 14:5-6). En Ezequiel 17:22-24, el Señor habla
de tomar un renuevo de cedro y sembrarlo “en el alto monte de Israel,” que “llegará a
ser un cedro majestuoso.” Ese árbol podría ser un cuadro de la restauración de Israel,
o del Mesías, o del reino milenial. Cuando Yeshúa compartió la parábola de la semilla
de mostaza (Mat. 13:32), se refirió a ese pasaje en Ezequiel, dando así la interpretación
apropiada. Por lo tanto, el cedro que crecerá y cuyas ramas se extenderán representa
el reino de Dios.
Por otro lado, Dios usa el enaltecido cedro para representar la altivez y el orgullo.
En Ezequiel 31, el profeta advierte al faraón sobre el orgullo de Egipto al describir
a Asiria como ejemplo de una nación poderosa que fue cortada como un poderoso
cedro. Ese cedro era tan bello, que los demás árboles de Edén le tenían envidia. Pero
su belleza, altura y singularidad no evitó que fuera cortado, “para que no se exalten en
su altura ninguno de los árboles junto a las aguas, ni alcen su copa entre las nubes, ni
confíen en su altura sus poderosos bien regados” (Ezeq. 31:14).
Sea advertido cualquier persona, nación o sistema político que piense que es tan
elevado en riqueza, poder o inteligencia que no le podrá alcanzar el brazo disciplinario
de Dios. Pero eso nos da confianza de que no hay un gigante (como el comunismo y
el islam) que Dios no pueda cortar. Cuando el presidente iraní Ahmadinejad amenaza
con destruir al ungido de Dios y borrar a Israel del mapa, debería temblar es sus
zapatos. No hay que temer el poder nuclear de Irán, porque Dios siempre humilla al
altivo. “Y todos los árboles del campo sabrán que yo soy el SEÑOR; humillo al árbol
elevado y elevo al árbol humilde; seco al árbol verde y hago reverdecer al árbol seco. Yo,
el SEÑOR, he hablado y lo haré” (Ezeq. 17:24).

Arraigados e Injertados en el Olivo


El árbol del olivo define el paisaje de Israel. Hay olivos en
todo valle, ladera y montaña, incluyendo los parques públicos y
jardines familiares. Cuando primero vine a
www.israelimages.com/Shai Ginott Jerusalén para trabajar como voluntaria,
viví en un sector llamado Gilo, al sur de la
ciudad. Frente a mi apartamento había un
profundo valle, rodeado por tres lados de
empinadas laderas y apartamentos en sus
topes. Me encantaba bajar al valle por el camino polvoriento
en días de shabbat (sábado) para descansar en la silenciosa

antiguo sombra del olivar. Era como transportarme a tiempos


bíblicos. Me recostaba contra los viejos torcidos troncos para
inspeccionar las hojas verde-plateadas, y una vez contemplé

olivo allí a un pastor atendiendo su rebaño de ovejas.


A pesar de lo moderno del país, el paisaje revela que uno
todavía está en la tierra de la Biblia. En colinas que aún no
están cubiertas de edificios y construcciones, se observan las terrazas rocosas de
antigüedad. La historia nos dice que comenzaron a hacer sembrados en forma de

6 Los Estudios de Israel


terraza entre el octavo al sexto siglo a.C, y que habían muchos más olivos para aquel
entonces comparado con el tiempo actual. Un investigador calculó que para que el Rey
Salomón pudiera pagar veinte mil batos de aceite al Rey de Tiro por el cedro para el
Templo (2 Crón. 2:10), ¡tendría que tener no menos de 4,981 acres (2,015 hectáreas)
de árboles de olivo!
Los olivos tienen un sistema de raíz superficial y de rápido
crecimiento. Las raíces de un árbol de cinco años podrían cubrir
un área de 10 pies2 (3 metros2), y bajar a una profundidad de
2 pies (0.6 metros). Un árbol de 10 años podría tener raíces
cubriendo 16 pies2 (5 metros2). De esas raíces salen renuevos
muy cerca del tronco, a lo que probablemente se refería el
salmista cuando dijo: “tus hijos [serán] como plantas de olivo
alrededor de tu mesa” (Sal. 128:3). La palabra hebrea para
Photo by Dianne Hudson

“renuevo” o “retoño” es netzer, de donde sale el nombre de


Nazaret, además de la palabra hebrea para cristiano: notzrí. La
renuevos palabra netzer se usa en la Biblia solamente cuatro veces, y en

de olivo el verso de Isaías 11:1, algunas traducciones usan la palabra


“vástago” en su lugar: “Y saldrá una vara del tronco de Isaí, y un
vástago retoñará de sus raíces” (versión Reina-Valera, 1909).
Si los olivos no se podan adecuadamente, esos renuevos se

injertados
crían como arbustos silvestres. Sus aceitunas no son comestibles
y producen poco aceite. Para que puedan dan buenas aceitunas,
se injerta una rama de buen olivo a una rama de olivo silvestre. Sin
embargo, cuando leemos en Romanos 11 que se injertan ramas de
olivo silvestre (los creyentes gentiles) entre las ramas naturales
(pueblo judío), eso va “contra lo que es natural” (v. 24). Eso no tiene
sentido, enfatizando cuán milagroso es el producto de ese injerto.
La raíz sustenta a ambas clases de ramas. Algunos comentaristas
y teólogos opinan que “la rica savia de la raíz del olivo” (v. 17)
podría representar a Israel, a Abraham, a todos los patriarcas, o al
Mesías. De cualquier modo, todos participamos de la misma santa
raíz, y los creyentes en Yeshúa cualificamos para ser sacerdotes
del Señor juntamente con Israel (1 Ped. 2:4-10).
Otro punto que se merece destacar es que la raíz hebrea de
netzer es natzar, que significa “guardar o velar.” Nuestro “Netzer
de David” guarda y vigila a Su gran olivo, uniendo los judíos y
creyentes gentiles en Yeshúa a una sola familia. David dijo: “Pero
yo soy como olivo verde en la casa de Dios” (Sal. 52:8). Las raíces
de esa casa son muy profundas, y alcanzan hasta tiempos de
Abraham. Tenemos la seguridad de que algún día Israel dirá como David: “Una cosa
he pedido al SEÑOR, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del SEÑOR todos los días
de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para meditar en su templo”
(Sal. 27:4).

Robles de Justicia
Regresemos al principio de este estudio. De todos los árboles que Dios escogió
para representar a Israel en Isaías 61:3, ¿por qué escogió el roble? Porque dicho árbol
produce una madera fuerte y casi indestructible. Quizás los robles más conocidos en
la Biblia son los del “encinar de Mamre,” bosque compuesto de encinas o robles (Gén.
13:18). Algunas traducciones también lo describen como un “alcornocal,” bosque
compuesto de “alcornoques.” La palabra hebrea en Isaías 61:3 es ayil, que muchas
veces se traduce como “carnero,” pero aquí se refiere a un poste o árbol fuerte y
poderoso, como el roble. Se cree que los robles originales desaparecieron de allí cerca

Israel: Robel de Justicia de Dios 7


antiguo roble en Israel

www.israelimages.com/Eyal Bartov

del 330 d.C. Sin embargo, todavía existe un roble denominado “Roble de Abram” cerca
de Hebrón. Mide unos 23 pies (7 metros) de ancho, y su follaje alcanza un diámetro
de como 90 pies (27 metros). Se han encontrado otros robles midiendo de 70 a 90 pies
(21 a 27 metros) de ancho. Se dice que la mesa redonda del Rey Arturo fue una rueda
de roble cortada en su espesor.
En tiempos recientes, como resultado de las decisiones un tanto impetuosas de los
líderes de Israel durante la Segunda Guerra del Líbano, Israel no es percibido por sus
enemigos como una fuerza tan legendaria como antes. Perciben a Israel como débil, y
están ansiosos por aprovecharse de esa debilidad. Sin embargo, podemos animarnos
por la manera en que Dios todavía ve a Israel. Para Dios, Israel siempre será como
poderoso Roble de Justicia. Oremos para ver eso cumplido, y que Israel no pierda el
ánimo, porque lo que Dios siembra, siempre florecerá.

Por Charleeda Sprinkle,


Asistente Editora de Publicaciones

Bibliografía

Easton, M. G. Easton’s Bible Dictionary, 1897, www.blueletterbible.org.


Edersheim, Alfred. The Temple: Its Ministry and Services. Peabody, MA:
Hendrickson Publishers, 1994.
Hareuveni, Nogah. Tree and Shrub in Our Biblical Heritage. Neot Kedumim: Lod, Israel, 1984.
Vamosh, Miriam Feinberg. Holy Land’s Food at the Time of the Bible. Herzlia, Israel: Palphot.
www.botanical.com, “Oak, Common.”

Traducido por: Teri S. Riddering


Las citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMÉRICAS. Derechos Reservados
©1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usada con permiso, www.LBLA.com .

M
uchos pastores, maestros bíblicos y personas laicas han escrito preguntando si pueden utilizar estas
notas para sus mensajes y clases. La respuesta es un enfático, ¡sí! Por tal razón enviamos estos Estu-
dios de Israel. Es mi esperanza que la información contenida en ellos pueda ser dise-minada vez tras
vez, ya sea oralmente o por medio de copias fotostáticas. “Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén
la palabra de Jehová.” (Is. 2:3)

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