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¿CUALES SON LAS CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA

INTRAFAMILIAR Y QUE INSTITUCIONES APOYAN A LAS VICTIMAS?


Causas
Los diferentes estudios que existen en este campo coinciden en señalar que el
origen de la violencia es de carácter multifactorial, es decir, hay diferentes
condiciones que contribuyen a que aparezcan y no son siempre las mismas.
Algunas de las causas que se han señalado como más frecuentes para la
aparición del la violencia intrafamiliar son:
Características particulares del agresor
La falta de control de impulsos, la baja autoestima, la carencia afectiva, las
experiencias que ha vivido en la infancia o determinados factores de personalidad
pueden influir de forma determinante para que abuse y maltrate a las personas de
su entorno.
Incapacidad para resolver los conflictos de forma adecuada
Según señala Jewkes esta es una de las causas principales. Indica que existe una
“cultura de la violencia” que supone la aceptación de la violencia como la única
forma adecuada de resolver los conflictos.
Actitudes socioculturales
En el caso específico de la violencia de género, las actitudes socioculturales de
desigualdad entre hombres y mujeres. Algunas situaciones que se viven como
tradicionales y culturales en muchas sociedades y que se han mantenido a lo largo
de los siglos favorecen y mantienen esa desigualdad.
Por ejemplo, la relación de sumisión de la mujer con respecto al hombre, la
justificación y tolerancia de la violencia masculina por la sociedad, los estereotipos
y roles de sexo.
Otras
 El uso de la violencia como un instrumento de poder del fuerte frente al
débil.
 Relaciones conyugales disfuncionales y/o historia de conflictos
familiares.
Consecuencias
Las consecuencias de la violencia intrafamiliar son múltiples y variadas. Vamos a
dividirlas en función de la población que sufre el maltrato y del tipo de violencia
que se ejerce.
En los menores
Los menores son un colectivo especialmente vulnerable y en el que
las consecuencias de la violencia son más dramáticas, tanto si se ejerce sobre
ellos como si viven en un domicilio en el que se hace uso de la violencia entre los
familiares.
Por otro lado, los estudios indican que en algunos casos, las secuelas
emocionales pueden desembocar en la reproducción en el futuro de esta forma de
violencia. Si el niño crece en un ambiente en el que el uso de la violencia es la
manera de resolver los conflictos es posible que aprenda esta misma pauta
desarrollando un déficit en las habilidades para la resolución de problemas.
Además en estos menores aparecen alteraciones que afectan a diferentes áreas
de su desarrollo:
 A nivel físico: aparecen retraso en el crecimiento, problemas de
sueño, trastornos de la conducta alimentaria y síntomas psicosomáticos
como alergias, problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, etc.
 A nivel emocional: aparecen problemas de ansiedad, depresión, baja
autoestima, déficit de habilidades sociales, estrés post-traumático y
aislamiento social.
 A nivel cognitivo: pueden aparecer retrasos en el desarrollo verbal y del
lenguaje y alteración del rendimiento escolar.
 A nivel de comportamiento: conductas violentas hacia los demás,
inmadurez, déficit de atención, retraimiento y conductas
autodestructivas.
En la pareja
Aunque la gran mayoría de los casos de violencia son ejercidos del hombre hacia
la mujer, también existen casos en los que el maltrato lo sufren los hombres,
especialmente del tipo psicológico. Las consecuencias derivadas del maltrato las
encontramos en tres niveles:
 A nivel físico: lesiones (heridas, golpes, quemaduras, etc.), mayor
vulnerabilidad a padecer una enfermedad y descuido personal. En el
caso de las mujeres sufren riesgo de embarazos no deseados si son
forzadas a mantener relaciones sexuales.
 A nivel psicológico: puede aparecer estrés postraumático, depresión,
ansiedad, baja autoestima, intentos de suicidio, abuso de alcohol y otras
sustancias, disfunciones sexuales, trastornos somáticos (dolores de
cabeza, problemas gastrointestinales, malestar generalizado e
inespecífico, etc.), sentimiento de culpabilidad, sentimiento de
desesperanza y vacío.
 A nivel social: actitud de desconfianza y hostilidad hacia todo el mundo,
aislamiento social, sentimiento de peligro y amenaza constantes por
parte de todo lo que les rodea.
En la tercera edad y personas discapacitadas
Estos colectivos, al igual que los menores, son especialmente vulnerables. En
estos casos, además de la violencia que sufren, hay que sumarles la edad y en
muchos casos la dependencia física y /o económica del agresor.
Además, muchos de los casos de este tipo de violencia nunca llegan a conocerse
debido a que el anciano o la persona discapacitada no se encuentran en
condiciones de realizar una denuncia. De nuevo podemos dividir las
consecuencias en función del área afectada:
 A nivel físico: aparecen lesiones de todo tipo que en algunos casos
dejan graves secuelas e incluso la muerte, desnutrición, deshidratación,
fracturas debido a las caídas o los golpes, abandono y falta de cuidados.
 A nivel psicológico: depresión, ansiedad, sentimiento de soledad e
incapacidad, sentimiento de indefensión y desesperanza, ideación
suicida y problemas somáticos.
 A nivel social: aislamiento del entorno. En algunos casos la única
persona con la que se pueden relacionar es con el propio agresor.
Para el agresor
Numerosos estudios coinciden en señalar una serie de consecuencias que
aparecen en la persona que ejerce la violencia:
 Incapacidad para disfrutar de una relación de pareja o familiar
satisfactoria y gratificante.
 Riesgo de ruptura y pérdida de los familiares. Rechazo por parte de la
familia y el entorno social.
 Riesgo de detección y condena por parte de la justicia.
 Aislamiento social.
 Sentimiento de frustración, fracaso y resentimiento.
 Baja autoestima.
 Dificultad para pedir ayuda psicológica.
 Abuso del alcohol y otras sustancias.

Instituciones
el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), la Corte
Suprema de Justicia (CSJ), el Ministerio de Salud (MINSAL), el Fondo Solidario
para la Salud (FOSALUD), la Procuraduría General de la República (PGR), la
Asociación Déjame Ayudarte, la Fundación La Niñez primero con la Cooperación
de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

las personas adultas mayores tienen derecho a:

1. No ser discriminadas en razón de su edad, por lo que la observancia de sus


derechos se hará sin distinción alguna.

2. Gozar de las oportunidades que faciliten el ejercicio de sus derechos en


condiciones de igualdad.

3. Recibir el apoyo de las instituciones creadas para su atención en lo relativo


al ejercicio y respeto de sus derechos.

4. Ser protegidas y defendidas contra toda forma de explotación y maltrato


físico o mental; por lo tanto, su vida debe estar libre de violencia.

5. Recibir la atención y la protección que requieran por parte de la familia y de


la sociedad.

6. Mantener las relaciones con su familia, en caso de estar separadas de ella,


a menos que esa relación afecte la salud y los intereses de las personas
adultas mayores.
7. Vivir en lugares seguros, dignos y decorosos, en los que puedan satisfacer
sus necesidades y requerimientos.

8. Expresar su opinión con libertad y participar en el ámbito familiar y social,


así como en todo procedimiento administrativo y judicial que afecte sus
personas o su familia.

9. Ser tratadas con dignidad y respeto cuando sean detenidas por alguna
causa justificada o sean víctimas de algún delito o infracción.

10. Contar con asesoría jurídica gratuita y oportuna, además de contar con un
representante legal o de su confianza cuando lo consideren necesario,
poniendo especial cuidado en la protección de su patrimonio personal y
familiar.

11. Realizar su testamento con toda libertad, sin que para ello intervenga
persona alguna.

12. Recibir información sobre las instituciones que prestan servicios para su
atención integral.

13. Recibir atención médica en cualquiera de las instituciones del Sistema


Nacional de Salud (SS, IMSS, ISSSTE, ISSFAM, DIF) o de los Sistemas
Estatales de Salud, aun sin ser derechohabientes de aquellas que así lo
requieran. De ser así, se les fijará una cuota que pagarán de acuerdo con
sus posibilidades económicas.

14. Recibir orientación y capacitación respecto de su salud, nutrición e higiene,


que favorezcan su bienestar físico y mental y el cuidado personal.

15. Recibir la seguridad social que les garantice el derecho a la protección de la


salud, la asistencia médica y los servicios necesarios para su bienestar, así
como el acceso a una pensión, previo cumplimiento de los requisitos que
las leyes correspondientes señalen.

16. Ser integradas a los programas de asistencia social cuando se encuentren


en situaciones de riesgo o abandono.

17. Contar con un trabajo mediante la obtención de oportunidades igualitarias


para su acceso, siempre que sus cualidades y capacidades las califiquen
para su desempeño.

18. Recibir un ingreso propio mediante el desempeño de un trabajo


remunerado o por las prestaciones que la seguridad social les otorgue
cuando sean beneficiarias de ella.
19. Recibir educación y capacitación en cualquiera de sus niveles para mejorar
su calidad de vida e integrarse a una actividad productiva.

20. Asociarse y reunirse libremente con la finalidad de defender sus intereses y


desarrollar acciones en su beneficio.

21. Participar en actividades culturales, deportivas y recreativas.

¿Cuáles son los derechos humanos de las personas con discapacidad?

Todos los miembros de la sociedad tienen los mismos derechos humanos, que
incluyen derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. Entre estos
derechos están los siguientes:

 Igualdad ante la ley sin discriminación

 Derecho a la vida, la libertad y la seguridad de la persona

 Igual reconocimiento ante la ley y capacidad jurídica

 Protección contra la tortura

 Protección contra la explotación, la violencia y el abuso

 Derecho al respeto de la integridad física y mental

 Libertad de desplazamiento y nacionalidad

 Derecho a vivir en la comunidad

 Libertad de expresión y de opinión

 Respeto de la privacidad

 Respeto del hogar y de la familia

 Derecho a la educación

 Derecho a la salud

 Derecho al trabajo

 Derecho a un nivel de vida adecuado


 Derecho a participar en la vida política y pública

 Derecho a participar en la vida cultural