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LA DECADENCIA DE LA LUCHA Y LA ACADEMIA

A cada situación y momento histórico le corresponde una lectura profunda de lo acontecido, en


muchas ocasiones se produce más de una lectura dependiendo también de los intereses que allí se
encuentren presentes, es por tanto que es redactado este texto omitiendo pues su intencionalidad
de forma explícita pues para aquellos que puedan asimilar las palabras concatenadas de estas
líneas han de encontrar su profundidad e intencionalidad de forma implícita, debido a que sería
muy subjetivo catalogar de manera predeterminada este escrito, negando la posibilidad del
cuestionamiento e interpretación del lector.

Actualmente se desarrolla en el contexto nacional una situación irregular de “orden público”, a


raíz de ciertas reivindicaciones por parte de un sector de la población colombiana, más
concretamente por parte del gremio campesino; situación que ha movilizado otros gremios y
sectores del territorio nacional, entre estos el sector educativo universitario, frente al cual se hará
hincapié en dos aspectos: el primero aspecto, la falta de discusión académica por parte del
estudiantado presentado en este periodo de tiempo, aspecto que ha sido más progresivo que
eventual durante el desarrollo de la lucha estudiantil; y un segundo aspecto, sobre la formación
política por parte estos estudiantes universitarios.

Frente a la discusión académica ha de mencionarse que en diferentes espacios y momentos de las


últimas semanas se ha evidenciado la falta de claridad frente algunos términos, que de por si se
han utilizado de manera indiscriminada, llevando a afirmar que son lo mismo. Se pronuncian
términos como: asamblea, asamblea ordinaria, asamblea extraordinaria, asamblea informativa,
asamblea decisoria, asamblea permanente, asamblea escalonada, paro, huelga, anormalidad
académica y muchos otros, todos y cada uno de los cuales pretenden (según muchos) en últimas,
tan sólo que los estudiantes no tengamos clases (actividad académica) para hacer un cronograma
de actividades, todo por asumir que frente a la problemática presentada es lo que se supone que
debemos hacer; envuelto todo esto en discursos emocionales, pasionales y sentimentales, pero
muy lejos de la discusión académica y científica que debe caracterizar a este sector.

Evidencia de esto fue la intervención de un compañero (que no es primíparo, ni lleva un par de


años en la universidad) en una asamblea de facultad, donde hizo la siguiente acotación: “no es
necesario una discusión EPISTEMOLÓGICA, lo que los campesinos necesitan es nuestro apoyo”,
pues bien, efectivamente no necesitamos una discusión epistemológica sino una discusión
ETIMOLÓGICA, y los campesinos no necesitan nuestro apoyo, pues no es un favor lo que nos
piden, también es nuestra lucha de forma directa (lo cual implica que si nos sumamos al paro
debemos hacer lo propio de un paro, es decir, lo que están haciendo los mismos campesinos,
tapar y bloquear vías y no poner cartelitos, globitos, hacer marchas y cacerolazos), pero bien, al
parecer a muchos no les importa discutir etimológicamente, mucho menos hacer lecturas
sociopolíticas y económicas de la realizad nacional y mundial.
El concepto de paro es un concepto social que se utiliza para designar a aquellas situaciones en las
cuales el sector trabajador o empleado de una región o país, para la actividad en demostración de
protesta contra determinadas circunstancias o situaciones específicas. El paro también puede ser
conocido como huelga y es en muchos países un derecho social y LABORAL ya que se considera en
esos casos que los TRABAJADORES tienen el derecho y la posibilidad de protestar en defensa de
sus derechos y como forma reivindicativa de sus justas luchas. El paro puede tomar muchas
formas diversas así como también diversa duración y objetivos dependiendo de cada caso.

El término paro proviene justamente de un detenimiento de la actividad laboral que se ejerce en


cuestión. El paro es normalmente realizado de manera colectiva a fin de que se obtengan mayores
resultados. Es por eso que se decide y se elige un día y horario específicos a partir de los cuales se
pararán las tareas y se establecerá el modo de protesta. El paro se considera como una de las
formas de protesta de los trabajadores más efectivas ya que siempre supone importantes pérdidas
económicas para los empleadores.

Dependiendo de cada situación en particular, de la conflictividad, de los participantes y de otras


cuestiones, los paros pueden ser cortos o largos, pacíficos o muy intensos (llegando incluso a la
violencia física, aspecto que muchos intentan obviar). En algunos casos históricos los paros
incluyeron también la destrucción directa de las maquinarias, fenómeno conocido como ludismo,
cuyo objetivo final es el generar más perjuicios a los explotadores. Cuando muchos o todos los
gremios de una región o país llaman a un paro general se supone la alteración profunda de la
rutina diaria debido a que muchos gremios suelen tener un poder bastante importante. 1

La huelga es una cesación voluntaria en el trabajo por común acuerdo DE OBREROS O


EMPLEADOS2, definiéndola de otra forma es la interrupción colectiva de la ACTIVIDAD LABORAL
por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una
protesta.3

Por ende estos términos no hacen parte de la lógica de la población estudiantil, los estudiantes de
por sí no entran en paro, los que pueden entrar en paro son estamentos como los obreros de
planta física, el cuerpo docente y el personal administrativo que son quienes TRABAJAN, los
estudiantes (dando como válida la redundancia) estudian y están inmersos en otras lógicas.

Para la población estudiantil han de tenerse en cuenta términos como anormalidad académica o
asamblea (en sus diferentes formas), entendiendo la anormalidad académica desde su parte
etimológica como una situación donde no hay actividad académica, es decir, tomando en cuenta
que el horario de las clases va de 6 am a 10 pm, es en este horario que no habrá clases como
normalmente se hace. La asamblea permanente no significa asamblea todos los días sino una
toma de un espacio físico (en este caso, la universidad) las 24 horas del día todos los días, lo cual
implica y según las particularidades de este sector que se debe hacer acampada dentro del

1
http://www.definicionabc.com/social/paro.php#ixzz2eEona1Qg
2
http://www.wordreference.com/definicion/paro
3
http://www.rae.es
campus universitario, hacer olla para la alimentación de los presentes y además tener por
cuestiones de seguridad a compañeros encapuchados (cargados de papas explosivas, cocteles
molotov y demás elementos necesarios) listos para hacer frente a la arremetida policial, militar y
paramilitar de la cual serán blanco en cualquier momento del día o de la noche.

La asamblea escalonada consiste en tener normalidad académica intermitente (normalidad


académica día por medio), situación difícil de sobrellevar debido a que en un día sin normalidad
académica se utilizaría para realizar trabajos, exposiciones y preparar parciales para el siguiente
día de normalidad académica, haciendo virtualmente improbable que se puedan llevar a cabo
procesos o situaciones que disten del mero activismo.

Frente a la formación política gran parte de los estudiantes presentes en las asambleas,
actividades y movilizaciones han sido de primeros semestres académicos, lo que nos puede llevar
a pensar que se ha presentado un gran logro de la lucha estudiantil al contar con su asistencia y
participación, pero hay que discrepar de esta ilusión puesto que son compañeros que tan solo han
recaído en el coyunturalismo y en el activismo estéril, que desconocen la historia, el contexto
sociopolítico y las dinámicas económicas que hacen parte de los avatares de las luchas populares,
los compañeros no reconocen a las organizaciones político estudiantiles y sus cuadros políticos (los
caudillos) presentes en la población universitaria, desconocen que muchas de estas organizaciones
político estudiantiles son las juventudes de los partidos políticos que conforman el gobierno, el
cual nos tiene en la grave crisis social hoy por hoy, mismos partidos políticos que están utilizando
la lucha gremial del campesinado para su pugna preelectoral movilizando masas y presentándose
como sus salvadores, para en el momento indicado direccionar la lucha hacia las urnas
pretendiendo que sean sus candidatos quienes queden en los cargos burocráticos, vendiendo la
idea que con ellos allí en el poder y que con reformas alternativas de ley se van a dar las
soluciones a las problemáticas sociales.

Los compañeros interesados en el paro nacional (agrario o agrario y popular, punto en el cual se
evidencia que hay por lo menos dos paros distintos en el discurso mismo) no han identificado que
existen varios pliegos de petición cada uno de los cuales está impulsado por uno de estos partidos
o movimientos políticos, con intereses muy diferentes a las necesidades propias del sector agrario,
intereses que van más allá de las letras impresas en esos pliegos. Se debe tener en cuenta que uno
de esos partidos ya negoció (o bien inició negociaciones) con el gobierno y que es el sector que
intenta levantar el paro nacional, que las juventudes de ese partido son quienes intentan levantar
el “paro universitario” (o como se le quiera llamar al circo que se ha presentado) enfrentándose a
las juventudes de los otros partidos y/o movimientos políticos que no quieren levantar pues aún
no han conseguido su parte; pareciera que los estudiantes no se percataron de todo el despliegue
de propaganda política de los partidos al interior de la universidad en cada cartel pegado (ejemplo
de esto, pueden ser los carteles que rodearon la universidad con la firma de POLO JÓVEN, al mejor
estilo de la propaganda politiquera), evento, foro, discurso, decisiones impuestas y relatorías de
las “asambleas”, pero sobre todo que no vieron desde el principio, ni durante el trascurso y
posiblemente no lo vean a posteriori que con “paro universitario” o sin él, la problemática no se
resolverá, por lo menos no por esas vías de derecho, conciliación, negociación y acuerdos con el
gobierno (pues uno de los puntos recurrentes en cada paro y protesta nacional a través de la
historia son los acuerdos incumplidos por parte del gobierno).

Las luchas deben realizarse por fuera de cualquier interés guiado por partidos políticos,
movimientos u organizaciones que defiendan sus intereses particulares y no los del pueblo (aun
cuando en el discurso utilicen las necesidades reales). La lucha debe darse con decisión, teniendo
en cuenta que la problemática no es el TLC, ni la tenencia de la tierra, porque esta misma situación
ha sido orquestada por el Estado (y sus instituciones), valiéndose de sus aparatos militares legales
(ejército y policía) e ilegales (paramilitares) para mantener su control; el principal enemigo es el
Estado y todo su aparato jurídico institucional, en la existencia misma del estado radica el origen
del problema.

Por años los paros, movilizaciones, huelgas y demás, han estado acompañadas por el carácter
reformista de los movimientos socialdemócratas o algunos más radicales que pretenden la
dictadura del proletariado. Deberíamos preguntarnos si la solución nos la dan otros, cambiando de
forma la estructura (o su apariencia), cambiando de un tipo de estado a otro, redactando o
reformando leyes pero no su fondo y su compleja organización jerárquica que nos mantiene
sumidos en miles de falsas “necesidades” y en la ilógica relación vertical que nos conduce a
abandonar el sentido común y poner en peligro la subsistencia humana (junto con todo el
equilibrio natural de la madre naturaleza).

Todos somos seres iguales, todos tenemos la capacidad de organizarnos y retornar a nuestras
raíces, no necesitamos estados, líderes, caudillos, ni soluciones traídas del exterior. Necesitamos
apoderarnos de nuestra propia realidad y tener siempre presente que: "Las revoluciones fracasan
porque, una vez que triunfan, los hombres dejan todo en manos del nuevo gobierno
"revolucionario"... en lugar de hacerlo ellos mismos" (Ricardo Flores Magón).

Universidad Industrial De Santander


9 de septiembre del 2013

Trabajo Social Libertario