Você está na página 1de 3

Reseña del texto de Freddy Vivas Gallardo, “Venezuela: política exterior y proyecto

nacional. El pretorianismo perezjimenista (1952-1958)”

En el texto indicado, tal como indica el autor, se investigan tanto políticas como estrategias
implantadas por el gobierno de cara a dar forma a un Proyecto Nacional. Es preciso entonces
preguntarse por la política exterior y por la diplomacia, siendo que el proyecto nacional guía a
la política exterior y otras políticas de las cuales, es parte.

La política exterior es la realización de un proyecto nacional a nivel internacional en que la


hegemonía venía dada porque el proyecto nacional de Venezuela se erige subordinado a una
potencia hegemónica, la de Estados Unidos, esto es ya exportando Venezuela petróleo a
Estados Unidos, la economía de Venezuela se basa en la exportación de un producto primario,
con lo que el Proyecto de Venezuela se arraigó en una visión de modernización capitalista del
Estado y se desplegó en 4 fases, siendo la relación con Estados Unidos la referencia obligada de
las políticas y estrategias a implantar.

La primera fase fue de transición, comprende el periodo entre 1936 y 1941, posteriormente
viene la fase de definición del nuevo proyecto de modernización capitalista del Estado, entre
1941 a 1945. Una tercera fase llega hasta 1948 y consiste en la consolidación de ese proyecto
que ya entre 1948 y 1958, en su cuarta fase, se refiere a la ampliación del mismo.

En la primera fase, se tiene que se puede hablar de un constitucionalismo autoritario, en la


segunda fase se tiene una Democracia populista, la tercera fase es de Pretorianismo radical y la
cuarta, es la fase del Pretorianismo oligárquico.

En este trabajo se toma el concepto de “pretorianismo” prestado de Huntigton, toda vez se le


entiende como ese fenómeno referido a la intervención de los militares en la política en
situación de extrema ausencia de institucionalización, de ese modo las políticas y estrategias
desarrolladas por Eleazar López Contreras y que fueron implementadas hasta 1948, se les
puede denominar de “subordinación consentida”. Entre 1948 y 1958 si bien se admite que
Estados Unidos es conductor estratégico del bloque occidental, se procura que Venezuela sea
independiente en áreas que no son vitales para Estados Unidos en tanto Hegemón.

En el periodo presidido por Marcos Pérez Jiménez, se despliega la política exterior en lo político
y territorial valiéndose de agendas temáticas, así Estados Unidos tiene preponderancia dada su
significación para Venezuela en lo político y en lo económico, mientras que América Latina,
siendo el contexto en que está inmersa Venezuela de manera natural, no tiene la misma
preponderancia, de hecho en lo que se refiere a la agenda de asuntos importantes, se toma
como prioridad la relación que se establece con una potencia dominante que podría dar cierta
libertad de acción.

Dicho lo anterior, se entiende que la diplomacia de Venezuela con Estados Unidos depende de
sus relaciones en torno del petróleo, del comercio, de la seguridad y defensa, esto tomando en
cuenta lo que se refiere a la superioridad que tenía Estados Unidos en el hemisferio, de ahí que
se entiende que Venezuela depende de Estados Unidos.

En el periodo comprendido entre 1953 y hasta el 58 se tuvo una diplomacia activa en una
estrategia de seguridad expansiva de cara a Colombia, el Caribe y Centroamérica, valiéndose de
alianzas tácticas, dentro de las cuales se puede hacer referencia a lo que se le conoce como “la
internacional de las espadas”, y la “política de cooperación internacional”.

Es importante destacar que desde 1952 y hasta 1958 se tuvo un periodo de tensión en el
mundo bipolar, es el periodo en que ya se está en guerra fría y se entiende que cada uno de los
actores debe proteger sus intereses en lo diplomático, militar y económico. Los bloques
también tendieron a armarse cada vez más y en el caso del bloque Occidental, liderado por
Estados Unidos, es el Hegemón el que manifiesta su interés por hacerse de reservas humanas y
de recursos económicos de los principales Estados no comunistas, por hacerse de materias
primas, productos primarios y mercado de reserva laboral, junto con el hecho de que desde
Estados Unidos se empieza a armar a los países del bloque y se tiene que, por ejemplo, incluso
el armamento que llega a Venezuela provenía de Estados Unidos, sin embargo esto no se
mantuvo para dar respuesta satisfactoria a todo el armamento militar que se pedía, desde
Venezuela, a Estados Unidos.

Paralelamente se tuvo un marcado anticomunismo como estrategia de contención de Estados


Unidos en América Latina, desde 1950, a lo que ha de agregarse que siendo lo internacional
base para un proyecto nacional, en Venezuela, el proyecto nacional se erige entonces sobre la
concepción de que ha de ser clientelar, de Venezuela con Estados Unidos, de manera exclusiva,
de ahí que la idea del Bien Nacional se estructura sobre una idea de nacionalidad que fuese
unitaria y orgánica, sobre una ampliación de lo administrativo y la unificación en lo político,
económico y social del país, en el entendido según el cual el Ejecutivo Nacional ha de ser esa
estructura en que han de quedar subsumidos intereses del pueblo de Venezuela.

Es entonces, el “Nuevo Ideal Nacional”, en lo económico, marco en el cual Venezuela desarrolló


sus políticas dentro de lo planteado por la Comisión Económica Para la América Latina, CEPAL
por sus siglas, siendo que el Estado era protagonista en el desarrollo nacional, el Estado
interviene en la actividad económica nacional del país y daba cabida a particulares en la
actividad económica, toda vez esa intervención habría de llevarse a cabo en aras de lograr el
bien general y la defensa nacional.

La conciencia nacional, entendida como la exaltación de nuestros antepasados y con miras a


lograr que Venezuela sea próspera, digna, fuerte, con estabilidad institucional y política, es
parte de los aspectos fundamentales y se entiende que para que esta pueda fortalecerse, ha de
contarse con las obras materiales que sean necesarias, de ahí que se haga énfasis en la política
exterior, en que el choque entre apertura y participación ha de orientarse a lograr que se
defienda el nacionalismo, valiéndose de la geopolítica y de la industrialización, que se
identifique la riqueza con poder, partiendo de que los recursos naturales son necesarios para la
nación, que la industria es la base del desarrollo militar y de la seguridad nacional, entre otros
aspectos.

Dicho esto, se entiende que la política exterior está dirigida a lograr y fortalecer el proyecto
nacional de modernización capitalista, estableciendo la relación entre el Estado y la sociedad,
que las concesiones petroleras fueran otorgadas a la United States Steel y la Bethelem Steel,
para extraer hierro en Guayana. En lo que se refiere a la relación con Estados Unidos se tiene
que el 38% de la exportación petrolera iba directamente a Estados Unidos, a lo que ha de
agregarse que el 72% de las importaciones de Venezuela, provenían de Estados Unidos.
La política de norteamericanización era explícita y la estrategia de autonomía, era heretodoxa,
si bien había rechazo a estar subordinados a Estados Unidos en lo político, económico y
petrolero, había interés por modernizar el Estado y se entendía que era preciso valerse de los
ingresos por exportación del petróleo, aumentar la producción y colocación en el mercado de
Estados Unidos, así como aumentar la participación del Estado venezolano en todo lo que se
refiere a la exploración y explotación petrolera.

Era importante también para el Estado venezolano estimular las importaciones para conservar
nuestros recursos naturales, tal como indica el autor, mantener una política de anticomunismo,
antisovietismo, rechazo a todo aquello que pudiera significar alguna injerencia de Rusia en
Venezuela.

Aunado a lo anterior, Marcos Pérez Jiménez se encargó de lograr que en Venezuela se tuviera
armamento militar y siendo que ya en su periodo, Estados Unidos no suministró armamento a
Venezuela tal como se le había pedido, obtuvo 6 destructores de Italia, 3 destructores de Gran
Bretaña y aviones ingleses, Marcos Pérez Jiménez se distanció así de la política de ser un
servidor incondicional de Estados Unidos, se orientó a lograr que Venezuela fuera autónoma y
propuso la creación de un fondo económico, internacional, de países latinoamericanos en que
pudieran confluir temas de interés.

Con América Latina si bien se tuvo un acercamiento, no hubo interés por hacer de esos países
principales socios comerciales, al tiempo que se afianzó un anti-colombianismo también, toda
vez hubo que hacer frente al conflicto con Colombia por Los Monjes en el año 1952 y
abandonó, Marcos Pérez Jiménez la flota mercante Gran Colombia, al tiempo que hubo un
acercamiento, por otro lado, a Rojas Pinilla, quien era para el momento, Presidente de Ecuador.