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La producción y calidad de la fruta de la manzana de natillas puede verse afectada por varios

factores. Sin embargo, los factores que involucran el proceso de polinización son sin duda los más
importantes. La dificultad que implica la polinización natural se debe al fenómeno de la dicogamia
protoginosa; es decir, aunque los manzanos de crema tienen flores hermafroditas, la
autopolinización es casi imposible porque el estigma se vuelve receptivo o viable mucho antes de
que se libere el polen (Campbell y Phillips, 1994). Este fenómeno botánico es un factor asociado
con un bajo grado de polinización y fertilización, que afecta no solo la cantidad sino también la
calidad de los frutos producidos (Pereira et al., 2011). Las frutas de manzana de crema
normalmente se desarrollan con la uniformidad deseada por el mercado de consumo cuando se
polinizan artificialmente. Sin embargo, estas frutas tienen un gran número de semillas y altos costos
asociados con el trabajo (Janick y Paul, 2006). Los estudios han demostrado que la fructificación de
muchas especies se puede promover mediante la aplicación de giberelinas, auxinas y citoquininas,
sin requerir polinización. Los estudios realizados en plantas de tomate muestran que la aplicación
exógena de auxinas en flores no polinizadas induce la formación y el crecimiento de frutos (Dorcey
et al., 2009). De manera similar, las giberelinas desempeñan un papel clave en el proceso de
establecimiento y crecimiento de la fruta. Los estudios de especies pertenecientes a la familia de las
Annonaceae informaron un efecto de las giberelinas en el establecimiento de frutos, el aumento del
tamaño de los frutos y la producción de frutos sin semillas (Saavedra, 1979, Yonemoto y otros,
2004; Pereira y otros, 2014). Saavedra (1979) publicó uno de los primeros informes sobre el uso
de ácido giberélico (GA3) en Annonaceae. El uso de este regulador de crecimiento de plantas
promovió la producción de frutos sin semillas y aumentó la longitud y el diámetro de los frutos en
la variedad de chirimoya Concha Lisa. Pino (2008) demostró que la combinación de giberelinas y
citoquinas también fue eficiente en la generación de frutos sin semillas en chirimoya. Yonemoto et
al. (2004), trabajando con cultivares de chirimoya 'Big Sister' y 'Suiho', logró cultivar frutas sin
semillas con la misma calidad que las frutas polinizadas. Estudios recientes también demostraron
que la aplicación de 1,000 ppm de GA3 sin polinización manual permitió la producción de plantas
de manzanas natillas partenocárpicas (Pereira et al., 2014). A pesar de estos avances significativos,
las frutas de manzana natillas sin semillas aún no tienen el grado comercial estándar deseado, lo
que indica la necesidad de estudios más detallados para lograr este objetivo. Teniendo en cuenta los
hallazgos hasta la fecha, el presente estudio tuvo como objetivo evaluar el efecto de la aplicación
de GA3 en diferentes dosis y número de aplicaciones, con y sin HP, en el entorno y la calidad de las
frutas de nogal 'Gefner' con y sin semillas, en condiciones de riego en la región semiárida brasileña.
Resultados y discusión
Set de frutas
No se observaron diferencias significativas (P> 0.05) para la tasa de establecimiento de frutos entre
los 11 tratamientos durante las 18 semanas posteriores a la antesis (WAA) (Tabla 2). El HP (control)
presentó un promedio de 80% de set de frutas (Tabla 2). Resultados similares fueron obtenidos por
Melo et al. (2002) en el Estado de São Paulo, Brasil. La mano de manzana "Gefner" polinizada con
granos de polen de manzana de azúcar presentó un promedio de 80.5% de fruta. El uso de HP
combinado con dos aplicaciones de 500 ppm de GA3 después de la antesis proporcionó una tasa
promedio de 90% de frutos (Tabla 2). La tasa de fraguado de las flores tratadas exclusivamente con
GA3 sin polinización manual varió del 65% al 80% (Tabla 2). Este resultado muestra que las
aplicaciones de 500 ppm de GA3 en anthesis y la 1ra y 3ra WAA pueden promover el ajuste de la
fruta de manzana "Gefner" y se pueden utilizar como una alternativa a la polinización manual. Un
comportamiento similar se observó en Homestead, sur de la Florida. Las flores de manzana 'Gefner'
tratadas con 1,000 ppm de GA3 en la clínica y en la 1ra, 3ra y 5ta WAA sin polinización manual
(HP) presentaron un promedio del 80% de la fruta recolectada por la cosecha de fruta en el 19
WAA (Pereira et al., 2014). Otro estudio también mostró que el número de aplicaciones de los
reguladores del crecimiento de las plantas afecta a la fructificación. Seis períodos de aplicación de
giberelina o una mezcla de giberelina y citoquinina proporcionaron hasta un 84% de frutos de
chirimoya (Pino, 2008). La caída del fruto se observó en dos periodos. La primera caída se produjo
a partir de la 4ta WAA y la segunda de la 9na WAA, estabilizándose posteriormente hasta la cosecha
(Tabla 2).
Crecimiento de fruta
Las curvas de crecimiento siguieron un patrón sigmoidal y el modelo logístico se ajustó a la longitud
y al diámetro de la fruta. La longitud de la fruta expresada y la tasa de crecimiento del diámetro
mostraron un aumento ininterrumpido en todos los tratamientos, hasta alcanzar el pico, observado
en la 5ª y 6ª WAA (Figs. 1 y 2). Los tratamientos con HP y con dos o tres aplicaciones de GA3 (500
o 1,000 ppm) mostraron las tasas de crecimiento más altas en longitud de fruta (14 y 15 mm
semana-1) y diámetro de fruta (12 y 13 mm semana-1), respectivamente (Figs. 1 y 2). La
polinización manual sola o combinada con una aplicación de GA3 (500 o 1,000 ppm), con 1,000
ppm de GA3 en cuatro aplicaciones y / o con 1,500 ppm en tres o cuatro aplicaciones mostró una
tasa de crecimiento máxima de 11 a 12 mm semana-1 para Longitud del fruto y de 9 a 10 mm
semana-1 para el diámetro del fruto. Tres aplicaciones de 1,000 ppm de GA3 y sin polinización
manual resultaron en la tasa de crecimiento pico más baja para ambos parámetros: 8 mm semana-
1 para longitud de fruta y 6 mm semana-1
Para el diámetro del fruto. Una disminución ininterrumpida en la tasa de crecimiento para la
longitud de la fruta y para el diámetro de la fruta desde la 5ta y 6ta WAA hasta que se observó la
maduración de la fruta para todos los tratamientos (Figs. 1 y 2).
En general, las frutas derivadas de los tratamientos con HP y en combinación con GA3 mostraron
tasas de crecimiento más altas que las que se originaron a partir de flores no polinizadas a mano
durante todas las fases de crecimiento de las frutas, lo más probable es que resulten del suministro
de hormonas vegetales producidas por el embrión (Varga y Bruinsma, 1976). Los frutos sembrados
tienen cuatro fases principales de crecimiento. La fase I se caracteriza por su desarrollo floral,
polinización, fertilización y fructificación. La fase II se caracteriza por una división celular intensa,
y la mayoría de las células frutales se desarrollan en esta fase. La fase III comprende la expansión
celular, mientras que la fase IV implica la desaceleración y la maduración del crecimiento del fruto
(Srivastava y Handa, 2005). Dos picos de acumulación de giberelina se producen durante el
crecimiento de la fruta, coincidiendo con la activación de la división celular al comienzo de la
segunda fase y con la expansión celular en la tercera fase (Gillaspy et al., 1993). Los incrementos
de giberelina en la fase III se producen durante el crecimiento máximo de la fruta y, según los
autores, la acumulación de esta hormona de crecimiento de la planta durante la fase III en las frutas
partenocárpicas es menos pronunciada que en las frutas con semillas, lo que podría explicar la
reducción de la tasa de crecimiento de las semillas sin semillas. Frutas en el presente estudio. Se
observaron diferencias significativas entre los tratamientos para la longitud de la fruta y el diámetro
de la fruta (Tabla 3). El uso combinado de polinización manual y la dosis de 500 ppm de GA3
aplicada en la 1ª, 3ª y 5ª WAA promovió frutas con mayor longitud y diámetro (Tabla 3). Este
resultado se debe probablemente al aumento de los niveles de giberelina (endógeno) proporcionado
por los procesos de polinización y fertilización, además de la aplicación exógena de este regulador
del crecimiento de las plantas, que probablemente funcionó sinérgicamente e indujo un mayor
crecimiento y diámetro de la fruta. Serrani et al. (2007) reportan la importancia de la inducción de
la fruta a través de la aplicación combinada de giberelinas y auxinas. Los autores apoyan la hipótesis
de que las actividades de elongación celular y división celular están coordinadas e impulsadas por
un delicado equilibrio entre estas hormonas vegetales. De lo contrario, el uso de 1,000 ppm de GA3
se aplicó en la síntesis y en la 1ª y 3ª WAA significativamente redujo la longitud y el diámetro de
los frutos de manzana (Tabla 3). Flores tratadas solo con GA3, independientemente de la dosis o
número de aplicaciones, produjeron frutas con patrones pequeños en comparación con aquellas
frutas que se originaron de una combinación de polinización manual y GA3. Sin embargo, Pino
(2008) obtuvo frutos de chirimoya con tamaño y forma similares a los de las frutas polinizadas con
la mano mediante la combinación del uso de dos reguladores del crecimiento (giberelinas y
citoquininas) y seis períodos de aplicación.
Características físicas y químicas de los frutos.
Tres dosis de GA3 (500 ppm o 1,000 ppm) combinadas con polinización manual, produjeron frutos
con parámetros físicos y químicos superiores (tablas 4 y 5). De todos los tratamientos evaluados,
T4 y T7 promovieron aumentos significativos en la masa de la fruta, la masa de la cáscara + tallo y
la masa de pulpa. En comparación con T1 (control), los aumentos observados en la masa de la fruta
fueron 66% y 69%, respectivamente (Tabla 4). El crecimiento de los órganos de las plantas
promovido por las giberelinas se debe principalmente al aumento del tamaño de las células
preexistentes o recién divididas, lo que puede ir acompañado de un aumento en el número de
células (Métraux, 1988). El efecto de las giberelinas también se asocia con el transporte de proteínas
de expansión del citoplasma a la pared celular, que rompen los enlaces de hidrógeno entre las
moléculas de hemicelulosa y las microfibrillas de celulosa, causando la distensión del marco
celulósico y promoviendo así el alargamiento de las células (Taiz y Zeiger, 2010 ). Todas las frutas
tratadas con giberelina sola no mostraron semillas (Tabla 4; Fig. 3). La producción promedio de
frutos partenocárpicos fue del 75% y 70% para las flores y los frutos tratados con tres aplicaciones
de GA3 después de la antesis en dosis de 1,500 ppm y 1,000 ppm, respectivamente.
Resultados similares fueron observados por Saavedra (1979), Yonemoto et al. (2004) y Pino (2008),
quienes también encontraron altas tasas de frutos partenocárpicos en la chirimoya. Según Pereira
et al. (2014), el uso de 1,000 ppm de GA3 dio como resultado un 80% de frutas sin semillas en la
manzana 'Gefner' natillas, y cuando se aplicó a frutas polinizadas, esta misma dosis resultó en el
menor número de semillas / 100 g de fruta y pulpa. No se observaron diferencias significativas
entre los tratamientos para el porcentaje de pulpa de fruta, que osciló entre 64.2 y 73.9% (Fig. 4).
En general, las frutas originadas por polinización manual sola o combinada con GA3 tuvieron un
menor porcentaje de cáscara de fruta. Las tasas de peeling variaron de 21.6 a 31.5% (Fig. 4). Las
frutas polinizadas artificialmente y tratadas con tres y dos aplicaciones de GA3 después de la antesis
mostraron una notable reducción en las proporciones de semillas, sin efecto de dosis (Fig. 4). Las
variaciones en las tasas de pulpa de manzana, cáscara y semillas ya se han informado en estudios
que evalúan la eficiencia de la polinización manual. Los informes muestran variaciones del 60 al
63% en la pulpa, del 25 al 28,1% en la piel y del 11,6 al 12% en las semillas (Neves y Yuhara,
2003). El presente estudio informa valores de tasa de pulpa más altos que los informados en los
estudios anteriores. Los incrementos observados en el presente estudio se deben probablemente a la
aplicación exógena de GA3, combinada con la polinización manual, que estimuló tanto la división
celular como el aumento del volumen en las células recién divididas (Métraux, 1988). El pH y la
acidez titulable no mostraron diferencias significativas (P> 0.05, prueba F) entre los tratamientos
evaluados (Tabla 5). Sin embargo, se ha observado una correlación entre el número de semillas y
la acidez titulable en uvas y manzanas (Coombe y Hale, 1989; Buccheri y Di Vaio, 2004). Los niveles
de pulpa de los sólidos solubles de las frutas polinizadas fueron más altos que en las frutas tratadas
solo con giberelina (Tabla 5). La reducción significativa en los sólidos solubles totales de las frutas
tratadas con giberelina exógena puede explicarse por el efecto directo de la expansión celular
promovida por este regulador del crecimiento de las plantas. El aumento de la actividad enzimática
de xiloglucano endotransglicosilasa / hidroxilasa (XTH) ocurre con la aplicación de GA3 exógena,
lo que facilita la entrada de expansinas en la pared celular, impidiendo el desarrollo de la presión
de la pared, permitiendo que el agua entre en la célula, disminuyendo así la concentración de
sólidos solubles en El citoplasma (Taiz y Zeiger, 2010). Sin embargo, Yonemoto et al. (2004), al
trabajar con cultivares de chirimoya "Big Sister" y "Suiho", produjeron frutos con la misma calidad
de frutos polinizados utilizando 1,600 ppm de GA3, sin diferencias significativas en los sólidos
solubles. Es importante destacar que los niveles de sólidos solubles están controlados por varios
componentes celulares y, por lo tanto, representan un rasgo cuantitativo fuertemente afectado por
el ambiente. Se observó una mayor firmeza de la pulpa en frutas polinizadas a mano con o sin
aplicación de GA3 (Tabla 5). En comparación con el control (T1), los frutos originados por el uso
de GA3, independientemente de la dosis y el número de aplicación, mostró una reducción
significativa para este parámetro (Tabla 5). La firmeza reducida de las frutas que se originaron a
partir de tratamientos que involucran exclusivamente la aplicación de GA3 puede estar asociada
con la concentración reducida de lignina que resulta de la ausencia de semillas. La lignina
proporciona una matriz para la polimerización de celulosa y hemicelulosa dentro de las paredes
celulares secundarias, que en conjunto contribuyen a la rigidez del tejido y la resistencia a la
tracción (Dardick y Callahan, 2014). Según Cai et Alabama. (2006), la firmeza de la fruta aumentó
durante la maduración del níspero (Eriobotrya japonica), mostrando una correlación positiva con
la acumulación de lignina en el mesocarpio.