Você está na página 1de 1

Derechos humanos

Alexia juro vega


La segunda mitad del siglo XX supuso un cambio en el contenido de las constituciones,
a tal punto que las surgidas a partir de esa época tendrían que llamarse modernas. La
posibilidad de recurrir a instancias supranacionales para la protección de los derechos
fundamentales, el surgimiento de una nueva institución de control de la administración
pública, como la Defensoría del Pueblo, la jurisdicción constitucional, la constitución
económica, los principios rectores de la administración de justicia y las diversas
instituciones de protección de los derechos constitucionales, son algunas de las nuevas
tendencias en las constituciones modernas de Europa e Iberoamérica. A partir de la
segunda guerra mundial surgen diferentes tratados e instituciones que sirven para que
en le Perú se adopten derechos fundamentales como parte indispensable en la
constitución más conocida como parte dogmática de la constitución.
La parte dogmática de la Constitución (titulada "De la persona y la sociedad")  quiere
proponer, defender los derechos y libertades del hombre, limitar al Estado y
dar seguridad al individuo frente a él. Todo derecho fundamental o primario del hombre
puede y debe estar en la Constitución, esté o no reconocido expresamente. Los
derechos fundamentales son aquellos que protegen a la persona de la posible
arbitrariedad del Estado o de otras personas. Al lado de estas libertades la persona
humana posee el derecho de fijar a su libre albedrío el lugar de su residencia y elegir
libremente; la persona tiene derecho al trabajo en forma eventual, periódica o
permanentemente, bajo condiciones dignas. Estos derechos son de importancia, están
incluidos en la Constitución, pero esto no quiere decir que los enumerados allí sean los
únicos existentes. Estos derechos fundamentales no han sido otorgados por los
legisladores, sino que pertenecen a nuestra naturaleza misma de personas humanas.
Son derechos que son anteriores y están por encima de cualquier norma legal u
ordenamiento estatal. La Constitución debe proteger las libertades de las personas,
estén éstas enumeradas o no en ella, de las regulaciones opresivas o confiscatorias.

Criterios de interpretación:
 Interpretación institucional. “la interpretación institucional permite identificar
en las disposiciones constitucionales una lógica interpretación, la que, desde
luego, debe considerar a la persona humana como el prius ético y lógico del
Estado social y democrático de derecho. En efecto, las normas constitucionales
no pueden ser comprendidas de manera singular, sino que ellas en su conjunto
garantizan el objetivo principal de las mismas de lo contrario comportaría
conclusiones incongruentes debido a que su sistemática interna obliga a
apreciar a la Norma Fundamental como un todo unitario, como una suma de
instituciones poseedoras de una lógica integradora uniforme”.
 Interpretación Social. La interpretación social de las cláusulas constitucionales
“permite maximizar la eficiencia de los derechos económicos, sociales y
culturales en los hechos concretos, de modo tal que las normas programáticas,
en cuya concreción reside la clave del bien común, no aparezcan como una mera
declaración de buenas intenciones, sino como un compromiso con la sociedad
dotado de metas claras y realistas. Es menester recordar que el artículo 2.1 del
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, obliga a los
Estados a actuar de manera individual y conjunta para alcanzar la efectividad de
los derechos que dicho texto reconoce”.