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LA EXPERIENCIA DEL YOGA por Swami Niranjanananda

¿Qué es el yoga?

Pienso que la respuesta apropiada es que aun estamos descubriendo qué es el


Yoga, sinceramente. Recordando al maestro B.K.S. Iyengar, el solía decir que lo
que logramos ver o apreciar del Yoga, es similar al avistamiento de un iceberg
flotando en el océano. Solo estamos viendo menos de un diez por ciento de la
totalidad del volumen completo de este. De igual manera, solo estamos en
contacto una pequeña, muy pequeña porción de lo que es el Yoga en su
plenitud. En realidad solo tenemos noción somera de las practicas de hatha
yoga, raja yoga, kriya yoga, kundalini yoga, etc., pero aún no hemos descubierto
qué es el Yoga en sí. La literatura dice que el objetivo, la culminación, del Yoga
está en alcanzar el samadhi. ¿Qué es el samadhi? ¿Puede ese estado ser
definido por el las palabras e intelecto, por la lógica, por la racionalidad? ¿O es
un estado de Ser? En este momento estamos en el camino de llegar a Ser, pero
solo cuando alcancemos el estado de Ser y hayamos tomado conciencia,
podremos entender lo que significa Yoga.

El Yoga es un proceso que desarrolla los procesos intuitivos naturales y de esa


manera tranquiliza la mente. , así como de despertar y activar las diferentes
cualidades de la vida. Ese es el primer enfoque del Yoga, incluso antes de que
intentemos alcanzar el estado de samadhi. Samadhi es una realidad muy lejana,
un sueño muy lejano en nuestras vidas. Para llegar a ese nivel, hay muchas
etapas y condiciones que debemos cumplir, además de llevar a cabo muchos
preparativos. Entonces, no estamos hablando del objetivo del Yoga, sino de los
preparativos que necesitamos hacer para experimentar el Yoga.

Estas preparativos están sintonizando nuestro estilo de vida, con el proceso


propio de la vida. Para escuchar una emisora de radio, hemos de sintonizar la
frecuencia correcta. De la misma manera, para comprender algo trascendental
con una mente no trascendental, hemos de transformar la calidad de la mente
para que eventualmente pueda convertirse en un ser trascendental.

Desarrollando conciencia y positividad

La primera puesta a punto que debemos realizar en Yoga se conoce como


desarrollo de la consciencia; en forma lenta, gradual y práctica, expandiendo los
horizontes de la consciencia personal desde el individuo auto-centrado, hacia
un individuo más conectado con toda la creación que lo contiene, como
también con la creación que contiene en sí mismo.
La segunda condición del Yoga es tomar consciencia de las fortalezas internas, y
no identificarse con las debilidades propias de este condicionamiento material,
en el que nos encontramos. La tendencia natural de la mente y el ego o la
personalidad, es actuar influenciados por las modalidades de este mundo, como
son Tamas y Rajas. Tamas es la manifestación de la energía en su aspecto burdo
e inerte, que hace que mente y el ego se vean influenciados por el burdo
entorpecimiento de esta naturaleza, haciendo que se cierren rechazando nuevos
valores o conceptos, lo que le corta la libertad de explorar nuevos horizontes.
Rajas es la manifestación de la energía donde predomina la fuerza creativa y de
dominación, convicción abrumadora, la asertividad de “tengo razón” para
aumentar el ego, la auto-imagen y el prestigio.

El comportamiento influenciado por estas dos manifestaciones de la energía


única y propia de esta creación es restrictivo y limitante. No permite que se
manifieste la expansión del Ser. Eso lo podemos ver en nuestra vida. Si hemos
de enfrentar un problema o situación apremiante, la mente responderá con las
“herramientas” o recursos con los que suele desempeñarse, aun que este en un
lugar nuevo y agradable, con una atmosfera diferente y feliz, la mente siempre
sucumbirá a los “viejos hábitos” conductuales. Y esto lo hace de manera
automática o “inconsciente.” El problema persiste y somos conscientes de ello
sin embargo. No hay una plena participación de lo que acontece en el ahora,
porque el repetitivo “habito” mental nos mantiene sujetos en el pasado.

Trampas de la identificación sensorial

El condicionamiento generado por la influencia de estas fuerzas de la


naturaleza, Tamas y Rajas, originan una identidad sensorial, la cual viene a ser
un obstáculo en la comprensión del Ser, de lo que somos realmente. El cuerpo
es el instrumento mediante el cual interactuamos con la creación que nos
contiene, como también con la creación que contenemos, además del
consciente y el subconsciente, los recuerdos y las impresiones del pasado. Estas
interacciones desencadenan diferentes expresiones de los sentidos y la mente.
Cada uno se identifica por un estado de ánimo específico, en el que estamos
eufóricos o deprimidos, contentos, felices o frustrados y ansiosos. Según el
estado de ánimo, nuestra relación con el mundo exterior cambia. Cuando
estamos felices vemos el mundo como un lugar feliz. Cuando estamos tristes
vemos el mundo como un lugar horrible. Este estado de ánimo es la
identificación total con los sentidos, lo que lleva a la experiencia de raga y
dwesha, atracción y repulsión respectivamente. Por lo que se genera la ira,
producto de la insatisfacción de alcanzar el objeto deseado.
Esto lo define así el Bhagavad-Gita (2: 62-63):

dhyayato vishayan pumsah sangasteshupajayate


sangat sanjayate kamah kamatkrodhobhijayate.
krodhad bhavati sammohah sammohat smritivibhramah
smritibhramashad buddhinasho buddhinashat pranashyati

“Al contemplar los objetos de los sentidos, una persona desarrolla apego o
atracción por ellos, y de ese apego nace la lujuria, y de la lujuria surge la ira. De
la ira se genera la ilusión, y de la ilusión, la confusión de la memoria. Cuando la
memoria está confundida, se pierde la inteligencia, y cuando la inteligencia se
pierde, uno cae de nuevo en el océano de la existencia material.”

Sabiduría equilibrada

Entonces, ¿en qué convertirse? Al desarrollar las cualidades positivas y


edificantes de la vida, al tener que encontrar nuestras fortalezas y no nuestras
debilidades, podemos llegar al punto de ser una sthita prajna, alguien de
sabiduría constante. Prajna es sabiduría, conocimiento aplicado. Sthita significa
quieto, equilibrado, armonioso. En el segundo capítulo del Bhagavad Gita,
Arjuna le pregunta a Krishna: "¿Cuáles son los síntomas de una persona que ha
alcanzado una sabiduría equilibrada? ¿Cómo vive en la Tierra una persona
dotada de tales cualidades, cómo camina, piensa, se comporta y actúa? "

Krishna responde de manera muy simple: "Esa persona camina en la Tierra


como tú y yo. Esa persona come igual que tú y yo. Esa persona duerme igual
que tú y yo. La única diferencia es que tú estás identificado con el mundo y
alguien con sabiduría estable y constante se identifica con el yo". El mundo
representa la naturaleza tamásica y rajásica, el yo representa la naturaleza
sátvica y luminosa. Entonces, identificarse con las cualidades positivas, con las
fortalezas de uno, es el segundo mandato del yoga.
Swami Niranjanananda

Yamas y niyamas - sintonizando a sattwa

¿Cómo podemos cultivar y adoptar cualidades y actitudes positivas? A través de


las prácticas de los yamas y niyamas. Los yamas son: satya, veracidad; ahimsa,
ausencia de la violencia de la personalidad humana, de la mente; asteya, no
desear obtener cosas; aparigraha, no ser posesivo ni acumulativo;
brahmacharya, ser consciente de la conciencia superior que guía tu vida.

Los niyamas son: shaucha, pureza de cuerpo, mente, habla, pensamiento y


acción; santosha, contentamiento, moderación de los deseos y los sentidos;
tapasya, el deseo de cambio, estar listo para pasar por cualquier proceso para
cambiar y mejorar en la vida; swadhyaya, conciencia de cómo el cuerpo, la
mente, los sentidos y la conciencia más alta interactúan entre sí; ishwara
pranidhana, viviendo de acuerdo con la voluntad divina, teniendo fe en sí
mismo. Ya sea que definas el "yo" como Dios o como tu yo, depende de ti. Pero
tú existes, así que ten fe en esa existencia, que es eterna. Si no quieres usar la
palabra "Dios" o la palabra "yo", usa la palabra "existencia".
Estas son las claves con las que una personalidad humana se sintoniza con
sattwa. Estas son las claves mediante las cuales una personalidad humana puede
sintonizarse con ahimsa, satya, asteya, aparigraha, etc. El logro de cada una de
estas cualidades nutrirá el espíritu. Así como el cuerpo se nutre de la comida y la
mente de la felicidad, el espíritu se nutre de la expresión apropiada, positiva y
edificante de estas cualidades. Cuando haces algo bueno te sientes feliz por
mucho tiempo. Te sientes eufórico, espontánea y naturalmente, sin ninguna
ayuda externa. Este es un ejemplo de cómo una calidad positiva y edificante
puede cambiar y mejorar tus percepciones, motivaciones, expresiones,
creatividad y eficiencia. Por lo tanto, el segundo mandato del yoga es aprender
a manejar lo tamásico y lo rajásico, y sintonizar con el sattwa.
Yoga - un proceso de “llegar a ser”

El yoga es un proceso de devenir, de “llegar a ser”. Tratamos de experimentar


este proceso de llegar a ser, lo que conduce a ese estado del ser donde
existimos como nuestro verdadero ser, en el que nos hemos identificado con el
aspecto sátvico de nuestra vida. En el proceso de convertirnos adoptamos los
diferentes métodos, técnicas y prácticas de hatha yoga, raja yoga, karma yoga,
bhakti yoga, kriya yoga, kundalini yoga, nada yoga, mantra yoga, laya yoga y los
muchos otros caminos del yoga descritos en la tradición.

Las ramas del yoga incluyen prácticas que pueden llevarnos a la perfección de
esa cualidad, habilidad, eficiencia o creatividad en particular que adquirimos
dentro de nosotros mismos. No se adquiere desde el exterior. Una vez se le
preguntó a un escultor: "¿Cómo se talla una hermosa estatua de un pedazo de
roca desnuda?" Él respondió: "Esa hermosa imagen ya está contenida en la roca.
Simplemente remuevo las piezas innecesarias". Ese es el proceso de convertirse
en un yogui. Comenzamos a eliminar las partes innecesarias de nuestras vidas,
de nuestra naturaleza, de nuestra personalidad, lo que crea un
condicionamiento que luego domina cada pensamiento, cada comportamiento,
cada acción que realizamos. Es como un imán que atrae limaduras de hierro. El
condicionamiento es ese imán que atrae las limaduras de hierro del pensar,
comportarse, expresar, comunicar, desear, gustar, no gustar, felicidad y tristeza,
euforia y depresión, etc.

Eso es lo que Swami Satyananda solía llamar 'eliminar la escoria'. Eliminar lo


innecesario y lo indeseable; retener, cultivar y desarrollar lo deseable; Aprende a
ajustar y adaptar. De esta manera, desarrolla la capacidad de eliminar las
impresiones negativas tamásicas y rajásicas que nos unen al plano denso de la
conciencia, e identifícate más con esa intuición interna que se basa en nyaya, la
justicia y el dharma, la virtud.
Ese desarrollo de la personalidad humana, el establecimiento de sattwa, el logro
de la calidad luminosa en nuestra vida, una mejor percepción, una mejor
comprensión y una mejor expresión, es el comienzo del viaje humano.
¿Qué es la fe? ¿Qué fe debería tener uno en la vida?

¿Qué es más importante: el amor o la confianza? Puedes amar a una persona


sin confiar en esa persona. No es necesario que ambos vayan juntos. Eso
significa que estás pensando en el amor pero no estás dándolo todo. Ese todo
es la confianza. Cuando confías en alguien eso está más allá del amor, porque
en esa confianza has dado algo de ese todo y no hay barrera entre tú y la otra
persona. En el amor no hay entrega total. Más bien, ese amor se convierte en la
causa de la esclavitud total y el condicionamiento adicional. Actúa como un
agente para sacar a relucir las cualidades negativas: celos, posesividad, agresión.
La mayoría de las personas han experimentado el amor de esta manera.

De manera similar, la fe no es algo que puedas conceptualizar o intelectualizar.


Es algo que tienes. Así como estás dotado de vida en este cuerpo, estás dotado
de fe en este cuerpo. La vida misma es fe. Nadie nace sin fe. Vives a causa de tu
fe. Pero la fe ha sido tergiversada y malinterpretada como el depositar algo en
algún objeto, en algún receptáculo, en algún ser. Ahí es donde el concepto de
fe no ha sido fiel a su intención.

La fe es una expresión de tu inocencia combinada con sabiduría y confianza en


algo. Esa confianza tiene que estar en ti mismo, porque confiar en ti mismo es
confiar en las cualidades que has heredado y que estás cultivando y
desarrollando. Si quieres ser amado, sé amable con todos. Si quieres que caer
mal, sé grosero con todos. Es tan simple como eso. Si alguien es grosero,
entonces esa persona no puede ser amada, por mucho que lo intente. Si alguien
es agradable, entonces sin esfuerzo habrá un sentimiento de afecto y amor.

Tener fe en ti mismo, creer en lo que puedes ser y en lo que eres, es el primer


paso en el cultivo de la fe. Creer en lo que eres debe ser sin la sombra o el color
del ego, sin la sombra de la duda y sin la sombra de la arrogancia en la fuerza,
la capacidad y el logro de la persona. Esa es la condición.

El ejemplo clásico es Hanuman en el Ramayana. Los héroes están muy


orgullosos de sí mismos. Hanuman fue el mejor guerrero que hubo, pero no
estaba orgulloso de su destreza. En la orilla del mar hubo una discusión sobre
quién podría cruzar el océano. Un mono dijo: "En mi juventud pude, pero ahora
soy un poco viejo". ¿Qué se refleja allí? Orgullo en el pasado. Otro dijo: "Puedo
cruzar, pero no sé si puedo volver". ¿Qué se refleja allí? Duda de sí mismo.
Alguien dijo: "Iré a medio camino y caeré directo al océano". ¿Qué se refleja allí?
Complejo de inferioridad. Sólo Hanuman se sentó en silencio y pasivamente.
Janvant, el viejo oso, le preguntó: "¿Por qué estás tan callado? De todos
nosotros, eres el único que puede cruzar el océano y regresar. No sabes cuáles
son tus poderes. Levántate y haz un intento.” Dócil y obedientemente, Hanuman
se levantó, hizo el intento y tuvo éxito. Eso es inocencia combinada con
sabiduría y con entregar tu confianza total, que es la fe.

Por lo tanto, existe el viejo adagio de que la fe puede mover montañas. La fe se


cultiva tomando conciencia de uno mismo en la perspectiva correcta, sin nada
que lo lleve del lado negativo o del lado positivo. Eres capaz de mantener la
armonía. El mantenimiento de esa armonía se describe en el Bhagavad Gita
como samatvam yoga ucchate: integridad total, integridad armoniosa.

Como aspirante espiritual, ese es el objetivo que uno puede adoptar en la vida.
Ese debería ser el sankalpa. Para cultivar y desarrollar, no solo la fe sino la
confianza, no solo la confianza sino la fortaleza, no solo la fuerza sino la
sabiduría, no solo la sabiduría sino también la comprensión, no solo la
comprensión sino también la conciencia: la capacidad de ver. Este es el círculo
completo de yoga.

Fuente: publicaciòn original en Yoga Mag, versiòn en español por Atmabhava.

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