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UNIVERSIDAD YACAMBU

VICERRECTORADO ACADEMICO

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS

DERECHO CIVIL SUCESIONES

LA PARTICIÓN

INTEGRANTES

Andris Queralez ______

Aroldo Mendoza CI 24.543.086

FranciscoVillegas CI 24.771.571

Jesus Warrick ______

Kristel Perdomo CI 24.398.614

CABUDARE, ABRIL 2015


ACCIONES JUDICIALES

Son todas aquellas acciones de carácter legal, establecidos en el ordenamiento jurídico


venezolano, que permiten a los herederos garantizar sus derechos sucesorales entre sí, es
decir dentro de la comunidad hereditaria, los herederos contra los terceros y los terceros
contra los herederos (Acreedores del causante) así nos encontramos con que entre los
herederos se puede producir una acción para que se produzca la colación que la cual está
definida de la siguiente manera:

Es el aporte a la masa hereditaria por parte de los herederos legitimarios obligados a ello,
de los bienes o su valor, que recibieron en vida del causante por donación u otro concepto
lucrativo tal como se desprende del Artículo 1083 del Código Civil Venezolano. Hay bienes
que pueden ser considerados no colacionables como por ejemplo: Los gastos de instrucción,
de manutención, vestido, regalo de bodas, curación, regalos de costumbre tal como se
encuentra establecido en el Art: 1091 CCV.

Finalidad de la Colación.

Tiene como finalidad preparar y hacer posible la partición logrando la igualdad de trato
entre los coherederos, hijos o descendientes del de cujus, ya que si el coheredero donatario
no estuviera obligado a colacionar las donaciones, tendría un beneficio doble en los bienes
que recibe, uno que resultare de la liberalidad y el otro que resultare de la partición.

ACCIONES DEL HEREDERO.

El que al heredero correspondan, para hacer valer sus derechos contra los terceros
poseedores de cosas de la herencia, todas las acciones personales o reales que
correspondieron al difunto, es una lógica consecuencia de la adquisición de tales derechos
por el. De modo que podría obtener, con las mismas acciones que el de cujus hubiera podido
ejercitar, el reconocimiento judicial de todo crédito o derecho real.

También le corresponden todas las acciones posesorias, aun cuando no hubiese


aprehendido materialmente los bienes, pues el heredero se reputa poseedor legítimo contra
cualquiera que pretenda dichos bienes (Art. 781 y 995 C.C.).
Definición de la Acción de petición de herencia:

Es aquella acción en virtud de la cual el heredero reclama el reconocimiento de la propia


calidad hereditaria contra quien posee cosas hereditarias, aun singulares, a título de heredero
o simple poseedor, o contra quien posee la herencia como cosa universal, aunque sea a titulo
singular; y esto, al objeto de reivindicar la herencia o las cosas singulares pertenecientes a
ella, o de conseguir el libre ejercicio de los derechos hereditarios discutidos

a) Legitimación activa: La petitio hereditatis puede ser ejercida por el heredero


testamentario o legítimo. El heredero único, por la totalidad; el llamado en concurrencia con
otros, por la cuota que Ie es atribuida.

b) Legitimación pasiva: Demandado es todo poseedor que posea o detente la herencia o


una cuota de esta, y que discuta al actor su condición de heredero. No servirá para legitimarlo
como demandado la posesión de cosas singulares y que el poseedor para justificar esa
posesión invocase la existencia de un título especial. Como el objeto de la petitio es la
universalidad, cualquier otro título excluye la posibilidad de la petición.

Hay dos clases de poseedores expuestos a esta acción: El demandado que aduce en su
favor una causa hereditaria de adquisición a titulo universal, exista o no dicho título; o el que
no aduce título alguno de justificación de su posesión.

En el primer caso, se ofrece externamente como si fuera heredero siendo otro el verdadero.
Es lo que se denomina heredero aparente que puede serlo de buena o de mala fe.

En el segundo caso, es un simple poseedor de la herencia y nada más.

Es necesaria una posesión actual. Si en el momento de deducir la acción tal posesión se


transfirió a otros, deberá aquella dirigirse contra el nuevo poseedor, porque solo este tiene la
facultas restituendi, a no ser que la posesión hubiese sido abandonada dolosamente para
frustrar la acción.
PARTICIÓN HEREDITARIA

Se puede definir de una forma descriptiva, como aquel negocio jurídico plurilateral o
unilateral, según los casos, en el que como consecuencia de una serie de operaciones basadas
en supuestos de hecho y de derecho, se pone fin a la comunidad hereditaria, atribuyendo a
cada coheredero un lote de bienes formado con parte de los que integraban la masa de la
herencia.

La partición de la herencia no es otra cosa que la división o liquidación o adjudicación a


los herederos en proporción a los derechos que pudieran corresponderles dentro de la
herencia (porque a cada heredero pudiera corresponderle, por el hecho de la concurrencia o
de las conclusiones; una cuota parte diferente, ya sea mayor o menor).

NATURALEZA JURÍDICA

Su naturaleza jurídica ha sido muy discutida, destacando fundamentalmente dos posturas:


la atributiva y la declarativa. la primera señala que la partición supone un trueque de partes
indivisas pertenecientes a los coherederos, para conseguir la finalidad de concretar cada bien
en un heredero, con lo el adjudicatario adquiere tanto del causante de la herencia, como de
los demás coherederos (en cuanto a sus cuotas). Por otro lado, la teoría de la naturaleza
declarativa supone que la partición no hay transmisión de nada, sino una concreción de una
particular situación anterior, recibiendo el adjudicatario solamente del causante, ya que se
considera que los bienes que le correspondan han sido propiedad exclusiva de éste desde el
momento de la apertura de la sucesión, retroactivamente, por tanto.

Si bien ambas teorías cuentan con apoyo, la teoría más seguida en la actualidad parece
centrarse no en esas características que señalan aquellas dos, sino en que la partición cambia
el derecho sobre la totalidad por otro que se concreta sobre los bienes determinados, cambia
lo abstracto por concreto (teoría determinativa y especificativa de derechos).

FORMAS DE PARTICIÓN

Se distinguen dos formas de partición; según la función de la partición en el total proceso


sucesorio (relación herederos - causante) y en la comunidad hereditaria (relación entre
coherederos). En el primer aspecto, la partición como acto complementario de la delación
cumple juntamente con ella, completando la función traslativa. en el segundo aspecto, la
partición en sí misma considerada como negocio jurídico que pone fin a la comunidad tiene
naturaleza determinativa.

Existen sin embargo, a tenor de lo escuchado en clase, otras dos formas de realizar la
partición. Una de ellas es la EXTRAJUDICIAL, es decir por convenimiento entre partes
(normalmente lo realizan mediante el método de la insaculación) y la otra es la JUDICIAL
(la cual puede ocurrir por muchos motivos, y es realizada por un tribunal).

¿QUIENES PUEDEN PEDIR LA PARTICIÓN?

Pueden pedir la partición no solamente los herederos sino también el legatario de parte
alícuota. los cesionarios de unos u otros, el cónyuge viudo, los acreedores de la herencia, los
acreedores del heredero y los herederos del heredero; sin olvidar lo dispuesto para los
herederos sometidos a condición. y la pueden pedir siempre que sean capaces, aplicándose
en el caso de menores y ausentes (piden la partición sus representantes legítimos).

•SI LOS MENORES SON NO EMANCIPADOS, deberán estar representados por sus
padres o por aquel de ellos que ejerza la patria potestad. Caso de interés contrapuesto entre
los titulares de la misma y el menor, deberán nombrarse un defensor judicial.

•SI EL MENOR ESTÁ EMANCIPADO, deberá completarse su capacidad para pedir la


partición. La división de la herencia podrán demandarla judicialmente sin necesidad del
consentimiento de sus padres o del curador en su caso.

•EN EL CASO DE INCAPACITADOS O MENORES SOMETIDOS A TUTELA, el


Código Civil considera como representantes de ellos al tutor.

•EN EL CASO DE LOS AUSENTES se requiere la intervención de representante, si bien


necesita de autorización judicial salvo cuando el representante sea cónyuge, hijo o
ascendiente del ausente, que vive al deferirse la herencia.

OPERACIONES QUE RIGEN LA PARTICIÓN


La partición se inicia con un inventario o relación de bienes seguido de una valoración o
tasación de esos bienes inventariados, para proceder a continuación a la fijación del activo
líquido. Esta fijación presupone la determinación del activo bruto, que implica la disolución
de la sociedad conyugal. En ese activo bruto habrá que tener en cuenta lo referido a rentas,
frutos, impensas y daños ocasionados por malicia o negligencia; lo dispuesto sobre gastos de
la partición, en relación con la carga real perpetua o renta que grave alguna finca de la
herencia, y sobre todo es necesario no olvidarse de la posición de los acreedores. En relación
con ellos cabe distinguir algunos casos, según la cuál sea el momento en que se encuentran
con relación a la partición. Antes de efectuarse, como ya se vio en sede de comunidad
hereditaria, parece que la responsabilidad es solidaria, pudiendo los acreedores promover el
juicio voluntario de testamentaria, también pueden oponerse a que se lleve a cabo la partición
sin que se les pague o afiance el importe de sus créditos, pero sólo los acreedores reconocidos
como tales en escritura pública o título que haga prueba plena o demostrados en sentencia
judicial; también pueden intervenir a su costa en la partición, para evitar que ésta se haga en
fraude o perjuicio de sus derechos.

Hecha la partición, se establece la responsabilidad solidaria de los coherederos,


expresamente, y además la configura como universal, con la excepción de la aceptación de
la herencia a beneficio de inventario. Por ello es lógico que se conceda un derecho de regreso
al coheredero que ha pagado, respecto de la parte proporcional de cada una de los otros.

Realizadas todas las operaciones anteriormente señaladas, se procede a formar lotes donde
es importante tener en cuenta la "POSIBLE IGUALDAD" que implica una distribución de
los bienes de forma proporcional en las cuotas, no entendiéndose, por tanto; como igualdad
meramente cuantitativa. Para el caso de que la cosa sea indivisible o desmerezca mucho con
su división, lo que no impide la adjudicación de bienes pro indiviso a los herederos conforme
a las reglas de la copropiedad o condominio.

Formulados ya los lotes, se procede a las adjudicaciones de los bienes con sus respectivos
títulos.

CLASES DE PARTICIÓN
Como se ha apuntado incidentalmente con anterioridad, la partición puede llevarse a cabo
por diferentes sujetos, lo que da lugar a la siguiente clasificación:

A.PARTICIÓN EFECTUADA POR LOS HEREDEROS. Es un negocio plurilateral con


unanimidad y capacidad.

B. NO EXISTIENDO ACUERDO, deberá acudirse a la PARTICIÓN JUDICIAL que se


llevará a efecto bien a través del juicio divisorio de testamentaria o de ab intestato, y que en
ningún caso impiden un posterior juicio declarativo ordinario.

Según la doctrina mayoritaria, a pesar del nombramiento de la figura que ahora


consideramos, los herederos siempre que actúen por unanimidad, pueden, en la práctica,
reducir a la nada al contador partidor, realizando ellos la partición. Expresamente dicha
solución fue acogida por la compilación catalana y también por la Navarra.

C.EL TESTADOR puede designar por acto entre vivos o mortis causa a cualquier persona,
que no sea coheredero, para que realice la partición. Es esta la figura del contador partidor
que tiene como única función contar y partir, es decir; efectuar las operaciones de partición
que conllevan a satisfacer los derechos previamente establecidos por vía de testamento. Su
función es, por tanto, muy estricta (partir) a diferencia del albacea que ejecuta la última
voluntad del testador en general (ver. Albacea). Ambos cargos pueden, sin embargo;
yuxtaponerse, pero ello sólo implica una mera suma de facultades.

D.PARTICIÓN A TRAVÉS DEL CONTADOR - PARTIDOR DATIVO. Ciertamente la


criticada regla de la unanimidad de los herederos pueden verse truncada con el hecho de que
simplemente uno de ellos se oponga. Pero sin reparar en los gastos que el que se opone puede
sufrir derivados del vencimiento, permite a los herederos y legatarios que representen, al
menos, el cincuenta por ciento del haber hereditario, pedir al juez el nombramiento del
contador – partidor que será quien efectúe la partición. Estamos ante una figura jurídica cuya
gestión se garantiza por la intervención judicial, tanto en su nombramiento como en la
aprobación de su gestión, si bien esta última sólo se da en el caso en que no haya acuerdo
entre los interesados.
E.TAMBIÉN PUEDEN HACER LA PARTICIÓN LOS ÁRBITROS que resuelven
extrajudicialmente las diferencias surgidas entre los herederos no forzosos y que pueden
nombrarlos los coherederos o el propio testador.

F.LA PARTICIÓN PUEDEN REALIZARLA TAMBIÉN EL TESTADOR y no sólo en


acto mortis causa, sino también entre vivos, si bien tanto una como otra modalidad requieren
un testamento que señale los lotes que se han de llenar a través de las correspondientes
adjudicaciones. Esta forma particional puede llevarla a cabo el testador como tenga por
conveniente siempre que respete el límite de las legítimas, límite así mismo importante
respecto de la impugnación de esa partición. No está sujeta, por tanto, al criterio de la
igualdad de lotes, y ésta es uno de los casos en que desaparece la recíproca obligación de
saneamiento y evicción existente entre los coherederos.

En esta línea de la partición efectuada por el testador, cobra importancia en cuanto


considera como básicos los criterios del interés familiar, y en su caso el económico, que
pueden aconsejar el que se mantenga indivisa una explotación fabril, agrícola, industrial o,
en general mercantil. En este caso se cubren las legítimas en metálico, que incluso pueden
pertenecer al instituido.

EFECTOS DE LA PARTICIÓN

Como ya se vio, el efecto inmediato de la partición es poner fin a una situación


pluriobjetiva, por regla general, derivada del fallecimiento de una persona y considerada
como antieconómica (por mimetismo de la comunidad en general) y llamada comunidad
hereditaria. En efecto, hecha la partición, cada heredero se transforma en propietario de cosas
determinadas (sin perjuicio de poder formarse una comunidad ordinaria entre los
coherederos), evolucionando así su posición jurídica de titular de cuotas.

Por otro lado, los derechos de los terceros anteriores a la partición sobre bienes relictos
no se modifican.

Así mismo, la partición permite que se inscriban en el Registro Público, a nombre de cada
heredero, los inmuebles o derechos reales inmobiliarios adjudicados.
PROCEDIMIENTO

La demanda de partición o división de bienes se ventilara por el procedimiento


ordinario y deberá expresar el título de la comunidad o bien así, los nombres de los
condominios y proporción en que deben repartirse los bienes, en todo caso si el Juez
considera que existe otro nombre de condominio, lo traerá de oficio y La contestación a la
oposición si no hubiera oposición y la demanda estuviera apoyada con algún documento
fehaciente, el Juez emplazará a las partes para el nombramiento del partidor al décimo día
siguiente, el cual será nombrado por la mayoría y si no, convocará a otro nombramiento en
los cinco días siguientes y los nombrará los asistentes del acto, ya como última instancia que
ni los interesados ni asistentes decretaren quien será el partidor o ninguno compareciere, lo
hará el Juez.

En cualquier estado de la causa podrá solicitarse cualquier tipo de medida preventiva


y el depositario podrá elegirlo en común acuerdo de las partes o por el Tribunal, así pues si
existiere la contradicción de algún bien o de interesados, se ventilaran por el procedimiento
ordinario y en caso de bienes, no influirá la repartición de otro que no esté contradicho,
seguidamente previa autorización del Juez, el partidor puede solicitar a los interesados todos
los documentos que creyere necesarios para esclarecer y cumplir con su labor de manera más
eficaz, y en cuanto a las atribuciones del partidor se le deberá exigir de la misma manera que
a los peritos en los juicios de cuentas.

Así mismo, existen una serie de requisitos que se siguen para que ocurra la partición,
entre ellos se encuentra la estipulación de los nombres de las personas que van a distribuir
sus bienes y los interesados los cuales van a ser beneficiarios de ellos, también se expresara
el valor de cada uno. Se fijara una comunidad de bienes que finalmente se va a repartir por
cuotas a cada uno de los herederos. El tribunal podrá proporcionar además una orientación a
la persona que esté dentro de la partición para ayudar con las dudas que a ella le surjan.

Siendo esto un caso de homologación el tribunal da la oportunidad de ejercer la


revisión de la partición entre los interesados para que formulen sus objeciones en el momento
que deben hacerlo. El Código de Procedimiento Civil estipula que existe un término de 10
días para que las partes puedan revisarlo. Si existiera oposición entonces se podrá proceder
a solicitar que se realicen reparos leves, siempre que sean a juicio del juez, una vez rectificada
el juez procederá a aprobar la operación. Sin embargo cuando ocurran reparos graves se
procederá a emplazar a los interesados y al partidor para que lleguen a un acuerdo, si se logra
el acuerdo el juez va a aprobar la rectificación, pero si no se llega a acuerdo el juez decidirá
en los 10 dias siguientes. Esta decisión tiene la oportunidad de apelación en ambos efectos

El Código de Procedimiento Civil da la oportunidad también para realizar una


partición amigable, esto quiere decir que se va a repartir la herencia de forma voluntaria entre
los que forman parte de comunidad hereditaria, pero en los casos en los que hayan menores
de edad, entredicho o inhabilitados, se necesita la aprobación del tribunal competente para
poder proceder por esta vía.

Un caso de renombre en nuestro país tuvo lugar en el estado Miranda, Juzgado


Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Tránsito, con motivo de una partición
de herencia, cuyo expediente es 16276, incoada por la representación judicial de las
ciudadanas Carmela Antonia Blanco Sequero y Arabel Josefa Blanco Sequera en contra de
las ciudadanas Juanita Bautista Blanco Guanchez e Iris Libertad Blanco Sequera, solicitan la
partición de un único bien, constituido por un inmueble, que mantienen en comunidad en
virtud de ser hijas de su causante común Cipriano Blanco Velásquez; en el presente curso las
partes han concordado en cuanto a la comunidad que las une, la identificación del bien
partible, así como también la voluntad de partir, pero en caso contrario, existe discordancia
en cuanto a las alícuotas, punto que quedó resuelto entre las accionantes y la comunera
Juanita Bautista Blanco Guanchez; continuando en cuanto a la otra codemandada las
discrepancias.

El proceso para mayor entendimiento quedó en la etapa de presentación de informes,


en donde la representación de la parte demandada pidió que sea declarada la perención de la
instancia alegando que la presentación de informes de la parte contraria fue extemporánea,
decidiendo el tribunal que no hubo inactividad de las partes en la ejecución del juicio durante
el lapso de tiempo preceptuado en el citado Artículo 267 del Código de Procedimiento Civil,
se declara que no opera la Perención de la causa, por tanto se declara improcedente la
solicitud formulada por la representación judicial de la parte demandada.

En cuanto al fondo de la controversia que trata sobre la partición, este proceso debe
promoverse por los trámites del juicio ordinario, sin embargo, esta vía sólo se abre si hubiere
oposición a la partición o se discutiera el carácter o la cuota de los interesados. En el caso de
que se contradiga la demanda, el proceso continuará su curso hasta dictarse sentencia
definitiva y en el supuesto de que ello no ocurriera comenzarán a practicarse las actuaciones
necesarias para el nombramiento del partidor, fase está en la que se ejecutarán las diligencias
de determinación, valoración y distribución de los bienes; pero debe enfatizarse el hecho de
que no es al juez a quien corresponde pronunciarse sobre las proporciones en las que deban
liquidarse los bienes integrantes del acervo hereditario, su función es la de decidir sobre la
procedencia o no de la partición, pues, se repite, esa labor corresponde al partidor que al
efecto y por mandato del sentenciador, deberán nombrar las partes.

Para entender con mayor claridad el fondo de la controversia de esta sentencia, se


debe determinar que es la comunidad, la cual se define como el derecho singular que sobre
un objeto determinado tienen atribuido varias personas. Por otra parte, la doctrina ha
establecido la existencia de dos tipos de comunidad fundamentales y diferentes entre sí, que
son la comunidad pro indivisa y la comunidad dividida. La primera de las nombradas, es
aquella que permanece en estado de indivisión, y lo que existe es el derecho a la cuota que
tiene cada uno de los comuneros que conforman la comunidad. En este tipo de comunidad
existe una sola relación jurídica, que tiene como titular subjetivo activo a distintas personas.

Siendo la antes nombrada comunidad pro indivisa la que atañe a este proceso,
quedando plenamente establecida la relación filial de todos los descendientes del
causahabiente a través de documentos filiatorios, dando plena prueba de que todos son
herederos legítimos del personaje en cuestión. Así como quedo demostrada la comunidad
ordinaria y sin ningún tipo de recurso legal alguno intentando, queda expuesta que la
partición y liquidación de los Bienes es procedente conforme a Derecho por tanto debe ser
declarada Con Lugar en el dispositivo de la presente Sentencia; igualmente se declara que
dicha Partición y Adjudicación debe hacerse debe hacerse conforme a las reglas comunes
dispuestas en el Código Civil.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

CALVO BACCA, Emilio: Código Civil Venezolano, Caracas - Venezuela, Ediciones


Libra, Octava Edición, 2002.

OSORIO, Manuel: Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, Buenos Aires-


República Argentina.

Código de Procedimiento Civil. Gaceta Oficial N° 4.209. 18 de Septiembre de 1990, con


modificaciones del 15 de septiembre de 2009

http://www.tsj.gob.ve/.

http://www.monografias.com/trabajos23/derecho-sucesoral/derecho-
sucesoral2.shtml#particion