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PARASITOLOGÍA

PROTOZOARIOS,
ESTUDIO DE LAS AMEBAS,
CARACTERÍSTICAS, CICLO EVOLUTIVO,
TRATAMIENTO Y PROFILAXIS

M. Sc. Lic. Mblgo. HENRY WILLIAN SANCHEZ MENDOZA


PROTOZOARIOS
Características Generales: protos, primero y
zoon, animal.
• Son TODOS organismos unicelulares
• Son células eucariotas
• Hábitats: amplia variedad de nichos ecológicos,
poseen orgánelos
• SON De forma variable
• La mayoría móviles en una etapa de su
desarrollo = forma vegetativa = Trofozoito o
Zoitos→ algunos se trasforman en una forma
de resistencia y transmisión = quiste (inmóviles
y de baja actividad metabólica).
MAS CARACTERISTICAS…

 METABOLISMO heterotrófico, encontrando algunos autótrofos.


 NUTRICION, por transportes pasivos y activos membrana celular
 APARATO DE PENETRACIÓN: se destaca una estructura que se
llama Apicomplexa. Grupo aplicomplexa reúne a Esporozoos y
coccidios. Ejemplo: Plasmodium, isospora, toxoplasma,
cryptosporidium
 LOCOMOCIÓN : Algunos protozoos son inmóviles, pero la
mayoría presenta diversos tipos de locomoción como:
 pseudópodos (extensiones citoplasmáticas que se encuentran en
amebas y son responsables del movimiento y captura del
alimento)
 flagelos los flagelados
 Cilios los ciliados se mueven por flagelos y cilios.
Y MAS CARACTERISTICAS…
• Núcleo: único, envuelto por membrana nuclear y en su interior
nucleolos (ARN) y cariosomas (ADN)
• Aunque puede ser doble:
– Ambos son iguales ej. Trofozoito , Giardia duodenalis
– Desiguales (macro y micronucleo) ej. Ciliado Balantidium coli
o Macronúcleo (es de mayor tamaño y cuando existe se asocia actividades
tróficas y procesos de regeneración)
o Micronúcleo (el cual es diploide y participa en la recombinación genética
durante la reproducción como en la regeneración del macronúcleo).

• 4 núcleos como quistes Entamoeba histotlytica y Giardia lamblia


• 8 núcleos como quistes Entamoeba coli
Estructura de un protozoario
Reproducción asexual. Este tipo de reproducción tiene tres
modalidades:
1. División binaria. Consiste en la división longitudinal o trasversal de las
formas vegetativas, de la cual resultan dos nuevos seres iguales al
primero.
2.División múltiple.. Ocurre cuando una célula da origen a varias formas
vegetativas. Se llama esquizogonia cuando el núcleo del trofozoíto se
divide varias veces para dar origen a una célula multinucleada;
posteriormente cada nuevo núcleo se rodea de una porción del
citoplasma de la célula madre y luego se separa en organismos
independientes.
3 . Endodiogenia. Formación de dos células hijas dentro de la célula
madre.
En algunos protozoos existe una reproducción similar pero a partir de
quistes multinucleados.
El número de nuevos organismos que se originan en la reproducción
múltiple depende de cada especie.
Reproducción sexual.
1. Reproducción esporogónica. La reproducción sexual existe en ciertos
protozoos
como Plasmodium. Las formas trofozoíticas no dividen su núcleo, sino
que sufren una serie de diferenciaciones morfológicas, trasformándose
en células masculinas o femeninas llamadas gametocitos, que maduran
sexualmente y constituyen los gametos, los cuales se
unen y forman el zigote que da origen a numerosos organismos.
2. Conjugación. Existe otro tipo de reproducción sexual menos
frecuente en los protozoos del hombre, denominada conjugación, como
ocurre en Balantidium, consistente en la unión de dos células, entre las
cuales se forma un puente citoplasmático por donde intercambian
material genético, después de lo cual se separan y cada una sigue su
proceso de división binaria
1. FLAGELADOS. Trypanosoma cruzi (enfermedad de Chagas), Leishmania
braziliensis (uta).
2. RIZÓPODOS. Entamoeba coli, Entamoeba hystolítica (produce disentería
amebiana).
3. ESPOROZOARIOS. Inmóviles, reproducción por esporas, todos parásitos.
Plasmodium (paludismo).
4. CILIADOS. Paramecium, Stentor, Vorticella.
Clase SARCODINA: Rizophodea. se les conoce con el nombre común
de amibas.
Son microscópicos y se mueven utilizando sus seudópodos, que son
proyecciones temporales de la superficie del cuerpo y del citoplasma. Con ellos
son capaces de englobar partículas alimenticias que utilizan para nutrirse. Casi
todos estos parásitos tienen un estadio vegetativo denominado trofozoíto,
que es la fase móvil. Los trofozoítos viven en los tejidos o en la materia fecal
líquida. Cuando el medio intestinal se empieza a desinflamar y la forma móvil
del parásito pierde líquidos, se empiezan a rodear de una pared gruesa, de
modo que se transforman en una forma de resistencia llamada quiste.
• La mayoría de las amibas que se conocen son habitantes normales del
intestino del hombre: Entamoeba coli, Endolimax nana, Iodamoeba
butschlii, Dientamoeba fragilis y Entamoeba dispar.
• Las amibas patógenas para el hombre son Entamoeba histolytica y
Blastocystis hominis, que se encuentran en el intestino, aunque la primera
puede tener hábitats extraintestinales.
• También se encuentran en este grupo las llamadas amibas de vida libre,
Acanthamoeba gruberi y Naegleria fowleri, que afectan
fundamentalmente el Sistema Nervioso Central
Clase Zoomastigophoros intestinales. Los parásitos intestinales que
pertenecen a esta clase comprenden todas las especies de animales
unicelulares que poseen de una a varias prolongaciones citoplasmáticas
filiformes, largas y delicadas, denominadas flagelos. Los géneros más
importantes son Giardia lamblia, patógeno en el hombre, y Chilomastix
mesnilii, el cual es un comensal. En este grupo se encuentra también un
género de protozoarios llamados Trichomonas spp; hay varias especies:
Trichomonas tenax, comensal de la boca; Trichonomas hominis,
comensal de intestino, y Trichomonas vaginalis, la más importante por
su patogenicidad y por ser el principal agente causal parasitario de
transmisión sexual.

Clase Zoomastigophora sanguíneos o tisulares. Aquí se encuentran


parásitos que incluyen protozoarios cuya morfología es muy variable
(Trypanosoma cruzi y Leishmania spp). Tienen un desarrollo cíclico en
un artrópodo -mosca, mosquito o chinche- que actúan como vector u
hospederos intermediarios.
Clase Cilatea. Grupo de protozoarios unicelulares que, en alguna fase de
su desarrollo, posee prolongaciones filiformes cortas en la membrana
ectoplásmica denominadas cilios.
El Balantidium coli es el único parasito que afecta al hombre.
Clase esporozoarios intestinales., la coccidia conocida como
Cryptosporidium sp, es conocida ampliamente en veterinaria. La otra,
conocida como Isospora belli, siempre se le ha relacionado con diarreas
inespecíficas en el hombre. En este grupo se encuentra también el
género Cyclospora cayetanensis, agente causal de la ciclosporiasis . En
la actualidad, se considera a estos dos esporozoarios como parásitos
“oportunistas”, porque en pacientes inmunosuprimidos.

Clase esporozoarios sanguíneos y tisulares. Está formada


exclusivamente por protozoarios que habitan intracelularmente en
células y órganos del ser humano y poseen un ciclo vital caracterizado
por la alternancia de reproducciones asexuales y sexuales,
desarrollándose en uno o dos huéspedes sucesivos. Dentro de esta clase
de protozoarios (antes Esporozoa) se encuentran dos géneros de gran
importancia médica: Plasmodium spp. y Toxoplasma gondii.
ESTUDIO DE LAS AMEBAS,
CARACTERÍSTICAS, CICLO EVOLUTIVO, TRATAMIENTO Y PROFILAXIS

AMEBAS
• Pertenecen a la CLASE
SARCODINA
• Se caracterizan por poseer un
citoplasma en el cual se observa
claramente:
– ectoplasma hialino
– Endoplasma granuloso
– Núcleo de aspecto diverso
• Locomoción: pseudópodos
• Reproducción: fisión binaria
• Mecanismo de transmisión:
fecalismo, ano-mano-boca
Entamoeba histolytica
• La amibiasis es una infección
humana producida por el
protozoario Entamoeba histolytica
y afecta sobre todo al intestino
grueso, si bien puede dañar otras REINO: PROTISTA
regiones del cuerpo. PHYLUM: PROTOZOA
Subphylum : Sarcomastigophora
CLASE : Sarcodina
• El nombre científico del parásito se
SUBCLASE: Rhizopodea
compone a partir de cuatro términos ORDEN : Amoebidae
griegos que significan: Ent- FAMILIA : Entamoebidae
“intestino”; ameba-“amoeba”, hist- GENEROS : Entamoeba
“tejido” y lisis- “destrucción
Durante su ciclo de vida, E. histolytica presenta distintos estados
morfológicos sucesivos; no obstante, las dos fases más importantes
del parásito son:
a. el quiste, que es la fase de resistencia (forma infectiva) y donde
el parásito permanece inmóvil. son redondos, miden de 5 a 20
um. De diámetro, algunos contienen 1 ó 2 núcleos y como
máximo 4.
Forma infectiva con la que se adquiere la amibiasis por vía oral.
En el ambiente, puede sobrevivir durante semanas a
temperaturas altas.
Los enfermos de Amibiasis crónica y los portadores
asintomáticos son sus transmisores.
Durante su ciclo de vida, E. histolytica presenta distintos estados
morfológicos sucesivos; no obstante, las dos fases más importantes
del parásito son:
b. el trofozoíto, que es la fase móvil en la que se reproduce y
durante la cual es capaz de causar daño al huésped (forma invasiva
y y patógena.). o formas vegetativas, se encuentran en la luz
intestinal y/o en los tejidos. Su tamaño fluctúa entre 15 - 30 um
Forma que posee movimiento por medio de seudópodos.
Forma de transmisión en la amibiasis extraintestinal y genital.
Invade tejidos y órganos porque produce enzimas y toxinas.
CICLO BIOLÓGICO
La infección con E. histolytica inicia cuando una persona ingiere
alimentos contaminados con materia fecal que contiene quistes maduros,
los cuales tienen un diámetro de 8 a 20 μm, presentan cuatro núcleos,
una pared celular de 125 a 150 nm de espesor y son muy resistentes a
cambios ambientales.

Los quistes atraviesan el estómago, en donde son capaces de tolerar los


jugos gástricos; las enzimas hidrolíticas destruye la pared del quiste sin
afectar su citoplasma y llegan hasta el íleon, en donde ocurre el
desenquistamiento. De cada quiste emergen ocho trofozoítos
uninucleados denominados metaquísticos; se dividen por fisión binaria y
se adhieren a la mucosa intestinal, donde pueden vivir como comensales.
Los quistes inmaduros presentan divisiones nucleares sucesivas y dan
origen al quiste maduro tetranucleado que se elimina con las heces.
Durante este proceso el metabolismo del parásito no se detiene: parte de
sus carbohidratos son almacenados en forma de glucógeno, el cual se
emplea para obtener energía cuando se desenquista.

De los pacientes que tienen


E. histolytica/E. dispar en las
materias fecales, solamente
del 1% a 4% corresponden
a E. histolytica comprobada
por métodos inmunológicos.
Esta especie destruye la
mucosa intestinal y causa
lesiones puntifonnes que se
pueden convertir en úlceras
necrótica y en algunos casos
originan perforaciones.
Diagnóstico
La amibiasis intestinal se diagnostica con exámenes
coproparasitoscópicos:
• estudio directo en fresco si la muestra es líquida, con revisión de
moco y sangre.
• Se puede practicar colonoscopia, que consiste en realizar un raspado
o biopsia del borde de las úlceras (crateriformes, pequeñas, planas,
superficiales con bordes indeterminados y exudado blanco
amarillento).
Hay otras enfermedades cuyos síntomas se pueden confundir con amibiasis, de tal
modo que debe considerarse el diagnóstico diferencial, por Shigella, Campylobacter,
Salmonella, Yersinia y E. coli invasoras; colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn;
colitis isquémica; tuberculosis intestinal; cáncer de colon.
Diagnóstico
En casos de amibiasis cutánea
presente en recién nacidos se
recomienda el empleo de cucharilla
rectal, instrumento en forma de vara
de vidrio de unos 30 cm de largo y
0.5 cm de diámetro cuyo extremo es
aplanado. El dispositivo se
introduce en el recto unos 5 cm y se
gira varias veces; se deposita el
contenido colectado dentro en un
tubo de vidrio, que contiene
solución salina isotónica, o bien la
muestra se observa directo en
fresco entre portaobjetos y
cubreobjetos bajo el microscopio
a 40×. El movimiento de los
trofozoítos confirma el diagnóstico.
A esta prueba se la conoce como
“amiba en fresco”.
Diagnóstico
Se puede confirmar el daño mediante rectosigmoidoscopia.
Si la muestra es pastosa, se solicita una técnica de concentración. En
casos de sospecha de amibiasis extraintestinal, por ejemplo a nivel
hepático, se lleva a cabo una prueba serológica en la que se detectan
anticuerpos mediante pruebas inmunológicas, como elisa,
inmunofluorescencia indirecta o hemaglutinación indirecta; sin
embargo, tienen una sensibilidad de entre 85 y 90%; por ello sólo esta
prueba no permite el diagnóstico absoluto, se tienen que tomar en
cuenta los antecedentes clínico-epidemiológicos. Se evalúa el daño
mediante placa radiográfica, ultrasonido o gammagrafía, que no es
específico de amibiasis, pues muchas otras causas originan daños
intestinales y hepáticos.
 Cuadro Clínico Agudo/Disentería amibiana o Colitis amibiana aguda
Periodo de incubación. Oscila entre dos días, dos meses o un año.
• La colitis aguda puede iniciar con febrícula, cefalea, anorexia, náuseas
y vómitos.
• El cuadro comienza con diarrea, la cual se puede transformar en
disentería (materia fecal líquida con moco y sangre); inicialmente se
presentan seis evacuaciones, que pueden repetirse hasta 12 o 16
veces.
• El parásito provoca lesiones ulcerativas en el colon, especialmente en
el ciego y en el rectosigmoide, que pueden ser nodulares o
comúnmente ulcerativas (“úlceras en forma de matraz bola”).
• El paciente también presenta dolor en el hipocondrio derecho, pues
es el sitio del intestino (región ileocecal) donde primeramente llegan
los trofozoítos
• asimismo, manifiesta tenesmo (necesidad de defecar sin
conseguirlo), acompañado de pujo.
Tratamiento
Una vez diagnosticada la amibiasis, debe instituirse un esquema
terapéutico, que depende del estado del paciente, el tipo de amibiasis,
intestinal asintomática, moderada o severa, o extraintestinal.
Para la amibiasis intestinal se emplean medicamentos que eliminan
los quistes, como son iodoquinol, furoato de diloxanida,
paromomicina.

En caso de rectocolitis invasora se recomienda el empleo de


metronidazol más un agente intraluminal (para evitar la posibilidad
que queden quistes).

En amibiasis extraintestinal se utiliza metronidazol. También se


pueden emplear 8-hidroxiquinolinas, dehidroemetina y clorhidrato
de emetina
Tratamiento
Se está empleando la nitazoxanida con excelentes resultados en la
forma intestinal, y tal parece que también es eficaz en la forma
extraintestinal en tres tomas, una diaria de 500 mg, y en niños 100
mg diarios, con menos efectos colaterales que el metronidazol.
Entre los compuestos de 8-hidroxiquinolinas se encuentran yodoquinol
(diyodohidroxiquinoleína) y clioquinol (yodoclorhidroxiquinolona).
Algunos recomiendan 20 días.

El clioquinol se suministra en dosis de 500 a 750 mg tres veces al día


durante 10 días. En cantidades excesivas se puede causar neuritis
óptica. Estos compuestos actúan como quelantes sobre el hierro e
impiden que lo utilice la ameba.
Prevención
Debe considerarse el comportamiento humano que interrumpa el ciclo de transmisión.
• Si el parásito entra por vía bucal, debe evitarse que las amibas se encuentren en
alimento y bebidas, y el contacto con materia fecal (descontaminar los alimentos
con cloro).

• Hay que hervir el agua para la preparación de bebidas y lavar de manera adecuada
los utensilios para comer (cubiertos, vasos, platos, etc.).

• No debe defecarse al ras del suelo ni arrojar papel higiénico usado dentro de
botes; después de defecar, el papel higiénico usado se debe ir junto con el agua de
la taza del baño, o de lo contrario las moscas pueden trasladar los quistes de
amibas
• A los alimentos. Las manos se limpian antes de comer y después de ir al baño. No
deben manipularse los alimentos sin lavarse antes las manos.

• Hay que evitar las prácticas sexuales de tipo bucal-anal.

• La defecación debe realizarse al menos en letrinas.


Entamoeba coli
Es un protozoario comensal del intestino grueso y muy frecuentemente
se observa en coexistencia con E. histolytica. En su calidad de amiba no
patógena, no provoca lisis tisular y se alimenta de bacterias, levaduras y
otros protozoarios, rara vez de eritrocitos, a menos que se encuentren
cercanos a su medio. Su migración hacia el intestino grueso es
semejante a la que realiza E. histolytica.

Entamoeba coli tiene una amplia distribución mundial, aunque su


mayor frecuencia se registra en climas cálidos y tropicales. Este
comensal aparentemente nunca hidroliza el tejido de su huésped.
Algunos autores consideran que esta amiba es más común que E.
histolytica, con base en su mayor capacidad para sobrevivir en
ambientes de putrefacción y desecación.
Entamoeba coli
En cuanto a sus características morfológicas, presenta las fases de
trofozoíto, prequiste, quiste, metaquiste y trofozoíto metaquístico.
El trofozoíto mide entre 15 y 50 μm; si se observa vivo en heces
disminuidas de consistencia, se reconoce un citoplasma viscoso y
vacuolado y en ocasiones no es fácil diferenciar el ectoplasma del
endoplasma o del núcleo; se desplaza mediante movimientos lentos y
emite seudópodos cortos y romos.

Las características nucleares se advierten mejor mediante tinción, con la


que se observan la distribución irregular de la cromatina periférica
nuclear, el tamaño de los gránulos y la disposición sobre la membrana.
El endosoma o cariosoma es relativamente grande, con distribución de
forma irregular y situado casi siempre de manera excéntrica; en
ocasiones pueden reconocerse gránulos dispersos de cromatina entre el
endosoma y la cromatina periférica.
El quiste mide de 10 a
30 μm de diámetro,
muestra una doble pared
refráctil y el citoplasma
carece de vacuolas. En
preparaciones teñidas con
lugol, los núcleos se
observan con facilidad,
ocho en promedio,
aunque el número puede
ser menor o mayor; el
endosoma y la
distribución de la
cromatina periférica
siguen los mismos
patrones que el trofozoíto.
Algunas veces se puede
advertir una masa de
glucógeno y barras
cromatoides en forma de
astilla.
Entamoeba Coli es un parasito
de la luz intestinal no patógeno y
que no produce síntomas
Endolimax nana
E. nana es también un protozoario intestinal de pequeñas dimensiones y
con una distribución mundial semejante a la que tienen otras amibas
comensales. Se localiza en el intestino grueso del humano, particularmente a
nivel del ciego y se alimenta también de bacterias.

Producto del desenquistamiento de E. nana, emergen cuatro trofozoítos poco


móviles; cada trofozoíto es una fina amiba de aproximadamente 6 a 15 μm de
diámetro, casi nunca rebasa los 10 μm; el ectoplasma lo constituye una
delgada capa que rodea al endoplasma granular; en preparaciones en fresco
esta fase emite seudópodos cortos y de movimiento brusco, aunque su
desplazamiento es lento, motivo por el cual adopta su nombre (que significa
“enano, interno y lento”). Su núcleo es pequeño, con un endosoma grande
ubicado en el centro o cercano a la periferia de la membrana nuclear; en esta
zona la cromatina marginal está dispuesta de manera fina; es frecuente
encontrar vacuolas alimenticias.
La forma de prequiste secreta una pared y algunas veces pueden reconocerse
pequeñas barras cromatoides curvas en su interior.
El quiste es ovoide
elipsoidal, aunque
también los hay esféricos;
mide entre 6 y 12 μm de
diámetro; teñido con
lugol, el citoplasma es
finamente granular. Sus
núcleos refringentes son
evidentes, cuatro las
mayoría de las veces,
aunque es posible
encontrar menos (figura
6-2). En preparaciones sin
teñir y debido al tamaño
se puede confundir con E.
hartmanni y por ello se
requiere una tinción
permanente para
establecer la diferencia y
el diagnóstico.
Iodamoeba bütschlii
Esta amiba recibe su nombre genérico gracias a su vacuola de
glucógeno, que es evidente en su fase quística y que al teñirse con
lugol pareciera ser su único contenido. Aunque las vacuolas de
glucógeno se pueden reconocer en otras amibas intestinales, nunca
muestran un contorno tan regular ni tan consistente como el que
presenta Iodamoeba.

Los trofozoítos sin teñir no muestran características específicas que


permitan su identificación, miden entre 4 y 20 μm de diámetro, forman
seudópodos hialinos y su movimiento es muy lento; el citoplasma
puede contener bacterias, pero no eritrocitos. Con tinción permanente
se observa su núcleo delimitado por una membrana fina y la tinción
destaca la presencia de un gran endosoma más o menos central y en el
extremo contrario, podrá apreciarse la vacuola.
Los quistes son variados en
cuanto a forma; los hay
ovalados, piriformes o
esféricos y miden de 6 a 15
μm; con una tinción temporal
como lugol es posible
observar la vacuola de
glucógeno en un tono café
rojizo. Presenta un solo
núcleo con endosoma central
o excéntrico, y en ocasiones
pueden reconocerse fibrillas
acromáticas cercanas al
endosoma. Con la tinción de
hematoxilina férrica, el
citoplasma se observa gris
azulado y una gran zona
clara que corresponde al
espacio que ocupaba la
vacuola de glucógeno (figura
6-3).