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Entre el perfil melódico y la sucesión armónica:

la persistencia de una estructura musical andina


Enrique Cámara de Landa

Introducción: Retomando una sugerencia


Humahuaca,Jueves de Comadres del año 2000. A mediodía, en un espacio
al aire libre que se encuentra junto al pabellón deportivo en el que se festejará
el Festival de la chicha y de la copla, las hermanas Ernestina y Azucena Cari
(maestras jubiladas que más tarde representarán en el escenario un topamiento 1
con talco, papel picado, albahaca, promesas mutuas y coplas cantadas con acom-
pañamiento de sus cajas) izan el pabellón argentino al son del arreglo de un
aria de ópera -Aurora, del compositor Héctor Panizza-, elegida y prescrita por
decreto ministerial muchas décadas antes para esta actividad en escuelas y luga-
res públicos de la Argentina. La recientemente creada banda de Humahuaca
-aerófonos de metal e instrumentos de percusión- interpreta la música de este
emblema y de los dos siguientes: el Himno Nacional Argentino (compuesto
por el catalán Blas Parera) y El humahuaqueño (creado por el porteño Edmundo
Zaldívar, quien solo visitó la Qyebrada de Humahuaca poco antes de morir pero
que cuenta con una placa en el cementerio de dicha localidad por haber creado
la pieza que los residentes adoptaron como símbolo de su cultura musical). Al
son de esta popular pieza, los miembros de la banda y los asistentes al festejo
entran en el local donde competirán las mujeres de la zona por el premio a la
mejor chicha preparada por ellas y se alternarán números musicales y discursos
de celebración en el escenario preparado para el evento.
De estas tres composiciones, que los humahuaqueños vinculan con distintos,
grados de énfasis y significación a su propia identidad nacional-político-cultu-
ral, la tercera presenta una estructura musical que es objeto del presente texto
por dos motivos. El primero es el intento de averiguar si es posible identificar:
-, en la conjunción de sus rasgos sonoros -sonidos predominantes, organizaciórn
rítmica, perfil melódico, armonía- algo similar a lo que Philip Tagg denominé
Paradigmatic museme compound, 2 es decir, una entidad cuyo significado atribuidc

1 El topamiento de compadres o comadres es una suerte de ritual doméstico en el que se establee«


o ratifica un vínculo de amistad y ayuda mutua entre dos personas del mismo o distinto sexo.
2
Combinación de musemas o arquetipos individuales de afecto musical codificado. Tag¡¡

37!
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

por el creador y los usuarios lo relacione con esa identidad aquí mencionada consideradas presenten distintos tipos de vinculación con las de otros países).
y justifique, más allá del obvio contenido de la letra, el lugar que ocupa en el La aplicación de un enfoque analítico-formal a piezas del repertorio tradicio-
cariño de los quebradeños. 3 El segundo procede de una anécdota que me relató nal o folklórico no ignora en ningún momento que son las personas quienes
mi amigo el musicólogo Gerardo Huseby relativa a un consejo que recibiera utilizan los sistemas musicales y, por lo tanto, da cuenta tanto de los productos
de María Ester Grebe tras haber presentado en unas jornadas de la Asociación sonoros organizados por éstas como de sus estrategias creativas. Aunque ya
Argentina de Musicología un trabajo dedicado -como otros de su autoría- a no sea posible interrogar a Zaldívar sobre los motivos por los que apeló a
efectuar una crítica de las teorías modales de Carlos Vega y sus correspondientes la estructura que se describe a continuación, es posible sugerir la hipótesis
enfoques analíticos de repertorios musicales del noroeste argentino. 4 En esa oca- de que era consciente de la relación directa que esta guarda con aquello que
sión, la estudiosa chilena le habría sugerido incluir en su ámbito de observación los receptores de su canción identifican como propio de la tradición musical
a determinadas expresiones del denominado cancionero pentatónico5 vigente andina (en este caso, humahuaqueña).
en el área andina, para interpretar con mayor eficacia la procedencia de algunos
rasgos musicales de carácter modal en músicas heptatónicas de la zona. Las
Una estructura musical recurrente
consideraciones siguientes están dirigidas a proponer una pequeña contribución
al conocimiento de la cultura musical sudamericana a la que ambos especialistas La macroestructura de la combinación de letra y música de El humahua-
dedicaron no pocos esfuerzos. queño puede sintetizarse del siguiente modo (ver tabla página siguiente).
Para alcanzar este objetivo, describiré algunos rasgos estructurales identifi- Para describir la estructura a la que dedico este trabajo me interesa destacar
cados en El humahuaqueño, y señalaré su presencia en expresiones articuladas entre los rasgos musicales de la pieza (de los cuales el ritmo isócrono con sub-
sobre el sistema tonal pentatónico primero y el heptatónico después, desta- división binaria y el metro también binario constituyen el principal referente
cando su continuidad y persistencia hasta nuestros días. Si bien es posible al género o especie musical carnavalito) los siguientes, que aparecen en sus dos
detectar diversas derivaciones de esta suerte de "macromusema" en varios secciones, pero de manera particularmente clara en la primera (A):
países del área andina sudamericana, por razones de espacio el análisis se cir- -Perfil melódico general descendente. En la primera semifrase (que se
cunscribe al territorio argentino (más allá de que algunas de las expresiones repite), tras un incipit ascendente de cuart:. justa seguida de tercera menor que
alcanza a la tónica aguda, se produce un descenso inicial al V grado melódico
seguido de doble bordadura de éste, todo lo cual constituye el antecedente
de la frase (que se inscribe en el sistema tonal de procedencia europea). El
Philip D. Kojak. 50 Seconds ofTelevision Music (Towards the Analysis ofAjfect in Popular Music) consecuente (que también se repite) solo utiliza los sonidos del sistema pen-
(Goteborg: University Musicology Departmen [Skrifter fran Musikvetenskapliga Institutionen r tatónico anhemitonal andino al alternar los grados melódicos Ill, II y V del
Nº 2], 1979). El concepto es elaboración de una precedente propuesta de Charles Seeger. Seeger,
Charles. "On the Moods of a Music-Logic",journa/ ofthe American Musicological Society, Vol 13,
tonal europeo y concluir descendiendo al VI de la octava inferior (equivalen,
Nº 1/3 {1960), pp. 224-261. respectivamente, al IV, III, Vy final en 1 de la escala pentatónica que describiré
3
Recordemos el comienw del texto, que constituye una explícita celebración del carnaval quebra- a continuación).
deño: "Llegando está el carnaval quebradeño, mi cholita / fiesta de la quebrada humahuaqueña para -La armonía: IV-1 (antecedente) seguida de la alternancia de Vy 1 que con-
bailar I erl<e, charango y bombo, carnavalito para bailar". Tal vez parte del arraigo alcanzado por
duce al VI (consecuente). 6 Esto significa que la frase musical, que comienza
este carnavalito tanto entre los habitantes de la Qyebrada de Humahuaca como entre argentinos
de otras regiones derive de la cantidad de elementos evocados de manera sintética y concentrada en modo mayor e incluye su acorde de subdomin.ante, concluye en el relativo
en estos versos: la fiesta, el lugar, tres instrumentos de uso local, el género musical, canto y danza. menor. Ambos rasgos son suficientemente conocidos como para describirlos
4 1
Se trataba de Huseby, Gerardo V. "Algunas consideraciones sobre los sistemas tonales en en mayor detalle. Isabel Aretz menciona esta inflexión a lo que denomina
los cancioneros de Carlos Vega, a 45 años de la publicación del Panorama de la música popular "subdominante del modo mayor" (el VI grado de la tonalidad menor de la
argentina", &vista Argentina de Musicología, Nº 314 (2002/2003), pp. 69-95. Otro texto en el 7
que el estudioso revisa aspectos de las teorías modales de Vega es Huseby, Gerardo V. "Presencia
pieza) que constituye el elemento inicial de la estructura considerada aquí.
del modo frigio en la melódica criolla", &vista Argentina de Musicología, Nº 3/4 (2002/2003),
pp. 97-114. Ambos serán objeto de una próxima reedición en Cámara de Landa, Enrique (ed.).
Estudios sobre la obra de Carlos Vega (Buenos Aires: Gourmet Musical Ediciones, 2014).
5 6 Aquí me refiero a los grados armónicos, mientras que en el rasgo anterior se trata de los
Vega, Carlos. Panorama de la música popular argentina (con un ensayo sobre la ciencia delfolklore)
(Buenos Aires: Losada, 1944) [Reimpresión facsimilar: Buenos Aires: Instituto Nacional de grados melódicos o notas de la escala.
7 Aretz, Isabel. Elfolklore musical argentino (Buenos Aires: Ricordi Americana, 19 52), p. 3 8.
Musicología "Carlos Vega", 1988].
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Enrique Cámara de Landa

Estructura musical
Estos rasgos estructurales están presentes en gran medida en algunos
Estructura Literaria•
1(Introducción): 8 géneros musicales -Vega los denominaba especies- del noroeste argentino (de
Estrofa 1: verso 1, 8 a A (16): a (4): a1 (2) manera particular en los que se practican mayormente en las tierras altas de la
verso 2, 8 - a2 (2) provincia de Jujuy) y también han sido adoptados por músicos de zonas limí-
verso 1, 8 a a (4): a1 (2)
trofes o relativamente próximas a ésta (aparecen, como veremos, en muchas
verso 2, 8 - a2 (2)
b (4): b1 (2)
chacareras de Santiago del Estero y, por supuesto, en piezas de proyección de
Estribillo: verso 1, 7 -
verso 2, 10 a b2 (2) estos géneros creadas en otros lugares del país). Está ausente, sin embargo, en
verso 3, 7 - b (4): b1 (2) los repertorios pampeanos, patagónicos o de la mesopotamia argentina. El
verso 4, 10 a b2 (2) análisis de un vasto repertorio permite afirmar que el origen de esta estructura
Estrofa 1: verso 1, 8 a A (16): a (4): al (2)
no parece encontrarse en Europa sino en géneros pentatónicos de los Andes
verso 2, 8 - a2 (2)
verso 1, 8 a a (4): al (2) sudamericanos, como veremos.
verso 2, 8 - a2 (2)
Estribillo: verso 1, 7 - b (4) b1 (2)
verso 2, 10 a b2 (2) Pentatonía "pura" y contaminada" en piezas
verso 3, 7 - b (4): bl (2) de la familia del huaino
verso 4, 10 a b2 (2)
Estrofa 2: verso 1, 4 - A' (14): e (3): el (1) En las principales actividades que tienen lugar durante el Carnaval alto-
verso 2, 6 - c2 (2) jujeño (Norte de Jujuy, Argentina), la música no solo está siempre presente,
verso 1, 4 - e (3): el (1) sino que constituye en algunos casos un componente indispensable para ase-
verso 2, 6 - c2 (2) gurar la eficacia de los actos rituales. Durante los bailes que se organizan en las
Estribillo: verso 1, 7 - b (4): bl (2)
carpas o locales, las visitas de las comparsas a casas particulares o los festivales
verso 2, 10 a b2 (2)
verso 3, 7 - b (4): bl (2) de máscaras, los eventos musicales conforman una suerte de paisaje acústico
verso 4, 10 a b2 (2) con función recreativa. En otras situaciones, como en el contrapunto de coplas,
Larareo ......... A (16): a (4): al (2) los hechos sonoros asumen funciones de relación social e interindividual más
......... a2 (2) significativas: cantar la protesta, proponer la relación sexual, insultar a los
......... a (4): a1 (2)
miembros del otro sexo para confirmar la separación y complementación de
......... a2 (2)
roles o ironizar sobre las instituciones sociales para sancionar la validez de
t
Estribillo: verso 1, 7 - b (4): bl (2)
verso 2, 10 a b2 (2) las mismas. Por otra parte, las piezas pertenecientes a la familia del huaino
verso 3. 7 - b (4): bl (2) interpretadas durante el desentierro del Carnaval sirven para "bautizar" acús-
verso4,10a b2 (2) ticamente el espacio físico del festejo, constituido por las calles principales
• En la determinación de la estructura de rima no se tienen en cuenta los bisados de pares de versos. de la localidad. En algunos casos los integrantes de la comparsa las recorren
mientras actúan a través de cantos responsoriales la instauración de un tiempo
distinto -el de la fiesta- a la vez que reafirman la pertenencia individual a un
A a
grupo provisto de organización social propia y destinado a funcionar -en el
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VI
u-u r lf ' b! ILIJ
Ill
ag IFBI sentido amplio del término- durante ese mismo espacio temporal.
8

De los cinco modos del sistema pentatónico anhemitonal especificados por los
9
esposos D'Harcourt en su trabajo sobre la música de los incas y sus supervivencias,

W" n fJ 1J nD 1JZF:l@J 13 :11


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lII V7
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1
{¡ 8 Cámara de Landa, Enrique. Carnaval (Roma: SudNord Records, FOLKLore 9, 1994),
Ejemplo 1: El humahuaqueño (Edmundo Zaldivar), sección A. Corripact Disc y libro.
9 D'Harcourt, Raoul / D'Harcourt, Marguerite. La musique des Incas et ses survivances (París:

Librairie Orientaliste Paul Geuthner, 1925).


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en Jujuy se utiliza el B, que también aquí se escribe en orden descendente para académica occidental tiende a interpretar este fenómeno como una sucesión
reflejar el perfil predominante en el repertorio: de los relativos mayor y menor de una estructura tonal. Esta impresión se ve
reforzada por el hecho de que los instrumentos que acompañan la melodía


con armonías (arpa, charango, guitarra, acordeón, etc.), alternan los acordes
0
a 11
o 1 mayor y menor que se forman respectivamente sobre el II y el 1 grado de la
V W m U 1 escala pentatónica:

tyjja
Ejemplo 2: Modo B pentatónico.

En efecto, si se aplica la teoría pentatónico-modal elaborada por estos


estudiosos a la estructura formal de los huainos que se escuchan en Jujuy Ejemplo 3: Acordes de Fa mayor y Re menor.
durante el carnaval -dejando deliberadamente de lado las críticas que dicha
teoría ha suscitado por parte de varios investigadores-, se hace necesario con- Los D'Harcourt atribuyen este hecho a la influencia de los sistemas
siderar en la mayor parte de éstos la presencia de una frase inicial en modo A, musicales europeos y elaboran una clasificdción de las melodías andinas que
seguida por otra en modo B. Sin embargo, ambas frases funcionan, respecti- contempla seis grados de mestizaje musical.12 Aquí se considerará la presen-
vamente, como antecedente y consecuente de una unidad mayor, que podría cia de la estructura identificada en El humahuaqueño -no la macroestructura
ser llamada período. Al considerar, entonces, la estructura global del período reflejada en el cuadro de relación entre música y coreografía, sino la que se ha
se descubre que el primer modo es solo aparente y que resulta más adecuado descrito a continuación de éste, que en lo sucesivo denomino "estructura X"-
interpretar la melodía en un modo B, con cadencia suspensiva en el segundo en las melodías pentatónicas "puras" y en las que contienen sonidos ajenos a
grado de la escala (fa en las transcripciones) y cadencia conclusiva en el primer este sistema por contacto con el heptatónico (melodías "mestizas","híbridas" o
grado (re). Los ejemplares que escapan a esta articulación formal bifrásica "contaminadas"), siempre considerando exclusivamente el modo By los rasgos
por presentar un mayor número de componentes -generalmente tres- tienden estructurales de perfil y armonía señalados.
a respetar en las dos últimas esta sucesión de cadencias. Esto significa que La comparsa "La Juventud" es la más popular y numerosa de Humahuaca y
nos hallamos ante un repertorio mayoritariamente basado en un único modo muchos turistas se unen a ella en momentos de agregación como el desentierro,
pentatónico, que constituye la base sobre la que se insertan los elementos de los cortejos por las calles o los bailes en los locales. La melodía que caracteriza
contaminación con los sistemas de procedencia europea (que a partir de aquí a esta comparsa es una de las más ejecutadas en el Carnaval humahuaqueño e
denominaré heptatónicos) a nivel de frecuencias. 10 Dicha escala admite exten- incluso ha sido grabada en discos. Utiliza el sistema pentatónico (siempre en el
siones de ámbito tanto hacia el registro agudo cuanto hacia el grave y confiere modo B ya señalado) y está compuesta por dos frases -A y B-, cuyos respectivos
al re el carácter de tónica, independientemente de la eventual coincidencia finales en los sonidos correspondientes a los grados V y 1 del sistema confieren
de este sonido con la fina/is (en ocasiones ésta cae sobre el II pentatónico o carácter suspensivo a la primera y conclusivo a la segunda. Cada frase consta a su
III heptatónico, fa en las transcripciones). 11 El oyente habituado a la música vez de dos incisos que funcionan dentro de ella como antecedente y consecuente

10
Con esta expresión aludiré tanto a dicho sistema tonal como al modal, también de proce-
dencia europea. ejemplares analizados en el presente artículo, en los que la tónica está claramente determinada
11 y coincide siempre con el primer grado de la escala única que estamos considerando. Algu-
El término tónica es utilizado aquí para indicar el sonido-eje que cubre funciones atractivas nos párrafos de esta parte del presente texto fueron expuestas en: Cámara de Landa, Enrique.
y de reposo, independientemente del sistema al que pertenezca el ejemplar que se considera. "Procesos de aculturación relacionados con formas musicales en el carnaval andino argentino
Las críticas de Constantin Brailoiu hacia quienes intentan por cualquier medio descubrir una de influencia boliviana", Cuadernos de Arte de la Universidad, Nº 26 (Granada: Universidad
tónica en la música pentatónica se basan en la constatación, por parte de algunos estudiosos de Granada, 1995), pp. 297-314. [Versión posteriormente revisada e incluida en: Cámara de
que cita, de la dificultad para determinar un sonido que cumpla dicha función en algunos de Landa, Enrique / Guaza Merino, Fernando / Díaz Emparanza Almoguera, Miguel. Manual
los repertorios que utilizan este sistema de alturas. Ver Brailoiu, Constantin. "Su una melo- de Transcripción y Análisis de la Música de Tradición Oral (Valladolid: Universidad de Valladolid,
dia rusa", Folklore Musicale, vol 2 (Roma: Bulzoni, 1982), pp. 7-69 (la crítica figura en p. 13). 2005}, CD Rom]. En ambos casos no se mencionaba la estructura que analizo aquí, ya que el
[Edición original: "Sur une mélodie russe", Souvtchinsky, Pierre/ Fédorov, Vladimir / Brelet, ~: artículo estaba dirigido a evidenciar procesos de interacción entre sistemas tonales.
Gisele. Musü¡ue russe (Paris: Presses universitaires ¡:le France, 1953)]. No es éste el caso de los
i 12
D'Harcourt, R./ D'Harcourt, M. La Musique ... , p. 147 y ss.
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Enrique Cámara de Landa

o más períodos musicales, procedimiento que confiere a las formas a las que se
respectivamente. El antecedente de ambas frases es el mismo (a) y corresponde a aplica una fisonomía de tipo abierto. Este hecho las diferencia de las cuecas y de
los versos de las coplas entonados por las voces solistas. El consecuente varía (b y las otras danzas de pareja ejecutadas a veces por los mismos grupos, cuya forma
c) y constituye la música correspondiente a los dos versos del estribillo, cantados se articula a través de una serie de frases estructuradas en períodos que respetan
por todo el cortejo. La textura es, por lo tanto, responsorial y cada período musical un número total de compases, correspondientes a una coreografia preestablecida
completo da lugar al canto de media estrofa y del estribillo, del siguiente modo: y reiterados por lo tanto solo un número fijo de veces. La expresión "forma
cerrada" hace referencia a este tipo de situación musical. La estructura formal de
Estructuras poéticas:
la melodía de esta pieza puede sintetizarse con la siguiente fórmula: 14
l. estrofa:
¿Qié les parece, señores?
ha llegado el Carnaval A (9)= a (4) + b (5)
ahora no hay que sentarse B (9)= a (4) + c (5)
todo es cantar y bailar.
Cuando la melodía recibe acompañamiento de charango, este instrumento
2. estribillo: alterna los siguientes grados de la "tonalidad" de Re menor: III-VI-III I III-I, 15
Soy de la Juventud Alegre es decir, a la alternancia de relativos se suma lo que podríamos considerar como
que viva nuestra comparsa!
subdominante del mayor en la primera frase (rasgo -repito- cuya existencia en
la música tradicional de la Argentina ya señaló Aretz en su libro de 1952 y que
Articulación alternada y deformación acentual durante el canto:
solistas: Qyé les parece señorés en el presente texto se indica como VI de la tonalidad general, siempre transpor-
coro: soy de la J úven tu Alegré tada a Re menor). Numerosos géneros de música tradicional andina sudameri-
solistas: ha llegado el Carnava-ál cana se limitan a alternar los dos acordes relativos (III-I) pero en muchos casos
coro: ¡qué viva nuéstra comparsá! etc. acompañan los comienzos de melodía en el ámbito agudo con dicho VI grado.
Mayor similitud con lo observado en El humahuaqueño presenta el siguiente
huaino, ya que la melodía de su primera frase comienza directamente en el
A
,, =
a
104 -100 - 88
b
ámbito agudo y desciende inmediatamente hasta la tónica grave (la segunda

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desarrolla perfil en arco).

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Ejemplo 4: Huaino de la comparsa "La Juventud'.

1 :¡1
Como en todos los huainos cantados en la Qyebrada durante el Carnaval,
la estructura poética es aquí alterada por acción de la musical: el final sobre Ejemplo 5. Huaino. Comparsa "CH-B-CH" (La Quiaca).
sonido acentuado de los incisos provoca la conversión de grave en agudo de los
finales de verso. 13 Aunque poseen una estructura completa en sí misma, estas
piezas musicales reciben un trato que es sumamente frecuente en el repertorio 14
Las letras mayúsculas indican frases musicales y las minúsculas incisos o semifrases, que en
indígena y mestizo del altiplano y que consiste en la repetición ad libitum de uno este caso son equivalentes. Las cifras entre paréntesis indican la duración en pulsos rítmicos
de los segmentos formales. Puesto que lo que interesa describir en estas piezas es la estructura
señalada, en los siguientes ejemplos evitaré indicar estos rasgos de los segmentos formales.
15
En estos esquemas armónicos, la barra separa los componentes formales de una frase o de
13 Vega, Carlos. Las cancionesfalkl6ricas argentinas (Buenos Aires: Instituto Nacional de Musi- un período.
cología "Carlos Vega", 1965), p. 248.
'107
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

Se advierte en la melodía de esta pieza una articulación de la estructura En la versión instrumental de este huaino -Ejemplo 7- aparece el do natu-
formal simétricamente opuesta a la del ejemplo anterior: el período musical ral, mientras que en la que me cantó un niño de la comparsa dicho sonido está
alterna dos frases (A y A') que difieren en el antecedente (a y c) y coinci- ascendido (probablemente por influencia de la función de sensible subtónica
den en el consecuente (b). 16 Como sucede con muchos de estos emblemas del sistema heptatónico) 18 • La melodía concluye sobre el II grado pentatónico,
de comparsas, el ejemplar grabado no incluye acompañamiento de acordes, lo cual no modifica el perfil general de la pieza. El huaino o carnavalito de la
por lo cual solo se indican aquí los rasgos del perfil (que corresponden a lo comparsa "Regimiento Pancho Villa (Ejemplo 8) no presenta perfil descen-
ya señalado para la estructura que se analiza). Recordemos que el proceso de dente, ya que eleva a la octava superior el final alrededor de la tónica re (algo
armonización de los repertorios pentatónicos fue posterior a la llegada de los que sucede a menudo en las anateadas por insuficiencia de registro grave en el
europeos y que buena parte de sus piezas se ejecutan de manera monódica -o instrumento, como veremos). Sin embargo, la sucesión de sonidos admite el
a lo sumo con segmentos de "relleno" en las pausas de la melodía principal-, si acompañamiento con los grados Ill-VI I 111-V-I.
bien admiten la eventual incorporación de tríadas (y séptimas de dominante,
como veremos). Entre los numerosos huainos que desarrollan un perfil casi ~=92
idéntico al de la pieza anterior figura el de la comparsa "Nueve de julio": A • b

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1
Ejemplo 8: Huaino de la comparsa "Regimiento Pancho Villa:

Ejemplo 6. Huaino de la comparsa "Nueve de julio:


Advertimos aquí una mayor presencia de sonidos no pertenecientes al
Los siguientes huainos (procedentes de las localidades altojujeñas citadas) pre- sistema pentatónico (siempre en posiciones rítmicamente débiles): si natural
sentan la misma organización de sus sonidos pertenecientes al sistema pentató- y bemol como notas de paso y do sostenido como bordadura inferior del re
nico en materia de perfil melódico, pero evidencian distintos grados de progresiva agudo (sonido en el que concluye la pieza). El huaino de la comparsa "La
Unión'' (Ejemplo 9) presenta una novedad armónica.
"contaminación" por parte de los sistemas heptatónicos.17 Se señalan los acordes
en los casos en los que fueron documentadas con acompañamiento armónico.
A
J=92
a h
A

'11;

e r u 1r r
(d) b

1e r : r 1 1J ·11 4au ffJ IJ


1
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A' a c(b') d
B e d

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ambigüedad l/lll VI 111 111 1

Ejemplo 7. Huaino de la comparsa "Pocos pero locos'. Ejemplo 9: Huaino de la comparsa "La Unión'.

16
Podemos escribir b' si tenemos en cuenta la diferencia de sonido inicial, pero es un detalle
irrelevante.
17 18
No es pertinente diferenciar aquí entre sistemas heptatónicos modal y tonal porque solo se La mayoría de los ejemplos pentatónicos que presento aquí proceden de grabaciones de
trata de identificar la estructura X. campo que llevé a cabo en localidades del Alto Jujuy durante el carnaval de 1989.

~QQ
Enrique Cámara de Landa

En esta melodía pentatónica pura aparece un nuevo acorde, que enriquece


la estructura X: la dominante del relativo mayor (aquí denominada VII grado
r '

Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

de la tonalidad de Re menor para permitir un mejor seguimiento del proceso


que conduce hacia la armonización de ejemplares heptatónicos). No se trata
de un caso excepcional, según demuestran ejemplos como el huaino de la
comparsa "Picaflores" (Ejemplo 10).

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b

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V
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Ejemplo 12: Huaino de la compar,;a "Domingo de tentación'.


•11

VI VII IIl
Algunas de estas melodías sirven para acompañar el canto de coplas (cuyos
d
~ versos octosilábicos ocupan el comienzo de las frases) y estribillos entonados
¿ !13 in ELJ i r JE IJ AJ J iJ
B e

=11 con las notas del resto de las mismas, como se ha señalado en el análisis del
~ V 1 huaino entonado por la comparsa "LaJuventud"y como se advierte en el de la
comparsa "Veteranos" (Ejemplo 13).
Ejemplo 10: Huaino de la comparsa "Picaflores:

.i=92
Esta melodía (que presenta un sonido ajeno al sistema pentatónico) repre- A f¡ a F"'r-::i h e d
senta una de las variaciones presentes en la zona de una pieza denominada A • ~ • .J 1 11 r=1 ¡. ~ il' l ~· ~ ~ ~ rl F ~· • ~ • 1 1 1
WlI:;i • • l i i ! J b l i i ! l l ii!blii!IW b [ j l ª 1
Cuculí madrugadora (Ejemplo 11) y documentada desde hace más de medio ~
1 \1 VII llI
siglo (por ejemplo, en 1932 por Carlos Vega, como se señala más adelante).
A' • • f

·=92
'ffi!!JJIJ J mbLJIU cglfJl1iJ lj :11
VI 111 V
A " b e

&ELJ D3 u J U
~
1 ~
IF IBJ FJ ¡,J
m m
1 Ejemplo 13: Huaino de la comparsa "Veteranos'.

Otros huainos o carnavalitos -los miembros de esta familia o complejo


A'

~ ED
a

na u a n
ambigüedad 1/111
d

1 r·
111
Q 1

J
V
nn u 1
1
genérico suelen recibir ambas denominaciones, o incluso otras, como takirari
o kullawada- se forman a partir de la yuxtaposición de melodías pentatóni-
cas puras y contaminadas. El de la comparsa "Los Chipas" alterna dos piezas
distintas: la primera es pentatónica pura y en este caso recibe un texto propio
Ejemplo 11: Cucu/í (huaino).
de la canción andina de contenido amoroso; la segunda consta de dos frases
irregulares, la primera de las cuales presenta un incipit ascendente por grados
Dos variantes de Cuculí (respectivamente pentatónica pura y contami-
conjuntos que es muy frecuente en la música folklórica del Noroeste -vidalas,
nada) confirman tanto la función de modelo ejercida por esta pieza como la
tristes y yaravíes- y que añade dos sonidos ajenos al sistema pentatónico (si
presencia de la estructura X en ambos tipos de melodías:
bemol y mi en la transcripción). Se trata de dos notas de paso -y, por tanto,
con función estructural secundaria- que se encuentran entre los grados del
sistema pentatónico IV-Y y 1-11 respectivamente (Ejemplo 14).
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

'
a

;u 1r r:c::tl[!fE r ir rr11J J
VI 111
a

VI lll
'Ezt ;
~-88

J J J ir 1
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1c r 1 e r r 1J 1

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' ttJ 1r J flJ 1J


V1 lll
m:r 1r J fJ
V
J1J =llj
1
1
Ejemplo 15: Huaino de la comparsa "Diez de noviembre: período A.
Interludio coda
e 11.2. 1~
Durante su desfile de carnaval, la banda alterna esta melodía con otra
't:ErFff Erl urrrrrl Jbffl IJ l •11 r ftp 1F' @p 1a ffl (Ejemplo 16), también terminada en el 11 grado pentatónico y con doble bor-
VI 111 V 1 V 1 V 1
dadura de uno de sus sonidos (el V).
D d •

~311:~ (F -J Ir 1r tJ 1r ter :t~ ttJ4;j: Bl d e

V1 Vlll7

lJI
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4n LJ IF ~ IBJb[F u 'c:Jtr211J 1
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VI llI
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VI
: az¡ 1J. ff !31 J i1
V 1
B2 f

4u O ¡J l
g

lu:ttU J J IJ t t 1
Ejemplo 14: Huaino de la comparsa "Los chipas7 Ejemplo 16: Huaino de la comparsa "Diez de noviembre; período B.

El interludio en semicorcheas que separa ambas melodías conserva en En el siguiente huaino la melodía desarrolla los sonidos correspondientes
líneas generales la estructura pentatónica y el final con perfil descendente del al VI grado armónico -si bemol, con inclusión de la cuarta aumentada de
huaino cantado inicial, pero añade también dos sonidos extraños al sistema su fundamental- a lo largo de toda su primera frase, lo que demuestra una
con función secundaria. En este caso se trata de dos bordaduras inferiores a mayor adhesión a la importancia que va asumiendo este rasgo de la estructura
distancia de semitono de los grados 111 y 1 respectivamente, la segunda de las X (que en otros países conforma secciones completas de un género musical2°
cuales (do sostenido) corresponde a la sensible tonal de Re menor, ya señalada (Ejemplo 17a). La melodía prosigue con un inciso pentatónico (Ejemplo
como claro indicio de contaminación entre sistemas: la tónica del pentatónico 17b) seguido de un descenso a la tónica inferior que representa un grado de
es atacada aquí desde su semitono inferior dos veces seguidas y en la caden- compromiso con el sistema heptatónico mayor que los vistos en los anteriores
cia, lo cual constituye un claro elemento de derivación tonal europea. Por tal ejemplos, ya que desarrolla la sucesión IV-III-V-1 del mismo (Ejemplo 17c).
motivo no parece conveniente aplicar a este caso la teoría de los bian o sonidos
secundarios propuesta por Brailoiu, 19 sino considerar el fenómeno desde el .¡ .92
ª ª
4 wsv' 1wcrJv'1 r ore t:tl ur
A b 1 1. 11 2 1
punto de vista de la contaminación.
En el huaino de la comparsa "Diez de noviembre" (Ejemplo 15), además p :11uav'11
de las notas de paso y el uso de sensible subtónica, notamos dos conclusiones
de la melodía (respectivamente en los grados lI y l pentatónicos), lo cual con- Ejemplo 17a: Negra zamba, huaino, período A.

firma que la estructura funciona con ambos sonidos finales.

20
Es el caso del sanjuanito ecuatoriano, cuya forma binaria se basa sobre la alternancia de los
grados VI y I (en las secciones impares y pares, respectivamente).
19 Brailoiu, C. "Su una melodia ... ".
~q~
Enrique Cámara de Landa
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

B e d

tp ill:f F IF F IEif FJj¡F J :il sincopadas y las asimetrías estructurales, con otras de incorporación relativa-
mente más reciente, como el uso del modo menor melódico o las sucesiones de
Ejemplo 17b: Negra zamba, huaino, período B. grados conjuntos. Aquí los compromisos con el sistema tonal son mayores: el
do inferior se utiliza siempre alterado en función de sensible subtónica yapa-
rece una nota de paso cromática (el re sostenido). Se conservan, sin embargo,
e • r dos incisos pentatónicos puros (a y d). El ejemplo 19 muestra los problemas
~ ~ 211: fIJrr:JI f"JJPp ' 1;J j J JJ 1QJ :11
que puede generar el uso de dominantes secundarias en una kullawada .

Ejemplo 17c: Negra zamba, huaino, período C. .J-96

La estructura X permanece incluso en los casos en los que relaja la preemi-


nencia de su perfil melódico descendente, como sucede en el siguiente caso
(cuyo comienzo, repetido, aún no admitiría la aparición del VI grado armónico.
B e d
Ejemplo 18a). Sin embargo, el perfil de la estructura X aparece en el período
siguiente de la pieza, que comienza desarrollando los sonidos del VI grado (si '~11:F U ¡FJ~r r11r F l[jj~fiJ IJ :11
bemol-re-fa) antes de descender a la tónica inferior re (Ejemplo 18b). Ya nos
encontramos en pleno terreno de hibridación tonal, por lo cual no extraña Ejemplo 19a: Acaso porque soy pobre (Kullawada, José Zapata,
adoptada por la "Comparsa Juvenil del Club Social; períodos 1, frases A y B.
que el tercer período de la pieza desarrolle la alternancia de las funciones
dominante y tónica del sistema tonal heptatónico (descensos al "la" inferior y
Las frases musicales de esta kullawada (también pariente del huaino) se agru-
regresos ascendentes al "re". Ejemplo 18c).
pan en dos períodos repetidos de 16 pulsos de duración cada uno. El período
I, bifrásico es predominantemente pentatónico, como acabamos de ver (frases
b A y B); pero el II, que se transcribe a continuación, es monofrásico -frase C- y
presenta una articulación tonal de tipo tonal europeo (Ejemplo 19b).

e e e'

n1i
Ejemplo 18a: Huaino de la comparsa "Batocas; período A.

$ &11: ' @ 1nd. lr r ; 1r ' J --, r r 1EJ


B e d

'~11: wmr "';' m"C!r:1 Jafil1 Ji?:ffl1 nn1 u 1


11
Ejemplo 18b: Huaino de la comparsa "Batocas~ período B.
''.'

Ejemplo 19b: Acaso porque soy pobre, período 11, frase C.

e e f

1r , Jill 1w. awJaa11 , 'u Jsu. awJJ s u ;11 La armonía requerida por esta melodía requiere una sensibilización hacia
el IV grado tonal en los incisos impares y el 111 en el segundo inciso, todo ello
por medio de dominantes secundarias y con retorno final a la tónica: ID- IV
Ejemplo 18c: Huaino de la comparsa "Batocas; periodo C.
I VIID-111 I ID-IV / VD- l. El acordeonista que desarrolla la armonía en la
grabación de campo que realicé en La <2.1iiaca en 1989 no encuentra estos
Tanto este ejemplar como el siguiente pertenecen a especies musicales
acordes -que por otra parte conforman una sucesión sumamente frecuente en
parientes del huaino y presentan elaboraciones modernas que combinan algu-
la música tonal- y ejecuta los siguientes: 1-IV / IV- I / 1-IV/ V-1. La disonan-
nas de las características tradicionales del género, como las células binarias
cias mayores fruto de esta incongruencia se producen en los incisos impares
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

entre las respectivas terceras del 1 grado armónico -fa- y el 1 dominante -fa Viaje Nº 1 (1931, provincia de Jujuy):
sostenido- desarrollado por la melodía. Es probable que el hecho de tratarse Nº 2. 23 Huaino pentatónico mestizo.
de una melodía de difusión comercial recientemente adoptada por el grupo Nº 3. Melodía pentatónica en 6/8 (por la articulación de la forma podría
haya sido la causa de estas dificultades de asimilación por parte del intér- tratarse de un bailecito)
prete de acordeón. 21 Posteriormente, tal como se advierte en el ejemplo 19c, Nº 4. Melodía pentatónica en 6/8 (no he conseguido identificar el género ). 24
el músico humahuaqueño Fortunato Ramos grabó esta pieza modificando En el ámbito agudo alcanza solo el re y en el grave el fa (no se percibe si
la melodía para evitar el uso de una dominante secundaria (el fa sostenido alcanza el re grave en los finales de frase).
requería un 1 dominante). 22 Nº 6. Huaino. Por sus rasgos parece pertenecer al cancionero que Vega
denominó pseudolidio menor; una suerte de modo de Re). 25
Interludio •""
Nº 8. Zapateo pentatónico. De la estructura X solo puede identificarse
, fl - "!',,_.,,..,,,, ~ ~ 1
el decurso melódico general descendente desde el juego entre el re y el fa

!'ªni~ nru¡r,~~
Acordeón
agudos. 26
Charango
1 Nº 19. Zamba. Grabada en Humahuaca al salteño Marcos Martínez
(canto y guitarra). Alterna el VI grado natural de la escala menor con el VI
.:::;

rv· 11
"ascendido" del modo de Re (si becuadro y si bemol, respectivamente) .
Nº 20. Carnaval pentatónico mestizo. Grabado en Jujuy al porteño Adolfo
Ac.

Ch.
ll -- ..___...

(111)
~ru¡t V7

i a¡[}j º" ~¡J
~

I
1 11
:
Montero.
Nº 21. Chilena heptatónica. Grabada en Humahuaca al salteño Marcos
Martínez (canto y guitarra) .
Ejemplo 19c: Acaso porque soy pobre. periodo C. Nº 25 y Nº 27. Chilenas heptatónicas grabadas en Humahuaca en canto y
guitarra a Juan P. Álvarez (oriundo de esa localidad). 27
Nº 28. Yaraví grabado en Humahuaca al quenista boliviano Luis Aramayo.
Se trata de la conocida pieza Dos palomitas (que, como todas las que cito aquí,
Del pentatónico al heptatónico en los huainos y sus vecinos.
desarrolla la estructura X). 28
Los ejemplares que acabamos de considerar fueron grabados desde fines Nº 31 y Nº 32 Chilenas heptatónicas pertenecientes al modo de Re (los
de la década de 1970, pero con anterioridad a esa fecha Carlos Vega había mismos datos del ejemplar anterior).
documentado piezas pentatónicas puras o mestizas de la familia del huaino Nº 42. Bailecito grabado en Humahuaca al salteño Marcos Martínez.
y otras -pentatónicas o heptatónicas- de otras especies o géneros musicales Nº 43 SN [ 45]. Bailecito grabado en Humahuaca a Juan P. Álvarez.
que desarrollan la estructura X. En el archivo sonoro del Instituto Nacional de
Musicología es posible escuchar, entre otros, los siguientes:
23
Se señalan los números del libro de archivo.
24
Estas grabaciones presentan mucho ruido de fondo y es difícil identificar algunos rasgos,
pero fue posible detectar la presencia de la estructura X.
25
He discutido la pertinencia de utilizar esta terminología en Cámara de Landa, E. "Procesos
de aculturación ... " y en Cámara de Landa, E. Entre Humahuaca ...
26
21
La pieza es de autor conocido y estaba de moda el año en que fueron grabados durante el Estos primeros ocho números fueron ejecutados en Humahuaca por el intérprete de quena
corso los ejemplares que estoy comentando. Plácido Aramayo (nacido en Bolivia).
22 27
La grabación en la que se producen estas disonancias (entre las terceras de los acordes de I En estas grabaciones es prácticamente imposible oír a la guitarra, pero la melodía presenta
dominante -saxo- y I menor -acordeón-) se encuentra en Cámara de Landa, E. Carnaval... claramente la estructura X.
28
(cuarta pieza del corte 5). La versión de Fortunato Ramos está en: Ramos, Fortunato / Los En realidad corresponde al asiento 29 del libro que contiene el archivo de grabaciones del
Hijos de Humahuaca (intérpretes). Humahuaca en Carnaval (Magnofón 161.047, 1988), Cinta Instituto Nacional de Musicología. Este desfase entre las numeraciones del CD que contiene
de cassette. El análisis comparativo de ambas versiones también figura en Cámara de Landa, los ejemplares digitalizados y el del archivo se produce también en los números siguientes y
Enrique. Entre Humahuaca y La Quiaca: identidad y mestizaje en la música de un carnaval andino probablemente proceda del uso de tomas directas (transcripciones realizadas in situ de piezas
(Valladolid: Universidad de Valladolid, 2006). que no fueron grabadas).

nn7
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

(Ejemplo 20), en la que el perfil melódico se quiebra en la porción final de la


Viaje Nº 2 (1932, provincia de Jujuy):
melodía por limitaciones del instrumento (el descenso "fa-mi-re" se ejecuta
Nº 48. Dos palomitas, grabada en La Qyiaca al quenista boliviano José L. en el registro agudo, lo cual no impide el reconocimiento de la estructura x).
Alcova.
Nº 55. Triste en modo de Re (mismo intérprete).
.;~84
Nº 57. Bailecito heptatónico grabado en La Qyiaca al boliviano Felipe A a b

Ribera.
Nº 58. Carnaval pentatónico mestizo grabado en Yavi al acordeonista ' ( f f 1LJ E E 1P ' LJ U 1J\ 'í l •11
Francisco !barra (de esa localidad). Este músico interpretó los números 61
(chacarera), 53 (bailecito), 64 (carnaval), 64 (carnaval) y 72 ( Cuculí madru- B e d e d

gadora), en los que aparece la estructura X (que también encontramos en los


bailecitos heptatónicos 119 y122 y en el huaino pentatónico 123).
'JJllfJ D lp' Ef tr lf l,/D lp' ff Cr Ir :11
Ejemplo 20: Anateada-huaino de la comparsa Anata grande.
Viaje Nº 3 (1933, provincia de Catamarca):
Algunas piezas grabadas durante este viaje en la localidad de Belén desarro- En la siguiente anateada, en cambio, la melodía detiene su descenso en el
llan un perfil melódico predominantemente descendente (en ocasiones, a partir 111 grado en su primera frase 31 (Ejemplo 21a), para alcanzar el 1 en la segunda
del incipit ascendente la-re o similar la-si-do-re, o bien ascendiendo al fa agudo) (Ejemplo 21b).
y, aunque no cuentan con acompañamiento armónico, presentan los rasgos de la
estructura X. Es el caso de las vidalas 84, 86 y 87 (todas pertenecientes al modo
de Re), así como las chacareras 89 y 90 (todas interpretadas por Arturo Franco,
de la localidad mencionada). IJ\ 'í 1 1

Basten estos ejemplos para demostrar que la estructura X estaba presente


en el noroeste argentino cuando Carlos Vega y sus colaboradores comenza- Ejemplo 21 a: Flor de puya-puya, anateada-huaino
de la comparsa Anata chica, frase A.
ron a realizar grabaciones de campo y tomas directas. Siguió apareciendo en
viajes sucesivos, realizados a esta región de la Argentina o a países andinos
de Sudamérica. Véanse, por ejemplo, los asientos del viaje Nº 9 (efectuado en B e d
1937 a Bolivia, Perú y Chile, que no se incluyen aquí por la circunscripción al
territorio argentino de este artículo), 29 las del Nº 11 (provincia de Salta), las
del Nº 23 (realizada por Isabel Aretz en Tucumán) e incluso algunas tonadas
~ta ]lcJ n 1;·, Bj1;nn 'ª 11
Ejemplo 21b: Flor de puya-puya, anateada-huaino
grabadas en la provincia de La Rioja durante 1936 (viaje Nº 8), que pre- de la comparsa Anata chica, Humahuaca, frase B.
sentan el perfil melódico y los rasgos generales de la estructura X pero en
modo mayor, lo cual tal vez represente una de sus derivaciones. En cuanto a El ejemplo 22 muestra una instancia de saltadito pentatónico con semica-
la presencia de esta estructura en el modo B pentatónico -puro o contami- dencias en IV y 111 y final descendente al l. 32
nado-, en el heptatónico menor o en el modo de Re, persiste hoy en huainos
interpretados por los medios ya mencionados y por otros, como las anatas que
alegran el carnaval altojujeño. 30 Es el caso de la siguiente Anateada-huaino

31
Recuérdese que aquí se presentan todas las transcripciones transportadas a la misma altura
29
Sin embargo, he mencionado piezas interpretadas por músicos bolivianos, dato que conviene para facilitar su análisis comparativo.
tener en cuenta, aunque se trate de grabaciones efectuadas en territorio argentino. 32
Nótese la coincidencia de la frase final con la de Flor de puya-puya que, a su vez, es casi
30
La anateada no es un género en particular, ya que bajo ese nombre se ejecutan piezas de la idéntica al final del huaino de la comparsa La Juventud. Sin duda, nos encontramos ante una
familia del huaino, saltaditos y toques diversos destinados por lo general a estimular y acompa- fórmula utilizada en varias melodías, como sucede con Cucu!t:
ñar la danza colectiva.
399
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

la estructura X. Ya en la primera mitad del siglo, el catamarqueño Manuel


.. -96 Acosta Villafañe escribió carnavalitos con perfil descendente y esquema VI-
A a fa=mi!14

~t rt r r ;rJ 1 1J1 , :11


IIl-VI-llI-IVM- III-V- I (Casabindo). Probablemente más antiguo sea el tra-
dicional Hoy estoy aquí, recopilado por los Hermanos Ábalos, cuyo primer
período musical se armoniza con la sucesión VI-VIID- IIl-VI- IIl-V- l. En el
mismo ámbito tonal (heptatónico, pero con mayor incidencia de los sonidos
procedentes del pentatónico), se desarrolla el Carnavalito quebradeño (de los
Hermanos Ábalos), muy ejecutado en el Alto Jujuy actualmente (Ejemplo 24).

A" ~

iu n
b

nu
A ª
':u a 1J1 , Oj¡;µ 1
&~ Cr Ir tt u F
u
'º' f ü"IE 't btJ ¡J 1
VI 111
Ejemplo 22: Saltadito de la comparsa Anata chica. Humahuaca.
b '
Entre los denominados "carnavalito", encontramos la estructura X en '~U ¡Flj¿Jj J ¡J ttJ"ICD-lE IJ :11
Sirvan chicha (letra y música del músico boliviano radicado en la Argentina VIl7 111 V
Rigoberto Rojas Suarez, alias "Tarateño Rojas", quien lo compuso a mediados
Ejemplo 24: El quebradeño.
del siglo XX). Si bien en la versión que recogí en Tilcara en 1977 el popular
"Coya Cali" la entonó sin acompañamiento, la que grabara el conjunto Los
En el carnavalito Demasiado corazón (de Máximo Gregorio Puma)
Fronterizos en 1955 presenta el siguiente esquema armónico en las guitarras:
la alternancia prolongada de funciones armónicas básicas del III -su
VI-III-VIID-III / VIID-III-VII-I. 33
subdominante y dominante- seguida de un descenso codal al I precedido de
su dominante reproduce la estructura de muchas piezas indígenas de otros
... 108
A a fa•sol b países andinos, en las que casi todo el período musical se mantiene sobre el
~r r 1r ;
Sir - van
u
chi - cha sir - van
IEJ Efj 1w J
vi - no ten - go ga - nas de
u 1J
ma - char - me
1 relativo mayor y solo las notas finales son armonizadas con el menor (aquí:
IIl-VI-Ill-Vl-VIID-III / IIl-VI-III-VI-111-V-I). La misma estructura se
presenta en el carnavalito La vi por vez primera de Justiniano Torres Aparicio.
N

n
~ ~
Este autor quebradeño compuso carnavalitos en modo de Re, lo cual lleva a
~n 113 J u 1J. J J 1; J J u 13 1 armonizar algunos sonidos que reposan en el VI grado melódico -"ascendido"
de_ e - sa ne - gra tni - cio - ne - ra ten - go ga - nas de ven - gar - me con respecto al menor natural- con el acorde de IV grado (Sol mayor, en las
piezas transportadas a tónica re). 34 Así, Clavelito blanco se interpreta con los
Ejemplo 23: SiNan chicha (Rigoberto Rojas Suarez). acordes de VI-IIl-IVM-Ill I IIl-VI-IIl-VI-V-I y Por la quebrada se articula
sobre los grados VI-VIID-III / III-IVM-III-VI-III-V-1. El IV grado mayor es
Tampoco cuenta con acompañamiento armónico el carnavalito Linda.flor, utilizado en muchas piezas musicales heptatónicas próximas al antecedente
grabado en el altiplano jujeño por Leda Valladares e incluido en el CD América pentatónico y aparecerá a menudo en los ejemplos siguientes (siempre
en cueros -corte 12- en la versión de Miriam García y comparsa, que presenta relacionado con el VI grado melódico "ascendido" propio del modo de Re).

33
Para evitar prolongar excesivamente este texto, se proporcionará el esquema armónico de
buena parte de los ejemplares que se mencionan a continuación pero solo se incluirán algunas
34
transcripciones musicales de cada género a modo de ejemplo. De todas formas, la mayoría de Recordemos que utilizo el término tónica en sentido amplio, que puede presentarse también
las piezas del repertorio nativista alcanzaron grados relativamente altos de difusión comercial e en las melodías basadas sobre escalas modales (debido a la función que ocupa en la estructura,
incluso muchas de ellas pueden escucharse a través de Internet (YouTube). coincida o no con la fina/is).

401
Enrique Cámara de Landa
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

Isabel Aretz anota el uso de este grado en lo que denomina "Modo de Fa con La estructura X en otros géneros
3as. inferiores y armonía bimodal". 35
Estos carnavalitos de compositores altojujeños (algunos de los cuales La audición de las grabaciones de campo depositadas en el Instituto Nacional
fueron grabados al purmamarqueño To más Lipán en el transcurso de un viaje de Musicología permite detectar la existencia de la estructura X no solo en melo-
de documentación) desarrollan el perfil descendente sobre los mismos sonidos días pentatónicas -puras o mestizas-y heptatónicas pertenecientes a la familia del
que hemos observado en las piezas pentatónicas mestizas y en la armonía solo huaino, sino también en otros géneros, como yaravíes, tristes, bailecitos, vidalas,
apelan a los mismos acordes que eventualmente acompañan a éstas. Ya hemos chilenas, zambas o chacareras. La lista es inmensa y constituye una prueba irrefu-
visto que la mayoría de los emblemas de comparsas quebradeñas y altiplánicas table del altísimo grado de relevancia social que adquirió y mantiene dicha estruc-
de la provincia presentan tales características. El mismo Lipán ha compuesto tura. Ésta figura, por ejemplo, en las siguientes piezas pentatónicas del primer CD
piezas respetando la estructura X, como el carnavalito "comparsero" Los alegres de la publicación Panorama sonoro de la música popular argentina, 37 todas grabadas
del molino (I-Vl-IIl-V-1 / III-Vl-III-Vl-III-V-1) o el Carnavalito quiaqueño hace más de medio siglo: Huaino (Nº 13, interpretado en Tilcara por la banda de
(1-Vl-VllD-111 / VllD-IIl-V-1), ambos con perfil melódico similar al ya seña- sikuris "Los Veteranos"), Entierro del angelito (Nº 14, La Qyiaca, Eleuterio Eraza
lado (ascenso V-1 con descenso al 1 grave el primero; ascenso V-111 agudo y en canto y charango), Adoración (Nº 17, mismo lugar e intérpretes del corte 13),
descenso al 111 grave el segundo). El bonaerense Gustavo Patiño, radicado en Kaluyo (Nº 18, los mismos intérpretes, en Tilcara), Kaluyo (Nº 19, Serapio Gon-
Humahuaca, también compone algunos carnavalitos a partir de estos acor- zálvez, canto, Humahuaca), 38 Huaino (Nº 20, Félix Caballero en quena, Jujuy),
des, que articula de manera algo más libre y sin respetar necesariamente el Huaino (Nº 21, banda de sikuris de Pedro Ochoa, Tilcara), además del ya mencio-
perfil melódico descendente (es el caso de Florcita de cardón). El avenido (de nado de La Juventud (Nº 15, bajo la indicación de carnavalito, mismos intérpretes
Gustavo Leguizamón) utiliza los mismos acordes sobre un perfil melódico en de los cortes 13 y 17). En el huaino Nº 22 (interpretado por Félix Murillo en
arco irregular. Veamos la sucesión armónica de otros carnavalitos, huainos y Tilcara) el acompañamiento en charango se limita a alternar los acordes de tónica
takiraris de compositores nativistas que utilizan la estructura X: y dominante de la tonalidad menor, lo cual es frecuente en grabaciones antiguas y
- Mama coya (Máximo Gregario Puma): Vl-III-Vl-III / V-l-V-1. constituye una prueba más de la procedencia pentatónica de la estructura X (que
- Carnavalito del duende (Manuel J. Castilla I Gustavo Leguizamón): Vl- solo posteriormente comenzó a recibir el acorde del VI grado, o "subdominante
III-Vl-IlI / VI-111-IVM-1 (primera estrofa). del modo mayor", en palabras de Aretz que ya he citado aquí).
- Soy Tulumba (Horacio Guarany): l-Vl-VllD-111 I VllD-111-V-I. Algunas piezas reciben nombres procedentes de su uso, como el huaino
-Albahaca sin carnaval (César Perdiguero/ Eduardo Falú): Vl-VllD-111 I Si las piedras de tu calle, denominado pasacalle (Ejemplo 25). Pero -repito-
III-V-1-V-I. muchas otras pertenecen a otros géneros musicales (bailecito, zamba, cueca,
- Mi quena y yo (René Careaga / Viviana Careaga): Vl-VllD-111 / III- vidala, chacarera).
IVM-IIl-V-1.
-Amorosa palomita (tradicional): VI- IIl-V-1.
A
J.92
a
- El sueño grande (Sergio Denis / Rolando Hernández): empieza con Vl-
VIID- III (repetido) y prosigue con IV-1-IV-V (evidentemente, evocando la
estructura X).
¿ dJ er t
,;
l
1a- a
VI
1r 1rrJ u
VIJ7
1J l
Ill
=11
+
- Pampa palomita (recop. Ángel Qyiroga): 1-Vl-VllD-III / 111-IVM-
IIl-IVM-IIl-V-l.36
-Tenés razón (Osear E. Palavecino): Vl-III / V-1.
- Soy de la Puna (José María Mercado): Vl-VllD-III / 111-IVM-
b

~ co n J10
V7
ªº 1J 1; nm u l 11

IIl-IVM-IIl-V-I. Ejemplo 25: Si las piedras de tu calle.

37
Vega, Carlos. Panorama sonoro de la música popular argentina (Buenos Aires: Instituto Nacio-
35 nal de Musicología "Carlos Vega", 1998), 2 CDs con folleto.
fuetz, l. E/folklore .. ., p. 36 .. 38
36 En 1977 grabé en Tilcara la misma melodía con texto en castellano (en la presente grabación
Versión del conjunto Antigal.
es cantada en quechua).
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

Los bailecitos (practicados, como se sabe, en el Alto Jujuy) presentan a Otros bailecitos agregan al VI grado el VII dominante del III (recorde-
menudo esta estructura en su melodía principal -período A- que se repite mos, muy frecuente en la estructura X). Es el caso del tradicional Una lágrima
varias veces. Es el caso de Sirviñacu, de Jaime Dávalos (Ejemplo 26). (Ejemplo 27).

•.= 100 •• = 104


A a
A •
' HC1 1v F F v 1F F CJ 1v F F p 1J ' 1 -fi-rt_v_r-ivr-vr lf' a· lprTwzr1m.~--1
VI 111
VI Vll7 111
+
b

,, u lp r UJlv J ' n 1J 1

V7
w w 1 u. 1
IlI
Ejemplo 27: Una lágrima (R. Rojas Suárez). 40

·~¡ Similar fisonomía -uso del VII dominante- presenta el bailecito Linda
Ejemplo 26: SiNiñacu (Jaime Dávalos).
purmamarqueñita (Ejemplo 28).

En la siguiente síntesis de la combinación de macroestructuras -literaria, A


··= 100
al al
musical, coreográfica- de este género musical se advierte la importancia que
reviste el período A (que suele coincidir con la frase y que se repite siempre t~ uo r t JE •· Jv r (-22JE __ -I===:d
VI Yll7 lll
tres veces en cada parte o sección). 39 +

~ ~ p F f'
Estructura literaria Estructura musical Estructura coreográfica

1' Estrofa: verso 1, 8 a


1 (Introducción): 16 + 2

A (8): a (4): a1 (2)


palmas
Vuelta general (8)
1 J 1 J; J 1 J' J J. IJ. 1· =11
llI Vil V7
verso 2, 8 b a2 (2)
Ex.• (3) +verso 3, 8 a (=11) b (4): b1 (2)
Ejemplo 28: Unda purmamarqueflita (El Coya Mercado)."
Ex. (3) +verso 4, 8 b (=11) b2 o
1ª Estrofa bis: verso 1, 8 e A (8): a (4): a1 (2) Vuelta entera por la derecha
verso 2, 8 d a2 (2) (8) Una variante de la estructura X -probablemente generada como extensión
Ex. (3) +verso 3, 8 e (=11) b (4): b1 (2) o elaboración- es la que convierte el perfil totalmente descendente en otro del
Ex. (3) +verso 4, 8 d (=11) b2 (2) tipo arco (que, sin renunciar al descenso final ni al esquema armónico, pre-
Estribillo: verso 1, 8 e B (8): e (4): c1 (2) Giro (4)
senta un comienzo ascendente). Es el caso del bailecito tradicional Quisiera un
Ex. (3) +verso 3, 8 f (= 11) c2 (2)
bis verso 3, 8 e c'(4): c'1 (2)
puñal (ya grabado en 1952 a Arsenio Zuleta en Humahuaca e incluido como
Contragiro (4)
verso 4, 8 f c'2 (2) Nº 29 en el CD 1 del Panorama) que, además, al no superar el VI grado meló-
Final: Larararara, 8 A (8): a (4): a1 (2) Vuelta y media o ronda (8) dico se armoniza solo con los relativos y el V del menor. El conjunto Antigal,
Larararara, 8 a2 (2) fundado y dirigido por Rubén Pérez Bugallo, utiliza la siguiente armonía:
bis verso 3, 8 e b (4): b1 (2)
VI-IVM-I / IVM-IIl-V-I (melodía en modo de Re).
verso 4, 8 f b2 (2)

•Ex.: Expletivo. Especie de mote que añade expresión sin modificar el sentido de la frase.

"° Grabé esta pieza en Humahuaca durante el carnaval de 1989. Ver Cámara de Landa, E.
Carnaval...
41
Grabación efectuada en 1986 por Samucl Ernesto Nievez en Purmamarca (Qyebrada de
Humahuaca) en ocasión del Tantanakuy (festival organizado por Jaime Torres). Los cuadros de
39
Estos cuadros siempre reflejan la macroestructura de una parte o sección, que se repite en la macroestructura de ésta y las siguientes piezas citadas aquí como ejemplos pueden consultarse
otra (como es sabido, cuecas, chacareras y zambas cuentan con dos) u otras (la del bailecito se en Cámara de Landa, E. Entre Humahuaca ... No son incluidas en este texto por no tratarse del
repite dos veces, totalizando tres secciones o partes). ,, objetivo del mismo, para el cual basta con incluir un cuadro por género.
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

- Linda mi tierra jujeña (Nicolás Lamadrid) presenta la estructura X más


... = 118
elaborada: l-V-1-Vl-VIID-III / Vl-111-V-I.
A bt b2
a Es sabido que la Zamba de Vargas constituye uno de los ejemplos de
'e ;J J11 J. i· 1vr r vi r vvr 1vrr 01JpEf(±lJnJ'JI J. 1 máxima continuidad histórica del género al que pertenece. Si bien comienza
1 VI IV M lll V7 1 alternando las funciones de tónica y dominante, su segunda frase -o semi-
• frase, según cómo se la denomine- es acompañada por los acordes Vl-III-V-1
Ejemplo 29: Quisiera un puñal (R. Rojas Suárez). (Ejemplo 31).

También utiliza el acorde de IV grado mayor por articularse sobre modo A ª


de Re el bailecito Aunque vayas diciendo (de Mauricio Aznar) que alterna los
siguientes esquemas armónicos: VI-III-IV-V-1 / IV-1-V-1 (período A), VIID-
4~~, fJ J JIJ t_Jt. iJ p J1 J IJ. 1· :11
1 \7
III-IV-I / IV-IIl-V-I (período B). +

La melodía del período A del célebre Viva]ujuy (de Rafael Rossi) también h

presenta perfil melódico en arco y, si bien concluye en el 111 grado de la escala,


admite la armonía de la estructura X (Ejemplo 30).
4~ r : r r
VI
p 1FJ J 1 J 1J JJ J J IJ. 1·
111 V7
11

A al a2 a3 Ejemplo 31: Zamba de Vargas.

4m1: J J J J J 1BJ / r
1
1w r r v 1J.
VI W
i ' 1 Si la presencia de la estructura X en esta pieza puede suscitar alguna duda,
es incontestable en algunas zambas creadas en -o dedicadas a- Jujuy, como

'r rit v
M

VI
~

E 1BJ J: F 1J' J J lJJ.


lll
~

V7
+
i ' :11
esta Tacita de plata, que desciende directamente al V a partir del comienzo en
VI (Ejemplo 32a) para desarrollar después una cadencia compuesta (Ejemplo
32b).

A a
Ejemplo 30: Viva Jujuy (Rafael Rossi).

Otros bailecitos del ámbito nativista que desarrollan la estructura X son:


' ~ H r t 1r tur rr rr 1r 1
VI
- La huarmillita (Eduardo Falú /Jaime Dávalos): VI-VllD-Ill / lll-
VIID-III-V-1.42
- Corazón alegre (Jaime Dávalos I Eduardo Falú): VI-VllD-IIl-V-I
(período A, que se repite al final).
4• é· llf
t
JJJ JE IJ. V
1

- Bailecito (Walter Coqué): VI-VIID-Ill-V-1. Ejemplo 32a: Tacita de plata (José A. Faro/ Hermanos Simón). a y a:
- Villa de Vil/ares (Chango Rodríguez): Vl-III / IV-III o l-V-1.
- Cuando nada te debía (bailecito, Andrés Chazarreta): Si bien la partitura
publicada por Ricordi Americana alterna los grados I y VI, a menudo se la
b ~ ~ ~~[2.
acompaña con el esquema X (que armoniza perfectamente el perfil melódico):
l-Vl-VIID-III-V-1. 43
'~ ujJJDidfEEf1d1fGIFJ lifi;JJJ :!IJ 1
IV 1 V 1

Ejemplo 32b: Tacita de plata, b.

42
Si bien aquí se señala la armonía del período A (el primero con letra), conviene recordar que
los bailecitos suelen presentar las introducciones con armonía VIID-III-V-1 repetida varias
veces, es decir, los dos relativos precedidos por sus dominantes. de versiones grabadas.
43
Todos los esquemas armónicos incluidos en el presente texto proceden de la audición directa
407
Enrique Cámara de Landa
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

El uso del IV como alternativa al VI en la repetición del primer inciso de


la zamba Imillita no impide la clara percepción de la estructura X (tanto en - Nostalgias tucumanas (Atahualpa Yupanqui): Introducción VI-III-IVM-
la melodía, que en este caso matiza el descenso general con un ascenso en III-V-I (en la versión de Coqui Sosa). Estrofas: 1-V-I-III-VIID-III / VI-III
el comienzo de la segunda semifrase, como en la armonía, que en general -V- l. Perfil en arco, la estructura X solo aparece en la segunda semi frase, con
responde a la sucesión de acordes especificada). perfil descendente.
- Canto a jesús María (Enrique Espinosa/ Aníbal Cufré): I-IVM-I-IVM-1
/ VI-VIID-III-ID-IV-V / Vl-VIID-Ill-V-1. Aquí se alternan el I y el IVM en la
~h
~,. primera semifrase, mientras que la segunda se abre con el enlace de la estruc-
. tura X, completado por semicadencia IV-V la primera vez y V-I la segunda .
;t
~,

- Carpas salteñas (Juan José Solá): I-Vl-VllD-III / V-1.


- Niña baila la zamba (Argentino Luna): VI-VIID-III / 1-V-I.
- ¡Achalay mi mama! (Ángel Juan Linares): VI-VllD-III-IV-V-1 / IV-I-V-I.
La insistencia en la subdominante constituye una elaboración tonal.
- La compañera (Osear "Cacho" Valles, pseudónimo de Osear Arturo
Ejemplo 33: /mi/lita (Pedro Enrique Mealla). Mazzanti): VI-VllD-III-IV-V-1 (primera semifrase de las estrofas). Aunque
asociada a otro perfil, la melodía presenta la estructura armónica de la frase X
Sin duda, los lectores tendrán acceso a la audición de algunas de las zambas estilizada por el uso del IV grado.
siguientes, en las que aparece la estructura X: - La raqueña (Héctor Roberto Chavero): I-VI-VIID-III / IIl-Vl-V-I.
- Pampa del chañar (Miguel Beato Tejada): ID-IV-VIID-III / I-V-I. Aquí - Mama vieja (Juan Larenza /Manuel García Ferrari): 1-VI (a veces IV)-
también el VI ha sido reemplazado por el V-l. III / V-I-V-1.
- Zamba de la toldería (Eusebio Jesús Dojorti / Osear Arturo Mazzanti / - Zamba de Anta (Raly Barrionuevo I Daniel Altamirano): VI-VIID-I-V-I.
Fernando Portal): I-VI-VIID-Ill I V-I-III-V-I / III-IVM-III-V-I. Como en los - Zambita de los pobres (Héctor Roberto Chavero ): VIID- III-VI-111 / IV-I-
otros casos y salvo indicación contraria, se trata de la armonía de las estrofas. V- l. Melodía única para estrofas y estribillo.
El perfil melódico en arco reemplaza al descendente, pero el acompañamiento - Noche y camino (canción con ritmo de zamba, Aquelino Calendario Merlo
refleja la estructura X. I Juan Carlos Zaraik Goulu): 1-Vl-VIID-V I IV-VI-V/ V-l-V-1. Se trata de
- Ea/derrama (Manuel J. Castilla / Gustavo Leguizamón): I 44-VIID- III / una elaboración que desciende a semicadencia desde el VI grado.
I-IIM-V-I / III-IVM-III / V-I. - Campo Quijano (Julio C. Navarro): 1-Vl-VllD-Ill / III-IVM-IIl-IVM-
- La rubia Moreno (Agustín Carabajal/ Cristóforo Juárez): I-VI-VllD-III / llI-V-1. Melodía única en modo de Re.
V-I-VI-III-V-1. Nótese la reaparición del VI en la segunda semifrase. - Mi Pachamama (Hermanos Ábalos ): 1-Vl-VIID-III / 1-V-1-V- l. Melodía
-La humpa (Atahualpa Yupanqui): l-IVM-III-VI-111/1-IIl-IVM-III-V-I. única.
- Volviendo a Salta (Roberto P. Sánchez): I-IV-VIID-III I V-1. - El amor quebrado (Osear E. Palavecino): 1-Vl-III / 111-V-I / Vl-III-V-1.
- La moldeña (Celso F. Gareca): I-IV-VIID-III I Vl-1-V-I. Como sucede en muchos otros ejemplares, la estructura X se reparte en las dos
- Salteño caminador (Ricardo M. Saavedra /Carlos Abán): l-IV-VIID-111 semifrases, pero en este caso se repite completa en la melodía que acompaña
I V-1-V-I. al bisado de los versos 3º y 4º.
- Ca/ayate hecho nostalgia (Juan José Solá /Teresa Solá): 1-VI-VIID-III / - Salteñita de los valles (Eraclio Ca talín Rodríguez [Horacio Guarany]):
V-I-V-I (estrofas), ID-IV-VIID-III I V-1-V-I (estribillo). l-VI-VIID-V-1.
- Zamba del otoño (Atahualpa Yupanqui / Antonietta Paula Pepin): VI- III - Zamba de los mineros (Jaime Dávalos / Gustavo Leguizamón): El
/ IV-I-V-1 (en algunas estrofas reemplaza el III por 1). comienzo de la melodía entre los grados III y I de la octava aguda es armo-
nizado con el VI grado, seguido del VII que se hace dominante del III en las
grabaciones de intérpretes como Jorge Cafrune, Deolinda Sosa o el conjunto
Los Huanca Hua, mientras que otros -dúo Coplanacu, Mercedes Sosa, Bruno
44
Algunos intérpretes, como Jorge Cafrune, adoptan el acorde de VI grado para comenzar el Arias- se remiten a la sucesión I-VIID-III sin pasar por el VI, y algún otro
acompañamiento de las estrofas de esta conocida zamba.
-Juan Falú- alterna ambos enlaces -con y sin VI- en las sucesivas estrofas; en
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

Tuve una demostración de hasta qué punto se asocian estos rasgos con el
todos los casos la segunda semifrase, articulada en el ámbito grave y con perfil
género en el verano de 1977, cuando, durante un viaje realizado con amigos al
descendente, recibe el acompañamiento del enlace V-I-IV-1-V-I.
Noroeste, dos de ellos -Eduardo Martine y Perpetuo Lentijo, que no contaban
También algunas cuecas andinas presentan esta estructura. La boliviana
con educación musical formal ni habían compuesto antes pieza alguna- crea-
-una de las más ejecutadas en el Alto Jujuy- comienza con perfil en arco desde
ron juntos de manera lúdica una chacarera dedicada a la telera de Seclantás
el 1 grado pero en la segunda semifrase adopta la estructura X (Ejemplo 34a)
llamada Balbina Condorí. 45 Tanto la melodía de las estrofas como la armo-
que termina de desarrollar en la segunda frase (Ejemplo 34b).
nía que la acompaña -Eduardo tocaba la guitarra- reflejan la estructura X
que, evidentemente, los autores habían internalizado de manera inconsciente
como propia de este género musical (Ejemplo 36).

'~U §1 1v F e EJlv F v F 1v F F p1
" VI VII O

'~' B lf" IUf F v ¡J. 1


VI VII7
+
llI
-4 ~J.lll
' iJ 1vr
IVM
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1P~r J J:u.
Y O
1· 11
Ejemplo 34a: La boliviana (tradicional) A.

Ejemplo 36: Doña Batbina (Eduardo Martine /Perpetuo Lentijo).

&~ H, n1r
t.!
Jt J11w J:
V7
,, n1J.~JJ J J·u. ' Veamos otros ejemplos de chacareras que utilizan esta estructura:
-La colorada (Atahualpa Yupanqui) l-Vl-III-V-1. 46
+
-La juguetona (Adolfo Ábalos): VI-VllD-III-V-1. Melodía única.
Ejemplo 34b: La boliviana (tradicional) B. -Tucumana hasta los huesos (José Díaz): 1-IV-VIID-III I V-1. Melodía única.
- La vieja (Hermanos Díaz): I-IIl-IVM-III / VI-V-1. El modo de Re aquí
La yaleña, en cambio, articula toda la frase/período en la estructura (Ejem- se advierte claramente, puesto que no hay terceras paralelas en la melodía.
plo 35). Hasta cierto punto, en estos casos el VI y el IV mayor son intercambiables. En
De fiesta en fiesta (Carlos Osear Carabajal), cuya melodía única se armoniza
•.• 88 con la sucesión VI-IIl-IVM-III / I-V-I, se advierte la yuxtaposición de ambas
A a
opciones (VI-III y IVM-III), cosa que este autor también realiza en su Chaca-
~~ecrrvF IF" ,rrrc¡rrrEB¡J. l ,, rera del Salado (VI-III-IVM-I / V-I-V-I).
1 VI Vll7
+
lll - Volveré a Salavina (Carlos Osear Carabajal): VI-VIID-IIl-V-1. Melodía
única.
- Corazón santiagueño (Franco Barrionuevo / Walter Carabajal): I-VI- III
I IVM-I-V-1.
- Chacarera de Gua/lama (Abel Segundo Mónica Saravia) III I IVM-IIl-
Ejemplo 35: La yaleña (José Argentino Di Giulio /Marcos Dermidio Tames). V-1 (modo de Re).

Llegando a Salta (José Gallardo/ Carlos Abán) articula sobre esta estruc-
tura sus dos períodos musicales: Vl-VllD-III / IIl-V-1 (estrofas) y VIID-III- 45
El proceso de creación conjunta está relatado en Cámara de Landa, Enrique. Etnomusicología
V-I I III-V-1 (estribillo). (Madrid: Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 2003), p. 447.
46
Frente a la relativa escasez de cuecas nativistas con estructura X que he También en este género, salvo indicación contraria, los esquemas armónicos corresponden a
la música de las estrofas.
podido encontrar se encuentra un número bastante nutrido de chacareras.
~ 11
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

- Córdoba norte (Pablo Del Cerro I Atahualpa Yupanqui): VI-IIl-V-l. evidencian haber recibido este estímulo procedente del sistema o cancionero
- La algarrobera (tradicional): I-VI-IIl-V-1. pentatónico andino). 48
- juan del monte (Manuel Castilla / Gustavo Leguizamón): VI - IVM - III I Como conclusión abierta a futuras correcciones, ampliaciones o sugeren-
IVM-llI-V-I (por influencia de la melodía, en modo de Re, la armonía yuxta- cias, menciono aquí una de las derivaciones más evidentes de la estructura
pone al VI el IV mayor). que hemos considerado. Se trata de la alternancia de relativos (rasgo de pro-
- Golpear de bombo (Chango Rodríguez): VI-IIl-V- l. cedencia europea que, como han afirmado los estudiosos, arraigó en el acom-
-No vas a creerme (Roberto Ternán I Leocadio del C. Torres): I-VI-Ill-V-I. pañamiento de repertorios que utilizaban el sistema pentatónico anhemitonal
- Chacarera del monte (Luis Alberto Peralta Luna/ José A. Faro): I-VI- andino). Es posible detectar esta característica -más o menos escondida- en
VIID-III I IV-I-V-I. varios de los huainos, carnavalitos y bailecitos grabados por Isabel Aretz en
- Chacarera del Mishki Mayu (Hermanos Ábalos): VI-III-IVM-III / I-V- localidades del Alto Jujuy en 1952 e incluidos en el CD Viaje por el Noroeste
I-Vl-V- I (en la segunda parte de la estructura regresa el VI pero solo durante argentino, algunos pentatónicos puros y otros contaminados con alturas del
medio compás). modo de Re o del menor, así como en el kaluyo y el triste humahuaqueño
- Mis changuitos así son (Hedgar Di Fulvio): Vl-VIID-III / IIl-V-1 (melodía documentados en esa provincia, la vidala de Salta, la chacarera y la vidala
única). grabadas en Santiago del Estero (ésta por terceras paralelas y acompañada por
Dos ejemplos de chacarera doble: guitarra en acordes V-1 del menor, como es frecuente en el género). En el corte
-La doble (recop. Andrés Chazarreta): Vl-VllD-III / IIl-V-1 / V-l. 35 de esta colección se incluye una zamba -La de Chumbicha- interpretada
- Entre a mi pago sin golpear (Carlos Carabajal /Hermanos Simón): VI-111 en Pomán (provincia de Catamarca) en guitarras (una de las cuales puntea
/ IVM-III / V-I-V-I. la melodía y la otra ejecuta los acordes) con el siguiente esquema armónico:
1-ID-IV-llI / V-I-V-1 (si bien no se establece una cadencia al relativo mayor,
el acorde de 111 cierra la primera semifrase, mientras que la segunda responde
Coda: Otro listado en el relativo menor). La vidalita chayera grabada por Héctor Goyena y Alicia
Hasta aquí los principales géneros de la música tradicional argentina que Giuliani en El Rincón (Jáchal, provincia de San Juan) presenta el perfil meló-
presentan la estructura X. Es probable que las vidalas del noroeste también dico descendente acompañado por caja -tambor de marco- y guitarras que
hayan recibido esta influencia del pentatónico (tanto los principales grados permanecen en el acorde menor y su dominante (si bien la canción admitiría
desarrollados por las melodías como su perfil descendente así lo sugieren), ser armonizada con Vl-111-V-I).
pero debemos recordar que, por lo general, no reciben acompañamiento de También pertenece a esta estructura la diana interpretada por la banda
guitarra y, si lo tienen, se armonizan con alternancia de V y 1 de la tona- de sikuris "Virgen del Valle" de la localidad altojujeña de Molulo e incluida
lidad menor. También algunas vidalas de comparsas salteñas aluden a este como corte 10 en el volumen 1 de La voz de los sin voz. 49 No alcanza valores
movimiento melódico en alguno de sus períodos. 47 En el ámbito nativista, la tan agudos en la escala pero es susceptible de ser armonizada con los relativos
Vida/a del monte (del aragonés Mauricio Aznar) estiliza la estructura, alter- -en este caso sin apelar al VI- la melodía de anata interpretada en esa locali-
nando estos dos grupos de enlaces: V-1-Vl-III I V-1-V-l y Vl-IV-VllD-III I
1-IVM-l. Es posible que otros géneros de la música tradicional argentina refle-
jen esta influencia (¿la huella, con su sucesión Vl-111-V-1 menor o mayor?), 48
Las melodías de los compuestos grabados en El Quebrachal {depto. Anta, provincia de Salta)
pero intentar demostrarlo nos llevaría a terrenos de conjetura, mientras que e incluidos como cortes 1 y 10 en el volumen II de la colección La voz de los sin voz respetan el
perfil en descenso desde el I o el III agudo {alcanzados por incipit ascendente desde el V). El
los ejemplos de los géneros considerados confirman la solidez y persistencia
segundo está en modo menor pero el primero desarrolla el modo de Re y alterna el VI grado
de la estructura X (dada la cantidad de melodías y sucesiones armónicas que "normal" y ascendido; en ambos casos el cantor se acompaña punteando la melodía {en hetero-
fonía con su canto en el primero y en diafonía paralela de terceras compuestas en el segundo).
Rasgos similares encontramos en la vidala que el mismo cantor -Ramón Eduardo Chávez-
interpreta a continuación (corte 11). Ver Sánchez Patzy, Radek I Ábalos, Walter. Cantos y toques
instrumentales (Buenos Aires: Cosentino Producciones I UNESCO I Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto, Música y fiestas en los valles orientales de altura de ]ujuy, Programa La Voz de
47 los sin Voz, vol. I: La Comunidad, 2006), CD, DVD y libro.
Es el caso de la que me cantaron dos miembros de la comparsa "Los chankas" (Ver Cámara
49
de Landa, E. Carnaval.. ., comienzo del corte 2). Ibídem.

1
~1.;¡'
.,,¡:.¡.
Enrique Cámara de Landa Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...

dad por Walter Ábalos. La resbalosa incluida en el Panorama sonoro ... (CD 1, -Al jardín de la república (Virgilio Ramón Carmona) alterna ambos rela-
track 30) presenta perfil melódico fuertemente descendente, en modo de Re tivos con sus respectivas dominantes. Lo mismo sucede con la Chacarera del
y con alternancia de relativos en la guitarra acompañante (el I con su domi- rancho (Hermanos Ábalos).
nante). También alterna relativos la zamba grabada en La Banda -provincia - El Payo Sofá (Atahualpa Yupanqui I Pablo Del Cerro): alterna relativos
de Santiago del Estero- que Vega incluyó en su cancionero mayor-menor del en la música de las estrofas (VIID- III-VIID-III I V- I- IV-III-V- I) y recurre a la
Panorama sonoro ... (CD 1, track 33). estructura X en el estribillo (VI-VIID-IIl-VI-VIID-I I V-I-IV-IIl-V-I).
En el ámbito nativista muchas canciones y danzas se articulan sobre esta -Agitando pañuelos (Hermanos Ábalos): I-IV-VIID-III / I-V-IV-IIl-V-1.
alternancia de relativos, a veces con el II del mayor "mayorizado" (el ya men- - Zamba de otoño (Atahualpa Yupanqui): VI-VIID-III / V-I-IV-IIl-V-I.
cionado IV mayor que acompaña al modo de Re); la dominante secundaria - Gallo calavera (Hedgar Di Fulvio): I-IV-VIID-III /IV-I-V-I (estrofas),
por excelencia en este esquema se forma sobre el VII grado. Puesto que los VIID-III-V-I / IV-I-V-I(estribillo ).
bailecitos se ciñen por lo general a la estructura X con su comienzo en VI grado, - Flor de escarcha (Mauricio Aznar): ID-IV-VIID-III / I-V-I. Melodía única.
son pocos los que alternan relativos sin apelar a dicho acorde; un ejemplo es - Zamba del primer amor (Carlos Héctor Lallana): I-ID-IV-VIID-III /
El cafayateño (Carlos Carabajal / Cristóforo Juárez), que articula la siguiente I-v-1.s2
armonía en la versión que pude escuchar: I-VIID-III / III-IVM-III-V-I; pero -El llanto de las vida/as (Horado Guarany): I-IV-VIID-III / I-V-I-IV-I-V-I.
el perfil melódico descendente admitiría un VI en lugar del I inicial. Muchas - La serenateña (Yuyo Montes): I-ID-IV-VIID-III / I-V-I.
zambas, en cambio, se basan sobre esta alternancia de relativos sin apelar al VI, - Mi pueblo chico (Luis Pérez Pruneda I María Adela Christensen): I-V-I-
como puede advertirse en el siguiente listado. 50 VIID-III-VIID-III / VI-VIID-I-IV-V-IV-V / VI-VIID-I-IV-I-V-I.
- La huanchaqueña (tradicional): 51 VIID- III-VIID- III /V- I-V-1. Al alternar - Zambita del musiquero (Juan Carlos Chazarreta): I-IV-VIID-III /
la melodía el VI grado normal y ascendido, la armonía admite el acorde IVM V-l-IIl-V-1.
en lugar del VIID en la segunda aparición de éste. - Cañera tucumana (Félix Robustiano Palorma): I-ID-IV-VIID-III /V-I-V- l.
- La arenosa (Manuel J. Castilla I Gustavo Leguizamón): I-VI-III I VI- - Tierra querida (Héctor Roberto Chavero): VIID-IIl-VIID-III/ IV-I-V-1.
IVM-V-I. Como ya se señaló en otra pieza, aquí la segunda semifrase yuxta- - Zamba del Carnaval (Gustavo Leguizamón): I-IV-VIID-III / I-IID-V-I.
pone los grados VI y IV mayor porque la melodía alterna el VI grado melódico Nótese el uso del acorde de contradominante en la segunda semifrase.
normal con el ascendido. - La añera (Atahualpa Yupanqui / Nabor Córdoba): I-IV-VIID-III /
-La andariega (Atahualpa Yupanqui): VIID-IIl-VIID-III / IV-I-V-1. IV-IIl-V-1.
-La caspi corral (Eduardo Falú /Jaime Dávalos): VIID-III-V-I / VI-V-1. - Zamba triste (Luis Salinas): ID-IV-VIID-IIl-V-I-IID-V-1. Estilizada (la
inflexión al III es muy sutil). Presenta contradominante.
-Taquiña (Jaime Torres/ Jaime Dávalos): ID-IV-VIID-IIl-VI-VIID-III-V-1.
La alternancia de relativos se ha convertido en un recurso muy frecuente
en las chacareras, como se advierte en el listado siguiente.
- Cuando muere el angelito (Eugenio Inchausti / Marcelo Ferreyra): IIl-
so Una vez más, salvo que se indique lo contrario, el esquema armónico corresponde a la música
de las estrofas. No se incluyen aquellas piezas que en algún punto de la melodía tocan el III del IVM-III I 1-V-I (modo de Re). La Chacarera de un triste (Miguel Simón I
modo menor, porque podrían no tener contacto alguno con el antec,edente que representa la Juan Simón I Juan José Simón) presenta el mismo modo y armonización. La
estructura X. Es el caso de ]untito al fogón, zamba de los Hermanos Abalos, que toca el 111 en Telesita (Andrés Chazarreta / Agustín Carabajal) alterna períodos en ambos
todas las estrofas y en el estribillo pero cuyo esquema general I-V-I-111-V-I no guarda relación
relativos con sus respectivas dominantes.
con el fenómeno descrito. Algo similar ocurre con La pucha con el hombre (Cuti Carabajal I Her-
manos Simón), que alterna permanentemente los relativos, aunque sin la dominante del mayor. -Alma de reza baile (Agustín Carabajal / Carlos Carabajal): III- IVM (alter-
Este fenómeno es muy frecuente, ya que depende del habitual uso del III mayor como grado nados en la primera semifrase, modo de re)/ V-I (alternados en la segunda).
normal de la escala menor. Tampoco corresponde incluir en esta estructura los casos de esporádica
modulación al relativo mayor en los estribillos de canciones escritas en modo menor, como la
jt

1
zamba Luna tucumana de Atahualpa Yupanqui. O!iien se tome el tiempo de leer las transcripcio-
nes presentadas aquí y de oír la mayor cantidad posible de ejemplos mencionados detectará estas
diferencias.
¡~1',.>,
.,' si La inserción de una cadencia frigia armónica I-VII-VI-V en el enlace entre 1 y V constituye
;·· un recurso de los guitarristas y no afecta al desarrollo general de la estructura, motivo por el
si Denominada por algunos intérpretes como zambacueca. 1 cual no la señalo aquí.
' 1
Entre el perfil melódico y la sucesión armónica ...
Enrique Cámara de Landa

Manuel José Castilla) el desarrollo de la melodía admite el acompañamiento


- La humilde (Cachilo Díaz I Osear Valles): 1-V-I I IV-VIID-Ill / V-1. propio de la estructura X, pero también la alternancia de 1 y V (que es como
Inflexión al III en la segunda frase de la melodía de las estrofas. se lo suele interpretar), con lo cual en el período A se conserva la alternancia
- Me dicen la carbonera (Hermanos Díaz /Adolfo Ábalos): 1-VIID-III I de relativos (l-V-1-V-I / Ill-VIID-IIl-VIID-Ill-V-1) mientras que en el B se
IVM-III-V-1. hace claramente presente la estructura X (Vl-IIl-VIID-lll I Vl-Ill-V-1), otro
-El embrujo de mi tierra (Peteco Carabajal): VIID-Ill /VI-V-VI-VI l-VIID- ejemplo de proximidad entre ambos fenómenos.
Ill-V-1. En la alternancia VI-V el primer acorde funciona como apoyatura Probablemente sea posible continuar con la tarea de identificar rasgos pro-
armónica del segundo; por lo tanto, no estamos ante la estructura X, sino en cedentes del sistema pentatónico andino en música de proyección folklórica
un caso de alternancia de relativos. argentina, e incluso ampliar el campo de observación a la de otros países de la
- Chacarera del expediente (Gustavo Leguizamón): IIl-IVM-IIl-IVM-III I región (en el caso de la estructura X, repito, se hallaóan ejemplares pertenecien-
IVM- Ill-V-1. Modo de Re. tes a distintos géneros), pero llegados a este punto considero suficientemente
- [,a otumpeña (Leocadio del C. Torres): 111 I V-1-V-I. Mantiene el III documentada la filiación propuesta en este texto. Tal vez sirva como estímulo
durante toda la primera semifrase. para intentar conocer otros aspectos de la musicalidad presente en las tradicio-
- Qué más se puede pedir (Carlos Carabajal): III I IV-l-V-1. nes sudamericanas desde una perspectiva que, sin renunciar a las aportaciones
- La humilde (Cachilo Díaz /Osear Valles): IV-VllD-Ill I IV-111-V-l. del -tantas veces despreciado- formalismo musicológico, amplíe las herramien-
-El bailarín de los montes (Peteco Carabajal): IIl-V-1. Repetido cuatro veces.
tas que elaboraron y aplicaron los estudiosos que se adhirieron a esta corriente.
- Chacarera del atardecer (Hermanos Simón / Pedro Evaristo Díaz):
l-VIID-111-IVM-IV-V-I.
- Se acuerda Doña Maclovia? (Carlos Di Fulvio /León Benarós): IV-V-l- Bibliografía citada54
V-l-VllD-111-l-Vl-IID-V-I. Uso de contradominante. Aretz, Isabel. Elfolklore musical argentino (Buenos Aires: Ricordi Americana, 1952).
-LaAriel Petrocelli (Mario Álvarez Oliiroga): IIl-VIID-III I V-1-V-I. - - . Viaje por el Noroeste argentino (Buenos Aires: Estudio Fidelius, 1998), CD y
53
- Chacarera del tucu (Hermanos Ábalos /Carlos Carabajal): VllD-III / V-1. folleto.
- Reza baile (José Ignacio Rodríguez/ Juan Bautista Díaz): VIID-IIl-V-1. Brailoiu, Constantin. "Su una melodía rusa", Folklore Musicale, vol 2 (Roma : Bulzoni,
- Chacarera de los jumes (Hermanos Simón): l-VIID- lll-V-1. 1982), pp. 7-69 [Edición original: "Sur une mélodie russe'', Souvtchinsky, Pierre
- Chacarera de las tunas (José Alberto Pérez): Ill-IVM-111 I I-V-I. / Fédorov, Vladimir / Brelet, Gisele. Musique russe (París: Presses universitaires de
-Apenitas (Mauricio Aznar): IV-VIID-Ill / Ill-V-l. France, 1953)].
Este fenómeno aparece también en muchas chacareras dobles. Veamos dos Cámara de Landa, Enrique. Carnaval (Roma: SudNord Records, FOLKLore 9,
1994), CD y libro.
ejemplos de autor argentino y español, respectivamente:
- . "Procesos de aculturación relacionados con formas musicales en el carnaval
-Añoranzas (Julio Argentino Jerez): Ill-VllD-111 / l-Vl-V-l.
andino argentino de influencia boliviana", Cuadernos de Arte de la Universidad,
Los cinco sentidos (Mauricio Aznar I Jaime González): Nº 26 (Granada: Universidad de Granada, 1995), p.p 297-314 [Versión poste-
ID-IV-VIID- Ill-Vl-V-1. riormente revisada e incluida en: Cámara de Landa, Enrique / Guaza Merino,
En algunos huainos nativistas también se presenta la alternancia de rela- Fernando/ Díaz Emparanza Almoguera, Miguel. Manual de Transcripción y Aná-
tivos con distintos grados de elaboración. El comienzo de Fuego en Animaná lisis de la Música de Tradición Oral (Valladolid: Universidad de Valladolid, 2005),
(César Isella / Armando Tejada Gómez) mantiene el III durante toda la CD Rom].
primera semifrase y comienzo de la segunda -rasgo ya señalado en muchas - . Etnomusicología (Madrid: Instituto Complutense de Ciencias Musicales,
2003), libro con CD.
piezas andinas) para cerrarla con V-1. Tras la reiteración de este período llega
- . Entre Humahuaca y La Quiaca: identidad y mestizaje en la música de un carnaval
el segundo, que apela al VI seguido de VII dominante y III, para pasar a una
andino (Valladolid: Universidad de Valladolid, 2006).
semicadencia y retomar el comienzo. En Minero potosino (Eduardo Falú I

í\
54
Si bien evito incluir la abundante discografia consultada (fuera del casete de Fortunato Ramos
53 Aunque la música correspondiente a las estrofas de ésta y otras chacareras comienza con Yaquellos CD acompañados de folletos que he utilizado), los lectores pueden fácilmente acceder
la dominante del relativo mayor, precedentemente la introducción ha establecido la tonalidad '·1 a buena parte de los ejemplos citados a través de grabaciones comerciales o de Internet.
•\
menor alternando tónica y dominante de ésta. '

\,
Enrique Cámara de Landa

- - (ed.). Estudios sobre la obra de Carlos Vega (Buenos Aires: Gourmet Musical
Ediciones, 2014).
D'Harcourt, Raoul / D'Harcourt, Marguerite. La musique des Incas et ses survivances
(París: Librairie Orientaliste Paul Geuthner, 1925).
Huseby, Gerardo V. "Algunas consideraciones sobre los sistemas tonales en los cancio-
neros de Carlos Vega, a 45 años de la publicación del Panorama de la música popu-
lar argentina", Revista Argentina de Musicología, Nº 3/4 (2002/2003), pp. 69-95.
- - . "Presencia del modo frigio en la melódica criolla'', Revista Argentina de Musi-
cología, Nº 3/4 (2002/2003), pp. 97-114.
Ramos, Fortunato /Los Hijos de Humahuaca (intérpretes). Humahuaca en Carnaval
(Magnofón 161.047, 1988), Cinta de cassette.
Ruwet, Nicholas. "Méthodes d'analyse en musicologie", Revue beige de musicologie,
Vol. 20 (Société belge de musicologie, 1966), pp. 65-90 [Reeditado en Langage,
musique,poésie (Paris: Du Seuil, 1972)].
Sánchez Patzy, Radek I Ábalos, Walter. Cantos y toques instrumentales (Buenos Aires:
Cosentino Producciones / UNESCO / Ministerio de Relaciones Exteriores y
Culto, Música y.fiestas en los valles orientales de altura de]ujuy, Programa La Voz de
los sin Voz, vol. I: La Comunidad, 2006), CD, DVD y libro.
- - . Música y fiestas en los valles orientales de altura de jujuy (Buenos Aires: Cosen-
tino Producciones I UNESCO / Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto,
Música y.fiestas en los valles orientales de altura de]ujuy, Programa La Voz de los sin
Voz, vol. II: Género, 2006), CD, DVD y libro.
Seeger, Charles. "On the Moods of a Music-Logic",]ourna/ oftbe American Musicolo-
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Tagg, Philip D. Kf?jak. 50 Seconds of Television Music (Towards the Analysis ofA.ffect
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Vega, Carlos. Panorama de la música popular argentina (con un ensayo sobre la ciencia
de/folklore) (Buenos Aires: Losada, 1944) [Reimpresión facsimilar: Buenos Aires:
Instituto Nacional de Musicología "Carlos Vega", 1988].
- - . Las canciones folklóricas argentinas (Buenos Aires: Instituto Nacional de Musi-
cología "Carlos Vega", 1965).
- - . Panorama sonoro de la música popular argentina (Buenos Aires: Instituto Nacio-
nal de Musicología "Carlos Vega'', 1998), 2 CDs con folleto.

Enrique Cámara de Landa es Doctor en Etnomusicología y Catedrático de la Universidad de


Valladolid, en la que también ha dirigido entre 2000 y 2006 el Centro Buendía de extensión, for-
mación continua y actividades culturales. Ha sido docente en universidades europeas, asiáticas
y americanas. Ha investigado y publicado trabajos escritos y audiovisuales sobre metodología de
la investigación; historia y enseñanza de la etnomusicología; transcripción y análisis de la música
de tradición oral; músicas tradicionales, populares y académicas de España e Hispanoamérica;
protagonistas de la tradición; migración, transculturación; etnomusicología reflexiva; música y
musicología de la India; preservación y conservación del folklore; tango italiano; procesos de
hibridación musical; improvisación y proyecciones de la música tradicional.

418 Analizar, interpretar, hacer música... · Melanie Plesch (ed.)

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