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EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El Artículo 4° de la Constitución Política del Perú establece que la comunidad y el Estado


protegen especialmente al niño, al adolescente, a la madre y al anciano en situación de
abandono. Asimismo, el Código de los Niños y Adolescentes establece en su título preliminar
que el Estado protege al concebido para todo lo que le favorece. En este sentido,
nuestro ordenamiento legal ha establecido un trámite predeterminado para cada materia
que sea de tutela procesal efectiva; dentro de este contexto, el trámite, plazo y norma
aplicable lo regulará la norma especial de acuerdo a la naturaleza del derecho protegido,
en este caso nos referimos a los procesos de alimentos, los cuales tienen su regulación
conforme a las reglas procesales establecidas en el Código del Niño y Adolescentes;
aplicando supletoriamente el Código Procesal Civil.
En nuestra legislación, la regla en los procesos civiles y/o de familia, determina que
previamente a la fijación de la audiencia única o de pruebas; se espera que el
emplazado haya sido notificado con la demanda, luego del cual recién el juez con la
contestación de la demanda o vencido el plazo para hacerlo, señala fecha para la
audiencia única 1; situación que en la práctica viene causando una dilación innecesaria del
proceso a pesar de ser un proceso tuitivo en donde el juez tiene que aplicar principios
favorables al menor, entre ellos los principios de celeridad y el interés superior del
niños y adolescentes. En nuestra legislación vigente, es el Código del Niño y Adolescentes
la norma marco que regula los procesos de alimentos mediante el proceso único, a la cual
se aplica de manera supletoria el Código Procesal Civil.
El proceso de alimentos ha sido configurado de modo tal, que en su estructura y
funcionamiento, se ha establecido un conjunto de previsiones favorables a la
pretensión alimentaria tales como: la improcedencia de la reconvención, los informes sobre
hechos y el ofrecimiento de medios probatorios en segunda instancia, conforme se aprecia
del artículo 5590 del Código Procesal Civil (norma de aplicación supletoria a los procesos
de alimentos a menores de edad). Asimismo en la exoneración del pago de tasas judiciales
(artículo 562° CPC); la prohibición de ausentarse (artículo 563° CPC); el requerimiento
del informe del centro de trabajo (artículo 5640 CPC); la ejecución anticipada de
la prestación alimentaria y la exigibilidad de garantía (artículo 572° CPC), dan cuenta del
esfuerzo de establecer un orbe procesal favorable al cumplimiento de la obligación
alimentaria. Asimismo, los plazos procesales (5 días para la contestación de la demanda
y 10 días para la fijación de la realización de la Audiencia única y sentencia), también dan
cuenta de un entorno procesal proclive a la realización del fin señalado
Actualmente conforme a lo establecido en los artículos 168° y 170° del Código de los
Niños y Adolescentes, una vez calificada positivamente la demanda, esta es notificada a la
parte emplazada; luego del cual con la contestación de la demanda o vencido el plazo para
hacerla, recién es en ese momento en donde se procede a emitir una nueva resolución
en donde se señala la fecha de audiencia única.
Al respecto, con la tramitación actual, lo que se viene generando es una dilación
innecesaria entre el momento de la admisión y la fecha de audiencia única; lo que genera
una tutela tardía, situación que actualmente viene generando un perjuicio a los alimentistas,
ya que si bien el legislador ha emitido un código especial (Código de los Niños y Adolescentes);
sin embargo la misma no cumple una función tuitiva en el extremo correspondiente al proceso de
alimentos a menores de edad; siendo ello así; resulta una vulneración a los derechos alimentarios
y al principio del interés superior del niño, siguiendo una ritualidad innecesaria cuando la misma
puede ser más dinámica y práctica; tal como algunos jueces los vienen aplicando conforme se ha
referido precedentemente.
A pesar de la estructura especial del proceso, observamos que la tramitación del proceso de
alimentos excede la previsión normativa, generándose una dilación, en la cual se pueden identificar
los siguientes factores:
 La existencia de una tramitación compleja y enrevesada, que multiplica el tiempo
requerido para la notificación de la demanda al emplazado, y el tiempo en que se
perfecciona el íter previo al momento en el que el juez debe establecer la fecha
de la Audiencia única;
 La existencia de una carga procesal no atendida, la que impide que el personal de la
administración de justicia tramite los procesos con la diligencia debida.
 Limitaciones de orden logístico.
 Falta de idoneidad del personal contratado para efectuar las notificaciones.
El resultado de ello es una realidad opuesta a la finalidad que debería alcanzarse con el modelo del
proceso único regulado por el Código de los Niños y Adolescentes, que supuestamente tiene una
estructura para que el trámite sea de un cumplimiento célere, eficaz y pronto de la prestación
alimentaria, como un medio de proteger a quien por la particular situación en que se encuentra,
requiere de recursos necesarios para su subsistencia.
Dicha situación descrita anteriormente afecta:
 La determinación y ejecución de la prestación alimentaria dentro del plazo originalmente
previsto dentro del modelo del proceso sumarísimo.
 El principio de plazo razonable ya que el proceso de alimentos ve excedidos sus plazos
originales a consecuencia de la ya señalada cultura jurídica y formularia, que ha
implantado procedimientos que dilatan la etapa que transcurre entre la notificación de la
demanda hasta su contestación.
Actualmente en los procesos de alimentos, el juez cumple una función tuitiva es decir, sin necesidad
de la existencia de leyes escritas (derecho positivo) el juez puede flexibilizar criterios formales
aplicando los principios del interés superior al niño; dentro de este contexto actualmente ya
algunos Juzgados vienen aplicando esta práctica con el fin de dar celeridad a los procesos de
alimentos": basta traer a colación el proceso recaído en el expediente número 01359-2017-0-3004-
JP-FC-02, seguido en el segundo Juzgado de Paz Letrado de Villa el Salvador, el Juez en esta
resolución al emitir la resolución número uno, de fecha 13 de setiembre del 2017; en su parte
resolutiva resuelve admitir la demanda y a la vez por celeridad procesal señala fecha para
la audiencia única; con esta clase de práctica se buscar brindar tutela inmediata a los procesos
de alimentos, con el único fin de dar protección al niño y adolescentes, quienes por su edad
prematura necesitan un tratamiento especial frente a otras personas; ya que no olvidemos que
cuando hablamos de derechos de alimentos, se encuentra de por medio derechos vinculados
estrechamente a la vida del menor, quienes por su estado de indefensión no pueden solo
afrontar procesos judiciales, ya que siempre son representados por sus padres en especial la
madre en la mayoría de casos.
De este modo, el Juez cumple una función tuitiva, es decir el Juez tiene que efectuar una
ponderación de derechos en juego. Efectuando un balance a favor del menor. ello en
aplicación del interés superior del niño; debemos traer a colación que tanto el tribunal
Constitucional y la Corte Suprema de la República ya se han pronunciado respecto al interés
superior del niño y a la función tuitiva del Juez, para ello debemos mencionar el Expediente número
04058-2012-PAITC - Huaura / Silvia Patricia López Falcón", en donde el Tribunal Constitucional
ha manifestado que el Juez tiene una función tuitiva y debe cumplir con los fines necesario para
buscar el bienestar de los menores; ello en aplicación del Interés Superior del Niño; debiéndose
indicar además que las reglas rígidas deben ser flexibilizadas en aras de garantizar la tutela efectiva
y especial que requieren los derechos alimentarios y con mucha más razón, cuando detrás de estos
derechos se encuentran niños, niñas y adolescentes, quienes se encuentran investidos con normas
de carácter supranacional que garantizan un trato especial y digno.
Si bien el traslado de la demanda tiene como fin asegurar el derecho al contradictorio, (al respecto
debemos indicar que dicha garantía constitucional se encuentra debidamente asegurada) lo que se
requiere es dar celeridad a los procesos de alimentos; proveyendo de manera conjunta en
una misma resolución; la admisión de la demanda, el traslado de la misma y el señalamiento de la
fecha de audiencia única.
Es necesario acelerar el proceso sin afectar los derechos del demandado, hay que tener en cuenta
que en caso exista un escrito pendiente de contestación de la demanda, este deberá ser tomado
en cuenta recién al momento de emitirse una decisión de fondo; y asimismo en caso exista medios
de defensas como; excepciones, tachas u ofrecimiento de medios probatorios; estos podrán ser
resueltos en la etapa del saneamiento, admisión y actuación de pruebas, todas ellas se resuelven
en la misma audiencia única; debiendo indicar además, que incluso se podría emitir sentencia
en la audiencia programada; sin que el derecho de defensa se vea reducido o disminuido.
La fijación de la audiencia única en el emisario ahorrará tiempo que actualmente se viene dilatando
innecesariamente al esperar los cargos y el pronunciamiento del emplazado, ya que la
contestación de la demanda puede ser proveída en el transcurso de espera de la fecha programada.
Por lo expuesto planteamos una modificación del artículo 1680 del Código de los Niños y
Adolescentes, para que el juez fije audiencia apenas sea admitida la demanda, ya sí acelerar este
proceso claro está sin disminuir el derecho del demandado.
EFECTOS DE LA VIGENCIA DE LA NORMA
La presente norma busca acelerar los procesos de alimentos a favor de los menores edad, ello
basado en los principios de celeridad procesal y el interés superior de niño y adolescentes; para lo
cual se busca que el juez al momento de calificar la demanda en caso se admitido en la misma
resolución fije fecha de audiencia única; es decir acortar el tiempo del segundo proveído; ya que
actualmente para fijar fecha de audiencia única previamente tiene que esperarse que la resolución
admisoria sea notificada; es decir que los cargos regresen para recién poder proveer la fecha de la
audiencia respectiva; advirtiéndose con ello una dilación innecesaria entre la notificación de la
resolución admisoria y la fijación de audiencia única; situación que bien puede abreviarse y de esta
forma ahorrar tiempo y brindar tutela procesal inmediata, y con ello evitar dilación en los procesos
de alimentos los mismos que tienen una función protectora a la vida misma del menor alimentista.
Es pertinente indicar que actualmente los procesos de alimentos vienen siendo regulados por el
Código del Niño y Adolescentes, el mismo que en su artículo 1700 indica que "contestada la
demanda o transcurrido el término para su contestación, el Juez fijará una fecha inaplazable para la
audiencia. Esta debe realizarse, bajo responsabilidad, dentro de los diez días siguientes de recibida
la demanda, con intervención del Fisca/"; siendo ello así, corresponde modificar el artículo 1680
del Código de los Niños y Adolescentes, debiéndose agregar en esta norma que tratándose
de procesos de alimentos corresponderá señalar en la misma resolución admisoria fecha de
audiencia única; ello con el fin de dar celeridad y por tanto eficacia a los procesos de alimentos.
ANÁLISIS DEL COSTO BENEFICIO
La promulgación de la presente norma no implica costo adicional al erario nacional puesto que lo
único que se propone es la modificación del artículo 1680 del Código del Niño y Adolescentes,
referido a que tratándose de procesos de alimentos, la fecha de audiencia única debe ser señalada
en la misma resolución que admite a trámite el proceso de alimentos; estando a que los menores de
edad deben contar con un marco de protección especial, derivado del principio del interés superior
del niño y adolescentes; debiendo agregarse que el beneficio es altamente positivo por cuanto se va
dar celeridad a los procesos de alimentos, brindando con ello una tutela inmediata y práctica a favor
de los menores alimentistas.
VINCULACIÓN CON EL ACUERDO NACIONAL
La presente propuesta legislativa tiene vinculación con: i) la política II del Acuerdo Nacional, referido
a la Equidad y Justica Social, concordante con el punto 16 concerniente al fortalecimiento de la
familia, promoción y protección de la niñez y adolescencia y juventud, lo cual señala en el literal d)
garantizando el acceso de las niños, niños y adolescentes a una de educación y salud integral a fin
de fortalecer su autoestima, personalidad y el de desarrollo de sus habilidades, ii) la política IV del
Acuerdo Nacional referido a Estado Eficiente, Transparente y Descentralizado, concordante con el
punto 24 concerniente a un estado eficiente y transparente, lo cual señala en su literal a) incrementara
la cobertura, calidad y celeridad en la atención de tramites así como la provisión y prestación de
servicios públicos.