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EN BUSCA DE LA FELICIDAD ORGANIZACIONAL

Pensemos en esta situación


Tenemos 2 invitaciones que cumplir, la cena en casa de los padres de nuestra reciente
conquista, por un lado, e ir al partido de nuestro equipo deportivo favorito, junto con
los amigos. ¿A cuál de las 2 citas acudimos?
Si pensamos en la cena con nuestros futuros suegros, estaríamos contribuyendo con
nuestra relación, lo que quiere decir que nos gusta mucho y estaríamos pensando en
el futuro, porque queremos ir en serio con nuestra nueva pareja.
Si consideramos la invitación con nuestros amigos a ver a nuestro equipo favorito,
estaríamos pensando en disfrutar de algo que nos apasiona, de un momento agradable
con nuestras amistadas, de relajarnos y pasarlo bien.
¿Cuál escogemos? Es algo relativo.
Lo que sí es común a cualquiera de las dos situaciones es que la que escojamos cumple
con algo importante para nosotros en ese momento, nos motiva hacerlo. Acá podemos
ver un perfecto ejemplo de lo que nos planteó Abraham Maslow con su pirámide de
las necesidades: la satisfacción de nuestras necesidades es lo que nos motiva a actuar.
Entonces, la pregunta es ¿qué es lo que nos motiva?.
Quise escribir sobre esto porque creo que es importante asociar este tema con lo que
ocurre en las organizaciones.
Pasamos más de un tercio de nuestro día en el trabajo, yendo a él o viniendo de él,
pero ¿qué es lo que realmente nos impulsa a laborar en esa empresa?
En Panamá, observamos un fenómeno muy particular con respecto a la rotación de
personal y retención del talento. Por el tema de existir una mayor oferta de empleo,
las personas tienen la oportunidad de cambiar de puestos de trabajo, según lo que les
interesa más, o los motive más, y vemos de nuevo el tema de nuestro estimado
Maslow en el tapete. Las personas rotan buscando lo que más los motive.
Muchos piensan que es el dinero - francamente he podido observar que no es el único
factor, ni siquiera el principal -, pero podemos ver como el hacer carrera,
desarrollarse profesional y personalmente, también influyen dentro de esta elección;
sin olvidar temas como la tecnología, que dentro de las nuevas generaciones, pasa a
ser un punto muy atractivo poder contar con tecnología de punta en sus puestos de
trabajo.
En síntesis, lo que nos motiva es lo que hace que escojamos una y otra empresa. Ajá!!
No creo haber inventado el agua tibia con esta reflexión, pero retomando el tema del
inicio de si elegimos visitar a nuestros futuros suegros o ver un partido con nuestros
amigos, estamos en la eterna disyuntiva de qué elegir.
Pareciera que no tiene relación, pero imagínese al colaborador que durante el
carnaval le invitaron a quedarse en casa de sus amigos un día más para seguir
disfrutando de las fiestas, pero debe regresar a su puesto de trabajo. ¿Qué cree ud. que
elegiría? Si apelamos al sentido común, que es el menos común de los sentidos como
dicen por ahí, o a la responsabilidad, definitivamente decimos que debe negarse a esa
petición y estar presente puntualmente en su trabajo. Pero ese es el deber ser.
Él se va a ver en la disyuntiva de qué escoger, valorará cada opción según lo que lo
motive más, y es ahí donde la empresas pierden la guerra contra le rotación y la
retención, en lo que concierne a su responsabilidad.
¿Por qué? Estas son algunas razones
- Algunas empresas piensan que a los colaboradores solo les motiva el dinero y
no están dispuestas a aplicar aumentos salariales que impacten directamente
sus costos, cosa que es absolutamente entendible y respetable
- Otras piensan que dan suficientes beneficios e incentivos a sus colaboradores,
por lo que no pueden hacer más por ellos.
- Hay empresas que consideran la falta de compromiso como un problema socio-
cultural, contra el que no se puede luchar.
- Y hay unas que atañen esto a la actitud del colaborador, y eso se trae de casa.

Ninguna de estas razones deja de tener validez, a menos que se considere como una
verdad absoluta, convirtiéndose en una verdad a medias.
¿Cómo es esto?
Las empresas, en su gran mayoría, les brindan a sus colaboradores los beneficios e
incentivos que consideran y pueden cubrir según sus necesidades y costos, por lo que
la primera aseveración es real, pero existe un margen de mejora que puede estar
dentro de la optimización de las políticas de gestión humana que, al igual que el resto
de las aseveraciones, nos puede llevar, por ejemplo, a la necesidad de un cambio de
paradigma, entendiendo que la flexibilidad de horarios, el desarrollo de carrera, el
hacer un trabajo con impacto social, el acceso a tecnología de punta, entre otras cosas,
puede contribuir con el bienestar del individuo en su puesto de trabajo.
Reflexionar sobre si el colaborador es feliz en su puesto de trabajo, nos puede ayudar
en esa cambio de paradigma, apoyándonos en la indagación de sus necesidades y
motivaciones, y llevándonos a diseñar políticas actualizadas que contribuyan con el
bienestar del individuo, e inexorablemente, con la rentabilidad de la empresa.
Porque, ojo, esto no solo tiene que ver con la felicidad del colaborador; si entendemos
la relación individuo – organización como un sistema, debemos entender que una
mejora en el individuo conlleva a una mejora en la empresa.
Admitámoslo, esta declaración parece un poco subjetiva, en principio, pero si
analizamos nuestros indicadores de gestión humano, como los porcentajes de
rotación, ausencias, despidos, incapacidades médicas o permisos solicitados, podemos
verificar el costo, en dólares, que se obtienen de esos números.
La empresa Gallup, consultora enfocada en el desarrollo del compromiso a través de
encuestas, entre otros tópicos, nos muestra cómo contribuye la felicidad en la
organizaciones, con cifras como estas:
- 51% menos de Rotación
- 44% incremento en la Retención
Mientras Sawn Anchor, psicólogo, conferencista y CEO del instituto Good Think, Inc.
de investigación y enseñanza sobre la psicología positiva, nos muestra:
- 37% incremento en las Ventas
- 31% incremento en la Productividad
Como podemos observar, estás cifras nos ayudan a entender la importancia que tiene
el bienestar de los colaboradores, para el éxito y la rentabilidad de las empresas.
Es por todo esto que, así como el ser humano siempre está en la búsqueda de ser feliz,
las empresas en la actualidad deben prestar más atención a la felicidad corporativa,
para beneficio propio y de sus colaboradores.