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Características conceptuales

El cubismo presenta los objetos tal y como son


concebidos por la mente y como existen, no
como son vistos. Existen tres etapas en el
cubismo: El Cubismo primitivo o Período
Cézannesco (1907-1909): representado por las
señoritas de avignon.(Pablo Picasso)

Cubismo analítico (1910-1912): presenta una


descomposición de objetos simples en colores
ocre, verde oscuro y gris.

Cubismo sintético (1913- 1914): emplea signos


plásticos que se comparan con metáforas
poéticas en el aspecto pictórico tiene mucha
relación con el cubismo primitivo. Se caracteriza
por la ruptura de todo procedimiento imitativo.

El cubismo tuvo una gran influencia por las


teorías relativistas de Albert Einstein, el cual,
estableció que es imposible determinar un
movimiento. Un objeto puede parecer estar
quieto o moviéndose según la perspectiva
desde la cual se considera.
Características en la pintura Representa los
objetos seleccionados en cubos como si fueran cristales. Describe una naturaleza muerta por
medio de una monocromía definida por claro-obscuros, sombras, No se recurre a las
perspectivas.

Recordando a Pablo Ruiz Picasso y Barcelona

Picasso, pasó parte de su primera infancia en


Galicia y su adolescencia y primera juventud en
Barcelona, ciudad en la que su padre ejerció de
profesor de dibujo de la Escuela de Bellas
Artes, en esos momentos Picasso recién
cumplía sus 12 años.

Inició sus estudios en la Escuela de Bellas Artes


de Barcelona (La Lonja) y mantuvo una
estrecha relación de amistad con los pintores
catalanes Ricardo Canals e Isidro Nonell.
Picasso realizó la prueba del examen de
ingreso en un sólo día, y para la cual se daba
un plazo usual de un mes.

A los 15 años (1896) instalado ya en su primer


taller presentó el cuadro "Primera Comunión"
en la exposición Municipal de pintura del
ayuntamiento de Barcelona, que valoró en
1.500 pesetas de la época (9'02 Euros actuales)
en éste cuadro Picasso muestra unas claras
influencias de los pintores Mas y Fontdevila. El
año siguiente 1897 expuso en la Galería "Els 4
Gats" junto con el pintor Ricardo Opisso y en
donde se encuentra con otros viejos amigos y pintores, Nonell, Sunyer, Casegemas, el escultor
Manolo, Eugenio D'Ors, Sabartés, Miguel Utrillo. Es también en éste momento cuando aparece
el primer artículo sobre Picasso en el Diario Barcelonés "La Vanguardia" firmado por Rodriguez
Codolá

Colaboró con la revista Pèl & Ploma durante el año 1900 fecha en la que realiza su primer viaje
a París en compañía de Carlos Casagemas, instalándose en el taller del pintor Isidro Nonell. En
París conoce al también Catalán Pedro Mañach, su primer marchante y quien vendió por
primera vez una obra del entonces joven Pablo Ruiz Picasso, obra que fue comprada por la
Señora Berthe Weil

En el año 1901 regresa a España e instala su estudio en Madrid y junto a Francisco de A.


Soler funda la reconocida revista Arte Joven.

En el año 1904 Picasso se establece de forma definitiva en París en el número 13 de la Plaza


Ravignam y en donde vivirá durante los próximos 5 años. destacó por su pasmosa precisión
de los colores y de sutileza del trato de las líneas y los planos su composición maduró y
se transfiguro a lo largo de toda su vida pero manteniendo siempre una clara línea de
espontaneidad.

El cubismo de Picasso

La pintura es la plasmación de los modos de ver de un tiempo y de un lugar.


Para el escritor y ensayista inglés John Berger, es posible medir la permanencia de valores
emanados del capitalismo por la longevidad de la pintura al óleo, especialmente apta para
reproducir brillos y texturas de objetos suntuosos.
No sólo la superficie pintada es significativa en este plano: el hecho de que la pintura europea
haya elegido mostrarse dentro de un marco (y en contraste, por ejemplo, la pintura china se
exhibiera en banderas verticales o larguísimos rollos horizontales), muestra una tendencia
obsesiva por tomar posesión de porciones del mundo.

Suele citarse, desde un estudio muy influyente de John Golding, la perspectiva cónica como un
sistema de representación visual opuesto al del cubismo.
Pero pensar en términos de pares de conceptos contrarios suele conducir al olvido de buena
parte del mundo. Si bien es cierto que el cubismo, en todas sus fases, aceleró el alejamiento de
la representación del espacio según la perspectiva cónica, ese proceso no es, visto el período
completo, su rasgo más característico.

Suele considerarse al cubismo como una síntesis de dos visiones: la de Braque, que daría
forma a las facetas características del estilo, y la de Picasso, que introduciría el rasgo
escandaloso de lo feo, a través de sus rostros inspirados en las máscaras africanas por
entonces de moda.
Lo que más molestó al público y los críticos de aquella época, y al mismo tiempo, lo que
entusiasmó a los amigos, no fue el alejamiento de la perspectiva cónica, sino la fealdad de las
figuras del cuadro que se considera fundador del estilo, Las señoritas de Aviñón, de Picasso.
John Berger opina que ese primer cuadro no puede verse como una propuesta estética, sino
como una provocación, actitud que, con más intensidad, adoptarían los dadaístas algunos años
más tarde.

El rasgo pictórico más característico y permanente, en todas las variantes del cubismo, es el
facetado de la superficie pintada. La faceta puede variar de tamaño (enorme en los primeros
cuadros, diminuta en los últimos), pero siempre está definida del mismo modo: una zona
delimitada por líneas, que forma un degradado de claro a oscuro que contrasta con la faceta
contigua porque su degradado va en sentido opuesto.
Perspectivas y Cézanne

A mediados de junio de 1907, hubo en París una retrospectiva de acuarelas de Paul Cézanne;
a principios de julio, Picasso terminaba Las señoritas de Aviñón. En mayo de ese año, Picasso
había visitado una exposición etnográfica en el Trocadero, donde, dijo, comprendió realmente
la escultura africana. Hay consenso en que el cubismo de Picasso se alimenta de esas dos
fuentes.

Buscando influencias entre los pintores inmediatamente anteriores, los críticos se detuvieron
quizá en exceso en Cézanne. Sin dudas el gran pintor francés fue decisivo para el camino que
Picaso tomaría a partir de 1907 (el año siguiente a la muerte de Cézanne), pero no conviene
limitar el alcance de un estilo (de un modo de ver) a un solo aspecto. Cézanne había
comenzado a dislocar la perspectiva, y a extender pinceladas en forma de escamas, rasgo que
el cubismo llevaría al extremo.

La perspectiva cónica debe su nombre a que la representación se construye considerando que


el ojo del observador es el vértice de un cono que barre el espacio. Si se corta ese haz cónico
con un plano, y se registra en ese plano cada una de las líneas que allí se proyectan, se
obtiene un trazado que representa de forma ilusionista la realidad observada. Esta modalidad
de trazado se originó en el Renacimiento italiano, al mismo tiempo que la técnica del óleo. Se
representaba, con el óleo, la riqueza material de los terciopelos y los metales preciosos, y con
la perspectiva cónica, la centralidad ubicua del observador.
Las deformaciones de Cézanne no obedecían a un cuestionamiento de esta clase centralizada
de visión, sino a la necesidad de "acomodar" la realidad fotográfica que genera la perspectiva
cónica a unos objetivos compositivos personales del pintor.

En cambio, Picasso y los cubistas partían de un cuestionamiento más esencial de la


perspectiva cónica. Picasso decía que "[...] el arte es una mentira que nos hace ver la verdad
[...] cuando se habla del naturalismo como opuesto a la pintura moderna, sería bueno
preguntar si alguien ha visto alguna vez una pintura natural." Los cubistas decían que estaban
interesados en la realidad, en la "auténtica" realidad, y planteaban que la perspectiva cónica
era sólo una forma de describir una realidad, y una forma interesada. Renacimiento y
capitalismo, cubismo y revolución, decían, por cierto cuando todavía no existía ni la Unión
Soviética ni el realismo socialista.

El mundo no es un caos, sólo lo parece

El facetado cubista condujo a un final bastante impresionante, que lo ha convertido en uno de


los puntos de quiebre en toda la historia del arte universal: la abolición de la oposición entre los
conceptos de figura y fondo.
Los psicólogos de la teoría de la forma, que solemos conocer como gestalttheorie,
desarrollaron interesantes ideas acerca de la percepción visual, algunos años antes del
nacimiento del cubismo. Con todo, la difusión de estas teorías no se produjo, entre los artistas,
sino hasta mediados del siglo XX, con el esencial libro de Rudolf Arnheim Arte y percepción
visual, y con el trabajo de Ernst Gombrich desde el Warburg Institute de Londres. Sus
explicaciones arrojan luz sobre aspectos esenciales del cubismo.
Los psicólogos de la forma sostienen que una característica básica del modo de percibir
humano consiste en separar dos clases de elementos en el campo visual: la figura (algo
compacto, bien definido, que está adelante) del fondo (algo extendido, difuso, que está detrás).
Demostraron, mediante diagramas simples y convincentes, que nos resulta imposible prescindir
de esa dialéctica.

Cuando se trata de representar el mundo en una superficie plana, no reproducimos realmente


lo que vemos, sino lo que vemos a través de nuestra impronta figura-fondo.
El cubismo puede verse como una síntesis que supera la oposición figura-fondo.

Picasso realizó un retrato cubista de Abroise Vollard. Es imposible decir dónde termina la figura
y dónde empieza el fondo. Se disuelven una con el otro. Sin embargo, la función figurativa (el
parecido, un requisito del retrato) se mantiene.
Picasso jamás realizó una pintura no figurativa, fiel a su idea de que la pintura trata de la
realidad (aunque sostenía que no le interesaba pintar lo que veía, sino lo que pensaba de lo
que veía), y no puede ser concreta (es decir, limitada a sí misma), como defendieron luego los
mal llamados pintores abstractos.

Durante los años veinte abandonó la disolución cubista de figura y fondo, y comenzó a
desarrollar imágenes con una espacialidad renacentista acentuada, alternando con
composiciones cercanas al no figurativismo, cuyos referentes sólo se reconocen cuando se lee
el título del cuadro. Cuando hizo Guernica, en 1937, retomó por última vez los lineamientos del
cubismo, especialmente en la zona central del gran mural.

El cubismo es quizá el estilo pictórico del siglo XX que más claramente ilustra la estrecha
relación entre un estado del mundo -caótico, desquiciado, apocalíptico: listo para la guerra- y
un modo de ver -la abolición del orden natural que distingue la figura del fondo-.