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Pasto, 17 de noviembre de 2011

TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO


PASTO NARIÑO
E. S. D

Ref. DEMANDA DE REPARACIÓN DIRECTA


DEMANDANTES: JOAQUIN ROJA. CC. N° 12.954.370 de Pasto(N)
SOFIA PEREZ C.C. Nº 36.850.198 de la Unión (N)
DEMANDADOS: La E.S.E HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL
II DE ATENCION DE LA UNION NARIÑO, fundación HOSPITAL SAN
PEDRO DE PASTO NARIÑO y INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE
NARIÑO.

ALEJANDRA PATIÑO ROSERO, mayor de edad y vecina de Pasto, identificada con


cedula de ciudadanía No. 1.085.276.791 expedida en Pasto, Abogada en ejercicio
portadora de la Tarjeta Profesional N° 79199 expedida por el Consejo Superior de la
Judicatura, respetuosamente me dirijo a su señoría en nombre y representación de,
JOAQUIN ROJAS y SOFIA PEREZ mayores de edad y residentes en la Unión Nariño,
vereda San José, identificados con las cedulas de ciudadanía N° 12.954.370 de Pasto
(Nariño) y 36.850.198 de la Unión (Nariño) respectivamente, quienes obran en
representación de sus hijos menores de edad: GIOVANNY ROJAS PEREZ y ALVARO
ROJAS PEREZ, acudo a su Despacho según poderes otorgados los que adjunto para
que se me reconozca personería, con el fin de instaurar la DEMANDA DE
REPARACION DIRECTA POR FALLA EN EL SERVICIO, en contra de E.S.E
HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE ATENCION DE LA UNION NARIÑO,
representada por el señor Gerente, o por quien haga sus veces, con domicilio en la
Unión Nariño; HOSPITAL SAN PEDRO, representado por su Gerente Dr. GERMAN
VILLACIS o por quien haga sus veces, con domicilio en la ciudad de Pasto y en contra
del INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE SALUD DE NARIÑO, representada por la Dra.
SONIA GOMEZ, directora Departamental o por quien haga sus veces y con domicilio
en Pasto Nariño, para que previos los tramites propios de un proceso ordinario
Contencioso Administrativo, se hagan las declaraciones y condenas que a continuación
solicitare, con citación y notificación de esta acción al Procurador Delegado ante esta
corporación.
DECLARACIONES Y CONDENAS

PRIMERA.- La E.S.E HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE ATENCION


DE LA UNION NARIÑO, la fundación HOSPITAL SAN PEDRO DE PASTO NARIÑO y
el INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE NARIÑO, son responsables administrativamente
de todos los daños y perjuicios tanto morales y materiales ocasionados a los señores
JOAQUIN ROJAS Y SOFIA PEREZ y a sus hijos menores que representan
GIOVANNY Y ALVARO ROJAS, con motivo de la muerte de la menor MARIA DE LOS
ANGELES ROJAS PEREZ, quien era hija de los dos primeros y hermana de los
últimos, en hechos ocurridos entre el 14 y el 20 de junio de 2010 en el HOSPITAL
DIVINO NIÑO DE LA UNION Y el HOSPITAL SAN PEDRO de Pasto Nariño, último
lugar donde fue remitida y falleció la menor.

Los hechos ocurrieron como consecuencia de una evidente falla medica porque la
menor fue llevada el día lunes 14 de junio del 2010, a consulta al E.S.E HOSPITAL
REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE ATENCION DE LA UNION NARIÑO por fuertes
dolores de estómago y desde ese momento sin realizar el diagnóstico adecuadoes
enviada nuevamente a su casa sin mayores recomendaciones y medicamentos
necesarios, para que posteriormente el día 19 de junio del mismo año, llegó a las 6 de
la mañana al mismo hospital, presentando iguales síntomas por los que consulto la
primera vez pero con dolores más agudos e insoportables en su estómago,
presentándose fallas en el servicio médico asistencial porque se dejó a la menor
todo el día en una silla en el Hospital padeciendo fuertes dolores y sin que se la
atendiera oportuna y adecuadamente, porque solo fue a las diez (10) de la noche
cuando se la remite al único quirófano del Hospital para su intervención quirúrgica
intervención tardía que llevo al fatal desenlace porque su apéndice ya se había
reventado y necrosado y se encontró un olor fétido en su organismo producto de la
infección, después de la intervención y ante la gravedad de la paciente es remitida al
Hospital San Pedro de Pasto , centro en el que permaneció durante todo el día 20 de
junio para que se presente el deceso de la menor a las 7 de la noche , muerte que
compromete la responsabilidad administrativa de las entidades demandadas que por su
negligencia se desencadenó el fatal acontecimiento.

SEGUNDO.- Condénese a La E.S.E HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II


DE ATENCION DE LA UNION NARIÑO, la fundación HOSPITAL SAN PEDRO DE
PASTO NARIÑO y el INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE SALUD DE NARIÑO, en
forma solidaria a pagar a los demandantes todos los daños y perjuicios, tanto morales
como materiales causados con los hechos que se demandan. Conforme a la siguiente
liquidación o la que se demostrare en el proceso, así;

1. Materiales en la modalidad de daño emergente

La suma de TRES MILLONES DE PESOS ($3.000.000) M.CTE correspondiente a


la suma de dinero que debieron invertir los familiares en la atención inmediata,
gastos funerarios, diligencias judiciales, gastos de transporte y otros.
2. Materiales en la modalidad de lucro cesante
La suma de TRECIENTOS MILLONES DE PESOS ($ 300.000.000) a favor de los
padres de la víctima, teniendo en cuenta que la menor en sus ratos libres, sábados
y domingos ayudaba a sus padres en las labores de la casa, en labores agrícolas,
en cuidado y cría de animales domésticos en la finca donde vivía, ingreso que por
su temprana edad no es calculable pero debe calcularse conforme su expectativa
de vida y de acuerdo al salario mínimo legal.

3. Perjuicios morales o “pretium doloris”


El equivalente a 100 salaros mínimos legales mensuales, liquidados de acuerdo al
valor del salario minio legal vigente a la fecha de ejecutoriada de la sentencia para
cada una de los Demandantes perjudicados, es decir, a favor de JOAQUIN ROJAS
y SOFIA PEREZ y a sus hijos menores que representan GIOVANNY ROJAS
PEREZ y ALVARO ROJAS PEREZ; por concepto de perjuicios moraleso “pretium
doloris”, como compensación por el profundo dolor que ocasiona la muerte de un
ser querido como lo es una hija y una hermana.

4. Daños a la Vida en Relación:


El equivalente a 200 salarios mínimos legales mensuales vigentes, liquidados de
acuerdo al valor del salario mínimo legal vigente a la fecha de ejecutoria de la
sentencia, para cada uno de los padres demandantes perjudicados, es decir, a
favor de JOAQUIN ROJAS y SOFIA PEREZ, por el daño moral muy intenso que
sufrieron y que modifico su comportamiento social porque la muerte de su hija
afecto profundamente la vida familiar y social de su familia.

5. Las condenas serán actualizadas conforme a la evolución del índice de precio al


consumidor, certificado por el DANE (art. 187 de C.C.A)

6. La sentencia deberá ejecutarse por las entidades demandadas dentro de los (30)
treinta días siguientes a la fecha de ejecutoria. Las sumas liquidadas reconocidas
en la sentencia devengaran intereses moratorios a partir de la fecha de ejecutoria
del fallo, (arts. 176 y 177 del C.C.A. y la ley 446 de 1998).

HECHOS O FALLA DEL SERVICIO FUNDAMENTO DE LA ACCION

PRIMERO: El 27 de junio de 1987 en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de la


Unión Nariño, contrajeron matrimonio católico los señores JOAQUIN ROJAS y SOFIA
PEREZ, dentro del matrimonio procrearon a 3 hijos, en orden de nacimiento ellos son
MARIA DE LOS ANGELES ROJAS PEREZ, GIOVANNY ROJAS PEREZ, , ALVARO
ROJAS PEREZ.
SEGUNDO: El matrimonio fijo su residencia en el Municipio de la Unión Nariño,
exactamente en una finca de la Vereda San Jose, Nariño, allí nacieron y se educaron
todos sus hijos, caracterizándose por ser una familia nuclear muy fraternal, nacidos
dentro de un matrimonio católico en el que sus padres trabajan y propenden lo mejor
para sus hijos.

TERCERO: El 20 de Junio del 2010, el matrimonio ROJAS PEREZ, sufrió la tragedia


más grande que puede padecer una familia, esto es la muerte inesperada e injusta de
uno de sus miembros, mis poderdantes debieron sufrir el luto que nunca se supera al
perder a una hija y hermana, la menor MARIA DE LOS ANGELES ROJAS PEREZ,
menor con la que compartían alegremente su modesta vida y ahora con su ausencia su
familia no será igual, pues se afectó profundamente su vida familiar y social; además de
ser la menor la persona que brindaba todo su afecto, amor y cuidado a sus padres y
hermanos; su muerte como se demuestra en el proceso se ocasiono por la falla en el
servicio médico de los demandados, razón por la cual deberán indemnizar el profundo
dolor que causo su muerte.

CUARTO: Los hechos que desencadenaron el fatídico desenlace se iniciaron el día


lunes 14 de Junio del 2010, cuando la menor MARIA DE LOS ANGELES ROJAS
PEREZ, después de pasar una mala noche, es llevada a las 8 de la mañana por su
padre JOAQUIN ROJAS al Hospital DIVINO NÑO de la Unión Nariño, por presentar
fuertes dolores de estómago y vómito, la niña es atendida por urgencias a las 8:45 de la
mañana, posteriormente a las 11 de la mañana se le toma un examen coprológico, en el
que se determina la presencia de flora bacteriana aumentada y levaduras, para que
luego se le recetara un espasmódico y se la enviara nuevamente a su casa;
desconociendo esta entidad de salud los dolores graves que padecía la niña.

QUINTO: Informa el padre de la menor que cuando su hija llego a su casa seguía con
mucho dolor, con un dolor más intenso, que los últimos días de la semana había
mejorado un poquito, es decir le calmaron los dolores, pero que el sábado 19 de Junio a
la una (1) de la mañana se agravo, que le dolía el estómago y vomitaba mucho, razón
por la cual cuando amaneció llevo nuevamente a su hija al Hospital, esta ingreso muy
grave por urgencias a las 8 de la mañana de ese día 19 de Junio.

SEXTO: Afirma el señor JOAQUIN PEREZ; que cuando llego al hospital con su hija,
quien presentaba dolores insoportables en su estómago y se veía muy grave, no la
querían atender rápido, que un médico le dijo que le iban a realizar un examen y luego
la enviarían nuevamente para la casa en las horas de la tarde, vislumbrando que
nuevamente se presentaría la historia del pasado lunes 14 de Junio, que llevando a su
hija grave por urgencias al Hospital de aquí la despachen nuevamente a padecer sus
intensos dolores a su vivienda, sintiendo así impotencia por ver a su hija sufriendo y
llorando del dolor, sin que el pudiera hacer nada para calmar sus quebrantos.

SEPTIMO: MARIA DE LOS ANGELES ROJAS PEREZ, con Historia Clínica Nº


18433891 abierta en el Hospital Divino Niño de la Unión Nariño, es atendida por
segunda vez en dicho centro Hospitalario a las 8:25 minutos de la mañana del 19 de
Junio del 2010, tal como aparece registrado en el Folio 4 de las copias que de la
Historia clínica que se anexan en esta demanda, desde ese momento se establece que
la menor consulta por un fuerte dolor de estómago, fiebre y diarrea, que ha recibido
tratamiento ambulatorio desde hace (5) cinco días sin presentar mejoría alguna, y se
diagnostica que se indica cirugía para realizar laparotomía, cuando haya disponibilidad
del quirófano.

OCTAVO: Siendo las 11:50 de la mañana a la paciente se le suministran los primeros


medicamentos para calmar el dolor abdominal, trimetropin, ranitidina, y butil bromuro, es
la (1) una de la tarde, cuando un médico se acerca al padre para ratificarle que hay que
realizarle la operación pero que esta se hará en horas de la noche por que en esos
momentos no había disponibilidad del quirófano, no había anestesiólogo, existía un solo
quirófano y ya había una señora esperando su turno. Desde el primer momento que
entra la paciente a urgencia empieza la falla médica, en el tratamiento que debió
oportunamente brindársele; pues ella ingreso con un fuerte dolor abdominal y fiebre que
según los parámetros médicos siempre indica infección, se diagnosticó que debía
operarse y transcurren las interminables horas sin que se realice la tan esperada
cirugía, excusándose el Hospital en que no había disponibilidad de quirófano sin
sopesar la emergencia que se estaba presentando.

NOVENO: A la espera a que sea operada de acuerdo con lo que han dicho los
médicos, transcurre toda la tarde, mientras la menor se debate entre sus dolores, se
deshidrata y sus padres se angustian de ver a su hija cada vez peor, se desesperan y
no observan en los médicos del Hospital la intención de calmar los padecimientos de su
única hija, o al menos de interesarse en ella como deberían hacerlo, pues ha
transcurrido todo un día y no se percatan o no quieren ver la gravedad de la paciente.

DECIMO: En folio número 6 de la Historia Clínica, se deja constancia que a la una de la


tarde ingresa la paciente por tercera vez al servicio de urgencias, que refiere dolor de
estómago, diarrea, mareos, dolores lumbares, consciente, orientada en regular estado
higiénico y nutricional. Es valorada entonces por el Dr. Montaño, y a las 2 pm es
evaluada por el Dr. Omar Ortega, cirujano que ocho horas más tarde la operará, él le
ordena una ecografía y establece en la Historia Clínica que se observa bastante
distendida presentando dolor abdominal fuerte, luego se coloca sonda nasogástrica y
vesical y oxigeno permanente. Estas constataciones de los Médicos aun no le son
suficientes para operarla de inmediato a su víctima, porque en ello se convirtió la
menor, en una víctima de la inoperancia de los médicos, que constatando su estado no
le dieron la oportunidad de mejorarse.

ONCE: A eso de las 7 de la noche de ese angustioso 19 de Junio, llega al Hospital la


Señora Doris Pérez, tía de la menor, quien es testigo presencial de la mala atención
tardía de la menor, de la falta de diligencia y de importancia que debieron darle a esa
niña que se estaba muriendo en urgencias y no era remitida a la sala de operaciones,
fue la Señora Doris, la persona que llego a reclamar con más fuerza ante el Hospital
para que atendieran a su sobrina, llego a enfrentarse a médicos y enfermeras para que
actuaran y operaran, para que tuvieran listo el quirófano a las 10 de la noche, después
de todo el padecimiento.

DOCE: Es triste reconocer que en este País muchas veces y por parte de muchos
funcionarios se trata a la gente de acuerdo a su condición social, muchas veces al
pobre, al humilde, al campesino, se le desconocen sus derechos, se le aísla, se le
discrimina, se le atiende mal, no se le escucha MARIA DE LOS ANGELES ROJAS
PEREZ era beneficiaria del Régimen Subsidiado, sus padres son campesinos, personas
humiles que no tuvieron dinero para llevar a su hija a un centro Hospitalario más
personalizado, debieron esperar la ayuda inmisericorde de unos Médicos, que no
sintieron angustias y no le ayudaron a preservar la vida de uno de los seres que más
amaban.

TRECE: A las 7 de la noche (Folio 6to) continúan las anotaciones desfavorables a cerca
del estado de la menor, en esta oportunidad la Dr. Dania Solarte, asienta que recibe, a
la usuaria con diagnóstico de desequilibrio y deshidratación grado VII, paciente que se
observa decaída, en regular estado de general, quejumbrosa, ligeramente pálida, que
tiene sondas nasales y oxígeno y pasa a cirugía, pero aún faltan 3 horas para que
decidan operarla y mientras tanto su vida se escapa como también la oportunidad que
tuvieron los médicos para preservarla, tal como se explicara más adelante.

CATORCE: Cuenta la Señora DORIS PEREZ, que al ver a su sobrina tan mal,
consideraba que deberían haberla remitido temprano a Pasto, pero esto no lo hicieron,
eran las 10 de la noche cuando aún el quirófano no estaba listo, porque a esa hora se
encontraba sucio por el resultado de otra operación y pudo observar como lo aseaban
rápidamente para que ingresara su pariente.
QUINCE: A las 10 de la noche se inicia la operación, en este momento honorable
Magistrado es necesario que se estudie (Folio 7), las condiciones que presente a la
menor, se analice el estado al que se dejó llegar a la paciente por falta de un adecuado
procedimiento médico, procedimiento que era ostensible desde el momento en el que
ingreso la menor a urgencias. Se encuentra en la Historia Clínica lo siguiente; “Se
observa usuaria pálida- disnercia, presenta distención abdominal, tiene sonda Verical y
regulares condiciones generales”.

DIECISEIS: La intervención se hace demasiado tarde, del estudio que peritos idóneos
harán a la Historia Clínica se constatara que el procedimiento médico no fue el
adecuado, que se perdió la oportunidad de preservar la salud y la vida de la paciente,
que hubo una evidente falla medica que llevo a la muerte temprana de MARIA DE LOS
ANGELES. La negligencia médica de parte del ente demandado, Hospital DIVINO
NIÑO por intermedio de sus funcionarios encaja directamente en el principio francés de
pérdida de oportunidad para la recuperación de la salud de la paciente, pues de
haberse dispensado la atención necesaria de manera oportuna sus posibilidades de
superar el cuadro clínico habrían aumentado, a diferencia de lo que ocurrió al denegarle
la asistencia oportuna, esto es operarla rápidamente como se habría previsto desde el
primer momento.

DIECISIETE: La intervención quirúrgica de la paciente se prolonga por un espacio de 3


horas, de 10 pm a 1 am, tiempo demasiado extenso para una laparotomía en
condiciones normales como se había previsto; pero sucede que el descuido médico y la
falta de pericia y negligencia de los Médicos por todo el tiempo que dejaron pasar antes
de efectuar la laparotomía (operación del apéndice), ocasiono que finalmente se
interviniera por la misma operación además de lavado de cavidad, apendicetomía,
resección de Epiplón con Peritonitis Secundaria a Apéndice Perforada.

DIECIOCHO: Con la lectura del reporte post- operatorio se concluye que fue un
descuido medico el que acabo con la vida de MARIA DE LOS ANGELES ROJAS, en los
hallazgos se encontró un apéndice perforado y necrosado, liquido purulento libre en
cavidad, adherencias entre asas Intestinales, lo que llevo a un lavado de cavidad con 10
litros de Suero Fisiológico. Dichos hallazgos nos llevan a la necesaria conclusión de que
se opero a la menor cuando ya su apéndice se había perforado y necrosado, que su
liquido purulento había invadido la cavidad abdominal ocasionándole peritonitis, que la
perforación del apéndice pudo ocurrir cuando transcurrían las horas en la sala de
emergencia o cuando se esperaba tranquilamente a que el quirófano estuviera
desocupado, sin medir la emergencia de la cirugía o la evidente solución de que se
remitiera a la paciente a otro centro Hospitalario donde pudieran atenderla. La menor es
intervenida en “regulares condiciones generales”, lo que ocasiona una cirugía muy
extensa, dispendiosa e insalubre pues la menor no estaba en condiciones que le
hubieren permitido tener una operación exitosa, además de lo anterior el cirujano se
encuentra con liquido fétido y asas en la cavidad abdominal que demoran el
procedimiento y debilitan a un más a la menor, que se encontró en un nivel de
deshidratación grado VII.

DIECINUEVE: A la 1 de la mañana del día siguiente 20 de Junio termina la operación


dejando en el registro Medico el comentario de que la paciente esta deshidratada en
grado II presentado además una dificultad respiratoria.

VEINTE: A las 2:55 de la mañana se remite a MARIA DE LOS ANGELES ROJAS a la


ciudad de Pasto, donde es enviada en una ambulancia en compañía de un médico, una
enfermera y como acompañante su tía DORIS PEREZ quien informó que en el camino
la llevaron con oxígeno, pero ni siquiera le tomaron los signos vitales y que llego a
Pasto con 42 grados de fiebre.

VEINTIUNO: En el Hospital San Pedro la ingresaron a Cuidados Intensivos, de la


atención que recibió en el Hospital no se anexa Historia Clínica debido a que ha sido
imposible conseguirla, pero existe una realidad y es que en este Hospital poco y nada
pudieron hacer ya por la victima, porque como lo dijera el Doctor MARTINEZ, en
conversación que sostuviera con la tía de la menor “Que la niña estaba muy grave y así
esta por descuido de los doctores de la Unión, porque si ellos la hubieran mandado
viva, allá no la hubieran dejado morir”… la muerte de la menor ocurrió ese día a las 7 de
la noche, como se certifica con el correspondiente registro civil de defunción.

VEINTIDOS: La temprana muerte de MARIA DE LOS ANGELES, quien contaba con


quince años de edad, es atribuible a los demandados, porque su padre la llevo el 14 de
junio de 2010 al Hospital Divino Niño, para que le hicieran un diagnóstico adecuado por
el profesional de acuerdo a la sintomatología que presentaba, luego el 19 de junio
regresa con el mismo dolor que le aquejaba desde el día que consulto por primera vez,
y nuevamente recibe mala atención medica y no le prestan la oportuna y eficaz atención
que su mal requería, para que luego el 20 de junio le entreguen el cuerpo sin vida de su
hija, por un hecho irresponsable de los demandados que faltaron a su deber legal de
proteger la salud y la vida de los usuarios a ellos encomendados.

VEINTITRES: En este aparte quiero referirme a la sentencia de 15 de junio de 2000, de


la sección Tercera del Consejo de Estado con ponencia de la Doctora María Elena
Giraldo Gómez. Radicado No. 12548, en la que se expresó:
“Para la sala no es claro que aún si la administración hubiese actuado con diligencia el
señor Franklin habría recuperado su salud; pero si le es claro, con criterio de justicia,
que si el demandado hubiese obrado con diligencia y cuidado no le habría hecho perder
al paciente el chance u oportunidad de recuperarse”

“Si bien es cierto que no existe certeza en cuanto a que de haberse realizado un
tratamiento oportuno el paciente no hubiese muerto pues nunca se tuvo un diagnóstico
definitivo de la enfermedad que padecía, si lo es en cuento a que el retardo de la
entidad le resto oportunidades de sobrevivir. Se trata en este caso de lo que la doctrina
ha considerado como una “pérdida de una oportunidad”

Los médicos que atendieron a MARIA DE LOS ANGELES, le negaron la oportunidad de


recuperarse, le negaron la oportunidad de seguir compartiendo con su familia muchos
años más, porque los síntomas por los que consulto no eran para que perdiera la vida,
la Laparotomía es una intervención que a diario se hace en los hospitales sin mayores
complicaciones, además estábamos ante la presencia de una niña de 15 años,
totalmente sana, quien ante una cirugía podía responder de manera satisfactoria.

VEINTICUATRO: MARIA DE LOS ANGELES, era beneficiaria de un régimen


subsidiado, mediante el cual el Estado brinda salud a las personas de escasos
recursos, el Hospital DIVINO NIÑO, por medio de sus médicos y funcionarios fue el
primer encargado de brindarle la adecuada atención a la víctima, por faltar a este deber
legal y comprobándose una falla en el servicio médico, debe indemnizar los perjuicios
por su omisión, en el mismo sentido debe responder la Fundación Hospital San Pedro
de Pasto, porque en ese centro hospitalario también fue atendida la menor y fue allí
donde finalmente perdió su vida y la Instituto Departamental de Salud de Nariño, debe
responder solidariamente porque a esta entidad le corresponde prestar vigilancia y
control sobre las entidades de salud también demandadas.

VEINTICINCO: El perjuicio irremediable que sufrieron y siguen sufriendo mis


poderdantes en calidad de padres y hermanos de la víctima, no tiene precio pero la ley
a determinado resarcir en parte el profundo trauma y dolor que ocasiona la partida de
un ser querido, precio que deben pagar los demandados, porque el dolor y perjuicio que
se ha causado con la muerte de la víctima en esa familia es incalculable, igualmente
deberán indemnizar el daño a la vida de relación, porque se alteró la vida de relación de
los demandantes, especialmente de sus padres, quienes acostumbraban a salir de
paseo con sus hijos, pero con la ausencia de MARIA DE LOS ANGELES, esta actividad
se terminó, y mantienen ahogados en su dolor, en una profunda tristeza que ha
perjudicado incluso su economía, porque se han descuidado las siembras y cría de
animales que realizaban con la ayuda de su hija en la finca en que vivían.
VEINTISEIS: Afirma el padre de la menor que su hija era su vida, que por no
encontrarse actualmente estudiando, era quien los acompañaba siempre, que le
ayudaba incluso a cultivar, que le llevaba la comida al sitio donde estaba trabajando,
después de ayudarle a su madre a preparar los alimentos, que aquella les había
prometido nunca irse de su lado, pero que ahora solo les queda de ella su recuerdo y
una fotografía en medio de su sala, que les vive recordando la injusticia de su muerte y
la ausencia que nunca superarán, que su señora esposa se ha entregado al dolor hasta
el punto de descuidar la casa por pasar horas llorando por su hija y visitar
constantemente el cementerio.

VEINTISIETE: La indemnización por la muerte de MARIA DE LOS ANGELES, debe


reconocerse a favor de sus padres y de sus hermanos menores legítimos, nacidos
dentro del matrimonio católico de sus padres, parentesco del que se infiere la
proximidad y el dolor que se causa con su muerte, dolor que es igual para para todos,
porque el dolor que ocasiona la muerte de un familiar no se puede medir por edad, es
un lazo natural que une y que hace sufrir si se rompe, por ello para probar el dolor y la
proximidad de los hermanos menores declaran también los testigos.

VEINTIOCHO: Referente a los perjuicios morales que causa la muerte de un ser


querido como lo es un hermano, se ha dicho que los perjuicios morales “son los que
inciden en el patrimonio moral de los damnificados y consisten en la aflicción y dolor
que éstos experimentan por la ausencia de un ser querido. Se reconocen, con la mera
demostración del vínculo de parentesco que une a los reclamantes con la víctima, por
entenderse que esas personas se hallan unidas por un lazo afectivo especial, por un
sentimiento que debe ser respetado. Cualquier hecho de otra persona que vulnere esa
afección legitima, hace nacer en el autor la obligación de resarcir el daño moral
producido”

VEINTINUEVE: Serán los testigos que se presentan las personas que darán fe, del
profundo dolor que causo la partida de la menor, demostrarán que sus padres y
hermanos viven en una profunda tristeza, porque siempre han sido una familia unida,
que ha compartido un mismo techo y ahora con la partida de uno de sus seres nada
volverá a ser igual, porque siempre tendrán presente lo injusto de su muerte y
vivificarán en su recuerdo los sufrimientos que padeció los últimos días de su vida.
MEDIOS DE PRUEBA

Ruego a Usted se sirva tener como pruebas, por su valor legal los documentos adjuntos
a la demanda y las pruebas a practicarse:
A) DOCUMENTALES

1.) Registro Civil de Nacimiento y Registro Civil de Defunción de MARIA DE LOS


ANGELES ROJAS PEREZ
2.) Registro Civil de Matrimonio o de JOAQUIN ROJAS y SOFIA PEREZ
3.) Registro Civil de Nacimiento de GIOVANNY ROJAS PEREZ y ALVARO ROJAS
PEREZ.
4.) Copias del aparte de la historia clínica de la menor MARIA DE LOS ANGELES
ROJAS PEREZ del Hospital Divino Niño Nivel II de la Unión (N)

B) TESTIMONIALES

Sírvase recibirle declaraciones a las siguientes personas mayores de edad y vecinas de


la Unión Nariño quienes podrán ser citadas por mi intermedio, teniendo en cuenta que
algunos residen en la Vereda San José y la primera en el Departamento del Cauca de
cuyas declaraciones solicito se me informe el día de su recepción para intervenir en las
declaraciones.
 DORIS GOMEZ, podrá ser citada por mi intermedio porque reside en el Municipio
de Popayán (Cauca)
 JORGE PEREZ, con C.C N° 5.216.895 de Arboleda Nariño, Vereda San José de
la Unión Nariño
 MARIO FERNANDEZ, con C.C N° 5.281.397 de la Unión Nariño, Barrio
Chapinero casa 3 N° 14-35 de la Unión Nariño

Para que declaren todo en cuanto les conste respecto a los hechos en los que perdió la
vida la menor MARIA DE LOS ANGELES ROJAS PEREZ, y la relación existente entre
mis mandantes y la occisa, si les consta el impacto moral y el trauma familiar que
ocasiono la muerte de la mencionada, si conocen los perjuicios económicos y morales
que sufrieron los demandantes con la muerte de su hija y hermana, si les consta que
con la muerte de la menor su familia se postro en una tristeza profunda e inconsolable
por la muerte injusta de la niña.

Con todo comedidamente solicito al Honorable Magistrado se sirva comisionar al Juez


Civil Municipal de la Unión (N) Para que se sirva recibir las declaraciones de los
testigos, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos residen en este municipio.

C) PRUEBAS POR SOLICITAR

 Sírvase oficiar al E.S.E HOSPITAL REGINAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE


ATENCION DE LA UNIÓN NARIÑO y a la fundación HOSPITAL SAN PEDRO
DE PASTO NARIÑO, con el fin de que se envié con destino al proceso copias
autenticas de las sendas historias clínicas de MARIA DE LOS ANGELES
ROJAS PEREZ, para demostrar el daño sufrido y la falla en el servicio, lo anterior
de conformidad con el Art. 139 del C.C.A., puesto que la historia clínica del
segundo hospital me ha sido imposible conseguirla y solo a través de su
conducto puede allegarse al expediente copia de la misma.

 Sírvase ordenar un dictamen pericial a las Historias clínicas para que peritos
expertos, de medicina legal o de la entidad que disponga el despacho, efectúen
un examen detallado de las mismas a fin de determinar si existió o no un buen
procedimiento medico, para que se determine si en las últimas 30 horas de vida
recibió la niña un tratamiento adecuando por parte de los médicos que la
atendieron; si es factible determinar de acuerdo a los hallazgos encontrados en
qué momento aproximado se perforó la apéndice, si con el primer examen de
laboratorio que se practico el 14 de Junio se podía determinar lo que padecía la
menor.

DISPOSICIONES QUEBRANTADAS Y CONCEPTO DE SU VIOLACION

Considero que se han quebrantado las siguientes disposiciones constitucionales y


legales:

El art. 2 de la C.N. Que consagra el derecho a la vida y al integridad personal como un


derecho fundamental de la persona humana y en consecuencia la más importante de
las obligaciones del estado es la de proteger la vida, honra, bienes y demás derechos
de los asociados.

El art.6 de la C.N. Que determina que “los particulares solo son responsables por
infringir la constitución y las leyes, mientras que los servidores públicos lo son por las
mismas causa y por la omisión y extralimitación en el ejercicio de sus funciones”
En el presente caso, se trata de una omisión de las funciones propias de los médicos
que atendieron a la paciente en el Hospital tantas veces mencionado debido a la falta
de diligencia prudencia y atención debida a la menor, fallas imputables solo a los
médicos del Hospital de la Unión Nariño.

El art. 48 de la C.N. que determina que la seguridad social es un servicio público de


carácter obligatorio que se prestara bajo la dirección y coordinación del Estado con
sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad y garantiza igualmente
ele derecho irrenunciable a la seguridad social.

La prestación del servicio de salud es una obligación del Estado, consagrado como un
servicio público a su cargo y la prestación de ese servicio se hace a través del ejercicio
de la función administrativa, por cuanto mediante esa función se da cumplimiento a los
fines del Estado.

El Hospital de la Unión por medio de sus funcionarios los médicos y el personal que
atendió a la menor no cumplieron con eficiencia su función, no aplicaron el
procedimiento debido ocasionándole el fatal resultado.

El artículo 49 de la Constitución Nacional que determina que la salud y el saneamiento


ambiental son servicios públicos a cargo del Estado, que garantizan a todas las
personas, el acceso a dichos servicios, garantizando su promoción, protección y
recuperación.

Para garantizar estos servicios el Estado también debe establecer las políticas para la
prestación de los servicios de salud públicas o privadas y en todo caso ejercer su
vigilancia y control. Así mismo establecer las competencias de la nación, las entidades
territoriales y los particulares y determinar los aportes a su cargo en los términos y
condiciones señalados por la ley.

De esta manera es deber del Estado ejercer control y vigilancia sobre sus agentes y si
estos no cumplen con eficiencia su función, sus fallas son atribuibles a él.

De esta si sus agentes cumplen una profesión que es la práctica de determinada


actividad que sirve a los demás y que se escoge por voluntad propia siguiendo una
vocación, con el objeto de realizarse como persona a través de un trabajo.

La profesión médica puede definirse como “el arte de conservar y restaurar la salud
para hacer la vida más fácil y segura a la comunidad”. Sus pilares son dos: oficio-arte y
tecnología-ciencia.

El médico utiliza su razón y conocimiento científico, prevé, discierne y previenen el


advenimiento de una complicación. La culpa nace de la incorrecta utilización de estas
capacidades, y nace al comparar su comportamiento con el de otro médico que
correctamente utilice sus conocimientos y prácticas.

La culpa en este caso, se debe a la NEGLIGENCIA EN LA ATENCION MEDICA de la


menor, puesto que desde hacía tres días había consultado por fuertes dolores en el
estomago y el día del desenlace fatal llego muy temprano con la misma sintomatología
y era deber del médico prever la enfermedad que tenia y proceder con su conocimiento
con la diligencia y urgencia que la paciente requería a operarla, no negarle el principio
de oportunidad que igualmente fue violado porque se perdió la oportunidad de que la
menor recuperara su salud al no atenderla a tiempo y con el procedimiento oportuno.

El artículo 90 de la Constitución Nacional “el Estado responderá patrimonialmente por


los daños antijurídicos que le sean imputables, causados por la acción y la omisión de
las autoridades públicas”

“En el evento de ser condenado el Estado a la reparación patrimonial de tales daños,


que haya sido consecuencia de la conducta dolosa o gravemente culposa de agentes
suyos, aquel deberá repetir contra este”.

Esta norma consagra la responsabilidad del Estado por la actuación antijurídica de las
autoridades públicas, cuando de ello se derive el daño grave e injustificado perjuicio,
causado por dolo, negligencia o imprudencia de los mismos. Artículos aplicables para el
caso en concreto y que, señalan la responsabilidad patrimonial del Estado ante la
negligencia y falta de prudencia y cuidado de los médicos y funcionarios del centro
hospitalario en ejercicio de su cargo que causaron el perjuicio irremediable que aquí se
alega.

La negligencia de los médicos atribuible en el sentido de no actuar con prontitud ante el


procedimiento adecuado ante la sintomatología que presentaba la menor, por no
suministrar los medicamentos, técnicas medicas, procedimientos, cuidados médicos y
terapéuticos indicados para que la menor, hija y hermana de mis poderdantes no
perdieran su vida; cuidado que tenían a su cargo, dentro del ejercicio profesional de la
medicina, y cuyo desarrollo lo practicaban como ejercicio profesional de la medicina, y
cuyo desarrollo lo practicaban como empleados del HOSPITAL REGIONAL DIVINO
NIÑO. Por lo tanto se trata de una omisión en la función protegida por el Estado (Salud),
atribuible a autoridades públicas (médicos del Hospital mencionado) y existe una
relación entre la negligencia y la muerte de la precitada menor.
Acorde a las normas Constitucionales enunciadas el Gobierno Nacional expidió la Ley
100 de 1993 por la cual se creó el sistema de seguridad social integral. El artículo 1º de
la Ley 100 de 1993 determino que “el sistema social integral tiene por objeto garantizar
los Derechos irrenunciables de la persona y la comunidad para obtener un nivel de vida
acorde con la Dignidad Humana, mediante la protección de las contingencias que las
afecten”.
ESTIMACIONES RAZONABLES DE LA CUANTÍA

Me permito estimar la cuantía de la pretensión de mayor valor, correspondiente a la de


los señores Joaquín Rojas y Sofía Pérez, padres de la víctima, en la suma de
$214.640.000 que se explica de la siguiente manera:
POR PERJUICIOS MORALES O PRETIUM DOLORIS: se debe aceptar a favor del
Señor Joaquín Rojas y Sofía Pérez, el equivalente a 100 salarios mínimos legales
mensuales para cada uno, POR DAÑO A LA VIDA DE RELACIÓN: el equivalente a 200
salarios mínimos legales mensuales para cada uno y $150.000.000 a TITULO DE
LUCRO CESANTE; y para los otros demandantes en calidad de hermanos de la victima
la suma de $53.660.000 equivalentes a 100 salarios mínimos legales mensuales, en
razón al especial y supremo dolor que les toco afrontar por la muerte de su hija y
hermana, dado el caso que actualmente el salario mínimo legal mensual corresponde a
$535.600.

La anterior cuantía deberá tenerse en cuenta para todos los efectos legales.

DESIGNACIÓN DE LAS PARTES Y SUS REPRESENTANTES

La parte demandante está conformada por los señores:

JOAQUIN ROJAS y SOFIA PEREZ , mayores de edad y residentes en la unión Nariño,


vereda San José, identificados con las cedulas de ciudadanía N° 12.954.370 de Pasto
(Nariño) y 36.850.198 de la Unión (Nariño) quienes son los representantes legales de
sus hijos menores GIOVANNY ROJAS y ALVARO ROJAS, de quienes soy su
representante judicial para este proceso.

La parte demandada está conformada por:


E.S.E HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE ATENCION DE LA UNION
NARIÑO, representada por el Señor Gerente o por quien haga sus veces, con domicilio
en la Unión Nariño.

FUNDACIÓN HOSPITAL SAN PEDRO, representada por su Gerente, Dr. GERMAN


VILLACIS o por quien haga sus veces, con domicilio en la ciudad de Pasto.

INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE SALUD DE NARIÑO, representada por la Dra.


SONIA GOMEZ, Director Departamental o por quien haga sus veces y con domicilio en
Pasto Nariño.

El señor agente del Ministerio Publico, será representado por el Procurador Delegado
ante la corporación, tiene su sede en Pasto Nariño.
PROCESO A SEGUIR
A esta demanda se le debe dar el trámite de un proceso ordinario de que trata el art.
206 y siguientes del C.C.A.

NOTIFICACIONES TRASLADOS Y DIRECCIONES

A LOS DEMANDADOS:

 E.S.E HOSPITAL REGIONAL DIVINO NIÑO NIVEL II DE ATENCION DE LA


UNION NARIÑO, En la carrera 2 N° 16-08. Tel 7265117 de la Unión Nariño.
 FUNDACION HOSPITAL SAN PEDRO, en la calle 16 carrera 43 esquina. Tel
7235100 de la Ciudad de Pasto Nariño.
 EL INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE SALUD DE NARIÑO, en la carrera 29
con calle 14 y 15. Tel. 7223034 de Pasto Nariño.
 El traslado al ministerio público se hará a través del Procurador Delegado ante el
Honorable Tribunal.

Las notificaciones personales y las de mis poderdantes y testigos, las recibiré en la


carrera 24 N 19-12 Casa Navarrete Oficina 201 Pasto (Nariño). Tel 7228819.

DOCUMENTOS Y A NEXOS
Me permito anexar:

 Poderes para actuar.


 Tres copias de la demanda y sus anexos para los traslados de ley y copia simple
para el archivo del H. Tribunal.

Sírvase H. Magistrado reconocerme personería para actuar como apoderada de la parte


demandante.

Atentamente,

___________________________
ALEJANDRA PATIÑO ROSERO
C.C N° 1.085.276.791 de Pasto (N)
T.P N° 79199 del C.S de la J.

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