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PARTE I

FUNDAMENTOS FILOSÓFICOS, TEÓRICOS Y


METODOLÓGICOS
CAPÍTULO I

LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA COMO CIENCIA Y


COMO PROFESIÓN

1. INTRODUCCIÓN

El desarrollo de la ciencia y la tecnología como consecuencia de los


importantes hallazgos de la investigación científica en las últimas décadas del
siglo XX y a lo largo del siglo XXI, ha conducido a variadas disciplinas de
conocimiento a replantear y refinar sus métodos de estudio y a redefinir mejor su
objeto de estudio, o en el mejor de los casos a valorar más estrictamente los
principios, los conceptos y el método que usa para producir conocimiento
científico.

Ello no ha sido ajeno a la Psicología, de tal modo que el impresionante


desarrollo de la investigación científica en el estudio del comportamiento a
producido por ejemplo, como lo ha señalado Anicama y Aguirre (2008) dos áreas
aplicadas en la Clínica de un histórico y trascendente impacto: (a) el desarrollo de
la farmacología conductual, es decir el descubrimiento de drogas cada vez más
precisas y con menor efecto secundario para controlar determinados tipos de
enfermedades y/o problemas del comportamiento y (b) el desarrollo de una
psicoterapia científica, eficaz y eficiente como lo es la Modificación y Terapia del
Comportamiento para controlar también problemas específicos en el
comportamiento y, tal como escribió Razran (1961) previniendo el futuro, de esta
manera fortalecer y/o producir nuevas conexiones neurales y cambios en las redes
neuronales fortaleciendo determinados trayectos nerviosos como soporte
bioquímico y neuronal a los cambios cognitivos y conductuales que ocurren en el
cerebro.

En el caso del área educativa esta investigación científica en el estudio del


comportamiento nos ha permitido también en las dos últimas décadas (1990 -
2010) entre otras cosas: (a) una mejor comprensión y una aproximación
experimental rigurosa a los procesos cognitivos complejos: las estrategias
cognitivas y metacognitivas, la solución de problemas, la creatividad, la
inteligencias múltiples, los estilos de aprendizaje y el lenguaje y, (b) el desarrollo
de una tecnología de la enseñanza igualmente eficaz, eficiente e interactiva para
crear y/o fortalecer comportamientos, habilidades, competencias y actitudes que
hagan al hombre competente para vivir en sociedad (Anicama, 1989, 2002)

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Asimismo, esta investigación científica, está permitiendo el desarrollo de un
área a nivel de las ciencias básicas que busca completar e integrar la explicación
acerca de el cómo y el por qué ocurren tal o cuál comportamiento, me refiero al
vertiginoso desarrollo de las neurociencias.

Entonces, para comprender mejor estos desarrollos actuales y analizar


cuáles pueden ser nuestras perspectivas de desarrollo tanto como ciencia y como
profesión, es conveniente hacer un alto en nuestra práctica social para mirar hacia
atrás, analizar cómo han estado sucediendo los hechos en la Psicología,
retroalimentándonos y tomar una actitud positiva de análisis crítico acerca de
cómo ha estado evolucionando nuestra disciplina desde sus orígenes hasta
nuestros días en sus diversos aspectos o componentes: su objeto de estudio, sus
métodos, su criterio de verdad, sus prácticas sociales y sus tecnologías. Al hacerlo
visualizaremos mejor a la psicología como disciplina de conocimiento y la
valoraremos más apropiadamente en el rol que debe cumplir para el logro de una
sociedad más justa, más igualitaria y más pacífica donde el hombre pueda
realizarse plenamente como persona.

2.- EVOLUCION DEL ESTATUS DE LA PSICOLOGIA COMO


CIENCIA Y COMO PROFESION.

Como lo han señalado Alarcón (1968, 2000), Anicama (1979, 1993a,


1999a), León (1993), entre otros investigadores, la psicología en el Perú, como
disciplina de conocimiento primero, y como profesión después, tiene una larga
trayectoria desde la década de los 50; época en la cual se organiza la Sección de
Psicología del Instituto de Filosofía en la Facultad de Letras de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos.

Pasaron muchos años para que, luego de un recorrido por momentos de


intensa actividad académico-profesional, de turbulencia y grandes debates
académicos, de conflictos inter-profesionales y, en otros momentos de extremada
calma, quietud y pasividad ; que esta profesión fue adquiriendo lenta y
progresivamente la madurez que da los años, para convertirse en una rigurosa
disciplina que como ciencia y como profesión trata con uno de los temas y
problemas más críticos de la sociedad actual : el comportamiento humano y sus
interacciones , y con ello los estilos y la calidad de vida del mismo (Anicama
1988a).

A finales del siglo XX e inicios del siglo XXI esta disciplina del
conocimiento revisa sus conceptos, su objeto de estudio, sus fundamentos
epistemológicos, sus metodologías, sus tecnologías y sus prácticas sociales para
ir en busca del “status de ciencia normal”, tal como lo señala Kuhn (1975), nivel
en el cual se encuentran las más importantes disciplinas de conocimiento.

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En términos de su objeto de estudio, la psicología de la hechicería, del
ánimus, de la razón, fue reemplazada sucesivamente por el concepto de alma, el
de la mente, el de conciencia, el de fenómeno psíquico, hasta llegar en nuestros
tiempos al concepto de comportamiento y sus interacciones.

Así, hemos pasado de las teorías basadas en simples especulaciones y


sólo en conceptos teóricos, como aquellas que inventaron un homúnculo interno
como “el demonio” para explicar la esquizofrenia, otras como la razón Aristotélica
o la razón Kantiana por las cuales los conocimientos y la verdad proceden del
entendimiento mismo, o la más contemporánea invención de “hombrecitos
internos inconscientes como el gangster thanático o la prostituta libidinosa” para
explicar los desordenes emocionales, llamadas en su época neurosis; hemos
pasado de estas “pseudo teorías” a las teorías científicas del mundo de hoy con
sólidas bases empíricas , en donde las reglas de correspondencia de la teoría que
vinculan algún concepto teórico con los hechos empíricos observables tienen que
facilitar el anclar o comprobar la existencia de tal acontecimiento interno o teórico,
tal como lo es en el caso de conceptos como : “drive cortical” , “reactividad o
labilidad del sistema nervioso autónomo”, “expectativas” , “estrategia cognitiva” ,
“creatividad” por citar algunos ejemplos.

En las teorías científicas del siglo XXI la verdad científica se logra sólo a
través de la replicación o la demostración empírica de los hechos. Así, el criterio
de verdad basado en la autoridad del brujo, del hechicero o del anciano
consejero que concentra la sabiduría, en la edad antigua; y la verdad de los
padres de la iglesia que caracterizo a la edad media, es reemplazada
radicalmente en la edad moderna y contemporánea por la verdad empírica,
aquella que resulta de la replicación o la demostración experimental del hecho
estudiado. Es esta condición esencial la cual le ha dado estatus de científica a la
Psicología y le ha permitido desarrollar en la actualidad tecnologías de los
comportamientos altamente eficaces y eficientes en sus diversas áreas aplicativas,
particularmente en la Clínica con innovadoras y rigurosas psicoterapias científicas
y en la educación con diseños de sistemas de enseñanza interactivos e
innovadores.

Esta evolución conceptual del objeto de estudio y de su criterio de verdad


como precisa Anicama (1988a) significó una importantísima e histórica definición
y esclarecimiento epistemológico. Significó también rechazar filosóficamente el
indeterminismo, el animismo, el vitalismo, el mentalismo y esencialmente el
dualismo cartesiano, para asumir una concepción filosófica moderna de la ciencia
basada en el monismo; es decir , en la unidad, en la interacción reciproca y la
integración de los diferentes componentes que conforman la naturaleza humana:
biológica, psicológica y social, conservando lo mejor de las concepciones
objetivistas, del empirismo , del positivismo, del neo positivismo, sin dejar de ser
analítica y funcionalista, así como rescatando también lo mejor de la
fenomenología y del humanismo.

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Por su parte, en lo que se refiere a la metodología, nuestra disciplina
avanzó de los métodos basados en el azar, la intuición, la subjetividad, la
introspección, la contemplación interpretativa, a la adopción del método esencial
de las disciplinas duras o científico naturales, es decir, al método científico natural
o experimental, el único que por ahora nos permite tener una explicación objetiva,
sistemática, verificable y replicativa de los hechos que ocurren en el acontecer
diario. Anicama (1988b, 1993b) ha precisado que es el uso de una metodología
científica lo que distingue a la psicología de las otras disciplinas que estudian el
comportamiento y al hombre.

Es verdad, que existen otros métodos en la ciencia, pero ellos solo permiten
describir, caracterizar o establecer correlaciones entre los fenómenos. Todos ellos
los usamos en la psicología de hoy, pero es sólo el método principal científico
natural el cual nos permite dar una explicación causal de los hechos, de allí su
relevancia.

Es esta combinación de una precisión de nuestro objeto de estudio y de una


adopción del método científico natural como método principal para estudiar y
explicar dicho objeto de estudio, lo que nos permite, como señalan Bunge (1973),
Popper (1967, 1972), Kuhn (1975), Bunge y Ardila (1988) definir nuestro campo
epistémico de acción y el que, sin lugar a dudas, permite caracterizar el tipo de
práctica social que ejercemos en la sociedad.

Al respecto de la psicología como profesión, de estas prácticas sociales


y tecnológicas aplicadas, derivadas del conocimiento básico y de la investigación
científica en psicología, podemos decir hoy en día, que estas tecnologías
experimentaron también una radical y profunda transformación.

Hemos pasado de la simple palabra conformante del consejo psicológico,


de las orientaciones, y de la aplicación de tests, al ejercicio de tecnologías más
complejas y rigurosas como son ahora las denominadas “Terapias Psicológicas”,
cuyos objetivos suelen ser también ahora más claros y precisos: promover y lograr
el cambio necesario en el comportamiento y en la estructura misma de la
personalidad que implique para el ser humano, una mejor calidad de vida y un
mejor estilo de vida.

He allí que en el plano tecnológico nuestra disciplina incursionó en áreas


antiguamente vedadas, tal es el caso de las enfermedades terminales como el
cáncer o de problemas biomédicos clásicos y complejos como la insuficiencia
renal crónica y la hipertensión arterial por citar algunas, en las cuales hoy en día
las estrategias de intervención en psicología de la salud demuestran las bondades
y la eficacia de estos procedimientos para coadyuvar a un mejor tratamiento de
estos problemas de salud.

Similares afirmaciones es posible señalar en otros campos de acción


profesional, en el área educativa, en el área social-comunitaria o en el área
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organizacional y laboral. Importantes innovaciones como sistemas de instrucción
personalizada, enseñanza de precisión, aprendizaje por descubrimiento, diseños
de micro-sistemas de enseñanza en ambientes educativos o laborales, evaluación
por objetivos o por criterios, círculos de calidad, programas de participación
comunitaria, programas de prevención y control de la violencia, programas de
prevención del uso y abuso de drogas, programas de promoción de la salud, entre
muchos otros, son muestras de lo que hoy en día la psicología puede ofrecer a la
práctica social en los diferentes campos en los cuales ella se ejerce : la clínica, la
educación , las organizaciones y la comunidad misma.

No debo dejar de mencionar también el esfuerzo importante de integrar


diversas alternativas y enfoques psicológicos en un paradigma integrador a la luz
de los principios de la filosofía de la ciencia y la metodología de la investigación
científica. Es un tema discutido por diferentes autores Anicama (1979 b, 1999b),
Ardila (1979, 1988), Ribes (1985), Staats (1975). Como sostiene Anicama (1999
b), la idea central discute la síntesis experimental, o el paradigma unificador sobre
la base de reajustar los principios básicos de aprendizaje y la integración de
conocimientos logrados en todos los campos de la psicología científica, así como,
en la medida de lo posible integrar métodos y criterios para un análisis confiable y
válido del comportamiento humano. La tendencia a buscar la integración de
paradigmas es entonces una constante en las últimas décadas y en la futura.

Este es el estado actual, en el cual se encuentra nuestra disciplina como


ciencia, como profesión y esencialmente como una disciplina capaz de promover
el bienestar y el desarrollo integral físico, psicológico y social del ser humano.

3.- TENDENCIAS ACTUALES DE LA PSICOLOGIA.


La década anterior (1990-2000) fue denominada la Década del Cerebro y
como lo ha señalado Ardila (1999 a, 1999 b), nos permitió aprender más sobre el
sistema nervioso que muchos años de trabajo previo. Fueron unos años de
intensa investigación que permitió crecer y fortalecer las neurociencias, pero
como el mismo Ardila lo señaló es hora de pasar del cerebro a la conducta.

Las tendencias actuales de la psicología tienen que ver con lo que ahora
denominamos la Década de la Conducta, iniciativa propuesta en 1997 por
Richard McCarty , director del Comité de Asuntos Científicos de la American
Psychological Association (APA) .

Ardila (1999, p. 533) ha precisado que “la Década de la Conducta se


fundamenta en la necesidad de llevar a cabo más investigación básica y aplicada
con el fin de conocer mejor el comportamiento y sus leyes.

Es preciso que las entidades que financian investigación científica (por


ejemplo la Nacional Science Foundation en Estados Unidos y los Consejos

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Nacionales de Investigación Científica y Tecnológica en América Latina) den
respaldo prioritario a las ciencias del comportamiento. Muchos de los problemas
de nuestros días, a comienzos del siglo XXI, de la presente y de las siguientes
décadas son y serán como señala Ardila (1999a), problemas con un fuerte
componente comportamental: la crisis de la educación, la violencia, las
enfermedades de transmisión sexual, la drogadicción y el alcoholismo, el racismo,
el sexismo, la discriminación, los problemas laborales incluyendo el desempleo, la
pobreza, la poca eficiencia en el trabajo, el impacto de las nuevas tecnologías y en
particular de la nanotecnología, etc. Las ciencias del comportamiento pueden
aportar en forma decisiva a comprender estos graves problemas humanos y a
solucionarlos.

En este sentido es necesario que las Universidades y las instituciones


académicas y científicas definan cómo meta prioritaria hacer investigación, tomar
una actitud decidida para su financiamiento y, desarrollar también un amplio
programa de formación profesional basada en una educación científica para que
las personas entiendan lo que es la psicología. El énfasis educativo es otra de las
principales prioridades de la Década de la Conducta. Todavía es posible
comprobar hoy en día las imágenes erróneas acerca de lo que es la psicología y
de lo que ella puede hacer u ofrecer al ser humano, por lo que es conveniente
ofrecer al público en general información correcta al respecto.

Conjuntamente con el énfasis en la investigación y la educación científica


se ha precisado para esta Década de la Conducta, un tercer objetivo: la formación
de nuevas generaciones de investigadores. He allí el reto para las universidades y
esa es una de las razones que me motivan particularmente a seguir enseñando y
es mi compromiso con la formación de jóvenes investigadores, lo cual es un
proceso lento y dificultoso que requiere tiempo y buenos “modelos de profesores
- investigadores”. Recordemos que la investigación sólo se aprende haciéndola y
ejercitándola.

En suma, la tendencia principal y actual de la psicología como


ciencia es el fortalecimiento de la investigación científica, con todo lo que ello
implica. Lo cual está en línea con la razón de ser o la esencia misma de la
universidad como fuente generadora de conocimiento científico y de
conocimiento aplicado o tecnológico.

Es posible entonces en este contexto científico avanzar en el estudio para


hallar respuestas explicativas más sólidas a las preguntas claves que la sociedad
nos hace: ¿cómo se adquiere el comportamiento individual y el social?, ¿cómo se
mantiene el comportamiento? y por supuesto pasando al plano tecnológico
¿cómo hacer para lograr un cambio en el comportamiento más eficiente y más
eficaz? Son estas tres, las preguntas básicas que un psicólogo de la presente
década debe saber responder con precisión.

En lo referente a las tendencias actuales de la psicología como


profesión, los mismos principios internacionales que han delineado lo que es la
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Década de la Conducta, permiten identificar que los principales temas de la
acción profesional según Ardila (1999, b) son y consideramos seguirán siendo en
la presente y siguiente década: mejorar la salud, aumentar la seguridad, mejorar la
educación, aumentar la prosperidad y promover la democracia. Al respecto,
permítanme hacer un breve análisis de sus propósitos y contenidos:

- (1) Mejorar la salud en todos los contextos y en lo particular en los estilos de


vida y la calidad de vida de las personas. La psicología de la salud y la psicología
clínica tienen aquí un gran reto en la prevención de la enfermedad y en la
promoción de la salud.

De este modo por ejemplo en el caso de la investigación epidemiológica


en el campo de la salud pública, ella es vital para identificar y describir una
situación diagnostica con respecto a un problema de salud pública determinado:
su tasa de incidencia, su tasa de prevalencia, la identificación de factores OR de
riesgos y protectores, la identificación de las causas de los problemas y permitir
dar pautas para formular programas de intervención, por ejemplo la prevención
del embarazo en adolescentes, la violencia intrafamiliar ó el consumo de drogas.

Debemos enfatizar en el campo de la salud en una acción preventiva


antes que de tratamiento y rehabilitación ; debemos buscar la prevención de la
enfermedad con el objetivo de evitar el desarrollo de la enfermedad; por ejemplo
así como vacunarse previene el desarrollo de enfermedades como el sarampión ,
la varicela y la polio ; el uso de preservativos previene el SIDA dado que su uso
implica un habito y una actitud psicológica que se debe promover, otro caso es el
del programa ART-R para la prevención y el control de la violencia,
especialmente la violencia escolar y juvenil.

Entonces nuestra influencia en la mejora de la salud va involucrando


diferentes componentes y diferentes niveles de acción, siendo uno de los más
importantes la promoción de la salud y en particular de los estilos de vida
saludables, lo cual podría permitir controlar los factores de riesgos para la
obesidad , la hipertensión y los problemas cardiovasculares, los problemas
pulmonares, las enfermedades de transmisión sexual, el vivir con stress, entre
muchos otros; por tanto el psicólogo debe saber hacer promoción de la salud.

- (2) En lo que se refiere a: Aumentar la seguridad, ella está especialmente


vinculada a la psicología cuando estudiamos la conducta social: la violencia, el
terrorismo, el pandillaje juvenil y el escolar, el maltrato y el abuso infantil, la
conducta delincuencial, etc.

- (3) En cuanto a: Mejorar la educación, es claro que la educación de calidad es


la esencia del progreso y del bienestar individual y grupal. Aquí la innovación y el
mejoramiento educativo tienen que ver con el acceso a la información
bibliográfica más actualizada usando las bases de datos electrónicas, la
definición de las metas y las competencias profesionales estrechamente
relacionadas con la realidad nacional y local, que van a caracterizar el perfil de
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cada profesión, la selección y capacitación del personal docente, el programa de
educación continua; la innovación de los medios de enseñanza buscando un
aprendizaje más participativo o interactivo; el uso de sistemas tecnológicos
virtuales que nos permitan crear espacios educativos libres de las dependencias
de los tiempos y de los espacios físicos: los ciberespacios, la evaluación justa y
competitiva por logros y objetivos de rendimiento; todo lo cual implica sin lugar a
dudas un mejor conocimiento de los procesos cognitivos complejos, desde las
estrategias cognitivas y metacognitivas hasta la creatividad .

- (4) Aumentar la prosperidad y bienestar; es un tema difícil pero altamente


crítico para el desarrollo integral de la población, ¿cómo contribuimos como
psicólogos a cambiar las condiciones de pobreza?, ¿cómo contribuimos a
superar esos hábitos y esas actitudes que hacen a la gente permanecer cómo
más pobres?, ¿cómo contribuimos a superar la discriminación, el desempleo y
la explotación laboral.

- (5) Promover la democracia, es un tema crítico de la vida social y política del


hombre donde confluyen muchas disciplinas .La psicología política, la
psicología social-comunitaria tienen aquí una ardua tarea para contribuir a
lograr una sociedad más justa y libre, más igualitaria y más participativa. Tiene
también temas críticos que atender como: afrontar la corrupción, el lavado de
activos y el engañar ó mentir a la población electoral.

Como señala Ardila (1999, p. 534) “salud, seguridad, educación,


prosperidad y democracia se entienden mejor en una perspectiva transcultural. “
la prosperidad no es igual en Suecia que en Uganda, ni la democracia tiene el
mismo sentido en Francia que en Arabia Saudí. Las expectativas de salud,
seguridad, educación, etc. necesitan estudiarse en un contexto internacional e
implementarse en un contexto local, si queremos lograr ese delicado balance
entre globalismo y localismo…”.

En suma, nuestras tendencias profesionales actuales y de las próximas


décadas estarán estrechamente vinculadas a la investigación científica en
aquellos temas que son cruciales para una mejor existencia humana y una
mejor calidad de vida.

Es oportuno ir terminando este capítulo con una cita de un artículo que se


publicó hace algunos años, el cual sigue totalmente vigente y que sintetiza lo que
los psicólogos científicos aspiramos: “la psicología que practicamos como ciencia
y como profesión busca esencialmente el bienestar integral del hombre, su
crecimiento personal y social; su realización como persona; busca unir, integrar y
no desunir o desintegrar. Creemos también que nuestra psicología debe buscar
el compartir y la igualdad, más no la discriminación ni la injusticia, buscamos la
paz y no fomentamos la violencia y buscamos un mundo en donde la felicidad de
unos no se base en la infelicidad de otros, en la explotación del hombre o en el
daño a la naturaleza” (Anicama, 1988b, p. 33).

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En este devenir, de las tendencias actuales se debe precisar también que:
no es que queramos reducir lo psicológico a lo biológico, nada más lejos de la
realidad, para nosotros es claro que las condiciones biológicas de evolución de la
especie hacen que el hombre modifique el ambiente y lo organice, que
interaccione con otros seres de su especie de manera ordenada y se intercepten,
las variables biológicas y sociales para producir “lo psicológico” como un nivel
cualitativamente diferente de organización de la materia.

Por otro lado Bunge y Ardila (1988) agregarían que es este sustrato
biológico sobre el cual se construye lo psicológico lo cual hace más conveniente
un estudio integral científico de los procesos conductuales y mentales
(cognitivos) como procesos biológicos globales para comprender mejor el
comportamiento humano concibiendo así a la psicobiología.

Finalmente, Anicama y Aguirre (2008 p. 5) han señalado que: “hay allí un


vínculo claro entre el estudio experimental de la conducta que propicia el análisis
conductual y el desarrollo de la investigación actual en neurociencias”. Asimismo,
esta es la vía que permitirá al análisis conductual ampliar su problemática de
estudio, renovar y/o afinar su metodología y dotarse de un núcleo teórico
complementario y válido en estrecha alianza con los datos que le provee las
neurociencias.

El futuro de la Psicología Científica, en las siguientes décadas tendrá como


tendencia enrumbarse en esta alianza: análisis conductual y neurociencias para
un estudio total e integral del comportamiento de los vertebrados y del hombre.
Utilizando los principios, conceptos, procedimientos y técnicas con claro soporte
científico que se han derivado de la investigación experimental con el Análisis
Conductual y, los principios, conceptos y procedimientos que van surgiendo y
contribuyendo de la ciencia básica de las neurociencias, podremos tener una
explicación más completa del comportamiento humano y al tenerla estaremos en
mejores condiciones de buscar y promover un mundo en donde logremos
plenamente el bienestar físico, psicológico y social del ser humano, por supuesto
en un mundo totalmente diferente al que hoy nos toca vivir, libre de los males
que hoy nos agobian.

RESUMEN

Se presenta un análisis de la evolución del estatus de la psicología


como ciencia y como profesión; enfatizándose en las diferentes
concepciones de su objeto de estudio y la manera como fue influido por
diferentes corrientes filosóficas, se analiza también la evolución de sus
métodos. Al analizar la psicología como profesión se destaca como
estas tecnologías experimentaron también una radical y profunda
transformación. Se presentan las características de las tendencias
actuales en la investigación, en la enseñanza y en la actividad
profesional de los psicólogos en la denominada década de la conducta
2000 -2010 y en la siguiente década. Al destacar las principales áreas de
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impacto en el desarrollo de la psicología se discute que el futuro de la
psicología se enrumba en una alianza entre el análisis conductual y la
neurociencia para una explicación más completa y certera del
comportamiento humano.

Palabras clave: evolución de la psicología, psicología como ciencia,


psicología como profesión, tendencias actuales, análisis conductual,
neurociencias.

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