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Sobre el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María

¿Qué es la Inmaculada Concepción de la Virgen María? Es la verdad de fe, en la que


creemos que la Virgen María, fue concebida sin pecado original en preparación a ser la
Madre de Dios, y por los méritos de Jesucristo el Salvador de toda la humanidad1.

Y el ángel le dijo: alégrate Llena de gracia, el Señor es contigo2. Entonces


comprendemos que al decir Inmaculada Concepción, estamos afirmado que ella es libre
de toda mancha de pecado desde que empezó su vida humana, que ha sido apartada
del mal, para que en ella pudiera nacer con toda su plenitud el Verbo Encarnado.

Es por esto que la llamamos toda santa, pura, inocentísima, llena de gracia, purísima,
castísima, lirio entre espinas, toda hermosa, toda bella, sin arruga e intacta. En pocas
palabras muy unida al mismo Dios. Ahora bien, María tiene todas estas cualidades
porque le vienen de Dios y porque ella no sería Inmaculada sino hubiese sido por su ser
de Madre de Dios. Y es así como se entiende que Dios reunió todas las aguas y las
llamo mar y reunió todas las gracias y las llamo María3.

Dios en su amor y su bondad, en su omnipotencia y misericordia, quiso que su Madre


fuera una digna morada para su Hijo. Dios que es Santo no podía tener una morada
invadida por el pecado, por eso constituyó a su madre dotada de las más excelentes
gracias, y la gracia más particular: la santidad, dada por Cristo mismo.

La Inmaculada Concepción es el título de la santidad de María, que expresa como Dios


la eligió de antemano y le confió ser sagrario viviente.

Inmaculada es, porque fue redimida de forma especial, ella es la aurora de nuestra
salvación, el anuncio de la alegría al mundo entero que ansiaba con esperanza la venida
del Mesías.

Pensemos ¿Si un rey y poderoso de este mundo con toda su riqueza podría ensalzar
a su madre, con todos los honores y excelencias, cuanto más el Rey eterno podría hacer
por su santísima Madre?

Pues así lo hizo Dios, otorgó a María todas las condiciones para que preservada del
pecado sirviera como ejemplo para nuestra humanidad. Ella humana como nosotros, se
abrió a la gracia y continuamente luchó contra el pecado, así se mantuvo en la santidad
de vida. Ella con su “Si” perseveró en su elección. Ella no se dejó seducir del pecado.
Es por esto que cuando miramos una imagen que representa a la Inmaculada la vemos
aplastando la cabeza del infernal dragón4, pues la victoria de Cristo sobre el pecado y la

1
Ineffabilis Deus Pio IX 18.
2
Luc 1,28
3
San Luis María Grignion de Montfort, tratado de la verdadera devoción a la santísima Virgen María 23
4
Gen 3,15
muerte, es la razón de ser por la que virgen es Santísima. San Efrén lo dirá así: «En
verdad que sólo tú y tu Madre sois hermosos bajo todos los aspectos. Pues no hay en
ti, Señor, ni en tu Madre mancha alguna»5.

¿A que nos invita la Inmaculada Concepción? En un mundo que quiere alejarse de


Dios, sumido entre tanto placeres pasajeros, nosotros hijos de Dios Santísimo y de
una Madre santísima, no tenemos otra opción que ser santos. ¿Pero Cómo?
Principalmente viviendo nuestro bautismo, reconociendo que la salvación nos viene de
Dios, manteniéndonos lejos del pecado como María, buscando la santidad a toda costa,
teniendo un corazón puro siendo coherentes, sinceros y humildes para que el Señor
Jesús pueda vivir en nuestro interior. Este el verdadero culto a la Virgen, que
transformemos nuestra vida en la persona de Jesús, nuestro Dios y señor, pues
debemos reconocer que todo lo que nos lleva a
María, nos debe llevar a Dios. Porque María no es el camino, el camino es Cristo, y
María siempre nos conduce a Cristo, y en Cristo a su Iglesia. Así María Inmaculada es
figura de la Iglesia sin mancha ni arruga, es prototipo de lo que esperamos ser en el
cielo, libres de todo pecado y limpio de toda culpa. Oh María concebida sin pecado
ruega por nosotros que confiados a ti recurrimos. Amen.

5
Carmina Nisebena 123
PARROQUIA SANTA MARIA MADRE DE DIOS
confiada a los hermanos concepcionistas

En el año del Señor 2018,


a los doce días del mes
de mayo, a las nueve de
la mañana, en la ciudad
de Girardot -
Cundinamarca, se llevó a
cabo la erección canónica
de la Parroquia Santa
María Madre de Dios,
siendo obispo S.E.

Monseñor Héctor Julio López Hurtado sdb.


Este gran acontecimiento se desarrolló así:
1. Bendición del lienzo de Santa María Madre de Dios
en el atrio del templo parroquial Espíritu Santo,
parroquia confiada a los padres Marianistas de la
cual nace la nueva parroquia.

2. Procesión hacia la jurisdicción de la nueva


parroquia, Esta procesión que llevó entronizado en
alto el lienzo bendecido, fue acompañada por la
banda de guerra de la escuela militar tolemaida, y
por un gran número de fieles, sacerdotes,
religiosos y seminaristas del Seminario Mayor
Inmaculada Concepción.
3. Llegado al lugar donde se celebraría la misa, en el barrio primero de Enero,
se hizo lectura del decreto de erección de la nueva parroquia y la bendición
de la primera piedra.

4. Se continuó con la solemne Eucaristía, misa votiva en honor a Santa María


Madre de Dios, presidida por el obispo y concelebrada por los sacerdotes
presentes; después de la homilía se hizo lectura del nombramiento del Pbro.
Oscar Mauricio Ríos Berrio, miembro de la asociación hermanos de la
Inmaculada Concepción y Santa Beatriz de silva, quien sería primer párroco
de la Parroquia Santa María Madre de Dios, el cual hizo inmediatamente su
profesión de fe y juramento. Al finalizar la celebración el Padre Rodrigo
Betancourt, sacerdote marianista dirigió unas palabras de gratitud al Señor
Obispo y a los fieles que estaban su cargo, acto seguido el Pbro. Oscar
Mauricio Ríos Berrio dirigió unas palabras de agradecimiento al Señor
Obispo y a toda la comunidad que ha acompañado.

5. Después de la sagrada celebración, se hizo con todos los presentes un


ágape fraterno de regocijo y felicitación.

Para gloria de Dios y honor de la Santísima Virgen María.