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MATERIALES IGNÍFUGOS

01 de Febrero de 2003
RE: Materiales Ignífugos
En la Argentina la Norma Iram 11910 y en Europa las Normas EN 312 y Din 4102 definen los materiales según
su combustibilidad y propagación de llama.
Reacción al fuego:
Se define como el comportamiento del material ante la presencia del fuego, y de qué forma éste va a contribuir
al desarrollo o propagación del mismo. El ensayo se realiza según Norma IRAM 11910 (equivalente a ATSM
162) y los materiales se clasifican en: RE1: Incombustibles, RE2: Muy baja prolongación de llama, RE3: Baja
prolongación de llama, RE4: Mediana prolongación de llama.
Los tableros de madera Aglomerada crudos denominados Ignífugos son:
del tipo RE2 para la norma Iram o Clase B1 para la norma Din Clase B1 = difícilmente inflamable corresponde
valor 5.3 según clasificación VKF (5 difícilmente inflamable; 3 baja formación de humos).
Los Tableros Standard son:
del tipo RE3 y RE4 = Baja y o mediana propagación de llama y para la Norma Din son Clase B2 = inflamabilidad
normal * corresponde cifra 4.3 clasificación VKF (4 inflamabilidad normal; 3 poca emisión humos).
Como se sabe, el piso técnico se puede realizar en diferentes materiales, desde acero hasta los de madera
aglomerada. Estos últimos son los que se encuentran bajo análisis, en la Argentina no se produce normalmente
el aglomerado tipo RE2 mientras que en Europa son varios los fabricantes de tablero que ofrecen producto
crudo o revestido en melamina pero siempre en calidad B1 (equivalente a nuestro RE2 ) para ser utilizado
directamente como piso técnico.
El aglomerado Standard de alta densidad se utiliza solamente si la capa inferior esta protegida como mínimo
por foil de aluminio o chapa zincada dada la alta probabilidad de chispas , producto de algún cortocircuito que
fácilmente penetrarían a través de la capa de papel melaminizado ( material de tipo RE4 ),teniendo en cuenta
que el piso está elevado y por tanto en presencia de fuertes corrientes de aire generando la inflamabilidad
normal y la propagación de un incendio, salvo de tratarse de material ignifugo clase RE2 o B1.Esta es la razón
por la cual el Aglomerado Standard Crudo o revestido en Melamina no debe ser usado para piso Técnicos en
edificios comerciales y de oficinas.
El Aglomerado protegido con material RE1 (Incombustible) como el acero o el Aluminio transforma el piso

técnico en un producto superior ingresando así en la categoría RE2 o B1 .

Aislamiento ignifugo termico

Al momento de hacer referencia a la implementación de


instalaciones de aislamiento ignifugo térmico es apropiado, antes que nada, hacer una
pequeña, aunque importante, aclaración: La común expresión aislamiento ignifugo
térmico hace referencia, en realidad, a dos tipos de asilamiento distintos --uno
ignifugo y otro térmico-- que si bien pueden -y suelen- ser complementarios, no
necesariamente deben implicarse el uno al otro. Esto equivale a decir que se puede,
perfectamente, realizar una instalación de aislamiento térmico sin que por ello se tenga
que caer en la infranqueable necesidad de realizar, a la par, otra de aislamiento ignifugo.

Para poder dispensar al lector de cualquier tipo de dudas, dedicaremos algún espacio de
este artículo a dilucidar -escueta y esencialmente- las características particulares de cada
uno de estos dos posibles tipos de asilamiento antes de hablar del resultado
termoacustico de la combinacion de ambos.
Aislamiento ignifugo:
Hace referencia a las instalaciones -como medida de seguridad- cuya intención es evitar,
por un lado y primero, la expansión del fuego en la estructura protegida y, por otro,
segundo, si es que el incendio ya se ha tornado inevitable, el derrumbe de las partes, o
de la totalidad, de la estructura. De este modo, las instalaciones de asilamiento ignifugo
se refieren, pura y exclusivamente, al correcto aislamiento del fuego, en el sentido de
restringir lo mejor posible su propagación y descontrol.

Aislamiento térmico:

Este tipo de instalación hace referencia, sencillamente, a la intención de aislamiento de


la temperatura y la humedad. A diferencia del ya comentado asilamiento ignifugo,
este tipo de instalaciones no quieren significar, necesariamente, una medida de
seguridad, ni para los posibles ocupantes de la estructura, por un lado, ni para la
estructura en sí misma, por otro. De hecho, las instalaciones de asilamiento térmico
suelen ser aplicadas en el sentido de la comodidad de los posibles ocupantes de un
espacio (ya sea éste vivienda o espacio de trabajo) antes que como medida de protección
contra posibles eventualidades.

Material termoacustico
para isolar o aislar
compartimientos; tela
fabricada con los
siguientes
componentes: fibra de
aramida, fibra de vidrio
texturizada y arena
silica

Así, por ejemplo, este tipo de aislamiento suele aplicarse en los grandes espacios de
oficinas -sin paredes divisorias- con la intención de permitir el mejor funcionamiento
del aire acondicionado, en tanto la preservación de la temperatura interior por falta
de contacto con la exterior (y su consecuente ahorro de energía). Puede aplicarse
asimismo, en un caso diferente aunque no del todo excepcional, a la correcta
preservación de la temperatura en pos del cuidado de determinados objetos delicados;
hablamos con esto, como ejemplificación sencilla, de la correcta protección de tabacos,
habanos y vinos. Por último, podemos hacer referencia al gran confort que este tipo de
instalaciones brinda a los ocupantes de una vivienda; no solo logra mantenerlos en la
más estricta ignorancia de los cambios del clima o la humedad, sino que también, y
acaso no menos importante, preserva la estructura de los muy indeseables problemas de
humedad y condensación.

Materiales para el aislamiento ignifugo termico


Habiendo entendido ya, de la amanera más escueta, las posibles diferencias entre una
instalación de asilamiento ignifugo y otra de asilamiento térmico, pasemos ahora a ver
cuáles suelen ser los materiales más comunes para cada una de estas instalaciones, a
saber:

Aislamiento ignifugo: Pintura ignifuga intumescente, de aplicación en


estructuras metálicas, que brinda hasta ciento veinte minutos de protección (en el más
favorable de los casos); lana de roca (fibras minerales), aplicable a estructuras de
hormigón, doscientos cuarenta minutos de protección; mortero de yeso, asimismo para
hormigón, deciento cuarenta minutos; paneles ignífugos; masillas intumescentes, de uso
en el sellado de pasos entre instalaciones, hasta doscientos cuarenta minutos.

Aislamiento térmico: La lana de roca constituye una de las opciones más comunes y
aconsejables en tanto -al no demandar obra- su instalación en viviendas no requiere de
mayores trastornos para los ocupantes. La espuma de poliuretano es lo más aconsejable
cuando se trata de cubiertas exteriores; su uso es, asimismo, recomendable para el
aislamiento de cámaras.

moderna aplicacion de
espuma de poliuretano en
una construccion

De esta manera hemos aclarado, definitivamente, que la expresión común aislamiento


ignifugo térmico hacer referencia a dos especies distintas de asilamiento combinadas.
Cierto es -nada más evidente- que la inevitable relación entre fuego y temperaturas
elevadas hace sumamente complementaria la aplicación de ambos tipos de instalación.
Cuando se aplique una instalación de asilamiento ignifugo podremos decir, por
supuesto, aunque caigamos en obviedad, que hemos aplicado una instalación de
asilamiento ignifugo térmico. De modo distinto, no siempre la aplicación de un
aislamiento térmico vendrá a significar la correcta aplicación de una protección
contra posibles incendios. Desde el punto de vista de los materiales, como ya hemos
visto -vale recalcarlo- la lana de roca constituye un elemento común a los dos posibles
tipos de instalación aislante; ofrece, también, una cierta capacidad de aislamiento
sonoro que la hace sumamente preferible a otros posibles elementos aislantes, en tanto
nos preserva del cada vez mayor problema de la contaminación sonora.

Por último tendremos que aclarar que en todos los casos, sin ningún tipo de excepción
posible, las instalaciones de asilamiento ignifugo térmico deben ser realizadas por
personal especializado y debidamente acreditado. Las empresas más serias (y con
mucho las más aconsejables) suelen brindar documentación especifica a modo de
garantía técnica; no es recomendable realizar este tipo de instalaciones con empresas o
personas que no sean capaces de entregar este tipo de documentación, sobre todo
cuando se trate de asilamientos ignífugos, ya sea para la industria o la vivienda.