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Expediente N° : 4408-2017

Especialista : Dra. Erika Surco Vargas


Cuaderno : Principal
Escrito N° : 01
SUMILLA : Formula Excepción - Contesta
demanda

SEÑOR JUEZ DEL PRIMER JUZGADO DE TRABAJO DE CUSCO.

EVA BACA HUAILLARO, identificada con D.N.I.


N°24460669, con domicilio real en xxxxx,
señalando mi domicilio procesal en el inmueble
N° 108-1 de la urbanización Vallecito-Camino
Real, del distrito, provincia y departamento de
Cusco, y con Casilla electrónica SINOE N° 6719;
ante Ud., con debido respeto me presento y
digo:
Que estando dentro del término legal, y al
amparo de lo dispuesto por el segundo párrafo del Art. 19° de la Nueva
Ley Procesal del Trabajo, concordante con la norma del Art. 446 inc., 6,
del Código Procesal Civil Aplicado supletoriamente, deduzco la
excepción de FALTA DE LIGITIMIDAD PARA OBRAR DEL DEMANDADO, en
atención a los fundamentos de hecho y derecho que paso a
mencionar:
1.- Conforme lo establecido en el Art. 446° inc. 6) del C.P.C., contra la
demanda presentada, el demandado puede proponer excepciones
y defensas previas, las mismas que en virtud del Art. 19° de la Nueva
Ley Procesal del Trabajo, deben ser presentadas junto con la
contestación de demanda; hecho por el cual previa a nuestra
contestación deducimos la excepción de falta de legitimidad para
obrar del demandado; toda vez que, conforme lo señala Ticona
Postigo, “(…) cuando el demandado deduce la excepción de falta
de legitimidad para obrar del (…) demandado, lo que está
haciendo es afirmar (…) que él (el demandado) no debería ser el
emplazado (…) o, en todo caso no es el único que debería haber
sido demandado.” (TICONA POSTIGO, Víctor, 1996, Análisis y
Comentarios al Código Procesal Civil, Tomo I, p.576).

Es decir que, conforme lo señalado, la excepción que deducimos


corresponde ser declarada fundada, cuando el demandado no
constituye el único llamado por ley a responder las pretensiones
propuestas por el actor, sino que adicionalmente otra u otras
personas, además de él deben ser emplazadas a fin de responder
por las pretensiones planteadas por el actor.
2.- Este hecho se deriva de la esencia del concepto de legitimidad para
obrar que esta excepción prescribe y que ha sido recogido por el
legislador, al señalar que, la legitimidad para obrar, o Legitimatio ad
causam” implica que el proceso se lleva a cabo entre los mismos
sujetos que integran la relación jurídica material o sustancial.
Por este motivo y reproduciendo a Juan Monroy Gálvez, en su obra
Temas de proceso Civil, 1987, pg. 182, podemos señalar que “La
legitimidad para obrar consiste precisamente en que las personas
que tienen su lugar respectivo en la relación jurídica sustantiva, sean
exactamente las mismas que ocupan su lugar respectivo en la
relación jurídica procesal. Si él o los titulares en la relación jurídica
sustantiva no son los mismos en la relación jurídica procesal, no hay
legitimidad para obrar. Exactamente lo mismo ocurrirá, por ejemplo,
si los titulares de la primera relación son tres y solo forma parte de la
relación procesal uno (…). Así, si en la relación sustantiva los
obligados son tres y se establece la relación procesal sólo con dos (se
demanda a dos únicamente), no se habrá cumplido con la
legitimidad para obrar.”
3.- Dicho ello, si revisamos la demanda de autos, veremos que
efectivamente existe incongruencia entre los integrantes de la
relación jurídica material o sustancial que da origen a la pretensión y
los integrantes de la presente relación jurídica procesal.
En efecto, resulta que conforme señala el demandante la pretensión
indemnizatoria tiene su origen en la relación de trabajo establecida
entre los integrantes de la Comisión de Recepción de la obra
conformada mediante Memorándum N° 1124-2013-G-CMAC-C, de
fecha 05 de abril del 2013 como se detalla
Nombres y apellidos Cargo
Eva Baca Huaillaro Área Usuaria
Magaly Torres de la Cuba Supervisora de obra
Peter Jhon Romero López Implementación de Agencias

Además de la propietaria de la obra en referencia, Caja Municipal


de Ahorro y Crédito Cusco; y por el cual supuestamente la
mencionada Comisión de Recepción de Obra, es decir sus
integrantes, habrían incumplido sus obligaciones laborales, al haber
recibido la ejecución física de una obra ejecutada por la Contratista
Empresa Virgen del Carmen, sin que la misma hubiera cumplido con
ejecutar la totalidad de partidas establecidas en el expediente
técnico de obra; consecuentemente con este acto según la
demandante el Comité de Recepción de obra habría dado
conformidad a la ejecución de la obra y no habría cumplido con
penalizar la inejecución de una partida específica correspondiente a
la supuesta partida “Puerta de metal negra debajo del primer tramo
de la escalera” y por ende al no haber aplicado dicha penalidad se
habría generado un perjuicio a la demandante pues la misma no
habría percibido el pago de dicha penalidad ascendente a la suma
materia de la pretensión indemnizatoria.
4.- Este hecho supone que los integrantes de la relación jurídica material
son claramente la demandante, Caja Municipal de Ahorro y Crédito
Cusco y los integrantes del Comité de Recepción de la obra es decir
Eva Baca Huaillaro, Magaly Torres de la Cuba y Peter Jhon Romero
López; y por ende la relación jurídica procesal, para que exista
legitimidad para obrar, tiene que estar integrado precisamente por
las mismas partes; y por este motivo siendo que los integrantes del
Comité de Recepción de obra fueron la demandada Eva Baca
Huayllaro, Magaly Torres de la Cuba y, Peter Jhon Romero López
resultará inevitable que la relación jurídica procesal tenga que
entenderse precisamente con los tres integrantes de dicha Comisión.
Sin embargo señor Juez, extrañamente la demandante ha obviado
considerar a uno de los integrantes de la Comisión de Recepción de
Obra, señor Peter Jhon Romero López y solo ha considerado
emplazarnos a dos de los integrantes y no a los tres, olvidando que
las actuaciones del Comité de Recepción de Obra, al igual que la
de un Comité de Selección, y cualquier órgano colegiado, son
conjuntas y las responsabilidades solidarias; y que dicha solidaridad
sólo puede ser salvable si acaso un integrante deja expresa
constancia de estar en desacuerdo con la decisión del colegiado;
de manera que si no existe dicha salvedad, resultará que su
actuación conjunta le obliga conjuntamente con los demás
integrantes del Colegiado, por las decisiones que el mismo órgano
haya adoptado.
5.- Por ello resulta que en el presente caso, las actas de recepción de la
obra de fecha 09 de abril del 2013, las mismas que determinarían la
responsabilidad de las demandadas como integrantes del Comité
de Recepción por supuesta omisión de obligaciones laborales,
también fueron suscritas conjuntamente con el señor Peter Jhon
Romero López; y por tanto las presuntas convalidaciones que dichas
actuaciones habrían generado y que supondrían el perjuicio para la
Entidad también fueron suscritas por el referido Peter Jhon Romero
López, en su calidad de trabajador de la demandante e integrante
de la Comisión de Recepción de obra…; y por tanto si existe un daño
por dicha actuación, éste debería ser igualmente resarcido por este
tercer integrante y no solo por las actuales dos demandadas.
Por tanto el referido Peter Jhon Romero López, igualmente debe ser
emplazado con la demanda de autos en su calidad de integrante
de la Comisión de Recepción de Obra, y por ende tiene que ser
considerado necesariamente demandado para integrar
válidamente la relación jurídica procesal; por lo que corresponderá a
su Despacho declarar fundada la excepción y disponer que el
proceso se paralice en tanto el actor hace extensiva la demanda al
referido Peter Jhon Romero López, para constituir válidamente la
relación jurídica procesal.
6.- Finalmente y si acaso el demandante señala que ello no resulta
procedente, dado que la demanda de autos se funda en el Informe
de Auditoría N° 011-2016-2-0948-OCI-CMACC-EE-, el mismo que
constituye prueba pre constituida y por ende si el informe de control
no considera al referido Peter Jhon Romero López, éste no puede ser
emplazado; habría que recordarle a la demandante que este
argumento no resulta ser suficiente para enervar los fundamentos de
nuestra excepción; dado que:
i) La responsabilidad contractual por inejecución de obligaciones se
deriva de la relación material entre los integrantes de la Comisión
de Recepción de obra y la demandante; y en ella los tres
integrantes actuamos de manera colegiada y conjunta; y por ende
ninguno de los tres integrantes puede ser excluido de una presunta
inejecución de obligaciones, pues la actuación que se nos imputa
fue conjunta.
ii) La demanda de indemnización de daños y perjuicios no tiene
como requisito de admisibilidad y menos de procedencia la
necesaria existencia de un informe de control que identifique
presuntas responsabilidades, por lo que con o sin dicho instrumento
puede presentarse una demanda con dicha pretensión.
iii) El Informe de Control solo tiene carácter de medio probatorio, es
decir elemento de probanza y no carácter incuestionable ni
incontradecible; y por ende sus conclusiones constituyen una
verdad iuris tantum y no una verdad iure et iure.
iv) El Informe de control, no ha concluido en la no responsabilidad
del señor Peter Jhon Romero López, sino por el contrario por error u
omisión no ha considerado al mismo en el proceso de auditoría, no
obstante haber tenido igual responsabilidad en la conformación y
actuaciones de la Comisión de Recepción de obra, que las
actuales demandadas y por ende el olvido de la Comisión
Auditora, no puede ser sustento suficiente para olvidad su
participación y por ende responsabilidad como integrante de la
referido comisión.
MEDIOS PROBATORIOS DE LA EXCEPCION
1. El merito del escrito de la demanda y auto Admisorio
2. El mérito del informe de control obrante en autos
3. Xx
ANEXOS DE LA EXCEPCION
1A) Copia de mi DNI
1B) Voucher de pago por concepto de presentación de pruebas en
excepción
Por lo manifestado:

Pido a Ud., Sr. Juez, tener por presentada la presente excepción y


declararla fundada en su oportunidad.
Se acceda.

OTROSI DIGO: Que, estando dentro del término legal, cumplo con
absolver el traslado de la demanda, absolución que hago de manera
negativa absoluta; en merito a los fundamentos de hecho y derecho
que paso a exponer:
I.- PETITORIO
Solicito en forma expresa que la demanda interpuesta se declare
infundada en todos sus extremos, en razón de considerar que la
imputación efectuada y los hechos que supuestamente fundamentan
la pretensión demandada resultan no ser ciertas.

II. DE LA CONTESTACION DE LA DEMANDA


PRIMERO.- En efecto señor Juez, dice la demandante al presentar su
demanda que los emplazados estaríamos obligados a indemnizarla por
los daños y perjuicios que supuestamente habríamos generado a la
actora, como resultado del incumplimiento de nuestras obligaciones de
trabajo; y específicamente durante el desempeño de nuestras
funciones como integrantes de la Comisión de recepción de la obra
Cobertura de la fachada norte del local institucional, designados
mediante Memorándum N° 1124-2013-G-CMAC-C, de fecha 05 de abril
del 2013; labor durante la cual habríamos inobservado una obligación
nuestra y como tal se habría supuestamente generado un perjuicio en la
actora; hecho por el cual la misma pretende que las demandadas
asumamos el pago de dicha indemnización.

Sin embargo, lo que la actora no ha señalado, es que los supuestos


hechos amparan su pretensión son inexistentes y como tal su demanda
resulta infundada, hecho que pasaré a demostrar.

SEGUNDO.- En efecto, la responsabilidad civil es una figura jurídica que


está relacionada con toda clase de daños de orden patrimonial o
extrapatrimonial en los cuales media la culpa y el dolo; de manera que
esta responsabilidad podrá derivarse de una relación contractual o
extra contractual; de manera que la responsabilidad genérica podrá
tener dos especies: la responsabilidad contractual o la responsabilidad
extracontractual.
En ese sentido, la responsabilidad contractual es aquella que nace a
raíz de una omisión (incumplimiento) o merced a un cumplimiento
parcial, tardío o defectuoso de una obligación preexistente de
naturaleza patrimonial; en tanto que la responsabilidad extra
contractual o aquiliana, es aquella que no tiene origen en un
incumplimiento contractual, sino en un “hecho jurídico”, ya se trate de
un hecho delictuoso en materia penal, o culposo de carácter civil, que
produciendo un daño, compromete los derechos absolutos de la
víctima (a la propiedad, la vida, al honor, la salud, , -por citar algunos
ejemplos-) el cual debe ser resarcido, de tal forma que, el daño cuyo
resarcimiento se persigue, debe estar originado en la intención positiva
tanto de causar un perjuicio, o causado este, por la omisión o
incumplimiento del deber de cuidado de aquella.

TERCERO.- Dicho ello, en el presente caso y tal conforme lo ha señalado


la demandante, la responsabilidad atribuida es la contractual, la misma
que en nuestro ordenamiento jurídico civil se encuentra regulado a título
de inejecución de obligaciones, de manera que, conforme lo señala la
norma del Art. 1321° del C.C., “Queda sujeto a la indemnización de
daños y perjuicios quien no ejecuta sus obligaciones por dolo, culpa
inexcusable o culpa leve.

El resarcimiento por la inejecución de la obligación o por su


cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, comprende tanto el daño
emergente como el lucro cesante, en cuanto sean consecuencia
inmediata y directa de tal inejecución.”

CUARTO.- Por tanto y siguiendo a Planiol y Ripert (Tratado Práctico de


Derecho Civil Francés, tomo VIl, Las Obligaciones, segunda parte, No.
821, p. 132), podemos decir que "Si el deudor no cumple su obligación
cuando y como debiera, el acreedor tiene el derecho de obtener una
indemnización por daños y perjuicios, es decir, una suma en dinero
equivalente al provecho que hubiera obtenido del cumplimiento
efectivo y exacto de la obligación, a título de indemnización por el
perjuicio sufrido.

Indemnizar quiere decir poner a una persona, en cuanto sea posible, en


la misma situación en que se encontraría si no se hubiese producido el
acontecimiento que obliga a la indemnización”.

Sin embargo para que proceda esta indemnización de daños y


perjuicios se requiere la concurrencia de tres elementos:

i) La inejecución de la obligación, que es el elemento objetivo;

ii) La imputabilidad del deudor, o sea el vínculo de causalidad entre el


dolo y la culpa y el daño, que es el elemento subjetivo; y

iii) El daño, pues la responsabilidad del deudor no queda comprometida


si no cuando la inejecución de la obligación ha causado un daño al
acreedor.

QUINTO.- SOBRE LA INEJECUCION DE LA OBLIGACION.

El primer elemento que se deberá de considerar es el correspondiente a


la “inejecución de la obligación”; y que al tratarse de un contrato de
trabajo, como en el presente caso supone la inobservancia de las
obligaciones del trabajador.

Es decir que el Trabajador (deudor), simplemente, incumple la


obligación, o la cumple en forma parcial, tardía o defectuosa, sea por
acción o por omisión; situación frente a la cual corresponderá al
Juzgador apreciar, en cada caso, la inejecución de la obligación, o su
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso. Por el contrario tocará al
acreedor (demandante), sin embargo, demostrar la existencia de la
obligación, tratándose de las obligaciones de dar y de hacer y, en el
caso de las obligaciones de no hacer, probar además el
incumplimiento; dado que de no demostrarse dicho incumplimiento
resultará inevitable considerar que no existirá inejecución de obligación
alguna y por ende no podrá exigirse al trabajador indemnización
alguna por un daño no imputable al mismo.

En esa misma medida, toca al deudor, en las obligaciones de dar y de


hacer, demostrar el cumplimiento; hecho que es exigido por el artículo
1229 del Código Civil.

En este punto adicionalmente cabe preguntarnos y, ¿Qué pasa si el


trabajador es uno vinculado con una Empresa de un Gobierno Sub
Nacional, y por tanto que forma parte de la estructura del Estado?.

En este caso adicionalmente se debe tener en cuenta la naturaleza del


empleador, pues ya no se trata simplemente de un contratante
particular, sino de una Organización que forma parte de la estructura
del Estado, hecho por el cual inclusive su accionar, así como el uso de
sus recursos se encuentran sujetas a control por parte de uno de los
sistemas de la administración pública, cual es la Contraloría General de
la República, en cuyo mérito se emite el Informe Especial que ha dado
origen a la presente demanda.

En dicho sentido, la regulación de las labores y funciones del trabajador,


estarán sujetas también a las disposiciones que regulan algunos sistemas
administrativos del Estado, tales como el Sistema Nacional de Control o
supletoriamente el Sistema Nacional de Compras Públicas, y por ende
no puede dejar de observar el marco general de la Ley del
Procedimiento Administrativo General, el mismo que rige directa o
indirectamente para todas las Entidades que componen el Estado;
sobre todo si conforme lo señala el Informe de Control la supuesta
inejecución de obligaciones se habría generado en el desempeño de
una función como integrantes de una Comisión de Recepción de obra,
y cuya actuación se materializa en hechos administrativos (recepción
de obra) y actos de administración (Acta de recepción de obra).

Y por ello, resultará claro que tanto la demandante, como los


demandados estamos sujetos al cumplimiento de los principios que
sustentan el derecho administrativo; y en ese marco de ideas, es
obligatoria la observancia del principio de Legalidad, establecido por la
norma del Art. IV, numeral 1, sub numeral 1.1, del D.S. Nº 006-2017-JUS.;
principio que independientemente del régimen laboral que nos vincula
con la demandante, resulta ser observable tanto por la actora como
por los demandados, toda vez que por el Principio de Legalidad queda
establecido que las autoridades administrativas, los órganos de Control,
las Empresas de los diversos órganos de Gobierno Nacional y/o Local y
por supuesto los propios trabajadores de las Empresas Municipales,
deben actuar con respeto a la Constitución, la ley y el derecho dentro
de las facultades que le están atribuidas. Ello implica en buena cuenta
que todos los señalados anteriormente, así como los Trabajadores de las
Empresas Municipales, en sus actuaciones se deben sujetar
especialmente a la Ley, la misma que constituye su fundamento de
actuación pero al mismo tiempo el límite de su acción.

Pero además el Trabajador de una Empresa de la Municipalidad,


independientemente de su régimen laboral, a diferencia de los
particulares, no gozan de la llamada “libertad negativa” o “principio de
no coacción” (nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni
impedido a hacer lo que esta no prohíbe), dado que en aplicación del
principio de legalidad y de esta no coacción “el mencionado
trabajador sólo puede hacer aquello para lo cual está facultado en
forma expresa”; y por ende carece de “discrecionalidad” en su
actuación. De esta forma en su actuación tanto los Órganos de Control,
Los Funcionarios de la Empresa de la Municipalidad así como los
Trabajadores de la misma sólo podrán hacer aquello que la ley les
ordena y fija como función; no pudiendo asumir discrecionalmente
ciertas funciones o acciones que la ley no les señala expresamente; y
por este mismo hecho los órganos contralores en materia administrativa
no pueden pretender encontrar responsabilidad en un funcionario o
trabajador por el incumplimiento de ciertas conductas, que no le son
atribuibles al trabajador ni por la ley ni por instrumento reglamentario
interno alguno, bajo el pretexto que de manera “general” el trabajador
de la Empresa debía haber observado ciertas conductas, que más
adelante conforme veremos por ley están encargadas a otros
funcionarios y/o trabajadores de la Demandante y no a la suscrita.

Por tanto y estando a lo señalado, si la Ley, Normas Reglamentarias y/o


Directivas Internas aprobadas por la Demandante no señalan
expresamente que debo cumplir las obligaciones supuestamente
inobservadas; y es más si dichas normas no me asignan estas funciones
de manera expresa; resultará imposible que se me pretenda imputar
responsabilidad por la inejecución de obligaciones que no están
expresamente asignadas a la demandada, en el desempeño de mis
funciones como trabajadora de la demandante.

Y por tanto, si las funciones inobservadas no eran obligaciones de la


demandada, su inobservancia no puede constituirse incumplimiento e
inobservancia de mis obligaciones y menos responsabilizarme por su no
ejecución; y por tanto si de dicha inobservancia se desprendiera un
daño en la actora, éste no podrá ser imputable a la demandada y
menos exigírseme pago alguno de indemnización de dicho daño, pues
el mismo no sería de mi responsabilidad.

En dicho sentido se ha pronunciado inclusive la Jurisprudencia del


Tribunal Constitucional en su STC Nº 2868-2004-AA-TC., de fecha 24 de
noviembre de 2004, cuando en su considerando Nº 21, señala que “(…)
En ese sentido, no es constitucionalmente aceptable que una persona
sea sancionada por un acto u omisiòn de un deber jurídico que no le
sea imputable.”
SEXTO.- LA IMPUTABILIDAD DEL DEMANDADO (DEUDOR). O FACTOR
ATRIBUTIVO DE RESPONSABILIDAD

Conforme lo señala Francisco Jordano Fraga (La Responsabilidad


Contractual, 1987), “(…) No es precisamente cierto que la regla deba
ser que, ante la generación de un daño derivado de una falta de
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso se esté obligado a
indemnizar”. Y es que para que proceda el pago de la indemnización
se requiere, además, de un justificante para otorgar protección a un
sujeto de derecho frente a otro. Este justificante es el denominado
“nexo causal”.

Para que el daño sea imputable se requiere un nexo causal entre la


acción o la omisión del deudor y la inejecución de la obligación; de
manera que si acaso el demandante acredita el daño generado, éste
solo hecho no determina la existencia de la obligación de indemnizar;
sino previamente se debe constatar la existencia del mencionado nexo
causal. Así sólo interesará, para los efectos indemnizatorios, aquel daño
que constituye una consecuencia del hecho o de la omisión que obliga
a reparar; toda vez que por mandato de la norma del Art. 1321 del C.C.,
el resarcimiento por la inejecución de la obligación o por su
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, sólo resulta procedente en
cuanto dicho daño sea consecuencia directa e inmediata de la
inejecución de la obligación.

En ese sentido, la relación directa que debe existir entre la inejecución


de obligación y el daño generado es esencial para la existencia de un
resarcimiento de daños y perjuicios; dado que si la relación no es
directa ni inmediata, dicho incumplimiento de obligación no puede
generar obligación indemnizatoria alguna.

En efecto el daño llamado indirecto o mediato, o sea aquel que es


reflejo lejano del incumplimiento, no es resarcible, según el mismo
artículo 1321° del Código Civil.
Sólo es susceptible de indemnizarse el daño directo e inmediato. Este
principio de causalidad jurídica supone un nexo, también inmediato, de
causa a efecto, de manera que se pueda inferir que el daño no se
habría verificado sin el evento doloso o culpable a que dio origen el
deudor.

En el caso del daño indirecto, el nexo de causalidad entre el


incumplimiento y el daño desaparece, en el sentido de que entre uno y
otro se introducen factores extraños.

Pothier (Tratado de las Obligaciones, tomo I, pg., 134 y siguientes), al


respecto propone a título de ejemplo lo siguiente: “si el deudor no
entregaba el caballo objeto de la obligación de dar, en tiempo
oportuno, por culpa, era responsable por el mayor precio que debía
pagar el acreedor por otro caballo. Pero si a causa de la demora el
acreedor no cobraba cierta suma de dinero en el lugar donde debía
haberse trasladado con el caballo objeto de la obligación, el deudor no
respondía de este perjuicio”. El primero era directo; el segundo indirecto.
Excepcionalmente, agrega Pothier, que el deudor respondía de este
último perjuicio cuando había sido previsto al contraerse la obligación.

Si el deudor entregaba al acreedor, dolosamente, una vaca infectada,


respondía no sólo por el daño en la vaca misma, sino por el resto del
ganado que sufría el contagio. Pero et deudor no era responsable de
las consecuencias lejanas y circunstanciales de la inejecución dolosa,
por ejemplo, si como consecuencia del contagio el acreedor no había
podido cultivar las tierras y había quebrado.

Este hecho responde a la postura doctrinaria adoptada por el Código


Civil Peruano, en relación con la “relación de causalidad”, que debe
existir entre la inejecución de la obligación y el daño causado; dado
que la norma de su Art. 1321°, ha adoptado la postura de la “Teoría de
la Causa Próxima”; y por lo cual la “causa” que genera la obligación de
resarcir un daño es aquella que es “inmediatamente anterior a la
producción del daño, siendo las circunstancias temporalmente más
alejadas consideradas como meras condiciones”. (Orterling, Felipe. Las
Obligaciones en el C.C. Biblioteca para leer el Código Civil. 1988).

Por tanto, en el caso de la demanda de autos, si la Comisión de


Recepción de Obra COBERTURA DE LA FACHADA NORTE DEL LOCAL
INSTITUCIONAL DE LA CMAC CUSCO S.A. dio la conformidad a la
ejecución de la obra y no cobró la supuesta penalidad de parte del
Contratista DISTRIBUCIONES VIDRIOS Y CONSTRUCCION VIRGEN DEL
CARMEN E.I.R.L., determinando el inmediato pago de valorización de
obra sin ningún tipo de penalidad, existiría una relación causal directa e
inmediata entre su omisión (no cobrar la penalidad de S/. 23 500.00) y el
perjuicio generado a la demandante (dejar de percibir el monto de la
penalidad); pero si por el contrario la “Recepción de obra”, solo
constituye un paso más (hecho administrativo), previo a la conformidad
que debe dar un “tercero” y que por ende son otras instancias
posteriores las llamadas a determinar el pago de penalidades por
retrasos en la ejecución de la obra, resultará claro que entre la
conducta de los integrantes de la Comisión de Recepción de obra y el
supuesto daño generado NO EXISTIRIA RELACION DE CAUSALIDAD
DIRECTA E INMEDIATA; y por ende al no existir nexo causal directo e
inmediato; la supuesta omisión y/o inejecución de obligación por parte
de la demandada no puede generar obligación alguna de pagar
indemnización de daños y perjuicios en favor de la demandante.

Por lo demás, y al margen de causa directa e inmediata, resultará


necesario que la inejecución de obligación sea consecuencia del
“dolo”, “culpa inexcusable” o “culpa leve” del demandado; y por ende
si el actor no acredita que a omisión de obligaciones se debió a dolo o
culpa en el demandado, éste no puede ser obligado al pago de una
indemnización por los daños y perjuicios.
La situación de imputabilidad del deudor está vinculada, en realidad, a
los factores siguientes: Así como el dolo o la culpa determinan
responsabilidad, la ausencia de culpa exonera de ella; el deudor en
mora es responsable de los daños y perjuicios que ocasiona el retardo,
mientras que el deudor no constituido en mora no incurre en
responsabilidad.

Por tanto, si la conducta de la demandada no fue dolosa o culposa, y


además si aún siendo dolosa o culposa la conducta no existe una
relación de causa inmediata y directa entre dicha conducta y el
resultado dañoso, NO EXISTE OBLIGACION DE PAGO DE RESARCIMIENTO
ALGUNO, POR AUSENCIA DE NEXO CAUSAL.

SETIMO.- EXISTENCIA DEL DAÑO.

El daño es todo detrimento que sufre una persona por la inejecución de


la obligación. El daño, para ser reparado, debe ser cierto; no eventual o
hipotético.

Daño es sinónimo de perjuicio. Así lo establece la mayoría de las


legislaciones modernas y el Código Civil Peruano.

Para que haya un daño contractual resarcible no basta que se


incumpla la obligación y que el incumplimiento sea imputable al
deudor. Es necesario, además, que el incumplimiento produzca un
perjuicio.

Toda reclamación de daños y perjuicios, aunque se funde en un


derecho inobjetable a exigirlos, requiere la prueba de su existencia.
Para declarar la responsabilidad no basta comprobar judicialmente la
infracción de la obligación; es preciso demostrar la existencia de los
daños y perjuicios. A este respecto, establece el artículo 1331° del
Código Civil que "la prueba de los daños y perjuicios y de su cuantía
también corresponde al perjudicado por la inejecución de la
obligación, o por su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso".
Por ello, el incumplimiento de un contrato no origina necesariamente el
derecho a una indemnización. Tiene que haber un daño. La
responsabilidad civil, a diferencia de la responsabilidad penal, no es
punitiva.

Así, si el deudor incumple su obligación por dolo o por culpa y el


acreedor no sufre daño alguno, entonces no hay lugar a la
indemnización; por ejemplo, cuando el mandatario no adquiere las
acciones que le encomendó comprar su mandante y éstas bajan de
valor en el mercado, siendo posible obtenerlas por un precio inferior. En
este caso ¿qué se indemnizaría?

El principio general admite, sin embargo, excepciones. Las excepciones


más frecuentes se presentan en las obligaciones con cláusula penal y
en las obligaciones de dar sumas de dinero.

Cuando se ha estipulado la obligación con cláusula penal, el acreedor,


al menos teóricamente, no tiene que probar el monto de los daños y
perjuicios que le ha irrogado el incumplimiento (artículo 1343° del
Código Civil).

Pero en la legislación peruana deberá hacerlo, cuando el deudor


solicita la reducción de la pena, en el caso previsto por el artículo 1346
del Código Civil. Esta regla autoriza al juez, a solicitud del deudor, a
reducir equitativamente la pena cuando es manifiestamente excesiva, y
ello obliga a que usualmente ambas partes, tanto el acreedor como el
deudor, se pronuncien sobre el monto de los daños y perjuicios. El
primero, el acreedor, tratando de demostrar su existencia y su cuantía
para evitar que sea reducida la cláusula penal. El segundo, el deudor,
tratando de probar su inexistencia, para obtener la reducción. Y es
lógico que así sea; si no, ¿cómo podría el juez decidir, prima facie, que
la pena es manifiestamente excesiva, desconociendo los daños y
perjuicios que causa la inejecución?
La indemnización pactada por la cláusula penal aunque en algunos
casos pueda convertirse en simbólica, siempre subsiste.

En las obligaciones de dar sumas de dinero sucede algo similar respecto


a la prueba de los daños y perjuicios.

Cuando no existe pacto entre las partes, la demora en entregar una


suma de dinero se repara con el interés legal; aquí el acreedor no tiene
que probar la existencia o el monto de los daños y perjuicios. Así lo
establece el artículo 1324 del Código Civil.

Igual solución prevalece cuando las partes han estipulado un interés


convencional moratoria, dentro de los límites autorizados por el
legislador, para los mismos casos de demora en la entrega de una suma
de dinero. Aquí el acreedor tampoco tendrá que probar la existencia o
cuantía de los daños y perjuicios (artículo 1324° del Código Civil).

En otros casos la regla es distinta en cuanto a la determinación de los


daños y perjuicios: cuando el legislador ha fijado un límite al monto de la
indemnización, el acreedor no tendrá el derecho de exigir la reparación
sino hasta ese límite. En estos supuestos, si bien subsiste para el acreedor
la obligación de probar los daños y perjuicios sufridos, su cuantía está
limitada por la ley.

Por tanto si no se acredita la existencia del daño, por cuanto aquello


que supuestamente no fue ejecutado por el demandado, si fue
realizada y por ende no existe omisión o inejecución de obligación
alguna, resultará inevitable concluir señalando que no existe daño y por
ende, no puede existir obligación de pago resarcitorio alguno.

III DE LOS ARGUMENTO DE DEFENSA

OCTAVO.- DE LA SUPUESTA INEJECUCION DE OBLIGACIONES DE LA


DEMANDADA Y DE LA INEXISTENCIA DEL DAÑO.
Ahora bien, corresponde determinar cuál es la imputación que se me
efectúa; cual es supuestamente la inejecución de obligaciones que me
imputa; cual el daño generado y la existencia de nexo causal entre mi
supuesta inejecución de obligaciones y el daño generado.

Si revisamos el Informe de Control, veremos que el mencionado


documento señala contradictoriamente, que la inejecución que se me
imputa es:

“ No haber aplicado una penalidad al Contratista Distribuciones Vidrios


y Construcción Virgen del Carmen EIRL.; por una supuesta mora en la
ejecución de un ítem (partida) de la obra “Ejecución de Obra –
Cobertura de la Fachada Norte del Local Institucional de la CMAC
Cusco S.A., correspondiente a “Colocación de Puerta de Metal negra
debajo del primer tramo de la escalera”; y por ende la Entidad habría
dejado de percibir la penalidad ascendiente a la suma de S/.
23,500.00”.

Este hecho desde ya resulta extraño y determina la improcedencia de


la demanda de autos dado que la supuesta partida correspondiente a
“Colocación de Puerta de Metal negra debajo del primer tramo de la
escalera”, y que aparece mencionada en el acta de recepción de
obra de fecha 09 de abril de 2013(ANEXO 01), en realidad no es una
partida de expediente técnico de la obra “Cobertura de la Fachada
Norte del Local Institucional de la CMAC Cusco S.A.,” y por ende no fue
parte del contrato de ejecución de obra Para la Cobertura de la
Fachada Norte del Local Institucional de la CMA Cusco S.A., como
maliciosamente nos ha querido imputar la Comisión Auditora que
elaboró el Informe de Auditoría, que da origen a la presente demanda;

y por tanto al no ser parte del contrato ya mencionado, no


podía ser exigible al contratista y menos generar penalidad
alguna en favor de la CMAC Cusco S.A.
En efecto señor Juez, la ejecución de una obra se define como el
resultado derivado de un conjunto de actividades materiales que
comprenden la construcción, reconstrucción, remodelación,
mejoramiento, demolición, renovación, ampliación y habilitación de
bienes inmuebles, tales como edificaciones, estructuras, excavaciones,
perforaciones, carreteras, puentes, entre otros, que requieren dirección
técnica, expediente técnico, mano de obra, materiales y/o equipos;
destinadas a satisfacer necesidades públicas. Para su ejecución y
conforme lo establece la norma del Art. 40° del D.S. Nº 184-2008-EF.,
Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado (aplicable
supletoriamente a la normativa de contrataciones de las Cajas
Municipales por disposición del Art. 3º del D.S. Nº 184-2008-EF), se
requiere del expediente técnico, el mismo que estará conformado por
planos, especificaciones técnicas, memoria descriptiva y presupuesto
de obra; y que en esencia describe cada una de las partidas que la
conforman; de tal suerte que aquello que no se encuentra considerado
en dicho expediente técnico no es parte de la obra.

Dicho ello, si revisamos el expediente técnico (planos, especificaciones


técnicas, memoria descriptiva y presupuesto de obra), así como el
contrato de obra de fecha 04 de febrero de 2013 (ANEXO 02), en su
cláusula V, sub numeral 5.1; veremos que dichos documentos no
consideran como parte de las partidas a ejecutarse en la obra de la
facha norte, una partida denominada “Colocación de Puerta de Metal
negra debajo del primer tramo de la escalera”; y la única partida
vinculada con instalación y pintado de puerta es la que corresponde a
la “Puerta Metálica de la escalera de escape del Auditorio”,
identificada en el documento de análisis de precios unitarios y
especificaciones técnicas con el número de partida 06.01.00 y se
consigna en la cláusula V del Contrato de obra, con el ítem 08.01 00,
con un metrado de 2.88 mts2, cuyo costo unitario por metro cuadrado
asciende a la suma de S/. 317.95; y que a su vez se encuentra
identificada en los planos del mismo expediente técnico, y en especial
en los planos AR-101 (ANEXO 03) y AR-102 (ANEXO 04) ; que revelan que
dicha puerta es la que permite el acceso directo hacia la calle desde el
auditorio, a través de las escaleras de escape.

Por ende claramente dicha puerta no es “una que esté ubicado debajo
del primer tramo de la escalera”; sino es una puerta de acceso hacia la
calle; y por tanto resulta claro que la mención a la supuesta puerta de
metal negra debajo del primer tramo de la escalera, corresponde a una
puertecilla instalada a título de liberalidad por el Contratista y que
justamente se encuentra debajo del primer tramo de la escalera; y en el
extremo opuesto de la puerta de las escaleras de escape del auditorio;
la misma que fue ejecutada a título de liberalidad por el contratista, y
que no da acceso alguno al auditorio sino que cierra un espacio que
quedaba vacío bajo el primer tramo de la escalera.

¿Y cómo es que acreditamos que la “Puerta de Metal negra debajo del


primer tramo de la escalera”, ejecutada a título de liberalidad por el
contratista, es otra distinta a la partida “Puerta Metálica de la escalera
de escape del Auditorio”, de 2.88 mts2, identificada en el expediente
técnico de la obra?. La respuesta es muy simple: si revisamos el
cuaderno de Obra que adjuntamos a la presente en calidad de
(ANEXO 05) , de la obra “Cobertura de la Fachada Norte del Local
Institucional de la CMAC Cusco S.A”, veremos que la ejecución de la
partida 06.01.00 del Expediente Técnico de Obra y que se halla a su vez
se identificada en la cláusula V del Contrato de obra, como el ítem
08.01 00, cuya mensura es de 2,88 mts2, fue iniciada en fecha 05 de
marzo de 2013, tal conforme se acredita con su anotación en el Asiento
Nº 058; y también como veremos fue concluida con su instalación y
pintado en fecha 09 de marzo de 2013, tal conforme aparece
registrado en el Asiento Nº 065 del mismo cuaderno de obra.
Siendo ello así y estando debidamente registrado tanto la fecha de
inicio de ejecución de la Partida “Puerta de Metal”, como su conclusión
en las fechas señalada, resulta imposible que la partida se hubiera
ejecutado recién en fecha 25 de abril de 2013, como alegremente ha
señalado la Comisión Auditora; y por ello si la partida fue ejecutado
dentro de los plazos establecidos en el contrato de obra, cabe
preguntarnos: ¿Qué penalidad debía aplicarse al Contratista, si el
mismo había ejecutado plenamente todas las partidas del expediente
técnico de obra?, la respuesta es ninguna; y por tanto si no había
penalidad que aplica, ¿qué perjuicio supuestamente habría sufrido la
Entidad?; una vez más la respuesta es ninguna.

Es tan cierto este hecho, que si revisamos tanto (ANEXO 06), de fecha 23
de marzo de 2013, como el Informe Nº 004-2013-MTD-SUP-CMAC-CUSCO
(ANEXO 07), de fecha 29 de abril de 2013, ambos informes de la
Supervisión de Obra, veremos que precisamente la Supervisora de la
Obra, emite informe dando cuenta de la conformidad de la ejecución
del 100% de las partidas que conforman el Expediente Técnico de la
Obra; y entre las cuales obviamente se encuentra el item
correspondiente a la Puerta de Metal de acceso a las escaleras de
escape del Auditorio, tanto así que inclusive coincidentemente en
ambos informes, en el sub numeral 1.6 de ambos, se señala
expresamente que la partida “Puerta de Metal”, ha sido debidamente
instalado y que los trabajos de dicha partida han concluido en fecha 11
de marzo de 2013 (es decir dentro del plazo de vigencia del contrato);
motivando justamente que se conforme la Comisión de Recepción de
obra.

Y es que conforme lo señala el sub numeral 6.4 Supervisor de Obra, del


numeral 6º, del Reglamento de Adquisiciones y Contrataciones de las
CMACs (ANEXO 08), concordante con el Art. 68 de la Directiva Interna
de Adquisiciones y Contrataciones de la CMAC Cusco S.A. (ANEXO 09),
una de las funciones del Supervisor de una Obra, es la controlar la
ejecución de la obra bajo su Supervisión; controlando las fechas, plazos
y condiciones de ejecución de cada una de las partidas del expediente
Técnico de Obra, así como su cumplimiento. Pero además si revisamos
la norma del Art. 210° del D.S. Nº 184-2008-EF., aplicable supletoriamente
a las Contrataciones de las CMACs, veremos que para el inicio del
proceso de Recepción de Obra, luego de la comunicación del
Residente de la Obra dado cuenta de la culminación de la ejecución
de todas las partidas de un expediente técnico de obra, corresponde al
Supervisor confirmar si efectivamente el Contratista cumplió con
ejecutar todas las partidas del expediente técnico; y de ser este el caso,
procederá a emitir su conformidad para iniciar el proceso de recepción
de obra; hecho por el cual es que la Supervisión de la obra materia de
la Demanda, emitió hasta dos informes en el que confirma que la
partida “Puerta de Metal” fue ejecutada dentro del plazo de vigencia
del contrato; y por ende no puede haber penalidad alguna por dicha
partida.

Pero adicionalmente, si revisamos el documento de la Liquidación de


Obra, aprobada por Resolución de Gerencia Nº 022-2013-CMAC
CUSCO S.A. (ANEXO 10), veremos que en dicho documento aparecen
las fotografías de la partida “Puerta de Metal” de la escalera de escape
del Auditorio, debidamente instaladas; y da la casualidad que las
fotografías reflejan la fecha de su obtención (fechador automático), las
mismas que dan cuenta que las fotos fueron tomadas en fecha 14 de

marzo de 2013; con lo cual queda una vez más demostrado,

que dicha partida fue ejecutada antes del vencimiento del


plazo del contrato que ocurrió en fecha 21 de marzo de 2013;
con lo que queda demostrado que dicha partida si fue
ejecutada dentro del plazo de vigencia del contrato; y no
como maliciosamente señala la Comisión Auditora.
Por tanto un vez más cabe preguntarse: ¿Cuál fue el daño generado a
la CMAC Cusco?: La respuesta es obvia. No hubo daño alguno en la
ejecución del ítem “Puerta de Metal”.

Por lo demás y para reforzar la veracidad de los hechos, es importante


recordar que, conforme lo señalan los Artículos 194° y 195° del D.S. Nº
184-2008-EF, aplicables supletoriamente a las CMACs., y concordante
con el tenor del Art. 69 de la Directiva Interna de Adquisiciones y
Contrataciones de la CMAC Cusco, el cuaderno de obra, de una obra
pública sujeta a control de la Contraloría General de la República, es un
documento público (da cuenta de los hechos administrativos
acaecidos en una obra pública), en el que se anotan los hechos
relevantes que ocurran durante la ejecución de una obra, y por tanto la
veracidad de sus asientos no puede ser cuestionada, sino solo mediante
anotación de otro asiento correlativo, que de origen a una controversia;
de manera que si no hay observación a un asiento, éste adquiere
carácter de veracidad y por tanto los hechos que se hagan constar en
él resultan ser ciertos, determinando la veracidad de los hechos y fechas
en èl consignados. Por ello, el Asiento Nº 65 del cuaderno de obra, tiene
suficiente mérito para acreditar la correcta ejecución de la partida; y
por tanto su sola existencia acredita plenamente la inexistencia de
daño alguno en el demandante.

Finalmente, respecto de este punto, un hecho que ayudará aún más a


revelar la falsedad de las afirmaciones de la Comisión Auditora, es que
siendo la puerta de las escaleras de escape un elemento de seguridad
fundamental para la integridad del local institucional de la CMAC
Cusco, si la instalación de dicha puerta recién se hubiera producido en
fecha 25 de abril de 2013, como lo señala dicha Comisión Auditora en
su Informe que da origen a la presente acción, ¿Cómo hubiera sido
posible que en fecha 12 de abril de 2013 se hubiera procedido a
Inaugurar en acto público el Local Institucional y su Auditorio? Conforme
persuade de la publicaciones que se adjunta en calidad de (ANEXOS
11, 12 y 13); y ¿Cómo hubiera sido posible que en fecha 12 de abril de
2013 en dicho Auditorio (supuestamente sin puerta de metal),, se
hubiera podido llevar adelante una acto público de la Federación
Peruana de Cajas Municipales?. La respuesta es simple: conforme ya ha
sido demostrado documentalmente, la partida puerta de metal, fue
ejecutado dentro de los plazos de ejecución del contrato y no hubo
mora alguna por su ejecución y menos penalidad alguna; ya que al 21
de marzo de 2013, fecha de vencimiento del plazo del contrato de
obra, la partida en mención ya había sido plenamente ejecutada; y por
ello se produjeron los eventos públicos antes mencionados, tal conforme
dan cuenta los medios periodísticos de Cusco, cuyas copias adjuntamos
al presente para mayor conocimiento.

Por ello, queda demostrado una vez más que la partida 06.01.00 del
Expediente Técnico de Obra y que se halla a su vez se identificada en
la cláusula V del Contrato de obra, como el ítem 08.01 00, cuya
mensura es de 2,88 mts2, fue ejecutada e instalada dentro del plazo de
vigencia del contrato; y que la supuesta partida “Colocación de puerta
de metal negra debajo del primer tramo de la escalera”, no fue una
partida del expediente técnico de obra, pues no está considerada
dentro del mismo, sino que fue una liberalidad del Contratista para
cerrar un espacio abierto que quedaba bajo el primer tramo de la
escalera de escape, cuyas mensuras y características son distintas a las
de la partida Nª 06.01.00 “Puerta de Metal”; pues mientras conforme al
expediente técnico y al Asiento Nº 65, del Cuaderno de Obra esta
última mide aproximadamente 2.88 mts2 y tiene como corresponde una
cerradura antipánico, para permitir su apertura desde el interior de las
escaleras, la puertecilla a la que se hace mención en el acta y que
corresponde a una liberalidad del contratista, no tiene dichas mensuras
y menos dicha característica de cerradura anti pánico.

Por lo demás si revisamos el expediente técnico de obra y planos, se


verá que la fachada norte solo contempla una puerta de metal, que
corresponde a la partida ejecutada, pero conforme a las fotografías
que adjunto en calidad de (ANEXO 14), además de la puerta de metal
que da acceso a la calle a través de la escalera de escape del
auditorio, hay una puertecilla que cierra un espacio ubicado debajo del
primer tramo de las escaleras, y que no conduce al interior del local
institucional, sino solo cierra efectivamente un espacio que quedaba
vacío bajo las escaleras, y que fue instalada a título de liberalidad por el
contratista, compromiso unilateral del contratista que quedó registrado
en el acta de recepción de obra de fecha 09 de abril de 2013, cuando
se menciona que “falta colocarla puerta de metal negra debajo del
primer tramo de la escalera”.

- Para acreditar este hecho, adicionalmente a los documentos


ofrecidos, solicitamos que su Despacho efectúe una inspección
ocular al local de la CMAC Cusco S.A., en el que se podrá
apreciar tanto la puerta de metal de acceso a la calle por la
escalera de escape del auditorio, que constituye la partida
06.01.00 y que forma parte del expediente técnico de obra,
ejecutada dentro del plazo de ley, conforme da cuenta el asiento
65 del cuaderno de obra, y la “Puerta de metal negra debajo del
primer tramo de la escalera”, que no forma parte del expediente
técnico; teniendo como referencia precisamente el expediente
técnico de obra, donde solo aparecerá mencionada la puerta
ejecutada en tiempo hábil conforme al contrato.

NOVENO.- DE LA SUPUESTA INEJECUCION DE OBLIGACIONES EN QUE


HABRIA INCURRIDO LA DEMANDADA.

Ahora bien, luego de haber demostrado que no existió daño alguno en


agravio de la demandante, toda vez que la supuesta partida no
ejecutada por el contratista dentro de los plazos de ley, resultó ser una
falacia tal conforme ha quedado demostrado, corresponde evaluar si
existió alguna supuesta inejecución de obligaciones por parte de la
demandada.

Y es que en el supuesto negado que, la partida Nº 06.01.00 Puerta de


Metal, de acceso a la calle por la escalera de escape del auditorio, no
se hubiera ejecutado dentro de los plazos de vigencia del contrato,
hubiera correspondido aplicar una penalidad; y por ende si esta no se
hubiera aplicado en favor de la CMA Cusco S.A.; correspondería
determinar si la demandada, era la llamada a aplicar dicha penalidad
y por ende si esto fuera así, correspondería determinar si incumplí alguna
de mis obligaciones laborales.

En ese sentido, y siempre en el supuesto negado que hubiera existido un


daño que conforme ya vimos no existió, la pregunta que cae de
madura es: ¿Cuál era mi obligación inejecutada?. ¿Qué obligación
incumplí?. La respuesta es obvia: NO INEJECUTE OBLIGACION ALGUNA
EN EL CUMPLIMIENTO DE MIS FUNCIONES.

En efecto, una grave incongruencia que presenta el Informe de Control,


es que no se ha determinado cual era supuestamente las obligaciones
que incumplí y que habrían dado lugar a un daño y/o perjuicio en
agravio de la entidad; y ello es así porque inclusive no se tiene
claramente definido si la imputación que se me hace obedece a mi
función laboral como Jefa de Logística de la CMAC Cusco o como
Integrante de la Comisión de Recepción de la obra “Cobertura de la
fachada norte del local Institucional de la CMAC Cusco; ya que ambas
funciones supone el desempeño de obligaciones distintas.

Así, si la imputación efectuada obedece a no haber aplicado una


penalidad ni cobrado una penalidad ascendente a la suma de S/.
23,500.00, por una supuesta demora en la ejecución de una partida
(Colocación de Puerta de metal negra debajo del primer tramo de la
escalera); resultará claro que dicha labor no resulta imputable a la
demandada, ni como Jefa de Logística de la CMAC Cusco, ni como
Integrante de la Comisión de Recepción de Obra, pues dicha labor no
corresponde a ninguna de dichas funciones.

Efectivamente, del informe de Auditoría se señala que la penalidad no


fue aplicada y este hecho supone un perjuicio para la Entidad, sin
embargo al mencionar las obligaciones que incumplí y que permitieron
esta omisión, el Informe de Control hace referencia a mis funciones
Generales como Jefa de Logística, y graciosamente señala que la
inobservancia de dichas funciones impidieron que la CMAC Cusco S.A.,
cobrara la supuesta penalidad al contratista. Sin embargo si revisamos
las funciones tanto Generales, como Específicas del Jefe de Logística,
descrita in extenso en las páginas 172 y 173 del Manual de Organización
y Funciones (MOF), de la CMAC Cusco adjunto en calidad de (ANEXO
15) al presente escrito; veremos que ninguna de dichas funciones
expresamente descritas refieren que la “Jefa de Logística de la CMAC
Cusco S.A., sea responsable de aplicar penalidad alguna en la
ejecución de los contratos de obra; y su función se circunscribe
estrictamente a labores administrativas de organización, coordinación,
dirección de los recursos logísticos de la CMAC Cusco, y como toda
Oficina Encargada de Contrataciones, ser responsables de programar y
llevar adelante los procesos de selección de bienes, servicios y obras
para a CMAC Cusco S.A., pero no controlar la fase de ejecución
contractual de los contratos derivados de un proceso de selección,
pues dicha labor corresponde a diferentes funcionarios de la Entidad.

En dicho sentido, si revisamos las funciones del Asistente de


Implementación y Mantenimiento de Agencias y Oficinas Especiales,
descrito en las páginas 04 y 05 del MOF de la CMAC Cusco (ANEXO 16),
veremos que en los sub numerales 9º y 10º del numeral 2 Funciones
Específicas, se describe expresamente que, son funciones del referido
Cargo:
“9. Efectuar el seguimiento y la revisión contractual de los contratos de
elaboración de expedientes técnicos, supervisión de obras, ejecución
de obras (…).

10. Revisar las valorizaciones presentadas por el contratista y otorgar la


conformidad cuando corresponda.”

Y resulta coincidentemente que dicho cargo en la CMAC Cusco, lo


desempeñaba el Sr. Arqto. Peter John Romero López, que a su vez era
integrante de la Comisión de Recepción de la obra que generó la
presente demanda; y que extrañamente no ha sido considerado por la
Comisión Auditora de la Contraloría en las investigaciones ni menos ha
sido considerado como parte de la relación procesal en el presente
caso, no obstante ser parte de la relación jurídica material que da
origen a la presente demanda.

Este hecho, más allá de ser anecdótico demuestra que uno de los
llamados a responder por la correcta ejecución de la obra era
precisamente el mencionado Arqto. Romero López y no la suscrita; y por
ende, si acaso se debía determinar una penalidad por el no
cumplimiento de plazos contractuales, dicha penalidad debía haber
sido advertida por dicho funcionario y no por la Jefa de Logística que
era yo, dado que entre mis funciones no se encuentra señalada la
función de controlar la ejecución de los contratos de obra; y por ende
no era mi función determinar los pagos o aplicar penalidades en caso
de retraso.

Pero además, si revisamos la norma de los Artículos 58º y 68º de la


Directiva Interna de Adquisiciones y Contrataciones de la CMAC
CUSCO S.A., resulta que en la ejecución de una obra, existe un
funcionario denominado “Supervisor de Obra”, cuya función en el caso
de ejecución de obras, por disposición de dicha norma, es la de “Llevar
el control administrativo del Contrato, llevar el control de la ejecución
del plazo contractual, autorizar pagos, efectuar valorizaciones (…),
revisar y otorgar la conformidad de la liquidación de obra y todos los
aspectos relacionados desde el inicio de obra hasta la liquidación final
aprobada”. Pero además que en dicha liquidación debe aplicarse las
penalidades por retraso en la ejecución de obra, tal conforme lo señala
el citado Art. 58ª.

Y finalmente si revisamos el sub numeral 7.5.3 Cobro de Penalidad por


retraso injustificado en la ejecución de obras, del Manual de
Procedimientos de Logística adjunto en calidad de (ANEXO 17), resulta
que en caso de existir retrasos en la ejecución de una obra, la
determinación del número de días de retraso y por ende de la
penalidad a aplicarse es de exclusiva responsabilidad de la Supervisión
de Obra, la misma que debe consignar dicha información en la
liquidación de obra, momento en el cual se aplicará la penalidad;
contando además para tal efecto con la verificación del Asistente de
Implementación de Agencias y Oficinas Especiales; por lo cual resulta
más que evidente que, si en la ejecución de la obra “Cobertura de
fachada Norte del Local Institucional de la CMAC Cusco S.A.”, hubo un
retraso en la ejecución de alguna partida; la determinación del tiempo
de retraso y aplicación de la correspondiente penalidad no es de
responsabilidad de la Jefa de Logística sino de los funcionarios antes
señalados; hecho por el cual y en aplicación del principio de Legalidad,
no corresponde imputarme responsabilidad alguna por la inejecución
de una obligación que expresamente no tengo asignada por la
normativa legal vigente ni por la normativa y directivas internas de la
CMAC Cusco S.A.; y por ende, en el supuesto negado que se hubiera
generado un retraso en la ejecución de una partida de la obra ya
mencionada, la determinación del tiempo de retraso y la determinación
de penalidades, no me corresponde como función y por tanto, resulta
impertinente que se me pretenda imputar una supuesta inejecución de
obligaciones, que habría perjudicado a la CMAC Cusco S.A., cuando
conforme ya ha quedado demostrado no soy responsable de dichas
funciones.

Por tanto si la demandada no soy responsable de cumplir las funciones


de determinación de retrasos en la ejecución de una obra, ni menos
imponer penalidades y peor aún ejecutar el cobro de las mismas,
resulta absolutamente infundado que se señale que la demandada
incurrí en inejecución de obligación que habría generado un perjuicio a
la CMAC Cusco S.A.; y por este hecho no se me puede exigir el pago de
una indemnización por una supuesto daño generado por inejecución de
obligaciones que no eran de mi responsabilidad.

Y si adicionalmente se me pretendiera encontrar responsabilidad por


supuestamente haber inobservado mis funciones como integrante de la
Comisión de Recepción de Obra, resultará que ello igualmente es
absolutamente arbitrario, dado que conforme lo señalan las normas
internas de la CMAC Cusco, en especial la norma del Art. 73 de la
Directiva Interna de Adquisiciones y Contrataciones de la CMAC Cusco
S.A., complementadas supletoriamente por la norma del Art. 210° del
D.S. Nº 184-2008-EF, resulta que la única función de la Comisión de
Recepción de obra, es “(…) verificar el fiel cumplimiento de lo
establecido en los planos y especificaciones técnicas y efectuar las
pruebas que sean necesarias para comprobar el funcionamiento de las
instalaciones y equipos (…).”

Por lo demás, ninguna disposición legal ni normativa interna establece


que la Comisión determinará penalidades por retrasos en la ejecución
de la obra, ni menos procurará su pago; pues conforme lo señalan las
normas en mención, las penalidades que correspondan, serán
deducidas y calculas en la liquidación de obra, tanto por la Supervisión
de Obra, como por el Asistente de Implementación y Mantenimiento de
Agencias de la CMAC Cusco S.A., en su calidad de tales y no
cumpliendo funciones de integrante de una Comisión de Recepción de
Obra; pues la labor de la Comisión concluye una vez que el Contratista
ha levantado todas y cada una de las observaciones que la Comisión
hubiera podido efectuar.

Y si revisamos las actas de recepción de la Obra “Cobertura de la


fachada Norte del local institucional de la CMAC Cusco S.A.”,
elaboradas por la Comisión de Recepción, veremos que dichas actas
han considerado varias observaciones al proceso ejecutivo de obra; y
por ende una vez levantadas todas las observaciones, con dichas actas
los responsables de la Liquidación de obras, tenían la obligación de
calcular y controlar los plazos de ejecución de la obra, y si consideraban
que existía algún retraso en el proceso ejecutivo conforme al contrato
de obra, debían haber procedido a deducir las penalidades
correspondientes; no siendo dicha labor imputable a la demandada,
pues en dicho momento mi función como integrante de la Comisión de
Recepción ya había quedado concluida. Por tanto, en el supuesto
negado que hubiera habido alguna partida no ejecutada, no era yo la
responsable de efectuar el cálculo y menos procurar el pago de la
penalidad correspondiente; y si la penalidad no se cobró es obvio que
esta omisión no resulta imputable a la suscrita; hecho por el cual queda
claramente demostrado que la demandada no he incurrido en
inejecución de obligación que hubiera podido producir un daño o
perjuicio a la Entidad; y por ende resulta inexistente la llamada
“inejecución de funciones” de la suscrita; hecho por el cual igualmente
la demanda debe ser declarada infundada.

Para abundar en este aspecto ofrezco como prueba un


Pronunciamiento de la propia Contraloría General de la República, en
un procedimiento similar en el que una Comisión Auditora me
responsabiliza por un no cobro de penalidades en favor de la CMAC
Cusco S.A.; documento en el cual concluye la Contraloría General de la
República en el sentido que administrativamente la suscrita, como Jefa
de Logística ni como integrante de una Comisión de Recepción de
obra, puedo ser imputable de la no imposición ni cobro de penalidades
en favor de la Entidad, pues dicha función escapara mis
responsabilidades como trabajadora de la CMAC Cusco S.A.,
documento que adjunto en calidad de (ANEXO 18), hecho por el cual
igualmente la presente demanda debe ser declarada infundada
conforme a ley.

DECIMO.- SOBRE EL MONTO DE LA SUPUESTA PENALIDAD DEJADA DE


PERCIBIR.

Otro aspecto sumamente importante es el del quantum del daño


supuestamente generado. Y es que en el supuesto negado que
efectivamente la Contratista no hubiera cumplido con ejecutar dentro
del plazo contractual la partida “Colocación de puerta de metal negra
debajo del primer tramo de la escalera”; siempre asumiendo
figuradamente que esa supuesta partida fuera la misma partida Nº
06.01.00 “Puerta metálica” de acceso a la calle por las escaleras de
escape del auditorio (que conforme ya vimos no son las mismas, pues la
puerta identificada en el acta de recepción de obra y que se ubica
bajo la escalera no es una partida del expediente técnico de obra y es
distinta a la partida 06.01.00,); resultaría claro que por el monto de dicha
partida, el cálculo de la supuesta penalidad efectuada por la Comisión
Auditora resulta igualmente defectuoso y ajeno a las reglas establecidas
tanto por las normas de contrataciones de la CMAC Cusco, del
Contrato de obra y por supuesto de la norma de contrataciones del
Estado aplicable supletoriamente.

En efecto, conforme lo señala la Cláusula XI De las Penalidades, del


Contrato de ejecución de obra para la Cobertura de la Fachada Norte
del local Institucional de la CMAC Cusco S.A., “En caso de retraso o
incumplimiento injustificado en la ejecución de las prestaciones objeto
(…) del contrato, la CMAC Cusco S.A., le aplicará al contratista una
penalidad por cada día de atraso, hasta por un monto máximo
equivalente al (…) 10% del monto del contrato vigente, o de ser el caso
del Item que debió ejecutarse (…)”

Es decir que, conforme al contrato la penalidad a aplicarse toma como


base de cálculo, si el retraso es general el monto total del contrato; pero
si el retraso es de un Item, se deberá tomar como base de cálculo el
monto del ítem; y da la casualidad que, en el supuesto negado que
hubiera habido un retraso en la ejecución de la partida 06.01.00 Puerta
de Metal, del Expediente Técnico de obra, resulta que esta partida
conforme lo señala el sub numeral 5.1 de la cláusula V Condiciones
Económicas del Contrato, constituye un Item, identificado como ítem Nº
08.01.00 del referido contrato, cuyo valor asciende a la suma de S/.
915.70 (Novecientos quince y 70/100 Soles); y por tanto si hubiera habido
retraso en la ejecución de dicho ítem, conforme equivocadamente
refiere la Comisión Auditora, resultaría claro que la penalidad a
aplicarse por su supuesta demora en la ejecución, correspondería al
10% del valor de dicho ítem y no al 10% del valor de todo el contrato.

En dicho sentido, en el supuesto negado que hubiera habido demora


en la ejecución del ítem señalado, la penalidad a aplicarse no podría
haber sido mayor a S/. 91.50 soles, que correspondería al 10% del monto
del ítem; y de ninguna manera podría ascender a la suma de S/.
23,500.00, conforme arbitrariamente ha señalado la ya mencionada
Comisión Auditora.

Y es que si no fuera así resultaría inaudito que, por la inejecución


oportuna de un ítem cuyo valor ascendía a S/. 915.70, se aplicara una
penalidad ascendente a S/. 23,500.00; hecho que constituiría una
penalidad cuasi confiscatoria, y que contraviene los alcances de la
norma del Art. 4º, literal l), del D.S. Nº 184-2008EF., aplicable
supletoriamente al presente caso, cuando se prescribe que por el
principio de Equidad, “Las prestaciones y derechos de las partes
deberán guardar una razonable relación de equivalencia y
proporcionalidad (…)”; así como contraviene los alcances del Art. IV
Principios del Procedimiento Administrativo, en su sub numeral 1.4.
Principio de razonabilidad, del D.S. Nº 006-2017-JUS, TUO de la Ley Nº
27444, cuando prescribe que: “Las decisiones de la autoridad
administrativa, cuando (…), califiquen infracciones, impongan
sanciones, (…), deben adaptarse dentro de los límites de la facultad
atribuida y manteniendo la debida proporción entre los medios a
emplear y los fines públicos que deba tutelar, a fin de que respondan a
lo estrictamente necesario para la satisfacción de su cometido”.

DECIMO PRIMERO.- SOBRE LA IMPUTABILIDAD DE LA DEMANDADA Y EL


FACTOR ATRIBUTIVO DE RESPONSABILIDAD.

Finalmente, y luego de haber determinado la inexistencia de daño


alguno en la Entidad, así como habiéndose demostrado la inexistencia
de inejecución de obligación alguna que me hubiera correspondido, y
que pudiera haber generado un daño; resulta necesario concluir
señalando que no puede haber obligación de indemnizar a la Entidad
por un daño inexistente y por obligaciones que nunca fueron
inejecutadas, por lo que corresponde declarar infundada la demanda
de autos.

Sin embargo y sólo con un propósito especulativo, siempre bajo el


supuesto negado que hubiera existido daño y siempre bajo el supuesto
negado que la demandada hubiera incurrido en inejecución de
obligación alguna, en el cumplimiento de mis funciones como Jefa de
Logística de la CMAC Cusco, y además en el desempeño de mis
funciones como integrante de la Comisión de Recepción de obra;
correspondería preguntarnos: ¿Existiría un nexo causal directo entre mis
funciones supuestamente incumplidas de Jefa de Logística o miembro
de la Comisión de Recepción de obra y el daño resultante del supuesto
no cobro de una penalidad?.
La respuesta es obvia, no existe vínculo ni directo ni inmediato entre la
ficticia inejecución de mis obligaciones como Jefa de Logística ni como
integrante de la Comisión de Recepción de obra, y la no imposición de
penalidad ni su no cobro, pues dichas acciones no tienen relación
directa entre el desempeño de mis funciones y la imposición de
sanciones, pues dichas funciones son autónomas e independientes de
mis labores; y por tanto que yo (ficticiamente hablando claro está)
hubiera no cumplido mis funciones de Jefa de Logística ni de integrante
de la Comisión de Recepción de obra, no genera como consecuencia
inmediata ni directa la no imposición de penalidad por algún retraso
generado en la ejecución de la obra, ni su no cobro oportuno, ya que
dicha acciones administrativas (determinación de retrasos, cómputo de
los mismos, determinación de una penalidad y su cobro), no dependen
de las acciones de la Jefatura de Logística ni del Comité de Recepción
de obra, sino de las acciones que autónomamente deben de realizar
tanto el Supervisor de Obra, como el Asistente de Mantenimiento de
Agencias; y por ende al no existir nexo causal alguno entre mi supuesta
conducta omisiva y el no cobro de penalidad, resultará claro que no
tendría responsabilidad alguna en el surgimiento de los supuestos daños
(inexistentes claro está), que una no ejecución oportuna de una partida
de obra pudiera haberle generado a la Entidad.
Por todas estas consideraciones, la conclusión final es que, no habiendo
daño alguno, ni inejecución de mis obligaciones, y menos nexo causal
entre mis acciones y unos figurados daños, la demanda tiene que ser
declarada infundada conforme a ley.

Por lo manifestado:

Pido a Ud., Sr. Juez, darme por apersonada y


por absuelto el traslado de la demanda, debiendo ser declarada
infundada en su oportunidad.
IV. DE LOS FUNDAMENTOS DE DERECHO.-

En efecto el daño llamado indirecto o mediato, o sea aquel que es


reflejo lejano del incumplimiento, no es resarcible, según el mismo
artículo 1321° del Código Civil.
. A este respecto, establece el artículo 1331° del Código Civil que "la
prueba de los daños y perjuicios y de su cuantía también corresponde
al perjudicado por la inejecución de la obligación, o por su
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso
Cuando se ha estipulado la obligación con cláusula penal, el acreedor,
al menos teóricamente, no tiene que probar el monto de los daños y
perjuicios que le ha irrogado el incumplimiento (artículo 1343° del
Código Civil).
- establece la norma del Art. 40° del D.S. Nº 184-2008-EF.,
Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado (aplicable
supletoriamente a la normativa de contrataciones de las Cajas
Municipales por disposición del Art. 3º del D.S. Nº 184-2008-EF), se
requiere del expediente técnico, el mismo que estará conformado por
planos, especificaciones técnicas, memoria descriptiva y presupuesto
de obra; y que en esencia describe cada una de las partidas que la
conforman; de tal suerte que aquello que no se encuentra considerado
en dicho expediente técnico no es parte dela obra.
- la norma del Art. 210° del D.S. Nº 184-2008-EF., aplicable
supletoriamente a las Contrataciones de las CMACs, veremos que para
el inicio del proceso de Recepción de Obra, luego de la comunicación
del Residente de la Obra dado cuenta de la culminación de la
ejecución de todas las partidas de un expediente técnico de obra,
corresponde al Supervisor confirmar si efectivamente el Contratista
cumplió con ejecutar todas las partidas del expediente técnico; y de ser
este el caso, procederá a emitir su conformidad para iniciar el proceso
de recepción de obra;
- lo señalan los Artículos 194° y 195° del D.S. Nº 184-2008-EF,
aplicables supletoriamente a las CMACs., y concordante con el tenor
del Art. 69 de la Directiva Interna de Adquisiciones y Contrataciones de
la CMAC Cusco, el cuaderno de obra, de una obra pública sujeta a
control de la Contraloría General de la República, es un documento
público (da cuenta de los hechos administrativos acaecidos en una
obra pública), en el que se anotan los hechos relevantes que ocurran
durante la ejecución de una obra, y por tanto la veracidad de sus
asientos no puede ser cuestionada, sino solo mediante anotación de
otro asiento correlativo, que de origen a una controversia; de manera
que si no hay observación a un asiento, éste adquiere carácter de
veracidad y por tanto los hechos que se hagan constar en él resultan ser
ciertos, determinando la veracidad de los hechos y fechas en èl
consignados
- Art. 4º, literal l), del D.S. Nº 184-2008EF., aplicable supletoriamente
al presente caso, cuando se prescribe que por el principio de Equidad,
“Las prestaciones y derechos de las partes deberán guardar una
razonable relación de equivalencia y proporcionalidad (…)”; así como
contraviene los alcances del Art. IV Principios del Procedimiento
Administrativo, en su sub numeral 1.4. Principio de razonabilidad, del D.S.
Nº 006-2017-JUS, TUO de la Ley Nº 27444, cuando prescribe que: “Las
decisiones de la autoridad administrativa, cuando (…), califiquen
infracciones, impongan sanciones, (…), deben adaptarse dentro de los
límites de la facultad atribuida y manteniendo la debida proporción
entre los medios a emplear y los fines públicos que deba tutelar, a fin de
que respondan a lo estrictamente necesario para la satisfacción de su
cometido.

V.- DEL DERECHO


1. Art. 19° de la Ley N° 29497, Nueva Ley Procesal de Trabajo, que
regula la contestación de la demanda en materia laboral.
2. Art. 425° del Código Procesal Civil vigente.
3. Art. 1321° del Código Civil. Que establece que el daño llamado
indirecto o mediato, no es resarcible.
4. Art. 1331° del Código Civil cuando prescribe que "la prueba de los
daños y perjuicios y de su cuantía también corresponde al
perjudicado por la inejecución de la obligación, o por su
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso
5. Art. 1343° del Código Civil.
6. Art. 40° del D.S. Nº 184-2008-EF., Reglamento de la Ley de
Contrataciones del Estado (aplicable supletoriamente a la normativa
de contrataciones de las Cajas Municipales por disposición del Art. 3º
del D.S. Nº 184-2008-EF)
7. Art. 210° del D.S. Nº 184-2008-EF., aplicable supletoriamente a las
Contrataciones de las CMACs.
8. Artículos 194° y 195° del D.S. Nº 184-2008-EF, aplicables
supletoriamente a las CMACs., y concordante con el tenor del Art. 69
de la Directiva Interna de Adquisiciones y Contrataciones de la
CMAC Cusco.
9. Art. 4º, literal l), del D.S. Nº 184-2008EF., aplicable supletoriamente al
presente caso, cuando se prescribe que por el principio de Equidad,
“Las prestaciones y derechos de las partes deberán guardar una
razonable relación de equivalencia y proporcionalidad (…)”.
10. Art. IV Principios del Procedimiento Administrativo, en su sub numeral
1.4. Principio de razonabilidad, del D.S. Nº 006-2017-JUS, TUO de la Ley
Nº 27444,
V. DE LOS MEDIOS DE PRUEBA
1. Acta de recepción de obra de fecha 09 de abril de 2013, en la
que se incluye la observación de falta de “Colocación de Puerta
de Metal negra debajo del primer tramo de la escalera, con la
que se demuestra que en realidad no es una partida de
expediente técnico de la obra “Cobertura de la Fachada Norte
del Local Institucional de la CMAC Cusco S.A.,” y por ende no fue
parte del contrato de ejecución de obra Para la Cobertura de la
Fachada Norte del Local Institucional de la CMA Cusco S.A.,

2. Contrato de obra de fecha 04 de febrero de 2013; que considera


como parte del mismo, el ítem de “Puerta Metálica de la
escalera de escape del Auditorio”, pero no una partida
denominada “Colocación de Puerta de Metal negra debajo del
primer tramo de la escalera”
3. plano AR-101; en el que se identifica claramente la puerta
materia de contrato
4. Plano AR-102 en el que se identifica claramente la puerta materia
de contrato, que revelan que dicha puerta es la que permite el
acceso directo hacia la calle desde el auditorio, a través de las
escaleras de escape.
5. Cuaderno de Obra, que registra en el asiento N° 065 la
conclusión de la obra con la correspondiente instalación y
pintado de la Puerta Metálica de la escalera de escape del
Auditorio”, de 2.88 mts2, todavía en fecha 09 de marzo del 2013.
6. Informe de Nº 003-2013-MTD-SUP-CMAC-CUSCO.
7. Informe Nº 004-2013-MTD-SUP-CMAC-CUSCO ambos informes de la
Supervisión de Obra, demuestran que efectivamente la
Supervisora de la Obra, emite informe dando cuenta de la
conformidad de la ejecución del 100% de las partidas que
conforman el Expediente Técnico de la Obra.
8. Reglamento de Adquisiciones y Contrataciones de las CMACs
concordante con el Art. 68 de la Directiva Interna de
Adquisiciones y Contrataciones de la CMAC Cusco S.A., en las
que se evidencia claramente que una de las funciones del
Supervisor de una Obra, es la de controlar la ejecución de la obra
bajo su Supervisión; controlando las fechas, plazos y condiciones
de ejecución de cada una de las partidas del expediente y no de
la recurrente.
9. Resolución de Gerencia Nº 022-2013-CMAC CUSCO S.A., en el que
aparecen muestras fotográficas de la partida Puerta de metal de
la escalelra de escape del Auditorio, con lo que queda
demostrado que dicha partida fue ejecutada incluso antes del
vencimiento del plazo del contrato.
10. Publicacion en MICROFINANZAS
11. Publicacion en el Diario del Cusco, Publicaciones que demuestran
que el ítem de Puerta Metalica obrante en el contrato fue
culminado oportunamente.
12. Informe N° 066-2013-RRPP-CMAC-CUSCO, de 04 de abril del 2013
que hace saber de las actividades programadas por la
celebración de los 25 años de la Caja en el Auditórium.
13. Panel fotográfico de la liquidación de contrato de Ejecución de
obra “Cobertura de la Fachada este del local institucional de la
CMAC CUSCO S.A., en el que se demuestra la conclusión al 100
por ciento del ítem colocación de puerta metálica de acceso al
auditórium.
14. Páginas 172 y 173 del Manual de Organización y Funciones (MOF),
de la CMAC Cusco que acreditan que ninguna de dichas
funciones expresamente descritas refieren que la “Jefa de
Logística de la CMAC Cusco S.A., sea responsable de aplicar
penalidad alguna en la ejecución de los contratos de obra.
15. Páginas 04 y 05 del MOF de la CMAC Cusco. Que demuestran
que son funciones del Asistente de Implementación y
Mantenimiento de Agencias y Oficinas Especiales“9. Efectuar el
seguimiento y la revisión contractual de los contratos de
elaboración de expedientes técnicos, supervisión de obras,
ejecución de obras (…)., además de 10. Revisar las valorizaciones
presentadas por el contratista y otorgar la conformidad cuando
corresponda.”
16. Manual de Procedimientos de Logística, que en su numeral 7.5.3
establece que en caso de existir retrasos en la ejecución de una
obra, la determinación del número de días de retraso y por ende
de la penalidad a aplicarse es de exclusiva responsabilidad de la
Supervisión de Obra y no de la recurrente.

DE LOS ANEXOS
1.A) Acta de recepción de obra de fecha 09 de abril de 2013(ANEXO
01)
1.B) Contrato de obra de fecha 04 de febrero de 2013 (ANEXO 02),
1.C) Plano AR-101 (ANEXO 03)
1.D) Plano AR-102 (ANEXO 04)
1.E) Cuaderno de Obra que adjuntamos a la presente en calidad de
(ANEXO 05)
1. F) Informe de Nº 003-2013-MTD-SUP-CMAC-CUSCO (ANEXO 06)
1.G) Informe Nº 004-2013-MTD-SUP-CMAC-CUSCO (ANEXO 07)
1.H) Reglamento de Adquisiciones y Contrataciones de las CMACs .
(ANEXO 08)
1.I) Directiva Interna de Adquisiciones y Contrataciones de la CMAC
Cusco S.A (ANEXO 09)
1.K) Resolución de Gerencia Nº 022-2013-CMAC CUSCO S.A. (ANEXO 10)
1.L) Conforme persuade de la publicaciones que se adjunta en calidad
de (ANEXOS 11, 12 y 13)
1.M) Panel fotográfico en calidad de (ANEXO 14).
1.N) páginas 172 y 173 del Manual de Organización y Funciones (MOF),
de la CMAC Cusco (ANEXO 15)
1.O) páginas 04 y 05 del MOF de la CMAC Cusco (ANEXO 16),
1.P) Manual de Procedimientos de Logística adjunto en calidad de
(ANEXO 17),
Por lo manifestado.
Pido a Ud., Sra. Juez, tener por absuelto el traslado
corrido, contestación que hago en forme negativa absoluta, y tener por
presentados los medios probatorios adjuntos a la presente.
Se acceda.

Cusco, 01 de Julio del 2018.