Você está na página 1de 2

EGOLAND

LOS TRES PILARES DEL MÉTODO SC

Nuestro estudio y experiencia nos confirma una y otra vez que tanto las mujeres que te
cruzas día a día como sus antepasadas paleo-líticas responden —y respondían— de manera
positiva y sexual a estas tres cosas:

1. Buenos Genes
2. Situación Privilegiada
3. Protección y Asistencia

La selección natural (una especie de competición de rasgos a lo largo del tiempo) se


encargó de hacer que esto fuera así. Y la razón es simple: aquellas mujeres que no sintieron
predilección por hombres con estas cualidades pusieron a sus genes en seria desventaja
con respecto a aquellas que sí lo hacían.

¿El resultado?
Su descendencia fue, de forma más o menos paulatina, erradicada de la faz de la Tierra y
reemplazada por la de aquellas que los valoraban de forma especial.
De ahí que las mujeres de hoy en día prefieran a los hombres que sienten capaces de
ofrecer estos tres elementos. Elementos que, como hemos anticipado, son propios del Líder
de la Tribu (en adelante LDT) susceptible de enamorarse.

Pues a lo largo del paleolítico, un LDT solía poseer precisamente buenos genes (reflejados
en su salud, inteligencia, habilidades físicas y sociales, fuerza, energía, etc.), (2) una
situación privilegiada frente al resto (estatus y las prerrogativas que lo acompañan) y (3)
una capacidad excepcional para proporcionar protección y asistencia a sus más alle-gados,
servicios de los cuales una mujer sólo obtenía garantías cuando dicho LDT se enamoraba de
ellas.

EL LDT ENAMORADO

Basándonos en los tres elementos que más han interesado siempre a una mujer en un
hombre, podemos reducir su mayor fantasía a un único concepto: LDT Enamorado.

Es decir, un líder de la tribu enamorado o especialmente susceptible de enamorarse de


ellas. Por “enamorado” entendemos experimentando —o susceptible de experimentar— un
intenso vínculo emocional con esa mujer en concreto que tiende a prolongarse en el tiempo.

Recapitulando todo lo dicho hasta ahora:


1. Las mujeres de hoy en día están genéticamente programadas para responder, a nivel
instintivo y emocional, como sus antepasadas de hace 150.000 años.
2. Ello las lleva a sentirse atraídas por rasgos masculinos que bene-ficiaban a aquéllas. Es
decir, por el hombre capaz de ofrecerles: 1. Buenos Genes 2. Situación Privilegiada 3.
Protección y Asistencia.
3. El hombre que proyecta la capacidad de ofrecer dichos elemen-tos responde al
arquetipo del LDT Enamorado. Un arquetipo que, recordémoslo de nuevo, estaba ya
presente en el paleolítico.

O sea, que por mucho que se maquillen o depilen, las inclinaciones sexuales de las mujeres
actuales apenas han cambiado. Siguen soñando con su LDT Enamorado y perdiendo el norte
cada vez que un hombre al que identifican como tal se cruza por sus vidas.
Ahora bien, ¿cómo puedes conseguir que sientan que eres dicho LDT Enamorado?
Estás a punto de conocer la respuesta.