Você está na página 1de 18

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS


INGENIERÍA AGRONÓMICA
AGROCLIMATOLOGÍA
2018-I

ANÁLISIS DE LAS VARIABLES AGROCLIMATOLÓGICAS DE LA ESTACIÓN


METEREOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD DE SUCRE EN EL MUNICIPIO DE
SAMPUÉS, SUCRE
Simón Alejandro Ariza León​1​, Ana María Lancheros Campos​1​, Cristhiam Camilo Romero​1​ Valero,
Catalina Saldarriaga Gómez​1​.
1.​
Estudiantes de pregrado de Ingeniería Agronómica, Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá

Resumen
El análisis de las variables agroclimáticas es esencial para la implementación de estrategias de
prevención y adaptación de sistemas agrícolas ante las situaciones de cambio climático emergentes.
En ese sentido la implementación de metodologías que permitan la estimación de estos cambios se
vuelven indispensables para la toma de decisiones. Se realizó un análisis climatológico del municipio
de Sampués en el departamento de Sucre en condiciones normales y en condiciones de cambio
climático, y su relación con los sistemas productivos más importantes de la zona. A partir del balance
hídrico, se obtuvo que actualmente los meses aptos para la siembra son los meses de abril a diciembre,
pero en condiciones de cambio climático estos se reducirían de mayo a junio y de agosto a septiembre.
Adicionalmente, la velocidad del viento se vería reducida y la evapotranspiración aumentaría. De la
evaluación de tres de los cultivos más importantes de la zona, se encontró que la yuca muestra la
mayor tolerancia al escenario del cambio climático debido a su fisiología, además de ser el cultivo que
presenta mayor resistencia a plagas y enfermedades como trips, araña roja, ​Phaeoramularia spp y
Sphaceloma spp y, por último, es la producción en donde agricultores de la zona realizar mejores
prácticas agrícolas. Por estos factores el cultivo de yuca se perfila como una especie de interés en
investigación, enfocada en obtener una mayor productividad.
Palabras clave: ​Sampués, clima, balance hídrico, variables agroclimáticas, cultivos.

1. Introducción
Sampués es un municipio del Departamento de Sucre ubicado en el sector occidental en la región que
constituye el declive de de los Montes de María, limita al norte con Sincelejo la capital del
departamento, al oriente con el municipio de Corozal y al sur y occidente con el municipio de Chinú,
en el departamento de Córdoba. Este municipio comprende alrededor del 2 % del territorio del
departamento con un área aproximada de 209 km​2 d​ e los cuales 119 km​2 pertenecen al área rural y 90
km​2 ​al área urbana. Está ubicado a una altitud de 160 msnm con una temperatura media de 26.99 °C y
tiene una precipitación anual de 1303.63 mm y una humedad relativa del 81.19 %. A nivel
departamental, Sampués es considerado uno de los municipios más prósperos de la región, su
economía está basada en actividades como la ganadería, la agroindustria, las artesanías y la
agricultura. Pese a esto, los suelos del departamento están catalogados por el IGAC como los más
vulnerables en todo el país a los fenómenos climáticos debido a los continuos procesos de
deforestación, el uso inadecuado, la subutilización y la sobre explotación que se le ha dado al mismo

1
(Imagen 1).

Imagen 1. Conflicto de uso del suelo

La agricultura tiene una dependencia directa de las condiciones ambientales que determinan en gran
medida la viabilidad y el desarrollo de las producciones agrícolas (Ferreras, 2002), es así que el
estudio de las condiciones climáticas se hace imprescindible a la hora de elaborar estrategias de
adaptación de los sistemas productivos que permitan afrontar los riesgos climáticos emergentes, como
el aumento considerable de la temperatura y la disminución en las precipitaciones, las cuales inducen
cambios en la escorrentía y en la disponibilidad de los recursos hídricos.
Por esta razón, el presente artículo está orientado al estudio de las variables agroclimáticas
suministradas por la estación metereológica de la Universidad de Sucre en el municipio de Sampués,
donde se pretende analizar de manera detallada cada una ellas y darles un enfoque a los principales
sistemas agrícolas del municipio. Además, se tendrá en cuenta un potencial cambio climático con un
aumento en la temperatura de 2.5ºC y una disminución en la precipitación de un 25 % con el fin de
evaluar el comportamiento de cada uno de estos cultivos y el desarrollo de sus respectivas plagas y
enfermedades.

2. Materiales y métodos
Inicialmente, se obtuvieron los datos mensuales de la estación metereológica de la Universidad de
Sucre correspondientes a la precipitación media (mm), el número de días con lluvia, la temperatura
media, máxima y mínima (ºC), el brillo solar (horas/día), la humedad relativa (%), la evaporación
(mm) y la evapotranspiración potencial (mm), a partir de los cuales se realizaron los cálculos de
algunas variables climáticas en relación a la elaboración de un balance hídrico.

2.1. Evapotranspiración potencial por el método de Thornthwaite


Esta fórmula empírica puede ser usada para cualquier zona en las cuales se registran temperaturas y es
la normalmente aplicada en la hidrogeología para el cálculo de la infiltración de lluvia útil que se ha
considerado como constitutiva de los recursos renovables de un acuífero (Montaner ​et al., ​1988). Esta
variable fue calculada mediante la siguiente ecuación:

ETP: Evapotranspiración potencial (mm/mes) para meses de 30 días y 12 horas


de sol teóricas

2
T: Temperatura media mensual (ºC)
I: Índice de calor anual
a: exponente empírico en función de I

El índice de calor anual y el exponente empírico fueron calculados mediante las siguientes fórmulas:

2.2. Evapotranspiración de referencia por el método de FAO o Penman - Moneith


Este concepto se introdujo para estudiar la demanda de evapotranspiración de la atmósfera,
independientemente del tipo y desarrollo del cultivo, teniendo en cuenta una superficie de referencia
correspondiente a un cultivo hipotético de pasto con características específicas, siendo los parámetros
climáticos los únicos factores que afectan esta variable. Esta evapotranspiración es calculada así:

ETo: evapotranspiración de referencia (mm/día)


Δ: Pendiente de la curva de presión de vapor (KPa/ ºC)
Rn: Radiación neta de la superficie del cultivo (MJ/m​2​)
G: Flujo de calor del suelo (MJ/m​2​día)
γ: Constante psicométrica (KPa/ºC)
u2: Velocidad del viento a 2 metros de altura (m/s)
es − ea : Déficit de presión de vapor (KPa/ºC)
T: Temperatura media del aire (ºC)

Sabiendo que:

cp: Calor específico del aire = 1,013


P: Presión atmosférica (KPa)
E: Relación peso molecular de vapor sobre aire seco
λ : Calor latente de vaporización (MJ/Kg)
z: Elevación (m)

3
2.3. Evapotranspiración por el método de Hargreaves
Esta fórmula es una alternativa en situaciones en que no se tienen muchos datos, sólo requiere datos
de temperatura y radiación solar.

Rs: Radiación solar (MJ/m​2​día)


Tmed: Temperatura media del aire (ºC)

2.4. Diferencia entre precipitación y evapotranspiración ( Δ )


Esta valor es calculado con el fin de clasificar los meses en secos o húmedos, de ser un mes húmedo la
diferencia entre estas dos variables será positiva, pero si se trata de un mes seco la diferencia será
negativa.
Δ = P CP − ETP
PCP: Precipitación mensual (mm)
ETP: Evapotranspiración potencial (mm)

2.5. Evapotranspiración real (ETR)


Se denomina así a la evapotranspiración que se produce en condiciones reales y no en condiciones
estándar. Para calcularla se tienen los siguientes parámetros:
- Si PCP ≥ ETP, ETR = ETP
- Si PCP < ETP, ETR= P+ |ΔAlm|
ETP: Evapotranspiración mensual (mm)
P: Precipitación mensual (mm)
|ΔAlm| :Variación de la reserva o almacenaje de agua útil (mm)

2.6. Reserva o almacenaje de agua útil (R o Alm)


Se tiene que la reserva de agua útil en el suelo aumenta cuando en un mes se producen más entradas
que salidas (P>ETP), pero cuando las salidas sean mayores que las entradas (P<ETP) la reserva del
suelo se verá reducida. Esta variable solo puede tomar valores entre 0 y 100, en donde 0 se presentará
en un suelo seco y 100 en un suelo que posee el contenido óptimo de humedad. Es así que
inicialmente se toma el mes en el que finaliza el periodo de Δ positivo y se asigna el valor 100, de ahí
en adelante se calcula la reserva del siguiente mes sumando el almacenaje del mes anterior más P-ETP
del mes en cuestión.

4
2.7. Variación de la reserva o almacenaje de agua útil​ (ΔAlm)
Este cálculo es el resultado de la diferencia entre el valor de almacenaje de agua útil. Si la diferencia
resulta ser positiva significa reposición de humedad en el suelo y es simbolizado con la letra R, por
otro lado si la diferencia resulta ser negativa significa la utilización de la humedad en el suelo y se
simboliza con la letra U.

​2.8. Exceso (Exc)


Es calculado en dos casos:
- Si Δ >0 entonces ·
- Si Δ ≤ 0 entonces

2.9. Déficit (Def)


El déficit de agua es calculado por la diferencia entre la evapotranspiración potencial del mes en
cuestión y la evapotranspiración real:

2.10. Comprobación del balance hídrico


Para verificar el correcto desarrollo del balance hídrico se hace necesaria la aplicación de la siguiente
fórmula:

Ahora bien, con el balance hídrico ya hecho y las demás variables por mes con las que ya contábamos,
procedimos a realizar una clasificación del municipio por medio de la aplicación de índices de
clasificación climática:
Tabla 1. Fórmulas índice de Lang y Martonne

Y según las cifras obtenidas, se lleva a clasificar la zona de acuerdo a estos parámetros:

5
Tabla 2. Zonificación de acuerdo al índice de Lang

Tabla 3. Zonificación de acuerdo al índice de Martonne

Tabla 4. Clasificación climática de Caldas

Tabla 5. Clasificación climática de Calda-Lang

6
3. Resultados y discusión

3.1. Base de datos


De acuerdo a la base de datos de la estación meteorológica de la Universidad de Sucre en el municipio
de Sampués, Sucre, se obtuvo que dentro de las temperaturas máximas, la máxima mensual es de
33.88 °C en el mes de febrero y la mínima es 30.87 °C en octubre (gráfica 1), con un valor promedio
anual de 32.21 °C. Para el caso de las temperaturas mínimas, la máxima mensual es de 23.33 °C en el
mes de mayo y la mínima es 22.28 °C en enero (gráfica 2), con un valor promedio anual de 23.33 °C.
En cuanto la temperatura media mensual, se tiene que está entre 26.33 °C en octubre y 27.36 °C en
abril (gráfica 3), con un valor promedio anual de 26.88 °C.

Gráfica 1 y 2. Temperatura mínima y máxima mensual

Gráfica 3. Temperatura media mensual

De acuerdo a la gráfica 4, se tiene que la oscilación térmica anual tiene valores que se encuentran
entre 8.44 °C en el mes mayo y 11.47 °C en febrero, con un valor promedio anual de 9.43 °C.

7
Gráfica 4. Oscilación térmica mensual

La velocidad del viento calculada tiene un valor mínimo de 1.05 m/s en el mes de marzo y un valor
máximo de 1.47 m/s en el mes de septiembre (gráfica 5), con una velocidad promedio anual de 1.24
m/s. En cuanto a la precipitación se obtiene que el periodo con mayor precipitación se encuentra entre
los meses de abril a noviembre, siendo septiembre el mes más lluvioso del año con una precipitación
de 187.62 mm y enero el menos lluvioso con 19.41 mm (gráfica 6), y la precipitación total anual es de
1303.63 mm. De acuerdo a esto, se observa una relación entre la velocidad del viento y la
precipitación, ya que ambas variables tienen su valor máximo en el mes de septiembre y en sus
gráficas se observa que la curva tiene la misma tendencia entre los meses de junio y diciembre.

Gráficas 5 y 6. Velocidad del viento mensual y precipitación mensual

Para la evaporación, se tiene que en los meses de enero a abril y noviembre a diciembre esta supera
considerablemente a la precipitación, siendo enero el mes más crítico (gráfica 7). En estos meses se
hace necesario la implementación de sistemas de riego. En cuanto al ombrotérmico (gráfica 8), este
sugiere que hay déficit de agua en los meses de enero a marzo y en diciembre, ya que la precipitación
es inferior a la temperatura. De acuerdo a esto, se puede decir que estos meses son secos, por lo que se
requeriría de riego. Así, tanto la gráfica 7 y 8 sugieren lo mismo en cuanto al riego.

8
Gráfica 7 y 8. Precipitación y evaporación mensual y ombrotérmico.

Al calcular la evapotranspiración por los tres métodos, se obtuvo que la evaporación anual por el
método de la FAO es de 1362.78 mm, por Thornthwaite es de 1676.76 mm y por Hargreaves es
1535.36 mm (gráfica 9). El valor máximo de evapotranspiración por FAO es 128.90 mm en el mes de
marzo, por Thornthwaite es 145.05 mm en abril y por Hargreaves es 142.05 mm en marzo. La
evapotranspiración que más difiere de las otras es la calculada por FAO, obteniéndose un valor mucho
menor a las calculadas por los otros dos métodos. Esto puede deberse a que el el método de la FAO
considera más variables climáticas a la hora de realizar el cálculo, por lo que, es el más preciso para
calcular la evapotranspiración.

Gráfica 9. Evapotranspiración mensual

Con la temperatura media mensual y la evapotranspiración mensual se llevó a cabo el balance hídrico
(tabla 1). Teniendo en cuenta la relación ETR/ETP, los meses aptos para cultivar son los meses de
abril a diciembre ya que en estos esta relación es mayor a 0.60 y, por lo tanto, hay agua disponible
para las plantas. El periodo en el que debe aplicarse riego es en los meses de enero a marzo, ya que
esta relación es menor a 0.60 y, por lo tanto, no hay agua disponible para las plantas. La cantidad
anual de agua que debe añadirse es por lo menos la cantidad del déficit que sería 382.27 mm. Los
meses en donde habría que aplicar riego concuerdan con la gráfica de precipitación y evaporación
(gráfica 7) y la del ombrotérmico (gráfica 8), las cuales sugieren lo mismo en cuanto al riego.

9
Tabla 6. Balance hídrico

Con los datos de precipitación y temperatura, se realizó la clasificación climática de la zona con
diversos índices (tabla 2). Con el índice de Lang se obtuvo que la zona es semiárida, con el de
Martonne es húmeda, con el de Caldas es cálida, con el Caldas Lang es cálida semiárida, con el índice
de Holdrige es cálida seca y la zona de vida es bosque seco tropical.

Tabla 7. Clasificación climática

3.2. Cambio Climático


Se asumieron condiciones de cambio climático con un aumento en la temperatura de 2.5 °C y una
disminución de la precipitación de 25 %.
De acuerdo a esto, se obtuvo que la temperatura máxima anual pasaría de 33.88 °C a 36.38 °C en el
mes de febrero (gráfica 10) y su valor promedio anual de 32.32 °C a 34.72 °C. Para el caso de la
temperatura mínima anual, esta pasaría de 22.28 °C a 24.78 °C en el mes de enero (gráfica 11) y su
valor promedio anual de 23.33 °C a 25.29 °C. En cuanto a la temperatura media anual, pasaría de
tener valores entre  ​26.33 °C en octubre y 27.36 °C en abril a tener valores entre 28.83 °C y 29.86 °C
en estos mismo meses, y su valor promedio anual de 26.88 °C a 29.37 °C.

10
Gráfica 10 y 11. Temperatura mínima y máxima mensual con cambio climático

Gráfica 12. Temperatura media mensual con cambio climático

La velocidad del viento pasaría de tener un valor mínimo de 1.05 m/s a 0.69 m/s en el mes de marzo y
un valor máximo de 1.47 m/s a 1.04 m/s en el mes de septiembre (gráfica 13), con una velocidad
promedio anual que pasaría de 1.24 m/s a 0.85 m/s. De acuerdo a esto, se observa que hay una
disminución de la velocidad del viento con el cambio climático. En cuanto a la precipitación, el
periodo con mayor precipitación seguiría siendo entre los meses de abril a noviembre (gráfica 14), sin
embargo, la cantidad de precipitación se reduce. El mes de septiembre seguiría siendo el mes más
lluvioso del año, pero la precipitación pasaría de 187.62 mm a 140.72 mm, y enero el menos lluvioso,
cuya precipitación pasaría de 19.41 mm a 14.56 mm, y la precipitación total anual se reduciría de
1303.63 mm a 977.72 mm. Se sigue observando la misma relación entre la velocidad del viento y la
precipitación, ya que ambas variables siguen teniendo su valor máximo en el mes de septiembre y en
sus gráficas se observa que la curva tiene la misma tendencia entre los meses de junio y diciembre.

11
Gráficas 13 y 14. Velocidad del viento mensual y precipitación mensual con cambio climático

En cuanto al ombrotérmico (gráfica 15), sigue sugiriendo que hay déficit de agua en los meses de
enero a marzo y en diciembre, ya que la precipitación es inferior a la temperatura, por lo que, se sigue
requiriendo de riego. 

Gráfica 15. Ombrotérmico con cambio climático

La evaporación anual por el método de la FAO pasaría de 1362.78 mm a 1426.49 mm, por
Thornthwaite de 1676.76 mm a 2051.98 mm y por Hargreaves de 1535.36 mm a 1621.67 (gráfica 16).
El valor máximo de evapotranspiración por FAO pasaría de 128.90 mm a 133.36 mm en el mes de
marzo, por Thornthwaite de 145.05 mm 177.68 mm en abril y por Hargreaves de 142.05 mm a 149.95
mm en marzo (gráfica 16). De acuerdo a esto, se observa que hay un aumento de la
evapotranspiración con el cambio climático.

12
Gráfica 9. Evapotranspiración mensual con cambio climático

Teniendo en cuenta la relación ETR/ETP de acuerdo al balance hídrico realizado con cambio
climático (tabla 8), los meses aptos para cultivar son los meses de mayo a junio y de agosto a octubre
ya que en estos esta relación es mayor a 0.60 y, por lo tanto, hay agua disponible para las plantas. El
periodo en el que debe aplicarse riego es en los meses de enero a abril, el mes de julio y de noviembre
a diciembre, ya que esta relación es menor a 0.60 y, por lo tanto, no hay agua disponible para las
plantas. La cantidad anual de agua que debe añadirse es por lo menos la cantidad del déficit que sería
890.24 mm. Con esto, se tiene que hay una reducción en la cantidad de meses aptos para cultivar ya
que los meses de abril, julio, noviembre y diciembre pasan de ser aptos para cultivar a requerir de
riego. Adicionalmente, el déficit de agua aumenta, pasando de 382.27 mm a 890.24 mm.
Tabla 8. Balance hídrico con cambio climático

Al realizar la clasificación climática de la zona (tabla 9), se obtuvo que con el índice de Lang la zona
es árida, con el de Martonne es subhúmeda, con el de Caldas es cálida, con el Caldas Lang es cálida
árida, con el índice de Holdrige es cálida seca y la zona de vida es bosque seco tropical. De acuerdo a
esto, se tiene que hay un cambio de clasificación para los índices de Lang, Martonne y Caldas Lang,
en donde la zona baja en una categoría.

13
Tabla 9. Clasificación climática con cambio climático

3.3. Cultivos de la zona


De acuerdo a la última evaluación hecha sobre la vocación de uso del suelo en el municipio, los
cultivos de clima cálido seco como el algodón, sorgo y arroz eran los más aptos para la zona
(Ocampo,2011). En la actualidad y debido a las variaciones climáticas otros cultivos se han
posicionado dentro de los sistemas productivos como la yuca, el maíz, el ñame, el frijol y el plátano.

Se seleccionaron tres de los cultivos basados en la importancia que estos tienen en la economía
municipal y regional: yuca, maíz y frijol. La yuca, que es la materia prima de la agroindustria local, el
municipio de Sampués produce el 90 % de almidón y 10 % de la yuca seca del departamento de
Sucre. El maíz, cuya área ha venido en un incremento notable (10% del total departamental de maíz
mecanizado), debido a la proliferación de enfermedades como la antracnosis que ha afectado a otros
cultivos. El frijol por el interés que tiene para los investigadores de la región el desarrollo de
variedades más resistentes y nutritivas, que a su vez protejan al suelo de procesos de degradación
como lo es la erosión.

3.3.1. Caso del frijol en la zona


Se compararon las condiciones óptimas de desarrollo del cultivo de frijol, su estado actual y el
panorama en el escenario de cambio climático planteado. Como se observa en la tabla 10, se
evaluaron las variables de temperatura, precipitación y humedad en condiciones actuales y en
condiciones de cambio climático con el fin de determinar su efecto sobre el cultivo de fríjol: respecto
a la temperatura se estimó un incremento que llevaría a que esta oscile entre los 28.83 y 29.86 °C, esto
implicaría una drástica reducción del rendimiento incluso en semillas resistentes como lo indica

14
(Barrera,2016), debido a que los cambios de la temperatura, ya sea por debajo o por encima del
óptimo, generan una disminución en el número de semillas por vaina, reducción del crecimiento y
disminución de la eficiencia fotosintética. Bajo estos tipos de estrés la planta no puede movilizar los
carbohidratos y, por lo tanto, genera una acumulación de carbohidratos no estructurales en la hoja,
disminuyendo los que se pueden almacenar en los órganos vegetativos. En cuanto a la humedad
relativa la región tiene un promedio anual del 80% con meses en que puede llegar a alcanzar un 84%,
bajo un escenario de aumento de la temperatura esta humedad disminuiría. Sin embargo no se
afectaría el rendimiento debido a que el cultivo puede tolerar hasta un 60 % de estrés hídrico y en
dado caso se podría complementar con riego. La estimación de la precipitación indica que es viable el
cultivo bajo el nuevo escenario, sin embargo se deben modificar las temporadas de siembra de tal
manera que esta se haga entre el mes de agosto y octubre considerando que este tiene un ciclo de 3
meses.
Las condiciones climáticas óptimas para el desarrollo de mosca blanca, especialmente ​Bemicia tabaci
son las condiciones de clima cálido o ambientes donde las lluvias son escasas, pero se dispone de
riego, por lo cual un escenario con mayor temperatura y un requerimiento de riego puede generar
proliferación y una mayor incidencia de esta especie. Igualmente, las especies del género ​Empoasca
spp ​se ven favorecidas por un aumento de la temperatura y ausencia de lluvias. Y directamente se
incrementaría la diseminación de hongos fitopatógenos por estos vectores.

Tabla 10. Variables climáticas y cultivo de frijol.

Cultivo de Frijol

Variable climática Requerimientos Condiciones actuales Condiciones de cambio climático

Temperatura 15 - 27 °C Adecuadas Inadecuadas

Precipitación > 500 mm Adecuadas Adecuadas

Humedad 60 - 75 % Adecuadas Adecuadas

3.3.2. Caso de la yuca en la zona


Con lo que respecta al cultivo de yuca a nivel municipal y regional según lo reportado por
MinAgricultura (2014), Sucre es el tercer productor a nivel del país, llegando al 15% de la producción
nacional, en donde se remarca la importancia que tiene este cultivo para la economía de la zona. Gran
parte de esto se debe a buenas prácticas agrícolas presentadas en varios municipios agrícolas de la
región, como lo son El Roble, Caimito, San Benito Abad, Sucre, Sampués, etc. En estos se ha
implementado sistemas de cultivos asociados entre maíz y yuca, en donde su interacción se muestra
positiva, en cuanto a rendimiento, en esta región al tener la condiciones climáticas mostradas en la
tabla 11, y manejar densidades requeridas por los dos cultivos (Leihner, 1983).
Al hacer un paralelo entre las condiciones climáticas en donde se desarrolla el cultivo actualmente y a
las que tendrá que enfrentarse en futuros escenarios de cambio climático, se puede observar que no
habrá diferencia (tabla 11), ya que el cultivo de yuca cumple con un amplio rango de tolerancia a
condiciones de estrés abiótico que no impiden un crecimiento y desarrollo adecuado para su
producción. Respecto a temperaturas altas mayores a 30 ºC aumentan el número de hojas por ramas,
además de incrementar el tamaño de la planta (Montaldo, 1991). La precipitación para el caso de la

15
yuca no es problema, ya que esta muestra tolerancia a niveles inferiores de lluvia en relación a
diferentes cultivos gracias a la gran reserva de carbohidratos almacenados en la raíz, en donde al
encontrarse en estrés hídrico utiliza pequeñas proporciones de estos para mantener un desarrollo
activo (Morrobel & Hernández, 2009).
Por la parte de plagas y enfermedades existen variedades de yuca que muestran resistencia a este tipo
de estreses abióticos, como con el caso del trips y araña roja, en los que usa la muerte celular
programada en los sectores de la lámina de la hoja donde se realiza la inserción del aparato bucal, para
muchos cultivos el ataque de estas plagas representan las mayores pérdidas en producción, añadiendo
que condiciones de altas temperaturas con baja humedad incrementan la propagación de esta plaga en
el cultivo (Bellotti, 2000).

Tabla 11. Variables climáticas y cultivo de yuca

Cultivo de Yuca

Variable climática Requerimientos Condiciones actuales Condiciones de cambio climático

Temperatura 20 - 30 °C Adecuadas Adecuadas


Óptimo 24 ºC

Precipitación 600 a 3000 mm Adecuadas Adecuadas


Óptimo 1500 mm

Humedad 50 - 90 % Adecuadas Adecuadas


Óptimo 72 %

3.3.3. Caso de maíz en la zona


El maíz es un cultivo que presenta limitaciones en su desarrollo, crecimiento y producción de acuerdo
a la disponibilidad de agua que presente, particularmente es sensible a la falta de agua entorno a la
floración, desde 20-30 días antes hasta 10-15 días después, ya que en este periodo es el que desarrolla
las hileras y número de granos por hilera que va a tener la mazorca. En suelos con escasa profundidad,
o pedregosos, la capacidad de almacenamiento se ve limitada y, cuando es posible, debe suplirse con
mayor frecuencia de riegos. Lo ideal es mantener una alta disponibilidad de agua en el suelo, en
términos de potencial de agua del suelo. De igual forma en las primeras etapas de crecimiento es
esencial la presencia de una adecuada cantidad de agua ya que es el punto en que la planta presenta
una de las mayores susceptibilidades al estrés hídrico porque no puede generar respuestas para
atenuarlo (Pedrol ​et al.​ , 2006). Por ende según lo observado en la tabla 12, se puede ver que en
ninguna de las dos condiciones climáticas la precipitación de la región va a ser suficiente para abarcar
la producción de este cultivo, por lo cual este problema se soluciona con riego en las etapas críticas
del cultivo para garantizar un rendimiento positivo.

16
Tabla 12. Variables climáticas y cultivo de maíz

Cultivo de Maíz

Variable climática Requerimientos Condiciones actuales Condiciones de cambio climático

Temperatura 13 - 29 °C Adecuadas Adecuadas

Precipitación 600 a 800 mm Adecuadas Adecuadas

Humedad 50 - 80 % Inadecuadas Inadecuadas

4. Conclusiones

El cultivo de la yuca en la región muestra alta resistencia a plagas y enfermedades, además de una
capacidad para adaptarse al cambio climático superior a otras especies que se cultivan actualmente y
se perfila como una especie de interés en investigación enfocada en obtener una mayor productividad.

Se puede observar los efectos negativos del cambio climático en la historia de la producción agrícola
de la región, disminuyendo cada año el porcentaje de área sembrada de diferentes cultivos, como el
caso del algodón.

La presión ejercida sobre los sistemas productivos que actualmente se siembran en la región por el
aumento de la temperatura y la disminución de las precipitaciones genera una necesidad de desarrollo
de variedades resistentes al estrés hídrico, e implementación de nuevas tecnologías que permitan
aprovechar los recursos de la manera más eficiente.

5. Bibliografía

Agrios, G. (2005). Plant Pathology. San Diego USA: Elsevier


Barrera Lemus, S. Y. (2016). Mecanismos morfofisiológicos asociados con la tolerancia a altas
temperaturas en fríjol común Phaseolus vulgaris L. Palmira, Colombia: Universidad Nacional de
Colombia.
Bellotti, C. 2000. Las plagas principales del cultivo de la yuca: un panorama global In: simposio
avances en el manejo de plagas Memorias del XXVII Congreso de SOCOLEN, Medellín, Colombia.
pp 189-217.
CIAT. (2016). Manejo Agronómico de Fríjol. Palmira Colombia: CGIAR.
IICA. (2012). Implicaciones del cambio climático para la producción de maíz y frijol en
Centroamérica. San José: IICA.
Ferreras. (2002). Agroclimatología.Serie Técnica de estudios 22. Consejería de Agricultura, afua y
medio ambiente.
FAO. Evapotranspiración del cultivo. Guías para la determinación de los requerimiento de agua de los
cultivos. Estudio FAO riego y drenaje No 56.

17
Leihner, D. (1983). Yuca en cultivos asociados: manejo y evaluación. CIAT. Cali. Colombia. 80 p.
Montaldo, A. (1991). Cultivo de Raíces y tubérculos Tropicales .IICA, San José Costa Rica. 480 p.
Morrobel, J. & Hernández, R. 2009. Proyecto Opciones para mejorar la capacidad productiva y de
generación de ingresos de productores/ as de yuca en Palmarejo, Santiago Rodríguez. Informe final.
Idiaf. 61 p.
MinAgricultura. (2014). Cadena Agroindustrial de la Yuca en Colombia. En linea:
https://sioc.minagricultura.gov.co/Yuca/Documentos/002%20-%20Cifras%20Sectoriales/Cifras%20S
ectoriales%20-%202014%20Diciembre.pdf
Ocampo, O. (2011). El cambio climático y su impacto en el ago. Revista de ingeniería. Universidad de
los Andes. Bogotá D.C. pp(115-123)
Pedrol, H., Castellarín, J., Salvagiotti, F. & Rosso, O. (2006). El cultivo de maíz y las condiciones
climáticas. EEA Oliveros INTA. Argentina

18