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PERSPECTIVAS ETNOEDUCATIVAS EN AMERICA LATINA

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ESTUDINTE
NEHILA SOLEDAD ENRIQUEZ OBANDO
CC. 1085550464

TUTOR
JAIME ERNESTO PAZ

ACTIVIDAD INDIVIDUAL

SABERES PREVIOS

NODO:
EL JIDO

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y ADISTANCIA UNAD


FECHA 9 DE MAYO DEL 2019
REFLEXIÓN

¿cuál es la actual situación de la participación política de las comunidades afro e indígenas


de América Latina

La participación comunitaria de la población afro e indígenas colombiana en la política


considera a la cultura como su eje transversal, y al diálogo, a la oralidad, como una de sus
herramientas principales en su interlocución con el Estado. En este contexto la participación
política afro e indígenas se establece como grupo étnico en relación con el Estado. Éste le ha
reconocido el espacio para dialogar sus ideas y propuestas, y garantizar la defensa de sus
derechos como pueblo, a través de un escenario público del cual hacen parte activa,
denominado Comisión Consultiva Nacional, que tiene como funciones:

Constituir escenarios de diálogo y búsqueda de soluciones a los problemas y conflictos que


se presenten en la respectiva circunscripción territorial, que afecten a las comunidades
negras, así como convertirse en instancia de apoyo en la divulgación y aplicación de los
avances de la Ley 70/93, todo ello dentro del marco y sin detrimento de la autonomía de la
administración pública y de utilización de los mecanismos de participación ciudadana. Así
mismo deberán constituir, espacios de interlocución entre las instancias territoriales y
nacionales para transmitir a estas últimas, a través de la Comisión Consultiva de Alto Nivel,
los asuntos regionales que sean de competencia de la Nación y que requieran su atención.
Señala su integración y ejercicio de la Secretaría Técnica.

La Constitución Política de 1991 abrió la puerta para la creación de circunscripciones


electorales especiales, dirigidas a garantizar la representación parlamentaria de minorías
étnicas y políticas, y, en consecuencia, a reflejar el carácter multicultural y multiétnico del
país en la composición del Congreso de la República. Bajo este espíritu, la legislación
colombiana garantiza para las comunidades indígenas dos escaños en el Senado de la
República y uno en la Cámara de Representantes, y para las comunidades afrodescendientes
dos asientos en la Cámara de Representantes.

Desde su apertura en 1999, se han implementado alrededor de 150 proyectos para la


prevención del desplazamiento forzado, la protección de la población desplazada y la
búsqueda de soluciones sostenibles. Estos proyectos han logrado beneficiar directa e
indirectamente a más de 200,000 personas; la mayoría comunidades indígenas y afro
descendientes. Ha asesorado técnicamente a las instituciones locales y a las organizaciones
comunitarias para impulsar procesos de búsqueda de soluciones para la población
desplazada, seguros, dignos y voluntarios, tales como restitución de tierras, retornos de
población desplazada a lugares de origen y reubicaciones en nuevos espacios.

Con respecto a su participación y representación política, clave para la disminución de las


desigualdades, se trata de una población subrepresentada en la política oficial. Lo anterior
los ha llevado a movilizarse para obtener reformas que permitan su acceso a una ciudadanía
plena y a luchar contra el racismo, la discriminación racial y a favor de la igualdad. No
obstante, pocos países han desarrollado legislación o políticas públicas que favorezcan su
incorporación en procesos de participación política y ciudadana, y que contribuyan al
fortalecimiento de la gobernabilidad, la democracia inclusiva y el Estado de Derecho

Cabe resaltar que nosotros como grupos étnicos afrodecendientes hemos reclamado nuestros
derechos al cerro como mineros y campesinos, desde 1995 como un “territorio colectivo para
comunidades negras”. Es decir, como grupo étnico bajo la rúbrica de la Constitución de 1991.
Para hacerlo tuvimos que instrumentalizar nuevas categorías jurídicas, leyes, procedimientos
e instituciones que no pueden encapsular la complejidad de su realidad, Sabemos que se están
gestando cada día nuevos escenarios sociopolíticos en los países latinoamericanos el cual
gira en torno el reconocimiento de la diversidad cultural. Igualmente, por la apropiación y
empoderamiento de los movimientos indígenas y afrodescendientes como actores políticos,
sociales dinámicos en el etnodesarrollo que contribuye a la construcción de la paz social justa
y equitativa la cual lleva a repensar sobre esas brechas existente en las comunidades.

La importancia de categorías y conceptos como raza y etnicidad reside en que a través de la


historia y hasta nuestros días, rasgos físicos y biológicos como el color de piel, el grupo de
sangre o la cultura a la cual se pertenece, son causa de desigualdad, discriminación y
dominación de un grupo que se auto define como superior o con mejores y más legítimos
derechos que aquellos a los que se desvaloriza y excluye El racismo es básicamente la
existencia de una idea que vincula los atributos físicos, genéticos o biológicos de un individuo
o un grupo con características de tipo cultural o moral. Como ha señalado Michel Wieviorka
(1992), el racismo es una perversión de las relaciones sociales con alcances en los ámbitos
económicos, políticos y sociales. La producción del racismo y su perpetuación a través del
tiempo sólo es explicable a partir de la existencia de dichos donde los recursos racistas
pueden funcionar de manera autónoma, es decir, donde no se necesita un mandato o acción
explícita para asegurar la discriminación e imponer la interiorización.

https://www.iidh.ed.cr/IIDH/media/2098/estudios-pp-afrodescendientes-colombia-2007.pdf