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QUÍMICA Informe de laboratorio: 1

AGRÍCOLA AMAZONIA
Química agrícola. 2019. Mayo 13

Informe de Análisis y caracterización física de suelos bajo


laboratorio
sistemas agroforestales en la estación
meteorológica Macagual
Luis Huberth Acosta Vega1
Laila Melisa Andrade1
Resumen
Cristian Buendía Nopan1 En las instalaciones de la Universidad de la Amazonia, Centro de
Cristian Feller Rojas Peña1 investigaciones Amazónicas CIMAZ-Macagual Cesar Augusto
Dumer Sacanamboy1 Estrada González, Florencia-Caquetá, Colombia. Se llevaron a
cabo diferentes análisis en la caracterización del suelo en un
sistema agroforestal. A partir de lo cual se realizó muestreos en
1
zigzag. Determinando diferentes propiedades físicas del suelo
Estudiantes de química agrícola,
como: humedad gravimétrica (poner valor), estabilidad de
Programa de química Facultad de
agregados (valor), densidad aparente (valor), densidad real
ciencias básicas, Universidad de la
Amazonia.
(valor), textura (valor), velocidad de infiltración (valor), densidad
real (valor), resistencia de penetración (valor), granulometría
Autores para Correspondencia*: (valor), humedad volumétrica (valor), y gravimetría (valor). Los
lh.acosta@udla.edu.co diferentes resultados obtenidos referencian un suelo franco
c.buendia@udla.edu.co arcilloso limoso. Aquí conclusión según el que la hace a y si faltan
Cristia.rojas@udla.edu.co
la.andrade@udla.edu.co análisis colocarlos en el resumen con su respectivo valor.
d.sacanamboy@udla.edu.co
Palabras claves: Macagual, Suelo, Sistema agroforestal,
caracterización del suelo.

Abstract

Introducción

La fractura hidráulica o conocida como “fracking” es un proceso en el que se emplea un fluido a

base de agua para inducir la formación de grietas de tipo no convencional en yacimientos de

petróleo o rocas que contengan gas natural, como los esquistos o rocas de pizarra. En el fracking es

necesario el uso de biocidas debido a la inminente proliferación de bacterias dado que las

condiciones para el fracturamiento hidráulico proveen de hábitats naturales para el crecimiento

apropiado de una gama de diversas bacterias entre las que se encuentran principalmente de los

taxones γ-proteobacteria, α-proteobacteria, δ-proteobacteria, Clostridia, Synergistetes,

Thermotogae, Spirochetes, Bacteroidetes y Archaea. Entre las distintas medidas que se han tomado

para el control bacterial (entre los que hay compuestos de amonio cuaternario, compuestos fenólicos

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y alcohólicos, aldehídos, compuestos con presencia de halógenos, derivados de la quinolina e

isoquinolina, compuestos heterocíclicos y peroxígenos), los biocidas son las sustancias usualmente

más empleadas teniendo en cuenta aspectos como la biogeoquímica y la geología del respectivo

esquisto, la relación costo – eficiencia, compatibilidad con el entorno así como la combinación con

otros biocidas, en las cuales mediante efectos sinérgicos poseen una alta eficiencia en el control del

crecimiento de bacterias además de reducir cuantiosamente las dosis necesarias ya que si no se

supervisa puede estar sujeto a una corrosión inducida por microbios, además de la formación de

biofilms (capas superficiales) en el fondo de los pozos puede inhibir la extracción de gas.

Existe una variedad de biocidas empleados a nivel de fracturamiento hidráulico (poseen más usos

en distintas áreas) así como clasificaciones dentro de acuerdo a su mecanismo de acción, se pueden

clasificar a grandes rasgos en biocidas oxidantes y no oxidantes. Los biocidas oxidantes son aquellos

que son capaces de eliminar las bacterias mediante el uso de especies de radicales libres (entre los

que se encuentra la NBS, N-Bromosuccinamide) sin embargo son sustancias que suponen un gran

riesgo de corrosión en el equipamiento así como la desinfección por productos (Disinfection

byproducts, DBPs) que genera sustancias halógenas con impactos ambientales negativos e

igualmente su tiempo de vida es corto, por lo que no pueden inhibir el crecimiento de bacterias por

largos periodos de tiempo, especialmente en tanques de almacenamiento donde también son

empleadas estas sustancias y por lo tanto, se han desplazado de manera significativa en tratamientos

que requieran corta duración. Por otra parte, los más empleados en el fracturamiento hidráulico son

los no oxidantes, que poseen una sub-clasificación también de acuerdo a su modo de acción, los

biocidas líticos y electrofilicos. El modo de acción de los biocidas líticos se basa en la disolución de

bacterias mediante la unión con grupos funcionales aniónicos en la membrana que conduce a una

perturbación en la bicapa lipídica que conlleva a la pérdida de su capacidad osmótica y finalmente

en la lisis de la célula. Los biocidas líticos empleados generalmente se divide en dos grupos, aquellos

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compuestos que contienen un grupo amino/amonio acompañado de una carga positiva (QACs,

Quaternary Amonium Compounds como el DDAC o conocido como Cloruro de

didecildimetilamonio, al igual que el Cloruro de Benzalconio o sus siglas ADBAC) y similar a los

QACs, pero intercambiando el átomo de nitrógeno por uno de fosforo, se encuentra el Cloruro de

Tributiltetradecilfosfonio (TTPC), también el THPS como se le conoce al Tetrakis (hidroximetil)

fosfórico sulfato que en combinación del Dazomet (o Mylon), siendo el otro grupo de los biocidas

líticos empleados. Mientras que los biocidas electrofilicos basan su reactividad en la presencia de

grupos funcionales aceptores de electrones (como el grupo aldehído) que tenderá a reaccionar con

grupos ricos en electrones (grupo tiol y aminas secundarias) presentes en las proteínas de la pared

celular que puede conducir a la coagulación del citoplasma ya que actúan como reticulantes entre

los grupo amino presentes y los ácidos nucleicos. A este grupo de biocidas pertenece el biocida más

empleado en el fracturamiento hidráulico a nivel internacional, el Glutaraldehído (usualmente

conocido como ‘Glut’) aunque de igual forma ha sido reportado otro tipo de biocidas con alta

eficiencia a base de azufre, la combinación entre la Metilcloroisotiazolinona (conocido

abreviadamente como CMIT) y la Metilisotiazolinona (MIT) que reaccionan con un amplio rango

de aminoácidos inhibiendo procesos metabólicos indispensables para el desarrollo de distintos

microorganismos.

Además, un aspecto importante que comprometen a los biocidas es su impacto en el medio

ambiente, en este caso cuando son liberados inadvertidamente e incurren en contaminación

accidental en el que puede ocurrir de múltiples formas: Derrames superficiales que contaminan el

suelo, eliminación incompleta de las aguas en las plantas de tratamiento cuando estas son liberadas

en cuerpos de agua, derrames en aguas superficiales, derrames superficiales que pueden ser

filtrados en el suelo que alcanzan los acuíferos, contaminación, a través de los pozos mediante fugas

o fallas así como pozos abandonados de las aguas subterráneas que también puede ser causada de

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fracturas inducidas así como otros posibles escenarios que debido a la ausencia de datos e

investigación respecto al estudio, aún no se ha comprobado si son susceptibles a una contaminación

por parte de los biocidas. Entonces, dada una contaminación en una zona ambiental, es importante

conocer el comportamiento y la reactividad que han de tener estas sustancias así como su movilidad

en el entorno donde fue depositado; la movilidad es un aspecto importante debido a que muestra

cómo se transporta el biocida y los distintos procesos de transformación que puede llevar a cabo de

acuerdo al entorno en que se encuentre así como las características que gobiernan su movilidad y

biodegradabilidad. Por ejemplo, para el Glutaraldehído presenta un valor para la constante de la

Ley de Henry (KH) bajo, indica que no tiende a ser una sustancia volátil y concuerda con su

propiedad de ser miscible en agua, por lo que se esperaría que su transporte ocurriese mediante la

vía acuosa. Sin embargo, esta biocida en particular posee un valor de KOC (constantes de partición

de carbono orgánico en el suelo) por encima de 100 (Log KOC >2) indica que su movilidad en suelos

moderada y alta en sedimentos lo que combinada con una alta degradación aeróbica en suelo y agua

puede apuntar a una potencial contaminación del suelo bajo condiciones anaeróbicas.

Por otra parte, para comprender la biodegradabilidad de los biocidas es importante conocer su

reactividad aunque se haya reportado poca información respecto a ello, en el caso del

Glutaraldehído es entre los biocidas el único que reacciona consigo mismo mediante

autopolimerización mediante una condensación aldólica en valores altos de pH produciendo un

α,β-insaturado con una toxicidad no considerable comparado con los productos de otros biocidas.

Equivalentemente, la hidrolisis tiene un impacto significativo en la degradación de este biocida ya

que puede persistir en el ambiente en distintos intervalos de tiempo dependiendo del pH siendo de

628 días para un pH=5, 394 días para un pH=7 y 63,8 días para un pH=9, los intervalos de tiempo

indican cuanto tiempo es requerido para lograr la hidrolisis a 25 °C lo que demuestra una baja

susceptibilidad al rompimiento por hidrolisis. Igualmente para la degradación mediante fotolisis

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cuando se encuentra en contacto con radiación UV siendo para el Glutaraldehído de 196 días a pH=5

en medio acuoso, un tiempo considerable al igual que su hidrolisis lo que indica que persistirá en el

ambiente durante un periodo apreciable. Entre otros aspectos de la degradación del Glutaraldehído,

la biodegradabilidad es uno importante siendo para este biocida posible mediante bacterias

aeróbicas y anaeróbicas, existiendo un proceso de mineralización en presencia de oxígeno y en una

concentración de hasta 50 mg/L mientras que para procesos con ausencia de oxigeno no hubo

mineralización durante largos periodos de biodegradación (123 días) y además de que en

contribución de la degradabilidad de los biocidas, factores como la temperatura y la presión en

zonas subterráneas que se guían bajo el principio de Le Châtelier para conducir a reacciones que no

ocurrirían en condiciones estándar en la superficie.

Otro aspecto de relevante importancia es la toxicidad, a pesar de causar una irritación severa en ojos

y piel, posee una toxicidad aguda relativamente baja en mamíferos, específicamente el

Glutaraldehído presenta una toxicidad que va de baja a moderada hacia los organismos acuáticos

(exceptuando las ostras) aunque se tiene en cuenta de que puede desarrollar carcinogenicidad,

mutagenicidad y genotoxicidad en sus productos de degradación.

Finalmente, aún se siguen explorando otros biocidas y empleando tecnología alternativa al uso de

biocidas que resulte más sostenible con el medio ambiente que presenten baja toxicidad, bajos

niveles de tratamiento y rápida descomposición cuando se usa adecuadamente así como que los

productos de la desinfección resulten tóxicos o tengan efectos adversos así como conocer los

mecanismos de degradación y los factores que lo gobiernan en el fracturamiento hidráulico

(Kahrilas, Blotegovel, Stewart, & Borch, 2014). El objetivo del presente informe fue hacer muestreo,

análisis y caracterización de una muestra de suelo presente en el Centro de Investigaciones

Amazónicas Macagual (CIMAZ) así como conocer los parámetros meteorológicos de la estación

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meteorológica del IDEAM presente en el mismo centro de investigaciones.

Metodología

Área de estudio

El análisis físico de suelos se llevó a cabo el 23 de Abril de 2019 en la vereda la visiosa (Centro de

Investigaciones Amazónicas “CIMAZ” Cesar Augusto Estrada Gonzales) ubicado en el municipio

de Florencia-Caquetá, en las coordenadas 0,1° 29,9’31’’ N y 0,75° 39,7’’87 W a una altura de 250 m,

con temperatura y humedad máxima de 31 °C y 69 %, temperatura y humedad neutra de 29 °C y 56

% y temperatura y humedad mínima de 17 °C y 15 % respectivamente. El suelo corresponde a la

textura franco arcilloso limoso en paisaje de vega con pendiente de 102°; las muestras de suelo se

recolectaron en una cobertura (copoazú) a una profundidad de 30 cm, empleando como

instrumentos de muestreos (barreno y palín), realizando muestreos en zig-zag hasta reunir 10

submuestras.

Datos climáticos

Figura 17. Relación de la precipitación y temperatura media en los meses del año 2000.

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Existe una gran relación entre las temperaturas y precipitaciones medias anuales y mensuales para

determinar el clima de una zona. En el año 2000 los datos de temperatura presentaron una variación

muy pequeña de aproximadamente 1-2 °C, indicando según la clasificación de Köppen que el clima

en el departamento del Caquetá es tropical, debido a que las temperaturas no son inferiores a 18 °C

y se mantienen entre 23-25 °C (Oscar Sanchez, 2003), los meses en los cuales hubo una mayor

precipitación fue en el mes de (Mayo, Junio y Julio) con temperaturas de (24,5, 24,6, 23,73)

respectivamente, indicando que para ese tiempo la lluvia se mantuvo constante y en una mayor

proporción con respecto a los demás meses, como (Enero, Febrero, Noviembre y Diciembre), por lo

tanto la caída de agua lluvia fue disminuyendo después del mes de Julio y aumentando la

temperatura.

Figura 2. Relación de la humedad relativa y evaporación en los meses del año 2000.

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2
Humedad relativa y Evaporación
160
140
Humedad relativa (%)

120
100
80
60
40
20
0

Humedad relativa (%) Evaporacion (mm)

La humedad del aire se debe principalmente al vapor de agua que se encuentra presente en la

atmosfera; a comienzos del año 2000 la humedad relativa fue menor (79,1 % y 77,1%), pero presentó

una disminución muy drástica del mes de Enero a Febrero, sin embargo esta relación se mantuvo

de manera similar en el mes de (Marzo-Junio), ya en Julio la evaporación disminuyó y siguió

aumentando desde (Agosto hasta Noviembre) aunque la humedad relativa durante dichos meses

fue muy similar. Los valores de evaporación comparados con los datos de precipitación, corroboran

un clima tropical, dado que la precipitación durante el año es mucho mayor que los valores

evaporación (Oscar Sanchez, 2003).

Figura 3. Relación del brillo solar y la nubosidad en los meses del año 2000.

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3
Brillo solar y nubosidad
200
180
160
Brillo solas (h)
140
120
100
80
60
40
20
0

Meses

Brillo solar (h) Nubosidad (octas)

La radiación solar depende de la nubosidad, se esperaría que a una mayor nubosidad la duración

del brillo solar disminuya, debido a que la cantidad de nubes impide que la luz solar incida sobre

algún lugar por un determinado tiempo. En el mes de Enero la duración del brillo solar fue de 189,5

h con nubosidad de 5 octas, fue el único mes que presentó un gran aumento en la incidencia de luz

solar en el departamento del Caquetá, mientras que el mes de Febrero indicó una mayor nubosidad

(8 octas). Desde el mes de Marzo hasta Septiembre la nubosidad fue en promedio 6 octas,

presentando una disminución en cuanto al brillo solar en el mes de (Marzo, Abril, Julio y

Septiembre) y un aumento en (Mayo, Junio y Agosto).

Parámetros y métodos

Estación meteorológica: en esta instalación, se encontraron diferentes instrumentos meteorológicos

para medir variables que ayudan a la predicción del clima. Dentro de los instrumentos observados,

está el anemómetro que es utilizado para medir la velocidad del viento, el heliógrafo empleado para

para registrar la radiación solar, el pluviómetro que recoge y mide la precipitación, el pluviografo

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el cual mide la cantidad de agua y el tiempo en que ésta ha caído, un tanque de vaporización que

sirve para analizar parámetros como (radiación solar, viento, temperatura y humedad) sobre la

evaporación de la superficie del agua, el higrométro empleado para medir el grado de humedad del

aire, el termógrafo utilizado para medir los cambios de temperatura y la estación de monitoreo

automática que calcula todas las variables meteorológicas (aire, radiación solar, lluvia, humedad y

temperatura).

Muestreo de suelo: con ayuda de un palín y barreno se recolectaron en total 10 submuestras con

recorrido en forma de zig-zag. En el sitio de muestro se marcó los puntos de referencia con el GPS,

luego se retiró la hojarasca con ayuda de un palín y se cavo un hueco en forma de V con profundidad

aproximada de 30 cm, se cortó una tajada de suelo con espesor de 2-3 cm, luego con ayuda de un

cuchillo se eliminó los extremos y el borde superior. Temperatura y humedad ambiental: 29 °C y

56% respectivamente. Temperatura edáfica: se realizó un hueco de 60 cm aproximadamente

utilizando un palín, a una profundidad de 50 cm se introdujo el termómetro especial para suelos y

se midió la temperatura la cual fue de (25 °C). Profundidad radical efectiva: 30 cm de pronfundidad.

Nivel freático: según el procedimiento (1.4.3.) es posible encontrar agua a una profundidad mayor

a 60 cm.

Humedad gravimétrica: se pesó una caja de aluminio previamente limpia, seca y rotulada en una

balanza analítica (P1), luego se agregó en tres cajas (2.2, 2.5, y 2.6 g) de suelo con humedad

(recolectado en campo), se pesó todo el conjunto (P2) y se llevó a la estufa por 48 h a 100 °C.

Terminado este tiempo se trasladó el conjunto a un desecador y se pesó nuevamente (P3). La

humedad gravimétrica promedio fue de 39,686 %

Densidad aparente: se definió el sitio de muestreo, retirando la hojarasca y material vegetal para

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realizar un hueco de 60 cm, luego se tomó un cilindro de acero inoxidable (sin tapas) y se colocó el

borde biselado contra la superficie del suelo, después empleado un acople acerado en el otro

extremo del cilindro se golpeó firmemente con un martillo hasta que el cilindro penetró parejo en

el suelo, esto se realizó a (5, 10 y 15 cm). Finalmente se tomó la masa del cilindro más suelo húmedo

con tapa inferior, se colocó a 105 °C por 24 h, luego se registró la masa del suelo seco, se retiró el

suelo del cilindro y se pesó el recipiente con la tapa inferior. Humedad volumétrica: 57,268 %,

lámina de agua: 171,805 L/m2

Color: utilizando aproximadamente 1 g de suelo seco y una tabla munsell se encontró que el color

fue Browinsh yelow 10 YR 6/6.

Resistencia: el penetrometro se colocó perpendicularmente en el suelo, dejando caer libremente la

masa movible con desplazamiento vertical de 40 cm, luego se tomó la lectura estando la varilla

introducida en el suelo, se realizaron 2 golpes más hasta observar una distancia visible de (30-40

cm). Este procedimiento se realizó dos veces más.

Textura: se pesó 25 g de suelo seco y tamizado en una balanza de plato externo, seguidamente se

adicionó 150 mL de agua destilada y 10 mL de solución calgon, luego en un mezclador se

homogenizó la muestra durante 10 minutos, se pasó a una probeta de 1 L evitando perder muestra

y se completó el volumen con agua destilada, después se agitó la suspensión durante 20 segundos

utilizando un pistón, a los 40 segundos se introdujo suavemente el boyuco, se midió los gramos de

suelo coloidal /100 gramos y se tomó la temperatura. Se dejó en reposo durante 2 horas se introdujo

nuevamente el boyuco y se midió la temperatura.

Infiltración y permeabilidad: se colocó un anillo grande en el suelo a 5-10 cm fijando con golpes de

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un palo, luego se introdujo un anillo pequeño en el centro con la ayuda de un palo hasta fijar a nivel

los dos instrumentos, se agregó agua hasta 12 cm de altura al espacio externo entre los anillos; en la

pared interna se colocó una regla y una bolsa en la base del para evitar la fuga lateral. En la parte

interna se agregó ¾ del volumen del anillo no menos de 15 cm de altura, se sacó rápidamente la

bolsa y se comenzó a medir la distancia de caída del nivel por minuto.

Granulometria: se pesó 100 g de muestra de suelo seco, se colocó en el tamiz de (2000, 1000, 500, 250

y 100 μm, incluyendo el recipiente colector al final) ajustando la batería de tamices uno sobre otro

en orden descendente de arriba hacia abajo. Se encendió el tamizador y se agitó suavemente por 10

minutos, pasado este tiempo, se retiró con cuidado los tamices, se pasó individualmente la cantidad

de suelo sobre hojas de papel (previamente marcadas y pesadas) y se pesó.

Densidad real: se pesó un balón aforado de 25 mL sin tapa, limpio y seco (P1), seguidamente se

agregó al balón una cantidad de 1,9744 g de suelo seco (P2), luego se agregó 10 mL de agua destilada

y se llevó a centrifugar y a sistema a vacío, esto se realizó dos veces, después se aforó a 25 mL con

agua destilada y se pesó (P3), finalmente se llenó el balón aforado solo con agua destilada y se pesó

(P4). El análisis se realizó por duplicado. Porosidad: 45,212 %

Conductividad eléctrica: se pesó 100 g de suelo en un beaker y se agregó 40 mL de agua destilada

para formar una masa fluida (pasta de saturación), luego se agregó el doble del volumen de agua

destilada, se agito y se dejó en reposo por 2 h. Pasado este tiempo, se centrifugó y se midió la

conductividad y temperatura, este mismo análisis se realizó con agua destilada (blanco)

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Resultados y discusión

Tabla 1. Descripción de la instalación e instrumentos de la estación de meteorología

Instrumento Variable Función


meteorológica

Estación de Monitoreo Automática Esta estación hace parte del


Instituto de Hidrografía,
Determinación de:
Meteorología y estudios
aire, radiación solar,
Ambientales (IDEAM) y se usa
lluvia, evaporación,
en la medición y monitoreo a
humedad,
distancia y en tiempo real en
temperatura.
cuanto a los diversos
parámetros climáticos.
Anemómetro

Permite medir la velocidad del


Aire
viento y su dirección.

Heliógrafo

Es usado en la medición en
tanto a la intensidad de
Radiación solar
radiación solar que se emite en
un día.

Pluviómetro

Se usa en la determinar la
cantidad de lluvia, dada en
Lluvia
litros (L) que cae en un día por
cada metro cuadrado (𝑚2 ).

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Pluviógrafo

Se encarga de la medición en
tanto a la cantidad de lluvias
Lluvia por metro cuadrado que
precipita en el día, también
mide su intensidad

Tanque de Vaporización

Permite la observacion y
Evaporización medicion de la radiación solar
mediante la evaporación.

Higrómetro o Hidrógrafo

Se usa en la determinación de
la humedad relativa referente
Humedad
al ambiente.

Termógrafo
Compuesto por dos
termómetros los cuales tiene
como función: la medición de
la temperatura mínima (a
Temperatura partir de un termómetro a base
de alcohol) y la temperatura
máxima (termómetro de
mercurio)

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Figura 4. Valores totales mensuales de Figura 8. Valores medios mensuales de
precipitación (mm) humedad relativa (%)

Figura 5. Valores medios mensuales de Figura 9. Valores totales mensuales de


temperatura (°C) evaporación (mm)

Figura 6. Valores medios máximos de Figura 10. Valores totales mensuales de brillo
temperatura (°C) solar (Horas)

Figura 7. Valores mínimos mensuales de Figura 11. Valores medios mensuales de


temperatura (°C) nubosidad (Octas)

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Tabla 2. Variables físicas del suelo analizado

Muestra D.A (g/cm3) P.H.G (%) H.V L.A


1 1,5227 28,484 43,376 130,129
2 1,1611 27,160 31,538 94,6156
3 1,5278 63,414 96,890 290,670
Media 1,4040 39,686 57,268 171,805
Mediana 1,5228 28,484 43,376 130,129
Desviación estándar 0,2103 20,559 34,820 104,460
Probabilidad 0,0500 0,0500 0,0500 0,0500
numero de datos 3,0000 3,0000 3,0000 3,0000
Grados de libertad 2,0000 2,0000 2,0000 2,0000
Límite inferior 4,3027 4,3027 4,3027 4,3027
Límite superior 1,73205 1,7320 1,7320 1,7320
Incertidumbre 0,88165 11,38 29,229 87,689
Valor obtenido 1,4  0,9 39  51 57  29 171  87

Nota: Densidad aparente (D.A), Porcentaje de humedad gravimétrica (P.H.G), Humedad


volumétrica (H.V), Lámina de agua (L.A).

Tabla 3. Referencia de la clasificación de la lámina de agua (Henry Velásquez Valencia, 2007).


Tabla 4. Datos y resultados de granulometría

Masa papel + etiqueta + Porcentaje de


Tamiz (µm) Masa Papel (g) MT-MP (g)
suelo (g) partícula (%)
2000 4,8 7,5 2,7 2,4412
1000 4,8 29,1 24,3 21,971
500 4,9 8,8 3,9 3,5262
250 4,8 23 18,2 16,455
100 4,7 57 52,3 47,287
Colector 4,7 13,9 9,2 8,3182
Total 28,7 139,3 110,6 100

Tabla 5. Variables físicas del suelo estudiado

Conductividad (µs/cm) 489,12


Densidad real 2,5553
% porosidad 45,212
Infiltración(cm/h) 4,5
Porcentaje de Arena (%) 58,56
Porcentaje de arcilla (%) 32
Porcentaje de Limo (%) 9,44
Nivel freático Mayor a 60 cm
Temperatura edáfica (° C) 25
Temperatura máxima (° C) 31
Temperatura neutra (° C) 31
Temperatura mínima (° C) 12
Humedad máxima (%) 69
Humedad neutra (%) 56
Humedad mínima (%) 15

Tabla 6. Clasificación de textura de los suelos

categoría intervalos de diámetros* (mm)


arena muy gruesa 2,00-1,00
arena gruesa 1,00-0,05
arena media 0,50-0,25
arena fina 0,25-0,10
arena muy fina 0,10-0,05
limo 0,05-0,002
arcilla <0,002
*Escala del departamento de agricultura de Estados Unidos de Norteamérica (Gliessman, 2002)
Porosidad

Tabla 7. Interpretación de la porosidad del suelo (Delgadillo, 2010)

% porosidad Interpretación
< 30 Muy baja
30-40 Baja
40-50 Media
50-60 Alta
>60 Muy baja

Humedad gravimétrica

Los valores obtenidos (tabla 2) en la determinación de la humedad gravimétrica que está dada por la

cantidad de agua presente en el suelo y esta cantidad expresada como porcentaje en base al peso seco

del suelo, en base al volumen del suelo según la profundidad (Petterssen, 2001). Por tanto, la

proporción de humedad en un intervalo de 28,5 a 63,4 g de agua por cada 100 g de asuelo arrojo un

porcentaje del 39,7%, con una incertidumbre del 11,4 % y en tanto una desviación estándar de 20,6%,

de lo cual según (Radulovich, 2009), el porcentaje obtenido de humedad gravimétrica se encuentra

asociada a suelos minerales sobresaturados, puesto que los valores obtenidos evidencian una

retención moderada, debido a la microporosidad del suelo, dictando con esto una estructura de suelo

franco para para los dos primeros valores y arcilloso estructurado en tanto al tercer resultado

obtenido (SILVA, PONCE DE LEÓN, & GARCÍA, 1988). Es así como la retención en cuanto a la

humedad será proporcional al tipo de suelo (Samir Safar, 2011). Cabe destacar que no tan solo la

humedad gravimétrica está relacionada con la porosidad, sino que además de esta, se encuentra

relación con la cantidad de vegetación presente, la altitud del sitio, la acción del ser humano y en
tanto las variables climáticas juegan un papel importante en la determinación del porcentaje de

humedad del suelo (Samir Safar, 2011).

Humedad volumétrica

La humedad volumétrica (HV) tiene su dependencia tanto en el porcentaje de humedad gravimétrica

como el de densidad aparente, determinada para cada tipo de suelo, es así como se obtuvo HV del

suelo estudiado, en el cual se encontró una gran variación de cada una de las muestras estudiadas,

dando con ello una media del volumen de agua por volumen de suelo de 57,268, lo cual indica un

suelo húmedo, ya sea a la dinámica del suelo, la dependencia del clima o la gran diversidad de

cortavientos expuestos en la zona (Forsythe, 1985). Esta humedad demuestra consigo la variabilidad

de las propiedades físicas y químicas contenidas en el suelo, puesto que la HV se encuentra

determinada por la humedad del suelo en términos independientes de la densidad aparente del

suelo, facilitando consigo la determinación de porcentaje de agua en varios suelos de diferentes

densidades aparentes (Solis, 1998). Implicando con ello el flujo de agua debido a la infiltración y a la

vez el transporte de diferentes sales, donde la velocidad de transporte depende de la velocidad de

flujo y esta a su vez de la textura laminar, la cual trae consigo la porosidad del suelo; estos diferentes

factores se encuentran implícitos en la determinación de humedad volumétrica del suelo (Eulalio

Juárez Badillo, 2005).

Densidad aparente

La densidad aparente (DA) está definida como la relación que existe entre la masa del suelo y el

volumen total, es decir la cantidad de suelo por unidad de volumen. Esta propiedad permite describir

como esta compactado el suelo, al evaluar la relación entre los sólidos y el espacio poroso (Thomas

Keller, 2010), además de ello, también permite analizar la resistencia del suelo respecto a la

elongación de las raíces. Cabe mencionar que esta propiedad física puede variar con la textura del
suelo y la cantidad de materia orgánica que esté disponible, así mismo, puede alterarse al hacerse

análisis sobre suelos con arcillas susceptibles a cambios de volumen (arcillas expandentes), los cuales

están en relación directa con variación en la humedad del suelo (Alvarez, 2008). De esta manera, los

resultados obtenidos de la densidad aparente por método de cilindro se muestran en la tabla 2, las

muestras reportaron una media de 1,4 g/cm3 que corresponde a un tipo de suelo con textura franca

(Alejandro Antúnez, 2016), sin embargo, la muestra 1 y 3 tuvieron una DA de 1,52 g/cm3 la cual se

le atribuye a una textura de suelo franco arenoso según (Sandoval, 2012), de esta manera, se infiere

que la textura del suelo oscila entre el suelo franco y franco arenoso, de esta manera, las muestras

obtuvieron una desviación estándar de 0,21% respecto a su media, es un valor de dispersión

moderadamente alto entre los datos y se le atribuye al valor atípico de la muestra 2 (1,16 g/cm3). Así

pues, los suelos francos contienen diversos tamaños de partícula, los cuales pueden alterar y

presentar valores altos de DA, puesto que las partículas finas pueden ocupar espacio interlaminar o

espacio entre las demás partículas gruesas que componen el suelo, así generando empaquetamientos

de forma densa (Sandoval, 2012).

Lámina de agua
Para determinar el contenido de agua almacenada o presente en un suelo se emplea el análisis de
lámina de agua el cual en consiste en pocas palabras separar toda el agua de un volumen de suelo y
posicionarla en la superficie como se detalla en la figura 12 (Gil., 2009)

Figura 12. Diagrama de lámina de agua (Gil., 2009)


Cabe aclarar que la lámina de agua no depende del área de análisis, las unidades para expresar los
resultados son milímetros lo cual es equivalente a L de agua sobre m 2, dependiendo del resultado
obtenido la lámina de agua se puede clasificar en tres rangos baja (40-79mm), medio (80-119mm) y
alto (120-179mm) (Henry Velásquez Valencia, 2007), el suelo analizado presento un promedio de 171
mm la cual se cataloga en un alto contenido de lámina de agua.

Granulometría

La granulometría consiste en la distribución de partículas de suelo según su tamaño, cabe mencionar

que los suelos granulares son aquellos en donde se encuentra gravas, arenas y limos que provienen

del proceso de meteorización, por otra parte, los suelos con propiedades cohesivas, son aquellos que

se dan por meteorización química, entre ellos se encuentran las arcillas (S. Souza, 2008). Los

resultados obtenidos para granulometría se muestran en la tabla 4, en donde el 2,4% de las partículas

se quedaron en el tamiz de 2 mm las cuales equivalen a arena gruesa como se muestra en la figura

13, así mismo, el 21,9% y 3,5% de las partículas que no atravesaron el tamiz de 1mm y 0,5mm

corresponden a arenas gruesas, por otra parte, las partículas que se quedaron en el tamiz de 0,25 mm

(16,4%) y 0,1 mm (47,3%) son equivalentes a arenas finas. Según estos resultados el suelo es de tamaño

de partícula arenosa, cabe mencionar que en estos suelos la producción agrícola es baja, puesto que

la retención de nutrientes y húmedas no se genera en óptimas condiciones (S. Souza, 2008).


Figura 13. Clasificación de suelos según su granulometría (Gliessman, 2002)

Nivel freático

El nivel freático se conoce como distancia por debajo a la cual el suelo se encuentra mojados, es decir

el nivel al cual se encuentra agua. La profundidad varía regularmente, puesto que depende de las

precipitaciones que se generen o el caudal de agua que atraviesa dicho suelo. Cabe resaltar que el

agua encontrada por debajo del nivel freático se conoce agua subterránea (Rojas, 2014). De esta

manera, el nivel freático fue mayor a 60 cm para el suelo estudiado.

Color del suelo

La coloración expuesta para los diferentes tipos de suelos refleja la composición así como las

condiciones pasadas y presentes de óxido-reducción, estando determinados ya sea por el

revestimiento de materia orgánica humidificada (oscuro), óxidos de magnesio (negro), óxido de

hierro (amarillo, anaranjado y rojo), entre otros, o también puede deberse a las condiciones en las que

se encuentra la roca parental (Rojas, 2009). Por lo cual, a coloración está dada por la composición del

suelo, este siendo delimitando por los denominados horizontes del suelo (figura 14), identificados
como orgánico (O), mineral-humus (A), arcillas-óxidos (B), intemperización-densidad aparente (C) y

materia parental (R). Cada serie de niveles horizontales que se desarrollan en el interior del mismo y

que presentan diferentes caracteres de composición, textura, adherencia, se denomina perfil del suelo

(Gliessman, 2002).

Figura 14. Perfil del suelo. (Gliessman, 2002)

El color de la matriz del suelo de cada horizonte se registrar de acuerdo a las condiciones de humedad

(o en ambas condiciones, seco y húmedo cuando fuera posible) usando las notaciones para matiz,

valor y croma como se da en la Carta o en Tabla de Colores de Suelo Munsell (Julia María D. Soto,

2012). El matiz, es el color espectral dominante (rojo, amarillo, verde, azul o violeta); el valor, es la

claridad u oscuridad de los rangos de color de 1 (oscuro) a 8 (claro); y el croma, es la pureza o fuerza

del rango de color desde 1 (pálido) a 8 (brillante) (Olivo, 2005). Es así como la determinación del

suelo estudiado de acuerdo con la tabla de identificación Munsell se estimó como Browinsh yellow

6
10 YR , lo que repercuta en un tipo de suelo de coloración café-amarilloso, implicando una
6

concentración de óxidos de hierro y materia orgánica el suelo (Rojas, 2009). La presencia del color

marrón es estimada por la materia orgánica presente a causa de los desechos orgánicos dados por los
diferentes cultivos que se encontraban en el lugar (como copoazu y arboles predispuestos en el suelo),

en tanto a la coloración amarillenta, se debe a la alta humedad que conserva la región Amazónica y

en efecto el clima tropical, lo que acontece en la existencia de Goethita (FeO-OH), de igual forma La

hidratación de los compuestos de hierro del suelo, los drenajes de aireación y la humedad (Smith,

1996).

Textura

Los resultados obtenidos de las muestras de suelo determinaron diferentes contenidos dados en

porcentaje según la textura del suelo en la tabla 5. En tanto al porcentaje de arcillas se estimó un 32%

lo que implica una designación del suelo según su textura como franco medio (Jimenez, 2006). En

cuanto al porcentaje de arena fue el mayoritario con un 58,6 %, lo que conlleva a partículas moyes a

2,0 mm, es decir que se encuentra clasificada como arena gruesa y muy gruesa (Jimenez, 2006). Por

último el porcentaje de limo se obtuvo un 9,4% en menor porcentaje respecto a arcillas y arena, lo

cual repercute en una menor retención de iones y agua (Jimenez, 2006). De acuerdo a lo anterior se

tiene que de acuerdo a los porcentajes de arcilla, arena y limo podemos determinar el suelo estudiado

presenta una textura franco arcillo arenoso (ilustración 1). Puesto que, la textura del suelo esta

definitiva como el porcentaje de peso, del tamaño del mineral, es decir al tamaño de partícula (tabla

6) ya sea de grava, limo, arena y arcilla (Louis M. Thompson, 1988).

Figura 15. Triangulo textural.


Las partículas mayores de 2,0 mm de diámetro se encuentras clasificadas como grava, en tanto la

arena es fácilmente visible a simple vista, tiene baja relación volumen superficie lo que la hace porosa

al agua siendo poco adsorbente. El limo es mayormente fino que la arena, retiene mejor el agua e

iones. Las arcillas son difícil de observar para el ojo humano, son coloidales, controlan la plasticidad

del suelo e intercambio de iones (Gliessman, 2002). El espacio poroso que está dispuesto en el suelo

generalmente está ocupado por agua y aire como se muestra en la Figura 16, el transporte y flujo de

estos se efectúa por medio de la porosidad del suelo, así pues, esta acondicionado por el tamaño de

los poros, su contextura y la cantidad de poros, es decir que el volumen de este espacio depende de

cómo estén dispuestas las partículas sólidas (H. Buckman, 1977). De esta manera, la porosidad es

muy importante para los suelos y característicamente este dado por la textura del suelo, el contenido

de materia orgánica, el tipo de labranza y estructura de este. Además de ello, la porosidad permite

determinar los procesos de infiltración y penetración del agua que afecta y contribuye a la erosión

hídrica (A. Horowitz, 2005). Cabe mencionar que esta propiedad física del suelo puede actuar como

indicador de la capacidad de acaparamiento de agua en los diferentes tipos de suelo (H. Buckman,
1977).

Figura 16. Porosidad del suelo

La porosidad obtenida para el suelo analizado fue de 45.2%, según (Delgadillo, 2010) este es un valor

medio de porosidad en el suelo dado que está en el rango de 40-50% de porosidad (tabla 7),además

de ello los suelos francos arenosos poseen un rango de porosidad de 40-47%, lo que se corrobora con

su densidad aparente que es de 1,5 g/cm3 la cual corresponde con el tipo de textura de suelo que se

analizó, de esta manera, se infiere que es un valor optimo puesto que el suelo estudiado no está bajo

producción agrícola, ya que los suelos con producciones agrícolas fuertes se compactan y pierden

porosidad (Cecilia Isabel Cerisola, 2005). Cabe destacar que, los poros del suelo no son iguales, por

lo cual en suelos franco arcillosos dichos poros son pequeños y estrechos, y en suelos franco arenosos

son grandes.

Resistencia

Los diferentes ensayos llevados a cabo en la prueba de resistencia del suelo (tabla 8), se evidencian la

penetración obtenida mediante diferentes golpes del penetrómetro, donde la profundidad máxima
alcanzada está en un intervalo de 30 a 40 cm de profundidad. Como la penetración le influye una

fuerza por unidad de área, es decir una presión que permita cortar esa resistencia, los diferentes

golpes dados ejercieron una presión entre 0,53 y 1,07 Mpa según los datos dados por el penetrómetro.

De lo cual se tiene que según (Collazo, 2004), la resistencia del suelo se encuentra determinada por

diferentes factores tales como: la capacidad de carga admisible para una cimentación, la estabilidad

de talud y el empuje del suelo, es por ello que cuando se hace referencia a la resistencia del suelo, se

entiende implícitamente como la “resistencia de corte” .Esta resistencia se encuentra relacionada con

el rendimiento de los cultivos, las diferentes propiedades físicas del suelo y la presencia o no de raíces

(Fierer, 2003). La variabilidad en la profundidad de acuerdo con los valores obtenidos de resistencia,

se encuentra en un intervalo medio, puesto que el paso animal, de maquinaria o rodadura por el tipo

de suelo no se presenta con frecuencia, sin embargo, se presentan factores compactantes y la acción

de las raíces que tienen un valor significativo en cuanto a la resistencia del suelo (Collazo, 2004). La

resistencia máxima alcanzada es de 1,07 Mpa. Este valor viene interpretado como la condición del

suelo para su desarrollo en términos de resistencia de penetración (RP), por tanto según la

penetración del suelo se dice que: 0≤RP≤0,9 Sin restricciones 0,9<RP≤1,4 Leves restricciones,

1,4<RP≤2 Moderadas a severas restricciones y RP>2 Restrictivo para el enraizamiento (J, Sosa, &

Zerpa, 2000). Es por eso que el suelo estudiado no presenta mayor afección en el crecimiento de las

raíces ni de las especies de cultivos, puesto que según (Atwell, 1993), la reducción significativa en el

crecimiento desarrollo de las raíces o especies cultivadas se encuentra cuando el suelo alcanza un RP

mayor a 2,0 MPa.

Conductividad eléctrica

La variabilidad de la conductividad eléctrica viene expresada por la habilidad que tiene un material

de conducir o transmitir una corriente eléctrica, en referencia al suelo, es la capacidad que tiene de

trasmitir una corriente eléctrica, indicando con esta el grado de concentración de sales disueltas en la
solución del suelo (Siqueira, 2001). El valor expresado en µs/cm obtenido en el estudio del suelo fue

de 489,12. Los valores de la CE está asociado al tipo de suelo, principalmente al tamaño de partícula

y a la materia orgánica presente, en este caso el contenido de partículas finas estuvo correlacionado

con la CE, puesto que la conducción eléctrica se realiza principalmente por los micra y micro poros

contiguos y llenos de agua entre partículas del suelo (Shaner & Brodah, 2008) (referencia). En

comparación con estudios realizados por (Balzarini & Angelin, 2013) se encuentra una concordancia

para el tipo de suelo franco arcilloso arenoso, el cual presento una CE de 472,2 µs/cm (SIMÓN &

COSTA, 2013). Además la CE obtenida se puede comparar con el contenido de materia orgánica y la

textura del suelo, en los cuales se observa una predisposición de poros por los diferentes contenidos

de limos, arcillas arenas.

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