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Tercer efecto de las obligaciones en caso de incumplimiento del deudor:

LOS DERECHOS AUXILIARES DEL ACREEDOR.

Son aquellos derechos que otorga la ley al acreedor, que tienen por objeto,
mantener la integridad del patrimonio del deudor, evitando que los bienes que
lo integran no se destruyan o desaparezcan o hacer posible el ingreso de
aquellos que debieran entrar en él.

Al acreedor le interesa que el deudor mantenga en el activo de su patrimonio


bienes suficientes para responder al cumplimiento de sus obligaciones, esto se
logra con los derechos auxiliares que posee el acreedor.

Son consecuencia del derecho de prenda general de los acreedores. 2465


CC

Estos derechos auxiliares son los siguientes:


1) Medidas conservativas
2) Acción oblicua o subrogatoria
3) Acción pauliana o revocatoria civil
4) Beneficio de separación
5) Algunos mencionan también al derecho legal de retención

1.-) Las Medidas conservativas


Concepto: Son aquellas que tienen por objeto evitar que los bines del deudor
se destruyan o salgan del patrimonio del deudor.

Son principalmente las siguientes:


1- Guarda y posición de sellos. (1222 CC)
2- Declaración de herencia yacente.
3- Las medidas conservativas (761, 1078 y 1492 CC)
4- Medidas Precautorias que establece el C.P.C. como:
• Secuestro de la cosa objeto de la demanda.
• Nombramiento de uno o mas interventores.
• Prohibición de celebrar actos y contratos sobre bienes determinados.
• El embargo
5- Facción de inventario. (Arts. 1223, 1255 CC)
2.-) Acción oblicua, indirecta o subrogatoria
Concepto: Es la acción que tiene el acreedor para substituir a su deudor en el
ejercicio de los Derechos y acciones que el deudor tiene contra terceras
personas y que es remiso en ejecutarlas.

Mediante esta acción se trata de incorporar al patrimonio del deudor, bienes


que no están en él, pero que le pertenecen.

El fundamento de la acción oblicua, está en el Dº de prenda general o de


garantía general

La acción se llama oblicua, indirecta o subrogatoria, porque cuando el acreedor


subroga al deudor en el ejercicio de sus Derechos y acciones que tiene en
contra de 3ºs, el acreedor está actuando a nombre del deudor, pero en su
propio interés. Se produce el mismo efecto que si la acción la hubiera
entablado el deudor.
En nuestro Dº no existe un Art, que autorice de manera general y amplia al
acreedor para substituirse a su deudor en el ejercicio de las acciones y
derechos que tiene contra de terceros y que es remiso en ejercer.

La doctrina concluye que en nuestro derecho la acción oblicua es excepcional. El


acreedor sólo puede subrogar a su deudor en el ejercicio de las acciones y
derechos que tiene contra terceros y que es remiso en ejercitarlas, en los casos
que la ley lo autoriza.

Los casos que la ley autoriza al acreedor a substituirse a su deudor en el


ejercicio de las acciones y derechos que tiene contra terceros y que es remiso
a ejercer son:
- Art 2466 CC: El acreedor puede subrogarse en los derechos reales, que
como usufructuario o acreedor prendario corresponde al deudor, sobre
bienes de 3ºs
- Art 1968 CC: los acreedores del arrendatario pueden substituirse en los
derechos que al deudor le corresponden como arrendatario y ejercer los
derechos que como arrendatario le corresponden con motivo del contrato de
arrendamiento.
- Art 1394 cc: Si el deudor repudia una donación, los acreedores pueden ser
autorizados por el juez para que se deje sin efecto el acto y aceptar la
donación por el deudor

Requisitos
a) Se debe tratar de un acreedor cuyo crédito sea cierto y actualmente
exigible: Por tanto, el acreedor sujeto a condición suspensiva, no puede
subrogar a su deudor, pero en nuestro concepto, si puede hacerlo el
acreedor cuyo crédito está sujeto a plazo, ya que el acreedor sujeto a plazo
es un acreedor cuyo crédito es cierto y efectivo, y además el 2º requisito
para que proceda la acción oblicua en los casos que la ley la autoriza, es la
insolvencia del deudor, y en virtud del Art 1494 cuando el deudor se
encuentra en notoria insolvencia, el plazo caduca, haciendo se la obligación
completamente exigible

b) El deudor debe encontrarse en insolvencia: Si el deudor tiene en el


activo de su patrimonio bienes suficientes para cubrir todas sus
obligaciones, los acreedores no tendrán interés en subrogarse a su deudor
en el ejercicio de sus acciones y derechos que tiene en contra terceros.

c) El deudor debe ser remiso o negligente en el ejercicio de las acciones


y derechos que tiene contra terceros:

d) La ley debe autorizar al acreedor para subrogar al deudor en las


acciones y derechos que tiene contra terceros: La acción oblicua es de
aplicación excepcional, debido a que no está tratada de manera general y
amplia por ninguna disposición

e) Debe tratarse de derechos y acciones patrimoniales embargables

Efectos de la acción oblicua o subrogatoria


El acreedor se subroga al deudor en el ejercicio de los derechos y acciones
que tiene en contra de terceros, ejerciendo tales derechos y acciones a nombre
del deudor, pero en su propio interés, por lo que:
-Los deudores del deudor negligente, pueden oponer a este, las mismas
excepciones que tengan en contra de su deudor natural.
-El ejercicio de esta acción, no solo beneficia al acreedor que la ejerce, sino
que a todos los demás acreedores, ya que se producen los mismos efectos que
si el deudor hubiera ejercido sus derechos o acciones que tenía en contra de
terceros.

3.-) Acción Pauliana o revocatoria


Concepto: Es aquella que la ley otorga a los acreedores para obtener que se
revoque o deje sin efecto los actos y contratos ejercitados o celebrados por el
deudor contra o en perjuicio de sus derechos.
Mediante el ejercicio de esta acción, se trata de obtener que vuelvan al
patrimonio del deudor bienes que salieron de él.
Los acreedores deben probar el fraude pauliano, el cual consiste, en el
“conocimiento por parte del deudor, del mal estado de sus negocios”
La acción pauliana tiene su origen en el Dº romano. Fue creada por el escritor
Paulo.
Se fundamenta en 2 nociones básicas: perjuicio y fraude

a) El perjuicio del acreedor, está representado por la insolvencia del deudor


o por la insolvencia agravada del deudor. Por lo que:

i) La acción pauliana tiene carácter de acción subsidiaria: La acción


pauliana sólo puede ejercitarse cuando el acreedor no puede obtener el
cumplimiento de la obligación en naturaleza o el cumplimiento de la
obligación por equivalencia, a través de la indemnización de perjuicio.

ii) Mediante la acción pauliana son susceptibles de revocarse, los


actos en virtud de los cuales, el deudor experimenta un
empobrecimiento: Por medio de la acción pauliana, no son
susceptibles de ataque, los actos mediante los cuales el deudor evita un
enriquecimiento.
Si el deudor rechaza una donación, ese rechazo puede quedar sin efecto
por los acreedores, pero no por el ejercicio de la acción pauliana, sino
que por el ejercicio de la acción oblicua o subrogatoria.
Si el deudor repudia una herencia o legado, los acreedores en virtud del
Art 1238, tienen, en nuestro concepto, el derecho de ejercer la acción
pauliana y no la acción oblicua o subrogatoria.
Esto porque, en virtud de las reglas de sucesión por causa de muerte, el
asignatario adquiere la asignación en el momento en que le es diferida, y
en virtud de esa repudiación no se está impidiendo que ingresen bienes a
su patrimonio, sino que está haciendo que salgan bienes que estaban en
él.

iii) Los actos que el deudor realiza respecto de bs suyos que tienen el
carácter de inembargables, no son susceptibles de atacarse
mediante la acción pauliana: Esto debido a que los bienes
inembargables no están comprendidos dentro del Dº de prenda general de
los acreedores

iv) El acreedor que entabla la acción pauliana, debe ser un acreedor


preexistente al acto o contrato que se trata de dejar sin efecto
mediante el ejercicio de la acción pauliana: Esto porque sólo el
acreedor preexistente experimenta perjuicio.
El acreedor posterior no experimenta perjuicio porque esos bienes no
estaban respondiendo del cumplimiento de su obligación, ya que el Dº
de garantía general comprende los bienes presentes y futuros, pero no
comprende los bienes pasados. Por tanto, el acreedor condicional cuyo
crédito está sujeto a condición suspensiva, no puede entablar la acción
pauliana, ya que mientras está pendiente la condición suspensiva su Dº
no ha nacido, por lo que aún no tiene la calidad de acreedor. En cambio,
el acreedor cuyo crédito está sujeto a plazo suspensivo si puede
entablar la acción pauliana, ya que el plazo caduca cuando el deudor se
encuentra en notoria insolvencia, y el perjuicio del acreedor está
representado por la insolvencia o la insolvencia agravada del deudor

b) El fraude con que se alimenta el acto o contrato celebrado por el deudor: Si


los negocios del deudor se encuentran en mal Eº, a consecuencia de actos
jurídicos desafortunados, estos actos no pueden atacarse mediante el
ejercicio de la acción pauliana.

Para los efectos de la acción pauliana, el fraude pauliano consiste en el


conocimiento del mal estado de sus negocios por parte del deudor
El fraude pauliano o el conocimiento del mal Eº de los negocios del deudor no se
presume. Por lo tanto, el acreedor que entabla la acción pauliana debe acreditar
el fraude, debe acreditar que el deudor ejecutó el acto o celebró el contrato
conociendo el mal Eº de sus negocios y también debe acreditar el perjuicio.
Hay casos de excepción, en que no es necesario acreditar el fraude pauliano,
casos en que no es necesario probar que el deudor ejecutó el acto o celebró el
contrato conociendo el mal estado de sus negocios: En caso de quiebra, Art 72
de la ley 18.175 sobre quiebras

Para ver si los efectos alcanzan a terceros que contrataron con el deudor
autor del fraude pauliano, hay que distinguir entre actos a título gratuito y actos
a título oneroso. (art. 2468 CC)

• Actos a título oneroso; para revocar el acto, es necesario la mala fe de parte


del deudor y del tercero.
• Actos a título gratuito; es necesaria solo la mala fe del deudor y perjuicio del
acreedor.

Puede existir el problema de los suadquirentes. Puede ocurrir que el 3º que


contrató con el deudor haya enajenado la cosa
El problema está íntimamente ligado a la naturaleza jurídica de la acción
pauliana.
Respecto a la naturaleza jurídica de la acción pauliana se sostuvo que era una
acción rescisoria, es decir, la acción pauliana era una acción de nulidad.
Esto se sostuvo en atención al Art 2468, que emplea el término rescisión.
Sin embargo, la acción pauliana no es una acción rescisoria, sino de
inoponibilidad por fraude.

Para resolver el problema de los suadquirentes hay que distinguir si:


a) Si el tercero, era un tercero de buena fe que ignoraba el mal estado de los
negocios del deudor, no puede verse alcanzado por la acción pauliana.

b) Si el tercero que contrató con el deudor estaba afecto por la acción


pauliana, porque era un tercero de mala fe que conocía el mal estado de los
negocios del deudor, para ver la situación del suadquirente hay que
distinguir si:

- El suadquirente adquirió a título gratuito.


- El suadquirente adquirió a título oneroso.
Si el suadquirente adquirió a título gratuito se verá alcanzado por la acción
pauliana
Si el suadquirente adquirió a título oneroso, se verá alcanzado por la acción
pauliana cuando haya actuado de mala fe, cuando el suadquirente haya
actuado conociendo el mal estado de los negocios del deudor.
Si el suadquirente actuó de buena fe ignorando el mal estado de los negocios
del deudor, no se verá alcanzado por la acción pauliana.

Efectos de la acción pauliana


Los efectos de la acción pauliana son relativos. La relatividad de los efectos de
la acción pauliana puede analizarse desde un doble punto de vista:

1) El acto o contrato queda sin efecto exclusivamente respecto del acreedor que
entabló la acción pauliana

2) El acto o contrato queda sin efecto hasta la concurrencia del perjuicio que
experimentó el acreedor que entabló la acción pauliana

El 3º que contrató con el deudor puede enervar la acción pauliana pagándole al


acreedor el monto de su crédito, que es el perjuicio que experimentó.
Los efectos relativos de la acción pauliana, no son una novedad, ya que son
aplicación del efecto relativo de la cosa juzgada.

Características de la acción pauliana


La acción pauliana es una acción:
1-Transferible
2-Transmisible por sucesión por causa de muerte
3-Perscriptible: La acción pauliana se extingue por prescripción extintiva. El
plazo de prescripción de la acción pauliana es de 1 año contado desde la
celebración del acto o contrato que se trata de dejar sin efecto.

Esta prescripción es una prescripción especial de corto tiempo y por lo tanto se


interrumpe según las reglas generales, pero no se suspende en favor de las
personas que señala el Art 2520cc en relación con el Art 1509cc.

Naturaleza jurídica de la acción Pauliana


• Teoría de la nulidad (Alessandri) la acción pauliana es de nulidad, pues lo
trata el 2468CC. Al usar la voz “rescindir”.
• Antiguamente se sostuvo que la acción pauliana era una acción de
indemnización de perjuicios, porque tiene como fundamento el fraude del
deudor y el perjuicio del acreedor.
Se decía que concurrían los fundamentos de la acción de indemnización de
perjuicios por la comisión de un delito civil.
Según esta doctrina la indemnización de perjuicio estaría representada por la
revocación del acto o contrato.
Esta doctrina no resiste el menor análisis porque la indemnización de perjuicio
consiste en el pago de una suma de dinero

• Teoría de la inoponibilidad La acción pauliana es una acción de


inoponibilidad por fraude. Los actos y contratos ejecutados y celebrados por
el deudor con fraude y en perjuicio de sus acreedores son inoponibles a los
acreedores hasta la concurrencia de los perjuicios que han reportado del
acto.
La generalidad de la doctrina comparte esta naturaleza de la acción pauliana
porque:
- Los efectos de la acción pauliana son los efectos de la inoponibilidad.
- La ley de quiebras así lo establece.

4.-) El Beneficio de Separación (Está tratada en el título XII Libro II –


sucesión por causa de muerte)
Concepto: Derecho auxiliar del acreedor que tiene por objeto impedir la
confusión de los patrimonios del causante y los herederos. Ya que, puede
ocurrir que el causante hubiere tenido bienes suficientes para pagar todos sus
créditos, pero que el heredero sea un sujeto plagado de deudas, cuyos bienes
no alcancen para pagar a sus propios acreedores.
En este caso, si los acreedores no contaran con el beneficio de separación
de patrimonios la muerte del deudor sería ruinosa para sus acreedores

Art 1378: “Los acreedores hereditarios y testamentarios podrán pedir que no


se confundan los bienes del difunto con los bienes del heredero; y en virtud de
este beneficio de separación tendrán derecho a que de los bienes del difunto
se les cumplan las obligaciones hereditarias o testamentarias con preferencia a
las deudas propias del heredero.”

Esta acción corresponde solo a los acreedores hereditarios y


testamentarios, o sea, los que el causante tenía en vida y aquellos que su
crédito emana del testamento, incluso aquellos acreedores cuyo crédito no es
actualmente exigible porque está sujeto a condición suspensiva o a plazo
suspensivo, ya que el beneficio de separación es una medida conservativa
(1379 CC)
Este derecho no corresponde a los acreedores del heredero. En el evento
que el causante era una persona plagada de deudas, el heredero goza de otro
beneficio, cual es, “la aceptación de la herencia con beneficio de inventario, en
virtud de la cual el heredero responde de las deudas del causante solamente
hasta la concurrencia del activo de la herencia
Sólo una vez pagados los acreedores hereditarios y testamentarios se va a
producir la confusión de patrimonios.

5) Derecho legal de retención:


Se presenta cuando un acreedor, al mismo tiempo, es deudor de su deudor, y
es una aplicación de la excepción del contrato no cumplido; 1552 CC

Clases de retención
En ciertos casos es una retención definitiva, total; entonces estamos en presencia
del modo de extinguir llamado compensación.
Pero puede presentarse el caso de que la retención sea meramente temporal,
caso el más frecuente; y aquí nos encontramos con el derecho de retención, que
se caracteriza precisamente por este carácter, porque no llega a extinguir las
obligaciones, sino que sólo va a servir al acreedor para compeler al cumplimiento
al otro contratante.

Fuentes del derecho de retención


En ciertos casos puede emanar de un contrato, cual acontece en el contrato de
prenda y de anticresis. Pero también el derecho de retención tiene su origen en la
ley, y entonces se denomina derecho legal de retención.
El legislador no ha reglamentado el derecho legal de retención en un título
expreso, sino que sólo hay disposiciones diseminadas del Código en las cuales
se hace aplicación de él.
Con posterioridad el CPC ha reglamentado el ejercicio suyo, esto es, el aspecto
procesal de este derecho.

Algunos casos en que nuestra legislación concede el derecho legal de


retención
1.-) En el usufructo; 800 CC
2.-) En el fideicomiso; 754 CC
3.-) El poseedor vencido en las prestaciones mutuas; 914 CC
4.-) En la compraventa, cuando el vendedor sospeche que el comprador no
pagará el precio; 1826-F CC
5.-) En el arrendamiento; 1937, 1942 CC
6.-) En el mandato; 2162 CC
7.-) En el comodato; 2193 CC
8.-) En el depósito; 2234 CC
9.-) En la prenda; 2401 CC
10.-) En la anticresis; 2440 CC

Por esta enumeración vemos que el derecho de retención consiste en que una
persona no esté obligada a devolver la cosa a su acreedor mientras éste no le
cancele lo que con motivo de ella le adeude.

¿Hay derecho de retención sin texto legal expreso?


Naturalmente que si hay un precepto legal que establezca el derecho de
retención, no hay dudas al respecto, y la persona a quien se da este derecho
puede ejercitarlo y hacer uso de él. Pero se presenta la cuestión de saber si en el
silencio del legislador podría una persona hacer uso del derecho de retención.
Sobre este punto no están de acuerdo los autores. Algunos, Laurent entre ellos,
sostienen que el derecho de retención es un derecho estricto, y, por lo tanto, sólo
cabe aplicarlo cuando el legislador expresamente lo ha concedido.
La mayoría cree (Josserand, entre otros) que se puede invocar el derecho de
retención no obstante que no exista texto legal que lo autorice, con tal que exista
conexión entre el crédito y la cosa; que la deuda del retenedor haya nacido con
ocasión de la cosa retenida.
En todos los casos considerados por el Código dicen los defensores de este
sistema, existe una relación de conexidad entre la cosa, la prestación retenida de
una parte, y el crédito del retenedor de otra; éste es deudor de una cosa que
debe entregar; pero también, con ocasión de ella, acreedor. Desde el momento
en que aparece esta conexión, el derecho de retención puede entrar a actuar.

Ámbito de aplicación del derecho de retención.


Se ve que el derecho de retención tiene aplicación, no sólo en materia
contractual, sino también en materia no contractual. Y cuando la tiene en
materia contractual y el contrato en el cual incide es bilateral(compraventa,
arrendamiento, mandato remunerado), este derecho no es sino otra
confirmación de la estrecha relación que hay en estos contratos entre las
obligaciones de ambas partes.

Supuestos del derecho de retención


a.-) Que la cosa se detente: si se pierde por cualquiera causa. La garantía
Desaparece, porque deja de existir el fundamento natural en que la retención
reposa.
b.-) Que entre el crédito por el cual se hace valer la retención y la detentación
de la cosa haya una cierta conexión, un nexo tal que permita afirmar que el
crédito se generó por causa o con ocasión de la cosa. De aquí se sigue, que
ésta se considera como la natural garantía de aquél.

Características
a.-) Es un derecho accesorio, al igual que todas las garantías y cauciones
estudiadas. Accesorio porque, para que tenga lugar, supone la existencia de
un crédito, de una obligación principal, cuyo pago se persigue precisamente por
el derecho de retención.
b.-) Indivisibilidad. Lo es en el sentido de que la persona favorecida o titular
de él va a poder retener la cosa aun cuando la obligación se haya satisfecho en
parte.

Naturaleza jurídica de este derecho


¿Es un derecho real o personal?
Josserand, Aubry y Rau, afirman que el derecho de retención es personal, pero
de una fisonomía especial, porque puede oponerse a terceros. Dicen que al
derecho legal de retención le falta la principal característica del derecho, real: el
derecho de persecución.
Por eso no podemos darle el carácter de derecho real. Sin embargo, como
veremos, por ciertos efectos que produce, el derecho legal de retención tiene
muchas semejanzas y similitud con los derechos reales.

Efectos del derecho legal de retención


Para que produzca efectos el derecho legal de retención debe declararse
judicialmente; 697 CPC.
Si el derecho legal de retención va a afectar a bienes raíces, se requiere además
que se inscriba en el Registro de Hipotecas y Gravámenes.
Realización y privilegios
El mismo Código de Procedimiento Civil dice que los bienes retenidos se
equipararán a los bienes dados en prenda e hipoteca para el efecto de la
realización y privilegios que se quiera hacer valer por el acreedor.

El derecho de retención puede hacerse valer contra terceros.


Por las referencias vistas el derecho de retención se asemeja a los derechos
reales. Pero además se asemeja muchísimo a ellos por esta razón: porque es
un derecho que se puede hacer valer contra terceros.
El derecho legal de retención no sólo se puede hacer valer contra el otro
contratante, sino también contra el dueño del bien y contra los acreedores que
tenga el dueño de la especie retenida.
En suma, declarado judicialmente, el derecho legal de retención presenta todas
las características del derecho real, menos una: el derecho de persecución.