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AMARANTO

El grano de Amaranto, al igual que la quinoa, es considerado como un pseudocereal,


ya que tiene propiedades similares a las de los cereales pero botánicamente no lo es
aunque todo el mundo los ubica dentro de este grupo.
El cultivo del Amaranto o Huautli en América se remonta a más de siete mil años.
Algunos autores afirman que los Mayas serían los primeros en cultivarlo y que luego
poco a poco lo fueron haciendo Aztecas e Incas. El Amaranto, la quinoa y el maíz eran
consideradas plantas sagradas. Los españoles prohibieron su cultivo ya que veían con
malos ojos que las utilizaran en rituales.
De hecho, cualquier alimento del que no hablase la Biblia era puesto en duda sobre su
idoneidad como alimento.
Hoy en día el cultivo de Quinoa y Amaranto está tomando un gran auge ya que se
están redescubriendo sus grandes propiedades. Aparte de producirse en países
tradicionales como México, Perú o Bolivia ya hay otros que se han puesto manos a la
obra como China, Estados Unidos o la India.

Propiedades del amaranto


El Amaranto es una maravilla ya que se aprovecha todo: el grano y la planta en si,
como verdura o forraje para los animales.
La semilla tiene un alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales que nos ayudan
a crecer sanos y fuertes. Es por ello un alimento muy interesante para los niños.
El Amaranto es ideal en Anemias y desnutrición ya que es un alimento rico en Hierro,
proteínas, vitaminas y minerales.
Es un alimento a tener en cuenta en la Osteoporosis ya que contiene calcio y
magnesio.
El Amaranto es una planta con mucho futuro ya que aparte de su interés nutricional
también se puede aprovechar en la elaboración de cosméticos, colorantes e incluso
plásticos biodegradables.
El Amaranto es una alternativa de cultivo muy interesante. Hay una gran demanda en
el mercado y sus precios lo hacen un cultivo rentable.

Cultivo
Se adapta a diferentes tipos de suelos y climas. Soporta muy bien la escasez de agua.
Las hojas del Amaranto se pueden consumir incluso antes de recolectar las semillas.
Así nos podemos alimentar nosotros y nuestros animales. Por supuesto todo lo que
quede después de la cosecha lo aprovecharemos también para los animales.
Algunos detalles a tener en cuenta para el cultivo del amaranto

Hasta ahora no había experiencia para cultivarlo de forma mecanizada ya que


tradicionalmente se ha hecho a mano y en terrenos pequeños.
Es una planta con una gran tendencia a hibridarse con malezas y otras especies
similares. Conviene obtener, pues, semillas muy seleccionadas para intentar que sean
lo más puras posibles.

Información nutricional del amaranto


Es una planta maravillosa ya que tanto las hojas como las semillas son de un alto valor
nutritivo. Las hojas tienen más hierro que las espinacas. Contienen mucha fibra,
vitamina A, C así como Hierro, Calcio y Magnesio. Algunos especialistas advierten que
si usamos el Amaranto como verdura hemos de hervirlo ya que, sobre todo en terrenos
con poco agua, las hojas pueden contener altos niveles de oxalatos y nitratos. Es un
alimento que en algunos aspectos se parece a la leche ya que es rico en proteínas y
contiene calcio y otros muchos minerales. Tiene un alto nivel de proteínas, que va del
15 al 18 % pero además lo interesante es su buen equilibrio a nivel de aminoácidos y
el hecho de que contenga lisina que es un aminoácido esencial en la alimentación
humana y que no suele encontrarse (o en poca cantidad) en la mayoría de los
cereales.
Contiene entre un 5 y 8% de grasas saludables. Destaca la presencia de Escualeno, un
tipo de grasa que hasta ahora se obtenía especialmente de tiburones y ballenas.
Su cantidad de almidón va entre el 50 y 60% de su peso. La industria alimentaria esta
estudiando sus características ya que parece ser que puede ser un buen espesante.

¿Sabías que el amaranto...?


El Amaranto fue uno de los alimentos seleccionado por la Nasa para alimentar a los
astronautas. Ellos necesitan alimentos que nutran mucho, que pesen poco y que se
digieran fácilmente. Amaranto, cereal para celíacos Amaranto, cereal para celíacos. El
cultivo de este pseudocereal se remonta a más de siete mil años en el continente
americano, en países como México, Perú o Bolivia. De este cereal se aprovecha todo,
tanto el grano como sus hojas. Además de no contener gluten, tiene un alto contenido
en proteínas, vitaminas y minerales, importantes todas ellas para el crecimiento, por lo
que es muy recomendable para niños y muy indicado en periodos de desnutrición y
anemias; especialmente en la primera etapa de la enfermedad celíaca, en la que suele
presentarse carencia de vitaminas y minerales. Muy indicado en personas que sufren
de osteooporosis, por su contenido en calcio y magnesio, además de ser una planta
con un alto contenido nutricional. Es de destacar su gran valor nutritivo; las hojas
tienen más hierro que las espinacas y un alto contenido en fibra, vitaminas A y C y
minerales como el hierro, calcio y magnesio, así como proteínas (15-18 %)
Posee un alto valor de aminoácidos, especialmente de lisina, del que suelen estar
carentes los cereales, alrededor de un 8 % de ácidos grasos como el escualeno y la
mitad de su peso en almidón, por lo que se considera un excelente espesante.
Si se consumen las hojas del amaranto como verdura, es necesario hervirlas por su
presencia en oxalatos y nitratos: Los granos se pueden tostar o consumiren formade
copos para añadir a la leche, sopas, legumbres u otras preparaciones.
Debido a la presencia de almidón sus granos pueden ser molidos y obtener una harina,
que constituye un excelente espesante o utilizar para distintos rellenos. El origen
El amaranto es una planta que pertenece a la familia de las amarantáceas; según
evidencias arqueológicas se cree que es originario de Puebla, México. Se ha cultivado
desde Arizona y Nuevo México en Estados Unidos, hasta Perú y Bolivia. Su nombre
significa vida eterna debido a que crece en tierra poco fértil y con una mínima cantidad
de agua también porque una sola planta puede producir cerca de un millón de
semillas, y sin ser gramíneas, pueden conservar sus propiedades por más de 40 años.
En México se cultiva en los estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Distrito Federal y el
Estado de México. Tiene un alto valor nutritivo debido a la cantidad y calidad de sus
proteínas; cuenta con el doble de proteína que el maíz y el arroz, y de un 60 a 80 por
ciento más que el trigo. De igual manera posee el doble de lisina (un aminoácido
proteico) que el trigo y el triple que el maíz. Es rico en fibra dietética, calcio, hierro,
almidón amilopectinado, metionina, vitamina C y complejo B; grasas poliinsaturadas y
es bajo en gluten. Por su elevado nivel nutrimental, desde 1979 la Academia de
Ciencias de los Estados Unidos de Norte América (NAS, por sus siglas en inglés) y la
Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO)
determinaron al amaranto como uno de los cultivos en el mundo con un elevado
potencial para su explotación económica y nutricional a gran escala. Así mismo, lo
calificaron como el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano.
Oportunidades a explotar
La calidad de proteína del amaranto y su perfil de aminoácidos esenciales permite la
elaboración a gran escala de una diversa gama de productos con excelentes relación
costo-beneficio.

Benito Manríquez de Lara, presidente del Grupo Nutrisol, explica: "En los últimos años
se ha ampliado su mercado de consumo en países industrializados como Estados
Unidos, Japón y Alemania". Con excepción de México, el consumo de alimentos
procesados con amaranto ha sido principalmente en el ramo naturista. Sin embargo,
se ha constatado la presencia creciente de productos elaborados con amaranto
destinados al mercado masivo. "El amaranto, asegura Manríquez, tiene una serie de
aplicaciones análogas al de los cultivos básicos, principalmente del maíz, que van
desde dulces artesanales, granola, harinas integrales, frituras, panificados, pastas;
hasta productos más sofisticados como aceites comestibles, papillas para bebés,
concentrados proteicos, barras energéticas, y alimentos nutracéuticos especiales para
enfermos diabéticos o con cáncer." Las galletas y panes adicionados con harina de
amaranto son un alimento hipoalergénico para los que padecen intolerancia al gluten,
y no pueden consumir panificados a base de harina de trigo. Sólo en Europa hay más
de diez millones de personas con este padecimiento; dato que permite dimensionar la
potencialidad de estos productos en el mercado.
Un negocio recomendable es la explotación del amaranto reventado, el cual se puede
vender como cereal. Sólo se requiere un sencillo molino casero para fabricar la harina
de amaranto o para preparar galletas, pan integral, pastas, atoles, mazapanes y
frituras semejantes a las que se realizan con maíz. Para explotar cualquiera de estas
vetas es importante contar con un reventador de amaranto industrial que puede
conseguirse en Instituciones como la Universidad Autónoma de Chapingo, la Facultad
de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México o con el Grupo Nutrisol.
Los precios del reventador va de 40 mil a 50 mil pesos (US$4,210 a US$5,260), con
capacidad para 15 kilos. Alimento para muchos El amaranto reventado o cereal de
amaranto tiene diversas aplicaciones. Existe una demanda creciente tanto en el nicho
naturista como para el consumo general. Existen empresas e instituciones públicas y
privadas que han comenzado a incluir los productos derivados de amaranto para sus
planes de apoyo social. Por ejemplo, el Programa Progresa (ahora llamado Contigo) y
los DIF estatales. El amaranto reventado puede venderse desde presentaciones al
menudeo de 100, 250, 500 gramos y por kilo, o bien en costales para su comercio a
granel.
Planta de ganancias El amaranto, además de ser un alimento completo con un gran
potencial para su comercialización, tiene otras vertientes que podrás explotar como
oportunidad de negocio. Esta hermosa planta puede alcanzar más de metro y medio de
altura. Según las variedades puede presentar diferentes tonalidades que van desde
rojos intensos, verdes o dorados. Como oportunidad de negocio en este sentido la
recomendación es comprar la planta completa para procesarla y venderla como
naturaleza muerta al final. Puedes comercializarla en el mercado con un precio de $20
cada una. Pero la opción de sólo comercializar la planta es una buena idea. En este
renglón lo más conveniente será asociarte con los productores para contar con un
mejor precio.

Orígenes y antecedentes
En las épocas precolombinas, hace más de 500 años, una semilla conocida como
Huautli, actualmente amaranto o alegría, era uno de los alimentos básicos en América,
casi tan importante como el maíz y el frijol. Su cultivo se remonta a más de siete mil
años. Algunos autores afirman que los Mayas serían los primeros en cultivarlo y que
luego poco a poco lo fueron haciendo Aztecas e Incas. El Amaranto, la Quínoa y el
maíz eran consideradas plantas sagradas y los españoles prohibieron su cultivo, ya que
veían con malos ojos que las utilizaran en rituales (De hecho, cualquier alimento del
que no hablase la Biblia era puesto en duda sobre su idoneidad como alimento).
Miles de hectáreas de tierras aztecas, incas y de otras culturas, se encontraban
cultivadas con estas hermosas plantas altas y rojizas; 17 provincias mandaban -al
igual que maíz, frijoles, calabazas y chiles- más de 20,000 toneladas de sus granos a
la antigua Tenochtitlán (hoy la Ciudad de México), en tributo anual al emperador
azteca Moctezuma.
El amaranto se entrelazaba con los rituales:
en varias fechas del calendario religioso las mujeres aztecas molían la semilla, la
mezclaban con miel y formaban figuras de víboras, aves, montañas, venados y dioses,
para ser comidas en las ceremonias, en los grandes templos o en pequeñas reuniones
familiares
El maíz y el frijol (nativos de nuestro continente) se convirtieron en dos de los cultivos
principales que alimentan al mundo, mientras que el amaranto pasó a la oscuridad. La
conquista española terminó con su uso como un artículo de primera necesidad en
América, porque aparentemente su utilización en los rituales espantó a los
conquistadores españoles, y con el colapso de las culturas indias después de la
conquista, el amaranto cayó en el olvido. Su cultivo cayó en desuso y solamente
sobrevivió en América en pequeñas áreas de cultivo esparcidas en zonas montañosas
de México y los Andes. La diseminación de este alimento altamente nutritivo en la
agricultura mundial tuvo que esperar a su "descubrimiento" por la ciencia del siglo XX.
Hoy en día el cultivo de amaranto está tomando un gran auge, ya que se están
redescubriendo sus grandes propiedades. Aparte de producirse en países tradicionales
como México, Perú o Bolivia ya hay otros que se han puesto manos a la obra como
China, Estados Unidos o la India. El Lejano Oriente es donde más ha sido utilizado.
El amaranto tiene grano; el cual una vez limpio y seco puede ser guardado durante
muchos años. Este grano, forma parte del grupo de cereales; con características
nutricionales muy valiosas, tiene un alto contenido de proteína mayor que el de otros
cereales como el maíz y el trigo; es rico en hidratos de carbono; contiene poca grasa y
es rico en fósforo, calcio, potasio y magnesio. En la actualidad es aprovechada casi
toda la planta del amaranto: los tallos tiernos se consumen como verdura y sus hojas
se guisan; pero la parte más utilizada es la semilla, ingrediente básico en incontables
alimentos, principalmente la típica "alegría", que hasta hoy es elaborada con un
proceso similar al que se usaba en tiempos de Moctezuma. El amaranto es un vegetal
con un muy alto valor nutritivo por su alto contenido de proteínas, aminoácidos y
minerales. Se siembra en muy baja escala, y por ello los investigadores no han
desarrollado un material genético que pueda ser calificado como variedad. Es una
hierba anual productora de pequeñas semillas en abundancia. Estas semillas tienen
propiedades particulares que, aún no siendo gramíneas, se pueden conservar por
tiempo prolongado sin que pierdan sus propiedades. Una de sus principales
propiedades es que revienta en condiciones muy calientes y se convierte en una
palomita cerealera, con muy alto contenido nutritivo, con 15 a 18 % de proteína y
presencia de lisina y metionina, alto contenido de fibra, calcio, hierro y vitaminas A y
C. Además es una planta muy adaptable a condiciones de crecimiento muy limitadas
en agua y nutrientes minerales. Resiste mucho el calor extremo.
Se puede usar la hoja fresca y seca, el grano seco molido, el grano seco reventado y
muchas combinaciones como mezclador alimenticio. Tradicionalmente se prepara para
palanquetas llamadas alegría fina con miel de abeja y ordinaria con piloncillo (chancaca
o azùcar de caña). No es panificable por la ausencia de gluten, pero se puede anexar a
la harina de trigo para panificación y repostería, y con maíz y soya para tortillería.
Con amaranto se preparan atoles, papillas y mazapanes. Estos productos de amaranto
se siguen mejorando por combinaciones de harinas, para aportar alimentos de alto
contenido nutritivo y gustativo, dirigido a la nutrición de niños, desde muy temprana
edad. Ha sido considerado por la Organización Mundial de la Salud como uno de los
alimentos recomendados para el futuro, y la NASA lo incluye como un alimento para un
futuro lejano. Actualmente la mayoría de la población mundial recibe el grueso de sus
requerimientos proteicos y calorías de 20 especies vegetales únicamente, en especial
de los cereales como el trigo, el arroz, el mijo y el sorgo; tubérculos como la papa, el
camote y la cassava; leguminosas como el frijol, el cacahuate y la soya, y otros
alimentos, como la caña de azúcar, el betabel y el plátano. Conscientes de la
conveniencia imperiosa de diversificar la base alimentaria tanto en una escala global
como a nivel individual, la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos realizó
un estudio extensivo para precisar los cultivos óptimos para su desarrollo y
diseminación. El resultado, publicado en 1975 en un estudio titulado "Plantas tropicales
subexplotadas con valor económico prometedor", seleccionó al amaranto dentro de los
36 cultivos más prometedores del mundo, determinando que el amaranto es un buen
alimento de origen vegetal para consumo humano Desde entonces se han realizado
exhaustivas investigaciones sobre el amaranto, confirmando su enorme potencial como
alimento de alta calidad. El grano de amaranto, al igual que la quínoa, es considerado
como un pseudocereal, ya que tiene propiedades similares a las de los cereales pero
botánicamente no lo es aunque todo el mundo los ubica dentro de este grupo.
El amaranto se puede emplear en muchos platillos como sopas (grano y harina),
pasteles, galletas, panes (harina, grano entero, grano reventado), cereal para el
desayuno (entero, reventado o germinado y molido). El objetivo principal de llevar a su
mesa productos elaborados con amaranto o mezclados con él es el de dar un mejor
valor nutritivo a los alimentos, a un costo muy económico, mejorando así el estado de
salud de la población.
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