Você está na página 1de 8

E VOLUCIÓN HUM ANA

De primitivos a humanos
Homo sapiens conquistó casi todas las regiones climáticas de la Tierra.
Sin embargo, su verdadera historia de éxito comenzó cuando se convirtió
en sedentario. Al parecer, el sentido social determinó más el devenir de la especie
humana que su inteligencia abstracta

THOM A S GRÜTER

I
maginemos por unos momentos que nos
embarcamos en una máquina del tiempo
para viajar medio millón de años en el pasa-
do, hasta la época de nuestros antecesores
en la sabana del este de África. Hemos lle-
gado. ¿Qué nos encontramos? La fauna se asemeja
a la actual: ñus, gacelas, jirafas y otros animales
ungulados se desplazan por llanuras cubiertas
de hierba; asimismo, leones, guepardos y demás
depredadores andan en busca de una presa. Tam-
bién nos topamos con una pequeña comunidad
de homínidos Homo erectus.
Esos hábiles bípedos recolectan frutos, plantas
y raíces comestibles. Cazan en grupo y desarrollan
complejas estrategias con el fin de hacerse con su
presa. Quizá se comunican entre ellos con una len-
gua rudimentaria. Se comportan como una horda de
cazadores con una capacidad inusual, al menos en
comparación con el resto de los seres vivos, ya que
resisten sin dificultad las altas temperaturas diur-
nas. Sus pies se adaptan a la marcha y a la carrera
veloz. Con precisión escogen los animales adultos
sanos que prometen ofrecer carne en abundancia.
Separan estos ejemplares de la manada, los persi-
guen y les arrojan piedras y lanzas con gran fuerza
y buena puntería hasta matarlos. Por otra parte, se
defienden de hienas, buitres y leones, alejándose de
su presencia mientras cortan el suculento trofeo.
Gracias a sus facultades físicas y mentales,
Homo erectus ocupó un nicho ecológico libre has-
ta entonces: se extendió por toda África, Europa y
Asia. No obstante, ese nicho no se mantuvo esta-
ble, puesto que durante los últimos cinco millones
de años se alternaron períodos súbitos de frío y
calor. El clima de una región podía cambiar de
forma repentina en el transcurso de solo unas

14 MENTE Y CEREBRO 60 - 2013


DINÁMICA DE GRUPOS
En la Edad de Piedra, los homínidos convivían
en grandes unidades sociales. Cada uno de los
miembros desempeñaba sus tareas y roles.

AG. FOCUS / SPL / MSF / KENNIS UND KENNIS

MENTE Y CEREBRO 60 - 2013 15


E VOLUCIÓN HUM ANA

pocas décadas. En el punto álgido de los períodos más bien una consecuencia de las transformacio-
EN SÍNTESIS
preglaciares llovía en África más que hoy en día; nes bruscas de las condiciones de vida.
El efecto «nosotros» en la región de la actual sabana del África oriental En cualquier caso, el tamaño del cerebro de los

1 La inteligencia humana crecían densas selvas. Al mismo tiempo, el Sáhara homínidos experimentó un continuo crecimien-
se interpreta como una y el desierto arábigo se convertían en extensos to: del volumen craneal medio de 800 mililitros
ventaja selectiva propia de herbazales. Solo aquellos organismos que sabían que presentaba el primitivo Homo erectus, el de
Homo sapiens. adaptarse o bien evitar las condiciones adversas los ejemplares tardíos llegó a alrededor de 1200
tenían la oportunidad de sobrevivir. mililitros (el de Homo sapiens abarca unos 1350).
2 No obstante, es proba-
ble que la inclinación a
relacionarse y a organizarse
Nicho ecológico novedoso
Cabría conjeturar, pues, que Homo erectus ganó
en inteligencia en el transcurso de su evolución.
en grupos influyera en ma- Wolfgang Behringer, de la Universidad de Sarre, También el cerebro de Homo sapiens, cuya ana-
yor medida en la evolución como otros investigadores, atribuye a esa presión tomía se asemejaba a la de los humanos moder-
de los humanos que la inteli- de selección el factor decisivo para el desarrollo de nos, continuó aumentando, y lo mismo ocurrió
gencia abstracta. la inteligencia humana. El rápido cambio climá- con los neandertales. De hecho, estos últimos, con
tico favoreció a los homínidos, que se supieron unos 1600 mililitros de volumen, poseían un ce-
3 El inteligente hombre de
Neandertal desapareció
del mapa, en cambio Homo
adaptar con rapidez a las nuevas condiciones
gracias a unas capacidades cognitivas adecuadas.
rebro mayor que el del hombre actual. ¿Qué tipo
de presión evolutiva puede propiciar tal efecto?
sapiens corrió una suerte Seguramente Homo erectus fue uno de ellos. In- Homo erectus se las arregló sin problemas con su
bien distinta: se convirtió en teligente y nómada, transformaba su modo de limitada inteligencia. Incluso sobrevivió a varios
sedentario y se multiplicó de
vida si era necesario o, por el contrario, escapaba períodos de temperaturas preglaciares. Por otra
manera exitosa.
de situaciones poco favorables, como el cambio parte, cabe subrayar que la especie humana em-
climático. No obstante, el hecho de expandirse plea las capacidades matemáticas y literarias de
por gran parte de Asia y Europa tampoco debe su encéfalo de manera profusa solo desde hace
considerarse de por sí un signo de éxito evolutivo, unos 4000 años; antes eran baldías.

Numerosos «humanos erguidos»


En 1891, el antropólogo Eugène Dubois (1858-1940) descubrió en la isla de Java un fragmento de
cráneo de alrededor un millón de años de antigüedad. Bautizó su hallazgo con el nombre de Pithe-
canthropus erectus («hombre-mono erguido»). Desde entonces, nadie pone en duda que el hombre
de Java pertenezca al género Homo. Puesto que numerosos hallazgos a nivel mundial se asemejan
al descubrimiento de Dubois, hace tiempo que predomina la opinión de que Homo erectus, como se
denomina hoy a la especie, conquistó Asia y Europa llegado desde África.
Sin embargo, algunos investigadores no comparten esa opinión, por lo que reivindican que el tér-
mino Homo erectus se aplique solo a los homínidos del Extremo Oriente. De ahí que se empleen otras
designaciones: Homo ergaster para referirse a la versión africana; Homo heidelbergensis en relación
a otros hallazgos en Europa Occidental, y Homo georgicus, para los ancestros humanos del Cáucaso.
[véase «Homínidos contemporáneos», por I. Tarttersall; Investigación y Ciencia, marzo de 2000].
Es probable que coexistieran diversas especies o subespecies de homínidos a lo largo del tiempo. El
nombre que debe recibir cada una de ellas es
una cuestión de opinión.

UN TIPO NOTABLE
En 1891, Eugène Dubois desenterró una bóve-
da craneal humana (imagen) en las cercanías
AG. FOCUS / SPL / JOHN READER

de Trinil, una población de la isla de Java. El


hallazgo («Trinil 2») pasó a la historia de la
paleoantropología como el ejemplar tipo para
la especie Homo erectus.

16 MENTE Y CEREBRO 60 - 2013


El naturalista Alfred Russell Wallace (1823-1913), para unas capacidades lingüísticas más sofistica-
quien en el siglo xix dio a conocer la teoría de la das, con lo que los nuevos procesos de fabricación
evolución junto con Charles Darwin (1809-1882), se transmitirían de generación en generación. Sin
tampoco supo explicar el incremento de la masa olvidar que toda esa cadena de procesos exigiría
encefálica de forma convincente: «Un cerebro una longevidad y una infancia más extensas en
algo más grande que el del gorila [...] habría sido el tiempo, de manera que permitieran aprender
suficiente para el limitado desarrollo mental del y transmitir tanto el lenguaje complejo como las
salvaje; por ello debemos admitir que el cerebro nuevas habilidades manuales. Este recorrido cir-
de grandes dimensiones que poseía en realidad cular describe, según Pinker, la manera en que
no pudo desarrollarse jamás solo con motivo de nuestros antepasados desarrollaron sus capaci-
una de las leyes de la evolución». dades cognitivas y sociales hasta alcanzar el ni-
En la actualidad, ningún científico se inclina vel de Homo sapiens.
por esa conclusión. No obstante, el mecanismo El concepto que describe este investigador pare-
evolutivo que ha empujado a nuestro cerebro a ce sencillo y asequible, mas no por ello se antoja
tan alto rendimiento resulta todavía controver- indiscutible. Uno de sus críticos, el antropólogo
tido. Varios investigadores, entre ellos Steven Robert Boyd, de la Universidad de California en
Pinker, de la Universidad Harvard, suponen que Los Ángeles, argumentó en 2011 que en las cultu-
los antepasados del hombre moderno debieron ras primitivas actuales existe cierta distribución
encontrar y ocupar en el transcurso de la evolu- del trabajo porque carecen de alguien capaz de
ción un nicho ecológico novedoso, el nicho cog- dominar por sí solo todas las técnicas transmi-
nitivo. Pinker describió en 2010 tres grupos de tidas a través de la cultura. En opinión de Boyd,
capacidades humanas, las cuales se refuerzan la singular capacidad de aprender de los demás
de forma recíproca: explicaría el éxito de la especie humana en las
1. La invención y utilización de herramientas más diversas regiones y zonas climáticas, ya que EN BREVE
especializadas. Esta capacidad requiere un control permitió el establecimiento, la preservación y la
La familia de los homínidos
n
flexible de las manos, así como una precisa coordi- ampliación del conocimiento a lo largo de las ge- incluye a los primates bípe-
nación espacial y temporal entre el ojo y la mano. neraciones. Puesto que las habilidades cognitivas dos y también a los grandes
2. Una cooperación de confianza con los con- de un único sujeto no bastan para alcanzar tales simios antropomorfos.
Presentan una morfología
géneres más próximos, pero también con los no logros ni por asomo, debería hablarse de un nicho
craneal más evolucionada.
emparentados, para la caza, la crianza conjunta cultural en lugar de cognitivo, subraya.
El naturalista Carlos Linneo
n
de los niños, la repartición del botín, la lucha o Los humanos muestran una inclinación por (1707-1778) designó como
el comercio con otros grupos. Ello comporta un los métodos, los comportamientos y los consejos primates al orden de los
sentido de la justicia muy desarrollado, una com- de congéneres respetables y de alto rango, los mamíferos al que pertene-
cen los lémures y los simios,
prensión mutua y la capacidad de ponerse en el cuales apenas cuestionan, apostilla el antropó- incluyendo entre ellos a los
lugar de otro. logo. Este aprendizaje cultural describiría, por hombres.
3. Un lenguaje con una gramática elaborada. ejemplo, por qué los ositos de goma se venden En biología, el término
n

Solo así pueden transmitirse con sentido los más mejor si los recomienda un presentador popu- población se refiere a un
grupo de individuos de la
dispares conceptos —casi en cualquier contexto lar. Los niños más pequeños ya tienden a una
misma especie que habita
y combinación— a otras personas. «sobreimitación» que apenas se da en los chim- un territorio determinado y
Ese tercer y último punto resulta decisivo, opi- pancés jóvenes. Dereck Lyons, de la Universidad que constituye una comuni-
dad reproductiva.
na Pinker. Solo el lenguaje posibilita una comu- de Yale, y sus colaboradores observaron en 2007
Cuando en una población
n
nicación diferenciada. Sin ese medio para co- que los niños reproducían incluso los movimien-
solo sobreviven unos pocos
municarse es imposible lograr una cooperación tos superfluos de las manos. Imitaban los gestos individuos, se produce (en
sistemática. Además, la transmisión de la habili- de un adulto aun cuando otras acciones menos caso de que no se extingan)
dad de fabricar herramientas complejas o armas costosas pudieran llevar al mismo fin. Al parecer, un cuello de botella
genético. Este fenómeno
sería poco menos que impensable sin lenguaje. De los jóvenes probandos creían firmemente que
provoca el empobrecimiento
esta manera, una mutación que capacitara a los debían ejecutar las acciones innecesarias. Esta de la diversidad genética, de
individuos de una población para controlar con conducta aparentemente innata conduce a las manera que pueden impo-
nerse a largo plazo variantes
mayor precisión sus manos y dedos les permiti- personas a adoptar las técnicas transmitidas por
de genes que al principio
ría desarrollar unas herramientas mejores y más vía cultural, aunque no entiendan en absoluto solo desempeñaban un
refinadas; ello incrementaría la presión evolutiva sus fundamentos. papel secundario.

MENTE Y CEREBRO 60 - 2013 17


E VOLUCIÓN HUM ANA

HUESOS TRASCENDENTALES
Los restos hallados en 1856
en el valle de Neander (en
alemán, Neandertal), en
Dusseldorf, demostraron la

MUSEO NEANDERTAL / S. PIETREK


existencia en Europa de otra
especie de homínidos antes
de la llegada de los humanos
anatómicamente modernos:
el Homo neanderthalensis.

A comienzos de 2012, Rachel Kendal, de la amistad tan estrechos como aquellos que, en el
Universidad de Durham, y sus colaboradores re- reino animal, se dan solo en las parejas reproduc-
velaron en qué medida las personas se diferen- toras. El esfuerzo mental para estas relaciones de
cian de los primates no humanos en relación a cooperación crece con el aumento del grupo. De
la transmisión de conocimientos culturales. Para esta manera, el tamaño máximo de una población
ello colocaron a niños de entre tres y cuatro años se correlaciona con la dotación cognitiva de sus in-
y a chimpancés jóvenes ante la tarea de pescar tegrantes. En los humanos el «número de Dunbar»,
una recompensa que se encontraba disimulada como se denomina entre tanto al fenómeno, se
en una caja repleta de piezas de rompecabezas. sitúa en alrededor de 150 individuos.
Solo los participantes humanos trabajaron de for- Para que el conocimiento cultural se expandie-
ma cooperativa —se daban indicaciones los unos ra, tuvo que acontecer, además, un intercambio
a los otros— con el fin de lograr el objetivo. Los fértil y pacífico entre los grupos. En 2011, el equi-
Disponer de investigadores atribuyeron a ese fenómeno una po Kim Hill, de la Universidad del estado de Arizo-
sujetos capaces explicación de por qué la especie humana es capaz na, confirmó que los cazadores y los recolectores
de construir una cultura desde las experiencias humanos, fueran de donde fueran, disponían de
de transmitir
de generaciones pasadas. una estructura social única entre los primates: tan-
métodos to los hombres como las mujeres podían cambiar
complejos de Cooperación e intercambio con facilidad de población; además, la mayoría
Seguramente suponía una ventaja para las hor- de los miembros de un grupo no se encontraban
trabajo supuso
das primitivas disponer de miembros capaces de emparentados entre sí.
una ventaja aprender y transmitir en lo posible métodos de El movimiento poblacional facilita que surjan
para las hordas trabajo complejos: el modo de hacer fuego, cómo grandes redes personales intergrupales, las cuales
descuartizar un animal y prepararlo para que su permiten a su vez que el conocimiento cultural
primitivas
carne resultara sabrosa o la manera de curtir la se expanda con rapidez. El sujeto que es capaz
piel. Ello pudo originar una presión selectiva hacia de mejorar su rango bajo tales condiciones eleva
una inteligencia superior. Cuanto mayor era un sus posibilidades de reproducción. Dicho de otro
grupo, más técnicas podía transmitir. modo, quien es capaz de quitar de en medio a sus
Robin Dunbar, de la Universidad de Liverpool, rivales de forma efectiva y de estimar las conduc-
especuló acerca del tamaño de esas poblaciones. tas, los motivos y los deseos de otros miembros
Propuso que los primates construyen lazos de del grupo, adquiere ventaja.

18 MENTE Y CEREBRO 60 - 2013


Esa teoría, representada entre otros por Nicho- necesaria para crear pinturas rupestres e inven-
las Humphrey y Richard Byrne, recibe el nombre tar herramientas mejores, afirmaban Gregory Co-
de inteligencia maquiavélica. Según esta, debemos chran y Henry Harpending, de la Universidad de
las capacidades intelectuales a la inclinación de Utah, en 2009 en su libro The 10.000 year explo-
nuestros antepasados a engañarse unos a otros. sion. Un año después de esa publicación, Svante
En pocas palabras, el representante típico de la Pääbo, del Instituto Max Planck de Antropología
humanidad sería Bruto, no César. Evolutiva en Leipzig, afinó dicho flujo genético
Se ha comprobado que, en la especie humana, con más exactitud: entre un 1 y un 4 por ciento
las mujeres prefieren a los varones inteligentes (a del patrimonio genético de Homo sapiens pro-
la inversa tal efecto disminuye de forma clara). cedía del neandertal. Sin embargo, eso no suce-
Ello da pie a otro punto de vista para la explica- dió así en todas las partes del planeta. Si bien los
ción del aumento cognitivo en los homínidos a genes neandertales se expandieron por doquier,
lo largo de la evolución, a saber, la hipótesis sobre no alcanzaron las poblaciones africanas, en es-
la elección de pareja. Según esta, si las féminas pecial, las del África subsahariana. Este hallazgo
primitivas escogían a su compañero con similar descartaba la idea de que el genoma del hombre
criterio al de las mujeres actuales, habrían favo- de Neandertal había contribuido a la evolución
recido, como consecuencia, el incremento de las del conjunto de la humanidad.
capacidades cognitivas de la especie a lo largo de Numerosos investigadores presuponen de ma-
varios millones de años. nera implícita que unas mejores capacidades men-
Pese a que cada una de las hipótesis expuestas tales comportan una ventaja evolutiva. En princi-
parece concluyente, ninguna resulta irrefutable. En pio, no obstante, un cerebro de mayor tamaño, con
el transcurso de la evolución, al menos dos espe- su correspondiente aumento craneal, constituye
cies de homínidos con capacidades cognitivas con- una carga para la especie, ya que dificulta el parto
siderables se han extinguido: Homo erectus y el y prolonga el período de la infancia. Con ello, la
H. neandertahlensis. Si añadimos a la lista al hom- contribución de los adolescentes al sostenimiento
bre de Denisova (especie hermana de los neander- del grupo se retrasa. Para compensar tal desventa-
tales descubierta en Siberia) y al hombre de Flores ja, se hace necesaria una longevidad superior. Un
(especie enana de Indonesia; véase «El hombre de mayor encéfalo origina, asimismo, un fenómeno
EN BREVE
Flores», por K. Wong; Investigación y Ciencia, abril contradictorio: si bien las estrategias de caza más
de 2005), la cifra ascendería incluso a cuatro. inteligentes facilitan la búsqueda y captura de ali- La revolución neolítica
n

marca el comienzo del


Según se desprende de los datos sobre la frecuen- mento, un cerebro de gran tamaño consume más
Neolítico, es decir, la Edad de
cia de versiones de genes dentro del acervo genético, calorías. Sin olvidar que los cazadores del grupo, en Piedra reciente, hace unos
Homo sapiens debió experimentar, al menos en una poblaciones de esas características, deben ocuparse 10.000 años. Por entonces,
ocasión, un cuello de botella genético. Durante esa de la alimentación de niños y ancianos. El domi- los cazadores y recolectores
se convirtieron, de manera
fase evolutiva, el número de individuos vivos cayó nio del fuego permite cocinar alimentos vegetales progresiva, en sedentarios,
por debajo de los 10.000. Si hace unos 50.000 años antes incomibles y ablandar la carne; de hecho, la al dedicarse a la agricultura
se hubiera llevado a cabo un balance provisional débil dentadura de los humanos les confina a un y la ganadería. El término de
este período de la evolu-
del éxito de las especies animales de alto desarrollo calentamiento previo de la comida.
ción humana lo acuñó Vere
cognitivo con capacidades lingüísticas y dominio Debemos imaginarnos el incremento del ta- Gordon Childe (1892-1957),
del fuego, el informe habría dispensado pocas espe- maño del cerebro a lo largo de la evolución como especialista en prehistoria
ranzas: ninguna de las especies se había reproduci- una carrera constante entre las ventajas e incon- europea, inspirándose en la
Revolución industrial de los
do de manera contundente, ninguna aprovechaba venientes hacia una cognición más óptima. Ello siglos xviii y xix.
sus capacidades al máximo, y los neandertales y explicaría por qué el encéfalo de los sucesores Una exaptación consiste
n

los hombres de Denisova se encontraban al borde del Homo erectus siguió creciendo independien- en una adaptación evoluti-
de la extinción. ¿Qué propició el empuje decisivo temente de los otros homínidos. va que no surte efecto de
manera inmediata, ya que
a Homo sapiens? Los neandertales perdieron la carrera. En su
al principio diverge de su
caso, prevalecieron las desventajas, por lo que aca- propósito «original» (por
Ventajas y desventajas evolutivas baron extinguiéndose. Nuestros antepasados, por ejemplo, las plumas sirvieron
Hace más de 40.000 o 50.000 años, un flujo ge- el contrario, sobrevivieron, aunque con una cifra a los dinosaurios en un inicio
para regular la temperatura;
nético del hombre de Neandertal confirió a sus modesta. Bien es verdad que hasta el comienzo más adelante les valdrían
sucesores modernos la dosis mental adicional de la agricultura se expandieron por todos los para emprender el vuelo).

MENTE Y CEREBRO 60 - 2013 19


E VOLUCIÓN HUM ANA

El linaje de los humanos


Hoy Europa África Asia
Existen casi tantos árboles genealógicos de Homo sapiens Homo sapiens
20
como paleoantropólogos. Cuantos más restos de homíni- 35
50 × 103
dos se encuentran, más complicado resulta responder a la Homo floresiensis
65
Homo
pregunta de la ascendencia. Debido a las numerosas líneas 100 × 103 neanderthalensis
colaterales, el árbol genealógico de los humanos se parece
más bien a un arbusto muy ramificado (derecha). No obs-
200
tante, existe unanimidad en que la línea de los antepasados
humanos surgió en África hace entre seis y siete millones 300
de años, separándose de la de los simios. En el transcurso 400 Homo Homo
heidelbergensis erectus
de algunos millones de años coexistieron en el continen-
500 × 103
te africano varias especies de homínidos, la mayor parte 600
700
de ellos pertenecientes al género Australopithecus. Desde 800
900
entonces a esta parte, el género Homo evolucionó durante 1 × 106
más de dos millones de años. Una de sus especies repre-
Homo
sentantes, Homo erectus, se mostró especialmente hábil y AUSTRALOPITECINOS ergaster
robustos rudolfensis
avanzó hacia Asia. Otra de ellas, Homo sapiens, que surgió habilis
1,8
hace unos 200.000 años, vio como algunos de sus miembros 2 × 106

abandonaban su hogar africano para conquistar el mundo. 2,5

En Europa se encontraron restos de neandertales, homí- 3 × 106 AUSTRALOPITECINOS


Kenyanthropus Australopithecus garhi
nidos que habitaron la Tierra hace entre 200.000 y 300.000 platyops A. bahrelghazali
A. africanus
Ardipithecus
años, pero que posteriormente, hará unos 24.000 años, se 4 × 106 ramidus A. afarensis
A. anamensis
4,5
extinguieron. Con todo, sigue siendo motivo de controversia
5 × 106
Orrorin Ardipithecus
quiénes fueron los antepasados inmediatos de los humanos 8 × 106 tugenensis Sahelanthropus ramidus
tchadensis kadabba
anatómicamente modernos y de los neandertales.

GEHIRN UND GEIST / BUSKE-GRAFIK


Este árbol genealógico muestra una posibilidad: Homo
sapiens habría evolucionado a partir de una variante africana de Homo heidelbergensis y de una europea de Homo neanderthalensis.
Otros investigadores ven en los hombres de Heidelberg una subespecie de Homo erectus; de nuevo, otros señalan al neandertal como
una subespecie de Homo sapiens.

continentes, pero en un número reducido de in- Una persona puede ser al mismo tiempo ale-
dividuos. Solo cuando, tras la revolución neolítica, mana, seguidora del Schalke y miembro de una
convivieron en aldeas y ciudades en poblaciones universidad (además de sentirse también así). En
más numerosas, emergieron las ventajas que cada uno de estos colectivos ocupa un grado dis-
les proporcionaban las capacidades mentales, el tinto dentro de la jerarquía del grupo. Cuál de las
aprendizaje por imitación, la división del trabajo respectivas pertenencias grupales prevalece en el
y una excepcional estructura social. individuo dependerá de la situación. Un alemán,
Puede que, llegados a este punto, al lector le un francés o un inglés conoce solo a una frac-
intrigue la siguiente pregunta: ¿cómo surge una ción de sus paisanos; a pesar de ello, se considera
ciudad si, según Dunbar, no es posible que un parte de su nación. Los humanos aceptan incluso
grupo humano comprenda más de 150 personas jerarquías transmitidas mediante símbolos: las
sin romperse? La respuesta es sorprendentemente banderas, los escudos o las medallas simbolizan
sencilla: una persona puede pertenecer a diferen- la pertenencia a un grupo.
tes grupos y estos a su vez se antojan virtuales, Todas las características expuestas debieron
es decir, existen solo en la imaginación del suje- existir antes de que la humanidad se convirtie-
to. En breve, los miembros de las comunidades ra en sedentaria, aunque su efecto solo se haya
no se conocen personalmente, pero mantienen plasmado en los asentamientos urbanos. ¿De
la cohesión. dónde provino en ese caso la presión selectiva?

20 MENTE Y CEREBRO 60 - 2013


Al parecer, una compleja red de relaciones inter-
grupales proporcionó en la Edad de Piedra una
rápida propagación de técnicas culturales. Los
PSICOLOGÍA
Y
hombres prehistóricos y los homínidos tuvieron
que arreglárselas ante los rápidos cambios socia-

NEUROCIENCIAS
les. Estas transformaciones posibilitaron en su
conjunto el paso hacia un modo de vida urbano
hasta entonces desconocido para los humanos.

¿Cuestión de suerte?
Los biólogos evolutivos entienden bajo el térmi-
no de exaptación una propiedad orgánica que en
origen posee otra «finalidad» a la que la destina
el organismo en cuestión. Es el caso de los dino- ha publicado sobre el tema, entre otros,
saurios que eran incapaces de volar aunque dis- los siguientes artículos:
ponían de plumas. Estas les servían de protección
Mover con la mente,
térmica; solo más tarde les fueron idóneas para
por M. A. L. Nicolelis
desplazarse por el aire. Algo parecido les aconteció Noviembre 2012
a los humanos.
Las complejas relaciones sociales hicieron ne- El lenguaje del cerebro,
cesario que cada individuo se integrara al mismo por Terry Sejnowski y Toby Delbruck
tiempo en varias jerarquías dependiendo del rol Diciembre 2012
que desempeñaba en cada una. Tales jerarquías
Cerebros en minatura,
no tenían que batallarse continuamente, lo cual
por W. G. Eberhand y W. T. Wcislo
estabilizaba a los grandes grupos. De esta manera, Diciembre 2012
se desarrolló sin trabas la necesaria división del
trabajo para alcanzar una cultura superior. Autismo y mente técnica,
Por otro lado, la invención de la escritura per- por Simon Baron-Cohen
mitió recurrir a la experiencia de otras personas Enero 2013
Para saber más
y conservar e incrementar el conocimiento sobre
The cognitive niche: Coevolu- Terapia de la depresión,
el pasado. La imprenta difundía ese saber en las tion of intelligence, sociality, por Robin Marantz Henig
casas burguesas. Hoy por hoy, Internet hace ac- and language. S. Pinker en
Febrero 2013
cesible el contenido de bibliotecas completas con Proceedings of the National
Academy of Sciences of the
solo apretar un botón. ¿Podemos concluir que la USA, vol. 107, págs. 8993– Dependencia y cooperación
evolución de los humanos se orienta hacia una 8999, 2010. entre los sentidos,
acumulación cada vez mayor de capacidades y Klüger als wir? Auf dem Weg por Lawrence D. Rosenblum
zur Hyperintelligenz. T. Grüter. Marzo 2013
conocimientos? Spektrum Akademischer
No necesariamente. Quizá también hayamos Verlag, Heidelberg, 2011.
The cultural niche: Why social
El archivo de la memoria,
contado con un poquito de la suerte que les faltó a
learning is essential for hu- por R. Q. Quiroga, I. Fried y C. Koch
nuestros primos lejanos. Si se consideran las miles man adaptation. R. Boyd et al. Abril 2013
de armas atómicas y la destrucción de los recur- en Proceedings of the National
Academy of Sciences of the
sos naturales necesarios para la vida, bien parece USA, vol. 108, págs. 10.918–
La sabiduría de los psicópatas,
posible que nuestra dotación cognitiva no sea en 10.925, 2011. por Kevin Dutton
absoluto suficiente para impedir una prematura Wie das Denken erwachte. Die Abril 2013
Evolution des menschlichen
extinción de nuestra especie. Geistes. Dirigido por A. Jahn. Los orígenes de la creatividad,
Schattauer/Spektrum der Wis-
senschaft Verlagsgesellschaft,
por Heather Pringle
Stuttgart-Heidelberg 2012. Mayo 2013
Polifacético, flexible e ingenio-
so. M. Noël Haidle en Investi-
Thomas Grüter es médico y periodista gación y ciencia, n.o 425, págs.
científico de Gehirn und Geist, 68-76, febrero de 2012.
versión alemana de Mente y cerebro.

MENTE Y CEREBRO 60 - 2013 21