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INTERVENCIONES CULTURALES

Simone De Beauvoir

…..pensaba en el primer encuentro entre ella y Sartre en los pasillos de la


universidad. Ella estudiaba filosofía en la Sorbona, Sartre estaba allí, también
en la Sorbona, ella lo mira desde lejos y desde cerca imaginando su discurso,
el recoge las miradas cotidianas y uno de esos días hacen volar juntos la
palabra inteligente colmada de cultura. De el dijo ”fue para mi el
acontecimiento fundamental de mi existencia".

El vivir compartido con todas las emociones intelectuales, caminando por la


Universidad, o por Paris, o en la mesa de Les deux magots, hizo posible la
luminosidad de sus decires acerca del genero, aquellas por los cuales ha sido
considerada una de las grandes teóricas del feminismo.

En 1943 deja sus clases en la Universidad y se incorpora al equipo de la revista


Les Temps Modernes, con Sartre, por cierto. la revista se llama así en
homenaje al trabajo de un amigo en común como lo era Charles Chaplin. Allí
escribieron ellos y también Samuel Beckett. Viajó mucho, la Unión Soviética,
Cuba, China, Estados Unidos. En su primera novela, La invitada de 1943, trató
los dilemas existencialistas de la libertad y la responsabilidad individual, los
que siguen apareciendo en La sangre de los otros publicada en 1944 y en Los
mandarines de 1954, por la que consiguió el Premio Goncourt.

Pero donde más se encuentran las tesis feministas es en sus ensayos, siendo
el más importante El segundo sexo o Deuxième sexe del año 1949, en el
cual aborda la alienación femenina desde una perspectiva sociohistórica y
filosófica.

Esta obra constituye un magnífico estudio detallado y amplio del papel de la


mujer en la sociedad a través de todos los tiempos. Desenvuelve en ella la
tesis de que, al ser la mujer invariablemente considerada sólo con relación al
hombre, ocupa por ello una posición secundaria e inferior en el orden social e
intelectual.

Escribe La ceremonia del adiós, La cérémonie des adieux, en 1981. Un año


antes ha muerto Sartre. Esta última una reflexión estremecedora sobre la
enfermedad y los momentos postreros del que fuera su compañero
imprescindible, el acontecimiento fundamental de su existir. Su vida se apaga
el 14 abril de 1986, en París.

ricardo