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“La verdadera riqueza de una

nación está en su gente”, Programa de

las Naciones Unidas para el

Desarrollo(1990).

ÍNDICE DE Bonilla Cajo, Richard Javier


Ruiz silva, Jesús Alonso
ANÁLISIS ECONÓMICO DE LA
DESARROLLO POBLACIÓN

HUMANO
LEON CASTILLO, LUIS ALBERTO
UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS, ADMINISTRATIVAS Y

CONTABLES

ESCUELA PROFESIONAL DE ECONOMÍA

CICLO ACADEMICO: 2018-I

ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO

ASIGNATURA:

ANÁLISIS ECONÓMICO DE LA POBLACIÓN

DOCENTE:

LEÓN CASTILLO LUIS ALBERTO

ALUMNOS:

 BONILLA CAJO RICHARD JAVIER

 RUIZ SILVA JESÚS ALONSO

Lambayeque, Julio del 2018

1
Contenido

EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO (IDH) ............................................................ 4

1. Introducción ............................................................................................................. 4

2. Evolución ................................................................................................................. 5

3. Concepto De Desarrollo Humano............................................................................ 9

4. La Primera Formulación Del Paradigma Del Desarrollo Humano ........................ 10

5. Las Tres Variables Que Componen El IDH .......................................................... 11

5.1. Una vida larga y saludable: Esperanza de vida al nacer. ............................. 13

5.2. Conocimiento: Índice de Educación. .............................................................. 13

5.3. Un nivel de vida decoroso: PIB per cápita real ............................................. 14

6. Institucionalización ................................................................................................ 14

7. Impacto .................................................................................................................. 18

8. El IDH Como Instrumento De Observación De La Realidad ............................... 20

9. Utilidad Del Índice De Desarrollo Humano .......................................................... 22

10. Indicadores Del Índice De Desarrollo Humano .................................................... 23

11. Clasificación Del Índice De Desarrollo Humano (IDH) ....................................... 24

12. Nueva Metodología De Cálculo Del Índice De Desarrollo Humano (IDH) ......... 24

12.1. Índice de Salud ............................................................................................. 28

12.2. Índice De Educación..................................................................................... 29

12.3. Índice de Ingreso .......................................................................................... 30

12.4. Cálculo de IDH ............................................................................................. 30

13. El Índice De Desarrollo Humano (IDH) En El Mundo ......................................... 31

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14. Tendencias del IDH En América (1990-2015). ..................................................... 43

14.1. El índice de desarrollo humano (IDH) en América. .................................. 43

15. El Perú Frente Al Desarrollo Humano .................................................................. 45

15.1. La geografía condicionante y la diversidad de los recursos naturales. ... 47

15.2. Perú: el IDH Departamental. ...................................................................... 50

15.3. Alineación de las políticas nacionales con el desarrollo humano ............. 53

15.4. Índice de desigualdad de género en el Perú. .............................................. 55

15.5. Lambayeque: el IDH provincial. ................................................................ 55

16. Crítica al IDH ........................................................................................................ 56

16.1. Las principales críticas al IDH.................................................................... 57

16.2. Dimensiones que debería considerar el IDH ............................................. 57

Conclusiones.................................................................................................................... 62

Bibliografía ......................................................................................................................... 63

Linkografía ...................................................................................................................... 63

3
EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO (IDH)

1. Introducción

La idea de medir el desarrollo humano no surge de la espontaneidad, dicho concepto ha

sido producto de distintas concepciones acerca de fenómenos sociales y económicos tales

como la pobreza, la marginación o desigualdad social, calidad de vida de las personas, la

distribución del ingreso o el desarrollo económico. Distintos debates y estudios de los

científicos sociales han tratado de relacionar entre sí, algunas o todas las variables

mencionadas a partir de finales de los años setenta y principios de los ochenta, cuando el

despegue de las naciones desarrolladas sobre las naciones subdesarrolladas comenzaba a ser

cada vez más evidente. Cada una de las ideas que conciernen al desarrollo humano se han

estudiado desde distintos enfoques, lo que implica diferentes concepciones, mediciones y

correlaciones entre éstas.

Un caso práctico es el fenómeno social de la pobreza que puede ser definido desde

distintas perspectivas: Bajo el enfoque económico marginalista, es la manifestación de la

incapacidad del individuo para generar incrementos en el producto marginal de su trabajo que

le permitan ampliar sus posibilidades de elección entre diferentes bienes de consumo. Bajo el

enfoque de Amartya Sen (Premio Nobel de Economía 1998), incorpora cuestiones sociales

y económicas como ingresos y calidad de vida por lo que concibe a la pobreza como la

privación de capacidades básicas y no solo como una renta baja: “Los pobres son aquellos

cuyos niveles de consumo caen por debajo de las normas de dicho consumo o cuyos ingresos

están por debajo de la línea de pobreza. Se entiende también como la ausencia de las

capacidades básicas que le permitan a cualquier individuo insertarse en la sociedad mediante

el ejercicio de su voluntad, y la capacidad se entiende como las combinaciones alternativas

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que una persona puede hacer o ser, es decir, los distintos funcionamientos que puede lograr.

En este sentido, la calidad de vida entendida como la forma que transcurre la vida humana, se

evalúa en términos de la capacidad de una persona para lograr funcionamientos valiosos”.

(Sen)

Algunos funcionamientos son muy elementales, como estar nutrido adecuadamente, tener

buena salud, etc., y a todos estos podemos darles evaluaciones altas, por razones obvias, al

tratar con la pobreza extrema en economías en desarrollo podemos avanzar mucho con un

número relativamente pequeño de funcionamientos centralmente importantes y de las

capacidades básicas correspondientes (por ejemplo, la habilidad de estar bien nutrido y tener

buena vivienda, la posibilidad de escapar de la morbilidad evitable y de la mortalidad

prematura, y así sucesivamente). En otros contextos, que incluyen problemas más generales

del desarrollo económico, la lista puede ser mucho más larga y diversa”.

Otro concepto involucrado en el desarrollo humano es el de la marginación. Si bien puede

ser explicado desde su significado etimológico de “estar al margen de” ó carecer de algún

satisfactor considerado mínimo por la sociedad, algunos autores lo conciben como una

manifestación de la pobreza.

2. Evolución

La insatisfacción respecto al producto nacional bruto como indicador de desarrollo y en

general frente a los enfoques que se centran en la producción de bienes materiales viene de

lejos. A principios de los años setenta se empezó oír voces desde la OIT, el Banco Mundial y

otros sitios propugnando una redistribución marginal de la renta, utilizando en favor de los

pobres parte del producto adicional creado por el proceso de crecimiento invirtiendo en

activos de especial importancia para ellos. Esta estrategia de “redistribución a partir del

crecimiento” era importante puesto que reconocía tácitamente que el aumento de la

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producción no era suficiente por si solo para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo. A

mediados de los años setenta, la Organización Internacional del Trabajo, en un esfuerzo al

que estuve asociado, quiso dar un paso más en el análisis afirmando que las prioridades del

desarrollo tenían que cambiarse a favor de la creación de empleo y la satisfacción de

necesidades humanas básicas tales como la necesidad de alimento, de vivienda y ropa, de

educación primaria y secundaria y de atención primaria de salud.

Pero al principio tanto la “redistribución a partir del crecimiento” como las “necesidades

básicas” continuaban abordándose desde una perspectiva de desarrollo centrada en la

producción de bienes de consumo: pretendían únicamente asegurar que una parte mayor de

los beneficios derivados del aumento de la producción llegara a los grupos con rentas más

bajos. Más tarde la perspectiva de las “necesidades básicas” empezó a ver los bienes no como

fin sino como medio para otros fines. En los años ochenta se hizo evidente que el crecimiento

ya no podía darse por sentado.

Gran parte de África y de América Latina, sobre todo, se hundieron en una profunda crisis

y los planes de desarrollo se focalizaron principalmente en la “estabilización” y el “ajuste

estructural”. Pero las políticas convencionales de estabilización y de ajuste no sólo

provocaron estagnación o, lo que es peor, un empeoramiento de la situación económica, sino

que el peso del ajuste recayó invariablemente en los grupos más desfavorecidos, lo que

generó mayor desigualdad y mayor pobreza. La UNICEF reaccionó contra la ortodoxia

afirmando que era no sólo posible sino deseable diseñar programas de ajuste que protegieran

a los pobres del grave deterioro de las rentas y preservara de los recortes del gasto público la

salud básica, la alimentación, la protección de la infancia y los servicios educativos.

Este enfoque, llamado “ajuste con rostro humano”, constituía un gran desafío frente a las

corrientes dominantes e hizo más que cualquier publicación anterior por “situar primero a las

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personas”. Para entonces los cimientos intelectuales del desarrollo humano ya estaban

colocados y el momento estaba maduro para su aceptación fuera de los círculos académicos.

Nuevos impulsos vinieron de la Mesa Redonda Norte-Sur (North-South Round Table) y

luego el Comité de Naciones para la planificación del desarrollo (United Nations Committee

for Development Planning). Ese comité decidió incluir en su informe de 1988 los costos

humanos del ajuste estructural. Se creó un grupo de trabajo y un seminario de investigación

en Ginebra que daba como resultado una edición especial del Journal of Development

Planning, reeditada en forma de libro y formó la base del informe que se me encargó redactar

para el Comité de Naciones para la planificación del desarrollo. Se había plantado la bellota,

pero no era nada evidente que pudiera crecer hasta convertirse en un roble.

El desarrollo humano arraigaría un año después cuando Mahbub ul Haq (economista

pakistaní) se trasladó al PNUD como Asesor Especial del Administrador General y convenció

al PNUD para que respaldara el concepto de desarrollo humano. A partir de 1990 el PNUD

comenzó a publicar anualmente un Informe sobre Desarrollo Humano que introduce aquel

concepto e intentaba demostrar a los responsables de diseñar las políticas de desarrollo cómo

la estrategia podía traducirse en términos operativos. El Informe sobre Desarrollo Humano se

editó deliberadamente con el mismo formato que la publicación estrella del Banco Mundial,

el Informe sobre Desarrollo en el Mundo, si bien el Informe sobre Desarrollo Humano estaba

escrito en un estilo ameno, sus análisis eran mucho más directos y sus recomendaciones más

provocativas. Ha suscitado un enorme interés en todo el mundo y ha logrado tener una gran

influencia.

El desarrollo humano tiene que ver con las libertades humanas: la libertad de desarrollar

todo el potencial de cada vida humana —no solo el de unas pocas ni tampoco el de la

mayoría, sino el de todas las vidas de cada rincón del planeta— ahora y en el futuro. Esta

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dimensión universal es lo que confiere al enfoque de desarrollo humano su singularidad. Sin

embargo, una cosa es el principio de universalismo y otra, muy distinta, llevarlo a la práctica.

Durante el último cuarto de siglo se ha observado un impresionante progreso en muchos

ámbitos del desarrollo humano: la población es más longeva, hay más personas que salen de

la pobreza extrema y menos que sufren malnutrición. El desarrollo humano ha enriquecido

las vidas humanas, aunque lamentablemente no siempre en la misma medida y, lo que es aún

peor, no todas las vidas.

El desarrollo debe ser de las personas (ampliación de sus capacidades y oportunidades),

por las personas (hecho por ellos mismos); y para las personas (asumiéndolas como

objetivo principal). Además, debe incorporar el principio de sostenibilidad, haciendo que la

mejora de vida de la generación presente, no signifique la hipoteca de las oportunidades para

las generaciones futuras.

Una idea importante que ha enriquecido el paradigma, es la consideración de que el

desarrollo humano no termina con ampliar las opciones de que disponen las personas (poder

tener una larga y saludable vida, poder adquirir conocimientos y poder tener acceso a los

recursos necesarios para disfrutar de un nivel de vida decoroso), sino que, además, es

imprescindible poder aprovechar las habilidades o capital humano, para la producción, la

creación tecnológica o cultural y las actividades sociales y políticas.

En la práctica, el desarrollo humano no es sólo una teoría del desarrollo, sino una

propuesta de organización de la economía, la sociedad y el Estado. Una propuesta para

convivir sobre la base de códigos éticos que garanticen la igualdad de oportunidades,

derechos y obligaciones para todas las personas. Alcanzar este objetivo, significa que el

desarrollo debe basarse en los principios de productividad, equidad, participación y

sostenibilidad.

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3. Concepto De Desarrollo Humano

Para Amartya Sen el desarrollo humano consiste en la ampliación de las capacidades

entendidas como las libertades de las personas para elegir lo que efectivamente puedan

disfrutar. Estas libertades incluyen tanto las oportunidades que tienen de vivir de las maneras

que consideran valiosas, como de su papel como agentes capaces de escoger libremente entre

tales oportunidades y de influir en su sociedad para hacerla 136 más plenamente humana,

igualitaria y sostenible. (León Castillo, Febrero del 2015)

El concepto “desarrollo humano” tiene pues un núcleo básico ampliamente conocido y

aceptado, así como elementos que se han ido incorporando y que intentan incluir en él

algunas de las principales inquietudes en el mundo actual como son la pobreza, la falta de

libertad política, o problemas del medio ambiente. Como en todo enfoque que incluye la

dimensión ética, el desarrollo humano es normativo, porque propone un “deber ser” distinto

al de la realidad actual, en reacción a las situaciones efectivamente existentes, especialmente

las que experimentan los pobres y excluidos. Las formas en las que este enfoque normativo se

materializa van desde la formulación de políticas públicas hasta la infinidad de iniciativas

familiares y sociales, individuales y colectivas existentes en la sociedad.

El Índice de Desarrollo humano (IDH) es un indicador creado por el Programa de las

Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el fin de determinar el nivel de desarrollo

que tienen los países del mundo. Fue ideado con el objetivo de conocer, no sólo los ingresos

económicos de las personas en un país, sino también para evaluar si el país aporta a sus

ciudadanos un ambiente donde puedan desarrollar mejor o peor su proyecto y condiciones de

vida. (Pampillón, 2009)

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Para esto, el IDH tiene en cuenta tres variables:

 Esperanza de vida al nacer: Analiza el promedio de edad de las personas

fallecidas en un año.

 Educación: Recoge el nivel de alfabetización adulta y el nivel de estudios

alcanzado (primaria, secundaria, estudios superiores)

 PIB per Cápita (a paridad de poder adquisitivo): Considera el producto interno

bruto per cápita y evalúa el acceso a los recursos económicos necesarios para que

las personas puedan tener un nivel de vida decente.

4. La Primera Formulación Del Paradigma Del Desarrollo Humano

El desarrollo humano es un proceso en el cual se amplían las oportunidades del ser

humano. En principio, estas oportunidades pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Sin

embargo, a todos los niveles de desarrollo, las tres más esenciales son disfrutar de una vida

prolongada y saludable, adquirir conocimiento y tener acceso a los recursos necesarios para

lograr un nivel de vida decente. Si no se poseen estas oportunidades esenciales, muchas otras

alternativas continuarán siendo inaccesibles. Pero el desarrollo humano no termina allí. Otras

oportunidades, altamente valoradas por muchas personas, van desde la libertad política,

económica y social, hasta la posibilidad de ser creativos y productivos, respetarse a sí mismo

y disfrutar de la garantía de los derechos humanos. (León Castillo, Febrero del 2015)

El desarrollo humano tiene dos aspectos, la formación de capacidades humanas - tales

como un mejor estado de salud, conocimientos y destrezas - y el uso que la gente hace de las

capacidades adquiridas - para el descanso -la producción o las actividades culturales, sociales

y políticas. Si el desarrollo humano no consigue equilibrar estos dos aspectos, puede

generarse una considerable frustración humana.

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Según este concepto de desarrollo humano, es obvio que el ingreso es sólo una de las

oportunidades que la gente desearía tener, aunque ciertamente muy importante. Pero la vida

no se reduce a eso. Por lo tanto, el desarrollo debe abarcar más que la expansión de la riqueza

y los ingresos. Su objetivo central debe ser el ser humano. (Programa de las Naciones Unidas

Para el Desarrollo, 1990)

Elementos esenciales del Paradigma del Desarrollo Humano:

a) Productividad. Es preciso posibilitar que las personas aumenten su productividad y

participen plenamente en el proceso de generación de ingresos y en el empleo

remunerado. Por consiguiente, el crecimiento económico es uno entre varios modelos

de desarrollo humano, o un subconjunto de ellos.

b) Equidad. Es necesario que las personas tengan acceso a la igualdad de oportunidades.

Es preciso eliminar todas las barreras que obstaculizan las oportunidades económicas y

políticas, de modo que las personas puedan disfrutar de dichas oportunidades y

beneficiarse con ellas.

c) Sostenibilidad. Es menester asegurar el acceso a las oportunidades no sólo para las

generaciones actuales, sino también para las futuras. Deben reponerse todas las formas

de capital: físico, humano, medioambiental.

d) Participación. El desarrollo debe ser efectuado por las personas y no sólo para ellas.

Es preciso que las personas participen plenamente en las decisiones y los procesos que

conforman sus vidas.

5. Las Tres Variables Que Componen El IDH

La renta per cápita fue durante mucho tiempo el principal y más importante indicador del

nivel de desarrollo y los cambios en la renta per cápita habían sido tradicionalmente el

indicador más importante de progreso en materia de desarrollo. Desde la época de Pigou, el

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bienestar económico había estado sujeto a la “medida del dinero”, si bien hubo otros

científicos sociales que afirmaban que la renta calculada en dinero constituía una concepción

demasiado limitada de bienestar. El cuestionamiento más serio del PNB per cápita como

índice de desarrollo fue el Índice de Calidad de Vida Física inventado por M.D. Morris en los

años setenta.

El destronamiento del PNB per cápita aún tendría que esperar a que Meghnad Desai (hoy

Lord Desai), Amartya Sen y otros inventaran el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y el

PNUD lo incluyera en su Informe sobre Desarrollo Humano anual. El IDH se convirtió

inmediatamente en un indicador alternativo de desarrollo ampliamente aceptado. Pero es

importante reconocer que el IDH y el PNB per cápita no pretenden medir la misma cosa. El

PNB per cápita es un indicador de utilidad, de bienestar personal o de bienestar económico,

mientras que el Índice de Desarrollo Humano busca medir el nivel de capacidades humanas.

No es lo mismo bienestar que capacidad. Alguien puede tener la capacidad para obtener una

alimentación adecuada (y el bienestar logrado con ella) y en cambio optar por hacer huelga

de hambre. Una persona con capacidad para viajar y desplazarse puede decidir quedarse en

casa, aún cuando quedarse en casa implique un alto riesgo, en el caso, por ejemplo, de una

guerra civil.

EL Índice de Desarrollo Humano pretende medir capacidades, el conjunto de opciones de

que dispone una persona y, en última instancia, las libertades de que goza, mientras que el

PNB per cápita pretende medir el disfrute subjetivo que se obtiene del consumo. Así pues,

habría que considerar el IDH y el PNB per cápita no como indicadores recíprocamente

excluyentes, sino como indicadores complementarios que proporcionan informaciones

distintas. El IDH tiene cuatro componentes, a saber, la esperanza de vida al nacer, la tasa de

alfabetización adulta, la tasa de matriculación combinada en educación primaria, secundaria y

terciaria, y la renta real medida en términos de paridad de poder adquisitivo.

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El índice IDH aporta valores entre 0 y 1, siendo 0 la calificación más baja y 1 la más alta.

En este sentido, la PNUD clasifica a los países en tres grandes grupos:

 Países con Alto desarrollo Humano (“High Human Development”). Tienen un

IDH mayor de 0,80.

 Países con Medio desarrollo Humano (“Medium Human Development”). Tienen

un IDH entre 0,50 y 0,80.

 Países con Bajo desarrollo Humano (“Low Human Development”). Tienen un

IDH menor de 0,50.

La indexación exige que se establezcan “goalposts” para cada una de las variables; sus

valores mínimos y máximos actuales son:

5.1. Una vida larga y saludable: Esperanza de vida al nacer.

Se refiere a la cantidad de años que viviría un recién nacido si los patrones de mortalidad

vigentes al momento de su nacimiento no cambian a lo largo de la vida del infante. En otras

palabras, se trata de ver el número de personas de diferentes edades que mueren ese año, y

proporcionar un panorama general de las “características de mortalidad” de la población para

ese periodo. Esta variable nos indica cual es el número medio de años que vivirá un recién

nacido, cuyos valores mínimos y máximos para las naciones unidas se encuentran en el

intervalo de 25 a 85 años.

5.2. Conocimiento: Índice de Educación.

Tasa de alfabetismo adulto: se define como el porcentaje de personas de 15 o más años

que saben leer, escribir, y comprender un texto corto y sencillo sobre su vida cotidiana, su

rango varía de 0% a 100%.

Tasa de bruta de matriculación combinada primaria, secundaria y terciaria; que se

calcula a partir de las tasas brutas de matriculación de cada uno de los niveles indicados.

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La variable más adecuada para el cálculo de este índice seria el índice de matriculación,

pero no todos los países disponen de esta información. El índice de educación es la suma de

las variables ya mencionadas.

5.3. Un nivel de vida decoroso: PIB per cápita real

Es un indicador económico que mide la relación existente entre el nivel de renta de un país y

su población. Para ello, se divide el Producto Interior Bruto (PIB) de dicho territorio entre el

número de habitantes cuyo rango va de $ 100 a $ 40,000.

El objetivo del PIB per cápita es obtener un dato que muestre de algún modo el nivel de

riqueza o bienestar de ese territorio en un momento determinado. Con frecuencia se emplea

como medida de comparación entre diferentes países, parae mostrar las diferencias en cuanto

a condiciones económicas.

Las estadísticas provienen de las siguientes fuentes:

Tabla 1
Variables que componen el IDH

INDICADOR ORGANISMO

Esperanza de vida al nacer UNPD

Tasa de alfabetismo adulto UNESCO

Tasa de escolaridad bruta combinada UNESCO

PIB per cápita real (PPP$) BANCO MUNDIAL

Fuente: Elaboración propia

6. Institucionalización

El éxito del concepto de desarrollo humano se debe, en parte, al poder de las ideas

subyacentes y en parte al hecho de que el desarrollo humano se institucionalizó muy pronto

en el seno del sistema de Naciones Unidas. El PNUD, y más concretamente Mahbub ul Haq,

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merecen todo el reconocimiento por ello. El Informe sobre Desarrollo Humano, iniciado en

1990, se expandió y se elaboró basándose en el concepto de desarrollo humano y lo hizo de

una forma amena que atrajo a un gran número de lectores. El equipo de consultores que

trabajó con Mahbub ul Haq contó con numerosos economistas del desarrollo experimentados

e innovadores que contribuyeron a garantizar que el rigor académico no sería sacrificado en

aras de una mayor divulgación. Cada uno de los Informes sobre Desarrollo Humano adopta

una perspectiva global. Se siguen y evalúan regularmente las tendencias en el desarrollo

humano; se dedican muchos esfuerzos a medir y a cuantificar, y a presentar los resultados de

manera atractiva; y al final de cada Informe se incluye un detallado anexo estadístico.

Además, cada volumen incorpora un debate monográfico sobre algún tema de especial

interés, ya sea por tratarse de un tema controvertido o por su relevancia a nivel internacional.

La primera edición del Informe sobre Desarrollo Humano (1990) se dedicó a definir y a

medir el desarrollo humano y a presentar el Índice de Desarrollo Humano. Se juzgó

fundamental defender la ausencia de nexo automático entre crecimiento económico y

desarrollo de las capacidades humanas. Al año siguiente (1991) se introdujo el IDH sensible

al género y la bastante más conflictiva ampliación del concepto de desarrollo humano para

que incluyera una amplia gama de libertades humanas. En efecto, se elaboró un Índice de

Libertad Humana y se demostró la existencia de una alta correlación entre libertad humana y

desarrollo humano. Algunos países en desarrollo presentaron serias objeciones a la

publicación de un Índice de Libertad Humana y durante un tiempo existió el peligro de que el

PNUD se viera forzado a interrumpir la serie de Informes sobre Desarrollo Humano tras sólo

dos ediciones. El tercer informe (1992), dedicado a las relaciones Norte-Sur, aplacó los

ánimos de los países en desarrollo. Los temas de aquella edición fueron el partenariado

desigual entre países ricos y países pobres, las desigualdades a nivel muy global y la creciente

15
brecha en materia de oportunidades globales. Se subrayaban las inadecuaciones del sistema

de gestión económica global y se avanzaban una serie de propuestas constructivas.

El siguiente Informe de 1993 criticaba implícitamente la dependencia excesiva respecto de

los mecanismos de mercado y la marginación de temas relacionados con las instituciones y la

equidad. La importancia de la participación de la gente en la vida económica, cívica y política

era el hilo conductor de todo el informe. Los mercados son, evidentemente, necesarios, pero

en muchos casos habría que reformarlos para que fueran más sensibles a la condición

humana. Habría que sustituir el acento en la seguridad militar, vigente durante la guerra fría,

por un acento en la seguridad humana. Este cambio exigirá priorizar la creación de empleo, la

inversión en las personas, una distribución equitativa de los recursos y la creación de redes de

protección social más sólidas. El Informe sobre Desarrollo Humano de 1994 abordó los temas

de la agenda de la Cumbre Social de Copenhague, concretamente la reducción de la pobreza,

la creación de empleo y la integración social. El tema de la seguridad humana era una

continuación del informe anterior, y se proponía que los programas sociales necesarios para

garantizar la seguridad se financiaran mediante el “dividendo de la paz”, posible gracias al

final de la guerra fría. Se sugerían nuevas formas de cooperación internacional para el

desarrollo, entre ellas un mecanismo que garantizara una compensación por daños (en el

caso, por ejemplo, de que los países desarrollados rompieran las reglas del juego del libre

comercio internacional) y un segundo mecanismo que facilitara las negociaciones y los pagos

internacionales por servicios prestados (cuando, por ejemplo, aparecieran externalidades,

digamos, de un país que carga con los costos de un programa medioambiental que beneficia a

terceros países).

También se sugería que los programas de transferencias internacionales, como en el caso

de la ayuda externa, se financiaran a partir de ese año a base de una parrilla de impuestos

globales y no sobre una base ad hoc, donde cada gobierno nacional opera de forma

16
independiente. El Informe de 1995, anticipando la conferencia mundial sobre Mujer y

Desarrollo de Beijing, se centró en temas de género. Se analizaron las múltiples dimensiones

de las desigualdades de género, incluidas nuevas líneas de investigación sobre las diferencias

entre la distribución desigual de la cantidad (o tiempo) de trabajo entre hombres y mujeres y

la distribución de las retribuciones por trabajo (o rentas) entre hombres y mujeres. El Informe

demostraba que las mujeres suministran mucho más de la mitad del trabajo que se realiza en

el mundo mientras que reciben muchísimo menos de la mitad de los ingresos mundiales. El

Informe también incorporaba dos nuevos indicadores: el índice de desarrollo relativo al

género (IDG), que pretende medir capacidades una vez ajustadas en función de las

desigualdades de género, y el índice de potenciación de género (IPG), que mide el grado de

participación de las mujeres en la vida económica y política. Los temas tratados en los

últimos Informes sobre Desarrollo Humano son la relación entre crecimiento económico y

desarrollo humano (1996), la pobreza humana conceptualizada en términos de ausencia de

opciones y oportunidades (1997), los vínculos entre desarrollo humano y pautas de consumo

(1998) y la globalización (1999). El informe del año 2000 volverá a tocar la cuestión de los

derechos humanos. La secuencia de temas incluidos en la publicación estrella del PNUD ha

hecho mucho por institucionalizar el paradigma de desarrollo humano a nivel global. Y desde

que el PNUD empezó a ayudar a los países en desarrollo a editar informes nacionales anuales

de desarrollo humano, el análisis también se extiende a nivel de cada país. Actualmente se ha

realizado en más de un centenar de países y en determinados casos se han llegado a elaborar

hasta cuatro informes nacionales sobre desarrollo humano con un formato muy parecido al

del Informe general. El volumen de información y de análisis es, pues, bastante considerable.

Puede decirse que estamos en una etapa en la que es posible lanzar una revista especializada

dedicada exclusivamente al desarrollo humano. El PNUD, siguiendo su pauta de iniciativa de

tipo empresarial, ha decidido publicar un nuevo Journal of Human Development cuyo primer

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número sale en el año 2000. Con esta publicación se cerrará el círculo: las ideas académicas

que iniciaron los profesores Sen y Schultz primero se institucionalizaron en la comunidad

internacional de desarrollo y ahora conocen un proceso de institucionalización a través de una

nueva revista en la comunidad académica.

7. Impacto

Posiblemente su mayor contribución haya sido ofrecer una “segunda opinión” frente a la

ortodoxia de Bretton Woods. El desarrollo humano ha inyectado un elemento de competencia

en el mercado de las ideas y ha conseguido rompoer el monopolio del FMI y del Banco

Mundial en materia de orientación de estrategias de desarrollo. En efecto, en determinados

aspectos las instituciones de Bretton Woods se han visto obligadas a adoptar una actitud

defensiva y hoy es perceptible la lucha de la ortodoxia por absorber nuevas ideas antes de que

éstas la transformen. Por ejemplo, en los programas de “estabilización” y de “ajuste

estructural” el FMI y el Banco Mundial han incorporado “cordones de seguridad” a los planes

convencionales de desarrollo. Pero estos “cordones de seguridad” parecen más una concesión

forzada -una concesión a las críticas externas- que un reconocimiento de que la seguridad

humana tiene que ser una parte integral del objetivo global de un gobierno. Y ahora también

se otorga mayor preminencia que antes al “sector social”, pero el reconocimiento de su

importancia se ha hecho más bien a regañadientes. La política del Banco Mundial respecto de

la educación, la salud y las pensiones para la gente mayor propugna una reducción a niveles

mínimos del gasto público en estos sectores, la orientación de los programas financiados por

el Estado hacia los sectores más necesitados y el fomento del sector privado como principal

proveedor. Todavía no se reconoce que la distinción entre el sector “económico” y el sector

“social” es artificial, que los gastos “sociales” son una vía fundamental para potenciar las

capacidades, que la mejora de las capacidades es el objetivo último del desarrollo y que el

gasto “social” es realmente una forma de inversión en capital humano que produce altos

18
rendimientos. El Banco Mundial ha ido más lejos que el FMI a la hora de absorber las nuevas

ideas. En efecto, el peligro reside ahora en la posibilidad de que el Banco coopte el

vocabulario del desarrollo humano sin asumir paralelamente la esencia. Hasta el exdirector

del FMI, Michel Camdessus, dijo en la asamblea de la UNCTAD en Bangkok en febrero del

año 2000 que el desarrollo humano era el objetivo central del Fondo. Sin embargo, los

programas de estabilización diseñados por el FMI para el sudeste asiático no han hecho

prácticamente provisión alguna para salvaguardar la seguridad humana, proteger el gasto en

el sector social o crear siquiera un mínimo de redes sociales de seguridad. Las consecuencias

para el desarrollo han sido terribles y ha llegado el momento de que los países miembros del

FMI presionen para que la elaboración y publicación de sus recomendaciones sea mucho

menos hermética y más abierta y la organización más responsable de sus acciones. Hay de

hecho una alternativa a la ortodoxia del FMI y habría que exigirle al Fondo que defienda su

enfoque públicamente y en debate abierto. El Banco Mundial merece un cierto crédito por el

hecho de haber reconocido que el desarrollo tiene que ver con las personas y no con el PNB.

En la publicación de los Indicadores del Desarrollo Mundial de 1998, por ejemplo, el Banco

presenta por primera vez una “Visión Mundial” (con indicadores de desarrollo tanto

económicos como humanos); a continuación, se incluyen varios conjuntos de tablas sobre

“personas” y “medioambiente”; los datos sobre “Economía” no aparecen hasta que se llega a

la cuarta serie de tablas. Sería fácil desestimar ese esfuerzo calificándolo de cortina de humo,

pero tanto el contenido de la presentación como la secuencia de los materiales presentados en

la principal publicación estadística del Banco indica las prioridades de los usuarios, aunque

no forzosamente las del banco. El concepto de desarrollo humano seguirá desafiando el status

quo con nuevas ideas. Por ejemplo, la transición en la antigua Unión soviética de una

planificación centralizada a un sistema económico más orientado al mercado ha estado

dominada por la ortodoxia de Bretton Woods -liberalizacion de precios, reducción del gasto

19
público y privatización de las empresas de propiedad estatal- y los resultados han sido un

desastre. En cambio, China y Vietnam ignoraron la ortodoxia occidental y diseñaron sus

propios programas de reformas, que eran mucho más coherentes con el concepto de

desarrollo humano, y han tenido un éxito notable22. Tanto las instituciones de Bretton

Woods como los países de la antigua Unión Soviética tienen todavía mucho que aprender.

Otro ejemplo lo vemos en el rol que desempeña la distribución de la renta y de la riqueza en

el desarrollo. El punto de vista dominante se muestra escéptico respecto de las políticas

redistributivas porque, dice, merman los incentivos, crean ineficacia en la asignación de

recursos y reduce el ahorro. En cambio, el paradigma de desarrollo humano simpatiza con las

políticas redistributivas y favorece muy especialmente una distribución equitativa de los

recursos productivos. Los beneficios de una distribución igualitaria del capital humano para

la potenciación de las capacidades son evidentes, pero hay razones para pensar que una

distribución más igualitaria del capital natural también podría favorecer el desarrollo humano.

Si esto se demostrara cierto, es posible que las visiones dominantes no logren superar el

desafío del paradigma de desarrollo humano. El desarrollo humano se convertiría, entonces,

en la nueva ortodoxia.

8. El IDH Como Instrumento De Observación De La Realidad

La formulación del paradigma del desarrollo humano, al mismo tiempo que moderniza la

concepción del desarrollo, innova la forma y la metodología de medirlo. Consecuente con su

postulación básica, de ir más allá del uso del producto bruto interno (PBI) per cápita, como

indicador del desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha

ido ampliando las dimensiones a ser consideradas para medir el desarrollo. (León Castillo,

Febrero del 2015)

20
Con este propósito se ha generado el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Este indicador

integra la dimensión del acceso a recursos que el PBI per cápita puede representar, con

indicadores que miden las otras manifestaciones del desarrollo humano: la calidad y duración

de la vida, evaluada a través de la esperanza de vida al nacer; y el logro educativo de la

población de un país estimado, a través de la matrícula y el alfabetismo de las personas de 15

o más años.

En cuanto a la calidad y duración de la vida, no se necesita mucha argumentación para

afirmar que el tiempo de vida de las personas es un reflejo de su bienestar. Las personas con

mejor atención de salud, educación apropiada, alimentación suficiente y salubridad

disponible, tenderán –salvo catástrofes– a vivir más tiempo. La longevidad permite a las

personas lograr sus intenciones positivas, al utilizar sus capacidades para su propia

satisfacción, la de su familia y la de su comunidad. Por eso, para la inmensa mayoría de seres

humanos, una larga vida es una de las mayores aspiraciones deseables.

El logro educativo, por su parte, atiende un enfoque más moderno del bienestar. Bajo este

concepto, la pobreza es una ausencia de capacidades humanas. Una persona que pierde sus

bienes materiales, pero que mantiene sus capacidades, es muy probable que podrá recuperar

esos recursos. Una persona pobre, desprovista de capacidades, difícilmente superará el cerco

de sus carencias, le será casi imposible conservar lo que tiene y tenderá, más bien, a perder lo

adquirido.

Combinando estas tres dimensiones (ingresos, longevidad y logro educativo), se construye

el Índice de Desarrollo Humano, que refleja de un modo bastante más integral los avances

que un pueblo obtiene en términos de desarrollo humano.

Cuando se estima el IDH para la realidad peruana, se encuentran evidencias que reflejan,

no sólo la heterogeneidad físico-geográfica o diversidad cultural, sino también los resultados

21
de políticas económicas y esquemas sociales que no han reducido las diferencias y que han

hecho de la modernidad y el bienestar, beneficios al alcance de algunos, pero no de todos. En

el Perú, dependiendo en qué provincia se nace y reside, se puede esperar vivir 20 años más o

20 años menos. Por esto, el IDH, aplicado por primera vez a escala provincial, nos devela una

realidad y un rostro social que, no solamente indica donde están localizados los pobres -

interrogante importante en las coyunturas de crisis o para desarrollar programas asistenciales-

, sino que el IDH, también invita a una nueva lectura de la realidad nacional. Es aquí donde el

instrumento (el IDH), ayuda a entender la eficacia de las políticas de crecimiento y

distribución.

9. Utilidad Del Índice De Desarrollo Humano

El Índice de Desarrollo Humano puede ser una útil herramienta para formular una

alternativa a muchas de las propuestas y políticas de desarrollo vigentes, las cuales valoran

sólo el crecimiento económico.

Puede constituirse en una herramienta orientadora para el establecimiento de programas

internos orientados a lograr el bienestar de los habitantes.

Se utiliza para distinguir el nivel de desarrollo de un país (muy alto, alto, medio o bajo), y

también para medir el impacto de las políticas económicas sobre la calidad de vida.

La utilidad más importante del IDH deviene de la posibilidad de realizar comparaciones a

nivel internacional, ésta no se limita a la ubicación de un país en el contexto internacional. En

muchos países se han usado sus conceptos para denotar y analizar las características y

dimensiones de sus desigualdades internas que pueden darse entre regiones, géneros, áreas

urbanas y rurales, así como para implementar políticas orientadas a superar tales

desigualdades. Ayudar a la reestructuración del gasto público o a la asignación de ayuda

hacia regiones, departamentos o grupos con bajo Índice de desarrollo humano.

22
El IDH es una herramienta útil para generar debate público. En efecto, el IDH pretende ser

punto inicial de una conversación social más amplia. La idea es que, a la luz de los resultados

que el índice arroje, el debate público se interrogue acerca de las causas, las consecuencias y

las estrategias posibles de implementar con miras a incrementar el nivel de desarrollo

humano alcanzado.

10. Indicadores Del Índice De Desarrollo Humano

El Índice del Desarrollo Humano (IDH) es el instrumento principal que mide el


adelanto medio de un país en lo que respecta a la capacidad humana básica representada por
las oportunidades humanas más importantes y permanentes.
El índice de desarrollo es una medición por país, elaborada por el Programa de las

Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y está compuesto por tres indicadores:

a) Una vida longeva y sana: medida por las esperanzas de vida al nacer. Es considerada

como un indicador del desarrollo que refleja la situación nutricional de la población, la

calidad de los programas de salud pública, los niveles de sanidad ambiental, el

desarrollo de la infraestructura sanitaria, la existencia de profesionales de salud, las

políticas de vacunación y prevención de enfermedades epidémicas, etc. Es decir, si un

país consigue tener un índice elevado de esperanza de vida, significa que ha realizado

avances importantes en todos aquellos factores que hacen posible a sus habitantes

obtener la oportunidad de una vida saludable.

b) El conocimiento: medido por los años promedio de escolaridad y por los años

esperados de escolaridad.

c) Un nivel de vida decente: medido por la renta per cápita. Este es un indicador

sensible que refleja el manejo de los recursos económicos a fin de lograr un nivel de

vida decoroso, así como la capacidad de gasto e inversión de las personas, los cuales

inciden en el desarrollo del país.

23
Tabla 2
Componentes del Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Longevidad Educación Nivel de Vida

Esperanza de Años promedio de escolaridad Ingreso por habitante

vida al nacer Años esperados de escolaridad ajustado al poder adquisitivo

Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2015

11. Clasificación Del Índice De Desarrollo Humano (IDH)

El IDH está entre los valores de 0 y 1, siendo 0 la calificación más baja y 1 la más alta. En

este sentido, en el informe publicado en 2015, el índice de desarrollo humano fluctuaba

entre Noruega con un índice de 0,944 en la primera posición al 0,337 de Níger en el puesto

188 con un índice de 0,348.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) divide los países en

cuatro grandes categorías de desarrollo humano, de acuerdo a la siguiente tabla:

a) Países con Índice de Desarrollo Humano Muy Alto. Con valores comprendidos entre

0.800 y 1.000

b) Países con Índice de Desarrollo Humano Alto. Con valores comprendidos entre 0.700

y 0.799

c) Países con Índice de Desarrollo Humano Medio. Con valores comprendidos entre

0.550 y 0,699

d) Países con Índice de Desarrollo Humano Bajo. Con valores comprendidos entre de 0

a 0.549

12. Nueva Metodología De Cálculo Del Índice De Desarrollo Humano (IDH)

24
En el XX aniversario de la aparición del Índice de Desarrollo Humano (IDH), el Informe

Mundial sobre Desarrollo Humano 2010 introdujo un conjunto de cambios a la manera en

que tradicionalmente se había calculado el IDH. Estos ajustes inciden tanto en los indicadores

empleados para el cálculo de las dimensiones que lo componen, como en los valores

máximos y mínimos con los que se evalúa el avance relativo en cada una de ellas, así como

en la expresión matemática con que éstas son agrupadas.

La forma de calcular el IDH y sus componentes de acuerdo con la nueva metodología

introducida por el PNUD y tomando como referencia los cambios en los referentes in-

ternacionales (máximos y mínimos) permiten expresar este indicador en un rango de cero a

uno (ver tabla 3).

Tabla 3
Indicadores empleaos para el cálculo del IDH

Dimensión Indicador Umbrales


Máximo Mínimo
Salud (Iev) Esperanza de vida al nacer 83.4 20
Años promedio de escolaridad 13.1 0
Educación (Ied) Años esperados de escolaridad 18 0
Índice combinado de educación 0.978 0
Ingreso (Iing) Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita 107,721 100
(PPC en US$)
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2015

El nuevo IDH mantiene la combinación de tres grandes componentes: (i) vida larga y

saludable, expresada por la esperanza de vida al nacer; (ii) acceso al conocimiento o logro

educativo (la educación pasada y presente); y, (iii) nivel de vida digno, representado por el

ingreso nacional bruto (INB) per cápita. Esta combinación resume tres enfoques

trascendentes sobre el desarrollo, y es eso lo que ha dado potencia y aceptabilidad al IDH

durante toda su trayectoria.

En su versión previa al 2010, el IDH estaba definido como:

25
(Esperanza de vida al nacer + Logro educativo + PBI per cápita)
IDH =
3

Donde, además, el logro educativo era la media aritmética ponderada del alfabetismo de

las personas de 15 años o más y la escolaridad en todas las etapas de los educandos actuales,

con peso 2 para la primera variable y peso 1 para la segunda. En su versión actual, el IDH es:

IDH = (Esperanza de vida al nacer ∗ Logro educativo ∗ INB per cápita PPA)1/3

La manera de agregar las dimensiones cambió: anteriormente se hacía mediante el

promedio simple de los indicadores (media aritmética) entre las tres dimensiones que

componen al IDH. La nueva metodología emplea una media geométrica que se obtiene

mediante la interacción de cada uno de esos índices, reduciendo con ello el grado de

sustitución entre estas dimensiones. Por ello, después de obtener los índices de cada

dimensión, se calcula el IDH a partir de la siguiente expresión:

IDH = IS1/3 ∗ IE1/3 ∗ II1/3

Dónde: IS = Índice de Salud

IE = Índice de Educación

II = Índice de Íngresos

El cambio más visible en el cálculo del IDH es el resultante de la sustitución de medias

aritméticas por medias geométricas. Este cambio afecta notoriamente el valor numérico del

IDH. La mayor afectación se da en los casos en los que los valores combinados son

tendientes a 0 (En el caso del nuevo IDH, se combinan tres valores mediante la media

geométrica o raíz cúbica del producto de esos tres valores.

26
Por ejemplo, mientras la media aritmética de 0,9, 0,5 y 0,1 es igual a 0,5, su media

geométrica es inferior e igual a 0,355. También hay variaciones en la definición de las

variables. La variable actual de logro educativo combina, a través de una media geométrica,

los años promedio de educación de los adultos con 25 años y más —la educación pasada— y

los años esperados de educación de la población que ingresa al sistema escolar —la

educación actual. La variable actual de nivel de vida utiliza el INB en vez del PBI debido a

que se considera necesario incluir los ingresos percibidos en el exterior y remesados al país;

también se mejora la comparabilidad entre países mediante un ajuste de los valores de este

ingreso por las diferencias de poder adquisitivo del dólar (PPC: Poder de Paridad de

Compra).

Con respecto al uso del INB, hay cambios cuando la diferencia de los ingresos en el

exterior de residentes nacionales y los ingresos en el país de los residentes extranjeros es

significativa. Ejemplos son los países con economías cerradas y los países cuyos ingresos por

remesas del exterior son importantes en relación con el tamaño de su economía.

El cambio en los indicadores de la variable de logro educativo afecta el nivel de la misma.

La versión anterior que incluía el analfabetismo y la escolaridad, tendía a valores más altos

(especialmente por el amplio desarrollo de la alfabetización) que la actual, que incluye los

años promedio de estudios de los adultos y los años esperados de educación.

Además de esto, hay cambio a uso de media geométrica en vez de media aritmética, lo

cual también impacta los resultados. (Ver tabla 4)

27
Tabla 4

Cambios en el Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Dimensión Indicador
Año 1990 Año 2010
Esperanza de vida al Esperanza de vida al nacer Esperanza de vida al nacer
nacer (Iev)
Alfabetismo personas de 15 años a Años de educación promedio de las
más personas de 25 años a más

Logro educativo (Ied) Tasa bruta de matriculación Años esperados de educación


(primaria, secundaria y superior)
Cálculo del logro educativo
2/3(alfabetismo) + 1/3(tasa bruta de (Años de educación promedio * años
matriculación) esperados de educación)0.5
Ingresos (Iing) Producto Bruto Interno (PBI) per Ingreso Nacional Bruto (INB) per
cápita (PPC en US$) cápita (PPC en US$)
Cálculo del IDH 1/3*(Iev)+1/3*(Ied)+1/3*(Iing) (Iev)1/3*(Ied)1/3*(Iing)1/3
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2015

Ejemplo:

Para ejemplificar el cálculo del IDH se utilizan a continuación datos del Perú

correspondientes al año 2014:

12.1. Índice de Salud

En los informes previos a la veinte edición del IDH, el índice de una vida larga y sana era

medido por la esperanza de vida al nacer. La nueva metodología mantiene el uso de este

indicador, pero ajusta los referentes internacionales. El índice de salud mide el logro relativo

de un país, región o municipio respecto del valor mínimo de 20 años de esperanza de vida al

nacer y del valor máximo de 83.4, definidos por el PNUD, según la fórmula siguiente:

𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒍 − 𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏𝒊𝒎𝒐 (𝟐𝟎 𝒂ñ𝒐𝒔)


𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝒔𝒂𝒍𝒖𝒅 =
𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎á𝒙𝒊𝒎𝒐 (𝟖𝟑, 𝟒 𝒂ñ𝒐𝒔) − 𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏𝒊𝒎𝒐 (𝟐𝟎 𝒂ñ𝒐𝒔)

Para el caso del Perú, cuya esperanza de vida en 2014 era de 74,60 años, el índice de salud

fue de 0,861 de acuerdo al siguiente cálculo:

28
74,60 − 20
𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑎𝑙𝑢𝑑 = = 0,861
83,4 − 20

12.2. Índice De Educación

En la metodología tradicional, el índice de educación se obtenía a partir de las tasas de

alfabetismo y de matriculación. Actualmente, el índice de acceso al conocimiento se obtiene

al emplear conjuntamente la media geométrica del índice de los años promedio de educación

en adultos de 25 años o más y el índice de los años esperados de escolarización para menores

de 25 (ver cuadro 3).

√𝑨ñ𝒐𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒎𝒆𝒅. 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓.∗ 𝒂ñ𝒐𝒔 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒅. 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓.− 𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏.


𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅 =
𝑽𝒂𝒍𝒐 𝒎á𝒙. −𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏.

Para el cálculo del Índice de años promedio de escolaridad, se aplica la siguiente fórmula:

𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒍 − 𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏𝒊𝒎𝒐 (𝟎 𝒂ñ𝒐𝒔)


𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒂ñ𝒐𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒎𝒆𝒅. 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓𝒊𝒅. =
𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎á𝒙𝒊𝒎𝒐 (𝟏𝟑, 𝟏 𝒂ñ𝒐𝒔) − 𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒎í𝒏𝒊𝒎𝒐 (𝟎 𝒂ñ𝒐𝒔)

En 2014, el Perú tenía 9,0 años promedio de escolaridad, para personas mayores a 25 años,

por lo que se tiene un índice de años promedio de escolaridad de 0,687 de acuerdo al

siguiente cálculo:

9,0 − 0
𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑎ñ𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑜𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑙𝑎𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 = = 0,687
13,1 − 0

Para el cálculo del Índice de años esperados de escolaridad, se aplica la siguiente fórmula:

𝑉𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑟𝑒𝑎𝑙 − 𝑉𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑚í𝑛𝑖𝑚𝑜 (0 𝑎ñ𝑜𝑠)


𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑎ñ𝑜𝑠 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑟𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑙𝑎𝑟𝑖𝑑. =
𝑉𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑚á𝑥𝑖𝑚𝑜 (18 𝑎ñ𝑜𝑠) − 𝑉𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑚í𝑛𝑖𝑚𝑜 (0 𝑎ñ𝑜𝑠)

En 2014, el Perú tenía 13,1 años esperados de escolaridad, para personas menores a 25

años, por lo que se tiene un índice de años esperados de escolaridad de 0,727 de acuerdo al

siguiente cálculo:

29
𝟏𝟑, 𝟏 − 𝟎
𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝒂ñ𝒐𝒔 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅 = = 𝟎, 𝟕𝟐𝟕
𝟏𝟖 − 𝟎

A partir de los valores anteriores, el valor del Índice de Educación para el Perú fue de

0,722 según el siguiente cálculo:

√𝟎, 𝟔𝟖𝟕 ∗ 𝟎, 𝟕𝟐𝟕 − 𝟎


𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝑬𝒅𝒖𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏 = = 𝟎, 𝟕𝟐𝟐
𝟎, 𝟗𝟕𝟖 − 𝟎

12.3. Índice de Ingreso

El índice de ingreso se estima a partir del ingreso personal disponible, calculado a partir

del Módulo de Condiciones Socioeconómicas y se ajusta al Ingreso Nacional Bruto (INB) de

Cuentas Nacionales; luego se expresa en términos per cápita y en dólares estadounidenses en

Poder de Paridad de Compra (PPC). Para el cálculo del índice de ingreso se utiliza el

logaritmo del ingreso anual ajustado para reflejar la importancia decreciente del ingreso

conforme éste es mayor, a partir de la siguiente fórmula:

𝐥𝐧(𝑽𝒂𝒍𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒍) − 𝐥𝐧(𝟏𝟎𝟎)


𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝒊𝒏𝒈𝒓𝒆𝒔𝒐 =
𝐥𝐧(𝟏𝟎𝟕. 𝟕𝟐𝟏) − 𝐥𝐧(𝟏𝟎𝟎)

En el Perú, que en el año 2014 tenía un ingreso personal disponible ajustado de 11.015

dólares estadounidenses PPC, el índice de ingreso fue de 0,673.

ln(11.015) − ln(100)
𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑔𝑟𝑒𝑠𝑜 = = 0,673
ln(107.721) − ln(100)

12.4. Cálculo de IDH

Una vez que se han calculado los índices de salud, educación e ingreso, el cálculo del IDH

se obtiene como la media geométrica de los tres índices componentes:

𝑰𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝑫𝒆𝒔𝒂𝒓𝒓𝒐𝒍𝒍𝒐 𝑯𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐 (𝑰𝑫𝑯) = 𝑰𝑺𝟏/𝟑 ∗ 𝑰𝑬𝟏/𝟑 ∗ 𝑰𝑰𝟏/𝟑

1 1
𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝐷𝑒𝑠𝑎𝑟𝑟𝑜𝑙𝑙𝑜 𝐻𝑢𝑚𝑎𝑛𝑜 (𝐼𝐷𝐻) = 0,8611/3 ∗ 0,7223 ∗ 0,6733 = 0,747

30
Entonces, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) para el Perú durante el año 2014 fue de

0,747. Este valor indica que el Perú se ubica dentro de los países con un Índice de Desarrollo

Humano Mediano Alto con valores entre 0,700 y 0,799.

13. El Índice De Desarrollo Humano (IDH) En El Mundo

En cada Informe sobre Desarrollo Humano se ha evaluado el progreso humano

principalmente a través del IDH, un índice compuesto cuyos indicadores tienen en cuenta

cuatro dimensiones: esperanza de vida, años de escolaridad esperados, años de escolaridad

promedio e ingresos. Otros índices indagan sobre desigualdad, pobreza y déficits de igualdad

de género.

Una primera apreciación general de los valores del IDH en el contexto mundial desde

1990 hasta 1991, muestra que el conjunto de países ha evolucionado de manera favorable y

los índices, en promedio, han ido creciendo progresivamente.

En los últimos 25 años el valor del IDH mundial ha aumentado más de un 22% y el de los

países menos adelantados se ha incrementado en más de un 45%. Entre 1990 y 2015, de los

156 países con datos comparables que representaban el 98% de la población mundial en

2015, el número de países incluidos en la categoría de desarrollo humano muy alto aumentó

de 11 a 51, el número de países incluidos en la categoría de desarrollo humano bajo

descendió de 62 a 41%.

Sobre esta base, se considera que el mundo es cada vez más equitativo. Sin embargo, los

promedios nacionales ocultan grandes diferencias en cuanto a experiencias humanas. Aún

persisten fuertes disparidades en los países, tanto del hemisferio Norte como del hemisferio

Sur, y a su vez se han generado desigualdades en los ingresos no solo dentro de ellos, sino

también entre los propios países. La sorprendente transformación de una gran cantidad de

31
países en desarrollo en economías dinámicas con creciente influencia política está logrando

un impacto significativo en el progreso del desarrollo humano.

En la última década todos los países aceleraron sus logros en las dimensiones de

educación, salud e ingresos, según mediciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH); en

tanto que ningún país sobre el cual había datos disponibles tuvo un valor del IDH más bajo en

2014 que en 2000. A medida que se registró un progreso más rápido en países con IDH más

bajo durante este período, se produjo una notable convergencia en los valores del IDH a nivel

mundial, pese a que el progreso no fue parejo en el interior de las regiones y entre ellas.

Sin embargo, un mensaje clave sobre Desarrollo Humano es que el crecimiento económico

por sí solo no se traduce automáticamente en el progreso del desarrollo humano, por ejemplo,

Guinea Ecuatorial y Chile tienen un ingreso nacional bruto per cápita similar (en términos de

paridad del poder adquisitivo), pero presentan diferentes valores del IDH; en cambio, Gabón

e Indonesia poseen distintos ingresos, pero presentan valores del IDH parecidos

Políticas a favor de los pobres e inversiones significativas en las capacidades de las

personas (mediante un enfoque en educación, nutrición, salud y habilidades de empleo)

pueden expandir el acceso al trabajo digno y brindar un progreso sostenido.

El Informe del PNUD, identifica cuatro áreas específicas de enfoque para sostener el

impulso del desarrollo: mejora de la igualdad, incluida la dimensión de género; dotación de

voz y participación a los ciudadanos, incluidos los jóvenes; confrontación de presiones

ambientales; y manejo del cambio demográfico.

Otra razón es saber si se está frente a una tendencia mundial hacia la convergencia o a la

divergencia, es decir, hacia la disminución de las desigualdades o hacia el aumento de éstas.

Lo que se nota es que los cambios hacia la igualdad provienen en mayor medida de las

mejoras sostenidas en la esperanza de vida y el logro educativo de los países pobres, los que

32
se producen a pesar de la lenta evolución de los niveles productivos e incluso distributivos, en

la mayoría de naciones.

Una medición de la desigualdad entre países basada únicamente en la producción per

cápita, produciría resultados bastante más preocupantes que la que se deriva del IDH, el cual

rescata la progresiva y rápida mejora de la salud y la educación entre los países de mayor

pobreza relativa. En tanto los países se han ido incorporando sucesivamente al sistema de

medición del IDH, la comparabilidad y ubicación ordinal no siempre refleja la real evolución

de cada país. Para 1975, se tiene datos uniformes de solamente 97 naciones, pero para 1999,

ya eran 162 y en 2016 sumaron u total de 188 países.

Esto perturba la medición, en especial porque los países que han ido ingresando, son

países pobres o empobrecidos, como en el caso de las nuevas naciones desmembradas de la

ex Unión Soviética y, por tanto, deben estar produciendo efectos espurios en la clasificación,

ya que estas poblaciones, aunque no se les midiera, existían, o bien estaban “ocultas” al

interior de un agregado mayor.

La conclusión provisional, cuando se observa un mundo evidentemente diferenciado por el

aumento de las distancias entre los niveles de producción de los países, es que el incremento

de la difusión de conocimientos, contrarresta estos efectos por las vías de las mejoras en la

salud y la educación, de manera lenta, pero sostenida. Un mayor detalle sobre cada variable

de las que componen el IDH internacional, podría mejorar la certeza de esta apreciación.

¿Qué países están en los mejores puestos del ordenamiento según el IDH, y cuáles están

en los últimos lugares? Cuando se observan los cinco países con IDH más altos, resalta el

hecho que Estados Unidos y Japón, están presentes hasta 1990, cediendo después lugares a

Noruega y Australia, que se alternan en los primeros puestos y luego, se observa la presencia

casi continua Suiza y Alemania. Estas naciones tienen valores de esperanza de vida y de

33
logro educativo concentrados en el extremo superior y sus diferencias responden

especialmente a sus niveles de producción (ingreso).

En el extremo opuesto, los países pobres pertenecen siempre al continente africano, con

mayor frecuencia al Sur del Sahara y los cambios de posición del IDH que muestran, se

producen más por la incorporación de nuevos países a la estadística, que por otra razón. Esta

Región, añade a las características generales de los países pobres –crecimiento demográfico

alto, desarrollo industrial bajo o nulo, estados débiles e incompetentes, inestabilidad política-

la menor existencia de recursos naturales con los cuales apoyar sus posibilidades de

despegue.

Hay una distribución regional del desarrollo que ubica en los lugares privilegiados a las

naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en los

lugares intermedios a Latinoamérica y al Asia y, en la base, al Continente Africano. Existe

también una correspondencia entre el mejor nivel de los indicadores sociales, las estructuras

económicas pro industriales y la responsabilidad de los Estados en la protección social.

En la última edición del Informe sobre Desarrollo Humano (2015) se señala que más de 40

países en desarrollo (en su mayoría pertenecientes al hemisferio sur) han avanzado más de lo

que se había previsto en términos de desarrollo humano en las últimas décadas, lo que

responde en gran medida a la inversión en programas sociales, de educación y salud. Así

mismo, resalta que los países en desarrollo con mejores resultados en IDH están también

creciendo de forma importante en temas de comercio, tecnología y lazos políticos entre ellos

y hacia los países desarrollados.

Finalmente, para el PNUD es necesario realizar una acción coordinada de políticas para

enfrentar los desafíos más apremiantes de nuestra era, teniendo como evidencia que éstos han

cobrado una naturaleza cada vez más compleja y transfronteriza, como las crisis financieras,

34
el cambio climático, la paz y la seguridad. La mayor interconexión a través del comercio, los

mercados financieros, la migración, la tecnología y comunicación ha hecho que las decisiones

políticas de un determinado país tengan impactos sustanciales en otros, y las crisis surgidas

en un lugar afecten las vidas de millones de personas en muchos otros territorios

En 2014, el IDH mundial promedio fue de 0,711. África Subsahariana presentó el valor

más bajo (0,518), seguida por Asia Meridional (0,607). Entre las regiones en desarrollo,

Europa y Asia Central, América Latina y el Caribe tenían el IDH más alto (0,748), seguidas

por Asia Oriental y el Pacifico (0,710).

Existen grandes diferencias entre grupos y regiones del IDH en los componentes del IDH:

esperanza de vida, años esperados de escolaridad, años promedio de escolaridad e ingresos.

El ingreso nacional bruto (INB) per cápita promedio en los países con IDH muy alto es 14

veces superior al ingreso promedio de los países con IDH bajo (Cuadro Nº4). La esperanza de

vida en los países con IDH muy alto es el doble que en los países con IDH bajo, y el

promedio de años de escolaridad entre adultos mayores de 25 años es prácticamente tres

veces superior al de los países con IDH bajo. Sin embargo, en cuanto a años esperados de

escolaridad, lo cual refleja mejor las posibilidades de cambio educativo en los países en

desarrollo, la perspectiva es mucho más prometedora: actualmente se espera que los

ingresantes promedio a escuelas primarias en países con un bajo IDH completen 9 años de

escolaridad, lo que se equipara a los años de escolaridad actuales entre adultos (8,2 años) de

países con IDH alto. En general, la mayoría de los países con IDH bajo han conseguido, o

están consiguiendo, matriculación plena en educación primaria, y superior al 50% en

educación secundaria.

De otro lado, el IDH propone una clasificación de los países en categorías de Muy Alto,

Alto, Medio y Bajo.

35
Tabla 5
IDH y componentes, por agrupaciones y agrupaciones de IDH 2015

Ingreso
nacional
Esperanza Años esperados Años promedio
bruto per
Agrupación y región IDH de vida al de de
cápita (PPA
del IDH nacer(años) escolaridad(años) escolaridad(años)
en US$ de
2011)
Grupos de desarrollo
humano
Desarrollo humano
0,892 79,4 16,4 12,2 39.605
muy alto
Desarrollo humano
0,746 75,5 13,8 8,1 13.844
alto
Desarrollo humano
0,631 68,6 11,5 6,6 6.281
medio
Desarrollo humano
0,497 59,3 9,3 4,6 2.649
bajo
Regiones
Estados Árabes 0,687 70,8 11.7 6,8 14.958
Asia Oriental y el
0,720 74,2 13,0 7,7 12.125
Pacifico
Europa y Asia Central 0,756 72,6 13,9 10,3 12.862
América Latina y el
0,751 75,2 14,1 8,3 14.028
Caribe
Asia Meridional 0,621 68,7 11,3 6.2 5.799
África Subsahariana 0,523 58,9 9,7 5,4 3.383
Total Mundial 0,717 71,6 12,3 8.3 14.447
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2016

La esperanza de vida es un componente fundamental del IDH. En 2015 la esperanza de

vida promedio fue de 71,6 años, con amplias diferencias entre grupos de IDH: 59,3 años en

países con IDH bajo y 79,4 en países con IDH muy alto. Las diferencias entre países son aún

mayores, con un mínimo de 48,9 años en Suazilandia, y un máximo de 81,7 años en noruega.

En África Subsahariana, la esperanza de vida se estancó en 49,5 años entre 1990 y 2000,

como resultado de la pandemia del VIH y el SIDA. Entre 2000 y 2015, sin embargo, aumentó

8,7 años.

Otro determinante importante del IDH, y uno de los indicadores más sensibles del

bienestar humano, es la supervivencia infantil. En 2010 la tasa mundial de mortalidad en

36
menores de cinco años fue de 55 muertes por 1.000 niños nacidos vivos, aunque distribuida

en forma desigual en los grupos de IDH. La tasa más alta correspondía a países con IDH bajo

(110 muertes por 1.000 nacidos vivos), seguida por los países con IDH medio (42), los países

con IDH alto (18), y los países con IDH muy alto (6). La mala salud infantil puede afectar de

manera permanente el desarrollo cognitivo del niño y, posteriormente, su productividad

laboral como adulto.

Tabla 6
Índice de Desarrollo Humano de los diferentes países del orbe referentes al año 2015

Años Ingreso
Esperanza Años
promedio nacional
de vida al esperados de
IDH de bruto per
nacer(años) escolaridad(
Clasificación escolaridad cápita (PPA
años)
Según IDH (años) en US$ de
2011)
Desarrollo
Humano Muy Alto
1 Noruega 0,949 81,7 17,7 12,7 67.614
2 Australia 0,939 82,5 20,4 13,2 42.822
2 Suiza 0,939 83,1 16,0 13,4 56.364
4 Alemania 0,926 81,1 17,1 13,2 45.000
5 Dinamarca 0,925 80,4 19,2 12,7 44.519
5 Singapur 0,925 83,2 15,4 11,6 78.162
7 Países Bajos 0,924 81,7 18,1 11,9 46.326
8 Irlanda 0,923 81,1 18,6 12,3 43.798
9 Islandia 0,921 82,7 19,0 12,2 37.065
10 Canadá 0,920 82,2 16,3 13,1 42.582
10 Estados Unidos
0,920 79,2 16,5 13,2 53.245
de América
12 Hong Kong,
0,917 84,2 15,7 11,6 54.265
China (RAE)
13 Nueva Zelandia 0,915 82,0 19,2 12,5 32.870
14 Suecia 0,913 82,3 16,1 12,3 46.251
15 Liechtenstein 0,912 80,2 14,6 12,4 75.065
16 Reino Unido 0,909 80,8 16,3 13,3 37.931
17 Japón 0,903 83,7 15,3 12,5 37.268
18 República de
0,901 82,1 16,6 12,2 34.541
Corea
19 Israel 0,899 82,6 16,0 12,8 31.215
20 Luxemburgo 0,898 81,9 13,9 12,0 62.471
21 Francia 0,897 82,4 16,3 11,6 38.085

37
22 Bélgica 0,896 81,0 16,6 11,4 41.243
23 Finlandia 0,895 81,0 17,0 11,2 38.868
24 Austria 0,893 81,6 15,9 11,3 43.609
25 Eslovenia 0,890 80,6 17,3 12,1 28.664
26 Italia 0,887 83,3 16,3 10,9 33.573
27 España 0,884 82,8 17,7 9,8 32.779
28 República
0,878 78,8 16,8 12,3 28.144
Checa
29 Grecia 0,866 81,1 17,2 10,5 24.808
30 Brunei
0,865 79,0 14,9 9,0 72.843
Darussalam
30 Estonia 0,865 77,0 16,5 12,5 26.362
32 Andorra 0,858 81,5 13,5 10,3 47.979
33 Chipre 0,856 80,3 14,3 11,7 29.459
33 Malta 0,856 80,7 14,6 11,3 29.500
33 Qatar 0,856 78,3 13,4 9,8 129.916
36 Polonia 0,855 77,6 16,4 11,9 24.117
37 Lituania 0,848 73,5 16,5 12,7 26.006
38 Chile 0,847 82,0 16,3 9,9 21.665
38 Arabia Saudita 0,847 74,4 16,1 9,6 51.320
40 Eslovaquia 0,845 76,4 15,0 12,2 26.764
41 Portugal 0,843 81,2 16,6 8,9 26.104
42 Emiratos
0,840 77,1 13,3 9,5 66.203
Árabes Unidos
43 Hungría 0,836 75,3 15,6 12,0 23.394
44 Letonia 0,830 74,3 16,0 11,7 22.589
45 Argentina 0,827 76,5 17,3 9,9 20.945
45 Croacia 0,827 77,5 15,3 11,2 20.291
47 Bahrein 0,824 76,7 14,5 k 9,4 37.236
48 Montenegro 0,807 76,4 15,1 11,3 15.410
49 Federación de
0,804 70,3 15,0 12,0 23.286
Rusia
50 Rumania 0,802 74,8 14,7 10,8 19.428
51 Kuwait 0,800 74,5 13,3 7,3 76.075
Desarrollo
Humano Alto
52 Belarús 0,796 71,5 15,7 12,0 15.629
52 Omán 0,796 77,0 13,7 8,1 34.402
54 Barbados 0,795 75,8 15,3 10,5 14.952
54 Uruguay 0,795 77,4 15,5 8,6 19.148
56 Bulgaria 0,794 74,3 15,0 10,8 16.261
56 Kazajstán 0,794 69,6 15,0 11,7 22.093
58 Bahamas 0,792 75,6 12,7 10,9 21.565
59 Malasia 0,789 74,9 13,1 10,1 24.620
60 Palau 0,788 72,9 14,3 12,3 13.771
60 Panamá 0,788 77,8 13,0 9,9 19.470
62 Antigua y
0,786 76,2 13,9 9,2 20.907
Barbuda

38
63 Seychelles 0,782 73,3 14,1 9,4 23.886
64 Mauricio 0,781 74,6 15,2 9,1 17.948
65 Trinidad y
0,780 70,5 12,7 o 10,9 28.049
Tabago
66 Costa Rica 0,776 79,6 14,2 8,7 14.006
66 Serbia 0,776 75,0 14,4 10,8 12.202
68 Cuba 0,775 79,6 13,9 11,8 7.455
69 Irán (República
0,774 75,6 14,8 8,8 16.395
Islámica del)
70 Georgia 0,769 75,0 13,9 12,2 8.856
71 Turquía 0,767 75,5 14,6 7,9 18.705
71 Venezuela
(República 0,767 74,4 14,3 9,4 15.129
Bolivariana de)
73 Sri Lanka 0,766 75,0 14,0 10,9 10.789
74 Saint Kitts y
0,765 74,0 13,7 8,4 22.436
Nevis
75 Albania 0,764 78,0 14,2 9,6 10.252
76 Líbano 0,763 79,5 13,3 8,6 13.312
77 México 0,762 77,0 13,3 8,6 16.383
78 Azerbaiyán 0,759 70,9 12,7 11,2 16.413
79 Brasil 0,754 74,7 15,2 7,8 14.145
79 Granada 0,754 73,6 15,8 8,6 11.502
81 Bosnia y
0,750 76,6 14,2 9,0 10.091
Herzegovina
82 ex República
Yugoslava de 0,748 75,5 12,9 9,4 12.405
Macedonia
83 Argelia 0,745 75,0 14,4 7,8 13.533
84 Armenia 0,743 74,9 12,7 11,3 8.189
84 Ucrania 0,743 71,1 15,3 11,3 7.361
86 Jordania 0,741 74,2 13,1 10,1 10.111
87 Perú 0,740 74,8 13,4 9,0 11.295
87 Tailandia 0,740 74,6 13,6 7,9 14.519
89 Ecuador 0,739 76,1 14,0 8,3 10.536
90 China 0,738 76,0 13,5 7,6 13.345
91 Fiji 0,736 70,2 15,3 k 10,5 8.245
92 Mongolia 0,735 69,8 14,8 9,8 10.449
92 Santa Lucía 0,735 75,2 13,1 9,3 9.791
94 Jamaica 0,730 75,8 12,8 9,6 8.350
95 Colombia 0,727 74,2 13,6 7,6 12.762
96 Dominica 0,726 77,9 12,8 7,9 10.096
97 Suriname 0,725 71,3 12,7 8,3 16.018
97 Túnez 0,725 75,0 14,6 7,1 10.249
99 República
0,722 73,7 13,2 7,7 12.756
Dominicana
99 San Vicente y
0,722 73,0 13,3 8,6 10.372
las Granadinas
101 Tonga 0,721 73,0 14,3 11,1 5.284

39
102 Libia 0,716 71,8 13,4 7,3 14.303
103 Belice 0,706 70,1 12,8 10,5 7.375
104 Samoa 0,704 73,7 12,9 10,3 5.372
105 Maldivas 0,701 77,0 12,7 6,2 10.383
105 Uzbekistán 0,701 69,4 12,2 12,0 5.748
Desarrollo
Humano Medio
107 República de
0,699 71,7 11,8 11,9 5.026
Moldova
108 Botswana 0,698 64,5 12,6 9,2 14.663
109 Gabón 0,697 64,9 12,6 8,1 19.044
110 Paraguay 0,693 73,0 12,3 8,1 8.182
111 Egipto 0,691 71,3 13,1 7,1 10.064
111 Turkmenistán 0,691 65,7 10,8 9,9 14.026
113 Indonesia 0,689 69,1 12,9 7,9 10.053
114 Estado de
0,684 73,1 12,8 8,9 5.256
Palestina
115 Viet Nam 0,683 75,9 12,6 8,0 5.335
116 Filipinas 0,682 68,3 11,7 9,3 8.395
117 El Salvador 0,680 73,3 13,2 6,5 7.732
118 Bolivia
(Estado 0,674 68,7 13,8 8,2 6.155
Plurinacional de)
119 Sudáfrica 0,666 57,7 13,0 10,3 12.087
120 Kirguistán 0,664 70,8 13,0 10,8 3.097
121 Iraq 0,649 69,6 10,1 6,6 11.608
122 Cabo Verde 0,648 73,5 13,5 4,8 6.049
123 Marruecos 0,647 74,3 12,1 5,0 7.195
124 Nicaragua 0,645 75,2 11,7 6,5 4.747
125 Guatemala 0,640 72,1 10,7 6,3 7.063
125 Namibia 0,640 65,1 11,7 6,7 9.770
127 Guyana 0,638 66,5 10,3 8,4 6.884
127 Micronesia
(Estados 0,638 69,3 11,7 9,7 3.291
Federados de)
129 Tayikistán 0,627 69,6 11,3 10,4 2.601
130 Honduras 0,625 73,3 11,2 6,2 4.466
131 India 0,624 68,3 11,7 6,3 5.663
132 Bhután 0,607 69,9 12,5 3,1 7.081
133 Timor-Leste 0,605 68,5 12,5 4,4 5.371
134 Vanuatu 0,597 72,1 10,8 6,8 2.805
135 Congo 0,592 62,9 11,1 6,3 5.503
135 Guinea
0,592 57,9 9,2 5,5 21.517
Ecuatorial
137 Kiribati 0,588 66,2 11,9 7,8 2.475
138 República
Democrática 0,586 66,6 10,8 5,2 5.049
Popular Lao
139 Bangladesh 0,579 72,0 10,2 5,2 3.341

40
139 Ghana 0,579 61,5 11,5 6,9 3.839
139 Zambia 0,579 60,8 12,5 6,9 3.464
142 Santo Tomé y
0,574 66,6 12,0 5,3 3.070
Príncipe
143 Camboya 0,563 68,8 10,9 4,7 3.095
144 Nepal 0,558 70,0 12,2 4,1 2.337
145 Myanmar 0,556 66,1 9,1 4,7 4.943
146 Kenya 0,555 62,2 11,1 6,3 2.881
147 Pakistán 0,550 66,4 8,1 5,1 5.031
Desarrollo
Humano Bajo
148 Swazilandia 0,541 48,9 11,4 6,8 7.522
149 República
0,536 69,7 9,0 5,1 2.441
Árabe Siria
150 Angola 0,533 52,7 11,4 5,0 6.291
151 República
0,531 65,5 8,9 5,8 2.467
Unida de Tanzanía
152 Nigeria 0,527 53,1 10,0 6,0 5.443
153 Camerún 0,518 56,0 10,4 6,1 2.894
154 Papua Nueva
0,516 62,8 9,9 4,3 2.712
Guinea
154 Zimbabwe 0,516 59,2 10,3 7,7 1.588
156 Islas Salomón 0,515 68,1 9,6 5,3 1.561
157 Mauritania 0,513 63,2 8,5 4,3 3.527
158 Madagascar 0,512 65,5 10,3 6,1 1.320
159 Rwanda 0,498 64,7 10,8 3,8 1.617
160 Comoras 0,497 63,6 11,1 4,8 1.335
160 Lesotho 0,497 50,1 10,7 6,1 3.319
162 Senegal 0,494 66,9 9,5 2,8 2.250
163 Haití 0,493 63,1 9,1 5,2 1.657
163 Uganda 0,493 59,2 10,0 5,7 1.670
165 Sudán 0,490 63,7 7,2 3,5 3.846
166 Togo 0,487 60,2 12,0 4,7 1.262
167 Benin 0,485 59,8 10,7 3,5 1.979
168 Yemen 0,482 64,1 9,0 3,0 2.300
169 Afganistán 0,479 60,7 10,1 3,6 1.871
170 Malawi 0,476 63,9 10,8 4,4 1.073
171 Côte d’Ivoire 0,474 51,9 8,9 5,0 3.163
172 Djibouti 0,473 62,3 6,3 4,1 3.216
173 Gambia 0,452 60,5 8,9 3,3 1.541
174 Etiopía 0,448 64,6 8,4 2,6 1.523
175 Malí 0,442 58,5 8,4 2,3 2.218
176 República
Democrática del 0,435 59,1 9,8 6,1 680
Congo
177 Liberia 0,427 61,2 9,9 4,4 683
178 Guinea-Bissau 0,424 55,5 9,2 m 2,9 1.369
179 Eritrea 0,420 64,2 5,0 3,9 1.490
179 Sierra Leona 0,420 51,3 9,5 3,3 1.529
41
181 Mozambique 0,418 55,5 9,1 3,5 1.098
181 Sudán del Sur 0,418 56,1 4,9 4,8 1.882
183 Guinea 0,414 59,2 8,8 2,6 1.058
184 Burundi 0,404 57,1 10,6 3,0 691
185 Burkina Faso 0,402 59,0 7,7 1,4 1.537
186 Chad 0,396 51,9 7,3 2,3 1.991
187 Níger 0,353 61,9 5,4 1,7 889
188 República
0,352 51,5 7,1 4,2 587
Centroafricana
Otros Países O
Territorios
Islas Marshall .. .. .. .. 4.412
Mónaco .. .. .. .. ..
Nauru .. .. 9,7 .. 12.058
República Popular
Democrática de .. 70,5 12,0 .. ..
Corea
San Marino .. .. 15,1 .. 50.063
Somalia .. 55,7 .. .. 294
Tuvalu .. .. .. .. 5.395
Grupos de
desarrollo humano
Desarrollo
0,892 79,4 16,4 12,2 39.605
humano muy alto
Desarrollo
0,746 75,5 13,8 8,1 13.844
humano alto
Desarrollo
0,631 68,6 11,5 6,6 6.281
humano medio
Desarrollo
0,497 59,3 9,3 4,6 2.649
humano bajo
Países en
0,668 70,0 11,8 7,2 9.257
desarrollo
Regiones
África
0,523 58,9 9,7 5,4 3.383
Subsahariana
América Latina y
0,751 75,2 14,1 8,3 14.028
el Caribe
Asia Meridional 0,621 68,7 11,3 6,2 5.799
Asia Oriental y el
0,720 74,2 13,0 7,7 12.125
Pacífico
Estados Árabes 0,687 70,8 11,7 6,8 14.958
Europa y Asia
0,756 72,6 13,9 10,3 12.862
Central
Países menos
0,508 63,6 9,4 4,4 2.385
adelantados
Pequeños Estados
insulares en 0,667 70,3 11,5 8,1 7.303
desarrollo

42
Organización para
la Cooperación y
0,887 80,3 15,9 11,9 37.916
el Desarrollo
Económicos
Total mundial 0,717 71,6 12,3 8,3 14.447
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2016

14. Tendencias del IDH En América (1990-2015).

14.1. El índice de desarrollo humano (IDH) en América.

En la siguiente tabla se muestra las cifras del IDH para el Continente Americano, del

Informe de 2016 elaborado por el PNUD. En ésta, el Perú ostenta el puesto 14 y se sitúa

dentro de la categoría de desarrollo humano “alto”, por encima de algunos de nuestros pares

en la región latinoamericana, como Ecuador y Colombia, entre otros, pero por debajo de

Venezuela, Costa Rica, México, Brasil, Panamá, Cuba, Uruguay, Argentina y Chile.

Argentina y chile destacan dentro de la categoría de países con desarrollo humano “muy

alto”, con IDH de 0.826 y 0.845, respectivamente, ocupando los puestos 03 y 04 de la lista,

en cada caso.

Destaca el caso de Cuba, que, a pesar de tener un desempeño económico bastante lento, y

con un PBI per cápita de US$ 6,790, casi empatado con Panamá, país que tiene un PBI per

cápita de US$ 13,798. La ubicación de Cuba responde a la fortaleza que presenta en otros

indicadores, como en su esperanza de vida al nacer, de 79,3 años, superada en la región sólo

por Costa Rica (79,4 años), mayor a la mostrada por Perú (74,6 años), Colombia (73,9 años)

o Brasil (73,8 años), y muy por encima de la presentada por Haití (62,6 años), el último país

latinoamericano de la lista.

Cuba presenta también el mayor número de años promedio de escolaridad de América

Latina y el Caribe, con 10,2 años, por encima de Chile (9,7 años), Argentina (9,3 años),

Bolivia (9,2 años), Perú (8,7 años), México (8,5 años) o Brasil (7,2 años), por mencionar

algunos.

43
Ahora bien, al observar el avance de los diferentes países en los últimos 32 años, se

evidencia que aquellos que muestran aún grados de desarrollo humano medio y bajo han

registrado los mayores progresos en términos relativos en dicho lapso, lo que indicaría una

creciente convergencia internacional a este respecto.

Cabe señalar que el PNUD presenta también rankings para un grupo adicional de variables

importantes relacionadas con el desarrollo humano, como son el indicador de desigualdad

según género, el índice multidimensional de pobreza, control sobre los recursos, salud,

educación, rendimiento escolar, integración social, flujos transaccionales internacionales de

bienes y servicios, trabajo y empleo, flujos de capital internacionales y migración, innovación

y tecnología, medio ambiente y tendencias poblacionales (Ver tabla 7).

Tabla 7
América: Tendencias del Índice de Desarrollo Humano (IDH), (1990-2015)

Países 1990 2000 2010 2011 2012 2013 2014 2015


Desarrollo humano
muy alto
01.Estados Unidos 0,860 0,884 0,910 0,913 0,915 0,916 0,918 0,920
02.Canada 0,849 0,867 0,903 0,907 0,909 0,912 0,919 0,920
03. Argentina 0,705 0,771 0,816 0,822 0,823 0,825 0,826 0,827
04. Chile 0,700 0,761 0,820 0,826 0,831 0,841 0,845 0,847
Desarrollo humano alto
05. Uruguay 0,692 0,742 0,78 0,784 0,788 0,791 0,794 0,795
06. Barbados 0,714 0,750 0,780 0,785 0,792 0,793 0,794 0,795
07. Panamá 0,662 0,721 0,758 0,765 0,773 0,780 0,785 0,788
08. Trinidad y Tobago 0,670 0,715 0,774 0,772 0,773 0,778 0,779 0,780
09. Cuba 0,676 0,686 0,780 0,778 0,773 0,772 0,772 0,775
10. Costa rica 0,653 0,708 0,752 0,758 0,762 0,768 0,775 0,776
11. Venezuela 0,634 0,672 0,756 0,767 0,770 0,771 0,769 0,767
12. México 0,648 0,700 0,745 0,748 0,753 0,754 0,758 0,762
13. Brasil 0,611 0,685 0,724 0,730 0,734 0,747 0,754 0,754
14. Perú 0,613 0,677 0,721 0,725 0,731 0,735 0,737 0,740
15. Ecuador 0,643 0,670 0,710 0,717 0,725 0,737 0,739 0,739
16. Colombia 0,592 0,653 0,700 0,707 0,712 0,720 0,724 0,727
17. Jamaica 0,651 0,680 0,722 0,725 0,727 0,727 0,729 0,730
18. República
0,596 0,656 0,703 0,706 0,709 0,712 0,718 0,722
dominicana

44
Desarrollo humano
medio
19. Paraguay 0,580 0,624 0,675 0,679 0,679 0,688 0,692 0,693
20. El salvador 0,529 0,615 0,666 0,670 0,675 0,676 0,678 0,680
21. Bolivia 0,535 0,607 0,649 0,655 0,661 0,666 0,671 0,674
22. Guyana 0,541 0,606 0,624 0,630 0,633 0,636 0,638 0,638
23. Nicaragua 0,495 0,570 0,620 0,625 0,630 0,636 0,642 0,645
24. Guatemala 0,478 0,546 0,609 0,616 0,611 0,614 0,637 0,640
25. Honduras 0,507 0,557 0,611 0,614 0,614 0,618 0,623 0,625
Desarrollo humano
bajo
26. Haití 0,408 0,443 0,470 0,477 0,483 0,487 0,490 0,493
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2016

15. El Perú Frente Al Desarrollo Humano

Una rápida mirada al Perú en su historia, geografía y recursos, demuestra que es un país

sumamente heterogéneo. Ha contado y cuenta con una dotación de recursos minerales de lo

más variados. Por su riqueza biológica es considerado uno de los quince países con mayor

mega-diversidad a escala mundial. El macizo andino favorece la disposición de diversos

planos altitudinales y climáticos, que explican la gran variedad de su fauna y flora.

En el mundo, el Perú es el cuarto país con mayor extensión de bosques tropicales, el

primero en cantidad de plantas domesticadas y en número de especies nativas.

El Perú tiene, además, una posición geoestratégica favorable, al estar ubicado al medio de

América del Sur, de cara al Océano Pacífico y, por tanto, al gran mercado asiático.

Con todos estos recursos y atributos, paradójicamente, cerca del 25% de la población del

Perú vive en la pobreza y aún no ha podido resolver sus problemas estructurales de

desigualdad y exclusión.

¿Qué es lo que impide que una sociedad como la peruana, con más de 30 millones de

habitantes distribuidas en un territorio de un poco más de 1?28 millón de km2, con la

variedad de recursos o capitales antes mencionados, con una población relativamente

45
instruida, alcance niveles de satisfacción de necesidades que le permita tener una vida digna,

sana, con opciones para ampliar sus capacidades y poder participar activamente en la vida de

su comunidad en libertad y democracia?

La respuesta, tal vez, no hay que buscarla, totalmente, afuera. Si bien es cierto, que en un

mundo globalizado, el paradigma dominante determina el contexto mundial y las formas de

relacionamiento de los estado-nación también lo es, el contar con coherencia interna en los

procesos nacionales, asegurar su sostenibilidad en el tiempo y su orientación hacia un futuro

compartido (visión de País). Estos elementos, asimismo, contribuyen, sustantivamente, a la

solución de los problemas estructurales de cada país.

Este es el reto que enfrenta la sociedad peruana. La complejidad del fenómeno exige

trabajar en varios frentes: en el fortalecimiento de la institucionalidad pública y privada; en el

fomento para el desarrollo de las capacidades humanas; en el mejor aprovechamiento

productivo, y en la mejor y más racional utilización del territorio nacional.

Estos procesos, a su vez, producirán efectos positivos colaterales, tales como: mejorar la

autoestima de la población; fomentar la creatividad y la empresarialidad, incentivar la

producción con mayor valor agregado y a estándares de competitividad internacional, y

articular sus diferentes y heterogéneos espacios a través de ejes económicos dinámicos de

cobertura nacional o internacional, que favorezcan la inversión y acumulación en el país.

Tal como se ha sostenido, el siglo XXI debería ser el del “desarrollo humano en el Perú”.

Donde la consolidación de la democracia y el perfeccionamiento de los modelos económicos

para ser más inclusivos, constituyan los marcos en los cuales las personas pueden alcanzar

mejores niveles de vida y expansión de sus capacidades.

Esta propuesta no deja de reconocer que existen factores externos que pueden anular o

retrasar los esfuerzos para un mejor uso de los recursos y potencialidades. De la habilidad

46
para manejarlos, de la coherencia de las políticas y actividades internas y de la lucidez de sus

líderes políticos, económicos y sociales, a escala nacional, regional y local, dependerá el

efecto de esos factores y su transformación de amenaza en oportunidad. El trabajo nacional

en provecho del desarrollo humano será la base más sólida para obtener un mejor lugar en el

mundo globalizado.

La situación del desarrollo peruano actual es el resultado de la combinación de una serie

de condicionantes geográficos, naturales, problemas estructurales y herencias históricas no

resueltas, así como, de reformas económicas y políticas no siempre exitosas. Es necesario

entender esta combinación para saber qué se puede hacer para enfrentar problemas tan

antiguos como la desigualdad, la pobreza, la centralización, la exclusión social y la

inestabilidad política.

15.1. La geografía condicionante y la diversidad de los recursos naturales.

La geografía es un poderoso condicionante del desarrollo en el Perú y, sin embargo, ofrece

muchas potencialidades por los variados recursos naturales que contiene. La geografía

peruana presenta básicamente cuatro características:

Posee tres regiones naturales sumamente diferentes, en términos de recursos, altitudes,

climas, disponibilidad de agua, bosques, entre otras. Por lo tanto, en la costa, sierra y selva la

agricultura es distinta.

Es extremadamente variada, pues posee 84 de las 103 zonas de vida existentes en el

mundo, según la clasificación de Holdrige.

Tiene una topografía muy accidentada que reduce las tierras cultivables, dificulta las

comunicaciones viales, condiciona el asentamiento humano a zonas específicas y hace perder

economías de escala en la agricultura. Esta topografía permite que su territorio posea más de

47
mil ríos y aproximadamente doce mil lagos y lagunas, siendo el más importante el lago

Titicaca.

Tiene un mar territorial con 3.080 Kms. de costa, con grandes potencialidades de una

variadísima fauna marina, que permitió el poblamiento costero.

Esta abrupta geografía contiene una variada dotación de recursos naturales. Las tierras del

Perú tienen distintas aptitudes: al 5.8% de la superficie que sirve para cultivar, debe añadirse

el 14.1% que son pastos naturales, el 37.9% de aptitud forestal y el 42.2% de protección

(ONERN 1982). La Sierra contiene una enorme cantidad de minerales que han hecho que se

considere al Perú, como uno de los siete distritos mineros más ricos del mundo. Los metales

producidos tales como oro, cobre, zinc, plomo, plata y hierro constituyen, a su vez, los

principales productos de exportación.

El país posee también petróleo y gas natural. El yacimiento de Camisea es uno de los más

importantes, tiene reservas probadas de 8.7 trillones de pies cúbicos de gas natural y 545

millones de barriles de líquidos de gas.

Hay cerca de 60 millones de hectáreas de bosques tropicales que constituyen casi el 55%

del territorio nacional y el 13 % de los bosques existentes a nivel mundial.También existen

alrededor de 26 millones de hectáreas de bosques con aptitud para el manejo forestal, con

1,300 millones de metros cúbicos de maderas de diferentes especies y 10 millones de

hectáreas aptas para la reforestación.

Además de la madera, la Amazonía ofrece un sinnúmero de recursos naturales. La

biodiversidad es impresionante, existe una gran variedad de orquídeas, plantas medicinales,

insectos y una multiplicidad de mamíferos, peces y reptiles tropicales. Por su fauna, flora y

paisaje, la Amazonía peruana es muy atractiva al ecoturismo. Debido a su extensión, el

48
bosque amazónico es un sumidero de carbono, lo que permite contribuir a controlar los

cambios climáticos en el ámbito mundial.

Es más, el Perú ocupa el quinto lugar en el mundo debido a la diversidad de su flora:

existen unas 25 mil especies, de las cuales 4,400 tienen propiedades conocidas y hay 128

clases de plantas nativas domesticadas. Cuenta, además, con una alta diversidad genética en

especies como la papa y el maíz. Tiene también un importante centro de germoplasma, con

un gran número de especies de aplicación industrial: 682 especies para la alimentación; 1,044

para el uso medicinal; 444 especies maderables, 86 forrajeras; 46 especies para obtener

aromas y perfumes, 75 útiles para la cosmetología y 128 para tintes y colorantes (Brack

2001).

La diversidad geográfica del Perú permite, asimismo, una fauna plural. En el litoral

marítimo y en las aguas continentales se estima la existencia de más de dos mil especies de

peces. Existen unas 1,730 especies de aves; 365 tipos de reptiles; alrededor de 462 clases de

mamíferos, entre los cuales está el 80% de la población de camélidos sudamericanos (alpaca,

llama, vicuña y guanaco).

Los antiguos peruanos, conocedores de la naturaleza, utilizaron mejor y de manera más

adecuada y sostenible los recursos naturales. Desde la época colonial, al integrarse el país al

comercio mundial, la aproximación de la sociedad peruana con la geografía ha sido menos

amistosa y hasta depredadora. Es importante aquí señalar, que desde la perspectiva del

desarrollo humano, la sostenibilidad de los recursos naturales y el cariño por la geografía son

condiciones importantes para el desarrollo.

La población peruana está distribuida en lugares con disponibilidad de agua y de otros

recursos favorables a la vida humana. En los 53 valles de la Costa peruana se asienta el 52%

49
de la población; en los valles interandinos y zonas altas vive el 35% y en las márgenes de los

ríos de la Amazonía sólo el 13%.

La accidentada topografía obliga a que la población peruana viva en diferentes altitudes

que van de 0 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.) a 4,801 m.s.n.m., altitud donde se

encuentra el distrito de Suyckutambo (Espinar, Cusco). La gran mayoría de la población (el

80.5%) vive en altitudes menores a los 3,000 m.s.n.m. El desarrollo humano en el Perú, en

parte ha sido condicionado por la geografía y por los recursos naturales y éstos han incidido,

particularmente, en la localización de las poblaciones. Existen otros factores que también han

frenado el desarrollo humano, éstos se señalan a continuación: a) La desigualdad distributiva,

b) La pobreza, c) El centralismo, d) Atraso de la agricultura serrana.

15.2. Perú: el IDH Departamental.

Según el cuadro, podemos ver que hay una disminución en el Índice de Desarrollo

Humano hacia el año 2012, respecto a los IDH de los años anteriores, mostrados en el Cuadro

N°7 según los datos de PNUD; esto es debido a que en ese año se tomó en cuenta la nueva

metodología de cálculo del IDH. Con la nueva metodología establecida por el PNUD a partir

del año 2010 para el cálculo de los Índices de Desarrollo Humano, los valores

departamentales de la esperanza de vida al nacer siguieron siendo los mismos.

En el caso de las variables de logro educativo, el problema es que el índice oficial de PNUD

ha cambiado su definición, al abandonar la anterior combinación de variables —un tercio de

alfabetismo y dos tercios de matriculación secundaria— por la combinación de años de

educación de los mayores de 25 años y años esperados de educación. En ambos casos se

mantiene la lógica de referirse a la educación pasada (de adultos hasta el fin de la vida) y la

educación presente (para personas que están todavía en edades activas de educación). Para el

caso de la matriculación de mayores de 25 años se ha tenido que acudir al Censo Nacional de

50
Población y Vivienda del año 2007, y se ha tomado para la estimación la población de 20 a

más años (que, en el 2012, excepto las variaciones por mortalidad y migraciones, sería la de

25 a más años). Por el lado del tercer componente, se toma en cuenta el ingreso familiar per

cápita.

En el Cuadro Nº 7 se presentan los IDH de los distintos departamentos del Perú para el

año 2012, incluyendo dentro de esta relación a la Provincia Constitucional del Callao. En el

cuadro mencionado se aprecia que el departamento de Lima ha logrado recuperar el primer

lugar en el ranking 2012 en el IDH (en la anterior medición del IDH ocupaba el segundo

lugar, luego del Callao). Luego le sigue el departamento de Moquegua, (que también logra el

primer lugar en el ingreso familiar per cápita). Prosigue en el tercer lugar el ahora desplazado

Callao. Continúan Arequipa y Madre de Dios, cuyas ubicaciones resaltan por cuanto reflejan

el caso de una notable recuperación (Arequipa, que vuelve a una posición de vanguardia en el

IDH, que no la presentaba desde el 2007 en donde ocupó el tercer puesto) y el de un

extraordinario repunte (en Madre de Dios que nunca ostentó una alta posición en el ranking

histórico del IDH departamental).

En el otro extremo del ranking, figura Huancavelica como el departamento de menor nivel

de desarrollo humano de todo el país, situación que generalmente ha mantenido en el ranking

histórico, del IDH departamental. El departamento de Ayacucho aparece en la penúltima

posición en el año 2012, su peor ubicación histórica lo que evidencia que en los últimos años

ha experimentado un marcado retroceso comparativamente con respecto a la gran mayoría de

departamentos del país. Apurímac aparece en el puesto antepenúltimo, mejorando muy

ligeramente con respecto a los años anteriores. Huánuco aparece en el puesto 22 y Cajamarca

en el 21, reflejando con ello lo rezagados que se encuentran estos departamentos en sus

niveles de desarrollo humano.

51
Con respecto a los demás departamentos, podemos hacer las siguientes apreciaciones en

torno a su IDH 2012, en comparación con este mismo índice obtenido en la penúltima

medición realizada en el país (año 2007):

Los departamentos que experimentaron mejoras en el ranking IDH 2012 con respecto al

ranking 2007 fueron Tacna (mejoró una posición: del puesto 7 subió al 6); Junín (también

mejoró una posición: del puesto 12 subió al 11); Cusco (mejoró significativamente por cuanto

subió del puesto 18 al puesto 12); San Martín (subió una posición: del 15 pasó al 14); y Puno

(subió de manera destacada del puesto 23 al 19).

Por el contrario, los departamentos que experimentaron desmejoras en el ranking, fueron

Ica (bajó del puesto 4 al 7); Tumbes (bajó del puesto 5 al 8); Piura (bajó una ubicación: del

puesto 14 al 15); Ucayali (bajó del puesto 11 al 16); Loreto (bajó de la ubicación 16 a la 18);

y Amazonas (bajó del 19 al 20).

Por último, los departamentos que mantuvieron su misma posición en el ranking 2012

(con respecto al 2007) fueron La Libertad (puesto 9), Lambayeque (puesto 10), Ancash

(puesto 13) y Pasco (puesto 17)

Tabla 8
Perú: el Índice de Desarrollo Humano (IDH), por Departamentos 2000 y 2012

Valores del índice de desarrollo humano


Departamentos
2000 2012
Perú 0,620 0,5058
Amazonas 0,515 0,3846
Áncash 0,577 0,4429
Apurímac 0,457 0,3444
Arequipa 0,635 0,5781
Ayacucho 0,488 0,3360
Cajamarca 0,495 0,3773
Cusco 0,537 0,4434
Huancavelica 0,460 0,2962
Huánuco 0,494 0,3746
Ica 0,667 0,5351
Junín 0,578 0,4539

52
La Libertad 0,613 0,4653
Lambayeque 0,625 0,4617
Lima 0,744 0,6340
Loreto 0,563 0,3977
Madre de Dios 0,621 0,5582
Moquegua 0,666 0,6215
Pasco 0,575 0,4114
Piura 0,551 0,4379
Puno 0,512 0,3942
San Martin 0,553 0,4408
Tacna 0,681 0,5553
Tumbes 0,620 0,5184
Ucayali 0,565 0,4324
Fuente: INEI – PNUD

15.3. Alineación de las políticas nacionales con el desarrollo humano

En un mundo globalizado, las políticas nacionales para el desarrollo humano universal

deben complementarse y acompañarse con un sistema mundial que sea equitativo y

enriquezca el desarrollo humano. Este enfoque se encuentra articulado por cuatro ejes

principales que pueden garantizar que el desarrollo humano llegue a todas las personas:

a) Llegar a las personas en situación de exclusión mediante políticas universales.

Se necesitan políticas universales para llegar a las personas en situación de exclusión, Por

tanto, es preciso la reorientación adecuada de las políticas universales que puede reducir los

déficits de desarrollo humano entre las personas en situación de exclusión. Para ello, es

esencial:

 Promover un crecimiento inclusivo

 Aumentar las oportunidades de las mujeres

 Fomentar las capacidades durante el ciclo de vida

 Movilizar recursos para atender las prioridades de desarrollo humano

53
b) Aplicar medidas para los grupos con necesidades especiales.

Algunos grupos de personas tienen necesidades especiales Puesto que se discrimina

sistemáticamente a algunos grupos sociales (minorías étnicas, pueblos indígenas, personas

con discapacidad) y, de ese modo, se les excluye, se necesitan medidas específicas para que

puedan lograr resultados equitativos en materia de desarrollo humano.

Su situación exige medidas y atención específicas. Por ejemplo, las personas con

discapacidad requieren medidas que garanticen su movilidad, su participación y sus

oportunidades laborales.

 Utilizar la discriminación positiva

 Fomentar el desarrollo humano para los grupos en situación de marginación

c) Construir un desarrollo humano resiliente

Los progresos en el ámbito del desarrollo humano a menudo se estancan o se disipan si se

ven amenazados por convulsiones como las epidemias mundiales, el cambio climático, los

desastres naturales, la violencia y los conflictos. Pueden hacer que los avances en el

desarrollo humano se ralenticen o incluso se inviertan, lo que puede tener consecuencias para

las personas que solo han logrado los aspectos básicos del desarrollo humano y para las que

todavía no han alcanzado ese nivel. Así pues, el desarrollo humano tendrá que ser resiliente

 Hacer frente a las epidemias, las convulsiones y los riesgos

 Mantener el bienestar humano en los escenarios posteriores a conflictos.

 Hacer frente al cambio climático

 Promover la protección social

 Empoderar a las personas en situación de exclusión

En un mundo globalizado, las políticas nacionales para el desarrollo humano universal

deben complementarse y acompañarse con un sistema mundial que sea equitativo y

54
enriquezca el desarrollo humano. Será preciso empoderar a las personas en situación de

exclusión, de tal forma que, si las políticas y los actores pertinentes no cumplen sus

cometidos, dichas personas puedan alzar la voz, reclamar sus derechos y tratar de corregir la

situación.

 Defender los derechos humanos

 Garantizar el acceso a la justicia

 Fomentar la inclusión

 Garantizar la rendición de cuentas

15.4. Índice de desigualdad de género en el Perú.

El Índice de Desigualdad de Género es similar en cuanto a método al Índice de Desarrollo

Humano ajustado por la Desigualdad (IDH- D). Se interpreta como una pérdida combinada

en los logros de salud reproductiva, empoderamiento y participación en la fuerza laboral

debido a las desigualdades de género. Dado que el Índice de Desigualdad de Género engloba

dimensiones diferentes a las recogidas en el IDH, no se puede interpretar como una pérdida

en el IDH en sí. Los valores más altos en el Índice de Desigualdad de Género indican más

desigualdades y por lo tanto, una mayor pérdida para el desarrollo humano.

La puntuación media global en el Índice de Desigualdad de Género en el Perú es 0,420. La

cifra refleja una pérdida porcentual de 42,0% en los avances obtenidos en las tres

dimensiones a causa de la desigualdad de género. La salud reproductiva es el factor que más

contribuye a la desigualdad, ya que la mortalidad materna es elevada, situándose en 93

muertes maternas por cada 100 000 nacidos vivos.

15.5. Lambayeque: el IDH provincial.

Según el siguiente Cuadro N° A.8 referente al Departamento de Lambayeque, podemos

observar que a nivel departamental el IDH es de 0,4617 ocupando el ranking número 9 de un

55
total de 24 departamentos y una provincia constitucional. A nivel provincial, Chiclayo tiene

un IDH de 0,5057 ocupando el ranking número 30 de un total de 195 provincias que tiene el

Perú. Le sigue la provincia de Lambayeque con un IDH de 0,3806 y un ranking provincial

número 79. Por último, la provincia de Ferreñafe tiene un IDH de 0,3546 y ocupa el ranking

provincial número 90. Contribuye a este bajo índice de la provincia de Ferreñafe, al bajísimo

crecimiento de su IDH entre los años 2003 y 2015: pasó de 0,3501 a 0,3546, respectivamente.

Debemos tener en cuenta que los distritos de Cañaris (78%) e Incahuasi (81%) en

Ferreñafe y Salas (78,5%) en Lambayeque, son los distritos que tienen el mayor índice de

pobreza a nivel departamental.

Tabla 9
Lambayeque: El Índice de Desarrollo Humano (IDH), Provincial 2015

Provincia IDH Ranking


Lambayeque
9
(Departamento) 0,4617
Chiclayo 0,5057 30
Ferreñafe 0,3546 90
Lambayeque 0,3806 79
Fuente: PNUD-Informe de desarrollo humano 2015

16. Crítica al IDH

Como ya hemos visto a lo largo del documento, el IDH designa valores numéricos a

diferentes países con la intensión de medir el desarrollo de un país centrándose en la unidad

básica de la sociedad que son las personas, este se compone de tres índices: PIB per cápita, la

esperanza de vida al nacer y una combinación de la tasa de alfabetización de adultos y la tasa

de matrícula de primaria, secundaria y la puntuación (0-1) de cada país es el porcentaje del

nivel máximo que alcanza y el promedio de dichas puntuaciones en los tres índices ya

mencionados refleja el puntaje de desarrollo humano de un país.

Sin duda, es un intento de desarrollar una mejor medida de bienestar, pero no podemos ver

el valor del Índice de Desarrollo Humano solamente en esas tres variables, esto no quiere

56
decir que sean insignificantes, al contrario, la clasificación y medición de cada uno de estos

aspectos del desarrollo humano podría ser un buen primer paso para identificar las áreas de

debilidad que una sociedad podría desear dedicar recursos adicionales a la mejora. Sin

embargo, al apoyarse en unos pocos indicadores representa una vista simplificada del

desarrollo humano, mostrando una imagen distorsionada de la realidad.

16.1. Las principales críticas al IDH

Entre las críticas principales al IDH, las tres más importantes son:

 El concepto de desarrollo humano es muy amplio (más que las tres variables que la

componen) y muy cambiante para poder ser expresado numéricamente como un

índice.

 Otra crítica hacia el PNUD es que el IDH mide con el mismo peso a las tres

variables o indicadores que lo componen, mientras que el PBI per cápita puede

variar o fluctuar rápidamente por la desigual generación de ganancias de un lugar

en cada año y por la depreciación de las monedas locales respecto del dólar (como

ocurrió en la Argentina con la devaluación del peso en enero de 2002), las otras

dos variables, educación y esperanza de vida, cambian más lentamente y tienen un

tope que no posee el PBI per cápita.

 Pese a incorporar variables sociales de importancia como la educación, no refleja

los niveles de desigualdad entre la población, por lo que la PNUD ha

complementado este indicador con otro referido al grado de desigualdad en los

niveles de ingreso de la población al que se denominó Coeficiente o Índice de Gini

16.2. Dimensiones que debería considerar el IDH

En los datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se menciona que el

IDH simplifica y refleja solo una parte del desarrollo humano no contempla las

57
desigualdades, la pobreza, la seguridad humana ni el empoderamiento, también explica que

no incluye estas dimensiones, porque este índice resumen está diseñado para reflejar aspectos

básicos del desarrollo humano.

Las dimensiones que toma en cuenta son tener una vida larga y saludable, adquirir

conocimientos y disfrutar de un nivel de vida digno. Estas variables son construidas de

información de cuestionable con respecto a países desarrollos, las razones posibles son que

muchos de los países no cuentan con información sobre la esperanza de vida y la educación,

y si se da el caso de que contaran con estos datos, no es información actualizada, sino

proveniente de censos que en promedio se realizan cada 10 años, para lo que suelen utilizar

proyecciones que se encuentran alejadas de la realidad.

Que el IDH mida el desarrollo humano mediante índices compuesto y no a nivel

individual es otro punto negativo. Sin embargo, no es el único índice que trabaja con las

mismas dimensiones básicas.

Con respecto al sector salud

Como señalamos, dicho indicador, pese a sus bondades, tiene una limitación: tomado

aisladamente, como un componente del promedio nacional, tiende a esconder las disparidades

dentro de los países. Ello obliga a considerar el denominado IDH ajustado por Inequidad

(IDHI).

El IDHI subsana dicha deficiencia del IDH, al ajustarlo por un factor de Inequidad (o

Desigualdad) que refleja las disparidades existentes, no sólo para acceder a un buen ingreso,

sino también a la salud y a la educación. Gracias a él se obtiene una imagen mucho más

completa y fidedigna del nivel de bienestar de la población.

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En condiciones de total igualdad, el IDHI es idéntico al IDH. Cuanto más desigual es la

distribución de los tres elementos señalados, más bajo es el IDHI (y mayor su diferencia con

el IDH).

La paradójica relación inversa entre aspectos importantes de los determinantes de la salud

y del estado de salud de la población y los niveles de riqueza. Se observa que en tanto mayor

es la pobreza de los países considerados, menor es el gasto per cápita por concepto de salud,

menor es el número de médicos por habitantes, menor es la cifra de mujeres que reciben

atención prenatal y menor es la magnitud de partos atendidos por personal capacitado,

Con respecto al PBI

La deficiencia que existe en esta variable es la medida con la que se hace y es la

misma para todos los países por igual. Si el PBI considerada el nivel de tecnología que ha

llevado a estos países a llegar al PBI que presentan actualmente, la distribución de la tabla

sería otra, porque en el caso de Perú, este no es un país con grandes fortalezas tecnológicas

sino solamente un país exportador de materias primas, siendo esta su única ventaja con

respecto a otros países (su nivel de riqueza de biodiversidad), pero que sin embargo si el IDH

considerada el nivel de tecnología de estos países, los resultados arrojarían otros resultado, a

favor de los países industrializados y en contra países exportadores primarios como en el caso

de Perú

El crecimiento económico (incremento de la producción de bienes y servicios) dado

un nivel de tecnología determinado debe estar finalmente al servicio del hombre y no quedar

simplemente en cifras que muestren la dinamicidad de la actividad económica, focalizándose

en la dignidad humana, a raíz de esta premisa el crecimiento económico debe estar alineado

al desarrollo humano, cuyos fundamentos están en la justicia social y la equidad de la

distribución de la renta.

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Considerando que dos tercios de la humanidad sobreviven con el 6% de la renta total, el

enigma que planteamos se torna un verdadero desafío. Es por ello que las instituciones del

sector público, organizaciones empresariales y organismos internacionales tienen al

desarrollo como punto prioritario de cualquier agenda social. Los gobiernos hablan de

crecimiento del PBI, la baja de la tasa de desempleo, la reducción de la pobreza, la

distribución de la riqueza y la creación de infraestructura y de tecnologias que nos permitan

estar a la par con países del primer mundo

Con Respecto Al Nivel De Educativo

Bueno, debido al nuevo formato para calcular el IDH, la cosa está muy clara, los niveles

educativos siguen siendo muy bajos en los países en desarrollo y muy avanzado en países

industrializados (a excepción de Cuba), y que en gran parte tiene que ver la innovación

tecnológica, algo que en países como en Perú, le falta progresar mucho

La inversión en educación sigue estando muy por debajo de los niveles de la OCDE, a

pesar de los avances recientes: el porcentaje de gasto público sobre el PIB de 3.6% en 2015

estuvo muy por debajo del promedio OCDE que se ha mantenido en torno al 5.5% del PIB en

los últimos años.

En comparación de Chile que destinó un 6,1% de su Producto Interno Bruto a los niveles

de educación escolar y superior durante el 2013, mientras que el promedio de los países

OCDE asignó un 5,3%, este porcentaje no ha cambiado mucho hasta el 2016 por la apuesta a

largo plazo en el ámbito educacional.

Según la Cámara de Comercio, el Perú, en el presupuesto educativo 2016, estaría

planificando una inversión del 6% del PBI al 2021. Por su lado Chile, este porcentaje viene

reflejando desde el 2013.

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El reciente aumento en el gasto - desde el 2.9 % del PIB en 2010 al 3.6% en 2015, y la

proyección de gasto de 3.85% del PIB en 2016 - indica el fuerte compromiso de la

administración actual para invertir en educación. Sin embargo, comparando los niveles de

gasto por estudiante en relación con el nivel de desarrollo del país, en el Perú continúa

invirtiéndose menos que en el promedio de países de la OCDE y de otros países de la región;

como es el caso del país vecino Chile que, en el 2014, Conicyt contó con un presupuesto total

de 283 mil 174 millones de pesos, el que incluye alrededor de 40 mil millones de pesos que

corresponden al Fondo de Innovación para la Competitividad, FIC. Las principales líneas de

ejecución de este presupuesto fueron las siguientes: Proyectos de investigación científica,

Centros de investigación en función de oportunidades y desafíos del país, la generación de

capacidades científico – tecnológicas, y entre otros.

Mientras que Perú aún sigue con una pecaría y dificultoso desarrollo en el ámbito de

innovación tecnológica, aunque en los últimos años ha crecido de forma desacelerada por el

poco presupuesto destinada a estos programas de desarrollo humano.

Una de las funciones esenciales de un sistema educativo ha de ser la de formar a los

ciudadanos en competencias que les permitan una mayor y mejor inserción laboral,

favoreciendo su acceso a empleos formales y de calidad.

En el Perú, la pertinencia de las competencias aparece baja, comparado con otros países de

la región, como el caso de Chile, que existe una mayor competitividad en el ámbito laboral

por el mismo sistema educativo. En este sentido, el bajo desempeño educativo en el país es

una de las principales explicaciones a la baja pertinencia de las competencias, algo que se

manifiesta a través de la importante brecha entre las competencias que poseen los

trabajadores peruanos y las que demanda el sector productivo.

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Conclusiones

El IDH es un indicador de desarrollo más eficiente a términos relativos de mejora en

distintos aspectos de una sociedad, ya que antiguamente se relacionaba el desarrollo de la

sociedad únicamente con el crecimiento del PBI, y como bien sabemos este es más complejo

ya que abarca distintas variables de vital importancia desarrollada en la investigación.

El IDH describe las 3 variables fundamentales para el desarrollo de una persona como lo

es la educación, salud y riqueza. Si bien es cierto el poder adquisitivo es importante pero no

suficiente, ya que para lograr un desarrollo sostenido se necesita vincular esta con la salud y

educación.

El índice de desarrollo humano sirve de guía a los gobiernos para la elaboración de

políticas públicas en materias de distribución de la riqueza, esperanza de vida, educación y

bienestar social.

Dentro de este ranking mide de 0-1 y mientras más se acerquen los países al valor de 1

mayor será el grado de desarrollo en el área de salud, educación y riqueza en general se

podría decir que ese estado goza de un bienestar social.

El crecimiento económico en el caso del Perú ha contribuido a reducir la pobreza en los

últimos diez años de manera significativa, pero es cierto que la reducción de la desigualdad es

más lenta.

En el caso del Perú, la desigualdad está principalmente influenciada por la disparidad en el

ingreso, educación y salud, pero el mayor peso es la desigualdad en el ingreso. Es un reto

importante para el Perú de acá al año 2021.

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Bibliografía

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