Você está na página 1de 9

Intestino

Delgado: El individuo está analizando demasiado, angustias vitales. Angustia de no recibir lo


suficiente y morir de hambre. El miedo siempre está asociado con lo estrecho y con el afán de
aferrarse.

Grueso: Indica un exagerado afán de aferrarse a lo material y la incapacidad de ceder.

Me siento tranquilo contemplando el armonioso fluir de la vida.

Recibo los dones que la naturaleza me regala

Inflamación

Incitación a comprender algo y pretender, hacer visible un conflicto ignorado. Si no lo consigue, las
inflamaciones agudas (-itis) adquieren carácter crónico (“-osis”)

Ahora estoy abierto a mirar mis propios conflictos sin ningun temor, resolviendolos y viviendo feliz
y pleno.

Colitis Ulcerosa

Individuo hipócrita, adulador, renuncia a vivir su vida de manera responsable.

El intestino o conducto intestinal es la continuación del duodeno y termina en el ano. Lo


constituyen el INTESTINO DELGADO, que tiene una función esencial en la absorción de Jos
nutrientes, y el colon (INTESTINO GRUESO), cuya función es mucho menor que la del delgado.
Tiene la misión de completar la degradación de algunos residuos y de reabsorber el agua, lo que
les da a las heces su consistencia característica. Es el depósito de los desechos del alimento, es
decir, de Jo que el cuerpo no necesita.

Los problemas del intestino delgado son los TUMORES, el CÁNCER, la DIVERTICULITIS, la
ENFERMEDAD DE CROHN y, a veces, la DIARREA.
Los problemas del colon son el ESTREÑIMIENTO, la DIARREA, los CÓLICOS, la COLITIS, los
GASES INTESTINALES, los TUMORES, el CÁNCER, los CALAMBRES, la GASTROENTERITIS y los
PARÁSITOS. Ver el problema específico en este libro, además de la siguiente definición.

D Cuando se presenta un problema en el INTESTINO DELGADO, está relacionado con la


incapacidad de la persona para retener y absorber bien lo que es bueno para ella de entre los
acontecimientos de su vida diaria. Es una persona que se aferra mucho a los detalles en lugar de
ver la situación globalmente. Aun cuando sólo una parte de lo que sucede no le convenga, su
tendencia será de rechazarlo todo. Por una insignificancia teme carecer de lo necesario.

Un problema en el INTESTINO GRUESO se produce en la persona que tiene dificultad para


deshacerse de viejas ideas o creencias que ya no le son necesarias (estreñimiento) o que rechaza
demasiado rápido los pensamientos que podrían beneficiarle (diarrea). A menudo sufre
contrariedades fuertes que le resultan imposibles de digerir.

C Tu problema en los intestinos es un mensaje importante para que aprendas a nutrirte de buenos
pensamientos en lugar de temores y pensamientos desvalorizantes. En tu mundo material
tampoco necesitas creer en la escasez. Tienes que trabajar tu fe; tener fe en la presencia divina en
ti y en el Universo que existe para ocuparse de todo lo que vive en este planeta, incluido tú. Debes
dejar ir lo viejo que hay en ti para hacer lugar a lo nuevo. Ver también dolor de barriga.

El intestino es el centro de absorción e integración del alimento y de los alimentos como el de los
pensamientos, los sentimientos y de mi realidad actual. Todo lo que me causa tristeza, temor,
confusión, rebelión, vergüenza o cualquier otro pensamiento o sentimiento discordantes puede
encontrar una liberación y crear problemas intestinales. La digestión se hace a este nivel, por lo
tanto si tengo contrariedades y que me siento víctima de un “golpe bajo”, de una “mala jugada”, o
que tengo la sensación que alguien me ha hecho “una mala pasada”, ¡tendré malestar en los
intestinos porque no digeriré sencillamente! Estaré particularmente afectado si se trata de un
miembro de mi familia que es el “cerdo”. Al poder digerir esta situación, se manifestará por un
problema al nivel de mis intestinos. Si está afectado mi intestino delgado, puedo tener tendencia a
juzgar las situaciones que se presentan a mí teniendo opiniones muy marcadas con relación a mis
nociones de “bien” y “mal”. También tendré tendencia a tener la sensación de carecer de muchas
cosas en mi vida. Los intestinos (en particular el intestino gordo) también están vinculados con mi
habilidad a dejarme ir, a sentirme suficientemente en seguridad interiormente para ser
espontáneo. Mis intestinos simbolizan el hecho de dejar circular los acontecimientos en mi vida.
Puedo tener una necesidad muy fuerte de retener y controlar lo que me sucede. Me agarro a
ciertas cosas, a personas o situaciones, incluso hasta vivir celos y posesividad y mis intestinos
están congestionados por todo lo que retengo y que ya no es útil, pudiendo causar, entre otras
cosas, el estreñimiento. Aprendo a ser autónomo y a decirme que tengo todos los recursos
necesarios en el interior de mí para crear lo que quiero. ¡La única persona sobre quien puedo
tener control, soy yo – mismo!

El cólico es una contracción o contracciones resultantes de una gran tensión interior, una
situación que me hace perder seguridad y que me ponen tan nervioso que aparece la
congestión intestinal, los dolores del estómago, de los canales glandulares y de las vías
urinarias. Dudo de mis capacidades, carezco de confianza en mí, tengo miedo de no estar a la
altura, ignoro cómo hacer para resolver un problema. Un ejemplo típico que se refiere a
los cólicos del recién nacido, es el mío cuando, como madre, tengo miedo de no cuidar bien
de mi bebé correctamente, de no hacer suficientemente. El bebé siente interiormente mi
ansiedad y se vuelve, a su vez, inquieto (el niño que sufre de cólico debe estar rodeado de
calma, paciencia y amor). Acepto que en la vida, todo suceda para lo mejor. Por lo
tanto, suelto, hago todo mi posible con amor. Lo que veía como problemas e inseguridades se
vuelve sencillamente experiencias que me ayudan a proseguir mi evolución y a crecer.
Ejercicios de respiración, relajación y meditación pueden ayudarme a tomar contacto con mí
ser interior, a realizar todas las fuerzas que están en mí y hacer desaparecer mi impaciencia
frente a una persona o una situación que me irrita.
La colitis (itis = ira) es una inflamación a veces ulcerosa del colón, el intestino gordo. El papel
del colón puede compararse a mi modo de comportarme, de tratar con mi propio universo.
Cuando soy incapaz de ser yo – mismo frente a la autoridad y frente a mis relaciones
personales (cónyuge, padres, profesores, jefes, etc.) controlo mis gestos y mis acciones porque
temo la reacción de la persona de quien puedo recibir la aprobación y el amor.
Las colitis frecuentemente se presentan en los niños que temen las reacciones de sus padres
que manifiestan mucha severidad y que son muy exigentes hacía ellos. Necesito tanto afecto,
amor y valorización que quiero complacer a toda costa (incluso hasta ahogar mi
personalidad y mis necesidades fundamentales). No soy yo – mismo y no me atrevo a expresar
mis emociones; las inhibo. Reprimo varias veces cosas que encuentro indigestas.
Esta dependencia afectiva me lleva a vivir ira que me roe interiormente, frustración y
humillación. Si vivo estos sentimientos en sumo grado, brotará una úlcera. Mis reacciones
emocionales me advirtieron que debía cambiar mi actitud pero no he comprendido. Ahora es
la señal física. ¿Cómo actuar? Acepto que venga la felicidad de lo que siento en el
interior. Aprendo a amarme, a ser yo – mismo y tomo mi lugar. Adquiero independencia y
autonomía y comprendo que soy cada vez más feliz y que actúo ahora en conformidad con mi
propia naturaleza.
La ileitis se define como una inflamación de la última parte del intestino delgado, el íleon,
caracterizada por fuertes dolores. En el caso de enfermedades bacterianas o virales, puede
tomar el aspecto de una crisis de apendicitis. Las infecciones consecutivas al SIDA, y a la
tuberculosis pueden provocar una inflamación del íleon pero los casos crónicos agudos se
refieren a la enfermedad de Crohn. Puede tratarse de una forma de auto – castigo después
de un sentimiento intenso de culpabilidad. Esto se refiere a mi estima personal; no me siento
“a la altura”, me siento “no correcto”, “no sirvo para nada”, “soy menos que nada”. Me
desprecio tanto que vengo a pensar que nadie me quiere y que quieren que siento inferior.
Estos sentimientos se añadirán a una situación en la cual vivo una carencia, bien al nivel
material o afectivo. Tengo la sensación de que el objeto de esta carencia me ha sido usurpado
de un modo despreciable, repugnante. A esto puede sumarse el miedo a morir. Entonces, ruge
la rebelión muy profundamente adentro mío. Esto sólo permite aumentar mi temor a ser
rechazado por los demás. Al tener la sensación de no valer nada, esta enfermedad me puede
ayudar a recibir la atención que necesito y que no tengo la sensación de recibir. Mi estima
personal es baja y soy demasiado abierto energéticamente, al nivel del abdomen, y recibo
cualquier cosa incluido lo negativo de mi entorno y que me puede afectar. Me rechazo al punto
que es como si, energéticamente, mi abdomen se volviera una basura y como si permitiera que
la gente de mi entorno vertiera en mí su energía negativa. Me dejo invadir porque no ocupo
suficientemente mi lugar y rechazo las situaciones, lo cual me hace vivir diarreas. Estoy en
profunda investigación de mi identidad personal o espiritual y la gravedad de la enfermedad
me indica hasta qué punto esto toca a un aspecto de mi vida que es fundamental, incluso
esencial. Los medios que podría tomar para aumentar mi estima personal y permitir hallar
verdaderamente mi identidad, el lugar que ocupo en mi familia o en la sociedad, me ayudarían
a recobrar la calma y la armonía en mi vida. El hecho de encontrar verdaderamente el lugar
que me corresponde me dará una protección natural frente a mi entorno. La vida es bella, yo
también tengo derecho a vivir!

La diarrea es un síntoma de perturbación del tránsito intestinal. Se caracteriza por la


emisión de heces líquidas o semilíquidas. A menudo se acompaña de dolores
abdominales del tipo de los cólicos. Las diarreas más frecuentes se deben a un
mal funcionamiento del aparato digestivo.
En el plano físico, la diarrea representa el rechazo del alimento antes de que el
organismo haya podido asimilar lo que necesitaba, por lo tanto, la persona
afectada hace lo mismo, pero en los planos emocional y mental. Este problema se
manifiesta en la persona que rechaza demasiado rápido lo que puede ser bueno
para ella. Le parece que lo que le sucede es difícil de asimilar. No ve su utilidad. De
este modo se priva de disfrutar la vida plenamente, lo cual le genera ingratitud.
Siente más rechazo y culpabilidad que gratitud. El rechazo que siente esta persona
está más ligado al mundo de tener y hacer que al de ser. Tiene miedo de no tener
algo o de no hacer lo suficiente, de hacerlo mal o de hacer demasiado. Su
sensibilidad emotiva está trastornada. Por ello, tiende a rechazar rápidamente
una situación que la confronta con sus miedos, en lugar de experimentarlos.
Sufrir diarrea te ayuda a darte cuenta de que no te estimas lo suficiente y que crees
no merecer lo que es bueno para ti. Si no te puedes nutrir de buenos pensamientos
hacia ti mismo, es difícil esperar que otros lo hagan. ¡Tal vez tengas que esperar
mucho tiempo! Además, recuerda que lo que proviene de los demás es temporal.
El siguiente es un ejemplo personal que ilustra mejor ese proceso. Al principio,
cuando comencé a hablar en público, justo antes de entrar en escena sentía mucho
miedo de no ser capaz de hacerlo bien, de ser rechazada, y entonces corría al baño
con diarrea. Mi cuerpo me decía que me considerara capaz sin que por eso
pretendiera ser otra. Antes creía que si me sentía capaz, no iba a intentar mejorar,
lo cual es falso. Nunca he dejado de buscar la excelencia, ni cesaré de hacerlo jamás.
La diarrea se manifiesta por un desplazamiento tan rápido del alimento desde el
estómago hasta el intestino que no tiene tiempo de estar totalmente asimilado.
Generalmente este estado está causado por el miedo o el deseo de evitar o huir
una situación o una realidad totalmente desagradable o nueva para mí. Llega un
caudal de ideas nuevas y no tengo tiempo de integrarlas. Me siento cogido en la trampa
por algo nuevo para mí y esto pone mi sensibilidad interior al revés! Me rechazo, me
culpo a mí – mismo y estoy desesperado! Tengo una imagen muy fea de mí en el
momento presente. Me culpabilizo. Estoy vencida por estos acontecimientos.
Verdaderamente, necesito algo diferente. No es el alimento sino mis pensamientos los
que ya no valen. Si constantemente transporto la idea del rechazo o de los sentimientos
de rechazo (el miedo de sentirse rechazado o el deseo de rechazar a los demás) o una
situación en la cual me siento cogido, hay muchas probabilidades de que tenga diarrea.
Si no escucho la vida y sus señales (igual como viven ciertas personas), también puede
manifestarse también la diarrea. Acepto tomar el tiempo de ver, sentir y escuchar mi
corazón para ver lo que ocurre en mi vida. Así, íntegro y asimilo las situaciones de mi
existencia. Cuando freno realmente, realizo como iba pasando directo (igual como los
alimentos) sin tomar el tiempo de ver las bondades y las bellezas de la vida. Mi cuerpo
me advierte que debo hacer confianza a la vida, que estoy soportado, que nadie me
abandona.
NOTA: Algunos viajeros en visita en los países pobres del Tercer Mundo tienen diarrea.
El descubrimiento de una inmensa pobreza y de la miseria abre el corazón y molesta
inconscientemente lo mental como el organismo físico. Frecuentemente es una reacción
inconsciente.
Una persona sufre estreñimiento cuando sus heces permanecen demasiado tiempo
en el intestino y el ritmo de la evacuación intestinal disminuye de manera
variable, con heces duras y secas, y difícil eliminación de las mismas. Si el
ritmo es lento, pero las heces son normales, no hay estreñimiento.
Como la función del intestino grueso es evacuar lo que ya no le sirve al
organismo, el estreñimiento tiene una relación directa con soltar viejos
pensamientos que ya no son útiles. Una persona que retiene sus heces es
aquella que se contiene generalmente de decir o hacer algo por miedo a
disgustar o a perder algo o a alguien.
También es posible que sea una persona mezquina que se apega demasiado a
sus bienes y que tiene dificultad para dejar ir aquello que ya no necesita por
si llegara a necesitarlo algún día, lo cual es poco probable. El estreñimiento se
puede producir también cuando una persona se siente forzada a dar algo (su
tiempo, su persona o su dinero). Cuando da, lo hace para no sentirse culpable,
pero preferiría guardarlo para sí.
Puede ser que tenga ideas fijas acerca de un incidente del pasado y que lo
dramatice en exceso. No puede soltar sus ideas. Esta tensión, causada por la
dificultad para alejarse del pasado, engendra preocupaciones, malas ideas,
furor, miedo de ser humillado e incluso celos.
Si padeces estreñimiento, tu cuerpo te dice que es el momento de dejar ir las
viejas creencias, que ya no te sirven. Deja lugar para lo nuevo. Te dice que es
necesario dejar que el intestino evacue como debe si quieres ingerir más
alimentos. Lo mismo ocurre con tus pensamientos. Las preocupaciones, las
malas ideas, etc., deben ser tratadas como desechos del plano mental y deben
ser evacuadas como tales. El hecho de creer que debes retener siempre por
miedo a perder a alguien o algo no es bueno para ti. Sería mucho mejor que
verificaras si realmente pierdes algo al permitirte decir o hacer lo que quieres.
Esta es una nueva actitud que seguramente te beneficiará más.
El estreñimiento toma lugar en el interior del intestino cuando los movimientos
musculares que permiten la eliminación se hacen en ralentí, lo cual provoca un
atascamiento de residuos. Estos residuos sólo son la manifestación física de mis ideas
negativas, mis preocupaciones, mi ira, celos que me entorpecen.
El estreñimiento generalmente está asociado a una dieta pobre en fibras alimentarias.
Esto es la indicación de una gran voluntad de controlar los acontecimientos de mi vida
y que resulta de una inseguridad interior. Soy una persona muy trastornada que
necesita la aprobación de los demás. Por mi inseguridad, incluso llego a ser mezquino.
Las situaciones favoreciendo el estreñimiento pueden producirse cuando
experimento una situación financiera difícil, cuando tengo relaciones conflictuales o
cuando salgo de viaje, porque es cuando soy más vulnerable a sentirme inquieto y “sin
anclaje”. Me agarro a mis viejas ideas y a mis bienes personales. Lo que ya conozco
me permite cierto control y me da una ilusión de seguridad. Tengo tanto miedo a
estar juzgado que rechazo mi espontaneidad, me impido adelantar. Rechazo también
mis “problemas” y mis emociones pasadas, por miedo a que vuelvan a aflorar y a que
tenga que enfrentarme a ellas. ¿Cuándo me autoricé a tomar mi lugar y a ser yo –
mismo? ¿Cuál es la última vez que me sentí libre y lleno de entusiasmo? ¿Qué es lo que
me detiene? Debo absolutamente abandonar todo lo que ya no me conviene, soltar.
Acepto, aquí y ahora, liberarme del pasado, ir hacia delante y vivir una vida más
excitante. Me siento más relajado y hago confianza en la vida.
IR AL PRINCIPIO IR AL ÍNDICE
INTESTINOS – GASTRO – ENTERITIS (ver también: ESTÓMAGO
[dolores de…], GASTRITIS, INTESTINOS – DIARREA,NAUSEAS)
La gastro – enteritis es una inflamación aguda de las mucosas gástricas e
intestinales caracterizada por vómitos y una diarrea de origen infeccioso. Puede que
se pueda determinar la “causa externa” y vincularla a la ingestión de agua o alimentos
contaminados. Sin embargo, hay que ver la “causa interior” que me ha hecho vivir este
suceso. Aquí, lo irritante es mucho más importante que en un caso de gastritis, porque
esto afecta no sólo el punto en donde entran los alimentos sino también el punto de
salida del proceso de integración, lo cual indica que estoy tan irritado y tan frustrado
por lo que me sucede que no puedo absorber lo que sea. Por lo tanto quiero rechazar
una situación o a una persona – cuando no es la vida misma – y estoy “rojo de ira”, lo
cual me lleva a vivir la diarrea y el vómito. Tengo dificultad en aceptar los
acontecimientos. Puedo retener ciertos esquemas de pensamiento mentales ahora
hechos inútiles. Una persona o una situación me es indigesta y se vuelve contra mí
encendiéndome emocionalmente. Me invade la desesperación y mi sensibilidad es
altamente perturbada. Debo abrirme a una nueva realidad, a nuevas ideas y a volver a
aprender a tener confianza en los demás y en la vida, siendo capaz de manifestar mí
disgusto en vez de dejarlo rugir en mi interior y crearme males de todo tipo.
IR AL ÍNDICE
INTESTINOS – RECTO (ver también: ANO)
El recto es el segmento terminal del intestino gordo que sigue al colón sigmoíde y llega
al orificio anal. Si algo o alguien en mi vida me preocupa y juzgo esto “de mala fama” o
“cerdo”, quiero expulsar esta cosa o a esta persona de mis pensamientos o de mi vida.
Si no lo consigo, dolores o hemorragias aparecerán en el recto. La situación vivida
implica muy generalmente a uno o varios miembros de la familia. Aprendo a quedarme
abierto y a intentar comprender el porqué de la situación que me molesta. Veo que,
incluso si yo tengo la sensación de que alguien actuó mal, esta persona tenía
probablemente buenas razones de actuar de este modo en que lo hizo y que sus motivos
estaban bien fundados. Esta situación implica frecuentemente que me pregunte cuál es
el lugar que me corresponde, a dónde voy en la vida. Mi orientación sexual podrá estar
otra vez planteada. Hay un gran replanteamiento para saber quién soy, cuál dirección
debo tomar. Puedo sentirme muy solo y abandonado. Aprendo a reconocer mis
cualidades y creo que poco importan las decisiones tomadas, lo que resulte siempre
será para lo mejor.
ESTRÉS
Cualquier situación que crea una demanda más grande a mi organismo me lleva a
vivir estrés. El estrés puede ser psicológico (la presión de mi entorno), físico (una
fuerte demanda para mi cuerpo vinculada al trabajo, al deporte, al calor, al frío, etc.)
químico o bioquímico (toma de medicamentos, quimioterapia, cambio hormonal).
El estrés en sí es de hecho menos importante que mi reacción frente a éste. Puede ser
positivo, estimulante y creativo tanto como amenazador para mi cuerpo. Según mi
reacción frente a las situaciones, sucesos, sentimientos y dificultades, el efecto
estresante será benéfico o nocivo para mí. Es importante constatar que incluso un
acontecimiento feliz puede llevarme a vivir un estrés importante. Así, puedo ganar un
millón de dólares a la lotería, lo cual puede tener como consecuencia el hacerme vivir
una depresión porque tendré la sensación de tener tantas cosas que cambiar en mi vida
que tendré miedo de no poder hacerlo. ¿Voy a conservar mi empleo junto a la gente que
aprecio? ¿Se mantendrán mis amigos como son en su trato conmigo? ¿Deberé
mudarme? ¿Seré capaz de adaptarme a todos estos cambios? Necesito mirar en mi
interior y preguntarme mis reacciones, mis motivos y mis actitudes en vez de echar la
culpa a las situaciones exteriores. Aprendo a relajarme y a considerar los beneficios
del estrés.

ENFERMEDADES INFLAMATORIAS (con terminación itis)


¿Qué distingue a las enfermedades inflamatorias (aquellas que normalmente terminan
en “itis”, como sinusitis, bronquitis, artritis, etc.)?
Tras conocer los trabajos del Dr. Geerd Hamer, encontré muy interesante el fruto de sus
investigaciones en lo que él llama la NUEVA MEDICINA.
Según él, la enfermedad inflamatoria se produce después de la resolución de un
conflicto biológico. Dice que en el instante en que el conflicto se aleja o se resuelve, el
cuerpo (con ayuda del cerebro) inicia una etapa de curación y es entonces cuando
aparece la enfermedad infecciosa o inflamatoria (por ejemplo: un hombre ya no soporta
a su jefe y decide irse de vacaciones. Tan pronto llega al lugar de recreo, comienza a
sufrir de sinusitis).
(Un conflicto biológico es un choque violento contra el cual uno se siente impotente e
incapaz de reaccionar, y que es vivido en aislamiento. Es un choque difícil, que toma a
la persona totalmente desprevenida. Los conflictos normales de la vida común no
tienen un efecto tan brutal porque podemos prepararnos para ellos con un poco de
anticipación).
Por otro lado, aun cuando el cuerpo esté en etapa de curación, ello no impide que el
enfermo busque ayuda médica. Sin embargo, sugiero enfáticamente verificar bien si el
conflicto ha sido verdaderamente resuelto (con el amor y el perdón) o si la solución es
sólo temporal.
Según el Dr. Hamer, de las 1.000 enfermedades conocidas, la mitad son calientes y la
otra mitad frías. Las enfermedades calientes (como la inflamación) indican que el
conflicto se ha alejado o se ha resuelto y que el cuerpo está en vías de reponerse. Explica
que las enfermedades son bifásicas, es decir, que 500 enfermedades, que en principio
son frías (fase durante la cual el conflicto todavía está activo), se vuelven calientes
después (fase durante la cual el cuerpo sana tras el alejamiento del conflicto).
Tanto en el hombre como en los animales, los dolores tienen fundamentalmente una
finalidad biológica: la de inmovilizar al organismo o al órgano afectado a fin de que la
curación se pueda realizar de una manera óptima.
También hay dolores durante la fase activa del conflicto (enfermedad fría), como en una
angina de pecho o una úlcera estomacal. Durante la fase de curación (enfermedad
caliente), los dolores son provocados por inflamaciones, infecciones, edemas o
cicatrizaciones.
Me parecen muy interesantes las investigaciones y los descubrimientos del Dr. Hamer,
al igual que los de muchos otros médicos, como el Dr. Siegel, el Dr. Simonton, etc. Son
médicos que nos incitan a abrirnos a nuevos horizontes. No puedo afirmarte que todo
esto sea cierto, pues ¿cómo saber quién posee la verdad? Por ello, es mucho más sensato
que lo verifiques en tu interior, para así descubrir tu propia verdad.
Por mi parte, conozco algunos médicos que trabajan según las leyes de la Nueva
Medicina del Dr. Hamer y logran resultados excelentes. Han sabido hacer una amalgama
entre la medicina tradicional y la nueva, consiguiendo la satisfacción y el bienestar de
sus pacientes.
Tú decides lo que quieres creer. Por otro lado, el hecho de que el cuerpo esté en fase de
curación no te impide buscar ayuda médica, pero sé consciente de que mientras la
medicina se ocupa de tu cuerpo físico, tú debes ocuparte de tus cuerpos emocional,
mental y espiritual.
Lo que quiero agregar a los trabajos del Dr. Hamer es que uno no sólo debe alejarse del
conflicto, sino que debe resolverlo para evitar que regrese. Tomemos el ejemplo citado
del hombre que tiene sinusitis tan pronto como se aleja de su jefe, a quien no soporta.
La medicina le podrá resolver el problema temporalmente. Para zanjarlo
definitivamente deberá pasar por las. Sólo así se evitará otras sinusitis. Por ello, es
importante distinguir entre alejarnos del conflicto y resolverlo.