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VIII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología

XXIII Jornadas de Investigación XII Encuentro de Investigadores en Psicología del


MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires,
2016.

SOBRE EL RÉGIMEN PENAL DE


MINORIDAD: LA ARTICULACIÓN
COMUNITARIA COMO ALTERNATIVA
A LOS DISPOSITIVOS PENALES
JUVENILES.

Casanova, Roberto Horacio.

Cita: Casanova, Roberto Horacio (2016). SOBRE EL RÉGIMEN PENAL DE


MINORIDAD: LA ARTICULACIÓN COMUNITARIA COMO ALTERNATIVA A
LOS DISPOSITIVOS PENALES JUVENILES. VIII Congreso Internacional de
Investigación y Práctica Profesional en Psicología XXIII Jornadas de
Investigación XII Encuentro de Investigadores en Psicología del
MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires,
Buenos Aires.

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SOBRE EL RÉGIMEN PENAL DE MINORIDAD:
LA ARTICULACIÓN COMUNITARIA COMO ALTERNATIVA
A LOS DISPOSITIVOS PENALES JUVENILES
Casanova, Roberto Horacio

RESUMEN Introducción
La Ley N° 22278 sancionada en el año 1980, establece el régimen La Ley N° 22278 sancionada en el año 1980, establece el régimen
penal aplicable a los menores (RPM) que incurren en delitos. En pri- penal aplicable a los menores (RPM) que incurren en delitos. En pri-
mer lugar se debe destacar la vigencia de la misma, siendo esta pu- mer lugar se debe destacar la vigencia de la misma, siendo esta pu-
blicada con una década de anterioridad a que la Argentina ratiicara blicada con una década de anterioridad a que la Argentina ratiicara
la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Han transcu- la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Han transcu-
rrido alrededor de 25 años de tal asignación a nivel constitucional rrido alrededor de 25 años de tal asignación a nivel constitucional
de Derechos y sin embargo nuestro parlamento no ha actualizado el de Derechos y sin embargo nuestro parlamento no ha actualizado el
rigor de la legislación en relación al régimen penal minoril, quedan- rigor de la legislación en relación al régimen penal minoril, quedan-
do pendiente la confección de un Sistema de Responsabilidad Penal do pendiente la confección de un Sistema de Responsabilidad Penal
Juvenil donde el Estado respete lo dictado en la CDN. Es posible Juvenil donde el Estado respete lo dictado en la CDN.
plantear algún modo de intervención respecto de esta problemática Más allá de esta deuda, es posible plantear algún modo de inter-
actual, la cual respete dispositivos de intervención –políticas públi- vención respecto de esta problemática actual, la cual se guie y res-
cas, instituciones, el tratamiento profesional– desde un discurso de pete dispositivos de intervención –políticas públicas, instituciones,
los DDHH, el pleno respeto de la CDN y la Constitución Nacional. Un el tratamiento profesional– desde un discurso de los Derechos Hu-
cumplimiento progresivo del paradigma de los DDHH que tamice lo manos, el pleno respeto de la CDN y la Constitución Nacional. Un
que, en el mientras tanto, se implemente con el RPM vigente, a las cumplimiento progresivo del paradigma de los DDHH que tamice lo
espera de un mecanismo superador que arbitre estos conlictos en que, en el mientras tanto, se implemente con el Régimen Penal de
el territorio nacional. Minoridad hoy vigente, a las espera de un mecanismo superador
que arbitre estos conlictos en el territorio nacional.
Palabras clave El desarrollo de acciones que posibiliten la construcción y puesta en
Régimen penal minoridad, Comunitario, Psicología jurídica práctica de alternativas al encierro institucional –en sus variadas for-
mas- de jóvenes que transgreden la Ley Penal, es un claro ámbito
ABSTRACT de inserción e incumbencia de la Psicología Jurídica. Allí donde el
THE MINORITY CRIMINAL REGIME. COMMUNITY ARTICULATION AS discurso de la Psicología y del Derecho se entrecruzan, creando un
AN ALTERNATIVE TO JUVENILE CRIMINAL DEVICES campo de saber, donde la doctrina de los legalismos en ocasiones se
Law No. 22278 enacted in 1980, establishes the criminal regime queda sin argumento y pide auxilio a la especialidad de la subjetivi-
applicable to minors (RPM) who commit crimes. First it should be dad a in de tomar decisiones, planiicar acciones y resolver cuestio-
noted the validity of it, this being published with a decade before nes que la ciencia objetiva no logra dar respuesta.
that Argentina ratiied the International Convention on the Rights Entonces el profesional de la psicología aquí no solo debiera auxiliar
of the Child. They have around 25 years of such assignment at the y asesorar a la Justicia en lo que arriba se menciona. También se
constitutional level of Rights passed and yet our parliament has not encuentra presente en su campo de acción, la posibilidad de aseso-
updated the rigor of the law in relation to minoril criminal regime, rar a funcionarios gubernamentales a la hora del diseño de políticas
pending the preparation of a system of juvenile criminal respon- públicas, programas y proyectos de acción comunitaria, en los cua-
sibility where the state respects the issued in the CDN. You may les se tenga en cuenta un factor que muchas veces se deja de lado
pose some way for action concerning this current problem, which en esta problemática de la criminalidad juvenil: la contención fami-
respects public-political intervention devices, institutions, profes- liar y comunitaria de un joven que se encuentra en conlicto social.
sional- treatment from a speech of human rights, full respect of the Profesional que desde la ética no debiera conformarse como herra-
CDN and the Constitution. A progressive realization of human rights mienta de un aparato de poder punitivo y de control. Por lo contra-
paradigm that sift what, in the meantime, is implemented with the rio, una posibilidad pudiera ser lograr presentarse como efector y
current RPM, the waiting for a superador mechanism to arbitrate programador de intervenciones que contemplen la restitución del
these conlicts in Argentina. derecho a la convivencia comunitaria del joven, la inclusión, aten-
to al principio de intervención mínima (Rodríguez, 2012), a in una
Key words resolución de conlictos que observe variables multideterminadas
Minority regime penal, Community, Legal Psychology y no puramente intrapsíqicas –la clásica y aún vigente ecuación
positivista: criminalidad, peligrosidad, locura y encierro.

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Ley N° 22278 Régimen Penal de Minoridad fundamentación razonable. Brevemente, respecto a los requisitos
Se debe comprender el modo en que actúa el sistema penal res- de imposición de la pena prevista en el Art. 2, se establece en el
pecto a individuos menores de 18 años, en base a la Ley Nº 22278 Art. 4 de la ley de RPM que previamente hubiera sido declarada
de Régimen Penal de Minoridad y las modiicaciones introducidas su responsabilidad penal y civil si correspondiera, conforme a las
a partir del decreto –ley Nro. 22.803. El RPM (Régimen Penal de normas procesales; que hubiera cumplido 18 años; que hubiera
Minoridad) que tuvo como antecedente a la Ley N° 10903 –Ley sido sometido a un período de tratamiento tutelar no inferior a un
Agote-, establece que no es punible el menor de 16 años. Tampoco año, prorrogable en caso necesario hasta la mayoría de edad. Una
es punible el menor de 18 años por los delitos de acción privada o vez cumplidos estos requisitos; si por las características del hecho,
reprimidos con pena privativa de la libertad hasta dos años, multa los antecedentes del menor, el resultado del tratamiento tutelar y la
o inhabilitación (Art. 1). Este es el límite de edad que el sistema pe- impresión personal del juez fuera necesario aplicar una sanción, así
nal declara, donde no puede implementar una pena, sea cual fuere lo resolverá, pudiendo reducirla a la pena prevista para la tentativa.
el hecho imputado. Pero esto no signiica que la acción cometida Si la aplicación de la sanción fuese innecesaria lo absolverá, para
carezca de consecuencias, la norma reglamenta que en caso de el caso podrá prescindir del requisito de los 18 años cumplidos.
imputación contra alguno de ellos, la autoridad judicial lo dispondrá Para poder un adolescente recibir una condena debe ser declarado
provisionalmente, procederá a comprobar el delito, tomará conoci- penalmente responsable mediante juicio, haber cumplido 18 años y
miento directo del menor y de sus padres, tutores o guardadores, recibido al menos un año de tratamiento tutelar (no se desarrollará
ordenará los informes y peritaciones necesarias para el estudio de aquí las características procesales y tribunalicias en torno a un jo-
su personalidad, y de las condiciones familiares y ambientales en ven de entre 16 y 18 años que ha infringido la ley penal).
las que se encuentre. Si fuera necesario, ubicará al menor en un Se cree relevante a in de pensar la inclusión del joven en la comu-
lugar adecuado para su mejor estudio el tiempo que proceda. Si nidad y su protección por parte de la misma, lo sancionado en el
de tales estudios surgiera que el menor se encuentra abandonado, Art. 5º del RPM, que dispone la no aplicación de las disposiciones
falto de asistencia, en peligro material o moral, o presenta proble- relacionadas con la reincidencia por actos cometidos antes de los
mas de conducta; el juez dispondrá del menor por auto fundado, 18 años. De este modo, se evitan consecuencias penales que la
previa audiencia con sus padres o tutores (Art. 1). Entonces, si bien reinsidencia acarrea en la ejecución de la pena y en concordancia
el joven es no punible, es susceptible de imputación, de atribución con entender a un sujeto que no tiene capacidad plena de res-
de responsabilidad de un hecho reprobado, a pesar de que no se ponsabilidad antes de su mayoría de edad. Por otro lado, el Art. 6º
le pueda reprochar penalmente. La ley permite al Juez intervinien- dice que las medidas de privación de libertad se harán efectivas en
te disponer del sujeto provisionalmente, es decir, el adolescente institutos especializados. Cuestión que se planteará más adelante,
deberá permanecer donde el magistrado lo indique, lo que incluye respecto a un posible modo de intervención comunitario respecto
establecimientos e instituciones –aún de quedar absuelto puede a esta problemática, que no sostenga el encierro en instituciones,
disponer del joven dada las circunstancias señaladas. y logre proteger y asegurar derechos de un modo más inclusivo.
No se puede dejar de hacer notar aquí la amplitud de criterio que
se delega a los funcionarios, a la hora de diagnosticar cuestiones Factores a tener en cuenta en relación al Régimen Penal de
como peligro moral y problemas de conducta. Minoridad
Menciona el Art. 2 de la ley, que es punible el menor de dieciséis Debemos comprender que el RPM no es un sistema penal inde-
a dieciocho años de edad que incurriere en el delito que no fuera pendiente, sino la aplicación del Código Penal de adultos a sujetos
de los enunciados en el artículo 1. (…) la autoridad judicial lo so- menores de 18 años con ciertas características. El Magistrado tiene
meterá al respectivo proceso y deberá disponerlo provisionalmente un amplio margen de discrecionalidad a la hora de leer las condi-
durante su tramitación a in de posibilitar la aplicación de las facul- ciones del adolescente a in de intervenir. Esto se pueden plantear
tades conferidas por el artículo 4. Entonces, todo joven entre 16 y como problemático ya que se espera que las leyes sean claras con
18 años que haya cometido lo denominado delito, será sometido a límites previsibles –más allá de la sana crítica que se le otorga a Su
juicio. Se regula en la misma norma la obligada custodia del me- Señoría. Es el Juez quien puede decidir en base a ello desde una
nor por parte del Juez, a in de procurar la adecuada formación de absolución hasta una condena que se adhiera a los plazos máxi-
este mediante su protección integral. El magistrado podrá ordenar mos, en concordación a lo que el magistrado observe desde su
las medidas que crea conveniente respecto al menor, que siem- lectura como situación de riesgo – y con una respectiva tutela. Se
pre serán modiicables en su beneicio, la restricción del ejercicio plantea entonces, que toda disposición judicial se basa más bien en
de la patria potestad o tutela, dentro de los límites impuestos y cuestiones de índole persona y no tanto del hecho cometido. En-
cumpliendo las indicaciones impartidas por la autoridad judicial, sin tonces, más allá de la gravedad y daños del hecho cometido, si de
perjuicio de la vigencia de las obligaciones inherentes a los padres los estudios realizados surgiera que el menor se encuentra aban-
o tutor, el discernimiento de la guarda, cuando correspondiera (Art. donado, falto de asistencia, en peligro material o moral, o presenta
3). Observamos aquí que se deja traslucir cierta intención de in- problemas de conducta; el juez puede disponer del mismo. Así, la
tervención socioeducativa –formación y protección integral-, que intervención opera con punición por el sujeto y sus características,
puede ser la ventana donde los profesionales operen en el sistema y no tanto por la acción o hecho cometido y tipiicado.
penal juvenil por indicación del Juez; esto a través de sus informes Aquí entonces se observa que el Juez tiene la potestad de com-
técnicos razonablemente justiicados, los cuales aconsejen el dis- probar si los padres del joven tienen las aptitudes de contener al
positivo y medidas más adecuadas para el joven. A su vez también menos, pudiendo asegurar su asistencia económica, psicológica,
se hace mención a las obligaciones de los padres, obligaciones de su control, y así permitirles trasladarlo a su domicilio. De no contar
las cuales no se los releva, pero que deben aceptar al orden judicial los padres con estas herramientas, el Juez probablemente pueda
restrictiva de su patria potestad. A tal punto que el Juez tiene la ordenar una internación en algún tipo de institución. El Juez aquí
facultad de retirar la guarda del sujeto de ser necesario, y cesar tal entonces no dice por hecho cometido, sino por tipo de familia que
resolución en cualquier momento que se crea necesario mediante sostiene. Cayendo en una controversial decisión en relación a qué

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se considera vital y necesario a la hora de poder contener a un suje- adolescente que tiene problemáticas en torno a su salud mental,
to. Se pone el acento en cuestiones intrapsíquicas del adolescente, ambiente familiar, problemáticas de inclusión social, y que no ha
en la dinámica familiar y su estado socioeconómico –no pensando podido poner en juego mecanismos de afrontamiento distintos al
en vulnerabilidades adquiridas por desprotecciones estatales, ori- acto delictivo (planteando un modo de lectura posible de la escena).
gen de su actual situación de riesgo. No se tiene en cuenta sin em- Respecto al equipo técnico y su intervención, se puede pensar que
bargo el rol de la comunidad como posible estructura que asegure el denominador común de acción es aquello normativizado en la
las condiciones básicas del joven. CDN, y especialmente lo enunciado en el Art. 40 del mismo, donde
En relación a la posibilidad de una medida tutelar asignada por el se expresa que el adolescente debe ser tratado de manera que: a)
magistrado, se debe leer que tal decisión no solo incide sobre el se promueva su sentido de la dignidad y el valor, b) se fortalezca su
sujeto, sino como herramienta de amenaza y ejempliicación hacia respeto por los Derechos Humanos y las libertades fundamentales
la comunidad. Pero además es una medida que no posee límites de las personas, c) se tenga en cuenta su edad y momento de de-
claros de tiempo, espacio y modalidad. Puede extenderse o sus- sarrollo, d) se promueva la reintegración a la comunidad y e) asuma
penderse según el Juez lo crea necesario. Esto crea un suelo de una función constructiva en la sociedad.
incertidumbre al adolescente que se ve relejado en la práctica mis- No debemos obviar que generalmente estos sujetos que infringen
ma, y también a su entorno familiar y comunitario más amplio. No la Ley, siempre son captados por profesionales representantes de
solo implica desconocer cuándo culminará la medida, sino el hecho algún aparato Estatal con sus respectivos proyectos y Políticas Pú-
mismo de estar privado de su libertad, en situación de encierro en blicas. Esto último es importante a la hora de pensar uno de los
instituciones totales, a pesar de no ser un una cárcel. puntos que plantea el Art. 40 de la CDN, respecto a la reintegración
Las palabras –como en la mayoría de los casos- aquí operan como a la comunidad. Los dispositivos que se vayan a implementar deben
formadores de sentidos y realidades. Condicionan y delimitan cam- ser pensando en la acción en el campo mismo, con acompaña-
pos de acción. La justicia, especialmente el sistema penal, habla miento, supervisión e integración de la comunidad. No olvidemos
de menores, no de niños y adolescentes. El imaginario sostiene que la tendencia a la patologización individual del sistema jurídico
a la niñez como un mundo de juego, de previsibilidades, que se tiende a ocultar patologías sociales y problemas comunitarios que
educa, que posee un núcleo familiar con redes de apoyo sólido, son base del individuo (niño / adolescente) – síntoma. La articu-
una realidad que no delinque. Cuando esto no es así, estos niños y lación del sistema judicial, el sistema de protección de menores,
adolescente pasan a ser menores, menores en conlicto con la ley. protección social, la familia, pudiera ser un modo de abordaje que
Es la niñez judicializada que el prejuicio y el imaginario social no venga a ordenar un resultado dañino y riesgoso para más de un ac-
logra elaborar, debiendo encasillarlo en una categoría que ordene tor. La noción que se cree del adolescente que infringe la ley penal,
lo extraño y no deseado. Categoría que en la ley de RPM es la de dependerá de la lectura que las instituciones le otorguen. En esta
abandono, o peligro material o moral que actúa como un dispositivo lectura son de suma importancia las voces y la participación de la
de captación selectiva de aquel sector de la niñez a la cual se apli- comunidad a la hora de desplegar sus cosmovisiones. Es decir, si
ca: niñez de la pobreza y la exclusión. Dispositivo de control social solo actúan instituciones que fabriquen un peril de adolescente
instituido, que se materializa a través de instituciones cerradas y anormal peligroso probablemente el resultado sean intervenciones
totales, con internaciones que alejan a los elementos nocivos para y políticas públicas que desemboquen en los sistemas de seguridad
la sociedad, la cual escribe las normas a través de sus grupos de y control más eicaces, en cárceles. El resultado que se espera de
poder. Régimen Penal de Minoridad que por un lado presenta un esto no es inclusión social, sino que obtendremos más presos.
discurso de protección, pero en el trasfondo se puede observar un Los psicólogos en este ámbito a la hora de presentarse como
in de resguardo social a través de la igura tutelar del elemento efectores de salud y programadores de proyectos comunitarios,
peligroso –para el discurso maniiesto, el sujeto de derechos vul- debieran pensar en base a lo propuesto por la CDN (Convención
nerados y en riesgo. de Derechos del Niño); la cual promueve orientar al joven a una
Queda demarcado entonces que esta norma en general coexiste responsabilidad y compromiso ciudadano. Sujetos activos y capa-
con un sistema penal de adultos, no es un sistema distinto adapta- ces de comprender las necesidades de los otros. Un proyecto ins-
do a la singularidad del problema. Si bien se deienden garantías y titucional acorde debiera crear lazos que promuevan el respeto por
derechos, el RPM da herramientas al magistrado para vulnerar a los la diferencia, a la vez de tener como meta la igualdad e inclusión
niños/niñas/adolescentes si las condiciones lo ameritan. Sin em- social. No focalizando en el individuo, sino en el sujeto en comuni-
bargo, en ninguna línea de la norma se ordena realizar intervencio- dad y desde la comunidad. Por ello, un sistema penal que separa al
nes que sigan este rumbo, el de una medida tutelar que resulte en adolescente de su comunidad le quita herramientas para encontrar
una situación de encierro institucional. La jurisprudencia en el área espacios donde ocupar una función de responsabilidad. A la vez,
y la práctica en sí ha ido arbitrando medios –no suicientes- a in le quita a la comunidad un integrante, rompiendo lazos posibles y
del cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño y los existentes. Es labor de los actores aines, funcionarios, profesiona-
Derechos Humanos. A la par del actuar ético de los profesionales les, buscar el medio de encontrar las ayudas y recursos disponibles
técnicos y asistenciales intervinientes que asesoran al magistrado en la comunidad, todo esto se podría lograr fortaleciendo relaciones
en sus posibles decisiones y que asisten al joven –y su familia- en entre el Estado, La Justicia y la Comunidad.
su institucionalización. Ningún desarrollo humano es posible –en la promoción de la Salud
Mental- al margen de su comunidad. Espacio de intercambio cultu-
La comunidad como punto de articulación e integración ral con sus respectivas tensiones que se deberán analizar a in de
La intervención del psicólogo en la problemática aquí planteada buscar la solución del conlicto. Claro está que aquí se reiere a los
respecto a jóvenes que infringen la Ley Penal, ha de realizarse en adolescentes, con sus propias características, donde gran parte de
la medida que se adapte a los límites que disponga el marco legal. sus actos no contemplan las consecuencias. Este será otra labor
De por sí se debe trabajar en medio de un discurso que desde el del profesional interviniente, en vías de lo pautado en el Art. 40 de
inicio habla de un adolescente que comete un delito y no de un la CDN. La tensión con la comunidad será un punto a trabajar no-

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dal, ya que un camino delictivo por parte del sujeto viene a romper equipo y su capacidad para observar imprevistos como variables
aquel orden que integra a la comunidad humana, quebrándose así no pensadas.
un proyecto vital. Recuperar esto es objetivo explícito en un proceso A modo de posible modelo de intervención, se plantean las siguien-
de articulación con lo comunitario. tes fases de intervención comunitaria, técnicas cualitativas y par-
ticipativas. Esto pudiera ser una base a la hora de pensar un pro-
Participación Social e Intervención Comunitaria. Herramientas grama conjunto de intervención comunitaria (Mori Sánchez, 2008):
y alternativas al encierro 1. Diagnóstico de la comunidad. En esta primera fase de la interven-
Pensar la participación social, como acciones que se hacen a in de ción comunitaria se busca contextualizar una comunidad, a la que
promover un cambio en un ámbito de las relaciones sociales, puede se debe analizar haciendo una previa identiicación de las carac-
ser un eje a la hora de movilizar un modo de intervención en la pro- terísticas sociodemográicas, socioculturales, niveles educativos,
blemática hasta aquí planteada. Acciones que son instrumentales, sistemas de salud, necesidades, problemas, recursos y compor-
se realizan para obtener un in, son además voluntarias. tamientos comunales; ello nos guiará hacia la formulación de pro-
La idea de una comunidad más activa en el proceso de decisión puestas de desarrollo y alternativas de solución frente a situaciones
respecto a los jóvenes que la integran y que han infringido la ley pe- adversas. Todo ello haciendo uso de una metodología que permita
nal, es una idea que abre las puertas a una sociedad con mayor ac- recolectar y evaluar los datos de manera objetiva y sistemática.
ción política. Pensando la participación como una serie de recursos, 2. Características del grupo. La segunda fase de la intervención
la participación pensada como una estructura colectiva e individual comunitaria se orienta a identiicar y analizar las características de
–recursos institucionales y personales- que posibilitan la partici- los actores sociales, quienes conformarán los diversos grupos de
pación. Se dice entonces que se valora la participación respecto trabajo para los programas que surjan a propósito del diagnóstico
a su carácter social, no individual. Sin dejar de lado, que se debe de comunidad. Debemos describir el grupo y establecer diferencias
motivar a los sujetos a la participación. Importante aquí serían los o semejanzas entre uno y otro.
programas y políticas públicas que se aboquen a esto (el psicólogo 3. Evaluación de las necesidades del grupo. La tercera fase de la
en su rol de efector y programador). Pueden existir varios tipos de intervención comunitaria permitirá realizar un análisis profundo de
motivaciones, pero se pensara en la motivación social, donde si los las necesidades, problemas y recursos que el grupo etáreo, fuente
demás valoran positivamente la participación, los sujetos tienden de la intervención, presenta y con lo que aporta a la construcción
a incrementar su intervención en la temática. Motivación colectiva del programa; se trabaja la jerarquización y priorización de proble-
también, donde si hay un gran colectivo que participa, el sujeto mas y necesidades identiicando en ello los recursos que presentan
tiende a participar el a su vez. como grupo; se establece además, la relación con lo problemas
No podemos dejar de pensar en ningún momento a la comunidad propuestos por toda la comunidad en la primera fase.
como una integración de individuos que crean algo nuevo, donde 4. Diseño y planiicación de la intervención. La estructura de la cuar-
existen dinámicas, tensiones, conlictos, pactos, luchas de poder, ta fase de la intervención comunitaria es necesaria para plantear
discursos, normas, etcétera. Allí también rondarán la simbología y bajo que criterios se seguirá con la intervención para ello debemos
los discursos en torno a la criminalidad en relación a jóvenes, donde considerar 10 elementos, los mismos que deben ser desarrollados
existirán modelos de interpretación para el caso. cuidadosamente, para alcanzar los objetivos y metas propuestas.
Los diferentes actores se verán conmovidos y movilizados por la Estos elementos son: justiicación, objetivos, metas, sistemas de
temática de distintos modos, reaccionarán de distintos modos tras evaluación, monitoreo, recursos, presupuesto, plan de acción y cro-
interpretar la situación, el riesgo que supone, lo que está en jue- nograma de actividades.
go. Se pondrá en actividad toda variable psicosocial existente en 5. Evaluación inicial. Esta fase se orienta a obtener la línea de base
el aparato cognitivo a in de realizar una lectura posible. Se está del programa, esta resume información con la que el grupo de tra-
hablando de interpretar, y asignar algún valor a los hechos y las bajo cuenta al inicio de la intervención, para ello debe establecerse
acciones, a in de incluirse o no en un movimiento de acción parti- indicadores en función a los temas que se trabajaran y el problema
cipativa política. que se intentará resolver. Permite conocer la brecha entre la pobla-
Es interesan aquí nombrar a La Psicología Social Comunitaria surgi- ción objetivo y el resto de la población, así como su distancia con
da en América Latina en la segunda mitad del Siglo XX, que plantea los estándares vigentes respecto a los tópicos que se abordará.
la valoración de la acción llevada a cabo a través de modelos que 6. Ejecución e implementación. Esta fase operativiza todo el trabajo
respondan a las realidades con las que se trabaja. La intervención estructurado en las fases anteriores, se implementan las sesiones
comunitaria sigue un proceso de fases con cierto grado de retroa- preparadas en la fase cinco, haciendo uso de estrategias participa-
limentación mutua. La Intervención Comunitaria es el conjunto de tivas. Durante esta fase debemos aplicar nuestra matriz de monito-
acciones destinadas a promover el desarrollo de una comunidad a reo, estructurada en la fase cinco, buscando comprobar la efectivi-
través de la participación activa de esta en la transformación de su dad y eiciencia del proceso de ejecución, mediante la identiicación
propia realidad –pensando aquí adolescentes que infringen la ley de los aspectos limitantes y/o ventajosos, con propósito de detectar
penal y sus motivaciones o desmotivaciones. En este proceso se de manera oportuna las fortalezas y deiciencias de los procesos
presentan dos características principales de la metodología cuali- de ejecución, a in de hacer ajustes para una óptima gestión de las
tativa; recursiva y serendipia (Mori Sánchez, 2008): a) Es recursiva, iniciativas, ?para optimizar los resultados esperados y responder a
ya que las propuestas de trabajo se van elaborando a medida que las expectativas de la ciudadanía?.
avanzamos en la recopilación de información problema sobre el 7. Evaluación inal. Una vez cubiertos los objetivos de la interven-
cual se pretende trabajar y puede replantearse en la medida en ción o agotado el curso planiicado y presupuestado de los progra-
que los datos recogidos lo requieran y b) serendipia, debido a que mas previstos, aquella se dará por inalizada, en el sentido de que
se pueden incorporar hallazgos que no se habían previsto. Con ello cesará la actuación externa y formal del personal y la estructura
contribuimos a reforzar las acciones en beneicio de la comunidad. organizativa puesta en marcha para realizarla siendo estrictos, el
Beneicio que dependerá desde el lugar en donde se presente el esfuerzo interventivo no debería tener, probablemente, un inal en

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el tiempo, pues es dudoso que los esfuerzos interventivos externos El conlicto forma parte constitutiva de la vida del hombre. Es per-
con recursos y actuación limitados casi siempre , alcancen plena- cibido como tensión, cuando individuos o colectivos sociales son
mente los objetivos planteados. sometidos a fuerzas que se oponen o excluyen mutuamente. Tiene
8. Diseminación. La diseminación de programas interventivos es componentes subjetivos y vinculares. Los conlictos se construyen
otra operación relativamente novedosa y apenas planteada en la en el interjuego de diferentes estructuras (sistemas valorativos, re-
práctica habitual, se reiere a la difusión efectiva de programas eje- presentaciones sociales, sistemas de poder, etc.) y se expresan a
cutados (con resultados conocidos) a la comunidad donde se imple- través del lenguaje, en la interacción, en un contexto determina-
mentó el programa y a otros entornos organizacionales o sociales. do. La valoración que se hace del conlicto no depende sólo de
Se está haciendo referencia al reconocimiento de las subjetivida- sus componentes concretos sino también del signiicado que las
des circulantes en su contexto social, una tarea cognitiva, ética y personas le asignan a través de la construcción social del mismo.
política. Dimensión ética que requiere de la explicitación de los va- No nos encontramos entonces frente a realidades tangibles sino
lores desde los que se trabaja. La perspectiva ética se basa en el frente a relatos que nos hacemos a nosotros mismos y le hacemos
respeto de la dignidad y derechos de todos los hombres, considera a los demás. Se observa entonces que el problema no radica en la
al Otro como actor social, promueve autonomía y protagonismo en existencia del conlicto sino en la forma de percibirlo, transitarlo e
grupos y movimientos comunitarios, valora los recursos propios de intentar resolverlo. Está presente en una misma situación la pers-
cada comunidad. Y dimensión política que se reiere al ámbito de pectiva de amenaza y la posibilidad de crecimiento.
lo público, a la circulación del poder, al ejercicio de la ciudadanía
(Montero, 2006) A modo de conclusión
A su vez se debiera trabajar con la incorporación del conlicto, el Se podría pensar desde que posición un psicólogo, ya sea como
cual forma parte constitutiva de la vida en comunidad. Es percibi- efector de salud, en un rol técnico, como asesor o programador de
do como tensión, cuando individuos o colectivos sociales son so- un dispositivo, de un proyecto o de políticas públicas, dice lo que
metidos a fuerzas que se oponen o excluyen mutuamente. Tiene dice. ¿Qué discursos de poder se ponen en juego en sus interven-
componentes subjetivos y vinculares. Los conlictos se construyen ciones? Cuando boga por activar redes de apoyos para el joven en
en el interjuego de diferentes estructuras (sistemas valorativos, re- conlicto social, fomentar la contención familiar y comunitaria, ¿Qué
presentaciones sociales, sistemas de poder, etc.) y se expresan a concepto de familiar y comunidad observa? Cuando aborda aquello
través del lenguaje, en la interacción, en un contexto determinado. normativizado por la CDN respecto a la restitución del derecho a la
Los conlictos son un llamado a realizar cambios, son expresión convivencia comunitaria, ¿Realmente conoce la estructura y diná-
de situaciones de crisis que provocan la necesidad de redeinir mica de la comunidad que sostiene o expulsa al joven? Este profe-
relaciones. Estas son inevitables y suelen expresarse en tensión, sional se planta representante de discursos de poder que acallan
aumento de la incertidumbre sobre el futuro, sufrimiento, confron- voces y controlan cuerpos, o intenta enfrentarse al poder que res-
tación, competencia, quejas, disputas, violencia. La problemática tringe, que totaliza, que complica el crecimiento de la multiplicidad.
no se presenta en la existencia del conlicto, de la tensión, sino en Cuál es el grado de compromiso de los profesionales a la hora de
el modo de percibirlo, transitarlo y los mecanismos de resolución. conocer los modos y realidad de los sectores populares. Son esto
Jóvenes en conlicto con la Ley Penal, parte de una comunidad, puntos a observar, que superan el presente texto, pero que hacen
donde quizás el psicólogo como agente de salud debiera ocupar ruido y desde una postura ética no se pueden omitir dentro de una
este lugar de promover la solución de conlictos. Quizás en un rol lectura compleja.
de mediador frente al conlicto social. Una alternativa posible al encierro, a un régimen penal de minori-
La psicología comunitaria incorpora el conlicto, lo afronta y lo dad, que aborde la problemática desde una lectura y una interven-
transita con estrategias diferentes. Como reiere Margarita Ussher ción que no se guie por lo modos sancionatorios del código penal,
(2006), el conlicto forma parte constitutiva de la vida del hombre. pudiera ser promovido, apostando al grado de compromiso ético
Es percibido como tensión, cuando individuos o colectivos sociales del profesional de la psicología actuante. Además, pensar en un
son sometidos a fuerzas que se oponen o excluyen mutuamente. sistema de responsabilidades compartidas entre sociedad, comu-
Tiene componentes subjetivos y vinculares. Los conlictos se cons- nidad e individuo, que respete la diferencia, sostenga la igualdad de
truyen en el interjuego de diferentes estructuras (sistemas valo- oportunidades, de acceso a derechos y dignidad. El pleno respeto
rativos, representaciones sociales, sistemas de poder, etc.) y se por la CDN dependerá así no solo de los actores implicados, sino de
expresan a través del lenguaje, en la interacción, en un contexto las políticas públicas implementadas y de lo que el sistema judicial
determinado. La valoración que se hace del conlicto no depende y el Estado realicen en tal dirección.
sólo de sus componentes concretos sino también del signiicado
que las personas le asignan a través de la construcción social del
mismo. No nos encontramos entonces frente a realidades tangibles
sino frente a relatos que nos hacemos a nosotros mismos y le ha-
cemos a los demás. Vemos entonces que el problema no radica en
la existencia del conlicto sino en la forma de percibirlo, transitarlo
e intentar resolverlo. Está presente en una misma situación la pers-
pectiva de amenaza y la posibilidad de crecimiento.
Se reconigura así el rol del psicólogo comunitario como agente y
facilitador del cambio social, lo cual supone una toma de conciencia
de nuestra inserción social y de los intereses históricos a los que ser-
vimos. Ignacio Martín-Baró (1986) se cuestionaba sobre la relevancia
social de la psicología y la necesidad de ubicarse desde la perspecti-
va de las víctimas para lograr un proceso de reparación social.

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