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I.

INTRODUCCIÓN (aumentar)

Las definiciones de las acciones de petición y reivindicatoria de herencia de


bienes hereditarios responden a la forma como estas acciones estas legisladas
en nuestro Código Civil en los artículos 664, 665 y 666 respectivamente.
Esencialmente, son acciones reales, porque se fundan en los derechos de
propiedad y posesión de los bienes, los cuales constituyen su objeto. No
obstante, la acción petitoria rebasa el ámbito de la acción real por su
universalidad.
Ambas acciones son inherentes a la condición de heredero y procesalmente, se
tramitan en procesos de conocimiento, siendo imprescriptibles.
II. MARCO TEORICO:

1. Antecedentes históricos.

Previo al análisis de la petición de herencia en nuestro Derecho,


consideramos de interés hacer una referencia al Derecho romano, en
donde se elaboraron los principios que rigen esta materia, y que ha sido
fuente de nuestro codificador.

Se hace necesario recordar que en ese Derecho, la herencia es la


subrogación en la personalidad patrimonial del difunto; de este modo el
heredero es propietario de las cosas corporales, acreedor de los créditos
y deudor de las deudas que forman el patrimonio del causante.

Para ejercer esos derechos, disponía de los dos tipos de acciones a que
nos referimos en el punto anterior. Por una parte, las que disponía el
causante, de carácter singular, en las que la materia de probanza era el
derecho de propiedad del difunto.

Por otra parte, tenía una acción de carácter universal denominada


hereditatis petino o vindicatio generalis. Esta acción instituida en el
período de las legis actiones, tenía por objeto que el heredero ejerciera
los derechos que le correspondían y que obtuviera la adquisición efectiva
del patrimonio del causante, fundado sólo en su calidad de heredero. Es
decir que se la concebía como una sanción civil del Derecho hereditario
para prevenir una usucapió pro herede.

La naturaleza de la acción era la de la petitio, en consecuencia era real,


y abarcaba toda una universitas juris; es decir, todas las cosas y
derechos, aunque el demandado poseyese sólo un objeto, o que el actor
sólo heredase una cuota parte.

A pesar de su carácter real participaba de las personales, ya que no se


hallaba sujeta a extinguirse por usucapión de uso o prescriptio longi
temporis, es por ello que Diocleciano la denominó actio mixta personalis.
Su fin era dirimir los litigios que versaban sobre el derecho hereditario,
persiguiendo el reconocimiento de la condición de heredero del
demandante y como consecuencia la restitución del activo hereditario,
o sea los derechos de propiedad y de créditos de la herencia al día de la
apertura de la sucesión.

Asimismo la restitución comprendía las cosas dependientes de la


herencia, aunque sobre ellas no se tuviese el derecho de propiedad, tales
como las que el difunto detentaba a título de depositario, comodatario,
mandatario, etcétera. Al titular de la acción le correspondía probar:

a. el fallecimiento del causante y el grado de parentesco o la


existencia de una institución testamentaria, según fuere o no la
sucesión intestada;
b. la lesión sufrida en su derecho que generalmente, estaba
representada por la posesión de las cosas hereditarias.

La hereditatis petitio se daba contra el que poseía los bienes hereditarios


que podía hacerlo:
a. pro herede, es decir quién atribuyéndose la calidad de heredero
se apoderaba de bienes de la herencia o se negaba a pagar lo
adeudado al difunto, fundándose en esa condición;
b. pro possessore, o sea, quien detentaba sin producir ningún título;
se lo caracterizaba por la expresión possideo quia possideo, lo
eran el ladrón y el poseedor violento.

También por el senadoconsulto juventiano, se dio contra el que cesó de


poseer por dolo, o sea para hacer más difícil la acción. Durante la
tramitación del juicio, el demandado permanecía provisoriamente en
posesión de los bienes hereditarios, siempre que hubiere prestado una
garantía, la cautio judicatum solvi, de restitución o ejecución de la
probable condena.

La prueba correspondía al actor, quien debía justificar su condición de


heredero. Respecto a los efectos de la petición de herencia, los mismos
sufrieron una variación desde el senadoconsulto juventiano dictado
durante el imperio de Adriano.

Conforme al mismo los efectos del régimen anterior fueron atenuados en


lo referente al poseedor de buena fe, en tanto que para el de mala fe se
mantuvieron idénticos principios. Corresponde así distinguir según que
el poseedor fuere de buena o mala fe.

a. Si era de buena fe: debía devolver todo aquello en que se había


enriquecido. Así en el supuesto de enajenación debía el precio
recibido. Respecto a los frutos debía devolver los percibidos a título
hereditario, pero no aquellos que hubiere consumido o que omitiese
de percibir. No respondía por las pérdidas o deterioros.
Debía ser indemnizado por todas las mejoras, tanto las necesarias
como las útiles y aun las de mero lujo.
b. Si era de mala fe: el poseedor debía responder de toda pérdida
total o parcial proviniese de su dolo o de su culpa. También
respondía por todos los frutos y aun por los que hubiese dejado de
percibir. Podía retener las necesarias y útiles. En el caso de
enajenación de las cosas hereditarias, debía el precio cuando éste
era superior a su valor actual, y el valor de aquellas cuando éste
era superior al precio recibido.

2. Naturaleza jurídica.

Esencialmente es una acción real basada en los derechos de propiedad y


posesión de bienes, los cuales constituyen su objeto. Es inherente a la
condición de heredero y se tramita como proceso de conocimiento, siendo
imprescriptible.

3. Trasmisión Sucesoria

Desde el instante del fallecimiento de una persona, los bienes, derechos


y obligaciones que constituyen la herencia se trasmiten a sus herederos,
es decir, el acervo bruto o líquido al que deben deducirse las cargas y
deudas, por lo que los herederos se constituyen entonces en nuevos
titulares del patrimonio que heredan correspondiéndoles a ellos el
derecho de disposición sobre el mismo.

4. ¿Qué es herencia?

Es el patrimonio (bienes, derechos y obligaciones) que el fallecido deja al


morir. La legítima es la parte de los bienes de la herencia que el testador
no puede disponer libremente por estar reservada por la ley a los
herederos forzosos.

La muerte de una persona determina que su patrimonio se traslade a sus


herederos. A fin de que su patrimonio sea dividido equitativamente, los
herederos tienen que realizar trámites tales como declaratoria de
herederos, partición de bienes, etc.

Debe saber que no sólo se transmite los bienes (propiedades) sino que la
herencia está constituida también por el conjunto de derechos y
obligaciones que esa persona tenía al momento de su fallecimiento, y
como tal se transmiten a sus herederos.
5. Objeto de la Petición De Herencia.

El objeto dela acción, es, sustancialmente, el reconocimiento de la


calidad de heredero del actor, con la consecuente restitución de los
efectos hereditarios, en la proporción que corresponda.

Tiene por objeto repartir los bienes componentes de la herencia indivisa


entre los coherederos y legatarios de parte alícuota en su caso—,
extinguiendo la comunidad hereditaria mediante la adjudicación a cada
coheredero de concretos bienes, componentes del caudal «relicto», en
pago de su cuota, lo que atribuirá a cada coheredero la propiedad
exclusiva de los bienes adjudicados.

El actor debe probar su calidad de heredero, ya sea con el testamento que


lo designa sucesos a titulo universal; demostrando el parentesco que los
habilita como legitimo sucesor.

6. ¿Qué es la petición de herencia?

Es aquella acción que el heredero dirige contra otro heredero para


concurrir con él, en este supuesto, el demandado podría tratarse de un
coheredero; o para excluirlo, si tuviese mejor derecho, aquí se trataría de
un heredero aparente.
Hinostroza Minguez define la acción petitoria de herencia, como la acción
por la cual el heredero reclama la entrega de los bienes que componen el
acervo sucesorio, de quien los detenta invocando también derechos
sucesorios.
El autor Jorge Maffia señala: "En todos los casos en que el demandado
alega títulos hereditarios sobre los bienes que detenta y desconoce esa
calidad al genuino heredero, procede la acción de petición de herencia".
Lo expresado por este autor coincide con lo dispuesto por el artículo 664º
del Código Civil que a la letra dice:" El derecho de petición de herencia
corresponde al heredero que no posee los bienes que considera que le
pertenecen, y se dirige contra quien los posea en todo o en parte a título
sucesorio, para excluirlo o concurrir con él". En ésta última parte del
artículo vemos una similitud con el concepto dado por el autor Augusto
Ferrero.
Fornieles, define la petición de herencia como la acción que se concede
al dueño de la herencia, para reclamarla totalmente de aquellos que la
poseen, invocando el falso título de herederos, o parcialmente de aquellos
herederos que rehúsan reconocerle el mismo carácter. El mismo autor
señala que la acción petitoria presupone una acción previa, por ejemplo
nulidad de testamento, sentencia basada en la autoridad de cosa juzgada
que de clara la filiación ilegítima de un hijo del causante, por citar
algunas.
Sobre la pretensión que se indica en el artículo 664º del C.C, se puede
acumular la de declarar heredero al peticionante si, habiéndose
pronunciado una declaración judicial de herederos, considera que con ella
se han preterido sus derechos.
La acción petitoria es una acción que se dirige contra los herederos aunque
haya una resolución judicial de declaratoria de herederos que no
comprenda al peticionante, y está referida a todo el patrimonio
hereditario. Por lo tanto, tanto el demandante como el demandado deben
ser herederos.
Para que la acción de petición de herencia pueda tener como fin la
exclusión del heredero poseedor de los bienes de la herencia, el
peticionante debe tener mejor título para heredar que el demandado.
Entonces, en este caso no habría una situación de copropiedad ya que las
partes no serían coherederos, sino más bien el demandante sería el
verdadero sucesor, y el demandado el sucesor aparente.
Por otro lado cabe resaltar que a la acción de petición de herencia es
aplicable también lo dispuesto por el artículo 666º del Código Civil,
referida a la enajenación de un bien hereditario, que expresa: "El
poseedor de buena fe que hubiere enajenado un bien hereditario está
obligado a restituir su precio al heredero y si se le adeudara, se transmitirá
a este último el derecho de cobrarlo. En todos los casos, el poseedor de
mala fe está obligado a resarcir al heredero el valor del bien y de sus
frutos y a indemnizarle el perjuicio que le hubiere ocasionado".

7. Características de la acción petitoria:


En la acción de petición de herencia encontramos las siguientes
características:

7.1. Existe una petición de herencia:


A diferencia de la acción reivindicatoria que es res singula, la petitoria
se refiere a todos los bienes de la herencia. Por ello, es una acción sui
generis que no encaja propiamente dentro del concepto estricto de la
acción real, dado que no tiene como sustrato un bien corporal
determinado. Es una acción universal que persigue el reconocimiento
de la condición de heredero y, como consecuencia de ello, reivindicar
los derechos hereditarios.
7.2. Corresponde al heredero que no posee los bienes que considera
que le pertenecen:
Contra quien los posea en todo o en parte a título sucesorio, esta última
expresión difiere de la del texto original del Código Civil, que se refería
al título de heredero. La actual es más propia pues incluye a los
legatarios, pudiendo darse el caso, como se ha señalado, de una
persona que disponga de sus bienes en legados, afectando a sus
herederos forzosos. Ambas partes deben ser sucesores del causante:
demandante y demandado. Esta es la nota distintiva fundamental con
la acción reivindicatoria.
7.3. Puede haber exclusión o concurrencia, en este caso como se trata
de los dos supuestos:
Que el actor concurra con el reo en la herencia, por tener igual derecho
a suceder, o porque la ley determina su participación conjunta. En este
caso, es de aplicación lo dispuesto en el artículo 844, que determina
que si hay varios herederos, cada uno de ellos es copropietario de los
bienes de la herencia, en proporción a la cuota que tenga derecho a
heredar. Por lo tanto, tienen la condición de copropietarios, y de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 985, ninguno de ellos ni sus
sucesores pueden adquirir los bienes comunes, siendo imprescriptible
la acción de participación. A este respecto, hay una innovación
importante en el actual Código, pues el derogado establecía una
excepción en su artículo 874, señalando que los herederos del
condominio (copropietario) podían adquirir por prescripción los bienes
comunes cuando los poseían por un plazo de veinte años desde la
muerte del causante.

7.4. Que el demandante tenga mejor derecho para heredar que el


demandado, excluyéndolo.
En este caso, el primero es el heredero verdadero y el segundo el
sucesor aparente. No son, coherederos y, por ende, tampoco
copropietarios.

7.5. Acumulación de acciones:


La nueva redacción del artículo 664 menciona expresamente algo que
estaba implícito: la facultad del accionante de demandar
acumulativamente que se declare heredero, en caso que medie una
declaración de herederos que no lo incluya. Inclusive para que
proceda la petición de herencia, el actor debe necesariamente
solicitar, que se le declare heredero; pues es solamente si procede
esta segunda petición que podrá declararse fundada la primera.
Este nuevo agregado se refiere al caso en el que exista una declaración
de herederos expedida en un proceso en el cual el peticionante no
haya sido parte, pues de lo contrario habría cosa juzgada.

En cuanto a la acumulación de las pretensiones de declaratoria de


heredero y de petición de herencia la Corte Suprema de Justicia de la
República en la Casación número 1908-97, ha referido lo
siguiente: “La acción de petición de herencia es de naturaleza
contenciosa y a ella puede acumularse la pretensión de ser declarado
heredero, en el caso que habiendo declaratoria de herederos se
hubieran preterido los derechos del demandante (…)”. Por lo que
puede contener acumulativamente una acción personal de
declaratoria de herederos y una acción real de petición de herencia,
tal como faculta el artículo 664 del Código Civil, caso en el cual la
prueba estará orientada a acreditar tal situación. Ambas pretensiones
son compatibles por razón de conexidad y se tramitan como proceso
de conocimiento. Si se declara infundada la primera pretensión
referida a la declaración de heredero del accionante, entonces la
pretensión de petición de herencia será también desestimada.

En cuanto a dicha acumulación es preciso anotar que la misma debe


ser expresa. Al respecto, se ha encontrado jurisprudencia
contradictoria de Segunda Instancia de la Corte Superior de Justicia
de Lima (Sala de Procesos Abreviados y de Conocimiento); así en el
Expediente 665-99 ha manifestado que: “No se ha ejercido el derecho
de petición de herencia, pues no se ha solicitado formal ni
expresamente una declaración de heredero; sin embargo, la demanda
contiene esta pretensión implícitamente, pues se solicita que se
efectúe la división y partición, incluyendo a los mismos como
herederos aunque reconociendo que no fueron declarados como
tales.”; mientras que el Expediente 2890-99 se expresó lo
siguiente: “Declaración de heredera por pronunciamiento extra
petita. El Juez se ha pronunciado por un petitorio inexistente (extra
petita) ya que declara como heredera a la actora, cuando esta no ha
pedido que se le declare heredera, únicamente pretende concurrir con
la parte emplazada en la masa hereditaria de la causante. Se ordena
que el A Quo, en este caso, debe exigir que se complete el
petitorio”. Consideramos correcta la segunda posición por cuanto si
no se demanda la declaración de heredero en esta acción petitoria (la
cual obviamente no será necesaria si se ha acreditado ésta condición
de heredero en forma fehaciente), no puede el Juez declarar heredero
al demandante, por cuanto no puede ir más allá del petitorio ni fundar
su decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las
partes litigantes en aplicación del artículo VII del Título Preliminar.

7.6. Esta acción es imprescriptible:


Este enunciado es innecesario, en el primer supuesto, al ser los
herederos copropietarios, no pueden adquirir por prescripción los
bienes comunes, siendo la acción de participación imprescriptible. En
el segundo supuesto, si bien no tienen esta condición, el heredero
verdadero está reivindicando la herencia de su propiedad frente al
heredero aparente, y la acción reivindicatoria es imprescriptible, por
disposición del artículo 927.

En opinión del jurista peruano Fernández Arce, la acción petitoria de


herencia es de naturaleza universal por la naturaleza del título del
demandante. Es también imprescriptible, sin que proceda la
prescripción extintiva de la acción ni la prescripción adquisitiva del
derecho, porque se trata de una acción que interpone un heredero
contra otro sucesor y no es admisible entre copropietarios ni los
sucesores de éstos.

7.7. Se le aplica lo señalado en el artículo 666º:


Se analiza al tratar la acción reivindicatoria, y que a la letra dice: "El
poseedor de buena fe que hubiese enajenado un bien hereditario está
obligado a restituir su precio al heredero y si se le adeudara, se
transmitirá a este último el derecho de cobrarlo. En todos los casos,
el poseedor de mala fe está obligado a resarcir al heredero el valor
del bien y de sus frutos y a indemnizarle el perjuicio que le hubiere
ocasionado".
En efecto, el poseedor de buena fe a que se refiere puede ser el
coheredero o el sucesor aparente, que desconocía la existencia de un
heredero para concurrir con él o para excluirlo, respectivamente.
También el coheredero o el sucesor aparente puede ser poseedor de
mala fe, cuando conoce de la existencia de otro heredero.

8. Los requisitos de petición de herencia


Constituyen requisitos para iniciar el proceso de petición de herencia los
siguientes:

 Ser heredero legítimo del causante (se entiende que no deberán


estar impedidos por alguna causa legal).
 Haber sido excluido de la posesión o disfrute de los bienes que le
correspondan de la masa hereditaria.
 Acreditar a través de medios probatorios la calidad de heredero.

9. Enajenación o Compra-Venta de Bienes Hereditarios:

El poseedor de buena fe que hubiera adquirido un bien hereditario está


obligado a restituir su precio al heredero y si se le adeudara, se trasmitirá
a este último el derecho de cobrarlo. En todos los casos, el poseedor de
mala fe está obligado a resarcir al heredero el valor del bien y de sus frutos
y a indemnizarle el perjuicio que le hubiera ocasionado.

10. Exclusión por Indignidad en temas de Herencia

Son excluidos de la sucesión de determinada persona, como herederos o


legatarios (aquellos que reciben a título gratuito por testamento). Los
autores o cómplices de homicidio doloso o de su tentativa, los condenados
por delitos dolosos en agravio del causante o de alguno de sus herederos.

Mientras la herencia permanezca indivisa será administrada por el albacea


o por el apoderado común nombrado por todos los herederos o por un
administrador judicial.

Aclaración.- En los procesos judiciales sobre sucesión intestada y partición de


bienes no se pueden excluir a los hijos nacidos fuera de matrimonio ni a los
hijos pródigos (alcohólicos, drogadictos, etc.). Todos tienen derecho a heredar
o ser partícipes de la masa hereditaria. En el caso de los pródigos, estos heredan
pero se les nombra albaceas o administradores de sus bienes.

11. El derecho constitucional a la herencia y las acciones sucesorias

Expresa el artículo 2°, inciso 26 de la Constitución Política del Estado de


1993 que “Toda persona tiene derecho a la propiedad y la herencia”. Existe
una garantía constitucional de carácter sucesorio, ya que la propiedad
privada está íntimamente vinculada a la herencia. Esta garantía significa un
reconocimiento de la herencia como institución y, asimismo, un derecho
individual de carácter singular, porque responde a la ineludible necesidad
de mantener la existencia de un espacio de apropiación privada de los
bienes más allá de la muerte de su titular; y, además, como una forma de
protección constitucional a la propiedad privada de la cual deriva el
derecho de disposición con las limitaciones que la ley establece.

Esta protección se extiende al derecho de adquirir por herencia, en


cualquiera de sus modos de sucesión, bien por testamento o a través de la
intestada. Como se puede advertir, la cuestión esencial del Derecho de
Sucesiones es atender el problema de la continuidad de las relaciones
patrimoniales que se produce al fallecimiento de una persona.

La transmisión de la masa hereditaria a favor de los sucesores opera ipso


iure en el mismo instante de ocurrida la muerte biológica del causante, o
en su caso, de la fecha probable contenida en la resolución judicial que
declara la muerte presunta, artículos 660, 60 in fine, 64 y 65 del Código
Civil.

No siempre dicha transmisión ipso iure concuerda con el tiempo, con la


posesión real y efectiva de los bienes y derechos que corresponde a los
causahabientes. No hay siempre coincidencia entre la situación de derecho
y de hecho, y eso se debe a variadas circunstancias, bien porque los bienes
se encuentran en poder exclusivo de otro coheredero o de un tercero, que
se niegan a compartirlos o a devolverlos, por lo cual se hace necesario el
empleo de medios de defensa que la ley franquea y que son de naturaleza
procesal. Esos medios legales se denominan acciones sucesorias.

12. Que dice la ley sobre la petición de herencia en el Perú

Esta normada en el artículo 664, que de acuerdo a la redacción modificada


por el vigente Código Procesal Civil, prescribe que el derecho de petición
de herencia corresponde al heredero que no posee los bienes que considera
que le pertenecen, y se dirige contra quien los posea en todo o en parte a
titulo sucesorio, para excluirlo o para concurrir con él. Agrega que dicha
pretensión puede acumularse la de declarar heredero al peticionante si,
habiéndose pronunciado declaración judicial de herederos, considera que
con ella se han preterido sus derechos; así como la imprescriptibilidad de
la acción y su tramitación como proceso de conocimiento.
El Código Civil peruano señala que en su Artículo 664 que "el derecho de
petición de herencia corresponde al heredero que no posee los bienes que
considera que le pertenecen y se dirige contra quien los posea en todo o en
parte a título sucesorio, para excluirlo o para concurrir con él".

El ordenamiento jurídico peruano faculta al demandante que pueda


acumular la pretensión de declaratoria de heredero del peticionante en caso
que haya existido una declaratoria de herederos previa (ya sea por vía
judicial o notarial) y siempre que considere que a causa de esta se hayan
visto vulnerados sus derechos.

13. Diferencias entre la acción petitoria y la acción reivindicatoria

13.1. Diferencias
Diferencias existentes entre la acción petitoria y la acción reivindicatoria
son:
 La acción petitoria se dirige contra los coherederos, la acción
reivindicatoria está dirigida contra los terceros adquirientes a título
particular o contra los poseedores sin título.
 En la acción petitoria el título que opone el demandante es el de
heredero; en la acción reivindicatoria el demandante invoca un título
traslativo de dominio existente en su favor, pudiendo únicamente
invocar la posesión si fuese tan sólo un poseedor.
 La acción petitoria es imprescriptible si se dirige contra un coheredero
para concurrir con él (Art. 664); la reivindicatoria prescribe a los 10 años,
por ser una acción real (Art. 2001, inc. 1º)
 La acción petitoria tiende al reconocimiento del derecho hereditario,
siendo a título universal, recayendo en la totalidad de la herencia; la
acción reivindicatoria es a título particular, y recae sobre determinados
bienes.
Por otro lado el autor Maffia sostiene que "la diferencia de las acciones
repercute en el régimen de la prueba. En la reivindicación el actor debe
probar que es propietario de las cosas que reclama, mientras que en la
petición de herencia se deberá probar o acreditar su condición de heredero
y que los bienes demandados constituyen parte del haber sucesorio".

13.2. Caracteres comunes en ambas acciones:


Como se mencionó anteriormente, ambas acciones son diferentes, claro que
cabe señalar que también presentan similitudes. Los caracteres comunes
en ambas acciones son:
 Ambas acciones son inherentes a la calidad de heredero.
 Tienen su fundamento en los derechos de propiedad y posesión de los
herederos sobre la masa hereditaria.
 Procesalmente, les corresponde el mismo procedimiento, pues ambas
pretensiones se tramitan como proceso de conocimiento.

14. La demanda de petición de herencia:

La acción de petición de herencia posee naturaleza contenciosa, razón por


la cual necesariamente deberá dirimirse con la intervención del Poder
Judicial. Como se observó, deberá entablarse contra aquellos que se hallen
en posesión de los bienes restringiendo el ejercicio de los derechos que le
corresponden al legítimo heredero. El proceso se desarrollará en la vía de
conocimiento, siendo el juez competente aquel que ejerza jurisdicción en
el último domicilio del causante o, por extensión, del lugar en el que se
haya resuelto la declaratoria de herederos de la que el demandante fue
excluido.

En la demanda de petición de herencia deberán adjuntarse como medios


probatorios, todos los documentos que corroboren la calidad de heredero
del demandante. No resulta exigible sin embargo, que ésta haya sido
declarado sucesor con anterioridad (puesto que como se vio dicha acción
puede ser acumulada).

14.1. Legitimidad Activa y Pasiva

El tratadista argentino Goyena Copello define a la petición de herencia


como: “la reclamación que intenta quien, invocando su calidad de heredero
del causante, pide su reconocimiento judicial como tal, con igual o mejor
derecho que quien ha entrado en posesión de la herencia, y para concurrir
o excluir al mismo en ella, así como la entrega de los bienes como
consecuencia de dicho reconocimiento.” De dicha definición se infiere que
se encuentra legitimado (Legitimidad activa) para iniciar la acción de
petición de herencia, quien tenga la calidad de heredero, o quien considere
tener tal calidad.
Lohmann Luca de Tena expresa que legitimado pasivo es quien actúa como
sucesor (aunque no necesariamente esté poseyendo bienes) y se oponga a
la calidad de heredero del accionante. Esto supone que el demandado
puede sustentar su defensa en ser heredero (forzoso o voluntario, legal o
testamentario), o legatario. El correcto ejercicio de la pretensión obliga a
tener que emplazar a todos los coherederos si son varios, porque la
inclusión del pretendiente en la exposición hereditaria reclamada puede
dar lugar a modificación de cuotas.

14.2. Calidad de Heredero como presupuesto de Fundabilidad

Por lo tanto, lo que califica a la acción petitoria de herencia es que


la demanda se funda en el título de heredero. La calidad de heredero
es entonces presupuesto para el amparo de la demanda, empero, no
constituye requisito de procedibilidad. Así lo ha expresado la Corte
Suprema en la Casación número 985-98, del 17 de noviembre de
1998: “Para interponer la acción petitoria de la herencia no es
requisito esencial haber sido declarado heredero, sino que dicha
acción puede ser ejercida por aquél que no habiéndolo sido, se
considere con derechos sobre el acervo hereditario. Para ello deberá
acumular a su acción de petición de herencia la de declaratoria de
heredero.”. Consecuentemente, siendo la finalidad de la acción
petitoria de herencia obligar a los demandados que permitan al actor,
ejercer la posesión exclusiva o concurrente de los bienes hereditarios
en cuya propiedad participa, se exige que el demandante acredite su
calidad de heredero con el título correspondiente, pues de no hacerlo
resultará infundada la demanda.

15. El proceso de petición de herencia (competencia del juez, etc.)

En virtud de su naturaleza contenciosa, el proceso de petición de herencia


se desarrollará en la vía de conocimiento ante el Poder Judicial. Como se
indicó anteriormente, ejerce competencia para dirimir dicha acción el juez
con jurisdicción en el último domicilio del causante. En tanto el derecho
hereditario constituye uno de carácter tutelar, no cabe la posibilidad de
recurrir a una vía paralela como la arbitral.

16. Casos Práctico sobre Petición de Herencia (aumentar)


El cónyuge Francisco tiene con su cónyuge Adele cuatro hijos. Al haber
fallecido el cónyuge, el cónyuge supérstite con sus 4 hijos mayores de edad,
iniciaron los procesos judiciales sobre sucesión hereditaria y partición de
bienes.

El cónyuge, tuvo dos convivientes y dos hijos en cada una de ellas. Ambas,
enteradas de los procesos judiciales, acordaron interponer demanda
acumulativa por pretensión de petición de herencia y declaratoria de
herederos contra el cónyuge y los 4 hijos de ésta. El cónyuge dejó como
masa hereditaria un inmueble y fondos económicos en los bancos. De esto,
son partícipes el cónyuge y sus 4 hijos más los 4 hijos de las dos
convivientes.

III. CONCLUSIONES: (revisar)

1. El reconocimiento constitucional del derecho a la herencia importa un


reconocimiento de la herencia como institución y, asimismo, un derecho
individual de carácter singular, porque responde a la ineludible necesidad de
mantener la existencia de un espacio de apropiación privada de los bienes más
allá de la muerte de su titular.

2. La acción de petición de herencia es imprescriptible, y en tal sentido


cualquier defensa que esté basada en la extinción de la acción por el transcurso
del tiempo deberá ser desestimada.

3. Para interponer la acción de petición de herencia, se encuentra legitimado


activamente quien considere tener la calidad de heredero; y puede ser
demandado, quien actúa como sucesor y se oponga a la calidad de heredero del
accionante.

4. Se puede demandar acumulativamente una acción personal de declaratoria


de herederos y una acción real de petición de herencia. Si no se demanda la
declaración de heredero en esta acción petitoria, no puede el Juez declarar
heredero al demandante, por cuanto no puede ir más allá del petitorio ni fundar
su decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes
litigante.

 La acción de petición de herencia es imprescriptible, y en tal sentido


cualquier defensa que esté basada en la extinción de la acción por el
transcurso del tiempo deberá ser desestimada.
 Para interponer la acción de petición de herencia, se encuentra legitimado
activamente quien considere tener la calidad de heredero; y puede ser
demandado, quien actúa como sucesor y se oponga a la calidad de heredero
del accionante.
 La acción petitoria es a titulo universal y se refiere a la totalidad de la
herencia; la reivindicatoria es a título particular, dirigiéndose a
determinados bienes.
 Contra la acción petitoria el demandado opone su título de sucesor, contra
la reivindicatoria invoca su título de propiedad o tan solo la posesión.