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Dentro del sistema nervioso de los vertebrados solemos diferenciar, porque nos resulta de cierta

utilidad, dos subsistemas: sistema central y sistema periférico. El central consta


del encéfalo y la médula espinal. El periférico, por su parte, está formado por las fibras
nerviosas que transmiten información entre las diferentes zonas del cuerpo y el sistema central.
La mayor parte de los cuerpos celulares o somas se encuentran en el encéfalo o la médula
espinal, aunque el sistema periférico cuenta con ganglios –que retienen una disposición
semejante a la de otros animales segmentados- en los que se agrupan cuerpos celulares de la
mayor parte de las neuronas sensoriales no encefálicas y los de algunas neuronas (no motoras)
de órganos efectores.

El sistema nervioso central de vertebrados se halla conectado con nervios


craneales y nervios espinales. La médula espinal recibe estímulos sensoriales y envía
respuestas motoras hacia la periferia. El encéfalo recibe señales directamente, a través de los
nervios craneales, y también a través de la médula espinal. También controla los efectores de la
cabeza y modula la actividad de la médula.

Los encéfalos de los vertebrados parten de una estructura embrionaria común que consta de tres
regiones principales o vesículas primarias: encéfalo anterior (o prosencéfalo), que se
subdivide, a su vez, en telencéfalo y diencéfalo; encéfalo medio o mesencéfalo; y encéfalo
posterior, que se subdivide en metencéfalo y mielencéfalo. Se suele hacer referencia a esas
cinco subdivisiones (telencéfalo, diencéfalo, mesencéfalo, metencéfalo y mielencéfalo) como las
vesículas secundarias encefálicas en el sistema nervioso embrionario, pero en ocasiones se
utilizan igualmente para caracterizar la anatomía encefálica de vertebrados plenamente
desarrollados.

En el telencéfalo se encuentran las siguientes áreas neuronales: la corteza cerebral, donde se


procesan señales sensoriales, se integra la información y se elaboran respuestas motoras; el
hipocampo, implicado en el aprendizaje y la memoria; los ganglios basales, responsables del
control motor; y el sistema límbico, implicado en la elaboración de las emociones. En
el diencéfalo se encuentran el tálamo, implicado en el procesamiento y filtro (antes de llegar a
la corteza) de las señales sensoriales (salvo las olfativas), y el hipotálamo, cuya función más
importante es la regulación de gran parte de las funciones hormonales y, por lo tanto, la
coordinación entre los sistemas nervioso y endocrino. En el mesencéfalo se encuentran el
tubérculo cuadrigémino superior y el tubérculo cuadrigémino inferior, responsables,
respectivamente, de la integración visual y de la auditiva. En el metencéfalo se encuentran el
cerebelo, que realiza la coordinación motora, y el puente de Varolio o protuberancia, que se
ocupa del control motor descendente. Y finalmente, al mielencéfalo corresponde la médula,
área cuya función consiste en el control autonómico y control respiratorio. En anotaciones
próximas nos referiremos a las funciones de estas regiones con mayor detalle.

Cuatro principios rigen la organización funcional de los encéfalos de la mayoría de vertebrados,


incluidos los mamíferos. El primero se refiere a la localización de la función: áreas encefálicas
específicas desempeñan funciones especializadas. Aunque eso no quiere decir que cada área sólo
intervenga en una función ni que una función corresponda exclusivamente a un área. El
segundo se refiere a la importancia del tamaño: cuantas más neuronas haya en un área
determinada más compleja es la integración que se desarrolla en esa área. El tercero se refiere a
la existencia de mapas encefálicos, sobre todo corticales: la organización anatómica corporal
tiene su reflejo en representaciones topográficas o mapas. Los mapas reflejan tanto la
procedencia topográfica de los estímulos sensoriales como el destino de las señales motoras.
Pero hay áreas del cerebro que carecen de organización topográfica. Y el cuarto principio se
refiere a la plasticidad de los circuitos nerviosos: las conexiones entre neuronas no son fijas, sino
que cambian con el desarrollo, la maduración y la experiencia.

El cerebro, que se desarrolla a partir del telencéfalo embrionario, es la estructura encefálica de


vertebrados que ha alcanzado en mamíferos su máximo desarrollo. Contiene, a su vez, el bulbo
olfatorio, los ganglios basales, el hipocampo y la corteza cerebral.

El prosencéfalo de todos los vertebrados posee una estructura en láminas denominada pallium.
El pallium de agnatos (lampreas), peces condrictios (tiburones) y anfibios obedece a un
esquema básico general, consistente en dos hemisferios unidos por una región
denominada septum. Cada uno de los hemisferios asemeja un cilindro formado por tres capas,
en cuyo interior quedan cavidades llenas de líquido denominadas ventrículos. La capa que da al
ventrículo y la que da al exterior son de materia blanca, y la que queda entre ellas, de materia
gris. En el resto de los grupos (peces teleósteos, reptiles, aves y mamíferos) se produce una
fuerte modificación del esquema básico, debido al crecimiento diferencial de diferentes zonas
del pallium original en cada uno de ellos. En mamíferos se diferencian cuatro zonas en el
contorno de la forma cilíndrica antes mencionada, que se denominan pallium dorsal, medio,
ventral y lateral, cuyo desarrollo daría lugar, respectivamente, al neocortex, el hipocampo, la
amígdala y la corteza olfativa. El neocortex es la región que alcanza un mayor desarrollo de
todas ellas.

El cerebro es un órgano con simetría bilateral y su desarrollo en mamíferos da forma a dos


mitades o hemisferios cerebrales que, en los placentarios, se encuentran conectadas por
el corpus callosum, una especie de “autopista de información” por la que se estima atraviesan
unos 300 millones de axones neuronales. Cada hemisferio cerebral consiste en una fina capa de
materia gris (corteza o córtex cerebral) que cubre una capa gruesa interna de materia blanca
(médula cerebral). En el interior de la materia blanca se encuentra otra región de materia gris,
los ganglios basales. La materia gris está formada por cuerpos neuronales empaquetados, sus
dendritas y células gliales. La materia blanca está formada por ramos o fascículos de axones
cubiertos de vainas de mielina. El color blanco se debe a la vaina de mielina, que está formada
por lípidos.

Simplificando, se puede decir que la materia gris procesa la información, o sea, integra inputs de
diferentes procedencias y elabora nuevas señales, mientras que la blanca la conduce, esto es,
envía las señales a otros destinos. Las fibras de la materia blanca transmiten información de una
zona a otra de la corteza o, también, a zonas que no se encuentran en ella. Es así como se
produce la integración que permite el procesamiento de las señales que se reciben y la
consiguiente elaboración de respuestas.

En los grupos de mamíferos en que alcanza su máximo desarrollo, la corteza cerebral presenta
múltiples hendiduras o pliegues, lo que permite que aumente de forma considerable el número
de neuronas que alberga. En lo que a su configuración tisular se refiere, es una estructura
dispuesta en seis capas (procedentes del pallium dorsal), y se organiza en columnas verticales
que se extienden perpendicularmente hasta la materia blanca, a dos milímetros de profundidad
desde la superficie de la corteza. Se cree que cada una de esas columnas constituye un “equipo”
formado por las neuronas contenidas en ella, cada una de las cuales desempeñaría una función
en la tarea propia de la columna. Las diferencias funcionales entre unas y otras columnas tienen
su reflejo en diferentes grosores de alguna de las seis capas.

Cada mitad de la corteza cerebral se divide en cuatro lóbulos: occipital, temporal, parietal y
frontal, nombres que hacen referencia a los correspondientes huesos del cráneo. Los lóbulos
occipitales, que se encuentran en la parte posterior, son los responsables del procesamiento
inicial de las señales visuales. La información sonora se recibe, en primera instancia, en los
lóbulos temporales, que tienen una disposición lateral a ambos lados de la cabeza. Los lóbulos
parietales y frontales se encuentran en la parte superior del encéfalo y están separados por el
denominado surco central del cerebro, un pliegue o invaginación profunda que discurre de
arriba abajo hacia la mitad de la superficie lateral de cada hemisferio. Los lóbulos parietales
quedan en la parte posterior, detrás del surco central, mientras los frontales quedan por delante.
Los parietales reciben y procesan la información sensorial. Los frontales desempeñan varias
tareas: (1) actividad motora de carácter voluntario; (2) producción vocal en los mamíferos que
poseen esta capacidad; y (3) funciones superiores, como planificación y otras.

Si bien la descripción de la anatomía cortical por lóbulos resulta útil en una primera
aproximación, suele recurrirse a las denominadas “áreas de Brodmann” para una
caracterización más precisa. Un área de Brodmann es una región de la corteza del cerebro de
primates definida por su estructura histológica, organización celular y citoarquitectura. Hay 52
áreas de Brodmann, aunque alguna está, a su vez, subdividida en dos áreas, y alguna de ellas
sólo se halla presente en primates no humanos.

Fuentes:

Una serie de estudios y observaciones realizadas desde fines del s. XIX, permitieron definir el
papel que regiones específicas de la corteza cerebral, eléctricamente excitables, jugaban en la
regulación de las actividades motoras. Además, se encontró que esas regiones presentaban
una organización somatotópica donde estaban representados los diferentes músculos del
cuerpo (representación motora).

La idea de un control motor cortical ha sido confirmada y caracterizada con precisión cada vez
mayor. El control es contralateral y existen varias regiones de la corteza cerebral que
participan en él. Además en esta función, la corteza interactúa con regiones subcorticales del
cerebro, con el cerebelo y con la médula espinal. Este complejo sistema de interacciones es
especialmente importante en los movimientos voluntarios.

El control que ejerce la corteza cerebral sobre los músculos esqueléticos depende
fundamentalmente de la médula espinal. En este centro nervioso están las neuronas que
inervan a los músculos esqueléticos (motoneuronas ) y sólo a través de ellas puede actuar la
corteza cerebral. Se ubican en las astas anteriores de la substancia gris de la médula espinal.
A esta organización se le ha llamado la vía final común porque solo por su intermedio pueden
actuar los distintos reguladores de la musculatura esquelética, incluyendo a la corteza.

La corteza ejerce su control a través de vías nerviosas que se inician ella pero cuya
caracterización, definición y clasificación ha sido compleja. Según su origen y ubicación y
trayectoria de los axones motores en la médula espinal, se han distinguido una vía piramidal y
una extrapiramidal.

La vía piramidal esta formada por axones que, en su trayectoria a la médula espinal (fibras
córtico-espinales) se unen a nivel del bulbo raquídeo constituyendo en ese punto las llamadas
pirámides. En estas estructuras, un 75% de las fibras de esta vía cruzan al lado opuesto
(decusación de las pirámides). Después del cruce, los axones descienden por la substancia
blanca de la médula formando un cordón nervioso, el tracto córtico-espinal lateral. Esta vía
cortico-espinal es la vía piramidal cruzada.

Un 25% de los axones no cruzan a ese nivel, constituyendo la vía piramidal directa, parte de
la cual desciende por la médula espinal formando parte de los tractos córtico-espinales
anteriores. El resto va por el tracto lateral. Sin embargo, ellos también cruzarán más debajo de
modo que toda la vía piramidal es cruzada.

A medida que los axones de la vía córtico-espinal descienden por la médula, la mayoría de
ellas hacen sinapsis con interneuronas que son las que inervan a las motoneuronas .

La vía extrapiramidal esta constituida por los axones que no forman parte de la vía piramidal y
que descienden desde el encéfalo a la médula espinal donde inervan a las motoneuronas .
Esta vía también es cruzada, pero en su trayectoria descendente sus axones emiten
colaterales que inervan a neuronas que se encuentran en diferentes núcleos y órganos como el
cerebelo, los ganglios basales, la formación reticular, el núcleo rojo, el tálamo. Dos vías
extrapiramidales importantes son:

 el tracto rubro-espinal, que va desde el núcleo rojo a la médula espinal.


 el tracto retículo-espinal, que va desde la formación reticular hasta la médula espinal.

La estimulación de las motoneuronas  por axones de los tractos piramidales provoca la


contracción de grupos musculares de las manos y de los pies. En cambio, al estimular a los
tractos extrapiramidales se observan movimientos más generales y automáticos.

Ganglios basales
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Los ganglios basales (del griego ganglion, "conglomerado", "nudo", "tumor") o núcleos
basales son un grupo de núcleos o masas de sustancia gris (acumulaciones de cuerpos o
somas de neuronas) que se hallan en la base del cerebro, entre las vías ascendentes y
descendentes de sustancia blanca y a horcajadas sobre el tronco del encéfalo. Inicialmente, el
término se ocupó en descripciones onto-filogenéticas o en clasificaciones topográficas.1
Este tejido nervioso gris está interconectado con la corteza cerebral, el tálamo y el tronco del
encéfalo.
En los mamíferos están asociados, fundamentalmente, con los movimientos (que también
tienen su origen en la corteza motora): sus fibras, que no se dirigen directamente a la medula
espinal, enlazan con el centro motor supraespinal del tronco cerebral, conjuntos
de neuronas que envían fibras nerviosas a la médula espinal. Los ganglios basales se asocian
con movimientos voluntarios realizados de forma principalmente inconsciente, esto es, aquellos
que involucran al cuerpo entero en tareas rutinariamente o cotidianas.
Los ganglios basales se sitúan sobre una zona denominada cuerpo estriado: dos cuerpos
de sustancia gris separados por un haz de fibras, denominado cápsula interna. Respecto de
esta se van situando los ganglios basales: el núcleo caudado, el putamen, el globo pálido,
el núcleo subtalámico y la sustancia negra. En el lado interno de la cápsula interna se halla
el núcleo caudado (núcleo de la cola) y en su lado externo el putamen (núcleo en forma de
cáscara), junto al que se sitúa el globo pálido (una estructura triangular de color gris claro con
una fina capa de sustancia blanca en su mitad que, en ocasiones, se une con el putamen para
formar el núcleo lentiforme). Situado al lado del globo pálido, pero más hacia el interior, se
encuentra el núcleo subtalámico y, por debajo de éste, la sustancia negra. Se discute si una
delgada tira de sustancia gris situada al lado del putamen, el claustro, del que se desconoce su
función, pertenece o no a los ganglios basales: el daño de los ganglios basales implica una
falla en la coordinación que supone la aparición de los síntomas característicos de un trastorno
motor global; especialmente, los movimientos característicos de enfermedades como
el parkinson, el balismo y el corea de Huntington.

Índice

 1Terminología
 2Núcleos basales
 3Núcleos de la base del Telencéfalo
 4Conexiones del cuerpo estriado y el globo pálido
 5Funciones de los núcleos de la base del telencéfalo
 6Notas clínicas
 7Referencias
 8Fuente bibliográfica
 9Enlaces externos
Terminología[editar]
El término ganglios basales o núcleos basales se aplica al conjunto de masas de sustancia
gris situado dentro de cada hemisferio cerebral, y estas son cuerpo estriado, amigdala
cerebral o núcleo amigdalino y el claustro. Estos desempeñan un papel importante en el control
de la postura y el movimiento voluntario. Técnicamente, el término a usar es núcleos basales,
ya que ganglios hace referencia a una reunión de cuerpos neuronales, pero no en el sistema
nervioso central sino en el periférico.23 Para describir los núcleos basales se utilizan una serie
de terminologías de uso habitual.

Núcleos basales[editar]
El núcleo es el cuerpo central de las células o conjuntos de neuronas, bien delimitados, que se
encuentran en el sistema nervioso central. Unos núcleos están formados por neuronas
sensitivas, otros por neuronas motoras, y todavía se puede considerar un tercer grupo, formado
por neuronas internunciales, es decir, núcleos que no son ni sensitivos, ni motores, sino que
tienen una significación moduladora; p. ej., la oliva bulbar y los núcleos del puente. En el
cuadro sinóptico adjunto aparecen reseñados los principales núcleos y centros nerviosos. 4
Estructura neurológica - Núcleos(núcleos) basales

 Núcleo caudado - Núcleo caudado

 Núcleo lenticular - Globo pálido más putamen

 Claustro - Claustro

 Cuerpo estriado = Núcleo caudado más núcleo lenticular

 Neoestriado (estriado) - Núcleo caudado más putamen

 Cuerpo amigdalino - Núcleo amigdalino


 Núcleo estriado

Núcleos de la base del Telencéfalo[editar]


Cuerpo estriado
El cuerpo estriado se ubica por fuera del tálamo y está dividido casi por entero por una banda
de fibras nerviosas, la cápsula interna, en el núcleo caudado y el núcleo lenticular. El nombre
de cuerpo estriado se debe al aspecto estriado que le brindan los haces de Sustancia Blanca
que atraviesan la cápsula interna para conectar el núcleo caudado con el núcleo lenticular.
Núcleo caudado
Es una gran masa de sustancia gris con forma de C, que está estrechamente relacionada con
el ventrículo lateral y se ubica por fuera del tálamo. Su superficie lateral se relaciona con la
cápsula interna.
Con fines descriptivos se puede dividir en, cabeza cuerpo y cola.
Cabeza: es grande redondeada y forma la pared lateral del asta anterior del ventrículo
lateral. La cabeza se continúa por abajo con el putamen, e inmediatamente por encima
de esta unión hay bandas de sustancia gris que conectan al putamen con el núcleo
caudado.
Cuerpo: El cuerpo del núcleo caudado es largo y estrecho; se continúa con la cabeza
en la región del agujero interventricular, y forma el piso del cuerpo del ventrículo lateral.
Cola: esta es larga y delgada se continúa con el cuerpo en la región del extremo
posterior del tálamo, luego sigue el trayecto por el contorno del ventrículo lateral y se
continúa adelante en el techo del cuerno inferior del ventrículo lateral en el núcleo
amigdalino.
Núcleo amigdalino
El núcleo amigdalino se ubica en el lóbulo temporal próximo al Uncus se considera
parte del sistema límbico, a través de sus conexiones puede influir en la respuesta
corporal a los cambios ambientales. Por ejemplo en las sensaciones de miedo,
puede modificar la frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria,
color de piel.
Sustancia negra y núcleos subtalámicos.
La sustancia negra del mesencéfalo y los núcleos subtalámicos
del Diencéfalo están estrechamente relacionados desde el punto de vista funcional
con las actividades de los núcleos basales, pero no deben considerarse parte del
conjunto de núcleos que conforman los núcleos de la base.
Las neuronas de la sustancia negra son dopaminérgicas (dopamina como
neurotransmisor) e inhibidoras y tienen muchas conexiones con el cuerpo estriado.
Las neuronas de los núcleos subtalámicos son glutamatérgicas (glutamato como
neurotransmisor) y excitadoras y poseen muchas conexiones con el globo pálido y
sustancia negra.
Claustro
El claustro es una lámina delgada de sustancia gris, separada de la
superficie lateral del núcleo lenticular por la cápsula externa, y lateral al
claustro se encuentra la sustancia blanca subcortical de la ínsula. La
función del claustro es posiblemente activar o desactivar la consciencia,
pero por el momento no hay estudios concluyentes.[cita requerida]

Conexiones del cuerpo estriado y el globo pálido[editar]

Compuestos de los núcleos de los ganglios basales


Antes de describir las eferencias y aferencias de los núcleos de la base
es necesario tomar en cuenta ciertos puntos importantes:
El núcleo caudado y el putamen forman los principales sitios de recepción de las fibras
nerviosas aferentes, que llegan a los núcleos de la base.
El globo pálido forma el sitio principal desde el cual las aferencias abandonan los
núcleos basales.
Ninguno de estos núcleos, recibe o envía fibras nerviosas directas a la médula espinal.
Conexiones del cuerpo estriado.
Fibras aferentes.
Fibras corticoestriadas.
Todas las partes de la corteza cerebral envían axones al
núcleo caudado y al putamen. Cada parte de la corteza
se proyecta a un área determinada del complejo
caudado-lenticular. La mayoría de las proyecciones
provienen de la corteza del mismo lado. La aferencia
más grande proviene del área sensitivomotora. El
neurotransmisor de estas fibras es el glutamato.
Fibras talamoestriadas.
Provienen de los núcleos intralaminares del
tálamo que envían gran número de axones
al núcleo caudado y al putamen.
Fibras nigroestriadas.
Las neuronas de la sustancia negra envían
axones al núcleo caudado y al putamen y
liberan dopamina en sus terminaciones como
neurotransmisor. Se cree que la función de
estas fibras es inhibidora.
Fibras estriatales del tronco encefálico.
Las fibras que ascienden desde el tronco
encefálico terminan en el núcleo caudado y
el putamen, y liberan serotonina como
neurotransmisor. Se cree que su función es
inhibidora.
Fibras eferentes
Fibras Estriatopalidales.
Se dirigen desde el núcleo caudado y
el putamen hasta el globo pálido. Estas
fibras tienen ácido gammaminobutírico
(GABA) como neurotransmisor.
Fibras estriatonígricas.
Estas pasan del núcleo caudado y
el putamen a la sustancia negra.
Algunas de las fibras utilizan
GABA o ACh como
neurotransmisor y otras
utilizan sustancia P.
Conexiones del Globo Pálido
Fibras aferentes
Fibras estriatopalidales.
Estas fibras pasan del núcleo
caudado y putamen al globo
pálido como ya se mencionó,
estas utilizan GABA como
neurotransmisor.
Fibras eferentes
Fibras palidófugas.
Son un conjunto de fibras
complicadas que salen del
globo pálido, hacia
distintas partes del SNC, y
se pueden subdividir en:
El Ansa lenticular; que se dirige hacia los núcleos talámicos.
El fascículo lenticular; que se dirige hacia el subtálamo.
Las fibras palidotegmentarias; que terminan en el tegmento caudal del mesencéfalo.
Las fibras palidosubtalámicas; que se dirigen a los núcleos subtalámicos.
asociadasTrastornos hipocinéticos; son aquellos movimientos disminuidos, lentos o
ausentes que se registran en el individuo con Parkinson por ejemplo.
Corea

Formación Reticular: Funciones, Anatomía y Enfermedades


Por
Cinta Martos Silván

La formación reticular es un conjunto de neuronas que se extienden desde la


médula espinal hasta el tálamo. La disposición de la formación reticular se asemeja
a una red (reticular viene del latín “rete” que significa “red”).

Esta estructura permite que el cuerpo se pueda despertar después de un sueño


prolongado, y mantenerse alerta durante el día. Así, la compleja red de neuronas de
la formación reticular participa en el mantenimiento de la excitación y de la conciencia
(ciclo sueño y vigilia).

Además, interviene en el filtrado de los estímulos irrelevantes para que podamos


centrarnos en los relevantes.

La formación reticular está constituida por más de 100 pequeñas redes neuronales
que se esparcen por el tallo cerebral y médula de manera poco uniforme.

Sus núcleos influyen en el control cardiovascular y el control motor. Así como la


modulación del dolor, el sueño y la habituación.

Para el correcto desempeño de las funciones nombradas, esta estructura mantiene


conexiones con el bulbo raquídeo, el mesencéfalo, el pons y el diencéfalo.

Por otra parte, se conecta de forma directa o indirecta con todos los niveles del
sistema nervioso. Su particular posición le permite participar en estas funciones tan
esenciales.

Generalmente, cuando se da algún tipo de patología o daño en la formación reticular


se produce somnolencia o coma.
Las principales enfermedades que se asocian a la formación reticular se caracterizan
por problemas en el nivel de alerta o en el control muscular. Por ejemplo,
la narcolepsia, el Parkinson, la esquizofrenia, trastornos del sueño, o el déficit de
atención e hiperactividad.

¿Dónde se encuentra la formación reticular?

Es muy difícil visualizar la ubicación exacta de la formación reticular, ya que se trata


de grupos de neuronas que se encuentran en diferentes partes del tallo encefálico y
médula espinal. Además, localizarla se complica aún más por sus numerosas
conexiones con múltiples áreas cerebrales.

La formación reticular se encuentra en diferentes áreas como:

La médula espinal

En este punto las células no se encuentran en grupo, sino que están en el interior de
la médula espinal. Concretamente en la zona intermedia de la sustancia gris medular.

En esta área existen unos tractos llamados “reticuloespinales”, que están tanto en el
cordón anterior como en el cordón lateral.

La mayoría de estos tractos transmiten los estímulos de forma descendente (desde


la médula hasta el resto del cuerpo). Aunque algunos también lo hacen de forma
ascendente (desde el organismo hacia los núcleos del tronco encefálico).

El tronco encefálico

En el tronco encefálico es el principal lugar donde se localiza la formación reticular.


Los estudios han demostrado que su organización no se da al azar. Es decir, según
sus conexiones o funciones, presentan unas características que permiten dividirla en
tres grupos de núcleos reticulares que se explican más adelante.

El hipotálamo
Parece existir un área de neuronas de la formación reticular llamada la zona incierta.
Ésta se encuentra entre el núcleo subtalámico y el tálamo, y posee numerosas
conexiones con los núcleos reticulares del tronco del encéfalo. (Latarjet & Ruiz Liard,
2012).

Núcleos o partes de la formación reticular

Como se ha mencionado, la formación reticular posee distintos núcleos de neuronas


según las funciones, conexiones y estructuras de éstas. Se distinguen tres:

Grupo mediano de núcleos

También llamados núcleos del rafe, se sitúan en la columna medial del tallo
encefálico. Es el lugar principal en el que se sintetiza la serotonina que tiene un papel
fundamental en la regulación del humor.

A su vez, se pueden dividir en el núcleo oscuro del rafe y el núcleo magno del rafe.

Grupo central de núcleos

Se dividen, según su estructura en núcleos mediales o gigantocelulares (de grandes


células) y núcleos posterolaterales (constituidos por grupos de células pequeñas
llamadas parvocelulares).

Grupo lateral de núcleos

Están integrados a la formación reticular porque tienen una estructura muy peculiar.
Estos son los núcleos reticulares, lateral y paramediano a la altura del bulbo. Y el
núcleo reticular del tegmento póntico.

El grupo lateral de la formación reticular posee conexiones principalmente con


el cerebelo.

Formación reticular y neurotransmisores


En la formación reticular residen diferentes grupos de células que producen
neurotransmisores. Estas células (neuronas) poseen muchas conexiones en todo el
sistema nervioso central. Además, intervienen en la regulación de la actividad de
todo el cerebro.

Una de las zonas de producción de dopamina más importante es el área tegmental


ventral y la sustancia negra, que está en la formación reticular. Mientras que el locus
coeruleus es la zona principal que origina neuronas noradrenérgicas (que liberan y
captan noradrenalinay adrenalina).

En cuanto a la serotonina, el principal núcleo que la segrega es el núcleo del rafe. Se


sitúa en la línea media del tallo encefálico, en la formación reticular.

Por otro lado, en el cerebro medio de la formación reticular se produce acetilcolina.


Concretamente, en los núcleos pedunculopontino y tegmental laterodorsal.

Estos neurotransmisores se producen en dichas zonas y luego se transmiten al


sistema nervioso central para regular la percepción sensorial, la actividad motora y
otras conductas.

Funciones

La formación reticular posee una gran variedad de funciones básicas. Ya que, desde
un punto de vista filogenético, es una de las áreas más antiguas del cerebro. Modula
el nivel de conciencia, el sueño, el dolor, el control muscular, etc.

A continuación, se explican sus funciones con más detalle:

Regulación del estado de alerta

La formación reticular influye en gran medida en la excitación y en la conciencia.


Cuando dormimos, se suprime el nivel de conciencia.

La formación reticular recibe multitud de fibras de tractos sensoriales, y envía estas


señales hacia la corteza cerebral. De esta forma, permite que estemos despiertos.
Una mayor actividad de la formación reticular, se traduce en un estado de alerta más
intenso.

Esta función se lleva a cabo a través del sistema reticular de activación (SAR), que
también se conoce como sistema ascendente de excitación. Juega un importante
papel en la atención y en la motivación. En este sistema convergen pensamientos,
sensaciones internas e influencias externas.

La información se transmite a través de neurotransmisores como la acetilcolina y


la noradrenalina.

Las lesiones en el sistema reticular de activación pueden poner en grave peligro la


conciencia. Un daño severo en esta zona puede derivar en coma o en un estado
vegetativo persistente.

Control postural

Existen proyecciones descendentes desde la formación reticular hasta ciertas


neuronas motoras. Esto puede facilitar o inhibir los movimientos musculares. Las
principales fibras que se encargan del control motor se encuentran, sobre todo, en el
tracto reticuloespinal.

Además, la formación reticular transmite señales visuales, auditivas y vestibulares al


cerebelo para que se integren en la coordinación motora.

Esto es fundamental en el mantenimiento del equilibrio y la postura. Por ejemplo,


nos ayuda a mantenernos de pie, movimientos estereotipados como caminar, y el
control del tono muscular.

Control de movimientos faciales

La formación reticular establece circuitos con núcleos motores de los nervios


craneales. De esa forma, modulan los movimientos de la cara y de la cabeza.

Esta área contribuye a las respuestas motoras orofaciales, coordinando la actividad


de los nervios trigémino, facial e hipogloso. Como resultado, nos permite que
llevemos a cabo correctos movimientos de la mandíbula, labios y lengua, para poder
masticar y comer.

Por otro lado, esta estructura también controla el funcionamiento de los músculos
faciales que facilitan las expresiones emocionales. Así, podemos hacer los
movimientos correctos para expresar emociones como la risa o el llanto.

Como se encuentra bilateralmente en el cerebro, proporciona control motor a ambos


lados de la cara de manera simétrica. También permite la coordinación de los
movimientos de los ojos.

Regulación de funciones autonómicas

La formación reticular ejerce control motor de ciertas funciones autonómicas. Por


ejemplo, las funciones de los órganos viscerales.

Las neuronas de la formación reticular contribuyen a la actividad motora relacionada


con el nervio vago. Gracias a esta actividad, se consigue un adecuado funcionamiento
del sistema gastrointestinal, del sistema respiratorio y de las funciones
cardiovasculares.

Por tanto, la formación reticular interviene en la deglución o en el vómito. Al igual


que en el estornudo, la tos o en el ritmo respiratorio. Mientras que, en el plano
cardiovascular, la formación reticular mantendría una presión arterial idónea.

Modulación del dolor

Por medio de la formación reticular se envían señales de dolor de la parte inferior del
cuerpo hasta la corteza cerebral.

También es el origen de las vías de analgesia descendentes. Las fibras nerviosas de


esta zona actúan en la médula espinal para bloquear las señales de dolor que llegan
al cerebro.

Esto es importante porque nos permite paliar el dolor en ciertas situaciones. Por
ejemplo, durante una situación muy estresante o traumática (teoría de la
compuerta). Se ha visto que el dolor se suprime si se inyectan ciertos fármacos en
estas vías o se destruyen.

Habituación

Es un proceso por el cual el cerebro aprende a ignorar estímulos repetitivos, que


considera irrelevantes en ese momento. A la vez que mantiene sensibilidad frente a
los estímulos de interés. La habituación se consigue a través del mencionado sistema
reticular de activación (SAR).

Impacto sobre el sistema endocrino

La formación reticular regula indirectamente el sistema nervioso endocrino, pues


actúa sobre el hipotálamo para la liberación hormonal. Esto influye en la modulación
somática y en las sensaciones viscerales. Esto es fundamental en la regulación de la
percepción del dolor.

Enfermedades de la formación reticular

Como la formación reticular está localizada en la parte de atrás del cerebro, parece
ser más vulnerable a cualquier lesión o daño. Normalmente cuando hay una
afectación de la formación reticular el paciente entra en coma. Si la lesión es bilateral
y masiva puede conllevar a la muerte.

Aunque también, la formación reticular se puede ver afectada por virus, tumores,
hernias, trastornos metabólicos, inflamación, intoxicaciones, etc.

Los síntomas más típicos cuando existen problemas en la formación reticular son
somnolencia, estupor, alteraciones en la respiración y en la frecuencia cardíaca.

El sistema activador reticular (SAR) de la formación reticular es importante en el nivel


de alerta o arousal de la persona. Parece ser que con la edad se produce una
disminución general en la actividad de este sistema.
Por lo tanto, parece ser que, cuando hay un mal funcionamiento en la formación
reticular, es posible que se den problemas en los ciclos de sueño y vigilia. Así como
en el nivel de conciencia.

Por ejemplo, el sistema activador reticular envía señales para activar o bloquear
distintas áreas de la corteza cerebral según considere que aparecen estímulos nuevos
o bien, estímulos familiares. Esto es importante para saber qué elementos debemos
atender y cuáles ignorar.

De esta manera, algunos modelos que intentan explicar el origen del trastorno por
déficit de atención e hiperactividad, afirman que este sistema podría estar
insuficientemente desarrollado en estos pacientes.

De hecho, García-Rill (1997), afirma que pueden existir fallos en sistema de


activación reticular en enfermedades neurológicas y psiquiátricas como
la enfermedad de Parkinson, esquizofrenia, el trastorno de estrés postraumático,
trastorno del sueño REM, y narcolepsia.

Se ha encontrado en estudios post mortem realizados en pacientes que sufrieron la


enfermedad de Parkinson, una degeneración en el núcleo pedúnculo pontino.

Esta área consiste en un conjunto de neuronas que forman de la formación reticular.


Se trata de neuronas que tiene multitud de conexiones con estructuras involucradas
en el movimiento, como los ganglios basales.

En la enfermedad de Parkinson parece existir una disminución significativa en la


cantidad de neuronas que componen el locus coeruleus. Esto produce una
desinhibición del núcleo pedúnculo pontino, que ocurre también en el estrés
postraumático y en el trastorno del sueño REM.

Por ello, hay autores que proponen la estimulación cerebral profunda del núcleo
pedunculopóntico de la formación reticular para tratar la enfermedad de Parkinson.

En cuanto a la esquizofrenia, se ha observado que existe en algunos pacientes un


aumento significativo de neuronas en el núcleo pedunculopontino.
Respecto a la narcolepsia, existe una somnolencia diurna excesiva, que puede
asociarse a daños en núcleos de la formación reticular.

Por otra parte, la cataplejía o cataplexia, que son episodios repentinos de pérdida del
tono muscular cuando se está despierto, se vincula con alteraciones en células de la
formación reticular. Específicamente en las células del núcleo magnocelular, que
regulan la relajación muscular en el sueño REM.

Además, se ha encontrado, en algunas investigaciones, una actividad anormal en la


formación reticular en pacientes con el síndrome de fatiga crónica.

CORTEZA MOTORA

La corteza motora comprende las áreas de la corteza cerebral responsables de los procesos de
planificación, control y ejecución de las funciones motoras voluntarias.

Es Anatomía de la corteza motora[editar]

Sectores funcionales de la corteza motora.


M1=Área motora primaria en rojo.
SMA=Área motora Suplementaria en verde.
pre-SMA= área motora pre-Suplementaria en amarillo.
PMd=área premotora dorsal.
PMv=área premotora ventral
CMA=Área motora del cíngulo en celeste.(año:2010
La corteza motora está situada en el lóbulo frontal, delante del surco de Rolando. En 2003 se
dividía en cuatro partes principales:1
La corteza motora primaria (M1)
responsable de la generación de los impulsos neuronales que controlan la ejecución del
movimiento.
La corteza motora secundaria
incluye diversas áreas:

o La corteza parietal posterior, encargada de transformar la información visual en
instrucciones motoras.
o La corteza premotora, (PM) encargada de guiar los movimientos y el control de los
músculos proximales y del tronco.
o El área motora suplementaria (SMA), encargada de la planificación y coordinación de
movimientos complejos, como por ejemplo, aquellos que requieren el uso de ambas
manos.
Las células de la corteza motora tienen una doble estructuración. Horizontalmente, están
organizadas en seis capas. Verticalmente, conforman columnas que estimulan la activación de
determinados músculos o grupos musculares sinérgicos. Existen otras regiones cerebrales
fuera de la corteza que son de gran importancia para la función motora. En este sentido, es
destacable el papel del cerebelo y de los núcleos motores subcorticales

Primeros trabajos sobre la función de la corteza motora[editar]


En el siglo XIX, Eduard Hitzig y Gustav Fritsch demostraron que la estimulación eléctrica de
ciertas partes del cerebro podían provocar una contracción muscular en la parte opuesta del
cuerpo.2
En 1949, el neurocirujano canadiense Wilder Penfield desarrolló un procedimiento quirúrgico
para suavizar los síntomas de la epilepsia. Su procedimiento inicial consistió en estimular
eléctricamente diversas partes de la superficie de la corteza cerebral del paciente para
encontrar el área responsable de la patología. Durante sus investigaciones, descubrió que la
estimulación del área 4 de Brodmann provocaba una rápida contracción de determinados
músculos. Además, parecía existir un "mapa motor" de la superficie del cuerpo a lo largo de la
circunvolución del área 4. Hoy día, esta área se conoce como corteza motora primaria. A partir
de este descubrimiento, halló que la estimulación de las regiones que se encuentran frente a
esta corteza motora primaria o M1 provocaban movimientos más complejos. No obstante, se
requería una mayor corriente eléctrica para poner en marcha movimientos desde estas áreas.
Estas zonas corticales premotoras se localizan en el área 6 de Brodman.

Perspectiva actual[editar]
Actualmente, y como se ha dicho, las áreas motoras corticales se suelen dividir en tres
regiones con dos papeles diferenciados:[cita requerida]

1. Corteza motora primaria (M1).


2. Área pre-motora (APM).
3. Área motora suplementaria (AMS).
Los experimentos de Penfield han dejado una imagen bastante evidente del funcionamiento de
estas áreas: El propósito de M1 es conectar el cerebro con las neuronas motoras inferiores a
través de la médula espinal para informar de cuáles son los músculos concretos que deben
contraerse. Estas neuronas motoras superiores se encuentran en la capa 5 de la corteza
motora, y contiene algunas de las células más grandes del cerebro (el cuerpo de las células de
Betz puede superar los 100 micrómetros de diámetro. En comparación, los bastones, un tipo de
célula fotorreceptora, suelen tener un diámetro de 3 micrómetros). Los axones descendientes
desde estas células de la capa V forman el tracto córtico-espinal o piramidal. Aunque los
primeros estudios señalaban la posibilidad de que la organización de la corteza motora
estuviera basada en columnas que controlaban de manera individual cada uno de los
músculos, se ha podido concretar más recientemente que desde la capa V se
establecen sinapsis con muchas neuronas motoras inferiores que inervan diferentes músculos.
Estos datos indican que las neuronas de la corteza motora primaria no forman conexiones
simples con las neuronas motoras inferiores. La actividad de una misma neurona M1 puede
provocar contracciones en más de un músculo; esto sugiere que el papel de la corteza motora
primaria no se limita a codificar el grado de contracción de determinados músculos
individuales.3

Estudios de neuroimagen[editar]
Los escáneres realizados mediante técnicas de imagen por resonancia magnética
funcional sobre personas realizando una tarea de lectura de palabras han mostrado que la
actividad de leer un verbo que hace referencia a una acción relacionada con la cara, el brazo o
la pierna, provoca un incremento en el flujo sanguíneo y en la actividad de la corteza motora. 4
Las áreas de la corteza motora que se activan, corresponden a las zonas de la corteza motora
que están asociadas con la actividad concreta a la que los verbos hacen referencia. Por
ejemplo, leer la palabra "lamer" puede incrementar el flujo sanguíneo en las zonas relacionadas
con los movimientos de la lengua y la boca. Además, durante la lectura de las palabras,
también se incrementa el flujo sanguíneo en las regiones premotoras, el área de Broca y
el área de Wernicke. Con base en esta información, se ha propuesto que la comprensión de
palabras depende de la activación de áreas cerebrales interconectadas que asimilan
información sobre una palabra concreta y sus acciones y sensaciones asociadas. 5
El sistema límbico es una de las redes de neuronas más interesantes e importantes a la hora de estudiar el
comportamiento humano, ya que es una de las partes del cerebro con un papel más relevante en la
aparición de los estados de ánimo.
Es por eso que a veces es llamado "el cerebro emocional". Pero... ¿qué es exactamente el sistema límbico
y cuáles son sus funciones?

¿Qué es el sistema límbico?

La parte emocional del cerebro

El sistema límbico es un conjunto de estructuras del encéfalo con límites difusos que están especialmente
conectadas entre sí y cuya función tiene que ver con la aparición de los estados emocionales o con aquello
que puede entenderse por "instintos", si usamos este concepto en su sentido más amplio. El miedo,
la felicidad o la rabia, así como todos los estados emocionales llenos de matices, tienen su principal
base neurológica en esta red de neuronas.
Así pues, en el centro de la utilidad del sistema límbico están las emociones, aquello que vinculamos con
lo irracional. Sin embargo, las consecuencias de lo que ocurre en el sistema límbico afectan a muchos
procesos que, teóricamente, no tenemos por qué asociar con la cara emotiva del ser humano, como la
memorización y el aprendizaje.
El sistema límbico en el aprendizaje

Hace más de 200 años, un filósofo inglés llamado Jeremy Bentham, uno de los padres del utilitarismo,
propuso la idea de una manera de calcular la felicidad basándose en una clasificación de criterios para
diferenciar el dolor del placer. En teoría, a partir de este cálculo podríamos saber lo útil o poco útil de
cada situación, dependiendo de lo feliz que nos hiciera según esta fórmula.
Simplificando mucho, se puede decir que, de un modo similar al que proponía Bentham, el sistema
límbico es algo así como el juez que determina lo que merece ser aprendido y de qué modo ha de ser
memorizado dependiendo de las sensaciones placenteras o dolorosas que nos produce cada situación.
Es decir, que del sistema límbico depende el modo en el que se aprende el valor positivo o negativo de
cada una de las experiencias que se viven. Pero, además, el modo en el que el sistema límbico influya en
nuestra manera de aprender irá teniendo repercusiones en nuestra personalidad.

Algunos ejemplos

Por ejemplo, un ratón que ha pasado por el condicionamiento operante y ha llegado a asociar la acción de
mover una palanca con la aparición de comida en un cajón de su jaula, aprende que mover la palanca está
bien gracias a las sensaciones placenteras que le produce ver la comida y probarla, es decir,
fundamentándose en algo basado en la euforia de descubrir un trozo de queso cuando se tiene hambre y
en las sensaciones agradables que produce comerlo.
En los seres humanos, también se puede entender que aquellas situaciones en las que el placer queda
más sublimado de manera complejas, como lo que se siente al escuchar un buen recital de poesía, nos
enseña que volver a la asociación cultural en la que lo hemos escuchado resulta "útil". El sistema límbico
sigue siendo la parte del encéfalo responsable de esto.

Las partes del sistema límbico

Cabe recordar que el sistema límbico no es exactamente una región anatómicamente exacta del
encéfalo, sino que es más bien una red de neuronas distribuidas por el cerebro y que quedan mezcladas
entre muchas estructuras diferentes. Es decir, que el concepto de sistema límbico tiene más que ver con la
función que tienen estas zonas que con su naturaleza como parte concreta y bien delimitada del cerebro.
Sin embargo, sí se pueden señalar partes del encéfalo que tienen un papel de suma importancia dentro de
la red de interconexiones que es el sistema límbico y que, por tanto, sirven para hacernos una idea sobre
cuáles son las zonas por las que pasa este circuito. Las partes del sistema límbico son las siguientes:

Hipotálamo

Una de las zonas del diencéfalo más involucradas en la regulación de las emociones, por su conexión
con la glándula pituitaria y por lo tanto con el sistema endocrino y todas las partes del cuerpo en el que se
liberan todo tipo de hormonas.

 Para leer más sobre esta parte del encéfalo puedes leer este artículo sobre el tálamo

Hipocampo

El hipocampo tiene una función muy importante en los procesos mentales relacionados con la
memoria, tanto en la memorización de experiencias e informaciones abstractas como en la recuperación
de recuerdos. Los hipocampos están localizados en la cara interior de los lóbulos temporales, muy cerca
del tálamo y las amígdalas.
El hipocampo está encuadrado dentro de lo que se conoce como corteza del lóbulo límbico, o
arquicorteza, que es una de las partes de la corteza cerebral más antiguas; es decir, que apareció muy
pronto en la línea de evolución que ha llevado a la aparición del ser humano.

Amígdala

Las amígdalas cerebrales están situadas al lado de cada hipocampo, y por lo tanto hay una en cada
uno de los hemisferios del cerebro. Su papel está relacionado con la respuesta emocional aprendida que
despiertan ciertas situaciones, y por lo tanto están involucradas con el aprendizaje emocional, por lo cual
tienen un rol en el sistema límbico.

Corteza orbitofrontal

En los límites del sistema límbico se encuentra la corteza orbitofrontal, que es la válvula de salida de las
órdenes "emocionales" hacia zonas del lóbulo frontal encargadas de la planificación y creación de
estrategias. Por tanto, tiene un importante papel a la hora de aplacar los "impulsos irracionales" que
llegan del sistema límbico y hacer pasar solo parte de estas señales, aquellas que servirán para definir
bien los objetivos de las acciones con metas a medio o largo plazo.

¿Es correcto hablar de un "cerebro emocional"?

En la cultura popular existe la idea muy extendida de que el cerebro humano tiene una parte
emocional y otra racional. El cerebro emocional, que habríamos heredado de nuestros antepasados más
primitivos, sería aquél gracias al cual tenemos emociones, sentimientos e impulsos difíciles de reprimir,
mientras que el racional se encargaría del análisis más concienzudo y lógico de las situaciones que
vivimos o imaginamos.
Sin embargo, tal y como hemos visto, el sistema límbico está profundamente interconectada con otras
áreas del cerebro no directamente identificadas con aquello que conocemos como las emociones, por lo
cual la idea de que tenemos un cerebro emocional es, en buena parte, una manera excesivamente
imaginativa de entender esta red de conexiones.
Además, hay que tener en cuenta que si hablamos de un cerebro emocional es para contraponer este
concepto a la idea de un cerebro racional, que estaría representado por las zonas más superficiales del
lóbulo frontal y el parietal. Sin embargo, si en el caso del sistema límbico al menos sabemos que es un
conjunto de estructuras bastante antiguas en nuestra línea evolutiva, la idea de que hay en nosotros una
parte de nuestro cuerpo hecha para pensar racionalmente con cierta autonomía es directamente una
ilusión.

La racionalidad no es innata

Existen antepasados nuestros que vivían tan solo con un sistema límbico y sin capacidad para pensar
siguiendo las pautas de lo que entendemos como racionalidad, pero en la historia del ser humano el
pensamiento racional es más bien una excepción. No solo no pensamos racionalmente la mayor parte
del tiempo, sino que hasta hace unos pocos miles de años la racionalidad no existía y, de hecho, en
algunas culturas poco occidentalizadas los adultos tienden a no llegar a la cuarta etapa del desarrollo
cognitivo propuesta por Jean Piaget.
Es decir, que aquello que llamamos racionalidad es más un producto de la historia que el fruto de un
conjunto de estructuras cerebrales diseñadas para ello. El sistema límbico es, en todo caso una de las
regiones del cerebro que permiten la aparición del pensamiento racional, y no al revés

un sí a siguiente es una lista de los tipos de aprendizaje más comunes citados por la literatura
de pedagogía:

 Aprendizaje repetitivo o memorístico: se produce cuando el alumno memoriza


contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus conocimientos previos, no encuentra
significado a los contenidos.
 Aprendizaje receptivo: en este tipo de aprendizaje el sujeto sólo necesita comprender el
contenido para poder reproducirlo, pero no descubre nada.
 Aprendizaje por descubrimiento: el sujeto no recibe los contenidos de forma pasiva;
descubre los conceptos y sus relaciones y los reordena para adaptarlos a su esquema
cognitivo.
 Aprendizaje significativo: es el aprendizaje en el cual el sujeto relaciona
sus conocimientos previos con los nuevos, dotándolos así de coherencia respecto a sus
estructuras cognitivas.
 Aprendizaje relevante: descrito por Ángel Pérez Gómez como aquel tipo de aprendizaje
que, además de ser significativo, permite aplicar los conocimientos a su vida cotidiana.
 Aprendizaje observacional: tipo de aprendizaje que se da al observar el comportamiento
de otra persona, llamada modelo.
 Aprendizaje latente: aprendizaje en el que se adquiere un nuevo comportamiento, pero no
se demuestra hasta que se ofrece algún incentivo para manifestarlo.
Desde la perspectiva de la ciencia definida como proceso de hacer y
deshacer hipótesis, axiomas, imágenes, leyes y paradigmas existen cinco tipos de aprendizaje:

 Aprendizaje de mantenimiento descrito por Thomas Kuhn cuyo objeto es la adquisición


de criterios, métodos y reglas fijas para hacer frente a situaciones conocidas y recurrentes.
 Aprendizaje innovador es aquel que puede soportar cambios, renovación, re
estructuración y re formulación de problemas. Propone nuevos valores en vez de
conservar los antiguos. Tiene una incorporación y práctica de metodologías originales.
 Aprendizaje visual las personas que utilizan el sistema de representación visual ven las
cosas como imágenes ya que representar las cosas como imágenes o gráficos les ayuda a
recordar y aprender. La facilidad de la persona visual para pasar de un tema a otro
favorece el trabajo creativo en el grupo y en el entorno de aprendizaje social. Así mismo,
esta forma de proceder puede irritar a la persona visual que percibe las cosas
individualmente. Se da al observar el comportamiento de otra persona, llamada "modelo".
 Aprendizaje auditivo una persona auditiva es capaz de aprovechar al máximo los debates
en grupo y la interacción social durante su aprendizaje. El debate es una parte básica del
aprendizaje para un alumno auditivo. Las personas auditivas aprenden escuchando y se
prestan atención al énfasis, a las pausas y al tono de la voz. Una persona auditiva disfruta
del silencio. Al momento de su participación como líder opta por el uso de vídeos o música
para explicar mejor.
 Aprendizaje kinestésico las personas con sistemas de representación kinestésico
perciben las cosas a través del cuerpo y de la experimentación. Son muy intuitivos y
valoran especialmente el ambiente y la participación. Para pensar con claridad necesitan
movimiento y actividad. No conceden importancia al orden de las cosas. Las personas
kinestésicas se muestran relajadas al hablar, se mueven y gesticulan. Hablan despacio y
saben cómo utilizar las pausas. Como público, son impacientes porque prefieren pasar a la
acción. Son personas que explotan su habilidad motora en la creación de productos
gráficos que llaman la atención de personas visuales, su creatividad es mas desarrollada
ya que utilizan de varias acciones para crear actividades o materiales didácticos para
favorecer el aprendizaje.

Enfoque pedagógico[editar]
=== Aprendizaje por golpes Define la manera de comportarse de un agente a un espacio dado
en un tiempo exacto. Puede verse como un mapeo entre los estados del ambiente que el
agente percibe y las acciones que toma, cuando se encuentra en esos estados. Corresponde a
lo que en psicología se conoce como reglas estímulo-respuesta o asociaciones. Este elemento
es central ya que por sí solo es suficiente para determinar el comportamiento. Se adquiere el
conocimiento a partir de la experiencia.
Función de reforzamiento[editar]
Define la meta en un problema de RL, al mapear cada percepción del agente (estado del
ambiente o par estado, acción) a un número (recompensa) que indica que tan deseable es ese
estado. El objetivo del agente es maximizar la recompensa recibida a largo plazo. De esta
forma, la función define qué eventos son buenos y malos para el agente, por lo que la función
es necesariamente inalterable por las acciones del agente. Debe, sin embargo, servir como
base para alterar la política, por ej., si una acción elegida por la política recibe una recompensa
muy baja, la política debe cambiarse para elegir una acción diferente en esa situación. Una
función de reforzamiento por lo general es estocástica. Es un fortalecimiento del ser humano
para poder comprender de la mejor manera cualquier lectura.
Función de evaluación[editar]
Mientras que la función de reforzamiento indica lo que es bueno en lo inmediato, la función de
evaluación lo hace a largo plazo. Puede verse como la cantidad total de recompensa que el
agente espera recibir en el tiempo, partiendo de un estado en particular. La recompensa
determina la bondad inmediata de un estado, el valor representa la bondad a largo plazo del
mismo, tomando en cuenta los estados a los que podría conducir. La mayoría de los algoritmos
RL operan estimando la función de valuación, aunque los algoritmos genéticos, la
programación genética, y el recocido simulado, pueden resolver problemas de RL sin
considerar valores, buscando directamente en el espacio de políticas.
Modelo del ambiente[editar]
Los modelos mimetizan el medio ambiente, dados un estado y una acción, el modelo debería
predecir el estado resultante y la recompensa próximos. Los modelos se utilizan para planear,
es decir, decidir sobre un curso de acción que involucra situaciones futuras, antes de que estas
se presenten. La incorporación de modelos y planificación en RL es un desarrollo reciente, RL
clásico puede verse como la anti-planificación. Ahora es claro que los métodos RL están
estrechamente relacionados a los métodos de programación dinámica. Así los algoritmos RL
pueden verse en un continuo entre las estrategias ensayo-error y la planificación deliberativa.
Aprendizaje por observación[editar]
Albert Bandura consideraba que podemos aprender por observación o imitación. Si todo el
aprendizaje fuera resultado de recompensas y castigos nuestra capacidad sería muy limitada.
El aprendizaje observacional sucede cuando el sujeto contempla la conducta de un modelo,
aunque se puede aprender una conducta sin llevarla a cabo. Son necesarios los siguientes
pasos:

1. Adquisición: el sujeto observa un modelo y reconoce sus rasgos característicos de


conducta.
2. Retención: las conductas del modelo se almacenan en la memoria del observador. Se
crea un camino virtual hacia el sector de la memoria en el cerebro. Para recordar todo
se debe reutilizar ese camino para fortalecer lo creado por las neuronas utilizadas en
ese proceso
3. Ejecución: si el sujeto considera la conducta apropiada y sus consecuencias son
positivas, reproduce la conducta.
4. Consecuencias: imitando el modelo, el individuo puede ser reforzado por la
aprobación de otras personas. Implica atención y memoria, es de tipo de actividad
cognitiva.
5. Aprendizaje por descubrimiento: Lo que va a ser aprendido no se da en su forma
final, sino que debe ser re-construido por el alumno antes de ser aprendido e
incorporado significativamente en la estructura cognitiva.

Cómo aprende el cerebro: Factores que favorecen el aprendizaje


abril 30, 2017 - IRENE GARCÍA CALVO
Entender cómo aprende el cerebro nos ayuda a vislumbrar nuevas estrategias de aprendizaje. El método
de enseñanza tradicional ha quedado obsoleto y es hora de buscar alternativas en la neuroeducación. En
este artículo te contamos cómo aprende el cerebro, te damos algunos consejos que te ayudarán a
favorecer el aprendizaje.

Cómo aprende el cerebro. Imagen: National Institutes of Health


¿Cómo aprende el cerebro? Repetir una y otra vez diferentes datos, hasta que logramos
memorizar una determinada información, no es la mejor forma de aprender. Diferentes estudios
científicos han demostrado que factores cómo la sorpresa, la motivación, la emoción, el
deporte, la novedad, o el trabajo en equipo, son ingredientes indispensables para favorecer y
fomentar el aprendizaje y conocimiento.
La estrategia de educación que seguimos actualmente no es la adecuada. Para ayudar a educar y a
aprender mejor, debemos comenzar a aplicar en las escuelas los descubrimientos sobre cómo
aprende nuestro cerebro. Procesar secuencias monótonas de información no nos enseña a
enfrentarnos al mundo. No aprendemos al memorizar, sino al experimentar, al involucrarnos y al
practicar con nuestras manos.

Para aprender es necesario introducir una novedad que logre sacar del letargo a nuestro
cerebro. De esa manera, favorecemos no sólo la atención sino también la memoria. La
información nueva y llamativa se almacena en nuestro cerebro de manera más profunda. Según
un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) la actividad cerebral registrada
durante una clase, es similar a la hallada viendo la televisión, es decir, prácticamente nula. Con
interminables charlas en las que se bombardea a los alumnos con información estamos
consiguiendo el efecto contrario al buscado.

Según el neuropsicólogo J.R. Gamo el cerebro necesita emocionarse para aprender. Cuando el
cerebro adquiere información novedosa lo procesa el hemisferio derecho del cerebro
(relacionado con la intuición, las imágenes y el pensamiento creativo).

Por tanto, el lenguaje, y la charla que un profesor puede dar a sus alumnos en clase, no juega
un papel importante en el aprendizaje. Justo al contrario, fomenta que los alumnos
desconecten y se distraigan con mayor facilidad.

Para comprender cómo aprende el cerebro, es importante conocer cómo siente, cómo procesa y
almacena información.

Plataforma Neuroeducación de CogniFit: Cómo aprende el cerebro

Recientemente, cada vez es más frecuente encontrar el prefijo “neuro-” asociado a distintas
ciencias. Esto ha generado la creación de nuevas disciplinas como el neuromarketing, la
neurotecnología, la neurolingüística y la neurodidáctica. Y es que la neurociencia cada vez tiene
un papel más relevante en la explicación de la realidad científica. Conocer el funcionamiento
cerebral ayuda a comprender mejor fenómenos como el que nos ocupa: cómo aprende el
cerebro.

¿Te gustaría ver una demostración de cómo funciona esta herramienta líder en
neuroeducación? Clickando en este enlace, puedes concertar una cita para hablar directamente con
Rafael Domenech. Este profesional de CogniFit resolverá todas tus dudas, y te explicará todo lo que
necesitas saber sobre cómo la tecnología educativa puede ayudarte a identificar posibles trastornos del
aprendizaje, y rehabilitar las principales habilidades cognitivas de los alumnos.
La neurodidáctica aúna los conocimientos y métodos de la neurociencia encaminados a
favorecer el proceso de aprendizaje para ayudarnos a enseñar y aprender de una manera más
eficaz. Desde CogniFit y con miras a favorecer la atención a distintas necesidades educativas se
ha creado la plataforma neuroeducativa para colegios y profesores. Se trata de una plataforma
de neuroeducación creada por especialistas en neuropsicología, que pretende ayudar a
educadores no especializados en psicopedagogía a evaluar los procesos de aprendizaje y
conseguir los mejores resultados en sus alumnos.

CogniFit Neuroeducación: Cómo aprende el cerebro

Factores que favorecen el aprendizaje. Aprender a aprender

1- En el aprendizaje una imagen vale más que mil palabras

En situaciones muy conocidas o rutinarias el cerebro se vuelve vago. La clave es aprovechar la


búsqueda de novedad del cerebro humano. Para aprender el cerebro necesita estímulos
nuevos.

¿Cómo aprende el cerebro? Una buena idea a la hora de enseñar consiste en pasar de lo
lingüístico a lo visual. Sustituir el discurso teórico oral por una charla apoyada por imágenes,
mapas conceptuales, vídeos y demás material audiovisual estimula al alumno, y favorece su
participación en el aprendizaje.

Ante estímulos novedosos se activa toda la corteza cerebral. Se trata de una característica
fisiológica que sirve para afrontar cualquier tipo de estímulo independientemente de su
naturaleza. Esta peculiaridad juega a nuestro favor en el aprendizaje. Y es tan simple como
introducir cambios durante nuestro discurso como gestos, expresiones faciales, contacto ocular
o cambios en la entonación. Pero no hay nada que active más el cerebro que una imagen
nueva o un vídeo entretenido. Si logramos que se active toda la corteza estaremos favoreciendo
un pensamiento más integrado que poco tiene que ver con la memorización forzosa y está muy
relacionado con un aprendizaje eficaz y duradero.

2- Emocionarse es vital para el aprendizaje

Seguramente todos recordemos a ese profesor o profesora que nos marcó para bien o para
mal. Si atendemos a cómo aprende el cerebro según la neurociencia esto tiene una explicación
muy sencilla.

La emoción y la cognición están estrechamente relacionadas y el diseño anatómico cerebral es


coherente con esta relación. La información que captamos viaja primeramente por sistemas
como el límbico, la parte primitiva o emocional del cerebro. Después, es enviada a la corteza; la
parte más analítica y más nueva filogenéticamente.

La parte más emocional está conectada con estructuras relacionadas con la supervivencia como
la amígdala. Por este motivo, la amígdala está destinada a consolidar un recuerdo de una
manera más eficaz. Es importante conseguir llegar a esta parte emocional para que la
información permanezca y el aprendizaje sea eficaz. Cómo aprende el cerebro: Por ejemplo,
contar historias es una manera magnífica de activar estructuras subcorticales y aprender mejor.

A este respecto el neurólogo mexicano Jaime Romano ha diseñado un modelo conocido como
neuropirámide. El modelo, cuenta con seis peldaños en los que se plantea qué sucede con la
información sensorial hasta que se convierte en aprendizaje. Descubrió que el procesamiento
de la información está muy ligado a procesos emocionales.

Según Romano: “Queremos mejorar la capacidad emocional y mental de los estudiantes, los procesos de
cálculo, de comprensión, y eso repercutirá en que aprenderán mejor las matemáticas, a leer y a entender
los textos, a fijar su atención”.

2- Trabajar con compañeros es estimulante

El cerebro se estimula cuando interactuamos con los demás y la motivación aumenta. Si


tenemos alumnos motivados, tenemos alumnos atentos; y si tenemos alumnos atentos, es más
probable que ese aprendizaje sea significativo y lo recuerden de por vida.

Cómo aprende el cerebro: El aprendizaje cooperativo resulta de gran utilidad en el desarrollo de


habilidades sociales, sentimientos de autoeficacia, favorecimiento de la empatía y la habilidad de
escucha entre otras. Este tipo de tarea tiene muchos beneficios siempre y cuando se plantee
desde la perspectiva cooperativa y no competitiva ni individualista. Para ello, es necesario que
cada uno alcanza sus objetivos solo si los otros alcanzan los suyos. Investigaciones al respecto
han concluido que las situaciones cooperativas son superiores tato a las competitivas como a
las individualistas.

3- Las TICs (nuevas tecnologías), un aliado en el aprendizaje

Las tecnologías de la información y la comunicación favorecen la atención sostenida y estimulan


las partes más creativas de nuestro cerebro.

Marc Prensky, experto en educación, afirma que el sistema educativo actual es anacrónico y
debería ser reemplazado por otro acorde a la realidad actual. No es sensato contar con
tecnología del siglo XXI y seguir enseñando como desde hace 200 años.

Cómo aprende el cerebro: Para conectar con las emociones y utilizar un material que resulte
significativo para los alumnos es imprescindible hacer uso de las TICs. Tenemos que ser
conscientes de que estamos tratando con nativos digitales y por ende el formato digital es más
atractivo.

Lo interactivo que tienen las tecnologías de la información favorecen que la atención no


decaiga. El material audiovisual que manejan también favorece el almacenamiento de la
información.
Todo son ventajas si sabemos hacer un buen uso de las TICs para estimular y complementar el
aprendizaje en el aula.

3- Jugar o practicar deporte también es aprender

La actividad física favorece que los músculos segreguen una proteína que al llegar al cerebro
favorece la plasticidad neuronal. Esta plasticidad se traduce en un aumento del número de
conexiones neuronales y sinapsis.
Supone un error desapuntar a los alumnos de actividades deportivas, porque éstas favorecen el
aprendizaje y la memorización. Según el profesor de la Universidad de Barcelona David Bueno,
tan necesario es aprender a enseñar en las aulas como otorgarle peso al desarrollo y ocio personal.

4- El cerebro aprende a través del contacto con la naturaleza

Es un error mantener al alumno sentado, estático, escuchando información de forma pasiva. El


alumno ha de ser agente activo de su aprendizaje. Pero al igual que queremos que los alumnos
estén activos intelectualmente también es importante que lo estén físicamente. Por ello, en la
medida de lo posible, es muy ventajoso salir del aula para aprender. Si bien con salir del aula
conseguimos empezar a movilizar nuevas estructuras cerebrales muy positivas para el
aprendizaje; lo ideal seria poder llevarlo a cabo en la naturaleza.
Si nos fijamos en cómo aprende el cerebro, la naturaleza es un entorno perfecto de aprendizaje,
especialmente en edades tempranas.
En el mundo de la naturaleza podemos encontrar infinidad de estímulos con distintas formas,
colores, movimiento, profundidad. Esta diversidad de características sumado a lo beneficioso de
hacer vida al aire libre favorecen el aprendizaje eficiente. De esta manera, lograríamos los
mejores resultados en la enseñanza al menor coste posible.

5- Un buen descanso es fundamental en el aprendizaje

En ocasiones pasamos por alto la importancia de una buena alimentación para el cerebro (el
cerebro necesita vitaminas), o un buen descanso en el aprendizaje. El descanso está
íntimamente relacionado con procesos implicados en el aprendizaje tan importantes como la
memoria, la atención y la motivación.
Los horarios académicos son por lo general matinales y generalmente no están sincronizados
con los ritmos biológicos de los alumnos. Esto se debe en parte a que las rutinas (televisión,
cena, videojuegos, irse a dormir tarde) no favorecen el descanso. Ver la televisión antes de
dormir implica una alta estimulación del sistema nervioso que dificulta el sueño. Ocurre de
manera similar con los videojuegos, el ordenador, el móvil y demás gadjets tecnológicos. La
cena muy cercana a la hora de dormir impide hacer una adecuada digestión que dificulta el
descanso. E irse a dormir tarde implica dormir menos horas y por lo tanto al madrugar el
cuerpo se resiente.

De esta manera, nos encontramos con alumnos que como zombies acuden sin ganas al colegio.
Podemos evitar que acudir a clase sea tan aversivo si instauramos una rutina al irse a dormir.
Hay que evitar una excesiva estimulación, dormir poco o comer antes de dormir.
Movimientos coreiformes; que aparecen primero como simples movimientos
involuntarios de las extremidades y contracciones del rostro (muecas faciales). Luego
la enfermedad afecta grupos musculares cada vez más grandes, hasta que el paciente
queda inmóvil y no puede hablar ni deglutir.
Aparición de demencia progresiva; con pérdida de la memoria y de la capacidad
intelectual. En esta enfermedad hay degeneración de las neuronas que secretan
GABA, sustancia P y ACh, de la vía inhibidora estriatonígrica. Esto hace que las
neuronas de la sustancia negra se que secretan dopa se vuelvan hiperactivas, de
modo que la vía nigroestriada inhibe al núcleo caudado y putamen, lo que produce la
serie de movimientos anormales que se observan en esta tipo de padecimiento.
Corea de Sydenham
Hemibalísmo
puede ser un efecto colateral de los agentes antipsicóticos (como las fenotiazinas). Los
análogos de la meperidina (utilizados por los adictos a las drogas) y la intoxicación por
monóxido de carbono y magnesio también pueden producir síntomas de
parkinsonismo.
puede aparecer en pacientes hipertensos ancianos.