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4.1.

Constructos, metas y

técnicas

bála técnica debe estar de acuerdo al paciente…

Y no el paciente a la medida de la técnica”sicas de la terapia

familiar El entrenamiento del psicólogo en relación a la terapia debe ser una enseñanza de la
técnica que el discípulo olvide después que la dominó. El oficio del terapeuta es curar, el terapeuta
es un humano que se interesa terapéuticamente por sus prójimos en los ámbitos y problemas que
los hacen sufrir, además guardan un respeto por sus valores, sus intereses y sus preferencia
estéticas. Entonces, como se mencionaba anteriormente, la meta es trascender lo técnico; es
necesario dominar la técnica para luego olvidarla, se naturaliza la técnica.

En la terapia se busca entrar en coparticipación con la familia, vivir la realidad de los miembros de
la familia, ver como interaccionan y cómo esto estructura la familia. El psicólogo debería ser un
agente de cambio mediante la coparticipación, manteniendo las reglas del sistema familiar e
interviniendo dentro de los límites que la familia destine para producir cambios. El terapeuta debe
ver un organismo, vivenciar las demandas y los tiempos de la familia ante el ridículo, la tolerancia,
la vergüenza, el conflicto y su concepción de mundo.

El término “espontaneidad terapéutica” tiene relación con el entrenamiento que tiene un


terapeuta para emplear diferentes aspectos de sí mismo en respuesta a contextos sociales
diversos. Es decir, como el terapeuta no puede observar desde fuera, es necesario que se integre a
un sistema, una familia, para así poder intervenir y responder a las circunstancias en armonía con
las reglas del sistema, mientras se utiliza a sí mismo de la manera más amplia posible produciendo
un vínculo con la familia cliente. El sistema terapéutico obliga al terapeuta a vivenciar y responder
desde adentro, porque en necesario ver la realidad del sistema. Esto implica olvidar las técnicas
aprendidas, para así lograr ser “el que cura”.

Existen 2 métodos para formar un terapeuta espontáneo: uno es sobre las características de la
familia, esta técnica incluye la participación del terapeuta, y aquí el aprendizaje se realiza por vía
deductiva. El otro método es por las habilidades específicas del conocimiento de la terapia, en este
caso el aprendizaje es por vía inductiva. Entonces, nos damos cuenta que el aprendizaje guarda
relación con conceptos y prácticas.
Existen casos ideales para la formación de un terapeuta, donde los aspirantes quedan a cargo de
un terapeuta supervisor, en estos casos lo ideal es contar con : familias en tratamiento, instrucción
teórica, instrumental pedagógico, videos sobre trabajo de terapeutas experimentados, sala espejo
para supervisión en vivo y filmaciones para registrar la labor de los aspirantes para un posterior
análisis. Las fases a seguir son dos: una llamada de observación y la segunda llamada práctica.

En la fase de la observación los terapeutas supervisores enseñan la terapia en sesiones en vivo a


los aspirantes que observan, esto se realiza en la sala espejo. Al otro lado de la sala otro terapeuta
explica e interpreta los movimientos para los aspirantes. Luego de observar existe una etapa de
análisis de la observación y de los videos de otros terapeutas. El fin es inculcar la idea de que el
terapeuta es un instrumento específico

4.2. Ampliación de las

posibilidades de evaluación

con la terapia de juego familiar