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Los deseos CARNALES que BATALLAN contra el

ALMA
Amig@s :

Sabemos que el dualismo Bien vs. Mal del antiguo zoroastrismo persa hizo mella en
el judaísmo y, por consiguiente, en el cristopaulinismo. (Recordemos que el mismo San
Agustín fue maniqueísta antes de convertirse al evangelio de Jesupablo).

Tan es así que la Biblia señala conflictos entre el cuerpo y el alma (a veces la Biblia
habla del espíritu). En todo caso, Pablo incluyó al alma y al espíritu junto al cuerpo, en
su "definición" del ser humano :

En 1 Tes. 5:23, él escribió :

"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser : espíritu,
alma y cuerpo sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo".

Para los cristopaulinos, el mal, el pecado, residen en el cuerpo. Pablo lo expresó de


manera muy fuerte, al decir :

"yo soy carnal, vendido al pecado", Rom. 7:14

"el pecado que mora en mí", Rom. 7:17

"en mí, esto es, en mi carne no mora el bien", Rom. 7:18

"el pecado que mora en mí", Rom. 7:20

"veo otra ley en mis miembros ... la ley del pecado que está en mis miembros", Rom.
7:23.

Y por eso mismo es que muchos cristopaulinos dicen : "La carne es mala".

De ahí que los creyentes tengan tantos conflictos con los deseos carnales que

experimentan, y contra los cuales se la pasan luchando.

Que si la masturbación es mala, que si tener coito los domingos es malo, que si tener
relaciones bucogenitales, o anales, incluso dentro del matrimonio, es malo, etc. Que si
bailar es malo, que si usar minifaldas es malo, que si ir a la playa en bikini es malo, y
tantas "angustias" más con las cuales a ellos, en su delicioso masoquismo, les encanta
torturarse el cerebro y, sobre todo, su propia carne ...

El apóstol Pedro escribió :

"Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos


carnales que batallan contra el alma", 1 Ped. 2:11.

Dicho sea de paso, Pedro demuestra que el alma y el cuerpo son dos cosas distintas.
Digo esto porque hay quienes pretenden ser "biblistas" pero cometen el tremendo error
de creer que el alma y el cuerpo es lo mismo. Pues, no. Si fueran lo mismo, Pedro
no los habría presentado como antagonistas que son. Los deseos carnales batallan
contra el alma, según él.

Y, como ya vimos, según Pablo, el mal no mora ni en el alma, ni en el espíritu, sino en


el cuerpo de carne.

"La carne es mala" ... Sobreentendido : el alma y el espíritu son buenos, pues en
ellos está el deseo de hacer el Bien. "porque el querer el bien está en mí, pero no el
hacerlo", Rom. 7:18.

Es el cuerpo de carne el que se opone a que hagamos el Bien. Es ese cuerpo el que nos
produce deseos carnales que batallan contra el alma.

Desearía saber qué opinan los adventistas del 7mo. Día, y también los neoarrianos de
la Watch Tower o Testigos de Jehová, sobre esa distinción tan clara que hacen Pablo
y Pedro entre el cuerpo y sus deseos, y el alma (y espíritu), y por qué la rechazan.
Saludos.