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Archivo General de la Nación

boletín

6a época • octubre-diciembre 2005 •número 10


10
Boletín del AGN
6ª época • octubre-diciembre 2005 • número 10

Consejo editorial

Director General
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Directora del Archivo Histórico Central
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Directora del Sistema Nacional de Archivos
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Directora de Investigación y Normatividad Archivística
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Director de Publicaciones y Difusión
Carlos Román García
Jefe del Departamento de Publicaciones
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Asistencia Editorial
Roberto Beristáin, Elizabeth Zamudio, Alberto Álvarez

Diseño y formación
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ISSN-0185-1926
D.R. ©Secretaría de Gobernación
Abraham González 48,
Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc
06699, México, D.F.

D.R. ©Archivo General de la Nación-México


Eduardo Molina y Albañiles s/n,
Col. Penitenciaría Ampliación,
15350, México, D.F.

Boletín del Archivo General de la Nación, publicación trimestral,


octubre-diciembre de 2005
Edición y difusión: 5133-9900 ext. 19325, 19330. Fax: 5789-5296.
Correo electrónico: agn@segob.gob.mx; www.agn.gob.mx.
Domicilio de la publicación: Palacio de Lecumberri, Av. Eduardo Molina
y Albañiles s/n, colonia Penitenciaria Ampliación,
Delegación Venustiano Carranza, C.P. 15350, México, D.F.

Reserva al título en derecho de autor, certificado de licitud de título


y certificado de licitud de contenido, en trámite.
Derechos reservados conforme a la Ley.
Impreso en México.
Índic e

Editorial 9

Galerías

El padre Kino reporta un levantamiento de indios, 1690 12

Bando en que se concede el perdón a yaquis y mayos rebelados, 1740 16

Bando del visitador José de Gálvez en el que se indulta a seris y pimas, 1769 22

Sublevación de indios en Zapotlán, 1811 23

Que el gobernador del Estado de México impida la sublevación de indígenas 27


en los partidos de Cuautla e Ixmiquilpan, 1849

Vicente Riva Palacio da cuenta del apresamiento de dos cabecillas de la 33


revolución de Sierra Gorda, 1849

Cartas reservadas sobre la guerra de indios en Yucatán, 1865 34


Panóptico

Fuentes para los impuestos, ingresos y gastos de los pueblos de indios en 44


el siglo XVIII
Dorothy Tanck de Estrada

Tomóchic: entre santos y balazos 57


Francisco Lara y Ana Hilda Vera

La participación política indígena en el federalismo y en el Segundo Impe- 75


rio, 1856-1867
Claudia Juárez de la Rosa

La ultima rebelión: la resistencia indígena de la Pimería Alta en 1751 97


Ana Hilda Vera

Portales

La querella contra los repartimientos forzosos de mercancías: levantamien- 110


to y revuelta en el sureste novohispano (1668-1671)
Francisco L. Jiménez Abollado

Archivo Hospicio Cabañas: investigación y rescate de una institución edu- 130


cativa mexicana del siglo XIX
María del Pilar Gutiérrez Lorenzo

El Anuario de Historia del Noreste del Archivo General del Estado de Nuevo 153
León
J. Jesús Ávila Ávila
Caleidoscopio

Comparecencia del director general del AGN en la Cámara de Senadores 165

Joyas del mes 176

Exposiciones 176

El Archivo viaja en el Metro 178

Página web 179

Publicaciones

La sonrisa del general 181


Alberto Álvarez Ferrusquía

Ecos

Los diplomáticos Altamirano y Payno 185

La última captura de José Revueltas 188


Héctor Javier Pérez Monter

Ilustraciones:

Las imágenes que contiene este número forman parte de los acervos del AGN.
Editorial

E l examen del papel de los pueblos indígenas de México en la construcción del Estado
nacional ha sido, desde el siglo XIX, una constante que va mucho más allá de la mera
curiosidad intelectual. Tiene que ver con la construcción de la identidad y con la definición
de sus componentes.
El grado de aceptación de la raíz indígena en la conformación de lo mexicano ha va-
riado en razón del punto de vista de los grupos que se han sucedido en el poder luego de la
Independencia.
Fueron los liberales en el propio siglo XIX quienes estimularon una imagen que vindicara
a los pueblos indios. Mas se creó entonces una imagen idílica del pasado prehispánico que
poco tenía que ver con la realidad miserable de los indios de carne y hueso.
La abundante documentación disponible en el AGN para el estudio de la vida indígena ha
sido consultada profusamente. No obstante, aun con los numerosos resultados de la investi-
gación sobre el tema, la mayor parte del acervo útil a ese propósito está por consultarse.
Este Boletín presenta una silva de textos relativos a diversos aspectos de los pueblos
indígenas: desde algunas de sus rebeliones en diversas épocas, ya sea poco conocidas o bien
a través de enfoques originales, hasta la organización económica de sus comunidades y su
presencia en la vida política. Entre ellos sobresalen las colaboraciones de Dorothy Tanck de
Estrada, Ana Hilda Vera y Francisco Lara. La sección GALERÍAS incluye documentos relativos a
rebeliones indígenas y ECOS documenta un episodio de la amistad de dos de nuestros escri-
tores seminales: Ignacio Manuel Altamirano y Manuel Payno.

9
Galerías
El padre Kino reporta un levantamiento de indios, 1690, Jesuitas, vol.1-12, exp. 341, fs. 2200

12
Pax Christi Jesus

Mi Amantísimo Padre Nicolás de Villafañe

Recivo con especial consuelo mio


la amabilissima de V[uestra] R[everendísim]a y estimo
sobre mis ojos sus favores de V. Ra
en particular las muy dulces noti
cias de su salud, la que el S[eñor] me
concede la ofresco muy pronta a la
obediencia de V. Ra en todo.
Heme holgado muy mucho de
oyr que lo de nabas y _____
no es cosa de tanto desconsuelo
como algunos escrivían quiera
su divina mag[esta]d que tambien los
demas males nuevas de alzam[ien]tos
y muertes de tantos padres vengan
a salir menos tristes de lo que
algunos las pintan y temen y dicen.
Por aca gracias a su divina Magd
estamos en paz los 4 padres nue
vos que an entrado estan contentos
con sus Hyjos y los Hyjos con

13
14
su divina Magd lo conceda y me
guarde a V. Ra los felicissimos años
de mis mas intimos deseos. N[uestrr]a S[eñor]a de
los Dolores y Abril 28 de 1690 as

Muy siervo y de V. Ra

Eusebio Francisco Kino

P. 12: En el margen izquierdo dice:

con sus Reve_____ todo lo encomiendo a infinitissimas veces


a los S[ant]os sacrificios de V. Ra y hay por alla / algunos pimas
indios o indias de los de Moto______ de los que bolvieron de
los frayles ruego muchissimo a V. Ra se sirba / de cooperar a que
______ ________ _______aca que su venida/ a de adelantar
mucho la conversion y esperamos en el

15
Bando en que se concede el perdón a yaquis y mayos rebelados, 1740, Bandos, vol. 3, exp. 19, fs. 206-207

16
DON PEDRO CASTRO FIGUEROA, Y SALAZAR, DUQUE DE
LA Conquista, Marquès de Gracia Real, Caballero de las
Ordenes de Santiago, y Real de San Genaro, Comendador
de Castilseras en el de Calatrava, Capitan General de
los Exercitos de S.M. de su Consejo Supremo de Guerra,
Sargento Mayor, ê Inspector de sus Reales Guardias de
Infantería Españolas, Gentil-Hombre de Camara de en-
trada de S.M.Sª Virrey Gobernador, y Capitan General de
esta Nueva-España, y Presidente de la Real Audiencia de
México. &c.

SIENDO uno de los principales, y mas serios encargos, que


el clemente animo del Rey N.S. nos ha hecho al tiempo
de conferirnos el honor del Gobierno de las vastas Pro-
vincias, que comprende el Reyno de esta Nueva-España,
la conservación de sus Dominios, y la indemnidad de sus
Vasallos, sus libertades, y privilegios, la propagación de la
fee, y el pasto espiritual del Santo Evangelio en los Pue-
blos reducidos al dulze Imperio del Soberano, y al gremio
de la Iglesia, encargandonos con especial distincion el
buen tratamiento de los Indios convertidos, y que á los
reveldes, y obstinados se les procure atraèr con amor, y
suavidad (para que detesten el Gentilismo, y los falsos
errores de la Apostasía) á su Dominio, y que á estos, y á sus
fieles Vasallos se les atienda, y oìga en su Justicia como
lo fue prevenido, y mandò con su inextingible piadoso, y
Catholico zelo por sus Reales disposiciones, y reìterados
Reales Rescriptos, y se les faciliten todas las [...]cias,
y mas oportunos remedios á una vida politica, civil, y
cristiana, sin gravarlos con mas Derechos, que los que
están establecidos con tanta moderación por repetidas
Reales disposiciones de que deven estar instruidos para
su literal, y puntual observancia, todos los Gobernadores
de este dilatado Continente, [...]icias, Alcaldes mayores, y
sus Thenientes, y sus demás Ministros â cuyo cargo está
confiada la recaudacion de los Reales Derechos, y demás

17
efectos, y obenciones pertenecientes al Real Patrimonio,
destinados al resguardo de sus Dominios, conservacion,
y extension del Santo Evangelio, y á la seguridad de las
Provincias, y demás adyacentes a este vasto Reyno. Y
como al tiempo de nuestro arrivo hemos hallado la no-
vedad inesperada de que en las Provincias de Zonora, y
Zynaloa se hayan alterado las dos numerosas Naciones
de Indios Yaquis, y Mayos, por las violentas, y diabolicas
sujestiones de los Idolatras, Apostatas, y Gentiles, es-
tando como [...]ivan desde su reducion, sometidos con
una apacible tranquilidad al suave yugo del Evangelio,
y que â esta conspiracion coadyubò el enojo de hallarse
desatendidos de la administracion de Justicia, assi por el
Gobernador de aquellas Provincias, como de las demás
Justicias de su distrito, y obligados de algunos Mulatos,
Coyotes, y otros, que contra lo dispuesto por S.M. vivian
en los Pueblos de su reducion, y que los Misioneros de
sus Doctrinas los deponian de sus Gobiernos, y los hazian
tratar sin la mas leve consideracion, cargando sobre sus
flacos hombros, servicios personales, â que no estavan
obligados, (mas que â los de su Iglesia, y Ministros)
reduciendolos por este medio al infeliz estado de una
dura esclavitud, siendo contra el Catholico pio, y Real
animo de S.M. que con tanto amor desea sean atendidos
teniendo tambien entendido, que la malicia, y depravada
intencion de algun animo destemplado havia estendido
entre aquellos Naturales para precipitarlos al arrojo de
estas inquietudes, y separarlos del Dominio de su So-
berano, las falsas vozes de que los principales Gefes de
aquella Republica, que havian ocurrido á este Superior
Gobierno y assi deducir sus defensas, havian padecido
una afrentosa muerte, y que impresionados de esta
noticia, y viendo desarmada su Justicia, y oprimida su
inocencia, havian tomado las armas para sacudir tan pe-
sado yugo, y faltando à la constancia, y fidelidad con que
desde su reducion se havian conservado obsequiolos al

18
dulze Imperio de S.M. y gustosamente congregados al
Sagrado Evangelio, y que dexandose llevar del ardor de
sus enojos havian imbadido algunas poblaciones, y ta-
lado algunas tierras: Y hallandonos con las amplisimas
facultades, que nos son concedidas, y deseando con un
entrañable amor la reunion de tan antiguos hijos de la
Iglesia y fieles Vasallos, que tanto han servido à S.M.
y engrandecido su Real Corona desde su pacificacion,
y reducion, siendo Valuarte de la Iglesia contra las
im[...]iones de los Apostatas, y Gentiles, y que la maña,
y destreza de algunos tiranos de su quietud, y sosiego
los empeñò con falsas persuasiones â emprender estas
[...]ualidades, prometiendonos, como prometemos, que
en adelante se mantendrán en aquella apacible tran-
quilidad sin trocar el dulze Imperio de su Soberano, que
[...] los quiere, estima, por el duro, y aspero de una Gue-
rra injusta: Por tanto en su Real nombre ofrecemos, y
publicamos perdon general á todos los Naturales, y Va-
sallos de los Pueblos, que se hallaren con el motivo de
la presente alteración, fuera de sus antiguos Dominios,
y à todos los que por no reconocer la paz del Evangelio,
viven fugitivos en las selvas, y montes, y quisieren re-
sidir bajo su pio Soberano, y Real Dominio, como unico
en la dulzura del trato en la administracion de Justicia,
y en la templanza del Gobierno entre todas las Nacio-
nes del mundo, y conocimiento al Santo Evangelio,
para que se puedan restituir, y congregar con entera
seguridad, y confianza à sus poblaciones, y à posseer
las tierras, que tenian antes de este inopinado movi-
miento, y alteracion con los privilegios, preeminencias,
y excepciones, que gozavan, con particularidad à las
dos fieles Naciones Yaquis y Mayos, que havian reco-
nocido las luzes del Santo Evangelios, y se mantenian
con el respecto debido â sus Padres Misioneros, y assi lo
hagan en adelante, desde que las sagradas puertas del
Santo Baptismo se havian introducido à las de nuestra

19
Santa Madre Iglesia, y à todos aquellos, que quisieren
recibir esta Gracia se les instruirá con amor, educando-
los en nuestra santa Fee, para que [...]minados con las
Doctrinas Sagradas del Evangelio, la reconozcan, y con-
siessen, y que serán atendidos con igual venebolencia, y
tratados con el amor, y dulzura, que [...]nda S.M. como
Vasallos tan de su aprecio, y que se les concederán para
su decente manutencion las tierras, que à los demàs
por los quatro vientos, para que las cultiven como está
dispuesto por Reales Ordenes en los Pueblos, y Ranchos,
que se establecieren, para que vivan con la libertad,
tranquilidad, y buena correspondencia; y en caso de que
por los Gobernadores, y Justicias se les falte en la mas
ligera parte de lo que S.M. les tienen concedido por su
Real, y piadoso animo, á que no me ouedo persuadir
por los serios encargos, que se les haze sobre tan im-
portante fin, para que los atiendan, y oìgan en Justicia,
librandose igualmente los competentes requisitorios à
las demàs Justicias, Alcaldes mayores, sus Thenientes,
y Subalternos Oficiales de Guerra, y Policìa, para que
apliquen todo su cuydado y desvelo en mirar por sus
argumentos, y felicidades espirituales, y temporales, y
que de lo contrario seràn castigados severamente como
manda S.M. cor[...] los contrabentores de tan sagradas
Constituciones, y que se daràn por incursos en su Real
indignacion, y por deservido su clementissismo animo, y
que en caso que en sus recursos no hallaren el alivio, que
solicitaren sus ahogos, permitimos, y mandamos desde
aora lo hagan en este Superior Gobierno por medio de
sus Comissarios, ò Diputados, y que para este fin elijan
libremente los que fueren de su mayor satisfacion, para
lo qual les concedemos toda facultad, y ordenamos, y
mandamos à todos los Gobernadores, Thenientes Gene-
rales, Justicias, y Alcaldes mayores, y demàs Oficiales
de Guerra, no les pongan el menor [...], ni impedimento,
antes bien, los auxilien, y faciliten los medios para que

20
puedan transitar à esta Capital, sò la pena de ser casti-
gados como Transgresores y perturvadores de la Paz, y
buena inteligencia con que S.M. quiere sean atendidos,
y tratados sus fieles Vasallos con las demàs que quedan
referidas à mi superior advirtió.
Assimismo rogamos, y encargamos â los
Misioneros, Doctrineros, y Parrochos, vigilen sobre la
propagacion del Santo Evangelio, observen su sagra-
do Instituto, sin mezclarse en los Canceles de la Real
Jurisdiccion, tratando à estos miserables Naturales con
mansedumbre, y dulzura, y facilitandoles los consuelos
que necessitan, à que por su caracter, y santo exercicio
estàn estrechissimamente obligados, y que en caso,
que los Indios se hallen poco satisfechos de su buen
tratamiento, y amabilidad ocurran à este Superior Go-
bierno en los casos que les sea preciso, y no encuentren
las satisfaciones de su indemnidad en las Justicias de
su Gobernacion, con la segura confianza de que seràn
oìdas sus quexas, y atendidos sus clamores, y represen-
taciones: Y para que se sepa, y llegue à noticia de todos,
hemos mandado expedir la presente firmada de nuestra
mano, y sellada con el sello de nuestras armas, y refren-
dada de Don Ma[...] Joseph de Larrea Secretario del Rey
Nuestro Señor, y de nuestra Camara, que se mandará
imprimir en nuestro Idioma Castellano, y traducir en el
lenguage que se usare en las Provincias de toda la Co-
marca de Zonora, y Zynaloa. Dado en este Real Palacio
de la Corte de Mexico, y Octubre 1o. de 1740.

21
Bando del visitador José de Gálvez en el que indulta a seris y pimas, 1769, Bandos, vol. 7, exp. 37, f. 1

22
Sublevación de indios en Zapotlán, 1811, Operaciones de guerra, vol. 179, exp. 101, fs. 181-182

23
24
25
26
Que el gobernador del Estado de México impida la sublevación de indígenas en los partidos de Cuautla e
Ixmiquilpan, 1849, Gobernación, sin sección, vol. 367, exp 19, fs. 3

27
Ch.
Este Gob[iern]o. ha tenido noticia de que en el
partido de Cuautla hay conatos de levan-
tamiento de indigenas, extendiendose
alli los germenes de la malhadada
guerra de castas que forma hoy la
mayor desdicha de la República.
Tiene tambien igualm[en]te noticias de que en
el Partido de Ixmiquilpam existen tam-
bien intentos de sublevacion. Se le ha
informado ademas de que los mo-
tivos de ella consisten en que en las
Haciendas del S[eño]r. Cortina y alg[una]s. otras
de aquellas cercanias se obliga
á los indígenas á hacer lo que se
llama faena sin extipendio y que
se les paga con pequeños vales de pa-
pel los que solo se reciben en deter-
minadas tiendas, vendiendo los
efectos de tal manera que los vales
se reducen á la cuarta ó sesta parte
de su valor. Según las noticias que
tiene este Gobierno si una sublevacion lle-
gase a estallar esas haciendas serían

28
29
Las primeras desoladas y sus dueños ó administra-
dores tal ves perecerian.
De orden del Ilustrisimo presidente me apresuro
a comunicarlo a Vuestra Excelencia recomendandole
muy eficasmente por una parte que se evite toda
mejoria ilegal a los indigenas en el justo pago de
sus trabajos, y por otra que el estado haga todo lo
posible para reprimir enérgicamente estos motines y
sublevaciones, enviando si es posible alguna fuerza
cuya sola presencia bastará por ahora para impedir
que se lleven a efecto estos perjudiciales intentos.
Con este motivo tengo el honor de protestar a
vuestra excelencia mi alta consideración

Junio 13-1849

Lacunsa

El Gob[iern]o del E de Mexico

30
31
C.L.

La atenta carta de V.E. de ayer en que se sirve


comunicarme las noticias q[ue] ha tenido el
Supremo Gobierno acerca del levantamiento
en los partidos de Cuautla é Ixmiquilpam la he
trasladado á los Sres. Prefectos de Cuernavaca
y de Tula, recomendandoles la suma vigilancia
p[ara] evitar tenga efecto la sublevación que se
enuncia.
Al decirlo á V.E. en respuesta de mi citada
carta, le protesto mi atención y aprecio parti-
cular.
Dios, Libertad y Federacion. Toluca Junio 14
de 1849.
(Rúbrica)

32
Vicente Riva Palacio da cuenta del apresamiento de dos cabecillas de la revolución de Sierra Gorda, 1849,
Gobernación, sin sección, vol. 367, exp. 21, fs.2

33
34
Cartas reservadas sobre la guerra de indios en Yucatán, 1865, Gobernación, sección Segundo Imperio, serie
Tranquilidad Pública, vol. 18, exp. 4, fs. 3

35
Mérida Marzo 29 de 1865

Reservada

Ex[celentísi]mo. S[eñ]or.

La guerra de indios
y la conservación de los pun-
tos que se les toman, exigen
fuerzas de consideración y gas-
tos cuantiosos que es imposible que
el Gobierno de S[u]. M[ajestad]. el Em-
perador pueda erogar por to-
do el tiempo que se necesite, pero
como sean preciosos, me ha ocurri-
do pedir á S[u]. M[ajestad]. I[lustrísima]. por
el digno conducto de V[uestra]. E[xcelencia]. Su
autorizacion publica o reservada
Ex[celentísi]mo. S[eñ]or.
Ministro de Negocios Es-
trangeros encargado del
Ministerio de Estado.
México.

36
37
para dirigirme á todos los Se-
ñores Prefectos de los Depar-
tamentos del Imperio, por me-
dio de una nota para que
exiten a los habitantes de sus
respectivos Departamentos a
contribuir para la guerra. Por
poco que se colecte será un auxi-
lio no despreciable para los
gastos constantes que han de
hacerse; y, en mi concepto el
resultado politico y moral que
se obtenga no es de poca im-
portancia, pues creo que exis-
tiendo en los habitantes de
esta Peninsula un germen
vigoroso de localismo que ra-
lla en propension a indepen-
dencia del resto del Imperio,
por sus antecedentes que vienen
de muy atrás, claro es que
tendrán que vivir agradecidos
a todos los Departamentos
y al Gobierno de S[u]. M[ajestad].
El Emperador, logrando-

38
39
se mi proposito de que todos con-
tribuyan a terminar la guerra
llamada de castas que es el mal
poderosisimo que impide el de-
sarrollo de los elementos de pro-
greso en que abunda Yucatan.
Dignese V[uestra]. E[xcelencia]. contestarme
á la mayor brevedad, conside-
rando que para obtener el fin
que me propongo se necesitan
de cuatro á cinco meses.
Me es grato protestar a
V[uestra]. E[xcelencia]. de mi atenta consideracion y
muy particular aprecio.
Dios guarde a V[uestra]. E[xcelencia].
muchos años.
El Comisario Imperial
de la Peninsula de Yucatan
José Salazar
Ilarregui

40
41
Orizava [sic] Mayo 15 de 1865.

E. I.

Di cuenta á S[u]. M[ajestad]. de la comunicación de V[uestra]. E[xcelencia]. f[ec]ha 29 de


Marzo ultimo en que pide autorizacion p[ar]a. dirigirse á los Prefectos
de los Departamentos á fin de que exiten á sus habitantes respectivos
á hacer donativos p[ar]a. auxili ayuda de los cuantiosos gastos que
de la guerra que se erogan en la pacificacion de su Departamento,
victima de la guerra que le hacen los barbaros. El Emperador
aprecia y elogia el selo [sic] que inspira á V[uestra]. E[xcelencia]. mas considera q[ue]
en el estado decadente de las fortunas, la exitativa no prod [roto]
el efect resultado que se desea, á la vez que daria ocasion materia [roto]
desafectos del imperio, particularmente en el extrangero [roto]
criticas y suposiciones perjudiciales á su credito. El recto bu-
en juicio de V[uestra]. E[xcelencia]. comprendera que aun cuando la idea se reali-
zara, no seria eficas [sic] para destruir en [ilegible] las tendencias de
separacion que indica, y son bien antiguas, pero que ellas solo
pueden extirparse haciendo sentir los beneficios de la unidad
buena administracion imperial. El Emperador espera poder
facilitar a V[uestra]. E[xcelencia]. todos los medios para consolidarlo
y asegurar asi el bien estar y fidelidad del Departamento.

E. I. Comisario Imperial de Yucatan

42
P anóptic o
FUENTES PARA LOS IMPUESTOS, INGRESOS Y GASTOS
DE LOS PUEBLOS DE INDIOS EN EL SIGLO XVIII

Dorothy Tanck de Estrada*

D urante casi dos siglos, los historiado-


res han dejado a un lado una de las
fuentes documentales más importantes
su título, “Propios y Arbitrios”, señala que
contiene documentos sobre las ciudades
y villas de los españoles cuyos ingresos
para el estudio de los pueblos de indios provenían de los “propios” (propiedades) y
en el siglo XVIII. Las investigaciones ge- los “arbitrios” (impuestos) municipales. Los
neralmente se han basado en los ramos pueblos de indios no tenían propios ni arbi-
de Tierras, Indios y Tributos en el Archivo trios, solamente las poblaciones de españo-
General de la Nación (AGN), cuyos miles les; la base económica de los pueblos eran
de volúmenes constituyen un acervo rico los “bienes de comunidad” que consistían
de información sobre los indios y sobre de tierras comunales y el dinero provenien-
pueblos específicos, pero que tienen pocos te de un impuesto llamado el “real y medio
datos sobre aspectos de la economía local de comunidad”.
de todos los poblados en una región. Sin Pero, de hecho, el título completo del
embargo, existe otro ramo en el AGN que ramo, que no aparece ni en el catálogo
ha sido olvidado por los investigadores, ni en el CD Argena II, debió ser Propios,
en buena parte, porque dicho acervo está Arbitrios y Bienes de Comunidad. Estas
mal catalogado y su nombre no indica su tres palabras indican que hay documentos
verdadero contenido. Me refiero al ramo de referentes a las tierras de comunidad y a
Propios y Arbitrios. fondos de comunidad de los pueblos de
Una de las razones por las que las per- indios, esto es, referentes a sus finanzas
sonas interesadas en los pueblos de indios municipales.
no han buscado en este ramo es porque Aquí revisaré el contenido del ramo de

44
Propios, Arbitrios y Bienes de Comunidad era una entidad corporativa con personali-
como fuente de información sobre los im- dad jurídica.
puestos, ingresos y gastos de los pueblos de
indios durante el Virreinato. HISTORIA DEL RAMO DE PROPIOS, ARBITRIOS Y
Basándome principalmente en estos BIENES DE COMUNIDAD
documentos, presentaré tres apartados: la
historia del ramo, los tipos de documentos En 1765, el visitador José de Gálvez llegó
que contiene y los temas de los impuestos a la Nueva España con un encargo para
y de la historia económica que se puede organizar las finanzas de todas las ciuda-
estudiar con base en los documentos del des y villas de españoles y de los pueblos
acervo. de indios, según la ley sobre esta materia
Sin embargo, primero quisiera aclarar que se había promulgado en 1760 para las
las características de un “pueblo de indios” poblaciones de España. Carlos III le ordenó
para poder entender mejor su papel como a Gálvez: “tomaréis conocimiento de los
administrador de las tierras comunales y propios y arbitrios de los pueblos, y… ha-
de las finanzas municipales. Al finalizar réis… que se reglen sus gastos evitando lo
el siglo XVIII, se definía un pueblo de indios superfluo”.1 En cumplimiento del mandato,
como un lugar donde vivían 80 tributarios Gálvez estableció a mediados de 1766,
o más (aproximadamente 360 habitantes en la ciudad de México, la “Contaduría
indios), según el padrón de tributarios y General de Propios, Arbitrios y Bienes de
donde había una iglesia consagrada, go- Comunidad”. El primer contador, Benito
bernantes indígenas electos anualmente Linares, se dedicó a recabar información
y una dotación de tierras comunales ina- acerca de las ciudades y villas y luego, con
lienables. Por tener un consejo gubernativo la intervención directa del visitador Gálvez,
legalmente reconocido, el pueblo de indios a promulgar ordenanzas para supervisar los

1
Artículo 13 de la Real instrucción para la visita general dada por el rey a Gálvez. José de Gálvez, Informe
general al excelentísimo señor virrey frey don Antonio Bucareli y Ursúa con fecha de 31 de diciembre de
1771, México, Imprenta de Santiago White, 1867, p. 133. El título oficial de Gálvez incluyó los encargos
principales de la visita: “…Visitador de todos los tribunales de justicia, cajas y ramos de Real Hacienda y de
los propios y arbitrios de las ciudades, villas y pueblos de este Reino de Nueva España”. Fabián de Fonseca
y Carlos de Urrutia, Historia general de la Real Hacienda, edición facsimilar, 1845-1853, México, Secretaría
de Hacienda y Crédito Público, 1978, vol. 5, p. 258.

45
ingresos y gastos de las ciudades y villas de las elecciones, el día de Corpus Christi y del
2
españoles. santo patrón de San Miguel, para pagos al
Una vez comenzada la vigilancia de las sacerdote en las celebraciones de Semana
finanzas de las poblaciones de españoles, Santa, para velas y para los sueldos de los
el segundo director de la Contaduría de regidores.3 Gallarreta redactó un “Regla-
Propios, Francisco Antonio de Gallarreta, mento” para Huejotzingo y después, du-
dirigió su atención a los pueblos de indios. rante once años hasta su muerte, preparó
Era una tarea monumental en comparación reglamentos para otros 1,600 pueblos en
con la de supervisar las poblaciones de 81 jurisdicciones del virreinato. En estos
españoles, ya que había aproximadamente documentos se registraban las fuentes
20 ciudades y 50 villas pero existían más de ingreso de cada pueblo, tales como: el
de 4,000 pueblos de indios en el virreinato. “real y medio de comunidad” (“comunidad”
Gallarreta empezó con la ciudad indígena significa el régimen económico del pueblo,
de Huejotzingo. Al revisar sus cuentas an- la caja de comunidad, los recursos moneta-
teriores, Gallarreta criticó el hecho de que rios),4 los solares arrendados, los réditos re-
se gastaban 556 pesos anualmente cuando cibidos por préstamos, el producto de moli-
el ingreso era solamente de 345 pesos. En nos, los hornos de cal, la venta de pulque y
vista de que se aplicaba gran parte a “los los terrenos arrendados. Luego se indicaban
gastos de fiestas y otros accidentes”, y de los gastos permitidos: para algunas fiestas
que era “preciso el reducirlos y economi- religiosas, para el maestro de escuela de
zarlos de modo que siempre se verifique al- primeras letras, para reparaciones y obras
gún sobrante”, el contador general prohibió públicas de poco monto. El objetivo era
el uso de fondos comunales para comidas lograr un sobrante que se guardara en las
de los miembros del cabildo indio el día de cajas reales como reserva para ayudar a los

2
La Contaduría, a partir de 1768, supervisaba las finanzas de las ciudades y villas de Puebla, Guanajuato,
Veracruz, Valladolid, Antequera, San Luis Potosí, Celaya, Querétaro, Pátzcuaro, Salvatierra, Zacatecas, San
Miguel el Grande, Córdoba, Chihuahua, Orizaba, León y Atlixco. La ciudad de México rehusó entregar sus
cuentas y apeló al Consejo de Indias en contra de la ordenanza que Gálvez había redactado para la ciudad.
Fonseca, ibid., p. 314.
3
Instituto Nacional de Antropología e Historia, Centro de Documentación, Archivo judicial de Puebla, rollo 46.
4
Andrés Lira, “La voz de la comunidad en la Recopilación de 1680”, en Recopilación de leyes de los reynos
de las Indias. Estudios históricos-jurídicos, México, Miguel Ángel Porrúa, 1987, p. 416.

46
pueblos en tiempos de hambre o en caso 33, 34 y 35 referentes a los reglamentos
de epidemia.5 de los bienes de comunidad.) En el artículo
El proceso de redactar reglamentos de 33 de la Ordenanza de intendentes se men-
bienes de comunidad y supervisar las fi- cionaban los reglamentos “antiguos”, esto
nanzas siguió y se extendió a toda la Nueva es, los emitidos por el contador Gallareta
España por medio de la Ordenanza de in- y los reglamentos “interinos”, los promul-
tendentes, de 1786. Es importante recordar gados por los intendentes (basados en un
que esta Ordenanza no inauguró una nueva “formulario” expedido por la Contaduría) y
administración de los bienes de comunidad, llamados interinos porque debían recibir la
sino que incorporó en los artículos 28 a 35, aprobación del rey, aunque mientras tanto,
41, 44 a 47 y 53 las principales medidas según la Ordenanza, “se observe en todas
que ya estaban vigentes desde 1773. (Se sus partes”. Entre 1791 y 1809, en total,
reproducen en el Apéndice los artículos 1,929 pueblos de indios en siete inten-

5
Lista de las jurisdicciones que recibieron reglamentos de los bienes de comunidad entre 1773 y 1785,
en Dorothy Tanck de Estrada, Pueblos de indios y educación en el México colonial, 1750-1821, México, El
Colegio de México, 2a. ed., 2000, p. 22.

47
dencias recibieron reglamentos interinos. ejemplos de estas cuentas para el pueblo
Aunque para varias intendencias, como de Tejupan, en Oaxaca (1550-1564), y para
Oaxaca y Puebla, no se expidieron nuevos la ciudad india de Tehuacán, Puebla (1587
reglamentos bajo la Ordenanza de inten- a 1632, escritas en español; 1633 a 1754,
dentes, estas regiones siguieron remitiendo escritas en náhuatl).6 Una encuesta recabó
sus cuentas a la Contaduría de acuerdo con en 1704 ejemplos de las cuentas de 351
reglamentos “antiguos” desde el periodo pueblos en las jurisdicciones de la Audien-
del contador Gallarreta. De esta manera, cia de México, desde Zacatecas en el norte
aproximadamente 4,000 de los 4,468 pue- hasta Oaxaca en el sur. (Se encuentran los
blos de indios registrados en 1800 rendían datos en el Archivo General de la Nación,
informes financieros a las autoridades cen- 421 folios, del volumen 97 del ramo de
trales del virreinato. (No se han encontrado Indios.)7
en el AGN cuentas de los pueblos de indios
en las intendencias de Sonora, Durango y LOS TIPOS DE DOCUMENTOS EN EL RAMO DE PROPIOS,
en los gobiernos militares de Tlaxcala, Co- ARBITRIOS Y BIENES DE COMUNIDAD
lotlán y Tabasco.)
Es importante recordar que la prepa- Este ramo consiste de 65 volúmenes,
ración de cuentas financieras por parte de de los cuales los primeros 40 contienen
las autoridades indígenas de los pueblos no documentos con fechas de 1766 a 1810.
comenzó con la visita de Gálvez en el siglo (Los restantes tratan los impuestos sobre
XVIII, sino que era una práctica común des- fincas urbanas promulgados en 1813, 1820
de el siglo XVI, cuando se establecieron las y 1838 y sus resultados en muchas regiones
cajas de comunidad en los pueblos. Existen de la república.) De estos 40 volúmenes, un

6
Blanca Lara Tenorio, “Tehuacán, Puebla, a través de las cuentas de caja de comunidad, siglos XVI y XVII”,
tesis de maestría, El Colegio de Michoacán, 1993. Woodrow Wilson Borah y Sherburn F. Cook, “A Case His-
tory of the Transition from the Precolonail to the Colonial Period in Mexico: Santiago Tejupan”, en David J.
Robinson (ed.), Social Fabric and Spatial Structure in Colonial Latin America, University of Michigan Press,
1979, pp. 420-424.
7
AGN, Indios, vol. 97, passim. En 1704 se registraron informes de 43 pueblos en Veracruz, 32 en Puebla, 84
en México, 174 en Oaxaca, tres en Tabasco, ocho en Michoacán, 24 en Oaxaca, ocho en San Luis Potosí y
cinco en Nueva Galicia. Índice de la encuesta de Bienes de Comunidad hecha en 1704 que se encuentra en el
Archivo General de la Nación, Indios, vol. 97, 421 folios, Miguel Ángel Fernández Delgado (coord.), México,
El Colegio de México, mimeo, 1999.

48
poco más de la mitad, 21 (53%), se refieren la fiscalización gubernamental, para las
a las finanzas de los pueblos de indios y 19 subdelegaciones de Teotihuacán, Huejo-
( 47%) a las ciudades y villas de españoles. tzingo, Metepec, Zacatlán, Xochimilco,
Geográficamente, el ramo contiene Cholula, Otumba, Chalco, Malinalco,
datos no sólo de la intendencia de México, Igualapan, Huayacocotla, San Juan de
sino de las de Puebla, Oaxaca, Michoacán, los Llanos y Teposcolula.
Guanajuato, San Luis Potosí y el gobierno - Recibos firmados por las personas que
militar de Tlaxcala. Yendo aún más lejos del habían recibido dinero de las cajas de
centro geográfico del virreinato, se encuen- comunidad.
tran documentos muy completos sobre las - Informes financieros anuales, cubriendo
intendencias de Yucatán y de Guadalajara, un periodo de 1790 a 1819 de los pue-
esto es, acera de nueve de las 15 regiones blos de indios en Yucatán y de las dos
principales de la Nueva España, faltando ciudades y una villa en esa intendencia,
información sobre Veracruz, Zacatecas, vol. 23.8
Sonora, Durango y los gobiernos militares Había tres niveles de cuentas relacio-
de Nayarit-Colotlán y Tabasco. nados con los pueblos de indios. El primer
Los documentos sobre las finanzas en nivel era la cuenta anual preparada por
los pueblos, que se guardaban en la casa de cada pueblo en una subdelegación (región
comunidad en cada pueblo de indios, son dentro de una intendencia).
especialmente ricos en relación con: El segundo nivel de revisión financiera
- “Reglamentos interinos” de bienes de co- era el resumen de las cuentas de toda una
munidad para los pueblos de indios de la subdelegación.
intendencia de Michoacán, 1797, vol. 34. Por ejemplo, el resumen financiero de
- Extractos de las cuentas anuales de los los pueblos de la subdelegación de San
pueblos de indios de la intendencia de Cristóbal de la Barranca (intendencia de
Guadalajara, de 1790 a 1803, vols. 25 y 35. Guadalajara) con la cantidad del real y me-
- Cuentas detalladas de los ingresos y dio; el resumen de cuentas financieras de
gastos de los pueblos antes y después de los pueblos de la subdelegación de Acatlán

8
Véase Dorothy Tanck de Estrada, “Escuelas y cajas de comunidad en Yucatán al final de la Colonia”, en
Historia Mexicana, XLIII: 3, 1994, pp. 201-449.

49
(intendencia de Puebla) con el número de pormenorizados de las tierras, dinero y bie-
tributarios; el reglamento interino para los nes que tenían los pueblos antes de recibir
42 pueblos de la subdelegación de Texcoco los reglamentos; estos informes se llaman
con número de tributarios enteros y tribu- los “Cuadernos de noticias” y contienen
tarios medios;9 reglamento del pueblo de datos estadísticos y descripciones de las
indios de Tequila, intendencia de Guada- actividades y posesiones de los pueblos.
lajara, con mención del arrendamiento de Los cuadernos de noticias son informes
tierras a José de Cuervo. levantados por la autoridad regional espa-
El tercer nivel de cuentas era la revi- ñola (alcalde mayor o subdelegado), en los
sión financiera de todas las ciudades, villas cuales se describían todas las fuentes de
y pueblos de indios en una intendencia, por ingreso de cada pueblo en la jurisdicción,
ejemplo, la de Yucatán. los gastos que se acostumbraba realizar y
Para cada uno de los tres niveles de observaciones sobre las maneras en que los
cuentas (pueblo, subdelegado, intendencia), gobernantes indios escondían las tierras del
la autoridad española (subdelegado, inten- pueblo y sobrepasaban los gastos permiti-
dente, Contaduría de Propios, Arbitrios y dos para celebraciones religiosas. Incluyen
Bienes de Comunidad) revisaba los informes las opiniones de las autoridades guberna-
financieros y señalaba errores y omisiones; mentales locales sobre los problemas para
las revisiones se llamaban “reparos”. vigilar las finanzas de los pueblos.
Además del ramo de Propios, Arbitrios y Al comparar la información en los
Bienes de Comunidad, en el ramo de Indios “Cuadernos de noticias” con los reglamen-
se encuentra una gran cantidad de infor- tos de bienes de comunidad para los mis-
mación sobre los 1,248 pueblos de indios mos pueblos, se puede precisar el impacto
en la intendencia de México. Para casi to- que tuvo la fiscalización gubernamental
dos los pueblos, se hallan los reglamentos en los pueblos. Se prohibió gastar todo el
interinos de bienes de comunidad expedi- ingreso y se obligó a ahorrar aproximada-
dos entre 1806 y 1809 para la intendencia mente 60% de los fondos y entregarlos a
de México. Además se presentan informes las cajas reales.

9
Carmen Molina Ruiz, “Bienes de comunidad”, en Boletín del Archivo General de la Nación, México, tercera
serie, VII, 2: 23, abril-junio de 1983, p. 21.

50
Las 25 subdelegaciones de la intenden- Tenango del Valle (51), Teotihuacán (12),
cia de México sobre las cuales hay ambos Texcoco (42), Tulancingo (57), Xochimilco
documentos, “Cuadernos de noticias” y (28), Yahualica (36), Zacatula (3), Zempoala
“Reglamentos interinos de bienes de co- (13), Zimapán (6) y Zumpango (9).
munidad”, tienen un total de 680 pueblos Los Reglamentos de los bienes de co-
de indios. Con los datos contenidos en los munidad para Guanajuato y Zacatecas se
dos tipos de documentos es posible com- encuentran en Indios y los de Yucatán en
parar estadísticas de estos lugares para dos Intendencias.
fechas distintas, 1792 y 1807: Actopan (17
pueblos), Apan (4), Cadereyta (12), Chalco IMPUESTOS Y OTROS TEMAS ECONÓMICOS
(75), Cuautitlán (22), Cuautla (19), Hueju-
tla (7), Huichapan (72), Ixmiquilpan (14), Cada indio varón casado de entre 18 y 50
Ixtlahuaca (59), Lerma (3), Malinalco (22), años tenía que pagar el tributo. Al final del
Metepec (43), Pachuca (10), Tacaba (44), siglo XVIII, el tributo era de 17.5 reales por

51
cada tributario, lo que incluía 16.5 reales tributo. En el pueblo de Tlacotepec, subde-
de tributo, el medio real para el Hospital legación de Metepec, “...duraron las milpas
de Indios (“real de hospital”) y el medio real de común hasta que vino el reglamento
para el Juzgado de Indios (“medio real de de la Contaduría de Propios en cuya vista
ministros”). Los hombres solteros y viudos eligieron los indios el contribuir cada uno
eran medio tributarios y pagaban la mitad el real y medio anual”.11
del tributo; se les consideró “tributarios Esta nueva tasación representaba
medios”. Los hombres ancianos de arriba un aumento de 8.5% en los impuestos
de 50 años de edad y los discapacitados que pagaban los indios. A diferencia del
estaban exentos del tributo y eran con- tributo que se entregaba al rey, el real y
siderados en la categoría de “reservados”. medio de comunidad quedaba en el pueblo
Las mujeres, desde la mitad del siglo XVIII, para cubrir los gastos de las celebraciones
estaban exentas del pago del tributo.10 religiosas, el salario del maestro de prime-
Sin embargo, a partir de 1780 se im- ras letras y algunas obras públicas. Según
puso otro impuesto directo a los indios, Manuel Abad y Queipo, en Michoacán, el
el “real y medio de comunidad”. Desde el ingreso cada año de un peón en una ha-
siglo XVI, los indios de cada pueblo culti- cienda era de 60 pesos, o 480 reales.12 El
vaban una milpa común cuyo producto se indio pagaba 19 reales en tributo y el real
entregaba a la caja de comunidad de la y medio de comunidad, que significaba 4%
localidad, esto es, a la tesorería munici- de su ingreso anual. Además, cada familia
pal. Esta contribución fue sustituida en el debía pagar a la Iglesia las obvenciones
siglo XVIII por una cuota de dinero, el real y parroquiales de 15 reales (en Oaxaca).13 La
medio de comunidad, que fue recolectado suma de los impuestos civiles y eclesiásti-
en efectivo por las autoridades indígenas cos era de 34 reales, o 7% del ingreso anual
del pueblo, tres veces al año, junto con el de los indios.
10
Tanck de Estrada, Pueblos de indios, p. 45.
11
AGN, Indios, vol. 76, f. 243, 1808.
12
Manuel Abad y Queipo, Colección de los escritos más importantes que en diferentes épocas envió al go-
bierno D. Manuel Abad y Queipo, obispo electo de Michoacán, estudio introductorio y notas de Guadalupe
Jiménez Codinach, México, CONACULTA , 1994, p. 79.
13
Marcelo Carmagnani, El regreso de los dioses. El proceso de reconstitución de la identidad étnica en
Oaxaca. Siglos XVII y XVIII, FCE, 1988, p. 221. En 1766, el tributo en Yucatán fue de 14 reales, más cuatro
reales para la caja de comunidad, medio real de holpatán, y 12.5 reales en obvenciones parroquiales, por

52
En realidad, el impuesto del real y me- que la cantidad anual del tributo de los
dio de comunidad se convirtió en una fuen- indios era de entre 800,000 y un millón
te considerable de ingreso para el gobierno de pesos, el sobrante del real y medio de
virreinal, ya que, por las restricciones en el comunidad representaba un aumento de
gasto ordenadas por los reglamentos de entre 18% y 22% más de fondos en efecti-
los bienes de comunidad, los pueblos no vo a la disposición del gobierno. (El ingreso
pudieron utilizar todos sus ingresos. Tenían al gobierno de los ramos de alcabala y del
que ahorrar más de la mitad y entregarlo a estanco de tabaco era mayor que el ingreso
las cajas reales en cada intendencia por- del tributo.)15
que el rey había estipulado en el prólogo ¿Qué paso con los 180,000 pesos
de los reglamentos que “el arreglo de la anuales que se acumulaban en las cajas
administración, cuenta y distribución de reales, guardados para ayudar a pueblos
sus bienes comunes, es proporcionarles en situación de emergencia? En 1802 se
un competente fondo, con que puedan ser reportó que más de la mitad de los fondos
socorridos en sus necesidades de hambres, de los bienes de comunidad de los pueblos
enfermedades y otras plagas que por falta de indios había sido enviada a España para
de oportunos auxilios podrían ocasionar la ayudar al rey en la situación de emergen-
14
destrucción de los pueblos”. Cada año cia ocasionada por las guerras europeas.
se iba acumulando en las cajas reales el Nuestra investigación ha encontrado que
dinero “sobrante” de las cajas de comu- no más que 10% fue devuelto a los pue-
nidad de los pueblos de todo el virreinato. blos para ayudar a pagar gastos médicos y
Al llegar al año de 1790, la cantidad anual reparaciones de las iglesias y de casas de
del sobrante entregada a las cajas reales comunidad en los pueblos.16
alcanzaba 180,000 pesos. Si se considera El cuadro muestra que para 1802 ya
un total de 31 reales al año. Juan Antonio Valera y Francisco de Corres, “Discurso sobre la constitución
de las provincias de Yucatán y Campeche (1766)”, en Enrique Florescano e Isabel Gil Sánchez (comps.),
Descripciones económicas regionales de Nueva España. Provincias del Centro, Sudeste y Sur, 1766-1827,
INAH, 1976, p. 206.
14
Prólogo del “Reglamento interino [...] de los bienes de comunidades de los pueblos de la jurisdicción de
Tescuco”, reproducido en Carmen Molina Ruiz, “Bienes de comunidad”, op. cit., p. 21.
15
Cuadro en Daniela Marino, “El afán de recaudar y la dificultad en reformar. El tributo indígena en la Nue-
va España tardocolonial”, en Carlos Marichal y Daniela Marino (comps.), De colonia a nación. Impuestos y
política en México, 1750-1860, México, El Colegio de México, 2001, p. 81.
16
Ibid., p. 133.

53
En resumen, quisiera señalar que las
cuentas anuales de ingreso, gasto y sobran-
te de miles de pueblos de indios, archivados
en el ramo de Propios, Arbitrios y Bienes de
Comunidad, en otros ramos del AGN y en los
archivos estatales, son fuentes detalladas
y precisas que permiten analizar temas de
micro y macroeconomía, tales como:
- Tener cifras exactas del número de tribu-
tarios en cada pueblo, cada año, durante
un lapso de varios años, y así poder medir
la evolución de la demografía.
- Conocer con detalle los terrenos comu-
nales pertenecientes a cada pueblo, la
cantidad cobrada por arrendamiento de
tierras sobrantes y los nombres de los
arrendatarios.
- Por los recibos guardados correspon-
dientes a cada gasto, saber los costos
de construcción, salarios de maestros de
se había entregado como donativos al rey escuela, precios de cohetes, flores, cera,
la cantidad de 500,000 pesos (“Suplido a renta de ornamentos religiosos, ingre-
Real Hacienda”); además, 140,000 pesos dientes de las comidas comunales y tipo
en préstamos al monarca y 130,000 pesos de obras públicas.
invertidos en el Banco de San Carlos y la - Relacionar las finanzas locales de los
Compañía de Filipinas. No indicados en el pueblos con las finanzas de la monar-
cuadro de 1802, también están los casi quía, al cuantificar la cantidad del dinero
700,000 pesos entregados por los pueblos “sobrante” de cada intendencia que salía
de indios a la Consolidación de Reales Vales de la Nueva España a los cofres del rey.
en 1806.

54
APÉNDICE** que recaiga mi confirmación, o resuelva lo
que fuese de mi Soberano agrado... ordeno
Artículos de la Ordenanza de intendentes que para la formación de los prevenidos
relacionados con los reglamentos interinos Reglamentos respectivos a Pueblos de
de los bienes de comunidad. meros Indios y a sus Bienes de Comunidad,
inclusos sus censos, se tengan presentes y
ARTÍCULO 33 en la debida consideración las 38 leyes de
“Con prolixo examen de todas las noticias los citados libro y título [libro 6, título 4],
indicadas en los dos artículos antecedentes, en quanto no se opongan a lo dispuesto por
y de sus documentos comprobantes, que pe- esta Instrucción.”
dirán los Intendentes quando los regularen
precisos, han de formar un Reglamento in- ARTÍCULO 34
terino para los Propios y Arbitrios, o Bienes “En los mencionados Reglamentos parti-
de Comunidad de cada Pueblo, moderando culares se han de dividir las partidas de
o excluyendo las partidas de gastos que les gastos en quatro clases: la primera, de las
parecieren excesivas o superfluas, aunque dotaciones o ayudas de costa señaladas a
estas se hallen señaladas y permitidas por las Justicias, Capitulares y dependientes
Ordenanzas o Reglamentos antiguos apro- de los Ayuntamientos, y salarios de los
bados; y remitiéndole firmado con orden de Oficiales públicos, Médico o Cirujano,
que se observe en todas sus partes hasta donde los haya, y Maestros de Escuela
nueva providencia, dirigirán copia de él a que deben precisamente establecerse en
la Junta Superior de Hacienda con la razón todos los Pueblos de Españoles e Indios
dada por las Justicias, y el correspondiente de competente vecindario; la segunda,
informe de los fundamentos y motivos que de los réditos de censos u otras cargas
hubiesen tenido en consideración, a fin legítimamente se pagaren por los mismos
de que le apruebe o modifique con pleno Pueblos, estando impuestos con facultad
conocimiento del asunto, dándome la mis- Real o convertidos en beneficio común, y
ma Junta cuenta por la Vía reservada para justificada su pertenencia; la tercera, de
** Subrayado mío. Eusebio Ventura Beleña, Recopilación sumaria de todos los autos acordados de la Real
Audiencia y Sala de Crimen de esta Nueva España, edición facsimilar de 1787, México, UNAM, 1981, vol. 2,
pp. XII-XIII.

55
las festividades votivas y limosnas volun-
tarias; y la quarta, de los gastos precisos o
extraordinarios y eventuales que no tengan
quota fixa: advirtiendo que para estos últi-
mos señalarán los Intendentes la cantidad
anual que les pareciere correspondiente
según las circunstancias y facultades de
los Pueblos...pues no excediendo el gasto
de...veinte [pesos] en las Poblaciones de
Indios, podrán librarlos los Intendentes;
pero se fuere de mayor suma han de dar
cuenta a la Junta Superior, y esperar su
resolución.”

ARTÍCULO 35
“Aprobados por ella dichos Reglamentos a
proporción que los Intendentes los vayan
remitiendo, se los devolverá el Contador
general de Propios y Arbitrios, dexando
copia de cada uno en su Oficina, con la
prevención de que, quedando otra en las
Contadurías Principales de Provincia, se
remitan los originales a los respectivos
Pueblos para su observancia y puntual
execución mientras que por Mí no se de-
termine y ordene otra cosa.”

* Investigadora de El Colegio de México. Texto


leído en el II Congreso de Historia Económica, el
29 de octubre de 2004.

56
TOMÓCHIC: ENTRE SANTOS Y BALAZOS

FRANCISCO L ARA Y ANA HILDA VERA*

La flecha cruzó silbando la tensa atmósfera serrana hasta clavarse en el

cuerpo de Gabriel Tepórame. Era el último de varios proyectiles. El indio que

la lanzó ni siquiera volvió el rostro hacia el soldado español que ordenó el

disparo. Algunos metros adelante pendía de un árbol el cuerpo inerte, cual erizo

ensangrentado, del indígena tarahumar que se atrevió a despreciar la muerte,

encabezando una lucha frontal en contra de la dominación española. Decenas

de nativos tarahumares, inmutables, pasivos, circunspectos, atestiguaban la

ejecución. Su presencia ahí fue prescrita por las autoridades novohispanas,

que buscaban la ejemplaridad. Los rebeldes que se opongan a los designios

coloniales, sucumbirán de un modo semejante (Osorio: 1986: 82).

T omóchic, 2 de marzo de 1652. Gabriel


Tepórame, indio rarámuri, conmina a
sus coterráneos a exterminar a todos los
genas leales atacan a los nativos encabe-
zados por Tepórame. La batalla fue cruel
y sanguinaria. Culminó con el sacrificio
blancos del territorio tarahumara, sean co- público de Gabriel Tepórame. La resistencia
lonos, frailes o soldados. Asimismo, incita a y valentía de los tarahumares, así como su
quemar la misión católica y al padre jesuita actitud desafiante, propiciaron que los ha-
Jácome Antonio Basilios. bitantes de Tomóchic heredaran la fama de
La respuesta de la Corona fue fulmi- valientes y temerarios en lo sucesivo.
nante. Soldados españoles y algunos indí-

57
PROPÓSITOS Las tipologías de los movimientos de
resistencia involucran infinidad de varia-
La historia tarahumara incluye en sus pági- bles y connotaciones, van de lo religioso,
nas múltiples movimientos de resistencia. lo político y lo étnico a lo socioeconómico.
El objetivo de este trabajo es analizar de Alicia Barabas hace una clasificación de
qué forma propiciaron las condiciones los movimientos de resistencia en la cual
políticas y religiosas de la época una de define a la rebelión como un movimiento
las rebeliones más sangrientas del siglo XIX. que congrega a diversas comunidades de
Nos referimos a la rebelión de Tomóchic una misma etnia, quienes se cohesionan
de 1892. por medio de creencias comunes, de una

58
noción de territorialidad compartida, así topografía irregular conformada por ba-
como del reforzamiento de las alianzas pa- rrancas, cañadas y cumbres, cuyos climas
rentales o políticas (Barabas: 1986: 213). contrastantes propiciaban una constante
Por su parte, Leticia Reina define la movilidad humana en búsqueda de ámbitos
rebelión como la forma más acabada de los habitacionales idóneos, dependiendo de
movimientos campesinos durante el siglo las estaciones del año. Solían habitar en
XIX, la cual conlleva un liderazgo perma- cuevas. Tenían prácticas esencialmente fo-
nente. Reina sostiene que en este tipo de rrajeras, con actividades agrícolas alternas
movimientos los líderes pueden provenir no predominantes:
de una clase o sector social diferente a los “Era una sociedad poco estratificada y
campesinos (Reina: 1988: 82). que viviría en esquema de pequeños grupos
Para efectos del presente artículo, es familiares con baja especialización técnica
importante destacar que la rebelión étnica del trabajo, pero con la necesidad de apro-
y social de Tomóchic de 1892 derivó de la vechar los recursos humanos al máximo. El
conjugación de injusticias interétnicas y que cualquier individuo fuera apto para
de inconformidades ancestrales y crónicas realizar cualquier trabajo nos indica al
desde el primer contacto sostenido con los mismo tiempo lo prescindible de él y lo
colonizadores españoles. imprescindible; relación que debe reflejarse
en todos los ámbitos de la cultura” (Norie-
COMO EL AGUA Y EL ACEITE ga: 1992: 25).
Sostenían una relación estrecha con
Los siglos XVI y XVII fueron los escenarios la naturaleza y, según las crónicas novo-
temporales donde convergieron los con- hispanas de Joseph Neumann: “...los tara-
trastes culturales y cosmogónicos de las humares nunca fueron idólatras, aunque
culturas dominada y colonizadora. El afán sí vivían engañados por el demonio con
evangelizador de los misioneros que tra- muchos embustes y magias. Algunos han
taban de imponer su ideología provocó el tenido al sol y a la luna por dios...” (Gonzá-
rechazo de los naturales. lez: 1993: 304).
Los nativos de la sierra Tarahuma- Las estructuras socioeconómicas tras-
ra vivían distribuidos a lo largo de una ladadas por los colonizadores españoles

59
carecían de variantes incluyentes de los ciedad cristiana ideal, cuyas bases debían
usos y costumbres de las culturas nativas. ser la piedad, la modestia, la obediencia, la
El proceso de colonización trabaja de ma- disciplina y el trabajo de sus habitantes. La
nera simultánea con una evangelización reproducción del modelo socioeconómico
católica, preponderantemente aculturizan- del centro de la Nueva España, donde los
te, que sólo se interesaba por momentos en nativos se asentaban en aldeas fijas y se
la cosmovisión indígena. dedicaban preponderantemente a la agri-
La llegada de los misioneros jesuitas a cultura, era el objetivo colonizador, ya que
la sierra Tarahumara sucedió a instancias permitía la instrucción sistemática y propi-
del gobernador de la Nueva Vizcaya, Ro- ciaba la explotación económica organizada
drigo Río y Loza, quien los invitó expresa- de la gente (Hausberger: 1997: 65).
mente en 1598. El propósito de la presencia Las fricciones constantes entre colo-
misionera era someter aquella zona a Dios nizados y colonizadores se explican, en
y al rey (Hausberger: 1997: 63). primera instancia, a partir del esquema
Los Soldados de Cristo se esmeraron en de poder vertical e inhumano al cual es-
reunir en poblados fijos a los nativos que tuvieron sometidos los grupos nativos. La
se dispersaban por tradición, para lo cual cosmovisión de cada una de las culturas in-
fue indispensable organizar una produc- volucradas, sus modelos socioeconómicos,
ción agrícola suficiente que garantizara el sus valores, así como sus prioridades prag-
sustento de las nuevas comunidades. En lo máticas, compartían muy pocos rasgos.
concerniente a la administración, se nom- No hay que olvidar los resabios del es-
bró a una serie de funcionarios indígenas en quema feudal que los colonizadores espa-
cada pueblo; los misioneros, sin embargo, ñoles traían consigo (Vera, Lara: 2005).1
se reservaron para sí la autoridad suprema Teológica y doctrinalmente, los coloni-
e intentaron crear bajo su gobierno una so- zados se ubicaban en una instancia de in-

1
“La servidumbre era, claramente, la base de todo el sistema de ganancia de plusvalor, pero el modelo
organizativo de explotación mayormente demostrable en el mundo preindustrial fue la articulación de
la propiedad de grandes extensiones de tierra, que se encontraba en manos de la clase dominante, y de
los pequeños productores agrícolas, esto es, de la explotación de los campesinos ligados a la tierra, los
cuales eran obligados al plustrabajo mediante la servidumbre o por el tributo...” (Frey: 1995: 28), “La tríada
vasallaje-sistema de trabajo forzado-privilegio creó un tipo totalmente nuevo y único de dominio y de-
pendencia...” (Frey: 1995: 29).

60
ferioridad, ya que la Iglesia católica no les rios agrícolas con las ritualidades católicas
reconocía la posibilidad de tener un alma, incorporadas.
razón por la cual la categoría de humanos
les era parcialmente condicionada. ENTRE EL ROSARIO Y LA ESPADA
“A pesar de que la mentalidad espa-
ñola reconocía la servidumbre, que en el Es importante enfatizar la concepción
sistema feudal había llegado a prevalecer europea de que las tierras habitadas por
como método de explotación, como la base salvajes, infieles y neófitos, ajenos a la no-
de cualquier desarrollo, el mismo sistema ción de Dios, requerían de la evangelización
había logrado integrar en él precisamente y de la inducción de las sociedades nativas
al campesinado —aunque carente de liber- a los modelos colonizadores. Guy Rozat
tad personal— por medio de la religión y la menciona que en Roma se aceptaba que
conformidad con las relaciones de poder. la evangelización estuviera apoyada por las
La integración de la esclavitud al sistema armas, como en la reconquista espiritual de
español era impensable y hubiera repre- Alemania y España (Rozat: 1995: 96). No
sentado una amenaza para los fundamen- es extraño que el mismo criterio se apli-
tos ideológicos y económicos del imperio cara en América, a pesar de que no todos
español...” (Frey: 1995: 274). los misioneros comulgaban con la idea de
Ambas concepciones religiosas sufren imponer la religión cristiana por medio de
encuentros y desencuentros, a pesar de la violencia. “Para los jesuitas del siglo XVII,
que por momentos los evangelizadores y particularmente para Pérez de Ribas2 no
intentan conciliar ambas cosmovisiones; hubo ninguna duda: la conquista del norte
sin embargo, la fuerza de los colonizadores se consumó a la par con la cruz y la espada,
acaba imponiendo la religión de los misio- cada una a su tiempo, pero las dos fueron
neros, sin mayores concesiones. Una de necesarias y totalmente complementarias”
las conciliaciones sincréticas que perviven (Rozat: 1995: 98).
todavía es la sincronización de los calenda- El sometimiento del territorio rarámuri

2
Guy Rozat hace un análisis de la obra del padre Pérez de Ribas, quien elaboró una extensa crónica de su
paso por las tierras serranas del norte en su libro Historia de los triunfos de nuestra santa fe entre gentes
las más bárbaras y fieras del nuevo orbe.

61
a Dios y al rey, conforme a las intenciones real entre Ciudad Guerrero y los minera-
del gobernador Rodrigo Río y Loza, también les de Pinos Altos, Candameña, Uruáchic,
tenía connotaciones de carácter económi- Jesús María y el Concheño. Poco a poco,
co. La Corona española estaba ávida de Tomóchic se convierte en un alto obligado
recursos y tierras. para los viajeros, comerciantes y trabaja-
“El gobierno podía tolerar irregularida- dores que van a los minerales, y para la
des y anacronismos si el proceso conducía remuda de bestias. La pequeña agricultura,
a lo que le importaba: sumisión o conquista la pequeña ganadería, el comercio con los
de tribus, naciones o señoríos tanto en el minerales, la cría de bestias de carga, el
sentido más amplio de incorporación al acarreo de leña y el trabajo en las minas
imperio y a la cristiandad como en el más fuera de las temporadas de siembra y cose-
estrecho y peregrino de captación de rique- cha, ayudan a la raquítica economía de la
zas y tributos, fuese en forma de trabajo comunidad. Además, sus habitantes tienen
o del codiciado oro. Esos contradictorios la oportunidad de dedicarse a una actividad
fines daban sentido a lo que los españoles atractiva: la búsqueda de minas y de teso-
llamaban descubrimientos y conquistas y ros perdidos...”3 (Osorio: 1986: 91).
los historiadores modernos definen como A pesar de la violencia ejercida contra
expansión imperial” (García: 2002: 237). los naturales para que aceptaran las nuevas
Tomóchic representó un suculento pla- disposiciones de los europeos, los tomochi-
tillo para misioneros, mineros y comercian- tecos se resistían a la evangelización y a las
tes. Su ubicación geográfica, así como los nuevas costumbres cristianas.
recursos naturales que atesoraba le daban El caso del indio Tepórame, en 1652,
particular realce. se tradujo en un suceso emblemático de la
“...¿Qué tiene Tomóchic que lo hace tan resistencia tarahumar, que en lo sucesivo
atractivo a los nuevos colonos? Tiene agua, sirvió de inspiración a los indígenas para
tierra suficiente para la agricultura y pas- impedir que otros misioneros se asentaran
tos para la ganadería; tiene una situación en su territorio.
ideal, exactamente a la mitad del camino Esta historia de perseverancia misione-

3
Información vertida en la entrevista que le confirió el señor Ignacio Pedregón a Rubén Osorio, la cual es
mencionada en el libro Tomóchic en llamas, del propio Osorio.

62
ra y de resistencia indígena, que por mo-
mentos invierte y confunde las cualidades
con que describimos cada una de las partes
involucradas, se recrea en los trazos que a
continuación reseñamos.
El padre jesuita Jorge Stalislas Hos-
tinsky construye una iglesia y una casa
en Tomóchic, la cual es destruida por los
indígenas un día que el sacerdote sale de la
misión. Más tarde, en 1692 llega el padre
Wenceslao Eymer y después de permane-
cer en el pueblo tres años, sufre la misma
suerte que el padre Hostinsky (Osorio:
1986: 82). Es hasta 1723 que llega otro
misionero al territorio de Tomóchic, el je-
suita Franz Hermann Glandorf. Al parecer,
su benevolencia le permite establecerse en
el poblado durante cuarenta años, hasta su
muerte en 1763.

REFORMADORES Y REFORMADOS: MÉXICO, SIGLO XIX

Los cambios y la inestabilidad económica,


política y social campearon durante el siglo
XIX. Ya en el ocaso del XVIII se vislumbraban España, en virtud de que la colonia se ha-
anticipos de lo que sería un siglo vertigi- bía vuelto más independiente y autónoma
noso y mutante. Las reformas borbónicas con el paso del tiempo, lo que disminuyó
iniciadas en 1760 fueron los instrumentos el envío de recursos a la metrópoli. Al res-
mediante los cuales la Corona española pecto, Enrique Florescano dice que la tarea
trató de recuperar su autoridad en la Nueva principal de las reformas era reabsorber los

63
atributos del poder que la Corona había tierras empezaron a ser la constante. Según
estado delegando en grupos y corporacio- Friedrich Katz, a principios del siglo XIX la
nes, por lo que deseaba asumir la dirección frontera norte conservaba el mismo modelo
política, administrativa y económica del general de relaciones entre clases sociales
reino (Florescano: 1980: 200). La nuevas que en la época colonial; sin embargo, los
disposiciones causaron descontento entre campesinos rompieron con el gobierno fe-
los criollos, pues se reforzó el vínculo de deral (Katz: 1988: 179).
dependencia colonial y la burocracia volvió La crisis agraria tuvo como origen el
a ser española. Estos acontecimientos y la desconocimiento de los derechos agrarios
debilidad por la carencia de un monarca, indígenas por parte del gobierno federal
sentaron las bases para la articulación del (Katz: 1988: 180). Los cacicazgos regiona-
movimiento de independencia en el año de les surgen como consecuencia del vacío de
1810, el cual fue concebido principalmente poder. Las familias que habían llegado del
por los criollos que resintieron haber sido exterior fueron las que empezaron a deten-
despojados de sus derechos como nativos tar el dominio económico y político sobre
de estas tierras. el pueblo. Había una serie de caciques que
La estructura de poder que mantenía la ocupaban los puestos más importantes y
estabilidad de la sociedad agraria colonial tenían a su cargo la toma de decisiones;
en el México central, se resquebrajó a par- huelga acotar que en la mayoría de los
tir de la consumación de la Independencia casos estas decisiones beneficiaban a las
en 1821. A partir de esa fecha, la nueva familias dominantes. En el escenario políti-
nación careció de un sistema judicial for- co de Tomóchic destacaban dos grupos que
mal, capaz de mediar eficazmente entre encabezaban la política local y acaparaban
élites y campesinos (Tutino: 1988: 100). los puestos políticos, así como las mejores
En el norte surgieron luchas entre los tierras: en el grupo hegemónico destaca-
grupos poderosos de la región por el con- ban Reyes Domínguez, cacique local; Juan
trol de los estados. La tierra se convirtió en Ignacio Chávez, presidente seccional, y
motivo de muchas sublevaciones. La situa- Joaquín Chávez, cacique regional. El gru-
ción de los indígenas rarámuri se torna po opositor, de extracción más humilde,
muy difícil. Los abusos y el despojo de sus era encabezado por Carlos Medrano y los

64
hermanos Manuel y Cruz Chávez, quienes en el municipio de Guerrero y, por con-
dirigían a unas treinta familias que vivían siguiente, en los habitantes de Tomóchic.
de lo que cosechaban, o trabajaban como La especulación dada en torno a las tierras
peones con el grupo dominante (Osorio: empezó a ser un problema grave en la zona.
1986: 99). El proceso de apropiación por parte de los
españoles y mestizos invirtió la distribución
MODERNIDAD QUE DESARRAIGA de la población en un lapso relativamente
breve. Los aborígenes pasaron a ser extran-
Hasta 1884, la economía del México in- jeros dentro de su propio territorio, el cual
dependiente se caracterizó por periodos fue poblado por una mayoría de mestizos
de crecimiento lento. De 1884 a 1910, que llegó en busca de fortuna.
auspiciado por un gobierno fuerte y cen- ¿Cuál fue el marco jurídico que pre-
tralizado, el desarrollo económico del país dispuso la especulación y la inseguridad
detonó. La modernidad apareció en la sierra legal con tierras, bosques y minas? La Ley
Tarahumara en ferrocarril. de Terrenos Baldíos, promulgada en 1883,
A partir de 1884, el gobierno de Porfirio durante el gobierno de Manuel González,
Díaz construye un sistema ferroviario con reglamentaba la forma en que se deslinda-
25,000 kilómetros de vías. Esta medida se rían los terrenos públicos baldíos. Su apli-
refleja de inmediato en la plusvalía de las cación favoreció una expropiación masiva
tierras. Las industrias minera y forestal de de tierras que quedaron a la deriva ante la
Chihuahua entran en auge, lo que atrae a incapacidad de los nativos de acreditar su
empresarios del exterior. Se ensancha la propiedad con instrumentos o documentos
propiedad y empiezan a conformarse los públicos.
grandes latifundios, ya sea por invasión o Hacia 1891, las tierras más productivas
por comercialización de lotes baldíos. y las mejores casas estaban en poder de los
Los cambios socioeconómicos, tec- “chabochi”.4 La inversión extranjera com-
nológicos, industriales y extractivos que petía ferozmente por adjudicarse las tierras
llegaron con el ferrocarril, repercutieron campesinas. La mecánica para su comer-

4
Los tarahumares llaman a los mestizos “chabochi”.

65
cialización era sencilla: una vez determi- tir de ese momento, jurídicamente, ambas
nados los predios “baldíos” susceptibles entidades estaban en posibilidades de ena-
de ser expropiados, las compañías públicas jenar los predios resultantes entre los ha-
fraccionadoras se adjudicaban un tercio de cendados e inversionistas interesados. Los
estos terrenos, asignándole las dos terceras trámites legales no fueron equitativos para
partes restantes al gobierno central. A par- los poseedores ancestrales de las tierras.

66
Existen evidencias documentadas de que minente” catástrofe. Esta situación propi-
fueron rechazadas al menos once solicitu- cia el advenimiento de santos e iluminados
des para legalizar terrenos baldíos, debido que se dedican a predicar en nombre de
a que carecían de los requisitos para hacer Dios. Adivinan el futuro y aleccionan a los
válida su propiedad (Osorio: 1986: 91). nativos para actuar ante los cambios y las
En 1884, Porfirio Díaz comenzó su se- agresiones del exterior.
gundo mandato y estableció una dictadura. En 1885, la joven Teresa Urrea, oriunda
En lo sucesivo, los nexos de causalidad se de Sinaloa y avecindada en Cabora, Sonora,
sucedieron de la manera siguiente: mien- sufre un ataque de catalepsia. Después de
tras el Estado mexicano se volvía más fuer- su “resurrección” comienza a tener visiones
te, el proceso de modernización del país que la convierten en la Santa de Cabora,
avanzaba provocando, en consecuencia, un venerada en todo el territorio sonorense.
paulatino desarraigo jurídico de los nativos El perfil de la Santa de Cabora está
de la Tarahumara. adscrito, en algunos de sus rasgos, al del
“La tierra que había sido un problema Profeta Reformador, quien en épocas de
secundario en la época colonial, ahora se decadencia o desintegración emerge como
convirtió en motivo de muchas más su- un líder histórico que transmite y comparte
blevaciones. Los rebeldes adoptaban una un mensaje de salvación y perfección. Su
actitud muy distinta respecto del Estado pretensión es conducir a los fieles a la ver-
y de su legitimidad. Las sublevaciones em- dad y restablecer su equilibrio. Esta clase
piezan a ser cada vez más sangrientas y la de líderes bien puede surgir de la plebe, y es
represión más pronunciada que en la época común que sean activos políticamente. Sus
anterior” (Katz: 1988: 178). revelaciones encajan con la coyuntura, con
las necesidades de la comunidad.
SANTOS Y PROFETAS “El poder creador y la amplitud de
visión, el empuje y poder de persuasión,
Paralelos al problema agrario, en el ocaso varían de unos a otros. Algunos son
del siglo XIX surgieron movimientos mile- grandes líderes en cuanto al culto y la
naristas que preveían el fin del mundo y devoción; otros sobresalen en concepto
ofrecían fórmulas para salvarse de la “in- de guías intelectuales o morales; otros, en

67
fin, atraen como un imán a sus semejantes las ceremonias. Esta segmentación polarizó
hacia la compañía que organizan” (Wach: a los habitantes de Tomóchic: por un lado,
1946: 498). los seguidores de la Santa de Cabora; por el
La palabra de la “santa” Teresa Urrea otro, los católicos formales.
se deslizaba desde los tópicos celestiales La voz de la “santa” de Cabora llegó
hasta ámbitos tan mundanos como los de nuevamente a los tomoches a través del
la política. Se asumía como opositora del Santo Cristo y de la Virgen de Chopeque,
gobierno de Porfirio Díaz. Su carácter re- quienes se establecieron en una cueva cer-
volucionario, crítico e inconforme, en per- cana al pueblo de Tomóchic. La presencia
manente oposición al orden institucional, de este par de santos motivó que los hom-
la investía con un hálito de reformadora bres del pueblo, encabezados por Manuel
social. Su vínculo con la población regional Sánchez, acudieran en busca de consuelo
era cada vez más estrecho. Los indígenas y ayuda para enfrentar sus problemas co-
le profesaban veneración. Sus consignas en tidianos.
contra del orden establecido y la injusticia El Santo Cristo y la Virgen de Chope-
cohesionaban a la nueva feligresía, mayo- que profetizaron que muy pronto llegaría
ritariamente pobre y ávida de vivir nuevos al pueblo un sacerdote que trataría de
esquemas de religiosidad y solidaridad confrontarlos con la Santa de Cabora y
5
social. que el gobierno de México los llevaría a la
Hacia 1891, los hermanos Manuel y guerra. Les sugiere que luchen porque su
Cruz Sánchez, junto con un grupo de to- fe los hará invencibles (Osorio: 1986: 103).
moches, van a Cabora a conocer a Teresa El “Cristo” confiere el mando de la lucha a
Urrea. Salen sorprendidos de sus profecías Manuel Chávez, quien durante su regreso
y de sus conceptos en contra del clero a Tomóchic cae de su caballo. El accidente
formal. Las enseñanzas de Urrea alientan es interpretado por Manuel como un “mal
la práctica de un culto alterno al católico; agüero”, por lo que cede el cargo a su her-
Cruz Sánchez fue el encargado de oficiar mano Cruz.

5
“...el catolicismo popular no es la religión de los pobres, sino la de las mayorías poco cultivadas religiosa-
mente, aunque sean pobres la mayor parte de sus adeptos, por ser pobres la mayor parte de los latinoame-
ricanos, y aunque los pobres descubran a menudo, en el catolicismo popular, un modo propio de vivir su fe
y de expresar su solidaridad social...” (Marzal: 2002: 316).

68
Para ese momento, el pueblo de To- que cuando el sacerdote salió del recinto
móchic carece de párroco de planta; en Chávez lo abofeteó en público y entró a la
contraposición, los fieles de Teresa Urrea ya iglesia a seguir predicando en favor de la
están celebrando ceremonias en el templo. Santa de Cabora.
Esto no agrada al grupo católico del pueblo Hombre de fuerza y carácter para
que se oponía a la veneración de la Santa defender sus derechos, Cruz Chávez hizo
de Cabora, por lo que solicitaron un cura efectivo su derecho constitucional a la
para solucionar la situación. libertad de culto. Cabe mencionar que
El sacerdote comisionado, de apellido Manuel Chávez hizo mancuerna con su
Castelo, convocó a una misa en el templo. hermano al fungir como intermediario en-
En su sermón despotricó contra la Santa. tre las autoridades y los indígenas. Manuel,
Cruz Chávez salió en su defensa y anunció menos carismático, posee mayor formación
al sacerdote que no dejarían de venerarla. intelectual y conocimiento sobre los dere-
Acto seguido, el religioso expulsa del tem- chos jurídicos y constitucionales.
plo y excomulga a los rebeldes. La afrenta A partir del altercado con el cura, los
fue tal para los seguidores de Teresa Urrea, acontecimientos se suceden de manera

69
encadenada. En represalia por el incidente, tomochitecos, abandonó Cabora en com-
el capitán Joaquín Chávez, jefe de las fuer- pañía de su padre para no ser asociada con
zas de seguridad pública, allana la casa de los rebeldes.
un tomoche llamado Jorge Ortiz, quien no Ante la amenaza que representaban los
se encontraba en su domicilio. Esa misma rebeldes, el gobierno ordenó su exterminio
noche, Cruz Chávez y sus compañeros se inmediato e instruyó al ejército para que se
amotinaron frente a la casa del presidente trasladara a Cabora. En el trayecto, los mi-
seccional, Juan Ignacio Chávez, quien envió litares fueron sorprendidos por los rebeldes
un comunicado al gobierno del estado co- en un paraje llamado El Álamo de Paloma-
mentando los hechos y señalando la fama res. Los tomoches salieron victoriosos. En
de revoltosos que tienen los habitantes la batalla resultó herido Jesús José Chávez,
de Tomóchic. El gobierno dio órdenes de hermano de Cruz, quien decidió dejarlo en
contener a los rebeldes, instruyó al jefe Cabora suponiendo que el ejército lo tra-
político Silvano González para que se di- taría con benevolencia. Cruz se equivocó:
rigiera a Tomóchic con el fin de calmar a tan pronto aprehendieron al malherido,
los sediciosos. González acompañó a las éste fue llevado a las montañas, donde fue
fuerzas del ejército mexicano, al mando de asesinado arteramente.
Francisco Castro. Los rebeldes se internaron en las mon-
Mientras los seguidores de la “santa” tañas durante siete semanas. Mientras
participaban en una ceremonia en el inte- tanto, el diputado Tomás Dozal y Her-
rior del templo, el ejército se posicionó en mosillo, por instrucciones del gobernador
las afueras, aguardándolos. Al salir, los feli- Lauro Carrillo, fue comisionado para llevar
greses de Urrea fueron recibidos a balazos. a cabo una investigación exhaustiva de los
Los tomoches se defendieron y huyeron a acontecimientos en cuanto los insurrectos
las montañas. Manuel Rubio, juez de Letras regresaran a Tomóchic.
del Distrito, los acusó de sedición y robo. Después de semanas de incertidumbre,
Cruz Chávez y sus hombres se dirigie- Cruz Chávez y sus seguidores decidieron
ron a Cabora para hablar con Teresa Urrea, regresar al pueblo cargados de un ánimo
quien había sido apercibida con antelación fatalista. A su llegada, tal y como lo había
de los acontecimientos y, sin esperar a los ordenado el gobernador, Tomás Dozal y

70
Hermosillo se dispuso a interrogar a los infundada declaración por parte del propio
rebeldes. Cruz Chávez llegó a la cita acom- capitán Joaquín Chávez de que los rebeldes
pañado por su hermano Manuel y ambos tenían pensado asaltar un cargamento
expusieron los motivos que tuvieron para de plata, cuyo destino era la Jefatura de
sublevarse. Guerrero.
En estas declaraciones se contradicen Destaca la declaración vertida por el
los informes tanto del presidente seccional jefe de los rebeldes, en la que sostiene que
como del juez de Letras del Distrito, ya que ellos nunca iniciaron los tiroteos.
ambos sostuvieron que Cruz Chávez había Tomás Dozal comenta que en Tomó-
desconocido a las autoridades, no obstante chic existían varios grupos hostiles entre
que el reclamo de Chávez era el respeto a sí, lo cual propició la rebelión de alguna
la libertad de culto. Este documento cobra manera.
particular relevancia porque contiene las
inconformidades de los afectados, en la
única declaración que hicieron.
“...Que por el contrario, él le hizo pre-
sente que estaba dispuesto a obedecerlo
como autoridad local; pero que en materia
religiosa la ley les garantizaba el ejercicio
del culto que profesen; que los desgra-
ciados acontecimientos del 7 de diciembre
del año próximo pasado tuvieron origen
en informes inexactos de parte de su tío
don Joaquín Chávez...” (AGN: Fondo Manuel
González).
Del documento referido, rescatamos los
datos siguientes:
El allanamiento de morada por parte
del jefe de las fuerzas de seguridad pública
al domicilio de Jorge Ortiz, así como la

71
Finalmente, el comisionado Tomás Do- rebeldes, con la idea de morir luchando,
zal pide a los rebeldes que escriban una sacan valor de su fe y luchan hasta el
carta solicitando la amnistía al gobierno final. Fue un ataque sangriento, mataron
estatal. A los indiciados les pareció inútil la a la mayoría de la gente e incendiaron el
sugerencia, ya que consideraron que en vir- pueblo. Cruz fue acribillado por el ejército
tud de la gravedad de los enfrentamientos bajo la consigna de “¡Viva el Supremo Go-
armados, no les sería otorgado el perdón bierno! ¡Viva Porfirio Díaz!” (Osorio: 1994:
por parte de las autoridades; decidieron 139-23).
aguardar y prepararse contra las represa- El levantamiento de Tomóchic es consi-
lias del gobierno. derado una rebelión de tipo sociorreligioso.
La mayoría de los habitantes del pueblo ¿Cuáles son las formas de acción de la reli-
empezó a emigrar por miedo a lo que pu- gión en un momento de crisis social? Según
diera suceder. La vida en Tomóchic siguió Geertz, la religión es un sistema simbólico
en calma, mientras los rebeldes siguieron que permite al individuo sentirse protegido
profesando su fe a la Santa de Cabora y por medio de sus creencias (Geertz: 1973:
alistándose para la lucha inminente. En 89). En el caso de Tomóchic, la fe permitió
septiembre de 1892 llegaron las tropas del a sus pobladores rebelarse contra las au-
ejército mexicano. Hay confusión absolu- toridades6 y, ávidos de un discurso que les
ta. Los rebeldes son atacados. Al grito de permitiera defenderse, articularse en torno
“¡Viva la Santa de Cabora!” luchan por sus a la figura de Teresa Urrea, un icono de
creencias. Los tomoches salen victoriosos santidad, verdad y fortaleza. “Teresita es el
ante el desconcierto y el enojo de los mili- alma pero no el corazón de la rebeldía. Es
tares, quienes se rehicieron para ir con más en su nombre y por su fe que se empuñan
fuerza contra ellos. las armas, mas no ella quien da la idea y el
Tres fueron las derrotas del ejército. El consentimiento” (Jordán: 1978: 296).
coraje y el orgullo herido de los militares “...y Tomochi es el centro. Este Tomochi
hizo que el último ataque fuera fatal. Los que ahora, en el año de 1891, ha estallado

6
“El coraje, la resistencia, la independencia, la perseverancia y la apasionada tenacidad, implícitas en la
visión que tiene el indio de las llanuras, son las mismas flamígeras virtudes con las que ese indio trata de
vivir: al alcanzar un sentido de revelación, el indio estabiliza un sentido de dirección”: R.H. Lowry (Geertz:
1973: 92).

72
porque no soporta más los despojos de venido a violar a una doncella; el cacique
Terrazas y los robos de los enemigos de del distrito quiere esclavizarlos, y ahora,
Terrazas, que no aguanta más el caciquis- precisamente cuando fermentan el odio y
mo envilecedor y el latifundismo que desde la rebeldía, ha llegado el buen padre Gaste-
México propicia don Porfirio. ¡Basta ya! llum a decirles que pongan la otra mejilla.
Limantour ha cogido para sí los terrenos ¡Ni gobierno ni Cristo! Hace falta un dios;
que rodean el pueblo, con anuencia del un dios local... como el de Tepóraca. No ha
dictador; Terrazas posee los terrenos bajos, aparecido el Dios, pero Cruz Chávez es su
al pie de la sierra. El gobernador —que es profeta. Helo aquí, en la iglesia que fuera la
el enemigo de Terrazas— se ha robado los misión jesuita, dirigiendo el culto particular
valiosos cuadros de la iglesia que construye de los rebeldes” (Jordán: 1978: 291).
Glandorff, el jesuita; un funcionario ha

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Archivo General de la Nación, México, Fondo Manuel González, vol. 7.

* Historiadores egresados de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

74
L A PARTICIPACIÓN POLÍTICA INDÍGENA EN EL FEDERALISMO
Y EN EL SEGUNDO IMPERIO, 1856-1867

CLAUDIA JUÁREZ DE LA ROSA*

U na vez lograda la Independencia, la


población indígena formó parte del
nuevo Estado-Nación mexicano bajo dos
sobre este asunto: Lucas Alamán estaba
de acuerdo en que la protección a los in-
dígenas los mantenía en el absoluto atraso
concepciones distintas. Para los liberales, y, en sus palabras, en el embrutecimiento;
los indígenas representaban la herencia por tanto, consideraba que era necesario
y la tradición que nutrían el concepto de extinguir la segregación del indio.2
identidad nacional, así como el rezago so- Por otra parte, Lorenzo de Zavala
cial y las viejas estructuras que recordaban también criticó las leyes para indios de la
al antiguo régimen.1 Corona española, pensando que se ejercía
Los liberales mexicanos de la época un proteccionismo que mantenía la discri-
pensaban que los privilegios concedidos minación. Lo caracterizó como “...un méto-
a los indios contribuían a su atraso. Por do proscrito de dominación sobre los indios
ejemplo, Abad y Queipo y José María Luis [...] para mantener un orden sistematizado
Mora consideraron que la aceptación de de opresión, era necesario que los oprimi-
privilegios presuponía una condición de dos nunca pudiesen entrar por decirlo así
inferioridad. Los grupos no afines a las en el mundo racional, en la esfera moral
ideas liberales también hicieron énfasis en que viven los demás hombres”.3 De igual

1
Durante la Colonia, los indígenas mantuvieron fueros especiales, tales como la inmunidad de determina-
dos impuestos, así como tribunales especiales. Sin embargo, este hecho no aminoró la carga del tributo y
la condición de pobreza y marginación en la que vivían, ya que dicha sociedad estamentaria o de privilegios
se fundamentaba justamente en las diferencias raciales, económicas y de abolengo, creando las grandes
desigualdades. Véase Hale, 1972, p.229.
2
Alamán, 1942, p. 433.
3
Zavala, 1969, pp. 12, 13.

75
forma José María Luis Mora opinó acerca ciudad o del apelativo “vecino” como nos
del efecto negativo de las Leyes de Indias: aproximamos a su identificación. En este
“fueron lo que había mantenido a los indí- sentido, los casos analizados de grupos de
genas separados de los europeos, inhibien- indígenas se identificaron en función de
do el aprendizaje del español, e impedido ambos elementos, se trata de los antiguos
que ingresaran en el mundo racional”.4 barrios de Santiago Tlatelolco y San Juan
Según esta visión, los indígenas debie- Tenochtitlán, ubicados al norte y al sur,
ron desaparecer como corporación, condi- respectivamente, y cuya población era tra-
ción necesaria para la igualdad (al menos dicionalmente indígena y seguía siéndolo a
jurídica) que exigía el gobierno. El nuevo finales del siglo XIX.
Estado eliminó jurídicamente la condición Sin embargo, en la práctica social el
de indio, es decir, ya no sería considerado término y sobre todo la concepción peyo-
un actor separado del resto de la sociedad o rativa del “indio” no dejó de manifestarse
definido jurídicamente a partir de distintos en las relaciones sociales. Sólo a través
derechos y obligaciones. El propio termino de la igualdad jurídica el indígena podría
de “indio” desapareció en tanto que ya no integrarse a la nación y participar de ésta,
existía la distinción legal. pero la igualdad era totalmente ajena a
Cabe señalar que una de las dificul- la práctica social, cuestión evidente para
tades que presenta el estudio de los in- algunos pensadores mexicanos como Lucas
dígenas, sobre todo en la segunda mitad Alamán, quien consideraba esta igualdad
del siglo XIX en la ciudad de México, es el un elemento peligroso para la estabilidad
problema de identificación de estos actores política del país, así como otros pensadores
sociales en las fuentes de primera mano, ya de la época consideraban absurdas estas
que, como se ha explicado, no se refieren propuestas.
a los individuos como indios, criollos o Respecto a la libertad que los indígenas
españoles. Difícilmente se encuentran do- gozaban gracias al liberalismo, el caso que
cumentos que señalen su origen racial. Es se muestra a continuación evidencia la
a través de la ubicación en la traza de la visión de actores sociales más letrados y

4
Hale, 1972, p. 227.

76
críticos del gobierno; en él subyace la pro- “…los que por imprudencia, y a caso
blemática cotidiana que vivían los indíge- sin advertirlo vierten conceptos odiosos y
nas del barrio de Santiago Tlatelolco. nocivos á la armonía que debe reinar entre
El Siglo Diez y Nueve refiere un inciden- los hijos de una misma patria, los mismos
te ocurrido en la parcialidad de Santiago que diariamente trabajan por sublevar las
Tlatelolco, del que El Universal publicó una pasiones populares en contra de la tran-
nota contra el gobierno. Con motivo del quilidad pública? […] llaman nécios é im-
abastecimiento de agua a esta parcialidad, béciles á los mexicanos, por que al hacerse
se pronunciaron algunos discursos en pre- independientes adoptaron para sí las ideas
sencia del presidente y se aclamaron víto- de libertad que han regenerado al viejo
res al gobierno por su notable “filantropía”; mundo: llámanlos engañados é ilusos, por
sin embargo, el editorial de El Siglo Diez que creyeron que era un bien la indepen-
y Nueve protesta enérgicamente contra dencia: maldicen diariamente la absoluta
quienes alebrestan a los indios en contra falta de garantías y de bienestar en que
del gobierno. aquí se vive, olvidando que á pesar del

77
malestar público, ellos gozan de seguridad
hasta para insultarnos…”.5
De acuerdo con el editorial de El Siglo
Diez y Nueve, la libertad como concepto
importado de Europa era aplicada incluso
a quienes la negaban; pero no dejemos
de lado que los que se pronuncian efec-
tivamente la ostentaban, pero a quienes
aluden no son a ellos mismos sino a las
clases populares. En tal caso, la falta de
garantías y de bienestar público no era un
problema menor para las clases populares,
sobre todo, tal como lo plantea El Universal,
la nueva condición de los indios era sólo
apariencia, ya que carecían de las herra-
mientas para ejercer su reiterada libertad.
“Y seria esto una cosa providencial, un
merecido castigo, una terrible espiacion. Sí,
por que esos hombres que predican á los
indios tan atroces mácsimas, que atizan el
fuego de sus pasiones, y las irritan infruc-
tuosamente contra imaginarios déspotas,
esos son precisamente los que más los han
oprimido, los que más los han esclavizado,
los que más han abusado de su miseria y
de su infortunio. Díganlo la historia de
trescientos años, díganlo los anales de
México independiente, díganlo los ejem-

5
El Siglo Diez y Nueve, México, 1 de abril de 1850, p. 36.

78
plos que tenemos á la vista, díganlo los gobierno liberal, lo que vale la pena res-
mismos indios. En su condicion de vencidos catar es la descripción de la situación de
pero nunca esclavos, fueron libres para los indígenas, cuestiones como la promul-
dedicarse a la agricultura, el comercio, á gación de leyes que los afectaron —es el
las artes, á las letras, gozando privilegios caso de las leyes de desamortización que
y esenciones, que les quitaron despues los implicaron la pérdida de sus tierras; los im-
que ahora les hacen maldecir su ecsisten- puestos o el analfabetismo—. Todo planteó
cia de tres siglos. Ahora están declarados una situación evidente para los indígenas:
libres, pero en realidad son esclavos de no eran ciudadanos en forma alguna, sólo
los que hicieron esa declaracion, para formaban parte del pueblo. Un ciudadano
que fuera la salvaguardia de sus tiranías. podía hacer uso libre y conciente de sus de-
¿No lo vemos? ¿Qué ventajas ha sacado el rechos, así como ejercer el voto y participar
indígena, de nuestra mentirosa libertad? políticamente como candidato a cualquier
Estar sujeto a la caprichosa variedad de puesto de gobierno y administración de la
nuestras leyes y de nuestros legisladores: ciudad.
verse continuamente vejado por ecsaciones Por tanto, podemos observar que para
é impuestos; tropezar con trabas infinitas los barrios de la ciudad el liberalismo no
para dedicarse á los ramos de su pobre conllevó un cambio sustancial de su situa-
industria; no poder cultivar un pedazo de ción económica y social. El cambio a una
tierra, sin que los emisarios de una admi- administración liberal pudo no ser más que
nistracion impertinente é insaciable vayan nuevas disposiciones a las que tendrían que
á participar del fruto de sus sudores. Esto adaptarse de la mejor manera.
es lo que ha sacado, sin que en cambio Una de las reformas más importan-
pueda señalar el artículo de la constitución tes encaminadas a la transformación del
en que se le declara ciudadano libre, por indio fue la educativa. Ésta se encaminó
que nuestros mentidos liberales no le han fundamentalmente a lograr la igualdad,
6
enseñado á leer…”. por ejemplo, José María Luis Mora y otros
Independientemente de la posición pensadores propusieron que la educación
política que asumió El Universal ante el fuese ampliada hacia los grupos indígenas,
6
Idem.

79
lo cual fomentaría su integración a la na- Estado determinó la igualdad jurídica de
ción y su participación política en términos todo el pueblo, pero la igualdad ante la
reales de igualdad. De acuerdo con la visión ley no los puso en la calidad y práctica de
de Mora, “el indio se aferraba con obstina- ciudadanos.
ción a sus costumbres, lo cual hacía difícil En 1863, estos mismos problemas pa-
que progresase”.7 saron a manos del archiduque Maximiliano
Si bien la educación permitía aprender de Austria. El periódico El Pájaro Verde, de
a leer y escribir a este sector social, la posición conservadora, tras dos años de
condición de ciudadano trascendía estos haber desaparecido regresó describiéndo-
recursos. Para participar en las elecciones nos en qué condiciones se encontraba la
fue necesario cumplir con la calidad de sociedad.
propietario y saber leer y escribir, condicio- “Dejamos a los operarios ir del domicilio
nes que difícilmente reunía la mayor parte al taller, á los indígenas rehusando entrar á
de este sector social. Sin embargo, en algu- abastecer los mercados, á los particulares
nos casos el Estado mantuvo una política huyendo de asomar fuera de sus casas,
educativa dirigida a la población indígena; por qué á la vuelta de la esquina, cuando
por ejemplo, en 1852 se propuso la crea- no la comisión de leva, si el comisionario
ción de un congreso de indios puros que de guardia nacional, acechaban víctimas
tenían que saber leer y escribir como re- que sacrificar en el cuartel y en la oficina
quisito indispensable, y no necesariamente recaudadora…”8
ser propietarios, lo cual ampliaría su parti- Desde un principio el gobierno de
cipación política. En algunos estados hubo Maximiliano planteó resolver los proble-
propuestas de construir escuelas especiales mas fundamentales de México. Dos de
para los indios o, en su defecto, llevarlos a ellos eran la ignorancia y la pobreza de
aprender a la capital del estado. los indígenas. En realidad, la agregación
Con excepción de algunos casos como del emperador con el ala conservadora fue
el anterior, la ampliación de la partici- aparente, ya que la identificación real de
pación política indígena fue casi nula. El Maximiliano fue más de un liberal que de

7
Hale, 1972, p. 229.
8
El Pájaro Verde, Distrito Federal, 17 de julio de 1863, p. 2.

80
un conservador. “Confiaba más en las vir- Esta Junta estuvo supeditada al Mi-
tudes de las buenas leyes que en la virtud nisterio de Gobernación y su función fue
de los buenos caudillos. Compartía también recibir las quejas de las clases más pobres
la fe de los liberales en la tolerancia, la (que en su mayoría eran indígenas), recabó
educación y la ciencia […]. Le gustaba ser informes de todas las autoridades locales
protector de la gente menesterosa, padre sobre la situación de los más necesitados,
de los desamparados, según lo atestiguan promovió la enseñanza elemental y, fi-
9
los mandamientos…”. Esto evidencia que nalmente, estudió los casos que llegaron
las políticas que emprendió el imperio no a ella para determinar la mejor forma de
distaron fundamentalmente de los princi- distribuir los terrenos baldíos entre los
pios liberales y, de alguna manera, dieron indigentes.
continuidad a los proyectos planteados en Hubo otras instituciones que ayudaron
el periodo de la Reforma. a los indígenas, como una casa de mater-
Para los liberales, el interés prestado nidad e infancia para las mujeres más de-
10
por Maximiliano a los grupos indígenas samparadas a cargo de la emperatriz Carlo-
era parte de la estrategia política del archi- ta Amalia, quien jugó un papel importante
duque; sin embargo, el interés de conocer en la política indigenista de Maximiliano.
la cultura de estos habitantes originarios Como afirma Luis González, “era más indi-
llevó incluso a la creación de una comisión genista que su marido. Por algo los conser-
que le informó sobre la condición de la vadores la llamaron ‘roja’. […] fe que tenía
raza indígena y que solucionaría la condi- Carlota en la Salvación del indio, a quien
ción marginal en la que vivían. El proyecto siempre miró muy maternalmente”.11
desembocó en la Junta Protectora de las La política que adoptó el imperio con
Clases Menesterosas, la cual fue clave en la los indígenas no fue distante de la liberal.
resolución de los problemas indígenas. La insistencia en la igualdad jurídica fue la

9
González y González, 1965, p. 103.
10
Realizó recorridos a los entonces departamentos de Querétaro, Guanajuato, Yucatán, Estado de México
y el Departamento de México. Visitó Tlalnepantla, Azcapotzalco y Tacubaya. El Diario Oficial informa de los
recorridos y muestra un recibimiento favorable por parte de las autoridades indígenas. Periódico Oficial del
Imperio Mexicano, Tlalnepantla, 18 de agosto de 1864, p. 3; Periódico Oficial del Imperio Mexicano, Estado
de México, 1 de diciembre de 1864, p. 3.
11
González y González, 1965, p. 109.

81
misma, permaneció la idea de desamortizar
los terrenos indígenas y eclesiásticos; es
decir, se intentó establecer un régimen
basado en la ley y la propiedad privada. De
acuerdo con Jean Meyer, “ese retorno a las
leyes indianas no implicaba la negación del
liberalismo. Maximiliano hizo suyo el pro-
yecto liberal de una nación de ciudadanos-
propietarios. Por eso afirmó el cumplimien-
to de las leyes de desamortización”.12
No sólo la repartición de las tierras
entre sus antiguos propietarios contribuiría
al progreso de los indios, la educación era
una medida fundamental en la superación
de los problemas nacionales. Existieron di-
versas disposiciones para el fomento y la
difusión de la educación: “esta enseñanza
que él quería llevar a todos los rincones del
país, quería difundir en todas las clases so-
ciales y particularmente en las más necesi-
tadas de ellas, tenía ciertas características
muy semejantes a la instrucción que se
proponía el partido liberal”.13
En conclusión, la política liberal y la
del Segundo Imperio, dirigidas al progreso
del indio, no fueron contrarias. En algunos
aspectos, el liberalismo de Maximiliano
enfatizó más la cuestión indígena y pudo

12
Meyer, 1993, p. 330.
13
González y González, 1965, p. 107.

82
ser interpretado como filantropía o dema- manifestaciones, la fuerza armada, la
gogia. Lo que es evidente en los discursos conciencia pública, la opinion nacional,
tanto republicanos como monarquistas, fue la riqueza comun, el punto de apoyo y la
el énfasis en la inclusión de los indígenas a palanca del Estado”.14
la nueva nación.
“No hay nacion sin pueblo; preciso es LA LEGISLACIÓN LIBERAL EN RELACIÓN CON LOS
resignarse; más no entendemos hablar al INDÍGENAS

expresarnos así de una manera inerte de


bípedos humanos, si no del conjunto de El análisis de las diversas leyes en torno
los ciudadanos, sea del color que fueren, al indio durante el siglo XIX es sumamen-
animados todos del sentimiento de la te extenso, ya que en él se incluyen las
patria por los beneficios que sacan de la disposiciones que se refieren primero a la
asociacion política. Es una peligrosa nece- desaparición del indio como ente jurídico
sidad pensar y decir que la idea de patria y, segundo, a las disposiciones de igualdad
es un concepto abstracto […]. Tuvimos una que establecían las constituciones de 1824
democracia sin pueblo, una de las mas y 1857; el análisis de las leyes de desa-
monstruosas enormidades que haya podido mortización y las de colonización hacia el
nunca manchar la historia, hénos hoy con último cuarto de siglo implica un material
monarquía. El primer cuidado del nuevo bastante amplio. Por eso se abordará la
órden de cosas es crear el pueblo que le desamortización de los bienes civiles y
falta […]. se trata de volverla á modelar, de eclesiásticos a partir de la legislación
hacer de esa masa inerte, humillada y azo- entre 1856 a 1863,15 ya que muchas de
tada, un elemento social activo, productor las protestas, levantamientos y rebeliones
y vigoroso […]. indígenas están íntimamente relacionadas
”La monarquía, como la democracia no con la tenencia de la tierra. Es el caso de las
puede prosperar sin apoyarse en el elemen- parcialidades de Santiago Tlatelolco y San
to popular que constituye, en sus diversas Juan Tenochtitlán.

14
El Pájaro Verde, México, 7 de noviembre de 1863, p. 2.
15
Proceso que tendrá continuidad en el Porfiriato con las leyes de colonización y deslinde de terrenos
baldíos. Revisar Meyer, 1973, pp. 353-356.

83
Como hemos visto, el proyecto liberal la calidad de los votantes o ciudadanos.
implicó la igualdad jurídica que traería Antes, la imposición de una renta determi-
como consecuencia el bien general para la nada era condición necesaria para votar. En
nación. En términos generales, los liberales apariencia, la Constitución de 1857 eliminó
se encontraron preocupados por las dife- este criterio económico, ya que el “modo
rencias raciales y la inequidad que significó honesto de vivir” es, sin duda, una restric-
la permanecía de los privilegios; la solución ción asociada al trabajo desempeñado por
fue la integración social y el progreso de los el individuo, así como saber leer y escribir.
indios mediante la igualdad civil y la desa- Así pues, aquel que deseaba participar en
parición de las diferencias entre razas. la política municipal tenía por obligación
“Art. 1° El pueblo mexicano reconoce, que cumplir estos requisitos, a los cuales se
que los derechos del hombre son la base y agregaba ser vecino de la localidad.
objeto de las instituciones sociales. Art. 2° Los pueblos de San Juan y Santiago
En la República todos nacen libres […] Art. participaron colectivamente en un recla-
12° No hay, ni se reconocen en la Repúbli- mo de lo que consideraban justo, basados
ca, títulos de nobleza, ni prerrogativas, ni en sus derechos antiguos o, bien, fun-
16
honores hereditarios […].” damentados en las nuevas disposiciones
Esto se hace manifiesto en las Consti- constitucionales. Los habitantes del Estado
tuciones de 1824 y 1857, así como en la de México18 querían lograr cambios: “se
Ley Lerdo y demás disposiciones legislati- consideraban ciudadanos, aunque algu-
vas.17 Éstas se llevaron a la práctica en los nas veces actuaban colectivamente para
diferentes estados de la República y en la defender sus derechos […] no compartían
ciudad de México. totalmente la idea liberal de asociación que
A partir de la Constitución de 1857, los llevaba implícita la suma de ciudadanos,
derechos políticos se ampliaron. Uno de los pero la adaptaban a sus necesidades y la
cambios más notables al respecto fue el de consideraban como sinónimo de colectivi-

16
Extraído de la Constitución de 1857, Tena, 1981, pp. 609, 610.
17
Para las leyes de Reforma que van del 7 de julio de 1859 al 26 de febrero de 1863, consultar Tena, 1981,
pp. 634-666.
18
Para 1856, el Estado de México abarcaba el territorio de los actuales estados de Hidalgo, Morelos y
México.

84
dad o unión de varios pueblos. Los habitan- tencia de la pequeña propiedad; pensaban
tes trataban de aprovechar en su beneficio que la autosuficiencia de los pueblos indí-
todos los derechos que la constitución les genas provocaba el atraso de la agricultura,
19
ofrecía”. que el indígena no se integraba a la nación,
Sin embargo, a pesar de la oposición a los mercados y quizá, lo más importante,
presentada por las comunidades, el pro- no participara como mano de obra en el
greso de la propiedad privada sobre la campo al mantenerse aislado de los círcu-
comunal ya estaba en marcha. los de trabajo y comerciales.”20
“La prensa y los hombres públicos del La política de división y repartición de
siglo pasado consideraban básica la exis- las tierras comunales llegó a su cúspide ha-

19
Salinas, 1996, p. 60.
20
Escobar, 1992, p. 17.

85
Estado-Nación. El 25 de junio de 1856 se
promulgó la Ley Lerdo, la cual prohibió la
administración o propiedad de bienes cor-
porativos, fueran civiles o eclesiásticos, con
lo cual obligó a las comunidades indígenas
a dividir sus tierras e, incluso, a perderlas
por apropiación del gobierno. Para facilitar
la desamortización de las tierras, entre sep-
tiembre de 1856 y enero de 1857 se publi-
caron diez resoluciones que aclaraban cada
artículo de la nueva ley y explicaban que
dicho proyecto se circunscribía al creci-
miento económico y político de la nación.
En referencia a la aplicación de las
leyes en el periodo de 1856 a 1911, se ha
dicho que la Ley Lerdo destruyó la estruc-
cia la década de los 50, aunque de acuerdo tura comunal de los pueblos indígenas y
con Donald Fraser fue a partir de 1825 expuso estas propiedades a los hacendados
cuando da principio de manera más clara y especuladores que tomaron ventaja de
la política de división y repartición de las las condiciones. Por otra parte, se tiene
propiedades comunales.21 Las propuestas conocimiento de que el gobierno procuró
jurídicas de Benito Juárez, Miguel Lerdo poner a nombre de propietarios indivi-
de Tejada y Ocampo, quienes se enfoca- duales las tierras, es decir, las repartió de
ron a atacar la propiedad comunal civil y manera individual a los indígenas que las
eclesiástica, se encaminaron a formar una habitaban. Sea cual fuere el caso, esta vi-
nueva clase de propietarios, lo que trajo sión presupone una situación de ignorancia
consigo la estabilidad económica y polí- y debilidad de las comunidades indígenas
tica requerida para la consolidación del ante la usurpación de sus propiedades.

21
Concretamente en el Estado de México, la división de la propiedad comunal se realizó aproximadamente
a partir de 1830. Fraser, 1972, p. 221.

86
Sin embargo, como se verá más adelante, la comisión de conservadores que le había
los indígenas que habitaban la ciudad de ofrecido el trono. En su discurso se com-
México no permanecieron estáticos ante prometía a gobernar mediante los meca-
dicho cambio. nismos de las leyes liberales.
Por último, hemos de advertir que exis- “Acepto el poder constituyente con que
te una continuidad en la política de tierras ha querido investirme la nación, cuyo órga-
22
entre la Reforma y el Porfiriato. no sois vosotros, pero sólo lo conservaré el
“La forma de la legislación final es muy tiempo preciso para crear en México un or-
significativa por que revela que la política den regular y para establecer instituciones
atribuida con frecuencia al régimen de Díaz sabiamente liberales […] me apresuraré a
hacia 1889-1890, en realidad fue iniciada colocar a la monarquía bajo la autoridad de
mucho antes, y que existe una continuidad las leyes constitucionales, tan luego como
en la política de desamortización de las co- la pacificación del país se haya conseguido
munidades indígenas en toda la época que completamente.”25
va de 1856 a 1911.”23 Esto implicaba que instauraría un
Acerca de la propiedad de las comu- régimen constitucional que respetara los
nidades de la ciudad de México y sobre la preceptos fundamentales del liberalismo:
política de desamortización, María Dolores la libertad, la igualdad, la soberanía del
Morales afirma que “No será hasta la apli- pueblo, etc. Dejaría establecido que las
cación de las leyes de desamortización en instituciones liberales creadas no serían
1856 y nacionalización en 1861 cuando abolidas y las reformas en materia ecle-
esta situación varíe sustancialmente”.24 siástica no darían marcha atrás, es decir,
Cuando Maximiliano de Habsburgo la nacionalización y desamortización del
recibió la Corona de México se dirigió a clero no se interrumpiría.26

22
Donald J. Fraser ha puesto en evidencia un proceso continuo entre la administración juarista y la porfi-
riana. La legislación que afecta y divide las tierras de comunidades en el periodo de 1856 a 1872 no difiere
tan radicalmente como ha sido presentada.
23
Fraser, 1972, p. 630.
24
Morales, 1986, p. 86.
25
Tena, 1981, p. 668.
26
De acuerdo con Erika Pani, a pesar de la oposición que tenían en un principio conservadores e Iglesia
con la desamortización de las propiedades eclesiásticas, finalmente se llevó a cabo pensando en que éstas
serían bien indemnizadas. Pani, 2001, pp. 293-300.

87
Sin duda, esto desconcertó a los con- interpretación de Tena, era un reflejo de
servadores que lo habían llevado al trono; la Constitución que habían elaborado en
sin embargo, no descartaron la confianza Miramar el archiduque y los emigrados
en que un monarca finalmente actuaría mexicanos. Según Tena, dicho estatuto
como tal. Las reformas y programas del Im- careció de vigencia práctica y de validez
perio no contradijeron sustancialmente las jurídica ya que no establecía un régimen
leyes de Reforma, e incluso reconocieron constitucional, y la soberanía residía esen-
que la religión del Estado era católica. El cialmente en el emperador, por lo que éste
fuero de la Iglesia también continuó siendo se promulgó cuando el Imperio empezaba a
restringido, sólo para asuntos de fe y de declinar, cuando la presión norteamericana
fuero internos. sobre Napoleón III se tornó importante, con
En enero de 1865, Maximiliano decretó lo que quedaba demostrada la debilidad del
una serie de leyes desfavorables al clero: imperio de Maximiliano.
pase imperial para los documentos pontifi- El Estatuto Provisional del Imperio
cios, tolerancia de todos los cultos, revisión Mexicano estableció una nueva adminis-
de las operaciones de desamortización y tración política en el país: los departamen-
nacionalización de los bienes eclesiásticos tos.27 Los departamentos que sustituyeron
y enajenación de los bienes que quedaban a los estados gobernaban a través de los
en poder del gobierno, ley de cementerios y prefectos, junto con un consejo de go-
ley de registro civil. bierno compuesto por cuatro autoridades
Lo que pretendía Maximiliano, en menores que se encargaban de informar al
principio, era pacificar el país para hacerlo prefecto de las condiciones económicas y
gobernable, para lo cual incluso colocó a sociales, así como de proponer soluciones
los liberales moderados en el gobierno en para los problemas de los pueblos.
sustitución de los conservadores. La máxima autoridad fue el prefecto
El 10 de abril de 1865, Maximiliano encargado de nombrar a las autoridades
promulgó el Estatuto Provisional del Im- del distrito: subdelegados y subprefectos.
perio Mexicano que, de acuerdo con la En un escalón más abajo de gobierno está

27
Tena, 1981, pp. 674, 675.

88
el distrito, el cual estaba a cargo de un pio la entidad de poder local, percibió las
alcalde, quien a su vez tenía a su cargo el demandas más minúsculas de los pueblos.
ayuntamiento, el comisario y el concejo del El concejo probablemente se integró tal
municipio. El alcalde, el ayuntamiento y el como el concejo del departamento, con
comisario eran nombrados por el prefecto, miembros con un grado de importancia o
de manera que no existían más que dos representación dentro de la comunidad.
niveles de poder para nombrar autoridades: Esto conduce a pensar que el concejo mu-
el del emperador y el del prefecto de los nicipal pudo estar compuesto por algunas
departamentos. Como mecanismo ínfimo autoridades indígenas, lo que Leticia Reina
de equilibrio de esta organización vertical, llama concejo de ancianos,28 es decir, un
el concejo del municipio era electo popu- grupo de indígenas que tiene el respeto y
larmente, de forma que, siendo el munici- autoridad entre la comunidad y que toda-

28
Los denominados “principales” o integrantes del concejo de ancianos, tuvieron que pasar por todo un
sistema de cargos y haber llegado a ser mayordomo o encargado principal de la organización de la festivi-
dad del pueblo, Reina, 2001, p. 256.

89
vía a lo largo del siglo XIX persistió como que de ser votados. Son mexicanos los hijos
medio de representación indígena, en este legítimos de padre o madre mexicanos,
caso frente al Segundo Imperio. nacidos dentro o fuera del territorio del
En relación con la administración de Imperio; los extranjeros naturalizados; los
las municipalidades, podemos agregar que nacidos en México hijos de extranjeros que
los alcaldes, ayuntamientos y comisarios a los 21 años no declaren su nacionalidad
municipales estaban en proporción con el extranjera; los nacidos fuera del Imperio
número de habitantes del municipio. Las que llegados después de los 21 años jura-
rentas municipales se establecían por el ran el Acta de Independencia de 1821, y
emperador de acuerdo con los programas los extranjeros que adquirieran propiedad
elaborados en cada ayuntamiento, con la en el Imperio. Los ciudadanos eran quienes
ayuda del concejo. En las poblaciones que habían cumplido 21 años de edad, tenían
se excedían de 25,000 habitantes los alcal- un modo honesto de vivir y no habían sido
des eran auxiliados en sus funciones por condenados judicialmente a alguna pena
tenientes. De acuerdo con el artículo 43 del infamante. Estaban obligados a inscribirse
Estatuto Provisional del Imperio Mexicano, en el padrón de su municipalidad y a de-
el concejo municipal sería elegido popular- sempeñar los cargos de elección popular.29
mente en elección directa y se renovaría En relación con el trabajo, las reformas
la mitad del concejo una vez al año. Así, fueron muy importantes ya que por primera
cualquier vecino de un pueblo, en principio, vez se reglamentó el tiempo de trabajo “de
pudo participar en la elección del conce- sol a sol”: un máximo de 12 horas con un
jo, mientras que para los cargos públicos descanso de dos horas, así como el descan-
principales había que tener la calidad de so dominical obligatorio.
ciudadano para poder votar. El 1 de noviembre de 1865 se expidió
Al respecto, el Estatuto Provisional una ley que buscó liberar a los peones de la
establecía la división entre ciudadanos y servidumbre en las haciendas y mejorar sus
mexicanos, en la que los ciudadanos son condiciones de vida por medio de un minis-
los mexicanos con posibilidad de votar en terio público que atendiera sus demandas.
las elecciones de cargos públicos, lo mismo Por medio de este mecanismo, la ley con-
29
Legislación sobre la calidad de mexicano y ciudadano, ver Tena, 1981, pp. 677, 678.

90
denó de manera explícita la servidumbre perio nunca fue lo suficientemente fuerte
por deudas; el pago de las deudas sólo se para establecer de manera fehaciente las
tomaría de la quinta parte del jornal, y que- disposiciones:
daba prohibido legarlas a los hijos.30 “…dada la debilidad del imperio, mu-
Como hemos visto, la política de de- cho de éste entramado institucional estuvo
samortización no cambió sustancialmente lejos de ser puesto en práctica, estas leyes
31
porque ratificó la Ley Lerdo; sin embargo, muestran los nexos fecundos que unían
dio un giro significativo. A mediados de al imperio con algunos pobres del campo,
1866 se promulgaron dos trascendentes particularmente aquellos hacendados en
disposiciones legislativas que actuaron el Altiplano Central y acostumbrados du-
32
en beneficio de las comunidades. La pri- rante siglos a la negociación y a una paz
mera, del 25 de junio de 1866, donde se relativa”.34
estableció el repartimiento de propiedad
de común a sus antiguos usufructuarios, LEGISLACIÓN LIBERAL Y MONÁRQUICA: DIFERENCIAS Y
distribuyó los terrenos propios y cofradías SIMILITUDES

entre los indígenas que no contaban con


ninguna propiedad. La segunda, del 16 de En términos generales, observamos que en
septiembre de 1866, creó el fundo legal y lo esencial, respecto a los indígenas, las
el reparto de ejidos a los pueblos sin él, es legislaciones republicana y del Imperio no
decir, mantuvo los ejidos como propiedad fueron contrarias. Se propuso rehacer la
comunal.33 vida de los indios mediante la expedición
Aunque las disposiciones legislativas de leyes sobre la propiedad, el trabajo y la
estuvieron encaminadas a mejorar las educación, leyes de marcada índole liberal,
condiciones de vida de los indígenas, el Im- pero no exentas de labor social, que en el

30
Falcón, 2002, p. 130.
31
Lo que sin duda le costó perder en un principio un importante apoyo campesino, pero que al final, de
acuerdo con la interpretación de Romana Falcón, fueron medidas legislativas que se acercan tanto al pro-
teccionismo de la legislación indiana, como a las ideas favorables al proletariado rural y urbano propuestas
por utópicos europeos de la época, ver Falcón, 2002, p. 131.
32
Sobre las medidas legislativas que pretendieron ayudar a las comunidades, ver Alanís, 2001, pp. 61-64.
33
Los ejidos eran terrenos necesarios para el sostén de varias comunidades, propiedad del común utiliza-
dos para pastizal y toma de agua.
34
Falcón, 2002, p. 131.

91
caso del Imperio algunas sólo ratificaron cuentro lo fue la leva, ya que ambas políti-
la tradición. Al respecto, Romana Falcón cas lo consideraban una práctica dañina y
afirma que “el segundo imperio no rompió arcaica que pasaba con arbitrariedad sobre
con los gobiernos que le precedieron ni los derechos individuales y, finalmente, no
con la era de consolidación liberal que le mejoraba la formación del ejército.
35
seguiría”. Por tanto, la política del Segundo Im-
Existieron notables avenencias legis- perio referente a los indígenas no fue de
lativas entre las legislaciones: la igualdad ninguna manera equidistante de la que
y libertad en la concepción liberal, la impulsó la República de Juárez, ya que
desamortización de bienes eclesiásticos los fundamentos eran en esencia liberales.
y civiles, y la educación como mecanis- No obstante, la legislación del Imperio fue
mo para el progreso social, entre otras. particular en algunos aspectos, superó a la
Los encuentros de las ideas de Juárez y liberal en su sentido social y se adelantó
Maximiliano se pueden ver en el Estatuto a reformas que llegarían hasta el siglo XX.

Provisional del Imperio y en el Decreto de Por ejemplo, en relación con el trabajo:


Garantías Individuales, así como en el Plan “Aunque el artículo 5 de la Constitución de
de Iguala de 1821. En los tres se establece 1857 prohibía tácitamente la servidumbre
la igualdad jurídica. Otro elemento de en- por deudas, no había disposiciones que
35
Falcón, 2002, p. 128.

92
expresamente la condenaran. El primero en establece: “ley que reglamenta el único
expedirlas para todo el país fue Maximilia- cargo público cuyo nombramiento procedía
36
no en el decreto sobre el trabajo”. de elección popular directa. Los votantes
La creación de la Junta Protectora de tenían como requisitos, que supieran leer
las Clases Menesterosas fue unas de las ini- y escribir y que estuvieran avecindados a
ciativas más importantes del Imperio, para la municipalidad”.38 Así, en ambos gobier-
solucionar principalmente los problemas nos la apertura a la práctica electoral se
relacionados con la tenencia de la tierra. encontró sumamente restringida y sólo en
De acuerdo con la perspectiva de Cecilia la administración del Segundo Imperio se
M. Alanís Rufino, las leyes y más aún la estableció un medio de votación popular
política que identificaron a Maximiliano, sin restricción.
fueron las de: “proteger a los jornaleros y Sobre la importancia que adquirieron
comunidades indígenas de maltratos por las elecciones como forma de participación
parte de los hacendados y evitar que se política de los pueblos indígenas, Romana
abusara de las leyes de desamortización Falcón ha estudiado el llamado proceso
que había establecido el gobierno liberal de macehualización. Éste consiste en el
a partir de 1856 y que fueron refrendadas desmembramiento de las autoridades
37
por el imperio”. municipales, ya que no obedecían a las
El ejercicio político por excelencia era prerrogativas de los vecinos de un pueblo
las elecciones. Durante la segunda mitad o se convirtieron en una forma de resolver
del siglo XIX fueron sumamente atropella- los conflictos interétnicos. Así, en algunas
das y fraudulentas. Las elecciones de los entidades federativas —en unas más que en
ayuntamientos y municipios tenían una otras— los pueblos apelaron a la separación
combinación de voto popular con voto de sus cabeceras municipales.
ciudadano que fomentó el equilibrio y la En conclusión, en ambos gobiernos
estabilidad de las localidades. En la ley las comunidades indígenas optaron por
electoral de ayuntamientos del imperio se mecanismos de resistencia, fundamental-

36
González y González, 1965, p. 106.
37
Alanís, 2001, p. 27.
38
González de Castilla, 1944, p. 66.

93
mente los que implicaron la negociación acomodo, de negociación y de un genuino
con las autoridades en distintos niveles y traslape y fructífero diálogo en la visión y
con distintos discursos. La solemnidad del en las metas. De ahí que se pueda encon-
ciudadano para los federalistas, la existen- trar en los grupos populares una genuina
cia de indígenas pobres esperanzados en aceptación de los discursos de la nación
los beneficios del monarca benefactor y el —del imperio protector, del liberalismo,
discurso fueron mecanismos para negociar de corte nacionalista, etcétera—, así como
en los términos del gobierno en turno. nexos fecundos con ideologías e institucio-
“Hubo mucho más de resistencia, de nes dominantes”.39

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39
Falcón, 2002, p. 126.

94
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HEMEROGRAFÍA (CONSULTADA EN EL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN)

El Pájaro Verde
El Siglo Diez y Nueve
Diario Oficial del Supremo Gobierno de la República
Periódico Oficial del Imperio Mexicano

* Esgresada de Historia en la UAM- Iztapalapa, realiza su maestría en Historia Moderna y Contemporánea


en el Instituto de Investigaciones Dr. José Ma. Luis Mora.

96
L A ÚLTIMA REBELIÓN: LA RESISTENCIA INDÍGENA
DE LA PIMERÍA ALTA EN 1751

ANA HILDA VERA

A l llegar los misioneros a la Nueva


España, comenzaron una campaña
ardua de evangelización. Sus principios
POR LOS CAMINOS DE LA FE

El 13 o 14 de mayo de 1524, a instancias


religiosos, así como el concepto que tenían de Hernán Cortés, llegaron a San Juan
de los naturales respecto a su carencia de de Ulúa, en el actual estado de Veracruz,
“razón”, propició algunos casos de imposi- los primeros misioneros franciscanos. Su
ción violenta de los sacramentos católicos. propósito primordial era evangelizar a los
Mientras se adentraban en las tierras habitantes de la Nueva España.
del norte, se encontraban con grupos in- La tarea de los religiosos, por sí mis-
dígenas que vivían dispersos en la sierra, ma, fue exhaustiva e implicó infinidad de
los cuales se manifestaban renuentes a problemas. La geografía, el clima, la lengua
cambiar sus costumbres, y reaccionaron de y la cosmovisión de los nativos fueron al-
forma violenta en contra de los misioneros gunos de los obstáculos a los que tuvieron
y de los conquistadores europeos. que enfrentarse los misioneros católicos.
La violencia fue la constante no sólo Dos años después, en 1526, llegaron los
contra los invasores, sino entre los diferen- dominicos y en 1533 los agustinos; a es-
tes grupos étnicos que habitaban la zona. tos últimos les correspondió asentarse en
Este trabajo describe la insurrección de los lugares más agrestes, en virtud de que
la Pimería Alta en el año de 1751, con base los sitios accesibles estaban ya ocupados.
en un documento en el que 18 testigos de- Franciscanos, dominicos y agustinos fueron
claran las posibles causas que propiciaron las órdenes más destacadas en el oficio
la última rebelión pima. evangelizador de la Nueva España.

97
Años después, el 28 de septiembre de de conquista y heroicidad, también propios
1572, desembarcaron religiosos de la Com- del Medioevo, coexistían con los matices
pañía de Jesús con un objetivo ulterior a la ideológicos del Renacimiento, el cual pri-
evangelización: educar a los nativos. vilegiaba la razón y desarrollaba las bases
Los europeos que llegaron a México de la investigación científica, entre las que
tenían tras de sí un bagaje ideológico per- sobresalía el énfasis en la investigación
meado aún por el feudalismo, proveniente astronómica y la navegación.
de la Edad Media, cuya base económica “...todo lo descubierto hasta el día de
se sustentaba en la servidumbre y en la hoy en Nueva España se le debe a Cortés,
consolidación del cristianismo. Sus afanes calificase su inteligencia en la geografía

98
náutica y otras ciencias, y el deseo eficaz de que en algunos momentos parecieran
de servir a Dios y a su Rey...” (Lorenzana: dóciles, no estaban dispuestos a sopor-
1981: 203). tar las imposiciones de los “invasores”.
¿Cómo veían los colonizadores a los Según Mirafuentes Galván, hubo cientos
nativos americanos? ¿Cómo conciliar dos de rebeliones entre los siglos XVII y XIX.

cosmovisiones tan diferentes? María Elena Galaviz hace un análisis de


Los documentos reseñan la opinión que algunas rebeliones y podemos ver que, en
tenían conquistadores y misioneros de los la mayoría de los casos, las razones fueron
naturales: constantemente se expresan de muy similares: maltrato y abuso de los es-
ellos como salvajes, bárbaros, sin razón e pañoles y misioneros, aunque no se hayan
hijos del demonio debido a sus actividades desarrollado de la misma manera.
“paganas”. Joseph Neumann, dice de los Las exploraciones de la Compañía de
tarahumares: “...los tarahumares nunca Jesús en territorio novohispano trascendie-
fueron idólatras, aunque sí vivían engaña- ron las fronteras conocidas y se dirigieron
dos por el demonio con muchos embustes y hacia el norte del país, en donde hoy se
magias...” (González: 1993: 304). ubican los estados de Sonora, Sinaloa, Chi-
Los colonizadores, “gente de razón”, huahua y Baja California. Tras la resistencia
venían a salvarlos de su ignorancia. Se- de los aborígenes, la perseverancia de los
gún Enrique Florescano, los procesos de jesuitas logró sobreponerse. El entusias-
conquista implican la desvalorización del mo de la Compañía no cejaba; la muerte
“otro”, de su cultura y sus capacidades, de algunos de sus sacerdotes a manos de
llamando a los nativos bárbaros y pri- los nativos no los desalentaba. Éstos eran
mitivos, entre otros términos por demás relevados por nuevos misioneros muy dis-
discriminatorios. De esta manera, el con- puestos a defender la causa de San Ignacio
quistador se legitima mediante una obra de Loyola, ad maiorem dei gloriam.1 Fue el
de “civilización” (Florescano: 1977: 72). caso del padre Francisco Saeta, que estaba
Sin embargo, no sería tan fácil para los encargado de la misión de Caborca y fue
conquistadores y misioneros encontrar la asesinado por dos pimas de Tubutama en
aceptación franca de los nativos: a pesar abril de 1695 (Kino: 1961:15).
1
A la mayor gloria de Dios.

99
Una de las estrategias evangelizadoras pueblos de misión como Sáric, Tubutama,
de los misioneros era el bautsmo. Andrés San Xavier del Bac, Cocospora y Caborca,
Pérez de Ribas, en su crónica Páginas para entre otros. Durante estos acercamientos
la historia de Sonora, nos describe los bau- hubo diversas reacciones. En algunas
tizos que realizaban por esos territorios: ocasiones, los misioneros fueron bien reci-
“Tratóse luego de bautismos genera- bidos; en contraparte, la resistencia de los
les de todas aquellas rancherías, y las fue naturales también se manifestó. “Así vivían
disponiendo Dios con su divina gracia, de los pimas en su gentilidad y barbarie cuan-
suerte que recibían y percibían muy bien la do se les anunció la luz del santo evangelio
doctrina cristiana y con fervor iban a tropas por medio del padre Eusebio Francisco
pidiendo el santo bautismo, de manera que Kino...” (González: 1977: 66).
dentro de un año se bautizaron como dos Los grupos indígenas que habitaban
mil almas; y con ese divino sacramento, en la zona, como los jocomes, janos, sumas,
que nacen ya los hombres hijos de Dios, se mansos y apaches, entre otros, también
veían en ellos una maravillosa mudanza tenían rivalidades entre ellos.
de costumbres, de paz y alegría del nuevo Las misiones se organizaban de la
estado en que se veían” (Pérez de Ribas: siguiente manera: primero era designada
1985: 275). la zona a donde debía ir el misionero.
El padre Eusebio Kino tuvo un papel Cabe mencionar que uno de los principios
muy destacado en la empresa evangeli- de la orden de los Ropas Negras2 era ir a
zadora de las tierras del noroeste de la cualquier lugar al que fueran asignados
Nueva España. Entre los años 1683 y 1685 (González: 1993: 225). Luego partían a una
recorrió el territorio de la Baja California. residencia ya establecida, la cual servía de
Tiempo después solicitó autorización para base por su cercanía al destino final. Esta
desplazarse a los estados de Sonora y Si- residencia se convertía en una especie
naloa. de “cuartel general” para los misioneros.
En febrero de 1687, Kino arribó a las También había un rector que tenía como
misiones de Sonora, donde incursionó en obligación recorrer todas las cabeceras
los territorios de la Pimería Alta y fundó misionales que se encontraban en su juris-
2
Por el atuendo que portaban los padres jesuitas, comúnmente eran nombrados Ropas Negras.

10 0
dicción, al menos una vez al año. Acto se- que después se junta con el Colorado; y
guido, los misioneros asignados se dirigían de oriente a poniente, desde el valle de los
a su zona para contactar a la población y pimas llamados sobaipuris hasta las cerca-
buscar un lugar apto para establecer un nías y costa del Seno del Mar Californio,
“pueblo de misión” en el que pudieran habitadas de los pimas sobas” (González:
concentrar a los indios ancestralmente 1977: 30).
dispersos entre valles y cañadas. Los pimas eran descritos como po-
seedores de un físico con buena estatura,
LA PIMERÍA ALTA fuertes y morenos, los calificaban de poco
maliciosos y sencillos y dicen que no tenían
El padre Kino murió el 15 de mayo de 1711. política ni religión, ya que no adoraban a
A partir de esa fecha, los padres Agustín de ningún dios.
Campos y Luis Xavier Velarde se quedaron En el documento al que hago referen-
a cargo de la zona de la Pimería Alta y cia, uno de los testigos, Bernando de Urrea,
atendieron sus nueve misiones junto con dice “...haver tenido siempre a los pimas
16 pueblos de visita. Fue un momento de por buenos y fieles a los Pimas...”, y Javier
crisis, pues había escasez de sacerdotes. Padilla comenta que “...conoce a los Pimas
Algunas misiones tuvieron que desapare- y su buen genio valor y servicios...”.
cer, como fue el caso de las de Dolores y La población de la Pimería Alta estaba
Remedios. Las circunstancias favorecieron dividida en cuatro estratos principales: el
el retorno de los indígenas a sus tradicio- primero lo componían los capitanes de
nales conductas nómadas y el abandono de presidios, los alcaldes mayores y otras
la vida misional. justicias; el segundo pertenecía a los mer-
Luis González rescata unos manuscri- caderes y mineros; el tercero, a los españo-
tos en donde Luis Xavier Velarde hace la les y rancheros; el cuarto y último era de
siguiente descripción de la Pimería Alta: mulatos y otros indígenas, quienes confor-
“Corre, pues, esta Pimería Alta de sur a maban la mayor parte de la sociedad. Estas
norte desde los 30 grados hasta los 34, que diferencias sociales generaban muchos
se cuentan desde esta misión de Nuestra problemas dentro de la comunidad. Las au-
Señora de los Dolores hasta el Río Gila, toridades civiles y religiosas pugnaban por

101
el poder sobre los indígenas. En ocasiones
los misioneros se convertían en defensores
de los indígenas, sin embargo, estas peti-
ciones de justicia tampoco eran atendidas
por las autoridades. En otros casos, los in-
dígenas eran víctimas de los abusos de los
mismos padres jesuitas, quienes los hacían
trabajar en sus sementeras e, incluso, eran
maltratados físicamente.
Algunas misiones de la Pimería Alta
fueron fundadas por el padre Kino a finales
del siglo XVII, entre ellas Güebavi, San Javier
del Bac y Soamca; aunque desaparecieron
por falta de ministros, fueron restablecidas
en 1732.
A pesar de los años críticos que vivie-
ron las misiones durante el siglo XVIII, hubo
misioneros notables como Gaspar Stiger,
Ignacio Séller y Felipe Sgesser, quienes lle-
garon en 1731. El padre Jacobo Sedelmayr
lo hizo más tarde y trabajó en la Pimería
Alta desde su llegada hasta la expulsión de
los jesuitas en 1767. Otros que arribaron
casi al final del periodo misional jesuita,
fueron Miguel Geritaer, en Sáric, e Ignacio
Pfeffekton, en Atil.
En 1743, las autoridades de la Com-
pañía de Jesús ordenaron al padre Séller,
misionero de Soamca, iniciar la entrada
al Mequi, región ubicada al norte del río

10 2
Gila. Séller inició su recorrido con recursos dos pimas a la misión de Güebavi. Ambos
propios, pero no consiguió suficiente apoyo indígenas fueron perseguidos por dos espa-
militar. Después del presidio de Terrenate, ñoles: Romero y Nava, y los atraparon en el
sólo dos soldados continuaron con él. En rancho que pertenecía a Luis de Sáric. En la
septiembre de 1743 se internó en el Mequi, lucha con los españoles, uno de los indíge-
donde fue atacado por los nativos. Este fue nas fue herido con una lanza. Luis de Sáric
el último intento de expansión, ya que las pidió al comisario de Justicia, Cristóbal
condiciones de su orden ya no eran ópti- Flores, que solucionara esa situación. Citó
mas. Más tarde, los franciscanos reclama- a declarar a Romero y Nava pero no acu-
rían esta zona como de su jurisdicción. dieron, por lo que recibieron castigo. Según
El acontecimiento que deterioró más la los testigos, el hecho de que los españoles
inestable situación en la que se encontra- no acudieran a la cita con el comisario no
ban las misiones de la Pimería Alta, fue el fue del agrado de Luis de Sáric. Sin embar-
levantamiento que lideró el capitán indíge- go, una de las declaraciones de Sáric dice
na Luis de Sáric en 1751. que los dichos pimas no habían ido a robar
sino a “cambalachear”.
EL ALZAMIENTO “A que respondio Luis que se havia le-
vantado por que los P.P. Sedelmayer, Keller,
Esta insurrección fue organizada por los Garrucho, y Tello no querian que se portase
pimas en alianza con algunos gentiles que como Capitan General, sino como qualquier
habitaban en las riberas del río Gila. Indio Chichimeco, no como Español, y que
El documento al que hago referencia desde (...) el Norte no tenia que mandar
relata la descripción que hacen 18 testigos Luis y que los mandava solamente el P.A
de las probables causas que propiciaron la que havia respondido que sea por Dios, y
insurrección indígena de la Pimería Alta en por eso avia dejado el traje y desnudadose.
3
1751. Pero añadio el quento de Romero y Nava,
Los testigos relatan dos acontecimien- diciendo que aquellos Indios havian ido a
tos que consideraron las causas de la rebe- cambalachar y que el Indio havia muerto de
lión. La primera fue el robo que efectuaron los azotes” (AGN: Jesuitas: f. 9).
3
Consultar el video animado La última rebelión.

10 3
Otros testimonios revelan el segundo y Capitán General lo ha visto no faltar a
acontecimiento que pudo ser otro motivo sus obligaciones, Velar y corregir todas las
del levantamiento. Durante una campaña faltas...” (AGN: Ramo Jesuitas).
en contra de los apaches, Luis de Sáric Ese mismo año llegó a Sáric el mi-
fue a la misión de Soamca, donde el pa- sionero Juan Netvig, quien manifestó su
dre Keller lo insultó diciéndole “perro”, lo desacuerdo con que Luis de Sáric tuviera
desconoció como capitán y le reclamó que muchas tierras y poder político dentro de
se vistiese como español. Después fue a la la comunidad, por lo que trató de dismi-
misión de Güebavi, donde recibió un trato nuir su autoridad. Una de las tácticas que
similar del padre Garrucho. empleó Netvig fue privar a Luis de Sáric de
Pese a la conducta de los misioneros, algunos recursos con los que mantenía su
la relación con la gente “de razón”, como estatus de prestigio y poder, de manera
le llamaban a los españoles, era armoniosa, que frustró las expectativas que tenía de
según un comerciante de San Ignacio, “Que seguir elevando su poder social, económico
conoce a Luis, y su amabilidad con que y político por arriba de los demás pimas, y
recibía, agasajava en su casa a la gende le dejó un margen muy estrecho para recu-
de razon, de quien era estimado...” (AGN: perar su poder.
Jesuitas: f. 8). Los desprecios de los misioneros lasti-
Los testigos del alzamiento describen a maron la dignidad de Luis de Sáric, quien ya
Luis de Sáric como un hombre leal y res- había empezado a gestar el levantamiento.
ponsable en todos sus cargos, y a los pimas El 29 de septiembre, durante la fiesta
en general como nobles y obedientes, leales de Güevabi, llegó Pedro de la Cruz, alias
y valerosos, y aluden a otras batallas que “Chiguagua”, quien era considerado por su
tuvieron contra los seris y los apaches. comunidad el brazo derecho de Sáric. El go-
En 1750, Luis de Sáric había sido nom- bernador Ortiz de Parrilla le había otorgado
brado capitán de la Pimería Alta, después el cargo de sargento mayor de la Pimería
de haber ostentado los cargos de alcalde, Alta sin consultar a los misioneros. Pedro
antes, y de gobernador del Sáric, después. “Chiguagua” llegó a la fiesta mostrando or-
Dicen de Sáric: “...compañero serio que es y gulloso su bastón de mando, el cual le fue
que en los empleos de Alcalde, Gobernador arrebatado por el padre Garrucho, quien le

10 4
dijo que no regresara a Güevabi o le daría
cien azotes.
El 20 de noviembre de 1751, estalló
la rebelión general en la Pimería Alta al
mando de Luis de Sáric, quien desde ese
momento cambió su nombre cristiano por
el de Bacquiopa, de origen pima, como
muestra de rebeldía en contra de los misio-
neros españoles.
Con la noticia de las muertes y las
quemas, la población española abandonó
las misiones.

LA PAZ

A pesar de las buenas relaciones que tenía


Luis de Sáric con el gobernador, la pacifi-
cación de los rebeldes no fue fácil. Había
un ambiente de desconfianza a las autori-
dades. Luis de Sáric recibió una cruz y un
rosario de manos de unos mensajeros que
iban de parte del gobernador. Respondió que
aguardaría cinco días en Tubutama a que el
gobernador lo fuera a ver con sólo diez o
doce soldados, “para que no se espantaran
los suios” (AGN: Jesuitas).
El capitán de Guerra de San Ignacio, en
voz de su intérprete, dijo que “haviendo ido
con el antecedente testigo, encontró a Luis
con su gente, quien lo amenazó diciendo

10 5
havia prometido a los suios de no admitir tados por el engaño, respondieron otra
las pases aunque selo ofrecieren con cru- vez con violencia. Para ese momento, los
ces...” (AGN: Jesuitas: f. 6). rebeldes no sólo pertenecían a la Pimería
Cuando fueron con el segundo men- Alta, también había pápagos, cocomarico-
saje, Luis mostró arrepentimiento, aunque pas y humas.
siguió manifestándose contra los agravios Pero no todos los indígenas de la zona
que recibió de los padres: “...Luis dijo que estaban de acuerdo con el alzamiento, ha-
conocía haber herrado que no quería hacer bía aliados de los españoles como Joachim,
mas mal...” (AGN: Jesuitas: f. 7) y “...que no indio yaqui que trabajaba como pastor de
podía tan luego, luego, bajar porque devia cabras del padre Sedelmayr, quien avisó
juntar a los indios...” (AGN: Jesuitas: f. 8). a los españoles que los alzados irían tras
El decimoquinto testigo, un indígena ellos.
de nombre Antonio, declara: Luis de Sáric negoció la paz solicitan-
“...que en compañía de los anteceden- do la remoción del padre Séller de Soamca,
tes fue y vio a Luis y que aquella noche de Sedelmayr de Tubutama y Garrucho de
durmiendo cerca de Luis vio que un indio Güebavi, lo cual fue aceptado por el go-
lo despertó y dijo que el Padre Keller le bernador, aunque Séller regresó después
avisava que fuese a asaltar a terrenate para a Soamca.
que lo colgaren como estava colgado Pedro Finalmente, Luis fue destituido de sus
Chiguagua, a que Luis dijo: válgame Dios cargos de gobernador del Sáric y capitán
como nos engañó el Gobernador con men- general de la Pimería Alta.
sajes de Paz...” (AGN: Jesuitas: f. 8).
También manifestó que los indios esta- CONCLUSIONES
ban muy inquietos con el asesinato de Pe-
dro “Chiguagua”, por lo que se dispusieron El encuentro de misioneros y conquista-
a tomar precauciones en contra de cual- dores con los naturales de la Pimería Alta
quier imponderable que pudiera ocurrir, por no fue del todo armonioso. La imposición
lo que se armaron nuevamente. de costumbres y creencias fomentó la
Cuando las autoridades mandaron el desconfianza de los pimas, sin embargo,
tercer mensaje, los alzados, ya escarmen- conforme pasó el tiempo, muchos de los

10 6
nativos se adaptaron a su nueva vida en de los padres, hasta la disminución de su
las misiones y adquirieron cargos militares autoridad y sus tierras. Luis de Sáric tenía
y políticos, pero no fueron bien vistos por las mismas razones que los demás para
los misioneros. alzarse: el abuso y la violencia con que
La lucha por el poder fue una constan- eran tratados los indígenas, ya fuera por
te, pero los misioneros perdieron autoridad los españoles que habitaban su territorio o
sobre los pimas ya que éstos ostentaban por los misioneros. Además de las anterio-
cargos importantes en la comunidad. res, él tenía una razón muy particular para
Dos siglos después de la llegada de los levantarse: los padres le habían disminuido
españoles a estas tierras serranas, las que- su poder al no reconocer su autoridad.
jas seguían siendo las mismas. Luis de Sáric contaba con el apoyo de la
En el documento podemos ver que la mayoría de sus coterráneos, lo que le per-
mayoría de las agresiones tuvo relación di- mitió organizar la rebelión. Las autoridades
recta con Luis de Sáric: desde los pimas que gubernamentales accedieron a sus peticio-
fueron a robar o cambalachear a Güevabi, nes y, junto con la paz de la Pimería Alta,
según afirma Luis de Sáric, y las agresiones pudo recuperar sus tierras y su poder.

10 7
BIBLIOGRAFÍA:

Archivo General de la Nación, ramo Jesuitas, vol. II-I, exp. 1, 20 fs.

Galaviz de Capdeville, María Elena, Rebeliones indígenas en el norte del reino de la Nueva
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Pérez de Ribas, Andrés, Historia de los triumphos de nuestra santa fee entre gentes las mas
barbaras, y fieras del nuevo orbe, México, Siglo XXI Editores, 1992.

10 8
Por t ale s
L A QUERELLA CONTRA LOS REPARTIMIENTOS FORZOSOS DE
MERCANCÍAS: LEVANTAMIENTO Y REVUELTA EN EL SURESTE
NOVOHISPANO
(1668-1671)

FRANCISCO L. JIMÉNEZ ABOLLADO*

repartimientos de especies o mercancías


E n la segunda mitad del siglo XVII,

serie de protestas que desembocó en


levantamientos y revueltas indígenas sacu-
una
para completar unos ingresos que les per-
mitieran cubrir las inversiones realizadas en
dió a diferentes demarcaciones del sureste la compra de sus respectivos oficios y, así
novohispano. Se observa en estos terri- mismo, conseguir un beneficio final.
torios un aumento de la extorsión de las La resistencia contra los repartimien-
comunidades indígenas con métodos regla- tos, sobre todo en el sureste, fue una forma
mentados como contribuciones, derramas de denuncia y queja ante las injusticias que
y, en especial, los repartimientos forzosos perpetraba el poder político, en este caso
de géneros.1 Utilizando la coerción, mu- el provincial, sobre las comunidades indí-
chas autoridades provinciales novohispa- genas.2 La provincia de Tabasco fue uno los
nas (gobernadores, alcaldes mayores y sus lugares donde las autoridades utilizaron el
oficiales dependientes) recurrieron a estos repartimiento para enriquecerse y, con su

1
Sobre el llamado “repartimiento forzoso”, véase Margarita Menegús (comp.), El repartimiento forzoso de
mercancías en México, Perú y Filipinas, México, Instituto de Investigaciones José María Luis Mora-UNAM-
CESU, 2000, y concretamente el capítulo realizado por Margarita Menegús, “La economía indígena y su arti-
culación al mercado en Nueva España. El repartimiento forzoso de mercancía”, pp. 9-64. Asimismo, uno de
los trabajos pioneros sobre este asunto, en Rodolfo Pastor, “El repartimiento de mercancías y los alcaldes
mayores novohispanos: un sistema de explotación, de sus orígenes a la crisis de 1810”, en Woodrow Borah
(coord.), El gobierno provincial en la Nueva España, 1570-1787, México, UNAM, 1985, pp. 201-236.
2
Véanse al respecto las rebeliones de Tehuantepec y Nexapa (1660-1661), en Oaxaca, en Héctor Díaz Po-
lanco (coord.), El fuego de la inobediencia. Autonomía y rebelión india en el obispado de Oaxaca, México,
CIESAS, 1992, y las rebeliones de Sahcabchén y Popola (1668), en Yucatán, en Pedro Bracamonte y Gabriela
Solís, Espacios mayas de autonomía. El pacto colonial en Yucatán, México, 1996, y Gabriela Solís y Paola
Peniche, Idolatrías y sublevación, México, UADY, 1996, y Pedro Bracamonte y Sosa, La conquista inconclusa
de Yucatán. Los mayas de la montaña, 1560-1680, México, UADY-CONACYT, 2001.

110
poder, interfirieron en los nombramientos sus habitantes se retiraron “a idolatrar a los
de las autoridades indígenas de las diferen- montes adonde están retirados sin minis-
tes comunidades, con la idea de facilitar el tro ni obediencia a ninguna justicia”.4 Los
abuso y el atropello. repartimientos forzosos de mercancías que
Los excesos en los repartimientos, habían realizado durante años los tenientes
que derivaron en levantamientos, huidas y visitadores del partido, Miguel Rodríguez,
y expresiones de violencia en el sureste José Martín Landero y Antonio de Rueda
en la segunda mitad del siglo XVII, no se eran excesivos, violentos y lesivos y, desde
alejan del conjunto de respuestas violentas luego, estaban lejos de ser satisfechos por
colectivas indígenas que tuvieron lugar a lo las adversidades económicas que toleraban
largo de la época colonial. los naturales. El abuso en los repartimien-
Las fuentes documentales empleadas tos de mercancías fue la causa inicial del
para elaborar este artículo revelan la mag- levantamiento y la sublevación.
nitud de los repartimientos y la arbitrarie- Lógicamente, mientras duró la revuel-
dad de las autoridades coloniales sobre las ta los pueblos sublevados permanecieron
comunidades indígenas, que desembocaron al margen del control colonial. El primer
en huidas de los pueblos, levantamientos y efecto fue que estas comunidades entraron
3
sublevaciones entre 1668 y 1671. en contacto con otras sublevadas en las
En 1668, una serie de pueblos perte- mismas fechas y áreas, como Sahcabchén
necientes al partido de los Ríos, en la al- y Popola, en Campeche, y con los deno-
caldía mayor de Tabasco —Tamulté Popane, minados indios de la “montaña” o huidos,
Istapa, Balancán, Santa Ana, Usumacinta, no sometidos, asentados en un territorio
Petenecté, Tenosique y Canizán—, se levan- amplio en la base de la península yucateca,
tó contra la autoridad colonial. Casi todos el Petén y regiones adyacentes a las pro-

3
Residencia de Francisco Maldonado de Texeda, alcalde mayor de la provincia de Tabasco, por Miguel
Fernández de Rivero, su sucesor, 1671, Archivo General de Indias (a partir de ahora AGI ), Escribanía de
Cámara, 225 A-B,; Residencia de Miguel Fernández de Rivero, alcalde mayor de la Provincia de Tabasco
(1671-1675), por Benito Novoa y Salgado, oidor de la Audiencia de Guatemala, AGI, Escribanía de Cámara,
347 B; Sentencia de la residencia de los cargos que resultaron contra don Francisco Maldonado de Texeda,
alcalde mayor de la provincia de Tabasco, AGI, Escribanía de Cámara, 1.191.
4
Interrogatorio de la pesquisa secreta hecha al alcalde mayor Francisco Maldonado de Texeda, AGI, Escri-
banía de Cámara, leg. 225 A.

111
vincias de Tabasco y Chiapas.5 Otra secuela los montes [...], y que después vinieron los
fue la negativa expresa de que entrasen dichos sublevados con otros muchos indios
españoles a los pueblos sublevados y sus infieles de la montaña y entraron en el
inmediaciones por temor al castigo; debido dicho pueblo de Usumacinta y azotaron y
a que el nudo de las comunicaciones esta- maltrataron a los que habían quedado en
ba constituido por múltiples ríos y lagunas, él, porque no se iban con ellos al monte,
retiraron las canoas para impedir cualquier y que lo mismo hicieron en el pueblo de
contacto. Una consecuencia más de la su- Santa Ana [...]”7
blevación fue el daño a los intereses colo- Las prácticas presumiblemente idolá-
6
niales, concretamente a los comerciales. tricas de los indios de la “montaña” repre-
Desde 1668 y hasta 1671, mientras sentaban el peligro para las autoridades de
la alcaldía mayor de Tabasco estuvo bajo que rebrotaran las semillas de los antiguos
el gobierno de Francisco Maldonado de cultos en los pueblos sublevados y huidos,
Texeda, el desarrollo de la sublevación en ya que en los tres años de conflicto ningún
el partido de los Ríos estuvo marcado por religioso pudo entrar a administrar los sa-
las continuas huidas a áreas vecinas que cramentos cristianos. Era, pues, una nece-
controlaban los indios de la “montaña”, sidad que las autoridades restauraran tanto
quienes entraban a los pueblos con el fin la obediencia política como la religiosa.8
de mostrar su fuerza y su predisposición a El temor de las autoridades fue patente
favorecer el levantamiento. cuando los indios recién rebelados se de-
“...[después de la sublevación y de la jaron crecer las cabelleras, se embijaron el
muerte violenta de algunos españoles] los cuerpo y se armaron con arcos y flechas,
pocos indios que quedaban se retiraron a igual que los de la “montaña”. Concretados
5
Para Sergio Quezada, los indios de la “montaña” eran las comunidades mayas que desde la sexta década
del siglo XVI emigraron como consecuencia de las congregaciones, las enfermedades que transmitieron los
españoles y algunos fugitivos a la base de la península yucateca, Sergio Quezada, Los pies de la república.
Los indios peninsulares, México,CIESAS-INI, 1997 (Colección Historia de los pueblos indígenas de México),
P. 85. Sobre las sublevaciones de Sahcabchén y Popola, véanse Pedro Bracamonte y Gabriela Solís, op. cit.;
Gabriela Solís y Paola Peniche, op. cit.; Pedro Bracamonte y Sosa, La conquista inconclusa de Yucatán. Los
mayas de la montaña, 1560-1680, México, Universidad de Quintana Roo-CIESAS, 2001, y José Manuel A.
Chávez Gómez, Intención franciscana de evangelizar entre los mayas rebeldes, México, CONACULTA , 2001.
6
Interrogatorio de la pesquisa secreta..., AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
7
Autos, juntas y demás diligencias sobre la pacificación de los seis pueblos del partido de los Ríos suble-
vados, 27 de febrero de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
8
Ibidem.

112
el alzamiento y la huida de los pueblos, suma importancia para que prosperasen el
muchos se instalaron en pequeñas ran- levantamiento y la rebelión.11
cherías ubicadas en el interior de la selva, Fernández de Rivero convocó, como
inaccesibles a los españoles.9 alcalde mayor, a una junta en la que
En 1671, el sargento mayor Miguel Fer- participaron autoridades políticas, ecle-
nández de Rivero inició su gobierno como siásticas y encomenderos de la provincia.
alcalde mayor de la provincia de Tabasco y Los presentes expusieron lo que creían los
promovió el juicio de residencia contra su mejores medios para reducir y conquistar a
antecesor, Francisco Maldonado de Texeda, los seis pueblos sublevados, y a los indios
y sus tenientes; entonces recibió informa- de la “montaña” de parajes circunvecinos al
ción detallada de lo acaecido en el partido partido. También se analizó cómo resolver
de los Ríos entre 1668 y 1671.10 algunos pendientes una vez que los pueblos
El panorama que encontró era el si- se sometieran a la autoridad provincial,
guiente: en 1668 se sublevaron seis pue- como el pago del tributo, tostón y medio
blos del partido de Los Ríos, Santa Ana, tomín que debían a la Corona desde que se
parcialidad de San Antonio (tributarios de inició el conflicto.
Su Majestad), Tamulté Popane, Tenosique, La posición más trascendente de la jun-
Petenecté y Canizán; en otros pueblos del ta fue defendida por el bachiller Cristóbal
mismo partido, como Istapilla, Usumacinta Ruiz, cura beneficiado de la villa de Santa
y Balancán, entraron los indios sublevados María de la Victoria y juez eclesiástico de
que originaron motines y muertes en las la provincia de Tabasco. Para él, la mejor
partes enfrentadas y, junto a ellos, un buen manera de someter a los pueblos del par-
número de indios de la “montaña”, asenta- tido era pacíficamente, con eclesiásticos
dos en los rededores del partido, fueron de a cargo de dicha labor. Había dos razones

9
Ibidem.
10
Testimonio de testigos de la pesquisa secreta y autos, juntas y demás diligencias sobre la pacificación de
los seis pueblos del Partido de los Ríos, sublevados, y conquista de los indios infieles que están en ellos, 27
de febrero de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, 225 A. A través de la pesquisa secreta realizada para conocer
las acusaciones contra el alcalde mayor saliente, Maldonado, y sus subordinados, en la que participaron
como testigos de la misma tanto españoles como indígenas, especialmente gobernadores y alcaldes de los
pueblos subordinados, Fernández de Rivero se armó de testimonios y acusaciones que le servirían de base
para llegar a las acusaciones que le llevarían a iniciar el juicio de residencia.
11
Autos de 28 de febrero de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, 225 A.

113
para ello: una, éstos eran los únicos que los nuevas contribuciones.12 Estas iniciativas
sublevados empezaron a aceptar cuando se encaminaban a conseguir una reducción
llegó el nuevo alcalde mayor en 1671, y pacífica, sin medios intimidatorios y violen-
dos, era necesario bautizar y confesar a los tos hacia los pueblos huidos. Este programa
indios que saliesen de la montaña. A partir de reducción sería aplicado a los indios in-
de ahí se iniciaría una política de restable- fieles de la “montaña” que se encontraban
cimiento del orden colonial contando con asentados en los alrededores del partido de
la colaboración de los levantados, con el los Ríos. Fernández de Rivero accedió a los
fin de conformar poblaciones; se daría planteamientos del bachiller Ruiz, igual
posesión de las tierras a los indios del que el resto de los participantes.
monte, se nombrarían nuevas autoridades, La primera tarea de Ruiz, como co-
se perdonarían los tributos rezagados y se misionado para la reducción pacífica, fue
reservaría por cinco años la aplicación de publicar cartas en las que anunciaba su

12
Testimonio de la Junta del 2 de marzo de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, 225 A.

114
ida al partido para pacificarlo. Pero antes las comunidades de los Ríos.15 Esta misma
de recibir las declaraciones de gobernado- imputación la plasmó el licenciado Luis
res y principales de los pueblos huidos, el Cano Gaytán, clérigo presbítero y tenien-
bachiller Ruiz quería conocer la opinión del te de cura en el partido de los Ríos, que
cura del partido al inicio del levantamien- participaba como notario a la entrada del
to, el bachiller Nicolás de Carrión, cuya bachiller Cristóbal Ruiz.
labor pastoral fue una de las objeciones Estas son las primeras declaraciones
que establecieron los sublevados para ser que incriminan a los tenientes, que abu-
13
reducidos. Carrión manifestó a Ruiz que saban al cobrar los repartimientos forzosos
intentó entrar al pueblo de Usumacinta de mercancías, como la causa principal del
cuando empezó el levantamiento para levantamiento.
realizar su cotidiana labor pastoral, pero no
pudo lograrlo debido a las intimidaciones LOS INDÍGENAS SE PRONUNCIAN
de los pueblos levantados.14 Lo amenazaron
porque sus sermones desaprobaban los Para percibir la visión de los indígenas
desórdenes e inmoralidades en que habían sobre las causas y desarrollo de la subleva-
caído desde que huyeron, escudados entre ción de 1668 en el partido de Los Ríos, la
los indios de la “montaña”. Es importante documentación nos aporta una interesante
señalar que, cuando se refiere en el auto información procedente de gobernadores,
a las causas de la sublevación, el bachiller alcaldes y principales de los pueblos su-
Carrión es franco al manifestar que fueron blevados en sus declaraciones al bachiller
los malos tratos infligidos por los tenientes Cristóbal Ruiz.16
de alcalde mayor en sus repartimientos los Examinaremos a continuación las
que provocaron las huidas y revueltas de diferentes exposiciones de estos notables
13
“...dijeron (los indios sublevados) que admitirían la administración de los sacramentos con tal que no
fuese a ello el beneficiado bachiller Nicolás de Carrión por el aborrecimiento que le tenían porque los amo-
nestaba y enviaba recaudos ásperos tratándolos mal de palabra como lo hacía a los domésticos...”, Autos,
juntas y demás diligencias sobre la pacificación de los seis pueblos del partido de los Ríos sublevados, 27
de febrero de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
14
Declaración del bachiller Nicolás de Carrión, beneficiado del pueblo de Istapilla, 17 de marzo de 1671, AGI,
Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
15
Ibidem.
16
Declaraciones al bachiller Cristóbal Ruiz de gobernadores, alcaldes y principales de los pueblos subleva-
dos en el partido de los Ríos, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.

115
indígenas, ateniéndonos al itinerario que
realizó por los pueblos implicados en la
sublevación el bachiller Ruiz, entre el
20 y el 24 de marzo de 1671. En dichas
declaraciones observamos distintos pare-
ceres, pero encontramos unidad de criterio
cuando exponen los abusos generalizados
de los tenientes de alcalde mayor, en es-
pecial José Martín Landero y Antonio de
Rueda, durante los repartimientos forzosos
de mercancías.
En el pueblo de Istapilla, desde donde el
bachiller Ruiz pretendía iniciar su labor de
reducción, se produjo el primer encuentro
con los indios levantados, “embijados, con
arcos y flechas y robándolo, en cuya entra-
da han quedado algunas personas heridas y
Enrique Díaz, español, muerto...”.17 Quienes
participaron en este choque eran tanto
indígenas huidos como “infieles de la mon-
taña”. La influencia de éstos sobre los pri-
meros se evidenciaba en las indumentarias
y actitudes que habían adoptado, además
de otros aspectos como los religiosos:
“...(los indígenas huidos y los “infieles
de la montaña”) antes de retirarse sacaron
públicamente ídolos y haciendo con ellos
sus ceremonias dijeron a los naturales (del

17
Auto del vicario para que se haga edicto de los perdones a los pueblos sublevados, 18 de marzo de 1671,
AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.

116
pueblo de Istapilla) que si no tenían como su pobreza. Ahora bien, estas deudas se
ellos casas de idolatrías habían de castigar- perdonarían si accedían a dar la obediencia
los y llevárselos consigo...”18 a la Justicia Real y dejaban entrar a los
Estos incidentes no persuadieron al españoles en sus pueblos. En los edictos
bachiller Ruiz de avanzar en su labor re- se facultaba al bachiller Ruiz para fijar una
ductora y pacificadora, ni de publicar los serie de requerimientos como la reducción
edictos de perdones dirigidos a los pueblos de dichos pueblos; el emplazamiento de
sublevados. En primer lugar, la conmu- los pueblos a otros parajes donde pudieran
tación de todas las deudas que dichos fundarse con los indios fugados y de la
pueblos debían de tributos, tostón, medio montaña, previamente empadronados am-
tomín y otras obligaciones a particulares bos grupos; darles posesión de las tierras
y a la Corona, pues constaba que desde que ocupasen en nombre de Su Majestad,
la sublevación no podían pagar debido a y poner y quitar a los caciques que fuera
18
El virrey de Nueva España, marqués de Mancera, ordena al alcalde mayor de Tabasco no divierta las fuer-
zas de aquella provincia con los indios..., México, marzo de 1672, AGI, Escribanía de Cámara, 347 B.

117
necesario.19 Estas eran las medidas que por el maltrato que han hecho a los indios
debía aplicar el bachiller Ruiz para reducir de estos pueblos de donde tuvo principio el
a los pueblos sublevados del partido de Los salir los dichos indios del monte a ellos.”20
Ríos en 1668. Expresaba Acat que los indios de este pue-
Antes de publicar los edictos, entre el blo estaban cansados de sufrir los maltratos
20 y el 24 de marzo de 1671, el bachiller causados por el teniente del partido, José
Cristóbal Ruiz tomó declaración directa a Martín Landero, y su sucesor Antonio de
los gobernadores, alcaldes y principales de Rueda, en las cobranzas de las mercancías
los pueblos sublevados, con el propósito de repartidas. Juan Gómez, regidor del pueblo
conocer por boca de los propios indígenas de Usumacinta, señaló en su declaración a
las razones de lo sucedido tres años atrás. Ruiz que los agravios de Landero y Rueda a
En todas las informaciones se advierten los indios de Usumacinta y de Canizán in-
como motivo principal de las rebeliones los citaron a éstos a informar de los mismos a
rigores que aplicaba el teniente y visitador los indios de la “montaña”, cuya presencia
José Martín Landero en el cobro de los re- continua en Usumacinta fue aprovechada
partimientos forzosos de mercancías. para impedir la entrada de españoles, ne-
El 20 de marzo de 1671 declaró don gros y mulatos. Estos indios exigieron a los
Diego Acat, maestro de capilla del pueblo naturales de Usumacinta dejarse crecer el
nuevo de Usumacinta, quien alegó que, cabello. Estas pautas, junto a la adhesión
debido a las constantes entradas de los in- a los de la “montaña” y la posterior huida
gleses establecidos en la laguna de Térmi- de buena parte de la población con ellos,
nos, tuvieron que establecerse en un nuevo “apurados y cansados de las vejaciones
asentamiento desde finales de 1669. Hasta que recibían de los españoles,”21 crearon
ese momento los visitaron los indios de la problemas entre algunas autoridades in-
“montaña”, dos o tres veces, cuando iban dígenas y los indios de la “montaña”. El
desde el pueblo de Santa Ana en busca de cacique de Usumacinta y otras autoridades
españoles, negros y mulatos “para matarlos se negaron a aceptar varias disposiciones

19
Edicto a los pueblos sublevados, 18 de marzo de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
20
Declaraciones al bachiller Cristóbal Ruiz de gobernadores... “Testigo 1, Don Diego Acat, maestro de capi-
lla del pueblo de Usumacinta”, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225A.
21
Ibidem, “Testigo 2, Juan Gómez, regidor del pueblo de Usumacinta”.

118
de los de la “montaña”, sufriendo azotes
y maltratos, por lo que huyeron al pueblo
cercano de Istapilla. Según Juan Gómez,
“nunca negaron la obediencia a S.M., y
pagaron por mano de su gobernador lo que
debían a S.M. del tostón”, pero se quejaba
de que la huida de muchos indígenas a la
“montaña” obligaba a los pocos que queda-
ron a pagar por el total de los que existían
antes de la sublevación.22
La disminución de los indios tributa-
rios dejó a muchos pueblos, como en los
casos de Sahcabchén y Popolá, en Yucatán,
imposibilitados de soportar sus cargas
de tributos y sus limosnas, lo que afectó
gravemente la economía de los pueblos y distinta la Corona y su cabeza, el monarca
su capacidad de generar el excedente que español. Como señala Bracamonte para el
se requería para cumplir con la Corona, la caso de las sublevaciones de Sacabhchén y
23
Iglesia y los encomenderos. Popolá, en Yucatán, y que se confirma en el
Algunas autoridades indígenas, como partido de Los Ríos, las autoridades indíge-
las de Usumacinta, eran proclives a nego- nas sublevadas no negaron su obediencia a
ciar y mantener relaciones con los espa- la Corona, es decir, no rompieron el vínculo
ñoles, pero otras optaron por oponerse a con el imperio español.24
cualquier contacto y a sostener una actitud Cerca del pueblo de Usumacinta
radical frente a las autoridades coloniales. se encontraba el de Santa Ana. Allí, el
Sin embargo, una cosa eran estas autorida- bachiller Ruiz tomó declaración a su al-
des coloniales, locales o provinciales, y otra calde, Jerónimo Cauich, quien señaló en

22
Ibidem.
23
Pedro Bracamonte, op. cit., p. 238.
24
Ibidem, p. 225.

119
su exposición la llegada de indios de la sierto. Pero en las inmediaciones encontró
“montaña” armados en falucas y canoas; a un indio llamado Juan Quime, que había
pasaban por su pueblo en dirección de sido varias veces alcalde de dicho pueblo
Usumacinta o de los pueblos de Canizán, y le informó pormenorizadamente de la
Tamulté, Petenecté y Tenosique. Santa Ana sublevación de 1668 y sus consecuencias.
era un pasaje obligado para los indígenas Adujo, como los anteriores, que las causas
que querían introducirse a los citados pue- de la rebelión fueron los abusos generali-
blos sublevados desde 1668. Las entradas zados del teniente de alcalde mayor José
fueron frecuentes y coincidieron con que María Landero, que en sus visitas hacía
muchos indios abandonaron sus casas por repartimientos forzosos de mercancías. En
las vejaciones sufridas. Cauich manifestó la última de ellas arrestó al gobernador de
que muchos naturales de su pueblo se Canizán, don Gaspar Che, y a sus alcaldes.
encontraban instalados lejos del mismo, en Una vez puestos en libertad, Landero fue
rancherías, “junto a otros indios de los del a los pueblos de Petenecté y Tenosique a
monte y huidos de la provincia de Yucatán liquidar los repartimientos, y cuando vol-
que se han avecindado con ellos, y que no vió a Canizán se encontró con el pueblo
asisten en el pueblo por estar cuidando de sublevado y, ante el peligro que avistaba
sus huertas de cacao, y que por orden de si entraba en él, “pasó al de Santa Ana de
los dichos indios del monte no salen de donde comenzó a hacerles amenazas de
este distrito”.25 Sin embargo, los indios del que había de venir con soldados a prender-
monte admitieron desde 1670 la presencia los para ahorcarlos”.26
en el pueblo de sacerdotes “a propósito y Estas amenazas provocaron que la
mansos” para que les administrase los sa- mayoría de los indios de Canizán se dis-
cramentos, y no impidieron pagar a S.M el persara al interior de la selva, donde en-
tributo y el tostón. contraron apoyo y protección en los indios
El siguiente pueblo sublevado que de la “montaña”. Salían en partidas por los
visitó Ruiz fue Canizán, el cual halló de- pueblos del partido contra los tenientes

25
Declaraciones al bachiller Cristóbal Ruiz de gobernadores..., “Testigo 3, Jerónimo Cauich, alcalde de Santa
Ana”, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225A.
26
Ibidem, “Testigo 4, Juan Quime, del pueblo de Canizán”.

12 0
de alcalde mayor y el resto de españoles puesto, que no dejasen entrar a español,
instalados en el área. Según Juan Quime, negro o mulato algunos. El alcalde Juan
no ingresaban españoles al área desde de Mendoza afirmó que los indios de la
1669, cuando el teniente de alcalde ma- “montaña” recorrían habitualmente estas
yor Antonio de Rueda intentó entrar con comarcas en cuadrillas de cincuenta a cien
gente armada a reducir la sublevación. La hombres, porque era “voz pública en todo
ausencia de españoles los animaba a vol- este partido” que los del “monte” llegaron
ver a sus pueblos, ya fuera para recoger el al partido de Los Ríos “avisados de los del
cacao de sus huertas o por el hambre que pueblo de Usumacinta y de Canizán por las
padecieron en los montes. Juan Quime muchas molestias y vejaciones que recibían
dijo que la presencia de los de la “monta- de los tenientes del capitan D. Francisco
ña” era notable en las milpas y rancherías Maldonado, alcalde mayor que fue de esta
vecinas y que pretendían impedir la pre- provincia, y de los españoles que andaban
sencia de españoles en su territorio, así comerciando por estos pueblos”.29 La suce-
como controlar las comunicaciones entre sión de oprobios es expuesta con intensa
las poblaciones indígenas del área some- realidad por el regidor de Tamulté Popané,
27
tida por ellos. José Laynes:
El 23 de marzo de 1671, el bachiller “...porque sin embargo de estar robados
Ruiz se encontraba en el pueblo de Tamulté entraban y salían españoles comerciantes
Popané, donde interrogó a dos de sus ca- en el dicho pueblo y recibían de ellos agra-
ciques, Juan de Mendoza, alcalde, y José vios, les hacían servirles en el pueblo y traer
Laynes, regidor.28 A este pueblo llegaron y llevar sus cargas y mercaderías vogando
los indios de la “montaña” manifestando por el río, demás que les comían las pocas
que los defenderían de los abusos y malos gallinas que criaban y el maíz que cogían u
tratos de los españoles, y les ordenaron les quitaban a menos precio el poco cacao
dejarse crecer las cabelleras y, por su- que cogían de sus huertas,...”.30
27
Ibidem.
28
Ibidem, “Testigo 5, Juan de Mendoza, alcalde de Tamulté Popané”, “Testigo 6, José Laynes, regidor del
pueblo de Tamulté Popané”; véase Peter Gerhard, La frontera sureste de la Nueva España, México, UNAM /
Instituto de Investigaciones Históricas/Instituto de Geografía, 1991, p. 42. La presencia inglesa en esta
zona de la Nueva España se extendió entre 1660 y 1717, cuando fueron expulsados por los españoles.
29
Ibidem, “Testigo 5, Juan de Mendoza, alcalde de Tamulté Popané”.

121
De nuevo, eran los tenientes de alcalde ron contribuyendo con los ocho pesos y
mayor Martín Landero y Rueda quienes medio que pagaban a S.M. procedentes del
ejercieron más presión con el repartimien- tostón y medio tomín, que era la tasación
to de mercancías a precios excesivos, obli- del pueblo cuando se encontraba íntegro.
gando a los naturales de Tamulté Popané Por lo tanto, sufragaban por los ausentes
a desprenderse de sus cosechas. Laynes y los difuntos. No obstante, los indios del
se lamentaba de no tener libertad “para “monte” les exigieron que no pagasen sus
vendérselos a quien se los pagase bien, tributos al encomendero de Tamulté, y no
por lo cual se veían apurados y se huyeron les permitieron salir del pueblo, pues serían
los que no tenían con que satisfacer lo que castigados, y que “en cuanto a entrar y salir
se les pedía [...], con lo cual se huyeron al españoles en este pueblo como solían, no
monte algunos vecinos de este pueblo te- está en los que gobiernan, que el primero
merosos porque entendieron que el dicho han de pasar por los otros pueblos para
31
Rueda venía a buscarlos”. Pocos indios llegar a este y allí será donde no los permi-
permanecieron en el pueblo, donde siguie- tirán entrar, por el [la] orden que general-

30
Ibidem, “Testigo 6, José Laynes, regidor del pueblo de Tamulté Popané”.

12 2
mente han dado a todos estos pueblos los El día 23 de marzo de 1671, el bachiller
indios del monte de que no lo consientan Ruiz recibió el testimonio del gobernador
32
entrar”. Solamente permitieron la entra- don Juan Acat, del pueblo de Petenecté.
da, desde 1670, de un ministro beneficiado Relató que recibieron del teniente Martín
que asistía en los asuntos religiosos, con la Landero “muchas violencias quitándo-
condición de que su comportamiento fuese les sus géneros, y llevándose consigo de
apacible y suave con los indios, y en caso pueblo en pueblo mujeres casadas a vista
de que no fuera así, se le podía expulsar del de sus maridos, como lo hizo en éste con
pueblo sin contemplaciones. Juana Canché, mujer de Domingo Pérez”.34
Los dos testigos confirmaron el control Los abusos continuaron dos años más
que los indios del “monte” mantenían sobre tarde con Antonio de Rueda en el cargo
estos pueblos del partido de Los Ríos, en de teniente del partido de Los Ríos y los
especial cuando se referían a mudarse de indios del “monte” se fueron a Santa Ana y
Tamulté a otro lugar fuera del partido. Por a Petenecté, con el fin de librarse de las ve-
supuesto, los de la “montaña” impedirían jaciones que sufrían y dar muerte al citado
ese escenario, castigándolo con severidad. Rueda y a los españoles, negros y mulatos
En primer lugar, ejercían el control con sus que se arriesgaran a entrar en los pueblos.
destacamentos de cuarenta o cincuenta Las consecuencias de la llegada de los de
hombres dispersos por los parajes y pueblos la “montaña” fueron evidentes para Acat:
del partido, que recorrían y vigilaban para prohibieron el comercio con los españoles
que nadie saliera sin ser descubierto. En y la entrada de éstos a los pueblos, y es-
segundo lugar, para salir de los pueblos la tablecieron que las personas que entraran
opción más viable, oportuna y segura era en contacto con los españoles harían
“yéndose primero al monte con los otros responsables de sus actos a los caciques y
antes que salir a otra parte por lo hallado gobernadores de sus pueblos:
que están ya, favorecidos con el amparo de “...que para ejecutarlo [las órdenes de
33
los dichos indios (del monte)...”. los indios de la montaña] quedaron en este

31
Ibidem.
32
Ibidem, “Testigo 5, Juan de Mendoza, alcalde de Tamulté Popané”.
33
Ibidem, “Testigo 6, José Laynes, regidor del pueblo de Tamulté Popané”.
34
Ibidem, “Testigo 7, Don Juan Acat, gobernador de Petenecté”.

12 3
pueblo cosa de 100 indios entonces y hoy fuera “manso, a propósito y de buena con-
serán hasta 50 los cuales se hallan en él, de ducción, y que si no lo fuere lo azoten y le
los armados de la montaña y que los otros echen del pueblo”.39
se retiraron mandando a los vecinos de este El último pueblo de los seis rebelados
pueblo que criasen cabelleras y tuviesen que visitó el bachiller Cristóbal Ruiz, en
flechas”.35 marzo de 1671, fue Tenosique. Allí hizo
Esto lo defendían los indios del “mon- comparecer a los principales Juan Pérez
te” argumentando que “habiéndoles favo- y Alonso de Valencia, su gobernador y
recido no quieren que vuelvan a padecer lo alcalde, respectivamente. Después de que
36
que de antes”. Domingo Mamaz, alcalde los indios de Canizán se retiraron al monte
de Petenecté, señala al bachiller que el en 1668 y de que los restantes se rebelaron
que “gobierna el monte” es quien decide y contra el teniente y visitador José Martín
ordena todo lo que se refiere a las entradas Landero, este pueblo también se agitó.
y presencias ajenas a los pueblos.37 Los dos Fue hasta que llegó el teniente Antonio
testigos refieren que la obediencia no fue de Rueda, quien organizó una expedición
negada en ningún momento al rey. Afirman punitiva en 1669 para intentar sofocar la
haber pagado el tostón del año 1669, así rebelión, cuando los indios de la “monta-
como la mitad de este mismo tributo del de ña” “salieron a este pueblo [...] con arcos y
38
1670. Sin embargo, los indios del “monte” flechas a favorecerlos con orden de matar
ordenaron a los vecinos de Petenecté que a cuantos españoles, negros o mulatos en-
no pagasen el tributo que daban a su en- contrasen”.40 La presencia de los del “mon-
comendero particular Bartolomé Lorenzo. te” en el pueblo, que sumó más de 300
Podía ser admitido en el partido, desde un según el testigo, animó a que numerosos
año antes de esta declaración, un ministro naturales huidos volvieran a Tenosique. El
eclesiástico o beneficiado que impartiría gobernador Juan Pérez se amparaba en el
los sacramentos con la condición de que número escaso de vecinos y en la pobreza

35
Ibidem, “Testigo 8, Domingo Mamaz, alcalde del pueblo de Petenecté”.
36
Ibidem, “Testigo 7, Don Juan Acat, gobernador de Petenecté”.
37
Ibidem, “Testigo 8, Domingo Mamaz, alcalde de Petenecté”.
38
Ibidem, “Testigo 7, Don Juan Acat, gobernador de Petenecté”.
39
Ibidem, “Testigo 8, Domingo Mamaz, alcalde de Petenecté”.
40
Ibidem, “Testigo 11, Alonso de Valencia, vecino y alcalde de Tenosique”.

124
reinante para justificar la falta de pago de Una vez que el bachiller Cristóbal Ruiz
la contribución a S.M., único tributo que el recogió la declaración de los gobernado-
“gobernador del monte” le tiene ordenado res, alcaldes y principales de los pueblos
pagar, “por ser el Rey Nuestro Señor a sublevados, su siguiente paso formal fue
quien reconocen, y no otro tributo alguno publicar los correspondientes edictos de
a encomenderos particulares, porque no perdones. En ellos se manifestaba el interés
niegan la obediencia a S.M. sino la entrada de las autoridades de que los indígenas
41
y comercio a los españoles”. estuviesen sujetos a la obediencia de la
Resumiendo las declaraciones rea- Real Justicia, así como que acudieran ante
lizadas al bachiller Ruiz, el abuso de los él a empadronarse para formar los nuevos
repartimientos por parte de las autori- pueblos en nombre del rey, y quitar y po-
dades provinciales tabasqueñas durante ner caciques en ellos si fuera necesario.
la década de 1660 generó una serie de Logrado este cometido, “les notifiqué a los
respuestas indígenas. La más significativa, dichos gobernadores, alcaldes y regidores
por su magnitud y sus consecuencias, fue elijan dos o tres personas de sus cabildos
buscar territorios libres, fuera del alcance y principales para que en su nombre pa-
de los tenientes repartidores, lo que derivó rezcan ante el señor alcalde mayor de esta
en el contacto con los llamados indios de provincia a rendir la obediencia que deben
la “montaña”. Como se ha percibido, otra a S.M.”.42
respuesta a los abusos provino de autori- Entre el 24 de marzo y el 2 de abril de
dades y principales indígenas que no opta- 1671, se publicaron los edictos en los pue-
ron por huir a la montaña, pero que sí son blos sublevados en 1668 que mantenían
fieles agentes del descontento indígena y parte de su población en la “montaña”.
ofrecieron a Ruiz información completa Norma general en dichos pueblos fue que
y detallada de abusos, arbitrariedades y una vez mostrados, los caciques y prin-
malos tratamientos de ciertas autoridades cipales dijeron haberlos entendido, que
españolas. nunca habían negado la obediencia al rey

41
Ibidem, “Testigo 10, Juan Pérez, principal del pueblo de Tenosique”.
42
Auto para que se lea el edicto y parezcan a empadronarse, 24 de marzo de 1671, AGI, Escribanía de
Cámara, leg. 225 A.

12 5
sino el comercio y la entrada de españoles
en sus pueblos debido a los daños que ha-
bían recibido de los tenientes repartidores.
Respondieron a las autoridades provincia-
les españolas que no podían enviar a sus
representantes ante el alcalde mayor de la
provincia a dar la obediencia al rey porque
carecían de permiso para ello de los indios
del “monte”,43 lo que subrayaba la impor-
tancia de la sublevación y la gran influen-
cia de los indios de la “montaña”. A esto
hay que sumar el elemento cuantitativo de
los indios que huyeron de los pueblos refe-
ridos y que vivían en rancherías alejadas.
En los padrones que se mandaron levantar,
dentro del proceso de reducción pacífica,
se ofrece la cantidad de empadronados
de cada pueblo. Un testimonio expresa la
citada importancia numérica de los indios
huidos cuando señala que los naturales
empadronados eran los que había, “por-
que los demás que faltaban se han huido
a los montes”,44 es decir, buena parte de
los antiguos pobladores se había retirado
a otra parte.
La difícil negativa indígena a la su-
jeción la vivió in situ el bachiller cuando

43
Publicación del edicto y respuestas de los pueblos sublevados, 24 de marzo-2 de abril de 1671, AGI,
Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
44
Ibidem.

12 6
realizaba la labor de empadronamiento en en el que señaló que no pudo conseguir
el pueblo de Tenosique: la reducción y pacificación de los indios
“Como a las seis de la tarde vinieron a sublevados de los seis pueblos del partido
la Iglesia unos indios que al parecer serían de Los Ríos debido a la rebeldía manifiesta
hasta número de cien, poco más o menos, de dichos indios y a la palpable influencia
tiznados de negro desde los pies a la cabe- que ejercieron sobre ellos los indios de la
za y muchos de ellos sólo los ojos, narices, “montaña”.46
manos y pies, todos con arcos y flechas, La situación, el lugar y el momento
que dijeron los naturales del monte que no eran los óptimos para llevar a cabo
guardan este dicho pueblo; y preguntados operaciones de carácter militar contra los
por mi si eran bautizados o si querían serlo sublevados. Las preocupaciones del alcalde
dijeron que no porque querían ser como sus mayor Miguel Fernández de Rivero —pese
padres; y aunque les amonesté y signifiqué a la importancia de tener desde hacía tres
la necesidad del Santo Bautismo para sal- años seis pueblos sublevados, huidos y ayu-
varse, no quisieron admitirlo y los encargué dados por indios montaraces e infieles— se
no se volviesen al monte que con el tiempo centraban en controlar el arribo de los in-
serían cristianos y que no hiciesen mal a gleses a las costas de la provincia y al inte-
persona alguna y procurasen salir del mal rior de la misma a través de sus caudalosos
estado en que estaban y les persuadí la ríos, desde la vecina laguna de Términos.47
obediencia al Rey Ntro. Señor y confesaron En la carta que envía a principios de junio
ser sus vasallos...”.45 de 1671 al virrey marqués de Mancera,
Al fracasar en atraer pacíficamente a hace notar los delicados momentos por
los indios huidos de los pueblos y a los de los que está pasando como gobernante y
la “montaña”, una vez en la villa de Santa su incapacidad de maniobrar ante las con-
María de la Victoria, el bachiller Cristóbal trariedades relacionadas con los pueblos
Ruiz elaboró un auto de remisión o perdón sublevados.48

45
Ibidem.
46
Auto de remisión, Santa María de la Victoria, 13 de abril de 1671, AGI, Escribanía de Cámara, leg. 225 A.
47
Peter Gerhard, op. cit., p. 42.
48
El virrey de Nueva España, marqués de Mancera, ordena al alcalde mayor de Tabasco no divierta las
fuerzas de aquella provincia con los indios..., México, marzo de 1672, AGI, Escribanía de Cámara, 347 B.

127
Era evidente que las autoridades temían interesantes datos que despejan algunas
que el conflicto con los pueblos indígenas dudas sobre el desarrollo final de la su-
se extendiese a otras áreas de la provincia. blevación de los pueblos del partido de los
Esta preocupación se agrandaba por la es- Ríos, iniciada diez años antes. El primero lo
casez de recursos para imponer el orden en ubicamos en las diligencias de la cobranza
ella. El alcalde mayor Fernández de Rivero de los tributos rezagados que debían los
reconocía que, cuando eran requeridos, los pueblos indios a raíz de la sublevación de
españoles residentes eran reacios a dividir 1668. En ellas, Luis Cano Gaytán, que fue
su tiempo entre el trabajo en sus tareas co- beneficiado interino del partido de Los
tidianas y la defensa del orden colonial; era Ríos en 1671, y que en el momento de
claro cuando afirmaba “que de mercaderes realizarse las citadas diligencias fungía
no es fácil hacer soldados”.49 como clérigo presbítero de la villa de Santa
Sin embargo, las autoridades virrei- María de la Victoria, afirma que el conflicto
nales aún tenían reparos para considerar acabó cuando el alcalde mayor Fernández
la vía militar como la más adecuada para de Rivero optó por reprimir con violencia
lograr la reducción. El origen del conflicto, la sublevación. El fracaso de los intentos
“las intolerables vejaciones que el alcalde llevados a cabo por Cristóbal Ruiz en 1671
mayor Don Francisco Maldonado por medio —Gaytán fungió como notario de la entra-
de un teniente que tenía allí les hacía con da— para reducir a los pueblos sublevados
repartimientos y quitándoles a menos pre- y a sus aliados de la “montaña”, desembocó
cio sus frutos y géneros”,50 hacía apreciar a en hechos violentos que acabaron con la
las autoridades que la vía pacífica seguía vida de varios españoles, pardos y negros
siendo el método más apropiado. No por asentados en la región. Pese a las exhorta-
nada, la provincia se batía con otro enemi- ciones de las autoridades virreinales de que
go, los ingleses asentados en los alrededo- el proceso de reducción fuera pacífico, para
51
res de la laguna de Términos: no esparcir los débiles y remisos retenes
En el juicio de residencia realizado en militares que defendían el territorio de la
1677 a Fernández de Rivero, encontramos presencia inglesa, Fernández de Rivero con-
49
Ibidem.
50
Ibidem.
51
Peter Gerhard, op. cit., p. 42.

12 8
formó una Compañía de Pardos dispuesta a desarrollo de la rebelión de los pueblos del
enfrentarse a los indígenas. En el primer partido de Los Ríos:
encuentro, las fuerzas del alcalde mayor “Y el que hallando sublevados todo el
mataron a una gran cantidad de rebeldes, Partido de los Ríos que se componen de
“con lo cual se atemorizaron y aquietaron nueve pueblos invadiendo éstos a otros
y vinieron poco a poco con buenos medios circunvecinos y haciendo algunas atro-
a la debida obediencia hasta hoy que se cidades, los conquisté, reduje y pacifiqué
hallan administrados y doctrinados, y con a fuerzas de armas y después con medios
administración de justicia”.52 suaves hasta dejarlos en obediencia de Su
Otro dato que informa del fin de la Majestad como al presente están debajo de
sublevación son las propias palabras del campana y administración de los Santos
alcalde mayor Miguel Fernández de Rive- Sacramentos y paga de los Reales Tributos
ro, cuando declara en los descargos de su como consta de los libros reales...”.53
residencia, en razón del papel jugado en el

* Doctor en Historia y profesor investigador titular del Área Académica de Historia y Antropología, Instituto
de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

52
Diligencias hechas sobre la cobranza de rezagos de tributos que los indios del partido de Los Ríos debían
al tiempo que entró a usar su oficio de alcalde mayor de la provincia de Tabasco, Santa María de la Victoria,
5 de abril de 1677, AGI, Escribanía de Cámara, 347B.
53
Descargos que hace el sargento mayor y alcalde mayor de Tabasco, don Miguel Fernández de Rivero,
Santa María de la Victoria, 17 de abril de 1677, AGI, Escribanía de Cámara, 347B.

12 9
ARCHIVO HOSPICIO CABAÑAS: INVESTIGACIÓN Y RESCATE DE
UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA MEXICANA DEL SIGLO XIX1

MARÍA DEL PILAR GUTIÉRREZ LORENZO*

E n las siguientes líneas se da a cono-


cer el rescate del Archivo Hospicio
2
Cabañas y se muestran las posibilidades
versas fuentes localizadas en otros archivos
de Guadalajara y mostraré su riqueza infor-
mativa para trabajar el tema. Pero también,
de este acervo para avanzar en el estudio y para una mejor comprensión y valoración
y comprensión de la historia sociocultural de las fuentes presentadas, se expondrá la
de los establecimientos educativos en Gua- validez y problemática de las mismas para
3
dalajara. En particular, quiero comentar abordar diferentes enfoques metodológicos
las principales características del fondo de la historia de la educación.4
Escuelas, Talleres, Industrias y señalar la
información de otros ramos de este archivo ESTABLECIMIENTO Y VOCACIÓN DEL HOSPICIO CABAÑAS
para acometer trabajos de investigación
sobre las escuelas del Hospicio Cabañas. Protección y educación5 son los rasgos dis-
Además, se incluirá un recorrido sobre di- tintivos del Hospicio Cabañas, institución
1
Trabajo presentado en el VI Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana.
2
Resultado de los trabajos de catalogación y clasificación del Archivo Hospicio Cabañas, fue la elaboración
de un instrumento de descripción de sus fondos. Véase: María del Pilar Gutiérrez Lorenzo, Inventario y guía
del Archivo Hospicio Cabañas. Catálogo del Fondo Antiguo, Guadalajara, Secretaría de Cultura del Gobierno
de Jalisco-Instituto Cabañas, 2000.
3
Carmen Castañeda, La educación en Guadalajara durante la Colonia, 1552-1821, Guadalajara, México, El
Colegio de Jalisco-El Colegio de México, 1984. Trabajo pionero en estudiar la historia social de la educación
en Guadalajara y que ha sentado las bases de estudios posteriores para la región del occidente.
4
Véase Carmen Castañeda, “Metodología para la historia social y cultural de las universidades del Antiguo
Régimen”, en Enrique González González y Leticia Pérez Puente (coord.) Colegios y universidades I. Del An-
tiguo Régimen al Liberalismo, México, CESU / UNAM, 2001. pp. 17-37; Jesús Márquez Carrillo, “Historiografía
de la educación, sociedad y cultura”, en Educar, Revista de Educación, oct-dic, Guadalajara, Secretaría de
Educación, 1997, pp. 21-29.
5
Un estudio sobre la relación entre la educación y protección recibida por las mujeres de Guadalajara en
el Colegio de San Diego, véase en Carmen Castañeda, “Huir de la Babilonia de este mundo. Educación,

13 0
que se remonta a fines de la década de los de asistencia de niños expósitos bajo la ad-
60 del siglo XVIII y que, pese a los avatares vocación de San José, cuya dirección debía
históricos, ha perdurado hasta nuestros quedar bajo el gobierno de la Mitra.
días como símbolo por excelencia de la be- Los problemas legales9 para llevar a
neficencia en el ciudad de Guadalajara.6 cabo la última voluntad de este particu-
Su génesis se inscribe dentro de la lar y las nuevas necesidades sociales de
tradición religiosa medieval que imponía Guadalajara, fueron postergando el inicial
al buen cristiano la obligación moral de proyecto. El desarrollo y crecimiento de la
ayudar a sus semejantes mediante obras ciudad, especialmente perceptible a partir
7
de misericordia. De esta práctica dependía de las últimas décadas del siglo XVIII, y la
en gran parte el perdón de los pecados y, presencia periódica de años calamitosos,
por tanto, la salvación eterna del alma. como el de 1786, de terrible hambruna,
Cumpliendo con este precepto de caridad hicieron extender la acción protectora del
cristiana, en 1767, José Comelles, rico proyecto institucional a pobres y mendigos
comerciante de origen catalán, dejaba en de distinto sexo. Así, para 1797, muchas
8
su testamento una cuantiosa cantidad so- eran las voces10 que se alzaban para pedir
licitando la erección de un hospital y casa que sin más demora se estableciera en la

protección legal y voces de mujeres en Guadalajara”, en Educar. Revista de Educación, Guadalajara, oct-dic,
Secretaría de Educación, 1997, pp. 49-62.
6
La institución fue fundada a principios del siglo XIX con el nombre de Casa de Caridad y Misericordia bajo
la dirección del gobierno eclesiástico. En 1883, años después de pasar a depender de la Dirección de Bene-
ficencia Pública del Gobierno del Estado, recibe legalmente el nombre de Hospicio de Guadalajara. Desde
1960 toma el nombre de Instituto Cabañas y su gestión depende de un patronato. Hospicio Cabañas es en
la actualidad la denominación que recibe el edificio que antaño fuera la institución benéfica y hoy espacio
destinado a actividades culturales.
7
La Iglesia considera que un cristiano está obligado a realizar catorce obras de caridad para ayudar a sus
semejantes. Al conjunto se le llama “Obras de Misericordia”.
8
164 pesos y 28 piezas de plata valuadas en 26,682 pesos. Véase Testamento de José Comelles, en Archivo
de Instrumentos Públicos (Guadalajara, Jalisco). Escribanía, Antonio de Berroa , vol. 10, año 1767, ff. 58v.-
61; “Depósito del caudal perteneciente a la testamentaría de D. José Ignacio Llorens, alias Comelles, 8 de
agosto de 1774”, en Libro que se lleva cuenta y razón de los caudales de difuntos que se van introduciendo
y sacando de la Real Caja. Caja de 1771-1792. Archivo de la Real Audiencia de Guadalajara. Biblioteca Pú-
blica del Estado de Jalisco ( BPEJ ). Juzgado General de Bienes de Difuntos, caja 10, exp 8.
9
Los recelos y desacuerdos suscitados entre los albaceas y el gobierno eclesiástico fueron retrasando la
puesta en marcha de la obra de misericordia, que por cláusula testamentaria no podía demorarse más de
cinco años. El dinero y la última voluntad de Comelles fue enmarañándose en un papeleo de años que,
para 1798, se resumía en un voluminoso expediente de 16 cuadernos y un mapa de emplazamiento del
inmueble; desgraciadamente, toda esta documentación se ha perdido.
10
En 1796 y 1797, el monarca Carlos IV, mediante sendas Reales Cédulas, instó a la fundación de casas de
expósitos y beneficencia tanto en España como en América.

131
Con la llegada a Guadalajara de la Ilus-
tración, de la mano del obispo Juan Cruz
Ruiz de Cabañas y Crespo, la realización del
establecimiento benéfico cobra un nuevo
giro. Entre las prioridades de este prelado
estaba el fomento de las actividades indus-
triales y artesanales para acceder al pro-
greso, y entre sus preocupaciones la “falta
de una buena educación”. El diagnóstico
emitido en 1795, antes de embarcar para
iniciar su carrera apostólica americana, de-
jaba bastante claro cuál iba a ser su línea
de trabajo:
“faltan en fin colegios y casas de edu-
cación de uno y otro sexo, y que donde las
hay se han manifestado sobradamente las
luces y talentos de esos naturales, y se
han palpado siempre los buenos y loables
efectos de cultura, de piedad, de fomento
de las artes y de todos aquellos felices
progresos que tanto interesan a la Religión
y el Estado, y necesita y pide con ansia
ciudad un hospicio de pobres donde se la humanidad, y un mundo político, pío y
“harán conducir a él los que sean y estén religioso”.12
impedidos para trabajar, no teniendo quien En Guadalajara no cesaron los obs-
11
los sustente y evite así su mendicidad”. táculos y las críticas cuando el obispo

11
María de los Ángeles Gálvez Ruiz, La conciencia regional en Guadalajara y el gobierno de los intendentes
(1786-1800), Guadalajara, UNED, 1996, p. 131.
12
Carta pastoral que el Ilustrísimo Señor Don Juan Cruz Ruiz de Cabañas, obispo de León Nicaragua, dirige
a todos los fieles de su diócesis, Madrid, Imprenta de Don Benito Cano, 1795, Biblioteca Pública del Estado
de Jalisco ( BPEJ ), Fondo Miscelánea, 311, pp. 38-39.

13 2
Cabañas retoma el varado proyecto de la oportuno el acopio de las materias primas,
institución “piadosa” que se pretendía fun- máquinas, útiles, instrumentos y demás
dar desde hacía tiempo. Sin embargo, en que sea necesario para las manufacturas,
1803 el monarca Carlos IV aprobó las orde- artes y oficios que se establezcan en la
nanzas para su gobierno: se iniciaba así su Casa, trabajo de los pobres y enseñanza
concreción. Se llamaría Casa de Caridad y de los jóvenes”. Así, la Casa de Caridad y
Misericordia y sus fines serían la protección Misericordia nacía como establecimiento
y la educación. La revisión de este docu- de “enseñanza, caridad, corrección y be-
mento elaborado por el propio Cabañas neficencia”.13
así lo manifiesta. De los 11 artículos que La imbricación de todas estas nece-
estructuran el modo de cómo habría de re- sidades sociales a las que la nueva insti-
girse esta institución de beneficencia, seis tución va a dar respuestas se aprecia de
reglamentan sobre estos conceptos. Así, el forma contundente en el artículo tres de
artículo primero se pronuncia acerca del las Ordenanzas, cuando se afirma que sus
Patronato, Protección y Denominación de “piadosos fines” serán el: “auxilio y cari-
la Casa; el tercero sobre la Clase de pobres tativa asistencia de los verdaderamente
que se han de admitir; el cuarto considera necesitados de esta ciudad y Obispado, su
el Pasto Espiritual e Instrucción Cristiana; el instrucción cristiana y civil, su aplicación al
quinto aborda la Instrucción Civil y Ocupa- trabajo, el fomento de la industria popular,
ciones; el sexto, Policía, sobre el trato cor- la educación de los jóvenes de ambos sexos
tés o conveniente entre “todos los pobres y el socorro de los artesanos y jornaleros
que se alberguen en esta Casa”; el séptimo: desocupados”.14
Manufacturas y Vestuario, señala al admi- Serían admitidos en la Casa de Caridad
nistrador su obligación de hacer “en tiempo y Misericordia todos los individuos que vo-

13
En 1792, ante la necesidad de este tipo de establecimientos, se propuso como medio para aumentar el
número de escuelas de primeras letras “excitar a los reverendos prelados de los conventos de Santo Domin-
go, San Francisco, El Carmen, San Agustín y San Juan de Dios a que establezcan escuelas en sus respectivas
casas a imitación de lo que han hecho varias comunidades en Nueva España”, véase Carmen Castañeda, La
educación en Guadalajara..., p. 197.
14
“Ordenanzas para el gobierno y dirección de la Casa de Caridad y Misericordia de la ciudad de Guadalaja-
ra, capital de la Nueva Galicia”, en Luis M. Rivera, El Hospicio Cabañas. Monografía histórica, Guadalajara,
Tip. Dosal, 1924, pp. 20-21.

13 3
luntariamente acudieren al establecimien- poner en esta casa por corrección, bien
to o fueran remitidos por las autoridades de que éstos han de pagar su manutención
15
la Junta de Caridad, atendiendo a las si- y vestuario.16
guientes seis categorías socioeconómicas:
El establecimiento también acogería de
1. Los niños de ambos sexos que fueren manera temporal —a lo sumo dos días— a
expuestos en ella. peregrinos y caminantes pobres y llevaría
2. Los ancianos de uno y otro sexo que por asistencia domiciliaria a aquellos jornale-
su edad no pueden ganar su sustento. ros y artesanos desocupados previa presen-
3. Los ciegos, lisiados, estropeados y en- tación de boleta expedida por la Junta de
fermos de achaques habituales, de cual- Caridad.
quier edad. Las personas protegidas por la Casa de
4. Los niños y niñas de corta edad, huér- Caridad y Misericordia recibirían sustento,
fanos y desamparados, o hijos de padres vestido y serían instruidos con esmero en
que no pueden darles crianza, ni educa- la “caridad cristiana que exige este piadoso
ción y no pueden tenerlos por su mucha establecimiento”,17 según las necesidades
pobreza. de su edad y el debido “pasto espiritual”.18
5. Las mujeres e hijos de los hombres ca- Así, “a los ancianos de ambos sexos se les
sados, comprendidos en la segunda y exercitará en actos de piedad propios de
tercera clase, aunque ellas sean mozas, sus años”. A los niños y niñas se les instrui-
sanas y robustas, por lo mucho que con- rá debidamente en la religión y a todos se
viene que estos matrimonios no estén les hará “frecuentar los sacramentos, per-
separados. suadiéndoles de amar la virtud, a aborrecer
6. Los niños y niñas que no excedan la edad la ociosidad y a conocer los males que re-
de 10 años, a quienes sus padres quieran sulten de ella”, siendo “indispensable” que

15
Las ordenanzas preveían la creación por el obispo de una Junta, Hermandad o Asociación de Caridad,
compuesta por 18 individuos, eclesiásticos y seculares, designados por él. Su nombramiento sería perpe-
tuo y cuando ocurriese una vacante, por muerte, renuncia o ausencia larga, el mismo obispo nombraría al
sustituto, cfr. Ordenanzas..., p. 20.
16
Ordenanzas..., p. 21.
17
Ibid.
18
Rivera, El Hospicio..., p. 23.

13 4
cada tres meses fueran examinados por los
capellanes de la Casa.
El interés educativo se dirigía a los ni-
ños contemplando la enseñanza de la lec-
tura, escritura, contabilidad y nociones de
dibujo y geometría, “por considerarse esto
de absoluta necesidad para que puedan ha-
cer progresos en cualquier arte u oficio”.19
En el caso de las niñas, la enseñanza que-
daría restringida a la lectura y las labores
de costura, bordado, lavado y planchado,
hilado, realización de medias, cintas, fajas
y botones, a guisar y a “los demás oficios
propios de su sexo”.20
La práctica educativa de la Casa de
Caridad y Misericordia de Guadalajara,
surge dentro de la tendencia estudiada por
Dorothy Tanck para la ciudad de México,
donde la influencia ilustrada introdujo la
necesidad de enfatizar la formación prác-
tica, y las habilidades técnicas para su apli-
cación en el trabajo.21 Un claro ejemplo fue
el establecimiento, en 1806, de la Escuela en un oficio que les posibilitara ganar un
22 jornal para cuando tuvieran que abandonar
Patriótica anexa al Hospicio de Pobres
con talleres para adiestrar a los internos la institución.23

19
Ibid., p. 24
20
Ibid., p.24
21
Dorothy Tanck de Estrada, La educación ilustrada, 1786-1836. Educación primaria en la ciudad de Méxi-
co, México, El Colegio de México, 1999, p. 204
22
El Hospicio de Pobres de la ciudad de México situado en el costado suroeste de la Alameda, se abrió en
1771 con fondos del rey, de la lotería y del arzobispo, ibid., p. 191.
23
Ibid., p. 192.

13 5
En el establecimiento benéfico regla- ver la enseñanza del dibujo, pues desde fi-
24
mentado por el obispo Cabañas en 1802, nes del siglo XVIII la reafirmación regional26
el interés en promover un espíritu artesa- estaba demandando importantes obras de
nal e industrial y desarrollar habilidades infraestructura. De ahí la fundación de una
técnicas entre los educandos, se fraguó escuela de enseñanza superior, que funcio-
con algunos años de antelación. En las nó pocos años, donde se impartieron clases
Ordenanzas de la Casa de Caridad y Mi- de aritmética, geometría, arquitectura y
sericordia se plasmaba esta determinación, dibujo bajo la dirección del arquitecto José
estableciéndose que en las naves y corre- Gutiérrez, quien levantó los planos del mo-
dores del impresionante edifico que se iba numental edificio neoclásico diseñado por
25
a construir se instalarían talleres y telares Manuel Tolsá.27
donde los internos, a cargo del maestro ar- La Casa de Caridad y Misericordia nació
tesano correspondiente, trabajarían hasta para “exercitar” en lo espiritual y temporal
conseguir el reconocimiento profesional, “del modo más heroico”28 a los más nece-
una vez obtuvieran la aprobación del sitados y desvalidos. Así, bajo la influencia
veedor del ramo. Mientras tanto, estarían ilustrada y el patrocinio eclesiástico, con
ejercitándose elaborando sayales, fraza- cuya importante dotación se concretó el
das, zapatos y sombreros para uso de los proyecto, se promovió además de la ins-
internos y, para su venta, cintas, botones trucción moral la formación práctica y la
de hilo, fajas y rebozos. El establecimiento capacitación para el trabajo. Una educación
también reconoció la necesidad de promo- civil y cristiana que para las niñas “será lo

24
Si bien el monarca Carlos IV aprobó por Real Cédula del 5 de septiembre de 1803, las “Ordenanzas para el
gobierno y dirección de la Casa de Caridad y Misericordia de la ciudad de Guadalajara, capital de la Nueva
Galicia”, la fecha de redacción del documento es del 27 de marzo de 1802.
25
Para el emplazamiento de la institución de beneficencia se eligió “la otra orilla del río”, junto al convento
de San Juan de Dios, lindando por el sur con los huertos de San Agustín. La elección del lugar, según Caba-
ñas, se debió a las singularidades del terreno. Su ubicación era cerca de la ciudad, pero fuera de la mancha
urbana, donde la pureza del aire y la circulación de los vientos estaba asegurada por su elevación: sobre
una “buena loma”; la calidad y abundancia de aguas; la cercanía del río San Juan de Dios para el desagüe de
inmundicias, y lo despejado del lugar rodeado de huertas y heredades, fueron los elementos que guiaron la
elección del obispo, marcada por una preocupación funcional que quiso en todo momento imprimir en su
obra, véase María del Pilar Gutiérrez Lorenzo, Hospicio Cabañas. Patrimonio de la humanidad (en prensa).
26
Ángeles Gálvez Ruiz, La conciencia regional..., pp. 51-53.
27
El 4 de diciembre de 1997, esta obra arquitectónica recibió la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad.
28
Ordenanzas..., p. 19.

13 6
más conveniente” “en la colocación [...], a y apellidos del Administrador, Capellanes,
su casamiento con los artesanos aplicados empleados escribientes, maestros y demás
y de buenas costumbres del pueblo o del dependientes de esta Casa, con expresión
Establecimiento [...], y para ello los auxilia- del sueldo que a cada uno les esté asig-
rá la Casa con cuanto tenga y pueda”;29 en nado y del día que empezó a disfrutarlo
el caso de los niños “se colocarán en clase [...]. Estará a su cargo repartir las primeras
de aprendices con los artesanos del pueblo materias en los laboratorios, y formará los
más acreditados por su buena conducta correspondientes cargos en el libro des-
y habilidad, procediendo los conciertos tinado a este fin, a los maestros y cabos
que parezcan más conducentes al mejor de sala, de quienes recogerá a su tiempo
cuidado y enseñanza de estos jóvenes, que las mismas materias manufacturadas [...].
estarán siempre bajo la tutela y protección De estas tomará razón en otro libro [...].
de esta Casa para proporcionarle las mayo- Será de su cargo la toma de razón de los
res ventajas”.30 individuos que entraren o salieren de la
Casa [...]. Formará un estado de los pobres
LA HISTORIA DEL ARCHIVO con expresión de sus departamentos, men-
sualmente, indicando los que existían en el
Siguiendo la práctica de gobierno de do- mes anterior y los que en el mismo hallan
31
cumentar y preservar lo escrito, el obispo entrado o salido [...]. La insinuada cuenta y
Cabañas prescribió en el artículo 11 de las estados quedarán a disposición del Señor
Ordenanzas para el gobierno y dirección de Obispo en el Archivo que mandará hacer su
la Casa de Caridad y Misericordia, lo que Ilma., con el conveniente resguardo, y en
debía ser escrito y archivado. Ordenaba al el mismo se custodiarán todos los papeles
administrador del establecimiento llevar de esta Casa, títulos de adquisición, escri-
cuenta con toda claridad, y separación turas, privilegios y cuantos documentos le
conveniente, en los libros que habrá con pertenezcan”.32
este fin, “en que se asienten los nombres Mi primer acercamiento a este archivo
29
Ordenanzas..., p. 26.
30
Ordenanzas..., p. 25.
31
Fernando J. Bouza Álvarez, “Escritura, propaganda y despacho de gobierno”, en Antonio Castillo (comp.),
Escribir y leer en el siglo de Cervantes, Barcelona, Gedisa, 1999, pp. 85-109.
32
Ordenanzas..., p. 34.

137
fue en 1997, cuando la Dirección General da se había ido guardando sin atender a
de Patrimonio Cultural de la Secretaría de ningún criterio de clasificación u ordena-
Cultura realizaba el expediente con el fin ción, por lo que el acervo había quedado
de promover ante la UNESCO la declaratoria reducido a un caótico montón de cajas; a
de Patrimonio de la Humanidad, para el nuestra llegada, la tónica general eran la
monumental edificio que fuera en Gua- desorganización, la división y el deterioro
dalajara Casa de Caridad y Misericordia de los documentos.
y, más tarde, Hospicio Cabañas. En ese En el momento de acometer los traba-
momento se me solicitó intervenir para jos de rescate del archivo, nos preguntamos
rescatar el archivo que se encontraba en si en algún momento de su historia se llegó
unas condiciones de total abandono. Desde a realizar un instrumento de consulta y
tiempo atrás, la documentación conserva- nos dimos a su búsqueda. Sólo una reseña

13 8
elaborada en 1979 daba testimonio de su desorganización y negligencia, al desarro-
33
existencia. Su autora, tras proporcionar llar las tareas de clasificación y ordenación
algunos datos de su historia, informaba pudimos ir recopilando, en distintas cajas y
que estaba integrado por 2,000 documen- dependencias, documentación sobre las es-
tos y que carecía de inventario u otro ins- cuelas y los talleres del establecimiento be-
trumento de descripción. Aún así, elaboró néfico. Con esta temática fuimos formando
una somera relación de la documentación: el conjunto documental Escuelas, talleres e
asentó que el documento más antiguo era industrias dentro de la sección Administra-
de 1716, registrando 15 series documen- ción (véase Cuadro de clasificación).
tales distintas y, de forma orientadora, el A continuación se señalan las secciones
periodo que cubrían. Sin especificar fechas, del Archivo Hospicio Cabañas donde se lo-
la última de las series era titulada: “Gastos calizan posibles fuentes para el estudio del
de sostenimiento y movimiento de alumnos funcionamiento escolar de la institución.
por sexo y clase de instrucción en el Hospi-
cio, dependencia del Gobierno del Estado”. a) Administración
Era la única alusión a la existencia de fuen- Aquí se encuentra el grupo documental
tes para la historia de la educación de este Escuelas, talleres e industrias. Está confor-
establecimiento benéfico. mado por 13 legajos con un total de 149
Para las labores de organización docu- expedientes, abarcando un periodo que
mental tuvimos que investigar acerca del va de 1839 hasta 1991. Para facilitar su
gobierno y funcionamiento de este estable- consulta se elaboró una ficha descriptiva
cimiento benéfico a lo largo de su historia. de cada uno de los documentos. Por este
Pronto nos dimos cuenta de su definición catálogo sabemos que el ramo Escuelas,
hacia la protección y la educación, y fuimos talleres e industrias contiene la siguiente
encontrando los testimonios documentales información:
al respecto. Pese a que los fondos con-
servados en el Archivo Hospicio Cabañas - Estadísticas escolares
sufrieron irreparables mermas a causa de la - Efectos elaborados en los talleres

33
Alma Pinto, “Archivo del Hospicio Cabañas”, en Carmen Castañeda (comp.), Guía de los archivos históri-
cos de Guadalajara, Guadalajara, Gobierno del Estado, 1979, pp. 33-36.

13 9
- Calificaciones - Horarios
- Bitácoras de clase - Trabajos de clase
- Admisiones y bajas - Programas, planes de estudio
- Certificaciones - Premios de conducta y aplicación
- Exámenes -Horarios, planificación de curso
- Temarios y cuestionarios - Gastos escolares, material escolar.34

34
Véase María Pilar Gutiérrez, Inventario y guía..., pp. 110-115.

14 0
ARCHIVO HOSPICIO CABAÑAS
CUADRO DE CLASIFICACIÓN
Sección/Subsección Serie Legajos Expedientes Fechas extremas
1. Gobierno 30 390 1801-1991
1.1. Correspondencia 11 141 1845-1991
1.2. Gestión 3 54 1839-1989
1.3. Inventarios

2. Administración
2.1. Trabajo social 2.1.1. Movimientos y 11 271 1829-1941
estados
2.1.2. Revistas 10 290 1893-1986
2.1.3. Expedientes de 5 159 1821-1991
asilados
2.1.4. Libros de registro35 4 25 1839-1941
2.1.5. Licencias 6 82 1829-1998
2.1.6. Admisiones 1 32 1829-1973
2.1.7. Miscelánea 1 13 1848-1987
2.2. Personal 2.2.1 Nóminas 35 158 1832-1990
2.2.2. Empleados 27 162 1846-1989
2.2.3. Disciplina y control 12 46 1893-1991
2.2.4. Miscelánea 8 54 1963-1991
2.3. Sanidad 10 73 1832-1985
2.4. Suministros 18 215 1830-1991
2.5. Escuelas 13 149 1839-1991

3. Contabilidad 120 1830-1991


3.1. Ingresos y egresos 7 1963-1994
3.2. Depósitos bancarios 14 1962-1991
3.3. Presupuestos 178 1964-1991
3.4. Pólizas de egresos

4. Fondo antiguo
4.1. Escribanías 1-2 1-34 1723-1899
4.2. Capellanías 2 35-72 1743-1849
4.3. Haciendas 4.3.1. Hacienda de 3-4 73-185 1801-1850
Miraflores 99-103 1806-1834
4.3.2. Hacienda Santa 104-110 1835-1850
Rosa
4.3.3. San José del Salitre 111-135 1801-1850
4.3.4. Hacienda Zapotla- 136-185 1803-1850

35
La serie completa de los Libros de registro y asiento desde la apertura de la institución hasta nuestros
días (exceptuando los años que aquí se asientan) se encuentra en las oficinas del Instituto Cabañas (De-
partamento de Dirección), sito en avenida Mariano Otero 2145.

141
Sección/Subsección Serie Legajos Expedientes Fechas extremas
4.4. Fincas urbanas nejo 5-8 186-338 1831-1850
4.5. Huerta 9 239-250 1829-1847
4.6. Talleres 9-10 251-285 1832-1899
10 251-272 1830-1889
4.6.1. Imprenta 10 273-277 1832-1839
4.6.2. Rebocería 10 278-284 1836-1845
4.6.3. Carpintería 11 285 1899
4.7. Harinas 4.6.4. Sericultura 10 286-297 1825-1831
4.8. Pan de Belén 11 298-305 1878-1883
4.9 Edificio y obras 11-13 306-360 1829-2000

Aunque la mayor parte de estos docu- que se inicia en 1893 y está integrada por
mentos corresponde a la primera mitad del 12 legajos y 162 expedientes, se pueden
siglo XX, los expedientes que esta sección averiguar, en algunos casos, los méritos y
del archivo conserva sobre la educación del la “conducta observada” de los distintos
siglo XIX son de un gran valor, pues consti- maestros en el desempeño de su ejercicio
tuyen una fuente desconocida hasta hace profesional, pudiéndose reconstruir el pa-
pocos años para reconstruir la historia y las radigma educativo del Hospicio Cabañas.
prácticas educativas del Hospicio Cabañas. En Trabajo Social se agrupa, con dis-
También se nos presentan como un fondo tinta tipología documental, una misma
de gran importancia para comprender la temática: la población del Hospicio. Movi-
realidad histórica de esta institución y su mientos y Estados, Revistas, Expedientes de
inserción dentro del contexto educativo y Asilados, Libros de registro, Licencias, Ad-
urbano de la Guadalajara decimonónica. misiones y Miscelánea son las series donde
Más información sobre las prácticas se encuentran numerosos documentos
educativas del Hospicio Cabañas pode- estadísticos que dan cuenta de las “altas y
mos encontrarla en Personal. En Nóminas bajas de empleados, asilados y educandos
se consigue localizar, para algunos años de ambos sexos”. Igualmente se conservan
del siglo XIX, los sueldos y nombres de los los Libros de registro donde se anotaban,
maestros y artesanos que tuvo el estable- por departamentos, los ingresos que tenían
cimiento educativo; en Disciplina y Control, lugar; también podemos encontrar solici-

142
tudes de acogida y órdenes de admisión obligado a inventariar, cada año, los mue-
del gobierno del estado, licencias, informes bles útiles y enseres de todos los departa-
de los asilados, etc. Se trata de una fuente mentos del Hospicio. Se debía especificar
de gran importancia para el análisis social el número de unidades de cada uno de los
de la población del Hospicio Cabañas que bienes y, algunas veces, su valor. Es un ma-
podría ayudarnos a reconstruir la historia terial riquísimo para el análisis de la vida
cuantitativa y biográfica de los educandos material, pero que sólo conserva relaciones
y de los maestros. completas para algunos años de fines del
siglo XIX y principios del XX.
b) Gobierno
Otros documentos para estudiar esta c) Fondo antiguo
institución de protección y educación, se En Talleres se halla la documentación sobre
localizan en la Sección Gobierno. Dentro las actividades artesanales que se instala-
de la subsección Gestión, encontramos ron en la Casa de Misericordia en el siglo
los libros diarios de entradas y salidas de XIX. Cuentas sobre los gastos y productos
los niños y otros asuntos como órdenes de de la imprenta y del expendio de libros y
dirección, informes estadísticos, relaciones cuadernos anuales de gastos e ingresos de
de internos, reglamentos, programas de ac- los talleres de rebocería y carpintería, se
tividades, horarios departamentales y reco- pueden encontrar desde 1830 hasta 1845.
nocimientos. Los datos no son sistemáticos. La secuencia documental es una de las
Se trata más bien de una información con grandes virtudes de esta fuente al permitir
muchas lagunas temáticas que fluye con reconstruir la producción de estos talleres.
regularidad a partir de la segunda mitad Los problemas se presentan para fines del
del siglo XX. Sin embargo, los esporádicos siglo XIX, donde la documentación aparece
datos que se pueden encontrar para el siglo de forma muy fragmentada. Apenas ha
XIX son de gran valor para establecer políti- quedado testimonio documental de lo que
cas institucionales. fueron los talleres de pasamanería, modas y
Inventarios. Según las Ordenanzas de sericultura. Sólo se registran datos aislados
la Casa de Misericordia, el administrador de los de 1883 y 1899.
debía llevar libros contables donde estaba

14 3
d) Fondo fotográfico y bibliográfico del obispo Cabañas (1824) y problemas
El Archivo conserva un fondo fotográfico de financiamiento marcados por la cons-
de gran valor conformado por cuatro cajas trucción del naciente estado, constriñen
—sin catalogar— que contienen fotos de las en ese momento el proyecto institucional
actividades diarias de los niños, trabajos en a “la educación y enseñanza de niños de
los talleres, entregas de premios, visitas de ambos sexos”. Sabemos que entre 1829 y
personajes ilustres, etc. La mayoría corres- 1839 ingresaron 50 niños; 19 el año de su
ponde a la segunda mitad del siglo XX. apertura, nueve en 1830, seis en 1931, dos
También cuenta con un pequeño pero en 1832 y 1834, uno en 1835, dos en 1836,
valioso fondo bibliográfico conformado por cuatro en 1837 y 1838 y uno en 1839.37
algunas de las publicaciones que salieron La mayor parte abandonaba la institución
del taller de imprenta del Hospicio Caba- tras una estancia de varios años, habien-
ñas, entre las que destacan las destinadas do recibido una formación impartida por
al uso de los niños de las escuelas36 y varios cuatro maestros: de educación, enseñanza,
manuales escolares del siglo XX. academia y música.38 Estos conocimientos
dotaban a los internos de los instrumentos
EL HOSPICIO CABAÑAS: necesarios para acceder a un oficio, lograr
EDUCACIÓN Y AMPARO EN EL SIGLO XIX mantenerse y salir de la pobreza. Pero no
a todos ellos les esperaba el mismo futuro.
Los primeros testimonios que tenemos Algunos, tras encontrar el asilo espiritual y
sobre las escuelas de primeras letras en el material, morían prematuramente víctimas
Hospicio son de 1829, cuando la institución de una enfermedad o alguna epidemia,
reanuda sus servicios tras el paréntesis de como la del cólera de 1833.39 Otros que
la guerra de Independencia. La muerte mostraban aptitud para el estudio, pasaban

36
Véase Catecismo de economía doméstica para el uso de las Escuelas de niñas. Reimpreso con Lijeras (sic).
Reformas, Guadalajara, Establecimiento Tipográfico del Hospicio, 1868.
37
“Cuenta de niños entrados y salidos de la Casa”, Archivo Hospicio Cabañas ( AHC ), Administración, Tra-
bajo Social, leg. 1, exp. 2.
38
“Nóminas de sueldos pagados a los empleados y mozos en el año 1832”, AHC, Administración, Personal,
Nóminas, leg. 1, exp. 1.
39
Véase Lilia Oliver Sánchez, “Una nueva forma de morir en Guadalajara: el cólera de 1833”, en El Cólera de
1833: una nueva patología en México. Causas y efectos, México, INAH, 1992, pp.89-104.

14 4
al Colegio Seminario con una “beca de Para años posteriores, estas fuentes
40
merced”, si bien eran los menos. Además —inventarios y nóminas— nos brindan una
de los niños “de caridad”, la Casa de la mayor información sobre la educación y
Misericordia aceptó muchachos de fami- protección de las mujeres en la Casa de la
lias pudientes, los llamados “pensionistas” Misericordia. Por ejemplo, que además de la
que pagaban una colegiatura anual de 120 “doctrina cristiana”, en 1835, se les empie-
41
pesos. Tenemos pocas noticias más sobre za a enseñar costura a cargo de la maestra
la educación que recibían los internos va- doña Pantaleona Ojeda.43 La primera mani-
rones en la Casa de Misericordia. festación de alfabetización femenina es de
Sobre el funcionamiento o población 1841 y se nos presenta en el inventario ge-
de la escuela de niñas, la documentación neral de ese año realizado el 10 de julio por
de nóminas nos indica que la formación el administrador del establecimiento, don
recibida por las féminas en sus inicios, Agustín Santoscoy. Este inventario de 19
estaba al cargo de dos maestras sin espe- fojas levantado por ramos y dependencias,
cificar qué clase de instrucción impartían. registra los enseres y útiles hallados en ese
Diferente a la recibida por los varones, era momento en el departamento de niñas.
menos valorada en términos económicos Por esta fuente documental sabemos de la
puesto que frente a los 300 pesos anuales existencia de una “sala de escribir” con “28
que recibían don Juan José Gallaga y don tinteros de plomo pequeños y de los de la
Francisco Dena, maestros de educación y clase que llaman económicos”, seis mesas
enseñanza de la escuela de primeras letras “para escribir “ dos de ellas sin cajón y
para niños, las hermanas Conique, doña cuatro bancas “para el mismo fin”. También
Josefina y doña Faustina, maestras en el se registran 32 “pautas”, ocho “en buen es-
departamento de niñas, percibían tan sólo tado” y 24 “rotas y maltratadas” por el uso
42
100 pesos cada una. continuado de las principiantes para hacer

40
“Cuenta de niños entrados y salidos de la Casa”, AHC, Administración, Trabajo Social, leg. 1, exp. 2.
41
Ibid.
42
“Nóminas de sueldos pagados a los empleados y mozos en el año 1832”, AHC, Administración, Personal,
Nóminas, leg. 1, exp. 1.
43
AHC, Administración, Personal, leg. ½.

14 5
bien su escritura, y “12 hojas de talco para dado y las costura, actividades realizadas
ejercidos de pluma”. Asimismo, las educan- en la llamada “sala de bordado, costura y
das de la Casa de la Misericordia recibían lectura”. De este recinto de aprendizaje, so-
ciertas nociones de aritmética, utilizando cialización y protección salieron singulares
las maestras para su aprendizaje un “lienzo labores, tales como conclusiones de “raso
de vara y media en que está escrita la tabla forradas de tafetán, guarnecidas con fleco
44
pitagórica”. No podía faltar en la forma- de oro fino y grandes borlas de seda”, y una
ción de las mujeres el adiestramiento en las “sobrecama de 2 y medio varas de largo por
labores “propias de su sexo”, como el bor- 2 de ancho, bordada de seda de colores”,45

44
Tabla de multiplicar que consiste en una cuadrícula en que en la primera fila y en la primera columna
están escritos los números de una cifra a partir del uno, encontrándose el producto de dos números de
ellos en la intersección de la fila en que está uno con la columna en que está el otro.
45
AHC, Gobierno, Inventario, leg. 1, exp. 6.

14 6
trabajos que significaban un ingreso para giosa dedicada a la enseñanza se inaugura
las internas y eran muy cotizados entre la un nuevo estilo en el funcionamiento de la
ciudadanía por su ornato y fineza. institución. Se inicia un proceso de femini-
Además, el departamento de niñas zación, a través del cual se irá construyen-
contaba con una “Escoleta de Música”, do una nueva identidad institucional donde
dotada con dos “claves cuadrilongos meji- la formación profesional se convertirá en la
canos que se hallan en buen estado”, siete protección brindada a las mujeres discrimi-
“monocordios útiles” y dos “inservibles”, nadas socialmente, en un proceso que llega
dos “vihuelas séptimas de madera fina y hasta nuestros días.
maqueadas en buen estado” y un variado En el transcurso de pocos años, las
46
repertorio de obras musicales. Por estos monjas consiguieron complementar la
datos se puede considerar que hasta bien “protección ” de aquellas hijas cuyos padres
entrado el siglo XIX el internado femenino buscaban una esmerada educación católi-
de la Casa de Misericordia siguió con la tó- ca en un colegio dirigido por religiosas a
nica marcada por los colegios y conventos cambio de una pensión, con la instrucción
novohispanos en la educación de las niñas, gratuita a todas las niñas internas.
como ha estudiado Pilar Gonzalbo, donde Gracias al hallazgo de los impresos
la música ocupaba un espacio destacado en realizados en 1864 y 1865 en la Sección
47
la educación. Miscelánea de la Biblioteca Pública del
Analizar la vinculación de la enseñanza Estado de Jalisco para presentar “las ca-
femenina con la sociedad de Guadalajara, lificaciones y premios que han merecido
requiere situarnos en el momento en que los niñas y niñas del Hospicio”,48 y a la
las hermanas de la Caridad arriban al publicación, en 1863 de los resultados de
Hospicio (1853). Con esta nueva orden reli- las calificaciones y premios del “Colegio de

46
Ibid.
47
Pilar Gonzalbo Aizpuro, “Reffugim Virginum. Beneficencia y educación en los colegios y conventos novo-
hispanos”, en Manuel Ramos (coord.), Memoria del II Congreso Internacional. El monacato femenino en el
imperio español, Monasterios, beaterios, recogimientos y colegios, México, CONDUMEX , 1995, pp. 429-441.
48
Exámenes y premios en el Hospicio. Calificaciones y premios que han merecido los niños y niñas del Hos-
picio, Guadalajara, Tipografía del Hospicio, 1864. BPE, Miscelánea 73, núm. 13; Exámenes en el Hospicio.
Calificaciones y premios que han merecido los niños y niñas del Hospicio, Guadalajara Tipografía del Hos-
picio, 1865. BPEJ, Fondo Miscelánea 73, núm. 14.

147
Niñas en el Hospicio”,49 pudimos acercar-
nos al régimen de enseñanza que instaura-
ron las religiosas. Con anterioridad, ningún
trabajo sobre la educación en Guadalajara
en el siglo XIX había hecho mención a
este plantel. Estudié las circunstancias
sociales de la llegada de las religiosas a
Guadalajara y las condiciones para el es-
tablecimiento del Colegio; identifiqué a los
agentes educativos y sociales involucrados
en este proyecto; registré los cátedras, los
profesores y los textos; examiné los actos
académicos, identifiqué categorías en la
población estudiantil y establecí vínculos
entre el Colegio, las Escuelas del Hospicio y
la sociedad de Guadalajara, expresando su
protagonismo en la profesionalización de
la mujer en el magisterio.50 Aunque todavía
queda mucho que estudiar sobre el tema, Hospicio” elaborado por la directora, Juana
esta investigación ha sentado las bases de Ursúa, y presentado al gobierno del estado.
futuros trabajos. Se trata de un documento de 1892, impre-
Una segunda investigación se de- so en el taller del Hospicio y que contiene
sarrolló a partir del “Estado general del 30 hojas.51 También lo encontramos en la

49
Colegio de Niñas en el Hospicio. Lugares, calificaciones y premios que, en los exámenes habidos en este
establecimiento los días 18, 19 y 20 del presente mes, han obtenido las niñas según su aplicación y la ins-
trucción que en ellos manifestaron, Guadalajara, Imprenta del Hospicio, 1863. BPEJ, Fondo Miscelánea,
173, 10.
50
María del Pilar Gutiérrez Lorenzo, “La Escuela para señoritas fundada por las Hermanas de la Caridad
en 1861 “El Primer plantel de maestras de Jalisco”, en Primer Congreso Internacional sobre los Procesos de
Feminización del Magisterio, memoria electrónica, San Luis Potosí, SEGE, CIESAS, El Colegio de San Luis,
UAM, 2001.
51
Estado General del Hospicio de Huérfanos de Guadalajara presentado al Supremo Gobierno del Estado
por Juana Ursúa directora del Estado del Establecimiento, Guadalajara, Tip. del Hospicio, 1892. BPE, Fondo
Miscelánea, 164, núm. 49.

14 8
sección Miscelánea de la Biblioteca Pública banidad, la buena educación y la inserción
del Estado de Jalisco. productiva en la sociedad fue el principal
Expulsadas en 1874 las monjas del objetivo del gobierno estatal, al apoyar esta
Hospicio a raíz de las Leyes de Reforma y escuela para mujeres sin recursos, pues ser
bajo la Dirección de la Beneficencia del Go- mujer, pobre y carecer de instrucción eran
bierno del Estado, la gestión administrativa demasiadas marginaciones. A través del re-
es asumida por señoritas o señoras de pres- glamento y plan de estudios implantado,
tigio local que, como Juana Ursúa, intro- pude adentrarme en la vida cotidiana de
ducen en el transcurso de muy pocos años las asiladas, conocer los horarios y prefe-
innovaciones acordes con los lineamientos rencias profesionales de las educandas. Por
pedagógicos positivistas en boga. Un claro las hojas de servicios de las maestras esbo-
ejemplo es el impulso dado a la Escuela cé un cuadro con las cualidades requeridas
de Artes para Mujeres, donde las niñas a las maestras y las disciplinas impuestas a
recibían una preparación profesional para las alumnas, acercándome así a la historia
cuando tuviera que abandonar el Hospicio. cultural y de las mentalidades. Reconstruí
Otra vez instrucción y protección hacia nexos con la sociedad de Guadalajara a
la mujer. Vemos, pues, que este esquema través del estudio del taller de sericultu-
sigue vigente en el Hospicio al pasar a de- ra, que respondía al interés particular del
pender de las autoridades civiles. Sirva de gobernador en turno, Ramón Corona, de
ejemplo para dar respuesta a la pregunta apoyar la producción y cría del gusano de
formulada por la doctora Castañeda.52 seda con vista a su aplicación industrial. Y
Con base en este documento impreso señalé el significado que representaba estar
estudié las características del estableci- en el Hospicio y llevar el apellido Cabañas,
miento de la Escuela de Artes de Guada- marca de identidad que compartía 16% de
lajara —proyecto educativo femenino de las internas.53 Aunque es necesario conti-
alcance nacional—, en las instalaciones del nuar trabajando con profundidad en todos
Hospicio Cabañas. La enseñanza de la ur- los aspectos anteriores y seguir revisando

52
Carmen Castañeda,“Huir de la Babilonia...”, p. 61.
53
María del Pilar Gutiérrez Lorenzo, “La Escuela de Artes para Mujeres del Hospicio de Guadalajara, 1883-
1894”, ponencia presentada en el VIII Encuentro Nacional y IV Internacional de Historia de la Educación,
Morelia, 2001.

14 9
archivos,54 creemos que el estudio de este identificar y más tarde a localizar física-
plantel ayudará a dar respuestas a muchas mente en diferentes bibliotecas y archivos
preguntas acerca de la educación en la ciu- los textos y manuales escolares de “uso de
dad de Guadalajara del siglo XIX. las escuelas”. Gracias a los libros contables
de la imprenta que se han conservado,
INVESTIGACIONES A FUTURO podemos conocer, además de los títulos,
tirajes, años de publicación, costos, precios
Con el convencimiento de que la cons- de venta, gratuidad de los mismos, etc,
trucción histórica de un establecimiento Elemento destacado en el proceso de
educativo no debe enfocarse desde el construcción social de las disciplinas esco-
aspecto institucional únicamente, sino que lares, los manuales escolares del Hospicio
es preciso establecer vinculaciones con las Cabañas son una fuente de capital impor-
estructuras sociales donde nace y se desa- tancia en la articulación entre educación,
rrolla, son varios los enfoques metodológi- cultura y sociedad en la Guadalajara del
cos que nos permiten plantear las fuentes siglo XIX. Se trata de un campo de investi-
documentales sobre el Hospicio Cabañas. gación que está en auge56 y que en México
está empezando a dar frutos.
a) Los manuales escolares y la historia de
las disciplinas b) La población escolar del Hospicio
Investigaciones sobre la imprenta y produc- Cabañas
ción de impresos que salieron del taller del Estudiar los procesos internos de la po-
Hospicio Cabañas55 nos llevaron primero a blación escolar del Hospicio Cabañas es

54
En el Ramo Beneficencia del Archivo Histórico de Jalisco, se han localizado algunos nombramientos del
personal del Hospicio y notificaciones al gobierno del estado.
55
Véase María Pilar Gutiérrez Lorenzo, “Impresiones y ediciones del taller de imprenta de la Casa de Mi-
sericordia”, en Laura Beatriz Suárez de la Torre, Empresa y cultura en tinta y papel (1800-1860), México,
Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora-UNAM, 2001, pp. 205-229; y María Pilar Gutiérrez
Lorenzo, “Arte de imprimir, negocio de impresor: costos de impresiones y salarios de operarios de la im-
prenta del Hospicio Cabañas en Guadalajara, 1833-1839”, ponencia presentada en el I Congreso Historia
Económica, México, 2001.
56
Entre los trabajos internacionales pioneros cabe destacar el de Ivor Goodson, Historia del currículo. La
construcción social de las disciplinas escolares, Barcelona, Ediciones Pomares-Corredor, 1995; Paual Au-
bin, Les communautés religieuse et l’édition du manuel scolaire au Québec. 1765-1964, Sherbrooke, Groiupe
de recherche sur l’édition littéraire au Québec, 2001.

15 0
otra de los investigaciones pendientes. En señala Chartier,57 la manera de promover
los Libros de Registro de la Institución se la imagen institucional, una representa-
encuentran datos familiares, procedencia ción colectiva de su forma de estar y de
geográfica, condiciones socioeconómicas, ser vistos por el mundo circundante. Las
partidas de bautismo, notas médicas y otros ceremonias del Hospicio y el monumental
datos como la fecha de entrada y motivo de inmueble neoclásico —referencia para la
salida de la institución, que permiten re- identificación del espacio urbano— son
construir el carácter social de su población otros enfoques metodológicos para trabajar
asilada y su vinculación con los estudios la proyección social del Hospicio. El atuen-
profesionales y las demandas sociales. Con do de los internos, la imagen distintiva de
base en las listas de alumnas del colegio de fundadores y directores, el reconocimiento
monjas del Hospicio, se puede establecer el público de las directoras y su estado civil
paradigma de la educación femenina de la marcado por la soltería o la viudez, nos re-
élite y un recuento del apellido Cabañas miten al estudio de los comportamientos y
entre los asilados detectará pautas sociales simbologías, que es una vía más de conocer
de identidad. También se podrán seguir la relación institucional con su entorno.
niveles educativos y trayectorias escolares
dentro y fuera de la institución, enfoques d) Cultura escolar y vida cotidiana en el
todos ellos que nos permitirán trazar nexos Hospicio
de unión entre la institución educativa y su No podemos olvidar que una forma de co-
entorno social. nocer la cultura escolar del Hospicio es me-
diante el estudio de los objetos materiales.
c) La representación del Hospicio Vida cotidiana y cultura material pueden
Los actos públicos, como los exámenes ser estudiados a través de los inventarios,
realizados en las escuelas y los premios donde se reflejan los enseres y muebles de
entregados a los escolares de la institución, los departamentos. Para adentrarnos en los
proyectaban el dominio del Hospicio sobre aspectos de la alimentación, nos puede ser
el espacio público y privado. Era, como de utilidad la documentación de Suminis-

57
Roger Chartier, El mundo como representación. Historia cultural: entre práctica y representación, Barce-
lona, Gedisa, 1999.

151
tros, donde se anotaba la cantidad, natura- son una forma de adentrarnos en diversos
leza y monto de los alimentos consumidos aspectos de la vida cotidiana. Es un mate-
en cada uno de los departamento. También rial riquísimo pero apenas conservado para
en Suministros se encuentran relaciones de algunos años.
ropa confeccionada, comprada y entregada En conclusión, el rescate del Archivo
a los internos, así como las necesidades de Hospicio Cabañas y el hallazgo de im-
cada uno de los departamentos. portantes fuentes documentales de su
La distribución en el espacio de los asi- historia educativa en diferentes archivos
lados por sexo, edad y necesidades educa- de Guadalajara, constituyen un aliciente
tivas, nos habla de una reglamentación que para abordar nuevas investigaciones que
cuidaba mantener la individualidad de cada indaguen nuevos campos de análisis y
departamento y la independencia del área practiquen la interdisciplinaridad. Sólo así
destinada a talleres y escuelas. Los conta- conseguiremos construir la historia del
dos reglamentos que se han conservado funcionamiento escolar del Hospicio y su
en la sección Gobierno, y los expedientes relación con las estructuras de la sociedad
clasificados en la serie Disciplina y control, de Guadalajara en el siglo XIX.

* Investigadora de la Universidad de Guadalajara.

15 2
EL ANUARIO DE HISTORIA DEL NORESTE DEL ARCHIVO
GENERAL DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN*

J. JESÚS ÁVILA ÁVILA**


[...] presentaremos en cada ocasión un tratamiento, una oferta de te-
mas, sin postular ningún planteamiento de pensamiento único. Somos
plenamente conscientes de [tratar de] evitar aquellas propiedades bien
conocidas de [cierto tipo de entendimiento de la historia, empeñada] de
acuerdo a una sentencia irreprochable, ya clásica (Paul Valéry): [en] ha-
cer soñar y embriagar a los pueblos, crearles falsas proclividades de seres
excepcionales, de enfatizar sus viejas plagas, atormentarles con delirios
de grandeza o de persecución, de acarrear la intolerancia y la soberbia, o
bien, de acrecentar el derrotismo y la frustración.1
Presentación: Historia del Noreste Mexicano

abierto para el estudio crítico de nuestra


E n Nuevo León, a manera de balance y
recapitulación, existen pocos referen-
tes historiográficos en lo que atañe a la
historia regional, estudio, por cierto, enten-
dido como “[...] un punto de [confluencia] y
edición de publicaciones vinculadas orgáni- de articulación entre lo nacional y los es-
camente al ser y quehacer de los archivos; tudios de caso, pero con un estatus propio:
es decir, impresiones no sólo constituidas [que] trata de explicar el conjunto de rela-
para difundir el desarrollo institucional de ciones sociales propias (internas) y cómo se
éstos, que es de suyo primordial, a través de transforman por la influencia y relaciones
la difusión de los instrumentos de consulta que mantienen con regiones circundantes,
tan necesarios para investigadores e histo- con el país y con el mundo”.2
riadores, sino como un espacio y un foro Quizá la escasez de textos con las

1
Historia del Noreste Mexicano, Tierra de guerra viva: nómadas y civilizados en el noreste mexicano, 1800-
1885, Anuario del Archivo General del Estado de Nuevo León, Monterrey, vol. 1, noviembre de 2003, p. 1.
2
Leticia Reina, Historia regional e historia nacional, en Historias, núm. 29, p. 138.

15 3
características arriba enunciadas se deba propósitos esenciales: primero, difundir el
o se explique, en buena medida, por cierto invaluable patrimonio histórico documen-
grado de desatención de la administración tal del Archivo para “[...] poner al alcance
pública hacia sus reservorios documentales de su lectorio temas, papeles y citas que en
y, en algunos casos, hasta desdén. alguna forma pueden estar asociados a su
Las instituciones de archivo que inclu- específica parcela de investigación [...]” y,
yen como parte de sus funciones sustan- segundo, la inclusión de “[...] colaboracio-
ciales una política editorial, bien sea por nes y ensayos que pretendidamente hayan
medios impresos o electrónicos, denotan sido basados en nuestro reservorio [...]”.
un eminente nivel de madurez, añaden un Los responsables de la edición tenían
valor agregado digno de ser reconocido claro que era fundamental preservar,
socialmente. conservar, organizar, clasificar y describir
En ese sentido, la publicación del la documentación resguardada, protocolo
Anuario de Historia del Noreste del Ar- indispensable en un archivo moderno que
chivo General del Estado de Nuevo León debía ser capitalizado “[...] en el momento
obedece a las motivaciones descritas. No en que esta información [fuera] utilizada
es producto de un hecho aislado ni for- por intelectos deseosos de analizar el pre-
tuito, una ocurrencia o un capricho de la sente interpretando el pasado [...]”.3
administración en turno del Archivo. Para El Archivo General del Estado fue pio-
dimensionar la aparición de este Anuario, nero a nivel local en lo que atañe a la pu-
creemos necesario exponer una apretada blicación de obras que no sólo difundieran
síntesis de los antecedentes, en materia de su acervo, sino que buscan la inserción de
difusión, realizados en el seno de la bicen- colaboraciones y artículos documentados
tenaria institución. en sus fuentes primarias.
Fue en marzo de 1978 que surgió el Posteriormente, en las décadas de los
Boletín del Archivo General del Estado, 80 y los 90 fueron encomiables los trabajos
con una periodicidad trimestral y dos realizados por los archivos municipales de

3
Gobierno del Estado de Nuevo León, Boletín, Archivo General del Estado, Sección de Historia, vol. 1, núm.
1, Nuevo León, México, abril de 1978, p. 2. En la Biblioteca Ricardo Covarrubias del Archivo General del
Estado se encuentra para su consulta una colección del Boletín, sin duda de gran valor hemerográfico por
su originalidad, sus contenidos y sus rústicos formatos impresos hasta 1989.

15 4
Sabinas Hidalgo, Salinas Victoria, Santa que dieron lugar a la organización y cla-
Catarina y Mina, pues publicaban con sificación sistemática de su valioso acervo,
severa austeridad republicana sus respec- se creó una plantilla profesional de investi-
tivos boletines, inspirados en el modelo del gadores, se aplicó una significativa política
Archivo Estatal; no importa que sus apa- editorial que redituó en la publicación de
riciones hayan sido fugaces y temporales. poco más de veinte títulos de la serie La
Tal vez fueron sufragados económicamente Historia y el Derecho y se editó en disco
a regañadientes por las administraciones compacto La historia del Congreso de Nue-
municipales en turno, ante la insistencia, vo León 1821-2000.
tenacidad e interés de los editores, ads- Mención aparte merece Fundación,
critos, por lo regular, a la responsabilidad órgano de difusión del Archivo Histórico
principal de los archivos. de Monterrey, cuyo primer número se pu-
Al finalizar los años 90, en el Archivo blicó en septiembre de 2001 con el aliento
del Congreso de Nuevo León, durante el festivo de los 405 años de constitución de
ejercicio de la LXVIII Legislatura (1997- la metrópoli regiomontana, cuando cambió
2000), se operaron cambios importantes de sede el acervo histórico de la ciudad a

15 5
valle de Extremadura. Como antecedente
inmediato, en 1994 el maestro Israel Ca-
vazos Garza había coordinado la versión
electrónica de las Actas del Ayuntamiento
de Monterrey, 1596-1994.
Se publicaron ocho números de Funda-
ción entre septiembre de 2001 y octubre de
2002. Lamentablemente dejó de aparecer
cuando los esfuerzos de concentraron en la
organización y clasificación de los fondos y
colecciones documentales, según el proto-
colo internacional establecido.
Sólo revisando con mirada crítica el pa-
sado reciente podemos aquilatar la impor-
tancia del Anuario de Historia del Noreste
del Archivo General del Estado.
Entre 1978 y el 2004, el bicentenario
Archivo (se creó en 1791, a la sombra de
los vientos frescos de cambio y del ímpetu
modernizador de las reformas borbónicas)
ha publicado poco más de 200 títulos:
boletines, instrumentos de consulta, obras
generales, facsímiles, series y colecciones.
Las miles de páginas del inventario consti-
su asiento original en las antiguas Casas tuido por este excepcional acervo se nutre
Reales —hoy Museo Metropolitano de de las plumas y saberes de clionautas de
Monterrey—. La edición formaba parte de viejo y nuevo cuño: legos, aprendices y
un ambicioso proyecto, consistente en la profesionales del oficio han sido huéspedes
digitalización del patrimonio documental para pensar, escribir y dilucidar nuestra
histórico del otrora apacible y bucólico historia regional en sus diversas facetas.

15 6
Sin olvidar lo esencial: la divulgación de de una infraestructura [...] desde Monterrey
guías, índices y catálogos de las fuentes [apuntala] el conocimiento histórico de la
documentales. ciudad y de la región. Esta infraestructura
Cabe subrayar que la viabilidad del [...] se encuentra fundamentada en una
Anuario y del proyecto editorial del Archivo actitud teórica [ocupada en atender] las
está sustentada en las siguientes premisas demandas de identidad [de] las investiga-
materiales y conceptuales: por un lado, ciones históricas [locales]”.5
como señala atinadamente el historiador Lo expuesto constituye el bagaje y el
nuevoleonés don Israel Cavazos Garza, “las contexto en que se inserta la publicación
fuentes primarias [existentes] en Monterrey de Historia del Noreste Mexicano: Anuario
y en el estado son verdaderamente excep- del Archivo General del Estado de Nuevo
cionales; constituyen un patrimonio docu- León que, en sus diferentes versiones,
mental único en el norte del país y son de aborda temáticamente los estudios del
gran importancia no sólo para Nuevo León, septentrión oriental con la expectativa de
sino también para Tamaulipas, Coahuila que cada entrega sea útil como texto de
y Texas”. Esta tesis es corroborada por el consulta específica para nuestros usuarios,
historiador tamaulipeco Manuel Ceballos más allá de visiones estrechas y localistas.
Ramírez, cuando refiere que en Nuevo León Creemos que los archivos deben ser una
se ha creado “un nada despreciable número expresión dinámica y tangible del patrimo-
de instituciones dedicadas a la investiga- nio cultural, por lo que resulta importante
ción, difusión y estudio de los diferentes poner de relieve su trascendencia como
campos de la historia. Por otra parte, hay fuentes —que no únicas ni exclusivas— de
fuentes primarias de gran calidad y existen información histórica, social, política, eco-
[...] publicaciones que [...] contribuyen a la nómica, administrativa y legal. El acceso y
4
construcción del conocimiento histórico”. la difusión de la información que preservan
No resulta fortuito que en la entidad, y conservan no sólo es cardinal para la
sostiene Ceballos Ramírez, “la existencia resolución de los asuntos públicos, sino

4
Manuel Ceballos Ramírez, “Monterrey: realidades y posibilidades historiográficas”, en Manuel Ceballos
Ramírez (coord.), Monterrey 400. Estudios históricos y sociales, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, 1998, p. 88.
5
Ibid.

15 7
para la promotoría de estudios relativos al los acontecimientos en el dilatado territo-
devenir histórico del noreste de México y el rio de guerra sin cuartel. Nos referimos a
sur de Texas. don Isidro Vizcaya Canales, Martha Rodrí-
De acuerdo con el diseño de estas guez García y Cuauhtémoc Velasco Ávila.
líneas, la primera versión del Anuario, de Enseguida comentaremos brevemente los
noviembre del 2003, incluyó tres enfoques trabajos de cada uno:
relacionados con el impacto étnico social, En “La amenaza comanche en la
político, económico y cultural que signi- frontera mexicana, 1800-1841”, Velasco
ficó la incursión de los indios nómadas al Ávila destaca las características del pueblo
noreste del país. Así surgió Tierra de guerra comanche: el conocimiento y respeto a su
viva. Nómadas y civilizados en el noreste entorno ecológico, y las relaciones entre
mexicano, 1800-1885, sobre la base de los colonizadores y misioneros con los así
una selección de textos de obras que con- denominados “indios bárbaros” en la Co-
sideramos capitales de tres historiadores lonia. Misioneros y exploradores constru-
con mucho oficio y con una capacidad yeron imágenes y proyectos diferentes. El
particular de observar, describir y entender resultado de este proceso de desencuentros

15 8
trajo consigo en el siglo XIX el uso genérico minio durante casi todo el siglo XIX. Don
del término “indios bárbaros”. La llamada Isidro, pertrechado en incontables testi-
“amenaza comanche” surge a partir de la monios documentales, pasa revista puntual
fragilidad de los presidios fronterizos, amén a la manera como vivieron los vecindarios
de la presencia creciente de traficantes an- norestenses esta guerra, sin olvidar la con-
gloamericanos y el fracaso de los acuerdos textualización necesaria para precisar que
con las tribus nómadas. La nueva nación este suceso tuvo lugar en el proceso de
que se constituye a partir de 1821, con configuración del Estado nacional: desde
“endémica inestabilidad política”, facilitó el Plan de Ayutla, en 1854, hasta arribar a
que los comanches, amos de las praderas, la restauración de la República, en 1867, y
penetraran las endebles defensas de los la posterior consolidación del Porfiriato en
territorios septentrionales.6 1885, año en que cesaron las incursiones a
Por su parte, don Isidro Vizcaya Cana- gran escala (al menos en Nuevo León) de
les, en su capítulo “Tierra de guerra viva. los temidos guerreros hijos del desierto.7
Invasión de los indios bárbaros al noreste En “La guerra entre bárbaros y civiliza-
de México, 1821-1885”, nos ofrece una dos: el exterminio del nómada en Coahuila
síntesis de un tema que ha sido uno de 1840-1880”, Martha Rodríguez García
los ejes centrales en que han gravitado difiere de los otros dos autores al tratar
las investigaciones históricas del maestro, con desconfianza lo asentado en los docu-
pionero, decano y conocedor del asunto mentos, y traza una pretendida trayectoria
desde hace poco más de 35 años. El autor lineal del tiempo histórico que va de la
describe las características y el carácter antigüedad a la modernidad. Rodríguez
que las incursiones adquirieron entre 1854 demuestra la discontinuidad de la historia
y 1885. Aborda el conflicto espacialmente local y para ello se vale del análisis del dis-
en varias entidades, aunque se centra en curso que revela una guerra entre bárbaros
Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas. y civilizados. Ella pertenece a una nueva
La confrontación se avivó hasta convertirse generación de historiadores norestenses
en una guerra de supervivencia y exter- que en sus investigaciones subrayan valo-

6
Historia del Noreste Mexicano, op. cit., pp. 9-10.
7
Ibid., pp. 159-163.

15 9
res anticelebratorios y dan voz a los sin voz. modificado el formato inicial de selección
Detalla las particularidades de esta guerra de textos de obras publicadas; lo que no
entre dos mundos, entre dos formas radi- cambió fue su orientación temática.
calmente distintas de relacionar al hombre El eje en que gravitaría el contenido
con la naturaleza, pues de un lado se situa- de Historia del Noreste Mexicano sería la
ban los sedentarios con su idea arraigada asimilación crítica del aniversario 150 del
de propiedad privada y del otro estaban los Plan de Ayutla (1854-2004) y su impacto
nómadas que sólo veían al territorio como regional. Cuando los editores nos reunimos
parte de su hábitat. El lector encontrará en para planear este volumen, pensamos que
el trabajo de Rodríguez un texto desmitifi- nuestro modesto esfuerzo formaría parte
cador, una nueva mirada a los nómadas de de una serie de actos conmemorativos ins-
la pradera, que únicamente son bárbaros pirados en la paradigmática generación de
ante la mirada del “otro”, la de los vecinos liberales del siglo XIX que don Luis González
pobladores del siglo XIX, y que hoy sólo designó como “un elenco furibundo y por
pueblan la memoria porque buena parte de lo mismo propulsor de las tres metas asig-
su cultura nómada sucumbió a la dinámica nadas para México en la época nacionalista
8
del “proceso civilizatorio”. liberal y romántica, las metas de la libertad,
el orden y el progreso”; sin embargo, no fue
En Ayutla se desencadena una ofensiva así, el gobierno federal consideró más redi-
contra Santa Anna, es cierto, pero más tuable políticamente celebrar la efeméride
profundamente contra la razón histórica del Himno Nacional que a la generación de
que había hecho posible el fenómeno del políticos, escritores, periodistas, abogados,
9
santanismo. diplomáticos y militares ejemplares en la
Edmundo O’Gorman congruencia, austeridad, modestia y hon-
radez.10
En la segunda versión del Anuario fue Valga el anterior prólogo para co-

8
Ibid., pp. 250-255.
9
Edmundo O’Gorman, “Precedentes y sentido de la Revolución de Ayutla”, en Seis estudios históricos de
tema mexicano, México, UNAM, 1954, p. 109, citado en Liberales mexicanos del siglo XIX . Álbum fotográfico,
México, Secretaría de Gobernación, 2000, p. 20.
10
María Eugenia de Lara, “La generación liberal”, en Liberales mexicanos..., op. cit., p. 17.

16 0
mentar la segunda versión del Anuario de la relación entre ambos pronunciamientos
Historia del Archivo intitulado: Santiago a través de la correspondencia entre Juan
Vidaurri: el noreste mexicano en vilo. El libe- Álvarez y Santiago Vidaurri, personajes
ralismo moderado entre el Plan de Ayutla y el arraigados en su querencia territorial y
Plan de Monterrey 1854-1856. muy diferentes en sus visiones nacionales.
En “El liberalismo en el noreste mexi- Se trata, señala Benavides, de dos caci-
cano: Santiago Vidaurri y el Plan de Mon- cazgos regionales de latitudes opuestas
terrey, 1855-1856”, Artemio Benavides con muchos puntos de convergencia. Las
Hinojosa analiza los hechos políticos y divergencias se harían inevitables entre el
militares del noreste sobre la base de la liberal moderado Ignacio Comonfort y el
confrontación entre lo que él llama dos radical federalista Vidaurri. En el periodo,
planes restauradores: Ayutla y Monterrey, y el primero obtiene un triunfo transitorio y

161
el segundo realiza una graciosa huida, en aborda los mecanismos y los recursos retó-
noviembre de 1856, para realizar de inme- ricos empleados por los dirigentes estatales
diato una apasionada entrega a una aven- para construir una conciencia e identidad
tura compleja en los rangos del liberalismo regionales en Nuevo León entre el final de
en vilo de aquellos años. la guerra mexico-americana y el primer pe-
Enseguida, un acucioso conocedor del riodo gubernamental de Santiago Vidaurri.
viejo cíbolo, Arturo Gálvez Medrano, se ocu- Luis García, por su parte, en “Los ante-
pa en “Las revoluciones de la revolución de cedentes del Ejército del Norte. Un estudio
Ayutla” de significar cómo gracias a ésta, a de la Guardia Nacional Neolonesa (1848-
su fuerza, fue posible liquidar una serie de 1855)”, examina los orígenes del futuro
saldos no pagados desde la Independencia ejército liberal, los motivos que crearon
y derrocar la dictadura de Antonio López la Guardia Nacional, sus características en
de Santa Anna. El impulso revolucionario Nuevo León, las operaciones militares en
de Ayutla fue posible por la suma de varias que participó y sus diferencias y fricciones
entidades, donde el hartazgo de sus pobla- con el ejército permanente. No descuida
dores legitimó los liderazgos y las deman- el contexto político y militar de la época
das planteados por ellos. La sublevación y concluye aludiendo a los efectos desen-
nuevoleonesa tuvo la ventaja de arroparse cadenadores en el noreste de la revolución
en el Plan de Monterrey, identidad del ayutlista.
movimiento “Restaurador de la Libertad”.
Su intervención fue tan oportuna como MEMORIA DE PAPEL
determinante para el derrocamiento de la
dictadura. Esto permitió que Vidaurri y sus En una obra con las características reseña-
colaboradores lograran la simpatía del no- das a grandes trazos, César Morado Macías
reste del país, llamando así la atención del nos ofrece una valiosa selección, transcrip-
gobierno federal, obligado a considerar sus ción y notas respecto a “La relación política
demandas. entre Santiago Vidaurri e Ignacio Comon-
Después, en su estudio “La construc- fort a través de su correspondencia, 1855-
ción de la identidad regional en Nuevo 1856”, estas cartas forman parte del fondo
León, 1848-1856”, Alberto Barrera Enderle denominado Archivo Santiago Vidaurri del

16 2
AGENL. Para la versión del Anuario 2004, las bles desde nuestra opinión, que enmarcan
abreviaturas fueron desatadas y la ortogra- históricamente el conjunto de los artículos
fía actualizada. publicados en este volumen. Estos son los
El agregado documental comprende siguientes:
trece misivas entre el 18 de septiembre de 1. Plan de Ayutla del 1 de marzo de 1854.
1855 y el 25 de noviembre de 1856: doce 2. Plan de Acapulco del 11 de marzo de
corresponden al Archivo Vidaurri y una 1854.
pieza publicada en el Periódico Oficial de 3. El Restaurador de la Libertad del lunes
Nuevo León. 28 de mayo de 1855.
Las cartas están divididas en cuatro 4. Ley de Administración de Justicia Orgá-
bloques temáticos para contextualizar el nica de los Tribunales de la Federación
pulso político entre los dos personajes: del 23 de noviembre de 1855.
5. Decreto para la Anexión de Coahuila a
1. Definiendo una relación. Nuevo León del 19 de febrero de 1856.
2. La armonía entre ambos proyectos 6. Estatuto Orgánico Provisional de la Re-
políticos. pública Mexicana del 15 de mayo de
3. La tensión y el enfrentamiento. 1856.
4. El periodo de ruptura. 7. Proyecto de Constitución Política de
la República Mexicana del 16 de junio
Morado Macías incluye una “Cronolo- de 1856.
gía de la relación Santiago Vidaurri/Ignacio 8. Ley Lerdo o de Desamortización de
Comonfort”. bienes de la Iglesia y de Corporaciones
Como apéndice, fue transcrita una civiles del 28 de junio de 1856.
serie de documentos políticos, imprescindi-

* Ponencia presentada en el Simposio de Historia “El noreste en vilo”. Homenaje al doctor Luis González y
González. CECUVAR Saltillo, Coahuila, 18 y 19 de noviembre de 2004.
** Historiador. Es jefe del Archivo de Concentración en el Archivo General del Estado de Nuevo León.

16 3
C aleidos c opio
COMPARECENCIA DEL DIRECTOR GENERAL DEL AGN ANTE
LA PRIMERA COMISIÓN DE TRABAJO DE LA COMISIÓN
PERMANENTE DEL CONGRESO DE LA UNIÓN

E l pasado 16 de agosto, a convocatoria


expresa de la Primera Comisión de
Trabajo de la Comisión Permanente del
La existencia de los archivos tiene
diversas funciones: preservar la memoria
histórica de México, estimular la concien-
Congreso de la Unión, Gobernación, Pun- cia cívica del país, exaltar el sentimiento
tos Constitucionales y Justicia, el director de unidad de la nación, fomentar la cons-
general del Archivo General de la Nación, trucción de una sociedad democrática,
Jorge Ruiz Dueñas, compareció ante los impulsar la certidumbre jurídica, promover
legisladores que la integran, con el propó- la transparencia de la actividad guberna-
sito de explicar con amplitud los rezagos y mental, difundir la cultura del rendimiento
problemas de la institución. de cuentas, establecer políticas públicas
relativas a la preservación documental de
PARA LLEVAR LOS ARCHIVOS AL SIGLO XXI... las instituciones nacionales y fungir como
entidad archivística rectora y de consulta
Por principio, se expuso qué es el Archivo del Poder Ejecutivo Federal.
General de la Nación: el órgano descon- El Archivo General de la Nación res-
centrado de la Secretaría de Gobernación, guarda los documentos fundamentales
rector de la archivística nacional que debe del Estado mexicano y sus antecedentes
custodiar, ordenar, describir y conservar los históricos: alrededor de 50 km lineales
documentos que conforman su acervo, con de información en diversos formatos; 583
el fin de facilitar y promover la consulta y grupos documentales (fondos, secciones y
aprovechamiento público e impulsar la cul- series) que incluyen 115 instituciones co-
tura del derecho a la información. loniales —algunos de esos documentos han

16 5
sido declarados Memoria del Mundo por la librería, visitas guiadas y transferencias y
UNESCO—; 70 colecciones fotográficas con dictámenes de disposición documental.
aproximadamente 7 millones de imágenes El AGN presta sus servicios a estudian-
y negativos; documentos audiovisuales a tes y profesores de nivel de educación me-
partir de 1960, entre otros, más de 63,000 dia y superior, a comunidades campesinas,
videos, y 64 millones de imágenes de mi- a dependencias y entidades del gobierno
crofilm de carácter genealógico. federal, a los archivos de los gobiernos
Los principales servicios que presta el estatales y municipales y a los de los sec-
AGN son la orientación a investigadores en tores privado y social, a investigadores de
el Centro de Referencias, la consulta de la historia nacional, a funcionarios de los
fondos documentales, la consulta digital y diversos poderes y órdenes de gobierno,
de microfilmes, reprografía, certificaciones a las autoridades judiciales de diversas
y transcripciones, biblioteca, hemeroteca, competencias, a los agraviados por delitos

16 6
Con una serie de láminas, se mostró
cómo ha crecido el número de investiga-
dores (Lámina 1), la cifra de investigadores
nacionales y extranjeros al cierre de 2004,
el origen institucional de los investigadores,
los investigadores por finalidad del tema, el
presupuesto ejercido en millones de pesos
(Lámina 2), los recursos externos para apo-
yar proyectos concursados o gestionados
por el Archivo, el número de plazas que se
cometidos contra personas vinculadas con han perdido y se perderán por el programa
movimientos sociales y políticos del pasa- de retiro voluntario y por jubilación y las
do, a los medios de comunicación y a la tendencias en el AGN (Lámina 3).
sociedad civil. Al examinar el origen de los principales
Una vez descrito el AGN, el director ge- problemas del AGN, se exhibieron cuatro
neral se ocupó de su dinámica actual por rubros: el Palacio de Lecumberri ha llegado
medio de cifras. Informó a los legisladores a su umbral de saturación después de dos
que se consultan cerca de 1.1 millones de décadas y no cuenta con las condiciones
expedientes o documentos anuales in situ; idóneas para la conservación de acervos;
que el Archivo expide alrededor de 27,000 la insuficiencia de los recursos humanos
folios certificados al año; que es visitado
al menos por 50,000 usuarios al año; que
cuenta con cerca de 3,500 investigadores
vigentes; que 6 de cada 10 investigadores
son académicos; que se captan alrededor
de 150,000 visitas por Internet, y que se
expiden a la Administración Pública Fede-
ral, cerca de 550 dictámenes de disposición
documental al año (bajas), los cuales equi-
valen a 2,500 toneladas de documentos.

16 7
y materiales, no obstante los esfuerzos del que no hay espacio adecuado para recibir
bienio pasado; el incremento de la demanda los archivos de la APF, incluyendo los del
de los servicios solicitados, combinado con presidente Vicente Fox.
el decremento de diversos insumos básicos En cuanto a los principales problemas
para prestarlos, y la falta de personalidad que afectan al inmueble, se expuso que, si
jurídica y patrimonio propio. A lo anterior bien, en su momento (1982), la decisión
hay que agregar que el archivo de concen- de asignar el Palacio de Lecumberri al AGN

tración (Galería 8) no tiene condiciones significó un avance para los acervos nacio-
adecuadas; que el archivo del ex presidente nales, porque permitió concentrar en un
Ernesto Zedillo carece de estantería y está repositorio los archivos distribuidos en tres
ubicado en el edificio Anexo, sin adapta- diversos edificios con serias deficiencias
ciones que garanticen su conservación, y para su conservación, las obras de adap-

16 8
tación fueron inconclusas, con inadecuada y humedad no cumplen con las normas in-
atención a los aspectos funcionales, amén ternacionales (Láminas 6 y 7).
de que el inmueble ha llegado a su umbral Otros de los principales problemas del
de saturación. inmueble del AGN son que el Palacio de
A continuación se mostraron gráficas Lecumberri es un inmueble de la época
con un plano de superficies, el riesgo de porfiriana, inaugurado en el año de 1900,
inundación y microclimas (Lámina 4) y el del que la Facultad de Arquitectura de la
riesgo por humedad y hundimiento (Lámi- UNAM informó en 1998 que tiene daños
na 5). estructurales por el severo deterioro de la
Por otro lado, las mediciones de las cimentación, su sistema constructivo es
condiciones ambientales de los acervos heterogéneo (mampostería), se dio modifi-
en el Palacio de Lecumberri continúan cación de la geometría y régimen de cargas
mostrando que los niveles de temperatura original, se encuentra en una zona de alta

16 9
resonancia en caso de sismo, es vulnerable La Información Cartográfica del AGN elabo-
a causa de diversos factores naturales y rada por la Dirección de Servicios y Obras
sociales, está en riesgo permanente de del Gobierno del D.F. (2004), muestra dos
inundación por aguas contaminadas y fallas geológicas ubicadas en la zona peri-
sufre hundimientos diferenciales severos y metral del AGN. La Facultad de Química de
constantes por la alta compresibilidad del la UNAM informó en 1998 que existen con-
suelo. En 1999, el Instituto de Ingeniería diciones ambientales fuera de los rangos
de la UNAM informó que el Palacio de Le- adecuados, permeación constante a través
cumberri fue construido sobre depósitos de la cimentación del edificio, intercambio
de arcilla de muy alta compresibilidad y térmico de las galerías con el exterior y
sufrió deformaciones y hundimientos di- alto nivel de contaminantes en el ambiente
ferenciales desde su construcción original. exterior. El Instituto Nacional de Investiga-

17 0
ciones Nucleares dictaminó en 1998 que de origen geológico, hidrometeorológicos
los acervos y archivos se encontraban con- y químico tecnológicos. Por otra parte,
taminados con diversos microorganismos y el Instituto de Investigaciones Eléctricas
que requería un tratamiento correctivo que también dictaminó que las instalaciones
implica la mejor desinfección posible y otro eléctricas son obsoletas y están fuera de
preventivo que depende fundamentalmen- la norma oficial mexicana, constituyendo
te del cambio de sede. riesgo de incendio.
Recientemente (2004), la Coordinación Todas las instituciones recomiendan
General de Protección Civil de la SEGOB el cambio de sede a un inmueble cons-
elaboró un diagnóstico de vulnerabilidad de truido ex profeso para la conservación de
las instalaciones donde definió al inmueble archivos.
como de alto riesgo respecto de fenómenos

171
- Reparación de 275 m2 de escaleras
exteriores.
- Adaptación de 4 bombas para mejorar
los servicios hidrosanitarios.
- Instalación de una bomba sumergible
en el cárcamo para mejorar el desalojo
de aguas residuales.
- Reparación y sellado de juntas cons-
tructivas entre el Edificio de Gobierno y
Sala de Banderas. Así mismo, entre las
galerías y la cúpula.
A continuación, el director enumeró las - Sellado de fracturas en las arcadas de
acciones recientes en materia de manteni- la cúpula.
miento de 2003 a la fecha: - Mantenimiento anual a pilotes de con-
trol de la cúpula.
• Se retiraron 424 m3 de desechos diversos - Sustitución de 7 tableros eléctricos.
que constituían riesgos de siniestro. - Pintura de aproximadamente 20,286
• Se repararon aproximadamente 3,150 m2 m2 que incluyen exteriores de galerías
del muro perimetral del AGN. que nunca habían sido pintados.
• Se llevaron a cabo trabajos de desazolve - Reparación, pulido y barnizado de 3,314
en 2,997 m anualmente (2003 a 2005), m2 de parquet.
para evitar inundaciones por descarga - Reparación y puesta en funcionamiento
pluvial, con un total de 5,994 m. de 4 fuentes exteriores y 2 fuentes
• Se llevaron a cabo acciones adicionales interiores.
de mantenimiento preventivo y correcti-
vo, atendidas por la SEGOB para conservar Toda la información previa fue com-
los inmuebles en condiciones dignas, plementada con gráficas del proceso de
tales como: preservación de acervos (Lámina 8), orga-
- Impermeabilización de 2,000 m2 de nización y descripción de archivos —a partir
techos. de la Norma internacional de descripción

17 2
archivística (general) ISAD(G)— y rezago en que de 152 computadoras personales, 52
organización y descripción de archivos Pentium I y II son obsoletas, y que de 45
(Lámina 9). impresoras hay 22 con tecnología de más
Existe rezago en microfilmación y de cinco años; hay cinco scanners con tec-
digitalización: 4.8% de los acervos está nología de más de cuatro años, con gran
respaldado en microfilme, y 3.8% de los desgaste y uso intensivo; ocho equipos de
acervos está digitalizado, lo que equivale microfilmación son obsoletos; no se cuenta
apenas a 14.3 millones de imágenes, de las con un equipo de energía ininterrumpida
cuales 8.2 millones son de instituciones co- que evite la pérdida de información por
loniales. Empero, 19.87% de las imágenes fallas en el suministro de energía eléctrica;
digitalizadas en 2002 no tienen la calidad y la capacidad de almacenamiento de datos
adecuada para su consulta (Lámina 10). El del equipo de cómputo se encuentra en el
rezago tecnológico de los equipos revela máximo recomendado.

17 3
También se acusa insuficiencia de solvencia mientras se dota al AGN de un
consumibles. La astringencia presupuestal nuevo edificio (evitando tres problemas:
reduce la adquisición de materiales espe- inundación, fuego, sustracción), con un
cializados indispensables para el desarrollo tiempo de ejecución de un año; contar
de las actividades sustantivas del AGN, con un Sistema de Administración de Ar-
como restauración de documentos, foto- chivos; actualizar los equipos de cómputo
grafía y microfilmación. Así mismo, se re- obsoletos; concluir la reprografía de los
gistra carencia de personal (Lámina 11), en documentos de la Galería 1; contratar
comparación con archivos de otros países. el personal adicional mínimo requerido
Las soluciones expuestas por el director anualmente y adquirir los consumibles
general apuntan en dos direcciones: especializados requeridos.
Unas de corto plazo (2006) que supo- Las de mediano y largo plazos com-
nen atender el problema de espacio con prenden de dos a 20 años e implican cam-

• 4.8 % de los acervos está respaldado en microfilme.


• 3.8% de los acervos está digitalizado, lo que equivale apenas a 14.3 millones de
imagenes, de las cuales 8.2 millones son de instituciones coloniales. Empero, el
19.87% de las imágenes digitalizadas en 2002 no tiene la calidad adecuada para
su consulta.*

174
biar el AGN a una nueva sede, segura, con mueble que lo alberga y los riesgos que de
tecnología adecuada y de punta, en cinco ellas se derivan, que la ocasión permitía el
años. Organizar y describir acervos hasta el inicio de un acuerdo legislativo para impul-
nivel de expediente en seis años. Microfil- sar y apoyar al AGN. En este planteamiento
mar y digitalizar documentos en un lapso coincidió el senador Javier Corral, quien
de dos a 20 años. propuso que la atención a las ingentes
El diputado Óscar Pimentel señaló, lue- necesidades del Archivo sea tema, en la
go de escuchar el examen sobre las prin- Comisión Permanente del Congreso de la
cipales limitaciones que afronta el Archivo Unión, de una Conferencia Parlamentaria, a
para cumplir con sus tareas sustantivas, así modo de allanar y facilitar la coordinación
como sobre las condiciones físicas del in- bicameral.

De acuerdo con los estándares de los países citados, al AGN deberían corresponderle el número de traba-
jadores mostrado al lado derecho de cada relación (190 es el número efectivo de trabajadores actuales).

175
JOYAS DEL MES
Francisco Gabilondo Soler Cri Cri,
Octubre El Grillito Cantor
Noviembre José Joaquín Fernández de Lizardi
EXPOSICIONES

Lugar Fecha Evento

Sala de Banderas Agosto-octubre Benito Juárez


Noviembre-diciembre Cinematografía en México

Siqueiros Agosto-octubre Arquitectura del siglo XVIII


Noviembre-diciembre Benito Juárez

Cúpula Septiembre-octubre Palacio de Lecumberri

STPC Metro

Bellas Artes Octubre Movimiento estudiantil del 68

Zapata Noviembre Revolución

Zócalo Diciembre Festejos y tradiciones navideñas

Del. Venustiano
Carranza

Casa de Cultura V.C. 6 de octubre al 16 de octubre Exposición bibliográfica y docu-


mental “Historia de la rendición de
cuentas y la fiscalización en México”

176
Lugar Fecha Evento

Casa de Cultura 20 de octubre al 3 de noviembre Exposición bibliográfica y documental


Ramírez y Ramírez “Historia de la rendición de cuentas y la
fiscalización en México”

Casa de Cultura V.C. 4 de noviembre al 13 de noviembre Siqueiros en Lecumberri

Casa de Cultura 17 de noviembre al 27 de noviembre Siqueiros en Lecumberri


Ramírez y Ramírez

Casa de Cultura V.C. 1 de diciembre al 11 de diciembre La otra ciudad de México

Casa de Cultura 1 de diciembre al 11 de diciembre Pictografía indígena novohispana


Ramírez y Ramírez

Dirección:
Casa de la Cultura Venustiano Carranza. Lázaro Pavía 226, col. Jardín Balbuena (atrás de
la Delegación Venustiano Carranza)
Teléfono: (55) 5764 1771
Casa de la Cultura Profesor Enrique Ramírez y Ramírez: Vidal Alcocer 280, esquina Peña y
Peña, col. Morelos (a dos cuadras del Metro Tepito)
Teléfono: (55) 5702 6709

17 7
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17 9
PÁGINA WEB
P ublic acione s
LA SONRISA DEL GENERAL
ALBERTO ÁLVAREZ FERRUSQUÍA*
Los niños de la guerra. Una
mirada a la memoria, México,
Archivo General de la Nación,
2005, 16 pp. + CD ROM.

Hubo una vez unos niños a los que la guerra arrebató padres y patria. Hubo una vez unos
huérfanos apátridas que cruzaron el océano en busca de un refugio. Hubo una vez un gene-
ral michoacano que brindó a los niños de la guerra un santuario en su tierra. Hubo una vez
un país que adoptó a unos huérfanos a los que hizo hijos suyos.

181
Relato infantil con final feliz, la historia de los célebres niños de Morelia, niños de gue-
rra, los primeros refugiados de lo que acabaría por ser el fecundo exilio español en México,
es contada y mostrada en el catálogo documental Los niños de la guerra. Una mirada a la
memoria, editado por el Archivo General de la Nación, de cuyo Centro de Información Grá-
fica, Archivo fotográfico Enrique Díaz, Delgado y García provienen las 54 fotografías que lo
conforman.
A un año escaso del inicio de la guerra civil española, lejana todavía en el horizonte la
derrota, el gobierno republicano aceptó la generosa oferta de su homólogo mexicano de re-
cibir en territorio nacional a las decenas de niños a los que la cruenta guerra hacía peligrar,
si es que no los había ya alcanzado cobrándose la vida de sus padres.
El contingente de niños españoles llegó a Veracruz el 7 de junio de 1937. Calurosamen-
te recibidos por multitudes tanto en el puerto como en Orizaba y en la ciudad de México,
donde fueron visitados por el presidente Cárdenas, llegaron finalmente a su destino final
en Morelia, capital del estado natal del primer mandatario, prueba fehaciente del interés
personal del general michoacano en la suerte de los pequeños refugiados.
La llegada a Veracruz, el recorrido por diversas ciudades y el arribo a Morelia son conta-
dos por Jorge Ruiz Dueñas, director general del AGN, en el texto que presenta el catálogo. La
aventura de los niños de la guerra es igualmente mostrada en 54 conmovedoras fotografías
que documentan y testimonian, paso a paso, los primeros días de lo que habría de ser un
largo y, en numerosos casos, definitivo exilio.
Las fotografías muestran a los niños españoles saludando desde la borda del barco
que los trajo a México; a la multitud jarocha que los recibió en el muelle; a los niños salu-
dando desde las ventanas del tren que los trajo a la capital; las inevitables ceremonias de
bienvenida en su honor; fotos todas para la nota periodística, para la historia y, como tal,
un tanto solemnes, un tanto demasiado serias. Por fortuna, se incluyen también fotos de
corte genuinamente infantil en las que las sonrisas de los niños presagian el futuro que les
aguardaba en su nuevo país.
Ni el fin del Maximato, ni el reparto agrario, ni la expropiación petrolera: el incuestio-
nable apoyo solidario a la asediada República española constituye, sin duda, el punto más
alto del cardenismo y la recepción de los niños de la guerra su capítulo más luminoso. Es

18 2
por eso acertado que la fotografía que cierra el catálogo sea la del presidente Cárdenas y los
niños españoles. En la foto, el presidente, conocido como la “Esfinge de Jiquilpan”, se mues-
tra tan serio como siempre, las sonrisas las deja para los niños que lo acompañan, sonrisas
que incluso hoy muestran los ya ancianos niños de la guerra cuando dirigen su mirada a la
memoria y evocan al general que les brindó una nueva patria y una nueva vida.

*Historiador.
Ec os
LOS DIPLOMÁTICOS ALTAMIRANO Y PAYNO*

calificó la ejecución de Iturbide de “crimen


P ara mediados del siglo XIX, la atropella-
da vida del México que no terminaba
de gestarse daba tumbos en los que podía
de algunos y desgracia de un hombre digno
de mejor suerte” y, veinte años más tarde,
suceder cualquier cosa. En 1857, por ejem- aceptó toda la responsabilidad del golpe de
plo, un episodio determinante afectó a dos Estado atribuido a Comonfort.
intelectuales que eran amigos, Manuel Sin embargo, su actividad literaria los
Payno e Ignacio Altamirano. mantuvo cercanos. Años después, Alta-
En diciembre, promulgada la Consti- mirano reagrupó a los hombres de letras
tución liberal, el presidente Comonfort y sin considerar sus ideas políticas, con el
sus ministros se vieron enfrentados al ra- propósito de dar a la literatura mexicana
dicalismo y a la intransigencia de liberales un nuevo vuelo. Su idea se concretó en lo
y conservadores. Payno era secretario de que él mismo llamó las veladas literarias,
Hacienda y quiso salvaguardar la paz, pero que se celebraron a lo largo de seis meses,
no previó que habría sido necesario separar hasta abril de 1868. Al final de cada sesión
al general Zuloaga, quien se adelantó a Co- se servía una cena, modesta en casa de
monfort y dio un golpe de Estado el 11 de Alfredo Chavero o en la de Ignacio Ramí-
enero de 1858, lo cual provocó la división rez, fastuosa en la de Rafael Martínez de
del partido liberal. Así estalló la Guerra de la Torre, Vicente Riva Palacio o Domingo
Tres Años. Altamirano acusó a Payno de Schiaffino.
traición y pidió que le cortaran la cabeza, Así se expresaba Altamirano entonces
pese a lo injusto de atribuirle los hechos de su colega: “No descubrí en inferior altu-
dramáticos de enero de 1858. A los 19 años ra a Manuel Payno, su cabellera propia de

18 5
una figura monumental, si no abundante, en Barcelona. La noche del 5 de agosto, el
conservaba una distribución originaria; su Liceo Mexicano le consagró una velada de
mirada burlona y su palabra afectuosa; despedida.” Payno le cedió esta plaza a su
fácil, inesperado en la conversación”. Era amigo y él fue nombrado cónsul en París.
un hombre que contaba con la simpatía Cuando dejó esta ciudad en septiembre de
de varios: de Ramírez, a quien echó una 1890, lo reemplazó Altamirano. “Después
mano; de Juárez; de Doblado; de Escandón; de algunos meses de residir en Barcelona,
de Haro y Tamariz, sin hablar de Prieto y Altamirano, a causa de sus enfermedades
de muchos otros individuos de todos los y previa licencia del gobierno, permutó con
partidos, pues don Manuel sabía distinguir M. Payno el cargo de cónsul de España por
en cada uno de ellos al hombre y al político, el de Francia.”
no interesándose más que por el primero. Altamirano tomó el consulado en Es-
“En 1889 —refiere Luis González Obre- paña en agosto de 1889 y el nuevo cambio
gón— Altamirano recibió el nombramiento tuvo lugar en septiembre de 1890, luego de
de cónsul general en España con residencia once meses.

* Información tomada de Robert Duclas, Les bandits de Rio Frio: littérature et politique dans l’oeuvre de
Manuel Payno, México, IFAL , 1979 (texto en francés).

18 6
Instrucción Pública, f. 1.

18 7
L A ÚLTIMA CAPTURA DE JOSÉ REVUELTAS

HÉCTOR JAVIER PÉREZ MONTER*

En el número 5 de nuestro Boletín, de septiembre-diciembre de 2004,


incluimos en esta misma sección la carta manuscrita a la que se alude.

E n lo personal, el papel del escritor José


Revueltas en el movimiento estudiantil
del 68 me recuerda al profesor Mendizábal,
una fatiga indecible—, una verdadera im-
prudencia —Alicia se sentía desfallecer de
ira. [...] —Ahora vayámonos de aquí; usted
personaje de su cuento “La palabra sagra- saldrá primero [...]
da”, del libro Dormir en tierra, que escribió ”Pero antes de que Alicia diera un
al menos ocho años antes. En esa historia, paso, ambos quedaron inmóviles de terror.
después de descubrir a un par de adoles- Alguien subía por las escaleras, hacia el
centes, Alicia y Andrés, entrelazados en el desván. El rostro de Mendizábal había
desván de la escuela, el maestro Mendizá- palidecido hasta lo sobrenatural. —Grite
bal toma una inexplicable decisión noble, usted —exclamó con una inspiración súbita
sin medir las consecuencias: al tiempo que le desgarraba el uniforme de
“—Huye por la ventana —ordenó al un tirón—, ¡grite por el amor de Dios, yo me
muchacho—; anda, no hay tiempo que haré responsable de lo ocurrido!”
perder.(...) Para noviembre de 1968, el escritor
”—Ha sido una imprudencia —dijo duranguense no había sido aprehendido
Mendizábal con algo que más bien parecía ni en la toma de Ciudad Universitaria, ni

18 8
en Tlatelolco. Los estudiantes de la Fa- Juegos Olímpicos y la prensa internacional
cultad de Filosofía y Letras lo escondían se había ido. Sin embargo, el movimiento
mediante brigadas de seguridad que lo estudiantil no estaba del todo apagado y
cambiaban de domicilio constantemente. los representantes gubernamentales para
Pero los elementos de la Dirección Federal la solución del conflicto, Jorge de la Vega
de Seguridad, según consta en documentos Domínguez y Andrés Caso Lombardo, reci-
hoy liberados de esa dependencia de la bieron el 5 de noviembre al maestro José
Secretaría de Gobernación, le venían dando Revueltas, a quien, reconocido como con-
seguimiento. traparte, habían citado para que expusiera
En aquel entonces, José Revueltas sus puntos de vista.
ya era un referente histórico viviente de Durante hora y media, en su decla-
nuestra cultura nacional; como guionista ración ministerial posterior, el escritor
de una veintena de películas memorables, expuso que para la solución del conflicto
además de otro tanto de novelas y cuentos era necesaria la aceptación, por parte de
que el mismo Estado había premiado. Por las autoridades, de los tres requisitos plan-
lo tanto, darle seguimiento político al ca- teados por el Consejo Nacional de Huelga,
tedrático seguramente no era parecido al que eran: la libertad de los presos deteni-
que se le daba a un guerrillero, a un líder dos desde el 16 de julio, el cese de toda
sindical o un campesino. Si bien tampoco represión y la desocupación de todas las
contaba con un gran apoyo popular, ni escuelas por parte del ejército. Revueltas
mucho menos era amigo de la izquierda expuso que para la campaña electoral ve-
clandestina, ya que solía pelearse con ella, nidera, el movimiento estudiantil lucharía
la detención de Revueltas no dejaba de ser por una reforma electoral que garantizara
un trabajo delicado, pues era deseable que la participación libre de todos los ciudada-
no provocara más problemas al gobierno de nos al margen de los partidos registrados.
Gustavo Díaz Ordaz. Estas y otras ideas planteaba el también
Para entonces, los principales líderes maestro de la Preparatoria Popular, mien-
del Consejo General de Huelga se hallaban tras afuera del domicilio de Andrés Caso,
en la cárcel de Lecumberri o desaparecidos. ubicado en Ajusco, esquina Cóndor, colonia
También habían tenido lugar ya los XIX Tlacopac, los agentes de la Dirección Fede-

18 9
ral de Seguridad tendían un cerco en torno JIMENEZ, con domicilio en Vértiz No. 17-6
a su persona. y teléfono 12-46-84, quien hace aproxi-
La reunión era seguida desde la calle madamente 3 años trabajó en el Servicio
por los agentes de la Dirección Federal de Médico de la Dirección General de Tránsito
Seguridad, quienes la describen en un in- del Distrito Federal. Por lo que se supone
forme sin destinatario, como muchos, pre- que fueron placas sobrepuestas las que se
sumiblemente para no involucrar a ninguna utilizaron. […]
otra instancia. ”El estudiante RUFINO PERDOMO
“[...] llegó a bordo del automóvil marca GALLARDO tiene registrados los domici-
Renault color blanco con placas de circu- lios de Playa Hornos No. 279-B en la Col.
lación 854-CT, el cual manejaba una joven Reforma-Iztaccíhuatl de esta capital y Co-
de aproximadamente 22 años de edad, rregidora 2 en Tecpan de Galeana, Gro., de
acompañándolo además RUFINO PERDO- donde es originario.”
MO GALLARDO, estudiante de la Facultad El seguimiento consta en otro infor-
de Filosofía y Letras y miembro del Grupo me del Departamento de Investigaciones
‘Miguel Hernández’.” Políticas y Sociales, de la misma Dirección
El informe, firmado por el titular de Federal de Seguridad, fechado el “15 de no-
la DFS, el capitán Fernando Gutiérrez Ba- viembre de 1968 (23 hs.)”. Revueltas sus-
rrios, indica que al salir del domicilio, el tentó una conferencia en el Auditorio Justo
automóvil compacto se dirigió a Ciudad Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras,
Universitaria, donde llegó a las 12:20, y se “de las 18:15 a las 19 hs”. En el auditorio
perdió entre los estacionamientos. En este estaban presentes los miembros del Comité
caso, la eficiencia investigadora de los ele- de Lucha de la Facultad de Filosofía y Letras
mentos de la DFS contrasta con la torpeza Roberto Escudero Castellanos y Carlos de
de haberlos perdido. Hoyos, además de unos 500 alumnos. El pá-
“Cabe hacer notar que las placas que rrafo inicial del oficio, donde se describe el
llevaba el automóvil aludido, no correspon- asunto, es bastante abundante y por su uso
den al modelo y marca de éste, sino a un de altas y bajas se nota muy apresurado:
Chevrolet Modelo 1966, tipo sedán, cuyo “EL ESCRITOR JOSE REVUELTAS SUS-
propietario es el Señor EFREN SAN MARTIN TENTÓ UNA CONFERENCIA SOBRE 'LA

19 0
AUTOGESTIÓN ACADÉMICA Y LA UNIVER-
SIDAD CRÍTICA', COMO CONSECUENCIA
DE ESTA, se harán proposiciones DEL CO-
MITÉ DE LUCHA DE FILOSOFÍA Y LETRAS
AL CONSEJO NACIONAL DE HUELGA, PARA
TRATAR DE IMPRIMIR UNA NUEVA DINÁ-
MICA AL MOVIMIENTO, PARA BUSCAR EL
RESURGIMIENTO, BASANDOSE EN LLEVAR
A CABO UN CAMPAMENTO CULTURAL Y
DEPORTIVO EN LA EXPLANADA DE C.U.
CON UN PLAN DE ‘AUTOGESTIÓN ACADÉ-
MICA’, IMITANDO AL MOVIMIENTO DE LA
REVOLUCION CULTURAL DE LAS GUARDIAS
ROJAS DE MAO.”
Más adelante, en el cuerpo del oficio,
el redactor del informe hace una relación
de los hechos:
“El conferencista inició su plática con
los estudiantes, haciendo un breve análisis
del pasado movimiento estudiantil, com-
parándolo con el actual, criticando a las
Federaciones Estudiantiles Universitarias,
de las que dijo que sólo servían a intereses
de partidos políticos y a estudiantes politi-
queros, mientras que el actual movimiento CNH, tachándolo de ‘organización fantas-
ha surgido de la base estudiantil operando ma’, querían saber quien dirigía el Consejo
notables cambios que incluso desorienta- para comprar a los líderes; otro fenómeno
ron a los más avezados observadores y a los que se ha presentado es la desaparición de
periodistas, quienes insistentemente pe- los concursos de oratoria de los organismos
dían conocer los nombres de dirigentes del oficiales como el PRI y el Instituto Nacional

191
de la Juventud Mexicana, pues los oradores muestra su habilidad retentiva, que asumió
tenían que cuidar su psoción [sic] ante el con denuedo:
público, las inflexiones de voz y los giros del “Los estudiantes consideran como
lenguaje y el triunfador era casi seguro que ‘autogestión académica’ el automanejo y
obtenía un puesto en el gobierno siendo autodirección de la educación superior, o
Secretario del Secretario del Subsecreta- sea, la inmediata a la Secundaria. La activi-
rio de alguna dependencia. En cuanto a dad de una conciencia colectiva organizada
los oradores que han surgido en nuestro tratando no de uniformar el pensamiento,
movimiento, esos han improvisado en los sino tratando de aprender y conocer.
camiones, tranvías, casas de vecindad y las Ejerciendo la libertad de expresión y de
esquinas de las calles sin preocuparse de lo confrontación del pensamiento, sin límite
antes enumerado. alguno, aceptando todas las escuelas, ten-
”A continuación dio lectura a la pers- dencias y corrientes del pensamiento para
pectiva estratégica global del movimiento organizarse y actuar en el sentido que sea.
(material de discusión que fue repartido ”Consideran que para la ‘autogestión
entre los asistentes).” académica’, el aprender, el conocer; es
Más adelante, el relator del informe, impugnar, convertir, transformar, nada es
muy a su estilo, da su punto de vista so- definitivo, nada permanece, todo es cues-
bre la estrategia del campamento cultural tionable. Considerando esto dentro de un
y deportivo que se pensaba instalar en la proceso histórico, extendiéndolo a toda la
explanada de Ciudad Universitaria: sociedad.
“imaginándose que quizá la mayoría ”Se repartió propaganda de la Juventud
no le gusta el estudio […] una copia ridí- Comunista de México, en relación al pro-
cula y absurda de la rebelión cultural de las blema estudiantil.”
guardias rojas de Mao, que fecundizaron en El informe del departamento I.P.S. es
China, para desviar la atención de las pur- firmado con las iniciales B.L.V. y el meca-
gas realizadas, ya que solamente imperó en nógrafo ebp. La elaboración a altas horas
ellas el libertinaje y la anarquía.” de la noche hace pensar que el secretario
Aunque también en otras partes, el de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez,
informe es más objetivo y el relator de- estaba cerca de dar la orden que los sabue-

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sos esperaban. Pero todavía José Revueltas militar a la UNAM y al IPN, fue un asunto
pasaría ese viernes 15 sin ser molestado. exclusivamente de la competencia del
El panfleto que se supone fue repar- ejército.”
tido está firmado por José Revueltas en A lo largo del documento, el catedrá-
el costado derecho de sus tres hojas y tico plantea una serie de tesis filosóficas
también al calce de la última, debajo de que fundamentan su lucha. Curiosamente,
la leyenda “Comité de la Lucha Estudiantil. no hay referencia a la reciente fecha del 2
De la Facultad de Filosofía y Letras”, algo de octubre, o de Tlatelolco, sino de la toma
que parece inusual, sobre todo si al menos de C.U. por parte del ejército, lo que hace
hay 500 impresiones, ya que entonces no pensar que el documento es anterior al 2
había copias fotostáticas. El siguiente es de octubre y que la DFS lo presenta como
su comienzo: una “prueba”.
Finalmente, de alguna forma que nun-
“AHORA QUE HACER?
ca sabremos, la detención del maestro José
”(ESTRATEGIA Y PERSPECTIVA DEL MOVI-
MIENTO) Revueltas sucedería hasta el sábado 16 de
noviembre, alrededor de las 12 del día.
”Después que la gran manifestación de- El cargo judicial todavía no existía, pero
mocrática de los estudiantes de la UNAM y eso era lo de menos. Eran los tiempos (¿o
del IPN del día 1º de agosto ha demostrado seguirán siendo?) del clásico “sabadazo”,
cuan amplio es el sector estudiantil que se es decir, la detención del sospechoso sin
siente agraviado e indignado por la repre- orden de aprehensión y cuando no están
sión policiaca, la labor de la vanguardia trabajando los juzgados.
conciente consiste en precisar la situación ¿En ese momento habría recordado
y las tareas correspondientes: José Revueltas al maestro Mendizábal de
”1) El gobierno ha debido retroceder su cuento “La palabra sagrada”? Sobre
parcialmente y los sectores más reacciona- todo: “...cuando el maestro Mendizábal
rios que propiciaron la intervención militar descendió los escalones con cierta so-
han comprendido el grado de impopula- lemnidad heroica, con cierta altivez de
ridad de su medida. Ahora quieren hacer ajusticiado”.
creer que la cuestión de la intervención El orgulloso capitán, Fernando Gutié-

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lición de Profesores de Enseñanza Media y
Superior Pro Libertades Democráticas.
”Revueltas se ha significado por una
actividad francamente subversiva desde el
principio del conflicto estudiantil, a través
de la citada ‘Coalición de Profesores’ y del
Consejo Nacional de Huelga por medio de
los estudiantes Roberto Escudero Castella-
nos y Rufino Perdomo, miembros del citado
Consejo y que pertenecen a la llamada
‘línea dura’, los cuales se han opuesto a la
reanudación de clases.
”Revueltas también dirige el grupo de-
nominado ‘Comité de Lucha Magisterial’,
mismo que ha promovido el paro del día
12 y el mitin efectuado hoy por la mañana
en los patios de la SEP. Esta Dirección trata
de precisar de qué panfletos subversivos
es autor, entre los que se han distribuido
durante el movimiento estudiantil. Se
adjuntan fotografías. Muy respetuosa-
mente.”
(Sólo su firma.)
Sería hasta el lunes 18 que se tomaría
una primera declaración ministerial, la cual
rrez Barrios manda una tarjeta informativa, es muy breve y viene con una tarjeta del
obviamente sin destinatario: procurador general de la República, Julio
“El día de hoy fue detenido por esta Di- Sánchez Vargas, que manda una copia con
rección, José Revueltas, dirigente de la Liga su atención personal. (¿Al secretario de
Comunista Espartaco y de la llamada Coa- Gobernación?)

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Esta es una primera declaración, de las mismas proposiciones de ayuda, pero
apenas un par de hojas, donde José Re- también hasta lo que consta al de la voz
vueltas declara, el 18 de noviembre de nunca supo que tales proposiciones fueran
1968, siendo las 19 horas con 30 minutos aceptadas”.
—siete horas después de su detención—, ¿Acaso se tuvo la intención de involu-
ante el agente del Ministerio Público Fe- crar a Carlos Madrazo Becerra, quien había
deral Auxiliar, licenciado Rafael Anzures tenido fuertes enfrentamientos con el pre-
Gorozpe, que: sidente de la República, como presidente
“...el movimiento estudiantil de huelga, del PRI, en 1965, por intentar modernizar
a cuyo Consejo Nacional el de la voz per- el partido, lo que lo obligó a renunciar? Lo
tenecía siempre, por la pureza de sus fina- único cierto es que esa declaración urgía
lidades, se sostuvo de la ayuda espontánea antes que cualquier otra.
del público o pequeñas aportaciones de los Ese mismo lunes, seguro sin mucha
propios estudiantes por lo que siempre se prisa, Gutiérrez Barrios hizo por darle
rechazó cualquier contribución interesada formalidad a la detención, ya que en una
de gentes extrañas al propio movimien- tarjeta reporta a su superior, con cierto
to, ya que llegó a saberse que políticos alivio, que:
desplazados o con algún resentimiento “Existe orden de aprehensión librada
hacia el régimen pretendieron, a través de por el juez primero de Distrito del Distrito
interpósitas personas hacer llegar fuertes Federal, en materia penal, en contra del
cantidades de dinero para emplearse en profesor José Revueltas Sánchez, como
los gastos del movimiento, como es el caso presunto responsable de los delitos de
del licenciado Carlos Madrazo, que a través Invitación a la Rebelión, Asociación Delic-
de su secretario de apellido Veraza ofre- tuosa, Sedición, Daño en Propiedad Ajena,
cía ayuda de numerario a algunos de los Ataques a las Vías Generales de Comuni-
dirigentes del movimiento, pero que estos cación, Robo, Despojo, Acopio de Armas,
ofrecimientos, hasta lo que consta al de la Homicidio y Lesiones, éstos dos últimos
voz, siempre fueron rechazados, sabiendo cometidos contra Agentes de la Autoridad.
también que otros políticos como Braulio Respetuosamente”
Maldonado y Humberto Romero hicieron (Sólo su firma.)

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Había pasado medio sábado, el do- ”Durante el movimiento estudiantil,
mingo y casi todo el lunes sin una orden participó activamente aglutinando a los
judicial que hiciera constitucional la de- grupos de ideología más radicales inci-
tención de Revueltas. ¿Se habrán llegado tándolos a no ceder ante el gobierno, in-
a preocupar? Una copia de la misma orden vitándolos a cometer actos violentos como
de aprehensión se hace llegar con una tar- medida de presión a sus peticiones. Se
jeta de “atentos saludos” del procurador, creyó el intelectual liberador de la juven-
obviamente, al precandidato más fuerte tud estudiantil, por lo que sus seguidores lo
de entonces. consideraban como un elemento vital para
La semana apenas comenzaba y había el movimiento estudiantil, otorgándole los
mucho trabajo para ambas partes. Formal- medios de seguridad y protección para evi-
mente, los interrogatorios eran realizados tar en cualquier forma su detención.
por el Ministerio Público pero la Dirección ”En su ideología, inquieta y tratando
Federal de Seguridad generaba más docu- siempre de ser el máximo líder de los mo-
mentos donde informaba la participación vimientos, y al verse aislado de la mayoría
del profesor en diversas actividades políti- del estudiantado, trató nuevamente de
cas; ni por asomo se mencionan o susten- imponerse exponiendo en sus conferencias
tan los cargos de homicidio y lesiones. una nueva tesis a la que llamó autogestión.
En sus siguientes documentos, la DFS Fue detenido por la policía el día 16 de no-
abusa de los calificativos irónicos, que a su viembre y consignado por varios delitos del
manera resumían las declaraciones minis- orden federal, por lo que en la actualidad
teriales del profesor. se encuentra en la cárcel preventiva de
“Escritor duranguense, de filiación Lecumberri, tratando de aplicar la autoges-
comunista, aunque de ideología indefi- tión ante las autoridades que lo juzgan.
nida aún, ya que en todos los grupos y ”Revueltas, en sus delirios de grandeza,
partidos políticos en que ha militado ha pensó en crear un partido político Marxista
sido expulsado por su inclinación nata a Leninista mediante el cual él pudiera ser
la contradicción, exhibicionismo, egolatría postulado como candidato a la Presidencia
y vanidad, considerándosele siempre como de la República.”
un dipsómano y eterno inconforme. [...] La ampliación de la declaración minis-

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terial de José Revueltas consta de 16 pági- 1968, el profesor Revueltas, que lucía una
nas; en ella relata toda su vida académica, cara afeitada, sin la piocha semiblanca que
actividad política y expresión artística. lo distinguió siempre, escribió una pequeña
Revueltas relata sus inicios políticos carta, de las que necesita hacer todo escri-
y artísticos como si no existieran los tor, como un testimonio o simplemente un
biógrafos y las obras que ya entonces lo desahogo:
habían descrito, como si no fuera hermano “Escribo estos apuntes en la ignoran-
del ilustre pintor Fermín, de la bailarina y cia completa de cuál podrá ser su destino
actriz internacional Rosaura, del músico ulterior. Desde mi aprehensión el sábado
Silvestre, que descansaba en la Rotonda de 16, cerca de las 12 horas se me ha dado
los Hombres Ilustres. un trato respetuoso y atento, del cual no
Ante el Ministerio Público, Revueltas puedo quejarme. Se me ha permitido leer
contaba su quehacer artístico, como si los periódicos y gracias a ello me entero de
sus ya entonces reeditadas novelas no la muerte de Vicente Lombardo Toledano.
existieran, entre ellas Los muros de agua, El Lo lamento desde un punto de vista que
cuadrante de la soledad, Dormir en tierra y podrá parecer casi monstruoso: el hecho de
Pito Pérez en la hoguera, como si no hubie- que perdimos la oportunidad de polemizar
ra sido el ganador, en ese 1968, del premio con él en vida. En una forma exhaustiva y
Xavier Villaurrutia a la obra más relevante hasta no demoler una a una sus posiciones
del año. ideológicas. [...] Repito que no tengo nada
Habría que imaginárselo sentado en de qué quejarme en el lugar donde me
una silla durante horas, hablando de él encuentro, salvo, desde luego, la pérdida
como guionista, como si nadie hubiera de la libertad. Dejaré para más adelante la
visto La diosa arrodillada, En la palma de descripción de las incidencias y detalles de
tu mano, Las hermanas Karambazo, La Es- mi captura y traslado a ‘un lugar del Valle
condida y La ilusión viaja en tranvía, de un de México’.
Indio Fernández, un Roberto Gavaldón, un ”Escribo estas notas como quien arroja
Julio Bracho o un Luis Buñuel, por mencio- un mensaje al mar dentro de una botella.
nar sólo a los mundialmente conocidos. ¿A manos de quién llegarán si llegan a
Ese mismo lunes 18 de noviembre de manos de alguien? Bueno; escribir ya en sí

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mismo es una forma de libertad, que aún tu alma: a mí no me engañas. ¡Llora peque-
sin papel ni pluma nadie nos podrá arre- ña puta desvergonzada, llora, que yo no te
batar de la cabeza a menos que nos aloje traicionaré!”
dentro de ella una buena bala con la que Al menos ésta fue su última detención,
termine todo.” que duró cuatro años, tiempo en el que
Sin embargo, en esta carta, como en escribió su novela y guión cinematográfi-
sus declaraciones ministeriales, se nota co El apando, que más adelante realizaría
cierto orgullo de estar ahí. A nadie le Felipe Cazals. Liberado en 1971, aún le
gustan esos lugares, pero desde los 16 quedarían al maestro José Revueltas cinco
años Revueltas conoció varias cárceles por años de obra productiva. Pablo Neruda dijo
agitador político, y de todas ellas salía cada alguna vez de él: “Es una síntesis del alma
vez más fortalecido. ¿Habrá recordado el mexicana. Tiene como su patria, una órbita
final de “La palabra sagrada”, como dedi- propia, libre y violenta. Tiene la rebeldía de
cándole esas palabras al CNH, a la DFS, oa México”.
sus carceleros: “—Llora, hija mía, descarga

* Investigador periodistico y guionista, es profesor de la UNAM. La investigación de este texto le fue pro-
porcionada por Elizabeth Zamudio Pérez.

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El Boletín del Archivo General de la Nación, núm. 10,
6a época, se terminó de imprimir en
diciembre de 2005 en Talleres Gráficos de México.
Se tiraron 1000 ejemplares.