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Señor:

Deseo de todo corazón conocerte y amarte sobre todas las cosas. Deseo servirte con reverencia,
con asombro y con espíritu agradecido. Quiero comprometerme delante de ti y de mis hermanos a
ser un hombre/mujer de oración, de modo que mi relación contigo sea la mayor prioridad en mi
vida, porque tú eres mi herencia y mi tesoro.

Te ofrezco, Señor, mi sincero compromiso de vivir plenamente como discípulo de Cristo, integrado
a la comunidad en la que tú me has llamado y viviendo plena e integralmente la fe cristiana que
me has llamado a profesar. Sé que debo dar testimonio de mi fe y mi amor por ti, y vivir de manera
congruente con los mandamientos y enseñanza que tú me has dado.

Te pido Señor que derrames cada día sobre mí la gracia y el poder de tu Espíritu Santo, para vivir la
espiritualidad a la que tú me has llamado. Te ofrezco un corazón dispuesto a recibir y a atesorar los
dones sobrenaturales que tú quieras darme: palabra profética, canto inspirado, canto y oración en
lenguas, y todos los que tú en tu sabiduría quieras darme para mi edificación personal y para el
servicio a mis hermanos.

Te ofrezco mi compromiso de conocerte más y más leyendo y meditando asiduamente tu Palabra,


orando con tu Palabra y cantando tu Palabra, para que tu Palabra se haga vida en mí y de fruto en
abundancia. Confío en que eres Tú quien realiza la obra y que yo solo soy un instrumento en tus
manos. Deseo ser usado por Ti y hacer todo para tu mayor gloria.

Deseo servirte con amor y generosidad, y que todo mi servicio esté impregnado e impulsado por
este amor. Me ofrezco como un sacrificio de alabanza y de obediencia a Ti y a mis hermanos, como
una ofrenda de humildad y servicio gozoso y entusiasta. Te ofrezco mi compromiso de servirte con
fidelidad, diligencia y responsabilidad en el ministerio de la música al que Tú me has llamado.

Te pido Señor que me des la apertura y disposición a ser moldeado según lo que necesito para
servirte como tú lo quieres. Dame Señor la capacidad de reconciliación, tolerancia y dominio
propio que requiero para que el servicio de la música que doy a ti y a mis hermanos sea confiable y
ordenado.

Te ruego Señor que me des la madurez humana y emocional para servirte con eficacia, iniciativa,
disponibilidad, cooperando y comunicándome asertiva y efectiva con mis hermanos en el
ministerio de música y en la comunidad.
Quiero vivir fielmente el llamado comunitario que Tú me has dado, buscando conocer, vivir y amar
la espiritualidad de mi Comunidad. Me comprometo delante de Ti y de mis hermanos a hacer del
culto comunitario un aspecto muy importante de mi vida y a participar activamente en las
asambleas comunitarias, desarrollando lazos fuertes de hermandad, amistad y amor con mis
hermanos del ministerio de música de mi comunidad y de otras comunidades hermanas.

Me comprometo también a poner siempre los dones naturales y sobrenaturales que Tú me das al
servicio de la comunidad, del pueblo de Dios y de la extensión del reino de Dios. Asimismo me
comprometo a vivir a la luz, a aceptar el apoyo pastoral y a recibir toda la dirección, formación y
corrección de parte de mis líderes.

Confío en que me haz llamado a este servicio, por lo mismo sé que es un servicio espiritual y deseo
crecer en visión y comprensión de este llamado que me has hecho, para tocar o cantar, no con
criterios humanos, sino según tus ojos, la música del cielo. Sé que Tú habitas en las alabanzas de tu
pueblo y por eso quiero construir y enriquecer este templo espiritual del culto que te rendimos
como comunidad por medio de la música. Te ofrezco mi canto, mis manos, mis labios, mi garganta
y mi corazón para que me hagas, en tus manos, un instrumento dócil, eficaz y poderoso para
ayudar a otros a entrar a Tu presencia y a extender de tu reino en la tierra.

Estoy dispuesto a cultivar los dones musicales y espirituales que Tú Señor me has dado, siendo
generoso con mi tiempo y acudiendo asiduamente a los ensayos y a los retiros, cursos y
entrenamientos que sean necesarios para mi formación espiritual y musical.

Sé que en la eternidad podré unirme a los ángeles y santos para darte gloria y honra con toda la
creación por medio del canto y la música. En este tiempo, y mientras Tú así lo quieras, yo te ofrezco
mi compromiso de darte gloria y edificar a tu Pueblo por medio de la música.

Yo _____________ me comprometo, Señor con tu gracia, a hacer todo lo que esté a mi alcance
para tocar la mejor música para Ti. Es para mí un inmenso honor, una alegría inefable y un gozo
indescriptible el que Tú me hayas llamado a servirte en el ministerio de la música. Abrazo de todo
corazón esta vocación y te ofrezco mi sincero compromiso de servirte con todo mi amor a través de
este ministerio en el seno de mi comunidad…. Amen
¡Señor, Dios Todopoderoso, que has creado el Cielo y la Tierra y el Mar y todo lo que en ellos hay.
Alabanza, honor y gloria a tu nombre por los siglos! En Ti residen para siempre, la verdad, la
santidad, la gracia y la belleza. Esplendor y majestad irradia tu trono, fuerza y magnificencia
adornan tu santuario. En tu palacio todo proclama: ¡Gloria! Tú has hecho todas las cosas bellas, y
ellas manifiestan el esplendor de tu grandeza; sus acentos armoniosos resuenan en todo el
Universo.

A la voz de tu trueno, la tierra se pone a temblar; pero cuando el viento murmura a través de las
hojas, cuando el manantial balbucea, es como un reflejo de tu gracia.

Y cuando los pájaros hacen resonar sus cantos tan variados y tan melodiosos, percibimos como un
eco de la música de tu voz.

Tú has hecho nacer en nuestro corazón el deseo de celebrarte. Tú te complaces con nuestras
alabanzas y aceptas nuestros cantos.

Tú nos has dado la música como un medio privilegiado para expresar nuestros sentimientos :
¡Gracias por esta Bendición!.

Queremos utilizarlo para cantar tus alabanzas y para revelarte a los que viven sin esperanza.
¡Gracias por todos los salmos, los himnos y los cánticos compuestos por los que nos han precedido
y por nuestros contemporáneos!.

¡Gracias por los dones musicales que has dado a tu Iglesia, concédenos en tu amor, utilizarlos para
tu Gloria!. Desde aquí abajo Señor, queremos unir nuestras alabanzas, a aquellas que hacen
resonar el coro de miles de ángeles que te celebran en el cielo, esperando el día glorioso, en el que
entonaremos el cántico nuevo en compañía de los redimidos de todos los tiempos y lugares
reunidos delante de Ti… Amen