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PROGRAMA DE FORMACIÓN COMPLEMENTARIA PARA MAESTRAS Y MAESTROS EN EJERCICIO

ROFOCOM

Unidad de Formación No. 4

MEDIOS DE ENSEÑANZA EN EL APRENDIZAJE COMUNITARIO:

PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Documento de Trabajo
© De la presente edición:

Colección:
CUADERNOS DE FORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Unidad de Formación No. 4


Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario:
PLANIFICACIÓN CURRICULAR
Documento de Trabajo

Coordinación:
Viceministerio de Educación Regular
Viceministerio de Educación Superior de Formación Profesional
Dirección General de Formación de Maestros
Instituto de Investigaciones Pedagógicas Plurinacional
Unidad de Políticas Intraculturales, Interculturales y Plurilingue

Redacción y Dirección:
Equipo PROFOCOM

Cómo citar este documento:


Ministerio de Educación (2012). Unidad de Formación No. 4. “Medios de Enseñanza
en el Aprendizaje Comunitario: Planificación Curricular”. Cuadernos de Formación Continua.
Equipo PROFOCOM.
La Paz, Bolivia.

Diseño
Franklin Nina

LA VENTA DE ESTE DOCUMENTO ESTÁ PROHIBIDA


Denuncie al vendedor a la Dirección General de Formación de Maestros, Telf. 2440815
1

Índice

Presentación...................................................................................................................... 3
Introducción..................................................................................................................... 5
Objetivo holístico..................................................................................................................................... 6
Criterios de evaluación............................................................................................................................ 6
Uso de lenguas indígena originarias....................................................................................................... 7
Momentos del desarrollo de la unidad de formación......................................................................... 7
Producto de la unidad de formación..................................................................................................... 12
Lectura obligatoria de la unidad de formación.................................................................................... 12
Tema 1
La Formación Integral y Holística................................................................................... 13
Las dimensiones del Ser Saber Hacer Decidir..................................................................................... 13
Los elementos curriculares de la planificación.................................................................................... 21
Orientaciones metodológicas................................................................................................................. 27
Práctica....................................................................................................................................................... 27
Teorización................................................................................................................................................ 31
Valoración.................................................................................................................................................. 32
Producción................................................................................................................................................ 33
Criterios de evaluación............................................................................................................................ 35
Resultados o productos........................................................................................................................... 36
Tema 2
Plan de Desarrollo Curricular........................................................................................... 38
Planificación comunitaria bimestral....................................................................................................... 38
Planificación de desarrollo curricular por área.................................................................................... 27
Tema 3
Estrategias Metodológicas............................................................................................... 49
La integración de tecnologías de información y comunicación........................................................ 49
Lo lúdico.................................................................................................................................................... 50
Las estrategias que permiten desarrollar el proceso educativo.......................................................... 50
Lectura complementaria.......................................................................................................................... 58
Bibliografía....................................................................................................................... 64
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Presentación

E l Programa de Formación Complementaria para Maestras y Maestros en Ejercicio (PRO-


FOCOM) es un programa que responde a la necesidad de transformar el Sistema Edu-
cativo a partir de la formación y el aporte de las y los maestros en el marco del Modelo
Educativo Sociocomunitario Productivo y de la Ley de la Educación N° 070 “Avelino Siñani –
Elizardo Pérez” que define como objetivos de la formación de maestras y maestros:

1. “Formar profesionales críticos, reflexivos, autocríticos, propositivos, innovadores, investiga-


dores; comprometidos con la democracia, las transformaciones sociales, la inclusión plena de
todas las bolivianas y los bolivianos”.
2. “Desarrollar la formación integral de la maestra y el maestro con alto nivel académico, en
el ámbito de la especialidad y el ámbito pedagógico, sobre la base del conocimiento de la
realidad, la identidad cultural y el proceso socio-histórico del país” (Art. 33).

Así entendido, el PROFOCOM busca fortalecer la formación integral y holística, el compromiso


social y la vocación de servicio de maestras y maestros en ejercicio, mediante la implementación
de procesos formativos orientados a la aplicación del currículo del Sistema Educativo Plurinacional,
que concretice el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo aportando en la consolidación
del Estado Plurinacional.

Este programa es desarrollado en todo el Estado Plurinacional, como un proceso sistemático y


acreditable de formación continua. La obtención del grado de Licenciatura será equivalente al
otorgado por las Escuelas Superiores de Formación de Maestras y Maestros (ESFM) y/o el grado
de Maestría equivalente al otorgado por la Universidad Pedagógica “Mariscal Sucre” (UPMS), arti-
culado a la apropiación e implementación del currículo base del Sistema Educativo Plurinacional.

Son las Escuelas Superiores de Formación de Maestras y Maestros, Unidades Académicas y la


Universidad Pedagógica, las instancias de la implementación y acreditación del PROFOCOM,
en el marco del currículo de formación de maestras y maestros del Sistema Educativo Plu-
rinacional, orientando todos los procesos formativos hacia una:

- “Formación Descolonizadora”, que busca a través del proceso formativo lidiar contra
todo tipo de discriminación étnica, racial, social, cultural, religiosa, lingüística, política y
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Ministerio de Educ ación

económica, para garantizar el acceso y permanencia de las y los bolivianos en el sistema


educativo, promoviendo igualdad de oportunidades y equiparación de condiciones, a través
del conocimiento de la historia de los pueblos, de los procesos liberadores de cambio y
superación de estructuras mentales coloniales, la revalorización y fortalecimiento de las
identidades propias y comunitarias, para la construcción de una nueva sociedad.
- “Formación Productiva”, orientada a la comprensión de la producción como recurso pedagógico
para poner en práctica los saberes y conocimientos como un medio para desarrollar cualidades
y capacidades articuladas a las necesidades educativas institucionales en complementariedad
con políticas estatales. La educación productiva territorial articula a las instituciones educativas
con las actividades económicas de la comunidad y el Plan Nacional de Desarrollo.
- “Formación Comunitaria”, como proceso de convivencia con pertinencia y pertenencia al con-
texto histórico, social y cultural en que tiene lugar el proceso educativo. Esta forma de educación
mantiene el vínculo con la vida desde las dimensiones material, afectiva y espiritual, generando
prácticas educativas participativas e inclusivas que se internalizan en capacidades y habilidades
de acción para el beneficio comunitario. Promueve y fortalece la constitución de Comunidades
Educativas de Producción–Transformación Educativa (CEP-T), donde sus miembros asumen la
responsabilidad y corresponsabilidad de los procesos y resultados formativos.
- “Formación Intracultural, Intercultural y Plurilingüe”, que promueve la autoafirmación, el recono-
cimiento, fortalecimiento, cohesión y desarrollo de la plurinacionalidad; asimismo, la producción
de saberes y conocimientos sin distinciones jerárquicas; y el reconocimiento y desarrollo de
las lenguas originarias que aporta a la intraculturalidad como una forma de descolonización y a
la interculturalidad estableciendo relaciones dialógicas, en el marco del diseño curricular base
del Sistema Educativo Plurinacional, el currículo regionalizado y el currículo diversificado.

Este proceso permitirá la autoformación de los participantes en Comunidades de Producción y


Transformación Educativa (CP-TE) priorizando la reflexión, el análisis, la investigación desde la
escuela a la comunidad, entre la escuela y la comunidad, con la escuela y la comunidad; hacia el
desarrollo armónico de todas las potencialidades y capacidades, valorando y respetando sus dife-
rencias y semejanzas, así como garantizado el ejercicio pleno de los derechos fundamentales de las
personas y colectividades, y los derechos de la Madre Tierra en todos los ámbitos de la educación.

Se espera que esta colección de Cuadernos, que ahora presentamos, puedan ser textos de apoyo
en los que, tanto facilitadores como participantes, puedan encontrar:

- Los objetivos orientadores del desarrollo y la evaluación de cada Unidad de Formación,


- Los contenidos curriculares mínimos,
- Lineamientos metodológicos, concretizados en sugerencias de actividades y orientaciones
para la incidencia en la realidad educativa en la que se ubica cada participante.

Si bien los Cuadernos serán referencia básica para el desarrollo de las Unidades de Formación, cada
equipo de facilitadores debe enriquecer, regionalizar y contextualizar los contenidos y las actividades
propuestas de acuerdo a su experiencia y a las necesidades específicas de las maestras y maestros.

Roberto Aguilar Gómez


MINISTRO DE EDUCACIÓN
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Introducción

E l Programa de Formación Complementaria (PROFOCOM) se viene implementan-


do como un espacio formativo para que maestras y maestros, a partir de nuestras
experiencias, transformemos nuestra práctica educativa orientada a la formación
integral-holística de las y los estudiantes, analizando y reflexionando sobre los elementos
de la propuesta del nuevo Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo.

En ese sentido, en la Unidad de Formación Nº 1 hemos compartido las problemáticas a las cuales
responde el nuevo Modelo Educativo, bases teóricas, fundamentos y el enfoque del currículo
orientadas a la transformación de nuestras prácticas educativas.

En la Unidad de Formación Nº 2 se ha planteado la problematización y algunos criterios para la


producción de conocimientos propios y pertinentes, mismos que parten de saberes y conocimien-
tos de las Naciones y Pueblos Indígena Originarios (NPIOs) en diálogo con la ciencia moderna
y, en consecuencia, relativizando su pretensión hegemónica (de la ciencia).

En la Unidad de Formación Nº 3 se ha trabajado la estructura curricular mediante la cual


hemos comprendido el sentido de cada uno de los cuatro campos de saberes y conoci-
mientos, la significación de los cuatro ejes articuladores, y para mostrar que los saberes y
conocimientos de las áreas y campos no se presentan parcelados, hemos estudiado la na-
turaleza y función de las temáticas orientadoras como elemento curricular que operativiza
los cuatro ejes articuladores.

Como se advierte, empezamos estudiando cuestiones teóricas para comprender el sentido que
tiene el Modelo Educativo que orienta la transformación del sistema educativo, y es así que gra-
dualmente nos hemos ido acercando a cuestiones más concretas de nuestra práctica educativa,
como son la producción de conocimientos y la estructura curricular; de manera que en esta
Unidad de Formación Nº 4 trabajaremos los elementos curriculares de la planificación y práctica
educativa donde se materializan los temas que hemos venido trabajando hasta aquí.

El Tema 1 de la Unidad de Formación explica las cuatro dimensiones para la formación integral
y holística de la persona que constituye lo central en la transformación del sistema educativo.
Luego nos introducimos al estudio de los elementos curriculares, como los objetivos, holísticos,
contenidos, orientaciones metodológicas en términos de práctica, teorización, valoración y pro-
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ducción (elemento fundamental en la transformación de la práctica educativa); los criterios de


evaluación a partir de las cuatro dimensiones y los productos o resultados.

El tema 2 trata sobre la planificación de desarrollo curricular, para lo cual se brindan orien-
taciones destinadas a su elaboración y un ejemplo de planificación, para luego analizar el
sentido del mismo. En el tema 3 se exponen propuestas de estrategias de desarrollo curri-
cular orientadas a romper con las prácticas educativas tradicionales de clases expositivas y
memorísticas.

En este sentido, en esta Unidad de Formación encontraremos los elementos que orientan la
transformación de la práctica educativa de maestras y maestros, así como explicaciones y algunas
actividades para poder implementar los nuevos programas de estudio de los niveles de Educación
Primaria Comunitaria Vocacional y Secundaria Comunitaria Productiva.

Objetivo holístico
Elaboramos planificaciones de desarrollo curricular mediante el estudio, análisis y reflexión sobre los
elementos curriculares con visión del nuevo modelo educativo desplegando valores de complemen-
tariedad y reciprocidad, para transformar nuestra práctica educativa orientada hacia una educación
pertinente.

Criterios de evaluación
HACER: Elaboramos planificaciones de desarrollo curricular:

- Producción de planificaciones de desarrollo curricular pertinentes al contexto y en relación


al Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo.
- Aplicación coherente de la metodología práctica - teorización - valoración - producción
en los procesos educativos.

SABER: Mediante el estudio, análisis y reflexión sobre los elementos curriculares con visión del nuevo
modelo educativo:

- Determinación de la intencionalidad y sentido de las dimensiones Ser, Saber, Hacer y Decidir.


- Caracterización de los elementos curriculares y su funcionalidad en la planificación.

SER: Desplegando valores de complementariedad y reciprocidad:

- Desarrollo de trabajo comunitario con actitud propositiva.


- Respeto por la opinión y/o acción de la otra o el otro.

DECIDIR: Para transformar nuestra práctica educativa orientada hacia una educación pertinente:

- Proposición crítica de contenidos y acciones concretas orientadas a la transformación de


la práctica educativa.
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Uso de lenguas indígena originarias


En el desarrollo de Unidad de Formación Nº 3 se han observado interesantes experiencias del
uso de la lengua originaria, por ejemplo en el momento 1 las y los participantes han utilizado
esta lengua –de acuerdo al contexto lingüístico– en las discusiones sobre los temas de la unidad,
en las presentaciones del trabajo de los grupos y otras conversaciones cotidianas; lo mismo
se ha observado en el momento 3 de socialización donde algunas CP-TEs han presentado sus
productos en lengua originaria, y en otros casos se han realizado sociodramas, dramatizaciones
y otras formas para explicar los productos trabajados por las CP-TEs.

En este sentido, en la presente unidad seguimos potenciando el uso de la lengua originaria; sin embar-
go, se sugiere que esto vaya tomando mayor cuerpo en sentido de ir involucrando a todas las y los
participantes, aunque es evidente que en algunos contextos no todas y todos manejan estas lenguas,
por lo que el rol de la o el facilitador es clave para ir motivando el uso y desarrollo de las mismas.

En unidades próximas plantearemos con mayor detalle el desarrollo de la lengua originaria.

Momentos del desarrollo de la unidad de formación


MOMENTO 1 (Sesión presencial de 8 horas)

Preguntas activadoras Preguntas problematizadoras sobre el desarrollo de


Temas
en lengua originaria capacidades y prácticas educativas
Planificación ¿Cuáles son las caracterís- ¿A quiénes les estamos enseñando y para qué?
Curricular ticas del barrio o comuni- ¿Qué les estamos enseñando?
dad donde trabajamos? Cuando enseñamos, ¿consideramos las problemáticas, necesi-
¿Qué tipo de actividades dades y/o expectativas de las personas a quienes enseñamos?
realizan las niñas y niños ¿En qué medida nuestro plan de desarrollo curricular está re-
en la familia, el barrio, la lacionado con la realidad y problemas (sociales, económicos y
comunidad? de aprendizaje) de las y los estudiantes?
¿Cómo aprenden las y los Desde nuestra percepción ¿consideramos que hemos desarro-
niños cotidianamente fue- llado capacidades y cualidades en las y los estudiantes para que
ra de la escuela? den respuesta a los problemas y necesidades?

La sesión presencial será desarrollada a través de los siguientes pasos:

Paso 1: Diálogo y discusión sobre la base de preguntas activadoras. (30 minutos)

La o el facilitador, en plenaria, promueve discusión con base en las preguntas activadoras. La actividad
se desarrollará en lengua indígena originaria; en los casos que en el grupo de participantes manejen
más de una lengua, debe darse un espacio de tiempo para que se trabaje en cada una de estas lenguas;
en el caso que ninguna maestra o maestro maneje una lengua originaria, la actividad puede trabajarse
sólo en lengua castellana.

La actividad pretende desarrollar la comprensión sobre la variedad de actividades que realizamos las
personas en las cuales ponemos en práctica una serie de capacidades y cualidades con las que resol-
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vemos también nuestros problemas y necesidades con éxitos y dificultades.También la pretensión es


comprender que las personas tenemos diferentes formas de aprender y relacionarnos, y reflexionar
sobre la pertinencia o no de las formas de enseñanza que desplegamos en nuestras clases; por ello se
hace necesario abrir el espacio para discutir sobre la realidad inmediata donde trabajamos.

Paso 2: Diálogo y discusión sobre las preguntas problematizadoras. (30 minutos)

Posteriormente, la o el facilitador organizará grupos de trabajo (para la organización de grupos


es necesario aplicar una dinámica), de no más de seis integrantes, a quienes se les proporcionará
las preguntas problematizadoras establecidas en el cuaderno de formación. Las y los participantes
realizarán diálogo y discusión sobre estas preguntas identificando los aspectos que se consideran
como los más relevantes de la discusión. En plenaria, consensuamos la importancia de reconocer la
realidad de las personas a las que enseñamos para que el proceso educativo produzca resultados
y tenga sentido en sus vidas. Estos elementos de discusión nos permiten problematizar la manera
tradicional que hemos tenido para desarrollar los procesos educativos (procesos de enseñanza
aprendizaje desde otros enfoques) y perfilar alternativas que permitan la transformación hacia
el nuevo Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo.

Paso 3: Discusión sobre el significado de las dimensiones Ser, Saber, Hacer y Decidir.
(60 minutos)

En los mismos grupos discutimos sobre la formación integral y holística, con base en la siguiente
pregunta (proporcionar a cada grupo la pregunta en una hoja suelta):

¿Cuáles son las capacidades y cualidades que el ser humano tiene que desarrollar para vivir y
cuáles son las que deben potenciarse en la escuela?

Las capacidades y cualidades identificadas deben ser registradas en una hoja para el siguiente tra-
bajo. Luego, la o el facilitador asigna a cada grupo, en una hoja suelta, una de las cuatro dimensiones
(ser, saber, hacer, decidir) pidiendo que seleccionen las capacidades y cualidades identificadas que
estén relacionadas a la dimensión asignada.

Posteriormente, se pide a los grupos realicen la lectura del contenido de las cuatro dimensiones
(desarrolladas en el tema 1 del presente cuaderno) y con base en ella identifican el sentido que
tiene cada dimensión.

A continuación, en plenaria compartimos los aspectos más sobresalientes de las dimensiones o


podemos utilizar la siguiente técnica para poder compartir el sentido de cada dimensión:

DINÁMICA: “CÍRCULO DEL APRENDIZAJE”

La o el facilitador, mediante una dinámica, organiza cuatro grupos entregando a


los mismos una hoja con el nombre de una dimensión y les pide que con base
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

en la lectura del texto caractericen la dimensión asignada. Mientras trabajan en


grupos por unos 10 minutos, la o el facilitador apoya a cada grupo en la carac-
terización de la respectiva dimensión; al mismo tiempo, la o el facilitador traza
un círculo grande en el suelo y lo divide en cuatro cuadrantes (puede hacerlo
con marcador, hilo, papel higiénico, etc.), anotando en cada uno una dimensión
respectivamente. Luego pide al grupo que anoten en media hoja resma el sentido
de la dimensión asignada. Se les pide luego que peguen la media hoja en el piso
con masking u otro elemento, en el cuadrante asignado; al mismo tiempo, cada
grupo debe nombrar una o un representante para que se ubique en su corres-
pondiente cuadrante y luego pueda hacer la explicación de la dimensión a las y
los componentes de los otros grupos.

Tomados de las manos, las y los componentes de cada grupo se ubican en el


perímetro exterior de cada cuadrante, para recibir la explicación de la o el
participante que representa a su grupo. Esta actividad comprende de 4 a 5
minutos. Luego, la o el facilitador, ubicándose en el centro del círculo, pide que
sin moverse del lugar cierren los ojos mientras les reflexiona con voz suave
con los siguientes términos:

Ahora que se ha comprendido el sentido de la dimensión (Ser, Saber, Hacer o


Decidir, respectivamente), piensen:

- ¿Cuán desarrollada tenemos esta dimensión?


- ¿Qué les ha favorecido o dificultado el desarrollo de esta dimensión?
- Ahora, ¿cómo vamos a desarrollar esta dimensión con nuestros estudiantes?
- ¿Con qué metodología… con qué materiales… qué tipo de interrelaciones…
cómo organizamos la clase… cómo evaluamos…?
- Imaginen actividades y espacios en las cuales podemos desarrollar esta dimen-
sión, imaginen… imaginen…

Luego, la o el facilitador indica que tomados de las manos roten en sentido


contrario a las manecillas del reloj, hasta el siguiente cuadrante, para recibir la
explicación de la siguiente dimensión. Este mismo procedimiento se repite hasta
que cada grupo haya recibido la explicación de las cuatro dimensiones.

Una segunda vuelta se puede hacer de manera práctica, siguiendo el mismo


procedimiento, pero esta vez cada componente del grupo demuestra de manera
práctica, concreta, la dimensión. Para esto se puede realizar algún sociodrama,
simulaciones, etc. Debe dejarse a la iniciativa y creatividad de las y los participantes.

Para casos de ambientes reducidos o mayor cantidad de participantes, esta acti-


vidad se puede variar utilizando las cuatro paredes laterales del ambiente.
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Ministerio de Educ ación

Paso 4: Discusión sobre la nueva metodología Práctica-Teorización-Valoración-Producción


(P-T-V-P), aplicada en los procesos educativos. (60 minutos)

En plenaria, reflexionamos con base en las siguientes preguntas:

¿Que tipo de actividades desarrollamos en nuestro proceso educativo?


¿Que otros elementos se pueden considerar para desarrollar un proceso educativo más integral?

Anotamos en una hoja algunos tipos de actividades que desarrollamos en los procesos educativos;
luego la o el facilitador asigna a cada grupo, en una hoja suelta, un componente de la metodología
(Práctica, Teorización, Valoración o Producción) pidiendo que seleccionen tipos de actividades
relacionadas a cada una de ellas.

Posteriormente, se pide a los grupos realicen la lectura del cuaderno sobre la metodología1, y
con base en ella identifiquen el sentido que tiene cada componente metodológico.

Luego, en plenaria compartimos los aspectos más sobresalientes de los componentes a partir
de los siguientes criterios:

Siendo el PROFOCOM una de las primeras experiencias educativas donde se implementa la


nueva metodología del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo (práctica-teorización-
valoración-producción), reflexionamos los alcances de la misma a partir de nuestra experiencia
como parte de este proceso formativo.

¿Cuáles son las potencialidades de la metodología utilizada en el PROFOCOM?


¿Cuáles son sus límites? ¿Cómo mejorar lo que hemos hecho?
¿De qué manera incorporamos esta metodología en los procesos didácticos que desarrollamos?

Paso 5: Planificación Comunitaria Bimestral (120 minutos)

Nos organizamos por CP-TEs y revisamos planificaciones de las gestiones pasadas, establecemos
sus características y la articulación interdisciplinar o transdisciplinar existente, considerando los
aspectos más sobresalientes.

A continuación nos dividimos por niveles, para la siguiente actividad:

Primaria Comunitaria Vocacional

Maestras y maestros de primaria revisan los planes y programas del primer año de escolaridad
publicado por el Ministerio de Educación; posteriormente elaboramos la Planificación Comuni-
taria Bimestral contextualizada a cada unidad educativa, formulando pertinentemente el objetivo
holístico y los contenidos que ayuden a su desarrollo o logro.

1. Página 27 de la presente Unidad de Formación


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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Secundaria Comunitaria Productiva

Maestras y maestros de secundaria, con base en el ejemplo que se presenta en el Cuaderno de


Formación Nº 4, esbozamos un primer intento de Planificación Comunitaria Bimestral, formu-
lando pertinentemente el objetivo holístico y los contenidos que ayuden a su desarrollo o logro.

Socializamos en plenaria la Planificación Comunitaria Bimestral elaborada por niveles.

Paso 6: Plan de desarrollo curricular (120 minutos)

En función a los grupos establecidos, realizamos la lectura correspondiente a los temas 2 y 3


para realizar la siguiente actividad:

PRIMARIA COMUNITARIA VOCACIONAL

Tomando como base la Planificación Comunitaria Bimestral elaborada para este nivel, las y los
maestros elaboran la planificación de desarrollo curricular en función del tiempo requerido para
lograr el objetivo holístico planteado, para lo cual podemos tomar como referencia el ejemplo
del Cuaderno de Formación Nº 4. Para esta tarea se deben formular apropiadamente cada uno
de los elementos curriculares en función del análisis realizado.

SECUNDARIA COMUNITARIA PRODUCTIVA

Con base en la Planificación Comunitaria Bimestral que produjimos, elaboramos un plan de de-
sarrollo curricular para un área de saberes y conocimientos; podemos tomar como referencia el
ejemplo que se presenta en el Cuaderno de Formación Nº 4. Para esta tarea se deben formular
apropiadamente cada uno de los elementos curriculares, en función del análisis realizado.

Paso 7: Orientaciones para el desarrollo de las actividades de construcción crítica


y concreción educativa. (60 minutos)

Es fundamental que la o el facilitador organice y brinde información precisa sobre las actividades
a desarrollarse en las sesiones de construcción crítica y de concreción educativa, desarrolladas
en el siguiente subtítulo (Momento 2). Para ello, será de mucha utilidad elaborar un cronograma
de actividades, definir responsabilidades y absolver las dudas que tengan los participantes sobre
las actividades a desarrollarse en estas sesiones.

MOMENTO 2 (Sesiones de construcción crítica y concreción educativa)

Este segundo momento es fundamental en la estrategia formativa del PROFOCOM, porque la


clave de este programa reside en el involucramiento comunitario de las y los maestros durante el
tiempo en que van a trabajar de modo autónomo cada Unidad de Formación. El cuaderno tiene
la función de apoyar a las y los maestros, de modo que pueda servir de consulta permanente y
de lectura cotidiana. Cada tema de la Unidad de Formación puede trabajarse en un determinado
tiempo, considerando tres tipos de actividades: la actividad de formación comunitaria, para lo
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Ministerio de Educ ación

cual se requiere realizar reuniones entre maestras y maestros y con la comunidad; la actividad
de autoformación, básicamente consistente en lecturas; y la actividad de concreción educativa,
que pretende gradualmente introducir elementos nuevos que transformen la práctica educativa
de las y los maestros. El siguiente cuadro resume estas actividades:

Actividades para las sesiones de construcción crítica y concreción educativa por tema.

Cuadro No. 1

Actividad de formación comu- Actividad de concreción


Actividad de autoformación
nitaria educativa
Identificamos las características de la Realizamos prácticas de formulación Elaboramos la planificación de
comunidad en la que trabajamos, en de objetivos holísticos considerando desarrollo curricular visibilizan-
cuanto a sus necesidades, problemá- sus dimensiones y los criterios que do la articulación entre campos
ticas y potencialidades. permitan su valoración. y áreas:
Tomando en cuenta esas caracte- Proponemos estrategias metodoló- - Primaria, se lo hace en función
rísticas, en las CP-TEs elaboramos gicas que permitan el adecuado de- del nivel y el año de escolari-
la Planificación Comunitaria Bimes- sarrollo curricular en el marco del dad.
tral tomando como base la Temática Modelo Educativo Sociocomunitario - En Secundaria, se toma en
Orientadora correspondiente y los Productivo. cuenta el área, el campo y el
objetivos de campos de los planes y Elaboramos procesos metodológi- año de escolaridad correspon-
programas del Ministerio de Educa- cos (P-T-V-P) que posteriormente diente.
ción; esta planificación servirá para serán incorporados en la planifica- Estos documentos podrán ser
la implementación del primer año de ción de desarrollo curricular. implementados en la gestión
escolaridad de cada nivel. 2013.

MOMENTO 3 (Sesión presencial de socialización, 4 horas)

En esta sesión se socializa, reflexiona, comparte experiencias, intercambia saberes y conocimientos


y valora todas las actividades realizadas durante el desarrollo de la unidad de formación. La idea
es presentar el resultado de las actividades realizadas y abrir un espacio de valoración comuni-
taria. La o el facilitador comunitariamente determinará la estrategia más adecuada para este fin.

Producto de la unidad de formación


a. Documento de Planificación Comunitaria Bimestral, por niveles
b. Documento de Planificación de desarrollo curricular

Ambos documentos deben ser revisados y aprobados con el visto bueno de las direcciones
de Unidades Educativas.

Lectura obligatoria de la unidad de formación


Jacques Ranciére, El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual.
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Tema 1
La formación Integral y Holística

Las dimensiones del Ser Saber Hacer Decidir


Nuestra educación mayormente se ha centrado sólo en lo cognitivo, de modo que ha reforzado
el divorcio de la escuela y la realidad, debido a que los procesos educativos han devenido en
puramente teóricos y descontextualizados, desarrollándose al margen de la cotidianidad de la
vida, sin conexión con los procesos políticos, ideológicos, sociales y económicos de nuestro país.

En este tipo de educación cognitivista se trabajaron de modo preeminente sólo contenidos pero
ni siquiera en el sentido óptimo, sino reducido a memorizar conocimientos de modo mecánico, sin
considerar su utilidad o relación con la realidad. De esta manera, la escuela ha sido transmisora
de conocimientos no pertinentes, ajenos a la vida de las y los estudiantes.

El Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo promueve una formación integral y holística


a través de las dimensiones. Se llaman dimensiones porque son aspectos del ámbito “integral del
ser humano”, y cubren los aspectos básicos para formarse como ser humano pleno. Por otro lado,
esto es parte de lo holístico, que es ya una relación del ser humano con otras dimensiones de
la vida, es decir, la educación en la convivencia armónica y complementaria con la Madre Tierra
(naturaleza), el Cosmos y la Espiritualidad.

Equivocadamente se ha manifestado que la educación integral es una copia del enfoque de Delors,
propuesta que enfatiza los saberes (saber ser, saber conocer, saber hacer y saber convivir), que en
su operativización se traducen en contenidos: conceptuales, procedimentales y actitudinales. Sin
embargo, cabe aquí hacer algunas aclaraciones válidas para entender sus diferencias y seguramente
sus coincidencias, que no expresan ninguna continuidad con las políticas de organismos internacio-
nales, sino que se cruzan, como en todos los ámbitos de las culturas con semejanzas y diferencias.

Delors caracteriza el saber ser como el aprendizaje de la responsabilidad y la autonomía per-


sonal, el desarrollo pleno de la personalidad, y el consiguiente desarrollo de los talentos perso-
nales como la memoria y la estética. Aprender a saber ser es entonces aprender a desplegar la
individualidad (aunque no inmediatamente de un modo individualista). Esto es completamente
distinto del Ser como dimensión en nuestro currículo base, donde el Ser es el educarse en los
principios y valores de nuestras culturas. Y los principios y valores son sociocomunitarios y de
convivencia, no parten de mi talento personal sino de cómo podemos poner en vigencia, es decir,
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Ministerio de Educ ación

en la vivencia, el legado cultural de los pueblos indígenas, para contrarrestar el crecimiento de


relaciones individualistas, egoístas e instrumentales. De hecho, la ruptura de relaciones comuni-
tarias sigue siendo el puntal de lanza de la globalización capitalista, pese a su discurso engañoso
de reconocimiento de las diferencias.

Esto nos lleva a analizar el aprender a convivir, o aprender a vivir juntos de Delors, que en su
concepción significa aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, y a partir de ese
conocimiento poder realizar proyectos comunes o solucionar pacíficamente los conflictos. Aquí
debemos señalar que se trata de una noción de interculturalidad abstracta y, por ello mismo,
una con la que no se puede estar en desacuerdo en sus propios términos, pero que ignora el
hecho de que las relaciones actuales son asimétricas. Los “conflictos” justamente se dan como
expresión de esa asimetría, por ejemplo en la invasión y la opresión cultural, que es lo que hacen
hoy mismo Estados Unidos y Europa en contra de Irak, Afganistán y otros países. Este aprender
a vivir juntos por eso aparece allí como un mero enunciado. En cambio, el Decidir, que hemos
enfatizado en nuestro proceso, implica una toma clara de posición, de una voluntad crítica de
transformación en la educación o, si se permite la expresión, una opción política por los pobres,
los pueblos indígenas excluidos, las mujeres, las víctimas de la globalización capitalista, para
transformar la realidad en la comunidad, el barrio, el entorno en el que vivimos.

Por otro lado, la educación integral, que se expresa en estas cuatro dimensiones, no se asienta
en la “teoría de la complejidad” en todas sus variantes. Porque en principio ésta es una búsque-
da de integralidad desde el crecimiento de la ciencia, hay un énfasis en acrecentar la ciencia y
abrirla a la complejidad. La dimensión integral del ser, saber, hacer y decidir se asienta en la vida,
característica principal de nuestros pueblos indígenas; es desde donde se inspira su cosmovisión.

Por último, es preciso tener en cuenta que las dimensiones tienen temporalidades distintas. Esto
significa que la dimensión del Ser, por ejemplo, no puede alcanzar resultados en una clase, una se-
mana o un bimestre, sino en periodos mayores, como puede ser un año, o incluso varios. Asumir
en la vida un valor podría ser algo que incluso en toda la educación regular no se consiga inculcar
de modo duradero en los estudiantes, por diversas razones. Por ello, ésta es una dimensión que
no debería medirse en cuanto al éxito, sino en cuanto a las experiencias generadas para hacerlo
presente durante los procesos educativos, es decir, no tanto en cuanto a que la gente ya es solidaria,
porque de hecho las condiciones sociales de violencia, explotación, inseguridad, pueden ser un límite
a lo que la propia educación puede hacer, sino en cuanto se ha generado experiencias de solidari-
dad en los espacios educativos comunitarios más allá de esas condiciones adversas de la sociedad.

Del mismo modo, la dimensión del Decidir tiene una temporalidad larga. Una voluntad de trans-
formación igualmente puede tardar bastante tiempo en llegar a hacerse carne en la gente.Aunque
ideológicamente, discursivamente, uno tenga claro y asegure que es crítico, ello no lo garantiza.
Un cambio de actitud, de compromiso, de decisión para transformar sólo puede expresarse
con total claridad en las acciones de la gente. Por ejemplo, si decido migrar a la ciudad o decido
quedarme y desarrollar una empresa comunitaria en el campo donde he nacido. Esa no es una
decisión que uno pueda evaluar en un periodo breve; se trata, de hecho, de decisiones que están
vinculadas incluso con proyectos de vida. Pero sí se puede evaluar otros aspectos del Decidir, como
la deliberación, la capacidad de llegar a un consenso, en los procesos educativos. Se trata pues en
15
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

el Ser y el Decidir de dimensiones que tienen una temporalidad mucho más larga que el Hacer y el
Saber, lo que debe ser considerado en los ritmos metodológicos con los que se los puede trabajar.

Por otro lado, las dimensiones deben trabajarse en la integralidad de las áreas y campos. No se
puede educar en el ser, saber, hacer y decidir de un modo aislado y fragmentado. Esto exige ne-
cesariamente la coordinación de maestras y maestros en todos los niveles. El Decidir, por ejemplo,
es una dimensión muy compleja del ser humano, máxime si se da de un modo comunitario, en
la que todas las áreas de los saberes y conocimientos están involucradas.

Dimensión del Ser

La dimensión del Ser se refiere a los principios y valores que están expresados en prácticas
y vivencias, en la cotidianidad, en interacciones donde tienen lugar sentimientos, actitudes y
pensamientos. Hablamos principalmente de los valores sociocomunitarios: solidaridad, respeto,
reciprocidad, complementariedad, equilibrio, igualdad, responsabilidad, inclusión, transparencia y
otros1, todos ellos los aprendemos de forma vivencial en nuestras interrelaciones. En la dimensión
del Ser la expresión es desde la experiencia, se la aprende desde la práctica y la experiencia es
una transmisión de las experiencias en función de ámbitos vivenciales.

Ahora, la cuestión es cómo conectamos esto a la educación, cómo desarrollamos en las y los estu-
diantes por ejemplo la solidaridad. Si nosotros partimos de una definición de la solidaridad estamos
rompiendo el vínculo de vida que tiene ese valor; es decir, los valores están ineludiblemente vincu-
lados a la vida, a la realidad, a la vivencia; por eso los valores no podrían enseñarse abstrayéndolos
de la vida y de la vivencia; en este sentido, nuestro desafío es vincular el desarrollo del Ser a la vida
misma, a la realidad concreta que vivimos en los procesos educativos; hay que partir de los pro-
blemas reales de la vida de la sociedad, de las vivencias reales del aula y otros espacios educativos.

La dimensión del Ser se despliega en el proceso educativo a partir de las “situaciones vivenciales
educativas” que son las situaciones que recreamos en cualquier “espacio comunitario educativo”,
poniendo en práctica, desde la experiencia, los valores, tematizándolos simbólicamente y no
conceptualmente. Se trata de “crear” o “asistir” a “situaciones vivenciales educativas”, que se
1. Constitución Política del Estado, 2008.
16
Ministerio de Educ ación

constituyen en herramientas pedagógicas para vivenciar los valores, a partir de recrear en una
situación generada por el profesor o también puede darse a través de una vinculación con una
práctica concreta en el ámbito social y/o comunitario donde la escuela se encuentra.

Se trata de partir de la experiencia y la vivencia poniendo en práctica un valor o varios recreán-


dolos en situaciones donde los estudiantes entren en contacto directo con una situación. Puede
ser una situación generada o planificada previamente por las y los maestros que recree una

interacción. En este caso la situación generada por las y los maestros es una “situación vivencial
indirecta”, o puede darse también a través de articular la experiencia de manera directa a una
situación vivida en la comunidad y/o barrio o localidad en donde la unidad educativa se encuentra
inmersa, segundo caso en el que la situación es un “situación vivencial directa”. Las situaciones
que pueden tomarse como herramientas pedagógicas directas pueden ser prácticas concretas
como las campañas de solidaridad, las fiestas, los prestes, etc., actividades donde las maestras y
maestros ven la posibilidad de tener una experiencia directa con los valores.

Ya sea bajo una situación generada indirectamente o sea una situación directa, se trata de educarse
desde las vivencias, es decir, de encontrase con la experiencia directa, sintiendo y pensando desde
una práctica concreta, poniendo en práctica los valores a partir de situaciones concretas donde
los valores puedan expresarse. Luego, los estudiantes reflexionan acerca de los valores de manera
que se expresen de modo simbólico. Esto quiere decir, desde las posibilidades y diferencias que se
puedan hallar, generando “problemáticas” sin llegar a definiciones de tipo conceptual, sino asumiendo
que el Ser implica experiencias prácticas y simbólicas a la vez. Por eso, la dimensión del Ser no se
desarrolla a partir de contenidos sino que es vivida desde las prácticas y es reflexionada desde ellas.

La “reflexión simbólica” se refiere al momento del diálogo, después de la práctica de los valores
vivenciales. El diálogo debe enfatizar las múltiples formas en las que la maestra y el maestro y los
estudiantes comprendieron desde la experiencia los valores. En este sentido, los valores tendrán
muchos ángulos y se enriquecerán con las diferentes miradas. A este momento se le denomina
simbólico, porque el objetivo es articular las vivencias bajo el valor y no encontrar un único
significado al valor, que sería ya un nivel conceptual2.

Pero la reflexión simbólica debe acompañarse con la “problematización”, que es el ámbito concreto
y político del ser; es cuando los distintos significados hallados desde los valores cobran importancia
y actualidad a partir de las problemáticas de la realidad. Este último sentido es importante, porque
expresa el carácter transformador de nuestra propuesta educativa, entendiendo que los valores deben
abrir el camino para hallar respuestas a los problemas cotidianos más acuciantes que hoy atravesamos,
como por ejemplo el cálculo del interés propio, individualismo, la competencia despiadada, el con-
sumismo, la indiferencia, la falta de compromiso con el cambio, etc. En realidad, la problematización
permite conectar la experiencia, la vivencia de los valores con los problemas cotidianos; así reflexiva
y críticamente intentamos hallar posibles respuestas desde los valores a nuestras problemáticas.

2. Un símbolo no deja expresarse en una definición conceptual, sino que está abierto a múltiples interpretaciones.
Una reflexión simbólica sería aquella que no quiere llegar a un concepto: qué es la solidaridad, sino que se abre a las
múltiples intuiciones sobre la solidaridad vivida.
17
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Dimensión del Saber

Esta dimensión hace referencia al aspecto cognitivo en sentido de conocer, clasificar, ordenar,
conceptualizar, analizar, comprender saberes y conocimientos en términos de contenidos; es la
dimensión que más conocemos porque nuestra educación se ha reducido priorizando sólo esta
dimensión. Sin embargo, esta dimensión tampoco debe desarrollarse única y exclusivamente a
través de conceptos abstractos de contenidos ajenos a la vivencia de las y los estudiantes; fun-
damentalmente debe trabajarse relacionando los contenidos con las demandas, problemáticas y
necesidades de la comunidad y del contexto. En este sentido, la dimensión del Saber hace referencia
a la educación de los saberes y conocimientos acumulados por las culturas. La clasificación, por
ejemplo, es un tipo de conocimiento resultado de la investigación realizada por varias genera-
ciones de personas que ha dado lugar a un conocimiento válido, por ejemplo, qué plantas son
medicinales y cuáles son dañinas para el ser humano. Ese es un conocimiento útil que establece
una diferencia vital entre quienes lo conocen y quienes no lo conocen.

Hay en cualquier cultura la necesidad de establecer una educación de todo este saber acumu-
lado, válido, útil, en un sentido óptimo para la vida. Las pedagogías varían enormemente, pero se
mantiene la exigencia de “transmitir” esos conocimientos (bien sea por libros, oralidad, tejidos,
etc). En un momento de crecimiento de las culturas la transmisión del conocimiento acumulado
podría llegar a ser inmovilizante para la producción de nuevo conocimiento, porque se impone
18
Ministerio de Educ ación

como el único conocimiento válido, además que de hecho la novedad no ocurre en cuanto se
domina todo el conocimiento anterior, sino que en cuanto al volver otra vez sobre la realidad se
produce un nuevo ángulo, un nuevo conocimiento que enriquece otra vez lo que ya conocemos,
que en un nuevo periodo va a ser convertida en conocimiento acumulado. Pero siempre hay un
nivel de “transmisión”, en cuanto el ser humano viene ya al mundo en comunidad, y siendo así
nace en un marco cultural que lo recibe, donde debe educarse en el horizonte de sentido de su
cultura. Lo que se mantiene pues a lo largo de muchas generaciones es ese horizonte de sentido,
la cosmovisión, que debe ser transmitida; en cambio, otros conocimientos van a ser transforma-
dos, por ejemplo los conocimientos medicinales y técnicos.

Es decir, hay una gran dinámica en torno al conocimiento acumulado y la producción de conoci-
miento nuevo, pero siempre en vínculo con la realidad de la que emergen dichos conocimientos,
y por ello mismo con un sentido de utilidad para los seres humanos que producen ese saber.
El problema ocurre en contextos neocoloniales, donde este circuito transmisión-producción,
en vínculo con la realidad, se ha roto. Ya no hay una transmisión ordenada del conocimiento
acumulado, pero además hay otra característica fundamental del contexto neo-colonial: la pro-
ducción de nuevo conocimiento es muy limitada, casi nula. Al cambiar el punto de referencia y
desestructurarse la educación de la cultura propia, se recurre cada vez más a los conocimientos
producidos en otros contextos.

La dimensión del Saber no se detiene en la transmisión de conocimientos; sino hay que entender
los conocimientos en sus dinámicas, en sus diferentes modalidades. El Saber puede partir del co-
nocimiento de las culturas, puede ser un saber técnico, un saber en elaboración y reelaboración
constante. Sin embargo, no debemos pensar que los contenidos, los conocimientos acumulados
en otros contextos son el problema; el problema es cómo nos relacionamos con los contenidos
(ajenos o propios): si pretendemos memorizarlos, comprenderlos, desarrollarlos, resignificarlos
o incluso producirlos.

La dimensión del Saber, para enfrentar estas dificultades, busca articular los contenidos a la realidad
circundante. Este es un buen modo de evaluar el sentido y la utilidad de los conocimientos que se
vuelven contenidos educativos: su pertinencia. Es decir, cómo un determinado concepto o saber
me relaciona con las problemáticas y necesidades de la comunidad, del contexto; qué significa en
esta situación o es que carece de sentido; qué otros sentidos podrían dársele a la luz de mi entorno.

Dimensión del Hacer

Esta dimensión hace referencia a las capacidades y habilidades para realizar alguna cosa y no
quedarse en sólo saberla de modo teórico. De hecho, en rigor podríamos decir que no se pue-
de saber algo si no no se lo hace también, y que eso de saber de forma puramente teórica es
equívoco. ¿Cómo podríamos decir que sabemos filosofía si no sabemos pensar, o que sabemos
tejidos si no sabemos tejer? El Hacer de este modo es, en realidad, inseparable del saber, no
puede haber una sin la otra.

Entonces lo que hay que encontrar para identificar el Hacer es cuál es el correlato de deter-
minado saber. O si partimos del otro lado, cuál es el correlato de saber de determinado hacer.
19
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Porque ambas cosas de hecho son inseparables. No existe diferencia entre trabajo manual e
intelectual. Si cosecho con las manos, ellas no son solamente unas herramientas como cua-
lesquier otras sino que son parte de un movimiento de todo mi cuerpo que se mueve con
perfecta sintonía, con conocimiento en un sentido profundo, para hacer algo verdaderamente
complejo, que es tomar unos frutos, unas hojas, con la delicadeza exacta, sin presionar muy
fuerte ni muy despacio.

De lo que se trata es de enfatizar que esta dimensión es sumamente importante para la educa-
ción, porque completa algo que estaba fragmentado en la educación colonial, pero además de
ambos lados; del lado del saber, porque se trataba de contenidos ajenos que no se comprendían
ni se ejecutaban, como escuchar música de otros contextos pero ni siquiera poder tocarla, y
del lado del hacer porque tampoco, a veces, se puede comprender el sentido de lo que se hace
(al haberse roto esa conexión con el horizonte de sentido propio).

El Hacer manifiesta énfasis además en el proceso. No se trata necesariamente de llegar a


productos, como decir que se cumple esta dimensión sólo si se produce una silla, o una
partitura, sino qué lo más importante, pedagógicamente hablando, el proceso. Porque es
en el proceso que uno entabla una relación directa con las palabras ‘tela’ o ‘tierra’. Ese
contacto directo produce un compromiso con lo que se está haciendo. Deberíamos recu-
perar en este sentido la relación que tenemos con las cosas. El arte de producir empieza
conociendo la lógica del proceso y no solamente las destrezas técnicas para hacer sino
cómo hacer.

El enfatizar en lo procesual tiene la ventaja de producir compromiso, intencionalidad, y no tomar


el hacer o la actividad como un mero medio para alcanzar un producto, lo que sería reducir
la rica experiencia de hacer a un mero trabajo mecánico. Se trata, en cambio, de amplificar
el valor de la experiencia de hacer algo, porque ello tiene valor en sí mismo como actividad,
como proceso.

La experiencia de Hacer es importante en sí misma al establecer un contacto directo con la rea-


lidad en su transformación (ordenar las palabras de un nuevo modo es producir un poema, así
como trabajar la madera permite tener muebles donde sentarse, o dormir), pero esto al mismo
tiempo produce compromiso, lo que se vincula también con la utilidad práctica de lo que hace-
mos, que está en relación directa con las necesidades y problemas de la comunidad. No hacer
algo por autocomplacencia, sino para resolver problemas del entorno.

El Hacer es pedagógico, y lo pedagógico a su vez también político. Aquí encontramos un vínculo


de la dimensión del Hacer con la dimensión del Decidir. Se trata de hacer algo con pensamiento
propio, pero también con un sentido útil, es decir, algo que resuelva problemas actuales de mi
comunidad, de mi ciudad, de mi realidad.

Dimensión del Decidir

El Decidir es la educación de la voluntad con sentido comunitario hacia la vida, lo que se expresa
en acciones de impacto social con pensamiento crítico y propositivo.
20
Ministerio de Educ ación

La voluntad comunitaria busca un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, pero no solo teórico
ni práctico, sino en el impacto social, es decir, en la capacidad que nuestras acciones puedan tener
sobre la realidad social, es decir, en el proceso de transformación de la realidad.

La voluntad colectiva con sentido comunitario busca el desarrollo del pensamiento crítico,
transformador, propositivo. En la medida en que la educación muestre también su relación con
su contexto potenciándolo, desarrollándolo y expandiéndolo, se podrá comprender mejor cómo
es que se puede ser crítico y propositivo y entender todo esto en función del impacto social
que la educación puede lograr sobre la realidad.

Se refiere a la incidencia de la escuela en la transformación de la sociedad en sus diferentes ámbi-


tos; ese es el sentido político de esta dimensión. Históricamente, la escuela no nos ha mostrado
que la forma en que nos educamos, las cosas que aprendemos, influye de una u otra manera
en la comunidad; transforma, cambia en uno u otro sentido y tiene incidencia sobre la realidad.

No nos han enseñado a pensar que somos parte fundamental para el cambio y transformación de
nuestra sociedad y podemos educarnos decidiendo comunitariamente sobre el tipo de impacto
que podemos generar en la comunidad a través de la aplicación de los saberes y conocimientos,
las ideas y pensamientos producidos desde la escuela. Ahora la cuestión es cómo construir una
forma de educarnos en la cual tomemos en cuenta y decidamos las cosas en función del cambio
y transformación política, económica y social de nuestra sociedad y comunidad. Ahí radica el
sentido político del Decidir.

Desde esta perspectiva, la escuela no queda reducida a su espacio, se abre hacia la comunidad
y se vincula a la historia de nuestros pueblos, porque la educación tiene que ser parte de las
transformaciones que se están produciendo en nuestro país. Hay que educarse en ese sentido
de transformar, cambiar y generar impacto sobre la realidad. Las decisiones que hagamos no se
reducen al aula, no son individuales, son comunitarias y están en relación al contexto en el que
vivimos y somos parte.

Para trabajar esta dimensión será importante vincular los contenidos a la realidad, a los diferen-
tes ámbitos de la vida, de acuerdo a los niveles y años de escolaridad, poniendo en discusión las
realidades de injusticia e inequidades de nuestra sociedad, generando ideas y pensamientos para
construir una sociedad donde vivamos bien de forma que vayamos generando conciencia política,
económica, cultural y social en las y los estudiantes.

Una de las herramientas principales de la dimensión del Decidir son “los proyectos sociopro-
ductivos”, que son también una estrategia y un espacio para tomar decisiones comunitarias y
generar impacto en la sociedad y la comunidad. El tipo de proyecto que se decida implementar
en la Unidad Educativa deberá estar orientado a generar transformaciones en la comunidad y
la sociedad.

Otra cuestión es cómo evaluamos el Decidir, porque el impacto de nuestras decisiones tiene sus
tiempos, no son inmediatos, y es aquí que será importante considerar los tiempos en función a
evaluar en periodos más largos, como una fase o semestre, o en una gestión.
21
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Los elementos curriculares de la planificación


Temática orientadora

Como indicamos en la introducción del presente cuaderno, en la Unidad de Formación Nº 3 la


Temática Orientadora se ha trabajado como un ejemplo un elemento curricular que articula los
saberes y conocimientos de las áreas y campos.

En esta Unidad de Formación fundamentaremos que la Temática Orientadora evita que los saberes y
conocimientos se trabajen de manera parcelada; ésta permite articular de una manera complementaria
los contenidos en el proceso de la planificación y desarrollo de la clase. Además, al operativizar los cuatro
ejes articuladores (Educación para la Producción, Educación enValores Sociocomunitarios, Educación en
Convivencia con la Naturaleza y Salud Comunitaria, Educación Intracultural, Intercultural y Plurilingüe),
se vincula la educación a la realidad en los diferentes ámbitos y consolidación del Estado Plurinacional.

De este modo se puede sostener que las Temáticas Orientadoras planteadas en los programas de
estudio responden a las necesidades y problemáticas de carácter nacional, operativizando los ejes
articuladores, lo que permite que los contenidos de cada área se trabajen de manera secuencial
y progresiva. Se plantean uno por semestre en los niveles Primaria Comunitaria Vocacional y
Secundaria Comunitaria Productiva.

Al responder a las necesidades y problemáticas nacionales, en éstas están expresadas las políticas
orientadas hacia una “Bolivia digna soberana productiva y democrática”. En este marco, el sentido
de las Temáticas Orientadoras no sólo es de carácter metodológico que permite la articulación
de los saberes y conocimientos; promueve también que desde la educación se desplieguen estas
22
Ministerio de Educ ación

políticas destinadas a transformar nuestro país de un Estado colonial a un Estado Plurinacional


con soberanía política y económica.

Al operativizar los ejes articuladores, las Temáticas Orientadoras son también el medio por el
cual se trabajan estos ejes. Por esto, en su sentido pedagógico y articulador, estas Temáticas
Orientadoras son como el paraguas bajo el cual se plantean los contenidos; en este marco, los
contenidos de las Áreas y Campos de Saberes y Conocimientos, en su formulación, responden a
los objetivos holísticos y están orientados por estas temáticas, de manera que para el desarrollo
curricular de cualquier año de escolaridad (1º, 2º, 3º, 4º ,5º y 6º de Primaria o Secundaria) desde
cada Área y Campo se trabaja una Temática Orientadora por semestre.

¿Cómo se relacionan las temáticas orientadoras, con los ejes articuladores y con los campos de
saberes y conocimientos?

Tenemos cuatro ejes articuladores:

• Educación para la Producción


• Educación en Valores Sociocomunitarios
• Educación en Convivencia con la Naturaleza y Salud Comunitaria
• Educación Intracultural, Intercultural y Plurilingüe

A continuación presentamos como ejemplos Temáticas Orientadoras de 1er. año de escolaridad


de Primaria y Secundaria; en cada una de estas Temáticas Orientadoras están expresados uno,
dos, tres o los cuatro ejes articuladores.

1er. año (Primaria Comunitaria Vocacional)

• La comunicación en la familia, en la escuela y en las actividades de la comunidad.


• Convivencia familiar y prácticas productivas en la comunidad.

1er. año (Secundaria Comunitaria Productiva)

• Descolonización y consolidación sociocultural, económica y tecnológica de nuestros pueblos


y naciones.
• Identificación y análisis de los procesos socioculturales, naturales y productivos del Abya Yala.

Los contenidos de las áreas de cada Campo están orientados hacia la Temática Orientadora del
semestre y año correspondiente, y permiten el logro de los objetivos holísticos propuestos.

Actividad

Organizados en grupos reconocemos los ejes articuladores que contienen cada una de las
Temáticas Orientadoras planteadas para el primer año de escolaridad de primaria y secundaria.
23
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

A continuación mostramos dos cuadros que se han presentado en la Unidad de Formación Nº


3 para ver como ejemplo la relación entre los ejes articuladores, las temáticas orientadoras y
los campos de saberes y conocimientos:

Cuadro Nº 2

Primaria:

Temáti-
Ejes arti-
cas orien- Campos Contenidos desde las áreas de saberes y conocimientos
culadores
tadoras
Vida Tierra
La comunicación en la familia, en la

- Espacio geográfico donde habita la familia.


Territorio
escuela y en las actividades

Tecnología y - Nociones de espacialidad, temporalidad, seriación y clasificación


Educación en convivencia con la naturaleza y salud comunitaria.

Productividad con elementos de su entorno inmediato.


de la comunidad.

- Comunicación oral y corporal en la interrelación familiar y escolar.


Educación intracultural, intercultural y plurilingüe.

- Dibujo de formas imaginarias naturales y artificiales del contexto


Comunidad y cultural.
Educación en valores sociocomunitarios.

Sociedad - Demostración de juegos tradicionales del contexto.


- Educación musical a partir de la vocalización de rondas y canciones.
Educación para la producción.

- Espacio territorial donde habita la familia (comunidad barrio, ciudad)


Cosmos y
- Creencias religiosas y espirituales en la familia y la comunidad.
Pensamiento
Vida Tierra - Prácticas culturales de reciprocidad, cuidado y respeto a la Madre
Territorio Tierra en la producción.
Convivencia familiar y prácticas

- Información y representación estadística de la familia y escuela.


productivas en la comunidad.

Tecnología y
- Producción material e intelectual con recursos naturales y artificia-
Productividad
les propios del entorno (arcilla, telares…).
- Descripción oral y escrita sobre las actividades productivas de la familia.
- Narración y representación de hechos presentes e históricos de la
comunidad y representación teatral.
Comunidad y
- El modelado como expresión de las prácticas socioculturales.
Sociedad
- Rondas, canciones y mímica con temáticas de identidad nacional.
- Postura corporal, orientación espacial armónica, salud personal,
familiar y comunitaria.
Cosmos y
- Vida armónica de la familia en reciprocidad con la Madre Tierra.
Pensamiento

Cuadro Nº 3

Secundaria:

Temáticas
Ejes arti-
orienta- Campos Contenidos desde las áreas de saberes y conocimientos
culadores
doras
- Relación armónica con el entorno natural sociocomunitario a
Vida Tierra
través de los órganos de los sentidos y los receptores sensoria-
Territorio
les.
24
Ministerio de Educ ación

- Polígonos irregulares en el arte de nuestras culturas.

Descolonización y consolidación

de nuestros pueblos y naciones.


Tecnología y
- La producción técnica y tecnológica en nuestra comunidad, región
Productividad

sociocultural, económica
Educación en convivencia con la naturaleza y salud comunitaria.
y país.
- Testimonios de una etapa de imposición cultural.

y tecnológica
- Invasión, conquista y colonización europea.
Educación intracultural, intercultural y plurilingüe.

Comunidad y - Las Artes Plásticas y Visuales como manifestación de resistencia y


Educación en valores sociocomunitarios.

Sociedad emancipación de nuestros pueblos.


- Instrumentos musicales originarios de los pueblos.
Educación para la producción.

- Desarrollo del cuerpo en diversos contextos sociocomunitarios.


Cosmos y
- Valores sociocomunitarios de los pueblos.
Pensamiento
Vida Tierra - Los procesos químicos, físicos y biológicos de los ecosistemas en
socioculturales, naturales y productivos
Identificación y análisis de los procesos

Territorio la preservación de la vida.


- El pensamiento lógico concreto y abstracto en las diversas cul-
Tecnología y turas.
Productividad - La producción desde los enfoques y principios de nuestras cul-
del Abya Yala.

turas.
- Semántica del texto en las diversas lenguas.
- La sociedad comunitaria y práctica de valores.
Comunidad y
- El dibujo técnico y los diseños tecnológicos productivos.
Sociedad
- La intraculturalidad e interculturalidad musical.
- El deporte en la integración comunitaria.
Cosmos y
- Armonía espiritual con la Madre Tierra y el Cosmos.
Pensamiento

Los objetivos holísticos

Los objetivos holísticos se orientan a la formación integral y holística de las y los estudiantes, de modo
que se constituyen en orientaciones pedagógicas de los procesos educativos de carácter descolonizador,
comunitario y productivo que desarrolla cualidades y capacidades del ser humano en sus dimensiones
del Ser-Saber-Hacer-Decidir en armonía y complementariedad con la Madre Tierra y el Cosmos.

El planteamiento de la formación integral holística evita que la educación se reduzca sólo a


ciertas capacidades y cualidades de las personas; con este problema se ha tropezado a lo largo
de la historia de la educación boliviana al reducirse la educación al desarrollo del aspecto cog-
nitivo solamente; este tipo de educación cognitivista lo que ha hecho es aislar la escuela de la
vida “produciendo” estudiantes consumistas sin capacidades ni cualidades para responder a sus
propias necesidades, convirtiéndose en simples consumidores de productos materiales e inte-
lectuales producidos en otros contextos ajenos a nuestras realidades. Este tipo de educación no
ha permitido que las y los estudiantes desarrollen conciencia sobre el rol de la escuela frente a
las necesidades y problemáticas de sus pueblos; por esto tenemos poco o nada de incidencia de
la educación en la solución de las problemáticas reales de la sociedad. Igualmente la escuela, al
limitar su acción en lo cognitivo, no ha promovido la práctica de valores que permita una convi-
vencia armónica y complementaria entre seres humanos y con la naturaleza.

Con los objetivos holísticos se abandona la forma tradicional de plantear objetivos que tenían
carácter conductual memorístico reducido a lo cognitivo.
25
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Desde el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo se plantea que la educación promueva


una formación completa e integral del ser humano basados en sus cuatro dimensiones. Esto es
central en los objetivos holísticos; es decir, en su formulación recogen estas dimensiones; en
realidad la naturaleza de estos objetivos son el desarrollo del ser humano en su integralidad.

Cómo trabajar con los objetivos holísticos

En el marco del perfil del estudiante de cada nivel educativo, para la formulación de los objeti-
vos holísticos hay que tomar en cuenta el sentido de las temáticas orientadoras; de este modo
la formación de las y los estudiantes estará orientada al desarrollo de sus cuatro dimensiones
y los propósitos de transformación política, económica, social y cultural de nuestro país.

Estos objetivos se plantean a partir de las cuatro dimensiones como se muestra más abajo.

En los programas de estudio se tiene planteados dos o más objetivos holísticos por fase (dos
bimestres). Para la planificación de clase debe plantearse también objetivos holísticos más concre-
tos, a partir de las cuatro dimensiones, de modo que en el despliegue de los procesos educativos
sí o sí se desarrollen estas dimensiones.

¿Existe un orden en las dimensiones?

No, en su formulación puede empezarse por cualquiera de las dimensiones; sin embargo, este
aspecto puede depender de la naturaleza del campo o área de saberes y conocimientos; esto
quiere decir que en algunos casos la dimensión del Ser estará presente primero, si es que se
prioriza desarrollar valores, y si es que se prioriza trabajar la parte cognitiva se puede redactar
primero la dimensión del Saber, es decir, se redactará al principio de cada objetivo holístico lo
que en cada proceso educativo se considera fundamental desarrollar.

Cómo se redactan los objetivos holísticos

Se expresan en primera persona del plural, tiempo presente y modo indicativo. Ejemplo:

Formulación del objetivo holístco

Asumimos posición crítica sobre la libertad de


expresión y pensamiento, a través del análisis de
SER

SABER

diversos tipos de mesajes que transmiten los me-


dios de información, en talleres de interpretación
y producción de mensajes publicitarios y textos
HACER

periódisticos, que permitan evitar toda forma de


manipulación que vaya en beneficio de particula-
DECIDIR

res y sea contraria al bien común.


26
Ministerio de Educ ación

En la formulación de los objetivos holísticos, la dimensión del Ser se plantea en términos de


valores, principios y no debe expresarse en sentido de contenidos. Esta dimensión se manifiesta
en la práctica, en la cotidianidad, en interacciones reflejadas en sentimientos y actitudes. En la
dimensión del Saber se reflejan los contenidos, se expresa el desarrollo del aspecto cognitivo de
las personas. El Hacer comprende el proceso de aplicación de los saberes y conocimientos en
la producción material e inmaterial. Mediante prácticas concretas se orienta al desarrollo de las
capacidades, potencialidades, habilidades y destrezas; didácticamente se plantea cómo se trabajan
los contenidos, relacionándolo con lo que se quiere lograr, es necesario mostrar la aplicación,
uso, manejo y práctica de los conocimientos. El Decidir es la educación de la voluntad con senti-
do comunitario hacia la vida, lo que se expresa en acciones de impacto social con pensamiento
crítico, propositivo.

Cuadro Nº 4
Las Cuatro Dimensiones y el Objetivo Holístico

Dimensiones Redacción Aspectos que se desarrollan


Asumimos postura crítica respecto
SER de la imposición cultural foránea en el Desarrollo de principios y valores.
Abya Yala…
mediante el análisis de documentos
Desarrollo del aspecto cognitivo y mental a través del
SABER históricos precoloniales y de la colo-
tratamiento de los saberes y conocimientos.
nización…
Desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas a
a través de la investigación y compa-
partir de la aplicación de los saberes y conocimientos,
ración de los acontecimientos y sus
HACER la producción material e intelectual en beneficio de la
efectos en las sociedades y las perso-
comunidad, promoviendo el carácter social del trabajo
nas…
y la producción.
para contribuir al proceso de desco- Desarrollo de capacidades políticas y organizativas en
DECIDIR lonización mental y material de los decisiones que incidan en la transformación de la so-
pueblos. ciedad.

Actividad

Organizados en grupos, realizamos el ejercicio de formular dos o tres objetivos holísticos más
concretos que los planteados en los planes y programas de Primaria o Secundaria con base en las
cuatro dimensiones, priorizando éstas (dimensiones) en función a la naturaleza o característica
de las Áreas y Campos.

Contenidos y ejes articuladores

Son saberes y conocimientos de nuestras culturas y de otros contextos, priorizados en función


a los objetivos educativos de los diferentes años de escolaridad y niveles, respectivamente; se
constituyen en medios que contribuyen al desarrollo de las dimensiones de la persona y son la
base para la programación de las actividades para el proceso educativo.
27
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

No son contenidos tradicionales; en su formulación están relacionados a las realidades, al contexto, a


diferentes ámbitos de la vida, esto es evidente cuando estos contenidos, al responder a los objetivos ho-
lísticos, se vinculan también a las temáticas orientadoras; es decir, en su formulación se orientan hacia las
temáticas orientadoras, tomando en cuenta los sentidos que posee una determinada temática orientadora.

El nombre de contenidos y ejes articuladores hace referencia a que éstos contenidos están tam-
bién permeados por cada eje articulador; en lo posible, los contenidos deben relacionarse con
los ejes articuladores, de modo que los procesos educativos se desplieguen de forma integral y
holística; es decir, en un sentido relacional del todo, cada elemento tiene sentido al considerarlo
como parte del todo, no de manera aislada o solitaria.

Estos contenidos contribuyen también a que las y los estudiantes se apropien, profundicen y
amplíen su cultura con el apoyo pedagógico de las y los maestros.

Los contenidos planteados en los planes y programas son de carácter general, lo que implica
que deben ser contextualizados, concretarlos de acuerdo a las características regionales, locales
y de las/os estudiantes.

Cuadro Nº 5
Contenidos Tradicionales y del Nuevo Enfoque

Área Contenidos tradicionales Contenidos con el nuevo enfoque


Invasión, conquista y colonización europea de
Ciencias Sociales El descubrimiento de América.
América.
La célula como unidad de preservación de la
Ciencias Naturales La célula.
vida.
Estadística y sistemas de procesamiento de in-
Matemática Introducción a la Estadística.
formación (los quipus y otros).
Cosmovisión, Filosofía
La adolescencia. Proyectos de vida: proceso biopsicosocial.
y Psicología
Comunicación y La comunicación intrapersonal e in- La comunicación intrapersonal e interpersonal
Lenguajes terpersonal. en diversos ámbitos sociocomunitarios.
Artes Plásticas y Expresiones artísticas de la naturaleza y las cul-
Dibujo artístico.
Visuales turas

Orientaciones metodológicas
Para el desarrollo de los procesos educativos se plantea un conjunto de acciones que se centran
básicamente en la práctica, teorización, valoración y producción.

Práctica

La práctica, como componente metodológico del nuevo modelo educativo, comprende tres
elementos para la enseñanza: 1) partir desde la experiencia, 2) desde el contacto directo con la
realidad y 3) la experimentación.
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Ministerio de Educ ación

1. Partir desde la experiencia

Partir desde la experiencia se convierte en un elemento estratégico y descolonizador de nuestra


metodología, ya que intenta ser una respuesta a toda una tradición educativa que no ha permitido
desarrollar una educación pertinente para nuestra realidad. La tradición educativa hegemónica en el
mundo, la pedagogía moderna3, desde Rousseau (Dussel: 1980)4, tiene como presupuesto el enten-
der al niño como una hoja en blanco que el profesor tiene que llenar, es decir, un niño sin historia
y sin cultura que tiene que civilizarse y modernizarse; es una educación que niega la experiencia
anterior y los saberes y conocimientos que porta el niño (y de la maestra y maestro, que también
tiene una cultura). Por eso, la educación tradicional se ha desarrollado bajo el supuesto de que los
niños no saben y no conocen, donde la labor de la maestra y maestro, es lo que decía Freire (Freire:
1970), realizar una educación bancaria, como proceso de depositar los contenidos en el estudiante
por el educador. Estos son, sin duda, problemas que la educación en Bolivia no ha podido superar.

Ante esta problemática el nuevo modelo plantea partir de la experiencia, porque ahí está pre-
sente aquello que tenemos como cultura donde todos y todas empezamos a ser seres humanos;
porque los niños se educan en una cultura y en un contexto del que forman parte con una de-
terminada historia y un lenguaje. Todos entramos en procesos educativos desde que nacemos;
nos educamos en nuestra cultura (no hay personas que ingresen a la escuela sin la experiencia
de vivir en una cultura y tener aprendizajes previos), nadie es una hoja en blanco que hay que
llenar. Además, como uno de los pilares de la nueva propuesta educativa es la recuperación y
revalorización de los saberes y conocimientos de los pueblos indígenas, partir de la experiencia
nos ayuda a conectarnos con los mismos, porque muchos de los saberes y conocimientos están
contenidos en la experiencia viva de las culturas. Entonces al partir de la experiencia revalorizamos
lo que somos, y tenemos la posibilidad de recuperar, revalorizar y desplegar nuestros saberes,
conocimientos y nuestra cultura.

3. “[Para la pedagogía moderna], el padre-Estado-maestro es el ego, el punto de apoyo, el “desde donde” se desplie-
ga el círculo del mundo pedagógico, ideológico, de dominación gerontocrático sobre el niño, la juventud, el pueblo.
El educando, huérfano, memoria de experiencias conducidas hábilmente por el preceptor que debe ser obedecido,
que tiene todos los deberes y derechos de enseñar (así como el Estado del contrato social tiene todos los derechos y
deberes de gobernar), el educando es el objeto o ente enseñable, educable, civilizable, europeizable (si es colonia),
domesticable, diríamos casi. Su subjetividad es objetivada; su mundo-otro es ontificado, usado, manipulado, con la
pretensión de respetar su libertad. Sólo se exige que sea libre de condicionamientos (del padre-madre, familia, cul-
tura popular, etc.), pero después se lo “conduce” (para eso es paida-gogós) al proyecto pre-existente del educador”.
Dussel, Enrique. La pedagógica latinoamericana, Editorial Nueva América, 1980, pág. 28.
4. “No pensamos seguir uno por uno a los grandes pedagogos modernos, pero no podemos dejar de detenernos en
el que mayor influjo tuvo sobre Europa, Jean Jacques Rousseau (1712- 1778). Nada mejor que centrarnos sobre la
obra cumbre Émile o de la educación, impreso en París en 1762. Enunciamos al comienzo nuestra sospecha en nues-
tra hermenéutica pedagógica en un nivel simultáneamente erótico-político: los pedagogos modernos nombrados,
ante el autoritarismo feudal, proponen la libertad del educando, libertad de criticar, de dudar, de elegir. Esa libertad
postulada, concretamente, es el derecho que proclama un hombre emergente: el burgués. Para poder educar al hijo-
niño-pueblo en el nuevo mundo es necesario negar la tradición anterior, medieval. Dicha negación de la madre-
cultura popular la realiza el padre-Estado burgués, siguiendo la línea de la pedagogía inglesa”. Dussel, Enrique. La
pedagógica latinoamericana, Editorial Nueva America,1980, pág. 26. La pedagogía que desarrolla Rousseau bajo
el presupuesto de tener un niño sin cultura y sin memoria, es decir, una hoja en blanco que hay que llenar, permitió a
Europa tener una pedagogía pertinente para su proyecto, ya que necesitaban negar toda la etapa obscura de la Edad
Media para generar una sociedad nueva, civilizada y moderna, negando su pasado obscuro ya que no les permitía
avanzar, contexto muy diferente al nuestro ya que nuestra fortaleza está justamente en la reconstitución de las cul-
turas milenarias de las que somos herederos.
29
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Los elementos discutidos nos llevan a pensar en maneras diferentes de realizar la práctica edu-
cativa, en este caso, a enseñar desde la experiencia. Enseñar desde la experiencia redefine la
relación que la maestra y maestro tiene con las personas a las que enseña, ya que esta postura
implica pasar de la relación objetivante de los modelos educativos tradicionales, donde lo que
hace la maestra y maestro es sólo buscar la mejor manera de transmitir contenidos que ya están
definidos en una camisa de fuerza curricular, hacia una relación sujeto a sujeto, es decir, el reco-
nocimiento de los sentidos de vida, los proyectos y aspiraciones que tienen los estudiantes y de
todo el conocimiento acumulado que cargan a sus espaldas. Entonces, esto implica conectar la
educación con la experiencia y los sentidos que tiene el sujeto, es decir, pensar desde los elementos
que le dan sentido a sus vidas y desde aquello que les afecta, para, desde ahí, empezar a desplegar
los procesos educativos, es decir, enseñar aprendiendo a dialogar con la realidad5 de los sujetos
para que la educación genere y fortalezca sentidos pertinentes de vida. Cuando se enseña de esta
forma, la enseñanza se corporaliza y es algo que no se olvida; nos constituimos de una determinada
manera. En otras palabras, el proceso educativo que parte de la experiencia es la construcción de
un sujeto con sentidos de vida y no es un simple moldeamiento basado en contenidos predefinidos.

Enseñar desde la experiencia cambia la manera en cómo enseñamos, donde la preocupación del
maestro ya no gira sólo a partir de pensar por lo que quiere enseñar (por los contenidos), sino que
ahora también se pregunta por aquello que necesita y lo que está configurando la realidad de la
persona a la que va a enseñar. Es decir que no se niega la posibilidad de la enseñanza de contenidos
determinados, sino que éstos deben ser problematizados desde la realidad del sujeto para ver su
pertinencia, ya que es allí donde empieza a adquirir sentido cualquier saber o conocimiento. Para
desarrollar este proceso es necesario crear espacios, donde primero estén los estudiantes y su
propia historia, y después ver cómo desde ahí se va relacionando todo aquello que se quiere enseñar.

2. El contacto directo con la realidad

Otra problemática de la educación es lo que aquí en Bolivia nos aparece como una educación teó-
rica y repetitiva, problema que nos aparece por la relación colonial con el conocimiento que hemos
aprendido. En los lugares donde se produce el conocimiento se lo hace desde su experiencia y para
responder a sus problemas; entonces, las teorías y métodos son pertinentes para esa realidad. El
problema es que para una sociedad que no produce conocimientos propios, como Bolivia, ésta se
relaciona colonialmente con ellos, ya que ese conocimiento nos llega como objetos que hay que
consumir, entonces es normal que consumiendo conocimientos producidos en otros contextos la
educación siempre aparezca como teórica, porque tenemos que aprender conceptos, teorías y mé-
todos que no hemos construido por nosotros mismos para responder a los problemas de la realidad
boliviana. Si no producimos conocimiento y sólo consumimos lo que viene de afuera, entonces la
relación que tengamos con ese conocimiento siempre va a ser teórica y repetitiva. En ese entendido,
si sólo enseñamos desde la teoría, lo que generamos es una reducción del proceso educativo, las
teorías no sirven por sí mismas, sólo tienen sentido si expresan una determinada realidad.

5. La realidad tiene que ver con hechos o fenómenos sociales, políticos, económicos o una variedad de aconteci-
mientos que ocurren en la cotidianidad de nuestras vidas, en los niveles individual y comunitario. Las y los estudian-
tes diariamente están conectados y viven estas realidades como parte de sus vidas. Es desde ahí que debe empezarse
para trabajar un contenido; si obviamos este aspecto no tenemos muchas posibilidades que nuestros estudiantes
comprendan lo que queremos enseñar o desarrollar.
30
Ministerio de Educ ación

Por eso se propone educar desde el contacto directo con la realidad. Es decir, para responder
a las consecuencias nefastas que ha tenido una enseñanza excesivamente teórica, la enseñanza
tiene que ser vivencial. Se trata de entrar en contacto directo con la realidad y a partir de ello
reflexionar y desarrollar los procesos educativos. La educación puede ser mucho más completa
y pertinente si parte de situaciones concretas donde las y los estudiantes tengan la posibilidad
de aprender desde experiencias que lo relacionen con los elementos educativos de la realidad.
En este sentido, debe considerarse que los espacios de enseñanza-aprendizaje no se reducen al
ambiente del aula, sino que se extienden hacia otros espacios, donde las y los estudiantes puedan
relacionarse con elementos concretos que coadyuven el desarrollo de los procesos educativos.
Iniciar el desarrollo de los contenidos a partir de la realidad coadyuva también a superar la visión
fragmentada de la misma; ayuda a vincular los contenidos que se desarrollan en la escuela con
la vida y la comunidad.

La naturaleza o las características de los contenidos de las áreas de saberes y conocimientos


que se trate, orientarán el uso del tipo de experiencias o hechos más adecuados para iniciar el
tratamiento de los contenidos. En esta perspectiva, se puede utilizar situaciones concretas de la
vida, cuestionamientos o interpelaciones relacionadas a las situaciones diversas de la vida; se puede
realizar observaciones, visitas a espacios productivos, diálogos sobre diferentes acontecimientos
o fenómenos sociales, políticos, económicos y otros.Aquí es importante que las y los estudiantes
vean su propia realidad como punto de partida para abordar los contenidos.

Así, por ejemplo, en el área de ciencias sociales podemos empezar los procesos educativos dialo-
gando sobre los acontecimientos políticos, económicos, sociales que afectan a la comunidad y a la
realidad inmediata de los estudiantes para reflexionar sobre temas más generales que proponga
la o el maestro. En el caso del área de historia, podemos partir de relatos de los abuelos de los
mismos estudiantes, que nos cuenten lo que ellos han vivido en determinados momentos de la
historia del país, para desde ahí conectar con una reflexión más amplia de la o el maestro. En el
área de ciencias naturales podemos realizar visitas al campo para aprender sobre los elementos
de la naturaleza de manera directa, donde también podemos dialogar con los productores para
que nos cuenten acerca de las plantas que ellos producen en su comunidad. Si en el área de
técnica y tecnología tenemos que aprender sobre los motores y otros elementos mecánicos,
podemos hacer visitas a las fábricas cercanas al barrio.

Partir del contacto directo con la realidad también involucra generar procesos de producción de
conocimiento a través de la investigación entre maestras, maestros y estudiantes. La experiencia
de vivir el proceso de construcción del conocimiento de nuestra realidad inmediata generará en
los estudiantes las habilidades y capacidades creativas y productivas, al aprender las cosas hacién-
dolas. Se pueden desarrollar los procesos educativos desde la investigación en todas las aéreas
del conocimiento. Lo importante aquí es no partir de temas cerrados (donde la o el maestro
conoce todo el trayecto del proceso como un contenido cerrado y estático), sino partir de las
preocupaciones acerca de la realidad circundante desde la experiencia del estudiante o docente,
vinculados al área del conocimiento que estemos desarrollando. Para esto es importante partir
de preguntas sobre la realidad circundante y consensuar un problema que se pueda trabajar;
este problema será inédito porque parte de las preocupaciones reales y actuales, es decir, los
problemas de la realidad no están escritos en los libros.
31
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Por ejemplo, si la preocupación de los estudiantes es sobre los alimentos dañinos que se consumen
en el barrio, aprender investigando involucra abrirse a esa realidad donde maestras, maestros y
estudiantes indaguen sobre ese tema específico a partir de entrevistas a los productores de ali-
mentos, diálogos con las personas que consumen esos alimentos, recuperación de saberes de los
vecinos del barrio sobre la alimentación, pero también es necesario la búsqueda de información
documentada sobre el tema para complementar los elementos que permitan llegar a algunas
conclusiones de la investigación. Esta experiencia sistematizada genera nuevos conocimientos
sobre nuestra realidad y fortalece al profesor y al estudiante al saber que también puede producir
conocimiento propio.

Sin lugar a dudas, este tipo de actividades actualmente es puesto en práctica por muchas
maestras y maestros, con muchas ricas experiencias desde las cuales se puede aprender.
De lo que se trata ahora es que estas experiencias se generalicen para todo el sistema
educativo y así construyamos una educación pertinente orientada hacia la transformación
de la realidad.

3. La experimentación

Este nivel de la práctica hace referencia a la aplicación directa en la realización de una variedad
de actividades vinculadas sobre todo al conocimiento científico que parte de someter a prue-
ba un conjunto de experimentos de carácter científico o tecnológico. Lo usual es partir de
una explicación teórica de los experimentos y luego someterlos a la práctica. En este caso, lo
que las maestras y maestros deben hacer es plantear directamente los experimentos, que los
estudiantes aprendan primero desde la experimentación y luego se reflexione teóricamente
sobre el experimento. Hablamos de experimentación en el sentido científico convencional de
la palabra. Esta es una manera de que en estos procesos se pongan en acción las capacidades
(habilidades, destrezas, etc.) de las y los estudiantes al abordar diferentes contenidos planteados
en los programas de estudio. Por ejemplo, para tratar temas de matemática se puede partir de
situaciones de medida de distancias o áreas u objetos de la escuela y otros lugares; en materias
como química y física, se puede aprender desde ejercicios que impliquen la experimentación con
objetos y otros elementos.

Teorización

La práctica es la base para la teorización, de modo que la teoría ya no es considerada como


punto de partida para entender la realidad. Se concreta así la idea de teorizar desde la práctica y
no al revés, como en los enfoques tradicionales, donde los aprendizajes se limitaban a cuestiones
teóricas. En nuestra propuesta para desarrollar los contenidos, éstos hay que relacionarlos con
situaciones reales de la vida o la realidad para que a partir de ello se produzcan nuevos conoci-
mientos, se den sentido a las cosas o se resignifiquen los conceptos.

Para resignificar y producir nuevos sentidos, las teorías existentes pueden ser problematizadas
desde la vivencia, experiencia y problemáticas de las y los estudiantes, quienes a partir de su
experiencia deben comprender el sentido de los contenidos que se desarrollan en la clase, lo
que les permitirá ampliar su visión crítica de la realidad.
32
Ministerio de Educ ación

En este sentido, podemos considerar a la teorización como un ejercicio cognitivo, de abstracción


de la realidad, que con el uso de herramientas como los conceptos, categorías, debe permitirnos
generar explicaciones y comprensiones de los fenómenos sociales y naturales de la vida, desde
diferentes posiciones, puntos de vista y visiones de mundo. En este ejercicio de teorizar la realidad,
nos daremos cuenta que una misma realidad tendrá diferentes interpretaciones, comprensiones;
esto dependerá de muchos factores y la concepción que poseen o asuman los sujetos. En este
proceso no debemos olvidar que las producciones teóricas se enmarquen de acuerdo al sentido
que se está desarrollando en la transformación educativa, vale decir, los ejes articuladores, las
temáticas orientadoras, las cuatro dimensiones y los campos de saberes y conocimientos.

La discusión y el diálogo son importantes para trabajar este aspecto, promoviendo en las y los
estudiantes el análisis y la reflexión orientados a formular proposiciones, conceptualizaciones,
conjeturas, construcciones teóricas y otros ejercicios de carácter mental sobre diferentes temas
que abordamos en la clase.

La consideración de los criterios planteados en la Guía Metodológica para Facilitadoras y Faci-


litadores del PROFOCOM (Ministerio de Educación 2012), ayudará también en este propósito:

• Construcción/reconstrucción de las teorías desde la realidad contextual.


• Reflexión, contraste, resignificación, elaboración, sistematización y organización de contenidos
pertinentes.
• Identificación de conceptos relacionados a problemáticas que surgen de la experiencia para
resignificar o encontrar nuevos sentidos de los mismos.
• Teorización como una herramienta de apoyo destinada a profundizar la comprensión de la
realidad para construir nuevos significados de ella.
• Revalorización y rescate de conceptos y categorías de la propia realidad cultural y de la co-
munidad.

Valoración

Todo proceso educativo debe ser valorado, tomando en cuenta que los saberes y conocimientos
que se desarrollen en la escuela beneficien a la vida, a la comunidad en su conjunto. La valoración
que debe hacerse se opone al uso de la ciencia en contra de la naturaleza, el Cosmos y la vida
en general.

Este proceso está orientado a desarrollar procesos de reflexión comunitaria; por una parte,
sobre los procesos educativos y, por otro, sobre los saberes y conocimientos que se desarrollan
en la clase.

En este sentido, hay que reflexionar conjuntamente (las y los estudiantes) sobre cómo estamos
aprendiendo; así será importante cuestionarnos sobre las formas más adecuadas para desarrollar
las clases, de manera que podamos concretar la transformación de nuestras prácticas educati-
vas expresadas en el despliegue de las cuatro dimensiones (Ser, Saber, Hacer, Decidir) desde los
sentidos de los campos de Saberes y Conocimientos (Vida Tierra Territorio, Ciencia Tecnología
y Producción, Comunidad y Sociedad, Cosmos y Pensamiento).
33
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Esto tiene sus implicancias en el uso de metodologías de enseñanza-aprendizaje, dado que


éstas deberían permitir que aprendamos a partir de nuestras experiencias, nuestras vivencias,
relacionando los contenidos a los diferentes ámbitos de nuestra vivencia, lo que evitará que
insistamos en contenidos abstractos alejados de nuestras realidades. Por otra parte, variar las
actividades de aprendizaje permite también un mejor desarrollo de los procesos educativos,
donde las y los estudiantes se sientan entusiastas y comprometidos con su propia formación
y no al revés, aburridos de las clases.

Con esta finalidad, desde el PROFOCOM en cada Unidad de Formación estamos desplegando
una serie de estrategias y actividades augurando que las maestras y maestros participantes del
Programa puedan apropiarse y enriquecerlo mucho más y les permita comprometerse seriamente
con la transformación de su práctica educativa.

Por otra parte, la valoración está orientada también a los saberes y conocimientos que se tra-
bajan en los procesos educativos. En este aspecto, la valoración que debe hacerse se opone al
uso del conocimiento en contra de la naturaleza, el Cosmos y la vida en general; más bien, estos
conocimientos deben estar orientados siempre a la conservación, defensa y reproducción de la
vida. La escuela no puede fomentar el uso del conocimientos para destruir la vida, como es la
visión distorsionada de la ciencia occidental. En este marco, es importante cuestionarnos sobre
el tipo de conocimientos que estamos generando, y si éstas contribuyen a los propósitos de una
Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Democrática.

A veces, por simplemente cumplir con las exigencias institucionales intentamos enseñar conoci-
mientos que no tienen mucho sentido en la vida de nuestros estudiantes; por ejemplo, habría que
preguntarnos cuánto de lo que pretendemos enseñar queda en la o el estudiante; cuánto de lo
que hemos aprendido en la escuela es de utilidad en nuestras vidas, etc. Sin embargo, no se trata
de eliminar contenidos que aparentemente no tienen aplicabilidad inmediata; de lo que se trata
es desarrollar estos contenidos a partir de la práctica, de la realidad, de nuestras experiencias
concretas, de modo que las y los estudiantes vivan el desarrollo del contenido y no repitan o
memoricen cosas que no comprenden.

En cuestión del tiempo, este proceso de la valoración debe ser constante, para lo cual no necesi-
tamos detenernos en la clase para hacer la valoración, sino ésta debe convertirse en una herra-
mienta que nos permita siempre mejorar nuestra práctica en función de las consideraciones que
estamos desarrollando en cada uno de los apartados de ésta y las otras Unidades de Formación.

Producción

En una ocasión observé cómo un padre de familia preguntaba a la maestra sobre la tarea que
debía hacer su hijo; preguntaba el mínimo detalle; sin embargo, su hijo, el estudiante, parecía no
tener mayor interés en realizar él la tarea. Probablemente este estudiante estaba acostumbrado
a que su papá le “ayude” en sus tareas; en realidad lo que pasa es que algunas tareas que las
y los maestros damos a nuestros estudiantes no lo hacen ellos, lo realizan su madre o padre,
dependiendo del tipo de tarea; por ejemplo, los bordados generalmente lo realizan las madres,
y los pintados, calados de venesta y ese tipo de tareas, los padres. Y cuando llega el fin de año
34
Ministerio de Educ ación

las madres y padres van a las exposiciones no a ver el trabajo de sus hijos, sino a contemplar su
propio trabajo. Aunque esto no se puede generalizar, pero nos ilustra al respecto y constituye
como punto de partida para hablar sobre la Producción.

En este marco, la producción integra la práctica, teorización y valoración en actividades, pro-


cedimientos técnicos y cognitivos que muestran la utilidad del conocimiento en términos de
productos tangibles o intangibles.

Planteado así, es poco probable que se repitan casos como el que describimos en el párrafo
anterior; de hecho, si el Producto es consecuencia de la práctica, la teorización y la valoración,
en éstos está inmerso la o el estudiante; él es parte de este proceso y no otra persona; es
decir, si enmarcamos nuestras clases bajo estas acciones (práctica, teorización y valoración)
tenemos las mejores condiciones y posibilidades para que conjuntamente nuestros estudiantes
lleguemos a producir cosas materiales o inmateriales, lo que dependerá del tipo o naturaleza
de los contenidos. En algunas áreas será más probable concretar productos tangibles como la
construcción de artefactos u otros objetos; en cambio, en otras áreas de saberes y conocimien-
tos se concretará en la producción de textos, conceptos, categorías, teorías en términos de
pequeñas redacciones, ensayos, informes de investigación, proyectos y otros, esto de acuerdo
al nivel y año de escolaridad.

Por ejemplo, durante nuestra experiencia como maestras o maestros, cuántas veces hemos que-
dado sorprendidos al ver unos trabajos tecnológicos producidos bajo la iniciativa y creatividad
de nuestros estudiantes. Muchas y muchos de los estudiantes son capaces de hacer inventos
muy creativos en objetos como carritos, avioncitos, uso de la fuerza hidráulica en pequeñas
máquinas y otros, pero eso generalmente queda ahí nomás, sin ningún otro incentivo o pro-
moción; es que el sistema educativo no brinda mayor atención al respecto. En este sentido, la
Producción material trata de eso, de promover las capacidades y destrezas creativas de las y
los estudiantes; que desde los primeros años de escolaridad se fomenten este tipo de activi-
dades creativas, inventivas; son en estos procesos que se aplican los saberes y conocimientos.
En realidad, la producción material es también la aplicación de la producción inmaterial, como
las teorías y los saberes y conocimientos.

Desde esta perspectiva, en el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo las clásicas ex-
posiciones de fin de año no se reducen a mostrar trabajos terminados; estas exposiciones son
un espacio donde las y los estudiantes, conjuntamente sus maestras y maestros, demuestran el
proceso (productivo) de manera práctica, lo que saben hacer, lo que han aprendido en la gestión
educativa; ahí se observará la integración de la práctica, teorización y valoración. Si la o el estu-
diante ha aprendido a hacer tortas, en la exposición se mostrará el proceso, no sólo el producto
terminado; lo mismo, si se ha aprendido los principios de la hidráulica, la o el estudiante en vez
de sólo exponer el producto, estará demostrando el proceso de construcción y cómo funciona
la máquina o cualquier otro objeto de aplicación de ese conocimiento.

De la misma forma, en la producción inmaterial se mostrarán de manera práctica las destrezas


y habilidades para producir conocimientos, teorías, la creación de ideas en términos de diserta-
ciones, exposición de ideas, discusiones sobre temáticas varias, paneles y otros.
35
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Criterios de evaluación

La evaluación está formulada bajo criterios cualitativos que orientan los cuantitativos; valora el
logro de los objetivos holísticos y el desarrollo de las dimensiones del ser humano en cuanto a la
práctica de valores sociocomunitarios, saberes y conocimientos, prácticas productivas innovadoras
de impacto en las transformaciones políticas, económicas y socioculturales. En la evaluación se
plantean criterios que permitan cualificar y cuantificar el desarrollo de las dimensiones y verificar
cuánto se ha logrado del objetivo formulado.

En este proceso coadyuvan también la consideración de los otros elementos, como los enfoques
del currículo (descolonizador, integral holístico, comunitario y productivo); las temáticas orien-
tadoras y los ejes articuladores, vale decir, deben valorarse en función del sentido del Modelo
Educativo Sociocomunitario Productivo.

En el SER se valora la expresión de principios y valores en contextos y situaciones reales de vi-


vencia en la clase y otros espacios donde pueda apreciarse la manifestación de los valores como
la unidad, igualdad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementa-
riedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género
en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y redistribución
de los productos y bienes sociales (CPE 2008).

Al mismo tiempo de evaluar estos valores, debe promoverse su práctica en situaciones


reales de convivencia cotidiana. En este sentido, el Ser es cuestión práctica; no sería posible
evaluar mediante pruebas objetivas; eso sería caer en posiciones cognitivistas tematizando
los valores.

La observación y seguimiento en actividades cotidianas dentro de la clase y en otros espacios,


como los diversos espacios de la escuela y la comunidad, barrio, etc., se constituyen en estrate-
gias que permiten el proceso de valoración; para este fin puede utilizarse diversos instrumentos,
como guías de observación, diario de campo y otros que permitan recoger datos de la práctica
de valores de las y los estudiantes.

En el SABER se verifica la manifestación del análisis, la comprensión, reflexión respecto de las


teorías y saberes y conocimientos desarrollados.

Algunos estudiantes han aprendido sólo a repetir de memoria los contenidos, eso no es muy
productivo. Con la valoración del Saber debe promoverse espacios donde se analicen, se discu-
tan, se reflexionen los contenidos, para comprenderlos; en este proceso no debe descuidarse
abordar siempre desde la realidad, la vivencia, desde la vida misma, valorar los saberes y conoci-
mientos al margen de la vivencia no tiene mucho sentido. Desde el Modelo Educativo se exige
conocer a partir de nuestra experiencia, y es en ese contexto que debe valorarse los saberes y
conocimientos.

Aquí será posible aplicar pruebas objetivas, pero planteadas en términos problematizadores,
relacionando lo que la o el estudiante sabe respecto de la realidad.
36
Ministerio de Educ ación

En el HACER se valora la aplicación, uso, manejo, práctica de los conocimientos; la manifestación


práctica de las habilidades y destrezas en términos materiales e inmateriales. Como indicamos,
esta dimensión no se reduce a lo material, como son el hacer cosas, objetos tecnológicos y otros,
sino involucra también las destrezas para producir ideas, teorías. En este sentido, la valoración
del Hacer comprende la producción de textos, teorías, ideas, al igual que las destrezas materiales
como elaborar un diseño, objetos, herramientas y otros.

Para la valoración podemos utilizar como instrumentos el registro docente, cuadernos de anota-
ciones y otros que nos permita realizar el apoyo y seguimiento al desarrollo de esta dimensión.

La valoración del DECIDIR nos saca de la escuela, porque se trata de verificar el impacto social
del proceso educativo desarrollado, evaluar la incidencia de la educación en la comunidad; nos
lleva a cuestionarnos cómo desde la educación estamos incidiendo en las transformaciones de la
comunidad, y si éstas deben estar en sentido de generar condiciones de vida más equitativas, de
convivencia armoniosa entre los seres humanos, la naturaleza y el cosmos, de respeto a la vida.

Valorar en las y los estudiantes sobre estos aspectos resulta complejo; porque significa verificar
cómo las y los estudiantes a partir del desarrollo de sus capacidades inciden en la transformación
de su vida, la de su familia y su comunidad.

La conciencia de que su formación tendrá efectos en la sociedad puede ser un aspecto que nos
ayude a valorar el Decidir; lo mismo que las decisiones que se adopten para la aplicación de los
conocimientos en la generación de productos que beneficien a la vida y no en perjuicio o contra
de la vida; en definitiva, esta dimensión podrá valorarse sólo al término de prolongados espacios
de tiempo como al término de un semestre o fase o a la finalización de una gestión.

Resultados o productos

El producto es consecuencia del proceso educativo desarrollado y logrado al final de un periodo


de tiempo marcado por la planificación de una clase, semanal, bimestral o una fase o semestre;
esto está en función del tipo de contenidos que se desarrollan y la misma planificación que se
hace para promover el desarrollo de las dimensiones. En este sentido, responde a los objetivos
holísticos y a las necesidades e intereses de la comunidad educativa, fundamentalmente, así como
a las vocaciones productivas locales y potencialidades territoriales o regionales.

Estos productos son concretos en términos de objetos materiales como una silla, un artefacto,
una máquina, etc., pero también en términos no materiales como un texto, una teoría materiali-
zados a través de ensayos, proyectos, etc. Comprende también la demostración de las habilidades
y destrezas en la aplicación de los conocimientos en cuestiones materiales e intelectuales.

Entonces, los productos contemplan aspectos concretos elaborados y la manifestación de des-


trezas y habilidades en términos materiales e intelectuales. Alcanzar que las y los estudiantes
produzcan y generen ideas, construyan teorías y además apliquen esas ideas y teorías en la
comprensión de su realidad y elaboración de objetos materiales, comprende los resultados o
productos.
37
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Finalmente, hay que indicar que en los planes y programas de estudio estos elementos curricu-
lares se encuentran formulados; éstos son una propuesta que debe ser tomada como material
de trabajo, por lo que merece ser revisado, analizado, como ya se ha trabajado como producto
de la Unidad de Formación N° 3. Estas propuestas en los programas de estudio deben ser ade-
cuadas o contextualizadas a las diferentes características regionales y locales, de manera que
sean pertinentes en su concreción; es decir, no tenemos que repetirlas necesariamente tal como
aparecen en esos documentos curriculares, éstas deben trabajarse para mejorarlos a través de
las Comunidades de Producción y Transformación Educativa (CP-TEs).
38
Ministerio de Educ ación

Tema 2
Plan de Desarrollo Curricular

Esta es la etapa del nivel de concreción curricular en la que se planifica el proceso educativo
con la finalidad de desarrollar la formación integral y holística de los actores educativos. Para
ello se operativizan los elementos curriculares en la práctica pedagógica, tomando en cuenta las
realidades de cada contexto, con la participación de la comunidad educativa.

Una opción que se está trabajando para planificar es hacerlo por Proyectos Socioproductivos,
los cuales recuperan necesidades, problemáticas y potencialidades locales, y serán explicados en
las próximas unidades de formación. Por lo pronto y para esta planificación se toma como base
a las Temáticas Orientadoras.

En ese entendido, el plan de desarrollo curricular tendrá dos momentos; el primero, en el que
de manera participativa en cada unidad educativa planificamos comunitariamente para toda la
gestión por bimestres, y el segundo, en el que maestras y maestros por campos planificamos para
cada área lo que vamos a desarrollar en cada bimestre.

Planificación comunitaria bimestral


Maestras y maestros, de los cuatro campos y sus áreas correspondientes, planificamos el
proceso educativo de manera comunitaria y consensuada por bimestres para el año de esco-
laridad correspondiente; de este modo integramos y articulamos los saberes y conocimientos
de las Áreas y Campos con la finalidad de lograr la formación integral y holística de las y los
estudiantes.

En esta tarea, la o el director, maestras, maestros, estudiantes y representantes de la comunidad


realizamos reuniones en las que desde nuestras experiencias, áreas y campos planteamos qué
queremos lograr al finalizar cada bimestre y de manera conjunta elaboramos un objetivo que
debe ser desarrollado o logrado. Posteriormente propondremos los contenidos que ayuden
a este propósito. Esta planificación será fundamental para orientar la elaboración de las pla-
nificaciones de desarrollo curricular de cada área de saberes y conocimientos, para lo cual se
debe tomar en cuenta las temáticas orientadoras de semestre o de fase y los objetivos de cada
campo de saberes y conocimientos, propuestos en los Planes y Programas del Ministerio de
Educación. El producto resultante será una sola planificación, como se observa en el siguiente
ejemplo:
39
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

• Temática orientadora: Descolonización y consolidación sociocultural, económica, y tecnológica.


• Objetivo de cada campo de saberes y conocimientos.

Vida tierra territorio

Formamos seres humanos con conciencia crítica, reflexiva y propositiva, en convivencia armónica
y equilibrada con la Madre Tierra y el Cosmos, a través de los saberes y conocimientos holísticos
de las ciencias naturales, vinculadas a las potencialidades del medio biogeosociocomunitario con
las vocaciones productivas, para preservar la vida, con la práctica de la salud comunitaria integral,
a través de una gestión sustentable de los recursos naturales.

Ciencia tecnología y producción

Desarrollamos vocaciones y potencialidades productivas en armonía, reciprocidad y comple-


mentariedad con la Madre Tierra y el Cosmos a través del pensamiento lógico matemático, la
investigación científica, técnica y tecnológica propia y de la diversidad cultural, realizando em-
prendimientos socioproductivos, para contribuir al desarrollo tecnológico y la transformación
de la matriz productiva de las diversas regiones del Estado Plurinacional.

Comunidad y sociedad

Fortalecemos la identidad cultural de los pueblos y la unidad del Estado Plurinacional investigando
la realidad histórica, las expresiones artísticas, físicas y deportivas de la diversidad cultural, a través
de prácticas descolonizadoras, de interrelación recíproca, desarrollo de las lenguas y de la intracul-
turalidad e interculturalidad, para la transformación sociopolítica, económica y tecnológica del país.

Cosmos y pensamiento

Fortalecemos la espiritualidad, los valores y la ética sociocomunitaria, las identidades intraculturales e


interculturales, la conciencia de la plurinacionalidad de las y los estudiantes, a partir del estudio de las
cosmovisiones, el pensamiento filosófico y las manifestaciones de espiritualidad y religiosidad de las
naciones indígena originaria campesinas y comunidades interculturales, en diálogo con el mundo, desa-
rrollando el pensamiento crítico, reflexivo y dialógico, para Vivir Bien con la Madre Tierra y el Cosmos.

Objetivo de
Campo
CONTEXTO

Objetivo del
Bimestre

Temáticas
Orientadoras
40
Ministerio de Educ ación

Objetivo de bimestre

El objetivo de bimestre está planteado en relación a los objetivos de los cuatro Campos de
Saberes y Conocimientos y la Temática Orientadora de semestre o fase, tomando en cuenta las
características del contexto para el cual se realiza la planificación.

Temáti- Objetivo
Contenidos desde las áreas de saberes y conoci-
cas orien- de bimes- Campos Áreas
mientos
tadoras tre
Diversas concepciones sobre la preservación y continui-
Recuperamos experiencias de las culturas locales y de la diversidad mediante el análisis de sus manifestaciones artísticas, formas
de organización, cosmovisiones y tecnologías, promoviendo la práctica de la complementariedad y reciprocidad, que contribuy-

dad de la vida.
Bioindicadores con relación a nuestras culturas.
Vida Tierra Ciencias
Manejo ecológico de nuestros recursos antes de la Colonia.
Territorio Naturales
Energía, cosmovisiones y cosmogonía.
Descolonización y consolidación sociocultural, económica y tecnológica de nuestros pueblos y naciones.

La célula como una unidad de vida: instrumentos ópticos


La física: ciencia, fenómeno y principio.
an en el fortalecimiento de los procesos de concienciación identitaria en la comunidad.

El rombo: diagonales, perímetros aplicados en el arte de


las culturas.
Trapecio: clases, diagonales, perímetro y área en la tec-
Matemática
nología agrícola.
Sistemas de numeración de nuestras culturas.
Estadística de la producción agrícola local.
Tecnología
y Produc- Las técnicas y tecnologías agrícolas de los pueblos antes
tividad de la Colonia aplicados en la producción local.
El proceso de la siembra:
Técnica • Preparado de la tierra o espacio en el que se va a sembrar.
Tecnológica • Selección y preparación de las semillas.
• Procesos de sembrado.
- Técnicas del sembrado.
- Herramientas y tecnologías aplicadas en la siembra.
Sistemas de lenguaje de las culturas anteriores a la Co-
lonia.
Comuni- Expresiones lingüísticas relacionadas con la convivencia
cación y con la Madre Tierra y el Cosmos.
Lenguajes Cónicas y cronistas de la Colonia.
Realidad plurilingüe y pluricultural del Estado Plurinacional.
Imposición de la lengua castellana en la Colonia.
Pueblos y naciones andinas.
Organización económica y social de los pueblos.
Ciencias
Principios de convivencia y relaciones de los pueblos.
Comunidad Sociales
Sistemas productivos y tecnológicos.
y Sociedad Conservación y transformación de alimentos.
Artes Visión del desarrollo histórico del arte.
Plásticas y Manifestaciones artísticas de nuestro pueblos.
Visuales Signos y símbolos del arte de nuestras culturas.
La música de nuestros pueblos antes y en la Colonia.
Instrumentos musicales originarios de los pueblos.
Educación Influencia de la música europea y foránea en nuestras
Musical culturas.
Grafías o formas de escritura y transmisión musical de
los pueblos indígena originarios.
41
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Desarrollo del cuerpo humano en armonía con la natu-


Educación raleza.
Física, De- Ejercicios de organización.
portes y Medidas antropométricas.
Recreación Hábitos de higiene.
Capacidades coordinativas: general y específicas.
El ser humano integral en complementariedad con la
Cosmos y Valores, Es-
naturaleza y el Cosmos: diálogo interior.
Pensam- piritualidad
Restitución de la convivencia armónica de la comunidad
iento y Religiones
con la Madre Tierra desde diversas culturas.

Planificación de desarrollo curricular por área


Esta planificación es la operativización de la Planificación Comunitaria Bimestral; en ésta se orga-
nizan y formulan contenidos, orientaciones metodológicas, evaluación y productos o resultados,
tomando en cuenta el objetivo de bimestre, el objetivo de área de saberes y conocimientos
correspondiente y la temática orientadora propuestas en los programas de estudio. Asimismo,
se consideran los materiales educativos con los que se desarrollarán las actividades pedagógicas,
constituyéndose en un valioso instrumento de apoyo para la práctica pedagógica, evitando de
esa manera la improvisación y la dispersión de esfuerzos.

Se presenta a continuación un ejemplo de planificación de educación secundaria comunitaria


productiva que es resultado de eventos de socialización de los programas de estudio en cada
departamento a nivel nacional.

En este ejemplo nos referiremos al sembrado de plantas medicinales y alimenticias, lo cual cons-
tituye la primera etapa de la producción agrícola, siendo que para comprender todo el proceso
de producción pueden realizase otras planificaciones similares que se refieran a los cuidados de
las plantas en cuanto a su crecimiento, y otra con referencia a la cosecha y el tratamiento que
se debe realizar con el producto; en ese entendido, las planificaciones que se elaboren deben
plantearse de manera concreta para un tiempo prudente, que permita cumplir con el objetivo
perseguido en función del desarrollo de capacidades y cualidades de las y los estudiantes.

En esta planificación debe considerarse la explicación que pretende interpretar desde la propia
práctica educativa cómo pueden operativizarse los elementos curriculares planteados en los
programas entregados por el Ministerio de Educación para los primeros cursos de Primaria
Comunitaria Vocacional y Secundaria Comunitaria Productiva.

Plan de desarrollo curricular

Datos informativos

Unidad Educativa : Mcal. Santa Cruz “A”


Campo : Ciencia Tecnología y Producción
Área : Técnica Tecnológica Productiva
Tiempo : 12 periodos
42
Ministerio de Educ ación

Semestre : Primero
Año de escolaridad : Primer año de Educación Secundaria Comunitaria Productiva

TEMÁTICA ORIENTADORA: DESCOLONIZACIÓN Y CONSOLIDACIÓN SOCIOCULTURAL,


ECONÓMICA Y TECNOLÓGICA
OBJETIVO HOLÍSTICO: Sembramos plantas medicinales y alimenticias, analizando técnicas y tecnologías
que se utilizan en su proceso y asumiendo actitudes de trabajo comunitario y de respeto por la naturaleza para
contribuir en el desarrollo del cultivo ecológico y su práctica en la comunidad.
CONTENIDOS
Procesos de sembrado de plantas medicinales y alimenticias.
Criterios de
Recursos/Ma- Evaluación:
Actividades
teriales Ser, Saber,
Hacer, Decidir
• Recuperación de experiencias sobre la producción agrícola que • Libros de texto • Cooperación entre
se desarrolla o desarrollaba en el contexto a través de las siguien- • Fotocopias participantes.
tes preguntas: ¿Cuáles son los alimentos o medicinas naturales • Periódicos • Intercambio de roles
que se producía en la comunidad? ¿Cómo se producen alimentos • Revistas para alivianar el tra-
o medicinas naturales? ¿Qué alimento o medicina natural se con- • Mapas bajo.
sume cotidianamente en la familia? • Cuadernos • Actitud crítica y
• Observación de actividades agrícolas, formas de organización • Láminas propositiva sobre el uso
para el trabajo y las diversas técnicas y tecnologías utilizadas para • Papelógrafos de abonos ecológicos.
la producción en la comunidad y diversos contextos. • Fichas • Análisis y compren-
• Intercambio de experiencias sobre las técnicas que se utilizan para • Marcadores sión de los factores
la preparación de los espacios de siembra, de la semilla y de diver- • Planillas de que intervienen en la
sas formas de sembrado. Se sistematiza la información lograda. participación producción de alimen-
• Organización de grupos de trabajo comunitario para la experi- • Data display tos, como la fuerza
mentación. • Computador humana, las técnicas y
tecnologías utilizadas,
• Para el desarrollo de las actividades cada grupo trae o crea inno-
materia prima, herra-
vadoramente herramientas, instrumentos y materiales, acordes al
mientas, el clima, cuida-
contexto.
do ambiental y costos
• Los grupos realizan prácticas de preparación del espacio o terre- de la producción.
no de siembra y el abonado, aplicando técnicas adecuadas, toman- • Trabajo de manera
do en cuenta las características de cada contexto. De la misma conjunta.
manera se seleccionan y preparan las semillas. • Participación activa
• Prácticas de intercambio de roles y de cooperación para alivianar y creativa en las ac-
el trabajo. tividades de la siembra
• En cada grupo se motiva la discusión desde la experiencia desa- ecológica.
rrollada; podemos referirnos a las técnicas de manejo de herra- • Uso adecuado de her-
mientas, organización del trabajo, las formas de cuidado ambien- ramientas agrícolas del
tal, alimentos producidos, la creatividad al generar espacios para contexto.
la producción, el manejo de semillas u otros. • Planificación y eje-
cución de cultivos
TEORIZACIÓN agrícolas en distintos
• En grupos comunitarios se busca la información necesaria para ave- contextos.
riguar sobre la actividad agrícola experimentada, los abonos que se • Sembrado de plantas
utilizan, las técnicas, tecnologías y herramientas que se utilizan para medicinales y alimen-
facilitar su proceso (en medios bibliográficos, internet y otros). ticias que respondan a
• Análisis, teorización y síntesis de la práctica realizada tomando las necesidades de la
en cuenta los factores que intervienen en la actividad agrícola comunidad.
43
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

experimentada como: la fuerza humana, las técnicas y tecnologías • Consumo de me-


utilizadas, materia prima, herramientas, clima, cuidado ambiental, dicinas y alimentos
costos de la producción y otros. ecológicos como alter-
nativa en el cuidado de
VALORACIÓN la salud.
• Valoración y rescate de las formas de preparación de los espacios
o terrenos de siembra, de selección y preparación de la semilla,
tomando en cuenta las características culturales del contexto, así
como de las técnicas y tecnologías aplicadas en el proceso.
• Reflexión y valoración de las prácticas comunitarias desarrolladas
con relación al cuidado socioambiental.

PRODUCCIÓN
• Siembra de productos agrícolas que contribuyan a la alimentación
sana y saludable siguiendo los pasos anteriores.

PRODUCTO: Sembrado de plantas medicinales y de alimentos naturales.

BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA:
MARTINET, Sandra (2003). Proyectos tecnológicos en el aula, Homo Sapiens, 2da. Edición, Rosario - Santa Fe,
Argentina.

Los elementos curriculares en el plan de desarrollo curricular

Las temáticas orientadoras

Ya en la planificación de desarrollo curricular de la maestra o maestro este elemento, por


lo pronto, no necesita ser reelaborado; así propuestos guían la formulación de los otros
elementos curriculares, como ser los objetivos holísticos, contenidos y otros, cuando éstos
se los plantea de manera contextualizada, no debiendo perder su sentido integrador con las
que fueron planteados en la planificación curricular semestral. En este caso, todos los otros
elementos curriculares se orientarán hacia la descolonización y consolidación sociocultural,
económica y tecnológica, como lo comprobaremos más adelante.

Objetivo de desarrollo curricular

Para la formulación del objetivo de la planificación de desarrollo curricular de la maestra o


maestro, se deben tomar en cuenta: la Temática Orientadora, el objetivo de bimestre y el
objetivo del área correspondiente de los programas propuestos por el Ministerio de Educa-
ción. Para ello debe considerarse el desarrollo de las cuatro dimensiones, no olvidando tomar
en cuenta las particularidades del contexto en cuanto a la práctica de principios y valores, los
saberes y conocimientos locales, sus procedimientos y sus formas de responder a las necesidades
de la comunidad.

No porque en su redacción se encuentre por dimensiones deben ser interpretadas como parcela-
das; sólo por fines didácticos están presentadas de esta manera; por ello se las debe comprender
de manera integrada y así también se las debe leer. En el caso de nuestro ejemplo se prioriza la
dimensión del Hacer por las características del área.
44
Ministerio de Educ ación

Objetivo del desarrollo curricular


de la maestra o maestro

Temática
Orientadora

CONTEXTO
Objetivo de
Objetivo
Desarrollo
Bimestre
Curricular

Objetivo del
Área de los
Programas de
Estudio

El objetivo de la planificación presentado está formulado para 12 periodos, más o menos. En


ciertos casos algunas de las dimensiones, como por ejemplo del Ser, puede no desarrollarse o
lograrse en este tiempo, razón por la cual, al igual que las otras dimensiones, se las puede refor-
mular en los otros objetivos siguientes hasta ser alcanzados.

Como se observa en el ejemplo, se está priorizando la dimensión del Hacer –sembramos plantas
medicinales y alimenticias– ya que con esta acción se explicita que se va a trabajar la producción
agrícola e implícitamente para ello se deben tomar en cuenta todos los factores que circundan
y hacen a la producción local; esto quiere decir que si queremos sembrar en la ciudad se debe
explorar posibilidades de cómo podemos hacerlo y las formas creativas para lograrlo, ya sea en
casas con patio de cemento, departamentos u otros espacios en los que alguna vez coincidíamos
que no se podía producir alimento alguno, contribuyendo así también a la seguridad y soberanía
alimentaria y promoviendo la generación de formas creativas de siembra ecológica y de uso de
herramientas agrícolas del contexto.

En el Saber –analizando técnicas y tecnologías que se utilizan en su proceso– se busca que se


incida en el estudio y la comprensión de formas tradicionales, innovadoras y creativas de la
siembra y los factores que intervienen en la producción de alimentos, como la fuerza humana,
las técnicas y tecnologías utilizadas, materia prima, herramientas, el clima, cuidado ambiental y
45
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

costos de la producción a nivel local; para este cometido se indagará y rescatará información
necesaria y pertinente.

En el Ser –asumiendo actitudes de trabajo comunitario y de respeto por la naturaleza– se pretende


que se desarrollen valores orientados hacia la reciprocidad y complementariedad en el trabajo
realizado con las y los compañeros, así como con los otros seres que tienen “una forma de vida”
en el contexto; se los plantea como actitudes concretas para que puedan ser valoradas, mediante
criterios, en la evaluación. Como se puede advertir, se tiene el cuidado de no plantear muchos o
muy grandes criterios en esta dimensión ya que pueden no ser sujetos de valoración específica.

En el decidir –para contribuir en el desarrollo del cultivo ecológico y su práctica en la comuni-


dad– se promueve que se asuma posición respecto de la producción de alimentos naturales y
plantas medicinales en cualquier espacio y ante cualquier situación, tomando conciencia de que
ésta es una actividad que beneficia a la alimentación y conservación de la salud no sólo personal
sino de la comunidad, además que también se pretende generar el interés y la expectativa por
la actividad agrícola en diversos contextos.

Contenido

Los contenidos son planteados en función del objetivo holístico formulado, tomando como base
los contenidos planteados en los programas de estudio propuestos por el Ministerio de Edu-
cación y complementados con el currículo regionalizado y las características del contexto. Para
este caso se plantean los temas relacionados a “Procesos de sembrado de plantas medicinales y
alimenticias”, caso para el cual se puede trabajar de este modo:

• Preparado de la tierra o espacio en el que se va a sembrar.


• Selección y preparación de las semillas.
• Procesos de sembrado.
- Técnicas del sembrado.
- Herramientas y tecnologías aplicadas en la siembra.

Como se advierte, el contenido planteado no sólo nombra un determinado conocimiento sino


también hace referencia al trabajo que se puede realizar con los ejes articuladores, lo cual es una
condición que tienen los nuevos contenidos; en este caso, se desarrollan claramente los ejes articula-
dores: educación para la producción, educación en convivencia con la naturaleza y salud comunitaria.

Orientaciones metodológicas

Para desarrollar este plan, se plantea la metodología práctica, teorización, valoración y producción
en una formación integral y holística de la siguiente manera:

Práctica

Comenzamos el proceso educativo con la realización de actividades a partir de una situación


práctica, como la recuperación de experiencias sobre la producción de plantas medicinales y
46
Ministerio de Educ ación

alimenticias del contexto a través de preguntas –como las que se ven en el cuadro de planifica-
ción– que se realizan a los productores comunitarios o familias de la comunidad. Seguidamente
es conveniente observar la preparación del terreno o espacio productivo, los criterios de se-
lección y preparación de semillas, el abonado, la profundidad de los surcos, las distancias entre
las semillas, formas de organización del trabajo, los roles de cada uno de los participantes y las
diversas técnicas y herramientas que se utilizan.

Luego se organiza grupos de trabajo comunitario para la parte de la experimentación, donde cada
grupo ejecuta prácticas de acuerdo a lo observado, utilizando técnicas y herramientas adecuadas,
enfatizando el cuidado ambiental y otros que creamos conveniente incorporarlos.

Los espacios de siembra se refieren a la agricultura en el área urbana1, y terreno de siembra en


los campos de producción comunitaria o de la Unidad Educativa en el área rural.

Teorización

Los grupos comunitarios buscan información necesaria en medios bibliográficos, internet u otros
medios primarios o secundarios de importancia para ampliar información a través de lecturas que
permitan complementar a las experiencias de las y los estudiantes y productores comunitarios
los conocimientos sobre la actividad agrícola que se acaba de desarrollar.

Teniendo la comprensión del proceso de la siembra, en una síntesis de la práctica ejecutada se


realiza la sistematización en texto escrito de esta primera etapa del proceso agrícola, tomando
en cuenta los factores que intervienen en la actividad agrícola experimentada, como: formas de
organización, fuerza humana, técnicas y herramientas utilizadas, semillas, tipo de abono natural, cli-
ma, cuidado ambiental, costos de la producción y otros que se consideren importantes mencionar.

Valoración

Una vez concluida la práctica y la teorización del proceso de la siembra, entre todos ingresamos
a un proceso de reflexión o valoración de las actividades realizadas; por ejemplo: qué dificultades
se han podido experimentar durante el proceso de la siembra; qué aprendizajes se pudo lograr;
qué importancia tiene recuperar experiencias de los productores comunitarios o de las familias
que consumen los productos agrícolas que se pretende sembrar; qué características culturales
se ha podido evidenciar; si las técnicas y herramientas que se utilizaron fueron las más adecuadas
para ejecutar las tareas; si el espacio y los terrenos son aptos para la siembra; si en el proceso
se tuvo en cuenta el cuidado de la salud ambiental; o qué sentido tiene trabajar en comunidad o
de manera individual, entre otros.

Este proceso así reflexionado puede orientar en la toma de decisiones respecto de la viabilidad
o no del producto o resultado que se quiere concretar.

1. Agricultura urbana, se realiza la siembra en terrazas, patios, techos y otros espacios, utilizando bañadores, jardi-
neras, mangas y otros.
47
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Producción

Este componente integra la parte del preparado del espacio o terreno de siembra, los cri-
terios para la selección de la semilla, los abonos a utilizar, así como los pasos anteriores al
sembrado.

En este sentido, el proceso culmina con el sembrado de las plantas medicinales y alimenticias del
contexto, para que contribuyan a la alimentación sana y saludable de la comunidad.

Recursos materiales

Para el desarrollo de este proceso educativo se seleccionan los materiales más pertinentes y
utilizados en el lugar, cuidando de no generar gastos adicionales, sino más bien reutilizar o adecuar
los materiales que se tienen para ser aplicados de manera creativa o lo que cotidianamente se
utiliza en la comunidad.

Evaluación

Se valora el logro del objetivo de la planificación de desarrollo curricular y el despliegue de


las dimensiones del Ser-Saber-Hacer-Decidir en función de criterios que pueden ser valo-
rados cualitativa y cuantitativamente; en este entendido, deben ser formulados de manera
concreta y comprensible. Para la valoración de estos criterios, se puede aplicar una serie de
instrumentos que ayuden a que los mismos se conviertan en fuente de verificación de los
procesos educativos desplegados y del desarrollo o logro de los objetivos formulados; se
puede, con base en la experiencia de maestras y maestros, considerar aspectos que ayuden a
explicitar con mayor precisión qué queremos valorar; sin embargo, éstos no necesariamente
deben estar escritos en la planificación, sino que más bien podrían ser parte de la propia
práctica educativa.

Dimensiones Criterios de evaluación Aspectos considerados para su valoración

• Ayuda mutua entre las y los compañeros de grupos y


entre los grupos.
• Intercambio de materiales para el logro de la activi-
• Cooperación entre participantes.
dad planificada.
• Asumir responsabilidades compartidas entre las y los
compañeros.

• Ayuda complementaria para desarrollar tareas pesa-


Ser
• Intercambio de roles para alivianar das o fatigosas.
el trabajo. • Trabajo en todos los espacios y momentos del pro-
ceso educativo planificado.

• Se asume posición en contra de la utilización de


• Actitud crítica y propositiva sobre químicos que afecten al ambiente.
el uso de abonos ecológicos. • Valora la importancia de abonos naturales en la con-
servación del espacio cultivable.
48
Ministerio de Educ ación

• Identificación de las características del proceso de la


• Análisis y comprensión de los
siembra.
factores que intervienen en la pro-
• Caracterización de los factores que intervienen en la
ducción de alimentos como: fuerza
producción de alimentos.
Saber humana, técnicas y tecnologías
• Determinación de costos que implica esta actividad,
utilizadas, materia prima, herra-
de acuerdo a diversos contextos.
mientas, clima, cuidado ambiental y
• Distinción de usos y funciones de los materiales y
costos de la producción.
herramientas utilizadas.
• Participación activa y creativa en las actividades de la
• Trabajo de manera conjunta. siembra ecológica.
• Aporte de soluciones a los problemas enfrentados.
• Selección adecuada y/o creativa de las herramientas.
• Uso adecuado de herramientas • Adaptación o creación de instrumentos o herramien-
Hacer agrícolas del contexto. tas para la actividad.
• Cuidado en el manejo de herramientas.
• Identificación del espacio para el sembrado.
• Planificación y ejecución de culti-
• Elaboración de propuesta de cultivos.
vos agrícolas en distintos contex-
• Selección y preparación adecuada de semillas.
tos.
• Participación activa en el sembrado.
• Generación de espacios de manera creativa para el
• Sembrado de plantas medicinales sembrado.
y alimenticias que respondan a las • Práctica de sembrado de diferentes plantas, no sólo
necesidades de la comunidad. para cumplir la tarea sino como resultado de su re-
Decidir flexión sobre esta actividad.
• Consumo de medicinas y alimen-
• Creación de espacios de motivación para que otras
tos ecológicos como alternativa en
personas consuman alimentos y medicinas naturales.
el cuidado de la salud.

Producto o resultado

El producto de este Plan de Desarrollo Curricular y objetivo desarrollado es el sembrado de


plantas medicinales y de alimentos naturales.

Bibliografía

Se presenta como referencia a la que maestras, maestros y estudiantes pueden acudir para am-
pliar información acerca de la temática específica a desarrollar, además de incluir otras fuentes
como la red internet, revistas, periódicos u otras fuentes primarias o secundarias de importancia.
49
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Tema 3
Estrategias Metodológicas

Las estrategias metodológicas se operativizan como procesos de soporte a la producción del


conocimiento y al desarrollo de capacidades de producción material e inmaterial pertinentes
a cada contexto y a las necesidades de transformación de una determinada realidad educativa,
fundamentalmente. Por ello activan el trabajo comunitario encauzando procesos dialógicos
sostenibles.

En ese entendido, las estrategias metodológicas se constituyen en un conjunto de procedimientos


y actividades que organizadas dinamizan los procesos educativos para el logro de los objetivos
planteados, enfocándose particularmente en el desarrollo de las dimensiones del Ser, Saber, Hacer
y Decidir. Son planificadas, intencionales y relacionan práctica, teorización, valoración y producción
a través de la investigación permanente.

Por ello, el desarrollo de las estrategias metodológicas implica emprender un camino de reen-
cuentro, pues es un desafío redescubrir y emplear las capacidades y cualidades personales para el
trabajo comunitario, propiciando las disposiciones para generar decisiones legítimas y sustentables
al estar fundadas en la complementariedad y el consenso. Esto implica consecuentemente asumir
un compromiso consciente y voluntario de construir y producir transformando.

De este modo, se pueden trabajar diversas estrategias que dinamicen el desarrollo de las áreas,
constituyéndose en medios que faciliten el proceso educativo; sin embargo, es primordial
tomar en cuenta dos aspectos importantes que deben estar presentes en el desarrollo de las
estrategias; por un lado, la integración de tecnologías de información y comunicación y, por
otro, lo lúdico.

La integración de tecnologías de información y comunicación


Para consolidar el aprendizaje de los saberes y conocimientos desarrollados, los medios tecnoló-
gicos, como ser recursos informáticos, internet, materiales audiovisuales electrónicos y digitales,
se constituyen en un recurso y apoyo fundamental para los procesos educativos. Si bien existe
apoyo didáctico a través de estos medios, la o el maestro orientará su buen uso promoviendo
una adecuada selección y empleo tomando en cuenta criterios para su uso. Por ejemplo, uno de
ellos puede referirse a que las tecnologías de información y comunicación sean pertinentes a los
horizontes culturales dentro del Estado Plurinacional.
50
Ministerio de Educ ación

Las tecnologías de información y comunicación no deben ser vistas simplemente como medios
investigativos, sino que fundamentalmente deben ser empleadas para apoyar la consolidación de
aprendizajes; por ello es necesario el asumir criterios pertinentes. Por ejemplo, la internet, las
bibliotecas virtuales y los medios educativos de multimedia pueden aprovecharse para profun-
dizar los conocimientos, visualizando imágenes, experiencias científicas, investigando biografías,
relacionando diversos hechos de la realidad a situaciones políticas, filosóficas, históricas, cien-
tíficas, tecnológicas del país y del mundo. De igual forma, a partir de los recursos audiovisuales
pueden efectuarse y generarse debates y discusiones para analizar de manera crítico-reflexiva
una determinada experiencia o conocimiento.

Lo lúdico
El diseño y la ejecución de actividades lúdicas, para aplicarlas durante el proceso de aprendizaje
y la producción de conocimientos, contribuye a la dinamización del proceso educativo. Lo lúdico
se constituye en un medio fundamental que puede aplicarse para todas las edades y en diferentes
contextos, tomando en cuenta que la motivación no está reñida con la buena organización.

Lo lúdico forma parte del proceso como medio interrelacionador del ser humano a través de
actividades que van más allá del estudio y el razonamiento, pues relacionan la imaginación con la
realidad y trascienden las actividades netamente educativas hacia la vida real.

Las estrategias que permiten desarrollar el proceso educativo


A continuación se presentan propuestas de estrategias metodológicas que ayudan a desarrollar
los procesos educativos dirigidos a lograr los objetivos propuestos:

• Estrategias de recuperación de experiencias


• Estrategias de relacionamiento comunitario
• Estrategias de desarrollo de la creatividad, la expresión y la producción

a) Estrategias de recuperación de experiencias

En el actual Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo se promueve que los procesos


educativos se desarrollen partiendo de la realidad; por ello primero se rescata la experiencia,
para reflexionar y transformar el proceso educativo orientado hacia lo comunitario. De este
modo se comprende que es importante partir de la experiencia para no reproducir una práctica
educativa entendida como transmisión de contenidos, sin pertinencia a la realidad. Los criterios
considerados para avanzar en este sentido son:

- Práctica educativa que emerge de la realidad de la vida, de la observación, de la escucha y de


las interpelaciones que surgen en torno a ella.
- Indagación de sí mismo, en relación a su contexto, historia y memoria.
- Problematización a partir de la experiencia de las y los sujetos educativos y su realidad vivida
en torno a temas referidos al proceso educativo y particularmente a los saberes y conoci-
mientos que se quieren desarrollar.
51
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

Partir de la experiencia tiene como finalidad buscar que nos reconozcamos como sujetos que
aprendemos y enseñamos a través de las experiencias para transformar; tales experiencias son
valoradas y pueden ser aprovechadas en el proceso educativo. Así, el proceso educativo debe
iniciarse con situaciones, cuestionamientos o interpelaciones fundamentalmente relacionadas
con la experiencia de vida.

Si partimos de recuperar la experiencia, podremos afirmar que la teoría no se separa de


la práctica y ayuda a una mejor comprensión de la realidad para encontrar soluciones a
los problemas. Se concreta así la idea de teorizar desde la práctica y no al revés, como en
los enfoques tradicionales, donde predominaba el aprendizaje de “nuevas teorías” para la
práctica.

En este sentido, la teoría ya no es considerada como punto de partida para entender la realidad;
ahora se propone que la teoría deba ser problematizada en función de la vivencia, experiencia
y problemáticas de las y los estudiantes, las y los maestros y la comunidad educativa, quienes a
partir de su experiencia encuentran nuevos sentidos a los contenidos teóricos, elemento que
les permite ampliar su visión crítica de la realidad, además de cuestionar la lógica de las discipli-
nas o áreas de conocimientos separados, para tener una comprensión integral y holística de la
realidad y las problemáticas.

Para posibilitar la expresión de las experiencias y conocimientos de estudiantes se pueden


utilizar técnicas como: lluvia de ideas, comentarios sobre videos, noticias y representaciones
a través de juego de roles, entre otras.

El círculo de reflexión

Se constituye en una estrategia metodológica en la que la escucha es fundamental para


poder preguntar no sólo desde la necesidad personal, sino desde la apertura al otro y a los
otros, en diálogo; me permite ver y verme, conocer y conocerme. En términos de Quintar,
en didáctica no-parametral hablamos de escucha clínico crítica. Esta es una escucha sutil que
busca, indaga y capta los diferentes registros de lenguaje por los que el sujeto comunica
contenido, lógica de razonamiento y modo de enunciación de lo que quiere comunicar. En
estos registros se devela el mundo simbólico y existencial del sujeto a la vez que se captan:
disonancias cognitivas, contradicciones entre sistema de creencias y supuestos teóricos que
se explicitan, barreras afectivas y todo aquello que obtura posibilidades de potenciación
del sujeto… (Quintar, pp. 9). En este sentido, un círculo de reflexión se concibe como un
medio técnico que tiene el objetivo de generar un proceso de diálogo, de recuperar la voz
(Quintar, 2005: 138) y apertura para que permita un progresivo cambio de actitudes hacia
la transformación y generación de una sensibilidad pedagógica en estudiantes, maestros y
toda la comunidad.

De esta propuesta metodológica se espera que los sujetos tengan una primera (y luego continua)
identificación de problemáticas en diferentes niveles y ámbitos de la vida, para que a partir de
ello puedan generar una reflexión que les permita actuar y asumir una actitud frente a ellas, es
decir, actitud de reaprender y a producir conocimiento no como verdad.
52
Ministerio de Educ ación

Este medio técnico es posible realizarlo a partir de “preguntas”1 que liberen la “experiencia” (vivencia
o autobiografía) de los y las estudiantes, maestras y maestros que participan en un proceso educa-
tivo. Las preguntas son relevantes cuando generan un aprendizaje comunitario. Estas experiencias
son narradas de manera oral o escrita de ambos sujetos, en el marco de una historia de vida. Este
proceso es altamente implicativo en el sentido de que uno mismo se descubre y reconoce como
portador de una experiencia y una historia, que es reflejada y compartida también por las y los
otros sujetos. A través de las preguntas se pretende construir problemas de la realidad concreta,
es la pregunta que tensiona al sujeto y su subjetividad devolviéndole a los que participan del mismo
su palabra y su historicidad, lo que implica realidad, memoria, presente y futuro; potencialidad, en
tanto amplía ángulos de mirada de lo que se asume y se cree (Quintar, pp. 8).

Uno de los aspectos centrales en los círculos de reflexión es la colocación simbólica e histórica
del sujeto que habla. En este sentido, el que narra dice del lugar del que habla, un lugar anónimo
que desconoce de lo que habla. Sin embargo, la clave no está en la narración, sino en el modo
de contar lo que se desea compartir. La narración de la propia historia de vida, que genera un
proceso de construcción de conocimiento sociohistórico y cultural. Por ello, genera la necesidad
de otra forma de razonamiento al instituido en el sistema educativo, nos sitúa en una exigencia de
razonamiento articulado y armónico, misma que se constituye en un elemento para interponer
la experiencia real con la teoría.

Por ello, la historia de los sujetos es una herramienta didáctica que coloca al sujeto en la exigencia
epistémica de reflexionar desde su historia de vida, la cual se objetiva en una narración que da
cuenta del desafío de leer y sistematizar el conocimiento de la realidad a partir del análisis del
presente en perspectiva histórica.

El proceso metodológico para la implementación de los círculos de reflexión consiste en la con-


formación de dos círculos, uno dentro del otro (interno y externo), quedando frente a frente los
sujetos. En un tiempo definido, ambos tienen que presentarse y narrar sus experiencias de vida y
lo que eligieron para narrar. La implicancia de este acto liberador consiste en recordar lo vivido
por uno mismo, la experiencia de uno mismo, lo que le constituyó como sujeto, sus dificultades
y aprendizajes que tuvo en el transcurso de su vida, en este caso educativa2.

1. La pregunta problematizadora que surge en los círculos de reflexión es una pregunta intencionada orientada al
sujeto y su potencialidad para construir problemas de la realidad concreta. (Quintar, 2009: 126)
2 En el caso de los maestros, la recuperación de la experiencia a través del círculo de reflexión debe contener tres
anillos concéntricos importantes, vale decir que como nuestra herramienta está orientada a la transformación de la
práctica docente, la experiencia debe partir de la realidad del profesor. En este sentido, son tres los ámbitos de ex-
periencia que nos interesa desarrollar:
La vocación. Cada uno de los círculos de reflexión debe en principio reflexionar sobre el ámbito de la vocación, es
decir, reflexionar y conectarse con la realidad reflexionando sobre la vocación, o no, que cada uno ha encontrado en
sí mismo, de cómo se decidió a ser docente y cómo se inclinó o no se inclinó a esta actividad.
La formación. En este nivel se trata de que las preguntas del círculo de reflexión giren en función a las experiencias
de formación, al tipo de formación que recibieron, qué experiencias tuvieron, de qué manera éstas fueron recogidas
o no por los profesores o profesoras.
La práctica de aula. Aquí queremos entender las experiencias desde las prácticas que ya los profesores y profesoras
tiene en ejercicio, y de esta manera conectar todo el conjunto de experiencias y de prácticas entre profesores con sus
actividades de aula buscando transformarla de alguna manera.
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

El siguiente cuadro visualiza este recorrido necesario que sugiere esta estrategia.

Metodología: Circulo de Reflexión

A A A A
1 4
1 2 3
D 4 2 B D 1 3 B D 2 4 B D B
3 4 1
2 3
C C C C

La metodología prevé el cambio de posiciones en el círculo interno: el anillo interno de perso-


nas gira hacia la izquierda y otra vez se genera este momento de diálogo. Este proceso puede
desarrollarse durante varias veces hasta lograr la rotación de todos los participantes del círculo
interno. Implícitamente, en esa narración está presente también la experiencia con otros, pues
la vivencia de estudiantes, maestras y maestros es una experiencia intersubjetiva entre los que
somos parte de esta actividad. Este proceso servirá fundamentalmente para que las y los que
somos parte de esta actividad consideremos que nuestra experiencia vivida no es única ni extraña,
sino que reconoceremos que las experiencias son comunes, es decir que todas y todos también
en algún momento de nuestras vidas experienciamos similarmente lo vivido por otra u otro.
Este proceso nos conduce a crear una herramienta de aprendizaje colectivo (Quintar, 2009: 126).

A través de la organización de un círculo mayor entre los actores del proceso educativo, se realiza
una exposición en grupo grande, instancia en la que se expresan aspectos que pudieron haberles
llamado la atención, como los relatos o narrativa obtenida en el proceso. Con ello se pretende
generar un reconocimiento de que las experiencias de los otros también son compartidas por
cada uno de los participantes de esta actividad, ya sea como anécdota o como algo común; esto
implicará aprender de las experiencias colectivas y personales. Finalmente, el proceso focalizaría en
54
Ministerio de Educ ación

la identificación de problemáticas comunes3, las que impulsarían a tomar conciencia de que nuestras
experiencias no son particulares en sí mismas, sino que son compartidas con los otros sujetos.
Las cosas comunes, anécdotas, lo sobresaliente de la experiencia del ser estudiante, maestra o
maestro muestra que también es una experiencia colectiva, lo que orientaría a generar procesos
educativos diferentes desde esas problemáticas identificadas.

Este proceso podría tener alcances mayores, permitiría aprender a escuchar al otro, aprender
a expresar o hablar sobre nuestras experiencias, generar un espíritu de apertura a otros seres
humanos. Por consecuencia, permitiría generar un tejido comunitario con sujetos fiables referido
a la realidad del contexto, que luego se traduciría en una convivencia participativa y de respon-
sabilidad colectiva.

Para impedir que esta estrategia metodológica tan valiosa caiga a los ámbitos sólo existenciales,
se plantea articularlos a aspectos concretos, como ser la transformación en el trabajo de aula,
que implicaría abordar el ámbito de la relación del aprendizaje con la de producción de cono-
cimientos, la relación maestra/o-estudiante, entre otros. Estos niveles necesariamente deberían
estar relacionados con lo dialógico, la escucha, y con la interculturalidad como práctica.

Esta estrategia metodológica puede ser utilizada en diferentes ámbitos del aprendizaje.

b) Estrategias de relacionamiento comunitario

Estas estrategias promueven la generación de actitudes y relaciones de convivencia en las que se


considera como centro el bien común antes que el interés individual. Por ello, en su desarrollo
se debe facilitar la construcción de espacios abiertos y plurales que ayuden a analizar conflictos,
dialogar y superar las inequidades históricas que provienen de la colonización, propiciando una
serie de procesos colaborativos entre las y los actores de la comunidad educativa tomando en
cuenta los intereses básicos de todas y todos los involucrados, generando decisiones legítimas
y sustentables basadas en la complementariedad y el consenso.

En este entendido, para el desarrollo de estas estrategias se deben considerar los siguientes
criterios:

• Generar condiciones para el fortalecimiento de las identidades y los sentidos de vida basadas
en valores sociocomunitarios.
• Establecer una convivencia armónica, equilibrada, solidaria y complementaria dentro de la
comunidad.
• Establecer una convivencia en el marco de una relación con respeto mutuo; por ello, no hay su-
premacía de las partes puesto que cumplen un papel de constructores del entorno y del mundo.
• Trabajar saberes y conocimientos que promueven la convivencia en comunidad.
• Promover el reconocimiento de la otra y el otro diferente en nosotras y nosotros mismos.

3. La pregunta problematizadora que surge en los círculos de reflexión es una pregunta intencionada orientada al
sujeto y su potencialidad para construir problemas de la realidad concreta; es la pregunta que tensa al sujeto y su
subjetividad, a la vez que transmuta al grupo en Círculo” (Quintar, 2009: 126).
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

• Facilitar la externalización de las identidades resistidas o subalternizadas propiciando procesos


liberadores, descolonizadores y despatriarcalizadores a nivel personal y social.
• Organizar actividades para el despliegue de las lenguas materna y castellana.

Existen varias opciones para desarrollar la estrategia planteada. En este documento nos vamos a
referir a dos que consideramos son relevantes y que se enmarcan dentro de la concepción del
modelo educativo actual: las Comunidades de Producción - Transformación Educativa (CP-TE)
y la reconfiguración del aula.

Las Comunidades de Producción - Transformación Educativa (CP-TE)4

Como se advertirá en los párrafos posteriores, las CP-TE constituyen una estrategia de interac-
ción comunitaria creada por el PROFOCOM para generar con maestras y maestros procesos de
autoformación y de producción de conocimiento; sin embargo, se espera que con una pertinente
adecuación pueda ser trabajada con las y los estudiantes.

Las CP-TE son espacios que permiten a las y los maestros aprender comunitariamente a partir
de su propia experiencia y su práctica educativa. Asimismo, son espacios donde se analizan todas
las acciones que se están llevando a cabo en los procesos educativos, se identifican las dificultades
presentes en la aplicación y se plantean posibles soluciones. Se espera que progresivamente las
CP-TE generen espacios más autónomos en su funcionamiento.

Las CP-TE tienen el objetivo de propiciar el intercambio de experiencias, promover el análisis,


la reflexión y discusión, elaborar propuestas de transformación y renovación de las prácticas
educativas, y hacer que la formación profesional comunitaria sea permanente.

Se espera que para el logro de estos propósitos se vayan constituyendo en aspectos centrales de
los procesos educativos la creación de una cultura de autoformación en comunidad; la generación
de una comunidad de estudio permanente de apoyo mutuo; el compromiso de transformar la
práctica educativa aprendiendo unos de otros; la generación de complementariedad en diferen-
tes niveles para comprender y desarrollar las propuestas transformadoras en la clase/taller; la
recreación de las formas de planificación en diferentes niveles y la valoración de manera continua
de la transformación de la práctica y producción educativa.

Cada Unidad Educativa conforma una CP-TE, es decir, las y los maestros y el director y directora
son parte de esta comunidad. Las y los directores son actores importantes para dinamizar y
motivar a las CP-TE; asimismo, son quienes realizarán los procesos de seguimiento, monitoreo y
acompañamiento a los procesos desarrollados por las maestras y maestros. Asimismo, tendrán
el rol de apoyar técnicamente, pedagógicamente y en la gestión en todo el proceso educativo.

Las actividades generales que desarrollan las CP-TE en la Unidad Educativa y en la comunidad se
focalizan principalmente e inicialmente en la organización de las y los maestros para conformar

4. Nos referimos a la experiencia que estamos desarrollando en el PROFOCOM, en el proceso formativo de maes-
tras y maestros, la cual también debe ser adecuada y ajustada en el trabajo con los y las estudiantes.
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la CP-TE de su Unidad Educativa. Esta primera actividad requiere de una profunda participación
de todas las maestras y maestros para posteriormente elaborar un plan general de trabajo,
estableciendo reuniones periódicas en las cuales establecerán roles y rotatividad de los roles,
una agenda temática, definirán espacios y tiempos para reflexionar y analizar problemáticas en
cuanto a la práctica educativa y sus propuestas de transformación, incluida la definición del tipo
de trabajo a realizarse sobre la mejora de la gestión de trabajo de la Unidad Educativa y de aula,
y establecer un cronograma de actividades o de trabajos con la comunidad.

El plan también debe abarcar un proceso de planificación de carácter comunitario para el desa-
rrollo curricular considerando los objetivos holísticos de los planes y programas, orientaciones
metodológicas, estrategias, recursos y materiales educativos. Asimismo, el plan contendrá acti-
vidades relacionadas con los momentos a evaluarse en el proceso y dinámica que desarrolló
la CP-TE. Es importante, para ello, considerar que al interior de cada CP-TE las y los maestros
y la o el director realizarán actividades de evaluación sobre sus prácticas, proceso para el cual
se sugiere considerar los siguientes aspectos: logro de los objetivos, actividades realizadas, los
aspectos trabajados de manera comunitaria, cambios percibidos en la práctica, los aspectos que
deben ser potenciados, los saberes, conocimientos, valores y prácticas que se han aprendido de
la comunidad, las prácticas que deben ser potenciadas, los aspectos que deben ser mejorados a
futuro y los compromisos futuros para mejorar el funcionamiento de la CP-TE.

Es necesario considerar que para iniciar sus actividades, una CP-TE requiere contar con una agenda de
acuerdo a necesidades emergentes de la Unidad de Formación, que surgen de la aplicación de lo apren-
dido en los procesos educativos. Cabe recalcar que el funcionamiento de una CP-TE no sólo se dará en
el marco de esta formación con el PROFOCOM, sino que tendrá funcionalidad mucho más allá de ella.

Por otra parte, es importante que la CP-TE produzca un proceso de retroalimentación colectiva,
para lo cual es necesario que se dé prioridad al intercambio de experiencias sobre la aplicación
de la propuesta o estrategias específicas, resolver dificultades relacionadas con casos concretos
reales vividos en la práctica de lo aprendido en los talleres, y producir materiales para las y los
estudiantes o cualquier otra actividad que resuelva dudas y necesidades de aplicación.

Las reuniones de las CP-TE deben realizarse cuántas veces sean necesarias para cumplir con las
actividades propuestas en cada una de las unidades de formación y la agenda o para otras que
la CP-TE considere importantes. La duración de una reunión de interaprendizajes es variable,
pudiendo ser de 2 a 4 horas o prolongarse si el equipo lo considera conveniente.

Cada CP-TE, en coordinación con la o el director de UE o CEA, acordará internamente la hora y


fecha de las reuniones correspondientes a la unidad de formación, sin afectar el normal desarrollo
de las actividades académicas. El propósito es lograr que sean las CP-TE las que hagan funcionar
estos equipos de manera autónoma, para orientar así los procesos de transformación educativa.

Espacios comunitarios educativos

Uno de los primeros pasos que se deben asumir para promover un nuevo relacionamiento en comuni-
dad es reconfigurar el espacio inmediato en el que trabajamos las y los actores del proceso educativo;
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

por ello, y tomando en cuenta los criterios para desarrollar este tipo de estrategia, podemos reorganizar
la disposición de estudiantes, maestras y maestros de manera que todas y todos podamos sentirnos,
mirarnos y escucharnos horizontalmente para desarrollar aprendizajes y producir conocimientos.

Espacios Comunitarios Educativos

La reconfiguración del aula es central en los procesos educativos. En esta propuesta se sugiere
a maestras y maestros puedan considerar los criterios de circularidad (…), horizontalidad (se
trabaje los procesos educativos cara a cara), rotatividad (movilidad de los estudiantes) y com-
plementariedad (para romper las diferencias en cuanto a los saberes y conocimientos que una
o uno individualmente posee).

Estos criterios permitirán que el proceso educativo sea llevado a cabo de manera convivencial y
relacional entre estudiantes, maestras y maestros y la comunidad. Orientará hacia el desarrollo
de la experiencia participativa, donde cada una o uno sea escuchado y valorado. El sentido de
reconfigurar el espacio implica el despliegue de la comunidad a través de la apertura al diálogo,
la escucha, la recuperación de la voz y la expresión.

c) Estrategias de desarrollo de la creatividad, la expresión y la producción (inteli-


gencia cocreadora)

Aplicar estrategias que promuevan la creatividad, la expresión (oral, artística, plástica) y de pro-
ducción, hacerlo en el momento preciso, captar los intereses y orientar aspiraciones en el trabajo
creativo, innovador y productivo de las y los estudiantes es una de las tareas más inmediatas e
importantes de maestras y maestros.

El aprendizaje pasivo, repetitivo y monótono del conocimiento es rehuido; por ello, estudiantes,
maestras y maestros debemos ser parte del proceso educativo y determinar entre todas y to-
dos puntos de vista, reflexiones y necesidades; con ello podremos encontrar nuevas formas de
desarrollar actitudes creativas, expresivas y productivas que permitan ver el todo antes que sólo
las partes, promoviendo el sentir, crear, recrear, comunicar, plasmar y respetar en el marco del
despliegue de capacidades y de los valores sociocomunitarios.
58
Ministerio de Educ ación

De este modo, tendremos que hacer un análisis profundo respecto sobre cómo podremos mejorar
los procesos educativos con el fin de lograr aprendizajes productivos. Así, es necesario repensar
en las estrategias que utilizamos y que, aunque parezcan innovadoras, siguen orientadas hacia lo
tradicional., En ese entendido, tendremos que planificar, por ejemplo, olimpiadas de ortografía o de
matemática que no tengan a las y los estudiantes sentados frente a una hoja, sino que los movilice
y con esta estrategia aprendan jugando de los propios y ajenos errores o virtudes en el proceso.

Por esta razón, se tendrá que seguir realizando olimpiadas, festivales, ferias, concursos y otros,
pero no con el sentido sólo reproductor sino más bien del despliegue de la creatividad, la ex-
presión y la producción.

Lectura Complementaria

Cuarta carta
Paulo Freire, Cartas a quien pretende enseñar, 2008

De las cualidades indispensables para el mejor desempeño de las maestras y los


maestros progresistas

Me gustaría dejar bien claro que las cualidades de las que voy a hablar y que me parecen indis-
pensables para las educadoras y para los educadores progresistas son predicados que se van
generando con la práctica. Más aún, son generados de manera coherente con la opción política
de naturaleza crítica del educador. Por esto mismo, las cualidades de las que hablaré no son algo
con lo que nacemos o que encarnamos por decreto o recibimos de regalo. Por otro lado, al
ser alineadas en este texto no quiero atribuirles ningún juicio de valor por el orden en el que
aparecen. Todas ellas son necesarias para la práctica educativa progresista.

Comenzaré por la humildad, que de ningún modo significa falta de respeto hacia nosotros mis-
mos, ánimo acomodaticio o cobardía. Al contrario, la humildad exige valentía, confianza en no-
sotros mismos, respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás.

La humildad nos ayuda a reconocer esta sentencia obvia: nadie lo sabe todo, nadie lo ignora
todo. Todos sabemos algo, todos ignoramos algo. Sin humildad, difícilmente escucharemos a al-
guien al que consideramos demasiado alejado de nuestro nivel de competencia. Pero la humildad
que nos hace escuchar a aquel considerado como menos competente que nosotros no es un
acto de condescendencia de nuestra parte a o un comportamiento de quien paga una promesa
hecha con fervor: “Prometo a Santa Lucía que si el problema de mis ojos no es algo serio voy a
escuchar con atención a los rudos e ignorantes padres de mis alumnos”. No, no se trata de eso.
Escuchar con atención a quien nos busca, sin importar su nivel intelectual, es un deber humano
a un gusto democrático nada elitista.
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

De hecho, no veo cómo es posible conciliar la adhesión al sueño democrático, la superación de


los preconceptos, con la postura no humilde, arrogante, en que nos sentimos llenos de nosotros
mismos. Cómo escuchar al otro, cómo dialogar, si sólo me oigo a mí mismo, si sólo me veo a mí
mismo, si nadie que no sea yo mismo me mueve o me conmueve. Por otro lado, siendo humilde
no me minimizo ni acepto que me humillen, estoy siempre abierto a aprender y a enseñar. La hu-
mildad me ayuda a no dejarme encerrar jamás en el circuito de mi verdad. Uno de los auxiliares
fundamentales de la humildad es el sentido común que nos advierte que con ciertas actitudes
estamos cerca de superar el límite a partir del cual nos perdemos.

La arrogancia del “¿sabe con quién está hablando?”, la soberbia del sabelotodo incontenido
en el gusto de hacer conocido y reconocido su saber, todo esto no tiene nada que ver con la
mansedumbre, ni con la apatía del humilde. Es que la humildad no florece en la inseguridad de las
personas sino en la seguridad insegura de los cautos. Por eso es que una de las expresiones de
la humildad es la seguridad insegura. La certeza incierta y no la certeza demasiado segura de sí
misma. La postura del auditorio, en cambio, es sectaria. La suya es la única verdad que necesaria-
mente debe ser impuesta a los demás. Es en su verdad donde radica la salvación de los demás. Su
saber es “iluminador” de la “oscuridad” o de la ignorancia de los otros, que por lo mismo deben
estar sometidos al saber y a la arrogancia del autoritario o de la autoritaria.

Ahora retomo el análisis del autoritarismo, no importa si de los padres o de las madres, si de
los maestros o de las maestras.

Autoritarismo frente al cual podremos esperar de los hijos o de los alumnos posiciones a veces
rebeldes, refractarias a cualquier límite como disciplina o autoridad, pero a veces también apa-
tía, obediencia exagerada, anuencia sin crítica o resistencia al discurso autoritario, renuncia a sí
mismo, miedo a la libertad.

Al decir que del autoritarismo se pueden esperar varios tipos de reacciones entendiendo que
en el dominio de lo humano, por suerte, las cosas no se dan mecánicamente. De esta manera
es posible que ciertos niños sobrevivan casi ilesos al rigor del arbitrio, lo que no nos autoriza
a manejar esa posibilidad y a no esforzarnos por ser menos autoritarios, si no en nombre del
sueño democrático por lo menos en nombre del respeto al ser en formación de nuestros hijos
e hijas, de nuestros alumnos y alumnas.

Pero es preciso sumar otra cualidad a la humildad con que la maestra actúa y se relaciona con sus
alumnos, y esta cualidad es la amorosidad sin la cual su trabajo pierde el significado. Y amorosidad
no sólo para los alumnos sino para el propio proceso de enseñar. Debo confesar, sin ninguna duda,
que no creo que sin una especie de “amor armado”, como diría el poeta Tiago de Melo, la educado-
ra o el educador pueden sobrevivir a las negatividades de su quehacer. Las injusticias, la indiferencia
del público, expresadas en la desvergüenza de los salarios, en el arbitrio con que son castigadas
las maestras y no tías que se rebelan y participan en manifestaciones de protesta a través de su
sindicato –pero a pesar de esto continúan entregándose a su trabajo con los alumnos–.

Sin embargo, es preciso que ese amor sea en realidad un “amor armado”, un amor luchador
de quien se afirma en el derecho o en el deber de tener el derecho de luchar, de denunciar, de
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Ministerio de Educ ación

anunciar. Es ésta la forma de amar indispensable para el educador progresista y que es preciso
que todos nosotros aprendamos y vivamos.

Pero sucede que la amorosidad de la que hablo, el sueño por el que peleo y para cuya realiza-
ción me preparo permanentemente, exigen que yo invente en mí, en mi experiencia social, otra
cualidad: la valentía de luchar al lado de la valentía de amar.

La valentía como virtud no es algo que se encuentre fuera de mí mismo. Como superación de
mi miedo, ella lo implica.

En primer lugar, cuando hablamos del miedo debemos estar absolutamente seguros de que esta-
mos hablando sobre algo muy concreto. Es decir que el miedo no es una abstracción. En segun-
do lugar, creo que debemos saber que estamos hablando de una cosa muy normal. Otro punto
que me viene a la mente es que, cuando pensamos en el miedo, llegamos a reflexionar sobre la
necesidad de ser muy claros respecto a nuestras opciones, lo cual exige ciertos procedimientos
y prácticas concretas que son las propias experiencias que provocan el miedo.

A medida que tengo más y más claridad sobre mi opción, sobre mis sueños que son sustantiva-
mente políticos y adjetivamente pedagógicos, en la medida en que reconozco que como educa-
dor soy un político, también entiendo mejor las razones por las cuales tengo miedo y percibo
cuánto tenemos aún por andar para mejorar nuestra democracia. Es que al poner en práctica
un tipo de educación que provoca de manera crítica la conciencia del educando, necesariamente
trabajamos contra algunos mitos que nos deforman. Al cuestionar esos mitos también enfrenta-
mos al poder dominante, puesto que ellos son expresiones de ese poder, de su ideología.

Cuando comenzamos a ser asaltados por miedos concretos, tales como el miedo a perder el empleo
o a no alcanzar cierta promoción, sentimos la necesidad de poner ciertos límites a nuestro miedo.
Antes que nada reconocemos que sentir miedo es manifestación de que estamos vivos. No tengo
que esconder mis temores. Pero lo que no puedo permitir es que mi miedo me paralice. Si estoy se-
guro de mi sueño político, debo continuar mi lucha con táctica que disminuya el riesgo que corro. Por
eso es tan importante gobernar mi miedo, educar mi miedo, de donde nace finalmente mi valentía.
Por eso es que no puedo, por un lado, negar mi miedo y, por el otro, abandonarme a él, sino que pre-
ciso controlarlo, y es en el ejercicio de esta práctica donde se va construyendo mi valentía necesaria.

Es por esta razón que hay miedo sin valentía, que es el miedo que nos avasalla, que nos paraliza,
pero que no hay valentía sin miedo, que es el miedo que (hablando) de nosotros como gente, va
siendo limitado, sometido y controlado.

Otra virtud es la tolerancia. Sin ella es imposible realizar un trabajo pedagógico serio, sin ella es inviable
una experiencia democrática auténtica; sin ella, la práctica educativa progresista se desdice. La tolerancia,
sin embargo, no es una posición irresponsable de quien juega el juego del “hagamos de cuenta”.

Ser tolerante no significa ponerse en convivencia con lo intolerable, no es encubrir lo intolerable,


no es amansar al agresor y disfrazarlo. La tolerancia es la virtud que nos enseña a convivir con
lo que es diferente, a aprender con lo diferente, a respetar lo diferente.
61
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

En un primer momento parece que hablar de tolerancia es casi como hablar de favor. Es como si
ser tolerante fuese una forma cortés, delicada, de aceptar o tolerar la presencia no muy deseada
de mi contrario. Una manera civilizada de consentir en convivencia que de hecho me repugna.
Eso es hipocresía, no tolerancia. Y la hipocresía es un defecto, un desvalor. La tolerancia es una
virtud. Por eso mismo si la vivo, debo vivirla como algo que asumo. Como algo que me hace co-
herente como ser histórico, inconcluso, que estoy siendo en una primera instancia, y en segundo
lugar, con mi opción político-democrática. No veo cómo podremos ser democráticos sin expe-
rimentar, como principio fundamental, la tolerancia y la convivencia con lo que nos es diferente.

Nadie aprende tolerancia en un clima de irresponsabilidad en el cual no se hace democracia. El


acto de tolerar implica el clima de establecer límites, de principios que deben ser respetados. Es
por esto por lo que la tolerancia no es la simple convivencia con lo intolerable. Bajo el régimen
autoritario, en el cual se exacerba la autoridad, o bajo el régimen licencioso, en el que la libertad
no se limita, difícilmente aprenderemos la tolerancia. La tolerancia requiere respeto, disciplina,
ética. El autoritario, empapado de prejuicios sobre el sexo, las clases, las razas, jamás podrá ser
tolerante si antes no vence sus prejuicios. Por esta razón el discurso progresista del prejuiciado,
en contraste con su práctica, es un discurso falso. Es por esto también que el cientificista es
igualmente intolerante, porque toma o entiende la ciencia como la verdad última, ya nada vale
fuera de ella, pues es ella la que nos da la seguridad de la que no se puede dudar. No hay cómo
ser tolerantes si estamos inmersos en el cientificismo, cosa que no debe llevarnos a la negación
de la ciencia.

Me gustaría ahora agrupar la decisión, la seguridad, la tensión entre la paciencia y la impaciencia


y la alegría de vivir como cualidades que deben ser cultivadas por nosotros si somos educadores
y educadoras progresistas.

La capacidad de decisión de la educadora o del educador es absolutamente necesaria en su


trabajo formador. Es aprobada su habilitación para decidir cómo la educadora enseña la difícil
virtud de la decisión. Difícil en la medida en que decidir significa romper para optar. Ninguno
decide a no ser por una cosa contra la otra, por un punto contra otro, por una persona contra
otra. De ahí que toda opción que sigue a una decisión exija una meditada evaluación en el acto
de comparar para optar por uno de los posibles polos, personas o posiciones.Y es la evaluación,
con todas las implicaciones que ella genera, la que finalmente me ayuda a optar.

Decisión es ruptura no siempre fácil de ser vivida. Pero no es posible existir sin romper, por más
difícil que nos resulte romper. Una de las deficiencias de una educadora es la incapacidad de de-
cidir. Su indecisión, que los educandos interpretan como debilidad moral o como incompetencia
profesional. La educadora democrática, sólo por ser democrática, no puede anularse; al contra-
rio, si no puede asumir sola la vida de su clase tampoco puede, en nombre de la democracia,
huir de su responsabilidad de tomar decisiones. Lo que no puede hacer es ser arbitraria en las
decisiones que toma. El testimonio de asumir su deber como autoridad, dejándose caer en la
licencia, es sin duda más funesto que el de extrapolar los límites de su autoridad.

Hay muchas ocasiones en las que el buen ejemplo pedagógico, en la dirección de la democracia,
es tomar la decisión junto con los alumnos después de analizar el problema. En otros mo-
62
Ministerio de Educ ación

mentos en los que la decisión a tomar debe ser la esfera de la educadora, no hay por qué no
asumirla, no hay razón para omitirla.

La indecisión delata falta de seguridad, una cualidad indispensable a quien sea que tenga la res-
ponsabilidad del gobierno, no importa si de una clase, de una familia, de una institución, de una
empresa o del Estado.

Por su parte, la seguridad requiere competencia científica, claridad política e integridad ética. No
puedo estar seguro de lo que hago si no sé cómo fundamentar científicamente mi acción o si no
tengo por lo menos algunas ideas de lo que hago, de por qué o de quién, en contra de qué o de
quién hago lo que estoy haciendo o haré. Si esto no me conmueve para nada, si lo que hago hie-
re la dignidad de las personas con las que trabajo, si las expongo a situaciones bochornosas que
puede y debo evitar, mi insensibilidad ética, mi cinismo me contraindican para encarnar la tarea del
educador, tarea que exige una forma críticamente disciplinada de actuar con la que la educadora
desafía a sus educandos. Forma disciplinada que tiene que ver, por un lado, con la competencia que
la maestra va revelando a sus alumnos, discreta y humildemente, sin alharacas arrogantes, y por
otro lado con el equilibrio con el que la educadora ejerce su autoridad-segura, lúcida, determinada.

Nada de eso, sin embargo, puede concretarse si a la educadora le falta el gusto por la búsqueda
permanente de la justicia. Nadie puede prohibirle que le guste más un alumno que otro por x
razones. Es un derecho que tiene. Lo que ella no puede es omitir el derecho de los otros a favor
de su preferido.

Existe otra cualidad fundamental que no puede faltarle a la educadora progresista y que exige
de ella la sabiduría con la que debe entregarse a la experiencia de vivir la tensión entre la pa-
ciencia y la impaciencia. Ni la paciencia por sí sola ni la impaciencia solitaria. La paciencia por sí
sola puede llevar a la educadora a posiciones de acomodación, de espontaneísmo, con lo que
niega su sueño democrático. La paciencia desacompañada puede conducir a la inmovilidad, a la
inacción. La impaciencia por sí sola, por otro lado, puede llevar a la maestra a un activismo ciego,
a la acción por sí misma, a la práctica en que no se respetan las relaciones necesarias entre la
táctica y la estrategia. La paciencia aislada tiende a obstaculizar la consecución de los objetivos
de la práctica haciéndola “tierna”, “blanda” e inoperante. En la impaciencia aislada, amenazamos
el éxito de la práctica que se pierde en la arrogancia de quien se juzga dueño de la historia. La
paciencia sola se agota en el puro blablá; la impaciencia a solas, en el activismo irresponsable.

La virtud no está, pues, en ninguna de ellas sin la otra sino en vivir la permanente tensión entre
ellas. Está en vivir y actuar impacientemente paciente, sin que jamás se dé la una aislada de la otra.

Junto con esa forma de ser y de actuar equilibrada, armoniosa, se impone otra cualidad que
vengo llamando parsimonia verbal. La parsimonia verbal está implicada en el acto de asumir la
tensión entre paciencia e impaciencia. Quien vive la impaciente paciencia difícilmente pierde,
salvo casos excepcionales, el control de lo que habla, raramente extrapolada con los límites del
discurso ponderado pero enérgico. Quien vive con preponderancia la paciencia, apenas ahoga
su legítima rabia, que expresa en un discurso flojo y acomodado. Quien por el contrario es sólo
impaciencia tiende a la exacerbación en su discurso. El discurso del paciente siempre es bien
63
Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

comportado, mientras que el discurso del impaciente en general va más allá de lo que la realidad
misma soportaría.

Ambos discursos, tanto el muy controlado como el carente de toda disciplina, contribuyen a la
preservación del statu quo. El primero por estar mucho más acá de la realidad; el segundo por
ir más allá del límite de lo soportable.

El discurso y la práctica benevolentes del que es sólo paciente en la clase hacen pensar a los
educandos que todo o casi todo es posible. Existe una paciencia casi inagotable en el aire. El dis-
curso nervioso, arrogante, incontrolado, irrealista, sin límite, está empapado de inconsecuencia,
de irresponsabilidad.

Estos discursos no ayudan en nada a la formación de los educandos.

Existen además los que son excesivamente equilibrados en sus discursos, pero de vez en cuando
se desequilibran. De la pura paciencia incontenida, creando en los demás un clima de inseguridad
con resultados indiscutiblemente pésimos.

Existe un sin número de madres y padres que se comportan así. De una licencia en la que el
habla y la acción son coherentes pasan, al día siguiente, a un universo de desatino y órdenes au-
toritarias que dejan a sus hijos e hijas estupefactos, pero principalmente inseguros. La ondulación
del comportamiento de los padres limita en los hijos el equilibrio emocional que precisan para
crecer. Amar no es suficiente, precisamos saber amar.

Me parece importante, reconociendo que las reflexiones sobre las cualidades son incompletas,
discutir un poco sobre la alegría de vivir, como una virtud fundamental para la práctica educativa
democrática.

Es dándome por completo a la vida y no a la muerte –lo que ciertamente no significa, por un
lado, negar la muerte, ni por el otro mitificar la vida– cómo me entrego, con libertad, a la alegría
de vivir.Y es mi entrega a la alegría de vivir, sin esconder la existencia de razones para la tristeza
en esta vida, lo que me prepara para estimular y luchar por la alegría en la escuela.

Es viviendo –no importa si con deslices o incoherencias, pero si dispuesto a superarlos– la


humildad, la amorosidad, la valentía, la tolerancia, la competencia, la capacidad de decidir, la
seguridad, la ética, la justicia, la tensión entre la paciencia y la impaciencia, la parsimonia verbal,
como contribuyo a crear la escuela alegre, a forjar la escuela feliz. La escuela que es aventura,
que marcha, que no le tiene miedo al riesgo y que por eso mismo se niega a la inmovilidad. La
escuela en la que se piensa, en la que se actúa, en la que se crea, en la que se habla, en la que
se ama. Se adivina aquí la escuela que apasionadamente le dice sí a la vida, y no la escuela que
enmudece y me enmudece.

Realmente, la solución más fácil para enfrentar los obstáculos, la falta de respeto del poder pú-
blico, el arbitrio de la autoridad antidemocrática es la acomodación fatalista en la que muchos
de nosotros nos instalamos.
64
Ministerio de Educ ación

“¿Qué puedo hacer, si siempre ha sido así? Me llamen maestra o me llamen tía continúo siendo
mal pagada, desconsiderada, desentendida. Pues que así sea”. Ésta es en realidad la posición más
cómoda, pero también es la posición de quien renuncia al conflicto sin el cual negamos la digni-
dad de la vida. No hay vida ni existencia humana sin pelea ni conflicto. El conflicto1 hace nacer
nuestra conciencia. Negarlo es desconocer los mínimos pormenores de la experiencia vital y
social. Huir de él es ayudar a la preservación de statu quo.

Por eso no veo otra salida que no sea la de la unidad en la diversidad de intereses no antagóni-
cos de los educadores y de las educadoras en defensa de sus derechos. Derechos de su libertad
docente, derecho a hablar, derecho a mejores condiciones de trabajo pedagógico, derecho a un
tiempo libre remunerado para dedicarse a su permanente capacitación, derecho a ser coheren-
te, derecho a criticar a las autoridades sin miedo de ser castigados –a lo que corresponde el
deber de responsabilizarse por la veracidad de sus críticas–, derecho a tener el deber de ser
serios, coherentes, a no mentir para sobrevivir.

Es preciso que luchemos para que estos derechos sean, más que reconocidos, respetados y en-
carnados. A veces es preciso que luchemos junto al sindicato y a veces contra él si su dirigencia
es sectaria, de derecha o de izquierda. Pero a veces también es preciso que luchemos como
administración progresista contra las rabias endemoniadas de los retrógrados, de los tradicio-
nalistas –entre los cuales algunos se juzgan progresistas– y de los neoliberales, para quienes la
historia terminó en ellos.

Bibliografía
2009. Constitución Política del Estado. Asamblea Cons- 2012. Planes y Programas, Educación Secundaria Co-
tituyente, Honorable Congreso Nacional. Versión ofi- munitaria Productiva, Sistema Educativo Plurinacional.
cial. La Paz, Bolivia. Ministerio de Educación, La Paz, Bolivia.

2012. Currículo Base del Sistema Educativo Plurinacio- 2009. Pedagogía de la Potencia y Didáctica no Parametral.
nal. Ministerio de Educación. La Paz, Bolivia. Quintar Estela. Entrevistada por Javier Salcedo. Revista
Interamericana de Educación de Adultos. Nueva Época.
1980. La Pedagogía Latinoamericana. Editorial Nueva
America. 2012. Modelo Sociocomunitario Productivo. Unidad de
Formación No. 1. Cuadernos de Formación Continua.
1970. Pedagogía del Oprimido. Paulo Freyre. Ministerio de Educación. La Paz, Bolivia.

2008. Cartas a quien pretende enseñar. Paulo Freyre. 2012. Estructura Curricular y sus Elementos en la Di-
Editores Argentina. Buenos, Argentina. versisdad: Saberes y Conocimientos Propios. Unidad de
Formación No. 2. Cuadernos de Formación Continua.
2012. Guía Metodológica para Facilitadoras y Facilita- Ministerio de Educación. La Paz, Bolivia.
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cumento de Trabajo. La Paz, Bolivia. 2012. Estrategias de Desarrollo Curricular Sociopro-
ductivo: Comprendiendo la Estructura Curricular. Uni-
2010. Ley de la Educación No. 070 “Avelino Siñani - Eli- dad de Formación No. 3. Cuadernos de Formación
zardo Perez”, Gaceta Oficial. La Paz, Bolivia. Continua. Ministerio de Educación. La Paz, Bolivia.

2012. Planes y Programas Educación Primaria Comuni- 2005. Pedagogía de la Dignidad de estar siendo. Zemelman
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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

SESIÓN PRESENCIAL TEÓRICA-METODOLÓGICA (FORM. 01)


DATOS GENERALES
UE / CEA:
Facilitador/a:
Unidad de Formación:
ESFM/UA: Sede/Subsede: Grupo:
Departamento: Distrito: Fecha:
Participante: CI:

AUTOEVALUACIÓN DEL PARTICIPANTE


Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 15%
Participación y aportes críticos-reflexivos.
Calidad del trabajo comunitario desarrollado (actitud de cooperación, respeto, escucha, responsabi-
lidad, motivación, creatividad, reciprocidad, complementariedad).
Aportes a la construcción crítica: Problematización de los temas y las realidades y propuesta de
soluciones.
Grado de asimilación y apropiación de los contenidos de la Unidad de Formación.
PROMEDIO
NOTA. La o el Facilitador orientará que la autoevaluación del participante se justifique frente a la
CP-TEs (la ponderación de su nota según los criterios establecidos).
Justificación:…
Firma
AUTOEVALUACIÓN DE LA CP-TE
Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 15%
Participación y aportes crÍticos-reflexivos.
Calidad del trabajo comunitario desarrollado (actitud de cooperación, respeto, escucha, responsabi-
lidad, motivación, creatividad, reciprocidad, complementariedad).
Aportes a la construcción crítica: Problematización de los temas y las realidades y propuesta de
soluciones.
Trabajo colaborativo, crítico, propositivo.
PROMEDIO
Nombres y Apellidos del Representante:
Justificación:…
Firma
EVALUACIÓN DEL O LA FACILITADOR/A AL PARTICIPANTE
Criterios a considerar en la evaluación Ponderación 15%
Participación y aportes crÍticos-reflexivos.
Calidad del trabajo comunitario desarrollado (actitud de cooperación, respeto, escucha, responsabi-
lidad, motivación, creatividad, reciprocidad, complementariedad).
Aportes a la construcción crítica: Problematización de los temas y las realidades y propuesta de
soluciones.
Grado de asimilación y apropiación de los contenidos de la Unidad de Formación.
PROMEDIO
Justificación:…

Firma del Facilitador/a:


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Ministerio de Educ ación

CONCRECIÓN Y CONSTRUCCIÓN CRÍTICA (FORM. 02)


DATOS GENERALES
UE / CEA:
Facilitador/a:
Unidad de Formación:
ESFM/UA: Sede/Subsede: Grupo:
Departamento: Distrito: Fecha:
Participante: CI:

AUTOEVALUACIÓN DEL PARTICIPANTE


Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 35%
Participación activa y comprometida para el desarrollo de las actividades planificadas.
Implementación de las estrategias metodológicas para la transformación de su práctica
educativa en correspondencia a la Unidad de Formación.
Incidencia en la transformación de su práctica educativa en relación a la aplicación de la Unidad de
Formación y de la realidad de la comunidad.
PROMEDIO
Justificación:…

Firma
AUTOEVALUACIÓN DE LA CP-TE
Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 35%
Coordinación del trabajo comunitario (número de reuniones, planificación, motivación, partici-
pación, responsabilidad).
Incidencia en la transformación de la práctica educativa en relación a la aplicación de la Unidad de
Formación y de la realidad de la comunidad.
Planteamiento de propuestas de las estrategias metodológicas y su aplicación para la transfor-
mación de la práctica educactiva en correspondencia a la Unidad de Formación.
PROMEDIO
Nombres y Apellidos del Representante:
Justificación:…

Firma
EVALUACIÓN DEL O LA FACILITADOR/A A LA CP-TE
Criterios a considerar en la evaluación Ponderación 35%
Coordinación del trabajo comunitario (número de reuniones, planificación, organización, moti-
vación, participación, responsabilidad).
Implementación de las estrategias metodológicas para la transformación de la práctica
educativa en correspondencia a la Unidad de Formación.
Incidencia en la transformación de la práctica educativa en relación a la aplicación de la Unidad de
Formación y de la realidad de la comunidad.
PROMEDIO
Justificación:…

Firma del Facilitador/a:


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Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario: PLANIFICACIÓN CURRICULAR

SESIÓN PRESENCIAL DE SOCIALIZACIÓN (FORM. 03)


DATOS GENERALES
UE / CEA:
Facilitador/a:
Unidad de Formación:
ESFM/UA: Sede/Subsede: Grupo:
Departamento: Distrito: Fecha:
Participante: CI:

AUTOEVALUACIÓN DEL PARTICIPANTE


Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 30%
Grado de participación activa en la sesión (reflexiones, análisis, críticas, preguntas y debates generados).
Aportes e innovaciones en la transformación de su práctica educativa en relación a la aplicación de
la Unidad de Formación y de la realidad de su comunidad.
Planteamiento de los productos presentados según las orientaciones planificadas y consensuadas de
los contenidos de la Unidad de Formación.
PROMEDIO
Justificación:…

Firma
AUTOEVALUACIÓN DE LA CP-TE
Criterios a considerar en la autoevaluación Ponderación 30%
Grado de participación activa en la sesión (organización, reflexiones, análisis, críticas, preguntas y
debates generados).
Propuestas e innovaciones concretas en la transformación de la práctica educativa en relación a la
aplicación de la Unidad de Formación y de la realidad de su comunidad.
Calidad y pertinencia de los productos presentados según las orientaciones planificadas y consen-
suadas de los contenidos de la Unidad de Formación.
PROMEDIO
Nombres y Apellidos del Representante:
Justificación:…

Firma
EVALUACIÓN DEL O LA FACILITADOR/A A LA CP-TE
Criterios a considerar en la evaluación Ponderación 30%
Participación activa en la sesión (organización, reflexiones, análisis, críticas, preguntas y debates
generados).
Propuestas e innovaciones concretas en la transformación de la práctica educativa en relación a la
aplicación de la Unidad de Formación y de la realidad de su comunidad.
Pertinencia de los productos presentados según las orientaciones planificadas y consensuadas de
los contenidos de la Unidad de Formación.
PROMEDIO
Justificación:…

Firma del Facilitador/a:


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C U E ST I O N A R I O

ESFM/UA…………………………….………….…………… Distrito Educativo ……………… Departamento ………….……………


Estimada maestra y maestro, con el objeto de mejorar el proceso formativo del PROFOCOM le pedimos completar el siguiente cuestionario con la mayor sinceridad.
La ESCALA valorativa es: 1=Completamente en desacuerdo; 2=En desacuerdo; 3=Parcialmente de acuerdo; 4=De acuerdo; 5=Completamente de acuerdo.
ESCALA
No. C R IT E R I O S OBSERVACIONES Y SUGERENCIAS
1 2 3 4 5
El PROFOCOM satisface las expectativas de formación profesional de maestras y
1
maestros.
Las fechas y horarios se ajustan al proceso formativo y al desarrollo de las activi-
2
dades educativas.
3 La información proporcionada por el PROFOCOM llega a tiempo y claramente.
Los materiales de trabajo son suficientes para el desarrollo de las actividades for-
4
mativas y de autoformación (Cuadernos de Formación,Videos, CDs y otros)
La sede y el grupo en el que participa tiene las condiciones adecuadas para el
5
desarrollo del proceso formativo.
El/la coordinador/a y el/la facilitador/a del PROFOCOM realizan el seguimiento perti-
6
nente al desarrollo de las actividades formativas y comunitarias.
El/la facilitador/a ha sido correctamente seleccionado y preparado para el tra-
7
bajo formativo-comunitario.
Las sedes y subsedes cuentan con los materiales logísticos para el desarrollo de todas
8
las actividades formativas comunitarias (data show, computadora, fuente de energía)
Los directivos de las ESFM/ UA y del PROFOCOM coordinan y organizan de mane-
9
ra pertinente el proceso formativo y motivan a los participantes.
El PROFOCOM propicia la implementación de la nueva currícula para la consoli-
10
dación del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo
Los contenidos de las Unidades de Formación orientan la investigación de la
11
transformación de la practica educativa.
Los contenidos de las Unidades de Formación se complementan entre sí en el
12
proceso formativo.
La metodología del PROFOCOM se ajusta a la realidad de los participantes y
13
ayuda a realizar la transformación educativa.
La sesión teórico- metodológica es aprovechada para la apropiación de los con-
14
tenidos y análisis reflexivo.
La planificación de las actividades de la concreción y construcción crítica se orientan
15
oportunamente en la UE/ CEA con el seguimiento del facilitador.
La sesión de socialización es un espacio que permite compartir experiencias de la
Ministerio de Educ ación

16
práctica educativa y consolidar los contenidos.
“Juntos Implementamos el Currículo e Impulsamos la Revolución Educativa”