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En el actual sistema educativo se atribuye al profesorado tanto de Ed.

Primaria como de
Secundaria "la elaboración de un plan de acción tutorial". Toda la normativa educativa,
incluida la LOE; contempla esta función

"La tutoría es un elemento inherente a la función docente y al currículo"1."Todo profesor


está implicado en la acción tutorial, haya sido o no, designado tutor de un grupo de
alumnos"2.La tutoría constituye el primer nivel de coordinación horizontal de la tarea
educativa en el centro. Los tutores son los encargados de centralizar, coordinar y difundir
información relativa a un mismo grupo de alumnos. En todos los centros,
independientemente del número de unidades, habrá un profesor tutor por cada grupo de
alumnos. Incluso en algunos casos especiales podrá haber dos tutores uno para el grupo
clase y otro para un grupo reducido (por ej. grupos de diversificación curricular).

Por este motivo, es esencial que el profesorado reciba una formación específica en este
campo que tiene una influencia decisiva en la calidad de enseñanza y una relación directa
con el quehacer educativo de cualquier etapa del Sistema Educativo.

El papel de la tutoría, como veremos más adelante, es crucial en el nuevo sistema


educativo. Además, quienes se dedican a la tarea docente deben, imprescindiblemente,
tener una sólida formación en este campo.

Debemos tener en cuenta que todavía existen quienes piensan que son funciones diferentes.
"Existe una idea generalizada de que la tutoría es una actividad que se debe realizar en un
tiempo determinado, dedicado exclusivamente a ella y desconectado de la función docente
del profesor. Por otra parte, es frecuente escuchar la siguiente expresión: !Cómo vamos a
ser tutores si no nos han preparado para ello!"3

Bien es verdad que se requiere un mínimo de formación, que hace falta una planificación
para llevar a cabo un programa serio de acción tutorial e incluso que son necesarias unas
condiciones personales y una actitud favorecedora. Pero ¿es que esos mismos requisitos no
hacen falta para desempeñar la labor docente?

El temor está justificado por cuanto se atribuyen una serie considerable de


responsabilidades y funciones, además de las inherentes a la tarea docente, que generan
inquietud por su propia dificultad para llevarlas a cabo con un mínimo de dignidad.

Sin embargo, desde mi perspectiva encuentro que existen mecanismos que pueden
favorecer esta tarea, tales como la coordinación entre los tutores del centro, el apoyo del
Departamento de Orientación o del Equipo de Orientación, el asesoramiento por parte de
los representantes de los CPR, su integración en el proyecto curricular, etc.

Este puede ser uno de los aspectos diferenciales de la nueva función tutorial, su carácter de
trabajo coordinado en Equipo y con una planificación previa.

He creído conveniente hacer una breve introducción histórica para tener una idea clara de la
situación de partida y de los prejuicios que ahora se poseen derivados de la antigua
concepción de la función tutorial ya que la labor de asesoramiento por parte del orientador
debe contextualizarse a la realidad del centro y a la de sus profesores.

He tratado con profusión la normativa legal vigente más actual ya que es el marco en el que
debemos desarrollar nuestra tarea. Por tanto, he huido de disquisiciones teóricas y juicios
de valor que poco contribuyen a esclarecer la labor tutorial. Considero que es muy
importante estar al corriente de la normativa que está surgiendo con motivo del desarrollo
legislativo de la LOE ya que va a servir de guía a nuestra tarea educativa y asesora.

La profusa inclusión de citas y autores puede servir para ampliar la información al respecto.
En todo momento he intentado que sean referencias bibliográficas actuales y autores de
probada experiencia en este campo.

A lo largo del Sistema Educativo Español se han dado experiencias interesantes sobre la
función tutorial de los profesores. Sin embargo, no estimo oportuno hacer un estudio
pormenorizado de tales experiencias. Tan sólo me remontaría a los aspectos que todavía
están influyendo en la práctica docente. Si tenemos en cuenta exclusivamente nuestro
pasado reciente veremos que las instituciones privadas han abierto camino y han favorecido
la institucionalización de esta función. Prácticamente hasta hace pocos años esta tarea se
consideraba sin conexión con el currículo escolar. "La institucionalización de la orientación
como actividad especializada ha sido un largo proceso en el que han influido varios
factores" 4

"La función tutorial tiene una tradición consolidada en nuestra normativa educativa. La Ley
General de Educación de 1970, en sus artículos 125 y 127, relataba el derecho de los
estudiantes a la Orientación Educativa y Profesional, vinculando el cumplimiento de ese
derecho con el establecimiento de un régimen de tutorías en los centros educativos". 5

Siguiendo con otras referencias legislativas, en la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la
Educación (LODE), de 1995, en su artículo 6º; atribuye al Claustro coordinar las funciones
de Orientación y tutoría de los alumnos.

Concretando medidas que se pusieron en marcha para favorecer la acción tutorial podemos
citar las siguientes:

En el curso 87-88 los centros de Enseñanzas Medias comenzaron con carácter experimental
programas de orientación en centros seleccionados para ello y que habían presentado la
correspondiente solicitud con acuerdo del Claustro y Consejo Escolar. La implantación de
un programa de Orientación en un centro supuso, entre otras cosas, la liberación de la mitad
de su horario lectivo de un profesor, para realizar las tareas de asesoramiento hacia los
tutores. Entre estas tareas está la de coordinación de las tutorías del centro. En aquellos
centros que se incorporaron a este programa y que llegaron a ser 475 en el curso 94/95, los
profesores tutores son coordinados y apoyados por el profesor orientador (al que no se le
exigía la condición de especialista en Psicopedagogía, tan sólo que tuviera destino en el
centro).
De igual manera desde el curso 88/89 en EGB se convocaron proyectos (SAPOE o PIPOE)
que potenciaban la orientación e implícitamente la tutoría en los centros de Primaria. Al
frente de ellos si que figuraba la condición de profesor especialista en Pedagogía y
Psicología.

También podría reseñarse la creación de los Equipos Multiprofesionales y los Servicios de


Orientación Escolar y Vocacional (SOEV) que en el año 1992 se convirtieron en Equipos
de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) unificando la red de servicios de
orientación en Ed. Primaria.

Como veremos más adelante este complejo organigrama de la orientación se ha sintetizado


considerablemente.

Características de la anterior concepción de la Acción Tutorial

"La Ley General de Educación consideraba la orientación educativa como parte esencial de
la actividad de los centros. Al no aplicarse la Ley tal como estaba previsto, la orientación se
convirtió en una actividad paralelaa la actuación del profesorado, llevada a cabo por
equipos de especialistas, agrupados en servicios externos a los centros. La intervención de
los centros quedaba ceñida a la información que sobre estudios y profesiones facilitaban al
alumnado de los últimos cursos" 6

Como vemos la preocupación "teórica" del Sistema por la orientación y la tutoría de los
alumnos no llevaba aparejada la suficiente dotación de recursos materiales y humanos que
hicieran posible su puesta en práctica y sobre todo un marco global que clarificara las
funciones de cada uno. Por tanto, todo quedó en una mera declaración de intenciones y la
constitución de programas deslabazados. Y lo que es peor, ha generado algunos sesgosy
tendencias que posteriormente son difíciles de cambiar.

"Las tutorías se enfocaban desde un modelo que se podría calificar de "burocrático


paternalista": el tutor o tutora se encargaba del papeleo típico de las evaluaciones y ERPAS,
del control de faltas de asistencia, así como de "escuchar" al alumno en caso de algún
problema académico puntual" 7

Las dificultades de implantación de la Ley General de Educación provocaron una


aplicación desigual del modelo. Sin embargo, quedó instaurada entre el profesorado,
básicamente de Secundaria, la cultura de derivar al alumnado con necesidades de
orientación a especialistas o a servicios externos. Estos servicios de orientación ofrecían
tratamiento a los alumnos con problemas específicos y una información prescriptiva,
basada en un diagnóstico psicológico (test), sobre los estudios o profesiones que el
alumnado podía desempeñar. Es decir, se seguía un modelo clínico centrado
exclusivamente en el alumno-problema sin tener en cuenta las demás variables que están
incidiendo.

Por otro lado, la actuación del profesor tutor variaba sensiblemente en función del nivel
escolar en el que se encontraba. La tutoría en la Universidad tendía a centrarse más en el
alumno individual y a reducirse a los aspectos relacionados más directamente con el
asesoramiento científico. En cambio, en el otro extremo, en la anterior EGB y en el BUP, la
acción del tutor se extendía a amplios sectores del entorno del escolar: grupo clase,
institución escolar, ocio, familia, etc.

Consideración aparte merecía la Ed. Primaria. La tutoría era sólo un remedio institucional a
la desventaja estructural desde el momento en que el alumno abandona el sistema de grupo-
clase con maestro único. En los primeros cursos se da la situación óptima: profesor y tutor
se funden en una misma persona. Las funciones del profesorado “y la “…tutoría aparecen
como el haz y el envés de un proceso unitario que, sólo a fines metodológicos, admite una
consideración por separado." 8

Pues bien, la profundización en la tutoría como actividad funcionalmente específica


beneficiará indirectamente la actividad del profesor de los primeros cursos: la puesta en
análisis de los procesos de ayuda pondrá de relieve su importancia y, a la vez, la evidencia
de que precisamente en los primeros cursos, la tutoría ocupa y debe ocupar mayor parte del
tiempo escolar que en niveles superiores.

La función tutorial en el anterior sistema educativo aparecía como una sobrecarga de


responsabilidad personal añadida a la función docente. "Caricaturizando, hay
formulaciones que exigen al profesor que sea, además, un poco padre, un poco psicólogo,
un poco amigo, un poco confesor y en todo caso, un consejero infalible. Publicaciones,
cursillos, seminarios, etc. descansan en esa concepción añadida para la cual se requiere algo
especial, distinto de la capacidad docente."9

Este modelo de tutoría tenía muchas carencias e imponía una cierta forma de trabajo y
organización. Por una parte, el profesor tutor "funcionarializaba" su trabajo al dedicar la
mayor parte de su tiempo a tareas burocráticas. Por otra parte, presentaba lagunas muy
importantes:

- No tenía en cuenta la clase como un grupo estructurado y por tanto no incidía en las
potencialidades del grupo.

- Tampoco ofrecía ninguna orientación académica salvo la información a las familias sobre
si iba bien o mal, o sobre la asistencia a clase.

- La orientación de tipo profesional sobrepasaba los límites de la tutoría tradicional y


mucho más si el tutor no pertenecía a la especialidad que el chico o chica ha escogido.

- Incluso en el campo de la orientación personal, única tarea que sí parecía que competía a
la tutoría tradicional, su actuación era muy limitada: aconsejar o amonestar al alumno,
informar a las familias en caso de problemas, y poco más.

El anterior enfoque de la situación educativa se reducía a un mecanismo de transmisión de


información unidireccional: El profesor emitía un mensaje que el alumno debía recibir (este
modelo tiene todavía una amplia aceptación práctica entre algunos sectores del
profesorado).
Como consecuencia de ello, la no-obtención de aprendizaje era debido a un fallo en el
sistema receptor, es decir, en el alumno, ya que se daba por supuesto que la emisión era
correcta. En caso de que un alumno no consiguiera el objetivo previsto, el problema,
externo a la situación educativa, debía resolverse con una acción asimismo no docente,
externa.

"En este modelo, el lugar del tutor ya no es docente, sino algo añadido a su función de
profesor: la de atender al sistema receptor, además de asegurar la transmisión"10

En este marco, las funciones del tutor discurrían externamente a la docencia. Debía
personalizar la enseñanza, pero fuera del aula en unas entrevistas centradas en los
"problemas personales" del alumno y no en su aprendizaje. Debía transmitir las quejas del
alumnado pero sin poder meterse en la actuación docente de sus compañeros de claustro.
Debía tratar de resolver las quejas del profesorado respecto a los alumnos, convocando a las
familias en busca de soluciones exteriores. Debía acompañar a los alumnos en las
actividades extraescolares. Y también tenía que asumir, en su caso, la orientación
profesional o de estudios a través de tareas asimismo externas a la vida docente cotidiana.

"El proceso esbozado ha dado lugar a que coexistan en la actualidad distintas maneras de
entender y de llevar a cabo la acción tutorial. En un mismo centro pueden realizarse
actividades directamente dirigidas al control de la disciplina; a la aportación de información
académica y profesional, a facilitar técnicas de estudio o información sobre sexualidad
mediante cursillos en horas de tutoría; a fomentar valores cívicos entre el alumnado
mediante debates y trabajos grupales; o a tratar algunos de los temas transversales del
currículo como la educación para la paz o para el consumo. En cierto modo la acción
tutorial era un cajón de sastre"11

Situación Educativa en España

En relación con la orientación y la tutoría, la situación es la siguiente:

Es prescriptivo que en cada uno de los cursos de las Etapas Infantil, Primaria, Secundaria,
Ciclos Formativos y Bachillerato exista un profesor tutor por grupo. Más adelante,
desarrollaré este aspecto. Fundamentalmente van a ser estos profesores los responsables de
la acción tutorial directa con los alumnos.

Además de estos tutores, hay otros profesionales encargados de colaborar con ellos en esta
tarea: los Orientadores de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica en
Primaria, de los Departamentos de Orientación en Secundaria y de ambas etapas en los
centros privados.

En este curso 2006/2007, en todos los Institutos de Educación Secundaria (ver Real Decreto
de 16 de febrero de 1998 por el que se modifica y completa el RD 986/1991 en que se
aprueba el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo (BOE 17
febrero de 1998) hay un Departamento de Orientación, que cuenta con un profesor
especialista en psicología y/o en pedagogía; profesores de apoyo o de ámbito (socio-
lingüístico, científico-técnico y práctico); maestros especialistas en pedagogía terapéutica
y/o profesores compensatorio de en los centros de integración. También puede haber
profesores de formación y orientación laboral (FOL) y/o profesores técnicos de servicios a
la comunidad en donde se imparten varios ciclos formativos. En algunos centros hay más
de diez personas en este Departamento mientras que en otros sólo está el especialista de
Psicología y/o Pedagogía.

A partir de la orden de 9 de diciembre de 1992 por la que se constituían los Equipos de


Orientación Educativa y Psicopedagógica. (EOEP) dejan de funcionar los SOEV y Equipos
Multidisciplinares anteriormente mencionados. Por tanto, los centros de Infantil y Primaria
se atienden con estos Equipos. Están constituidos por psicólogos, pedagogos, trabajadores
sociales (en algunos de ellos) y profesores de audición y lenguaje en los Eq. de Atención
Temprana.

En estos momentos en que está en vigor la Ley Orgánica de Educación (LOE), se refunden
las referencias a la tutoría planteadas en la LOGSE y en la LOCE.

Modelo organizativo y funcional

Haciendo un análisis de la nueva situación, podemos observar que se ha optado por


incentivar la acción tutorial y se ha dotado de los medios suficientes para que pueda
llevarse a cabo de una forma sistemática y planificada.

Básicamente la Orientación Educativa se desarrolla en tres niveles:

- "El aula, y del grupo de alumnos, con la función tutorial y orientadora que corresponde a
todos los profesores y, en particular, al profesor tutor.

- El de la escuela, o centro educativo, como institución integrada por el equipo docente y


por los recursos materiales a su disposición, institución que conviene dotar de un Dto. de
Orientación.

- El del sistema escolar, como tal, concretado en la demarcación de sector, que ha de contar
con un Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica, y desde donde en
coordinación con otros programas y servicios, el sistema ha de dar respuesta adecuada y
completa a las necesidades que en el sector aparecen".12

Condiciones para la viabilidad de la tutoría

La función tutorial y la orientación son los componentes básicos que han de asegurar una
educación integral y personalizada del individuo. Para que esto sea posible la acción
tutorial y la orientación se han de diseñar y planificar por parte de todos los agentes
educativos; no se puede dejar al libre albedrío voluntarista. "Para ponerlo en práctica es
necesario que la Administración facilite las condiciones que lo hagan viable, haciendo
explícito el reconocimiento de la importancia de la acción tutorial"13
Uno de los principales cambios con respecto al anterior sistema educativo es que ahora sí
que se delimitan y se regulan los horarios, recursos humanos, temporalización, etc. que
posibilite la real efectividad de la acción tutorial.

 Aparece el Plan de Acción Tutorial prescriptivo tanto en los centros de Ed. Infantil y
Primaria y en los de Ed. Secundaria en los Proyectos Curriculares de Etapa.
 En el horario de los cuatro cursos de Ed. Secundaria y en 1º de Bachillerato hay una
sesión semanal en el horario de los alumnos dedicado a la Tutoría.

 También está estipulado prescriptivamente una hora semanal de tutoría con padres
(Como una de las cinco horas complementarias de permanencia en el centro)
 Existe personal especializado que colabora con los tutores y facilita apoyo técnico
para desarrollar sus funciones: El Dto. de Orientación en Ed. Secundaria y los
EOEP en Primaria. Gracias a la existencia de estos profesionales se posibilitan
reuniones con los tutores.

 La integración de las experiencias escolares, complementarias y extraescolares, ya


que la acción docente no se debe limitar al grupo de alumnos y al aula.
 Se han editado un considerable número de manuales, programas, libros, etc. sobre
tutoría y orientación que facilitan enormemente la tarea al profesor.
 Se han posibilitado por medio de los Centros de Profesores y a través de la
Universidad un buen número de actividades formativas que favorezcan la labor
tutorial.
 3.4 Definición de tutoría
 La tutoría ha solido ser entendida como el elemento individualizador, a la vez que
integrador, de la educación. Frente a la parcelación de los conocimientos impartidos
en la escuela tradicional la función tutorial pone en primer plano las características
de la educación, por las que ésta no se reduce a mera instrucción y constituye, en
verdad, educación individualizada.
 "Las definiciones y conceptos clásicos sobre tutoría ponen de relieve el componente
de personalización que es inherente a toda educación. En un planteamiento
educativo integral y altamente personalizado la función tutorial se identifica con la
función docente, en el sentido de formar parte de esta función y en de que sólo cabe
hablar de ella de manera específica en tanto que elemento concreto inseparable del
proceso educativo en su integridad." 14
 Antes de adentrarnos en el modelo que se propone, conviene delimitar el término
tutoría: "Acción de ayuda u orientación personal, escolar y profesional que el
profesor-tutor, en coordinación con el resto de profesores, realiza con sus alumnos
a nivel individual y grupal, al mismo tiempo que ejerce su función docente".15
 Se considera la tutoría como un factor clave de la calidad de enseñanza. "En un
planteamiento educativo personalizado la función tutorial forma parte de la función
docente y, en cierto modo, se identifica con ella. En el enfoque del nuevo currículo
la función tutorial es no sólo un elemento inherente a la función educativa, sino
parte esencial del desarrollo curricular."16

VAsesoramiento, orientación y acción tutorial


Queremos dedicar este espacio a reflexionar sobre un conjunto de aspectos del
funcionamiento de nuestros centros que, aunque podrían encajar en otros espacios de este
Blog, presentan una especificidad y unos rasgos comunes entre sí que invitan a tratarlos de
manera diferenciada.

Por una parte queremos plantear el debate sobre el asesoramiento psicopedagógico en


nuestros centros y sobre el papel que deben jugar los departamentos de orientación: cómo
se conciben, en qué ámbitos han de desarrollar sus funciones y cómo deben organizarse y
organizar su trabajo. Es un debate promovido por los propios integrantes de los
departamentos que consideramos del máximo interés en el Área Educativa.

También queremos indagar un poco en el cometido de los Tutores de Nuevos Profesores,


una figura particular y con amplia trayectoria en los centros de FUHEM, que también
desarrolla tareas de asesoramiento dirigidas a unos destinatarios concretos.

Por último, pretendemos incorporar algunas ideas respecto a la acción tutorial y la figura de
los tutores en nuestros colegios, indispensables para garantizar la calidad de la intervención
educativa y el desarrollo integral y armónico de nuestros alumnos y alumnas ; y esenciales
también en la tarea de “asesorar” a las familias respecto a la educación de sus hijos e hijas.
Se trata de profundizar la participación ciudadana, expresada en este marco jurídico por el
estudiante universitario, integrando el binomio conocimiento-comunidad a través de la
vinculación del estudiante del 3er. nivel de educación superior, la universidad y los
Consejos Locales de Planificación Pública de los municipios del país, instancias locales
integradas por el alcalde o alcaldesa, concejales y concejalas, presidentes de juntas
parroquiales y representantes de las comunidades organizadas y de los sectores productivos
del Municipio, conformando un triangulo multiplicador, redundando en beneficios para las
comunidades y por ende de sus habitantes.

Los Consejos Locales de Planificación Pública, son espacios para la participación


ciudadana. Allí se privilegia un principio constitucional como lo es la corresponsabilidad.
El vincular la universidad a esta instancia, para escudriñar en ella la problemática local
susceptible de ser estudiada, analizada y luego convertida en un proyecto el cual concluya
en recomendaciones capaces de solucionar las carencias, dificultades o problemática dada,
es llevar la universidad a las comunidades. Es entre otras cosas, redimir la inversión que el
Estado y la familia realizan en la formación de los nuevos profesionales, sensibilizándoles
socialmente.

De esta manera, el Servicio Comunitario en la educación superior tiene como norte,


extender a la sociedad, los beneficios de la ciencia, la técnica y la cultura, a través de la
incorporación del estudiante a la nueva realidad laboral y social que le permita, como
prestador del servicio social, sensibilizarse, desarrollar y fortalecer valores morales y éticos.
Con estas premisas podrá como profesional, desempeñarse con la elevada vocación de
servicio, característica del hombre integrante de una sociedad democrática y participativa.

Estructura de la Ley.

La Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior contiene 23 artículos


y tres disposiciones transitorias, ordenados en cuatro (4) Títulos: Disposiciones
fundamentales; II. De las Instituciones de Educación Superior; III. De los prestadores de
servicios comunitarios; IV. De los proyectos.

Titulo I. Disposiciones fundamentales

Precisa el objetivo, los principios y el ámbito de aplicación de la Ley. Destaca la norma que
en relación al ámbito de aplicación corresponderá a cada institución de educación superior
determinar el espacio geográfico donde desarrollará su actividad, bien sea a nivel nacional,
regional o local.
Este capítulo también define lo que se entiende por Servicio .Comunitario, y a tal efecto
expresa que es "la actividad que deben desarrollar en las comunidades los estudiantes de
educación superior que cursen estudios de formación profesional, aplicando los
conocimientos….adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la
comunidad…"

Define igualmente lo que se entiende por comunidad a los efectos de la Ley, y dice que "es
el ámbito social de alcance nacional, estadal o municipal donde se proyecte la actuación de
las instituciones de educación superior…"

Establece de manera obligatoria la prestación de este servicio para la obtención del título de
educación superior, aclarando que no generará derechos laborales y que será prestado de
manera gratuita.

De igual manera contempla los fines que se persiguen con la prestación del Servicio
Comunitario., el cual beneficiará al estudiante, a la sociedad y a la propia institución de
educación superior.

Sobre la duración del Servicio Comunitario establece la Ley que la prestación tendrá una
duración mínima de ciento veinte (120) horas académicas las cuales deben cumplirse en un
lapso no menor de tres (3) meses. En todo caso unas 10 horas semanales durante 12
semanas de clases regulares, dependiendo de la naturaleza del proyecto y del reglamento de
cada institución universitaria.

Título II. De las Instituciones Universitarias

Define como instituciones de educación superior las establecidas en la ley Orgánica de


Educación.

En relación a la capacitación de los prestadores de servicios, establece que tanto el

Ministerio de Educación Superior como los institutos de educación superior deben


programar actividades de capacitación sobre la realidad comunitaria, poniendo especial

La Ley igualmente establece que cada institución debe facilitar las condiciones para el
cumplimiento de la tarea a desarrollar, ofertando al estudiante proyectos para su
participación (Art. 13). En tal sentido se prevé la celebración de convenios entre el

Ministerio de Educación Superior, las instituciones de ese nivel, organizaciones públicas y


privadas, comunidades organizadas, asociaciones gremiales entre otras.

En este capitulo se enumera en 14 ordinales las distintas atribuciones de las instituciones de


educación superior en relación al Servicio Comunitario. Entre ellas garantizar que los
proyectos aprobados se orienten a verdaderas necesidades de la comunidad; elaborar y
ofertar proyectos de acuerdo al perfil de cada carrera; celebración de convenios con
distintas instituciones públicas y privadas; brindar al estudiante la debida asesoría y
orientación, así como darle el reconocimiento e incentivo académico necesario; elaborar un
reglamento interno para el funcionamiento del Servicio Comunitario, donde se determine el
inicio, duración, lugar y condiciones para la prestación del servicio; evaluar los proyectos
presentados por los sectores con iniciativa.

Título III. De los prestadores de servicio comunitario

Los prestadores de servicio son los estudiantes de educación superior que hayan cumplido
con el 50% de la carga académica de su carrera. Para cumplir con tal requisito el estudiante
debe capacitarse debidamente para conocer la realidad de la comunidad donde prestará su
servicio.

Se pueden observar los derechos y obligaciones de los prestadores del Servicio


Comunitario, entre otros recibir un trato digno durante el cumplimiento del Servicio
Comunitario y recibir de la institución universitaria la constancia por haber culminado el
mismo. Precisa la Ley que el Servicio Comunitario no sustituye las prácticas profesionales
incluidas en los planes de estudio respectivos.

Así como también estable las infracciones y sanciones a quienes incumplan la Ley.

Título IV. De los proyectos

La Ley establece que deben ser elaborados de acuerdo a las necesidades de las
comunidades, ofreciendo respuestas eficientes y tomando en cuenta los planes de desarrollo
municipal, estadal y nacional. Nos dice que quienes tienen la iniciativa para presentar
proyectos: Ministerio de Educación Superior, instituciones de ese nivel educativo,
asociaciones gremiales, instituciones públicas y privadas, comunidades organizadas.

De igual manera indica los requisitos para la presentación de proyectos, estos deben ser
escritos, especificar las necesidades de la comunidad, justificación, objetivos generales,
enfoque metodológico, así como cualquier otra exigencia contemplada en el reglamento de
la institución. Todo proyecto requiere ser aprobado por la respectiva institución
universitaria para su instrumentación.

Disposiciones Transitorias

La vigencia de la Ley es a partir de su publicación en la Gaceta Oficial (14-09-2005).

La Disposición transitoria segunda establece que los estudiantes que para el momento de
entrada en vigencia de la Ley se encuentren cursando los dos últimos años de la carrera o su
equivalente en semestres "podrán estar exentos de realizar el servicio comunitario".

La Disposición transitoria tercera contiene el lapso de un (1) año a partir de la publicación


de la Ley para que las instituciones de educación superior elaboren un reglamento interno e
incorporen el Servicio Comunitario en sus procedimientos académicos.
Prestadores de Servicio Comunitario y sus Recursos

Prestadores de Servicio Comunitario

Los facilitadotes de este gran servicio es llevar tantos los conocimientos como la ayuda
para satisfacer los problemas que las comunidades presentan, somos nosotros mismos
los estudiantes de educación superior, que indagando, observando y cooperando de
acuerdo al perfil de la carrera que nosotros estudiemos, iremos combatiendo esas
necesidades para darle una mejor vista a nuestras entidades.

Es preciso que nosotros para prestar este servicio comunitario estemos en la mitad de
la carrera por esta razón debemos cursar y recibir la asesoria adecuar para realizar y
desempeñar las actividades sobre el trabajo comunitario.

Del mismo modo tenemos que actuar con respeto, honestidad y responsabilidad
durante su aplicación, por esta razón conviene destacar que nosotros también
debemos recibir un trato digno y ético en las comunidades.

Los recursos

Cabe aclarar que los medios utilizados en la prestación de este servicio necesitamos
abarcar tanto el material humano como el material (dinero, herramientas, equipos y
otros). Estos dos elementos se deben combinar de tal forma que se logren los objetivos.

Los estudiantes como la universidad deben incluir los recursos necesarios para ka
realización del servicio comunitario, y así integrar las entidades a la participación
ciudadana de l misma manera que a la sociedad.

CAPÍTULO II

OPERALIZACIÓN DE LA LEY DE SERVICIO COMUNITARIO DEL


ESTUDIANTE DE EDUCACIÓN SUPERIOR

Aplicación de la Ley en la Universidad Simón Bolívar

La Universidad Simón Bolívar tiene como misión contribuir a la formación integral de sus
estudiantes:

a. El acercamiento interdisciplinario al saber;

b. Una sólida formación científica y técnica;

c. Una sólida formación social y humanística, prestando especial atención a cuestiones


sociales fundamentales, como las que guardan relación con la eliminación de la pobreza, el
desarrollo sostenible, el diálogo intercultural y la construcción de una cultura de paz.
d. El desarrollo equilibrado y armónico de dimensiones teóricas y prácticas; técnicas y
éticas; informativas y formativas; conocimientos, habilidades, valores y actitudes;

e. El desarrollo de lo asociativo y formación de capital social, fomentando los valores de


convivencia y la realización organizada y efectiva de actividades extracátedra;

f. El fomento de las bases del auto-aprendizaje, en el que cada persona es agente activo de
su propia educación;

g. El desarrollo de la sensibilidad social y conexión con el entorno, formación en valores y


participación ciudadana

Para el logro de los objetivos de Formación Integral, el currículo de los estudios de


pregrado en la Universidad Simón Bolívar comprenderá tres áreas: Formación Profesional,
Formación General y Formación Complementaria.

La Formación Complementaria tiene como principal objetivo contribuir a la Formación


Integral del Estudiante, promoviendo el desarrollo de actitudes, valores y conocimientos
que propendan a sensibilizar al estudiante frente a la realidad del país y el reforzamiento de
valores de ética, solidaridad, participación, respeto y estima de la esfera de lo colectivo.

En la formación complementaria profesional, el estudiante aplicará, en términos


prácticos, conocimientos, habilidades y destrezas que han sido adquiridos durante sus
estudios de tercer nivel, la cual consta fundamentalmente de dos componentes; Cursos en
Cooperación y Servicio Comunitario. El Programa de Cursos en Cooperación busca
suministrar a los estudiantes una forma de aprendizaje denominada pasantía, que consiste
en un lapsos de permanencia a tiempo completo en empresas o instituciones nacionales o
internacionales. Busca también fomentar la relación entre la Universidad y los sectores
productivos, de investigación y de desarrollo.

Se lleva a cabo a través de diversas modalidades de pasantías, en las cuales se busca la


participación del estudiante en actividades de índole laboral y profesional requeridas tanto
por el entorno productivo, generador de bienes y servicios como por instituciones,
organizaciones sociales. Dicha Comisión tendrá como funciones principales la evaluación y
seguimiento del Programa de Formación Complementaria y del Servicio Comunitario.

La Universidad establecerá formas de acreditación, estímulo y reconocimiento para los


estudiantes, por su participación en programas relacionados con la Formación
Complementaria. Asimismo, se crearán facilidades para la dotación de espacios y
establecimiento de horarios para el desarrollo de tales programas. Las Coordinaciones
Docentes estudiarán y propondrán las acciones que permitan realizar los reajustes de carga
académica para la inserción de la Formación Complementaria en los currículo.

El servicio comunitario es obligatorio en todo el territorio, y debe estar vinculado a las


disciplinas en las que los prestatarios se forman. Es requisito obligatorio para la obtención
del título universitario Objetivo: aplicar los conocimientos de las instituciones de educación
superior para ayudar a la solución de problemas específicos de las comunidades.

La Formación Complementaria General busca fomentar los valores de solidaridad,


ciudadanía, conciencia crítica, ética y estética, compromiso y participación social, así como
el trabajo en equipo, como parte del proceso de complementación del estudiante. Se
desarrolla mediante contenidos específicos en asignaturas, seminarios y talleres
preparatorios y la participación en agrupaciones, proyectos y acciones comunitarios,
artísticos, científicos, tecnológicos, culturales, ambientales o deportivos.

La Universidad programará seminarios, cursos o talleres sobre la realidad y formación


integral comunitaria, a fin de capacitar al personal académico y estudiantil para la ejecución
del Servicio Comunitario. En tal sentido, durante cada periodo académico se dictará, con el
apoyo de medios de divulgación apropiados, los cuales incluyen el uso de plataformas
tecnológicas adecuadas, un seminario o taller preparatorio, previo a la realización del
Servicio Comunitario. Dicho seminario o taller tendrá el objetivo de facilitar la
comprensión de la realidad social comunitaria y venezolana, los principios de formulación
y evaluación de proyectos sociales y el marco normativo vigente en la materia. Entre los
aspectos o temas relativos a la Ley del Servicio Comunitario del Estudiante de Educación
(LSCEES). El tiempo dedicado a este seminario o taller formará parte del número total de
horas que se fija para el ejercicio del Servicio Comunitario. Cada Coordinación de Carrera,
con el apoyo de los decanatos de Estudios y de Extensión, propiciará la realización de los
foros, talleres y seminarios incluyendo consideraciones sobre las potencialidades de cada
disciplina en el desarrollo del Servicio Comunitario.

Los fines principales del Servicio Comunitario, conforme a lo previsto en la Ley del
Servicio Comunitario del Estudiante de Educación y a objetivos de carácter institucional de
la Universidad, son los siguientes:

a. Desarrollar una forma de aprendizaje denominada Servicio Comunitario, consistente en


la permanencia a tiempo completo o parcial en instituciones u organizaciones, la cual
permita la aplicación de conocimientos a problemas de las comunidades, en particular a
aquellas de menores recursos;

b. Fomentar en el estudiante la solidaridad y el compromiso con la comunidad como norma


ética y ciudadana;

c. Hacer un acto de reciprocidad con la sociedad;

d. Enriquecer, a través del aprendizaje-servicio, el proceso formativo integral de los


estudiantes y contribuir a la formación de capital social;

e. Fomentar las relaciones entre la Universidad y las comunidades, como mecanismo de


cooperación para el desarrollo.
El Servicio Comunitario puede ser realizado en cualquier lugar del país, con especial
énfasis en localidades en las cuales existen sedes o núcleos de la Universidad Simón
Bolívar y en correspondencia con las disponibilidades de la Universidad. El Servicio
Comunitario tendrá una duración mínima de ciento veinte horas, las cuales se deben
cumplir en un conjunto de fases o etapas que tendrán una duración total no inferior a los
tres meses.

El proceso a seguir para la prestación del Servicio Comunitario corresponde a las fases de
la prestación del Servicio Comunitario, comenzando con la Publicación de la Oferta de
Proyectos, la realización de Seminario Preparatorio, la elaboración del Proyecto y Plan de
Trabajo y su presentación y aprobación; la realización de la Práctica; la Presentación de
Informe Final; la Evaluación de los resultados y la Certificación. Una vez aprobado el
Proyecto en las coordinaciones docentes, el mismo será remitido a la coordinación de
Cooperación Técnica y Desarrollo Social y de Cursos en Cooperación con la empresa de la
Sede del Litoral para su tramitación.

Los proyectos de Servicio Comunitario, deben contar con los recursos necesarios para su
ejecución, asignados en el presupuesto ordinario o por financiamiento externo. Los
programas institucionales del Servicio Comunitario serán incluidos en los Planes
Operativos Anuales, con la finalidad de ser incorporados en los presupuestos. Los
programas incluirán el cálculo de recursos que, en adición a la dedicación de los estudiantes
y sus tutores, son requeridos para el cabal desarrollo del trabajo, tales como materiales y
suministros, bonificación de asesores y tutores, viáticos, transporte, alojamiento y
seguridad.

Corresponde la realización de las actividades del Servicio Comunitario a los estudiantes de


carreras largas a partir de la Cohorte 2003 y a los estudiantes de carreras cortas a partir de
la Cohorte 2005.

También corresponde la realización de las actividades del Servicio Comunitario a los


estudiantes de carreras largas a partir de la Cohorte 2003 y a los estudiantes de carreras
cortas a partir de la Cohorte 2005. Estudiantes de cohortes anteriores a las mencionadas
podrán realizar el Servicio Comunitario de acuerdo con la disponibilidad de la Universidad.
Las actividades de Servicio Comunitario desarrolladas durante el año 2006, con
anterioridad a la entrada en vigencia del presente Reglamento, podrán ser acreditadas total
o parcialmente como Servicio, con el aval de la Coordinación Docente y del Decanato de
Extensión.

Aplicación de la ley en la Universidad Nacional Experimental "Francisco de


Miranda"

La Universidad Experimental Francisco de Miranda define al servicio comunitario de la


siguiente manera consiste en el compartir de saberes, haceres y convivialidades entre
universitarios y grupos comunitarios, y así unir los esfuerzos que responden a la
satisfacción de necesidades para la construcción de la nueva sociedad.
Esta ley tiene su aplicación en la universidad Francisco de Miranda para establecer una
sociedad democrática, comunicativa y protagónica que fortalezca los valores de solidaridad,
el bien común, responsabilidad social, cooperación, corresponsable, a fin de garantizar la
convivialidad de los habitantes de las comunidades y del territorio nacional a la vez tiene
como propósito que el estudiante universitario otorgue sus servicios para el bienestar de las
entidades, su prestación tendrá un contorno de aplicación en el estado Falcón donde se
encuentra la UNEFM y en aquellas áreas del territorio nacional, esta universidad tiene el
deber de autorizar que los proyectos estén dirigidos a satisfacer las necesidades de las
comunidades, suscribir la prestación por medio de los consejos comunales, adecuar el
tiempo de prestación del servicio al regimen académico del programa, el área de extensión
y producción de la UNEFM debe coordinar y planificar los programas de capacitación y
formación al estudiante para la ejecución del trabajo comunitario.

Los prestadores del Servicio Comunitario son los estudiantes que hayan cursado la mitad de
la carrera y este es indispensable para la obtención del titulo, se debe cumplir en un lapso
no menor de tres meses, al finalizar el servicio comunitario el estudiante debe entregar un
informe al asesor para su estimación.

Los estudiantes para prestar el servicio deben solicitar por escrito ante el director su
voluntad de participar, como también la constancia de haber aprobado el curso o taller
sobre las realidades de la comunidad y la constancia de haber aprobado la mitad de la
carrera, como también pueden proponer sus propios proyectos para la ejecución del
proyecto.

El asesor académico tiene que tener disputa en el área de conocimientos en el que el


estudiante preste sus servicios, la funciones principales son guiar y supervisar a los
prestadores de servicio que estén bajo su responsabilidad, informar por escrito las
actividades y proyectos que realizan los prestadores.

La UNEFM nos dicen que los derechos de los asesores es ser asignado a un proyecto
acorde con su perfil profesional y recibir infamación del proyecto, disponer del apoyo para
su movilización hacia la comunidad donde realicen el servicio los estudiantes asesorados.

Los proyecto deberán prestarse al director de extensión para contribuir al desarrollo


endógeno de las comunidades de manera metodologica, tomando en cuanta los planes de
desarrollo local, municipal, estadal y nacional. Los proyecto debe contener: planteamiento
del problema y decir cual es la necesidad detectada en la comunidad, justificación, los
objetivos que se persiguen con el proyecto y el enfoque metodológico. Los proyectos
presentados pueden ser iniciativa de los estudiantes, profesores del ministerio de educación
superior, las instituciones de educación superior, otros estudiantes, asociaciones gremiales,
las instituciones públicas o privadas, las comunidades organizadas como el personal
administrativo de la institución. Los recursos que la Universidad Francisco de Miranda
creara son de extraordinario financiamiento para la producción del servicio comunitario.

El director de la universidad tendrá el compromiso de cumplir y hacer cumplir la ley, como


también promover; diseñar y evaluar los programas, solicitar a los guías d los proyectos,
informes sobre los avances que los estudiantes han logrado mediante su prestación y es
importante darles una identificación al estudiantes ante las comunidades donde se
suministre el servicio comunitario.

La comisión de áreas académicas tienen la competencia de asignar el jurado evaluador de


los proyectos, definir los criterios de evaluación del servicio comunitario para los
prestadores, coordinadores y guías, esta comisión debe elaborar el presupuesto para el
proyecto del área de extensión y producción en la gestación para la prestación del servicio
comunitario: El área de extensión y producción del servicio comunitario debe gestionar los
convenios con las organizaciones, comunidades e instituciones que soliciten este gran
servicio, evaluar el informe de gestión del proyecto y enviarlo al vicerrectorado académico
y administrar el fondo universitario del programa del servicio comunitario.

En el transcurso del primer año en vigencia d esta ley y del argumento de la Universidad
Nacional Experimental Francisco de Miranda, se evaluaran los proyectos de acción social o
comunitaria que los estudiantes de la universidad estén desarrollados, aunque el espíritu de
esta ley es orientar el desarrollo de los proyectos no sustituidos por practicas profesionales
pasantias u otras actividades propias de unidades curriculares que cursen los estudiantes de
educación superior.

Aplicación de la ley en la Universidad Católica Andrés Bello

Con relación al estudiante de Educación Superior y el estatuto Orgánico de la Universidad


Católica Andrés Bello, el Servicio Comunitario se atribuye como una actividad donde
dichos estudiantes a través del diseño y ejecución de un proceso académico flexible,
económico, eficiente y eficaz, contribuyan al desarrollo económico, social y cultural de la
región ayudando en la solución de problemas específicos de las comunidades, logrando la
articulación de las funciones de docencia, investigación y extensión del modelo pedagógico
de aprendizaje; teniendo objetivos específicos como:

Servir de enlace entre los organismos orientados a la acción social.

Fomentar en el estudiante actitud emprendedora y el compromiso con la sensibilización y


motivación.

Enriquecer la actividad universitaria mediante el aprendizaje-servicio.

En fin…, se explica claramente que el servicio se regirá por los principios constitucionales
de solidaridad, responsabilidad social, igualdad, cooperación, corresponsabilidad,
participación ciudadana, asistencia humanitaria y alteridad, en proyectos con una duración
mínima de 120 horas en un lapso no menor de tres meses, con proyectos elaborados y
propuestos por estudiantes, atendiendo a las necesidades de las comunidades, con miras a
darles respuestas de manera metodológica, siendo propiamente aprobado por lo menos el
50% del total de la carrera académica para la iniciación del mismo servicio.

No obstante, no toda actividad es aprobada o acreditada por la universidad; solo aquellas


que promuevan el desarrollo comunitario y el desarrollo humano cuyos objetivos sean
congruentes con la misión, serán las que acreditará la universidad. Por su parte, este
servicio esta integrado por seis organizaciones donde cada una tendrá que cumplir la
función que le corresponda, llegando indirectamente a un mismo fin; integrar y dar
soluciones a problemas.

En general, toda intervención orientada a la solución de un problema donde se involucre un


conjunto de actividades y el tiempo, la podemos llamar PROYECTO. La ejecución de un
proyecto incorpora uno o varios estudiantes de la misma universidad considerando distintas
instituciones de los sectores públicos, privados y comunidades de la sociedad, llevándose a
cabo en el marco de un acuerdo suscrito por la Universidad con dichas instituciones
participantes, teniendo derechos y deberes los prestadores que serian los estudiantes
universitarios integrados en el proyecto a elaborar, recibiendo, obteniendo, conociendo,
solicitando, prestando, acatando y cumpliendo el servicio comunitario con responsabilidad
y honestidad.

Y el no cumplimiento de los deberes del alumno o prestador será causa suficiente para
suspenderlo del servicio comunitario, sin reconocer el tiempo prestado en el proyecto, no
permitiendo su integración a un nuevo proyecto por lo menos durante tres meses a su
suspensión.

Una vez culminado el proyecto comunitario se deberá presentar ante la institución que ha
elaborado, el informe final del servicio comunitario donde tendrá datos generales del
prestador, periodo de realización, nombre del proyecto, nombre del coordinador del
proyecto, nombre del asesor, horas de servicio cumplidas, relación de actividades
desarrolladas, productos o logros, conclusiones o resultados obtenidos y recomendaciones.

Esto quiere decir, que todas las dependencias universitarias deben acondicionarse a la
atención a las demandas y necesidades de los proyectos comunitarios, donde cada
extensión, facultad, núcleo y escuela universitaria cumpla con el reglamento establecido del
servicio comunitario, siempre y cuando dichos procedimientos sean acordes con este
reglamento.

Por lo que podemos decir que, el servicio social no es una relación unidireccional. Por el
contrario es doble su propósito; a la vez que le ofrece a los estudiantes la oportunidad de
usar los conocimientos adquiridos en su formación profesional para la solución de
necesidades reales en el entorno social en el cual se desenvuelve, el estudiante como
prestador del servicio se beneficia al complementar su formación mediante el desarrollo y
fortalecimiento de valores como lo son la solidaridad, responsabilidad social, igualdad,
cooperación, participación ciudadana, asistencia humanitaria y alteridad",

Es un tema relativamente novedoso sobre el cual existen escasas experiencias La


integración de la dimensión ambiental en la formulación, ejecución y evaluación de la
gestión universitaria contrastadas. Por este motivo, la participación y vigilancia de los
universitarios, junto con la atención a aspectos informativos y divulgativos, se entiende
como un factor esencial.
Lo anteriormente expuesto se complementa o se expresa que, la educación tiene por
finalidad, desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su
personalidad en una sociedad democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la
participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social.

Es por todo ello y en virtud del deber que tiene todo ciudadano venezolano, de cumplir y
acatar las leyes, específicamente que surge la iniciativa legislativa por parte de la Comisión
Permanente de Participación Ciudadana, Descentralización y Desarrollo Regional, con
miras a la sanción de la presente: "Ley del Servicio Comunitario del Estudiante
Universitario", instrumento legal destinado a establecer los lineamientos jurídicos y las
bases que permitan organizar e implementar la prestación del Servicio Comunitario, por
parte del estudiante, en su condición de aspirante al ejercicio de su profesión.

CAPÍTULO III

ANÁLISIS DE LA LEY DE SERVICIO COMUNITARIO DEL ESTUDIANTE DE


EDUCACIÓN SUPERIOR

Se entiende por Servicio Comunitario, la actividad que deben desarrollar en las


comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de formación
profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y
humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad,
para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines del bienestar social, de
acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. El
servicio comunitario tendrá una duración mínima de 120 horas académicas, las cuales se
deben cumplir en un lapso no menor de tres (3) meses. Las instituciones de educación
superior adaptarán la duración del servicio comunitario a su régimen académico. Con esta
ley la universidad tiene como beneficio:

 Integrar a sus comunidades, sin desviarse de su misión principal, la cual no es otra que
educar a sus estudiantes.
 Permite formar en valores y cumplir con parte de su responsabilidad social universitaria.

 Lograr una mayor identificación y sentido de pertenencia por parte de los estudiantes con
la universidad.

La presente Ley tiene como objeto normar la prestación del servicio comunitario del
estudiante de educación superior, que a nivel de pre-grado aspire al ejercicio de cualquier
profesión. Los estudiantes de Educación Superior en esta ley de servicio comunitario tienen
como beneficio:

 Mejora la calidad de los aprendizajes.

 Motivación por aprender, mejora la capacidad de buscar información.

 Les permite desarrollar nuevos aprendizajes en competencias genéricas de responsabilidad


social
A los efectos de esta ley, la comunidad es el ámbito social de alcance nacional, estadal o
municipal, donde se proyecta la actuación de las instituciones de Educación superior para la
prestación del servicio comunitario, entre los beneficios de la comunidad tenemos:

 Activación y revitalización de redes


 Espacios de co-educación

 Posibilidad de resolver necesidades con el apoyo de Estudiantes y profesionales.

¿Como aplicar la ley del Servicio Comunitario en la Universidad Nacional Experimental


"Simón Rodríguez" (UNESR)?

El 14 de septiembre de 2005 fue aprobada y publicada en Gaceta Oficial la Ley de Servicio


Comunitario del Estudiante de Educación Superior, que a partir de este año se aplicará a
todos los estudiantes de las instituciones de Educación Superior, obviamente la Universidad
Nacional Experimental Simón Rodríguez, no escapa a ello. Pero para operacionalizarla se
requiere reglamentarla. Pero más allá de esto, que es un trabajo por demás arduo, la Ley
obliga a pasearse ante fundamentos teóricos que permiten develar sus asideros académicos,
y en consecuencia curriculares, que requieren ser mostrados.

Por una parte, el sentido social que se expresa en la Ley nos remite a procesos para el
desarrollo de capital social, lo que nos concatena curricularmente, con la revisión de los
perfiles de desarrollo y de egreso, hoy llamados perfiles de competencias.

Cuando hablamos de perfiles de competencias, tenemos que dirigir las acciones hacia dos
vías: la revisión curricular de las carreras y las funciones que se derivan de ello, al ubicar en
los planes de estudios el avance de las competencias, en la formación de estudiantes con
sensibilidad social, valores ciudadanos de convivencia, ética y responsabilidad social,
además de las habilidades para transferir conocimientos adquiridos, traducido en una suerte
interdisciplinaria, no típicas de nuestra currícula universitarias; inserto además en una
metodología de trabajo denominada por "proyectos" y sustentado sobre un método
didáctico de aprendizaje-servicio. Esto por entrar en preámbulo, un poco sinuoso, de las
implicaciones de la Ley, desde los aspectos curriculares e instruccionales.

Sobre esto, la Ley plantea aspectos importantes que son objetos curriculares, escogidos
algunos, por su importancia y por los cuales se quiere enfatizar. Entre ellos: a) el
aprendizaje-servicio, b) la duración del servicio comunitario, en el marco de un plan de
estudios y c) los fundamentos teóricos epistemológicos pedagógicos de las acciones de la
Ley.

1. El establecimiento de una estrategia didáctica en el aprendizaje- servicio,


conceptualizado como la aplicación de los conocimientos adquiridos durante el desarrollo
de una formación académica, artística, cultural y deportiva necesaria para ponerlo en
práctica y dar solución a los problemas previamente detectados, bien por la institución
educativa o por las organizaciones, implica que las funciones de la educación superior:
docencia, investigación y extensión, se incardinen en un proceso integrador, no sólo de las
funciones como tal, sino que al trascender las paredes universitarias se asuman los saberes
de las comunidades, para planificar institucionalmente, desde dichas funciones este nuevo
proceso de aprendizaje, lo que obliga a enfrentar los cambios en el interior de nuestras
praxis educativas. Este problema es netamente curricular e instruccional y le incumbe a las
escuelas.

2. Por otra parte, la duración de servicio comunitario el cual se expresa en un mínimo de


ciento veinte (120) horas académicas, por cumplir en un lapso no menor a tres meses,
implica la revisión de la carga horaria, la búsqueda armónica entre las pasantías y prácticas
profesionales, obligatorias; con el reconocimiento que esa nueva actividad, no puede ser
subsumida en las actividades antes citadas.

3. Los sustentos teóricos pedagógicos que fundamentan el servicio comunitario, se


expresan claramente en los postulados de Habermas (1987), en la teoría socio-crítica, que
nos obliga, desde el currículo centrar nuestra mirada hacia un cambio epistemológico en
nuestra manera de concebir los planes de estudios, las actividades de enseñanza-
aprendizaje, la concepción de las prácticas, la concepción del voluntariado y el concepto
preciso del servicio comunitario. Desde este enfoque epistemológico, el servicio
comunitario se recrea en el conocimiento como un sentido/significado relacional entre el
estudiante y su entorno sociocultural y físico a la vez, lo que lleva a entender esta acción
curricular "servicio comunitario- como una construcción integradora docencia-
investigación-extensión. Ello nos obliga a visionar los organismos gestores de nuestra
universidad, bajo la óptica de la integración. Esto por el significado socio-integrador que
debe poseer la institución desde el ámbito comunicativo, crítico y transformador, para que a
su vez, los sujetos "profesores, estudiantes y actores comunitarios- adquieran
colectivamente la experiencia de diseñar, desarrollar e implementar, en un mismo proceso y
en una misma situación, el proyecto comunitario, el cual debe ser concebido como un
producto colectivo-institucional de una práctica social que busca sentidos y significados
para no, de manera utilitarista, dar respuestas a estos problemas, sino a contribuir a la toma
de conciencia del significado social, ciudadano y profesional de la acción educativa en un
contexto determinado.
Es indudable que esto lleva tiempo, y la temporalidad expresada y definida arbitrariamente
de un año, para que nuestros estudiantes, que han cursado el 50% de su carrera, y bajo las
condiciones de un reglamento aún no elaborado, por lo menos en la UNESR, puedan dar
respuestas a los planteamientos de las mismas, nos coloca en situación de mayor
incertidumbre. Pero el problema no son sólo los estudiantes, es también la institución como
órgano rector, planificador y gestor de las funciones descritas en el artículo 13, la cual
expresa, que éstas "tienen que facilitar las condiciones necesarias para el cumplimiento de
esta actividad". En esta responsabilidad se encuentran los docentes, actores también
fundamental es de la puesta en marcha de la Ley, quienes tienen cargas imposibles de
soslayar, pero que a su vez requieren formación.
Ante este reto, le corresponde a la UNESR asumir con mayor prontitud diversas acciones
conjuntas: a) por una parte, la elaboración del reglamento con la participación de los
prestadores del servicio (estudiantes); b) la elaboración de un inventario de organismos
factibles de promover proyectos que respondan a las necesidades de las comunidades, c) la
formulación de convenios con las organizaciones públicas y privadas, que podrán servir de
entes financieros para los proyectos, así como para la formulación de los propios proyectos
comunitarios, d)Discusión y formulación de proyectos desde las cátedras y departamentos
como ejes fundamentales de la actividad académica, e) Revisión de los perfiles académicos
de cada disciplina o carrera para alinear los posibles proyectos de servicio comunitario, f)
Inventariar la matrícula estudiantil susceptible de formalizar el servicio comunitario en
cada cohorte específica, tomando en cuenta los estudiantes, sus características, turnos de
estudios y las modalidades de este servicio, incluyendo los alumnos discapacitados.

El trabajo que se vislumbra es de ayer para hoy. No se puede esperar, ni le corresponde a


una sola dependencia. La integración es el camino para das respuesta a esta tarea.

CONCLUSIÓN

En la investigación desarrollada se tomó un aspecto importante para el participante


Universitario como lo es de LSCDE de Educación S; la cual tiene como objetivo principal
vincular al estudiante universitario con su entorno socio-económico, para generar
respuestas efectivas en las comunidades que se beneficien de los proyectos desarrollados
por las instituciones de educación Superior y al mismo tiene como finalidad fomentar en el
estudiante la solidaridad y el compromiso con la comunidad.

El servicio comunitario se ha entendido como un componente curricular desarrollado por


los estudiantes, bajo la supervisión de tutores y en relación con las comunidades, con la
finalidad de estudiar, proponer o instrumentar soluciones a problemas concretos de las
mismas, aplicando conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y
humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad
para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines del bienestar social, de
acuerdo con lo establecido en la constitución y las leyes.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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de Educación Superior[Documento en Línea]. Disponible:
http://www.unesco.org.ve/documentosinteres/venezuela/ConsideracionesLeyServicioComu
nitarioCarlosHerrera.pdf [Consulta: 2006, Septiembre 01]

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http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm [Consulta: 2006, Agosto 31]

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[Documento en línea] Disponible: http://www.educredito.org.ve/detalle_noticia.asp?ID=23
[Consulta: 2006, Septiembre 11]

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Venezuela. (24-03-2000) [Trascripción en línea]. Disponible:
http://www.tsj.gov.ve/legislacion/constitucion1999.htm
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Superior. (2005, Septiembre 14). [Trascripción en línea] Disponible:
http://www.asambleanacional.gov.ve/ns2/leyes.asp?id=637 [Consulta: 2006, Agosto 31]

Ugalde, L. (27-08-2005). Servicio Comunitario Estudiantil. Publicado en el Diario El


Nacional. Disponible: http://www.ucab.edu.ve/ucabnuevo/opinion/index08.htm [Consulta:
2006, Septiembre 01]

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[Consulta: 2006, Septiembre 05]

UNESCO. Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI, (París-1998).


[Trascripción en línea] Disponible: http://www.campus-oei.org/oeivirt/superior.htm

Universidad Católica Andrés Bello. [Página Web en Línea]. Disponible:


http://www.ucab.edu.ve/ucabnuevo/noticias/noticia.php?NOTICIA_ID=500 [Consulta:
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Universidad Nacional Experimental "Francisco de Miranda". [Página Web en Línea].


Disponible: http://www.unefm.edu.ve/ [Consulta: 2006, Septiembre 05]

Universidad Simón Bolívar. [Página Web en Línea]. Disponible: http://www.dex.usb.ve/


[Consulta: 2006, Septiembre 05]

Participantes:

Vásquez Johan

Benítez Abraham

Márquez Frank

Suárez Raiza

Gutiérrez Glenys

Quiñónez Yonifer

()

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DE EDUCACION SUPERIOR


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL

SIMON RODRIGUEZ

NUCLEO – EL VIGIA

El Vigía, septiembre de 2006

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos40/ley-servicio-comunitario/ley-servicio-


comunitario2.shtml#ixzz2gyDYq9Uz

vEL SERVICIO COMUNITARIO DEL ESTUDIANTE DE EDUCACIÓN SUPERIOR.


Un intento interpretativo del proceso, a la luz de la legislación
venezolana en momentos de revolución.
Autora:
Maryorie E. Picott Rangel
Docente-Investigador
UNESR-IDECYT
Caracas, Venezuela
maryoriepicott@hotmail.com

“(…) El carácter estratégico de la educación superior adquiere mayor significación en el actual


contexto de inicios del siglo XXI, signado por un salto cualitativo en el proceso de globalización. La
educación superior en este contexto, debe considerar la formación del hombre para que alcance su
plenitud, como individuo y como parte de la comunidad, el fortalecimiento de la identidad de la
persona humana, la reafirmación espiritual, moral y cultural para que pueda conocer más y en
mejores condiciones y a la vez, reconocerse”

EDUCACIÓN, JUVENTUD Y DERECHOS HUMANOS.


Panel sobre El Pensamiento Educativo en la Revolución Bolivariana

La educación como proceso político-cultural (Bowen y Hobson, 1994; Luzuriaga, 1986) ha estado
siempre vinculada a los acontecimientos y circunstancias particulares de los pueblos. Pero, además
Avanzini (1998) comenta, “(…) según Durkheim, la educación mantiene con la sociedad una
relación que no es en lo absoluto contingente, externa o propia sólo a los estados, sino interna,
intrínseca y necesaria para la socialización e integración” (p.61). La educación entonces, es praxis y
reflexión concreta sobre la “realidad” para facilitar su autorregulación y adquiere una
direccionalidad enmarcada en lo político, al producir determinados valores y antivalores sociales, y
no otros. En cuanto a lo utópico, que le es inmanente, vale resaltar que apunta hacia determinados
modelos de significación sociales y no otros; hacia ciertos rasgos estratégicos-políticos y no otros.
Freire (1975) decía: “imposible abstraer una dimensión política de la educación pues toda ella es
política” (p.45).
Es así como, históricamente, muchas han sido las definiciones que intentan interpretar la
educación, todas ellas directamente asociadas con la noción del homo faber por ello, el Estado,
precisa definir acciones y con este fin introducir elementos normativos y prescriptivos de los cuales
resulta una la tendencia predecible en su actuación y en esa medida, es un área de atención crítica
del proyecto político con una elevada carga valorativa asociada a los resultados esperados.
La educación no constituye, en consecuencia, un factor neutro y como hemos visto, es insoslayable
a la dimensión histórica, social y política de la nación. En tal sentido, Manganiello (1998) expresa:
“la educación es el proceso interior de formación del hombre realizado por la acción consciente y
creadora del sujeto que se educa y bajo la influencia exterior o el estímulo del medio socio –
cultural con el que se relaciona” (p.13). Ello es así, por cuanto la educación surge como resultado
de la conexión del sujeto con el mundo socio-cultural y político.
De ahí que, aproximarnos al Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, como
experiencia formativa y política educativa en momentos de revolución, implica conciliar los
diferentes intereses y puntos de vista que coexisten dentro de la organización social e intentar su
elucidación a la luz del proyecto sociopolítico implícito en nuestra Carta Magna (1999) que apunta
la necesidad de construir una nueva manera de significar la ciudadanía, que orienta una nueva
lógica social y define el camino hacia la nueva República.
En este sentido, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV, 1999) promueve la
refundación nacional y la transformación de los entornos sociales, y sus actores, sobre la base de
una dinámica participativa y protagónica, pertinente y comprometida con el desarrollo social,
tendente a alcanzar la soberanía. Aquí, juegan un importante papel las políticas públicas e
institucionales, en la medida que se posicionan nuevas reglas de ordenamiento del poder que
interpelan los fundamentos filosóficos y científicos de la vida moderna.
Podría decirse que se asoman las tensiones de fuerza de un paradigma emergente que pulsa por
redefinir o reajustar los modos de construcción y reconstrucción de saberes establecidos. Así, la
educación –que es política en movimiento- constituye un espacio muy marcado por los reajustes
estructurales que se imponen como estrategia de transformación político-cultural. Todo se trastoca
entonces; todo se coloca a revisión. En ese orden argumental, Rodríguez (2003) señala que: el
nuevo conocimiento (…) ha dado la vuelta al mundo que conocíamos; ha sacudido los pilares del
poder que le mantenían en su sitio (p.535).
Ahora bien, al considerar la intención de los procesos educativos a través de la participación
consciente, corresponsable, comprometida y pertinente en los entornos sociales, durante los
últimos años, se ha generado una visión distinta de los alcances que supone la educación en la
formación integral de los ciudadanos y su bienestar. La pregunta clave parece no obstante-
mantenerse en pie: ¿Educación para qué? ¿Para cuál sociedad? ¿Para cuál individuo? Si bien, en el
Informe Nacional sobre políticas, programas y estrategias de la Educación venezolana (INPPyEEV,
2004) del Ministerio de Educación y Deporte se expone que el proceso educativo constituye uno
de los nudos críticos más importantes para lograr el cambio social orientado hacia una sociedad
más justa y equitativa, persiste la noción acerca que los modelos educativos actuales no parecen
responder a las expectativas y los desafíos que esto supone. El síndrome pudiera responder a una
sensación de vaciedad pedagógica, en la cual nuestro conocimiento ya no coincide con los saberes
en su conjunto, y se convierte en un torbellino que reta persistentemente nuestra creatividad,
nuestra búsqueda.
En esta línea argumental, es oportuno señalar el contexto que define los objetivos de la educación
en general y, en particular, la educación con vocación comunitaria. Por un lado, su sentido
filosófico que atiende la necesidad de humanización. El ser cada vez más humanos es el principio
clave de lo educativo (INPPyEEV, 2004), aunque la mercantilización de la vida apunte hoy hacia
otros lados y remita a todas sus consecuencias.
Por otra parte, la educación universitaria comunitaria, busca reproducir las condiciones de vida de
lo individual-social. Vale decir, reproducir dentro de cada conglomerado humano las condiciones,
aprendizajes y experiencias (cultura). De allí la relación del poder político con los modelos
tecnoformativos y los saberes sociales en su conjunto.
Sin embargo, la Universidad, como espacio educativo, denota no sólo el mundo que se vive (lo real
social) sino el mundo que se sueña (lo real soñado) de modo que el referente utópico y la promesa
–entre ella el ideario del bienestar como posibilidad- asume una condición preeminente en su
discursividad. De modo que, el discurso educativo, es también un discurso sustancial al género
complejo, en la medida en que tiene la posibilidad de mostrar la desnudez del rey. Parra (1995),
señala que el Servicio Comunitario, que es en esencia un discurso complejo, se inscribe en el
correlato donde se producen y reproducen las lógicas que rigen las representaciones sociales. De
allí la fundamentación que permite referir los enlaces entre el carácter político de la gestión
educativa y el pensamiento complejo, bajo la simbología utópica alternativa ó alternativas reales
del Servicio Comunitario en la universidad venezolana.
En el Informe Nacional sobre políticas, programas y estrategias de la Educación venezolana
(INPPyEEV, 2004) del Ministerio de Educación y Deporte se señala que: El ejercicio de la soberanía
se concibe en la escuela venezolana, como participación protagónica y corresponsable a través de
la educación (…) y, en este contexto, el Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior
tiene gran relevancia.
La educación, reconocida como factor decisivo para el desarrollo humano, con incidencia sobre la
vida política, social, cultural económica y democrática (INPPyEEV, 2004 p. 5) permite percibir la
política dentro de un marco multifacético, multipropósito, controversial. En este sentido, la
educación universitaria en cuanto acción, proceso, forma de acompañamiento y sistema, en virtud
de su carácter político, supone una doble dimensión: Tanto de orden descriptivo como normativo.
Este último aspecto tiene amplias consecuencias de orden teleológico; es decir, los fines, el ¿para
qué se educa? ¿Qué, quién y cómo se acompaña? De modo que establece una relación estrecha
con la dimensión política y lo social.
Es así como, se postula que, una de las tareas de la Universidad es la de contribuir al logro de una
relación armoniosa entre los actores sociales dentro del espacio local, como la unidad básica por
excelencia, a través del acompañamiento en la construcción de un perfil profesional que responda
a las necesidades del individuo en consonancia con los requerimientos contextuales. De igual
manera, como situación ideal, se espera que la Universidad fortalezca la bases o competencias
necesarias para el fomento de vínculos transaccionales del profesional con su comunidad, que
permitan el protagonismo real de los miembros del entorno social y, entre los actores que le
conforman, los futuros profesionales.
Con énfasis en vincular el momento histórico que vive la Nación, fortalecer este compromiso y los
procesos educativos universitarios, en 2005, la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de
Venezuela promulgó la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (LSCEES,
2005) a objeto de favorecer escenarios de participación comunitaria, para los profesionales en
formación, que incidieran en el perfil del egresado de este subsistema educativo. La citada Ley
(LSCEES, 2005), en su Artículo 2, establece los principios orientadores del Servicio Comunitario:

Artículo 2. ° Esta Ley se regirá por los principios constitucionales de solidaridad, responsabilidad
social, igualdad, cooperación, corresponsabilidad, participación ciudadana, asistencia humanitaria
y alteridad.

Como se observa, el planteamiento normativo busca coincidencia con los postulados


constitucionales que orientan la construcción de un nuevo orden social, político y, por ende,
educativo. El mismo fenómeno se percibe cuando en el artículo 4, la Ley de Servicio Comunitario
del Estudiante de Educación Superior (LSCEES, 2005, presenta la definición del Servicio
Comunitario en los siguientes términos:

Artículo 4. ° A los efectos de esta Ley, se entiende por Servicio Comunitario, la actividad que deben
desarrollar en las comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de
formación profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y
humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad, para
cooperar con su participación al cumplimiento de los fines del bienestar social, de acuerdo con lo
establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en esta Ley.

En ambos contenidos está presente también el imperativo de participar, no obstante la Ley


particular (LSCEES, 2005) propuesta a finales del siglo XX, justamente en la década del
florecimiento de la idea del “compromiso o función social” de las universidades, incluye el término
“Servicio” que, con origen en el término latino servitium, define la acción y efecto de servir. En otra
acepción: la prestación humana que satisface alguna necesidad social (DRAE, 2001) y según el
Diccionario Etimológico se deriva del latín servus = "esclavo". Cómo se observa, el análisis
etimológico de la palabra, denota ayuda, asistencia. A pesar de ello, la revisión del contenido del
citado cuerpo normativo (LSCDEES, 2005) en concordancia con el ordenamiento jurídico vigente
vinculado a la materia, hace obligado el análisis del espíritu del legislador patrio que animó su
promulgación así como, la problematización de la terminología empleada para significar el
proceso.
Ya desde 1999, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sienta las bases y propone
estrategias, constitucionalmente consagradas como derechos humanos, para activar procesos
participativos que orienten el destino de la nación. El preámbulo de nuestra Carta Magna (1999)
establece como fin supremo del pueblo venezolano la refundación de la República y para ello
plantea la necesidad de atender un conjunto de valores que en el Título I, se describen como
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES. Dentro de tales planteamientos se deja claro la voluntad del
soberano de participar en la construcción de un país donde prevalezca el ser y su felicidad plena.
En el Título III, Capítulo I. DE LOS DERECHOS HUMANOS Y GARANTÍAS, Y DE LOS DEBERES se
garantiza a todos los ciudadanos el goce pleno y efectivo de los Derechos fundamentales
inherentes al hombre, la educación entre ellos, con base en los principios de progresividad y no
discriminación. Tales afirmaciones consiguen sustento en los postulados contenidos en los
artículos 19, 20, 21, 22 y 23. Entre los DERECHOS POLÍTICOS, descritos en el Título III Capítulo IV,
Sección Primera, específicamente en el artículo 70 se enfatiza en el derecho participación y
protagonismo del pueblo y se describen los medios a través de los cuales se puede ejerce la
soberanía.
En Título III, Capítulo VI DE LOS DERECHOS CULTURALES Y EDUCATIVOS se detallan los procesos
culturales y educativos como derechos inalienables, imprescriptibles. Se garantiza de igual manera
el respeto de la interculturalidad y la educación integral, de calidad con base en las competencias y
experiencias individuales así como la investigación científica, humanística y tecnológica, la
innovación y la información como fuente de generación de conocimientos que afiancen los valores,
el beneficio espiritual y material de la Nación y también su desarrollo económico, social y político.
El Título III, en su Capítulo X. DE LOS DEBERES enuncia los deberes ciudadanos, políticos, sociales y
comunitarios de los venezolanos con fundamento en la convivencia democrática, la
corresponsabilidad con el Estado y la paz social como muestra el contenido de los artículos 130,
131, 132, 135.
Los aspectos a considerar para la construcción de una nueva ciudadanía, de una ciudadanía social,
se encuentran también en el Plan de la Nación 2001-2007, en particular contenidos en el Proyecto
Educativo Nacional, como área estratégica signada por la construcción de una cultura de la
participación y protagonismo de los ciudadanos; la solidaridad social expresada en la necesaria
cohesión de la propuesta curricular con la cotidianidad y, con ello, la elevación del nivel de vida del
pueblo (Nuñez, 2008).
Iguales principios se exponen en la presentación de las Líneas Generales del Plan de Desarrollo
Económico y Social de la Nación (Proyecto Nacional Simón Bolívar, 2007-2013). Otros instrumentos
normativos, como la Ley de Consejos Comunales (2009) por ejemplo, dan cuenta de la intención
del legislador nacional de fomentar una nueva lógica social, la lógica de la participación, al
reconocer la organización comunitaria como célula primigenia del Poder Popular. En este sentido,
Vivas (2009), al referirse a la significación y alcance de los Consejos Comunales como estrategia
organizacional comunitaria, afirmó:

(…) Tienen un papel fundamental en la transformación política y social de la sociedad, porque


inciden desde abajo en la construcción del socialismo en el país, en los términos de la igualdad,
equidad y de la justicia social y de la democracia participativa y protagónica (…) (negritas nuestras)

La novísima LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN (LOE, 2009) expone, como objeto del dispositivo
normativo, desarrollar principios y valores rectores, principios, garantías y deberes que el Estado
asume como función indeclinable y de máximo interés en materia educativa. Explica el ámbito de
aplicación de sus disposiciones y lo extiende a la sociedad y el Estado, a través de las dependencias
con competencia en la materia. Cuando la LOE (2009), exhibe las competencias del Estado Docente
(art. 6), garantiza el derecho a una educación integral (art. 6.1.a). Asume la regulación, supervisión
y control de los procesos educativos (art. 6.2) como la planificación, ejecución, coordinación de
políticas y programas del sistema educativo (art. 6.3) de índole formativa, de desarrollo socio-
cognitivo integral, impulsoras de un nuevo modelo educativo, reconocedora de la experiencia y el
diálogo de saberes como fuente del conocimiento (art. 6.3. a, d, e, h). Se compromete también a
promover la participación social (art. 6.4) y integración cultural, la identidad nacional e integridad
territorial (art. 6.5) y con ello al intercambio de teorías y prácticas sociales, desde una concepción
integracionista para la independencia y cooperación científica y tecnológica, capaz de crear un
nuevo orden comunicacional (art 6.5. a, b, d, y e).
En el artículo 14, la LOE (2009) define la Educación como un derecho humano y un deber social
fundamental y la caracteriza como un “… proceso de formación integral (…), promueve la
construcción social (…) la formación de nuevos republicanos y republicanas para la participación
activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación individual y social…”. El mismo
artículo 14 (LOE, 1999) explica el proceso de acompañamiento-aprendizaje con base en la
investigación, la creatividad y la innovación que dan respuesta a la diversidad de intereses y
necesidades de los actores involucrados.
El art. 15, contiene la enumeración de los fines del Estado en materia educativa entre los cuales
resaltan a los fines de esta reflexión, el desarrollo del potencial creativo, la personalidad, la
ciudadanía a través de la participación activa, consciente, protagónica, responsable, solidaria y
comprometida con la transformación social. Así mismo el desarrollo de una nueva cultura política
fundada en la participación protagónica, el fortalecimiento del Poder Popular, la democratización
del saber y la redimensión de los espacios de aprendizaje. En fin, la construcción de un nuevo perfil
del ciudadano y ciudadana, capaz de fortalecer la soberanía, los valores constitucionalmente
instituidos en búsqueda de la suprema felicidad social.
Al definir el subsistema de educación universitaria (art. 32) enfatiza que, el mismo, profundiza la
formación integral de ciudadanos y ciudadanas críticos (as), reflexivos (as), sensibles y
comprometidos (as) social y éticamente con el desarrollo del país cuyos principios rectores tienen
base constitucional (art. 33) abierto a todas las corrientes del pensamiento para desarrollar valores
académicos y sociales que se reflejen en sus contribuciones a la sociedad. La Ley de Universidades
(1970), expone por su parte, la misión de las Instituciones de Educación Superior así cómo los
procedimientos a seguir para su cumplimiento.
En este orden, y a riesgo de simplificar un debate muy rico, puede percibirse cierto consenso en
torno a que la relación universidad-comunidad debe resultar en una suerte de intercambio cultural
y cooperativo que, junto a otro tipo de recursos (físico, monetario, conocimientos), permita el
logro de determinados objetivos como: el satisfacer necesidades, mejoras en el bienestar o la
superación de situaciones adversas de distinta naturaleza.
Sin embargo, es en este contexto que, resulta de interés pensar las políticas sociales y educativas
del universo del conocimiento, la universidad, cuando la realidad social evidencia que los
profesionales egresados del subsistema de Educación Universitaria no se distinguen, al menos
explícitamente, como activadores sociales entusiastas es decir cuando, pareciera, no se ha logrado
el cometido institucional relacionado con construir una sociedad más libre, más justa y más
humana. El ciudadano, en lo individual, creemos, está inmerso en la modalidad del “nada me
importa” y se plantea como objetivo el obtener -así no se logre- un bien material a toda costa,
recibir asistencia a sus necesidades desde el “no compromiso personal”. Esta premisa moral, hace
que el ser humano refleje la impresión de estar bloqueado éticamente a toda posibilidad de ser,
participar como protagonista, asumir la corresponsabilidad de los procesos sociales y
autorrealizarse.
Por otra parte, las prácticas tradicionales de enseñanza, trabajo social y contribución institucional
en forma de asistencia, insisten en la superespecialización del ser en lugar de: su integración
planetaria, el fomento de la autoconciencia como fundamento de la reforma educativa y del
pensamiento (Morín, 2005). Se hace urgente entonces reflexionar acerca de ¿Cuál es la propuesta
de aprendizaje que subyace del Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, capaz
de resultar en la construcción de un perfil profesional integral?
Pareciera que es, desde el plano privilegiado de acción de las políticas institucionales
coordinadamente con el plano analítico o cognoscitivo, como se determinará la función social a
desarrollar por los grupos humanos para emprender acciones colectivas e individuales que
redunden en un beneficio mutuo. Esta función se asocia tanto a la institucionalidad que rige la vida
grupal o comunitaria (leyes, procedimientos, medios de comunicación, forma de resolver
conflictos, controles y sanciones) como a las normas y hábitos construidos y compartidos por los
actores sociales, entre quienes cuentan los estudiantes universitarios y futuros profesionales y que
contribuye con la visión compleja de la relación propuesta.
La educación comunitaria, como oportunidad de análisis y construcción del hecho social, se viene
desarrollando a partir de la primera mitad de los ochenta, década durante la cual, el concepto de
Trabajo Comunitario tomó un gran terreno en el debate académico, en las discusiones políticas, en
las opiniones de los analistas y en el comentario de profesionales y técnicos. Resulta llamativo que,
en un lapso tan breve, el concepto se difundió por áreas tan distantes como los programas de
lucha contra la pobreza y las nuevas técnicas de gestión educacional universitaria y a pesar de ello,
las situaciones en las cuales se pretendió incidir (tales como las crisis sociales y educacionales, el
retraso relativo entre los países), persisten y parecieran profundizarse.
Sin embargo, es innegable, que vivimos un momento histórico trascendental para la
transformación de la humanidad. En este proceso, la Educación requiere convertir las prácticas
tradicionales de transmisión de saberes en propuestas que faciliten el desarrollo integral de los
futuros profesionales pero, el facilitar el aprendizaje depende de ciertas cualidades, competencias
en las que la razón y el diálogo inciden en la esfera pública y supone que la persona que aprende
participa en la vida social a través del intercambio transaccional basado en la argumentación, que
reconoce los diferentes puntos de vista sobre una misma “realidad” e intenta aproximarse y
vincularse a ella, para reflexionar y autorregularse.
Desde esta perspectiva, aprender a ser y aprender a vivir en comunidad, requiere de la
construcción de herramientas de participación que permitan el desarrollo de relaciones, durante
las cuales, los saberes y experiencias de los sujetos participantes constituyan un aporte a la
solución de necesidades e inquietudes comunes, con base al diálogo, para dar respuestas
contextuales y orientadoras de los procesos sociales, entre ellos los universitarios. A tono con ello,
el Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (SCEES), debería edificarse sobre la
base del reconocimiento y análisis acerca de la sociedad y el pensamiento humano desde la
perspectiva de la activa relación del hombre con la “realidad”, a través de la cual el proceso objeto
de esta reflexión (SCEES) es la consecuencia de la integración de las lógicas de quienes participan
en la experiencia, como modos de observación, signado por la complejidad de la interrelación
humana con el mundo, en su doble determinación, material e ideal a la vez que objetiva e
intersubjetiva.
Ramos (2001), plantea que al asumir el enfoque teórico de la actividad humana se integra
coherentemente lo sustancial y lo funcional en el análisis; que su método es la dialéctica (…)
entendida como instrumento de y para la actividad del hombre; que posee como dimensiones
fundamentales a lo ontológico, lo gnoseológico, lo lógico, lo axiológico, lo antropológico y lo
praxológico; que su estructura se encuentra compuesta por una problemática propia, un núcleo
teórico específico y una diversidad de disciplinas filosóficas que refractan la multivariedad de lados
y planos en que tiene lugar la activa relación del hombre con la realidad y consigo mismo; que sus
funciones se reconfiguran en tanto las mismas contribuyen a concienciar, racionalizar, optimizar y
perfeccionar la actividad social de los hombres; y que persigue como finalidad general propiciar la
superación de la enajenación mediante la fundamentación y promoción de la transformación
revolucionaria de la realidad a través de un tipo de sociedad donde, cada vez más, se
correspondan la esencia y la existencia del hombre.
La situación planteada por el autor (Ramos, 2001), hace concebir y caracterizar la complejidad de
la actividad del hombre, así como su significación, para la comprensión del Servicio Comunitario
del Estudiante de Educación Superior. En este sentido, la actividad humana se entiende como
aquel modo mediante el cual el hombre existe y se vincula con los objetos y procesos que le
rodean, los cuales transforma en el curso de la misma, que le permite a su vez modificarse a sí
mismo (autorregularse) y edificar el propio sistema de relaciones sociales en el que desenvuelve su
vida.
El Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, cómo situación educativa (Art. 4
LSCEES), se caracteriza por su naturaleza social; su adecuación a fines colectivos (Art. 5 LSCEES),
pero también particulares en cuanto el carácter conciente de su planeación, ejecución y
perfeccionamiento (Art. 7 LSCEES). A tenor de lo dispuesto en la LOE (Arts. 14 y 15), el Servicio
Comunitario del Estudiante de Educación Superior debería contar entre sus elementos
constitutivos las necesidades, los intereses, los motivos, los objetivos, los fines, las acciones, los
medios, las condiciones, las relaciones, las competencias, los conocimientos, los valores, las
emociones y los resultados; su naturaleza autorregulada; su carácter universal; la interrelación del
objeto y el sujeto en la misma; la correlación de su estructura sustancial (compuesta por un lado
material y otro ideal) y funcional (constituida por un aspecto objetivo, uno subjetivo y otro
intersubjetivo); así como la delimitación de sus formas fundamentales de existencia (entendiendo
por tales a las actividades económica, política, cognoscitiva, moral y estética).
Examinando asimismo el Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, como proceso
educativo, encargado por la sociedad al Sistema de Educación, en general y en lo particular, al
Sistema de Educación Universitario (Arts. 1 y 3), y descrito a la luz de los planteamientos
normativos vigentes a nivel nacional e internacional, se puede entender como el conjunto de
acciones interdependientes propuestas para vincular a los actores del hecho educativo con la
“realidad” contextual desde una perspectiva conciente y responsable que permita la participación
comunitaria activa y protagónica.
El Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, entonces, debe ser analizado desde
una perspectiva investigativa humanista, coherente con el paradigma complejo que intenta
aproximarse a los procesos de naturaleza social y que exige vincularse estrechamente con la
comprensión y el análisis de la “realidad” y su carácter dialéctico, entre otros aspectos, sobre cuya
base se estructura el pensamiento humano. Allí la importancia de asumir concientemente una
posición o actitud, para comprender y argumentar consecuentemente acerca de la misma. Es así
como emerge toda la trascendencia de reconocer y llevar a la práctica una experiencia de Servicio
Comunitario, más allá de la descripción e intervención de la realidad y la transmisión acrítica de
información, a los fines que apunte hacia la necesidad de instrumentar un sistema de actividades
reflexivas que propicien la autorregulación transformadora del ser de manera socialmente
pertinente.
Con esta aproximación se intenta dilucidar la aparente divergencia entre la demanda normativa y
la praxis del Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior, el cual requiere que las
organizaciones y grupos de individuos tengan un carácter abierto hacia otros individuos y grupos.
Esto supone crear las condiciones para el énfasis de liderazgos individuales y grupales desde una
visión de gestión prospectiva (Inneraty, citado por Caraballo 2008) al interior del grupo, hacia una
gestión que privilegie la apertura y la transacción entre Universidad-comunidad y reflexionar
acerca del rol que, estudiantes profesores y comunidad, deberían jugar, desde el protagonismo
participativo, dentro del plano local, regional y nacional, para ampliar así el ámbito de contribución
y comunicación hacia lo institucional-comunitario, de manera permanente.
En consecuencia, de las posturas referidas con antelación, se puede inferir que tanto la prospectiva
u otras técnicas del pensamiento asociadas a la construcción del saber, no pueden seguir modelos
rígidos, pues la mismas exigencias de los cambios sociales ameritan alternativas flexibles y
ajustables a la variabilidad del contexto socio-político-cultural (Caraballo, 2008) bajo la orientación
y tutela en el caso particular, de una Universidad socialmente pertinente y comprometida,
concebida como parte del contexto comunitario y cuya dinámica de planificación y ejecución así lo
evidencie.
Por lo expuesto, se hace necesario repensar en la interpretación de las políticas del subsistema de
educación universitaria, con el ánimo de apuntalar la insoslayable plataforma común en la cual se
desplazan estudiantes, profesores y entorno comunitario, más allá de las consideraciones de orden
técnico-burocrático cuando la construcción del perfil del estudiante y futuro profesional, hoy, más
que un enunciado del discurso sobre la reforma, constituye un imperativo estratégico, que se debe
incorporar progresivamente a las formas de pensar y hablar sobre la nueva concepción de la
educación. Una educación que rompan con las relaciones tradicionales de los escenarios
universitarios y se oriente hacia lo participativo, multidimensional e investigativo.
El Servicio Comunitario, con base en los argumentos expuestos, debe orientarse hacia la formación
profesional de un ciudadano capaz de cumplir con sus deberes y exigir el goce pleno de sus
derechos, cuyo desempeño esté fundado en los principios de solidaridad, responsabilidad social,
igualdad, cooperación, corresponsabilidad, participación ciudadana, asistencia humanitaria y
respeto mutuo para lograr los objetivos planteados en pro del bienestar común. Es así como, en
efecto, el vínculo UNIVERSIDAD-COMUNIDAD se materializa y da paso al cumplimiento del
mandato legal que tiene como fundamento, entre otros, la corresponsabilidad social, la
reivindicación de espacios no tradicionales para la construcción del saber, la investigación
universitaria pertinente.
De lo dicho se desprende que el servicio comunitario, trasciende la mera actividad asistencial o
altruista, para convertirse en una oportunidad de reflexión a través de la cual, el Estudiante se
reconoce como miembro de un contexto y contribuye con los fines de Estado, que no son otros
que conformar un entramado social capaz de dar cumplimiento a los preceptos contenidos en el
Preámbulo de nuestra Carta Magna (1999). Así, lo aclara el Ministerio del Poder Popular para la
Educación Universitaria (MPPEU) en su circular Nº 000001.08 de fecha 20 de febrero de 2008,
dirigida a las Instituciones de Educación Universitaria (antes Educación Superior) que en su
numeral 4, expone: (…) 4. El servicio comunitario, no debe utilizarse con fines punitivos, ni
confundirse con labores voluntariado ni altruismo (…)
Para lograr estos objetivos, sería útil pensar en la necesidad que el Servicio Comunitario del
Estudiante de Educación Superior, se lleve a cabo en sus comunidades de origen o en aquellas
dónde el estudiante desarrolle o proyecte su vida, con el acompañamiento de Profesores que
también formen parte de ese conglomerado social, con empatía y coincidencia de intereses, esto
con el fin de favorecer en ambos experiencias significativas de socialización, que promuevan un
aprendizaje, planificado, replanificado, consiente y sistemático como producto de la reflexión
permanente de los acontecimientos que del mismo se deriven y que permitan percibir y valorar la
transformación individual, colectiva y contextual de la realidad hacia la construcción de aquella
deseada y posible. En este orden de ideas, Estudiantes y Profesores, podrían afianzar valores de
identidad y reconocimiento, al tiempo de facilitar la organización jerárquica y pertinente de los
aspectos de la realidad, sobre los cuáles, su aproximación comprometida resulte en el
mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.
Finalmente, el Servicio Comunitario, más que el cumplimiento de un simple requisito
administrativo y legalista o una condición indeclinable para acceder a la acreditación profesional,
pudiera cohesionar a Estudiantes, Profesores y miembros de las comunidades en el ejercicio de la
activación sociocomunitaria con miras a su adopción como estilo de vida con la firme convicción
que, tal orientación, podría garantizar el ejercicio efectivo del Poder Popular y de la democracia
participativa y protagónica de la que tanto se dice y por la que tan poco se hace.

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vServicio comunitario del estudiante en el contexto de la


educación superior Venezolana.

Ferrer, Juliana* Clemenza, Caterina**

* Postdoctorado en Gerencia de las Organizaciones. Postdoctorado en Ciencias de la


Educación Doctora en Ciencias Gerenciales, adscrita al Instituto de Investigaciones de
la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia. Venezuela.
E-mail: julianaferrer55@gmail.com

** Postdoctorado en Ciencias de la Educación Doctora en Ciencias Gerenciales, adscrita


al Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la
Universidad del Zulia. Venezuela. E-mail: caterinaclemenza@yahoo.es

Resumen

El presente artículo analiza los alcances del Servicio Comunitario del Estudiante en el
contexto de la Educación Superior venezolana. Basado en una investigación cualitativa,
se realizó una entrevista de profundidad a los coordinadores de Servicios Comunitarios
pertenecientes a cinco (5) Universidades públicas y privadas de la región Zuliana. Se
evidencia por parte de la comunidad universitaria, diversas interpretaciones en relación
al cumplimiento de la Ley, tal y como lo evidencian iniciativas descritas, refiriendo una
resistencia implícita por parte del estudiante para el desarrollo de las iniciativas
programadas. Se invita a reflexionar sobre la necesitad de fortalecer la acción social,
de forma tal, que el estudiante pueda internalizar los valores de cooperación
participación y responsabilidad, necesarios para lograr los objetivos de construir un
ideal de ciudadanía, reconociendo que no puede darse en todos los contextos de la
misma forma, pues depende de los procesos sociales en sus múltiples expresiones, de
las coyunturas particulares existentes en cada comunidad y de la diversidad de
relaciones entre actores sociales involucrados.

Palabras Clave: Servicio comunitario, responsabilidad participativa, ciudadanía social,


Educación Superior.

Student community service in the context of Venezuelan higher education.

Abstract

This article analyzes the scope of Student Community Service in the context of
Venezuelan higher education. Based on a qualitative investigation, in-depth interviews
were carried out with Community Services coordinators belonging to five (5) public and
private universities in the Zulia region. The university community evidences diverse
interpretations related to fulfillment of the Law, as the described initiatives show,
referring to an implicit resistance by the student to development of the programmed
initiatives. The results invite reflection on the need to strengthen social action so the
student can internalize the values of cooperation, participation and responsibility
needed to achieve the objectives of building an ideal of citizenship, recognizing that
this will not appear in all contexts in the same way, since it depends on social
processes in their multiple expressions, on the particular circumstances existing in
each community and on the diversity of relationships among the social actors involved.

Key words: Community service, participative responsibility, social citizenship, higher


education.

Recibido: 23-07-08 · Aceptado: 07-03-09

1. Introducción

El compromiso social, de la labor educativa debe guiar la acción, con el fin de


transformar las instituciones y comunidades verdaderamente democráticas, para lo
cual éstas deben inmersas en su contexto inmediato y ser actores para el cambio
desde una perspectiva de ciudadanía social, vinculado necesariamente a una
perspectiva participativa inclusiva, como epicentro de una construcción de la
convivencia comunitaria.

En definitiva, la colaboración activa de las instituciones universitarias, no es más que


una preocupación ética para una educación de calidad, que exige el desarrollo de los
valores desde la convivencia con las comunidades, cómo manera más coherente de
darle significado al concepto de responsabilidad universitaria, bajo una cooperación
que permita la armonización y cualificación de los contextos donde ésta se lleva a
cabo. Este debe ser el fin último de una educación que se defina como democrática,
siendo necesario que todas y todos se planteen y den respuesta a las demandas
comunitarias.

De acuerdo con lo anterior, el éxito de las políticas de participación y poder popular y


particularmente la Ley de Servicio Comunitario para el estudiante de Educación
Superior, depende de la posibilidad identidad colectiva, la cual permite la movilización
de los miembros de la comunidad en búsqueda de soluciones conjuntas con la
comunidad universitaria, permitiendo la posibilidad de enfrentar un estado de
ineficiencia de recursos.

De allí la importancia del presente artículo, la corresponsabilidad entre el Estado-


Universidad- Ciudadano, al permitir una valoración y la participación activa en la
resolución de problemas de las comunidades donde el estudiante se inserta. El artículo
está basado en una investigación cualitativa donde se recogen hallazgos significativos
de los cursos de acción adelantados por cinco (5) Universidades públicas y privadas de
la región Zuliana a fin de analizar los alcances del servicio comunitario del estudiante
en el contexto de la educación superior venezolana.

2. La participación comunitaria en el marco de las tendencias sociales


Las posiciones acerca de la participación comunitaria son diversas e, inclusive,
contradictorias. Se pueden distinguir dos posiciones extremas la que apoya la inclusión
de la participación en los programas y la que la rechaza. Se enfatiza sobre las
consecuencias políticas y sociales y enfatizando las consecuencias de la participación
comunitaria. El peso que cada criterio recibe en la argumentación y la forma en que
ambos se articulan, permiten organizar las categorías de aceptación y rechazo de
diversas concepciones (Bronfman y Gleizer, 1994).

De Roux, et al (1990) señalan que la participación comunitaria así definida, tiene


implicaciones políticas que rebasan el marco de atención, por cuanto significa el
ejercicio de poder y el fortalecimiento de la democracia, equivalente a un proceso de
empoderamiento dentro de la vida social.

La postura de Winch, et al. (1991) es concebida desde la participación como un medio


técnico para la implementación de programas. De esta manera plantean diferencias de
enfoque que denominan desarrollo comunitario, en el que se privilegia el punto de
vista de la población, equivalente a la postura que plantea a la participación como un
fin en sí mismo.

Así concebida, la participación comunitaria deviene en una estrategia para maximizar


la accesibilidad y disponibilidad de los servicios (Manderson et al, 1991). Esta
concepción de la participación comunitaria como herramienta se piensa a sí misma
como social y políticamente neutra. La participación es sólo un medio para llegar a un
fin; el mejoramiento de la calidad de salud de la población.

Pero la participación nunca es absolutamente neutra, ni puede ser abstraída del


contexto en el que tiene lugar; siempre tiene algún efecto sobre la estructura social de
la comunidad, su organización y su capacidad de acción. Al concebir la participación
como una estrategia sin consecuencias sociales, se corre el peligro de que ésta tenga
efectos negativos sobre otros aspectos de la vida comunitaria (Gwatkin et al, 1979;
Bronfman y Gleizer, 1994).

Refiere Bronfman y Gleizer (1994) como dentro de esta concepción se encuentra


quienes interpretan a la participación comunitaria como una excusa para manipular
política y socialmente a la comunidad. Su concepción coincide con la participación
como medio político, pero difiere en el hecho de que en lugar de justificarla por su
utilidad, cuestionan la inclusión de esta estrategia en los programas por los efectos
negativos que tiene sobre la comunidad.

Lo paradójico de esta situación es que las interpretaciones surgen desde la misma


corriente política; donde se argumenta a favor y en contra de la participación en
función de los mismos objetivos de mejorar las condiciones de vida de los grupos
menos favorecidos. De hecho, estas perspectivas aceptan, que las consecuencias
políticas y sociales de la participación comunitaria no siempre están programadas y
previstas inicialmente, ni están presentes de manera explícita. Entonces, la relación
entre la participación comunitaria, sus consecuencias sociales y políticas y sus efectos,
dependen de las formas que ésta adquiera en la práctica.

En otro orden de ideas, y trabajando la participación dentro de la concepción del


fortalecimiento del capital social, surge ésta idea como parte interviniente en el
desarrollo económico y social (Kliksberg, 2000), siendo un tema polémico, fácilmente
susceptible de rápidos etiquetamientos ideológicos. Una de sus descalificaciones más
frecuentes es considerarla como una iniciativa instrumental descontextualizada de la
realidad. Sin embargo, se está produciendo cambios a nivel latinoamericano con apoyo
de organismos internacionales quienes han adoptado la participación como estrategia
de acción, que en diversos casos están institucionalizándola como política oficial.

Kliksberg (2000) refiere, como la participación comunitaria hoy se hace evidente;


sobre todo, si se observa la basta brecha que separa en América Latina el discurso
sobre la participación, de las realidades de implementación concreta; el consenso
parece total, y la voluntad de llevar adelante la participación parece voluntaria.

Como todos los cambios significativos en la percepción de la realidad, surge la


participación como una estrategia maestra de desarrollo, que posee anclajes profundos
en necesidades emanadas de la realidad. De allí, la plataforma fundamental del nuevo
interés surgido en torno de la participación comunitaria; ya que no utilizar los modelos
participativos significará un costo de oportunidad en todos los aspectos organizativos
planteados; pero además favorecerá la generación de costos directos innecesarios, que
atentarán contra el cumplimiento de las metas y el desarrollo sustentable.

Bajo esta perspectiva la participación hará factibles condiciones para que la comunidad
aprenda; se ejercite en el planeamiento y la gestión, y vea crecer sus capacidades; se
fortalecerá entonces su posibilidad de sustentabilidad de cualquier programa
participativo potenciando, la autoestima individual y colectiva; que se multiplicarán en
energías y capacidades por la mejora de la calidad de vida futura.

3. Servicio Comunitario como responsabilidad participativa en la ciudadanía


social de futuro

Cualquier análisis sobre reforma universitaria, implica el reconocimiento de una tarea


compleja; sometida a fenómenos como la incertidumbre, la inestabilidad, la
singularidad y los conflictos de valores. En la realidad cada institución aprende a
sobrellevar factores contingentes e independientes a su control, que afectan el trabajo
cotidiano. De allí que tal realidad, se convierta en un proceso de toma de conciencia
para internalizar la responsabilidad de su actuación sobre los futuros egresados, las
condiciones institucionales y sociales de la enseñanza y el compromiso ético de la
misma, mientras adquieren los recursos necesarios para su formación integral.

Hasta el momento, el proceso de enseñanza en las instituciones y particularmente en


las universidades, se ha caracterizado por una marcada complejidad en las funciones
básicas. Particularmente, Figueroa (2005) refiere, algunas características de la
complejidad del trabajo docente, a la cual se enfrena cualquier iniciativa de cambio
universitario entre ellas la multidimensionalidad y la imprevisibilidad. La primera
referida a la cantidad de eventos y tareas diversas que debe cumplir el docente y la
segunda subraya, la dimensión pública de la posición del docente ante lo inesperado de
los eventos.

Frente a esta realidad, las instituciones de educación superior y particularmente las


universidades, deben tener presente la contribución que de manera permanente
aportan a un proceso educativo que tiene como punto de partida la formación de
nuevos ciudadanos sociales, planetarios de futuro, teniendo como norte la tolerancia,
solidaridad y desarrollo de los principios del respeto a los derechos humanos (Barylko,
2005); frente a una realidad marcada por la falta de identidad, la anomia y sobre todo
el elevado anclaje con la racionalidad instrumental.
Hasta la fecha ha sido un error, según Morín (1999, 1995) considerar que la
racionalidad (aun cuando ha contribuido al progreso de la humanidad), disponga de un
espacio privilegiado; ya que está cimentada sobre un espacio frágil y puede quedar
destruida por la propia condición humana.

A partir del reconocimiento de esa condición humana, se otorga una vital importancia
al proceso educativo en el entendido, que éste está conciente de la necesidad de
desarrollar competencias genéricas, que vayan mas allá del ámbito del conocimiento y
la racionalidad. Su formación debe rebasar el campo cognitivo para entrar en un
proceso de carácter ético. Es decir, dada la complejidad de su práctica por la
diversidad cultural y pluralidad de individuos y contextos, es recomendable que
internalice principios y valores éticos institucionales que los apoyen para la generación
de los líderes de futuro.

Para exponer la idea de las actuaciones éticas en instituciones educativas


universitarias, es necesario tomar como referente los espacios donde se desenvuelve,
las cuales siempre están enmarcadas en una actividad humana con una finalidad
social; de modo que las actitudes necesarias para alcanzar su meta son actitudes
morales; dichas actitudes hoy se modulan sobre el trasfondo de una ética cívica, para
la cual tanto los miembros de cada organización como de una comunidad se convierten
en interlocutores válidos para la acción (Ferrer, 2006).

Se hace preciso recordar que dichas instituciones se componen de personas, pero


también en ellas existe un procedimiento aceptado, más o menos explícito a través del
cual se toman las decisiones, de suerte que el responsable de las decisiones tomadas
no es cada uno de los miembros de la organización, sino cada uno de los grupos de
interés o protagonistas en su conjunto.

Así, su estructura, le dota de diversos rasgos, esenciales para considerarla como un


agente moral; tales rasgos forman parte de su cultura institucional y la convierten en
una organización humana. Etkin (1996) refiere como las cuestiones éticas en las
organizaciones sociales no pueden tratarse como si fueran problemas de optimización
de decisiones. La ética trata de resolver el nivel en que se ubica el problema, es una
visión con los valores en juego, mandatos sociales a considerar en la situación y
agrega deber ético, considerado un imperativo, no una obligación, sino una real y
responsable frente a la realidad y dentro de los procesos históricos que la conforman.

En el mismo orden de ideas, Lozano (1999), considera la ética de las organizaciones,


como una reflexión sobre el sistema, social, político y/o cultural, sobre las
organizaciones y sobre sus actuaciones con los agentes sociales involucrados; el
problema está en buscar cómo se articulan entre sí, bajo la llamada responsabilidad
ética facilitando así, la participación activa de las comunidades en los procesos de
desarrollo y de cambio estructural.

La responsabilidad ética de las organizaciones responderá así, a un hecho ya evidente


en este nuevo contexto: La imposibilidad de separar lo económico, político, cultural y/o
social. Atreverse a definir la responsabilidad ética de una organización, implica
concebirla en un marco de actuación, respetando el pluralismo que caracteriza a las
sociedades democráticas sin caer en el subjetivismo o relativismo (Llano, 1997), que
impide determinar las verdaderas demandas sociales a las que ella debe responder y
por tanto, a sus posibilidades de insertarse en espacios globales, a través una
interacción, que le permita construir ciudadanía social de futuro, a través de la activa
participación comunitaria, otorgándole a su vez legitimidad social.

De esta capacidad, aportación y cumplimiento de las expectativas que la sociedad ha


depositado en cada protagonista social, deriva la responsabilidad y nace el balance
social (Cortina et al, 1997), quién constituye la expresión de esa responsabilidad ética,
puesto que ofrece información acerca del papel concreto que cada actor social cumple
en la comunidad donde se desenvuelve.

4. Los principios de acción participativa que albergan la iniciativa del servicio


comunitario para el estudiante de Educación Superior

En el nuevo contexto venezolano el Ministerio de Educación Superior, ha generado


nuevas políticas y estrategias para el desarrollo del Sector en el periodo 2000-2010, la
cual resume, entre otros aspectos, estructurar el sistema de educación superior; elevar
la calidad académica de la instituciones, mejorar la equidad en el acceso y desempeño
de los estudiantes, lograr una mayor pertinencia social de la instituciones y su
interrelación con los distintos sectores de la sociedad y sobretodo, promover y
fortalecer la participación comunitaria y el poder popular, a través de una cooperación
permanente desde las instituciones de educación superior hacia las comunidades
donde se insertan, con apoyo continuo de los espacios locales (Ministerio de Educación
Superior, 2003).

Tal iniciativa, se suscribe en dos responsabilidades del gobierno nacional: primero, la


transformación de la educación superior venezolana para dar respuesta al desarrollo
nacional y la segunda, la participación de la educación superior en la construcción de
ciudadanos formados bajo condiciones de calidad, equidad social y cooperación, en la
búsqueda de una participación activa, protagonista y corresponsales, de los cambios
económicos, políticos y sociales que demanda una nueva configuración del aparato del
Estado.

Se considera fundamental llevar a cabo la toma de decisiones, orientadas hacia la


creación de comunidades autogestionadas con el objetivo de transformar el medio
social. De la Riva (1993), describen la investigación participativa como una actividad
integral que combina la investigación social, el trabajo educativo y la acción.

Entre sus características se destacan: El problema a estudiar se origina en la propia


comunidad; el objetivo último de la investigación es la transformación estructural y la
mejora de las vidas de los sujetos implicados; los beneficiarios son comunidades
afectadas; la investigación participativa implica a la gente en su lugar de trabajo o su
comunidad controla todo el proceso global del mercado; en la investigación
participativa es central el papel que se asigna a fortalecer la toma de conciencia en la
gente sobre sus propias debilidades, habilidades y recursos, así como su apoyo para
movilizarse y organizarse; y el término investigador designa tanto a las personas del
lugar de trabajo o a la comunidad, así como a aquellos que cuentan con un
entrenamiento especializado (investigadores en el área). Es aquí donde los servicios
comunitarios, logran ser espacio natural, contribuyendo a la generación de proyecto en
función de las demandas jerarquizadas por las comunidades.

Tal y como puede visualizarse el sustento teórico tiene como soporte el papel activo
del individuo, en el marco del contructivismo (Llano, 2006), evidenciado en la
actuación que asumen las comunidades que participan en la propuesta problema,
rompiendo de esta forma con la dicotomía separatista entre la teoría y la práctica. Este
es un rasgo distintivo de la propuesta comunitaria, el cual conlleva a involucrar
aquellas personas que están afectadas por los cambios planificados (Romero et al,
2006), las cuales tienen una responsabilidad primaria en cuanto a decidir acerca de la
orientación de una acción críticamente informada que parece susceptible de conducir a
una mejora y valorar los resultados de las estrategias sometidas a una verificación a
través de una auditoría social.

Para dar viabilidad a tal política educativa, centrada en el servicio comunitario, se


requiere de actores sociales que puedan construir intereses legítimos y aspiraciones,
que en el campo educativo son necesarias para operativizar las misiones educativas
(Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007) que hoy, en
el caso venezolano, tienen como finalidad insertar a un contingente importante de
población al sistema formal existente y a su vez, formarlos integralmente, no sólo en
términos de habilidades y conocimientos técnicos, si no en un cúmulo de competencias
genéricas propias de la ética social; que garantice en éstos la inserción de un modelo
participativo, capaces de generar un proceso transformador de la sociedad, de acuerdo
a sus necesidades y demandas, adquiriendo un sentido de responsabilidad con
respecto a su propio bienestar y contribuyendo de manera conciente, al proceso de
desarrollo nacional.

Esta propuesta desde la perspectiva ética, se convierte hoy, en evidencia de este


nuevo escenario social; quien bajo este cambio en el marco de actuación, reclama
nuevas estrategias, nuevas formas de establecer su relación con la sociedad. En
resumen, nuevas ideas para mantener y desarrollar credibilidad, teniendo como norte
la responsabilidad social en la vinculación Universidad-Estado-Comunidades (Ferrer,
2006).

Ahora bien, teniendo a la responsabilidad como principio rector de acción, surge la Ley
Orgánica de Participación Ciudadana y Poder Popular, aprobada en primera y segunda
discusión el 22 de noviembre de 2001 y el 19 de julio de 2006 a los efectos de su
disertación y opinión del pueblo venezolano.

La presente Ley tiene por objeto promover el desarrollo de políticas, instrumentos


legales, sociales, así como mecanismos y normas relativas que contribuyan a
garantizar; organizar e impulsar la participación ciudadana para el desarrollo del poder
popular, participación expresada en forma directa, bien sea individual o colectiva,
mediante la formulación de políticas públicas para darle consistencia social, material y
cultural al hecho de la participación protagónica consagrada en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (Ley Orgánica de Participación Ciudadana y Poder
Popular, 2001).

Tal documento, interpreta como participación ciudadana, protagónica y


corresponsable, la disposición consciente de las personas a involucrarse de manera
colectiva o individual en la formulación, proyección, ejecución, control social y
evaluación del Estado democrático y social de derecho y de justicia social. En este
sentido, se reconoce la responsabilidad compartida de los integrantes de la comunidad
y de las instituciones, en el proceso de formulación, ejecución, evaluación, seguimiento
y control de las políticas públicas, para el beneficio común (Ferrer, 2006).

Bajo la realidad actual, se hace necesario orientar las incipientes iniciativas tomadas
por las universidades venezolanas, como forma de avanzar en la solución de
problemas demandados por las comunidades; a través de la detección de necesidades
y construcción de proyectos sociales de pertinencia social, un conocimiento de sus
demandas, convirtiéndolas en protagonista del proceso antes descrito; como forma de
garantizar una autogestión donde sujeto y objeto se superponen e interrelacionan a
favor del colectivo (Morín, 1999). Y es a partir de tal interrelación, donde se establecen
vínculos de cooperación sujeto - sujeto, a fin de garantizar la determinación real de las
necesidades sentidas por los afectados; como condición necesaria para que ellos sean
principales protagonistas del proceso, dentro de las comunidades afectadas en una
zona de influencia.

En el mismo orden de ideas surge la Ley de Servicio Comunitario, la cual está


orientada a potenciar el trabajo comunitario que deben realizar los estudiantes en las
comunidades. Su objetivo principal es que el estudiante que aspira un titulo
universitario tenga la suficiente preparación académica y social, para no desligarse de
su comunidad, que genere sentido de pertinencia en su entorno, de forma tal que al
ser profesionales trabajen al servicio de las comunidades.

Igualmente, con esta Ley; se busca transformar las prácticas de las pasantías, dejando
de un lado el individualismo, y profundizando en la importancia que tienen las mismas
para la formación integral del individuo, de esta manera el estudiante deberá aportar
sus conocimientos y servicios encaminados al desarrollo y mejora de las comunidades.

Dicha Ley, entro en vigencia a partir del 14 de Septiembre del 2006. A tales efectos se
entiende como Servicio Comunitario, la actividad que deben desarrollar en las
Comunidades los estudiantes de Educación Superior que cursen estudios de formación
profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos culturales, deportivos y
humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la
comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines del
bienestar social, de acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela y esta Ley (Asamble Nacional, LSC, art. 4). Igualmente, se
entiende como “Comunidad”, el ámbito social de alcance nacional, estadal o municipal,
donde se proyecta la actuación de las instituciones de Educación Superior para la
prestación del Servicio Comunitario.

Según lo establecido en el Artículo 2 de la Ley de Servicio Comunitario para el


estudiante de Educación Superior, se rige por los principios constitucionales propios de
una cultura comunitaria: Solidaridad; Responsabilidad Social; Igualdad; Cooperación;
Participación Ciudadana; Asistencia Humanitaria; Alteridad; entre los valores descritos
explícitamente.

Así mismo, el artículo 7 de la Ley de Servicio Comunitario, establece los fines que se
plantean para dicho servicio, destacando: la necesidad de fomentar en el estudiante, la
solidaridad y el compromiso con la comunidad como norma ética y ciudadana; hacer
un acto de reciprocidad con la sociedad; enriquecer la actividad de educación superior,
a través del aprendizaje del servicio, con la aplicación de los conocimientos adquiridos
durante la formación académica, artística, cultural y deportiva; integrar las
instituciones de educación superior con la comunidad, para contribuir al desarrollo de
la Sociedad Venezolana; y sobre todo, formar a través del aprendizaje del servicio, el
capital social en el país.

En este sentido, se trata de proyectos de iniciativa de la propia institución de


educación superior, sean elaborados de acuerdo al perfil académico de cada disciplina
y a las necesidades de las comunidades. Además, dichos proyectos deben ofrecer
soluciones metodológicas a los problemas planeados; a partir de la identificación de las
necesidades y en la solución de problemas planteados por las comunidades, siempre
tomando en consideración los planes de desarrollo nacional, estadales y municipales.

5. Algunas evidencias sobre la actuación de las Universidades respecto al


Servicio Comunitario Estudiantil

Las evidencias presentadas son producto de la aplicación de una entrevista a


profundidad dirigida a los coordinadores de departamento de servicio comunitario de
cinco (5) universidades públicas y privadas de los municipios Maracaibo y Jesús
Enrique Losada del estado Zulia; específicamente la Universidad del Zulia (LUZ), la
Universidad Bolivariana de Venezuela (sede Maracaibo) (UBV); la Universidad Nacional
Experimental de la Fuerza Armada Bolivarianas (Núcleo Zulia) (UNEFAB); la
Universidad Rafael Urdaneta (URU) y la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE):

Sus argumentos apuntan a destacar las herramientas puestas en práctica para llevar a
cabo el servicio comunitario y satisfacer los requerimientos de las comunidades, según
lo exigido por la Ley de Servicio Comunitario para el Estudiante de Educación Superior.

Se pudo evidenciar como existe una marcada expectativa en cuanto a la aplicación de


la Ley de Servicio Comunitario, tanto por los involucrados en su coordinación, como
por la comunidad estudiantil, lo que facilita el desarrollo de su puesta en marcha. En lo
referente a las leyes que rigen el servicio comunitario, los coordinadores han liderado
talleres para sensibilizar la comunidad universitaria en relación a los beneficios que
dicha Ley otorga al cumplimiento de las funciones básicas universitarias y
particularmente a la investigación y extensión, desarrollando proyectos de pertinencia
social, que determinan el cumplimiento de la responsabilidad social universitaria.

De igual forma, en lo relativo a las actividades ofertadas, los coordinadores de las


universidades, prestarán entre otros servicios, asesoría jurídica, comercial, de
computación, cooperativas y educación, además crearán brigadas ambientalistas y
proyectos de reciclaje y de rescate del ambiente; así como formación para voceros y
voceras para la participación en los Consejos Comunales; esto como parte de las
expectativas de las comunidades que se encuentran en las parroquias aledañas a cada
una de las universidades.

Además, las universidades están dispuestas a ofrecer según sus áreas de competencia,
otros servicios de acuerdo a la necesidad manifestada por las comunidades; lo cual
implica formar un estudiante para que aporten sus conocimientos y servicios,
encaminados al desarrollo y mejora de sus comunidades, permitiendo al mismo tiempo
la integración de la institución de educación superior con la comunidad y contribuyendo
así, al desarrollo de la sociedad venezolana.

Se evidenció además, por referencia de los coordinadores como ha existido en un


primer momento una resistencia marcada al desarrollo de esta actividad por parte del
estudiante; actitud que ha sido modificada luego de realizada la actividad,
manifestando como dicho estudiante respondió finalmente con la actividad asignada y
en su mayoría están dispuesto a continuar con la actividad comunitaria. Esto a
excepción de la UBV y la UNEFA cuyos estudiantes realizan acción social desde su
ingreso a la institución y ya desarrollan de manera voluntaria actividades en las
comunidades donde se insertan. Por lo que deben seguirse desarrollando y
estableciendo estrategias basadas en el cambio social voluntario, que tenga por objeto
la modificación de comportamientos para mejorar la situación de la población en su
conjunto. De esta manera los estudiantes de educación superior podrán aplicar sus
conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y humanísticos adquiridos
durante su formación académica en la aplicación de proyectos comunitarios
específicos, en beneficio de la comunidad, cooperando con su participación en el
cumplimiento de los fines del bienestar social establecidos en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela y en las diversas leyes.

A continuación se presentan las iniciativas particulares manifestadas por las


instituciones objeto de estudio.

Universidad Bolivariana de Venezuela- Núcleo Zulia (UBV-Zulia)

 Desde sus inicios viene desarrollando actividades orientadas al servicio


comunitario, por las exigencias curriculares de los Programas Ofertados.
 En cada uno de los programas que esta institución ofrece, los estudiantes han
trabajo de manera activa con las comunidades.

 Los estudiantes evalúan las problemáticas de las comunidades, esto con la


finalidad de que adquieran pertinencia y ofrezcan soluciones en las situaciones
acontecidas en su localidad.

 Los estudiantes realizan estudios de las necesidades presentes en los sectores,


para conocer las comunidades que se encuentran en situación crítica,
marginalidad, pobreza extrema, analfabetismo, entre otros. También
desarrollan actividades extracurriculares, charlas ideológicas, intercambios
deportivos, entre otros.

 Los estudiantes realizan campañas de concienciación (conciencia y


sensibilización) sobre el ambiente. Además, realizan estudios del grado de
contaminación por localidad.

 Los participantes del Programa de Estudios Jurídicos, actúan como


intermediarios entre los jueces de paz y la comunidad para ayudar a la
comunidad a resolver los problemas.

 Se está planificando un proceso de reuniones de equipos multidisciplinario,


donde los estudiantes tengan participación para la creación del Reglamento
Interno de la Universidad.

Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Bolivariana-Núcleo


Zulia (UNEFAB-Zulia)

 Todavía no ha llegado el tiempo exigido para que los estudiantes cumplan con
las actividades y proyectos de Servicio Comunitario.
 Se están planificando discusiones de la ley y la realización de foros donde los
estudiantes tengan la posibilidad de conocerla, de estudiar sus deberes,
objetivos y beneficios que ésta le ofrece, además de concientizarlos de la
importancia de la misma.
 Sin embargo, los estudiantes evalúan de manera permanente la problemática
de sus comunidades, esto con la finalidad de que adquieran conciencia social y
ofrezcan soluciones en las situaciones acontecidas en su localidad.

Universidad del Zulia (LUZ)

 Se están llevando a cabo reuniones para definir las diferentes modalidades que
asumirá en práctica cada facultad en el cumplimiento de la Ley de Servicio
Comunitario.
 Existe la posibilidad de crear una Dirección o Coordinación independiente que
regule las actividades establecidas en la LSC.

 Se están revisando los planes de estudios de todas las carreras y realizando


una preselección de las unidades curriculares con las que se podría cubrir la
capacitación al estudiante y la aplicación práctica del desarrollo de Proyectos
Comunitarios.

 Se esta estudiando la incorporación de una materia a nivel de todas las


carreras, enfocada a la problemática económica y social venezolana.

 Se creará la unidad curricular Taller de Servicio Comunitario en todas las


carreras.

 Se está estudiando incluir como obligatorio en las carreras Sociales y


Humanisticas, una materia relacionada a los Consejos Locales de Planificación
Pública.

 Se plantea una reforma curricular orientada hacia la formación integral del


alumno y capacitarlo para ser útil en la sociedad, buscando propiciar la cohesión
de los grupos sociales de una estructura global de naturaleza bio – psicosocial;
cultivar valores de identidad, solidaridad, humanización y promover la
realización de todas aquellas expectativas individuales y comunitarias
demandadas desde el entorno universitario.

Universidad Rafael Urdaneta (URU)

 Se ha formulado el Reglamento Interno para llevar a cabo el Servicio


Comunitario, en el cual se establece que los estudiantes deberán cumplir con
actividades comunitarias aprobadas por los organismos respectivos, como el
Ministerio de Educación y las autoridades responsables en cada área.
 Se comenzó a partir de enero 2007 a llevar a cabo el servicio comunitario para
los estudiantes del 7mp, 8vo y 9no semestre de cada carrera.

 Se están llevando a cabo reuniones con el Ministerio de Educación, las Escuelas


Zulianas de Avanzada de la Gobernación del Estado Zulia y la Alcaldía de
Maracaibo para establecer los posibles proyectos a desarrollar.

 Con el Ministerio de Educación y las Escuelas Zulianas de Avanzada se


estableció un convenio para que 200 estudiantes del área de Educación presten
Servicio Comunitario en las escuelas respectivas.
 Los estudiantes de la carrera de Psicología aplicarán el servicio comunitario en
el área de problemas del aprendizaje y conciencia comunitaria.

 En el área de Ciencias políticas los estudiantes llevarán a cabo el servicio


comunitario prestando Asesoría Jurídica en las Alcaldías.

 En el área de Ingeniería, los estudiantes realizarán obras comunitarias


relacionadas con la comunidad y según la carrera a la que pertenezcan.

Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE)

 Se creo la Dirección de Responsabilidad Social Universitaria, la cual tiene como


objetivo principal organizar la estructura académica y logística de la labor del
servicio comunitario estudiantil, sensibilizando la actuación de la Universidad
ante las necesidades de su entorno y dando respuestas concretas.
 El estudiante podrá llevar a cabo el servicio comunitario en el municipio o
comunidad donde vive, siempre y cuando exista un proyecto/programa en el
mismo y además la corresponsabilidad (acuerdos), entre la comunidad y la
universidad.

 Se conformarán equipos de alumnos por carrera o de diversas áreas para llevar


a cabo el servicio comunitario, esto dependerá de la necesidad del
proyecto/programa.

 Resulta importante destacar el trabajo realizado por esta universidad en cuanto


a trabajo comunitario se refiere evidenciando una participación con resultados
por las comunidades de manera escrita, al punto que para el período
septiembre-diciembre 2006, se atendieron un total de cincuenta y dos (52)
comunidades para un total de ciento treinta y dos (132) proyectos y la
participación de mil setecientos seis (1706) estudiantes, siendo ésta la primera
convocatoria.

6. Reflexiones Finales

El compromiso social, de la labor educativa debe guiar la acción, con el fin de


transformar las instituciones y comunidades verdaderamente democráticas, para lo
cual éstas deben estar inmersas en su contexto inmediato y ser actores para el cambio
desde una perspectiva de ciudadanía social, vinculada necesariamente a una
perspectiva participativa inclusiva, como epicentro de una construcción de la
convivencia comunitaria.

En definitiva, la colaboración activa de las instituciones universitarias, no es más que


una preocupación ética para una educación de calidad, que exige el desarrollo de los
valores desde la convivencia con las comunidades, como manera más coherente de
darle significado al concepto de responsabilidad universitaria, bajo una cooperación
que permita la armonización y cualificación de los contextos donde ésta se lleva a
cabo. Este debe ser el fin último de una educación que se defina como democrática,
siendo necesario que todas y todos se planteen y den respuesta a las demandas
comunitarias.
De acuerdo con lo anterior, el éxito de las políticas de participación y poder popular y
particularmente la Ley de Servicio Comunitario para el estudiante de Educación
Superior, depende de la posibilidad identidad colectiva, la cual permite la movilización
de los miembros de la comunidad en búsqueda de soluciones conjuntas con la
comunidad universitaria; así como tener una visión del contexto y dinámica globales
para comprender la profundidad de esta Ley en su relación con las comunidades
afectadas, que refuercen la participación comunitaria y el poder popular, en términos
de un proceso educativo comunitario, estableciendo algunos ejes de comprensión a fin
de que éstos puedan interactuar de manera permanente, como forma de acumular
experiencias transformadoras y participar de manera corresponsable en la dinámica
social venezolana, por la construcción de ciudadanía social de futuro.

.En última instancia se busca llegar al momento en Ley de Servicio Comunitario para el
estudiante de Educación Superior, quede establecida como cultura, es decir, como
fundamento de las formas de relación, producción, creación, y reproducción de la
sociedad, establecida a todo nivel al ser interiorizada por individuos y actores sociales
como una manera natural de vinculación entre la Universidad y las comunidades.

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futuro. UNESCO- París. [ Links ]

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Participación Ciudadana y Poder Popular, aprobada en primera discusión el 22 de
Noviembre de 2001 y el 19 de Julio de 2006 (Segunda Discusión). [ Links ]

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Comunitario del estudiante de Educación Superior. Gaceta Oficial 38.272 de Fecha 14
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18. República Bolivariana de Venezuela (2001). Plan Nacional de Desarrollo Económico


y Social de la Nación 2001-2007. Caracas, (Venezuela). [ Links ]

19. República Bolivariana de Venezuela (2006). Ministerio de Educación Superior.


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20. Romero, Bievenida; Sarmiento, Marcos; Abreu, Mercedes (2006). Cómo diseñar
proyectos comunitarios. Fundacite. 3era edición. Venezuela. [ Links ]

21. Winch, P.; Kendall, C.; Gubler, D. (1991). Community Participation in the Control
of vector-Borne Diseases: A Review of Selected Activities in Latin America. Trabalho
apresentado no Simpósio “Community Participation and Control Efforts in Developing
Countries”, Annual Meeting of the American Mosquito Control Association, Louisiana.
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vvmejor calidad de vida, el cambio social y el bienestar de toda la población.

Para llevar acabo el Desarrollo Local es necesario realizar un análisis del territorio para
luego hacer un diagnostico de la situación y saber cual es la prioridad social en la
comunidad, se continuara con la definición de metas, objetivos generales y específicos,
resultados, acciones e insumos. Luego se seleccionaran las estrategias que sean mas
viables, y se comenzará a ejecutar la planificación planteada con el fin de que se
aprovechen todas las oportunidades y los recursos con los que cuentan, que se de un trabajo
en equipo, y la participación de los actores político administrativo, empresariales y sociales,
buscando un cambio de actitud y la creación de responsabilidad social en la comunidad.
.
Elementos Claves del Desarrollo Local

Dentro de estos elementos claves, podemos mencionar a los siguientes:

a. Territorio:
“El territorio en este contexto se debe entender, no solo como el mero marco físico, sino
también:

- Entorno donde se fraguan las relaciones sociales y económicas.


- Contexto donde la cultura y otros rasgos locales no transferibles se han ido sedimentando
y afirmando en el tiempo.
- Marco donde los nombres y las empresas están en relaciones.
- Entorno donde las instituciones públicas y privadas interactúan para regular la sociedad.
- Factor estratégico de oportunidades de desarrollo” (Delnet, 2005: 17-18)

Por lo tanto, el territorio, no tan solo debe ser entendido como un espacio o una
demarcación física; también se conjugan o interrelacionan seres humanos, que buscan una
convivencia, pero también toman en cuenta aspiraciones que busquen el mejoramiento de
las condiciones y calidad de vida.
.
b. Economía:
La economía, es un factor importante dentro del espacio local. Para ello, se diversifican una
serie de actividades que permiten generar mercado, pero a la vez, crear actividades
productivas, extractivas y de servicio. Donde los agentes económicos generan riqueza.
Motivo por el cual, concebimos que el aspecto económico dentro de lo local y como gestión
estratégica es importante a ser incorporado; ya que de esa manera va a generar estabilidad,
crecimiento, mejoras y más que todo calidad de vida de sus pobladores; es decir va a
generar desarrollo económico local.
.
c. Sociedad:
“En un territorio con determinados limites es entonces sociedad local, cuando uno es
portador de una identidad colectiva expresada en valores y normas interiorizados por sus
miembros y cuando conforma un sistema de relaciones de poder constituido en torno a
procesos locales de generación de riqueza. Dicho de otra forma, una sociedad local es un
sistema de acción sobre un territorio limitado, capaz de producir valores comunes y bienes
localmente gestionados”(PNUD, 2005:37)
.
d. Identidad:
“La afirmación de una identidad local se basa en ese reconocerse en una historia colectiva.
Todos los componentes de esa identidad solamente se explican si se percibe la existencia de
una historia viviente en cada uno de los habitantes de la sociedad local. Ahora bien, este
reconocerse en la historia no tiene sentido si es para quedarse en una mirada nostálgica
hacia el pasado. Solo adquieren toda su potencialidad cuando la fuerza de esa carga
histórica provoca interrogantes sobre el presente y sobre el proyecto. La identidad se
convierte en palanca del desarrollo cuando lleva a descubrir la posibilidad de actuar”
(2004:150)
.
Principales Características del Desarrollo Local
- Cambio
- Análisis de la realidad
- Trabajo de base
- Accion social racional
- Participación
- Evaluación
- Participación voluntaria
- Mejoras sociales
- Bienestar Social
mejor calidad de vida, el cambio social y el bienestar de toda la población.

Para llevar acabo el Desarrollo Local es necesario realizar un análisis del territorio para
luego hacer un diagnostico de la situación y saber cual es la prioridad social en la
comunidad, se continuara con la definición de metas, objetivos generales y específicos,
resultados, acciones e insumos. Luego se seleccionaran las estrategias que sean mas
viables, y se comenzará a ejecutar la planificación planteada con el fin de que se
aprovechen todas las oportunidades y los recursos con los que cuentan, que se de un trabajo
en equipo, y la participación de los actores político administrativo, empresariales y sociales,
buscando un cambio de actitud y la creación de responsabilidad social en la comunidad.
.
Elementos Claves del Desarrollo Local

Dentro de estos elementos claves, podemos mencionar a los siguientes:

a. Territorio:
“El territorio en este contexto se debe entender, no solo como el mero marco físico, sino
también:

- Entorno donde se fraguan las relaciones sociales y económicas.


- Contexto donde la cultura y otros rasgos locales no transferibles se han ido sedimentando
y afirmando en el tiempo.
- Marco donde los nombres y las empresas están en relaciones.
- Entorno donde las instituciones públicas y privadas interactúan para regular la sociedad.
- Factor estratégico de oportunidades de desarrollo” (Delnet, 2005: 17-18)

Por lo tanto, el territorio, no tan solo debe ser entendido como un espacio o una
demarcación física; también se conjugan o interrelacionan seres humanos, que buscan una
convivencia, pero también toman en cuenta aspiraciones que busquen el mejoramiento de
las condiciones y calidad de vida.
.
b. Economía:
La economía, es un factor importante dentro del espacio local. Para ello, se diversifican una
serie de actividades que permiten generar mercado, pero a la vez, crear actividades
productivas, extractivas y de servicio. Donde los agentes económicos generan riqueza.
Motivo por el cual, concebimos que el aspecto económico dentro de lo local y como gestión
estratégica es importante a ser incorporado; ya que de esa manera va a generar estabilidad,
crecimiento, mejoras y más que todo calidad de vida de sus pobladores; es decir va a
generar desarrollo económico local.
.
c. Sociedad:
“En un territorio con determinados limites es entonces sociedad local, cuando uno es
portador de una identidad colectiva expresada en valores y normas interiorizados por sus
miembros y cuando conforma un sistema de relaciones de poder constituido en torno a
procesos locales de generación de riqueza. Dicho de otra forma, una sociedad local es un
sistema de acción sobre un territorio limitado, capaz de producir valores comunes y bienes
localmente gestionados”(PNUD, 2005:37)
.
d. Identidad:
“La afirmación de una identidad local se basa en ese reconocerse en una historia colectiva.
Todos los componentes de esa identidad solamente se explican si se percibe la existencia de
una historia viviente en cada uno de los habitantes de la sociedad local. Ahora bien, este
reconocerse en la historia no tiene sentido si es para quedarse en una mirada nostálgica
hacia el pasado. Solo adquieren toda su potencialidad cuando la fuerza de esa carga
histórica provoca interrogantes sobre el presente y sobre el proyecto. La identidad se
convierte en palanca del desarrollo cuando lleva a descubrir la posibilidad de actuar”
(2004:150)
.
Principales Características del Desarrollo Local
- Cambio
- Análisis de la realidad
- Trabajo de base
- Accion social racional
- Participación
- Evaluación
- Participación voluntaria
- Mejoras sociales
- Bienestar Social
V
Investigación cualitativa
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Artículo principal: Investigación social.

La investigación cualitativa o metodología cualitativa es un método de investigación


usado principalmente en las ciencias sociales que se basa en cortes metodológicos basados
en principios teóricos tales como la fenomenología, la hermenéutica, la interacción social
empleando métodos de recolección de datos que son no cuantitativos, con el propósito de
explorar las relaciones sociales y describir la realidad tal como la experimentan sus
correspondientes protagonistas. La investigación cualitativa requiere un profundo
entendimiento del comportamiento humano y las razones que lo gobiernan. A diferencia de
la investigación cuantitativa, la investigación cualitativa busca explicar las razones de los
diferentes aspectos de tal comportamiento. En otras palabras, investiga el por qué y el cómo
se tomó una decisión, en contraste con la investigación cuantitativa, que busca responder
preguntas tales como cuál, dónde, cuándo, cuanto. La investigación cualitativa se basa en la
toma de muestras pequeñas, esto es la observación de grupos de población reducidos, como
salas de clase, etc.

Índice
 1 Tipos de investigación cualitativa
o 1.1 Investigación participativa

o 1.2 Investigación-acción

o 1.3 Investigación etnográfica

 2 Técnicas proyectivas

 3 Véase también

 4 Referencia

o 4.1 Bibliografía

o 4.2 Enlaces externos

Tipos de investigación cualitativa

Investigación participativa
Artículo principal: Investigación participativa.
Se trata de una actividad que combina la forma de interrelacionar la investigación y las
acciones en un determinado campo seleccionado por el investigador, con la participación de
los sujetos investigados. El fin último de este tipo de investigación es la búsqueda de
cambios en la comunidad o población para mejorar sus condiciones de vida.

Investigación-acción
Artículo principal: Investigación-acción.

Tiene semejanza con la participativa, de allí que actualmente se hable con bastante
frecuencia de investigación-acción participativa. Es uno de los intentos de resumir la
relación de identidad necesaria para construir una teoría que sea efectiva como guía para la
acción y producción científica, que esté estrechamente ligada a la ciencia para la
transformación y la liberación social. Tiene un estilo más afín a la investigación ligada a la
educación llamada "criterios de evaluación diagnóstica".

Investigación etnográfica

Esta constituye un método útil en la identificación, análisis y solución de múltiples


problemas de la educación. Este enfoque pedagógico surge en la década del 70, en países
como Gran Bretaña, Estados Unidos y Australia, y se generaliza en toda América Latina,
con el objetivo de mejorar la calidad de la educación, estudiar y resolver los diferentes
problemas que la afectan. Este método cambia la concepción positivista e incorpora el
análisis de aspectos cualitativos dados por los comportamientos de los individuos, de sus
relaciones sociales y de las interacciones con el contexto en que se desarrollan.

La etnografía es un término que se deriva de la antropología, puede considerarse también


como un método de trabajo de ésta; se traduce etimológicamente como estudio de las etnias
y significa el análisis del modo de vida de una raza o grupo de individuos, mediante la
observación y descripción de lo que la gente hace, cómo se comportan y cómo interactúan
entre sí, para describir sus creencias, valores, motivaciones, perspectivas y cómo éstos
pueden variar en diferentes momentos y circunstancias. Podríamos decir que describe las
múltiples formas de vida de los seres humanos. Es aquella investigación que solo se enfoca
a ver las cualidades y características del objeto de estudio mediante la observación.

Técnicas proyectivas

Las técnicas proyectivas pueden usarse para cuestionar de forma indirecta a los
participantes a proyectar sus motivaciones, creencias, actitudes o sentimientos subyacentes
con respecto a los temas de interés. Al Interpretar la conducta de otros, los participantes
proyectan de manera indirecta sus propias motivaciones, creencias, actitudes o sentimientos
en la situación. Entre las técnica proyectivas más comunes están:

 Asociación: Técnica proyectiva en la cual se presenta un estímulo al participante y se le


pide que responda lo primero que le venga a la mente.
 Construcción: Técnica en la que los participantes deben construir una respuesta en forma
de historia, diálogo o descripción.

 Expresión: Técnica en la que se presenta al participante una situación verbal o visual, y se


le pide que relacione los sentimientos y las actitudes de otras personas con la situación.

 Complementación: Se pide a los participantes que complementen una situación de


estímulo incompleta

 Grupos focales con testimonios de vida; vivencia directa dentro del grupo. Ejemplo: un
grupo de personas con SIDA.