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Samuel Felipe Luzardo Rodríguez.

Código: 2111182.
PAIS SIN MEMORIA
La guerra en Colombia, la guerra en mi país es una que se da en lugares
apartados en contra de la población más vulnerable, en lugares en donde el
estado no existe, en donde quien manda son los grupos al margen de la ley, es
una guerra invisible para los que vivimos en la ciudades más grandes, puesto
que desde aquí no tenemos ni idea de lo que está pasando en el vasto territorio
de Colombia.
En el conflicto han ocurrido muchas barbaries, pero sin lugar a duda la peor de
todas son las ejecuciones extrajudiciales, en donde es el mismo estado, con sus
fuerzas militares quienes asesinan a la población y hacen pasar estos homicidios
como baja en combate, sin ninguna duda esto es lo peor que puede pasar en un
estado que predica ser “estado social de derecho”, puesto que no hay peor
humillación, es una violación masiva de derechos humanos, ya que es el mismo
estado quien debe propender, proteger y evitar que esto suceda, pero en este
caso es el propio perpetrador.
Uno de los casos más sonados en este ámbito es el de “las madres de Soacha”,
en donde murieron en manos del ejercito 17 jóvenes, del municipio de Soacha,
que colinda con la capital de Colombia, esta es solo una muestra de la barbarie,
puesto que fueron las fuerzas militares quienes llegaron a dicho lugar, se
encargaron de engañar a los jóvenes, prometiéndoles trabajo, teniendo en
cuanta que son ciudadanos de bajos recursos, los timaron y los llevaron hasta
norte de Santander en donde cruelmente los asesinaron, estando ellos en
situación de indefensión, y los hacen pasar por guerrilleros, por bajas en
combate, exponiendo en la página web de la vicepresidencia, mostrándolo como
un trofeo, surgen varias preguntas después de esto, que confianza le puede
quedar a un madre o a una población, si, quienes deben ser los encargados de
garantizar los derechos, la seguridad y el bienestar de la comunidad, con los que
propician y hacen todo lo posible por realizar estas atrocidades, es por esto que
en la actualidad ya no existe confianza hacia el gobierno de Colombia.
Ahora bien, sin duda alguna hay que hablar de las cifras, cifras que pasan de ser
lamentables a ser estremecedoras, tenebrosas, empezando porque no se tiene
plena certeza de la realidad, algunos dicen que fueron 1000, otros dicen que
fueron más de 3000, otros que fueron más de 10.000 y otro grupos dicen que
simplemente no existieron, pero las pruebas están, cualquier de estas cifras es
aterrador solo con pensarlo, surgen más preguntas, que es lo que lleva a un
general, capitán o un soldado, a emprender esos homicidios en contra de la
población más vulnerable, esto no es otra cosa que gracias al mismo estado,
gracias a las directrices, parámetros, expuestos en algunos decretos dictados
por el gobierno de ese entonces, entre estos están el 029 de 2005 y el 1400 de
2006, siendo el primero el más macabro, principalmente estos lo que hacen es
medir los triunfos de las fuerzas militares en bajas, entonces entre más muertos
mejor les iba, el 029 traía consigo instrucciones, en donde si un capitán o general
del ejército no podía cumplir con un número de bajas, podían sacarlo de su
puesto, así mismo los que cumplían o sobrepasaban estos números eran
“premiados”, estos premios eran: asensos militares, tiempo de vacaciones y
llegando a lo absurdo, paquetes de cigarrillos o pollos asados, todo es girando
alrededor de la muerte, sin duda alguna esto tiene de dejarnos alguna reflexión
.
Para concluir, y para exponer él porque del título de este discurso, país sin
memoria, todo lo dicho anteriormente son situaciones que ya pasaron en nuestro
país, ya hace parte de la historia de este, lo correcto será que esto nunca volviera
a suceder, son embargo hace como 2 meses un medio de comunicación
extranjero, hablo y mostro con pruebas que talvez estábamos en presencia de
las nuevas ejecuciones extrajudiciales, debido a que mostro que existió una
directiva, era una cartilla que en su esencia era muy parecida al decreto 029 de
2005, cabe resaltar que esta ya fue eliminada por el gobierno, como se dijo
anteriormente vivimos en el país en donde Nadia sabe nada, o por ignorancia, o
porque no quieren saberlo, o porque lo quieren callar, por esto vemos periodistas
insignias del país, que pierden su puesto por decir la verdad, miembros del
ejército que son ascendidos y aprobados por el congreso, teniendo
investigaciones vigentes por ejecuciones extrajudiciales, solo quiero dejar una
reflexión para que esto no vuelva a suceder, y ser conscientes de lo que
realmente pasa en el país, es un llamado a no ser indiferentes, ya que si paso
una vez y nos dimos cuenta de la barbarie a la que habían llegado las fuerzas
armadas, seis o siete años después, existe la posibilidad de que vuelva a pasar
y por la indiferencia, ignorancia o por el miedo, vuelva a pasar y nosotros no nos
demos cuenta.