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Taxonomía de las plantas medicinales en la tradición etnobotánica de la Santería

en Cuba.
Anna Carlomagno1, Yuván Contino2, Rey L. Machado2, Ramona Oviedo3, Jesús M.
Iglesias2, Andrea Pardini1 y Furio Massolino1.
1
Università degli Studi di Firenze, Scuola di Agraria, andrea.pardini@unifi.it
2
Estación Experimental Indio Hatuey, Central España Republicana, Matanzas, Cuba.
3
Instituto de Ecologia e Sistemática, La Habana, Cuba.

Resumen
El conocimiento relativo acerca de las plantas medicinales derivado de la cultura etno-
botánica es de gran importancia a nivel mundial, sobre todo por el bajo costo y la fácil
disponibilidad de las plantas en comparación con la medicina occidental. El uso de
hierbas está muy extendida en Cuba por las duras condiciones de vida antes de la
Revolución que obligó hacer uso de los recursos internos, y por la escasez de
medicamentos causado por el embargo. Nuestro estudio mostró la prevalencia de la
Santería como una religión centrada también en el uso de plantas. Sólo algunas de las
plantas utilizadas por los Santeros han sido investigadas científicamente, mientras que
muchas otras podrían representar una gran reserva de conocimientos útiles para las
investigaciones futuras realizadas por el método científico. Pero el uso de nombres
locales es a menudo inexacto y, por tanto, el uso de plantas está sujeto a
malentendidos. El trabajo experimental se llevó a cabo por medio de una indagación
bibliográfica preliminar, entrevistas a investigadores locales, y control taxonómico. Se
hicieron una lista de las plantas, correspondencia de nombres locales y científicos
latinos, y correspondencia entre usos tradicionales y científicamente probados. Resulta
que las tradiciones etnobotánicas en Cuba siguen siendo ampliamente utilizadas, con
conocimiento botánico muy grande y firme en su cultura, pero con necesidad de
actualizarlos y mejorarlos. Las comunidades de la Santería podrían hacer su
contribución en la búsqueda de especies en las que se podrían centrar experimentos y
estudios científicos. Sólo una pequeña parte de las especies utilizadas en Cuba han
sido investigadas científicamente, y es necesario llevar a cabo más estudios sobre la
vegetación nativa, verificar las propiedades medicinales atribuidas y posiblemente
encontrar nuevos ingredientes activos, hasta ahora desconocidos por la ciencia.
Nuestra investigación ha permitido una revisión de los nombres locales de acuerdo
con la actual sistemática. Tambien se ha demostrado la utilidad de preservar los
conocimientos tradicionales incluidas las comunidades religiosas y chamánicas.
Introducción
El conocimiento relativo acerca de las plantas medicinales derivado de la cultura etno-
botánica es de gran importancia a nivel mundial. Entre las razones para el uso
generalizado de los medicamentos a base de hierbas, está su bajo costo también el
que puede llegar a los menos pudientes, y la fácil disponibilidad de las plantas en
comparación con la medicina oriental la que en muchos países sólo está disponible en
pocas farmacias de capital.
El uso de hierbas con significados a base de hierbas o mágico-religiosas, está muy
extendida en Cuba por las duras condiciones de vida antes de la Revolución que
obligó a toda la población el que tuviera que hacer uso de los recursos internos, tanto
a causa de la escasez de medicamentos causado por el embargo. Los usos de las
hierbas locales tiene orígenes antiguos, aunque el conocimiento de los indios ha sido
en gran parte perdido y reemplazado por el conocimiento importado por los esclavos
procedentes de África que han tenido siglos para aprender empíricamente la
disposición de los usos de las plantas nativas. Durante el estudio de las tradiciones
culturales cubanas, mostró la prevalencia de la Santería como una religión que utiliza
también el uso tradicional de las plantas, con pocas que han sido investigadas
científicamente hasta ahora. El bajo nivel de la investigación científica realizada
alcanza el punto de que el uso de nombres locales es a menudo inexacto y, por tanto,
el uso de plantas está sujeto a malentendidos. Por consiguiente, se considera que el
desarrollo científico botánico del conocimiento transmitido a través de la Santería
cubana debe iniciar con investigación preliminar y corrección de los nombres locales y
su correspondencia con los científicos. Más tarde se amplió la búsqueda la que
también coincide con la literatura científica, para comprender hasta qué punto las
tradiciones siguen siendo pertinentes y utilizadas por las comunidades.
Materiales y métodos
El trabajo experimental se llevó a cabo por medio de una investigación preliminar de
la literatura religiosa existente, entrevistas posteriores y la participación en ceremonias
culturales y religiosas, el reconocimiento de las plantas botánicas en la literatura
religiosa y la comparación de los nombres locales con la literatura científica.
Indagación bibliográfica preliminar: fue basada en el texto de Lydia Cabrera “El Monte”,
comprovado con la integración en la literatura existente, las descripciones de las
plantas y de su nombre común por los encuestados, la ayuda de los taxónomos y
botánicos experimentados.
Entrevistas: efectuada a investigadores locales y a 22 personas, principalmente entre
los agricultores y los practicantes de la religión; la agregación espontánea de vecinos,
amigos y curiosos permitió entrevistar de hecho, muchas otras personas.
Control taxonómico: se realizó mediante la identificación de muestras de plantas
estudiadas en la Estación Experimental "Indio Hatuey", de la Universidad de Matanzas,
en el Instituto de Ecología y Sistemática de La Habana y en la Facultad de Farmacia
del Departamento de Salud Pública de la Universidad La Habana.
Se hicieron las siguientes observaciones:
- Lista de las plantas utilizadas en la Santería, y la correspondencia entre sus
nombres locales en los textos de la Santería y sus nombres científicos latinos.
- Correspondencia entre los usos tradicionales y científicamente probados en
algunas de las plantas (39).
Resultados
Lista de plantas y correspondencia entre nombres locales y científicos.
Las plantas que se describen en el libro de Lydia Cabrera se detallan por su nombre
común y, cuando está presente, con su nombre científico y un total de 550 especies.
Se encontró que 255 nombres científicos son correctos; 38 tienen familia correcta,
pero no las especies (el Abey macho se identifica con Jacaranda Jacaranda
sangreana en lugar de J. coerulea (L. Griseb.). Los nombres aproximadamente
correctos pero transcritos con errores ortográficos son 99 (por ejemplo, en lugar de
Tribulus cistides debe ser T. cistoides Lin.. Hay 33 nombres totalmente correctos. Al
final hay 125 plantas cuyo nombre científico está totalmente ausente.
Numerosos nombres científicos son resultados erróneos. Ejemplo de este caso está
con los llamados Anís, que en la obra se identifica como Pimpinela anisum, al parecer
correctamente por sus usos medicinales coinciden, el control ha permitido identificar
las especies con Anís Foeniculum vulgare, es decir, la llamada Hinojo.
Otro punto interesante a destacar es la combinación entre la medicina tradicional y uso
científico reconocido de las plantas en la medicina oficial. A menudo hay un
paralelismo entre el uso popular y la presencia efectiva de los principios activos
reconocidos por las farmacopeas, pero a veces las propiedades que se describen por
las tradiciones no se reflejan en los estudios químicos y farmacológicos. A menudo, la
falta de evidencia científica no necesariamente indica errores en el conocimiento
popular. Más bien indica insuficiente investigación científica en el identificar los
principios activos responsables de las propiedades atribuidas tradicionalmente. Un
caso interesante es el de la Artemisia annua, una planta conocida desde la antigüedad
como un febrífugo y antipalúdica gracias a la presencia de la Quinina. La Quinina ha
ocultado durante mucho tiempo la presencia del principio activo Artemisinina,
actualmente el más poderoso antipalúdico existente y la única para la que todavía no
hay fenómenos de resistencia de Plasmodium. El descubrimiento del principio activo
se remonta hace muy poco y sólo en los últimos años se ha comenzado la
comercialización de un producto farmacéutico antipalúdico a base de Artemisinina.
Para las 39 especies estudiadas con mayor profundidad desde el punto de vista de la
medicina, 28 de ellas se están probando y tienen propiedades medicinales
reconocidas. Entre estas 28, sólo 6 manifiestan la correspondencia entre su uso
popular tradicional y las propiedades. Un caso es el del Plátano (Musa paradisiaca L.) ,
que es utilizado por las comunidades locales como un agente curativo. Los estudios
científicos han reconocido la presencia en la planta de un vasoconstrictor util en la
regeneracion de tejidos lesionados o quemados (Swanson, 2010). Entre las especies
que se encuentran en la lista, 5 tienen propiedades tóxicas para los seres humanos, a
pesar de que se utilizan en los propósitos curativos y medicinales tradicionales. Un
ejemplo puede ser el de Paraíso (Melia azederach Lin.). La corteza, hojas, pulpa de
fruta, la raíz y el aceite extraído de las semillas de esta planta se utilizan en la tradición
cubana para el tratamiento de la taquicardia y disnea, se consideran bactericidas y
antipiréticos. Estudios recientes han confirmado la presencia en la planta de Tetrano
triterpeno y saponina, dos potentes neurotoxinas toxicas (Bown, 2008) .
Una de las plantas más valorados por las comunidades entrevistadas se llama el
Ponasì (Hamelia patens Jacq.) por sus reconocidas propiedades emolientes,
antinfiamatorias, regulatorias de la circulación sanguínea. En el momento de la
elaboración del proyecto de tesis aún no se han iniciado los trabajos oficiales de la
investigación científica sobre los principios activos de esta planta.
Una fruta muy utilizada en la medicina popular es el Mango (Mangifera indica L.),
utilizada como antiulcerativo, digestivo, antiparasitario y contra el asma.
Recientemente una investigación sobre la variedad llamada “Mango macho”, mostró la
presencia de Mangiferina, la que se cree es un anticancerígeno potente.
El Noni (Morinda citrifolia L.) logrò gran importancia en la medicina popular por
propiedades medicinales actualmente objeto de investigación científica, aunque
algunos creen que estas propiedades no son efectivas. La investigación farmacológica
ha reconocido la presencia de ingredientes activos en la fruta, incluyendo xeronina y
proxeronina. De acuerdo con algunos reportes, el ácido Deacetil asperulosidico
presente sería capaz de estimular al sistema inmune y favorecer la producción de
melatonina y serotonina. La falta de certeza respecto a esta planta es también otra
necesidad del enorme testimonio para proseguir su investigación científica.
Conclusiones
Resulta evidente las tradiciones etnobotánicas en Cuba siguen siendo ampliamente
utilizadas por la comunidad en la actualidad. Los habitantes utilizan las plantas con
fines medicinales para el tratamiento de ellos y sus familias. El conocimiento botánico
de estas personas es muy grandes y firme en su cultura, cuando surge la necesidad
de actualizarlos y mejorarlos, se les da apoyo científico, incluso para eliminar algunos
malos hábitos como puede ser el uso de especies tóxicas o venenosas. Las
comunidades de la santería, muy presentes en el territorio cubano y en gran aumento
en los últimos años, están relacionadas con el conocimiento empírico en relación no
sólo la vegetación endémica, sino también la fauna local y el reino mineral. Estas
mismas comunidades podrían hacer su contribución en la búsqueda e identificación de
especies útiles en los que se podrían centrar los experimentos y estudios científicos.
Es indiscutible que sólo una pequeña parte de las especies utilizadas en las
tradiciones populares en Cuba han sido objeto de estudios científicos, por lo que es
necesario llevar a cabo más estudios sobre la vegetación nativa. Esto daría la manera
de verificar las propiedades medicinales atribuidas a las especies ya conocidas en el
ámbito local. Posiblemente también le permitiría encontrar nuevos ingredientes activos,
hasta ahora desconocidos por la ciencia , a veces con propiedades curativas útiles en
el futuro próximo. La investigación llevada a cabo durante el transcurso de este
proyecto de tesis ha permitido , en primer lugar una revisión completa de los nombres
locales de acuerdo con la actual sistemática. Posteriormente pueden tener utilidad en
la identificación de especies botánicas populares y ser de ayuda para ellos mismos
practicantes de la Regla de Ocha , que hoy en día es probable que puedan
equivocarse en especies que están utilizando realmente. El proyecto también ha
abierto el camino para posibles investigaciones científicas futuras relacionadas con las
propiedades medicinales de las plantas, que se emplean en la actualidad de una
manera empírica y sin conocimientos científicos suficientes. En base a los resultados
obtenidos sería posible elegir algunas especies en las cuales enfocar la investigación,
previamente con las investigaciones preliminares sobre la literatura existente, con
estudios analíticos y médicos. Desde un punto de vista global, la investigación ha
demostrado la utilidad de preservar los conocimientos tradicionales y la necesidad de
ampliar los vínculos entre las comunidades religiosas y varios países chamánicos.
Estos, de hecho, siguen siendo grandes repositorios de conocimiento empírico de la
que la ciencia podría beneficiarse de sus propias investigaciones y con el que la
ciencia podría integrarse. De hecho, el intercambio de conocimientos entre los
científicos y los expertos empíricos, podría ser una ganancia para ambas partes.
Bibliografia
Swanson Michael D., Goldstein E.J., Winter H.C., 2010. Banana lectin identified as
HIV inhibitor, The Journal of Biological Chemistry, Vol. 285.
Bown D., 2008. Encyclopedia of herbs. The royal horticoltural society, Dorling
Kindersley Publ.
Cabrera L., 1954. El Monte, Ediciones Universal, La Habana.