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Valentina Medina Mosquera 30000038029

Nuevas Tendencias de la Psicología


Liliana Bedoya Trujillo

Reseña del texto El Método: Lo vivo del sujeto

MORIN, EDGAR; SÁNCHEZ, ANA. (2003) El método: la humanidad de la humanidad:


la identidad humana V.5. USB CALI 501 M858m v.5

EDGAR MORIN, nacido en París en el año 1921 es un sociólogo y antropólogo francés.


Estudioso de la crisis interna del individuo, ha abordado la comprensión del «individuo
Sociológico» a través de lo que él llama una «investigación multidimensional», es decir,
utilizando los recursos de la sociología empírica y de la observación comprehensiva.
Fuertemente crítico con los mass-media (Medios de comunicación de masas), ha analizado
asimismo los fenómenos de propagación de la opinión.

El texto “El Método VI. La Ética” es el tomo número seis del autor en el cual se perfila una
de las formulaciones científica de este paradigma integrador: individuo/sociedad/ especie el
cual busca de manera más global de comprender la realidad física y social del individuo
que es en esencia irreductible, desde una mirada que analice la realidad viviente del sujeto,
su existencia, sus ser, un ser integrado por un todo.

El autor organiza el capítulo en un primer momento planteando la noción del sujeto como
individuo y de cómo este adquiere sentido en la medida que es sujeto. Este sujeto visto
desde una lógica viviente, se sitúa en el centro del mundo, tanto como para adquirir
conocimientos y saberes sino como también con un punto de partida para relacionarse y
conducirse en la vida, esto implica que se posicione desde una noción egocéntrica en donde
se pueden encontrar dos principios: 1) principio de exclusión y 2) principio de inclusión.

En el texto el principio de exclusión hace referencia a la particularidad y singularidad que


posee cada sujeto, a la cualidad de único que solo él puede ocupar, un yo que por lo tanto
no es compartible ni transferible puesto que esta calidad le da una manera personal de
integrar, significar y embeberse de las experiencias de la vida; este sujeto que si bien posee
un identidad física cambiante posee un YO (identidad propia) inamovible e intransferible
que va más allá del ser individual y del plano físico. Por otro lado el principio de inclusión
es aquel que le facilita al sujeto inscribirse en el mundo social, en un NOSOTROS, un
nosotros que pasará a integrarse en el centro del mundo de cada individuo, es a partir de
estos principios que el individuo “vive para sí y para el otro”(Morín, 2003), que se da en
apertura o cierre a las experiencias, a ser “bueno” o “malo”, que actuamos desde un
posicionamiento: como Yo o como el Otro-Nosotros.

En un segundo momento Morín en su escrito expone cinco componente: el primero: La


relación con el otro, esta relación con el otro se genera dentro de una lógica donde el otro es
representación de lo similar por sus rasgos humanos, físicos y culturales que se tienen en
común y lo desemejante que está marcado por las por lo tanto esta interacción con ese otro
individuo conlleva al reconocimiento de lo ajeno y la similitud, esta relación es por la cual
se puede corroborar el sentido de la construcción subjetiva que esta mediada por otros
actores y la necesidad de la afirmación de las ideas propias (autoafirmación).

El segundo: El sujetamiento, a lo que hace referencia el autor con esto es a las


subjetividades/ideologías/creencias que se imponen de manera natural en el sujeto que en
mayor medida va a dirigir su accionar y su forma de relacionarse con el mundo. El tercero:
Lo objetivo de lo subjetivo, se manifiesta como aquella capacidad del sujeto para objetivar,
no solo lo externo sino también aquello que es propio, el reconocimiento de sí mismo,
desde una mirada reflexiva hacia ese Yo como idéntico pero al mismo tiempo distinto,
permitiéndole al sujeto que se autoexamine que mantenga en comunicación constante
consigo mismo, es por esto que para conocer al otro se necesita hacer un análisis objetivo
para captar su verdadera esencia pero a su vez es de igual importancia conocer la parte
subjetiva que caracteriza a ese otro individuo.

El cuarto: El sujeto y la muerte, en esta parte del texto Morín plantea que para hacer una
verdadera comprensión acerca de la muerte se debe entender el carácter de aniquilación del
sujeto, esto implica que haya un proceso de objetivación y subjetivación puesto que
instaura una paradoja en el sujeto que exige un mayor nivel de conciencia. El quinto:
Curioso sujeto, por último como se ha ido presentando anteriormente el sujeto es
indiscutiblemente particular, pero dentro de esta particularidad emergen factores que
componen al sujeto en su totalidad desde un componente biológico que aporta las
similitudes con otros sujetos hasta su componente sociocultural que aporta características
propias del individuo, todos estos componentes le dan apertura al sujeto a que se introduzca
en la sociedad, en el otro y que haga parte un “Nosotros” y se apropie de aquella
humanidad en la que se está incorporando.

En conclusión el autor Edgar Morín en su texto hace una lectura del ser humano desde una
mirada sistémica del ser humano de tal forma que busca comprender las dimensiones de
este y de sus relaciones, su entorno y como todas estas dimensiones complejizan el
abordaje del sujeto, el autor propone un método no reduccionista para el estudio de lo
humano y lo que lo rodea.

REFERENCIAS

Manuel J. Frutos. (2017). “L A H UMANIDAD DE LA HUMANIDAD ” Visión


antropológica del PensamientoComplejo de Edgar Morin, a la luz de su obra El
Método. Roma: ATENEO PONTIFICIO REGINA APOSTOLORUM.

Vidas, B. y. (s.f.). Biografías y Vidas. Recuperado el 07 de septiembre de 2019, de


https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/morin.htm

COCLUSIÓN

El capítulo invita a sus lectores a reflexionar y a plantearse interrogantes como ¿Qué es el


ser humano? ¿Qué es el hombre?

La consideración final es motivadora: aceptar y concebir la humanidad de la humanidad,


con la riqueza de sus contradicciones, tomando en cuenta la dualidad moriana entre mito y
razón, realidad e imaginario, afectividad, libertad y muerte, el paradigma circular, etc., es
decir: lo inhumano de lo humano, como en el Monstruo hueco de El Bosco

COMENTARIO CRÍTICO

Como seres humanos sentimos la curiosidad de expresar «“¿quiénes somos?”, inseparable


de un “¿dónde estamos, de dónde venimos, a dónde vamos?”» 5; interrogar nuestra
condición humana, es entonces interrogar nuestra situación en el mundo, la curiosidad nos
lleva a saber más
Si un rasgo humano tiene en común infinidad de enfoques posibles es de reconocer que
todos ellos son humanos, cada uno es el resultado de un modo de existencia, de un tipo de
interacción, de un estilo de producción colectiva
IDEAS PRINCIPALES

Edgar Morín (1921) es un pensador y escritor francés de destacada labor intelectual con una
singular reflexión y un comprometido protagonismo en los debates sobre los
acontecimientos más destacados del siglo XX. Miembro de la resistencia francesa enfrentó
al nazismo en su juventud, luego acompañó al ejército francés en la ocupación de Alemania
para colaborar en la comunicación de posguerra. Se incorpora al partido comunista y
permanece hasta fines de los ´60 cuando rompe con el mismo, para iniciar una crítica al
marxismo y profundizar en los estudios sobre las causas del totalitarismo de estado.

Su pensamiento excéntrico con respecto al clima cultural europeo, caracterizado por el


protagonismo del estructuralismo y el posestructuralismo, lo llevó a investigar en forma
independiente y alejado de la vida académica, sobre lo que luego denominará “humana
condición” y la complejidad de la identidad humana. Su preocupación por encontrar un
enfoque no reduccionista de los fenómenos complejos como es el caso de lo humano y su
entorno, lo impulsa a transitar distintos paradigmas en búsqueda de una plataforma, un
pensar y un camino (método) que denominará “pensamiento complejo”, en un contexto
inédito de la relación de la humanidad con el planeta, que junto con otros pensadores,
caracterizará como “era planetaria”, ubicando el nacimiento de la misma en el
descubrimiento de América.

visión de persona humana en su totalidad tal y como la concibe Edgar Morín , es decir, en
el conocimiento por igual de sus dimensiones que se integran en la persona humana
concreta que es cada sujeto con su vida fisiológica (cuerpo-cerebro), su contexto psico-
social y su dimensión espiritual. Como afirma Morín, «el conocimiento humano es a la vez
cultural, espiritual, cerebral»

Nuestro autor cuando concibe lo humano ve a la integridad del hombre (lo físico, lo
biológico, lo psíquico, lo cultural, lo espiritual,…),

Se trata pues de un modelo sistémico autorganizado que trata como “piezas” de un sistema
complejo a estas dimensiones de la persona humana que interactúan entre sí, dentro del
sistema general que es afectado, a su vez, por cada una de ellas, y que en su conjunto se
mantiene en un equilibrio general. Pero además, el hombre interactúa y se relaciona con lo
que le rodea y lo hace aún más complejo. Por ello, abordar su estudio es realmente algo
complejo

COCLUSIÓN

El capítulo invita a sus lectores a reflexionar y a plantearse interrogantes como ¿Qué es el


ser humano? ¿Qué es el hombre?

La consideración final es motivadora: aceptar y concebir la humanidad de la humanidad,


con la riqueza de sus contradicciones, tomando en cuenta la dualidad moriana entre mito y
razón, realidad e imaginario, afectividad, libertad y muerte, el paradigma circular, etc., es
decir: lo inhumano de lo humano, como en el Monstruo hueco de El Bosco

COMENTARIO CRÍTICO
Como seres humanos sentimos la curiosidad de expresar «“¿quiénes somos?”, inseparable
de un “¿dónde estamos, de dónde venimos, a dónde vamos?”» 5; interrogar nuestra
condición humana, es entonces interrogar nuestra situación en el mundo, la curiosidad nos
lleva a saber más

Si un rasgo humano tiene en común infinidad de enfoques posibles es de reconocer que


todos ellos son humanos, cada uno es el resultado de un modo de existencia, de un tipo de
interacción, de un estilo de producción colectiva